Béisbol: Cuba en Premier12 WBSC-2024, más de lo mismo

La felicidad es la llave para el éxito
Albert Pujols (estrella dominicana en la MLB)

Como siempre he dicho, las derrotas del equipo cubano de béisbol no deben ser objeto de alegría, pero sí de tristeza y enojo al ver adonde se ha llegado. El resultado es a lo que nos hemos acostumbrado, derrotas van y vienen, y no se hace nada para enderezar la nave que sigue cuesta abajo. No se hace, pues no saben para eso o la solución se escapa de sus ansias interminables de poder.

No vale la pena analizar si tal o más cual pelotero debió integrar la nómina, de lo que se trata es de concluir que la pelota en manos del régimen no va a ninguna parte. Le pasa al béisbol cubano lo mismo que a la producción azucarera, la cafetalera y otros renglones de la economía que prácticamente se han reducido en más de un 90%. Los responsables son los mandamases del régimen, algo que ellos nunca reconocerán. El béisbol seguirá en picada, ya toca fondo y no pasará nada hasta tanto las cosas no cambien en Cuba.

Me llenaría de orgullo ver a un equipo Cuba participar en estos eventos y lograr un buen lugar, lo que necesariamente no significa llevarse el título, pero me enoja en extremo ver a estos piquetes hacer el soberano papelazo en tales torneos. No se me olvida como el conjunto de EE. UU. apabulló al cubano en el último clásico. Para hacer el papel de mona, mejor quedarse en casa.

En este evento Cuba no bateó, los bates estaban fríos, mientras que el pitcheo, con la excepción del matancero Yera en el primer juego, no fue nada del otro mundo. Moinelo abrió juego y duró lo que un merengue a la puerta de la escuela. Sin ofensiva y sin pitcheo, ¿qué rayos fue a hacer este piquete en este Premier12?

Terminados los partidos, en las declaraciones a la prensa, no había más que un mea culpa de Armando Jonhson, el supuesto mánager del equipo. No fue secreto que Germán Mesa hizo y deshizo en estos juegos, y le pasaba por encima a Jonhson.

El lanzador pinareño y ligamayorista Pedro Ramos decía en una entrevista con el periodista Boris Luis Cabrera: “Yo creo que en Cuba siempre hubo muy buenos jugadores como los hay hoy, pero el sistema implantado en realidad no los deja desarrollarse como era antes. Allí no pueden superarse como quisieran, aunque tengan calidad, por eso cada vez que tienen una oportunidad, tienen que emigrar buscando lo que quieren y se merecen como seres humanos.” No se equivoca Ramos, ahí está el quid del asunto. Libertad para los peloteros cubanos que quieran emigrar, libertad para que puedan entrar y salir, y puedan también integrar la selección cubana, la que se conforma, no es secreto, con criterios políticos y no tanto deportivos.

Es difícil imaginar un equipo Cuba sin peloteros como Yordan Álvarez, Adolis García, Raisel y José Iglesias, Jorge Soler, los hermanos Gurriel y otros muchos más, pero así es.  

Como ya dije, quiero ver un equipo Cuba ganador en el terreno, pero la WBSC (Confederación mundial de béisbol y sóftbol) y su presidente, Riccardo Fraccari, pudieran evitar la participación de equipos débiles como el Cuba. Ese ejecutivo debe realizar mejores rankings, ya que Cuba no está entre las primeras 12 naciones del mundo  en béisbol. La realidad es otra, la pelota cubana no es mejor que la que se juega en las Antillas Neerlandesas y Países Bajos, ni la colombiana, ni la canadiense actualmente. Cuba no tiene un lanzador de la calidad del colombiano José Quintana o un jugador de cuadro como Xander Bogaerts o peloteros canadienses como los hermanos Naylor, solo por mencionar unos ejemplos, hay muchos más. Poco debe importar que las autoridades de la Federación Cubana se enfaden con un ranking más real, y el equipo cubano no pueda participar en tales eventos selectivos. A esos torneos se asiste como mérito y premio a su calidad.  

Esteban Romero
20 noviembre 2024

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