Franquicias de MLB con mayor número de peloteros cubanos en su historia

Lo más importante del deporte no es ganar,
sino participar, porque lo esencial en la vida
no es el éxito, sino esforzarse por conseguirlo.”
Barón Pierre de Coubertin

Hace tiempo estaba por analizar este tema, ya que a veces existe la falsa impresión que tal o más cual equipo ha sido el más “hospitalario” con los peloteros cubanos en la MLB. Es obvio que un equipo de éxito si logra llevar a sus filas a un pelotero cubano que se destaque, pues se crea esa imagen, más aún cuando ese conjunto se moviliza a firmar nuevos prospectos cubanos, los que nadie sabe si podrán algún día llegar a jugar y a establecerse en las Mayores. Esa creencia ha existido con los Dodgers y como veremos más adelante no son precisamente los de Los Ángeles, antes Brooklyn, los que más peloteros cubanos han tenido en sus filas.

Ante todo, explico el método utilizado. Se sumó el número total de peloteros cubanos en cada franquicia (no equipo). La franquicia define la historia, la que puede haber tenido varias sedes hasta el presente. En los resultados aparece solo el año del debut de cada pelotero cubano en una franquicia dada y no la cantidad de temporadas que jugó ese pelotero para ella. Es bueno aclarar este aspecto para evitar confusiones. Luego se contabilizó el número de temporadas que cada franquicia incluyó peloteros cubanos en su nómina.

Finalmente, se definió el pelotero cubano insignia de esa franquicia, el cual puede haberse destacado enormemente en una o más temporadas. En ocasiones, no hay pelotero insignia al no verse claramente un pelotero cubano destacado, pero también sí pueden aparecer más de dos peloteros en esta categoría cuando así lo merezca.  

Como era de esperar la franquicia Senadores-Mellizos fue la que más cubanos tuvo en sus filas. Hasta 1941 fueron 9 peloteros, pero desde 1944 el número fue en aumento, lo que se atribuye a la actividad del cazatalento siciliano-estadounidense Carlo “Joe” Cambria, el que contrató decenas de cubanos, algunos con éxito para jugar en las Mayores. A su vez, los Havana Cubans de la Liga Internacional de la Florida estaban afiliados a los Senadores de Washington. Esa tendencia se redujo sustancialmente a partir de 1962, ya sabemos la causa. Los peloteros cubanos no tenían forma de salir fuera en aquellos momentos. Dos peloteros insignias se escogieron, cuyos méritos son innegables, Camilo Pascual como lanzador de muchas victorias en una franquicia sotanera hasta 1961 y luego el bate de Pedro “Tony” Oliva, campeón de bateo desde que debutó en la Liga Americana.

Senadores de Washington, luego Mellizos Minnesota

1913- Jacinto Calvo, Baldomero Acosta
1920- Ricardo Torres, José Acosta
1926- Emilio Palmero
1935- Roberto Estalella
1937- Fermín Guerra
1938- René Monteagudo
1941- Roberto Ortiz
1944- Gilberto Torres, Santiago Ullrich, Rogelio Valdés, Preston Gómez, Luis Suárez, Oliverio Ortiz
1945- José Zardón, Armando Roche
1948- Ramón “Moín” García, Ángel Fleitas
1949- Julio González
1950- Conrado Marrero, Sandalio Consuegra, Rogelio “Limonar” Martínez, Julio Moreno, Carlos Pascual
1951- Willie Miranda, Frank Campos
1952- Raúl Sánchez, Miguel Fornieles
1954- Camilo Pascual, Carlos Paula
1955- Pedro Ramos, Wenceslao González, Juan Delís, José Valdivielso, Julio Bécquer
1956- Evelio Hernández
1958- Ossie Álvarez
1959- Zoilo Versalles
1960- Héctor Maestri
1961- Dagoberto Cueto
1962 -Tony Oliva, Orlando “Marty” Martínez
1965 – Hilario Valdespino
1967 -Enrique Izquierdo, Jacinto Hernández
1969- Leonardo Cárdenas
1970 – Luis Tiant Jr. 
2008 – Liván Hernández
2014 – Kendrys Morales

Total 50 peloteros, 56 temporadas. Peloteros insignia- Camilo Pascual y Tony Oliva

Los siguientes son los Rojos (también llamados en algunas temporadas patirrojos) de Cincinnati. Seis peloteros jugaron en el período previo a la década de los 50, entre ellos el legendario Adolfo Luque. La cantidad de peloteros a mediados de los 50 aumentó por la sencilla razón que los Havana o Cuban Sugar Kings, equipo de la Liga Internacional (AAA) se convirtió en sucursal del Cinci. Por ahí debutaron muchos jugadores, que luego se destacaron en otros conjuntos.  Como en el caso anterior, los peloteros insignia fueron el lanzador Luque, y el toletero y miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, Tany Pérez.

Rojos de Cincinnati

1911- Armando Marsans, Rafael Almeida
1914- Miguel Ángel González
1917- Manuel Cueto
1918- Adolfo Luque
1924- Pedro Dibut
1957 – Raúl Sánchez, Vicente Amor
1958- Daniel Morejón, Orlando Peña
1959 – Miguel Cuellar
1960- Tony González, Leonardo Cárdenas, Joaquín Azcue, Rogelio Álvarez
1961- Leonardo Cárdenas
1962 – Octavio Rojas
1964 – Hiraldo Sablón, Tany Pérez
1969 – Camilo Pascual, Pedro Ramos, Miguel de la Hoz
1992 – Tony Menéndez
2000 – Osvaldo Fernández
2010 – Yonder Alonso, Aroldis Chapman
2014 – Brayan Peña
2015 – Raisel Iglesias
2019 – José Iglesias, Yasiel Puig
2020- José Israel García
2021- Vladimir Gutiérrez, Cionel Pérez, José Barrero

Total 34 peloteros, 52 temporadas. Peloteros insignia – Adolfo Luque y Tany Pérez

Los Medias Blancas de Chicago son en la actualidad el equipo más agresivo en la contratación de peloteros cubanos. Sin embargo, en el pasado solo José Acosta integró las filas de este conjunto. La historia cambió con la inclusión de Luis Alomá, Orestes Miñoso y Sandalio Consuegra en sus filas, cuyos performances fueron del agrado de la afición y de los ejecutivos del equipo. A partir de 2004 comenzó una nueva etapa en este equipo con la entrada de José Ariel Contreras y Orlando “Duque” Hernández, la que se ha reforzado desde 2014 cuando Pito Abreu debutó. Miñoso hizo historia en los Medias Blancas, pero Pito no se queda atrás. Ambos gozaron o gozan de una enorme simpatía en el sur de Chicago.

Medias Blancas Chicago

1922 – José Acosta
1950 –  Luis Alomá
1951 – Orestes Miñoso
1952 – Willie Miranda, Héctor Rodríguez
1953 – Sandalio Consuegra, Miguel Fornieles
1959 – Rodolfo Arias
1967 – Aurelio Monteagudo
1980 –Leonardo Sutherland
1992 – Nelson Santovenia
2000 – José Canseco
2004 – José Contreras
2005 – Orlando Hernández
2008 – Alexei Ramírez
2010 –Dayán Viciedo
2014- José Dariel Abreu, Adrián Nieto
2017- Yoán Moncada
2019- Yonder Alonso, Odrisamer Despaigne
2020- Luis Robert, Yasmani Grandal.

Total de 23 peloteros, 36 temporadas. Peloteros insígnia- Orestes Miñoso y José Dariel Abreu

Boston Bravos, Milwaukee y Atlanta

1912 – Miguel Ángel González
1914 – Adolfo Luque
1928 – Emilio Palmero
1964 – Miguel de la Hoz
1967 –  Orlando “Marty” Martínez
1968 – Hilario Valdespino
1969 – Tony González
1971 -Zoilo Versalles
1972 – Paulino Casanova
2004 – Ely Marrero
2005 – Brayan Peña
2006 – Danys Báez
2007 – Yunel Escobar
2008 – Francisley Bueno, Vladimir Núñez
2009 – Bárbaro Cañizares
2011 – Fredi González (manager)
2012 – Liván Hernández
2015- Adonis García, Héctor Olivera
2019- Adeiny Hechavarría
2021- Guillermo Heredia, Jorge Soler

Total 23 peloteros, 32 temporadas

Los Atléticos han deambulado bastante en la Liga Americana, antes Filadelfia, luego Kansas City, casi una sucursal de los Yankees en la misma MLB, hasta llegar a los exitosos Oakland. Bert Campaneris fue todo un baluarte en este conjunto, donde sentó catedra con su juego en el cuadro, su ofensiva y corrido de bases.

Atléticos Filadelfia, Kansas City y Oakland

1918 – Baldomero Acosta
1943 – Roberto Estalella
1947 – Fermín Guerra
1950 – Roberto Ortiz
1960 – Leopoldo Posada
1962 – Orlando Peña, Joaquín Azcue, José Tartabull, Diego Seguí, Héctor Martínez
1963 –Aurelio Monteagudo
1964 –Bert Campanerís
1967 –Jorge Lauzerique
1972 –Orlando “Marty” Martínez
1978 – Tito Fuentes
1980 – Orlando González
1985 – José Canseco
1990 – Ozzie Canseco
1995 – Ariel Prieto
2012 – Yoennis Céspedes
2016- Yonder Alonso
2019- Kendrys Morales

Total 22 peloteros, 47 temporadas. Pelotero insignia- Bert Campaneris

Angelinos California y Los Ángeles

1961- Julio Bécquer
1965 – Marcelino López, José Cardenal, Jacinto Hernández
1966 –Minervino “Minnie” Rojas, Ramón López
1967 – Orlando McFarlane
1969 – Joaquín Azcue
1970 – Tony González, Hiraldo Sablón
1972 – Leonardo Cárdenas
1973 – Aurelio Monteagudo
1974 Orlando Peña
1977 – Miguel Cuellar
1979 – Bert Campanerís
1982 – Luis Tiant Jr.
1988- Octavio Rojas (manager)
2006 – Kendrys Morales
2014- Yoslán Herrera
2016- Yunel Escobar
2018- José Miguel Fernández
2021- José Iglesias, Raisel Iglesias

Total 23 peloteros, 29 temporadas

Muchos cubanos simpatizan con el equipo de los Yankees, simpatía de antes y de ahora por sus peloteros, sean o no cubanos. A partir de finales de los 90, el propietario y gerente de este equipo, George Steinbrenner, se dio a la tarea de contratar peloteros cubanos. Fue por ahí que entró Orlando “Duque” Hernández, luego José Ariel Contreras. Esa tendencia se ha reducido desde que Steinbrenner falleció.

Yankees Nueva York

1914 – Ángel “Pete”Aragón
1917- Armando Marsans
1953 – Willie Miranda
1964 – Pedro Ramos
1979 – Luis Tiant Jr. 
1982 – Roberto Ramos
1983 – Bert Campanerís
1987 – Orestes Destrade
1998 – Orlando Hernández
1999 –Tony Fossas
2000 -José Canseco
2001 – Adrián Hernández
2003 – Michel Hernández, José Contreras
2008 – Juan Miranda
2011 – Amauri Sanit, Raúl Valdés
2016- Aroldis Chapman
2018- Adeiny Hechavarría
2019- Nestor Cortés Jr., Kendrys Morales

Total 21 peloteros, 31 temporadas. Pelotero insignia- Orlando Hernández

Orlando “Duque” Hernández

En las filas de los Orioles, en sus años de esplendor, lanzó Miguel Cuellar, el mejor lanzador zurdo cubano en las Mayores. Rafael Palmeiro jugó en varios equipos, pero su paso ofensivo por Baltimore fue muy positivo.

Carmelitas St Louis y Orioles Baltimore

1916- Armando Marsans
1921 – Emilio Palmero
1929 – Oscar Estrada
1941 – Roberto Estalella
1952 – Willie Miranda
1956 – Sandalio Consuegra, Miguel Fornieles
1966 – Lorenzo Fernández
1967 – Marcelino López
1969 – Miguel Cuellar
1971 – Orlando Peña
1994 – Rafael Palmeiro
2005 – Ely Marrero
2007 – Danys Báez
2008 – Alberto Castillo
2013 – Henry Urrutia
 2015- Dariel Álvarez
2016- Odrisamer Despaigne, Ariel Miranda
2018- Nestor Cortés Jr.
2020- José Iglesias

Total 21 peloteros, 38 temporadas. Peloteros insignia- Miguel Cuellar y Rafael Palmeiro

Igual se puede decir de Luis Tiant Jr. en los Medias Rojas, donde fue uno de los puntales del pitcheo de conjuntos de éxito en la Liga Americana.

Medias Rojas Boston

1918 – Eusebio González
1925 – Ramón Herrera
1951 – Fermín Guerra
1958 – Miguel Fornieles
1963 –Román Mejías
1966 – José Tartabull
1969 – Joaquín Azcue
1971 – Luis Tiant Jr.  
1974 – Diego Seguí
1980 – Tany Pérez
1991 – Tony Fossas
1995 – José Canseco
2000 – Rolando Arrojo
2002 –Juan Carlos Díaz
2011 – José Iglesias
2014 – Yoennis Céspedes
2015 – Rusney Castillo, Dalier Hinojosa
2016 – Roenis Elías, Yoan Moncada

Total 20 peloteros, 43 temporadas. Pelotero insignia- Luis Tiant Jr.

Mencionar a los Cardenales y hablar de cubanos es para inmediatamente mencionar al cazatalento del mismo equipo, donde jugó y a ratos sirvió como su director. Se trata del reglano Miguel Ángel González, más conocido como Mike en los EE.UU.

Cardenales St Louis

1915 – Miguel Ángel González
1918- Oscar Tuero
1960 – Eduardo Bauta
1962 – Orestes Miñoso
1964 – Miguel Cuellar
1970 – Octavio Rojas
1972 – Diego Seguí, Orlando “Marty” Martínez
1973 – Orlando Peña
1992 – Ozzie Canseco
1993 – René Arocha
1997 – Ely Marrero
2001- William Ortega
2011- Raúl Valdés
2016- Aledmys Díaz, Brayan Peña
2018- José Adolis García
2019- Rangel Ravelo, Randy Arozarena
2020- Johan Oviedo

Total 20 peloteros, 39 temporadas. Pelotero insignia- Miguel Ángel González

Miguel Ángel González

Los Filis de Filadelfia no es que hayan tenido muchos peloteros cubanos en sus filas. Sin embargo, casi toda la década de los 60 tuvieron hasta tres peloteros cubanos, el más destacado y de más tiempo en el equipo fue el matancero Tony Taylor.

Filis Filadelfia

1945 – René Monteagudo, Isidoro León
1957 – Humberto Fernández
1958 –Panchón Herrera
1959 –Freddy Rodríguez
1960 – Tony González, Tony Taylor
1963 –Octavio Rojas, Marcelino López
1967 – Pedro Ramos
1978 – José Cardenal, Orlando González
1983 – Tany Pérez
2001 – Eduardo Oropesa
2010 – José Ariel Contreras, Danys Báez
2012 –Raúl Valdés
2014- Miguel Alfredo González
2015- Dalier Hinojosa

Total 19 peloteros, 27 temporadas. Pelotero insignia- Tony Taylor

Los Cubs o Cachorros de Chicago han tenido cubanos en varias décadas, pero nunca en gran cuantía. El pelotero que más tiempo jugó para este conjunto, lo hizo bien, que conste, es el jardinero matancero José Cardenal.

Cubs Chicago

1902Pedro ‘Çhick’ Pedroes
1925 – Miguel Ángel González
1942 – Salvador Hernández
1945 – Jorge Comellas, Regino Otero
1955 – Vicente Amor
1958 – Tony Taylor
1959 –Freddy Rodríguez
1968 – José Arcia
1972 – José Cardenal
1974 –Oscar Zamora
1980 – Preston Gómez (manager)
1986 – Rafael Palmeiro
1998 – Tony Fossas
2004 – Rey Ordóñez
2014- Jorge Soler
2016- Aroldis Chapman, Gerardo Concepción
2017- Leonys Martín

Total 19 peloteros, 30 temporadas. Pelotero insignia- José Cardenal

Indios Cleveland

1949 – Orestes Miñoso
1960 – Miguel de la Hoz
1962 – Pedro Ramos
1963 –Joaquín Azcue, Tony Martínez
1964 – Luis Tiant Jr. 
1967 – Orlando Peña
1968 –José Cardenal 
1969 – Zoilo Versalles
1971 – Camilo Pascual
1972 – Marcelino López
1973 – Leonardo Cárdenas
1976 – Orlando González
2001 – Danys Báez
2017- Yandy Díaz
2018- Yonder Alonso
2019- Leonys Martín, Yasiel Puig

Total 18 peloteros, 24 temporadas

Piratas Pittsburgh

1943 – Antonio Ordeñana
1955 – Román Mejías, Lino Donoso
1956 –Gonzalo Naranjo
1962 – Orlando McFarlane
1969 – Pedro Ramos, José Martínez
1970 – Orlando Peña
1971 – Jacinto Hernández
1981 – Luis Tiant Jr. 
1988 – Orestes Destrade
1993 – Tony Menéndez
2008 – Yoslán Herrera
2013 – José Ariel Contreras
2018- Adeiny Hechavarría
2020- Guillermo Heredia

Total 16 peloteros, 22 temporadas.

Los Gigantes no es que hayan sido de contratar y tener peloteros cubanos en sus filas. Sin embargo, uno de los que logró asentarse por varias temporadas fue Rigoberto “Tito” Fuentes, el que la afición californiana recuerda con muchas simpatías.

Gigantes Nueva York y San Francisco

1915 – Emilio Palmero
1916 –José Rodríguez
1919 – Miguel Ángel González
1932 – Adolfo Luque
1941 – Ángel “Jack” Aragón
1943 – Napoleón Reyes
1945 –Adrián Zabala
1951 – Rafael Noble
1957 – Sandalio Consuegra
1963 – José Cardenal
1965 – Tito Fuentes
1994 – Tony Menéndez
1996 – Osvaldo Fernández
1997 – René Arocha
1999 – Liván Hernández
2005 – Alex Sánchez

Total 16 peloteros, 40 temporadas. Pelotero insignia- Tito Fuentes

Senadores Washington (segunda versión a partir de 1961) y Vigilantes de Texas

1965 – Paulino Casanova
1966 – Diego Seguí
1967 – Camilo Pascual
1969 – Zoilo Versalles
1970 – Pedro Ramos
1972- Orlando “Marty” Martínez
1974 – Leonardo Cárdenas
1977 – Bert Campanerís
1988 – Bárbaro Garbey, Tony Fossas
1989 – Rafael Palmeiro
1992 – José Canseco
2004 – Michael Tejera
2011 – Leonys Martín
2020 – José Adolis García
2021 – Andy Ibáñez

Total 16 peloteros, 36 temporadas

Padres San Diego

1969 – Tony González, José Arcia, Preston Gómez (manager)
1975 – Tito Fuentes
2004 – Eduardo Oropesa
2012 – Yonder Alonso, Yasmani Grandal, Eddy Rodríguez
2014 – Odrisamer Despaigne
2016- Alexei Ramírez
2019- Adrián Morejón, Michel Báez, Ronald Bolaños
2020- Michel Báez, Jorge Oña, Adrián Morejón

Total 16 peloteros, 15 temporadas

Tigres Detroit

1959 – Ossie Álvarez
1960 – Edmundo Amorós, Humberto Fernández
1961 – Manuel Montejo
1965 – Orlando Peña
1966 – Orlando McFarlane
1971 – Tony Taylor
1977 – Tito Fuentes
1984 – Bárbaro Garbey
2003 – Alex Sánchez
2013 – Brayan Peña, José Iglesias
2014 – Yoenis Céspedes
2018 – Leonys Martín

Total 14 peloteros, 21 temporadas

Los Reales de Kansas City tampoco han sido muy activos en tener peloteros cubanos en sus nóminas. No obstante, Kendrys Morales fue factor importante ofensivo para que el equipo lograse la Serie Mundial de 2015. En la temporada de 2019, Jorge Soler dejó marca de 49 jonrones que, hasta el momento de redacción de este artículo, es record en esta franquicia. Así y todo, el pelotero cubano que más tiempo jugó para los Reales fue el habanero Octavio “Cookie” Rojas, el que en ese período de juego con los de Kansas hizo el Todos Estrellas de la Liga Americana en cuatro temporadas.

Reales Kansas City

1969 – Jacinto Hernández
1970 – Octavio Rojas, Aurelio Monteagudo
1971- Hilario Valdespino
1980 – José Cardenal
1988 – Israel Sánchez
1993 – Nelson Santovenia
2005 – Ely Marrero
2009 – Brayan Peña, Yunieski Betancourt
2012 – Francisley Bueno
2015- Kendrys Morales
2017- Jorge Soler
2020- Ronald Bolaños

Total 14 peloteros, 27 temporadas. Peloteros insignia- Octavio Rojas y Jorge Soler

No muchos cubanos en los Mets, para recordar los tres guantes consecutivos de Rey Ordóñez como torpedero en la Liga Nacional.

Mets Nueva York

1963 – Humberto Fernández, Eduardo Bauta
1979 – José Cardenal
1996 – Rey Ordóñez
1999 – Jorge Luis Toca
2006 – Alaín Soler, Orlando Hernández, Ely Marrero
2009 – Liván Hernández
2010 – Raúl Valdés
2015- Yoennis Céspedes
2019- Adeiny Hechavarría
2020- Guillermo Heredia

Total 13 peloteros, 22 temporadas. Pelotero insignia- Rey Ordóñez

Llegamos a los Dodgers, “las apariencias engañan”. Los Dodgers es una de las franquicias que menos peloteros cubanos ha llevado en sus nóminas. Edmundo “Sandy” Amorós hizo época al integrar los equipos victoriosos de la década de los 50, incluso, en 1955, hizo un fildeo extraordinario que contribuyó al primer triunfo de los Dodgers en Series Mundiales. Pasaron años y apareció un fenómeno llamado Yasiel Puig, el que ayudó a su equipo a llegar varias veces a la post temporada y a Series Mundiales, pero 13 peloteros es poco y 19 temporadas también.

Dodgers Brooklyn y Los Ángeles

1930 – Adolfo Luque
1952 – Edmundo Amorós
1956 –Humberto Fernández
1957 –René “Látigo” Gutiérrez
1968 – Zoilo Versalles
1970 – Camilo Pascual
2006 – Danys Báez
2013 – Yasiel Puig, Onelki García
2014 –Alexander Guerrero, Erisbel Arruebarruena
2015- Yasmani Grandal
2021- Darién Núñez

Total 13 peloteros, 19 temporadas. Pelotero insignia- Edmundo Amorós

Edmundo Amorós

Para ser tierra de millares de cubanos, los Marlins deberían tener más peloteros criollos en sus nóminas, pero la realidad es esta que aparece a continuación. No obstante, Liván Hernández fue el gran baluarte del pitcheo de este equipo para obtener el triunfo en la Serie Mundial de 1997. Años después apareció un joven villareño con unas cualidades excepcionales como lanzador dominante, José Fernández, pero su vida se frustró en un lamentable accidente.

Marlins Florida y Miami

1993 – Orestes Destrade
1996 – Liván Hernández, Cookie Rojas (manager)
1999 -Vladimir Núñez, Michael Tejera
2001- Tany Pérez (manager)
2002 – Hansel Izquierdo
2007 – Fredi González (manager)
2013 – Adeiny Hechavarría, José Fernández  
2015- Raudel Lazo
2017- Odrisamer Despaigne

Total 12 peloteros, 21 temporadas. Peloteros insignia- Liván Hernández y José Fernández

El Tampa es un equipo joven, 23 años de vida. Lo dicho para los Marlins es válido para el Tampa, ciudad que alberga una población cubana de consideración. En la post temporada de 2020, un joven pinareño, casi desconocido, de hecho, novato, Randy Arozarena, logró implantar record de hits y jonrones para una post temporada.

Tampa Bay

1998 – Rolando Arrojo
1999 – José Canseco
2001 – Ariel Prieto
2003 – Rey Ordóñez
2004 – Danys Báez
2005 – Alex Sánchez
2008 – Michel Hernández
2013 – Yunel Escobar
2017- Adeiny Hechavarría
2019- Yandy Díaz, Guillermo Heredia
2020- Randy Arozarena

Total 12 peloteros, 16 temporadas. Pelotero insignia- Randy Arozarena

Randy Arozarena

Milwaukee Cerveceros

1964 – Miguel de la Hoz
1970 – Hilario Valdespino, Jorge Lauzerique
1971 – Marcelino López
1972 – Joaquín Azcue
1989 – Tony Fossas
2001 – Alex Sánchez
2004 – Adrián Hernández
2011- Yunieski Betancourt
2012 – Liván Hernández
2019- Yasmani Grandal

Total 11 peloteros, 15 temporadas

Los Astros ahora son casi tan agresivos contratando cubanos como los Medias Blancas. En sus filas, a pesar de ser un veterano cuando llegó a las Mayores, se ha destacado, Yulieski Gurriel ofensiva y defensivamente. Yordan Álvarez pinta como el clásico slugger de este conjunto.  

Colts y Astros Houston

1962 – Román Mejías
1965 – Miguel Cuellar
1966 –Aurelio Monteagudo
1969 – Hilario Valdespino, Orlando “Marty” Martínez
1974- Preston Gómez (manager)
1978 – Oscar Zamora
2016- Yulieski Gurriel
2018- Cionel Pérez
2019- Aledmys Díaz, Rogelio Armenteros, Yordan Álvarez

Total 12 peloteros, 17 temporadas. Pelotero insignia- Yulieski Gurriel

Marineros Seattle

1977 – Diego Seguí
1984 – Orlando “Marty” Martínez (manager)
1998 – Tony Fossas
2005 – Yunieski Betancourt
2013 – Kendrys Morales
2014- Roenis Elías
2016- Leonys Martín, Guillermo Heredia, Ariel Miranda
2017- Yonder Alonso
2020- Nestor Cortés Jr.

Total 11 peloteros, 16 temporadas.

Por las filas de los Expos y luego de los Nacionales son pocos los cubanos que han jugado, el de mayor duración fue el lanzador Liván Hernández, performance que se puede evaluar de positiva. Liván es insignia de los Marlins, señal que se ha destacado en más de un equipo.

Expos Montreal y Nacionales Washington

1977 – Tany Pérez
1978 – Roberto Ramos
1987 – Nelson Santovenia
2003- Liván Hernández
2010 –Yunieski Maya
2015- Yunel Escobar
2019- Roenis Elías
2020- Yadiel Hernández

Total 8 peloteros, 23 temporadas. Pelotero insignia- Liván Hernández

Liván Hernández

Serpientes Arizona

1998 – Vladimir Núñez
2002 – Eduardo Oropesa
2006 – Liván Hernández, Orlando Hernández
2011-  Juan Miranda, Alberto Castillo
2015- Yasmany Tomás
2018- Yoán López

Total 8 peloteros, 13 temporadas

Azulejos Toronto

1998 – José Canseco
2002- Carlos Tosca (manager)
2010- Yunel Escobar
2012Adeiny Hechavarría
2017- Kendrys Morales
2018- Aledmys Diaz, Lourdes Gurriel Jr.

Total 7 peloteros, 14 temporadas

Rockies Colorado

2000 – Rolando Arrojo
2004 – Vladimir Núñez
2006 – Ely Marrero
2008 – Liván Hernández
2009 – José Ariel Contreras
2019- Yonder Alonso

Total 6 peloteros, 6 temporadas

St Louis Terriers

1914 – Manuel Cueto
1915- Armando Marsans

Total 2 peloteros, 2 temporadas

Seattle Pilotos

1969 – Diego Seguí, Hilario Valdespino

Total 2 peloteros, 1 temporada

Troy Haymakers

1871 – Esteban Bellán

1 pelotero, 2 temporadas

Mutuals Nueva York

1873- Esteban Bellán

1 pelotero, 1 temporada

Todas estas cifras cambiarán en un futuro mediato, el número de cubanos contratados en equipos de MLB y que juegan en las Menores aumenta sustancialmente, lo cual podrá compensar parcialmente la no participación de peloteros cubanos a lo largo de casi cinco décadas.

A continuación aparecen los datos resumidos por franquicia.

Fuentes

Archivos personales del autor.

Baseball-reference.com

Romero E. 2016. ¿Quién era Joe Cambria? Deportescineyotros.com, 12 julio. https://deportescineyotros.com/2016/07/12/quien-era-joe-cambria/

Escrito por Esteban Romero, 29 setiembre de 2021

Curiosidades beisboleras: Novatos lanzando juegos de cero hits cero carreras

Creo que es una tradición en el béisbol que
cuando un lanzador está tirando un cero hits, nadie
en el transcurso del juego se lo recuerda.”
Dwight D. Eisenhower, ex-presidente de EE. UU.

Para cualquier lanzador, incluso el más experimentado, lanzar un cero hits no es nada fácil, a veces tiene que combinarse la habilidad con la suerte. Ni que decir un juego de este tipo lanzado por un novato, quien se supone carece de la astucia y flema para lograr tal objetivo.

El 14 de agosto de 2021 el zurdo Tyler Gilbert del Arizona, en su primera apertura en la MLB, lanzó un no-no de 7-0 contra los muy ofensivos Padres de San Diego, esa es la razón que me movió a conocer de aquellos novatos que han realizado esta hazaña en su primera temporada, aunque a veces ha sido en su primera apertura.

Tyler Gilbert

En la MLB, con anterioridad lo han logrado:

LD Chris Heston de los Gigantes, el 9 de junio de 2015, 5-0 vs los Mets
LD Clay Buchholz de los Medias Rojas, el 1 septiembre de 2007, 10-0 vs los OriolesLD Aníbal Sánchez, venezolano de los Marlins, el 6 de septiembre de 2006, 2-0 vs Arizona.  
LZ Bud Smith de los Cardenales, el 3 de septiembre de 2001, 4-0 vs PadresLD José Jiménez, dominicano de los Cardenales, el 25 junio de 1999, 1-0 vs Arizona
LZ Wilson Alvarez, venezolano de los Medias Blancas, el 11 de agosto de 1991, 7-0 vs Orioles
LD Mike Warren de los Atléticos, el 29 septiembre de 1983, 3-0 vs Medias Blancas
LD Jim Bibby de los Vigilantes, el 30 de julio de 1973, 3-0 vs los Atléticos
LD Steve Busby de los Reales, el 27 de abril de 1973, 3-0 vs los Tigres
LD Burt Hooton, un conocido de la afición cubana, de los Cachorros, el 16 de abril de 1972, 4-0 vs los Filies
LZ Vida Blue de los Atléticos, el 21 de septiembre de 1970, 6-0 vs los Mellizos
LD Don Wilson de los Astros, el 18 de junio de 1967, 2-0 vs los Bravos
LZ Bo Belinsky de los Angelinos, el 5 de mayo de 1962, 2-0 vs los Orioles
LD Sam Jones de los Cachorros, el 12 de mayo de 1955, 4-0 vs Piratas
LD Bobo Holloman de los Carmelitas de St Louis (luego Orioles), el 6 de mayo de 1953, 6-0 vs Atléticos Kansas City, fue su primer juego lanzado en la MLB
LD Bill McCahan de los Atléticos de Filadelfia, el 3 de septiembre de 1947, 3-0 vs Senadores Washington
LD Vern Kennedy de los Medias Blancas, el 31 de agosto de 1935, 5-0 vs Indios
LD Paul Dean de los Cardenales, 21 septiembre de 1934, 3-0 vs Dodgers
LD Charlie Robertson de los Medias Blancas, 30 abril de 1922, 2-0 vs los Tigres
LD Jeff Tesreau de los Gigantes de Nueva York, el 6 de septiembre 1912, 3-0 vs los Filis
LD Nick Maddox de los Piratas, el 20 de septiembre de 1907, 2-1 vs Superbas de Brooklyn
LD Christy Mathewson de los Gigantes de Nueva York, el 15 de julio de 1901, 5-0 vs Cardenales
LD Bumpus Jones de los Rojos de Cincinnati, 15 octubre de 1892, 5-0 vs Piratas en su primera apertura
LZ Ted Breitenstein de los Carmelitas de St Louis, el 4 de octubre de 1891, vs Coroneles de Louisville (en su primera apertura), no supo que estaba dando un no-no hasta que se acabó el juego.

Ted Breitenstein

Esto da una cifra de 24 novatos con no-no en su primera temporada y hasta primera apertura en la MLB.

En la liga profesional cubana, tuve la suerte de ver por la TV el juego de cero hits cero carreras lanzado por el derecho Tony Díaz del Cienfuegos a los Leones del Habana, lo cual ocurrió el 23 de noviembre de 1957. Tony debutó precisamente en la temporada de 1957-58, tenía escasamente 19 años entonces. Lo interesante del juego resultó que no fue Rafael “Son” Noble el receptor de los Elefantes ese día, sino Sergio García, segundo cátcher del equipo.

Tony Díaz es alzado por sus compañeros después de su no-no

En Series Nacionales de Cuba, que recuerde, están los casos de los entonces novatos:

LD Leopoldo Valdés del Habana vs Pinar del Río el 7 de enero de 1968
LD Jesús Pérez de Industriales vs Vegueros el 7 de enero de 1968
LD Orlando Figueredo de Oriente vs Azucareros el 27 de enero de 1968
LD Alfredo García de Henequeneros vs Azucareros el 6 de abril de 1969

Interesante que dos juegos de este tipo se hayan lanzado en una misma fecha, aunque, tengo entendido, no ha sido el único caso.

Lamentablemente no poseo datos de otras ligas, donde seguro estoy esto haya ocurrido. Que conste que el primer juego de 0 hits 0 carreras en la Liga Mexicana lo lanzó el legendario Martín Dihigo 16 de septiembre 1937 contra el Nogales. De hecho, era novato en esa temporada en esa liga, pero un novato bastante curtido y con una vasta experiencia en Cuba y en las Ligas Negro.

Martín Dihigo

Fuentes consultadas

Anon. Historia de la liga mexicana. https://milb.bamcontent.com/documents/9/3/4/270469934/HISTORIA_DE_LA_LIGA_MEXICANA.pdf

Baseball-reference.com

Eagle E. 2021. All-time rookie no-hitters in MLB history. MLB.com, Aug. 15. https://www.mlb.com/news/rookie-no-hitter-c265861336

Manzano Rogério. Juegos de cero hit, cero carreras. Desde mi palco de fanático. https://desdemipalcodefanatico.wordpress.com/archivo/juegos-de-cero-hit-cero-carrera-3/

Escrito por Esteban Romero, 31 agosto de 2021

Curiosidades beisboleras: lesiones de peloteros y recuperación

Para tener éxito, en primer lugar, debemos creer que podemos.”

En el béisbol, como en todo deporte, llueven las lesiones de los peloteros. Las más comunes son las del brazo de lanzar, aunque no faltan aquellas relacionadas con los hombros, la rodilla, la espalda y los pies. Es por eso que aquí no se pretende dar un listado de lesiones, algo impensable verdaderamente, pero sí reflejar algunos casos interesantes y su recuperación de haber tenido lugar. No siempre la discusión girará alrededor de lesiones, pero sí de problemas graves de salud en algunos peloteros, ninguno que ver con el uso de drogas u otras sustancias prohibidas.

Muchas lesiones surgen en el desarrollo de los juegos y el primer caso que deseo describir es uno viejo, ocurrido el martes 7 de mayo de 1957 en el Estadio Municipal de Cleveland entre los anfitriones y los Yankees de Nueva York. Ese día le tocaba lanzar al veloz zurdo Herb Score por la tribu. Un hombre que había mostrado una eficiencia enorme en sus dos primeras temporadas (1955 y 1956). Era el clásico ponchador, al propinar 245 y 263 chocolates en esas dos primeras temporadas, a la vez que totalizaba 36 victorias con 19 derrotas, y PCL por debajo de 2.90. Demostró su clase en 1955, lo que le valió ser escogido como novato del año de la Liga Americana. Score se convirtió en el primer pitcher de una rotación que incluía a Bob Lemon, Early Wynn, Mike García y un Bob Feller en el ocaso de su carrera. De hecho, era el único zurdo abridor en ese conjunto. El día ya indicado, en la misma primera entrada el torpedero y segundo en el orden al bate, Gil McDougald, le sonó cohete directo al rostro de Score, que le provocó fractura facial e igualmente la pérdida temporal de la vista de un ojo. Ese hecho fatal se recuerda, la reacción de McDougald al ver caer a Score fue inmediatamente de socorrerlo, nada de ir a la inicial para embasarse. Cuentan los integrantes del equipo de los Yankees que, si bien Score salió seriamente lesionado, McDougald psicológicamente también, ya que a partir de 1957 hubo un descenso en su ofensiva y en su nivel de juego en general. Por su parte, Score logró recuperarse y su visión igualmente, pero ya no era el mismo lanzador aterrador de 1955 y 1956. Volvió a lanzar en 1958, pero nada del otro mundo, dinamita desaparecida. Se mantuvo hasta 1959 con los Indios y luego pasó a jugar con los Medias Blancas, período en el cual ganó 16 encuentros, al final se retiró en 1962 y se dedicó a trabajar como locutor de TV y luego de radio para las trasmisiones de los Indios de Cleveland. El martes 17 de agosto de 2021 sucedió algo similar, el derecho Chris Bassitt de los Atléticos recibió lineazo directo conectado por el jardinero Brian Goodwin de los Medias Blancas. Bassitt cayó y sangró abundantemente, por suerte, su visión no fue afectada, pero el pelotero quedó sujeto a cirugía.  





En la temporada de 2018, en juego entre Cardenales y Cachorros, el 5 de mayo, el receptor boricua Yadier Molina recibió un foul conectado a más de 100 MPH por el antesalista de los Cachorros Khris Bryant. La bola fue a parar a la ingle de Molina, lo que le provocó lesión pélvica con hematoma traumático. Por suerte, la intervención médica fue eficiente y Molina pudo regresar al juego en las postrimerías de esa temporada.

Otro caso de lesión fue el del jardinero Mitch Haniger, un hombre de poder y pieza esencial en la ofensiva de los Marinos de Seattle. Haniger fue estrella en 2018 por su desempeño y defendía el jardín central como segundo al bate en el equipo de los Marineros en 2019, pero él mismo se autolesionó con un foul en juego del 6 de junio de 2019 contra los Astros de Houston. El foul le reventó uno de sus testículos, por lo que fue intervenido quirúrgicamente, pero ahí no quedó el asunto, ya que durante la recuperación confrontó problemas de dolores en la parte baja de la espalda, lo que limitó sus posibilidades de regreso al juego regular. En enero de 2020 fue sometido a dos nuevas intervenciones quirúrgicas, una en el pecho y la otra en la espalda, por lo que no pudo participar en la temporada de ese año. Por suerte, regresó en 2021 y al momento de redactar estas notas, Haniger tiene ya 27 cuadrangulares y 70 carreras empujadas.

Hay otros contratiempos que no son provocados por lesiones. La salud humana es a veces impredecible y el primer caso aquí a mencionar es el del pelotero dominicano Ricardo Adolfo Jacobo Carty, más conocido como Rico Carty, hombre que llegó a las Grandes Ligas en 1963 y se desenvolvió como jardinero izquierdo e inicialista. Carty debutó con los Bravos de Milwaukee en 1963, equipo con el que se mantuvo hasta 1972, cuando ya entonces eran Bravos de Atlanta. Se trata de un pelotero muy bateador, el que le discutió el título de bateo al inolvidable Roberto Clemente en la temporada de 1964. Su promedio ofensivo entonces ascendió a .330. Debió haber sido novato del año, pero los críticos se inclinaron por el antesalista-jardinero Dick Allen de los Filis de Filadelfia. Carty siguió bateando sobre .300 en las tres siguientes temporadas, aunque se señalaban algunas deficiencias en su fildeo en los jardines. En 1967 tuvo una lesión en su hombro, pero lo peor le llegó en 1968 cuando le diagnosticaron tuberculosis, por lo que perdió toda la temporada. La ignorancia en este tema del que suscribe le hace preguntar cómo se llegó a eso tan tarde, ¿no era posible haberlo detectado previamente?, otra pregunta ¿cómo lo adquirió? Por suerte, Rico pudo vencer la enfermedad y regresó al juego activo en 1969, y de qué manera, bateando .342 y ser puntal de la victoria de su equipo de la División Oeste de la Liga Nacional. Al año siguiente fue líder de los bateadores (.366) en la Nacional. Jugando en la invernal dominicana, Carty se lesionó la rodilla y no pudo jugar en 1971 en las Mayores. Posteriormente su ofensiva decayó hasta 1973, pero a partir de 1974 volvió con su ofensiva acostumbrada, al lograr batear sobre los .300 en las siguientes tres temporadas y sobre los .280 en las dos siguientes. Así que Carty logró sobreponerse a su enfermedad, volvió al juego activo y siguió brillando como desde los inicios de su carrera en las Mayores.

Interesante es el caso del inicialista-jardinero Trey Mancini de los Orioles, el que sufría de cáncer en el colón en etapa 3, diagnosticado en 2020, por lo que estuvo fuera de juego en las temporadas de 2020 y 2021. Se sometió a cirugía y tratamiento de quimioterapia durante seis meses. Vencida esa grave enfermedad, Mancini regresó al juego activo en la temporada de 2021 y en su primer juego de entrenamiento recibió una merecida cálida bienvenida de la afición.  Ahí no paró el asunto, Mancini fue uno de los competidores en el derby de jonrones del juego de las Estrellas de julio de 2021, donde superó al joven Vlad Guerrero Jr. y se enfrascó en una batalla a jonrones con el vencedor Pete Alonso de los Mets. Mancini demostró que estaba en forma y que su poder estaba tan activo como antes de la cirugía.

En el caso de Cuba, hay una lesión que recuerdo de la temporada del béisbol invernal cubano de 1955-56. El receptor regular de los Tigres de Marianao entonces era Mario Díaz. Jugaban los Tigres contra el Cienfuegos en el primer turno de una jornada dominical. Los felinos iban delante en el marcador y el lanzador Bob Harrison dominando a los bateadores de los Elefantes. En las postrimerías del juego el antesalista del Cienfuegos, Milton Smith, llegó a tercera por triple, y luego trató de anotar con un fly corto a los jardines. El tiro vino rápido y certero a la mascota de Mario, pero Milton optó por volar como si quisiera propinar una patada voladora de lucha libre y dio justamente con los pinchos en el rostro del cubano. La jugada fue out, pero Mario Díaz salió del juego seriamente lesionado. Esa jugada acabó prácticamente con la carrera del receptor. Mario volvió al juego activo, pero ya no como regular. En la temporada de 1956-57 regresó como receptor de reserva del Almendares y recibió pocas posibilidades de juego.

Mario Díaz

Puede haber más casos que los lectores quieran resaltar, bienvenidos sean sus comentarios.

Fuentes

Anon. 2021. Jugador de Orioles recibe una ovación en su regreso tras vencer al cáncer. Séptimaentrada.com. https://www.septimaentrada.com/mlb/mlb-trey-mancini-ovacion-spring-training-2021

Cruz H.J. 2004. Béisbol dominicano- orígenes, evolución y héroes. 2da. Edición, Santo Domingo, pp. 89-92.

Mantle M. & Pepe P. 1991. My favorite summer 1956. Dell Publishing Group, Inc., New York, 323 P.

Neveau J. 2018. Yadier Molina suffers awful-sounding injury after being hit by ball in groin. NBC news sport, May 6. https://www.nbcchicago.com/news/sports/chicago-baseball/yadier-molina-hit-in-groin-during-cubs-cardinals-game/150152/

Smith L. 2020. Mitch Haniger has reported to Mariners camp, but there is no timetable for his return. Thenewstribune.com, febr. 21. https://www.thenewstribune.com/sports/mlb/seattle-mariners/article240468376.html#storylink=cpy

Escrito por Esteban Romero, 23 agosto de 2021

Curiosidades beisboleras: juegos de abultados marcadores

Es el potencial matemático de un juego
sencillo el que durará por siempre.”
Bill Vaughn (escritor EE. UU.)

Juegos con ofensiva desbordada en béisbol ha habido en abundancia, por lo que resulta difícil rememorarlos todos. Sin embargo, se puede hacer una cronología de los más renombrados en la historia de este deporte. No olvidemos que las reglas iniciales del béisbol era anotar carreras para llegar a un máximo, algo que varió con el tiempo y que se abordó con anterioridad en este blog (ver Romero a 2021 y b 2021) cuando se habló del surgimiento del béisbol y como evolucionaron sus reglas.

En el béisbol amateur de EE. UU.,se escenificó el juego de más carreraje en la historia de este deporte. Este fue entre el Columbia (no Columbus como aparece en algunas informaciones) y el Buffalo Niagaras el 8 de junio de 1869. Los de las Cataratas fabricaron 40 carreras en el primer inning y un máximo de 58 en el octavo. El resultado final fue de 209-10. Todos los peloteros en la alineación de Buffalo anotaron 20 o más carreras.

Existe otro juego legendario efectuado entre el Texarkana y los petroleros de Corsicana en la Liga Texas (clase C) el 15 de junio de 1902. El partido se desarrolló en un terreno de Ennis, Texas. En este juego Corsicana venció a su rival con anotación de 51-3, en el que los vencedores batearon 21 jonrones, ocho de ellos a la cuenta del receptor Justin “Nig” Clarke.

Los dos primeros juegos de más carrerajes en Grandes Ligas tuvieron lugar antes de 1900, uno con anotación de 22-21 y otro con 36-7, este último efectuado el 29 de junio de 1897 en el marco de la Liga Nacional entre los Chicago Colts y los Coroneles de Louisville. En ese partido los de Chicago anotaron en cada entrada, mientras que el pelotero destacado fue el torpedero Barry McCormick con seis imparables, incluido jonrón.

El 25 de agosto de 1922 los Cachorros de Chicago superaron 26-23 a los Filis de Filadelfia. Lo llamativo de ese encuentro fue que los Cachorros marcaron carreras en 4 entradas, entre ellas 10 en el segundo inning y 14 en el cuarto. Los Filis mostraron una resistencia grande, imagínense que ante esa ofensiva utilizaron a dos lanzadores solamente, Jimmy Ring, el que soportó 16 anotaciones y el resto a cargo del relevista Lefty Weinert. El juego iba 26-9 en la séptima entrada cuando los Filis se soltaron a batear y se quedaron cortos por 2 carreras.

La historia se repitió de alguna manera el 17 de mayo 1979 entre estos dos equipos. Esta vez la sonrisa fue para los de Filadelfia con anotación de 23-22 en 10 entradas. Los Filis como visitadores anotaron 7 veces y los Cachorros le ripostaron con 6. En la tercera entrada nuevamente los Filis fabricaron 8 más 2 y 4 en el cuarto y quinto inning, respectivamente. Los Cachorros no se quedaron atrás, 3 en el cuarto, 7 en el quinto y nuevamente 3 en el sexto. Los Filis marcaron una en el séptimo, pero los Cachorros empataron con 3 en el octavo. En el décimo vino la decisiva por los Pensilvania. En total se conectaron 50 hits en el juego, 24 por los vencedores. Por los Filis llevó la voz cantante el antesalista Mike Schmidt con dos vuelacercas y 4 empujadas, mientras que por los Cachorros lo fue el jardinero izquierdo Dave Kingman con 3 cuadrangulares y 6 impulsadas.

En juego de post temporada, el primer partido más recordado en este aspecto ofensivo fue el escenificado por los Medias Rojas y los Indios de Cleveland el 10 de octubre de 1999, cuando los de Boston aplastaron a la tribu con anotación de 23-7. Los Medias Rojas anotaron carreras en cada entrada, el máximo logrado por un equipo en estas lides, pero a su vez, las 30 carreras anotadas es el máximo logrado por dos equipos en play off. En este juego el antesalista John Valentin, del Boston, conectó 2 jonrones y un doble e impulsó 7 carreras. El mejor bateador del partido fue el inicialista Mike Stanley con 5 imparables, incluido doble y triple, en 6 veces al bate.

Cinco años después,el 16 de octubre de 2004, en el tercer juego del play off,los Yankees derrotaron a los Medias Rojas 19-8. New York Yankees 19, Boston Red Sox 8 (16 de octubre de 2004, ALCS Partido 3). En este juego jonronearon Hideki Matsui, Alex Rodríguez y Gary Sheffield por los mulos, mientras el receptor Jason Varitek y el jardinero derecho Trot Nixon lo hicieron por los de Boston. Interesante que este fue el último juego que los Yankees ganaron en este play off, estuvieron a uno de pasar a la Serie Mundial, pero la vida te da sorpresa y perdieron cuatro al hilo.

En Serie Mundial, la historia recoge el partido entre los Yankees y los Gigantes de NuevaYork el 2 de octubre de 1936 cuando los Mulos apabullaron a sus vecinos del Polo Grounds con anotación de 18-4.  El defensor de la segunda base, Tony Lazzeri, y el receptor Bill Dickey conectaron sendos jonrones, pero el mejor a la ofensiva fue Giussepe, el conocido Joe DiMaggio con 3 imparables, incluido doble y dos empujadas. Lou Gehrig no se quedó atrás y conectó 2 hits con 3 impulsadas. El conocido Lefty Gómez se anotó esta fácil victoria.

En la liga profesional cubana, el juego de mayor carreraje fue el escenificado entre los Leones del Habana y los Tigres del Marianao, toda una guerra de felinos, el 8 de enero de 1953, partido que concluyó con victoria habanera de 24-11. Amado Ibáñez estableció dos records, el de más hits en un juego, con 6, e igual cantidad de carreras anotadas.

Sin embargo, en la Cuba anterior a 1900, hubo varios juegos con amplios marcadores reportados por Nieto (2007):

Habana 22 Cárdenas 10, el 15 abril 1894

Matanzas 18 Cárdenas 2, el 22 abril 1894

Matanzas 14 Habana 13, el 13 mayo 1894

Habana 14 Matanzas 3, el 16 diciembre 1894

Habana 14 Matanzas 4, el 6 enero 1895

Almendares 16 Matanzas 5, el 10 febr. 1895

Habana 21 Almendares 1, el 3 marzo 1895

Matanzas 11 Almendares 9, el 10 marzo 1895

Habana 24 Matanzas 17, el 17 marzo 1895

Almendares 16, Matanzas 8, el 7 abril 1995

Habana 12, Almendares 11, el 14 abril 1895

Aquí solo aparecen los juegos de 1894 y 1895, hay muchos más partidos con abultados marcadores anteriores a esa fecha y que encontrarán en el útil y original libro del autor ya citado.

Hubo un juego que recuerdo perfectamente bien, vaya coincidencia, el domingo 8 de enero, pero de 1956. Usualmente los dobles juegos dominicales eran a base de Cienfuegos vs Marianao y Almendares vs Habana, pero como en esa temporada los Elefantes iban en punta, Leones y Tigres chocaron en el primer partido, mientras que Alacranes y Paquidermos en el segundo. Cienfuegos, como visitador, anotó 7 carreras en la misma primera entrada, Almendares ripostó anotando 3 y 4 en la primera y tercera entrada respectivamente. Cienfuegos hizo 3 en el quinto, Almendares ripostó con 3, 6 y 3 en el quinto, sexto y séptimo, respectivamente. Cienfuegos volvió a anotar 2 en el octavo, pero se quedó corto. El manager-lanzador Conrado Marrero entró de relevista y se llevó la victoria al dar escón en el noveno a los Elefantes, para que los alacranes se llevaron la victoria 19-12. Los azules entonces sotaneros de la temporada no tuvieron piedad con lanzadores como Látigo Gutiérrez, Camilo Pascual y Sandalio Consuegra. Interesante que Almendares no bateó jonrón, por los pativerdes lo hicieron Ultus Álvarez y Prentice Brownie en la misma primera entrada. El boxscore de este juego está disponible en otra entrega de Nieto (2000) sobre la carrera de Conrado Marrero.

En Series Nacionales de Cuba, el 20 de enero de 1995 Villa Clara aplastó a Holguín 21-0. El 16 de septiembre de 2020, en el primer partido de doble jornada, los Toros de Camagüey vencieron a los Huracanes de Mayabeque 19-17, algo que parece más una práctica de bateo que un juego oficial. Era la Serie Nacional 60 y se comentaba que se había ensayado con un nuevo tipo de pelota.  

En play off de Cuba, ha habido sus marcadores muy abultados. En marzo del 2008, Pinar del Río machacó a los Industriales 24-0 en cuartos de final, que viene a ser el partido de post-temporada con más diferencia. El 10 de mayo de 2012, Ciego de Ávila le propinó super KO a Granma en el juego final de las semifinales. Fueron cinco entradas a palo limpio contra los lanzadores granmenses.

Fuera de Cuba y EE.UU., he visto uno de este tipo entre los Saraperos de Saltillo vencedores de los Pericos de Puebla 22-1 en el juego decisivo por el título de la Liga Mexicana en la temporada de 2010, al parecer record para juegos de una final. En Puerto Rico, dos marcadores abultados, supongo sea de la temporada invernal de 2020-21. El primero, victoria de 20-7, victoria de los Indios de Mayagüez sobre los Atenienses de Manatí el 18 de enero, luego otra victoria de los Indios sobre igual rival con anotación de 30-8. Realmente no sé si este último es record de carreraje para juegos de la invernal boricua.

Los juegos de Japón no se caracterizan por ser de mucho carreraje, pero si alguien tiene la información, la misma será bienvenida. Otro tanto para la pelota venezolana.

Fuentes

Anon. 2011. Britannica Book of the Year 2011. Encyclopaedia Britannica, Inc.

Bjarkman P. 2012. El resultado más abultado en la Historia de los Playoff de Béisbol. WBSC.org., 11 mayo. https://www.wbsc.org/es/news/el-resultado-mas-abultado-en-la-historia-de-los-playoff-de-beisbol.

Hagerty T. 2016. This day in history: Minor league team wins 209-10. Sporting News, June 8. https://www.sportingnews.com/us/mlb/news/biggest-rout-minor-league-history-209-runs-this-date-buffalo-niagaras-columbus/kbazixecrly11w4tdw7unj1cu.

Hernández L. 2011. The Rise of the Latin American Baseball Leagues, 1947-1961: Cuba, the Dominican Republic, Mexico, Nicaragua, Panama, Puerto Rico and Venezuela. McFarland & Co Inc, 412 p.

Nieto S. 2000. Conrado Marrero- El Premier. Edit. Científico-Técnica, La Habana, p. 242.

Nieto S. 2007. Béisbol en Cuba Hispánica. Edit. Científico-Técnica, La Habana, 378 p

Romero E. a 2021. Alexander Cartwright, las primeras reglas del béisbol y su evolución. https://deportescineyotros.com/2021/04/24/alexander-cartwright-las-primeras-reglas-del-beisbol-y-su-evolucion/

Romero E. b 2021. El primer juego de béisbol en la historia. https://deportescineyotros.com/2021/04/09/el-primer-juego-de-beisbol-en-la-historia/

Sweetwood J. 2021. You can put it on the board: the highest scoring performances in Major League History. The Analyst, June 8. https://theanalyst.com/eu/2021/06/highest-scoring-performances-in-mlb-history/

White T. 2018. Quora. What is the highest run total ever scored by two teams in a professional baseball game? https://www.quora.com/What-is-the-highest-run-total-ever-scored-by-two-teams-in-a-professional-baseball-game

Escrito por Esteban Romero, 2 agosto de 2021

Curiosidades beisboleras, la reconstrucción (rebuilding) de los equipos y managers del año en diferentes equipos

Me preguntan si puedo ser despedido, ¿cómo
lo podré ser por algo que uno ama tanto?
Tom Lasorda

El ex-destacado basquetbolista Michael Jordan se reía cuando le hablaban de reconstrucción de equipos. Era el final de la temporada de 1998 en la NBA, última que jugaría y ganaría para el Chicago Bulls. Jordan quería quedarse jugando en Chicago a condición que se recontratara a su compañero Scottie Pippen y al entrenador Phil Jackson, pero esa no era la idea del dueño del equipo Jerry Reinsdorf, igualmente propietario de los Medias Blancas de Chicago en la MLB. Jordan quería seguir, pero ganando con los Bulls. Le comentaron increíblemente sobre una reconstrucción (rebuilding) del equipo por parte de algunos periodistas, ¡increíble!, reconstrucción de un conjunto que tenía tres temporadas ganadas al hilo. Jordan lo tomó a broma y preguntó irónicamente: “¿cuántos años llevan los Cachorros de Chicago en reconstrucción?”. Todo este tipo de arreglo nada tiene que ver con el deporte como tal. Cuando un ejecutivo desea realmente que su equipo gane, pone todo lo que se esté a su alcance para ese logro. Les pongo un ejemplo, los Tigres de Detroit, conjunto que se convirtió en el clásico perdedor en la Liga Americana desde finales del siglo XX e inicios del milenio. Para que tengan una idea, en 1987 fue por última vez que los Tigres jugaron por encima de .500, entonces dirigido por Sparky Anderson. Con Phil Garner como manager y Randy Smith como manager general jamás se acercó al promedio de .500. Garner duró hasta la temporada de 2002, mientras que Smith fue sustituido por el muy experimentado Dave Dombrowski en 2003. Alan Trammel se hizo cargo de la dirección en el terreno. En aquellos equipos jugaba el cubano Alex “Balserito” Sánchez. En 2003-2005 continuó el desastre, cuerpo de lanzadores flojo verdaderamente y equipo al campo sin mucha ofensiva.

Llegó la temporada del 2006, el experimentado Jim Leyland tomó las riendas del equipo, al que se le habían añadido algunas figuras de calibre, como Curtis Granderson, el boricua Iván Rodríguez, los venezolanos Magglio Ordóñez, Carlos Guillén, el dominicano Plácido Polanco, mientras que los lanzadores derechos Justin Verlander, Joel Zumaya y Zach Miner debutaban, se mantenía Jeremy Bonderman, único lanzador ganador en anteriores temporadas, cuajaba el dominicano Fernando Rodney como relevista y se añadía el veterano zurdo Kenny Rogers. El cambio fue casi de un golpe. Alex Sánchez fue despedido en el mismo entrenamiento primaveral por razones que desconozco. Leyland venía con sus ideas y planes, que no eran la de entretenerse viendo perder al equipo a su mando. En 2005, con Trammel, los Tigres quedaron en cuarto lugar de su división (71-91, promedio de .438), pero en 2006 con Leyland todo cambió radicalmente, terminaron segundo en su división (95-67, promedio .586), superados por los Mellizos de Minnesota, pero como comodín de la liga, donde vencieron a los Yankees 3-1, luego despacharon con pollona a los Atléticos de Oakland para irse a batir contra los Cardenales de St Louis, dirigidos por Tony La Russa, en la Serie Mundial. Aquí Leyland solo pudo ganar uno con su tropa, pero el resultado fue asombroso e inesperado. Lógicamente, Leyland se llevó el premio de mejor director de la Liga Americana, pero el asunto no paró ahí. Los Tigres continuaron fortaleciéndose en 2007. Garry Sheffield reforzó la ofensiva, el equipo quedó en segundo lugar de la división central superados por los Indios de Cleveland. En 2007 hubo su descalabro, pero el equipo se reforzó nuevamente. Miguel Cabrera fue adquirido vía canje de los Marlins, el torpedero colombiano Edgar Rentería llegó de los Bravos de Atlanta, el venezolano Armando Galarraga se integró al cuerpo de lanzadores. En 2009 quedaron segundo, a solo un juego de diferencia con los Mellizos. En 2011 fueron ganadores y asistieron al play off para derrotar reñidamente a los Yankees en la primera serie y luego caer a manos de los Vigilantes de Texas 4-2. En 2012 volvieron a ganar, incluso el campeonato de liga, pero recibieron espesa pollona en la Serie Mundial a manos de los Gigantes de San Francisco. Otra vez en 2013 vencedores de división y perdieron el título de la Liga contra los Medias Rojas. Fue la última temporada de Leyland como director de este equipo, el que dejó un legado victorioso a manos de Brad Ausmus, ex–receptor de los Astros de Houston e igualmente de los Tigres con anterioridad. David Dombrowski también dejó su puesto de Manager General en manos del cubano Al Ávila. Desde la temporada de 2017 los Tigres volvieron a parecerse a aquellos del 2005 hacía atrás. Están en reconstrucción, llevan cinco años en eso. En la presente temporada (2021) juegan por debajo de .500. No son solo los Tigres, hay otros ejemplos más. Los Medias Blancas de Chicago es otro conjunto que, al parecer, año tras año se le cae una planta del edificio en construcción. Valga que flotan bien desde el 2020. La reconstrucción debe ser necesaria en el contexto de la economía de un equipo, pero no se ve claro su objetivo en el deporte. Los aficionados gustan ver a sus equipos ganar, llegar a la post temporada y hasta la Serie Mundial. Así que por respeto a ese aficionado que paga por sus entradas o por los servicios televisivos para ver los juegos, los ejecutivos de los equipos tienen que esforzarse al mismo nivel que lo hiciera en el pasado George Michael Steinbrenner III con los Yankees de Nueva York para que sus equipos ofrezcan competencia desde el día inaugural.

Tony La Russa ha sido un manager ganador, que no quepa dudas. Desde 1983 cuando por primera vez se estableció el premio de manager del año en ambas ligas por la MLB, La Russa se llevó el primer galardón en la Liga Americana al frente de los Medias Blancas en 1983, repitió en 1988 y 1992 con los Atléticos de Oakland, y nueve años después fue premiado nuevamente al frente de los Cardenales de St Louis de la Liga Nacional. Así que cuatro premios en tres equipos y en ambas ligas. Otros ganadores de forma casi similar han sido:

  • Bobby Cox, Azulejos Toronto (1985) y Bravos Atlanta (1992, 2004, 2005)
  • Lou Piniella, Marineros Seattle (1995 y 2001) y Cachorros Chicago (2008)
  • Jim Leyland, Piratas Pittsbugh (1990 y 1992), Tigres Detroit (2006)
  • Davey Johnson, Orioles Baltimore (1997), Nacionales Washington (2012)
  • Bob Melvin, Cascabeles Arizona (2007), Atléticos Oakland (2012 y 2018)
  • Joe Maddon, Tampa Bay (2008 y 2011), Cachorros Chicago (2015)
  • Buck Showalter, Yankees NY (1994), Vigilantes Texas (2004), Orioles Baltimore
  • Jack McKeon, Rojos Cincinnati (1999), Marlins Florida (2003).

Como curiosidad, son ocho los directores que han ganado el premio con equipos en diferentes ligas, se sale de esa norma McKeon, siempre vencedor dentro de la Liga Nacional. La Russa y Showalter son los únicos que han alcanzado este galardón con tres equipos distintos.

Existen otros directores victoriosos con varios galardones de este tipo, pero siempre dirigiendo a un mismo equipo, como son los casos de Dusty Baker (3, Gigantes San Francisco), Sparky Anderson (2, Tigres Detroit), Tom Lasorda (2, Dodgers Los Ángeles), Joe Torre (2, Yankees NY), Mike Scioscia (2, Angelinos Anaheim) y Terry Francona (2, Indios Cleveland).

Escrito por Esteban Romero, 10 julio de 2021

Curiosidades beisboleras: la confianza de un equipo en su lanzador y las tres reglas del bateo

Ud. puede batear lo que vea llegando al home.”
Walter Johnson

Walter Johnson

El legendario lanzador derecho de los Senadores de Washington, Walter Johnson, fue un hombre que, además de saber lanzar, puso mucha psicología en el arte de los lanzamientos. Johnson se desenvolvió siempre con los Senadores en el período de 1907-1927. Su equipo fue casi siempre el clásico sotanero, al extremo que Johnson perdió 27 juegos por anotación de 1-0 en su carrera, pero el gran serpentinero se las arregló para llevarse tres veces la triple corona de pitcheo (1913, 1918 y 1924), así como ser el baluarte que le proporcionó en buena medida la victoria a su equipo en la Serie Mundial de 1924. Johnson era una persona ecuánime incluso en el terreno y supo analizar los poquitos que se requieren para ser un lanzador victorioso. Él afirmaba que nada debilita más a un club que la desconfianza de sus compañeros a la labor de un pitcher en ese instante sobre el montículo. El fildeo se vuelve errático, los jugadores se hallan tensos, siempre presintiendo que algo va a pasar, y generalmente pasa algo. Lo contrario sucede cuando el lanzador aprieta los dientes y se llena de coraje ante una situación fea, es entonces que el equipo se siente seguro y juega por encima de su nivel habitual, ya que tiene confianza en su lanzador. Los pitchers no son siempre victoriosos en todos los equipos, uno los saca de uno a otro equipo y puede suceder que el lanzador mejore o empeore según el caso. El juego armónico de un equipo hace que el lanzador se sienta cómodo en su faena, lo contrario ocurre cuando los peloteros no se llevan bien entre sí. El que no gana no perdura mucho en la MLB, solo los que ganan sostenidamente se mantienen por años.

Ya que hablamos de pitcheo, hablemos también de bateo, nadie que mejor que ese monstruo de la ofensiva, de nombre Theodore Samuel Williams, popularmente conocido como Ted Williams, para decir lo que se debe hacer para ser un buen bateador. Williams afirma en su libro “The science of hitting (1970)” que hay tres reglas a seguir para batear óptimamente. La primera es pegarle a la buena, la segunda es tener una mentalidad positiva, siempre observando al lanzador rival y definir los errores que el bateador haya cometido enfrentado a él, mientras que la tercera es hacer un swing rápido, lo más rápido posible para entrar en contacto con la esférica. En la primera regla, Williams recomienda que el bateador haga mentalmente un marco de su zona de bateo, la que debe ser relativamente estrecha. Si uno la amplia le da más posibilidades de dominio al lanzador, y lo convierte en asesino de los bateadores. En la segunda regla, el gran bateador rememoraba al lanzador de los Tigres Hal Newhouser, el que lo ponchó con tres lanzamientos en juego de 1946. El tercer strike fue una rápida en la zona alta. Su compañero, el antesalista Rip Russell, logró batearle a Newhouser con un lanzamiento similar. Williams, muy atento, apostó cinco pavos a que, si le repetía a él algo similar, lo castigaría. Así fue, primer lanzamiento dibujado y Teodoro la puso lejos. En cuanto a la velocidad del swing, práctica y más práctica, se logra fuerza y velocidad.

Fuentes

Anon. 1932. Walter Johnson analiza al pitcher. Carteles No. 29, julio 17, pp. 38.

Williams T. & Underwood J. 1970. The science of hitting. Touchstone, 96 p.

Escrito por Esteban Romero, 4 julio de 2021

Curiosidades beisboleras: cómo un strike no cantado causa daño a un lanzador y un raro Juego de las Estrellas

Siempre traté de hacer dos cosas, ubicar
bien mi recta y cambiar las velocidades.”
Greg Maddux (estelar lanzador, Cachorros
Chicago y Bravos de Atlanta)

El juego del domingo 13 de junio de 2021 entre Medias Blancas Chicago y Tigres Detroit en el Comerica Park de Detroit. El partido iba 4-0 a favor de los Medias Blancas en el inicio de la sétima entrada, los Tigres no le habían podido batear de hit a Rodón. Había un out en el pizarrón, fue un ponche al siempre peligroso slugger venezolano Miguel Cabrera. A continuación, asistió a la caja de bateo el cuarto bate y jardinero izquierdo de los Felinos, el bateador derecho Eric Haase, al que Rodón puso rápidamente en conteo de 2-2, el quinto lanzamiento fue una slider que cayó en zona, así visto por narradores y el que suscribe. El marco de home, el que se usa en las trasmisiones TV para encuadrar los lanzamientos, mostró que era strike, pero el principal de home, Pat Hoberg, no lo vio así y cantó bola. El cubano-americano lanzó otro strike, pero este fue conectado fuertemente hacia la banda izquierda, al que no le pudo llegar el novato Andrew Vaughn. Así el posible cero hits se fue a bolina. Rodón había iniciado con unos 80 lanzamientos esa entrada y cometió wild pitch al enfrentarse al torpedero Niko Goodrun, con el que Haase avanzó a tercera. En conteo de 1-2, Goodrun le conectó fly al jardín central bueno para impulsar la primera de su equipo, con lo que la lechada se fue igualmente a bolina, pero ahí no paró todo. El siguiente bateador fue el infielder mexicano Isaac Paredes, el que se metió en conteo completo de 3-2 para finalmente fly al derecho. En esa entrada Rodón tiró 22 lanzamientos, por lo que sobrepasó los 100, así que el zurdo se fue de la lomita y Ewan Marshall le relevó en el octavo. Veamos el detalle de esta mala decisión. Haase, de haberse cantado el ponche, habría sido el segundo out. Es de dudar que el wild pitch hubiera ocurrido, ese tipo de lanzamiento tuvo lugar por enojo de Rodón después que le conectaron el primer incogible. Así que Goodrun habría cedido el tercer out con su batazo, el cero hits cero carreras se habría mantenido latente y los lanzamientos ascenderían a 13 y no a 22, por lo que Rodón habría podido lanzar el octavo a la parte baja de la alineación de los Tigres. Realmente, Hoberg le fastidió la faena a Rodón.

Los árbitros son seres humanos y no máquinas, pero hay situaciones en que las decisiones cuentan mucho. Precisamente en Detroit ocurrió un hecho sumamente desagradable cuando el lanzador venezolano Armando Galarraga, de los Tigres de Detroit, perdió un cero hits cero carreras indebidamente, con dos outs en la novena entrada, por lance en primera base, en el que intervino el mismo Galarraga para hacer la asistencia en la inicial. Joyce cantó safe y alegó que Galarraga al pisar primera no estaba en posesión de la bola. El replay mostró claramente que el out 27 se había materializado en toda regla. Posteriormente el mismo Joyce admitió que su decisión fue errónea en el juego escenificado entre Orioles de Baltimore y Tigres el 2 de junio de 2010. Mucha disculpa después del juego por parte del árbitro, pero la realidad fue que privó a Galarraga de un juego perfecto. Pat Hoberg es considerado uno de los mejores árbitros en las Mayores, pero también, con el strike que dejó de cantar, le quitó la oportunidad a Rodón de anotarse su segundo cero hits, cero carreras en la temporada de 2021. Lamentablemente, el replay no era legal en 2010, de haberlo sido, Galarraga se habría anotado el juego perfecto, mientras que los strike y bolas cantados no son objeto de reclamación mediante replay.  

El 9 de julio de 1968 tuvo lugar el Juego de las Estrellas en el Astrodome de Houston. Las alineaciones de los equipos fue la siguiente, por la Liga Americana: Jim Fregosi SS, Rod Carew 2B, Carl Yastrzemski CF, Frank Howard RF, Willie Horton LF, Harmon Killebrew 1B, Bill Freehan C, Brooks Robinson 3B y como lanzador el cubano Luis Tiant. En aquella época no había designado. Por la Nacional abrieron: Willie Mays CF. Curt Flood LF, Willie McCovey 1B, Hank Aaron RF, Ron Santo 3B, Tommy Helms 2B, Jerry Grote C, Don Kessinger SS y Don Drysdale como lanzador. En la parte baja de la primera entrada, Mays entró en circulación por sencillo, Tiant lo agarró fuera de base, pero en el roundown, pudo llegar a segunda, vino una base por bolas a Curt Flood, wild pitch y Mays se corrió a tercera, Flood no se movió de primera. Al bate el peligroso Willie McCovey, al que Tiant obligó a batear para doble matanza, pero que no evitó que Mays anotara. Aaron le trabajó la base al cubano y finalmente cayó el tercer out por rolata de Santo al campo corto. Una carrera, parece nada, ¿verdad? A Tiant le abrió Tommy Helms con doble al derecho, pero el marianense metió el brazo para ponchar a Jerry Grote y a Kessinger, mientras Drysdale elevaba paloma al izquierdo. El cubano fue sustituido por emergente al bate en el inicio de la tercera entrada. Le sustituyó al muy admirado como narrador Ken “Hawk” Harrelson, el hombre que hizo famosa la frase de “Put on the board, Yes” (Pónganla en la pizarra, Sí) cada vez que los Medias Blancas bateaban de jonrón.

Willie Mays

En definitiva, todos los lanzadores cumplieron con su cometido de no permitir carreras. Los peloteros de la Liga Americana conectaron 9 imparables, incluido dobles de Fregosi, del cubano Tony Oliva y de Don Wert, mientras los del viejo circuito dispararon 11, pero solo el XBH de Helms. En este juego participaron 3 cubanos por la Liga Americana, fueron Luis Tiant, Oliva y Joaquín Azcue como segundo receptor, mientras que por la Liga Nacional fueron 2, Tany Pérez sustituyó a Santo en la antesala y el matancero Leonardo Cárdenas reemplazó a Kessinger. Así concluyó el juego, 1-0, un marcador inédito para Juegos de Estrellas, carrera anotada en el mismo primer inning. Lógicamente el MVP del partido fue Willie Mays, derrota para Tiant y victoria para Drysdale.

Fuentes

Baseball-reference.com 1968 All-Star Game Box Score, July 9. https://www.baseball-reference.com/allstar/1968-allstar-game.shtml

Baseball-reference.com. Chicago White Sox at Detroit Tigers Box Score, June 13 2021. https://www.baseball-reference.com/boxes/DET/DET202106130.shtml

Escrito por Esteban Romero, 29 junio de 2021

Curiosidades beisboleras: Tany Pérez y la primera mujer pelotera en ligas organizadas

Sentía en mis huesos la añoranza por el
calor de mi país y el amor de mi familia.
Tany Pérez

En días pasados tuve la oportunidad de conversar con un avileño, natural de Violeta, el ahora llamado Municipio Primero de enero en la provincia de Ciego de Ávila. Al saber del origen de mi interlocutor, Tany Pérez (Atanasio Pérez Rigal, también conocido como Tony en EE. UU.) me vino a mi mente ipso facto. Resultó ser que la familia de Tany es vecina de esta persona en Violeta. Me contaba que Tany de siempre fue muy apegado a su madre y que no quería abandonarla. No obstante, las cosas fueron como fueron y Tany emigró con 17 años de edad. El responsable de su firma como profesional fue Antonio Arístides Pacheco, más conocido también como Tony Pacheco, entonces cazatalento de los Rojos de Cincinnati. Pasaron décadas y Tany pudo nuevamente visitar su tierra natal, el vecino de Violeta me mencionó a la esposa del gran pelotero, Pituca, así como a sus dos hijos, los boricuas Eduardo y Víctor, ambos peloteros, que igualmente visitaron Violeta para conocer de cerca a su familia cubana. Un detalle que desconocía era que Tany es tío de los peloteros Ernesto y Jorge Luis Baró. Recuerdo bien al primero, que fuera antesalista de los equipos avileños a partir de la temporada de 1980-81y se mantuvo activo hasta 1993. También jugó con Camagüeyanos en las selectivas de 1981 a 1986 y de 1989 a 1992. En ese período fue líder en fly de sacrificios (7) en la XXIV Serie Nacional (1984-85). Por su parte, Jorge Luis jugó con Ciego de Ávila en las temporadas de 1980-82 y 1983-84, además de las selectivas de 1981 y 1982. En los equipos avileños han jugado otros peloteros de apellido Baró, como son el lanzador Víctor E. Baró en la temporada de 2010 y el jugador de cuadro Yoelkis Baró en 2019, por lo que me imagino sean hijos o nietos de alguno de los Baró ya mencionados. La conversación no se quedó en Violeta, ya que el que suscribe trabajó algo en esa parte del país en 1969. Pasamos por Pina, Manga Larga hasta caer en Cunagua. Mi interlocutor no conoce a Tony “Haitiano” González, oriundo del actualmente llamado Municipio Bolivia, que es no es más que Cunagua. Pero si conoció a la familia de los García, hablo de Adonis y José Adolis, ambos grandesligas, que sacando cuenta vienen a ser la tercera pareja de peloteros hermanos cubanos que han jugado en las Mayores. La primera fue la de Roberto y Oliverio (Baby) Ortiz, ambos del Central Senado, Camagüey; después José y Ozzie Canseco de Regla. El padre de Adonis y Adolis, no lo sabía, es el jardinero José García Pérez, que no debemos confundir con José “Chivo” García Hidalgo, antesalista de conjuntos orientales en las décadas de los 60 y 70. José García era hombre de chocar la bola, no era bateador de .300, pero era capaz de batear un sencillo o un extrabase oportunamente. Jugó en series nacionales de 1983 a 1992, nueve series, además de las selectivas de 1984, 1987, 1989, 1990 y 1991. Fue co-líder en golpeado por lanzamientos (10) en 1984-85 (XXIV Serie Nacional), co-líder (6) en 1986-87 (XXVI Serie Nacional), líder en bases robadas (14) en 1989-90 (XXIX Serie Nacional)en la zona oriental, nuevamente líder en golpeado por lanzamientos (16) en la zona oriental 1990-91 (XXX Serie Nacional). En su carrera tuvo promedio ofensivo de .263 y slugging de .339.  

Cuando veía a un bateador hacer swing disparatadamente
o alejándose de la pelota, me volvía loca por el deseo de
comparecer al plato y conectar una línea.”
Lizzie Murphy (la Reina del Béisbol)

Lizzie Murphy

Cuando era niño oía los cuentos de mi abuela sobre una tía que era muy buena jugando béisbol. Su calidad era indiscutible, jugaba en Cienfuegos, por lo que los directivos del equipo de la ciudad tuvieron que ir a pedir permiso al abuelo (padre de la tía) para que la dejaran jugar pelota. La respuesta de aquel descendiente de canario fue categórica, nada de eso, ¿quién ha visto a una mujer jugando pelota? Por lo que ahí murió todo. En realidad, las mujeres tenían que jugar otra cosa, como era el kickball, deporte que se practica en terrenos con tres bases, donde un lanzador tira una bola de goma inflada, la que debe ser pateada para iniciar el recorrido de las bases. El kickball era practicado en escuelas privadas en la década de los 50. Luego vino el softball femenino, que ha tomado auge mundial por ser practicado en varios países. En 1992 se estrenó el filme “Ellas dan el golpe” del director Penny Marshall, el que aborda la creación de la Liga All-American de Béisbol Profesional femenino en 1943. Esta liga buscaba entretener, ya que buena parte de la población masculina se hallaba en los frentes durante la II Guerra Mundial. Una vez regresados los soldados, el asunto perdió interés. Sin embargo, el primer intento de juego de béisbol por mujeres data de 1860, cuando se creó un equipo en el Colegio Vassar en Poughkeepsie, Estado de Nueva York. Llegó 1922 y fue cuando por primera vez jugó una mujer en equipo profesional, era inicialista y su nombre es Mary Elizabeth (Lizzie) Murphy, nacida el 13 abril de 1894. Lizzie jugó para el Providence Independents en 1918, luego con el conjunto itinerante y semipro de Traveling All-Stars radicado en Boston, el que jugaba fuera en Canadá como en Nuevo Inglaterra. En ese entonces existían ligas femeninas, donde Lizzie jugó a lo largo de tres décadas. Ella lo mismo lanzaba, que jugaba la inicial y era buena bateadora. En el año de su debut tuvo la oportunidad de jugar en un partido de exhibición, para recoger fondos para obras de caridad, donde su equipo, estrellas de Nuevo Inglaterra se enfrentó a los Medias Rojas de Boston en el Fenway. Años después pudo enfrentar a los Bravos de Boston en otro juego de exhibición, así como batear frente a otro conjunto estelar de las Ligas Negro, cuya batería era nada más y nada menos que Josh Gibson como receptor y Satchel Paige como lanzador. Le preguntaron a Paige si le había lanzado flojo y la respuesta fue negativa. Lizzie jugó contra ese equipo de Ligas Negro y luego lo hizo para un equipo de este circuito, los Gigantes de Cleveland, igualmente defendiendo la inicial, en una gira por Rhode Island, su tierra natal.  

Fuente consultada

Anon. 2021. How Rhode Island’s Lizzie Murphy Played Major League Baseball in 1922. New England Historical Society.  https://www.newenglandhistoricalsociety.com/how-rhode-islands-lizzie-murphy-played-major-league-baseball-1922/

Escrito por Esteban Romero, 20 junio de 2021

                                                                                                        

375 peloteros cubanos en el máximo nivel del béisbol

Agradezcamos a todos aquellos que nos llenan
de alegría. Ellos son como jardineros encantadores
que hacen a nuestras almas florecer.“
Marcel Proust (1871-1922, novelista francés)

El pasado 19 de diciembre se publicó un artículo en este blog sobre el reconocimiento de los peloteros de las Ligas Negro como ligamayoristas para todos aquellos que lograron jugar en el período de 1920 a 1948 (2). En ese momento se proporcionó una lista de peloteros cubanos que podrían ser considerados a este nivel. Eran un total de 152, muchos pasaron, otros no así, ya que la actuación en equipos itinerantes no fue considerada. No obstante, la lista fue muy superior a la publicada entonces, ya que al final fueron 155 los peloteros ascendidos, cuyos nombres, estadísticas ofensivas (no pitcheo), fecha y lugar de nacimiento aparecen en las tablas al final de este artículo. 

Hasta el 28 de mayo de 2021 Cuba presentaba 220 peloteros que han jugado en la MLB, pocos días la lista creció como el arroz. Un detalle importante, son precisamente los peloteros de las Ligas Negro los que hacen mayoría en el total actual, más de un 40%, eso sin incluir a otros que sí pudieron jugar en la MLB, como fueron los casos de Orestes Miñoso, Héctor Rodríguez y Rafael Noble, igualmente salidos de las Ligas Negro.

Las series nacionales o niveles juveniles de Cuba aportan solo el 20% del total. Está claro que las prohibiciones y limitaciones aún existentes, reducen la posibilidad de aumento de peloteros de casa para jugar en la MLB, pero no nos engañemos, ya que la lista de peloteros salidos de Cuba a partir de 1993 es de varios centenares de peloteros, por lo que los 75 jugadores que lograron llegar, incluido Bárbaro Garbey en 1984, es igualmente una cantidad no muy significativa con respecto al total que salió del país con ideas ligamayoristas.

Hay un total de 145 de peloteros salidos de las filas profesionales en el pasado, además de varios peloteros cubanos que se desarrollaron íntegramente en EE.UU. como son los casos de Yasmany Grandal, Yonder Alonso, Alberto Castillo, Ely Marrero, Rangel Ravelo entre otros.

Por otro lado, se consideran un total de 14 managers como fueron: Bernardo Baró, Pelayo Chacón, Martín Dihigo, Reinaldo Drake, José María Fernández, Preston Gómez, Fredi González, Miguel Ángel González, Marty Martínez, José Méndez, Tany Pérez, Ramiro Ramírez, Octavio Rojas y Carlos Tosca.

Al momento de redactar estas notas, Cuba aparece como el cuarto país con peloteros en la MLB, le superan Venezuela (432) como tercero, y República Dominicana (812) como segundo. El primero es obviamente Estados Unidos. Pensar que hasta finales de la década de los 60 Cuba era el segundo. 

En la lista la abreviatura HOF es sinónimo de miembro del Salón de la Fama de Cooperstown.

Fuentes

1.      Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/bio/Cuba_born.shtml

2.      Romero E. 2020. MLB reconoce a las Ligas Negro, paso de justicia que también beneficia a la pelota cubana. Deportescineyotros.com, 19 dic. https://deportescineyotros.com/2020/12/19/mlb-reconoce-a-las-ligas-negro-paso-de-justicia-que-tambien-beneficia-a-la-pelota-cubana/

3.      Seamheads.com. https://www.seamheads.com/NegroLgs/index.php

Escrito por Esteban Romero, 26 junio de 2021

Curiosidades beisboleras: triple play sin asistencia y los jardineros ladrones de jonrones

Me gusta el béisbol y me gusta jugarlo fuerte.”
Adrián Beltré (destacado pelotero dominicano)

Ya con anterioridad hablamos sobre las triples matanzas en general (Romero 2020). Esta vez el tema es sobre los triple play sin asistencia. En la historia de la MLB han tenido lugar 15 jugadas de triple play sin asistencia, o sea triple matanza ejecutada por un solo hombre al campo, las que podrán encontrar detalladas en el artículo antes mencionado. La primera realizada correspondió al torpedero Neal Ball de los Naps de Cleveland el 19 julio de 1909. De todas esas jugadas, 8 han correspondido a torpederos, cinco a camareros y dos a inicialistas. Los jugadores de los Indios de Cleveland han tenido el privilegio de tener tres peloteros autores de esta hazaña, entre ellos el ya mencionado Neal Ball, Bill Wambsganss y el venezolano Asdrúbal Cabrera. Como curiosidad, hubo un triple play sin asistencia el 29 mayo de 1927 ejecutado por el inicialista Johnny Neun de los Tigres de Detroit, y al siguiente día hubo otro igual, esta vez realizado por el torpedero Jimmy Cooney de los Filis de Filadelfia. Hubo que esperar 41 años para que se produjera otro más, el que se realizó por el torpedero Ron Hansen de los Medias Blancas de Chicago el 30 julio de 1968. También ha habido triple plays que han concluido juegos, el primero es el ya referido de Johnny Neun el 30 mayo de 1927, mientras que el segundo fue obra de Eric Bruntlett, jugando el campo corto de los Filis, en partido del 23 de agosto de 2009 contra los Mets de Nueva York. Además de Asdrúbal Cabrera, el dominicano Rafael Furcal, de los Bravos de Atlanta, igualmente realizó una triple matanza el 10 de setiembre de 2003 en juego contra los Cardenales de St Louis, de hecho el quisqueyano fue el primer latino en realizar esta jugada en las Mayores, ya que Cabrera lo ejecutó el 12 mayo de 2008.

Rafael Furcal

En Cuba ha sido famoso el triple play ejecutado por el oriundo de Bauta, Baldomero “Merito” Acosta, quien jugando el jardín central de los Leones del Habana el 2 diciembre de 1918, capturó línea conectada por Oscar Rodríguez, del Almendares, de cordón de zapato con las bases llenas, se levantó inmediatamente después del fildeo, corrió para doblar al corredor de segunda, el receptor Gervasio “Strike” González, y tocó a José María Fernández que venía corriendo de la primera. El gran mérito de esta jugada es que fue realizada por un jardinero. Como hemos visto, en las Mayores ningún jardinero lo ha realizado, y el único antecedente existente es de un juego del 19 julio de 1911 en la Costa del Pacífico entre los equipos Ángeles y Vernon, cuando el jardinero Walter Carlisle del Vernon, hombre nacido en Gran Bretaña, por cierto, concretó igual hazaña.

Merito Acosta

En Series Nacionales, esta proeza fue realizada por el antesalista Rafael Orlando Acebey del equipo Villa Clara el 12 de diciembre de 1998, en juego contra los azules de Industriales. Las bases estaban llenas de azules y Acebey recogió rolata conectada por Juan Padilla, pisó tercera para sacar out a Antonio Scull, persiguió a Lázaro Vargas rumbo a home para tocarlo y acto seguido hizo lo mismo con Padilla, el que increíblemente le reclamaba al árbitro Nelson Díaz que el batazo era foul.

Arguijo Gamiochipi (2016) relata queVíctor Orozco Fuentes, receptor de los Tigres de Quintana Roo en la LMB, en 1968, en juego contra los Petroleros de Poza Rica, realizó esta jugada, de las más raras que puedan verse, primero por haber sido un receptor el ejecutor y segunda por lo poco habitual que es mandar a un squeeze play con las bases llenas a un bateador en 2 strikes, como para volverse loco. El intento de toque fue una palomita capturada por Orozco, que a su vez tenía atrapado al corredor desde tercera a medio camino del home, hizo finta de tirar a la antesala y lo esperó para tocarlo, acto seguido salió corriendo para alcanzar al corredor de primera en su rumbo a segunda, a quien alcanzó para tocarlo y culminar el triple play. Aplausos para Orozco, muy merecidos, pero ni que hablar del manager de los Petroleros, así fuera Connie Mack o Casey Stengel.

Víctor Orozco

Quijada (2020) nos cuenta sobre el triple play que realizó el gran David Concepción el 13 de diciembre de 1987 en juego de la Liga Invernal de Venezuela. Concepción ese día defendía la primera de los Tigres de Aragua y el turno al bate era para el “salsero” Luis Sojo de los Cardenales de Lara, juego que transcurría en Barquisimeto. Hombres en primera y segunda. Sojo tenía intención de tocar, Concepción estaba alerta, pero el amante de la música cambió y sacó batazo a ras de tierra que Concepción atrapó de aire, pisó primera, dos outs, y corrió para tocar al corredor de segunda que se encaminaba hacia la tercera.

Los jardineros ladrones de jonrones se van haciendo moda cada vez más. Cuenta la leyenda que el ladrón número uno en la MLB ha sido el jardinero dominicano Carlos Gómez, el que 14 veces malogró este tipo de batazo de sus adversarios. El segundo es el muy conocido Mike Trout, quien 9 veces las ha sacado del otro lado de las gradas. Realmente el jardinero de los Angelinos es espectacular por el salto cronometrado que hace para justamente fildear la bola cuando ya está por irse del terreno. No obstante, hay varios robando jonrones con mucho éxito, uno para el que la jugada es como tomarse un vaso de agua es el jardinero central de Tampa Bay Kevin Kirmaier, un hombre que defensivamente es insuperable, ya que le llega a todo lo imposible que uno no pueda imaginar. Le hacen la competencia hombres como Kevin Pillar, Jackie Bradley Jr., Adam Engel, Lorenzo Cain entre otros. Es hora de cuantificar estos robos de jonrones por los jardineros, eso es tremenda eficiencia defensiva.

Fuentes citadas

Arguijo Gamiochipi A. 2016. El lagunero que logró un triple play sin asistencia. El Siglo de Torreón, 25 agosto. https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1256352.el-lagunero-que-logro-un-triple-play-sin-asistencia.html

Quijada. 2020. ¡El triple play sin asistencia del Rey David Concepción! El Fildeo, 1 julio. https://elfildeo.com/lvbp/david-concepcion-triple-play-sin-asistencia-video-lvbp-noticias/102667/2020/

Romero E. 2020. Las raras triples matanzas en el béisbol. Deportescineyotros.com. https://deportescineyotros.com/2020/09/30/las-raras-triples-matanzas-en-el-beisbol/

Escrito por Esteban Romero, 7 junio de 2021

Curiosidades beisboleras: el hombre de más baja estatura en el béisbol, los ocho primeros equipos en la historia de la MLB y la canción-himno del béisbol

                

El hombre de más baja estatura que haya jugado en partido oficial de la MLB fue el norteamericano Edward Carl Gaedel, hombre nacido el 8 de junio de 1925 en Chicago, Illinois. Edward o Eddie medía escasamente 109,22 m, con peso de menos de 30 kg, todo un enano. Jugó para los Carmelitas St Louis (actuales Orioles Baltimore) en un único partido del 19 agosto de 1951, donde apareció, con el número 1/8 en sus espaldas, como bateador emergente y logró la primera base con cuatro bolas malas consecutivas. Al llegar a primera fue sustituido por un corredor emergente y nunca más jugó. El propietario de los Carmelitas Bill Veeck declaró entonces sobre Eddie: “El mejor enano que jamás haya jugado a la pelota en las Grandes Ligas. También fue el único.” En realidad, aquella aparición era parte de un número de sorpresas para celebrar el 50 aniversario de la Liga Americana. Eddie, quien bateaba a la derecha y lanzaba a la zurda, fue firmado en secreto para esta ocasión. Su comparecencia en home fue sustituyendo al hombre proa del equipo, el jardinero Frank Saucier. El partido era contra los Tigres de Detroit y cuando Eddie se acercó al home, inmediatamente el árbitro Ed Hurley llamó al director de los Carmelitas, Zack Taylor, para pedirle copia del contrato de Eddie Gaedel, así como su presencia oficial en la nómina del equipo. Al parecer, Hurley se tomó la broma muy en serio. Al final todo estaba en orden y Gaedel fue ordenado a que bateara. En años posteriores, Gaedel fue como una especie de promotor de los Medias Blancas de Chicago por ser oriundo de esta ciudad y Veeck haberse convertido en dueño de este equipo en 1959. Desgraciadamente, Eddie Gaedel fue hallado muerto y todo golpeado en una bolera el 18 de junio de 1961. Las partes más afectadas fueron sus rodillas y la parte izquierda del rostro. Su apellido real, Gaedele, aparece en la lápida de su tumba en Chicago.

Cincinnati Red Stockings en 1882

Los primeros ocho equipos que jugaron oficialmente en Grandes Ligas fueron los Atléticos de Filadelfia, St. Louis Brown Stockings o Medias Carmelitas de St Louis, Hartford Dark Blues o los Azules Oscuros de Hartford, Louisville Grays o Grises de Louisville, Mutual of New York, Boston Red Stockings o Medias Rojas de Boston (ahora Bravos de Atlanta), Cincinnati Red Stockings o Medias Rojas de Cincinnati, y Chicago White Stockings o Medias Blancas de Chicago (ahora Chicago Cubs o Cachorros de Chicago). Estos conjuntos fueron los que integraron la Liga Nacional a partir de febrero de 1876, circuito creado en Manhattan, ciudad Nueva York. Cabe señalar que la mayoría de estos equipos venían de la llamada Asociación Nacional de Jugadores de Béisbol, la que correspondía a las siglas en inglés de NABBP y que era una organización amateur, aunque se sabe que algunos peloteros eran pagados por debajo del tapete. En diciembre de 1868 fue cuando se comenzó a pagar institucionalmente a los peloteros. La NABBP tuvo vida de 1870 a 1875. En el inicio de ese período, de 1871 a 1873 jugó el primer cubano en ese circuito, el conocido Esteban Bellán. Después de creada la Liga Nacional, casi una década después, surgieron nuevas ligas hasta que finalmente en 1903 se creó la Liga Americana, conocida como el circuito joven de la MLB.

En la década de los 50, cuando entraba en el Estadio del Cerro en la Habana, antes de comenzar los partidos de la liga profesional cubana, recuerdo que usualmente se escuchaba la canción “Take me out to the ballgame” en versión instrumental. Ese recuerdo se ha revivido en las dos últimas décadas al ver juegos de los equipos de Chicago por la TV, sea de Medias Blancas o de Cachorros. Da gusto ver a toda la afición cantarla en la séptima entrada de los juegos. La canción es como un himno al béisbol, cuyo autor fue Albert Von Tilzer, escrita en 1908, la que tuvo sus modificaciones aportadas por Nora Bayes, cantante de vaudeville en EE.UU. Sin embargo, no fue cantada en estadio hasta el cuarto juego de la Serie Mundial de 1934 entre Cardenales de St Louis y Tigres de Detroit.

La letra de la canción es la siguiente:

Después de 1960 no se oyó más esa canción en el Estadio del Cerro, parque más tarde rebautizado como Estadio Latinoamericano.

Escrito por Esteban Romero, 2 junio de 2021

Pre-Olímpico de béisbol 2021: con pobre pitcheo no se puede ganar

“Si uno aprende de la derrota,
Ud. no ha sido aún derrotado.
Zig Ziglar (1926-2012, escritor de EE.UU.)

Como cubano me duele ver al equipo nacional de béisbol perder continuamente. El equipo que jugó en la Florida presentó una mejor versión ofensiva esta vez, pero al final sucumbió dos veces, las suficientes para mandar de vuelta al equipo derrotado. Píntenlo como quieran, la selección nacional fue derrotada, así de sencillo. Ganan los que hagan más carreras en cada juego y el equipo dos veces se quedó corto.

La derrota nada tiene que ver con las pancartas que hayan aparecido en el estadio, y nadie se puede oponer, ya que eso es libre expresión, guste o no a los afectados. Un equipo de béisbol sale al terreno a ganarle al adversario y se olvida del público. Por demás, la afición cubana de la Florida fue a animar a su equipo, el de las cuatro letras, como lo habría hecho el que suscribe, pues quieran o no, todos somos cubanos, que nos une la misma tierra donde nacimos, el mismo idioma, costumbre, historia y cultura.

Realmente no es nada agradable ver como se justifican las derrotas, cuando es una cosa es la otra, ahora es errado achacarla a los gritos de la afición, la que realmente aplaudía con cada hit bateado por los miembros del equipo nacional.

Esta selección vino mejor ofensivamente, vaya hombre, con tres “desertores” del pasado, lo digo con sus nombres, Yadil Mujica, Erisbel Arruebarruena y Yadir Drake, integraron la alineación regular y aportaron ofensiva y defensivamente a la causa. Excepto, el “Grillo” Arruebarruena, el resto tuvo que conformarse con jugar en ligas menores, donde se superaron en su juego diario, lo suficiente para ayudar a esta selección jugar algo mejor, aunque repito, no pudieron evitar las dos derrotas.

En la selección hubo peloteros con experiencia en ligas menores, como es el caso de los primos Santos, Roel y Raico, el lanzador Lázaro Blanco, otro serpentinero ex-“desertor”, Carlos Juan Viera, además de otros que juegan en las Ligas Japonesas de alto nivel, como Alfredo Despaigne, y los lanzadores relevistas Liván Moinelo y Raidel Martínez. No faltó un veterano como Frederich Cepeda, el que ya está viendo pasar sus últimos momentos como pelotero activo.

Cuatro décadas atrás el pitcheo cubano era fundamental para ganarle a los mismos profesionales. Las selecciones cubanas se batían de tú por tú con selecciones de profesionales de Venezuela o conjuntos similares de México, pero es que había Braudilio Vinent, Juan Carlos Oliva, Rogelio García, años después Lázaro Valle, José Ariel Contreras, José Ibar, Maels Rodríguez, Pedro Luis Lazo y Norge Luis Vera entre otros. Ahora no es igual, no nos engañemos. No hay pitchers de competencia, esos que lleguen y se planten bonito en el montículo, esos que dominan desde el inicio, que mantienen un dominio estable a lo largo de 7 o más entradas.

La velocidad, amigos narradores, no es el único atributo que hace grande a los pitchers. Conrado Marrero no era hombre de velocidad, pero sí de astucia para lanzar y mezclar bien sus lanzamientos. Hay que saber tirar cambios, sliders, rectas y tener control para ponerlas en la zona de duda. He visto pitchers en la MLB lanzar a más de 96 MPH y no es que hayan llegado lejos. Puedo mencionar decenas de nombres, pues nadie puede dominar solo a base de rectas, hay que mezclar y confundir a los bateadores. Es muy posible que Cuba no tenga actualmente entrenadores aptos para enseñar estas mecánicas de pitcheo.

La misma ofensiva mejora cualitativamente cuando el pitcheo es de altura. No es lo mismo batearles a muchachos sin experiencia o habilidad en el montículo, que pararse frente a un lanzador de recursos. Cuando haya más lanzadores de calidad, desaparecerán los bateadores de .400. Sugiero, por cierto, que hagan más énfasis en el OPS del bateador que en su promedio ofensivo. OPS es muy completo, ya que aporta la suma de OBP y Slugging. El equipo cubano careció de aquel Slugging, el que aportaban hombres como Pedro José Rodríguez, Luis Giraldo Casanova, Lázaro Junco, Orestes Kindelán, Romelio Martínez y Omar Linares entre otros.  

En Cuba hay personal infantil y joven apto para jugar a la pelota y desarrollarse al máximo. Si no fuera así, no habría Pito Abreu, Yoan Moncada, Randy Arozarena, Yoan Álvarez, Aroldis Chapman y otros más jugando con éxito en las Grandes Ligas. Claramente se necesita de personal entrenador de conocimiento y experiencia, sobre todo en el área de pitcheo. Mientras no se disponga de eso, las derrotas continuarán cayendo. 

Ante una derrota no cabe otra cosa que la crítica constructiva y no las alabanzas. Deseamos ver al equipo Cuba ganar de manera convincente, algo que dudo que suceda de no cambiarse muchas cosas, empezando por la independencia de la Federación nacional en sus decisiones sin necesidad de aval de otros órganos, cuyas funciones son las de ayudar a promover la masividad deportiva como parte del proceso educacional, pero no a dirigirlo propiamente.

Escrito por Esteban Romero, 5 junio de 2021

  

Curiosidades beisboleras: ningún out realizado por inicialista en juego sencillo y los pelotazos

El primer inicialista que logró no sacar out en juego sencillo fue Al McCauley de los Statesmen (Estadistas) de Washington en la temporada de 1891 en la Asociación Americana. Este fue el último año de esa Liga creada en 1882, con lo cual quedó la Liga Nacional entonces sola como circuito de Grandes Ligas. Volviendo al tema de inicialistas sin realizar out, cabe indicar que McCauley realizó una asistencia en ese juego. El 27 de abril de 1939 Buddy Clancy de los Medias Blancas de Chicago logró lo mismo, pero sin realizar asistencia alguna, completamente “vago” a la defensiva. En las Series Nacionales de Cuba se dio un caso idéntico cuando el inicialista villareño Inocente Miranda Gómez lo logró el 11 de marzo de 1969 en juego entre las Villas y el Habana.

Rojas Garay (2015) nos aporta información de este pelotero villareño, el que bateaba y lanzaba a la derecha y era capaz también de jugar la segunda base. Miranda era un hombre rápido, robó 64 bases y lo pescaron en 23 intentos. El inicialista nació el 28 de diciembre de 1938, jugó con los Centrales en 1965-66, con las Villas de 1966 a 1969 y en 1971-72. Miranda falleció el 1 de marzo de 2015 justamente en la misma fecha de la muerte del gran Orestes Miñoso.

Ya que hablamos de Miñoso, les aseguro que José Dariel Abreu me hace recordar al gran jardinero de los Medias Blancas de Chicago y de los Tigres de Marianao en Cuba. Abreu es un bateador peligroso, todos los lanzadores en las Mayores lo saben, por lo que se esmeran en lanzarle difícil, sobre todo lanzamientos que vayan pegado a los codos del bateador. De tanto pegarle los lanzamientos vienen los pelotazos, Pito Abreu los recibe y sale corriendo hacia primera para aliviarse. Jamás le he visto reñir con lanzador por un pelotazo, jamás le he visto discutir con árbitro por conteo. A veces le cantan strikes, de esos que los árbitros se los fabrican, pero Abreu mira hacia los lados como diciendo la vida sigue y esto es un momentito desagradable y nada más. Miñoso se encaramaba arriba del home, pegadito al plato y no le tenía miedo a nada de lo que le tiraban. No olvidemos que Miñoso fue de los primeros peloteros negros que llegaron a las Mayores, el primer afrolatino en llegar a ese nivel, por lo que los lanzadores blancos no les gustaba que un negro le sonara un hit o extrabase, los pelotazos sin piedad llovían. A Miñoso se los daban y él hacía otro tanto, soltaba el bate y ligerito a la primera. En Cuba le vi recibir pelotazos que sonaban en los fuertes brazos del ex-cortador de caña. El hombre de Perico fue líder en pelotazos recibidos en la Liga Americana de 1951 a 1954, luego de 1956 a 1961. En 1956 tuvo su máximo de pelotazos en una temporada con 23. Pero hay pelotazos de pelotazos, los hay intencionados, semi-intencionados y sin ningún propósito. El pelotero integral no busca tangana cada vez que lo golpean con la pelota, eso a la larga se vuelve una distracción para su equipo y no ayuda a nada. Los árbitros son muy responsables de evitar estas situaciones y detectar cuando el lanzamiento es claramente intencionado para proceder a la expulsión del lanzador culpable. Como dije, en los inicios de la llegada de los peloteros negros a la MLB los pelotazos a veces lucían bastante criminales y el árbitro no hacía nada al respecto. Miñoso cuenta en su autobiografía lo que le sucedió en 1951 cuando comenzó a jugar con los Medias Blancas en una serie contra los Tigres de Detroit, cuyo lanzador estrella era el zurdo Hal Newhouser. A la primera vez al bate, el matancero le puso la bola fuera del parque para un cuadrangular, ya podemos imaginar la cara del oriundo del mismo Detroit. A la siguiente vez al bate le soltó una recta de humo que le dio en el bolsillo donde guardaba sus gafas de sol, las que se quebraron y a la vez le provocó un corte en la pierna a Miñoso. Eso era mucho, Miñoso golpeado se le acercó, Newhouser, con esa prepotencia de blanquito fuerte, le dijo: “Nigger, no tienes derecho a batearme”. El cubano le respondió: “Tú podras ser Hal Newhouser, pero yo soy Miñoso, ¿Quién coño te has creído que tú eres? A ti no te pertenece todo el mundo”. El cubano le dio la espalda y optó por ignorarlo en lo sucesivo.

Cosas de la vida, Newhouser fue exaltado al Salón de Cooperstown en 1992 por el comité de veteranos, Miñoso espera en su tumba que se le haga justicia en igual sitial. Pero no tan solo eso, Newhouser tuvo record de 207 ganados con 150 perdidos, PCL 3,06 y WHIP 1,31 en 17 temporadas. Luis Tiant fue ligeramente superior, veamos, 229-172, PCL 3,30, WHIP 1,2 en 19 temporadas. Saquen Uds. son propias conclusiones.

Hasta otras Curiosidades beisboleras. Esteban Romero, 12 mayo de 2021

Fuentes consultadas

Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/t/tiantlu01.shtml

https://www.baseball-reference.com/players/n/newhoha01.shtml

Miñoso Minnie & Herb Fagen. 1994. Just call me Minnie- My six decades in baseball. Sagamore Publishing, Champaign, Il. 205 P.

Rojas Garay O. 2015. Dos glorias se despiden. Vanguardia, 7 de marzo. http://www.vanguardia.cu/images/vanguardia_digital/documentos/edicion-impresa/2015/vanguardia/03-07/pag7.pdf

Curiosidades beisboleras: el manejo de los lanzadores y las alineaciones al bate

El mejor equipo no siempre es el que gana.
Gana aquel que mejor juega.”
Rob Bell (1970, escritor de EE.UU.)

Kevin Cash

Cada mentor tiene su librito de cómo manejar a los peloteros de su equipo. Lo usual en la MLB es que cada conjunto tenga un grupo de cinco abridores secundados por relevistas intermedios y cerradores. Algún que otro equipo no se puede dar el lujo de cinco abridores y opta por cuatro, algún que otro, como los Dodgers, prefiere seis abridores. Cada cual tiene sus opciones en dependencia de los hombres que integren su nómina. La regla se ha roto desde que el ex-receptor Kevin Cash se hiciera cargo de la dirección del equipo de Tampa, donde todos pueden ser abridores y relevistas. En un juego, según como se mueva, Tampa puede utilizar hasta seis lanzadores. Cash abre con un lanzador y en la misma tercera entrada trae a otro sin que le hayan hecho daño al saliente. Es de suponer que sea una filosofía de no dejar que los bateadores adversarios se adapten a algún lanzador en particular. Lanzar dos o tres entradas no es que sea un trabajo excesivo para algún lanzador. Así las cosas, Cash mueve así a sus pitchers, a excepción de cuando su lanzador de cabecera, Tyler Glasnow, se hace cargo del montículo. Hasta el 2020 el zurdo Blake Snell estuvo en el cuerpo de lanzadores de Tampa, se sabe que él no era muy entendido con el manejo de su mentor. En la desaparecida Unión Atlética Amateur, cuando los equipos jugaban una vez a la semana como norma, no era raro ver que los tres lanzadores del equipo trabajaran en un mismo desafío, pero eso a condición que el abridor flaqueara. En el Deportivo de Matanzas de 1943 se hizo famoso el trío de lanzadores conformado por Sandalio Consuegra, Rogelio “Limonar” Martínez y el zurdo Ángel “Catayo” González, a los que no se podía mantener sentados, por lo que era menester utilizarlos en el juego semanal previsto. Los dos primeros mencionados llegaron a las Mayores, y Consuegra brilló en algunas temporadas en ese circuito, hombre que utilizaba la screwball entre sus lanzamientos. En Series Nacionales es de recordar el uso del pitcheo del Habana por parte de Humberto Arrieta en la llamada Serie Especial de 1970. En aquel conjunto el cuerpo de lanzadores era integrado por Manuel Hurtado, Santiago “Changa” Mederos, Walfrido Ruíz, Rigoberto Sánchez, Rigoberto Betancourt, Antonio “Boricua” Jiménez, Andrés Liaño, Oscar Martínez, Pedro Izquierdo, Pablo Pozo, Ihosvany Gallegos y Maximiliano Reyes, por lo que la decisión fue utilizar un lanzador cada tres entradas, excepto en los juegos que lanzaba Changa, el que cubría toda la ruta con éxito y con no pocos ponches por cada partido. Se puede afirmar que la formula funcionó, aunque el Habana al final de la justa fue vencido en juego decisivo por el equipo de Las Villas. Como quiera que sea, el manejo de los lanzadores por Cash es algo original en las Mayores. Leo Durocher no era de guardar lanzadores para mañana, para este manager lo que le valía era ganar el juego de hoy, por lo que no tenía reparo en usar al serpentinero que fuera en pro de la victoria. Sin embargo, Durocher no hacía los cambios que realiza Cash usualmente.  

El otro asunto es el de las alineaciones, algo que también ha cambiado bastante en las últimas décadas. Ahora se busca ventaja temprana en cada juego, por lo que hombres de poder son situados como primeros o segundos bates. El noveno bate debe ser alguien eficiente en embasarse como un primer bate. No obstante, el mismo Cash no se cansa de cambiar continuamente su alineación, se puede decir que utiliza una distinta en cada juego. Lo mismo Randy Arozarena puede ser primero, segundo o tercero, jugar el izquierdo o el derecho, como su compatriota Yandy Díaz como tercera, primera o designado, situado como segundo, cuarto o quinto, y así sucesivamente. Nadie es dueño de posición y tampoco de turno al bate. En la VIII Serie Nacional, el ex-segunda base del San Carlos en la Unión Atlética Amateur, Orlando Salom, entonces manager del equipo Habana, tuvo la suerte de dirigir un equipo de tremenda ofensiva, donde aparecían hombres como Pedro Chávez, Urbano González, Agustín Marquetti, Armando Capiró y Raúl Reyes. Los otros integrantes del equipo eran Tony González como torpedero, Germán Águila en la antesala y Jesús Juffré como receptor. La lógica era usar al Tony como primer bate y así fue, pero pasados los primeros juegos de la serie, Salom decidió pasar al patrullero central Raúl Reyes como hombre proa. Las críticas llovieron, aunque tenía su lógica. Reyes era más bate que Tony González, el Habana podía situar detrás de Reyes a Urbano, Chávez, Marquetti y Capiró, por lo que ofensiva y poder estaban garantizados. No obstante, Raúl Reyes no aportó lo debido ni como primero ni como sexto, por lo que la formula Salom se fue al suelo. Al final aquel equipo que parecía invencible con un Agustín Marquetti de 19 jonrones, perdió el campeonato con los Azucareros y quedó empatado en segundo lugar con sus coterráneos Industriales. Volviendo a la formula Cash, se podrá decir lo que sea, lo cierto es que el mentor del Tampa, equipo de bajo presupuesto, sabe manejar su guerrilla, no en balde discutió el título de la Serie Mundial de 2020 con los supermillonarios Dodgers. Cash tiene ambiciones de victoria, que nadie lo dude, basta ver con la alegría que juegan sus peloteros al campo, los que nunca se dan por vencidos, cada victoria es bien peleada, por lo que más que críticas se debe loar su desempeño.

Escrito por Esteban Romero, 23 mayo de 2021 

El Vedado Tennis Club en la pelota de la Unión Atlética Amateur cubana

Dedicado a Alexis de Bernard, lanzador zurdo del VTC en la
década de los 50, luego destacado fitovirólogo

Según el blog Historia de Cuba, el Vedado Tennis Club fue una exclusiva asociación, donde se agrupaban lo más selecto de la burguesía cubana de la época, no en balde eran llamado “los marqueses”. Fue fundado el 9 de junio de 1902 y sus socios apenas llegaban a treinta, ya que no era tantos los adinerados, aunque con el tiempo aumentó su membresía. Su sitio está enclavado en las calles 12 y Calzada en el Vedado. Actualmente lleva el nombre de José Antonio Echeverría.

El mérito de este club fue el de impulsar la práctica de varios deportes, entre ellos el béisbol. En 1914 se creó el equipo representativo de esta asociación, el que fuera dirigido por algún tiempo por Guillermo F. Zaldo, quien a su vez era uno de los delegados de la recién inaugurada Unión Atlética Amateur junto a otros, como fue Gustavo Gutiérrez del Instituto de la Habana (IH), centro que menciono con afecto por ser lugar donde el que suscribe pudo estudiar décadas después.

En esa justa de 1914 los marqueses ganaron con balance de 13-3 seguidos de la tropa del IH (10-6). Los otros dos equipos participantes fueron la Sociedad de Marianao y el Club Atlético de Cuba. El lanzador Guillermo Portela del VTC fue el líder en pitcheo. El equipo de los marqueses tenía en su nómina a peloteros como Antonio y Gabriel Casuso, el mismo Guillermo F. de Zaldo y Guillermo Villalba.

Los siguientes dos campeonatos fueron a las manos del VTC. En 1915 encabezado por el pitcheo de Ramón Goizueta, mientras que Portela volvía dominar en la justa de 2016. Guillermo Villalba se llevó la corona ofensiva en 1915.  En esta temporada de 1915 se lanzó el primer juego de cero hit cero carreras en la Liga, proeza realizada por el mismo  Ramón Goizueta,  el que blanqueó al Atlético de Cuba para convertirse en el primer serpentinero en propinar un no hit no run en esta liga. En la temporada de 1916, Guillermo Villalba del VTC volvió a llevarse la corona de bateo, con record imbatible de .538. Este equipo en esa campaña fue dirigido por Ignacio de Zayas.

En la temporada de 1917 los marqueses tuvieron que conformarse con el segundo lugar vencidos esta vez por el Atlético de Cuba. Ciro Seigle del VTC quedó como campeón de bateo de la liga.

Vino como una pausa con la irrupción del Bellamar Matanzas, Cienfuegos, Atlético de la Policía, Universidad Habana y el muy competitivo Fortuna en las temporadas hasta el 1925, momento en el que el grandeliga Rafael Almeida se hizo cargo de la dirección del VTC.  Desde ese momento los marqueses se convirtieron en una maquinaria triunfal hasta 1928, aunque con sus dificultades y en justas reñidas.

Antonio Casuso fue la principal carta de triunfo de este conjunto en 1925, el que tuvo que batallar con el ex-campeón de 1924, el equipo de la Policía, ocupante del segundo lugar, Loma Tennis Club y el Ferroviario. Como se jugaba una vez por semana cada juego era sumamente valioso en pos del banderín. El VTC acumuló 17 victorias para llevarse el gallardete.

“Toñito” Casuso se llevó el liderato de pitcheo en 1926, mientras que el infielder Gustavo Alfonso se llevaba su primer liderato de bateo (.382), hazaña que repitió en 1930 con el VTC y en 1933, pero vistiendo la franela del Cubaneleco. Fue una temporada con un VTC estilo Tsunami al ganar 20 desafíos.

La temporada de 1927 no fue un paseo esta vez, el VTC arrancó mal cuando fue superado por el Ferroviario 3-2 en el juego inaugural, con derrota para “Toñito” Casuso. Sin embargo, en la medida que avanzó el campeonato, los marqueses comenzaron a avanzar. A mediados de junio de 1927 Loma Tennis, uno de los favoritos, abandonó el campeonato por desacuerdo con la suspensión del pelotero Aguilera de este equipo, pero una semana después regresó, así que la pausa duró muy poco. Llegado el 4 de setiembre de 1927 VTC estaba delante, pero faltaban 3 domingos para terminar la justa. La ofensiva de los marqueses estaba en ese momento encabezada por el torpedero Jorge Consuegra, el camarero Raúl del Monte, y los jardineros Ramiro Seiglie, “Chichio” Bruzón y Joaquín de Calvo, mientras que su pitcheo dependió más de lo que realizó el zurdo J. Ravena y el derecho Horacio Rocamora, apodado como el Doctor. Una semana después, el VTC derrotó al Habana Yacht Club y se coronó campeón, justa muy reñida, ya que en ese momento la Universidad y la Policía estaban empatados en segundo lugar, posición que al final se llevaron los guardias el 18 de setiembre.

El resultado final del VTC en 1928 fue parecido al de 1925, al ganar 17 juegos, pero nada fácil. El Fortuna dirigido por Horacio Alonso se presentó con mucha fuerza y con una racha que incluyó victoria sobre el VTC el 12 de agosto. Ese día el lanzador Ballesté silenció la ofensiva de los marqueses y los dejó en 2 indiscutibles. No obstante, VTC no hizo caso a esa derrota y continuó su paso. El 9 de setiembre los marqueses derrotaron al Atlético de Cuba y el 23 de setiembre hicieron lo mismo con los Caribes para así coronarse campeones. El lanzador principal del VTC fue el zurdo J. Ravena, campeón de pitcheo de la justa, mientras que el jardinero Ramiro “Daddy” Seiglie se llevó el liderato de bateo (.400). Este fue el último gallardete de los logrados por el VTC, fue la primera y única vez que un equipo se llevara cuatro títulos consecutivos en la Liga Amateur.

En ese equipo triunfador hay que mencionar otras figuras relevantes, entre ellos el receptor Alfredo “Palito” Consuegra, hombre que ofensiva y defensivamente siempre respondió. Tanto él como su hermano Jorge Consuegra, torpedero del VTC, Gustavo Alfonso y el lanzador “Toñito” Casuso integraron el equipo Cuba a los I Juegos Centroamericanos y del Caribe en México (1926). Excepto Casuso, esos tres peloteros repitieron para los II Juegos Centroamericanos y del Caribe en La Habana (1930).

Por posiciones, la inicial del VTC estaba defendida por R. Gallardo, en la intermedia hubo siempre sus variaciones, con el juego de Raúl del Monte, Gustavo Alfonso y Gustavo Gómez Calvo. Alfonso jugó la antesala en 1927 cuando del Monte también fungió como capitán del equipo. Los jardines eran defendidos por Ricardo Morales o Chichio Bruzón en el LF, Joaquín “Calvito” del Calvo en el CF, además de Ramiro Seiglie y Manuel Sotolongo. Los lanzadores fueron Casuso, Ravena y H. Rocamora. Lo más interesante de este equipo es que su entrenador era el afrocubano, Ramiro González, que no es errado suponer haya sido sabia propuesta del mentor Rafael Almeida, el que pasó a la historia como uno de los primeros cubanos en jugar en Grandes Ligas y primer director que logró cuatro gallardetes de forma consecutiva. En lo sucesivo, el VTC no fue campeón, pero jugó pelota y presentó buenos equipos. En 1929 alcanzó tercer lugar de la justa, de 1933 a 1936 quedó en primera división, lo mismo en 1938, 1939, 1943, 1948, 1950, 1954 y 1956.

Masjuan afirma que Bobby Maduro, el famoso ejecutivo cubano, hombre que dejó muchísimas cosas para la historia, comenzando por la construcción del actualmente llamado estadio Latinoamericano, la promoción de los Cubans en la Liga Internacional de clase AAA, entre otras cosas, jugó béisbol para el VTC. Es de suponer que lo haya hecho en la segunda mitad de la década de los 30, ya que Maduro nació en 1916.

En la década de los 40 un buen conocedor del béisbol como Reinaldo Cordeiro dirigió al VTC. En la nómina de los conjuntos de las últimas 18 temporadas aparecen figuras igualmente relevantes en el béisbol amateur a nivel nacional. En 1947, el equipo alcanzó el séptimo lugar y en sus filas tenía al destacado receptor Feliciano Foyo. Enrique “Pirolo” Vázquez en la inicial, J. “Machete” Guerrero en el jardín izquierdo, además de los lanzadores José R. “Cowboy” Suzarte, “Bolondrón” Fleitas, J. Vizcaíno y Joaquín Perea. En 1950, el equipo quedó quinto y su director fue un afrocubano, el conocido Clemente “Sungo” Carreras, lo que indica que antes que llegaran Juan Izaguirre jugar con los Corredores de Aduana y Eduardo Cárdenas Hernández con el Fortuna en 1954, ya los marqueses se habían dado el lujo de tener entrenador y director de equipo afrocubanos, y nada de mestizo, por cierto. Sungo volvió a dirigir al VTC en 1951, equipo que hizo agua cuando se retiró de la justa el 4 de agosto, y en 1956, pero dimitió en el mes de agosto, por lo que el antesalista de esa temporada, el veteranísimo Arturo “Coco” Fernández Morell, se hizo cargo de las riendas del equipo por el resto de la temporada. En 1952 VTC quedó cuarto de la segunda división (10-9-5), su director fue Sergio “Acho” Varona, hombre que venía de las filas del Miramat Yacht Club. Varona continuó su labor como director en 1953.

Entre los peloteros de aquella época, de los 40 y primera mitad de los 50, estaban el ya mencionado “Coco” Fernández Morell, el torpedero Armando Llano, el antesalista Fabio Ruíz, el jardinero Arturo Rousseau, un hombre con un poderoso brazo; el receptor Ramón Carneado, luego reconocido y exitoso director de los Caribes en la UAAC y de los Industriales en Series Nacionales, y Monchy de Arcos (Julio Antonio Juan de Arcos Romero), quien jugaba el jardín derecho y fuera después gerente del Almendares. Como se ve, este equipo tenía una estrecha relación con el Almendares, ya que Sungo y Acho fueron auxiliares de los Alacranes, e incluso Sungo los dirigió parcialmente en 1958-59, mientras que Monchy de Arcos fue uno de los ejecutivos de los Azules. En 1950 debutó un defensor de la segunda base muy eficiente, el camarero Jorge “Fotingo” Silva. Desde 1952 jugaron los hermanos Comella, Juan fungía como receptor e inicialista, y su hermano Joaquín como jardinero y lanzador. También debutó un nuevo torpedero Julio “Diablo” Carrillo, así como el inicialista-jardinero Tulio Figarola.

Entre los lanzadores, en la década de los 40 se destacó Rigoberto Villarnovo, mientras que Gerardo Portela, supongo que hijo de Guillermo Portela, lanzó en esa época y lo hizo posteriormente en los 50. Gerardo también se desempeñó como segunda base en sus inicios en la década del 40. El zurdo Alexis de Bernard fue una verdadera sorpresa conocer a esta persona por años y no saber que había sido un destacado serpentinero del VTC. El Dr. Alexis de Bernard fue uno de los mejores fitovirólogos en Cuba. En nuestro círculo de profesionales todos bromeaban que nadie sabía la edad de Alexis, así era. Es de suponer que haya nacido en 1932, por lo que superaba como promedio en unos 13-15 años a los nuevos profesionales de los años 70. El asunto era que Alexis no representaba la edad que tenía, lucía siempre una persona joven. Lanzó de 1950 a 1952, regresó en 1954, luego no jugó más, supongo que haya puesto por delante sus estudios al béisbol. Como patólogo era excelente, que conste.

En 1953 todo un desastre, VTC ocupó el último lugar de la segunda división (10-14-4) hasta el 6 de setiembre. No obstante, Tulio Figarola (.384) y Cecilio Suárez (.345) quedaron entre los primeros bateadores del campeonato. Sergio “Acho” Varona fue el director, mientras que algunas nuevas caras aparecieron en la nómina del equipo como los jardineros Guillermo Hernández Cartaya y Antonio Tremols, los lanzadores Héctor Alonso y Eddy “Torombolo” Camejo.

VTC quedó último en 1954 de la primera división (19-13-0). El equipo fue dirigido por el conocido Agustín Cordeiro, hermano de Reinaldo. En los jardines se estrenaron Enrique O´Farrill en el izquierdo y el eficiente Rigoberto Bringas en el central. De Bernard, además de lanzar, jugó algo en los jardines. La carta principal del pitcheo fue entonces Domingo Perdomo. En esa temporada hubo un juego de Estrellas el 15 de setiembre entre dos selecciones, rojo y azul, esta última selección integradas por Arturo “Coco” Fernández Morell y Julio “Diablo” Carrillo como parte de los defensores del cuadro, y Domingo Perdomo en el cuerpo de serpentineros. Los rojos ganaron 4-3. En 1955, nuevamente con Cordeiro, quedaron alejados de las posiciones cimeras. Enrique O’Farrill pasó a jugar la inicial y Antonio Vinent debutó como antesalista. Hubo un juego de Estrellas el 24 de mayo entre las selecciones A y B, Domingo Perdomo fue parte del A.

En 1956 quedó cuarto de la primera división (16-7), como ya se dijo, Sungo inició la temporada como director, dimitió en el mes de agosto, y “Coco” Fernández Morell continuó como manager-jugador. Ya en el equipo no estaba “Fotingo” Silva, el que pasó a jugar con el Fortuna, Juan Comellas soltó los arreos y se hizo cargo de la inicial definitivamente, Octavio Zubizarreta debutó como camarero, mientras que el pitcheo descansaba sobre los brazos de Domingo Perdomo y Guillermo Novo. Al final de la temporada se conformó una selección para una Serie del Caribe amateur, la que integraron el torpedero Julio “Diablo” Carrillo y el jardinero central Rigoberto Bringas.

En la temporada de 1957 el equipo quedó último de la primera división (10-11). Agapito Mayor inició la contienda como mentor, pero luego fue sustituido por Oscar del Calvo. El eficiente y experimentado Feliciano Foyo volvió a la receptoría de este equipo, el resto fue casi la misma nómina de la última edición. Los lanzadores fueron Perdomo, Novo y Miguelín Fernández.

En 1958 el equipo no participó, pero en 1959 volvió con Sungo al frente del conjunto, aunque no fue un año nada halagüeño para el VTC. Entonces los lanzadores de cabecera fueron Eddy Camejo y O. Marinello.

Se puede decir que el VTC proporcionó varios peloteros integrantes de selecciones nacionales, anteriormente ya se citaron algunas de esas figuras en las décadas finales de los 20 y en las de los 30, posteriormente fueron también integrantes Ricardo Morales (CF III Juegos Centroamericanos y del Caribe, El Salvador, 1935), Jorge “Fotingo” Silva (2B, XI Serie Mundial, Managua Nicaragua, 1950 y I Juegos Panamericanos, Argentina, 1951), Tulio Figarola (1B-OF, XIV Serie Mundial, Venezuela, 1953), Rigoberto Bringas (CF, Panamericanos Chicago 1959), además de Reinaldo Cordeiro como director del equipo campeón de la III Serie Mundial amateur efectuada en la Habana (1940) y de Sungo dirigiendo los equipos campeones en las Series Mundiales de la Habana (1952) y Costa Rica (1961). Figarola se llegó a graduar como médico, él como Bringas fueron exaltados al Salón de la Fama de Cuba en Miami en febrero de 2007.

Fuentes

Anon. 1928. La tragedia de los marqueses. Bohemia, 29 julio. Pp.52.

Anon. 2016. Clubes de Cuba – Vedado Tennis Club. Historia de Cuba, 10 mayo. https://historiacuba.wordpress.com/2016/05/10/clubes-de-cuba-vedado-tennis-club/#more-1474

Anon. 2021. Recuerdos para el futuro. Cia. de Recuperaciones Patrimoniales. https://1898.es/wp-content/uploads/2021/02/REVISTA-NUM-33-1898.pdf

Hernández Torres D. 2015. El nuevo templo del béisbol cubano. OnCubanews.com, 16 enero. https://oncubanews.com/deportes/el-nuevo-templo-del-beisbol-cubano/

Jiménez Llillo. 1928. Del momento beisbolero- se impuso la realidad al sentimentalismo. Bohemia, 16 setiembre, pp. 51-54.Martínez Peraza M. 2009. Por amor a la pelota-historia del béisbol amateur cubano. Ediciones Universal, Miami, Fla. 439 p.

MasJuan M.A. s/a. Roberto «Bobby» Maduro, el promotor que quiso una franquicia cubana en Grandes Ligas. Mi Columna Deportiva, https://www.columnadeportiva.com/2020/12/31/bobby-maduro-cuban-sugar-kings/

Manzano R. s/a. Liga Nacional de Baseball Amateur. Desde mi palco de fanático. https://desdemipalcodefanatico.wordpress.com/archivo/liga-nacional-de-baseball-amateur/

Vilá F. 2007. Salto a la gloria. Cubaencuentro.com, 14 febr. https://www.cubaencuentro.com/deportes/articulos/salto-a-la-gloria-31033

Igualmente, varias notas publicadas en Carteles de los años 20 por Pedro Galiana.

Escrito por Esteban Romero, 27 abril de 2021

Curiosidades del béisbol: las reglas no escritas

La parte más filosófica de la historia es hacer
conocer las tonterías cometidas por los hombres.”
Voltaire (1694-1778, filósofo y escritor francés)

El lunes 17 de mayo de 2021 los Medias Blancas le propinaron severa paliza a los Mellizos de Minnesota, pero eso no fue noticia. Los Mellizos al verse derrotados decidieron en la novena entrada poner a un jugador de cuadro a lanzar. Le tocó la suerte al algo grueso y nada alto venezolano Willians Astudillo, apodado como la Tortuga. La ventaja de los Medias Blancas era de 11 carreras, las suficientes en otro béisbol para definir un clásico KO. Astudillo se enfrentó al novato dominicano Yermín Mercedes, un hombre que llegó a disparar 8 incogibles en sus primeras 8 veces al bate en la actual temporada. Conteo de tres bolas y Astudillo le lanzó una curva de menos de 50 MPH, Mercedes esperó a que llegara y descargó toda su fuerza para anotarse su sexto jonrón. Increíble, pero cierto, el manager de los Medias Blancas, Tony La Russa, hizo público su desacuerdo con el jonrón de su pupilo. Declaraba que existían reglas no escritas que debían seguirse. Señor mío, es un novato, el que no tiene por qué saber todas las cosas que Ud. sabe, y si las sabe, lo mejor que hace es enseñárselas y llamarlo aparte para hacerle la debida amonestación constructiva. Resulta muy poco aceptable que un manager se ponga a criticar públicamente a uno de sus peloteros. La prensa en general no se hizo esperar y cargó contra La Russa, otro tanto hicieron varios peloteros. El retirado lanzador CC Sabathia declaró que las reglas no escritas no estaban escritas por ser estúpidas en su contenido. El lanzador de los Dodgers Trevor Bauer apoyó a Mercedes y dijo algo parecido sobre las reglas no escritas. Los compañeros de Mercedes no dejaron de solidarizarse con él, siempre sin mencionar el nombre del manager. El incidente no paró ahí, al siguiente día, al parecer, el manager de los Mellizos Rocco Baldelli y algunos de sus peloteros estaban picados por el jonrón de Mercedes, por lo que el derecho Tyler Duffey de los Mellizos tiró un franco lanzamiento por detrás de Mercedes en la caja de bateo. Todo el mundo se dio cuenta de la intención, incluido los árbitros, por lo que Duffey fue expulsado y Baldelli también, correcta decisión de los que imparten la ley. Ah, pero La Russa declaró textualmente: “¿Qué hicieron ellos? Al parecer el muchacho trató de lanzar una sinker que no rompió bien. Nosotros no leemos la mente de los demás, por lo que yo no voy a leer sus mentes, tampoco voy a cuestionar el juicio del árbitro. La pelota fue lanzada a la cabeza de alguien, luego uno no le da a nadie el beneficio de la duda”. En los años que veo pelota, jamás había visto algo igual, un manager no defendiendo a su pelotero, como dijo el periodista Jim Margalus de Soxmachine.com, que una vez terminado el segundo juego entre Mellizos y los de Chicago, cualquiera podría pensar que ese lanzamiento con toda intención de golpear a Mercedes fuera aconsejado hasta por el mismo La Russa. El que tenga un bate en mano tiene obligación de batear, sea la diferencia la que sea. El 9 de setiembre de 2020 hubo dos juegos con abultadas palizas, una de ellas fue la de los Bravos sobre los Marlins, juego que concluyó 29-9, ventaja final de 20 anotaciones; la otra fue cuando los Cerveceros de Milwaukee anotaron 19 carreras y propinaron lechada a los Tigres de Detroit. Para colmo los cerveceros como visitadores anotaron 4 carreras en el noveno, y no sucedió nada en ninguno de esos juegos, tampoco al siguiente día, entonces ¿de qué reglas habla La Russa? Ya es hora que la MLB acabe de instaurar el KO a las 7 entradas con 10 de diferencia. Si implementaron una variante bastante modificada de la Schiller para los extra-innings, no es nada equivocado aceptar esta otra regla de KO, así se evita la falta de respeto con los aficionados de los managers de poner a cualquiera a lanzar cuando ya el juego está decidido y se ahorra tiempo igualmente. Antes de finalizar, ya que hablo de la regla para los extra-innings , el 5 de mayo de 2021 sucedió algo interesante que tiene que ver con La Russa. Décima entrada, Medias Blancas visitador en Cincinnati, el juego sin anotación, el corredor en segunda base situado por los de Chicago fue el corpulento cerrador australiano Liam Hendriks, signo de interrogación para todos.

La regla para los extra-innings en la MLB es la siguiente:

  • Cada equipo en su turno para batear tendrá un corredor en segunda base sin outs.
  • Ese corredor será el jugador que fue el último out de ese equipo en la entrada anterior, o en su caso, será un corredor emergente.
  • En caso de anotar, esa carrera será sucia y no será cargada al pitcher.
  • La regla establece también que, si es el lanzador el que debe iniciar corriendo en la segunda base, el equipo podrá poner al corredor que precede al lanzador en la alineación.

De esta manera, Pito Abreu debió ser el hombre corriendo en segunda y no Hendriks en el extra-inning contra el Cincinnati, algo que La Russa admitió desconocer. En esa entrada el hombre al bate era el receptor cubano Yasmani Grandal, bateador de pocos swings y en una temporada ofensiva nada buena por el momento. Por suerte, Grandal no hizo swing y trabajó la base, pero luego vino la tanda baja, Leurys García y Bill Hamilton, la buena para liquidar la entrada. Leurys García no tocó por ser Hendriks el corredor en segunda, pero conectó fuerte por tercera, bueno para forzar a Grandal. Leurys fue mandado a segunda en intento de robo, capturado en segunda, y Bill Hamilton recibió ponche de obsequio de su antiguo equipo. En la entrada baja de ese capítulo Nick Senzel decidió con hit sobre lanzamientos del hombre de Perth, Australia. Terminado el juego le preguntaron a La Russa la razón fundamental para poner a Hendriks, la respuesta es para recordar, admitió no conocer bien esa regla, por lo que se equivocó, error que le costó un juego a su equipo. Así que La Russa pide a sus peloteros conocer las reglas no escritas, él, por el contrario, desconoce las que están escritas. De acuerdo a Celebrity Net Worth, el salario de La Russa es altísimo, alrededor de los 30 millones en esta temporada, cifra que resulta difícil entender o creer, de todas formas, no son cinco pesetas ni nada por el estilo, por lo que es imperdonable que no conociera la regla para los extra-innings.

Escrito por Esteban Romero, 23 mayo de 2021, modificado el 24 mayo de 2021  

El equipo Teléfonos en la Unión Atlética Amateur de Béisbol en Cuba

Hay cinco cosas a hacer en el béisbol: correr,
tirar, fildear, batear y conectar con poder.
Leo Durocher (ex-pelotero y director de
equipos en la MLB)

Con este artículo se inicia un ciclo sobre los principales conjuntos de la pelota amateur anterior a 1962. Vale la pena aclarar que no se sigue ningún orden, excepto que se hablará de los equipos más victoriosos en estas justas.

El equipo Teléfonos jugaba desde la década de los años 20 en la Liga Social, cuyo campeón solía enfrentarse al campeón de la Unión Atlética Amateur a finales de temporadas. Era una especie de Serie Mundial.

En 1928 el conjunto Teléfonos venció al campeón de la UAAC, el Vedado Tennis en 7 desafíos. En aquel año el estelar de los inalámbricos era el zurdo Narciso Picazo. Un año después Teléfonos volvió a enfrentarse a otro campeón UAAC, la Universidad de la Habana, con victoria de 4-2, que les valió a los vencedores pasar a integrar la UAAC, donde continuaron con su ruta vencedora al quedar empatados en la cima con la Universidad, la que finalmente se llevó el banderín en juego extra. Narciso Picazo continuó su faena triunfal al quedar como campeón de pitcheo (8-1).

Iniciada la década de los 30, Teléfonos, dirigidos por Octavio Diviñó, se llevó el banderín (18-3). Emergió entonces un nuevo lanzador victorioso, Manuel Domínguez. El cuarto bate de este equipo era su inicialista Oscar Reyes. En lo sucesivo, casi siempre el Teléfonos estuvo entre los primeros lugares de los campeonatos de la UAAC. Realmente la oposición de otros equipos como el trabuco del Fortuna, Universidad, Hershey Sport Club, Cubaneleco, los rifleros de Regla, la Casa Stany o el Cienfuegos era grande.

A partir de 1942 se registró una caída del Teléfonos, los que comenzaron a ocupar bajas posiciones de la primera división. En 1945 quedó en la cima, pero de la segunda división. En las nóminas del Teléfonos de aquella época estaban el inicialista Alfredo Quintero y su hermano, el jardinero Celso Quintero, el gran torpedero Willy Miranda, el antesalista y luego jardinero Antonio “Pancho Villa” de Armas, mientras que en el pitcheo estaban el laborioso José “Cheín” García y el derecho de la Esperanza, Las Villas, Ramón “Moaín” García, hombre que en 1948 llegó a la Liga Americana para jugar con los Senadores de Washington.

El repunte tuvo lugar en 1948 (15-7-1, cuarto lugar) bajo la dirección del ex-lanzador estrella Narciso Picazo. Mucho tuvo que ver con esta performance la labor del zurdo Gerardo Pérez, el que logró 8-0 en 90 entradas lanzadas, lanzador oriundo de Artemisa. En esa temporada integraban el equipo los Quintero, “Pancho Villa” de Armas, el torpedero Leonardo Seijos, el jardinero Juan Correa y el jugador de cuadro Antonio Arístides Pacheco, oriundo de Punta Brava de la antigua provincia Habana, el que poco después pasara a jugar en las lides profesionales y se desempeñara como director de equipos en Colombia y Venezuela. De hecho, Colombia ganó título mundial en 1965 bajo su dirección.  Al año siguiente quedaron en el segundo lugar, puesto que garantizaron al ganarle al Santiago Sport Club en desafío del 7 de setiembre. Sus lanzadores en esa justa fueron José “Cheín” García, Gerardo Pérez, y el novato zurdo Pablo Rafuls. En el Todos Estrellas de la justa quedaron los telefónicos Alfredo Quintero 1B, Mario Díaz 2B, José Moya CF, Antonio “Pancho Villa” de Armas.

La ruta triunfal continuó en 1950, esta vez dirigidos por Oscar Reyes, cuando se alzaron con el título (20-3-1). La victoria final se consolidó el 11 de setiembre. Gerardo Pérez ganó 6 y no perdió en 43.0 innings lanzados, vaya eficiencia. La nómina fue muy parecida a la del año anterior, con la ausencia de Antonio Aristides Pacheco, pero con la inclusión del lanzador Francisco Oramas, mientras que la receptoría fue defendida por Luis Estrada y Ricardo Díaz.

De fiesta tempranera se puede catalogar al triunfo de los Teléfonos en 1951, ya que el 26 de agosto este conjunto se coronaba campeón por segundo año consecutivo. Ese día vencieron al Deportivo de Matanzas 2-1. Oscar Reyes fue su director, mientras que en la nómina aparecía un jardinero muy eficiente como Fausto Méndez. El equipo Cuba a los I Juegos Panamericanos (Argentina 1951) fue integrado por Mario Díaz y Leonardo Seijos, mientras que a la XII Serie Mundial (México, 1-19 noviembre 1951) los integrantes del Teléfonos en el equipo Cuba fueron Luis Estrada, Antonio “Pancho Villa” de Armas, Leonardo Seijos SS, Celso Quintero y el lanzador José “Cheín” García.

El Teléfonos cayó a la cuarta posición en la temporada de 1952  (16-6-2). La nómina tuvo la presencia del jardinero Orlando Izaguirre, que supongo sea hermano de Juanito “Sabú” Izaguirre, jugador de los Corredores de Aduanas. Mario Díaz no hizo más el equipo, y el lanzador Osvaldo Orgalles rindió faena en este conjunto. El receptor Luis Estrada y Antonio “Pancho Villa” de Armas integraron el equipo Cuba al XIII Serie Mundial (Cuba, 1952). Es indispensable resaltar que Gerardo Pérez logró una cadena de 30 victorias entre 1948 y 1952.

El inicialista Alfredo Quintero bateó para promedio de .343 y José “Cheín” García ganó 7 y perdió 1 (.875) en la temporada de 1953, pero eso no evitó que el equipo fuera desplazado a la segunda división, donde quedó en segundo lugar. Oscar Reyes continuó al frente de la dirección del equipo y sus lanzadores fueron los de siempre, además del zurdo Julio Álvarez.

Entre 1954 y 1956 este conjunto estuvo retozando con el primer lugar. En 1954 logró el tercer lugar (21-9-2), en 1955 se hizo de la segunda posición. El receptor Ricardo Díaz sustituyó a Luis Estrada como regular y alternó con Ramón Regueiro. Los lanzadores fueron los mismos: José Francisco Oramas, Gerardo Pérez, José “Cheín” García y Julio Álvarez (z). Repitieron el segundo lugar (15-10) en la temporada de 1956.

Teléfonos, entonces dirigidos por Antonio “Pancho Villa” de Armas, cayó al sexto lugar (16-8) en 1957. Hubo variaciones en la nómina, Leonardo Seijos pasó a defender la segunda base, mientras que el futuro grandesliga, Lorenzo Fernández, se hizo cargo del campo corto. El ex lanzador Pablo Rafuls pasó a jugar los jardines. El jardinero Hermes Arrechea del Círculo de Artesanos pasó a jugar con este conjunto. Los jardineros Celso Quintero, Juan Correa y Moya no hicieron el equipo. El cuerpo de lanzadores sufrió un cambio enorme, de sus figuras anteriores solo estaba el zurdo Julio Álvarez, los otros serpentineros fueron Ramón González, Rodolfo Rivero y el zurdo Antonio “Kinko” Rodríguez, uno de los primeros peloteros negros en la UAAC y que había debutado en la temporada anterior con el Víbora Tennis Club. Kinko, además de su eficiencia como lanzador, fue igualmente un buen bateador. Tanto Francisco Baldajil del Artemisa como Kinko debutaron en 1956 y están entre los primeros peloteros negros, no mestizos. El versátil Eduardo “Titirití” Cárdenas Hernández, mestizo, había debutado con el Fortuna en la temporada de 1954. He visto otras fuentes que hablan de ese debut en 1955, pero realmente sucedió en 1954.

La caída del Teléfonos fue evidente en las temporadas de 1958 y 1959. En 1958 ocupó el quinto lugar de la justa. En su nómina aparecían entonces los receptores Ramón Regueiro, Ricardo Díaz y Lorenzo Arrechavaleta. El inicialista era el siempre eficiente Alfredo Quintero, quien alternaba con el lanzador, Julián Álvarez, el que también jugaba los jardines. La segunda base era defendida por Carlos Romero y Alfredo Guzmán, Antonio Valdés en la antesala, mientras que en el campo corto estaban René Calderón y Armando Orovio. En los jardines estaban Hermes Arrechea, Enrique Cruz, hombre de un brazo respetable, Arsenio Hernández, Antonio “Pancho Villa” de Armas y Pedro de Armas. Los lanzadores fueron el veteranísimo “Cheín” García, “Kinko” Rodríguez, Raúl González, Rodolfo Rivero, Juvenal Figueroa y el zurdo Julio Álvarez. El Teléfonos solo logró el sexto lugar en 1959. Las nuevas figuras en su nómina fueron el reglano antesalista Jorge Trigoura, el estelar jardinero central Rafael “Cachirulo” Díaz, mientras que Kinko lanzaba como jugaba la inicial y los jardines. El receptor regular del equipo fue Ramón Regueiro. La temporada de 1960 fue la última de la UAAC y le tocó al Teléfonos hacerse del banderín de esta justa final (15-2-1) dirigidos por Oscar Garmendía. El equipo se presentó con el receptor Ricardo Lazo González, hombre que hiciera historia posteriormente en los equipos Cuba hasta 1968; Kinko se hizo cargo de la inicial, el estelar Rigoberto “Tito” Fuentes, debutante en las Grandes Ligas con los Gigantes de San Francisco en 1965, fue el encargado de custodiar la segunda base, Jorge Trigoura en la antesala y René Calderón en el campo corto. En los jardines estuvieron Antonio “Pancho Villa” de Armas, Rafael “Cachirulo” Díaz y Enrique Cruz RF. El lanzador estrella fue el derecho guantanamero Alfredo Street, el que logró 12 victorias y una sola derrota en 124 entradas lanzadas, con un extraordinario PCL de 1.02 y 134 ponches propinados. Era Street semanalmente la receta de Garmendía, secundado por el veterano Julio Álvarez.

El equipo Teléfonos si vamos al caso no desapareció completamente en 1960, ya que el campeón de la primera regional occidental, el Habana, venía integrado por peloteros como Ricardo Lazo, Kinko Rodríguez, Jorge Trigoura, Cachirulo Díaz, Pedro de Armas y Alfredo Street.

Varios peloteros de este conjunto brillaron en torneos internacionales vistiendo la franela del equipo Cuba, por lo que es importante señalar a algunos de ellos, como Leonardo Seijo, el que bateó para .500 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1950 e integrante de los equipos campeón de los I Juegos Panamericanos en 1951 y campeón mundial en 1953. “Pancho Villa” de Armas jugó con el Cuba en las series mundiales amateur de 1951 y 1952. El lanzador Gerardo Pérez integró también el equipo a la serie mundial en la Habana (1952). Ricardo Lazo, Tito Fuentes, Jorge Trigoura, Rafael “Cachirulo” Díaz y Alfredo Street integraron el equipo campeón de la serie mundial amateur de 1961. Previamente, en 1959, Street fue parte del equipo Cuba a los Panamericanos en Chicago. Lazo, Trigoura y Street fueron parte del conjunto a los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Kingston (1962), mientras que los dos primeros antes mencionados fueron parte del equipo a los Panamericanos de Sao Paolo (1963). Lazo y Street integraron los equipos Cuba a los Centroamericanos de San Juan, Puerto Rico (1966) y los Panamericanos en Winnipeg (1967).

Fuentes

Anon (s/a). Liga Nacional de Béisbol Amateur. Ecured.cu. https://www.ecured.cu/Liga_Nacional_de_B%C3%A9isbol_Amateur

Manzano R. s/a. Liga Nacional de Baseball Amateur. Desde mi palco de Fanático. https://desdemipalcodefanatico.wordpress.com/archivo/liga-nacional-de-baseball-amateur/

Martínez Peraza M. 2009. Por amor a la patria- Historia del béisbol amateur cubano. Ediciones Universal, Miami, Fla., 439 pp.

Archivos personales del autor con información y nóminas de las temporadas desde 1948 a 1959.

Escrito por Esteban Romero, 10 abril de 2021

Jardineros cubanos con potentes brazos

La razón para que no haya jardineros con fuertes brazos
puede deberse a que los peloteros ya no entrenan como nosotros
lo hacíamos en el pasado. Muchos equipos actualmente no tienen
prácticas de jardineros.”
Al Kaline (1934-2020, excelente jardinero de los Tigres de Detroit)

Observaba los tiros a home del matancero Eduardo Blanco en el recién finalizado play off de la 60 Serie Nacional cubana y comencé a recordar algunos de los brazos privilegiados que ha tenido Cuba históricamente en los jardines. Son recuerdos propios, así que, si involuntariamente ni menciono a algún nombre, es posible que no le haya visto jugar, con un comentario útil se resuelve la omisión.

Es de suponer que antes de la década de los 50 haya habido jardineros cubanos con brazos potentes. Por ejemplo, Alejandro Oms, probablemente el mejor jardinero central cubano de todos los tiempos. Alejandro Crespo está en esa lista, de quien ya se habló anteriormente en este blog (Romero b 2015).

El primero a mencionar es al Cometa cubano, el gran Orestes Miñoso, quien poseía un rifle por brazo. Miñoso en sus primeros años jugó la antesala y los más viejos me decían que el hombre a veces tiraba a primera sin mucha puntería y la bola podía ir a parar al banco (Romero a 2015). La realidad es que el matancero jugó tercera siempre, 120 juegos, con los New York Cubans de la Liga Nacional Negro, mientras que con el Marianao de la Liga Profesional cubana jugó desde 1945 hasta 1949 esa posición. En el béisbol de la MLB, Miñoso jugó 111 juegos como antesalista de los Padres de San Diego en 1950, que en épocas pasadas competían la Liga de la Costa del Pacífico (AAA). Al pasar a los Medias Blancas en 1951 jugó la antesala en 68 partidos, o sea menos de los 82 jugado en los jardines. A Miñoso no se le podía correr, su brazo era potente y, supongo, con mucha más puntería que cuando jugaba la antesala. La ponía con facilidad de aire en home. Los Medias Blancas como el Marianao casi siempre lo utilizaron como jardinero izquierdo. Con ese potente brazo podría haber jugado el derecho, posición que solo defendió en 107 juegos en las Mayores.  

En aquella época había jardineros con brazos de fuerza, aunque no en grado superlativo como el de Miñoso. Varias veces vi tirar fuerte y con precisión a hombres como Ultus Álvarez y Juan Delís. No obstante, había uno que tenía algo más de fuerza que los mencionados, se trata de Ángel Scull Sáez, pelotero oriundo del Central Mercedes, Calimete, Matanzas, quien escasamente medía 170 cm. Así y todo, tenía un potente brazo y con puntería, a Scull, defensor del jardín central en el Almendares, y con los Cubans y los Reales de Montreal en la Liga Internacional (AAA), no se le podía correr.

En lo que respecta a la Unión Atlética Amateur había jardineros muy eficientes, pero de todos ellos de los que más referencias de potencia en su brazo poseo es de Antonio “Pancho Villa” de Armas, el que como Miñoso, se inició como antesalista y luego pasó a patrullar los jardines, además del jardinero central Enrique Cruz. Tanto De Armas como Cruz jugaban con el Teléfonos. Reinaldo Cordeiro, director del Vedado Tennis Club en 1943, decía a Eladio Secades en entrevista de agosto de ese año, que el jardinero de brazo más potente en esa época en la Unión Atlética Amateur era Enrique Rousseau. No es de dudar que Rogelio Reyes del Deportivo Santiago de las Vegas, José Mir del Círculo de Artesanos, el inhabilitado en 1958 Cándido Costoya del Fortuna, Fausto Méndez del Teléfonos, Eddy Marcos del Cubaneleco y Rigoberto Bringas del Vedado Tennis Club hayan poseído brazos de respeto. En otras lides amateurs del pasado estaba el santiaguero Ezequiel Ferrer, quien jugaba en la Liga Popular y poseía otro brazo privilegiado. Ferrer llegó a jugar en Series Nacionales, pero ya viejo, por lo que se desenvolvía en la inicial. Jugó en las 4 primeras series nacionales, siempre con Orientales, excepto en la segunda cuando lo hizo con Azucareros.

Antonio "Pancho Villa" de Armas
Antonio “Pancho Villa” Armas

Llegaron las Series Nacionales, muchos buenos jardineros debutaron en la misma I Serie, todos ellos con brazos decentes, como fueron Antonio “Ñico” Jiménez, Rafael “Cachirulo” Díaz, Ramón Quijano (podía fungir como receptor), Ángel “Jabao” Suárez y Abilio Amargo entre otros. En las Series siguientes debutaron otros peloteros igualmente eficientes y brazos de potencia, entre ellos Elpidio Mancebo, Felipe Sarduy, los que con el tiempo fueron pasados a jugar la inicial, luego Fermín Laffita, y también Agustín Marquetti, del que uno de sus tíos por línea materna me decía que su sobrino había sido un lanzador de velocidad en sus inicios como pelotero, algo que pude corroborar en juegos del MININT en la serie provincial de la Habana, cuando Marquettí en más de una oportunidad salió de relevista y lanzaba verdaderos misiles a home. También se le pudo ver tirando con fuerza desde el jardín derecho, brazo siempre le sobró.

No obstante, la figura estrella debutante en la VI Serie Nacional (1966-67) fue Armando Capiró Lafferté, oriundo de Santiago de las Vegas, hombre dotado de un señor rifle por brazo. Capiró lanzaba y era capaz de jugar el campo corto, pero los entrenadores decidieron que lo mejor era dedicarlo a jugar los jardines, primero por su brazo y así estaría más cómodo para batear a sus anchas. Los tiros de Capiró fueron de película, era todo un show verlo tirar a la goma o a las bases. Era brazo de potencia y precisión.

Un año después, en la VII Serie Nacional, debutó con el equipo Vegueros otro con un rifle tan efectivo como el de Capiró, para algunos más potente que el del habanero, y con igual precisión. Se trata de Tomás Valido Miranda, oriundo de Bahía Honda. Este pelotero, al igual que Capiró, se desenvolvía como lanzador y jardinero en esa serie de su debut. Había oído hablar de su potencia, pero como la TV trasmitía los juegos de los líderes, había que esperar que ese conjunto sotanero en sus primeras series nacionales, jugara con el de más arriba. Llegó ese momento y pude ver que Valido era ciertamente lo que se decía de él. Realizó un tiro a la goma desde el jardín central. que fue un verdadero strike. La evidencia estaba ahí y ese disparo a home fue sencillamente excepcional e inolvidable.

A mediados de la década de los 70 debutó otro pelotero con capacidad para jugar varias posiciones, entre ellas la de receptor, que no es otro que el Señor Pelotero, Luis Giraldo Casanova, igualmente de Bahía Honda, jugador dotado de un buen brazo, el que fue llevado a los jardines, donde se desenvolvía eficazmente, sea en el jardín central como en el derecho. Casanova tenía una característica y era la rapidez con que se deshacía de la pelota una vez llegaba a su guante. Recuerdo un juego en que el equipo rival tenía hombre en segunda y se produjo un fly no muy elevado al derecho, al que Casanova le llegó fácil, el hombre en segunda se apartó algo de la base, pecado, el tiro fue potente y de inmediato, es de suponer que sorprendió al mismo corredor, el cual fue puesto out. Casanova realizaba tiros desde el jardín derecho a la antesala con mucha precisión.

En la XXIV serie (1984-85) debutaba otro pelotero con brazo impresionante, Eddy Rojas (Romero 2017), oriundo de Encrucijada, pelotero que había integrado el equipo Cuba juvenil en 1985 y que se estrenó con el conjunto de Villa Clara como defensor de la segunda base, lo cual era no aprovechar su potente brazo. Por suerte, su desenvolvimiento en esa posición no fue la mejor y finalmente fue pasado a defender el jardín derecho de forma permanente desde la XXVII serie (1987-88). Los tiros de Rojas eran de película, no sabría decir si él tenía más potencia que Capiró o Valido, pero en buen cubano, diríamos ahí, ahí.

Otros defensores de los jardines con fuertes brazos fueron Lázaro Junco, Lázaro Contreras y Pablo Hernández, los tres jugadores de equipos matanceros. Víctor Mesa era un excelente defensor del jardín central con brazo muy aceptable, pero sin llegar a la potencia de los Capiró, Valido, Eddy Rojas y Luis Giraldo Casanova.

Sería injusto no mencionar a otro con mucha fuerza en sus tiros cuando jugaba los jardines. Se trata de Lázaro Valle, otro supersónico de Encrucijada, el que se inició en la pelota de Series Nacionales como segundo receptor de los Metropolitanos en la XXIII serie (1983-84). En la siguiente serie, con el mismo equipo, pasó a jugar los jardines y fue cuando le conocí defendiendo el jardín derecho. En juego televisado Valle hizo par de tiros a la goma de espanto, ¡que fuerza en ese brazo! Por el contrario, de otros brazos potentes, Valle fue convertido en lanzador a partir de la XXV serie (1985-86) y el resto ya es historia.

La Isla tenía un torpedero con un brazo capaz de tirar desde el jardín central y meter la bola en las gradas detrás del home, se trata del oriental Juan Carlos Calvo, el que jugó también los jardines y hasta lanzó en series nacionales (Romero 2018). Calvo debutó en la XVIII Serie (1978-79) y se mantuvo en juego hasta la XXXI (1991-92).

Otro con un potente brazo es el habanero Yasmani Tomás, quien puede jugar la antesala y los jardines. Tomás ha demostrado en competencias de brazo que tiene igual fuerza en sus tiros como Juan Carlos Calvo. Tomás actualmente juega en AAA y ha hecho incursiones en las Mayores con el Arizona.

Dos peloteros salidos de Series Nacionales se han destacado en Grandes Ligas por sus potentes brazos. Yoenis Céspedes, oriundo de Campechuela, quien demostró ser capaz de sacar out a cualquier intruso que le quisiera sacar una base de más. Sus tiros han sido muy precisos y sacaban outs. El otro tiene un verdadero cañón por brazo, se trata de Yasiel Puig de Palmira, cuyos tiros a las bases son verdaderos misiles, nada que envidiar a los que realizan hombres de la eficiencia de Alex Gordon, Jason Heyward y Ramón Laureano entre otros. Puig hace sus disparos con mucha precisión. Otro del que se habla con potencia en su brazo es el guantanamero Luis Robert, joven que cubre una enorme área en los jardines, pero hasta ahora no le he visto tirar algo sensacional a las bases. Lourdes Gurriel Jr. tiene un verdadero rifle por brazo, lo que ha demostrado desde que juega regular el jardín izquierdo de los Azulejos de Toronto.

El matancero Eduardo Blanco Díaz tiene otro cañón por brazo, sus tiros vienen a las bases con bastante fuerza, aunque la precisión de los mismos es susceptible de mejorarse. El jardinero derecho Alexquemer Sánchez Sánchez, de Granma, es otro con una tremenda fuerza, probablemente con un poco más de puntería que Blanco. 

Amigo lector, si quiere mencionar a otros jardineros con igual fuerza de brazo, adelante con sus útiles comentarios.

Fuentes

Anon. s/a. Minnie Minoso. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/m/minosmi01.shtml

Romero E. a 2015. Las vicisitudes de Orestes Miñoso. Deportescineyotros.com, 20 sept. https://deportescineyotros.com/2015/09/20/las-vicisitudes-de-orestes-minoso/

Romero E. b 2015. Alejandro Crespo, uno de los grandes de la pelota cubana. Deportescineyotros,com, 29 sept. https://deportescineyotros.com/2015/09/29/alejandro-crespo-uno-de-los-grandes-de-la-pelota-cubana/

Romero E. 2017. Peloteros destacados de la provincia de Villa Clara, Deportescineyotros.com, 2 oct. https://deportescineyotros.com/2017/10/02/peloteros-destacados-de-la-provincia-de-villa-clara/

Romero E. 2018. Peloteros destacados del Municipio de Isla de la Juventud. Deportescineyotros.com, 4 febr. https://deportescineyotros.com/2018/02/04/peloteros-destacados-del-municipio-isla-de-la-juventud/

Escrito por Esteban Romero, el 5 abril de 2021, también consultados archivos personales de este autor.     

Alexander Cartwright, las primeras reglas del béisbol y su evolución

El béisbol es muy simple, un desglose
nervioso repartido en nueve innings.”
Earl Wilson (1934-2005, ex-jugador de
béisbol de la MLB)

Béisbol en Valencia, España

En un artículo anterior de este blog se habló sobre la figura de Alexander Joy Cartwright, a lo cual quisiéramos añadir algunos datos de su carrera. Cartwright era oficinista y bombero, pero en marzo de 1849 abandonó los Knickerbockers y se marchó a California, era entonces la fiebre del oro, y este creador quería hacer fortuna. En su viaje por el territorio de su país no dejó de popularizar el béisbol. De hecho, lo llevó de Pittsburgh a Cincinnati, luego a zonas del Medio Oeste para finalmente llegar a San Francisco. Igualmente promovió la creación de equipos en todos esos lares. A lo largo de los siguientes 15 años de la partida de Cartwright de Nueva York, el béisbol echó raíces. En el período de 1861 a 1865 tanto los soldados del ejército de la Unión como el de los confederados del sur comenzaron a jugar béisbol asiduamente como medio de entretenimiento y ejercicio físico.

En California, Cartwright solo estuvo unas semanas, pero antes de partir de regreso a Nueva York, decidió viajar algo en el Pacífico, enfermó y finalmente desembarcó en Hawaii, entonces conocidas como Islas Sandwiches, lugar donde logró restablecer su salud y enamorarse, al extremo de decidir quedarse a residir en el lugar. Su familia logró reunirse nuevamente con Cartwright en 1851 en las islas mencionadas.

Por supuesto, los hawaianos comenzaron a practicar béisbol y organizaron equipos como cualquier otro lugar del territorio continental de los EE.UU. Los conocimientos como contable de Cartwright le valieron para triunfar en la esfera bancaria y de comercio de Hawaii.

Ahora pasemos a ver las primeras reglas del béisbol, las llamadas Knickerbockers, que sentaron las bases de este deporte, pero antes de pasar a hablar sobre estas reglas, es aconsejable decir que entre los antecedentes del béisbol está la práctica de un deporte de origen británico como el cricket, muy popular dentro de los países de la Mancomunidad británica.

El cricket o críquet consiste en un juego, igualmente de bate y pelota, en el que se enfrentan equipos con once jugadores al campo por cada uno. El terreno tiene una forma ovalada y tendiente a elíptica, pero con área de juego inferior al balompié. Tienen dos bases como tal. El rounder al inicio tenía solo dos bases. En fin, en otro momento se puede profundizar algo más sobre este deporte antecedente del béisbol.

Sin más veamos las Reglas Knickerbocker, las que Alexander Cartwright presentó el 23 de setiembre de 1845. Se aclara que no existe manuscrito original de Cartwright. No obstante, por otras fuentes se pudieron recuperar las mismas, que aparecen a continuación, algunas matizadas para ser mejor entendidas. Se aclara que, si bien Cartwright formuló estas primeras 20 reglas, mucho aportó al desarrollo del béisbol el también pelotero y ejecutivo Daniel Lucius “Doc” Adams con modificaciones importantes que aparecieron posterior a las reglas iniciales:

  1. Los miembros deben respetar estrictamente el tiempo acordado para el ejercicio y ser puntuales en su asistencia.

2.   Cuando se reúna para el ejercicio, el Presidente, o en su ausencia, el Vicepresidente, nombrará un árbitro, quien mantendrá en el juego un libro provisto para ese propósito, donde se anotarán todas las violaciones de los Estatutos y Reglas durante el tiempo de ejercicio.
Como se ve, el árbitro era también anotador entonces.

3. El oficial que presida designará a dos miembros como Capitanes, quienes se retirarán y harán que el partido se juegue observando al mismo tiempo que los jugadores rivales entre sí deben ser lo más casi iguales posible, seleccionarán el lado del campo, y acordarán el orden del juego.

4. Las bases serán de home a segunda base, cuarenta y dos pasos; de primera a tercera base, cuarenta y dos pasos, equidistantes. Cada paso son 3 pies.
Si se toma un paso de 3 pies, eso equivale a 126 pies en diagonal a través del cuadrado que se forma en el cuadro, o 89,1 pies entre bases consecutivas (las esquinas del cuadrado). Las reglas actualmente especifican el mismo método para marcar las bases, solo a 127 pies 3-3/8 pulgadas, lo que equivale a 90 pies entre bases.
En la Convención de Nueva York en 1957 se estableció que la distancia entre bases debe ser de 30 yardas (27,43 metros).

5. No se jugará ningún encuentro improvisado en un día regular de ejercicio.

6. Si no hubiera un número suficiente de socios (jugadores) del Club presentes a la hora acordada para iniciar el juego, se podrán elegir caballeros no socios para compensar el partido, que no serán separados del juego para acoger a los socios que lleguen posteriormente. En todos los casos, los miembros tendrán preferencia cuando estén presentes al inicio del juego.

7. Si los miembros aparecen después de iniciado el juego, pueden ser elegidos para jugar de mutuo acuerdo.
La información existente indica que en aquellos tiempos iniciales del béisbol se podía jugar con 5 y hasta 10 jugadores. Esto me hace recordar los piquetes en mi infancia cuando se jugaba con la cantidad de “peloteros” que hubiera disponible. Podrían ser cinco por bandos y con solo tres bases incluido el home.

8. El juego constará de veintiún carreras o ases; pero al final se debe jugar un número igual de manos (turnos al bate).
El juego de 9 entradas se estableció en la Convención de 1857 en Nueva York. Ya no hacía falta anotar las 21 carreras para ganar. Igualmente se estableció que el juego sería válido después de jugadas cinco entradas completas.

9. La pelota debe ser pitcheada, no lanzada hacia al bate.
Al parecer lo que quería decir que se debía lanzar como en softball, por debajo del brazo. El pitcheo por encima del brazo no fue permitido hasta 1884. Lo que no se especificaba en qué lugar debería situarse el lanzador.

10. Una bola golpeada fuera del campo, o fuera del alcance de la primera y tercera base, es una foul.
Entonces un jonrón era foul. Los fouls fueron considerados strikes a partir de 1858, ya que se vio que un bateador podía batear numerosos fouls.
Las cercas estaban tan lejos que raramente una bola se iba por encima de las vallas, por lo que el jonrón era cosa de correr con el batazo a lo profundo del terreno.
El otro asunto fue el de los toques de bola, los que podían salir de foul innumerables veces, lo que también retrasaba el partido, en 1894 se estableció el ponche para un toque fallido con dos strikes en el conteo.

11. Tres bolas que se golpean y fallan y la última se atrapa, es un out; si la bola no es atrapada se considera fair y el bateador puede correr. En síntesis, tres swings fallidos son tres strikes y es ponche siempre que el tercer strike sea retenido por el receptor, de no hacerlo, el corredor puede tratar de alcanzar la inicial. Esa regla se modificó con el tiempo, ya que con la primera ocupada y menos de 2 outs, el bateador sería ponche y no tendría derecho a correr a primera.

Al inicio los bateadores le hacían swing a los lanzamientos que les gustaban, así fuera bueno y por la zona de bateo, fue entonces que surgió el strike cantado en 1858, pero al inicio el árbitro avisaba de un primer lanzamiento bueno al bateador y si después caían otros tres strikes se declaraba el ponche, quiere esto decir que el ponche inicial era con 4 strikes y no 3. En 1880 se especificó que el tercer strike debe ser fildeado por el receptor, pero la regla de los 4 strikes permaneció hasta 1887.

12. Si una pelota es golpeada y atrapada, ya sea volando o en el primer salto (bounce), es un out.
Esta regla de out con bounces se mantuvo intacta hasta 1865.

13. Un jugador que corre las bases será out si la bola está en las manos de un adversario en la base, o el corredor es tocado con ella antes de que él llegue a la base. Se entiende, sin embargo, que en ningún caso se le puede tirar la pelota al cuerpo.
Este deporte en sus inicios antes de aparecer estas reglas, sobre todo en Massachusetts, donde se usaba una pelota más suave, se sacaban los outs golpeando al corredor. La versión del kickball permite golpear con la pelota, pero es una esférica inflada y menos dura que la usada actualmente en béisbol.

14. Un jugador corriendo, que interfiera en que el adversario atrape o reciba la pelota antes de llegar a su base, será out.

15. Tres manos fuera, todas out.
Esta es la vieja regla de los 3 outs. Por mano hoy día se entiende vez al bate, quiere decir tres veces al bate fallidas, tres outs.

16. Los jugadores deben tomar su turno al bate de forma regular.

17. Todas las disputas y diferencias relativas al juego serán resueltas por el árbitro, de las cuales no hay apelación.

18. No se realizará out o no se podrá llegar a base cuando se batee un foul.

19. Un corredor no puede ser eliminado cuando se realice balk (movimiento indebido) por el lanzador.

20. Pero una base es otorgada cuando una bola, al ser bateada, rebasa el campo.

Una regla adicional llegó en 1854, la regla 13 que establecía que el primer bateador de la siguiente entrada sería el bateador que le sigue al pelotero que concedió el tercer out en la entrada anterior.

Como anteriormente se aclaró el asunto de los ponches con cuatro o tres strikes, vale la pena aclarar cómo evolucionó la regla de las bases por bolas. El concepto de bola o bola mala apareció en 1863. El árbitro daba aviso al lanzador cuando tiraba tres bolas malas, pero se cantaba como una, mientras que la base se concedía con tres bolas malas cantadas, lo que indica que eran 9 malas. De 1871 a 1886 el bateador podía pedir la zona del lanzamiento al pitcher, que podía ser bajo o alto, siempre tomando la cintura como límite en ambos casos. Si el lanzamiento no iba por donde se pidió, se cantaba bola. La regla de las nueve bolas se había modificado en la Liga Nacional en 1880, una bola menos, ocho para obtener el boleto. En 1884 la Asociación Americana estableció la regla de 6 bolas para el boleto. Tres años después fue que apareció la regla de la zona de strikes y bolas, lo cual antes quedaba a criterio del árbitro, igualmente se redujo a cinco el número de bolas para el boleto. En 1889 fue finalmente que se llegó a la regla de las cuatro bolas malas para el boleto.

El pelotazo por lanzamiento llamado hit by pitch en inglés (HBP) era considerado como una bola mala, la decisión de conceder una base a quien fuera golpeado por lanzamiento del pitcher llegó en 1884. Es de pensar que en Cuba le llaman dead ball (bola muerta), ya que el árbitro así lo declara cuando ocurre el pelotazo.

Otras reglas: a partir de 1880 el equipo home club de estar delante en el marcador en la novena entrada no tenía que batear en la segunda parte de ese inning.

Desde 1883, el bateador será out cuando batee un foul que sea capturado de aire.

Desde 1884, el lanzador puede lanzarle al bateador como estime pertinente. En 1885 la Asociación Americana estableció que el pitcher lanzara siempre por debajo de sus hombros. Las restricciones impuestas a los lanzadores desaparecieron al final de 1885.

Desde 1889 no se anotó vez al bate al bateador que tocara para sacrificarse. En ese mismo año se estableció el fly de sacrificio y no se le anotaba vez al bate a todo aquel que empujara una carrera con ese batazo. En 1894 el fly de sacrificio no se reconoció hasta 1908 y permaneció así hasta 1925. En 1926 vino una regla más liberal al considerar fly de sacrificio a todo batazo que adelantara a un corredor a cualquier base, pero en 1930 nuevamente el fly de sacrificio fue eliminado. En 1939 regresó como le conocemos, fly que permite anotar carrera, pero en 1940 eliminado una vez más. En 1954 se restauró, pero no se diferenciaban los sacrificios de toque y de fly, lo cual se hizo realidad a partir de 1955.

En 1892 se consideraba base robada si un corredor lograba dos bases con batazo de un compañero. Por ejemplo, un sencillo que lleve al corredor en base hasta tercera, lo mismo se aplicaba de ser capaz el corredor de lograr una base adicional con un fly de algún compañero al bate, o sea hombre en primera y se produce batazo a los jardines y el corredor llega en pisa y corre a tercera. La regla moderna del robo de base se estableció en 1898.

A partir de 1892 los bates no podían ser aplanados y debían ser redondeados. En 1895 se estableció la regla del infield fly cuando la primera y la segunda estaban ocupadas con menos de 2 outs. En 1899 se instauró la regla de interferencia del receptor al bateador, por lo que este recibiría una base automáticamente.  

El béisbol, en la medida que se modernizó, se jugó con 9 peloteros al campo. Sin embargo, en algunos lares incluido Cuba se jugaba con 10. Existía el llamado Short Field, el que se ubicaba como una especie de cuarto jardinero o si se quería como otro campo corto. De esto dan fe los numerosos box scores publicado por Severo Nieto (2007).

Fuentes

Anon. (w/y). Alexander Cartwright – Spread The Rules Of The Game

– Baseball, Sport, Honolulu, and Hawaii – JRank Articles https://sports.jrank.org/pages/825/Cartwright-Alexander-Spread-Rules-Game.html#ixzz6plMMdSx2

Anon. (w/y). Alexander Cartwright formed first recognized baseball team. JRank Articles. https://sports.jrank.org/pages/824/Cartwright-Alexander-Formed-First-Recognized-Baseball-Team.html

Anon (w/y). Evolution of 19th Century Baseball Rules. 19cBaseball.com. http://www.19cbaseball.com/rules.html

Anon. 2015. Cartwright, Alexander Joy. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

MLB. Official rules. MLB.com. https://www.mlb.com/official-information/

Nieto Severo. 2007. Béisbol en Cuba hispánica. Editorial Científico-Técnica, Habana, 378 p.

Weber Roger. (w/y). Cartwright´s baseball. Sportslibrary.net. https://baseballjudgments.tripod.com/id2.html

Escrito por Esteban Romero, 26 marzo de 2021

 
 




















El primer juego de béisbol en la historia de este deporte

No existe mejor diversión que el béisbol.”
Mickey Mantle (estrella de los Yankees de NY)

Cuando uno visita Cooperstown se lleva la impresión, falsa al final, que aquello fue la cuna del béisbol. Es cierto que el Salón de la Fama está allí y a poca distancia está el parque Doubleday, donde se juega pelota por muchos aficionados.

Estadio Doubleday en Cooperstown. Foto del autor

La historia de Cooperstown está muy vinculada a la figura de Abner Doubleday, oficial del ejército, nacido el 26 de junio de 1819 en Ballston Spa, Estado de Nueva York. Doubleday fue cadete desde 1838 y en 1842 se hizo oficial de artillería, participó en la Guerra contra México y luego contra los Seminolas en Florida (1856-58). También estuvo en la guerra civil, con participación en las batallas de Fredericksburg y Gettysburg. Llegó a ser mayor general de voluntarios en 1862-63, con retiro final de la actividad militar en 1873.

Una comisión investigadora liderada por Albert G. Spalding, ex-pelotero profesional y fabricante de artículos deportivos, llegó a la conclusión que Doubleday fue quien formuló las reglas básicas del béisbol en el verano de 1839 en Cooperstown. Ese hallazgo fue más tarde desmentido, sencillamente Doubleday no estuvo en 1839 en esa pequeña y tranquila ciudad del Estado de Nueva York. La equivocación fue corregida mucho después que se escogiera a Cooperstown como lugar para que se estableciera el Salón de la Fama.

La conclusión actual es que investigaciones posteriores confirmaron la conexión evidente del béisbol con el juego inglés más antiguo llamado rounders, feeder o base ball. Una variante primitiva del rounder en el siglo XVII se jugaba por niños, los que bateaban y corrían entre dos bases, nada de almohadillas como bases, puro estiércol duro vacuno. En EE.UU. se jugó una nueva versión, donde cada jugador a la ofensiva empuñaba una porra de 18 pulgadas con una mano para batear y corría las cuatro bases para anotar un rounder. El out se realizaba fildeando los elevados o las pelotas que picaban de bounce o tirando la pelota al cuerpo del bateador para alcanzarlo antes que llegara a la base. Esta última forma de sacar out se le llamaba enchufe o remojo. No era tan dolorosa como se puede pensar, ya que la pelota estaba rellena de trapos.

Este deporte evolucionó y se le llamó rounder, town ball, round ball o base ball indistintamente. Se jugaba mucho en 1840 en Massachusetts, cada equipo podía tener entre 10 o 14 jugadores al campo, la distancia entre bases era de 60 pies, no había territorio de foul, los lanzadores tiraban a una distancia de 30 pies y por encima del brazo, se eliminaron los outs realizados por bounce, tres strikes era igual a un out como hoy día y un número determinado de carreras para lograr la victoria. En este lugar la pelota era suave.

No obstante, los neoyorquinos jugaban otra versión, donde la pelota sí era dura. Se sabe que en el mismo lugar donde está el Madison Square Garden (entre las avenidas Séptima y Octava de las calles 31 a 33) se jugaba pelota, así como en la calle 34 y la Cuarta (Madison) avenida, el líder de este deporte en la Gran Manzana fue Alexander Cartwright, oficinista y bombero voluntario, el que formuló las reglas del béisbol y creó el club Knickerbocker baseball el 23 de setiembre de 1845. Aquello era como una especie de fraternidad, donde venían a jugar jóvenes de clase media. Se jugaba a partir de las 3 de la tarde los lunes y los jueves. Cada joven pagaba 5 dólares anuales de membresía en el club, dinero con el cual se pudo alquilar un campo para jugar béisbol más amplio y los uniformes requeridos.

Como las áreas de Nueva York tenían mucha congestión para jugar diversos deportes, era menester buscar otro sitio. Vaya sorpresa, el lugar fue los Campos Eliseos (Elysian Fields), pero no de París, Francia, sino en Hoboken. Para algunos les puede sonar este nombre a nada, pero se trata de una pequeña ciudad del Estado de Nueva Jersey, muy chula, que se encuentra a orillas del río Hudson frente a la isla de Manhattan, Nueva York, con la que actualmente está conectada por tren, ferry, autopista, túnel y metro. Allí nació el famoso actor-cantante Frank Sinatra, desde finales del siglo XIX hay obviamente una colonia de residentes italianos, y en sus muelles se rodó la famosa película “Nido de ratas (1954)” del director Elia Kazan y con actuación magistral de Marlon Brando. Hoboken es un lugar agradable por su vista privilegiada de Nueva York, sus muelles y luego el centro de la ciudad.  

Campos de Eliseo de Hoboken en 1859

Ese campo de Hoboken fue alquilado a un costo de 75 dólares anuales. Entonces los peloteros cruzaban el Hudson en ferry y pagaban 13 centavos por el boleto de ida-vuelta. En ese período Cartwright preparó su manual de juego con 20 nuevas regulaciones.

Campos Eliseos de Hoboken en 2021. Foto Laura Budiño

¿Cuándo fue el primer juego oficial? Agogella (1998) habla de un juego efectuado el 6 de octubre de 1845, partido que terminó 11-8, cada equipo alineó con siete hombres al campo. Hubo un juego previo a este, pero no se tienen estadísticas del mismo. Sin embargo, como juego oficial como tal se recoge el efectuado el 19 de junio de 1846, donde se enfrentaron los Knickerbockers y los New Yorks, donde los últimos vencieron 23-1 a los Knickerbockers. Cartwright sirvió de árbitro y le puso una multa de seis centavos a James Whyte Davis del New York por conducta incorrecta en el partido. Los resultados de este juego están documentados por el New York Morning News. Fue precisamente Cartwright quien estableció la necesidad del árbitro, el cual todo lo que cantaba era justo y sin derecho a apelación. El árbitro era a su vez el anotador oficial del partido.

Tarja de recuerdo del primer juego de béisbol

En otra contribución se hablará sobre las regulaciones establecidas entonces por Cartwright en su manual de béisbol.

Agradecimientos. A mi nieta Laura, la que gentilmente realizó las fotos de los Campos de Eliseos en Hoboken, NJ.

Fuentes

Agogella N. 1998. Hoboken & the Beginnings of Baseball. Hoboken history No. 22, pp 23.

Anon. 2015. Doubleday, Abner. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Anon. 2021. Abner Doubleday. https://www.britannica.com/biography/Abner-Doubleday.

Anon. 2015. Baseball.Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Escrito por Esteban Romero, 12 marzo de 2021

Peloteros destacados del equipo Artemisa en la Unión Atlética Amateur de Cuba

Hay tres cosas que pueden pasar en un juego de béisbol, su equipo
puede ganar, su equipo puede perder o también puede llover.”
Casey Stengel (ex-director de los Yankees de Nueva York)

Campeón 1959

La famosa Villa Roja, Artemisa, ha sido, como gran parte de Cuba, una plaza beisbolera desde hace décadas, de donde surgieron peloteros que le han dado colorido a las lides amateurs antes de 1961 y que integraron selecciones cubanas victoriosas en eventos regionales e internacionales.

Durante de las décadas de los 40 y 50, el equipo Artemisa fue casi siempre integrante de la primera división en la Unión Atlética Amateur (UAAC). La figura legendaria de este conjunto fue Francisco Quicutis Mandín, más conocido como Chito, nacido el 10 de octubre de 1918 y fallecido el 22 de febrero de 1970, siempre en Artemisa. Era bateador y lanzador derecho, de buena estatura, 180 cm., quien se desempeñó como jardinero y lanzador, y a su retiro se dedicó a las funciones de entrenador y director de equipos. Chito fue amateur en el período de 1938-1943, se inició jugando en el Central Pilar, luego integró el conjunto de su pueblo hasta que se convirtió en profesional. Quicutis integró el equipo Cuba al mundial de 1942 en la Habana, evento en el que logró el liderato de jonrones (2). En la VI Serie Mundial (1943) volvió a integrar la selección nacional. Luego jugó con equipos profesionales de la Liga profesional y de la Federación Nacional hasta 1949, donde tuvo modesto promedio de .205 en 5 temporadas, a la vez jugó en 7 temporadas de ligas menores, hasta 1952, con mejores resultados, promedio de .285 y slugging de .445. En esos circuitos de las menores también lanzó 387 entradas, ganó 12 y perdió 25 juegos, PCL de 5.42.

A su retiro, Chito se dedicó a labores de entrenador y de dirección. En 1957 compartió la dirección del conjunto Artemisa con Alejandro “Gago” Gómez, campeón de la UACC, el que terminó con 20 victorias y 5 derrotas. Luego volvió a repetir ese triunfo en 1959. En Series Nacionales fue varias veces auxiliar en el equipo Occidentales, al que dirigió finalmente en la VI Serie Nacional (1965-66), el que quedó tercero con registro de 34-31 (.523). Con la participación de 12 equipos en la VII Serie, Quicutis se hizo cargo de la dirección de Vegueros por dos temporadas, en las que sumó 65 victorias con 132 derrotas, promedio de .330.

Entre las figuras destacadas del pasado anterior a la década de los 50 en los conjuntos artemiseños aparecen los receptores “Guelo” Martínez y Macho Villalón, los inicialistas Belisario Pérez y Ramón “Mongo” Collazo, así como otros jugadores de cuadro y los jardines, entre ellos, el toletero Nicolás “Patapalo” Pagés, “Goyo” Ortega, “Guango” Paeza, Cuco Cordero, Mario Costa, “Yeyo” Trápaga, “Colorado” Pérez y Mario Page, y los lanzadores “Lile” Azcuy y Silvio Romero. Lamentablemente, la información disponible es limitada en detalles sobre estos peloteros.

A partir de finales de la década de los 40, otra figura destacada fue la de Ángel “Patón” Acosta Ramírez, pelotero que se desenvolvió en los jardines, pero que llegado el caso de necesitarse un brazo para lanzar lo hacía también. El estelar nació el 2 de agosto de 1929 y falleció el 12 de marzo de 1988, siempre en Artemisa. Le llamaban Patón al iniciarse jugando béisbol descalzo, según él mismo contó en una entrevista. Acosta fue un bateador zurdo de poder y siempre ocupó turnos de responsabilidad en la alineación artemiseña, pero no piense que era un ponchón, nada de eso. En la temporada de 1956 logró promedio de .417 para así llevarse el título de bateo de la liga y ser seleccionado para integrar un equipo Cuba, que al final no fue a ningún lado por falta de recursos. Al año siguiente el famoso Pedro Chávez le hizo la gracia cuando promedió .396 y Acosta se fue con .393 para así perder el liderato final de bateo en la UACC. No obstante, su bateo fue esencial en esa temporada para que su equipo se llevara su primer banderín en la UACC. En 1959 su bateo se hizo sentir nuevamente, promedió .333 incluido 3 jonrones, mientras que a la defensiva no cometió errores. Su brazo era tan respetable que era usado igualmente como lanzador, como ya se indicó. Acosta jugó activamente en las Ligas Pedro Betancourt y Quivicán. Igualmente jugó en la Liga Tabacalera en 1962 y con Vegueros en la regional de 1963.

La siguiente figura es Ismael Salgado Vidal, más conocido como El Gallego, mote que le vino por su padre, gallego y vendedor de carbón en Artemisa. Salgado nació el 12 de febrero de 1934 y falleció el 26 de agosto de 2018. Jugó a la pelota desde los 13 años. En la Unión Atlética Amateur jugó desde 1955, se estrenó como receptor con el Círculo de Artesanos de San Antonio de los Baños dirigidos por Mario Morera, entonces compartía la posición con otro pelotero de apellido Alonso. Al año siguiente volvió a jugar con el mismo equipo, esta vez dirigido por el jardinero José Mir. Fue precisamente el año del debut de Pedro Chávez en este conjunto, lo hizo como antesalista. Entre los lanzadores de este conjunto a los que tenía que recibir Salgado asiduamente estaba el zurdo Rolando Pastor. A partir de 1957 Salgado jugó para el equipo de su tierra natal, el que logró alzarse con el banderín de este circuito. Realmente el Artemisa Club logró redondear su equipo al campo al incluir a Salgado como su receptor regular. Fue una temporada muy reñida la de 1957, los segundos (Hershey y Círculo de Artesanos) y terceros lugares (Rifleros de Regla y Cubaneleco) no estuvieron muy lejos del ocupante de la cima del torneo. El Artemisa estuvo en la pelea en la siguiente temporada, pero finalmente cedió terreno a los campeones, Rifleros de Regla, y al Hershey. No obstante, 1959 fue el resurgir del Artemisa, equipo que se coronó campeón a finales de setiembre de ese año, donde igualmente Salgado fue figura esencial en la defensiva de este conjunto. El Gallego también jugó en la pelota invernal de la Liga Pedro Betancourt, así como con el Siquiátrico de la Habana en la regional occidental después de 1962. A su retiro se dedicó a labores de entrenador y director de equipos de Pinar del Río y de la antigua provincia Habana, cuyos resultados aparecen en la tabla a continuación. También condujo al equipo de Artemisa a la victoria en 1978, en la antigua provincia Habana. Sin lugar a dudas, fue pelotero muy dinámico al campo, le recuerdo en el juego de las Estrellas (Artemisa contra una selección de la UAAC) del 24 de agosto de 1958, que se efectuó en el viejo estadio de Artemisa, el que está frente al cementerio. Salgado le salía a los foul fly como todo un felino, aparte que conducía a lanzadores del calibre de Miguel “Pico” Navarro, Rodolfo Núñez y el zurdo Tomás Martín. Aquel emotivo encuentro concluyó 6-5 a favor del Artemisa por sencillo del torpedero Valdés para dejar a la selección de Estrellas al campo. La labor de Salgado como mentor fue buena, casi siempre le tocó dirigir conjuntos con peloteros jóvenes y en pleno proceso de formación.  

Una figura importante desde el punto de vista histórico lo fue el infielder Francisco Baldaji Izaguirre, hombre nacido el 20 de enero de 1933 en Artemisa. Este pelotero fue el primer afrocubano en integrar el equipo Artemisa, lo hizo jugando el campo corto, aunque también se desempeñaba con eficiencia en la antesala y la intermedia. El autor ha logrado compilar las nóminas de los equipos de la UAAC desde 1948 hasta 1959, y se puede afirmar que entre Panchito Baldaji y el entonces lanzador Antonio “Kinko” Rodríguez está el primer pelotero afrocubano de este circuito. Ambos debutaron en 1956, habría que ver cuál de ellos dos fue el primero en jugar en esa temporada. Panchito aún vive y es uno de los contribuyentes con información para este artículo.  Baldaji también jugó en la liga Quivicán en varios equipos como el deportivo de Guira y los Cardenales de Alquizar.

Un factor ofensivo en el conjunto de Artemisa en sus años de éxito fue el jardinero Rigoberto Miranda, bateador derecho y defensor del jardín izquierdo desde 1953. Miranda es o era oriundo de Mariel (se desconoce si vive aún). En la temporada de 1957 fue líder jonronero (9) y bateó sobre .400, pero no tuvo las veces al bate requeridas para alzarse con el liderato de bateo. Miranda y Ángel Acosta lograron conformar uno de los mejores one-two en la historia de la UAAC.

También importado y eficiente fue la inclusión de Raúl “Cunagua” González González como jardinero central del Artemisa a partir de 1955. Este pelotero nació el 17 de julio de 1936 en el Central Hormiguero, luego Espartaco (totalmente demolido en 2004), San Fernando de Camarones, provincia de Cienfuegos, y murió el 8 de marzo de 2005 en Perico, Matanzas. Nunca he entendido el origen del mote Cunagua. RGG se desbordó al bate en la temporada de 1957, cuando promedió .376, con 13 extrabases, entre ellos 6 cuadrangulares, y empujó 27 carreras. También fue integrante del Artemisa campeón de 1959, aunque su promedio de bateo solo llegó a .269. Con la llegada de las Series Nacionales se estableció en Matanzas, por lo que jugó desde 1962 a 1965 con los Occidentales e integró el conjunto campeón de la I Serie Nacional, mientras que en la siguiente temporada se alzó con el liderato de bateo (.348). Aunque no llegó a ser parte del seleccionado a los Panamericanos de Sao Paolo (1963), pudo viajar a esta cita como invitado. A partir de 1965 jugó con Henequeneros (1965-66), Centrales (1966-67) y Henequeneros (1967-69). En ocho series nacionales promedió .231, OBP .408 y slugging .291.

 Al campo el equipo tenía a algunas figuras casi permanentes, como eran los casos del torpedero José Armas SS; el utility Sergio Godínez, un hombre que se inició como receptor;  el versátil Juan Suárez, capaz de jugar la intermedia y los jardines; el antesalista  Armando Pérez Pino; el también infielder Juan J. Oviedo. El hijo de Chito Quicutis, Rolando, tuvo una buena temporada ofensiva en 1959 cuando bateó para promedio de .307 incluido 7 extrabases. Este inicialista-jardinero llegó a integrar la selección Occidentales en la III Serie Nacional (1963-64).

En cuanto al cuerpo de lanzadores, siempre hubo figuras destacadas en este renglón. Los Núñez, Rodolfo y Rigoberto se desenvolvían como lanzadores e igualmente podían jugar la inicial. Rodolfo fue uno de los lanzadores de cabecera del equipo en las temporadas de 1957 y 1959 cuando el conjunto se alzó con la victoria, pero a su vez, en 1959, fue el mejor bateador del equipo al conectar 28 imparables en 82 vb (.341). Era muy normal que los lanzadores fueron buenos bateadores en la liga y que también jugaran otras posiciones.

En la temporada de 1957 los pilares del pitcheo fueron Miguel Alfredo “Pico” Navarro, el que lanzó 85 entradas, ponchó a 87 bateadores y logró 8 victorias con 3 derrotas, mientras que el zurdo Rolando Morales archivó 7 victorias y una sola derrota en 73 entradas lanzadas, con 73 ponches.

“Pico” Navarro y el zurdo Tomás Martín acompañaron a Rodolfo Núñez en el cuerpo de lanzadores victoriosos de la temporada de 1959. Navarro era otro pelotero importado de Camagüey, el que ya en 1952 se destacaba en las ligas azucareras existentes. La TV cubana presentó a algunos juegos de la liga amateur de 1959 y se recuerda los duelos de Núñez contra Alfredo “Chino” Pedraga del Cubaneleco en juegos en el Estadio del Cerro.

Una figura que ayudó a este equipo en sus empeños de victoria fue el derecho Vicente Llano, pelotero nacido el 2 de diciembre de 1933 en Candelaria, luego su familia se trasladó al Central Francia en los Palacios (desaparecido), donde transcurrió parte de su niñez. Llano lanzó para el Artemisa desde mediados de los años 50 y luego jugó en Series Nacionales a partir de 1962-63 con Occidentales hasta 1965-66, con una serie intercalada, la de 1963-64, como refuerzo del equipo Industriales.  

No mencionar a Cirín García sería un verdadero pecado, pelotero versátil, capaz de lanzar y jugar otras posiciones, quien además ayudó con su experiencia a construir el conjunto de éxito que resultó ser el Artemisa Club en los finales de la década de los 50.

Agradecimientos: este artículo ha sido posible gracias a la información brindada por Frank Acosta, hijo de Ángel “Patón” Acosta y destacado tenista cubano en décadas anteriores, al pelotero Francisco “Panchito” Baldaji, a mi cuñado Juan Carlos Montesino y a mi primo Rafael Lorenzo.

Escrito por Esteban Romero, 21 febrero de 2021

Una despedida a un eficiente lanzador, Gregorio Américo Pérez Valdés

El pitcheo es el arte de atemorizar al bateador.”
Sandy Koufax (ex–lanzador de los Dodgers,
ganador de tres premios Cy Young por unanimidad)

Cuando se habla de control de un lanzador en Series Nacionales, una referencia obligatoria es Gregorio Pérez, al que se le apodó como “Mano Negra”, pero también “la Calma”. Este último mote era el que más le pegaba por su ecuanimidad en el montículo. Lejos de llamarlo Mano Negra, le podríamos haber llamado Manos Largas por la longitud de las mismas. Gregorio tenía buena estatura, superior a la media de los lanzadores cubanos.  

Gregorio nació el 28 de noviembre de 1941 en Amancio Rodríguez, antiguo central Francisco, entonces era parte de la provincia de Camagüey. Si no me equivoco, el jardinero-lanzador Asterio Zaldívar era de allí también.

Su debut en Series Nacionales fue algo tardío, con 23 años, integró el primer conjunto Granjeros en Series Nacionales, lo que ocurrió en la IV edición (1964-65). El pitcheo de Granjeros era en esa justa encabezado por el ya experimentado Florentino Alfonso, además de otras figuras como el relevista zurdo Ronel Sardiñas, Reinaldo Alsia Puig y Ernesto Verdecia. La misión de Gregorio era de ser otro abridor, el segundo de este equipo, dirigido por Orlando Marín, donde la ofensiva no era escasa: Daniel Hernández, Felipe Sarduy, Miguel Cuevas, Rolando “Gallego” Valdés, Juan “Canillita” Díaz, Ángel Galiano, Abilio Amargo y hasta el mismo Eduardo “Tiburón” Morales. Finalmente terminaron en tercer lugar con registro de 18-21 (.462) y aventajando por 4 juegos a los Orientales, ocupantes del sótano. 

Con sus altas y bajas, Gregorio se mantuvo lanzando con los equipos camagüeyanos hasta 1971. Logró su mejor desempeño en la IX serie (1969-70), temporada en la que Granjeros logró ubicarse en la primera división con registro de 33-32 (.507). Su labor le valió integrar el equipo Cuba por primera y única vez a un evento oficial, XI Juegos Centroamericanos y del Caribe en Panamá (1970), donde no le fue tan bien como él hubiera deseado. La realidad es que ni él ni Braudilio Vinent tuvieron exitosas presentaciones en ese certamen. Vinent volvió al equipo en 1972 para hacerse dueño de un puesto que mantuvo hasta 1984, mientras que a Gregorio no se le dio más oportunidad que giras con selecciones a partidos de exhibición fuera de Cuba, algo injusto realmente.

En la Serie Especial de 1970, Gregorio lanzó bastante para la selección de Camagüey y quedó de co-líder en derrotas (11) conjuntamente con el pinareño Emilio Salgado. Así y todo, Camagüey quedó en tercera posición en esa lid, pero muy distante de los punteros, a 9 juegos del Habana y a 11 de las Villas, el campeón de la serie.

Entre finales de 1970 e inicios de 1971, no preciso el momento exacto, Amancio Rodríguez pasó a formar parte de la provincia de Oriente. Gregorio no tenía ninguna intención de irse, por lo que solicitó vivienda en la ciudad de Camagüey. Si hubo promesa o no, no puedo afirmar ni una cosa ni la otra. La realidad es que Asterio Zaldívar jugó para Mineros en la X Serie Nacional (1970-71), incluso quedó como líder en golpeados, pero Gregorio permaneció lanzando para Granjeros, ocupante del tercer lugar (47-19 con promedio de .712), equipo que trajo un cuerpo de lanzadores de calibre, entre ellos Lázaro Santana, Oscar Romero, Juan Pérez Pérez y Pedro González Medina, todo eso además de Gregorio.

Para la siguiente temporada, ya Gregorio era historia en Camagüey. Si hubo promesa, parece que no se cumplió. La realidad es que La Calma predijo que los camagüeyanos no le ganarían juego que les lanzara. Para la XI Serie Nacional pasó a jugar con los Mineros de Roberto Ledo Noa, el mismo equipo que implantara record de más victorias consecutivas (27) en aquella justa y que discutiera el título con Azucareros en serie extra de 3 juegos a ganar 2. Realmente el aporte de Gregorio fue al final de esa serie, ya que los caballos de batalla de aquel conjunto fueron Roberto Valdés, Braudilio Vinent y Orlando Figueredo, además del zurdo Eliécer Velázquez.

En tierras orientales continuó lanzando para el equipo Oriente por dos temporadas (1972–74), luego con los Cafetaleros (1974–77). En la XIV Serie Nacional (1974-75) co-lideró, con Omar Carrero, el departamento de juegos completos con 8, por lo que su inclusión en la selección Orientales para la I Selectiva (1975) era inminente. Aquella selección venía con un cuerpo de lanzadores integrado por Braudilio Vinent, Orlando Figueredo, Rafael Castillo y el zurdo Mario Fernández. Sin dudas, Vinent era la pieza principal.

Gregorio vio su oportunidad de mostrar toda su experiencia y habilidad, por lo que pasadas las primeras semanas ya estaba instalado como lanzador principal del equipo con una eficiencia superior a la de Vinent. El autor tuvo la oportunidad de presenciar el primer juego de la segunda vuelta de la serie particular entre Orientales y Camagüey en el mismo Cándido González, el parque preferido de Gregorio, según declarase años después. Los rivales ese día eran Gregorio por los Orientales y el veloz Juan Pérez Pérez por el Camagüey. Fue un juego de mucho pitcheo, Pérez Pérez se presentó imbateable, con una recta endemoniada y buen control. Gregorio no se quedó atrás, su recta puesta donde le duele a cada bateador, le batearon algún que otro hit, pero sin consecuencias. A la altura de la séptima entrada Pérez Pérez cometió el error de conceder boleto a Mancebo, un hombre con una vista perfecta, y ahí se le complicó el asunto. Pillín avanzó a segunda y anotó con tremendo enredo en home con el receptor Pedro Cruz después de un incogible a zona corta del izquierdo. Una carrera, no hubo más, Gregorio siguió pintando a sus rivales y en el noveno Vicente Marín roleteó a Gregorio con 2 outs, recibió la pelota mansamente, no tiró a la inicial, Marín se había quedado casi inmóvil, pero arrancó, Gregorio hizo lo mismo y lo retó a llegar a primera antes, el nuevo domador de camagüeyanos llegó antes y con una amplia sonrisa.

Omar Carrero ganó 10 juegos en esa serie, Gregorio se quedó atrás por una, pero lanzó para un impresionante PCL de 1,04. Orientales se llevó el banderín y mucho tuvo que ver en esa victoria el pitcheo de Gregorio. Esa labor no resultó suficiente para que hiciera el equipo Cuba a los juegos Panamericanos de México (1975). Es cierto que el cuerpo cubano de lanzadores a ese torneo fue eficiente, de las 8 victorias, 4 fueron lechadas, encabezado por Juan Pérez Pérez y Omar Carrero, pero un esfuerzo podría haber sido posible para que Gregorio integrara el conjunto nacional.

Para la segunda serie selectiva (1976), nuevamente Gregorio y Vinent como el dúo de la victoria de los Orientales. Sin embargo, ambos tuvieron que lanzar en exceso, Figueredo resultó efectivo solo en el primer tercio de temporada, Rafael Castillo estaba ausente por lesión y Mario Fernández no estuvo a la altura requerida. Alivió algo la situación el desempeño del novel Heriberto Benítez. Trabajaron tanto Gregorio y Vinent, que se puede decir que el director Francisco Escaurido entonces les arrancó los brazos. Orientales jugó al mismo nivel que en la serie anterior, pero el Habana de Roberto Ledo Noa, antes director destacado de equipos orientales, fue superior por un juego de ventaja para llevarse el banderín.

En lo sucesivo y con la llegada de la nueva división territorial, Gregorio pasó a lanzar con el conjunto las Tunas hasta su retiro en 1981. En 15 temporadas ganó 110 y perdió 107, 112 juegos completos, 26 lechadas, 976 ponches, PCL 2,18 (noveno de todos los tiempos en SN) y WHIP de 1,13.

Gregorio Pérez tenía una recta sobre los 90, la que bien colocada y administrada causaba estragos en la ofensiva rival. Sus rompimientos no eran de otra galaxia, pero le servían para poder alternar sus lanzamientos. Su control fue su mejor habilidad, nada de bases por bolas, lanzar en zona o en la de duda. No era ese ponchador, más bien lanzaba difícil y los batazos salían mansamente por el cuadro. Era fuerte y capaz de lanzar nueve entradas con pocos días de descanso. Siempre será recordado por su pitcheo y su calma en el montículo.

El estelar lanzador falleció de cáncer de próstata el 15 de febrero de 2021 en las Tunas, pero su carrera no debe caer en el olvido. Su labor como lanzador debería servir de lección a los nuevos peloteros que se encaminen a desarrollarse como serpentineros.

Escrito por Esteban Romero, 25 febrero de 2021, con información de la base de datos del autor. 

La carrera y la desgracia de Pedro José Rodríguez Jiménez, superestelar pelotero en Series Nacionales

Recoge que esto se acabó.”
Palabras de Cheito al cargabate Misifú en su
turno al bate en las postrimerías del juego final
Las Villas- Pinar del Río, Selectiva (1978), seguro
estaba de conectar el jonrón decisivo como así fue.

Lamentable que un pelotero con años aún por vivir como Pedro José Rodríguez, más conocido como Cheito (tenía solo 65 años), haya fallecido el pasado 13 de febrero de 2021. Se supone que atención médica no le haya faltado para poder aminorar los problemas renales que padecía, es lo menos que se podía hacer por un hombre que puso el nombre de Cuba muy en alto y que un buen día lo suspendieran por una ley que, años después se demostrara innecesaria e injusta.

Cheito bateador derecho y con una estatura de 178 cm, se dio a conocer nacionalmente cuando integró el equipo Cuba al campeonato mundial juvenil de México (1973). En ese conjunto Cheito era el eje de un trío de bateadores de poder, donde además estaban Ricardo Bent Williams y Heriberto Corbea. En el ámbito juvenil a Cheito se le comparó con el slugger venezolano Antonio Rafael Armas, más conocido en las Grandes Ligas como Tony Armas, el que jugó 14 temporadas en el circuito grande, donde disparó 251 cuadrangulares. Se afirmaba que Cheito estaba a la par de Tony Armas, pero el cienfueguero no jugó en las Mayores. En realidad, la mayoría de los peloteros cubanos de su época pensaban más en jugar para sus provincias y luego integrar la selección Cuba. Cheito era uno de ellos, pero si le hubiera dado por llegar al mundo profesional, no hay porque tener duda que habría triunfado.  

El gran pelotero nació el 26 de noviembre de 1955 en Cienfuegos, jugó pelota desde temprana edad, se destacó en los juveniles y ayudó a su selección nacional a coronarse campeona en el evento de México ya referido. Su debut en Series Nacionales fue en la temporada de 1973-74 con los Azucareros dirigidos por Pedro Pérez Delgado. Cheito venía como antesalista, pero los Azucareros tenían al espirituano Osvaldo Oliva en esa posición y en pleno apogeo, por lo que se le buscó un hueco en los jardines. Los caibarienenses Enrique Oduardo y Silvio Montejo defendían el jardín izquierdo y el central, respectivamente, por lo que Cheito ocupó el jardín derecho. Su ofensiva de largometraje fue evidente y desde entonces conformó con Antonio Muñoz uno de los one-two más peligrosos del béisbol de Series Nacionales. Su juego destacado le valió el premio de Novato del Año de la XIII Serie Nacional. En la temporada de 1974-75 volvió a mostrar fuerza en su bateo, cuya labor le permitió ser escogido para la pre-selección nacional a los Juegos Panamericanos en México (1975).

Me comentaban algunos colegas de trabajo, asistentes a algunos entrenamientos de la pre-selección nacional a México que, el jardinero Armando Capiró le decía continuamente a Cheito que jugara la tercera, que esa era su posición. Los colegas se reían, Cheito podría también jugar los jardines y seguramente abriría como regular. La realidad fue que sea Cheito como Antonio Muñoz abrieron como regulares en el primer juego de esos Panamericanos, donde no les fue nada bien y terminaron alternando en sus posiciones (Muñoz en el jardín derecho) con otros peloteros. Cheito conectó 3 imparables en 5 veces al bate en esa justa, su compañero Osvaldo Oliva se apropió de la antesala desde el segundo partido.

En las siguientes series nacionales continuó demostrando su extraordinario poder al bate. Sus conexiones eran largas y con velocidades, a entender del que suscribe, por encima de los 105 MPH, aunque entonces no existían esas mediciones. No obstante, Cheito se vio superado en jonrones y carreras impulsadas por Antonio Muñoz en la I Selectiva (1975) y en la XV Serie Nacional (1975-76). En la II Selectiva Muñoz lo aventajó en jonrones (12), pero no en impulsadas (43). Ya en la XVI Serie la historia cambió, Cheito se llevó los lideratos, con 9 jonrones y 45 impulsadas, y se reafirmó en la III Selectiva cuando disparó 16 jonrones e impulsó 56 carreras. Cheito se convertía en el jonronero número uno a nivel nacional por encima de otros destacados como Armando Capiró, Antonio Muñoz y Agustín Marquetti entre otros.

En la XVII (1976-77) Serie fue líder en jonrones (13), pero dejó guardada una sorpresa para todos los aficionados en la IV Serie Selectiva (1978) cuando conectó 28 cuadrangulares e impulsaba 75 carreras. Uno de esos jonrones fue el que le dio al veloz pinareño Rogelio García en el juego por el desempate, escenificado en el Estadio Latinoamericano, para darle el triunfo al equipo Las Villas en esa justa.

A nivel internacional siempre tuvo un buen desempeño, pero lo máximo logrado sucedió en los Juegos Centroamericanos en Medellín (1978) cuando disparó 15 jonrones e impulsó 37 carreras impulsadas en 10 juegos. Cheito conectó 3 jonrones en juego contra la selección de Colombia y en el siguiente juego repitió la gracia contra el conjunto boricua.  

La Copa Intercontinental de 1979 se efectuó en Cuba en el mes de octubre. El conjunto cubano venía con un one-two muy consolidado a base del jardinero Luis Giraldo Casanova como tercero en la alineación y Cheito como cuarto. La ofensiva del cienfueguero se hizo sentir, disparó 3 jonrones frente al equipo de Panamá, luego se volvió el villano perfecto de los estadounidenses en los dos juegos que escenificaron. Fueron partidos muy reñidos, Vinent abrió el primero, pero se topó con Joe Carter, suelto al bate, por lo que el pinareño Jesús Guerra salió como relevista y dominó la ofensiva norteña. En el siguiente jugado el sábado 20 de octubre, Guerra abrió, pero no le fue bien tampoco, Vinent vino al rescate, juego en el que se le vio lanzar por debajo del brazo a Carter. Antes no le había visto lanzar así. Lo importante fue que dominó, pero en el orden ofensivo estuvo Cheito a la cabeza en ambos juegos con jonrones. El que le conectó al lanzador norteño en el segundo juego fue como un balde de agua fría, el mismo serpentinero estadounidense se llevó las manos a la cabeza de asombro. Cheito era un tremendo toletero y capaz de dar el batazo a la hora buena. Una de sus habilidades al bate era su capacidad de conectar los lanzamientos en la zona baja y golfearlos con fuerza.

El juego de Cheito se vio interrumpido por una lesión en la temporada de 1979-80, que lo alejó por un año de los terrenos. Por iguales razones tampoco integró la selección nacional a la V Copa Intercontinental (Edmonton, 1981). En esa lid Cuba quedó segunda, derrota que tuvo mucho que ver con la decisión de llevar a Pedro Jova para defender la antesala y tener en el banco a un hombre de la reserva de la selección las Villas como Francisco Javier Carbonell. Serbio Borges dejó a Ramón Otamendi en casa y luego escogió a Agustín Arias, quien finalmente no viajó a Canadá.

Cheito volvió a integrar el equipo nacional a los XIV Juegos Centroamericanos en la Habana (1982), donde fue co-líder en jonrones (2) e impulsas (6). Igualmente fue parte de la selección a la VI Copa Intercontinental, Amberes, Bélgica (1983), donde regresó lesionado, lo que le impidió jugar en los Juegos Panamericanos en Caracas (1983). Al año siguiente jugó con la selección en la XXVIII Serie Mundial efectuada en Cuba, donde co-lideró el departamento de jonrones (6) con su compañero Luis Giraldo Casanova. No sabía Cheito que nunca más integraría la selección nacional.

El equipo nacional se preparaba para la VII Copa Intercontinental, Edmonton, Canadá (1985), Cheito estaba entre los pre-seleccionados cuando en la mañana del 15 de julio el Granma daba la noticia de su suspensión conjuntamente con el receptor Alberto Martínez. Los detalles fueron los de siempre, indisciplina, nada se dijo que era por tenencia de unos dólares (ver declaración adjunta). Se los detectaron mediante registro de las pertenencias completas de todos los peloteros seleccionados, como así hizo saber en entrevista reciente Víctor Mesa.

La comisión de béisbol de Villa Clara se movió cuando vio que el equipo de la provincia en la XXV Serie Nacional (1985-86) se arriesgaba a perder su título en la zona oriental, por lo que en las postrimerías se levantó la sanción a Alberto Martínez. Lamentablemente en Cienfuegos parece que les daba igual. Cheito estuvo cuatro temporadas suspendido, como él mismo declaró en una entrevista, esa sanción no le interesó ni al comisionado provincial ni al director del INDER de Cienfuegos.. No faltaron aquellos que lo criticaban, decían que estaba vendiendo carne de cerdo en Cienfuegos, si fuera cierto, no se sabe aquí donde está el pecado, de algo tiene que vivir el hombre. La Comisión Nacional tampoco movió un dedo.

A su regreso en la XXIX Serie Nacional (1989-90) ya Cheito no era el mismo, a ratos mostraba su extraordinario poder, pero esa sanción injusta y prolongada acabó con la carrera de uno de los más brillantes, por no decir el mejor, slugger de la pelota de Series Nacionales. Jugó hasta 1992-93 y entonces colgó bate y guante.

En resumen, en 15 Series Nacionales y 10 Selectivas conectó 1196 hits en 4171 veces al bate (.287), incluido 188 dobles, 16 triples y 286 jonrones, con 969 impulsadas, OBP de .391 y slugging de .545.  De no haber sido sancionado, Cheito podría haber llegado a los 500 jonrones. Sus lideratos en esas series fueron:

  • Líder en impulsadas (43) en la II Serie Selectiva (1976)
  • Líder en jonrones (9) e impulsadas (45) en la XVI Serie Nacional (1976-77)
  • Líder en jonrones (16) e impulsadas (56) en la III Serie Selectiva (1977) 
  • Líder en jonrones (13) en la XVII Serie Nacional (1977-78)
  • Líder en jonrones (28) e impulsadas (75) en la IV Serie Selectiva (1978)
  • Líder en carreras anotadas (42), jonrones (19), impulsadas (53), pelotazos recibidos (10), slugging (.743) y OPS (1.252) en la XVIII Serie Nacional (1978-79)
  • Líder en jonrones (18), impulsadas (55) y jugador más valioso en la XIX Serie Nacional (1979-80)
  • Co-líder en bases por bolas recibidas (51) (empatado con Pedro Medina) en la XXIII Serie Nacional (1983-84), y líder (29) en la XI Serie Selectiva
  • Líder en dobles (12) e impulsadas /38) en la X Serie Selectiva (1984) 

Integró la selección nacional a los siguientes eventos de mayores:

  • Juegos Centroamericanos- Medellín, Colombia (1978), Habana, Cuba (1982)
  • Juegos Panamericanos – México (1975), San Juan, Puerto Rico (1979)
  • Series Mundiales Amateur – Colombia (1976), Italia (1978), Japón (1980) y Habana (1984)
  • Copas Intercontinentales – Habana (1979), Bélgica (1983)

Estadísticas de su ofensiva en algunos de esos eventos:

  • Juegos Centroamericanos y del Caribe (1978)- promedio ofensivo .556, con record de 15 jonrones y 37 empujadas en 10 desafíos. 
  • Serie Mundial Amateur (1978)- 12 impulsadas en 10 desafíos
  • Juegos Panamericanos (1979)- promedio de .500, 7 jonrones y 17 impulsadas.
  • Copa Intercontinental (1979)- por su bateo se llevó el MVP del torneo
  • Serie Mundial Amateur (1980)- promedio .263
  • Copa Intercontinental Bélgica (1983)- promedio de .387
  • Serie Mundial Amateur (1984)- promedio de .229, con 6 jonrones, 12 anotadas y 11 empujadas en 13 juegos.

Cheito dirigió sin mucho éxito el equipo de su provincia en las temporadas del 2000 al 2002. Logró 61 victorias con 119 derrotas (.339). Luego Víctor Mesa lo llevó a servir de auxiliar en la tercera del equipo Matanzas, del cual se retiró nada feliz, sobre todo por un incidente con el corrido de bases de Ariel Sánchez. También fue auxiliar del equipo Cuba en el Clásico Mundial de 2013.

Quiso la vida que 27 años después del debut de Cheito en Series Nacionales, su hijo, Pedro José Rodríguez Román debutara en la XL Serie Nacional (2000-01) y se llevara el premio de novato del año al igual que su padre. El Cheito Jr. había integrado los equipos Cuba a los campeonatos juveniles en Taipei (1999) y Canadá (2000). De siempre mostró fuerza al bate, prueba de ello fue que co-lideró el departamento de cuadrangulares (17) con Reinier Yero en la en la XLIII Serie Nacional (2003-04).

Falleció el gran slugger cienfueguero, pero ni una palabra de autocrítica sobre lo acontecido con su carrera. La autocrítica habría servido para hacer justicia con un hombre que brilló en Cuba como en la arena internacional y que pudo haber optado por otros rumbos de victoria, a lo cual jamás decidió. De todas formas, el gran atleta puede descansar seguro que millones de aficionados cubanos lo recordarán como un grande del deporte nacional cubano.

Escrito por Esteban Romero, 23 febrero de 2021, con información consultada en la base de datos del autor.

Las exigencias para exaltar a un pelotero al Salón de la Fama del Béisbol

No me preocupa que le guste o no….Todo lo que le pido
es que me respete como ser humano que soy.”
Jackie Robinson
Salón de los exaltados en Cooperstown (foto del autor)

El resultado de la votación de 2021 para exaltar peloteros con méritos al Salón de la Fama del Béisbol concluyó con ningún jugador electo. Esto no es primera vez que ocurre, pero la de este caso tiene sus connotaciones.

A los votantes con derecho a elegir a los nuevos miembros del Salón se les ha instruido seguir los siguientes principios a la hora de la elección: resultados del pelotero, habilidad deportiva, integridad, deportividad, carácter y contribuciones a los equipos en que militó.  

Nada extraño, pero hay otros aspectos que salen a relucir en el acápite de integridad. Cada pelotero puede tener constitucionalmente su forma de pensar, pero no le da eso derecho a denigrar personas por el color de su piel o la religión que profese. Tampoco ofender groseramente a la prensa.

No menos importante es la actitud del pelotero con respecto a las sustancias prohibidas, esas que suelen mejorar el rendimiento del jugador. Si las consumió por largo tiempo y en qué medida contribuyó a estirar la vida profesional del atleta y a lograr récords inéditos.  

La violencia de género o doméstica tampoco puede escapar de la visión de los votantes. Si se habla de integridad, un ogro en casa o con su familia no tiene ningún derecho a mérito, así haya bateado y fildeado mejor que nadie.

Todos estos elementos se tienen ahora en cuenta para la elección. Peloteros como Curt Schilling, Roger Clemens y Barry Bonds no alcanzaron los votos necesarios para su exaltación. Los dos últimos por los problemas que confrontan con el uso de sustancias prohibidas, algo que ellos niegan, pero que la realidad no les da la razón.

Schilling es un caso de pelotero politizado, con posiciones ultraconservadoras. Este fue un destacado lanzador, participante en 4 series mundiales con tres equipos distintos, en 3 de ellas campeones de la serie, donde su pitcheo puso su granito de arena en pro de la victoria. En 2021 Schilling se quedó corto de llegar al Salón por 16 votos, que podrían haber sido más si la votación se hubiera cerrado el 7 de enero de 2021.

Las declaraciones de Schilling han sido de odio, unas contra los musulmanes, otras contra los periodistas y los transgéneros, comentarios que siguen una filosofía muy clara y que no ayuda en lo absoluto al entendimiento entre los pueblos. El mismo 6 de enero de 2021 cuando el Capitolio de la capital norteamericana era asaltado por turbas de rebeldes, Schilling no tardó en comentar: “que importan los derechos y la democracia, se trata del fin de la corrupción gubernamental.” Muchos periodistas pidieron revocar su voto por Schilling, algo imposible ya que la votación se había cerrado el 31 de diciembre de 2020.

No le bastó eso para que el 19 de enero declarara otro disparate más: “El verdadero diablo y la corrupción entran en la Casa Blanca mañana.” Ya en ese momento muchos periodistas, votantes del Salón, declararon no volver a votar por Schilling, a lo que el pelotero ni corto ni perezoso solicitó su baja de la votación del Salón. En el pasado Schilling ha hecho críticas a otros candidatos al Salón de la Fama, como si él fuera la mismísima ley.

De los otros candidatos hay también elementos adversos para su exaltación. Por ejemplo, Omar Vizquel, un ganador de Guante de Oro once veces, ha visto cómo sus votos descienden debido a los repetidos abusos domésticos cometidos y denunciados por su esposa. El curazoleño Andruw Jones fue detenido en 2012 con cargos de violencia doméstica, mientras que Todd Helton estuvo detenido dos días por conducir ebrio. Por lo tanto, el principio de integridad tendrá mucho que ver con las votaciones en el futuro de estos candidatos al Salón de la Fama.  

Schilling retirada o no su candidatura, la tendría muy difícil para entrar en el Salón en lo sucesivo. Sin embargo, es oportuno detenerse en este caso no tanto para hablar de él sino de otros que fueron muy buenos peloteros, pero con un comportamiento muy parecido al de Schilling.

Se trata de Ty Cobb, estrella indudable del béisbol, exaltado al Salón en 1936; el jardinero central Tris Speaker, miembro del Salón desde 1937; el defensor de la intermedia Eddie Collins y el ex-inicialista-antesalista-receptor Cap Anson, ambos exaltados en 1939. Todos ellos fueron furibundos racistas. Anson tuvo mucho que ver con la prohibición de los peloteros negros en las Grandes Ligas, se negaba a jugar contra equipo que tuviera pelotero negro en sus filas.

Así que la regla que se aplique desde ahora debe ser para todos aquellos que han tenido una sombra grande en eso que se llama integridad. Esos cuatro peloteros pudieran ser objeto de revisión, lo cual, no es de dudar, tendrá mucha oposición.

Lo expuesto aquí no superpone el criterio del que suscribe, de que en el Salón de la Fama no están todos lo que tienen que estar. Hay mucho pelotero negro aún olvidado, incluso con carrera meritoria en las Grandes Ligas como es el caso del cubano Orestes Miñoso.

Fuentes

Anon. 2021. No candidates elected to Baseball’s Hall of Fame in 2021. CBS News, Jan. 26. https://www.cbsnews.com/news/baseball-hall-of-fame-voting-no-new-members-class-of-2021/

Baseball-reference.com

Cohen David. 2021. Baseball Hall of Fame rejects politically outspoken star Curt Schilling. Politico.com, Jan. 26. https://www.politico.com/news/2021/01/26/curt-schilling-baseball-hall-fame-462801

Escrito por Esteban Romero, 30 enero de 2021

Recuerdos de la carrera de Tom Lasorda

Mi sangre es azul como la de los Dodgers y
cuando muera iré como un gran Dodger al cielo.”
Tom Lasorda

Repasando las noticias de AP News el 8 de enero de 2020 me encontré con el triste anuncio del fallecimiento del lanzador zurdo Tom Lasorda, quien años después de retirado del juego activo fungió con mucho éxito como mánager de los Dodgers de los Ángeles.

Lasorda fue una figura muy popular en Cuba en la década de los 50, país en el que jugó sea en la Liga profesional cubana y como visitante con los Reales de Montreal de la Liga Internacional (AAA). Los cubanos de aquellas generaciones le recuerdan con respeto y simpatía.  

El lanzador zurdo Thomas Charles Lasorda nació el 22 de setiembre de 1927 en Norristown, Pensilvania, medía 178 cm, en el seno de una familia católica de cinco hermanos y debutó en ligas menores con los Weavers de Concord, liga Estado de Carolina del Norte (clase D), sucursal de los Filies. Luego fue reclutado por el servicio militar de su país y una vez desmovilizado los Dodgers vía waivers se hicieron de los servicios de lanzador, el que también defendía bien la inicial y era un bateador de tacto.

En 1948 lanzó para los azulejos de Schenectady, Liga Canadiense-Americana, donde logró la hazaña de ponchar a 25 adversarios en juego de 15 entradas. Desde 1950 se desempeñó con los Reales de Montreal, sucursal de los Dodgers en la Liga Internacional (AAA).

Con el equipo grande debutó el 5 de agosto de 1954, donde realmente no hizo nada del otro mundo, por lo que dos temporadas después pasó a los Atléticos de Kansas City, con los que lanzó en la temporada de 1956.

Sin llegar a ser una estrella en la Liga Internacional, Lasorda era muy laborioso y capaz de lanzar juegos prolongados de extra-innings.

En Cuba jugó en la temporada de 1951-52, para los Alacranes del Almendares, nuevamente nada del otro mundo, 3 ganados y 7 perdidos más una famosa tangana, que ocurrió en la primera entrada del juego del sábado 5 de enero de 1952 entre los Tigres del Marianao y los Alacranes.

Lasorda años después rememoró como fue aquella bronca con el gigante de 185 cm de altura, el inicialista cubano Chiquitín Cabrera. Lasorda le había arrimado dos lanzamientos a Cabrera, al segundo el cubano le fue arriba bate en mano. Lasorda relató: “Justo cuando estaba a punto de golpearme con su bate, le arrojé mi guante en la cara y lo tacleé. No sé cómo lo hice, pero lo levanté en el aire y lo giré.” En otra conversación, años después, dijo jocosamente: “Chiquitín no sabía que yo era el maestro de Bruce Lee.”

La tangana costó caro al árbitro principal, el norteamericano, Pat Padden de la Asociación Americana, quién en su afán por separar a los dos peloteros, cayó y quedó inconsciente. En realidad, Padden no estaba bien de salud y la fuerza realizada lo desplomó completamente. Finalmente fue hospitalizado y no volvió a ejercer por el resto de la temporada en la liga profesional cubana.

Lasorda y Cabrera fueron llevados a juicio al siguiente día, el juez le preguntó a Lasorda si quería presentar cargos contra el cubano, a lo que él respondió que quería volver a lanzarle. Si contó después otra cosa que no era cierto. Dijo haber sido invitado al Palacio Presidencial por Batista, quien le preguntó si había algo en que pudiera ayudarlo. Batista logró su golpe de estado el 10 de marzo de 1952, o sea más de 2 meses después de la bronca y cuando la temporada de la liga cubana había terminado en febrero. Pudiera ser que se haya equivocado de presidente y haya llamado a Prío Socarrás como Batista, o tal vez lo soñó.

Con los Azules volvió a lanzar en la temporada de 1958-59 cuando ganó 8 juegos y perdió 3, PCL de 1.89, trabajo que contribuyó a que el Almendares se alzara con la victoria del campeonato por última vez en su historia. En la Serie del Caribe en Caracas (1959), no ganó ni perdió, solo lanzó 3.1 entradas, justa que el Almendares también bien ganó.

Personalmente le recuerdo más lanzando para los Reales de Montreal frente a los Cubans en 1959. A partir del 18 de abril de 1959 se inició una serie de cuatro juegos entre los Reales y los Cubans en el estadio del Cerro. Los de Montreal venía con tres guerrilleros en sus filas, dos de ellos como primero y segundo bates, Ángel Scull (CF) y Edmundo Amorós (LF). El primer juego fue ganado por los anfitriones gracias a bateo de Carlos Paula sobre el abridor, amigo y rival al campo, el “guerrillero” guanabacoense René Valdés, más conocido como Látigo Gutiérrez en Cuba. El Látigo solo duró un tercio de juego. Al siguiente día, doble juego, aleluya, al estadio fuimos en grupo familiar. El primer juego dominical fue de nueva ofensiva de los Cubans, encabezada por Leo Cárdenas y el Haitiano González. Revisando en la prensa de entonces, el abridor de los Reales fue el derecho Ted “Babe” Birrer. Para el segundo desafío, hubo receta de zurdo, el boricua Roberto Vargas, al que los Cubans batearon y la altura de la mitad de juego llenaron las bases y con el Haitiano al bate. Otro zurdo vino de relevo, era Lasorda, guapo como siempre, pero eso no siempre funciona en el béisbol. Puso una bola alta en home y el Haitiano la rechazó con fuerza. La bola se iba abriendo, no podía creer que no cayera dentro, a mis ojos fue un foul, picó al fondo, en el espacio que había entre la grada del sol y la grada de la línea de primera, donde nos hallábamos, qué pena fue nuestra reacción. Equivocados estábamos, el árbitro de primera, internado, había decretado el fair, por lo que se convirtió en jonrón, un grand slam. Esas cuatro carreras sacaban a los Reales de juego prácticamente, pero Lasorda tiró su guante en el montículo y la emprendió con el árbitro, al final fue sustituido inmediatamente. Ese hecho se me quedó grabado.

Al siguiente día, lunes 20 de abril de 1959, Lasorda lanzó 14 entradas a los Cubans para vencerlos 2-1 finalmente. Era un lanzador muy laborioso y empeñado. Nuevamente en junio se enfrentaron Montreal y Cubans, esta vez en Montreal, y Lasorda dominó al Cuba 3-2 en juego del 8 de junio 1959.

Así y todo, se puede considerar que no fue ninguna estrella del pitcheo. En las mayores jamás ganó y perdió 4, con un WHIP de espanto, 1.87 y PCL de 6.48. En las Menores, en 14 temporadas, 11 de ellas en AAA, le fue mejor, 110-63.  Eso sí, era un lanzador muy perseverante.

En 1960 se retiró del juego activo y pasó a ser cazatalento para los Dodgers hasta 1965. Un año después debutó como director en Ligas Menores. Primero lo hizo con el Pocatello y Ooden en la Liga Pioneer, en 1969 dirigió a los Indios de Spokane en la Liga de la Costa del Pacífico (AAA), donde se mantuvo hasta 1971, y en 1972 dirigió los Dukes de Albuquerque en igual liga. En las Menores ganó 941 juegos ganados y 524 derrotas, para promedio de 1465 (.642).

En 1973 se convirtió en coach de tercera base de los Dodgers, dirigidos entonces por el legendario Walter Alston, quien se retiró en 1976 y cedió su puesto a Lasorda.

También desde 1972 hasta 1976, Lasorda dirigió a los Tigres de Licey en la invernal dominicana, donde triunfó en dos temporadas y se llevó el cetro de una Serie del Caribe. Previamente a esta dirección, fue timonel del Escogido en la temporada de 1970-71.  

En 1977 se llevó el triunfo en la Liga Nacional, pero tropezaron con los Yankees dirigidos por el ex-segunda base Billy Martin, que derrotaron al equipo de los Ángeles en 6 juegos. Lamentable, pues el juego de Dusty Baker con los Dodgers fue de otra galaxia, pero el de los mulos, que tuve la suerte de verlo jugar en 1979, era una aplanadora con Munston, Chambliss, Reggie Jackson, Willie Randolph y Bucky Dent entre otros.

La historia se repitió en 1978, nuevamente los mulos se llevaron la serie mundial en 6 juegos. Billy Martin decía que el día que Lasorda muriera y llegara a los cielos, vería que Dios era todo un yankee en el béisbol.

La cosa cambió en 1981 cuando se volvieron a ver las caras ambos equipos en la serie mundial y la sonrisa fue para los Dodgers en 6 juegos. Aquel equipo traía figuras que más tarde se destacaron como managers, como el receptor Mike Scioscia y el jardinero Dusty Baker, además del dominicano Pedro Guerrero, los lanzadores Fernando Valenzuela y Burt Hooton entre otros.

La segunda victoria de Lasorda en Serie Mundial fue en 1988 cuando en cinco juegos vencieron a los Atléticos de Oakland. Su balance como director, a lo largo de 21 temporadas con los Dodgers, fue de 1599 ganados y 1439 perdidos (.526), ganó 4 campeonatos de su ligar y 2 series mundiales. En dos temporadas fue escogido como manager de la temporada en la Liga Nacional.

A Lasorda le quedaba un compromiso en su carrera, dirigir al equipo de su país en unas Olimpiadas. El equipo Cuba se alzó con la victoria en las dos primeras olimpiadas, las de Barcelona (1992) y Atlanta (1996), pero los ejecutivos de EE.UU. pusieron mayor empeño para los de Sídney, Australia (2000), y decidieron nombrar a Lasorda como su director.

El 23 de setiembre de 2000 se enfrentaron las escuadras cubanas y estadounidenses, juego caracterizado por el dominio del pitcheo del cubano José Ibar. La victoria cubana no dejó lugar a dudas, 5-1, con un incidente desagradable entre el jardinero Ernie Young y el lanzador Ibar. Young consideró que Ibar le estaba pegando en exceso la pelota, algo normal en el béisbol y al que no le guste, que juegue ping pong, como dijo Antonio Pacheco Massó en una ocasión. El incidente pasó al olvido, Lasorda no intervino, seguramente diría que le había pasado lo mismo con un bateador cubano 48 años atrás. La derrota no pasó inadvertida para el manager derrotado.

Cuba y EE.UU. se volvieron a enfrentar en la gran final el 27 de setiembre de 2000. Servio Borges se decidió por Pedro Luis Lazo, algo que todavía hoy no logro entender, pero Lasorda sabía que tenía que poner un clavo llamado Ben Sheets, lanzador derecho de la Liga Internacional, con 21 años en ese momento. Nada pudieron hacer los cubanos, excepto Omar Linares, único que le logró conectar. Eran los primeros juegos olímpicos con bate de madera, nada de aluminio, pero la realidad es que Lasorda hizo la debida selección y Cuba cayó 4-0 en ese juego, donde solo conectó 3 hits.

Tres años antes de esa victoria en Olimpiadas, Lasorda había sido exaltado al Salón de la Fama por el Comité de Veteranos. Como ya se dijo, su muerte tuvo lugar el 8 de enero de 2020 a causa de un nuevo infarto cardiaco.

Fuentes

Anon. Tommy Lasorda. Baseballhall.org. https://baseballhall.org/hall-of-famers/lasorda-tommy

Anon. Tom Lasorda. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/l/lasorto01.shtml y https://www.baseball-reference.com/managers/lasorto01.shtml

Anon. 1959. Ted Wieand y Luis Arroyo vs Biber y Vargas. Diario de la Marina, pp 3-B.

Anon. 1959. Tom Lasorda derrotó anoche a los Cubans en duelo que tuvo catorce innings de particular duración. Diario de la Marina, 21 abril, pp 2-B.

Fagan Ryan. 2021. Five Tommy Lasorda stories from his playing days that you probably haven’t heard. Sporting News, Jan. 8. https://www.sportingnews.com/us/mlb/news/five-tommy-lasorda-stories-from-his-playing-days-you-probably-havent-heard/83sespbnorvw1omi0jk6qgkda

Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.

Molina René. 1952. Dramatizando el juego, una riña entre Lasorda y Chiquitín Cabrera, ganaron los Azules 3-2. Diario de la Marina, 6 enero, pp 18.

Secades Eladio. 1952. Suplemento deportivo. Bohemia, 13 enero. pp 80-85.

Tigres del Licey. 2020. Entristecido el Licey por muerte de Lasorda. AtBat, 8 enero.

Escrito por Esteban Romero, 10 enero de 2020

Hank Aaron, una leyenda del béisbol de todos los tiempos

Al campo los negros son supergigantes del juego,
pero una vez llega el final de sus días de juego, es
el final de todo y nosotros tenemos que volver a
sentarnos en los asientos traseros del bus.”
Hank Aaron

Henry Louis Aarron más conocido como Hammerin´ Hank o el Martillo Hank fue un hombre nacido en Mobile, Alabama, el 5 de febrero de 1934, quien sufrió de los abusos del racismo antes y después de convertirse en pelotero. Desde niño se destacó como buen pelotero, lo mismo jugaba cualquier posición del cuadro como de los jardines. Debutó como semiprofesional en el equipo de los Atléticos de Pritchett, poco después lo hizo para los Osos de Mobile, donde se le pagaba un salario de 3 dólares por juego. Su posición entonces era el campo corto. En 1952 se integró al equipo de los Payasos de Indianápolis de la Liga Este Negro, lo hizo también como torpedero. Ya entonces los cazatalentos de los Bravos de Boston y de los Gigantes de Nueva York le habían echado el ojo al joven de 18 años.

Al final los Bravos le compraron el contrato a los Payasos y pasó a jugar con los Osos de Eau Claire de la Liga Septentrional (clase C), donde bateó para .336, incluido 9 cuadrangulares en 87 desafíos. Visto su rendimiento, los entrenadores entendieron que era mejor pasarlo a jugar la intermedia y subirlo a los Bravos de Jacksonville de la Liga Sur Atlántica (clase A). El joven pelotero respondió llevándose cuanto liderato pudo, excepto el de jonrones. Su liderato de bateo ascendió a .362, casi nada. 

Aaron mismo declaraba años después que sus primeros años en Ligas Menores no fueron nada fácil al no tener buena acogida en los equipos donde jugó. Por un lado, era ser negro, por el otro, era que lideraba y superaba a cualquier pelotero blanco en el terreno.

La temporada de 1952 fue la última para los Bravos de Boston, los que se convirtieron en Bravos de Milwaukee en 1953. En ese mismo año, el joven pelotero jugó en la liga invernal de Puerto Rico. La llegada de Aaron al equipo grande tuvo lugar en 1954, donde ya se encontraban algunos de los compañeros con los que jugaría buena parte de su carrera, entre ellos el antesalista Eddie Mathews, el inicialista Joe Adcock, el torpedero John Logan, y los lanzadores Warren Spahn y Lew Burdette. Se trataba de un equipo en plena construcción y con aspiraciones de victoria, algo difícil debido a la supremacía de los Dodgers y los Gigantes durante la primera mitad de la década de los 50.

El año de su debut, 1954, Aaron pudo comprobar el poder de sus compañeros de equipo Mathews y Adcock, los que conectaron 40 y 23 jonrones, respectivamente. Aaron jugó el jardín izquierdo y promedió .280 con 13 cuadrangulares. Una temporada después los Bravos le discutieron el título a los Dodgers, para quedar en el segundo lugar. Aaron despachó 27 jonrones y promedió .314, esta vez jugando el jardín derecho. Les puedo asegurar que sea Aaron como Eddie Mathews eran noticia permanente en los diarios cubanos. Se trataba de un equipo con un trío formidable de sluggers, incluido Adcock, quien en esa temporada se incluyó en el selecto grupo de sluggers con 4 jonrones en un juego.  

Nuevamente la tropa de Charlie Grimm volvió a discutirle el primer lugar a los Dodgers en 1956, pero infructuosamente. Así y todo, el trio del terror disparó 101 jonrones, 26 de ellos de Aaron, con 92 empujadas y el más alto promedio ofensivo en el equipo, de hecho conectó 200 imparables. Desde ese entonces había quedado conformado el one-two Mathews-Aaron, el que logró un total astronómico de 863 jonrones.

Los Bravos se cansaron de Grimm y le dieron el puesto a Fred Haney, remedio santo. Los de Milwaukee se llevaron su primer título en la Liga Nacional, esta vez ganando holgadamente sobre los Cardenales y los Dodgers, con ventaja de 8 y 11 juegos completos, respectivamente. En este conjunto, Adcock jugó solo 65 desafíos y su puesto lo cubrió el neoyorquino Frank Torre, hermano del conocido Joe Torre. Aaron bateó como quiso, 44 jonrones y 132 impulsadas, además de 118 anotadas, líder en esos tres departamentos, y promedio de .322, lo que le acreditó para llevarse su primer MVP de la Liga Nacional.

El ímpetu de los Bravos llegó a la Serie Mundial para enfrentarse a unos Mulos de Manhattan que no gustaban perder estas lides. Los Yankees de Casey Stengel vinieron con sus figuras ya establecidas, Yogi Berra, Mickey Mantle, Bill Skowron, Hank Bauer, Elston Howard entre otros, además del pitcheo de Bob Turley, Tom Sturdivant, Whitey Ford y Don Larsen.

Fue una serie mundial muy emotiva, los Yankees dieron el primer golpe de la mano del zurdo Whitey Ford, pero en el siguiente juego le tocó la suerte a los Bravos, donde Aaron sonó triple y empujó 1. Lew Burdette se anotó su primera victoria sobre el equipo con el que había debutado en 1950. En el tercer juego los Yankees apabullaron a los Bravos y los vencieron 12-3. A pesar de la derrota, Aaron sonó dos imparables, entre ellos jonrón con uno en base. En diez entradas, los Bravos se llevaron el cuarto juego 7-5, Aaron bateó de 3-2, incluido jonrón e impulsando 3 anotaciones. La victoria cayó en el décimo cuando los Bravos anotaron 3 carreras para dejar al campo a los Mulos, donde hubo jonrón de Eddie Mathews. Los Bravos se fueron delante al ganar el quinto juego 1-0, con lechada a la cuenta de Lew Burdette. Aaron volvió a batear de 3-2, aunque la impulsada correspondió a Joe Adcock. Los Yankees no se amilanaron, como de costumbre, para ganar 3-2 con pitcheo del veloz Bob Turley. Aaron conectó su tercer jonrón en este partido. Con la serie empatada, había que ganar el séptimo juego, Fred Haney no dudó en poner a Burdette nuevamente, con solo 3 días de descanso. La receta funcionó, los Bravos se llevaron el juego 5-0 y se coronaron campeones de la Serie Mundial de 1957, la cual fue televisada completamente por la TV cubana de entonces. Aaron se fue de 5-2 con una impulsada. Si Burdette fue el estelar del pitcheo y ganador del MVP, Aaron fue el hombre clave a la ofensiva. Sus números finales fueron de 28-11, promedio de .393, incluido triple y 3 jonrones, con 7 impulsadas.

En la temporada de 1958 Aaron siguió su paso, esta vez con 30 jonrones, 95 impulsadas y promedio de .326. Su equipo ganó nuevamente de forma holgada, 8 y 12 juegos de ventaja sobre los Piratas de Pittsburgh y los Gigantes de San Francisco, respectivamente. La Serie Mundial fue otro enfrentamiento contra los Yankees. Los Bravos comenzaron en punta, ganaron su primer juego 4-2, Aaron bateó un doble en 4 turnos al bate. El segundo partido fue una masacre de Mulos, 13-5, Aaron se fue de 4-2, con 2 anotadas. Bob Turley no aguantó la ofensiva despiadada de los Bravos. Cuidado que los Yankees no se dan por vencido, Don Larsen blanqueó a los Bravos 4-0, Aaron se fue en blanco, pero Warren Spahn le devolvió el galletazo con otra blanqueada a los Mulos, 3-0, Aaron se fue de 4-2 incluido doble. Bob Turley pintó a los Bravos 7-0 en el quinto juego, para poner la serie 3-2 a favor de los Bravos. Aaron se fue nuevamente en blanco. Los Yankees ganaron el sexto juego 4-3 en diez entradas y empataron la serie. El zurdo Warren Spahn sufrió jonrón del torpedero Gil McDougald en la décima entrada que decidió este partido. Aaron bateó de 5-3 con 2 impulsadas. El juego decisivo lo lanzó Don Larsen por los Yankees hasta el séptimo cuando fue relevado por Bob Turley para amarrar cortico a los Bravos y llevarse la victoria 6-2. Aaron se fue de 3-1. Esta vez Lew Burdette no tuvo igual suerte como un año antes.

Para Aaron y toda la tropa de los Bravos de Milwaukee fue su última aparición en serie mundial, lo que no significa que el extraordinario pelotero no brillara más, todo lo contrario. 

El 8 de junio de 1961 Eddie Mathews, Hank Aaron, Joe Adcock y Frank Thomas (no confundir con el homónimo de los Medias Blancas) se convirtieron en el primer cuarteto de bateadores en conecta cuatro jonrones consecutivamente

En lo sucesivo conectó batazos de todas dimensiones, empujó carreras a su antojo y demostró su clase como bateador y slugger. El autor tuvo la oportunidad de ver 7 derbys de jonrones, en los que Aaron participó. Eran derby de 9 innings entre dos bateadores. Aaron ganó 6 de estas confrontaciones, 4 de ellas viniendo de atrás. Su derrota llegó cuando Wally Post de los Filis le ganó el desafío 7-3. Aaron ganó un total de 13 500 dólares en todas esas competiciones, pero lo que más me llamó la atención fue la fuerza de sus muñecas, algo también reconocido por los distintos adversarios, entre ellos Duke Snyder, Al Kaline, Ken Boyer y el mismo Eddie Mathews.

Aaron asistió como jugador a 25 Juegos de Estrellas en sus 23 temporadas, 21 de ellas en la Liga Nacional. Fue el primer integrante del club de 3000 hits y 500 jonrones. Es líder en carreras impulsadas, 2297, y Total de Base, 6856. Disparó 755 jonrones y sobrepasó la marca de 714 establecida por el gran Babe Ruth.

Próximo a romper el record de Ruth, Aaron recibió varias amenazas de muerte. Los blancos no querían que un negro le arrebatara la gloria a un blanco, aunque se debe hacer constar que esa no habría sido jamás la actitud de Babe Ruth, como así lo hizo saber la viuda del gran slugger. Esto no era nada nuevo en un país donde el racismo ha prevalecido en muchos lugares del territorio nacional de EE.UU. Aaron mismo declaraba que se veía obligado a salir de los estadios por puertas traseras y que le acompañaban algunos escoltas.

Asì y todo tampoco llegó a ser tan querido como Mickey Mantle. Al comisionado de turno, Bowie Kuhn, poco le importó estar presente el día que Aaron rompía el record de jonrones de por vida en la MLB de Babe Ruth, un acto nada útil.

No importa, el destacado narrador de los Dodgers, Vin Scully, dijo en el momento del jonrón 715: “Qué momento más maravilloso para el béisbol. Qué momento más maravilloso para Atlanta y el Estado de Georgia. Qué momento más maravilloso para el país y el mundo entero. Un hombre negro recibe una ovación del profundo sur por haber roto el record de un ídolo del béisbol de todos los tiempos, es también un gran momento para todos nosotros y en particular para Henry Aaron”.

 La vida y obra de Aaron fueron ejemplo para muchos otros peloteros que aspiran llegar al estrellato. Aaron no tuvo necesidad de doparse para su bateo, no lo necesitaba, era un slugger natural, un martillo del bateo.

En los mismo derby de jonrones se puede apreciar el respeto que sentían por él otros peloteros que, él reciprocaba con humildad. En conversaciones con el locutor de estos eventos, Mark Scott, Aaron hablaba con normalidad, nada de autoalabanzas. Cuando veía que su adversario le estaba superando, solo decía, la competencia se hace más difícil.

Su autobiografía se titula I Had a Hammer (Si tuviera un martillo) publicada en 1990. Un poco que ese título coincidía con una famosa canción de los años 60, que fuera famosa cantada por Trini López en los EE.UU., Rita Pavone en Italia y Les Surfs en Francia. Los premios alcanzados son muchos y requerirían más espacio para poder mencionarlos todos, pero hay uno que, si no se puede omitir, fue su exaltación al Salón de la Fama en 1982 cuando logró un nivel de votación solo superado en el pasado por Ty Cobb. Aaron también se llevó la Medalla Presidencial de la Amistad en 2002.

La MLB introdujo el premio Hank Aaron en 1999 como medio de reconocimiento de los mejores jugadores ofensivos en cada liga.

La muerte del gran pelotero llegó el 22 de enero de 2021. Casi todos los diarios y páginas deportivas del mundo han rendido homenaje a este deportista. Cuatro ex-presidentes, Jimmy Carter, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama, además del actual presidente de los EE.UU., Joe Biden, tuvieron palabras de reconocimiento de la vida deportiva de este atleta. Aaron fue y es una leyenda del béisbol de todos los tiempos.

Fuentes

Anon. 2021. Hank Aaron. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/a/aaronha01.shtml

Bryant Howard. 2021. Hank Aaron’s lasting impact is measured in more than home runs. ESPN, Jan. 22. https://www.espn.com/mlb/story/_/id/30759337/hank-aaron-lasting-impact-measured-more-home-runs

Cabrera Tony. 2021. Vin Scully’s call on Hank Aaron’s 715th home run: ‘What a marvelous moment for the country’. Eyewitness news, Jan. 23. https://abc7.com/hank-aaron-vin-scully-home-run-call/9919439/

Eagle Ed. 2020. Teams that have hit four straight home runs. MLB.com, Aug 16. https://www.mlb.com/news/four-straight-home-runs-in-a-game-c268169128

Johnson Bill (s/a). Hank Aaron. SABR. https://sabr.org/bioproj/person/hank-aaron/

Rucker Mark. 2021. There Are Hall of Famers, and Then There’s Hank Aaron. NY Times Jan 22. https://www.nytimes.com/2021/01/22/sports/baseball/hank-aaron-hall-of-fame.html?action=click&module=Top%20Stories&pgtype=Homepage

Escrito por Esteban Romero, 27 enero de 2021

Pete Gray, el pelotero de una sola mano

Pete fue un niño muy tenaz, el que pronto
aprendió a hacerlo todo con su brazo izquierdo,
incluido el deporte del béisbol.”
Anon.

 La afición beisbolera siempre se maravilló con la habilidad y pitcheo de Jim Abbott, hombre que fue parte importante de las selecciones amateurs de EE.UU. en 1997 y 1998, para luego lanzar durante 10 temporadas en la MLB. Abbott lo hacía todo con su mano zurda, aunque podía servirse de lo que le quedaba en la derecha para sostener su guante llegado el caso.

Sin embargo, muchos ignoran que antes de Abbott hubo otro pelotero que lo hacía igual, con la diferencia que carecía totalmente de mano derecha. Gray no era lanzador, de siempre jugó los jardines. Había nacido el 6 de marzo de 1915 en un sitio rural llamado Nanticoke, el cual se encuentra a unos 20 km de Scranton, Estado de Pensilvania. Sus padres eran lituanos, oriundos de Vilnius, de apellido Wyshner (el nombre original del pelotero era Peter J. Wyshner Jr.), los que como mano barata entonces se dedicaron a trabajar en las minas de carbón y también en los ferrocarriles. Si alguien tiene interés en saber en qué condiciones se trabajaba en esos lares, les invito a leer el libro “La jungla” del escritor Upton Sinclair.

A la edad de seis años, según describe Mel Marmer, Gray perdió el brazo derecho en un accidente mientras se subía al estribo de un camión de frutas y verduras. El conductor tuvo que detenerse de repente y Gray cayó y su brazo derecho quedó atrapado y destrozado en los radios de una rueda. Lo llevaron de urgencia al hospital, pero su brazo no pudo salvarse y fue amputado por encima del codo. Gray era diestro antes del accidente, por lo que tuvo que aprender a usar su brazo izquierdo para hacerlo todo.

Sus padres lo trataron como si fuera un niño normal, por lo que Gray se adaptó a su desgracia y aprendió también a jugar béisbol con una sola mano, la izquierda. El problema era al fildear la bola con el guante y de ahí lanzarla por lo que había que sacar el guante de la mano. Para eso Gray quitó el acolchado de su guante y lo situó en la punta de los dedos, con el meñique deliberadamente fuera del guante y así capturar la pelota, quitarse el guante y pasarla para tirar. Según Gray mismo aseveraba, el éxito estaba en que el meñique estaba doblado hacia arriba casi en ángulo recto.

Gray comenzó a jugar pelota en 1934 en un equipo de su localidad, lo hacía en el jardín central. Era efectivo ofensivamente, al extremo que alineaba como tercero al bate. No lo creerá, usaba un bate de 38 onzas, que manejaba con su mano zurda.

Su debut en pelota semipro fue en 1938 con un equipo de Scranton. Los cazatalentos le pasaban por el lado y como si no existiera. Dos años después se fue a Brooklyn, Nueva York para jugar en otro equipo semipro. Gray le dijo al manager, te doy 10 dólares, si no sirvo te quedas con ellos. El timonel del conjunto aceptó la oferta. Gray disparó dos hits, incluido jonrón. Al final del juego recibió 25 dólares.

Después del ataque de Pearl Harbor trató de servir en el ejército, pero sin éxitos, ser manco ya lo invalidaba. En ese período tuvo la suerte de ser visto por un cazatalento de la liga Canadiense-Americana, quien alabó el juego de Gray, pero ese ente no le dijo nada a sus superiores sobre la manquedad de Gray. Al final, con mucho escepticismo logró hacer el equipo de los zorros (Renards) de Trois Rivieres en 1942. Su ofensiva fue abundante, 61 hits en 160 vb y slugging de .413.

En setiembre de 1943 se publicó un artículo de Eladio Secades sobre Gray en la revista Bohemia, donde se alababa la actitud del pelotero y sus posibilidades de llegar a las Mayores. En ese año y en el siguiente Gray jugó para los Chickasaws de Memphis en la Asociación Meridional (entonces clase A1), donde bateó para .289 en 1943 y .333 en 1944.  Doc Pothro, manager del equipo de Memphis, comentó que los batazos de Gray eran líneas sólidas, todas ellas siempre con potencial se convertirse en extrabase.

Lo interesante es que Gray no cometió errores en 100 lances. Toda una excelencia defensiva en el jardín central. Secades relataba que Gray sabía retroceder y se estiraba en el momento justo para fildear los batazos difíciles, además de tener potencia en su brazo zurdo. A todas esas habilidades hay que agregar un mérito innegable, Gray no trasnochaba ni era dado a tomar bebidas alcohólicas, carecía de vicios.

Con tan buen juego y por el hecho de ser manco se convertía en una atracción para el público. Los estadios se llenaban al saber que Gray jugaría. Después de su extraordinaria campaña de 1944, los Carmelitas de St Louis no dudaron en adquirirlo por valor de 20 mil dólares.

El equipo de la Liga Americana, el que años después cambiara su sede para Baltimore, venía de ganar el campeonato de su liga en 1944 y de perder con sus vecinos, los Cardenales, la Serie Mundial 4-2. La idea era ver si se podía repetir el triunfo y atraer más concurrencia a los juegos en el Sportsman’s Park III con la presencia de Gray.

La realidad es que, al director de los Carmelitas, Luke Sewell, no le gustó mucho esa idea. Sewell lo puso a jugar el jardín izquierdo en el juego inaugural contra los Tigres, en el que bateó de 4-1, pero pasado las primeras 23 veces al bate, tenía solo 3 imparables y el banco no se hizo esperar. Gray odiaba que le cogieran lástima, entendía que debía ser tratado como cualquier otro pelotero.

El banco funcionó algo, ya que volvió al juego y bateó no poco en una racha que no duró mucho. Tampoco faltaron los graciosos y dispuestos a burlarse de Gray, pero no sabían que el muchacho no entendía de burlas. Uno de ellos fue el lanzador Sig Jakucki, al cual Gray derribó de un fuerte puñetazo por una burla. Le había puesto un pescado en el bolsillo del uniforme de Gray.

Con el regreso de muchos peloteros que se encontraban en los frentes de batalla durante la guerra, las posibilidades de Gray para continuar en el equipo grande se redujeron enormemente, por lo que fue bajado al conjunto de Toledo de la Asociación Americana (clase AAA), donde bateó para .250 en 48 juegos. En 1947 tuvo una disputa salarial y fue suspendido, entonces jugó algo para los Pioneros de Elmira de la Liga Oriental (clase A). Su última temporada en el béisbol organizado fue en 1949 con las Águilas de Dallas de la Liga Texas (clase AA). En lo sucesivo, se dedicó a jugar en equipos itinerantes hasta 1953.

Se sabe que una de las labores que Gray realizó después de su retiro del béisbol fue animar a los muchos lisiados de la guerra. Él los animaba a buscar formas de poder sobrevivir y de disfrutar los años aún por vivir. También sirvió de instructor de béisbol en centros educacionales.   

En 1986 se realizó un film para la TV sobre la vida de Gray, papel que fuera interpretado por Keith Carradine. William C. Kashatus escribió un libro sobre Gray llamado One Armed Wonder: Pete Gray, Wartime Baseball and the American Dream (Una maravilla de un solo brazo: Pete Gray, Béisbol en época de guerra y el Sueño Americano). Donde mismo nació, allí también falleció Pete Gray, a la edad de 87 años, el 30 de junio de 2002.  

Fuentes

Anon. 2018. Pete Gray: Baseball’s One-Armed Wonder. Sports History Weekly, June 29. https://www.sportshistoryweekly.com/stories/pete-gray-baseball-st-louis-browns-world-war-ii,527.

Baseball-reference.com. Pete Gray. https://www.baseball-reference.com/register/player.fcgi?id=gray–001pet

Marmer Mel. Pete Gray. SABR, https://sabr.org/bioproj/person/pete-gray/#_edn2

Secades Eladio. 1943. La maravilla de un solo brazo que puede llegar a las Grandes Ligas. Bohemia, 19 setiembre, pp. 38-39.

Escrito por Esteban Romero, 14 diciembre de 2020

 

Monte Irvin, una estrella dondequiera que jugó

Yo quería ser un verdadero jugador de béisbol.
No sabía si jugaría algún día como profesional.
No sabía si podría llegar a las Ligas Mayores.”
Monte Irvin

Cuando se hable de pelotero integral en el terreno de béisbol, un referente siempre será Montford Merrill Irvin, más conocido como Monte Irvin, cuyo juego fue también disfrutado por la afición cubana en las temporadas de la liga profesional de 1947 al 1949.

La dueña de las Águilas de Newark, la famosa Effa Manley, afirmaba que Irvin era el pelotero más cualificado por su equilibrado temperamento, carácter, habilidad, sentido de lealtad, físico, moral, edad y experiencias para haber sido el primer pelotero afro- estadounidense en jugar en las Grandes Ligas de los blancos. Como sabemos, Branch Rickey no era de la misma opinión y se decidió por Jackie Robinson. No obstante, Irvin estaba en la cantera principal para engrosar las filas de algún equipo ligamayorista.

Esta estrella beisbolera nació el 25 de febrero de 1919 en Haleburg, Alabama, en el seno de una familia de 13 hijos, Monte fue el octavo en la lista, de padre aparcero, de los que cultivaban un pedazo de tierra cedido por un terrateniente y que luego, a la hora de la cosecha, tenía que compartir sus ganancias con el dueño.  Monte Irvin como su familia conocieron la explotación despiadada y la violencia congénita de la sociedad del sur de EE.UU. Fue por esa razón, que la familia Irvin se vio en la necesidad de trasladarse al norte del país en busca de mejoras en todos los sentidos. Orange, Nueva Jersey fue el nuevo lugar de residencia, donde Monte inició la escuela, practicó hasta cuatro deportes, entre ellos el fútbol americano, lanzador de clase de la jabalina, además de otras especialidades de campo y pista, sin el béisbol dejar de ser su primera pasión.

Llegado a la escuela superior de Orange, ya medía 183 cm, Monte había decidido jugar béisbol en las Ligas Negro. Su posición fue el jardín central de las Águilas de Newark. Su debut se hizo con un nombre falso, Jimmy Nelson, para preservar su estatus de amateur. Siempre se le vio con habilidades para jugar perfectamente los jardines, pero la fuerza de su brazo y su rapidez le ayudaron también a jugar la antesala y el campo corto, esta última jugada en el año de su debut (1938).

En 1939 jugó mayormente la antesala y promedió .257 al bate, pero en las siguientes tres temporadas Monte se destapó al batear para .371 en 1940, .395 en 1941 y .412 en 1942. Le seguían pagando lo mismo, por lo que exigió un aumento salarial, el que no se llegó a materializar. Fue entonces que Monte decidió irse a México, donde los hermanos Pasquel le pagaban un buen pastón.

A partir de 1940 Monte jugó en cuatro temporadas de la invernal puertorriqueña, donde bateó con productividad, promedio de .322 y MVP en la temporada de 1945-46. Monte afirmaba que Puerto Rico le sirvió para prepararse mejor en el béisbol y poder llegar a las Grandes Ligas.

En México se sintió a sus anchas, no tenía problemas para albergarse en cualquier hotel, comer en cualquier restaurante, caminar por doquier, era bien pagado y con buen ánimo, su producción ofensiva no se hizo esperar en las filas de los Azules de Veracruz, donde se llevó la triple corona en 1942, promedió .397, conectó 20 jonrones e impulsó 79 carreras.

En 1943 casi no jugó, a México ni soñarlo, el servicio militar lo reclutó en el Servicio General de Ingenieros, todo el personal era afro, pero los jefes blancos, donde Monte tuvo que servir en la construcción de vías y puentes en Inglaterra, Bélgica y Francia. El pelotero en sus memorias se quejaba del maltrato que sufrieron los negros durante el servicio militar. Monte fue desmovilizado en setiembre de 1945 e inmediatamente se incorporó al juego activo con sus Águilas, ya entonces defendiendo el jardín derecho de su conjunto.

Su juego continuó en 1946 y con la alegría de la victoria. Las Águilas contaron con el eficiente pitcheo de Leon Day y el bateo descomunal de Monte Irvin (.404). La Serie Mundial fue un enfrentamiento de las Águilas contra los Monarcas de Kansas City, equipo que venía con dos lanzadores de experiencia y efectividad, Satchel Paige y Hilton Smith. Monte siguió suelto al bate, disparó 3 cuadrangulares y promedió .462. Su equipo se llevó la victoria en 7 juegos. En ese mismo año Jackie Robinson había debutado con los Reales de Montreal, sucursal de los Dodgers de Brooklyn. Jackie se preparaba para dar el gran salto en 1947. El famoso James Thomas Bell, más conocido como Cool Papa Bell, reafirmaba lo dicho por Effa Manley. No había pelotero joven negro con más habilidades que Monte Irvin, bueno al bate de tacto y de largometraje, buen corredor, buen brazo, podía hacerlo todo bien. Ese criterio era compartido por el gran receptor Roy Campanella.

No fue hasta 1949, tenía 30 años, que Monte Irvin fue contratado por los Gigantes de Nueva York. Como él decía, “debí haber llegado diez años antes”. En resumen, había jugado 10 temporadas en las Ligas Negro, donde promedió para .347.  

Previamente Monte jugó en la profesional cubana, con los Alacranes del Almendares. Su primera temporada fue en 1947-48, donde militó junto a peloteros de su liga como Sam Jethroe, Gene Benson, el tunero Cleveland Clark, Hiram González y el cienfueguero Charles Pérez en los jardines, mientras que en el cuerpo de lanzadores estaban Conrado Marrero, Octavio Rubert, René “Tata” Solís, Ángel “Catayo” González y Jorge Comellas entre otros, conjunto dirigido por Fermín Guerra, que quedó en el segundo lugar de la justa, aventajados por el Habana de Miguel Ángel González. El desempeño de Irvin en esta temporada fue modesto y por debajo de las expectativas. Promedió .242 y conectó solo 4 extrabases.

La temporada de 1948-49 el Almendares prácticamente aplastó a sus rivales y sacó cómoda ventaja de 8 juegos sobre los Leones del Habana. Monte Irvin fue pieza importante de la ofensiva de este equipo, conectó 30 extrabases, fue líder en jonrones en la justa (10) e impulsó 53 carreras, una menos que el líder, su coterráneo, Lennox Pearson. Junto con Al Gionfrido y Sam Jethroe conformaron un trío de lujo en los jardines. A continuación, vino la I Serie del Caribe, la que se efectuó en la Habana, donde Irvin volvió a demostrar su clase, bateó para .389, conectó 1 triple y 2 jonrones e impulsó 11 carreras.

Su inicio en el béisbol profesional de la MLB fue con los Gigantes de Jersey City de la Liga Internacional, donde bateó demasiado (.373) para dejarlo en ligas menores. Fue así que el 8 de julio de 1949 debutaba en la Liga Nacional. Para su suerte, en el equipo ya jugaba el jardinero Hank Thompson, el que en ese momento defendía la segunda base. Dicen que el manager Leo Durocher le dio la bienvenida y lo presentó al resto de los peloteros, entre ellos Johnny Mize, Bobby Thompson, Buddy Kerr, Larry Jansen y Sheldon Jones entre otros. Durocher les dijo que no le importaba el color de la piel de Irvin y Hank Thompson, lo que importaba era que jugaran bien a la pelota y aportaran a los triunfos del equipo. No estoy seguro de que Durocher haya dicho eso en ese momento, ya que igual discurso se dice que dio en el momento que Jackie Robinson entrenaba con los Dodgers en 1946.  

El debut de Monte Irvin se limitó a una comparecencia al cajón de bateo para recibir una base por bolas en juego contra los Dodgers en el Ebbets Field de Brooklyn. Al siguiente día, de emergente se ponchó. El 16 de julio nuevamente como emergente se fue en blanco. Finalmente, el 18 de julio abrió jugando la antesala y bateó de 4-2, incluido doble y una base por bolas. Era el inicio del despegue de la superestrella. Su primera temporada fue modesta realmente, promedio de .224 y ningún jonrón en 36 juegos.

En 1950 abrió jugando con los Gigantes de Jersey City, en 18 juegos promedió la bestialidad de .510 ofensivamente, incluido 32 extrabases. No había más remedio que subirlo con urgencia. En el equipo grande lo hizo bien, .299 de promedio, con 39 extrabases y 66 empujadas.

Para la campaña de 1951 Irvin tenía su posición como regular en los jardines. Hank Thompson defendía la antesala, mientras que en el jardín central se estrenaba un pelotero de nombre Willie Mays, que sonaría muchísimo. El receptor de reserva era el cubano Rafael Noble. Así que la tropa del Polo Ground se enriquecía con peloteros de las Ligas Negro, lo que ayudó a que los Gigantes ganara el título de la Liga, usualmente en manos de sus rivales Dodgers. Irvin bateó para .312, conectó 54 extrabases (24 jonrones) y fue líder en carreras impulsadas (121) en la Liga Nacional. Les tocó enfrentarse a los mulos de Manhattan en la Serie Mundial, en la que sucumbieron en 6 juegos. No obstante, Irvin bateó 11 hits en 24 veces al bate, incluido triple y 2 empujadas.

Comenzó a todo tren la campaña de 1952, llegó incluso a ser escogido al juego de las Estrellas, pero solo pudo participar en 46 juegos, ya que se fracturó el tobillo y fue baja por el resto de la temporada. Larry Hogan tenía toda la razón al afirmar que la baja de Irvin fue la brecha que permitió a los Dodgers volver a ganar el campeonato de la Liga Nacional en 1952.

A pesar de la caída de los Gigantes en 1953, cuando finalizaron quinto en la tabla de posiciones de la Liga, probablemente por la ausencia de Willie Mays al estar cumpliendo el servicio militar, Irvin regresó al juego activo, promedió .329, conectó 47 extrabases e impulsó 97 carreras.

Mays regresó en 1954 y los Gigantes tomaron su tamaño. Lograron llevarse el banderín con 5 juegos de ventaja sobre los peligrosos Dodgers. Mays resultó ser el MVP de la Liga Nacional, promedió .345 y disparó 87 extrabases, incluido 41 jonrones. Esta vez Monte Irvin bateó menos de lo acostumbrado (.263), pero puso su granito de arena con sus 35 extrabases y 64 impulsadas. Era el segundo título de Leo Durocher en 6 temporadas como timonel de este equipo.

El adversario en la Serie Mundial fueron los Indios de Cleveland, que venían dirigidos por el cubano-americano Al (Alfonso Ramón) López y que contaban con figuras eficientes como Beto Ávila, el inicialista Vic Wertz, el jardinero Larry Doby, el antesalista Al Rosen, y un cuerpo de lanzadores de alto calibre: Bob Lemon, Earl Wynn, Mike García y el veterano Bob Feller.

Los Gigantes no creyeron en Indios y después de un reñido primer juego, donde Willie Mays realizara el engarce de película, de espalda al home sobre batazo de Wertz en la octava entrada (única vez que falló el inicialista, se fue de 5-4, incluido triple y doble), los Gigantes se elevaron y en la décima entrada el emergente Dusty Rhodes le disparó jonrón con 2 en base al siempre eficiente Bob Lemon para lograr la primera victoria, triunfo que no pararía hasta la pollona en cuatro juegos. Irvin realmente no estuvo al nivel mostrado en la Serie Mundial de 1951. Solamente conectó 2 sencillos en 9 veces al bate e impulsó 2 carreras.

Las últimas dos temporadas de Irvin fueron de ofensiva aceptable, pero lejos del nivel mostrado de 1950 a 1953. A la edad de 37 años, con algunas lesiones en su físico, decidió retirarse del juego activo. Su última temporada fue con los Cachorros de Chicago, promedio de .271, con 31 extrabases y 50 impulsadas.

En las 10 temporadas acumuló 731 hits en 2499 veces al bate, incluido 97 dobles, 31 triples y 99 jonrones, con 443 impulsadas, promedio de .293 y OBP de .383.  

A su retiro se dedicó al trabajo de cazatalentos para los Mets durante 1967 y 1968. Más tarde se incorporó al trabajo de la MLB como ente de relaciones públicas, primer ejecutivo afro en esa organización.

Su exaltación al Salón de la Fama de México le llegó en 1972, mientras que en 1973 fue exaltado al Salón de la Fama de las Ligas Negro y al de Cooperstown por decisión de un comité especial para peloteros de las Ligas Negro. También fue exaltado al salón del béisbol de Puerto Rico. Más que esos premios, Irvin tiene uno muy preciado, ser bien recordado en todos los lugares donde jugó. El gran pelotero falleció a la edad de 96 años el 11 de enero de 2016 en Houston, Texas.

Fuentes

Anon (s/a). Monte Irvin. National Baseball Hall of Fame. https://baseballhall.org/hall-of-famers/irvin-monte

Anon (s/a). Monte Irvin. Seamheads.com. https://www.seamheads.com/NegroLgs/player.php?playerID=irvin01mon

Anon (s/a). Monte Irvin. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/i/irvinmo01.shtml

Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.

Hogan Larry. 2015. Monte Irvin. Society for American Baseball Research. https://sabr.org/bioproj/person/monte-irvin/

Riley J.A. 1994. Biographical Encyclopaedia of the Negro Leagues Baseball. Carroll & Graf Publishers, Nueva York, p. 407-409.

Rodríguez Mayoral, L. 2020. Monte Irvin: Inmortal pelotero que siempre amó a Puerto Rico. Béisbol 101, 27 febr. https://www.beisbol101.com/monte-irvin-inmortal-pelotero-que-siempre-amo-a-puerto-rico/

Romero Esteban. 2019. El origen de las series del Caribe y el primer torneo en 1949. Deportescineyotros.com. https://deportescineyotros.com/2019/07/12/el-origen-de-las-series-del-caribe-y-el-primer-torneo-en-1949/

Escrito por Esteban Romero, 3 diciembre de 2020

Apuntes sobre Babe Ruth, el mejor slugger de todos los tiempos

Cada strike me acerca a un próximo jonrón.”
Babe Ruth

En estos días leía un artículo con muchos detalles del famoso Babe Ruth, salido al día siguiente de su muerte, lo cual me incentivó a leer un poco más de la vida de este pelotero, probablemente el más famoso en la historia de este deporte.

A la edad de 53 años falleció George Herman Ruth Jr., afectado de cáncer de garganta. Ocurrió el 16 de agosto de 1948 a las 7 de la noche y 1 minuto en hospital de Nueva York. El Bambino había caído en un estado inconsciente del cual no se recuperó. Dormía placenteramente, dicen los médicos, era como si se encaminara al cielo. Ruth llevaba convaleciente más de dos años hasta su fallecimiento.

Previamente lo atendió el sacerdote Thomas H. Kauffman del templo Santa Catalina y que había trabajado en el mismo orfelinato, donde transcurrió gran parte de la niñez de Ruth.

Al extraordinario bateador zurdo le habían llegado miles de mensajes de admiración y deseos por su recuperación, los que Ruth no pudo leer por el deplorable estado de salud en el que se hallaba.

El 13 de junio de 1948, a Ruth se le permitió asistir, ayudado de un bate como bastón para caminar, a un homenaje organizado en su memoria y festejar el 25 aniversario del Yankee Stadium (The house that Ruth built), así como retirar su número 3, y luego al estreno de una película sobre su vida, “The Babe Ruth Story (1948)” del director Roy Del Ruth, vaya coincidencia, y que fuera protagonizado por el casi siempre “villano” William Bendix, quien interpretó el papel de Babe Ruth en el filme. No obstante, los médicos sabían que sus días estaban contados y Ruth mismo lo sabía ya.

Ruth, nacido el 6 de febrero de 1895, era hijo de Kate Schamberger-Ruth y George Herman Ruth Sr., familia dueña de una taberna en Baltimore, la que tuvo ocho hijos, de los cuales solo sobrevivieron dos, George Herman y su hermana Mamie. Se dice que Ruth llegó a hablar alemán en su niñez. El ambiente familiar no era el mejor, el padre de Ruth era adicto al alcohol y violento en la casa, por lo que eso puede haber propiciado que a los 7 años el niño George fuera llevado a un orfelinato católico, la escuela St. Mary’s Industrial, donde su conducta no fue la mejor, pero se destacó en el béisbol, sea como lanzador o como bateador, ambas faenas realizadas como el mejor. Su fisionomía no era la de un atleta como tal, su tronco era grueso, con una barriga muy típica de un bebedor de lager y sus extremidades inferiores delgadas. Medía 188 cm y pesaba 97 kg.

Su debut en el béisbol organizado fue con el equipo de su ciudad natal, los Orioles de Baltimore, que jugaban en la Liga Internacional, entonces clase AA. Su gerente era Jack Dunn, descubridor de Ruth como pelotero. Fue allí, donde todos sus compañeros comenzaron a llamar a Ruth Jack’s newest babe (El más nuevo bebé de Jack Dunn), abreviadamente Babe, y otros italianizaron su apodo como Bambino, y fue tanta su fama como jonronero que se llegó a instaurar la palabra bambinazo para identificar a los largos jonrones. Sin embargo, existe otra versión que fue un cura de su orfelinato el que le puso ese mote de Babe. Otro apodo ganado, en inglés, fue The Sultan of Swat, algo así como el Sultán de la estaca por la potencia de sus batazos.

Pasó a Grandes Ligas cuando Dunn lo vendió por 25 mil dólares a los Medias Rojas de Boston en 1914, donde se desempeñó más como lanzador que como jugador de campo. En esa época su equipo se codeaba entre los mejores de las Grandes Ligas, vencedor en las Series Mundiales de 1915, 1916 y 1918, justas en las que Ruth lanzó 31 entradas, 29 escones consecutivos, ganó 3, no perdió y con WHIP promedio de 0.94 y PCL de 0.87. En la temporada regular de 1916 lanzó 9 espesas lechadas, record para lanzadores zurdos que se mantuvo vigente hasta que Ron Guidry lo empató en 1978.

Pero cosas de las finanzas ($$$), Harry Frazee era el propietario de los Medias Rojas y, a su vez, promotor de obras teatrales. Carecía de dinero para promover su obra teatral “No, no Nanette”. Realmente había concluido la I Guerra Mundial, la economía no marchaba nada bien, los ingresos de entradas al Fenway Park eran escasos, por lo que había que inventar los $$$. Ruth era un lanzador consagrado y su bateo de 29 jonrones en 1919 no pasó inadvertido para la gerencia de los mulos en Nueva York. El estelar pelotero exigía con razón aumento salarial, supongo que Frazee le haya respondido mentalmente: “No, no Babe”, parodiando la obra que quería llevar al teatro.

Fue así que Frazee sondeó al mercado con la idea de vender, nada de canje, a su nueva estrella del béisbol. Él no necesitaba a nadie para que jugara por Ruth, dinero contante y sonante sí hacía falta.

El Coronel Jacob Rupert, dueño de los Yankees, estaba ahí con plata suficiente para adquirir al Bambino. Fueron 100 mil dólares pagados al instante, algo que no fue reflejado en el contrato del 20 de diciembre de 1919. Rupert se hacía cargo textualmente de parte de la hipoteca del Fenway Park, la que rondaba los 300 mil dólares. Nada de esto sabía Babe Ruth, cuya venta ni siquiera pensó pudiera suceder. Se sintió menospreciado con toda razón y de ahí surgió su famosa maldición: “Nunca más ganaran otro título.”

Al pasar Ruth a jugar a una de los parques, tamaño cajetillas de cigarrillos, como así calificaba Mickey Mantle al Polo Grounds de Nueva York y al Ebbet Fields de Brooklyn, Ruth se sintió a sus anchas y logró conectar 54 jonrones en 1920, 59 en 1921 y 35 en 1922. Ruth halaba público y eso justificó y facilitó la construcción del New York Yankee Stadium, el cual se inauguró en 1923, donde las distancias entre el home y las cercas eran mayores.  Así y todo, en esa temporada Ruth disparó 41 jonrones, su equipo volvió a ganar el título por tercera ocasión consecutiva en la Liga Americana, mientras que ganaba su primer título de Serie Mundial al vencer a los Gigantes de Nueva York con 4 victorias y 2 derrotas. Los Gigantes habían ganado las dos anteriores series. Fue a partir de 1923 que comenzó la dinastía de los Yankees en Series Mundiales y en 1925 se creó el mejor one-two ofensivo de todos los tiempos con la inclusión de Lou Gehrig como inicialista en el equipo.

A Ruth le gustaba, como dirían los cubanos, el pachangueo y la gozadera con mucho tabaco, alcohol y estar arrimado a alguna fémina atractiva. Se había casado con una camarera, Helen Woodford, con la cual tuvo una hija adoptiva, Dorothy, pero eso no fue óbice para no continuar sus diversiones nocturnas. Ellos se separaron en 1925 y su ex-esposa murió en un incendio en 1929. Por otro lado, era caritativo con los pobres, señal que poseía buenos sentimientos.

Ruth tuvo sus altas y bajas, era algo normal en una persona que llevaba una vida caótica en el orden personal. Además, su comportamiento muchas veces dejaba que desear. Se le suspendió por siete semanas en 1922 por haberse ido a jugar en un partido de exhibición, ¿A quién se le ocurre? Pocos días después de su regreso tiró arena en la cara de un árbitro, algo que me hace recordar similar incidente hace algunos años en las series nacionales de Cuba.

Al parecer supo componerse, lo que contribuyó a que los Yankees ganaran los campeonatos de 1926, 1927 y 1928, temporadas en las que Ruth bateó 47, 60 (record) y 54 jonrones, respectivamente. Si bien los Yankees perdieron 4-3 la Serie Mundial de 1926 contra los Cardenales, en 1928 los mulos se convirtieron en una verdadera aplanadora, la que aplastó a los Piratas en 4 juegos de Serie Mundial. En esa temporada Gehrig disparó también 47 jonrones e impulsó 173 carreras, 8 más que Ruth, y eso que Gehrig era el cuarto bate y Ruth el tercero. En 1928 repitieron con pollona a costa de los Cardenales. 

De 1926 a 1932, Ruth no dejó de batear no menos de 41 jonrón por temporada, siete temporadas consecutivamente, y en su carrera con los Yankees siempre bateó más de 20 jonrones por temporada.

Ruth era muy seguro de lo que hacía. El 11 de agosto de 1929 predijo que conectaría su jonrón 500, lo cual logró frente a los envíos del lanzador Willis Hudlin de los Indios en el League Park de Cleveland, pero el más famoso fue el que disparó el 1 de octubre de 1932, en el tercer juego de la Serie Mundial, contra los Cachorros de Chicago. Ruth se paró en el home e indicó con el dedo las gradas del jardín central. Pocos segundos después se realizaba la hazaña, que muchos han desmentido, excepto Lou Gehrig, el que bateaba por detrás de Ruth en la alineación y confirmó el hecho.

Después de una pausa en victorias de campeonatos en la Liga Americana y Series Mundiales, la que se prolongó hasta 1932, los Yankees volvieron a ganar y propinaron su tercera pollona consecutiva en Series Mundiales, esta vez a costa de los Cachorros de Chicago. Ruth conectó 41 jonrones en esa temporada y 2 en la Serie Mundial, que sería la última en la carrera de Ruth como pelotero. Jugó hasta 1934 con los mulos y luego tuvo una temporada, su última, para olvidar en 1935 con los Bravos de Boston de la Liga Nacional.

Los Dodgers le contrataron como coach en 1938, aquello fue toda una debacle, sobre todo por las continuas disputas entre Ruth, y el torpedero y capitán del equipo, Leo Durocher, dos polos iguales se repelen. Durocher se hizo cargo de la dirección de este equipo en 1939 y ni soñar que fuera a traer a Ruth como auxiliar.  

A su retiro dejó muchos records ofensivos, algunos ya rotos, pero otros vigentes. Veamos:

  • 60 jonrones en temporada de 154 juegos.
  • Más jonrones en dos temporadas consecutivas, 60 en 1927 y 54 en 1928
  • Seis temporadas consecutivas como líder jonronero, de 1926 a 1931.
  • Más veces bateando dos o más jonrones en un juego: 72.
  • Más jonrones en una semana (9) en 1930.
  • Más veces (7) bateando tres jonrones en dobles juegos.
  • Más jonrones con las bases llenas (4) en una temporada
  • Más jonrones con las bases llenas (2) en dos juegos consecutivos
  • 177 carreras empujadas en temporada de 152 juegos.
  • Más temporadas como líder en carreras empujadas en la Liga Americana (1919, 1920, 1921, 1923, 1926 y 1928).
  • Más temporadas impulsando más de 100 carreras, de 1919 a 1933, exceptuando 1922 y 1925.
  • Más temporadas impulsando 150 carreras o más, de 1929 a 1931.
  • Más bases por bolas recibidas (451) en una temporada (1921).
  • Más extrabases en ligas mayores (1356)
  • Más extrabases (119) en una temporada (1921).
  • Más años de líder en extrabases en ligas mayores (9)

Estos y otros records más, algunos negativos por su condición de slugger en lo relacionado a los ponches recibidos, fueron los que logró en una carrera de 22 temporadas en las Grandes Ligas.

Ruth fue el pionero de la era de largometraje en el béisbol, antes de él hubo buenos bateadores de tacto, pero no sluggers como tal. El famoso pelotero Hank Greenberg, en entrevista, decía que cuando Ruth comparecía a la caja de bateo imponía respeto y temor a cualquier lanzador, era todo un Dios en el bateo.

Por esas tantas cualidades como excelente bateador fue que la Associated Press (AP) lo eligió atleta del siglo en 1999. Por eso, tampoco es errado afirmar que Babe Ruth fue el mejor slugger de todos los tiempos.

Se cuenta que más de 75 mil personas asistieron a la misa fúnebre en la Catedral de San Patricio. Su tumba, en el cementerio amurallado de la catedral de San Patricio, Manhattan, es visitado por miles de personas, las que dejan objetos varios, que incluye cerveza, whisky, cigarros, perros calientes y pizza de cebolla y pimiento.  

Fuentes

Anon. 1948. Parecía que dormía, y durmiendo pasó al cielo, dijo el sacerdote. Diario de la Marina. 17 agosto, pp 19.

Anon (s/a). Babe Ruth: biografia, record, equipos, funeral, y más. Personajeshistóricos.com. https://personajeshistoricos.com/c-deportistas/babe-ruth/

Anon. 2018. Se cumplen 70 años de la muerte de Babe Ruth. Medio Tiempo, 16 agosto. https://www.mediotiempo.com/beisbol/mlb/cumplen-70-anos-muerte-babe-ruth

Baseball-reference.com. Babe Ruth. https://www.baseball-reference.com/players/r/ruthba01.shtml

Sánchez Jesús. 2020. Los papeles del traspaso de Babe Ruth a los Yankees: 996.000 dólares. Marca, 28 abr. https://www.marca.com/otros-deportes/2020/04/28/5ea3030122601dfa358b45b5.html

Escrito por Esteban Romero, el 19 noviembre de 2020

MLB reconoce a las Ligas Negro, paso de justicia que también beneficia a la pelota cubana

La paz no es solamente la ausencia de la guerra;
mientras haya pobreza, racismo, discriminación y
exclusión difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz.”
Rigoberta Menchú (1959, Guatemala, premio Nobel de la Paz 1992)

Finalmente, la MLB reconoce a las Ligas Negro, las que eleva al más alto nivel, reconocimiento dado por el comisionado de la MLB, Rob Manfred, el pasado 16 de diciembre 2020. Eso significa que todos aquellos peloteros que jugaron en las siguientes siete ligas, desde 1920 a 1948, a saber:

  1. Liga Nacional Negro (1920-31)
  2. Liga de Color del Este (1923-28)
  3. Liga Negro Americana (1929)
  4. Liga Este-Oeste (1932)
  5. Liga Negro del Sur (1932)
  6. Liga Nacional Negro II (1933-48)
  7. Liga Negro Americana (1937-48)

Serán considerados como grandesligas, lo cual se revertirá en que el número de estos peloteros aumentará, como es el caso de Cuba, el mayor contribuidor extranjero en estas ligas.

Desde antes de que existiera este blog, el que suscribe mantuvo correspondencia con historiadores de las Ligas Negro en Kansas City. No tuve la oportunidad de ver jugar a Papa Cool Bell, Oscar Charleston, Pop Lloyd y otros muchos más, pero los vecinos y mi padre pudieron apreciar su juego para siempre afirmar su tremenda calidad. Es por eso que Deportescineyotros.com desde su creación ha sido un sitio que ha dado a conocer la labor de varios peloteros de Ligas Negro en la pelota cubana, por lo que, el reconocimiento de la MLB es igualmente de nuestra satisfacción y alegría. Es cierto que llegó tarde, pero más vale así.

Muchos peloteros de estas ligas llegaron viejos a las Mayores y no pudieron demostrar su calidad, otros, por el contrario, se destaparon y brillaron como los mejores. ¿Acaso existe algún pelotero superior a Willie Mays en integralidad? La calidad de hombres como Satchel Paige y Monty Irvin nadie la discute. Incluso luego llegaron superestrellas como Hank Aaron y Ernie Banks, de los últimos peloteros que jugaran en esas ligas.

En el caso de Cuba se presenta a continuación una lista de peloteros que jugaron a partir de 1920 en las Ligas Negro. Es muy probable que algunos no sean aceptados de haber jugado en Ligas Independientes, también puede que se haya omitido algún que otro pelotero involuntariamente. Aquellos que llegaron a jugar en las Mayores, como Miñoso, Rafael Noble y Héctor Rodríguez, no aparecerán en ese listado, donde sí hay nombres de peloteros desconocidos para las actuales generaciones de cubanos.

En la lista aparece el nombre del pelotero, lo más completo posible, la(s) posición(es) jugada(s), los equipos y los años correspondientes. Toda esa info tomada del listado aportado por Seamheads.com. Aclaro que en ese listado hay peloteros con lugar de nacimiento aún desconocido que, pueden ser cubanos. Tampoco se incluyen los peloteros cubanos que jugaron en equipos de ligas independientes hasta 1919, ya que el reconocimiento parte desde 1920 cuando Rube Foster creó la Liga Nacional Negro.

De todas formas, para aquellos interesados en este tema, les recomiendo leer:

https://deportescineyotros.com/2015/11/23/los-peloteros-extranjeros-en-la-pelota-cubana/
https://deportescineyotros.com/2015/11/27/los-peloteros-norteamericanos-en-la-pelota-cubana-ii-el-aporte-de-las-ligas-negro-de-ee-uu/
https://deportescineyotros.com/2015/11/30/los-peloteros-norteamericanos-en-la-pelota-cubana-iii-el-aporte-de-las-ligas-negro-de-ee-uu/
https://deportescineyotros.com/2015/12/11/los-equipos-con-nombre-de-cubans-o-cubanos-en-las-ligas-negro/
https://deportescineyotros.com/2016/08/08/ellos-brillaron-en-las-ligas-negro/
https://deportescineyotros.com/2020/02/18/en-el-centenario-de-las-ligas-negro-de-beisbol/

En deportescineyotros.com también encontrarán información sobre la labor de peloteros de esas ligas, como Raymond “Jabao” Brown, Monte Irvin, Henry “Pop” Lloyd, Jud Wilson, Jackie Robinson, Luke Easter, Johnny Wright, Sam Bankhead, Frank Duncan, Bruce Petway, Oscar Levis, Juan “Tetelo” Vargas, Henry Kimbro, Lennie Pearson, Terris McDuffie y Sam Jethroe, así como de otros cubanos, como Alejandro Oms, Orestes Miñoso, Silvio García, Rafael Noble, Claro Duany y Lorenzo “Chiquitín” Cabrera.

A continuación, el listado prometido. Cualquier sugerencia o corrección será bien recibida, la lista no es absoluta.

Lista de peloteros cubanos que jugaron en Ligas Negro en el período de 1920-48[1]

  1. Gabriel Aballí, P, Stars of Cuba (1930)
  2. Eufemio Abreu, C, Cuban Stars (1921), Cuban Stars West (1923-25)
  3. Juan Abreu, RF, Stars of Cuba (1930, 1931), Cuban Stars East (1932, 1933)
  4. Ángel Alfonso, “Cuco”, INF., Cuban Stars West (1924-26), Cuban Stars East (1927, 1929), Cuban Stars West (1930)
  5. Rogelio Alonso, RF, Cuban Stars West (1927-30)
  6. Avelino Álvarez, P-OF, Cuban Stars East (1936)
  7. Raúl Álvarez Rafael, P, Cuban Stars West (1924-25), Cuban Stars East (1927), Stars of Cuba (1930-31), Cuban Stars East (1932)
  8. Pedro Arango López, INF., Cuban Stars West (1925), Stars of Cuba (1931-32), Cuban Stars East (1932-33), New York Cubans (1934, 1939)
  9. Mario Arencibia, OF, New York Cubans (1948)
  10. Mario Ariosa, OF, New York Cubans (1947)
  11. Pedro Ballester Pascual, SS, New York Cubans (1948)
  12. Joaquín Barceló, P, All Cubans (1921)
  13. Bernardo Baró Cuban Stars-West (1917-1921), Cuban Stars-East (1922-1929), Monarcas Kansas City (1930)
  14. Isidro Marcelino Bauza Cárdenas, INF, Cuban Stars East (1930)
  15. Agustín Bejerano Cuban Stars East (1928-29)
  16. Plácido Bernal, P, New York Cubans (1941)
  17. Carlos Blanco New York Cubans (1938, 1941)
  18. Heberto Blanco New York Cubans (1941-42)
  19. Lucas Boada Gómez, OF, Cuban Stars East (1920), Cuban Stars West (1922-24)
  20. Ramón Bragaña, P, Cuban Stars (1928-30), NY Cubans/Cleveland Buckeyes (1947)
  21. Lorenzo “Chiquitín” Cabrera, 1B, New York Cubans (1947-50)
  22. Rafael Cabrera Gómez, CF, Cincinnati- Payasos Indianápolis (1944), Payasos Indianápolis (1948)
  23. Evelio Calderín, P, Cuban Star East (1924)
  24. Benito Calderón, C, Cuban Stars West (1926-27)
  25. Francisco Javier Campos Toledo, “Tatica”, P, Cuban Stars East (1920)
  26. Roberto Campos, OF, Cuban Stars West (1923)
  27. Denio Cantón, P. New York Cubans (1941)
  28. Avelino Cañizares Martínez, SS, Buckeyes Cleveland (1945)
  29. Esterio Caraballo, OF, Cuban Stars East (1937), New York Cubans (1939)
  30. Lucio Francisco Cárdenas (Panchito), C-1B-OF, Cuban Stars East (1924-27)
  31. Clemente “Sungo” Carrera González, 2B-3B-OF, New York Cubans (1938), Cuba Stars (1939), New York Cubans (1940-41)
  32. Luis Castro, C, Cuban Stars East (1929-30)
  33. Cleveland Clark Steele, OF, New York Cubans (1945-48)
  34. Carlos Celestino Susé Cuesta, más conocido como Carlos Colás, C, New York Cubans (1941)
  35. José Luis Susé Cuesta, más conocido como José Colás (hermano de Carlos), CF, Medias Rojas Memphis (1947-48)
  36. Severo “Pete” Córdova, 3B, Kansas City Monarchs (1921), Cleveland Tate Stars (1923)
  37. Francisco Correa Hernández INF. Cuban Stars West (1928), Pollock’s Cuban Stars (1932), Cuban Stars East (1933-34), New York Cubans (1935-36)
  38. Aurelio Cortés, C, Cuban Stars West (1928-30), Cuban Stars East (1935)
  39. Ramón Couto Florida, C, New York Cubans (1935)
  40. Alejandro Crespo Quiñones, OF, New York Cubans (1940, 1946)
  41. Rogelio Crespo Hernández, 2B-3B-OF, Cuban Stars East (1926, 1927)
  42. Clemente de la Cruz Delgado, RF, Cuban Stars East (1937)
  43. Basilio Cueria Obrit, 2B-1B, All Cubans (1921), Cuban Stars West (1922),
  44. Pelayo Chacón Cortina 2B-SS, Havana Cuban Stars (1920), Gigantes Hilldale Filadelfia (1920), Cuban Stars East (1921-27, 1930-31)
  45. Fernando Díaz Pedroso (El Bicho), OF, New York Cubans (1945-47)
  46. Heliodoro Díaz (Yoyo), P, Cuban Stars de la Habana (1928), New York Cuban Stars (1933)
  47. Pedro Díaz Ramos, RF, Cuban Stars West (1930), Stars of Cuba (1931), Pollock’s Cuban Stars (1932), Cuban Stars East (1934, 1937)
  48. Martín Dihigo Llanos INF-OF-P, Cuban Stars East (1923-27), Grises Homestead Grays (1928), Hilldales Filadelfia (1929-30), Cuban Stars East (1930), Hilldales Filadelfia (1930-31), New York  Cubans (1935-36, 1945)
  49. Reinaldo Drake (nombre real Reinaldo Verdes Drake), LF, Cincinnati- Payasos Indianápolis (1945-47), Payasos Indianápolis (1948)
  50. Valentín Dreke, OF, Cuban Stars West (1920), Cincinnati Cuban Stars (1921), Cuban Stars West (1922-25)
  51. Ignacio Domínguez, P, All Cubans (1921)
  52. Claro Duany Yedra, OF, New York Cubans (1944, 1947)
  53. Juan Eckelson Cruz, P, Cuban Stars West (1925)
  54. Luis Entenza, C-OF, Cuban Stars West (1927-28)
  55. Carlos Etchegoyen Herrera, 2B, Cuban Stars East (1930), Cuban Stars West (1931-32), Cuban Stars (1935), Cuban Stars East (1935)
  56. Julián Ramiro Fabelo, 3B-SS, Cuban Stars East (1916-21, 1923)
  57. Isidro Fabré Frontondona  New York Cuban Stars (1918, 1921-24, 1928, 1933-34) 
  58. José María Fernández Marín New York Cubans (1944-45)
  59. Lorenzo Fernández Marín Cuban Stars East (1932-34, 1936), New York Cuban Stars (1935, 1939, 1943-44), New York Black (1946)
  60. Pablo Fernández, P, Cuban Stars West (1923)
  61. Pedro Ferrer, 2B-OF, Cuban Stars East (1925)
  62. Rafael Figarola, C-LF-SS, Cuban Stars West (1923)
  63. Pedro Formental Sarduy Medias Rojas de Memphis (1947-49)
  64. Mauricio Funes Hernández, OF, Cuban Stars West (1925), Stars of Cuba (1929, 1930)
  65. Domingo Gámiz Cabrera, P, Cuban Stars East (1925)
  66. Márgaro Gámiz, C, Gigantes Harrisburg (1926, 1927), Tigres Filadelfia (1928), Medias Negras Baltimore (1929)
  67. Joaquín “Chano” García, 2B, Gigantes Atlantic City Bacharachs (1926), Gigantes New York Lincoln (1929)
  68. Manuel García Carranza (Cocaína), P, Cuban Stars West (1926, 1927), New York Cubans (1935)
  69. Silvio García Rendón, 3B-SS-P, New York Cubans (1936, 1940, 1946-47)
  70. David Gómez Benítez, P, Cuban Stars West (1925-27), Tigres Filadelfia (1928)
  71. Marcelino Guerra OF-1B-C, Cincinnati Cuba Stars West (1920-21), Cuban Stars West (1922-23), Cuban Stars Havana (1924)
  72. José Gutiérrez, RF, Cuban Stars West (1926)
  73. José Haddad, OF, Cuban House of David (1931)
  74. Rafael Hechevarría, 1B, Cuban Stars East (1937)
  75. Ramón Napoléon Heredia Ponce de León, INF., New York Cubans (1939-41, 1945)
  76. Alberto Marcial Hernández Gómez, OF, New York Cubans (1941)
  77. José “Cheo” Hernández, RF-P, Cuban Stars West (1920)
  78. Ramón Hernández, 3B, Cuban Stars West (1929, 1930)
  79. Bienvenido Jiménez, 2B-SS-OF, Cuban Stars West (1916-20), Cincinnati Cuban Stars (1921), Cuban Stars East (1924) y Cuban Stars West (1928)
  80. Eusebio Jiménez Peñalver, B-3B-OF, Cuban Stars East (1920), Cincinnati Cuban Stars (1921), Cuban Stars East (1922),
  81. José Junco Casanovas, OF-P, Cuban Stars East (1920-22)
  82. Pedro Lanuza, C, Cuban House of David (1931), Pollock´s Cuban Stars (1932)
  83. Agapito Lázaga, P, Cuban Stars West (1922)
  84. Julio Leblanc Vargas, P-C-1B-OF, Cuban Stars West (1919-21), Cuban Stars (1921)
  85. Juan León, OF, New York Cubans (1948)
  86. Rogelio “Mantecao” Linares, OF-1B, New York Cubans (1940, 1943-46)
  87. Armando López, P, Cuban Stars East (1923, 1924)
  88. Candido Justo López Fregueda, OF, Cuban Stars Havana (1928), New York Cuban Stars (1933-34)
  89. Raúl López, P, New York Cubans (1948)
  90. Ventura López, P, Cuban Stars West (1929)
  91. Jesús Lorenzo, P, Cuban Stars West (1929, 1930)
  92. Carlos Prudencio Martínez Gómez, P, Cuban Stars West (1918, 1920), All Stars Cuban (1921), Cuban Stars East (1922)
  93. Francisco Martínez, P, Cuban Stars East (1935, 1937)
  94. Maleno Martínez, 3B, All Cubans (1921)
  95. Salvador Massip, 1B, Cuban Stars East (1925), Stars of Cuba (1930-35)
  96. Lázaro Medina, Cincinnati- Payasos Indianápolis (1944, 1945)
  97. José de la Caridad del Valle Méndez, P, Gigantes Americanos Chicago (1918), Estrellas Detroit (1919), Monarcas Kansas City (1920-26)
  98. Pablo “Champion” Mesa, OF, Cuban Stars East (1921-27) 
  99. Helio Mirabal, SS-3B-OF, Cuban Stars East (1934), New York Cubans (1939-40)
  100. Juan Mirabal (Juanelo), P, New York Cuban Stars (1921-24, 1928)
  101. Jesús “Chu” Miralles, P, Cuban Stars East (1935, 1937)
  102. Esteban Montalvo, OF, Barones Negros Birmingham (1920), Cuban Stars West (1923-25), Gigantes New York Lincoln (1927), Cuban Stars West (1928)
  103. Ismael Morales, OF, Cuban Stars East (1932)
  104. Eugenio Morín, C, Cincinnati Cuban Stars (1921), Cuban Stars West (1922),
  105. Tomás Vicente de la Noval (Pipo), RF, Cuban Stars East (1935)
  106. Francisco Alejandro Oms Cosme, OF, Cuban Stars (1917, 1922-34), New York Cubans (1935-39)
  107. Juan Padrón Acosta, P, Cuban Stars East (1920-22), Chicago American Giants (1924, 1925), ABC Indianápolis (1926)
  108. Pedro Armando Pagés Ruiz (El Gamo), New York Cubans (1939, 1947)
  109. Alcibiades Palma, P, Cuban Stars West (1930)
  110. Agustín Parpetti, 1B-OF, Monarcas Kansas City (1921), Gigantes Bacharach Atlantic City (1923)
  111. Teodoro Manuel Parrado, P-1B, Cincinnati Cuban Stars (1921), Cuban Stars West (1922), Cuban Stars East (1927)
  112. Pedro Pastor, P, Cuban Stars West (1924)
  113. Eustaquio “Bombín” Pedroso, P-1B-OF-C, Cuban Stars (1910, 1912-17, 1922-24)
  114. Rafael “Sungo” Pedroso, C-1B, Cuban Stars West (1926, 1927), Cuban Stars East (1928), Stars of Cuba (1929-1930)
  115. Mario Agapito Peré Peré, 3B, Cuban Stars East (1935)
  116. Javier Pérez Larrinaga, INF., Gigantes Bacharach Atlantic City (1933-34), Águilas Brooklyn (1935), New York Cubans (1935), Grises Homestead (1937-38), New York Cubans (1942-45)
  117. José Pérez (Pepín), 1B-C, Cuban Stars East (1922), Cuban Stars West (1924-25), Cuban Stars East (1928-29), Stars of Cuba (1931), Cuban Stars East (1932-37)
  118. Bartolo Portuondo, INF., Monarcas Kansas City (1920-22), Cuban Stars East (1923-27)
  119. Ramiro Ramírez Estenor, CF, All Cubans (1921), Gigantes New York Bacharach (1922), Medias Negras Baltimore (1923), Gigantes New York Bacharach (1924), Cuban Stars West (1925), Cuban House of David (1931), Pollocks´s Cuban Stars (1932, 1933)
  120. Manuel Rigal, SS, Cuban Stars West (1922-23, 1927)
  121. Matías Ríos, 3B, Cuban Stars West (1916-24)
  122. Antonio Rodríguez, el Pollo, INF., Cuban Stars East (1935), New York Cubans (1939)
  123. Vicente Rodríguez Valera, el Loco, C, Cuban Stars West (1916-23)
  124. Ramón Rojas Aranguren, OF, Cuban House of David (1931), Pollock´s Cuban Stars (1932), Cuban Stars East (1935)
  125. Domingo Julio Rojo, C, Gigantes Atlantic City Bacharach (1920-22), Medias Negras Baltimore (1923-26), Gigantes Nueva York Lincoln (1928 y 1930)
  126. Jacinto Roque, OF-C, Cuban Stars West (1929, 1931-32), Cuban Stars (1933), Cuban Stars East (1933, 1935), New York Cubans (1937)
  127. Ramón Rojas Aranguren, OF, Cuban House of David (1931), Pollock´s Cuban Stars (1932), Cuban Stars East (1935)
  128. Basilio Rosell, el Brujo, P, Cuban Stars West (1927-28), Cuban Stars East (1929)
  129. Antonio Ruíz Pérez, el Loco, Cincinnati- Payasos Indianápolis (1944)
  130. Silvino Ruíz, P, Cuban Stars East (1928-29, 1937), New York Cubans (1939-41)
  131. Wilfredo Salas, P, New York Cubans (1948)
  132. Lázaro Salazar Vázquez, P-OF, Cuban Stars (1930-34), New York Cubans (1935-37)
  133. Manuel Salvat, 2B, Cuban Stars East (1925)
  134. Anastasio Santaella Mendoza, INF., New York Cubans (1935, 1936)
  135. José Sardá, P, Cuban Stars East (1935), Cuban Stars (1935)
  136. Felipe Sierra, 2B, Cuban Stars West (1922-30)
  137. Pedro M. Silva, P, All Cubans (1921), Cuban Stars West (1922),
  138. Miguel Solís, INF., Cuban Stars East (1928-36), New York Cubans (1940)
  139. José “Cheché” Suárez, P, Cincinnati Cuban Stars (1921)
  140. Antonio Susini, OF, All Cubans (1921)
  141. Julián “Recurvón” Terán Susel, P, Cuban Stars East (1921-23), Cuban Stars West (1924)
  142. Armando Torres Batista, P, Cuban Stars East (1937), New York Cubans (1939)
  143. Luis Eleuterio Tiant Bravo, P, Cuban Stars West (1930-1932), Cuban House of David (1934), New York Cubans (1935-1936, 1939-1940, 1943, 1945-1947)
  144. Cristóbal Torriente Torriente, OF-P-1B, Cuban Stars (1914-17), Gigantes Americanos de Chicago (1918-25), Monarcas Kansas City (1926), Estrellas Detroit (1927-28), Gigantes de La Unión Wilkerson (1929-30), Crackers Negros Atlanta (1931), Cachorros Cleveland (1932)
  145. Fermín Valdés Peña, 2B-SS, Cuban House of David (1931), Pollock’s Cuban Stars (1932), New York Cubans (1935, 1939), Cincinnati- Payasos Indianápolis (1944)
  146. Lucio Valdés, P, Cuban Stars East (1920)
  147. José Sotero Vargas (Huesito), OF, Cuban Stars East (1935), New York Cubans (1939, 1944)
  148. Orlando Clemente Varona Fleitas, SS, Medias Rojas Memphis (1948)
  149. Armando Bernardo Vázquez Cotilla, 1B, Cincinnati- Payasos Indianápolis (1944-45), New York Cubans (1945), Cincinnati- Payasos Indianápolis (1946), New York Cubans (1948)
  150. Mario Veitía, 3B, Cuban Stars East (1936)
  151. Manuel Villa Campos, 2B-OF, Cuban Stars Havana (1909, 1912-15, 1918-19, 1922)
  152. Leovigildo Xiqués Lugo, OF, Cincinnati- Payasos Indianápolis (1944, 1946-47)

Si estos 152 cubanos se aceptan como grandesligas, Cuba tendría un total de 370 peloteros.  Aun así, solo superaría a Puerto Rico, que posee 270 peloteros, aunque también su número aumentaría, pero muy distante del cubano. Venezuela posee 424 y República Dominicana 789, en ambos casos también habrá un ligero aumento en esas cifras, por lo que Cuba queda como cuarto país en peloteros en la MLB.

Fuentes consultadas

Otero J.A. 2020. Día histórico en el béisbol: MLB reconoce finalmente a las Ligas Negras. Elfildeo.com. https://elfildeo.com/mlb/mlb-reconoce-negro-leagues-ligas-negras-records-2020-noticias-espanol/153764/2020/

Riley J.A. 1994. Biographical Encyclopaedia of the Negro Leagues Baseball. Carroll & Graf Publishers, Nueva York, p. 478.

Seamheads.com.

Escrito por Esteban Romero, 19 diciembre de 2020


[1] Se omiten todos aquellos peloteros de estas Ligas que posteriormente jugaron en Grandes Ligas