Para batear, ¿bate ligero u otro más pesado?

Si hay algo científico en el deporte es batear en el béisbol.”
Ted Williams

Ted Williams hitting 2

Ted Williams

Hace unos años Bobby Salamanca publicaba un artículo referido a este tema, el cual leí con interés. Salamanca hablaba de Ernie Banks, el tremendo torpedero de los Cachorros de Chicago, todo un slugger en su tiempo. Salamanca, aparte de describir parte de la carrera de este grande del béisbol, hablaba del bate que Banks utilizaba, nada pesado, usaba un 33, ya que aseveraba que con un barquillo así podía hacer swings rápidos con la recta más veloz que le pudieran lanzar.

No era solo Ernie Banks, el grande del bateo de todos los tiempos se llama Ted Williams, un pelotero muy estudioso de los lanzadores adversarios y de su propio bateo. El gran Teodoro afirmaba preferir el bate ligero, el cual usaba todo el tiempo que pudiera. Lo escogía y si le daba resultado, lo preservaba el mayor tiempo posible.

Williams pesaba el bate con precisión, a veces el que venía como de 33 onzas, o sea un poco más de 2 libras, aparecía con 33.5, otro hasta se podía acercar a las 34 onzas. La famosa fábrica de bates de Louisville le puso en una ocasión media docena de bates, el cual Williams los pesó, midió y demostró que no eran iguales, que poseían desviaciones de peso y forma.

Los bates que Williams utilizó en su carrera jamás llegaban a las 34 onzas, podían ser de 33 y hasta 32 onzas, con los cuales pudo conectar enormes jonrones sobre lanzamientos en la zona baja.

Cuando se comenzó a utilizar el alquitrán de pino, resina o aceite sobre los bates para poder mejorar el agarre. Muchos peloteros dejaban esas sustancias sobre los bates por una semana o más. Williams los limpiaba todas las noches con alcohol y luego los llevaba a la oficina de correo más cercana para pesarlos.

Lo interesante es que grandes jonroneros de todos los tiempos como lo fueron Mickey Mantle, Harmon Killebrew y Willie Mays igualmente comenzaron a utilizar bates ligeros en momentos iniciales de su carrera. Otro grande del bateo, Stan Musial, usaba bates entre 32 y 33 onzas de peso. Hank Aaron los prefería de 35 pulgadas de largo, pero de 33 onzas de peso también. Los bates de Ken Griffey Jr. oscilaban entre 33-34 onzas al inicio de su carrera, luego utilizó otros de menor peso, hasta 31 onza.

Tony Gwynn, todo un maestro de bateo de todos los tiempos, usó durante sus primeras doce temporadas en la MLB bates de 31 y 32.5 onzas de peso. Posteriormente utilizó bates entre 33 y 30.5 onzas, con más preferencias por aquellos más livianos. Gwynn admitía que con un bate así, se podía esperar que la bola navegara a la zona de strike y conectarla en el último momento. En la temporada de 1994, cuando Gwynn promedió la barbaridad de .394, él utilizó un solo bate durante la temporada, algo realmente increíble cuando la mayoría de los bateadores suelen quebrar sus bates.

Eso no quiere decir que no haya habido buenos bateadores con el uso de bates más pesados. Ty Cobb gustaba usar un bate de 40 onzas al inicio de la temporada, pero en la medida que iba avanzando el campeonato, utilizaba bates de menos peso, como de 36 onzas. George Sisler utilizaba bates que oscilaban entre 38 y 42 onzas, mientras que para Babe Ruth los preferidos eran entre 40 y hasta 54 onzas, una verdadera barbaridad.

Los bateadores familiarizados con sus bates tienen el don de poder escogerlos con los ojos cerrados, les basta tomarlos en sus manos para saber si es el barquillo de su preferencia. Ted Williams, Musial y Tony Gwynn podían hacerlo sin ninguna dificultad.

Así que los auxiliares de bateo deben aconsejar a sus pupilos en estos aspectos, bate ligero, swing más rápido, aunque esto no es una regla fija. Cada bateador debe escoger el bate, con el cual se sienta más cómodo y con el cual produzca los batazos de la victoria de su equipo.

Fuentes

Kurkjian T. 2006. Since Williams, no greater hitter than Gwynn. ESPN, 26 Dic. https://www.espn.com/mlb/hof07/columns/story?columnist=kurkjian_tim&id=2708775

Seidel M. 1991. Baseball life: Ted Williams. Univ. Nebraska Press, Lincoln & London, 404 p.

Williams, Ted & John Underwood. 1970. The Science of Hitting. New York: Simon & Schuster, 76 p.

 

Escrito por Esteban Romero, 17 mayo de 2020

 

Una visita a Lucerna y su puente de madera, el más antiguo de Europa

Lucerna está íntimamente relacionada con la luz, que la
hace brillar en millones de matices bajo los rayos de sol.”
Anon.

Lucerna y su puente de Madera 2

Torre de agua y puente de la capilla, Lucerna. Foto del autor

Lucerna está en la parte central y germánica de Suiza, a orillas del lago de los Cuatro Cantones (Vierwaldstättersee) y cerca de los montes Pilatus y Rigi de los Alpes suizos.

El interés familiar en visitarla era por su puente, el llamado Kapellbrücke o Puentes de la Capilla, construido en 1365 con restos de fortificaciones de la ciudad. El mismo une a la parte vieja con la nueva de la ciudad cruzando el río Reuss. Su longitud inicial era de 285 m, mientras que ahora son solo 204 m.

Lucerna 3

Puente de madera en Lucerna. Foto del autor

El 17 de agosto de 1993 el puente sufrió un incendio devastador, lo que obligó a su restauración en sólo 8 meses. El incendio fue causado por el fuego del motor de una lancha que estaba debajo del puente. Por suerte, las partes laterales del puente no se afectaron tanto, pero sí su parte central. Allí se presentaban pinturas, las no afectadas por el incendio fueron allí dejadas.

Lucerna y el río Reuss

Parte vieja de Lucerna y el río Reuss. Foto del autor

En el medio del puente se encuentra la Wassertum o Torre de Agua, construcción octogonal del 1300, era parte de una muralla, posee una altura de unos 34 metros. Esta torre ha servido para vigilancia en el pasado, luego archivo de la ciudad, tesorería, prisión y cámara de torturas. Allí ahora hay ventas de suvenires.

Lucerna 5

Otra vista de la parte vieja de Lucerna y el río. Foto del autor

Lo interesante del puente y la torre es que sus construcciones fueron realizadas cuando Lucerna, conjuntamente con Berna, Zurich y Zug, para liberarse del dominio de los Habsburgo de Austria, lo cual ocurrió definitivamente en 1385.

Fue una visita breve realmente, lo suficiente para admirar su puente y torre, además de las edificaciones de la parte vieja de la ciudad. Lucerna, como toda Suiza, ordenada, recogida y limpia, nada en desorden.

 

 

Escrita por Ricardo Labrada, 15 mayo de 2020, con información consultada en línea.

Una visita al principado de Liechtenstein

La prosperidad depende más en apreciar
lo que tienes que querer lo que no tienes.”
Albert Geoffrey (1924-2017, actor inglés)

Entrada Liechstenstein

Hace más de 25 años mi familia visitó Suiza por un fin de semana, lo que se aprovechó para una visita breve al principado de Liechtenstein, el cual está situado en los mismos Alpes, con fronteras compartidas con Suiza y Austria, las cuales distan 25 km entre sí. Cuando aquello no teníamos GPS, por lo que el viaje en auto desde Zurich se hizo más largo de lo debido. Muchas veces parábamos por el camino y preguntábamos, los agricultores nos respondían con alguna incredulidad, se preguntarían ¿para qué diablos esta gente quiere visitar Liechstentein? Pura curiosidad, se trata de uno de los estados más pequeños de este mundo, escasamente 160 km2 el cuarto más pequeño de Europa después del Vaticano, Mónaco y San Marino. Su población pasa de 34 mil habitantes según censo de 2011, cuyo 34% es alemán. La moneda nacional es el franco suizo.

Según algunas fuentes, incluido Wikipedia, Liechtenstein es el resultado de la unión de los enclaves de Vaduz y Schellenberg. Esta fusión fue posible debido a la compra de esos dominios por parte del príncipe Juan Adán Andrés de Liechtenstein en 1712. La idea fue integrar este territorio al Sacro Imperio Romano Germánico. El emperador Carlos VI les dio la bienvenida en 1719 y decidió que se llamara Liechtenstein en honor al príncipe Antonio Florián de Liechtenstein.  La unificación con Alemania duró hasta 1866 para su suerte y futuro destino.

Iglesia en Lichteinstein 2

Parroquia en Schaan. Foto del autor

Por ser tan pequeño este país, cuando llegamos nos hicimos idea de que estábamos en su capital, Vaduz. Nos equivocamos. Liechtenstein tiene once municipios, que en algunos textos aparecen como ciudades. Vaduz es la capital, pero el municipio más grande y poblado es Schaan, adonde habíamos ido a parar, el cual está al norte de Vaduz. Es por esa razón que no les puedo hablar de agencias bancarias, ya que estas están en Vaduz.

Marlene y yo en Lichteisnstein 2

El autor con su entonces pequeña hija en el centro de Schaan. Foto del autor

Una tranquilidad increíble, todo limpio, ordenado, nada del tráfico de las grandes ciudades. Entré en un baño público, gratuito, por cierto, donde se podía comer. Estaba todo limpio, sin males olores y ordenado.

Su parroquia estaba cerrada, alrededor de la cual había muchos árboles de manzanas, las que nadie toca. No vimos mucho, paisaje cansado estábamos de haber visto en el trayecto desde Zurich, por lo que su campiña era continuidad de la vista en Suiza.

Siempre me han hablado que este país era paraíso fiscal, cierto, pero nadie me dijo del nivel de industrialización que posee, algo que he sabido en fechas recientes.

Lichteinstein 2

En Liechtenstein radica la Hilti Corporation, Hilti Aktiengesellschaft o Hilti AG, también conocida como Hilti Group, fundada en 1941, productora y comercializadora de productos para la construcción. Lo mismo producen martillos percutores, que equipos contraincendios, sistemas de instalaciones, además de taladros eléctricos, taladros angulares, aparatos de nivelación láser, motosierras y sujetadores). La otra gran industria es Ivoclar Vivadent AG, radicada en Schaan, una empresa reconocida por ser innovadora en el campo de la estomatología con productos y sistemas para el trabajo de los dentistas.

Estas industrias arrojan que Liechtenstein es uno los países de mayor industrialización en el mundo. El 40 por ciento de sus trabajadores están vinculados a estas empresas. Si bien es cierto que el mundo financiero es importante en Liechtenstein, solo el 10 por ciento de los empleados del país trabajan en este sector financiero. Si bien es cierto, que la política de impuesto es una de las más bajas del mundo, tampoco es errado decir que el país vive de lo que depositan los grandes millonarios de Europa y América del Norte. Su presupuesto anual se calcula sea de 3.5 mil millones.

Lo cierto es que los ingresos de un ciudadano de este país son muy superiores a la de Alemania. El país carece de delincuencia y deuda nacional, todo gracias a la no participación en guerras y su carácter neutral como su vecino Suiza.

Un consejo, no se les ocurra ir en invierno por carretera, les será difícil llegar, por lo accidentado del relieve, la nieve y el frío. Mejor hágalo en verano como nosotros hicimos, así disfrutará del verdor de los campos y las imponentes alturas de los Alpes. Puede ser que, por esas dificultades, el país sea el segundo menos visitado de Europa. Tampoco tiene aeropuerto, ni grandes terminales de tren.

Fuentes

Gebel Titus. 2019. Lo que podemos aprender de Liechstenstein. Mises wire, 9 March. https://mises.org/es/wire/lo-que-podemos-aprender-de-liechtenstein.

Wikipedia.com

 

Escrito por Ricardo Labrada, 13 mayo de 2020

De la historia del béisbol cubano, Antonio María García “El Inglés”

La cosa más fuerte que posee el beisbol de hoy son sus ayeres.”
Lawrence Ritter (1922-2004, escritor de economía y béisbol)

Antonio María García el Inglés

Es aconsejable recordar a todas esas figuras que en épocas pretéritas lograron deleitar a los aficionados cubanos al béisbol. Siempre se discute mucho quién fue el pelotero cubano más completo de todos los tiempos, difícil que se pongan de acuerdo al respecto. No obstante, hablemos aquí de uno de los que fue considerado como el mejor en el siglo XIX, opinión compartida por ex-peloteros y conocedores de este deporte, como fueron Abel Linares, Camilo Pérez, Tinti Molina, Antonio María de Cárdenas, Manuel Calcines, Ramón S. Mendoza y Alfredo Suárez entre otros. El pelotero es Antonio María García Callaghan, conocido como El Inglés, apodo que se podría suponer venga por línea materna. Callaghan es apellido de origen gálico, irlandés en este caso. No obstante, según afirma el bull pen de baseball-reference.com, el apodo se debe a su fluidez en inglés, aparte de haber tenido una instrucción esmerada, información corroborada por González Echeverría (2004).

El Inglés nació en Matanzas en 1868 y jugaba todas las posiciones, pero se destacaba más recibiéndole a los lanzadores o jugando en los jardines, era hombre de poder y rápido en las bases. Su debut fue con el Almendares en 1892, donde se mantuvo hasta 1895. Luego jugó, por ese orden, con Habana (1986-89), Fe (1889-91), Almendares (1892), Águila de Oro (1892-93), Almendares (1993-95), Almendarista (1897-1900), Fe (1901), Almendares- Fe (1902 y 1905). Fueron varios lideratos alcanzados por este gran pelotero:

  • Co-líder en triple (1) en la temporada de 1885-86
  • Líder en hits (26), en dobles (6) y bateo (.448) en la temporada de 1888
  • Líder en veces al bate (65), hits (24), dobles (6), triples (4), jonrón (1), slugging (.538) y bateo (.369 en la temporada de 1889-90
  • Líder en slugging (.419) en la temporada de 1890-91
  • Líder de bateo (.362) en la temporada de 1892
  • Co-líder en dobles (4), co-líder en jonrones (2) y líder en bateo (.385) en la temporada de 1892-93

El famoso John McGraw pasó por la Habana en 1889 y lo invitó a que firmara para jugar con los Orioles de Baltimore de aquella época. El Inglés se negó, ya que no le hacía falta irse fuera para vivir bien en Cuba. La Directiva del Habana le pagaba 500 pesos mensuales entonces, vestía bien y frecuentaba la famosa Acera del Louvre, para ser más exacto esquina de Prado y San Rafael en la Habana, donde mismo ahora está el Gran teatro de la Habana Alicia Alonso.

El Inglés se mantuvo jugando pelota mientras pudo para luego dedicarse a funciones de director. Abel Linares le dio las riendas de aquellos primeros All Cubans itinerantes e igualmente jugó alguna que otra vez con los Cuban Stars. Su final en el béisbol fue como árbitro.

Los últimos años de su vida fueron en extremo tristes, el alcoholismo fue su “nuevo deporte”, el cual lo aniquiló completamente. Sobre las causas de esta adicción no se sabe mucho. Lo cierto es que vivía de la ayuda de sus amigos, el Dr. López Valle le consiguió un empleo en la Secretaria de Sanidad, que casi no pudo ejercer, dormía en una caseta del Almendares Park. Finalmente, falleció el 24 de julio de 1923 en la Habana producto de anemia perniciosa, tenía entonces 55 años. Para poderlo ubicar en el féretro hubo que cortarle sus dos piernas, ya que el morir ambas estaban dobladas. Sus restos descansan en el cementerio de Colón de la Habana y a su carrera beisbolera se le rindió honores cuando en 1939 fue exaltado al Salón de la Fama de Cuba, entre los 10 primeros que integraron este sitial de honor.

Fuentes

Anon. Antonio María García. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/bullpen/Antonio_Mar%C3%ADa_Garcia

Anon. Antonio María García. Seamheads.com. https://www.seamheads.com/NegroLgs/player.php?playerID=garci01ant

González Echevarría R. 2004. La gloria de Cuba. Ed. Colibrí, España, pp 195 y 456.

Romero E. Base personal de datos.

Secades Eladio. 1954. Recuerdos gráficos de la historia del baseball en Cuba. Bohemia, 3 enero, pp 63-75

 

Escrito por Esteban Romero, 11 mayo de 2020

Recuerdos de un grande de la receptoría, Juan Castro García

Ningún lanzador de béisbol tendría utilidad sin un
receptor que pueda recibir bien la bola rápida.”
Casey Stengel

En la mañana del 15 de junio de 2020, mi esposa me informaba del fallecimiento de uno de los grandes receptores de la pelota de Serie Nacional, Juan Castro García, pelotero al que siempre admiré por su juego.

No es mi intención repetir lo que otros cronistas harán, quisiera decir cómo vi a Juan abrirse paso y llegar a ser dueño de la posición de receptor del equipo Cuba, que, a muy pesar de sus facultades, no le resultó fácil.

Recuerdo haber visto jugar a otros dos hermanos de sus hermanos, fueron Luis, muy ponchón, por cierto, y Genaro. Si no me falla la memoria, Genaro llegó a desempeñarse como receptor y lanzador.

El bueno de ese trío, que no quepa dudas, fue Juan, el que debutó en la serie de 1973-74 con los Vegueros. Su nombre comenzó a sonar en la III Serie Selectiva (1977). Un compañero de trabajo me habló de un tablazo enorme que Juan había disparado en el Latino. ¿No lo viste? Fue la pregunta, no lo podía ver, a esa hora ya estaba durmiendo después una jornada completa en el campo. “Lo que te perdiste, tiene tremendo poder ese muchacho”, añadió el compañero.

En esa Selectiva, Pinar venía dirigido por el astuto José Miguel Pineda. El conjunto trajo cuatro receptores, uno se podía desenvolver en la inicial como en los jardines, era Luis Giraldo Casanova; los otros eran los ya veteranos Arturo Díaz y Jesús Escudero. Pineda sabiamente le empezó a dar juego a Castro, sabía de las condiciones del muchacho, tenía entonces 23 años, con alguna experiencia en series nacionales.

El compañero de trabajo me habló de su poder al bate, pero no le dio tiempo a ver que Juan tenía que elevar su tacto con la pelota, la que muchas veces esquivaba su bate y perecía por la vía del K. Si me llamó la atención su brazo, respetable y su movilidad alrededor del plato. Mascoteando era bastante bueno, recibirles a hombres como Julio Romero, Rogelio García, Jesús Guerra y otros con buena piedra en sus lanzamientos, no era cosa de juego. Pinar en esa serie quedó en tercer lugar, muy meritorio, superando su performance de las dos primeras selectivas. En la cuarta quedó empatado en la cima con Las Villas, luego decidido en play off, que ganaran los villareños, en la quinta campeones por primera vez en selectivas. Previamente Vegueros había ganado la serie nacional de 1977-78. Todas esas victorias se deben a la calidad de su dirección, sus peloteros, sus lanzadores, además de haber poseído un receptor defensivo de primera calidad, como lo fue Juan Castro. 

Su selección al equipo Cuba no fue fácil. Acostumbraba ir a los juegos nocturnos de entrenamiento de la selección cubana cada vez que el trabajo me lo permitía. En un juego de entrenamiento para los Juegos Centroamericanos de 1982 en la Habana me cuestioné en voz alta por qué Juan Castro, con todas sus habilidades como receptor, que a mi entender era mejor bateador que Alberto Martínez, no era escogido para integrar la selección nacional. ¿Para qué lo habré dicho? A mi lado había un fanático villareño, quien muy enojado dijo y redijo, como si lo que hubiera dicho fuera un sacrilegio. Pero bueno, al Latino van fanáticos de todos los lares cubanos y hay que dejarlos con su opinión, sea ella errada.

Me acordé mucho del fanático poco después, Juan Castro fue escogido por primera vez al Cuba en 1982. El primer juego de aquella justa fue entre un Cuba muy estreñido contra la selección de Panamá. El estreñimiento proporcionado por su entonces director, Servio Borges, el que se había dado el lujo de mandar de vuelta a Pinar nada más y nada menos que a Alfonso Urquiola, Rogelio García, Julio Romero y Luis Giraldo Casanova, quienes llegaron tarde al entrenamiento, como si los cubanos fuéramos alemanes en nuestro comportamiento. Una buena amonestación era necesaria, pero nada más. Juan Castro, Félix Pino, Giraldo González y Fernando Hernández tuvieron mejor suerte y lograron hacer el Cuba. Castro abrió en la alineación del primer juego junto a Muñoz 1B, Pedro Jova 2B, Cheito 3B, Agustín Arias SS, Fernando Hernández, Víctor Mesa y Lourdes Gurriel en los jardines. Falló en su primera vez al bate, qué desgracia para el hombre de San Cristóbal, eran muchos fanáticos que pensaban como el villareño de referencia y los abucheos no se dejaron de escuchar. A la próxima vez al bate, Servio lo sacó por un emergente. En definitiva, Cuba perdió ese día, la hecatombe era predecible. Molesto salimos muchos del estadio, aun así, no faltó otro fanático del centro del país para decir que los jardines estaban bien. Sí, gracias, ninguno sienta a Luis Giraldo, no tardé en responderle. Tampoco el público fue justo con Juan Castro.

Para suerte de Cuba, el equipo no asistió a la XXVII Serie Mundial, que se efectuó en Corea del Sur en 1982. No se asistió por razones políticas, nada que ver con el deporte. No obstante, el Cuba estaba en una crisis temporal, quita a su director vitalicio y no ha pasado nada. Así se hizo, le tocó entonces a José Miguel Pineda dirigir al equipo cubano a la VI Copa Intercontinental, en Amberes, Bélgica (1983), pero, al parecer, la comisión técnica decidió no llevar a Juan Castro en el equipo, decisión, que no hay porque dudar, probablemente no aceptada por el mismo Pineda. Los receptores para esta edición fueron Alberto Martínez y Pedro Medina. Cuba ganó el torneo al vencer a EE.UU. en play off, con memorable relevo de Braudilio Vinent.

El equipo cubano tenía otro compromiso en ese año 1983, los Juegos Panamericanos en Caracas. Para su desgracia, dos pilares de ese conjunto, su one-two L.G. Casanova y Pedro José “Cheito” Rodríguez, no pudieron hacer el equipo por problemas físicos. Sustituir a esos dos grandes no es fácil. La tercera base podría ser cubierta por Leonardo Goire, pero no era bateador de poder, por lo que se decidió incluir al oriental Ramón Otamendi, hombre capaz de chocar la bola y de llevarla lejos, mientras que a Pedro Medina se le dio la misión de alternar como designado con Amado Zamora, por lo que no tendría que mirar a los arreos, ya que Juan Castro fue incluido junto a Alberto Martínez. Supongo que Pineda debe haber dicho, esta es la mía. Juan Castro fue el regular de la posición detrás del plato y tuvo el debido apoyo de su director.

La solución mejor no pudo ser, Otamendi jugó de maravillas, Juan Castro defendió y bateó, Medina promedió .667, un poco por debajo de Juanito (.700). Gurriel (.526) y Pacheco (.500) fueron otros pilares del bateo cubano. En el juego de los EE.UU. contra Cuba, los norteños anotaron la primera carrera e iban delante 1-0 hasta el sexto cuando Juan Castro jonroneó para comenzar un rally de 8 carreras. El equipo cubano jugó sin derrotas, fue el verdadero inicio de la carrera del pinareño con los equipos cubanos.

Castro fue el receptor del Cuba en la XXVIII Serie Mundial, efectuada en Cuba (1984). Vino la VII Copa Intercontinental, la que tuvo lugar en Edmonton (1985). Nuevamente hubo serios problemas para integrar la selección. Pedro José y Alberto Martínez fueron sancionados por tener unos dólares. Pineda fue designado nuevamente director y por razones que desconozco, mandó a Medina de vuelta a Cuba. El deseo del timonel era traer a Pedro Luis Rodríguez como segundo receptor del equipo, mala suerte, Pedro Luis estaba en otra selección, fue sancionado, con otros dos peloteros, por una indisciplina y fue enviado de regreso a Cuba. Víctor Mesa tuvo fractura en una de sus extremidades en juego de exhibición contra EE.UU. y se vio obligado a regresar y ser hospitalizado. Así que, entre sanciones y lesiones, la cosa no pintaba bonita para ganar este torneo. Las soluciones aplicadas fueron situar al difunto, entonces joven matancero Lázaro Contreras a suplir el puesto de Víctor Mesa, Orestes Kindelán llegó a Canadá para fungir como segundo receptor, Omar “Niño” Linares debutaría en la antesala del conjunto sustituyendo al gran Cheito Rodríguez.

Los cambios surtieron efecto, el equipo cubano quedó entre los cuatro semifinalistas junto a Corea del Sur, Taiwán y Japón. Les tocó a los criollos jugar con los chinos en la semifinal, que jueguito aquel, los taiwaneses le tenían cogida la medida a los cubanos y hasta la séptima entrada la victoria pintaba amarilla. El relevo de José Luis Alemán fue decisivo para mantener la ofensiva rival silenciada en las postrimerías, mientras que Juan Castro y Lourdes Gurriel hacían de las suyas bate en mano para lograr el empate y luego la carrera de la ventaja, marcador final 8-7.  

Juan Castro fue receptor del equipo cubano hasta la Serie Mundial efectuada en Italia (1988). Ya no había fanático que pusiera en duda su utilidad como principal cátcher de la selección nacional. Pero en Cuba hay fanáticos que no deciden nada y ejecutivos que pueden mal decidir. Terminada la XIV Serie Selectiva (1988), Juan Castro había planteado jugar una serie nacional más y así dar tiempo para buscar un sustituto efectivo para el equipo Cuba. Así fue, jugó con los Vegueros en 1989, luego no fue llevado a la selección nacional, o sea que él cumplió su promesa, no así aquellos que decidían. A la Intercontinental en San Juan de Puerto Rico (1989), Pedro Luis Rodríguez y José Raúl Delgado fueron los receptores seleccionados.

No jugó más, pero por su experiencia, podía dirigir y enseñar fuera de Cuba. Eso fue lo hizo durante años en Italia. Castro era hombre de carácter y no gustaba que le pusieran el pie. Famosa fue su tangana con Lázaro Vargas en juego de serie selectiva, pero en Italia tuve la oportunidad de verle como manager del Bologna en un juego que por esas cosas de la vida puso por la TV una de las emisoras nacionales italianas no muy vistas. Ese desafío concluyó con derrota para el Bologna, lo nunca visto, Juan Castro salió disparado del banco a golpear al árbitro principal una vez terminado el juego. Supongo que entre peloteros y otros árbitros la sangre no haya llegado al río.

Otro fanático del centro del país, en una peña virtual, se cansaba de hablar sobre Juan Castro, qué cómo era posible que ese hombre haya estado tantas veces como receptor regular de la selección nacional. Hablaba sin fundamentos. Hasta que un día le envié estos datos: Como receptor en series nacionales, cometió 112 errores en más de 9 mil 400 entradas. Posee el mejor promedio de menos passed balls cometidos, 157 en 7580 lances a lo largo de 16 series nacionales. 

Aparte de esas cifras, cogió tratando de robar a un 47% de los que lo intentaron. A ese respecto, oí otro detalle, creo que lo dio Yiqui Quintana cuando narraba en Cuba, él que afirmaba que Juan Castro tenía una amplitud grande de visión, que le permitía vigilar a esos intrusos que querían salirle al robo. Lo mejor de todo era que los lanzadores se sentían muy seguros con él detrás del plato. Rogelio García afirma que había veces que no se necesitaba de señas.

Si bien fue un gran receptor, creo que su labor como director de equipos en series nacionales fue modesta realmente.

Finalmente, un resumen de sus datos biográficos para aquellos que no los conocen o no lo han leído. Nacido el 31 de enero de 1954 en San Cristóbal, entonces provincia de Pinar del Río. Bateaba a la derecha. Jugó en Series Nacionales para los Vegueros a partir de 1973 hasta 1989, con una serie intercalada con los Forestales (1976-77), mientras que en Selectivas estuvo desde 1975 hasta 1988.

Internacionalmente integró los equipos Cuba en:

  • Juegos Centroamericanos- La Habana (1982), Santiago de los Caballeros (1986)
  • Juegos Panamericanos- Caracas (1983), Indianápolis (1987)
  • Copas Intercontinentales-  Edmonton, Canadá (1985), La Habana (1987)
  • Campeonatos Mundiales- La Habana (1984), Holanda (1986), Parma, Italia (1988)

En series nacionales dirigió a los equipos Sancti Spíritus (2007-09) y Pinar del Río (2011-12). Durante varias temporadas fungió como director de equipos en la liga italiana.

Que descanse en paz el gran campeón, un lugar tiene entre los grandes receptores que han representado a Cuba y le han dado tantos triunfos.

Escrito por Esteban Romero el 15 junio de 2020, consultando datos de su archivo personal y de la web http://cuban-play.com/estadisticas/de-por-vida-series-nacionales/.

“La llamada de lo salvaje (2020)”

Las historias más bellas siempre
comienzan con destrucción.”
Jack London

La llamada de lo salvaje afiche

El filme de referencia, The call of the wild en su título original, está basado en una famosa obra de Jack London y que ha sido llevada al cine en varias ocasiones, pero todos sabemos que una cosa es el libro y otra es el filme. Sin embargo, esta vez les puedo asegurar que, si existe versión más parecida al libro, esta se aproxima en más de un 95%. Así que, ante todo, hay que felicitar al director Chris Sanders por esta realización tan similar a la obra de London.

En todo filme los protagonistas son seres humanos, en este caso los aplausos son para un perro, Buck, como en la novela, el cual tiene que luchar contra innumerables vicisitudes al ser llevado por ladrones al mismo Yukón de Alaska. Este can es un cruce de San Bernardo y de Collie escocés, el cual vivía en Santa Clara, California, como todo un bitongo en casa de gente adinerada y un buen día unos rufianes vieron en él la oportunidad de hacer algún dinero y mandarlo al norte frío y nevado.

No es para describir toda la peli, la realidad es que la interpretación del perro es de lo mejor que uno pueda ver en pantalla. Es un perro con sentimiento e hiperinteligencia. Sus movimientos, reacciones y decisiones parecen ser de un ser humano y no de un animal. Lo mejor es la interpretación del perro, aunque puede que haya sido más de un perro con igual cruce el que haya actuado, algo que quien suscribe desconoce. Como se trata de una peli, todo vale a fin de que la misma sea lo más fiel a la novela y logre el debido impacto en el espectador.

Entre los actores estaban Harrison Ford, con una excelente actuación; el afro-francés Omar Sy, igualmente muy bien ajustado al rol concedido; la canadiense Cara Gee, la que luce como una descendiente de esquimal en el filme; y otro inglés, el malvado Dan Stevens. Todos ellos lograron complementar el éxito de la peli, donde, repito, el perro fue el protagonista y debería ser quien opte por el Globo de Oro y el Oscar al mejor actor, ¿por qué no? Tampoco se puede dejar de mencionar a los perros del trineo y a los lobos de las áreas circundantes, donde cada uno jugó su papel para dar más colorido a esta cinta.

Este es un filme para todas las edades y muy aconsejables para niños mayores de 7 años. La violencia existente no llega a ser la desquiciante de las películas actuales, aparte de ser poca, no hay escenas porno de ningún tipo y si mucha interacción positiva entre la mayoría de los personajes y el perro Buck.

 

Escrito por Esteban Hernández, 11 mayo de 2020

Obra, virtudes y defectos de Cecil B. DeMille, reconocido director y productor de cine

Hago películas para la gente y no para los críticos.”
Cecil B. DeMille

Cecil B. DeMille (Ann)

Cecil B. DeMille Cortesía doctormacro.dom

Cuenta la leyenda que en el 1913 dos personas estaban enfrascadas en la producción de obras teatrales, de las que sacaban su poco de ganancia. Un buen día, uno de ellos sugirió aventurarse en el mundo del cine. Aquellas dos personas eran el productor Jesse L. Lasky y el futuro director de cine Cecil B. DeMille, quienes cuando decidían su nueva aventura fueron alcanzados por un vendedor de guantes en quiebra, quien al conocer de la nueva idea no tardó en incluirse y poner algo de sus entonces magros fondos, se trataba de Samuel L. Goldwin (previamente se apellidaba Goldfish), cuñado de Lasky, ambos judíos, Lasky nacido en California y Goldwin en Polonia. La madre de DeMille era de origen judío también. Así fue que surgió la Lasky Film Company, que años después se convertiría en la Paramount Pictures. La realidad fue que DeMille comenzó a triunfar en el séptimo arte utilizando argumentos nada importantes o muy sencillos en sus filmes, pero que gustaban al público. Sin embargo, en su carrera llegó a dirigir filmes con temas bíblicos, épicos o de historia de los EE.UU.

Igualmente fue promotor de algunas estrellas de cine, como fue el caso de Gloria Swanson, Claudette Colbert y Charlton Heston entre otros. Incluso William Boyd, famoso como el vaquero Hopalong Cassidy, fue otro de los que estuvo de la mano de DeMille.

Cecil Blount DeMille nació el 12 de agosto de 1881 en Ashfield, Massachussets, hijo de padre y madre dramaturgos, por lo que el teatro le llegó desde la cuna. Su padre murió cuando tenía 12 años, pero su madre se hizo cargo de todo al crear una escuela para niñas y continuar dando clases de interpretación. DeMille en su juventud comenzó a estudiar en la Academia de Artes Dramáticos de Nueva York, donde ya su hermano William igualmente cursaba estudios. Cecil debutó como actor en teatro en 1900, con el tiempo aprendió el arte de escribir guiones y más tarde el de dirigir.

La primera película, considerada el primer largometraje en el cine, que esta nueva compañía produjo fue “The squaw man (1914)” (El prófugo) protagonizada por Dustin Farnum, cuya dirección recayó en DeMille en colaboración con Oscar Apfel, quien con la llegada del cine sonoro optó por interpretar papeles de personas de carácter. Se planeó inicialmente filmar la peli en Arizona, pero cuentan que DeMille, una vez llegado al lugar, decidió regresar en el mismo tren, ya que la capa de nieve era enorme. Su destino final fue en Los Ángeles, donde adquirió una amplia parcela con una casa de campo, donde se filmó la peli de referencia y la que le reportó unos 225 mil dólares de ganancia. Fue así que comenzó la carrera como cineasta de este director-guionista-productor, conocido por sus ideas conservadoras y y connotado opositor de los sindicatos en todo el mundo. También fue partidario de la persecución y prohibición de varios actores, actrices y directores por sus verdaderas o supuestas convicciones de ideas de izquierda o comunistas durante la caza de brujas de McCarthy. No era tampoco de buenas relaciones con otros realizadores, trató de sacar al director Joseph L. Mankiewicz de la presidencia del Directors Guild (Gremio de Directores), algo que no logró debido a la firme oposición de George Stevens y John Ford. Se le propuso la figura de Burt Lancaster para protagonizar “Sansón y Dalila (1949)” y “El mayor espectáculo del mundo (1952)”, lo que no aceptó por el hecho que Lancaster era un liberal demócrata, eso a pesar que era el actor más adecuado en físico para esos roles. Los dobles (stunts) en los filmes de batallas se quejaban siempre de la indiferencia de DeMille ante las lesiones de esos intérpretes y la muerte de caballos.

DeMille Afiches

En el período de 1919 a 1923, DeMille realizó varias comedias, y después se concentró en temas bíblicos como “Los diez mandamientos (1923)” con Theodore Roberts, y “Rey de reyes (1927)” con H.B. Warner en el papel de Jesús. Su primer film sonoro fue el drama “La incrédula (1929)” con Lina Basquette, al que le siguieron:

  • El remake de su primer oeste, “El prófugo (1931)” con Warner Baxter y Lupe Vélez
  • Los filmes históricos “El signo de la cruz (1932)” con Fredric March y Charles Lauhgton en el papel de Nerón,
  • “Cleopatra (1934)” con Claudette Colbert y Warren William,
  • “Las Cruzadas (1935)” con Loretta Young y Henry Wilcoxon
  • El oeste biográfico “Buffalo Bill (1936)” con Gary Cooper en el papel de Wild Bill Hickok, y Jean Arthur
  • El drama histórico “Corsarios de Florida (1938)” con Fredric March en el papel del pirata Jean Lafitte
  • El oeste “Unión Pacífico (1939)” con Barbara Stanwyck y Joel McCrea, cuya trama aborda la construcción de la línea ferrea en California
  • El film de acción “Policía montada del Canadá (1940)” con Gary Cooper, Madeleine Carroll y Paulette Godard

En el período de 1936 a 1945 creó y dirigió el show “Lux Radio Theatre”, al cual se invitaban actores, actrices, directores, productores y otros relacionados con el mundo del cine.

DeMille Afiches 2

En las siguientes décadas dirigió:

Sansón y Dalila

Una parte del escenario de “Sansón y Dalila”

  • El film de acción “Piratas del mar Caribe (1942)” con Ray Milland y John Wayne
  • El film de aventura “Los inconquistables (1947)” con Gary Cooper y Paulette Goddard
  • Los dramas “Sansón y Dalila (1952)” con Victor Mature y Hedy Lamarr,
  • “El mayor espectáculo del mundo (1952)” con Charlton Heston y James Stewart
  • Su último film, el remake “Los diez mandamientos (1956)”, esta vez con Charlton Heston, Yul Brynner y Edward G. Robinson

Como actor tuvo un pequeño papel en el clásico “El crepúsculo de los dioses (1950)” dirigido por Billy Wilder, y donde pudo actuar junto a una de sus estrellas promovidas, Gloria Swanson, la que actuó en seis de sus filmes. Como productor su última película fue el remake de “Los bucaneros (1958)” dirigido por su entonces yerno, Anthony Quinn, con Yul Brynner, mientras que también se presentó como narrador del corto “The heart of show business (1957)” (El corazón del negocio del espectáculo) con Harry Belafonte y Cantinflas. Como mérito a sus realizaciones, se estableció un premio, para directores y actores/actrices destacados, que lleva su nombre, y se otorga anualmente en el conocido certamen de Globo de Oro.

Su sobrina, Agnes de Mille fue coreógrafa de la obra teatral Oklahoma, que poco después fue llevada al cine.

Nominado para OSCAR como mejor director por “El mayor espectáculo del mundo (1952)”, y como mejor film por “Los diez mandamientos (1956)”. Obtuvo este premio como mejor film por “El mayor espectáculo del mundo (1952)”, así como premios en honor a su carrera y el Irving Thalberg en 1950 y 1953, respectivamente.

Nominado para DGA como mejor director por “El mayor espectáculo del mundo (1952)”. Por igual film recibió Globo de Oro en igual categoría, así como el primer premio con su nombre en dicho certamen. Obtuvo Palma de Oro en el festival de Cannes por “Unión Pacífico (1939)”.

En resumen, dirigió 80 filmes entre 1914 y 1956, productor de 86, guionista de 22 y actuó en 19 películas. Falleció el 21 de enero de 1959 en Hollywood, Los Ángeles, a causa de una enfermedad cardiaca.

Fuentes

Greenfeld Josh. 1959. Cecil B. DeMille: el patriarca de Hollywood. Bohemia, 22 febr. pp 44-46.

Stephan Ed. Minibiography Cecil B. DeMille. IMDB.com. https://www.imdb.com/name/nm0001124/bio?ref_=nm_ov_bio_sm

 

Escrito por Esteban Hernández, 3 mayo de 2020

El carbón como factor del calentamiento del planeta y la afectación de la franja de coral

La emblemática Gran Barrera de Coral de Australia está
experimentando su tercer evento de blanqueamiento de
corales en cinco años. El blanqueamiento de 2020 es grave y
está más extendido que los eventos anteriores”.
Universidad James Cook

Calentamiento global

Uno no sabe cómo cambiarán las cosas después que se supere esta calamidad provocada por el coronavirus, pero si es evidente que la energía sucia, entiéndase petróleo, gas y carbón, ha provocado el calentamiento del planeta en 1.5 grado. Cualquiera puede preguntarse qué pasa con ese resultado térmico, pues muchas cosas adversas, una de ellas es el blanqueamiento de la gran barrera de coral de los océanos, proceso de debilitamiento de los arrecifes de coral que se manifiesta con la pérdida de color o muerte de los protozoos simbiontes.  Esta afectación es la tercera vez que ocurre en el último lustro y se debe al fuerte calentamiento de las aguas y su acidificación.

El culpable principal de este fenómeno adverso es el CO2 producido por la quema de combustibles fósiles como el carbón, gas y petróleo. Lo peor es que se llegue a un punto de irreversibilidad, algo que puede suceder de continuar este proceso de depauperación. A esta situación contribuyen los países productores y consumidores de carbón. Veamos las estadísticas, para identificar los responsables de este infortunio.

Carbón 10 primeros productoresLógicamente, aquellos que producen carbón, son, por consiguiente, los mayores consumidores. La salud del planeta depende en buena medida de la salud de los océanos, la que se afectará cada vez más de continuar la depauperación del clima y el ambiente en general. La destrucción de la franja de coral se añade a las tantas agresiones de la biodiversidad del planeta que se producen de manera permanente.

Carbón primeros consumidores

Llegado a este punto, no queda otra alternativa que la gestión ciudadana mancomunada a fin de exigir a los gobiernos la reducción del consumo de carbón y destinar más fondos para el consumo de energías renovables y la búsqueda de nuevas fuentes menos agresivas con el ambiente.

Fuentes

Anon. 2018. Ranking mundial de los principales países consumidores de carbón 2018. Statista. https://es.statista.com/estadisticas/635491/paises-lideres-en-el-consumo-de-carbon/

Hernández Henar. 2018. El carbón seguirá siendo la principal fuente de energía en el mundo. Atalayar. https://atalayar.com/content/el-carb%C3%B3n-seguir%C3%A1-siendo-la-principal-fuente-de-energ%C3%ADa-en-el-mundo

Montojo Marta. 2019. Un informe de la ONU denuncia a los países productores de combustibles fósiles. Climatica. https://www.climatica.lamarea.com/informe-onu-brecha-produccion-combustibles-fosiles/

Elcacho Joaquim. 2020. La Gran Barrera de Coral sufre el peor episodio de blanqueamiento de la historia. La Vanguardia, 7 abr. https://www.lavanguardia.com/natural/20200407/48373751163/gran-barrera-coral-australia-peor-blanqueamiento-historia-universidad-james-cook-calentamiento-agua-crisis-climatica.html

 

Escrito por Ricardo Labrada, 3 mayo de 2020

“Crown heights (2017)” y cómo condenar a un inocente

Donde no hay humanidad, no hay justicia.”
Abhijit Naskar (1991, India, neurólogo y escritor)

Crown heights

El título de este film, dirigido por Matt Ruskin, responde al de un barrio céntrico de Brooklyn, Nueva York, que, por lo visto, está muy poblado de afro-estadounidenses y de otros provenientes de Haití, Trinidad y otras islas del Caribe.

La trama no es muy complicada, es tomada de hechos reales, que una vez más demuestran las enormes debilidades del sistema judicial y penitenciario de un país.  Una vez más queda claro el nivel de pobreza y miseria de algunas de estas familias negras, las que sobreviven como medios de distribución de drogas en muchos casos. La peli sugiere que los casos de homicidios hay que cerrarlos como sea, así sean inocentes los condenados culpables. Según una estadística aparecida al final del film, hay más de 2.5 millones de presidiarios en EE.UU., de los cuales, se estima 120 mil son inocentes. Imaginemos a un inocente condenado a cadena perpetua, ¿quién le devuelve la vida perdida en prisión cuando se demuestre la injusticia? Eso, si se llega a demostrar, lo cual no parece siempre muy probable.

La corrupción policial, por un lado, los jueces entregados a falsas pruebas y a procedimientos dudosos de verificación, donde una palabra mal utilizada sin intenciones se puede convertir en caso de perjurio, todo eso demuestra que hay muchas cosas que no funcionan bien. A ello hay que sumar el régimen carcelario, de espanto, cuando las zurras a los presidiarios pueden ser incontenibles y terminan con aislamiento severo del reo golpeado.

De esta película ni se habla, sus actrices y actores no son muy conocidos, su trama es un clavo duro de asimilar para los que proclaman la existencia de otro ambiente agradable e irreal. Condenamos las tiranías y las dictaduras sin piedad, algo muy justo, pero no queremos aceptar las imperfecciones de la llamada democracia, nos da miedo hablar al respecto cuando se trata de groseras violaciones de los derechos humanos.

Es de felicitar al director y al resto del equipo que realizó esta película. Más cinematografía seria y basados en la realidad es lo que la humanidad necesita, y no la caterva de filmes de acción o ciencia ficción sin sentido que en la actualidad se producen y no enseñan nada.

 

Escrito por Esteban Hernández, 20 abril de 2020

Chuck Connors, pelotero y actor de cine

No quiero que mis hijos crezcan con la idea que no
hay nada destructivo este mundo. Quiero que ellos
sepan que hay bueno y malo, que pueden afectar nuestras
vidas fisicamente, como es el caso de las armas que matan y
las drogas dañinas para todos, por lo que no todo significa
que estemos bien.”
Chuck Connors

Chuck-Connors-Rifleman-Comic

En el béisbol cubano se vio jugar a la figura del gigante Chuck Connors, medía 196 cm., defendiendo la primera base del Almendares, equipo que se coronase campeón en las temporadas de 1948-49 y 1949-50, así como en la Serie del Caribe de 1949 en la Habana. Dos años después de jugar en Cuba, Connors se convirtió en actor de cine para luego convertirse en héroe de la serie televisiva “El hombre rifle (1958-63)” encarnando el papel de Lucas McCain.

Veamos algunos datos biográficos de este pelotero-actor. Kevin Joseph Aloysius Connors nació en Brooklyn, Nueva York, hijo de padres irlandeses, inmigrantes del Dominio de Terranova, Canadá. Su padre era estibador en los muelles de la Gran Manzana y su madre, ama de casa. Lógicamente, era una familia católica, y Chuck fungió como monaguillo en la Basílica Nuestra Dama de la Ayuda Perpetua en su barriada.

Mientras cursaba estudios primarios y secundarios, mostraba sus habilidades en el deporte. Logró destacarse tanto en baloncesto como en béisbol, por lo que no le fue difícil obtener beca para la Universidad de Seton Hall, en South Orange, estado de Nueva Jersey. Esos estudios fueron detenidos cuando se alistó en las fuerzas armadas en 1942, donde fue instructor de tanques de guerra en Fort Campbell, Kentucky, y después en West Point, Nueva York.

Ya libre de su servicio en las fuerzas armadas, Connors comenzó a jugar baloncesto con el recién estrenado equipo Boston Celtics de la NBA, pero su pasión era el béisbol y los Dodgers, por lo que en cuanto lo firmaron, abandonó el deporte de las canastas para entrenar y jugar con los Dodgers Newport News de la Liga Piedmont (clase B).

Chuck Connors basketball

Es prudente aclarar que profesionalmente Connors ya había jugado béisbol con los Dodgers Newport en 1940, que entonces eran parte de la Liga Nordeste Arkansas (clase D) y con los Marineros Norfolk en 1942 de la misma liga Piedmont.  Su llegada a Grandes Ligas ocurrió con los Dodgers de Brooklyn en 1949, con una sola vez al bate sin consecuencias. En la temporada de 1951, regresó, pero para jugar con los Cachorros de Chicago, participando en 67 juegos, y promediando .238 al bate, con 8 extrabases, incluido par de jonrones. En la siguiente temporada, jugó regular para los Angelinos de los Ángeles de la Liga Costa del Pacífico (AAA), con un desenvolvimiento modesto ofensivamente.

Chuck Connors, en la temporada de 1948-49 de la Liga Cubana, bateó para .257, con 15 extrabases y 35 empujadas. En la I Serie del Caribe (1949) en la Habana su bateo fue desbordante, lo que se evidencia con el astronómico promedio de .409, además de co-liderar en dobles (3) y empujar 5 carreras. En 1949-50 bateó mucho en el inicio de la temporada, pero luego hubo un notable descenso y fue mandado a casa antes de la Serie del Caribe debido a bajo rendimiento. Así y todo, tuvo mejor promedio de bateo, .287, pero con menos extrabases y carreras empujadas, 10 y 17, respectivamente.

Este pelotero-actor clasifica como uno de los doce deportistas que han logrado jugar en las ligas máximas de dos deportes muy populares en EE.UU. como la NBA y la MLB.

Chuck Connors baseball

Su paso por el mundo del cine comenzó en 1952, cuando actuó como capitán de policía en la comedia “La impetuosa” de George Cukor protagonizada por dos grandes de la pantalla, Katharine Hepburn y Spencer Tracy. Luego actuó como actor de reparto, a veces no acreditado, en filmes o seriales para la TV, como filmes para el cine. Muchas veces interpretó papeles de villano o tipo duro. El que suscribe le recuerda así en algún que otro capítulo de “La Ley del Revolver (1956)”, pero logró su apogeo cuando encarnó a Lucas McCain como hombre rifle en el serial del mismo nombre desde 1958. Su carrera se extendió sin glorias hasta después de su muerte, siempre en filmes o seriales.

En resumen, actuó en 136 títulos entre 1952 y 1992. Dirigió una película en 1982, “Había una pequeña niña”, y escribió guiones para su serial de Hombre Rifle. Su fallecimiento ocurrió el 10 de noviembre de 1992 en Los Ángeles, California, producto de cáncer pulmonar y neumonía.

 Fuentes

Anon. Chuck Connors. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/c/connoch01.shtml

Anon. Chuck Connors. IMDB.com. https://www.imdb.com/name/nm0175200/?ref_=nv_sr_srsg_0

Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. pp. 306-324

 

Escrito por Esteban Romero, 18 abril de 2020

En el quincuagésimo aniversario de su desaparición, recuerdos sobre los Beatles

La realidad deja mucho a la imaginación.”
John Lennon

Beatles Please Please me

No es muy difícil rememorar algo de la juventud vivida, la que cuando la tuvimos, realmente no supimos apreciar en toda su extensión, pero como dice el refrán, nadie nace sabiendo.

Hace cincuenta años que la agrupación musical de los Beatles desapareció de la escena. En estos días he podido conocer un poco más sobre esos músicos, que me hicieron bailar en múltiples ocasiones, a veces de manera delirante. Según Wikipedia, ya en 1956 John Lennon era parte de un grupo llamado Skiffle Craze, algo así como Locura de Craze. Supongo que el grupo haya sido de Liverpool. Lennon después pasó a tocar con The Quarry Men, donde Paul McCartney lo conoció en 1957. El joven Pablito tenía 15 años, pero era todo un artista guitarra en mano, por lo que no dudaron en incluirlo en el grupo. McCartney, a su vez, invitó a su amigo George Harrison a que se uniera al grupo. Harrison tenía 14 años en enero de 1958. Los Quarry cambiaron de nombre y pasaron a llamarse Johnny and the Moondogs (Johnny y los Perros Lunares). En 1960, se incluyó el bajista Stuart Sutcliffe, quien fue promotor de la idea de crear un grupo musical nuevo y original, en el cual Pete Best fue su primer baterista.

¿De dónde le vino el nombre? Buscaron algo que supiera a insecto. Ya había un grupo llamado The Crickets (Los Grillos). Entonces pensaron en Escarabajos (Beetles), y ahí fue cuando a Lennon se le ocurrió cambiar una E por una A. La música se le llamaba Beat, que se puede traducir como Golpe o Ritmo figuradamente. Así surgió el nombre de Beatles, grupo que tocaba lo mismo en Liverpool que en Hamburgo, Alemania. En la medida que fueron tomando fama, se hacía necesario un representante y un productor. Brian Epstein fue su representante por largo tiempo, mientras que George Martin les proporcionó la debida producción.

El grupo tuvo la baja de Sutcliffe en 1961, mientras que Best se separó en 1962, fue entonces que entró el conocido Ringo Starr. Su primer album de larga duración fue Please Please Me, que fuera lanzado el 22 de marzo de 1963 en el Reino Unido, fecha que puede considerarse como el inicio de la Beatlemanía.

El grupo tocaba piezas de figuras conocidas en el mundo del rock, como fueron Roll over Beethoven de Chuck Berry, Twist and shout (también conocida como Shake it up, baby) de Phil Medley y Bert Russell; Mr Moonlight de Roy Lee Johnson; y Hard day’s night de Alun Owen, así como canciones originales, casi siempre de la autoría de Lennon & McCartney, como fueron Love me do, Please Please me, I saw her standing there, Ask me why, She loves you, Help, Can´t buy me love, From me to you, Yesterday, All you need is love entre otras.

Ni idea tenía en 1962, estando en Cuba, de la existencia de este grupo, ni que existiera un ritmo llamado Twist, que fuera muy popular entonces en los EE.UU. En setiembre de 1962 estaba en la URSS, donde la música más popular para bailar era el Charleston con ritmo de foxtrot o swing, no siempre permitido en todos los bailes estudiantiles, ya que se entendía que era un producto americano. Así que a aprender a bailar waltz, no hubo más remedio, y alguna pieza más con ritmo de caballito que se tocara, lo cual no fue obstáculo para que el twist llegara a nuestros oídos a mediados de 1963, más que todo por los discos que traían consigo los estudiantes africanos.

No fue hasta octubre de 1964, ya en Kiev, que oí por primera vez una canción de los Beatles, Can´t buy me love, y luego Twist & Shout, ambas en un single que era propiedad de un estudiante somalí. Aquel compañero me invitó a que bailara la primera pieza mencionada, obviamente como twist y no lo defraudé. Poco a poco llegaban los álbumes de larga duración de los Beatles, cuyas canciones arrebataban a los jóvenes. Así y todo, era un producto del imperialismo y en la URSS estaba prohibida su reproducción en bailes públicos o estudiantiles, algo que se mantuvo por largo tiempo. La prohibición incluía cualquier música que se pareciera a la de los Beatles y los Rolling Stones.

En Cuba trataron de opacar la Beatlemanía con el ritmo Mozambique, el cual duró poco realmente. En honor a la verdad, no recuerdo haber oído que existiera prohibición, pero sí no se oía en ninguna radioemisora nacional, ni siquiera se mentaban en los medios públicos. En 1965, la Reina Isabel II designaba a los Beatles como miembros de la Orden del Imperio Británico, nombramiento a propuesta del Primer Ministro Harold Wilson, el cual hasta ese momento se le otorgaba solo a veteranos de guerra y a líderes civiles. Silencio absoluto en la Habana y el resto del territorio nacional.

Unos estudiantes cubanos de economía agrícola en la URSS habían viajado de práctica a Cuba en el verano de 1967 y regresaron a la URSS a bordo de un buque soviético, donde viajó inesperadamente un alto dirigente del gobierno cubano, cuyo nombre prefiero reservarme. Los estudiantes, por costumbre, se reunían en la noche, ponían alguna música pop y a bailar, pero con la presencia de ese dirigente, se dedicaron a hacerlo en lugares reservados y a veces en hora de la madrugada, querían bailar y que no los oyeran. Usualmente esos bailes se hacían en la noche, donde está la cancha de volibol, el que se juega con una pelota atada a una cuerda y así evitar que cayera al mar, o en su lugar, al lado de la piscina, pero ni hablar de hacerlo en esos lugares tan públicos en el barco. Fue así que comenzaron a esconderse para bailar lo que querían, que no era solo poner a los Beatles o la música pop, a los cubanos bastante nos gusta movernos con el son y el bolero también. Los estudiantes ignoraban que la seguridad personal del dirigente estaba al tanto de todo y le informaba sobre lo que ocurría a su alrededor. Sorpresa tuvieron cuando el alto dirigente se personó sorpresivamente en uno de esos bailes reservados y les pidió que siguieran con libertad. El buque, después de atravesar el Bósforo, paró brevemente en Bulgaria, donde a esa persona la estaban esperando, luego iría a la URSS.

Sea por lo que sea, un mes después de este hecho, se comenzó a oír música pop de todo tipo en la radio cubana. La prohibición encubierta desapareció, algo que los cubanos deben agradecer a esos estudiantes. La música no intoxica a nadie, alegra y da deseos de vivir. Fue desde entonces que los Beatles aparecieron en la radio cubana conjuntamente con otros grupos como los Rolling Stones, Monkeys, Mama & the Papa, Beach Boys y otros.

Nunca he llegado a entender la razón para erigir un monumento a John Lennon en la Habana. No lo critiqué, aunque no lo entendí entonces ni tampoco ahora. Una bonita explicación de los hechos reales no hubiera venido mal, pero no la hubo.

Es prudente aclarar que las llamadas democracias populares, Hungría, Polonia, Checoslovaquia, Bulgaria, Yugoslavia y Rumania, no llegaron a aplicar tales prohibiciones. Allí se oía de todo y los grupos nacionales trataban de imitar a los occidentales. Lo hacían como una manera de contrarrestar las trasmisiones de occidente, que venían todas con mucha Beatlemanía. No había necesidad de identificar esa música con el imperialismo. Bastaba hospedarse en el Stadt Berlín de la RDA o DDR para uno darse cuenta de la competencia que mantenían las radioemisoras de las dos partes de Berlín. Les aseguro que la oriental superaba en calidad de música pop a la occidental, aunque Ud. no lo crea.

La triste noticia de la desaparición de los Beatles llegó en 1970, para aquellos, como el que suscribe, que le teníamos como ídolos, fue un duro golpe. No cabía en nuestras cabezas que se fueran y que no les oiríamos más tocando juntos. Unos decían que era por McCartney, otros por Ono, la compañera de Lennon, en fin, nadie sabe la verdad a ciencia cierta. Tuve la suerte de ir a Inglaterra en 1972 por unos meses, donde adquirí álbumes y libretos sobre ellos. En las victrolas de los pubs no faltaban sus canciones, que uno trataba siempre de oír. La realidad fue que se fueron para no volver, aunque su recuerdo perdura por esa revolución musical que nos dio varios momentos de alegría.

Escrito por Ricardo Labrada, 15 abril de 2020, con información de la historia de los Beatles consultada en Wikipedia.