Edward Colston, comerciante de esclavos y con título de filántropo, toda una paradoja

La esclavitud es robo, robo de la vida, robo del trabajo,
robo de toda propiedad o producto de ese trabajo,
robo de niños que el esclavo procree.”
Kevin Bales (1952, profesor Universidad de Nottingham)

Monumento a Edward Colston en Bristol, Inglaterra, ya derribado

A raíz del asesinato del afro-estadounidense George Floyd en Minnesota en 2020, se destapó con fuerza el movimiento de Black Lives Matter en los EE.UU. y en buena parte de Europa. Fue entonces que, en el Reino Unido, país con una larga tradición racista, las protestas tomaron fuerza y llegaron hasta la ciudad de Bristol en la parte meridional de Inglaterra, donde aún se le rinde honores a una persona de nombre Edward Colston.

El autor estuvo en Bristol en una ocasión y no vio la estatua erigida a este personaje allí. Es de suponer que las personas, con las que el autor interactuó, que habían residido antes en Londres y Oxford no era asunto que les interesase, o quizás ignoraban la existencia de ese monumento. Así que no hay a quien culpar por esa omisión, mejor así. Tampoco uno fue allí a saber de historia, era otro el objetivo de la visita.

Las protestas provocaron la caída de la estatura de Colston, algo que regocijó a los manifestantes en la ciudad ya indicada. Ahora veamos el historial de este personaje, el hijo mayor del mercader William Colston nació el 2 de noviembre de 1636 en Bristol. Edward Colston, políticamente fue miembro del Partido Conservador Británico, los conocidos como Tory, en su juventud comenzó a trabajar en el mundo del comercio, sobre todo en la compra-venta de telas, vino y azúcar. Pasó luego, en 1680, a trabajar en la Royal African Company, donde el comercio era oro, marfil y esclavos negros.

Plazas (2020) relata que entre 1672 y 1689 Colston compró, vendió y transportó a unos 80.000 hombres, mujeres y niños. En cada barco de su propiedad viajaban cientos de africanos apilados, con poco aire para respirar, casi sin comida ni agua y sin ningún lugar donde hacer sus necesidades más que sobre sus propios cuerpos. Entre 10 y 20 de cada 100 de ellos morían durante la travesía. Llegado al destino final, se le sometía a trabajo forzado sin ninguna remuneración.

Colston se enriqueció e invirtió su fortuna, salida del sacrificio de los esclavos negros, en el financiamiento de varias obras de caridad en Bristol, entre ellas la construcción de hospitales, iglesias, escuelas y residencias para personas sin hogar y ancianos.

Paradójico que un hombre de buenos sentimientos con su raza, sea un criminal con la otra opuesta, a la que, no es de dudar, debe haber considerado como animales y no seres dotados de lo mismo que cualquier humano.

Era tan “bondadoso” Colston que en Bristol se le erigió una torre en su honor, existe la sala Colston, la avenida Colston, la calle Colston, la escuela para niñas de nombre Colston y la escuela primaria Colston, además de un monumento, erigido en 1895, que ya fue derribado y sacado en 2020, pero no destruido. Cuando murió pidió que le hicieran un funeral modesto, sus deseos fueron incumplidos, luego enterrado en la iglesia de Todos los Santos de Bristol.

Los turistas que visitan a Bristol y conocen la historia, se preguntan la razón por la que existen tantos lugares que rinden honor a este personaje (Parkes 2020).

Es verdaderamente toda una burla llamarle a este hombre filántropo. La filantropía se considera la tendencia a procurar el bien de las personas de manera desinteresada, incluso a costa del interés propio, pero cuando se habla del beneficio se incluyen las personas de todas las razas. No se puede ser filántropo de blancos y torturador de negros, ambas cosas son incompatibles, de ahí el título de este artículo, toda una burla a la verdadera historia de este personaje.

Fuentes

Plazas Natalia. 2020. La historia detrás del esclavista británico Edward Costón. France24.com, 10 junio. https://www.france24.com/es/20200609-protestas-racismo-bristol-edward-colston.

Parkes Pamela. 2020. Who was Edward Colston and why is Bristol divided by his legacy? BBC News, June 8. https://www.bbc.com/news/uk-england-bristol-42404825

Escrito por Ricardo Labrada, 10 marzo de 2021

 

Thaddeus Stevens, un político a favor de la justicia social y la igualdad racial





Nuestro objetivo no debería ser solo poner fin a esta terrible guerra ahora,
sino evitar que se repita. Todos deben admitir que la esclavitud es la causa
de ello. Sin esclavitud, este día deberíamos ser un pueblo unido y feliz.
Thaddeus Stevens

La figura de referencia no es muy ampliamente conocida, me atrevo a afirmar que ni los actuales senadores republicanos en EE.UU. le conocen o le recuerdan. De eso da cuenta un reciente artículo publicado por la MSNBC.com.

Thaddeus Stevens nació el 4 de abril de 1792 en Danville, Vermont, quien en su juventud estudió leyes, lo que comenzó a practicar en el Estado de Pensilvania en 1816. Stevens conoció de cerca el sistema opresivo de esclavitud imperante en su país, por lo que tan pronto le fue posible se opuso firmemente a la servidumbre y defendió a un gran número de fugitivos sin honorarios.

Este ilustre político demostró ser amigo de los bancos, las mejoras internas y las escuelas públicas y enemigo de los masones, los demócratas jacksonianos y los esclavistas. Fue miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos (1849-1853), abogó por aumentos de tarifas y se opuso a la disposición de esclavos fugitivos incluida dentro del Compromiso de 1850. Como afirma MSBNC.com, Stevens fue un ícono de los derechos civiles y un exacto aliado que los negros estadounidenses necesitarían nuevamente hoy.

Fue presidente del Comité de Medios y Arbitrios y más tarde del Comité de Apropiaciones, donde con su elocuencia característica y sus dotes de parlamentario pudo ejercer el rol de liderazgo entonces necesitado.

Stevens y otros miembros del congreso encontraron mucha oposición a sus ideas de alejar a los EE.UU. de su pasado racista durante la guerra civil, lo cual desafiaba la opinión del presidente Andrew Johnson, sucesor de Abraham Lincoln.

Lo interesante de Stevens, algo que tiene vida aún en EE.UU., es que se dio cuenta que los estados sureños vencidos durante la Guerra se comportaban como provincias conquistadas, donde no se aplicaban las limitaciones de la Constitución.

Tampoco aceptaba la noción que “una raza de hombres debe tener el derecho exclusivo de gobernar esta nación para siempre” sobre todas las demás: “¿En qué se diferencia esto de la esclavitud?” A su vez abogó por no darle asiento en el parlamento a los estados secesionistas hasta que no otorgaran derechos a los residentes negros antes esclavizados.

Para Stevens lo justo no era necesariamente lo popular, por lo que siempre luchó por la justicia y afirmaba: “La concesión mutua, por lo tanto, es nuestro único recurso, o las hostilidades mutuas.”

Le tocó a Stevens comenzar el juicio político del presidente Johnson, una especie entonces de Donald Trump. El proceso se inició en el Senado el 25 de febrero de 1868. Stevens estaba terriblemente enfermo cuando comenzó el juicio, hasta el punto de que solo pudo leer la mitad de sus alegatos finales antes de pasarlos a uno de sus compañeros fiscales. La justicia no prevaleció, ya que por un voto en contra Johnson no llegó a ser condenado.

El 11 de agosto de 1868, fallecía Stevens en Washington, D.C. Su figura fue algo olvidada, excepto en los estados secesionistas, donde ha sido vilipendiado como todo un tirano, mientras los historiadores del lugar se han encargado de enterrar cuanto vestigio exista del ideario de este ilustre y excepcional político.

Sus ideas se mantuvieron hasta el final de sus días. Se cuenta que supo que su entierro se haría en lugar que no permitía el entierro de los negros, por lo que inmediatamente compró una parcela en un cementerio integrado.

Fuentes  

Brown Hayes. 2021. Social justice and impeachment: Thaddeus Stevens was a trailblazer for both. MSBNC.com, Jan. 18. https://www.msnbc.com/opinion/social-justice-impeachment-thaddeus-stevens-was-trailblazer-both-n1254561?icid=msd_topgrid.

Anon. 2015. Stevens, Thaddeus. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Escrito por Ricardo Labrada, 22 enero de 2021

 

La figura de Pablo Lafargue

“Sano de cuerpo y de espíritu, me mato antes de que la implacable vejez,
que me roba uno a uno los placeres y alegrías de la existencia y que me
despoja de mis facultades físicas e intelectuales, paralice mi energía y
rompa la voluntad y me convierta en una carga para mí y los demás.”
Nota dejada por Lafargue antes de su suicidio y el de su esposa Laura
26 noviembre de 1911, Draveil, Francia

Paul Lafargue y Laura Marx

Esta vez le toca el turno a la biografía de un cubano. Digo cubano, aunque el que suscribe no está seguro que así se sintiera este personaje célebre. Después de haber escarbado bastante en la biografía de Pablo Lafargue Armagnac en cubano o Paul Lafargue Armagnac en français, no he encontrado nada escrito por Lafargue sobre la tierra que lo vio nacer el 15 de enero de 1842 en la bella y folclórica Santiago de Cuba.

Nació en Cuba, hijo único en el seno de una familia de padre hacendado francés y de madre mestiza, cuyos abuelos maternos eran una india oriunda de Jamaica y un haitiano, llegado a la isla tras la revolución en la entonces isla de Saint-Domingue. Su padre también había abandonado Haití para continuar sus negocios de café en Cuba.

Así que Pablo en su niñez no sufrió necesidades de carácter material. Se dice que recibió instrucción primaria de la mano del también poeta y conspirador Francisco Muñoz del Monte.  

A mediados de 1851 François Lafargue, padre de Paul, y toda su familia partieron de Santiago de Cuba rumbo a Francia, concretamente a Burdeos, capital de Aquitania, tierra natal de François. Ese fue el adiós para siempre de Paul de la tierra que no lo vería más. Su madre escribió en ese momento que, Paul se llevaba la herencia de “la sangre de tres razas oprimidas” y también una conducta que nada tenía que ver con el estilo refinado europeo.

En Burdeos y Tolosa continuó sus estudios primarios-secundarios el niño y luego adolescente Paul, los que terminados le dieron la opción de estudiar medicina en la Universidad de París, cuyos estudios logró terminar. No obstante, convertido en médico, se dio cuenta que la política le atraía, era una época de revoluciones y no tardó en adherirse al movimiento del filósofo francés Pierre-Joseph Proudhon, iniciador del movimiento anarquista, el cual unió fuerzas con otros políticos como los rusos Mikhail Alexandrovich Bakunin, Piotr Alexeivich Kropotkin y el italiano Errico Gaetano María Pasquale Malatesta.

Ya antes de 1865 Lafargue se declara socialista, materialista y ateo, y comienza a colaborar en la revista “Rive Gauche” (Orilla de Izquierda). Fue en ese año que conoció al filósofo y economista alemán Carlos Marx en Londres. Lafargue se adhirió entonces a la I Internacional. Poco después fue nombrado miembro del Consejo de esa organización. En ese período fue que conoció a su media naranja, Laura, la segunda hija del matrimonio de Marx con Jenny von Westphalen. Esa relación no fue muy del gusto de Marx, quien llamó a Lafargue y le hizo saber que estaba en la obligación de reconsiderar su modo de hacerle la corte a su hija. Marx se oponía a los toqueteos u otras manifestaciones de cariño de Lafargue para su novia. Tampoco le agradaba Lafargue, a quien llamaba el Negro, por el color de su piel. Esto es algo recogido por varios autores e incluso algunos biógrafos, lo cual indica que Marx no era tan ideal como lo pintan los historiadores como Afanasiev. Tenía sus prejuicios y no pocos con respecto a las personas provenientes del mundo entonces colonizado.

Así y todo, cabe señalar que Lafargue era un hombre incansable, participante en múltiples actividades a favor de la causa del proletariado. De forma resumida:

  • Participante en la sección francesa de la “Asociación Internacional de Trabajadores” (AIT), que fuera conocida como la Primera Internacional) y miembro de su Consejo General.
  • Libre pensador, ingresó en la logia Masónica L´Avenir, algo contradictorio si se había declarado ateo. Es de suponer que su afiliación haya durado hasta que se unió a los políticos comunistas.
  • Se opuso al régimen de Napoleón III, por lo cual fue expulsado de Francia en 1865.
  • En 1870 Lafargue llegó a España, donde colaboró con el movimiento obrero español, y se convirtió en uno de los dirigentes socialistas del país. Junto a Laura, les hablaba a los obreros españoles sobre las ideas de Marx y Engels.
  • Juan José Morato, sin restarle mérito a Pablo Iglesias como fundador del PSOE, reconoció que el Partido Socialista debió su creación en buena medida a la labor inicial desplegada por Lafargue.
  • Traductor al francés de la obra magna de su suegro, “El Capital”, y Marx no dejó de criticarlo, ya que alegaba que Lafargue trataba de simplificar sus escritos con traducciones no fieles a todo lo que aparecía en texto. Lafargue hacía este trabajo en unión de Laura Marx, que conste.
  • De regreso en Francia, colaboró con los diarios L’Egalité Socialiste y L’Humanité.
  • Dirigió el Congreso de la II Internacional Socialista (1889).

En el tiempo de actividad política en España, el hijo de Lafargue y Laura, Etienne fallecía el 2 de julio de 1872, triste evento que aceleró la salida de la pareja franco-alemana de España de regreso a Francia. Retorno nada agradable, pues a la llegada a París, Paul fue arrestado por las autoridades locales. Liberado se dio a la tarea de la organización del Partido Obrero Francés conjuntamente con Jules Guesde, uno de los primeros dirigentes de ese partido.

A Lafarque se debe también la adopción del Primero de Mayo como día de los obreros, fecha adoptada en el Congreso de la Internacional Socialista de 1889.

Mucho de lo que pudo hacer Lafargue se debió a la fortuna heredada de su padre, la que un buen día terminó, por lo que Paul y Laura se vieron en la necesidad de vivir también del sostén dado por Federico Engels.

Aunque Lafargue hay que verlo como un activista muy dinámico del movimiento socialista del siglo XIX, él fue capaz de escribir algunas obras, entre ellas:

  • El socialismo y la conquista de los poderes públicos (1899)
  • El determinismo económico en Karl Marx (1909)

Sin embargo, su obra más famosa, quizá por ser la más atrevida, fue “Le droit a la paresse” o “El derecho a la pereza (1883)”. Vaya coincidencia, justamente concluida su escritura en el año de la muerte de su suegro, Carlos Marx. El que suscribe no cree haya entendido cabalmente lo que Lafargue deseaba manifestar después de leída esa obra. Es cierto que el ocio ha sido un lujo de las clases ricas, lo que les ha permitido estudiar y apreciar obras artes y teatrales, por lo que luchar por las ocho o menos horas de trabajo diario es una reivindicación para que los trabajadores puedan superarse. Al parecer, a Vladimir Ilich Lenin no le debe haber gustado mucho esa obra, ya que fue el líder bolchevique quien pronunció el principio socialista “El que no trabaja no come”.

Los diferentes críticos de “El derecho a la pereza” lo han visto a su manera. Unos hablan de hedonismo, sinónimo de búsqueda del placer y el bienestar en todos los ámbitos de la vida, otros de sátira del mundo laboral. Otros dicen que es el derecho, no a la vagancia, sino al ejercicio libre del culto a la ciencia, al arte y al entretenimiento. Muy bien todo, pero sin olvidar que el valor de un bien o servicio está determinado por la cantidad de trabajo socialmente necesario para producirlo, sobre lo cual Lafargue no escribió.

No se puede pretender tener confort y bienestar sin bienes de consumo, incluido los alimentos, por lo que sin trabajo no hay nada. Las masas han sido explotadas por el gran capital, de acuerdo, pero nadie puede prescindir de muchas cosas necesarias para la vida. La agricultura implica trabajo, a veces trabajo duro, pero sin ella no habría producción de alimentos. Así que la poesía es válida cuando el estómago está lleno y otras necesidades satisfechas también. Es posible que el título no haya sido el más adecuado, ya que su intención en todo caso fue denunciar la explotación a la que estaban sometidos miles de obreros en el mundo, con horarios prolongados de trabajo diario.

Otro aspecto que me llamó siempre la atención es saber que dijo Lafargue de la tierra que le vio nacer. Durante la segunda mitad del siglo XIX Cuba sufrió tres guerras, una reconcentración en 1896, entiéndase como bloqueo forzoso de los agricultores para así evitar ayudas de alimentos a los insurrectos cubanos, lo cual se tradujo en hambrunas y epidemias. Seguros todos estamos que Lafargue enterado estaba de lo que ocurría en Cuba, pero ni una palabra de su parte al respecto, nada.

Roa afirmó que Lafargue habló a favor de la independencia de los países de América del Sur: “El estado mayor capitalista que administra la riqueza nacional inmovilizada en los trusts y ferrocarriles, dirige la política; prepara una federación panamericana, reverso agresivo de la doctrina Monroe, y fuerza al gobierno de Estados Unidos a transformarse en protector de las naciones de América del Sur para acaparar sus mercados en detrimento de la industria europea y a negar la tradicional política pacifista para lanzarse en el camino del imperialismo, a la conquista de colonias y despensas.”

De acuerdo, pero ¿era tan difícil hacer un paréntesis y hablar de las miserias en su tierra natal? ¿Hablar de los miles de cubanos que se lanzaron al campo de batalla por la independencia de su país? Cabrera Peña menciona un hecho que lo dice todo. Un grupo de revolucionarios cubanos se le acercó a Lafargue para solicitar de él su apoyo a la causa independentista cubana. La respuesta fue: “Una huelga en Francia vale más que todas las guerras cubanas.

El último hecho fue el suicidio de él junto a Laura. Cada persona es un mundo y hay veces que existen condiciones que obligan a tomar decisiones difíciles o la más difícil, lo es la muerte. Es cierto que ellos estaban pasando por una difícil situación económica, pero como ellos había miles de obreros en todo el mundo en situaciones muy adversas. ¿Qué mensaje se le trasmite a la clase oprimida cuando sus consejeros se suicidan? La vejez es un tesoro en la vida de cualquier ser humano, se afrontan problemas, es cierto, pero no es para darla como una justificación.

Fueron al cine y al regreso Paul inyectó ácido cianhídrico en el cuerpo de Laura y en el suyo. Hay quien afirma que lo tomaron en un té azucarado. Dejaron una nota para la repartición de los pocos bienes dejados, algún alimento para su perro, parte de lo que escribió aparece al inicio de este escrito.

La incineración de Paul y Laura tuvo lugar en el cementerio Pere-Lachaise el 3 de diciembre de 1911, a la cual asistieron figuras como Édouard Vaillant, Jules Guesde, Jean Jaurès, Karl Kautsky, Alexandra Kollontaï, y Vladimir Ilich Lenin y su esposa Nadia Krupskaya.  

A pesar que Lenin habló favorablemente en la ceremonia de incineración de los restos de la pareja Lafargue-Marx, después el líder bolchevique escribió: “Si puede en lo que sea, ser útil todavía a la clase obrera, por ejemplo, escribir, aunque no sea más que un artículo o llamamiento, no tiene derecho a suicidarse.” El estalinismo, por su parte, se encargó de esconder su obra “El derecho a la pereza”, prácticamente quemarla y desaparecerla de la vista de los ciudadanos soviéticos y luego de aquellos en las llamadas democracias populares. No obstante, ese empeño fue infructuoso y recuperado por otros pensadores en el mundo occidental.

En resumen, Paul Lafargue fue un personaje sumamente dinámico dentro del movimiento socialista del siglo XIX e inicios del XX, capaz de promover y concretar la organización de sindicatos, agrupaciones progresistas, partidos de izquierda. No era un teórico destacado, lo que no significa que no tuviera ideas propias, las que incluso podían diferir de las que poseía su suegro, Carlos Marx. Era más que todo un activista de primer orden. No es de creer que se haya preocupado por Cuba, no hay nada que así lo demuestre. Lafargue se sentía ante todo francés y luego, como nacido en una colonia española, como español. Por lo tanto, no es para que se pinte a Lafargue como patriota cubano, todo lo que se diga al respecto es parte de un mito, lejos de la realidad. Así y todo, merece ser recordado por los socialistas del mundo actual por sus distintos aportes a la causa que él abrazó.  

Fuentes consultadas

Cabrera Peña M. (s/a). “Martí y Lenin”, y un mulato cubano entre los Marx. Miradas Paralelas. https://www.angelfire.com/planet/islas/Spanish/v6n18-pdfs/71-75.pdf

Castro Jiménez J.A. (s/a). Lafargue, Paul (1842-1911). La web de las biografías. http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=lafargue-paul

Gutiérrez Álvarez Pepe. 2012. La muerte escogida de Paul Lafargue y Laura Marx. Kaos en la red, 13 Oct. https://rebelion.org/la-muerte-escogida-de-paul-lafargue-y-laura-marx/

Lafargue P. 2008. El derecho a la pereza. Marxists Internet Archive, pp 24.  

Lima Lioman. 2018. Paul Lafargue, el yerno cubano de Karl Marx que defendía “el derecho a la pereza”. BBC news, 5 mayo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-43970659

Moreno V. et al. 2009. Biografía de Paul Lafargue. Buscabiografias.com. https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/5666/Paul%20Lafargue

Muñoz Vadillo Julián. 2017. Bajo el influjo de un italiano y un francés. Dialnet No. 37, pp 175-203. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6228678

Roa R. s/a. Evocación de Pablo Lafargue. http://files.sld.cu/digitalizacion-bmn/files/2018/06/0045-9178197300580001.pdf 

Suárez García A. 2017. Pablo Lafargue: el yerno de Carlos Marx. 5 Septiembre, 26 Nov. http://www.5septiembre.cu/pablo-lafargue-yerno-cubano-karl-marx/

Escrito por Ricardo Labrada, 2 diciembre de 2020

El tristemente célebre L.P. Beria, su detención y ejecución

Que nuestros enemigos sepan que cualquiera que
levante la mano contra la voluntad del pueblo, y
contra la voluntad del Partido de Lenin y Stalin,
será aplastado y destruido sin misericordia.”
Lavrenti P. Beria

L.P. Beria y Iosif Stalin

El 23 de diciembre de 1953 era ejecutado el ex-director de la NKVD, Lavrenti Pavlovich Beria, en cumplimiento de la condena a la pena capital dictada por la Corte Suprema de la URSS presidida por el Mariscal Iván Stepanovich Kóniev.

El conocido Beria había nacido el 31 de marzo de 1899 en Sukhumi, ciudad a la orilla del Mar Negro, actualmente capital de la república autónoma de Abjazia, territorio actualmente reclamado por la República de Georgia. Era hijo mayor de un campesino y madre ama de casa. Cursó escuela hasta los 15 años en Sukhumi y de ahí se trasladó a Bakú para estudiar en una escuela tecnológica.

Ya todo un joven, abrazó la causa bolchevique en Bakú, según él mismo afirmaba, a la vez que se destacaba en algunas asignaturas como las matemáticas y otras ciencias exactas. Fue así que se pudo graduar de arquitecto constructor en 1919.

A mediados de 1920 fue detenido en Tiflis, actual capital de Georgia (Gruzia), donde gobernaban los mencheviques. No obstante, existen versiones que Beria llegó a trabajar para el partido georgiano Musavat, el cual tenía estrechas relaciones con Gran Bretaña. No es nada extraño, los héroes y antihéroes del “Don Apacible” de Mikhail Sholojov abundaban en la Rusia ex-zarista de aquella época.

Beria fue liberado de prisión por mediación de Serguéi Mirónovich Kóstrikov, más conocido como Kirov. En 1921, cuando Georgia se unió a la nueva Rusia, se le dieron responsabilidades dentro del partido comunista y comenzó a trabajar en un alto cargo dentro de los órganos represivos de Georgia. Al parecer hacía su trabajo muy bien, ya que en 1923 organizó una redada de activistas de la Federación Revolucionaria de Armenia. Luego hizo algo igual en Tiflis, no salía de una para entrar en otra. Su desempeño como policía en la zona Caucásica no pasó inadvertido para las altas autoridades de Moscú. Primero fue ascendido en esa misma región, donde llegó a ser jefe del GPU (siglas en ruso de la dirección política estatal) de la NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos).

Como profesional fue lo suficientemente bueno para analizar las causas de la baja de producción petrolera en Bakú, a la vez que hacía acusaciones para su propio beneficio, como que Trotski había reclutado turcos para organizar la contrarrevolución en la zona del Caucaso, y aplastar cualquier rebelión de los campesinos opuestos a la colectivización impuesta por Stalin.

De hecho, Beria se convirtió en un ente útil para las purgas estalinistas, las cuales ya estaban en acción lideradas inicialmente por Guenrich Grigorievich Yagoda y luego por Nikolái Ivanovich Yezhov, ambos comisarios de interior y ejecutados por el régimen. Beria fue el designado, había alabado bastante al camarada Stalin, lo suficiente como para hacerse del puesto de Yezhov y convertirse en mano derecha de la represión implantada por su amo.

La historia recoge bien que fue Beria, quien ordenó la masacre del bosque de Katyn. El 5 de marzo de 1940 escribió una carta clasificada, donde recomendaba juzgar y luego ejecutar a los “permanentes e incorregibles enemigos del poder soviético”. De esta carta conocían hombres como Anastas Mikoyán, Viacheslav Molotov, Mijail Ivánovich Kalinin y Lázar Kaganóvich. La carta orientaba realizar un juicio sumario para aplicar la pena máxima a ciudadanos y militares polacos, lo que se cumplió al pie de la letra y trajo como resultado la ejecución de 21 768 ciudadanos polacos, una verdadera salvajada.

No es secreto cuantos crímenes más Beria cometió en nombre del Marxismo-Leninismo, en nombre de la causa del proletariado y del internacionalismo. Como paisanos, ambos era georgianos, Stalin y Beria lograron entenderse muy bien, pero todo tiene un final.

Beria llegó a ser el segundo en la nomenclatura partidista en 1953. Solo le aventajaba Gueorgui Maksimiliánovich Malenkov, quien llegara a ser primer ministro de la URSS a la muerte de Stalin el 5 de marzo de 1953. Por detrás de Beria estaban al acecho Nikita Sergueivich Jhruschov, Mólotov, Gueorgui Konstantínovich Zhúkov, Nikolái Aleksándrovich Bulganin, Kaganóvich, entre otros. Todos, incluido el mismo Malenkov, temían de lo que podría hacer Beria. Su carácter cruel era tomado muy en consideración por todo el buró político del PCUS. 

Nikita S. Jhruschov junto al destacado militar Gueorgui K. Zhukov, héroe de la II Guerra Mundial, prepararon una acusación a la figura de Beria, que es para dudar en sus argumentos. En lugar de mencionar los miles de crímenes cometidos, las acusaciones iban en otra dirección y no eran realmente válidas, veamos:

  1. Hechos irrefutables demuestran que Berya se convirtió en un renegado burgués, que se transformó, de hecho, en agente del imperialismo internacional. Este aventurero y mercenario empolló los planes para arrebatar la jefatura del Partido y del país con el objetivo de destruir al Partido Comunista para caer en la capitulación, que inevitablemente nos hubiera llevado al capitalismo. 

No obstante, Berya a cada momento no dejaba de hablar de los planes del imperialismo y de mantener la más estricta vigilancia en el país. En ocasión del funeral de Stalin, habló al respecto y se jactó del armamento moderno que la URSS poseía para hacer frente a cualquier ataque exterior.

Según Isaac Deutscher (1961), biógrafo de Stalin, el único punto que se le puede adjudicar Beria a su favor fue que, con la muerte de Stalin, él se declaró partidario de la unificación de Alemania. Lógicamente, la unificación para someter a todo el país al mandato soviético como el resto de las democracias populares.  

  • La segunda acusación fue que Berya se había empeñado en destruir las granjas colectivas para así entorpecer la producción agrícola y el suministro estable de alimentos a la población.

Nuevamente, es difícil aceptar esa acusación cuando días antes Berya se había referido al sistema de granjas encomiásticamente en el marco de las actividades del XIX Congreso del PCUS (octubre 1952). Berya calificó las granjas como hazaña del sistema soviético y de la construcción del socialismo. Por otro lado, fue Beria uno de los que aplastó cuanta rebelión hubo de parte del campesinado en contra de la colectivización estalinista.

  • La tercera acusación fue que Berya se proyectaba en contra del internacionalismo proletario y la amistad entre los pueblos. Su labor consistía también en minar la amistad existente entre las mismas repúblicas soviéticas.

En el XIX Congreso del PCUS, Berya habló de fomentar el desarrollo de las relaciones y cooperación entre los pueblos, la eliminación de la desigualdad entre los mismos, además de la implantación correcta de la política de nacionalidades promovida por el camarada Stalin. No había nada que indicara alguna aversión de Berya a los postulados estalinistas.

Las acusaciones no podían ser de otra manera, ya que de hacerlo tendrían que acusar al propio Stalin y eso era algo que no se podía entonces permitir el buró político del PCUS. Se trataba de eliminar a Beria para tranquilidad de todos los altos cargos del partido, además de poder abrir el camino para el ascenso de Jhruschov, quien, previa eliminación de otros estalinistas como Malenkov, Molotov y Kaganovich entre otros, no ahorró palabras para condenar el estalinismo o más bien a la figura de Stalin en el marco de las actividades del XX Congreso del PCUS (febrero 1956).

Después de la detención de Beria, comenzaron las especulaciones de la prensa occidental, como era de esperar. Algunos lo santificaban, otros lo satanizaban. El mismo Stalin le presentó a Winston Churchill, primer ministro de Gran Bretaña, a Beria como “nuestro Himmler”.  Entonces, ¿santo o diablo?

El hijo de Beria, Sergo, no cejó en presentar a su padre como inocente. Escribió un libro, en el cual culpaba de todos los crímenes a Stalin. Parecía olvidar que un primer mandatario no puede hacer muchas cosas solo y necesita de secuaces que cumplan sus orientaciones. Primero fue Yagoda, luego Yezhov y después Beria. Sergo había presentado una solicitud de rehabilitación de su padre ante el Tribunal Supremo de Rusia en 2000, la cual no prosperó.

En lo que mediaba la detención y su juicio-ejecución, tampoco faltó una falsa alarma de fuga de Beria de la prisión. Eso ocurrió el 22 de setiembre de 1953. No tardó mucho el tristemente célebre Senador McCarthy en declarar que EE.UU. recibiría con los brazos abiertos al “disidente” soviético. Parece que McCarthy no estaba enterado que escapar de una prisión de la URSS era muy fácil en un serial de aventuras, pero no en la realidad.

A Beria se le encarceló primero en la prisión en Lefórtovo. Posteriormente fue llevado al Cuartel General del General Kirill Moskalenko.

Finalmente llegó el juicio, el que duró cinco días. Se le condenó por alta traición a él y seis de sus secuaces, entre ellos Vsevolod Nikolayevich Merkulof, ex ministro de la Seguridad del Estado. La ejecución de Beria fue un balazo en la frente, disparado por el general Batitsky. Se ha especulado que Beria antes del disparo pidió clemencia arrodillado ante su verdugo.

Lo más penoso de este proceso fue enviar a Nina, la esposa de Beria y el hijo de ambos a cumplir pena en un campo de trabajo. Es para preguntarse, ¿fue acaso Nina cómplice de las fechorías de su marido?

Fuentes

Amiguet Teresa. 2013. Katyn: la matanza oculta de la II Guerra Mundial. La Vanguardia, 13 abril. https://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20130413/54370944029/masacre-del-bosque-de-katyn-urrs-crimenes-segunda-guerra-mundial-ejecuciones-masivas-polonia-soviets.html

Cervera César. 2018. De cómo la URSS liquidó al camarada Beria, el torturador favorito de Stalin. ABC, 16 marzo. https://www.abc.es/historia/abci-como-urss-liquido-camarada-beria-torturador-favorito-stalin-201803140127_noticia.html

Deutscher Isaac. 1961. Stalin. Penguin Books, Londres, pp 647.

Hunkin Elisabeth. 1953. Las acusaciones contra Berya. Diario de la Marina, 9 setiembre.

Marinero Ismael. 2019. Beria, el asesino más eficiente de Stalin. El Mundo, 26 agosto. https://www.elmundo.es/papel/historias/2019/08/26/5d62a685fc6c83965c8b4586.html

Escrito por Ricardo Labrada, 12 noviembre de 2020

Recuerdos y reflexiones sobre la campaña de alfabetización de 1961 en Cuba

El lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios.”
Lucio Anneo Séneca (filósofo latino)

El lunes 17 de abril de 1961 llegaba al Instituto de la Habana, donde cursaba estudios de bachillerato. No sabía que las clases ya se habían suspendido y que en horas de la mañana habían salido varios estudiantes rumbo a Varadero para recibir instrucciones como alfabetizadores.

Sentí pena de estar desinformado. Hablé con una muchacha, la que era una de las dirigentes de la Asociación de Jóvenes Rebeldes del IH, la que me dijo que en la tarde saldrían otros buses hacia Varadero desde Columbia, ahora llamada Ciudad Libertad. Así que era menester que me fuera por mis cosas y llegara a tiempo a ese lugar, muy cercano de donde había nacido exactamente 14 años atrás, o sea Maternidad Obrera.

Decidido estaba a incorporarme a aquella campaña, de hecho, ya lo estaba, había fungido como alfabetizador popular en la Habana Vieja. Me habían dado la tarea de alfabetizar a una señora realmente joven, divorciada y con una hija. Fue muy fácil enseñarla, por lo que me dije que en dos meses ella estaría escribiendo y leyendo. No sabía que había una comisión que andaba dando vueltas y controlando el progreso de los analfabetos, por lo que en marzo de 1961 me llamaron para informarme que la analfabeta a mi asignada pasaría a ser instruida por otra persona, mientras que a mí me dieron la tarea de alfabetizar a un zapatero turco, también analfabeto en su idioma.  

Sin más acepté el cambio, no me imaginaba que la analfabeta que dejé, se la anotaría como alfabetizada otra persona. Me la habían hecho, ahora así lo rememoro. Un abuso real y en toda regla. Alfabetizar al turco, hombre de más 65 años, no resultaba fácil. Tenía que llenarme de paciencia para que aprendiera las vocales, a leerlas y escribirlas.

Esas clases se daban en un local que se disponía en la calle Cuba frente a la Iglesia de la Merced. Para colmo, una buena noche una señora me armó un show enorme, ya que decía que yo no manejaba al turco con paciencia. Era injusta, hablaba con aquel hombre de muchas cosas, de su país, de cómo llegó a París, por qué vino a Cuba, en fin, de todo. Trataba de hacer amena la clase, pero aquella señora vino a cagarla. Sí, no hay otra forma de calificar aquello. Por suerte, los compañeros que allí enseñaban cargaron contra la señora y la calificaron de extremista e inoportuna. Hubo una persona que le dijo que ella no hacía nada, mientras que yo me esforzaba al máximo. Cuba siempre ha estado llena de oportunistas, ella era una más.

El 17 de abril fue como un regalo de cumpleaños, dejaba justificadamente la enseñanza del turco, a quien nadie jamás pudo lograr alfabetizar y me marchaba al campo a alfabetizar campesinos.

Mi padre y mi madre movilizadas por el ataque a Girón. Hablé con mi abuela en mi casa, la que llamó a mi madre para que ella diera su aprobación. Mi abuela y mi hermano menor me acompañaron hasta Ciudad Libertad. De ahí en lo adelante, échale meses para volverlos a ver. Consigo llevaba una javita con un jabón y jabonera, algunos calzoncillos y camisetas blancas, medias, cepillo, pasta dental y peine, una especie de sudadera y una chaquetica ligera, típica de los abrigos que se usan en Cuba en invierno. Era abril de 1961 y todavía hacía frío, sobre todo en las noches. De dinero llevaba unos 5 pesos nada más.  

Salimos rumbo al reparto Granma en Varadero, el viaje se demoró un poco más de 2 horas, ya que paramos un par de veces por el camino. Al llegar al destino final, nos recibió un instructor, el que nos leyó la cartilla. Cada uno se acomodó. Diariamente había clases de cómo alfabetizar. Por las tardes nos llevaban a hacer algunos ejercicios, a la playa muy poco. La primera vez que fuimos me mandaron a salir, ya que había nadado muy lejos, había roto la disciplina. Mi madre se apareció un día allá, venía vestida de miliciana, me informaba que una de mis tías, salía en esos días rumbo a EE.UU. definitivamente. No le di mucha importancia, más me preocupaba mi padre movilizado, del que me dijo estaba bien y ya próximo a regresar a casa.

En aquellos días tuvo lugar la invasión de Girón, la que en 72 horas fue anulada por las milicias nacionales y las fuerzas armadas, pero a los cuatro días de estar en Varadero, nos cortaron la luz y dieron orden en la noche de bajar a la planta baja y acostarnos sobre el suelo. No sabíamos nada de lo que sucedía. A esa hora hacía frío y viento, por lo que la arena se nos metía en los ojos. Como mejor pude me hice todo un buñuelo y me dormí. En la madrugada nos dieron el de pie y subir a nuestros cuartos y camas.

¿Qué pasó? Según el instructor, un barco norteamericano se había posicionado frente a la costa de Varadero y había amenazado con disparar. Vaya Ud. a saber si fue un simulacro orientado, ya que nunca vi nada escrito al respecto en la prensa de aquella época.

Llegó la hora de irse de Varadero, enseguida a crear los grupos, a mí nadie me preguntó nada. Poco después supe que íbamos a Santiago de Cuba, el viaje sería en tren. Salimos el 28 de abril para llegar en la tarde del siguiente día. Pasamos el 29 y 30 paseando por donde podíamos. Muy chula la ciudad de Santiago, desde donde pude pasar telegrama a mi familia para que supiera donde estaba. El 1 de mayo, todos a la plaza, habló Raúl Castro, quien estaba al frente de toda la provincia en aquel momento. Al mediodía del 2 salimos en tren nuevamente para Guantánamo, llegando al último tramo de línea férrea cubana en territorio oriental. Allí nos quedamos a dormir sobre los trenes y comimos carne de cerdo hervida, preparada también en el lugar, la que me gustó poco, al extremo de solo probarla. 

En Santiago se habían quedado algunos compañeros de grupo, no sabía por qué ellos y no yo también. Había un compañero que fungía como jefe, había sido Joven Rebelde Cinco Picos, o sea había subido el Turquino cinco veces. Él era quien decidía “democráticamente” quienes de nosotros iban para aquí o para allá. Era todo un instrumento, se me decían las cosas a última hora. Como no tenía experiencia de nada de eso, no me quedaba más remedio que aceptar. Mi familia me había pedido que no me rajara, ¿qué pensé? Volverme rebelde significaba rajarme, pero por mi cabeza eso nunca pasó.

Al siguiente día, ya estaban los camiones listos para tomar la ruta hacia Baracoa, por lo que había que pasar por una ruta conocida como la Farola. Previamente pasaríamos cerca de la base militar norteamericana, la que entonces se veía claramente. La Farola entonces era un terraplén sumamente peligroso, lleno de curvas muy pronunciadas, imposible de poder ver el vehículo que viniera de frente. Años después, cuando la Farola estuvo terminada como carretera, tuve la oportunidad de conducir ahí y les puedo asegurar, que el peligro sigue presente.

Habíamos salido en la mañana y si recuerdo, estuvimos como cinco horas sobre los camiones, hasta llegar a Baracoa, la pequeña primada. Uno acostumbrado a la Habana, la pequeña ciudad me pareció una aldea. Sin embargo, todo allí estaba entonces ordenado y lucía muy bello. Desde allí se veía claramente el Yunque de Baracoa, otra belleza natural cubana, el río Toa y otros paisajes desconocidos. Así que mi primera impresión fue cambiando poco a poco, en la medida que iba conociendo el lugar. 

¿Por qué Baracoa? Idea del líder cinco picos del grupo. Desde un principio se planteó Baracoa y lo logró. No me arrepiento de haber estado allí, pero debió haber hablado y convencido, no que él tomaba las decisiones sin consultar a nadie.

En la tarde del siguiente día, nos reunieron y nos indicaron los camiones a abordar. El equipaje de cada uno constaba de los objetos personales que traíamos de la Habana, un farol chino, una hamaca y el material dado para alfabetizar, que era la cartilla, libretas y lápices.

La jefatura en ese momento había pasado a manos de los maestros voluntarios de cada lugar, los que se encargarían de ubicarnos en casas de campesinos. Nuevamente pasamos por el Alto de Cotilla, cuyo paisaje es único, luego llegamos a la Vega y de ahí al Jobo. Se acabó el terraplén, los maestros nos indicaron que había llegado el momento de escalar la loma del Negrón, creo que se llama así. Más empinada no podía ser, era de tarde, por lo que subirla nos llevaría más de una hora, sobre todo por no tener entrenamiento, aunque, a decir verdad, nunca fui bueno caminando en esos lares.

En el lugar final para dormir, no había donde colgar hamaca, pocos horcones para eso. La cena fue guineo (plátano fruta) verde hervido, con algo de sal. En el lugar no había luz eléctrica, nada de radio, ni carreteras. Difícil de digerir el guineo y todo lo demás, el Cinco Picos nos había llevado adonde el Diablo había dado las cinco voces. Gente buena, pobre, analfabeta e ignorante.

Al siguiente día llegué a la casa del campesino, donde alfabetizaría, eran 3 personas, el agricultor principal, su mujer y su cuñado, también agricultor. La familia tenía dos hijos, ninguno llevaba el apellido del padre. El hijo mayor no iba a la escuela, el padre entendía que debía hacer otras cosas y nada de escuela. De nada valió tratar de convencerlo, era no y ya. Meses después de mi partida, llegaba la ley que obligaba enviar al hijo a escuela.

No había atención médica ninguna, la mortalidad infantil debe haber sido alta, raro era el día que no nos decían que el hijo de este o aquel otro habían muerto con solo un mes de nacido. Otros morían al nacer.

Me tocó hacer una encuesta sobre los excusados en las casas de Duaba Arriba, solo había uno que cumplía los requisitos. La distancia entre los dormitorios y las cochiqueras (porquerizas en España) era pequeña, no en balde, el que suscribe pescó la llamada nigua, una pulga derivada de los cerdos que ataca la piel del hombre. La nigua hizo nido en el dedo gordo de mi pie izquierdo, el que se curó al abrir en el lugar atacado y matar los huevos con queroseno.

En la noche los mosquitos estaban a la orden, a los cuales soy muy alérgico y me provocan enormes ronchas. No sé qué otro insecto habría que me provocó una enorme hinchazón corporal, al extremo que tuve que ir a Baracoa, donde estuve hospitalizado una semana.

Nos enterábamos de las noticias por radio bemba, así sucedió con el cambio de monedas. Allí no se habilitó nada para cambiar el dinero que tenían los agricultores, los que tuvieron que ir en masa a la Vega. Yo perdí 3 pesos en esa corrida, no los pude cambiar.

Mis alumnos avanzaban bien, aunque no tanto la señora de la casa. Así y todo, en julio ya los dos hombres de la casa estaban alfabetizados, a los que continué enseñando aritmética, mientras la señora hacía su esfuerzo en escribir, algo que le costaba un enorme trabajo.  Fue por esa situación que me plantearon la necesidad de trasladarme a otra casa para alfabetizar a cinco personas. Esta vez ya tenía experiencia y pregunté a quien le anotarían los alfabetizados, me contestaron sin pensarlo que no a mí, pero si al maestro voluntario, el que nunca estaba allá. No le di respuesta, ni me mudé para ningún lado.

En esa zona, había sus cosas típicas, sus bailes con carne de cerdo y mucho ron, los que terminaban en alguna bronca a machete limpio. Presencié dos de ellas, por lo que no quise asistir a más ninguna. Allí no había fuerza del orden, te podían matar y nadie se enteraba. Volaban aviones, al parecer, también americanos. La base no estaba lejos.

El principal cultivo era el café seguido del guineo (plátano fruta) y del plátano macho. Algunos agricultores sembraban malanga y tenían árboles frutales. El gobierno había establecido cooperativas para la producción de café y de cacao. Por cada una pagaba 40 pesos al mes. No entendía cómo podía haber cooperativa de cacao cuando la mayoría de los agricultores allí no tenían plantado un solo árbol.

El café arábico rendía, famosos eran aquellas personas que llegaban a recoger 15 latas diarias, entre ellas la señora de la casa. Se recogía a partir de finales de setiembre, casi siempre bajo la lluvia y en laderas empinadas. Como los arbustos crecen mucho, se doblan las ramas para su rápida recolección. Todo ese café se entregaba para su procesamiento. En aquel lugar eran decenas de agricultores entregando más de 50 latas diarias. Era café de muy buena calidad. Hasta aquel entonces, Cuba se autoabastecía y exportaba café, y no poco.  Ese café fue mi introducción en el mundo de la agricultura, recogí café, creo que el máximo un día fue de 4 latas, muy improductivo

En la zona vimos muchos casos de incestos y de hombres maridos de dos hermanas a la vez. Eso no era novedad para los que allí vivían, pero para uno era algo insólito. La infidelidad se pagaba a veces con un machetazo mortal, sea para la mujer como para el hombre que poseía mujer ajena. Supongo que eso haya cambiado de haber autoridades en esos entornos. 

El 13 de diciembre de 1961 me llamaban del camino superior al bohío, donde habitaba como alfabetizador. Era un maestro voluntario, quien me dijo: “Labrada, prepárate en dos días te vas definitivamente para la Habana”. Que alegría, saber que vería a mis padres, hermano, abuelas, primas y tíos, a los que llevaba 8 meses sin verles. Efectivamente, a las 48 horas, a las 5 de la mañana del 15 ya estábamos en camino hacia Palmarito y de ahí a los Calderos, era una caminata de unas 10 leguas, fácil, pues era bajar la loma de Palmarito. Cuando llegué al alto de Duaba, vi un paisaje único, el río rozando los bordes de las Cuchillas del Toa. Por suerte, no llovía, habíamos tenido un octubre y un noviembre lluviosos. En realidad, esa es la única zona tropical de Cuba, donde caían más de 2000 mm de precipitaciones anuales. Digo caían, pues no sé en más de 40 años cuanto pueda haber cambiado aquello. Entonces no había carreteras, todo era a pie o en mulo, ahora hay algunas, que no creo que sean las mejores, pues si las calles de las ciudades tienen baches, que decir entonces de esas vías.

La marcha a los Calderos ocurrió sin problemas. Al llegar allí nos pagaron 70 pesos, era todo el salario que habíamos ganado por alfabetizar en 8 meses. A la salida de Varadero, en abril, nos habían dado 10 pesos. Por suerte, nuestros padres nos mandaban dos o tres pesos en cada carta y llegaban bien entonces. Ellos y los campesinos fueron quienes financiaron la campaña de alfabetización.

Al siguiente día nos fuimos al poblado de San Ignacio, que era llano, donde empezamos a ver chicas de occidente, igualmente alfabetizadoras. Por suerte, entonces yo no era tan puto, eran solo 14 años. De ahí llegamos a Imías, el corazón me palpitaba al ver luces en los pueblos, oír radio, en fin.

En Imías, junto con otro compañero nos fuimos a comer a casa de una familia, mezcla cubana y haitiana. Muy cordiales y un haitiano muy correcto en general, hombre que no reía, alto, fuerte y de buenos sentimientos.

En Imías tuvimos una odisea, 48 horas para podernos trasladar a Guantánamo, dormíamos en exteriores en hamacas, igual que, en las lomas, no aparecían los prometidos camiones, y los alfabetizadores mayores decidieron abordar los camiones que aparecieran por la carretera. Nuestro “pelotón”, el número 6, todos orgullosos de haber alfabetizado en zona recóndita, se decidió a tomar por asalto otro camión alrededor de las 4 de la tarde del 19 de diciembre. Lo logramos y nos fuimos a Guantánamo cantando todo el camino nuestra canción preferida “cocinero, cocinero, sirva pronto la comida que tengo en la barriga un guajiro entero”. 

A Guantánamo llegué dormido y entonces alguna gente de allí, todos muy hospitalarios, dijeron: ” mira, una niña dentro el grupo”. Dormido le respondí “yo no soy hembra”. Mi largo pelo, sin ninguna barba, daba a entender que yo era del otro sexo. Esa aclaración la tuve que hacer más de 5 o 6 veces. 

Por fortuna, los cederistas guantanameros recibieron una cuota de comida por albergar a los brigadistas en sus casas. Fueron dos noches ahí, al tercer día, temprano en la mañana, dale para el tren compuesto de carros cañeros sin techo, o sea que cuando llovía, nos mojábamos. A ver toda Cuba en un carro cañero, así pasamos todos los pueblos, en Santa Clara nos dieron pollo descompuesto, hubo quien cagó y vomitó demasiado.  

Algunos brigadistas cansados de esta incómoda travesía, abandonaron el tren una vez éste llegó a Mazorra, la Habana. Los más verdes seguimos hasta la terminal de trenes, donde un compañero de mi padre me guardó mi jolonguito. Yo venía con ampollas en el pie derecho, al extremo que hube de quitarle la parte superior de la bota para poder caminar.

No crean que todo terminó allí, nos llevaron en fila militar por toda la calle Zulueta hasta el Centro Gallego. Por el camino me encontré con mi madre y mi prima Lydia, que llanto, de ahí al Centro a perder el tiempo, para llenarnos unas planillas sin sentido, sin darse cuenta que estábamos cansados, era una semana entre caminatas, camión y tren. Una vez terminado de llenar el formulario, me dijeron que me esperara para llevarme a casa. Ahí, les dije que me iba solo y que en diez minutos estaba en casa sin problemas. Así fue, venía de las lomas, por lo que volaba caminando y el trayecto del Parque Central a la casa de Compostela fue velocísimo, al llegar a la esquina de Merced y Compostela me encontré con mi abuela Lydia y la pequeña Martica, otro llanto, besos y abrazos, pero aún más cuando vi a mi querida Guille, mi abuela paterna, y más tarde a mi padre.  

La alfabetización la hicimos nosotros, nos jugamos nuestras vidas en un momento difícil, donde estaba había dos grupos de contras que bastante quehacer dieron a las milicias locales. El campesino cabeza de familia en la casa me dio un machete para que durmiera con éste en mi hamaca. Esa alfabetización la hicieron posible los campesinos, nuestro padres y parientes en el orden económico. ¿De qué gasto se puede hablar cuando nos montaron en carros cañeros sin techo alguno desde Guantánamo a La Habana? No estoy de acuerdo con algunos titulares que he visto al respecto en el pasado. La gloria es nuestra, nadie de las esferas gubernamentales nos fue a ver ni a saber cómo estábamos.  Es cierto que la campaña terminó exitosamente, pero gracias al pueblo.  

Han pasado los años y rememoro cada momento vivido, fue una tarea hermosa, pero ¿Había necesidad de haberla iniciado justamente cuando el país estaba en plena confrontación militar? ¿No habría sido mejor haberla postergado un poco? Eran niños los alfabetizadores, no eran adultos, por cierto. De haberse hecho en 1962 hubiera sido lo mismo, el resultado se podía haber logrado y con menos tensión.

Escrito por Ricardo Labrada, 20 diciembre de 20202

Woodrow Wilson, 28vo. Presidente de los EE.UU., premio Nobel, nunca opuesto a la segregación racial

“Los hombres blancos del sur se sintieron estimulados por el mero instinto de autoconservación para librarse, por medios justos o inmundos, de la carga intolerable de los gobiernos sostenidos por los votos de los negros ignorantes conducidos por intereses de los aventureros.
Woodrow Wilson en 1902.

Cualquiera que lea los esbozos biográficos de este personaje histórico, encontrará muchas virtudes de este hombre, que llegó a ser el 28vo. Presidente de los EE.UU., demócrata y premio Nobel de la Paz en 1919. Sin embargo, tuvo posiciones que nada tienen que ver con la igualdad en la sociedad. No es errado suponer que no reconocía a todos los seres con iguales derechos en la sociedad.  Lo lamentable es que los historiadores ofrecen más datos positivos de Wilson, pero nada negativo.

Thomas Woodrow Wilson nació el 28 de diciembre de 1856 en Staunton, Virginia, en el seno de una familia netamente religiosa y presbiteriana. Su padre, Joseph Ruggles Wilson, fue ministro presbiteriano, descendiente de emigrantes escoceses-irlandeses, mientras su madre era hija de otro ministro presbiteriano con ascendentes escoceses. Como es de suponer, la iglesia de referencia fue la base de su formación desde niño.

Wilson era disléxico en su infancia, logró aprender a leer cuando tenía más de 10 años, algo que hacía con lentitud. No obstante, con empeño se interesó siempre por la historia y la política. En 1875 entró a estudiar en la Universidad de Princeton, donde brilló como estudiante y llegó a editar un periódico.

Previamente, en el período de la guerra civil (1861-65), presenció todas las miserias de una confrontación militar y las consecuencias de la misma. Su padre se desempeñó como capellán del ejército confederado. Se puede afirmar que Wilson sufrió la guerra, pero no sacó conclusiones de las causas que la originaron.

Como profesional fue un creador prolífico de numerosos ensayos políticos. Impartía historia y ciencia política en el Bryn Mawr College de la Universidad Wesleyan en Connecticut en 1888. Dos años después pasó a Princeton a ocupar una posición docente mejor pagada. Allí llegó a ser presidente de la institución en 1902, además de mejorarla en todos los órdenes. Intentó igualmente establecer allí un régimen democrático, que no tuvo el apoyo de todas las partes y las facultades. 

Wilson renunció a su puesto en la Universidad al ser nominado por el partido demócrata para Gobernador del Estado de Nueva Jersey en 1910, elecciones que ganó. Un par de años después fue nominado candidato a la presidencia de su país, cuyo programa incluía la lucha contra las oligarquías, los trusts, reformar la administración estatal, que le valieron la victoria. Como presidente de los EE.UU. se estrenó en marzo de 1913. Era de hecho el primer presidente de su país proveniente del territorio de los confederados.

Su secretario de Estado fue William Jennings Bryan, político que se postuló tres veces para presidente y nunca tuvo éxito. Se trata de un hombre del Medio Oeste estadounidense, muy vinculado a los agricultores del país, nada que ver con las poblaciones urbanas, que promovió junto a Wilson varias reformas dentro del programa Nueva Libertad (New Freedom Deal), en el cual se incluía oportunidad para la acción individual, el empleo del poder del gobierno al servicio de la justicia social para todos, además de reducción de las tarifas, regulaciones bancarias, legislación antitrust, promulgación de beneficios para los agricultores y obreros, y construcción de autopistas mediante concesiones de fondos estatales.

Jennings Bryan tenía casi igual visión sobre la segregación como su presidente. Muchos méritos se le reconocen a Wilson, pero su condición de sureño y a favor de la segregación siempre la mantuvo. Era además muy conservador con respecto a los derechos de las mujeres.

El presidente tenía opiniones raciales nefastas. Varios de los miembros del gabinete de Wilson eran sureños y exigieron que se introdujera la segregación en el gobierno federal. Wilson permitió que tales esfuerzos prosperaran. Las protestas de la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP), recién formada, obligaron a la administración a abandonar algunas de las medidas más descaradamente discriminatorias, como los baños “blancos” y “de color”.

Algunos demócratas del norte y progresistas republicanos plantearon objeciones a esas políticas, a partir de las cuales surgieron problemas prácticos al separar las razas en el lugar de trabajo. En conjunto, esos problemas llevaron a la administración a realizar una retirada de forma parcial, manteniendo gran parte de la esencia de la segregación. De manera similar, el número y el porcentaje de afroamericanos en la fuerza laboral federal se redujo drásticamente, una práctica que continuó bajo las administraciones republicanas dominadas en el norte en la década de 1920. Para colmo, Wilson permitió la proyección del film racista “El nacimiento de una nación (1915” del director D.W. Griffith, que molestó en extremo a la población afro-estadounidense. Se trata de una película que exaltaba al Ku Klux Klan de cierta manera. Por suerte, Wilson se pronunció contra el linchamiento en 1918. Lo hizo tardíamente y eso poco limpiaba su expediente racista.

Esa mentalidad estuvo muy en consonancia con su imperialismo en el Caribe. Durante su mandato EE.UU. ocupó Haití y República Dominicana debido a insurrecciones populares internas. Llamativo que dos países con poblaciones mayoritariamente negra o mestiza fueran ocupadas en 1915 y 1916, respectivamente, con permanencia de autoridades y tropas de EE.UU. en esas naciones hasta mediados de los años 20. Tampoco México escapó de su área de influencia, trató de derrocar al gobierno de Victoriano Huerta e intervino en Veracruz en 1914. Más tarde dio órdenes de capturar a Pancho Villa, para lo cual mandó una expedición que entró en México a través del territorio americano del Estado de Nuevo México en 1916. 

En un segundo mandato como presidente a partir de 1917, Wilson promovió la enmienda 19, la cual les daba el derecho a las mujeres al voto. Concluida la I Guerra Mundial se dio a la tarea de la creación de la Liga de las Naciones a fin de evitar nuevas guerras, labor que le valió el Premio Nobel de la Paz en 1919. Sin embargo, su mentalidad racista y su desprecio a la población afro-estadounidense se mantuvo intacto hasta el final de su vida, el 3 de febrero de 1924. Entre algunas de sus expresiones en sus obras se encuentran las siguientes:

“Fue una amenaza para la sociedad misma que los negros fueran puestos en libertad de repente sin tutela, ni restricción.”

“Cada país deseaba tener su propio Ku Klux, fundado en el secreto y el misterio como la madre ‘Den’ en Pulaski, hasta que por fin había surgido un gran Ku Klux Klan, un ‘Imperio invisible del sur’, obligado juntos en una organización flexible para proteger al país del sur de algunos de los peligros desagradables de una época de revolución.”

Todas las prohibiciones establecidas durante su primer mandato permanecieron inalterables hasta los años 50 cuando comenzaron las protestas en contra de la segregación racial existente en Montgomery, Alabama.

Fuentes

Anon (s/a). Conociendo a los presidentes: Woodrow Wilson. Smithsonian, National Gallery. https://www.si.edu/spotlight/conociendo-a-los-presidentes-woodrow-wilson.

Anon (s/a). Biografia de Woodrow Wilson:Politico Presidente de EE.UU. Historiaybiografias.com. https://historiaybiografias.com/biografia-woodrow-wilson/

Anon. 2015. Wilson, Woodrow. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Anon. 2015. United States.(2015). Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Escrito por Ricardo Labrada, 14 octubre de 2020

Sucedió hace 20 años: el cierre del Centro Radioelectrónico de Lourdes en Cuba

A continuación, se reproducen párrafos de la prensa cubana a raíz del retiro del centro de observación militar Lourdes en Cuba. Es solo una recopilación sin comentarios, se dan los hechos presentados por la prensa nacional. Al final aparecerán algunos partes de la noticia publicada por el diario El Tiempo de Colombia.

El inicio del milenio no fue nada halagüeño para las autoridades en la Habana. Vladimir Putin, máxima autoridad de Rusia, visitó Cuba el 12 de diciembre de 2000. Meses después vino una decisión rusa, que como se verá no fue nada del agrado de la dirigencia cubana. Desde entonces quedó claro que los tiempos de la relación con la desaparecida Unión Soviética habían quedado atrás y el relevo de Boris Yeltsin en la jefatura del Kremlin, Vladimir Putin, vino con otras ideas, que en nada se parecían a las existentes un poco más de una década atrás.

En el curso del año 2000 Rusia declaró su decisión de retirar las bases militares y de monitoreo en Vietnam y en Cuba, con lo cual ese Estado se ahorraría 200 millones de dólares anuales, lo que podría invertirse en comprar y lanzar al espacio 20 satélites de reconocimiento, así como adquirir unos 100 radares.

En la Nota Oficial del gobierno cubano se señaló: “Cam-Ranh en Vietnam era una instalación naval construida por Estados Unidos a 20 mil kilómetros de distancia, arrendada a la URSS en 1979, años después de finalizada la guerra. Apenas tiene utilidad alguna para un país como Rusia, que después de la desintegración de la Unión Soviética, no tiene ya flota naval de superficie. Vietnam es un país que no corre riesgo de agresión militar alguna en estos momentos por parte de Estados Unidos; sus relaciones con este país son normales. Para Vietnam no constituye riesgo alguno. Con toda seguridad, fue previamente discutido y aprobado por ambos países.

El Centro Radioelectrónico de Lourdes fue creado en 1964, dos años después .de la Crisis de Octubre. La URSS no abonaba un solo centavo por los servicios que recibía de Cuba, tomando en cuenta la colaboración estrecha existente entonces tanto en el campo económico como militar. En 1992, después que la Unión Soviética se desintegra y la Federación de Rusia asume totalmente los derechos y privilegios que le correspondían a la disuelta Unión, retiro de forma unilateral, en virtud de negociaciones y acuerdos previos con Estados Unidos, la Brigada Militar que había permanecido en Cuba después de la Crisis de Octubre, durante treinta años aproximadamente. Mostró, en cambio, su interés en mantener el Centro radioelectrónico de Lourdes como elemento importante para la seguridad estratégica y de modo especial para la comprobación del cumplimiento estricto de los acuerdos de desarme nuclear y reducción de dichas armas adoptados por Estados Unidos y Rusia.

El reiterado interés de Rusia por el mantenimiento, ampliación y modernización del Centro Electrónico de Lourdes, por las razones enumeradas anteriormente. determinó un acuerdo que incluyó el pago a Cuba en productos rusos o en divisas, por los servicios que prestaba a dicho Centro, que ascendió a 90 millones en 1992, 160 millones entre los años 93, 94 y 95, alcanzando entre 1996 y el 2000 los 200 millones mencionados por el general Anatoli Kvashnin, jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia, cifra nada extraordinaria si se considera que apenas alcanzaba el 3 por ciento del daño ocasionado a la economía de nuestro país con la desintegración del Campo socialista y la URSS y la anulación unilateral de todos los convenios (¿¿??).”[1]  

En esa nota oficial, en su parte final se indica lo siguiente: “Por tanto, el acuerdo sobre el Centro Radioelectrónico de Lourdes no está cancelado, ya que Cuba no ha dado su aprobación, y resulta necesario que Rusia continúe negociando con el Gobierno cubano, tomando en cuenta que hay importantes cuestiones por resolver con relación al tema (¿?). Desgraciadamente, tal vez el presidente Putin, debido al cambio-horario, no tuvo oportunidad de recibir a tiempo nuestros bien fundados argumentos y sugerencias sobre el asunto antes de que pudiera afirmar lo que dijo públicamente.”

A continuación, Bohemia publicó un artículo titulado “Una obligada respuesta”, donde informó que “El jefe de la fracción Patria-Toda Rusia, -uno de los principales partidos que apoyan al gobierno-, Viacheslav Volodin, expresó que el tema del cierre de las bases de Cuba y Vietnam           fue tratado, junto con la situación en Afganistán y en Abjasia, y enfatizó que el Presidente dio una amplia explicación y mostró a los presentes materiales de carácter secreto sobre el tema. Añadió que el cierre del Centro Radioelectrónico de Lourdes iba más allá de una decisión económica y el mismo tenía un carácter estratégico en la actual coyuntura. Luego de concluida la entrevista a Volodin, el canal transmitió el reportaje de un periodista muy bien informado y cercano a las interioridades del gobierno sobre el cierre de ambas bases, quien manifestó que tal decisión se justificaba, pues la tecnología del mismo era obsoleta y con el dinero, que se invertía en el arriendo y mantenimiento del centro se podían adquirir los más modernos equipos de exploración que permitían cumplir las tareas que ahora se realizaban a través de Lourdes. Afirmó que la decisión de Rusia era independiente y no había consultado a los Estados Unidos. Añadió que con los gastos anuales para sostener la base de Cam-Ranh en Vietnam se podría construir un submarino atómico equipado con armas modernas.

Hubo otras importantes declaraciones. Para Vladimir Platonov, presidente de la Duma moscovita, la pérdida de una base militar es “una tragedia para cualquier Estado”, y para Evguenni Mijailov, gobernador de la región de Pskov, es necesario conservar las mismas. Alexei Koshmarov, jefe del centro analítico de información “Novokom” estimó que las bases son necesarias como medio de interés geopolítico, además de que le dan a Rusia el nivel de “potencia mundial”.

Según el diario Nezavizimaya Gazeta del pasado viernes, “termina el repliegue estratégico de Rusia” y al entregar las dos bases en Cuba y Vietnam, la Federación se despedirá de sus últimos símbolos de grandeza” (¿?).

El artículo es extenso y abarca aspectos de la economía rusa post soviética, en muchos casos, que nada tienen que ver con la decisión de cerrar la Estación de observación de Lourdes.

A continuación, vino un artículo de respuesta muy cubano, titulado “Párrafo infame”. Veamos.

“Los cubanos poseemos hoy el privilegio de no cambiar nunca de casaca, ni traicionar, ni vender un hombre, un país, una causa, una palabra justa, por todo el oro, el bienestar o la conveniencia del mundo. Los revolucionarios cubanos no pertenecemos a esa etnia moral. El riesgo que corría en Cuba cualquier unidad soviética o rusa no era el riesgo de ser traicionada por Cuba.

Hoy, sin embargo, el objetivo de este editorial es la segunda parte del párrafo infame, el que pretende acusarnos de haber rechazado ofertas rusas “por negocios millonarios con Occidente, como Canadá, Francia y España”. Esto merece especial respuesta.

Cuando el presidente Putin visitó nuestro país. al igual que hizo con otros que en el pasado desarrollaron estrechos vínculos económicos y tecnológicos con la URSS, nos pareció una sabia decisión. A ello se unía su carácter evidente de rectificar errores, un sincero sentimiento ruso, sensibilidad por los veteranos de la Guerra Patria abandonados a su suerte sin cobro de pensiones y abandono total. Como revolucionarios que somos, nos impresionó su respeto por el color de la bandera y las notas del himno, bajo los cuales lucharon y murieron decenas de millones de rusos, entre ellos heroicamente, su padre.

No soñábamos que estábamos viendo llegar una delegación de la URSS, o algo parecido. Todo había cambiado. Nos alegraba sin embargo que lo que quedaba de aquella superpotencia no terminara también desintegrándose en pedazos. Era sumamente útil para el mundo que Rusia sobreviviera. Estábamos en disposición, pese a temibles agravios, daños y sufrimientos, de desarrollar nuestros vínculos económicos, culturales y sociales con Rusia.

Los temas políticos marcharon excelentemente bien. Hubo respeto, tacto, atención esmerada. Visita a lugares históricos, y de carácter especial la que ambos jefes de Estado realizaron al Centro de Exploración Radioelectrónica.

En lo que la visita resultó un desastre, fue en la esfera económica, y no por culpa personal de Putin. Habían transcurrido diez años. Un huracán de saqueo y robo había atravesado su país. Todo había sido caotizado. Un enjambre de pillos y asesores llegados del exterior o surgidos de las propias y fecundas filas de oportunistas políticos rusos, se repartieron y robaron todo cuanto podía ser robado.”

El artículo continuó hablando de la anterior colaboración con la URSS en diferentes áreas de la economía, industria electronuclear, industria del níquel, refinación de petróleo, otras inversiones hasta llegar a la parte llamada de deudas “mutuas”. Veamos.

Casi de inmediato, las autoridades rusas comenzaron a plantear la necesidad de negociar el pago de la deuda de Cuba con la URSS a través de 30 largos años, que ellos estimaban en 20,848 millones de rublos transferibles. Debe significarse que el rublo transferible es una ficción que dejó de existir al desaparecer el CAME y el valor de la moneda normal soviética se devaluó de uno a 5,998 rublos. Lo curioso, además, es que se nos tratara de cobrar aquella cifra cuando el país se quedó sin mercados, alimentos, combustibles, materias primas y otros recursos vitales. Mientras el combustible se mantenía por las nubes, el azúcar comenzó a recibir los precios miserables del basurero del mercado mundial residual, muy distinto de aquellos con los que se comercia en Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo.

La posición planteada por Cuba fue que no se trataba de hablar simplemente de cifras varias veces superior al total de las exportaciones de Cuba sino de cifras a partir de los precios deprimidos abruptamente con la desaparición de la URSS y el campo socialista, tal como si a los numerosos países del Tercer Mundo que reciben los llamados precios preferenciales por sus productos agrícolas y a todos los agricultores del mundo rico les privaran de todos los subsidios en un día, ni que hablar también del terrible daño ocasionado a nuestro pueblo por el incumplimiento abrupto y total de todos los convenios suscritos por la antigua URSS con nuestro país. No se pueden heredar derechos si no se heredan también deberes.”

El Tiempo por su parte publicó: “Cuba manifestó su “total desacuerdo” por el desmantelamiento de la base de radioescucha de Lourdes anunciado unilateralmente por Moscú, lo que considera un “especial obsequio” para el presidente estadounidense George W. Bush, en el marco actual de guerra en el mundo.

Una declaración oficial cubana estimó que cerrar el centro “en el instante exacto en que la política agresiva y belicista del gobierno de Estados Unidos es mayor que nunca” es “un mensaje y una concesión al gobierno de Estados Unidos”, así como “un grave peligro para la seguridad de Cuba”.

El presidente ruso Vladimir Putin anunció hace unos días en Moscú el cierre de Lourdes antes de fines de este año, así como el retiro de las tropas rusas de la base naval de Cam Ranh, en Vietnam, alegando motivos financieros y como parte de una reorganización de su presupuesto de defensa.

La noticia fue aplaudida por el presidente estadounidense George W. Bush, quien se encaminaba para Shanghai, en donde se encontrará con Putin en el marco del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC).

La base de escucha rusa, ubicada en Lourdes, 60 km al sur de La Habana, fue puesta en funcionamiento en 1964 como parte de la colaboración militar de Cuba con la desaparecida Unión Soviética y ocupa una extensión de 72 km cuadrados. Desde ella, según el ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, Raúl Castro, Moscú obtenía el 75 por ciento de la información estratégica militar, la que comparte aún con la inteligencia cubana, y es la mayor base que Moscú tiene en operaciones fuera de su territorio.”

El centro en cuestión fue cerrado definitivamente el 30 de agosto de 2002 cuando un avión AN-124 partió de la Habana para dar por terminada la fase de evacuación.

Hace unos cinco años se habló de reabrir el centro de Lourdes, al mismo tiempo la Duma rusa (Cámara Baja) ratificó la condonación a Cuba del 90 por ciento de los 35.200 millones de dólares (unos 25.895 millones de euros) que el país caribeño adeuda desde los tiempos de la Unión Soviética.

Lo de la reapertura en 2014 fue rumor desmentido por el mismo Vladimir Putin, aunque a ratos la prensa habla de lo mismo, pero sin confirmación.  

Fuentes

Anon. 2001. Nota oficial. Bohemia, 2 noviembre, No. 22, pp. 27.

Anon. 2001. Una obligada respuesta. Bohemia, 2 noviembre, No. 22 pp 28-31.

Anon. 2001. Párrafo infame. Bohemia, 2 noviembre, No. 22 pp 32-34.

Anon. 2001. Problemas por cierre de base construida por Rusia en Cuba. El Tiempo 24 oct 2001, https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-672048

Anon. 2015. Rusia reabriría centro radioelectrónico de Lourdes en Cuba. HispanTV, 10 dic. https://www.hispantv.com/noticias/sudamerica/98418/rusia-reabriria-centro-radioelectronico-de-lourdes-en-cuba

Anon. 2014. Putin desmiente que Rusia vaya a reabrir su base de inteligencia radioelectrónica militar en Cuba. RT, 17 julio. https://actualidad.rt.com/actualidad/view/134182-putin-rusia-reabrir-base-militar-cuba-lourdes

Vicent Mauricio. 2002. El gobierno ruso desmantela una base de espionaje en Cuba. El País, 15 sept. https://elpais.com/diario/2002/09/15/internacional/1032040816_850215.html


[1] Las interrogantes son de la redacción

Símbolos del racismo: Balthazar Johannes Vorster y Hendrik Frensch Verwoerd

El apartheid utilizó el racismos para justificar
el robo de enormes extensiones de tierra por
la fuerza y tratar a una enorme fuerza laboral negra
como si fueran infrahumanos.”
Akala (1983, periodista, autor y poeta británico)

Resulta muy difícil adjudicar el régimen oprobioso del apartheid en África del Sur a una sola persona. En realidad, la semilla de esta forma de discriminación racial vino en las mentes de los miles de neerlandeses que colonizaron el cono sur africano, por lo que, en una primera parte se hablará de dos de los personajes que más hicieron para promover esta injusticia, mientras en una segunda se hablará de una tercera persona, no menos agresiva, que le dio continuidad al sistema hasta su desaparición parcial.  

La persona que más hizo a favor del apartheid fue Balthazar Johannes Vorster, también conocido como B.J. Vorster, ente sumamente recalcitrante, décimo tercer hijo de un opulento ganadero de ovejas. Vorster nació el 13 de diciembre de 1915 en Jamestown y llegó a estudiar en la famosa Universidad de Stellenbosch, centro de estudios, donde las ideas más racistas se incubaban a diario. Allí Vorster se convirtió en todo un ídolo de los racistas y le dio fama y mérito para trabajar de secretario del presidente-juez de la zona del Cabo.

B.J. Vorster

Poco después pasó a impartir leyes en Port Elizabeth, período en el cual llegó la II Guerra Mundial. Vorster fue uno de los colaboradores para fundar la llamada Guardia de Carretas de Bueyes (Ossewa Brandwag), organización antibritánica, muy simpatizante de la Alemania nazi y poco dada considerar la democracia como una opción. Tan dinámico resultó Vorster en este empeño, que fue arrestado en 1942 y cumplió sentencia durante 14 meses.  

Vorster era un personaje muy particular y no era bien visto por el Partido Nacionalista debido a sus extremas posiciones políticas. Así y todo, logró integrarse a este partido y resultó electo diputado por el distrito electoral de Nigel (Transvaal). La vida política de Vorster tenía detrás la protección de otro político de ideas similares, se trata del professor y editor Hendrik Frensch Verwoerd, quien rigurosamente desarrollo y aplicó las ideas del apartheid, o sea la separación de las razas.  

Verwoerd era hijo de una familia neerlandesa, había nacido el 8 de setiembre de 1901 en Amsterdam y de tres meses de edad fue llevado a África del Sur. Fue un estudiante brillante en escuela y en la misma Universidad de Stellenbosch, donde al graduarse obtuvo una plaza como psicólogo en 1927. Años más tarde Verwoerd comenzó a desenvolverse en el campo de la sociología, y en 1937 en el mundo de la política, ya que fue designado editor principal del Die Transvaler, diario del partido nacionalista en Johannesburg, puesto que retuvo hasta 1948 cuando el partido de referencia ganó las elecciones y obtuvo un escaño como senador. Un bienio después era nombrado ministro de asuntos nacionales y responsable de la legislación apartheid. Ganó un puesto en la Asamblea Nacional en 1958 y después de la muerte del presidente Johanne Gerhardus Strijdom, el caucus parlamentario lo nombró sucesor en este alto puesto en setiembre de 1958.

Desde ese entonces, el cerebro del apartheid logró desarrollar a sus anchas su programa, el que incluía la separación de los blancos de los negros y de los pardos (asiáticos). A su vez, promovió el Acta de Autogobierno Bantu en 1959, el cual daba posibilidades a la población negra de reinstalarse en ocho reservaciones separadas, conocidas como Patrias Bantu, más tarde llamadas Bantustán o Estados Negro.

Hendrik Frensch Verwoerd

La población africana no estaba de acuerdo con todas estas leyes de segregación, por lo que no faltaron protestas, las que terminaron en masacres de todos aquellos africanos insubordinados. Toda esta situación adversa no era bien vista por Gran Bretaña, por lo que, en octubre de 1960, los votantes blancos, una minoría de hecho en ese país, recomendó la salida de África del Sur del Commonwealth y la declaración de la república, lo que se materializó el 31 de mayo de 1961. El emigrante tresmesino neerlandés había obtenido una gran victoria, ya no sería primer ministro, sino presidente.

La felicidad no le duró mucho a Verwoerd, ya que el 9 de abril de 1960 fue baleado por un trastornado mental blanco, que no dio bien en puntería. Seis años después, un mensajero parlamentario temporal, Demetrio (también conocido como Dimitri) Tsafendas, un emigrante de Mozambique de ascendencia mixta, se encargó de apuñalar a Verwoerd en la cámara parlamentaria. Demetrio rechazaba la política racial de Verwoerd. Sin embargo, se entendió que no estaba bien mentalmente y fue llevado a un asilo de dementes, donde permaneció por el resto de su vida, mientras que Verwoerd moría el 6 de setiembre de 1966 en Ciudad del Cabo.  

Fallecido el ideólogo principal, el caucus parlamentario escogió a Vorster como su sucesor. Esta elección no tuvo el respaldo de todo el caucus, pero sí de organizaciones sumamente racistas como el de la Iglesia Reformista Neerlandesa (Nederduitse Gereformeerde Kerk) y la sociedad secreta Afrikaner o Broederbond.

Vorster se había mantenido hasta entonces como Ministro de Justicia y era sabido que sus políticas siempre fueron dirigidas a endurecer aún más el apartheid. Por lo que parecería que la situación sería peor para los nativos, lo cual no fue cierto. Durante su mandato ordenó retirar los símbolos de odio y disminuyó la presión en algunas prácticas de discriminación racial. Con la caída de la colonización portuguesa en África, no tardó en ofrecer “amistad” a los países vecinos. Incluso llegó a proponer a Ian Smith en Rodesia del Sur compartir el poder con los dirigentes nativos, algo a lo cual él no estaba dispuesto a hacer en su país.

Su mayor equivocación fue iniciar una guerra en Angola, que le sirvió de muy poco, ya que buena parte de las tropas sudafricanas iban a los combates nada animados y dados a autoprotegerse, aparte de no ser una acción bien vista por la población blanca de África del Sur.

Vorster enfermó en 1978 y renunció al cargo de primer ministro en una ceremonia algo pomposa, en la cual pasó a ocupar la presidencia. Poco después estalló el escándalo Muldergate, donde se vio la malversación de enormes sumas de dinero por parte del parlamento. Durante el proceso se supo que Vorster conocía de todos esos movimientos y había ayudado a encubrir todos esos abusos, lo cual le obligó a renunciar al puesto de presidente el 4 de junio de 1979.  Su muerte tuvo lugar el 10 de setiembre de 1983 en Ciudad del Cabo.

Fuentes

Anon. 2015. Verwoerd, Hendrik Frensch. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago, 2015.

Anon (w/y). Hendrik Frensch Verwoerd. South African History Online. https://www.sahistory.org.za/people/hendrik-frensch-verwoerd

Anon. 2015. Vorster, John.Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago, 2015.

Anon (w/y). Balthazar Johannes Vorster. Oxford Reference. https://www.oxfordreference.com/view/10.1093/oi/authority.20110803120240918

Anon. 2020. Balthazar Johannes Vorster. Encyclopedia.com, 9 oct. https://www.encyclopedia.com/people/history/southern-african-history-biographies/balthazar-johannes-vorster

Escrito por Ricardo Labrada, 13 setiembre de 2020

Hace 58 años de la Crisis de Octubre de 1962

Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz
de contrarrestar el poder de la bomba atómica, yo
sugerí la mejor de todas: la Paz.”
Albert Einstein

Todos los de aquella época éramos protagonistas de una crisis que nos hubiera llevado al fondo para siempre. Bien ingenuo era este servidor, quien con solo 15 años recibía una beca para viajar a la URSS. No había pasaporte ni nada de eso, llevábamos un papel con nuestro nombre y demás datos de residencia, fecha y lugar de nacimiento, aquello era un salvoconducto para poder viajar en cómodos buques de pasajeros que en su vida habían salido del Mar Negro o del Báltico. Eran buques soviéticos, con piscinas, cancha para jugar voli, cine/teatro, camarotes bastante cómodos, buena comida, en fin, no nos faltaba nada a bordo. La URSS más generosa no podía ser. Salimos a principio de agosto para navegar por todo el Atlántico hasta el Mediterráneo, de ahí al Bósforo, al Mar Negro y desembarcar en el Puerto de Odessa. Los cientos de cubanos becados, que partieron en varios buques: Almirante Najimov, Gruzia (Georgia) y otros no sabíamos que esas naves habían cruzado el océano precisamente para traer los “juguetitos nucleares” que Nikita Jhruschov mandaba en un acto de “solidaridad” o de fuerza para enseñarle a los poderosos americanos, que ellos también estaban instalados en el Caribe.

Bastaron 24 horas de viaje en buque para que en una mañana tuviéramos a un avión americano dando vueltas por encima de la nave y de forma rasante. Una provocación así no la podíamos permitir y todos los becados salimos a cantar “Cuba que linda es Cuba” y a gritar las consignas del momento. El piloto no debe haber oído nada, ya que siguió con sus volteretas hasta que se cansó de ver sólo a gente cantando y bailando, muy típico de los cubanos incluso en momentos difíciles. El capitán del buque, muy enardecido con la demostración revolucionaria de la juventud cubana, salió a hablar con nosotros, lo hizo a través de un traductor cubano que llevaba más de un año estudiando en Kiev. Él nos informó que no nos preocupáramos por ese vuelo, ya que en ese momento German Titov había salido al espacio convirtiéndose en el segundo cosmonauta de todos los tiempos, solo precedido por su compatriota Yuri Gagarin. ¡Qué alegría saber aquello! brincábamos de júbilo, la URSS seguía marcando el paso en la conquista del Cosmos.  

A la llegada a Odessa, el 2 de setiembre de 1962, todo era alegría. La ciudad portuaria ucraniana, la misma de sus históricas escaleras del Potemkin, se me presentaba chula, divertida, calurosa, con gente muy amable, con mujeres bellas y bien vestidas. Con el tiempo me hice luego idea que la ropa que se vestía allí no era nada fabricada en la URSS, era algo probablemente obtenido en mercado portuario y negro. Tres días después salimos en tren hacia Minsk, capital de Bielorrusia. Bosques extensos, algunos campos vacíos, era como visitas cortas a un museo y luego venían otras imágenes nada bonitas que, a un compañero, algo conocedor de la historia de la URSS, le dio por hablar de la figura de Kaganovich. Vaya apellido, hablaba del judío-ucraniano Lazar Moiseevich Kaganovich, hombre de confianza de Stalin, el que ayudó a su jefe a ejecutar las purgas dentro de las filas del partido comunista, así como fue uno de los artífices del Golodomor (Golod es hambre y mority es exterminio en ucraniano), algo que causó la muerte de millones de ucranianos en el período de 1932-33, o sea cuando se concretó la colectivización forzada en la agricultura.

El sol de Odessa se fue perdiendo a medida que nos acercábamos a Bielorrusia, no hacía frío, tampoco calor. En la mañana del 6 de setiembre llegábamos a la estación de trenes de Minsk, la que se halla muy cerca de la calle Bobruiskaya, donde seríamos albergado durante todo un año. Ese hospedaje era propiedad de la Universidad Estatal de Bielorrusia (BGU).

El mes de setiembre en Minsk es agradable, algún que otro día de lluvias, otros de sol moderado, una temperatura realmente agradable y buena para ir reconociendo la ciudad en la que viviríamos. No había nada que nos preocupara por el momento. Había que adquirir ropa pesada de invierno y adaptarse al nuevo ambiente.

Esa tranquilidad era engañosa, los aviones norteamericanos U-2 estuvieron todo el tiempo vigilando el territorio cubano. Las sospechas existían de que algo raro había en Cuba. Los norteamericanos, después de la derrota en Playa Girón en abril de 1961, habían concebido la Operación Mangosta, donde esta vez sí se utilizaría la marina de guerra estadounidense. La contraparte soviética supo de esta operación, la que se dice consistía en crear una provocación alrededor de la base militar americana en Guantánamo o en otro punto del territorio nacional.

Fue entonces que Nikita Sergueivich Jhruschov dispuso, con la aprobación de la parte cubana, de instalar los juguetitos de los que hablé. Se trataba de misiles balísticos de alcance medio, los que podrían llegar a Washington DC y a Nueva York en un santiamén. Según ahora se sabe, la parte soviética trasladó ese armamento en el período entre el 17 de junio y el 22 de octubre de 1962. El potencial nuclear era de 45 ojivas, además de otras naves aéreas MIG-21.

El 14 de octubre ya la URSS estaba en estado de alerta. Puedo decir que la población allí estaba muy preocupada con un desenlace bélico, el cual habría sido espantoso para el mundo entero.

Tenía una enamorada, Lida, estudiante de primer año en la facultad de matemaáticas en el BGU, hija de un coronel del Ejército Rojo, ubicado en Smolensk, la que me trató con poco afecto por la situación creada. ¿Qué culpa tengo yo o mis compañeros de esa situación? Esa molestia era algo generalizada por aquellos con conciencia de lo que es una guerra. Minsk fue una de las ciudades más afectadas por la II Guerra Mundial.

Ya en ese momento estaba el adoctrinamiento en pie, nos hacían ver que Cuba no se quedaría sola, que siempre contaría con la solidaridad soviética, que los americanos no serían capaces de invadir el territorio nacional una vez más. Uno como cubano se solidarizó con esas manifestaciones, pero interiormente sentía miedo de que algunos bombazos tuvieran lugar y nuestros familiares desaparecieran. Cuba sería el punto inicial de confrontación y los primeros cohetes llegarían a la Coloma, Pinar del Río, donde estaba el armamento. Es probable que algún que otro misil llegase al DC norteamericano, pero seguro estaba como muchos otros soviéticos, que esta vez no habría vencidos ni vencedores. Habría sido una debacle incalculable, destrucción y radioactividad.

La paz o tregua no parecía a la mano, los soviéticos tumbaron a un U-2 cuando espiaba territorio cubano el 27 de octubre, la misma fecha en la que Jhruschov le mandó mensaje con la pipa de la paz a John F. Kennedy. Todo se arregló entre soviéticos y norteamericanos, por lo que a fin de mes desaparecía la amenaza de la guerra.

Los soviéticos retiraron loas armas nucleares y dejaron solo las convencionales. EE.UU. se comprometió a no invadir el territorio cubano, aunque mantuvo su presión permanente sobre Cuba, posición que Kennedy pretendió cambiar un año después y que no pudo materializar al ser asesinado en Dallas, Texas. ¿Quién lo habrá hecho?

Han pasado 58 años de aquella crisis, en lo que a mí respecta, creo que sucedió lo razonable, que no hubiera guerra, que nuestros pueblos no hayan tenido que sacrificar vidas y que la cordura haya prevalecido, pues caso contrario, es probable que no estuviera haciendo este relato. Ni siquiera me tomo el trabajo de analizar lo que se dijo o discutió después, la paz nos permite avanzar individual y colectivamente, las guerras son cosas de enajenados como Hitler, las que dejan más miserias e inválidos una vez terminadas las mismas.

Escrito por Ricardo Labrada, 22 julio de 2020, con información adicional consultada en línea.

Juan XXIII, uno de los antipapas de la iglesia católica en el siglo XV

Annuntio vobis gaudium magnum:
Habemus Papam
;
Anuncio de la designación de un nuevo  Papa

En la desaparecida URSS había una asignatura obligatoria para los estudiantes soviéticos y de los países socialistas, a nivel universitario, el llamado ateísmo científico, el cual, entre otras cosas, enseñaba muchos hechos que las religiones escondían.

Un buen día el profesor, quien había estudiado para cura de iglesia ortodoxa, le dio por hablar del Vaticano, los Borgia fueron parte del relato y varios Papas tristemente célebres, el puntillazo llegó cuando reveló que Juan XXIII, el hombre que había sido electo Papa después del fallecimiento de Pio XII, debió haber sido Juan XXIV y no XXIII. En aquella clase se nos informaba que el verdadero Juan XXIII, un hombre que había hecho de las suyas, durante su reinado, fue eliminado de la lista de los Papas del Vaticano, para de esa forma hacer desaparecer su presencia en la historia de la iglesia.  

Baltazar Cossa, nombre verdadero del “falso” Juan XXIII, era oriundo de Procida, actual municipio de la Ciudad de Nápoles, nacido en 1370. Se dice que en su juventud quiso ser militar, pero después se decidió recibirse como clérigo, para lo cual estudió Derecho Canónico en Bolonia, estudios que terminó en 1389. Años después, al inicio del siglo XV, el Papa Bonifacio IX le nombró cardenal y pasó a trabajar como legado papal en la región de la Romaña.

En aquella época se desarrollaba el llamado Cisma Occidental, división interna en la iglesia católica provocada por el monarca de Francia, Felipe IV, el que por su fuerza entonces impuso que la Santa Sede se trasladara del Vaticano a Aviñón. El Papa Clemente V obedeció las ordenes, lo cual resultó en un desorden inimaginable, ya que la iglesia se redujo a recibir indicaciones tipo ukaz de parte de un rey, lo que se prolongó durante casi un siglo. Después de la muerte de Clemente V le sucedieron en el trono eclesiástico: Juan XXII (1316–1334), Benedicto XII (1334–1342), Clemente VI (1342–1352), Inocencio VI (1352–1362), Urbano V (1362–1370) y Gregorio XI (1370–1378). A este período los historiadores le llaman el “Segundo cautiverio de Babilonia” o “Papado de Aviñón”.

El Cisma Occidental se produce después de la muerte de Gregorio XI, Papa francés, cuando la sede es trasladada nuevamente a Roma y como Papa era electo Urbano VI. La realidad es que los Papas anteriores no tenían un programa a seguir, no existían políticas, por lo que cada nuevo pontífice hacía lo que le venía en ganas. Se producían documentos en los conclaves que eran ignorados completamente. A su vez, el Papa de turno nombraba cardenales por antojo propio, entes incondicionales que no se opusieran a sus malas prácticas.

Seis Cardenales, entre ellos Baltazar Cossa, se encontraban en Aviñón, los que desconocieron e ignoraron la elección de Urbano VI, Papa oriundo de Bari, Puglia, de nombre Bartolomeo de Prignano. Los prelados de Aviñón se dirigieron a Anagni, ciudad vecina a Roma, donde hicieron su declaración de rebeldía y proclamaron a Clemente VII como Papa a establecerse en Aviñón. Hecho interesante, un acto de rebeldía a la decisión del conclave del Vaticano en la misma Italia.  Habían elegido a un cardenal francés, Clemente VII era Robert de Genève, primer Antipapa en esta historia. Era oriundo de Ginebra y había estudiado en la Sorbona de París. Su designación fue aprobada por Francia, Escocia, Castilla, Aragón, Navarra, Portugal, Dinamarca, algunos estados alemanes, Noruega y los territorios de los Saboya. Así daba inicio al Cisma Occidental.

Urbano VI, el Papa del Vaticano, murió en 1389, por lo que los franco-católicos se apresuraron a solicitar el reconocimiento de Clemente VII como único Papa, lo cual no logró consenso. Cinco años después fallecía Clemente VII y su puesto lo ocupaba Pedro Martínez de Luna, aragonés oriundo de Zaragoza, que se convertía así en el Papa Benedicto XIII, quien tenía en su programa terminar con el Cisma Occidental.

Benedicto XIII logró ponerse de acuerdo con su contraparte del Vaticano, el entonces Papa Gregorio XII, para organizar un concilio ecuménico en la ciudad de Pisa, que fue todo un fracaso, ya que al final el rey francés para imponer su voluntad nombró a un nuevo Papa, un tercero, Alejandro V, lo cual no fue aceptado por Benedicto XII y por Gregorio XII. Así, aparecieron tres Papas de un golpe.

Pedro Martínez de Luna o Benedicto XIII, al quedar sin apoyo, decidió refugiarse en la bella ciudad balneario Peñíscola en España, antiguo baluarte de los templarios. Fue precisamente este aragonés quien por primera vez dijo el refrán que dura hasta nuestros días: “mantenerse en sus trece”. Luna era Benedicto XIII, de ahí vino el trece.

Alejandro V falleció en 1410 y su lugar fue ocupado por el cardenal Baltazar Cossa, nombrado Papa Juan XXIII, cuya designación se realizó con la aprobación de Segismundo de Luxemburgo, en ese momento Segismundo de Hungría, futuro Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, quien se había autonombrado rey de los romanos y rey de Bohemia en 1419. La misión del nuevo Papa Juan XXIII o Antipapa, llámele como más le guste, era la de convocar un sínodo en Constanza, Alemania, con el fin de clausurar el Cisma definitivamente.

Juan XXIII tuvo un comportamiento siempre hostil hacia el Vaticano. Apoyó la intervención de las tropas bajo el mando de Luis de Anjou, rey de Sicilia, en el enfrentamiento con Ladislao I, rey de Nápoles, partidario del Vaticano. De Anjou logró la victoria, pero al marcharse a Francia, Ladislao I rehízo sus fuerzas y obligó a Juan XXIII a dialogar. El objetivo era que Ladislao I lo reconociera como Papa y no apoyara más al Vaticano, lo que así logró, mientras Juan XXIII lo reconocía como Rey de Nápoles y sus conquistas en Sicilia.

Realmente Ladislao negoció para tomar un tiempo y recuperar fuerzas, ya que en 1413 invadió los territorios papales, lo que obligó a Juan XXIII y sus secuaces a ponerse a salvo en Florencia, lugar protegido por el emperador Segismundo, quien exigió a Juan XXIII convocar a un concilio para terminar el Cisma, el que tuvo lugar el 5 de noviembre de 1414 en Constanza, Alemania. El resultado más palpable de esta reunión fue la condena del protestantismo promovido por John Wickliffe, el cual se acercaba mucho a las posiciones de Jan Hus en Bohemia, igualmente condenado, de quien se ha hablado con anterioridad en este blog (Labrada 2019).

Juan XXIII se equivocó al enemistarse con Segismundo, su pretensión era ser nombrado como único Papa de la iglesia católica, lo cual no gozaba de consenso entre los cardenales. A finales de marzo de 1415, Juan XXIII decidió infructuosamente huir de Constanza, fue detenido y no le quedó más remedio que regresar al concilio, para ser finalmente depuesto el 29 de mayo de ese año, acusado de herejía, simonía, asesinato, violación, sodomía e incesto. Tantos crímenes de un individuo que se decía o quería ser representante de Dios en la Tierra, inimaginable.

Hoy en día, el Papa Gregorio XII se considera el único y verdadero pontífice de aquel periodo. Benedicto XIII, Juan XXIII y su antecesor Alejandro V todos son considerados antipapas.

La liberación del todo pecador Juan XXIII o cardenal Baldassare Cossa llegó cuando se eligió a Martín V como nuevo Papa. Increíblemente este criminal fue nombrado obispo de la bella ciudad Frascati en 1419, año que por coincidencia falleciera. Sus restos, por razones que desconozco, fueron trasladados al Baptisterio de Florencia, donde yacen en un monumento de mármol y bronce, obra de Donatello y Michelozzo. Ahora que veo la foto, me doy cuenta que le he pasado cerca más de una vez, pero sin saber que los restos del todo pecador reposan ahí.  

Tumba del antipapa Juan XXIII

Fuentes

Anon (s/a). Papado de Aviñón. Guía Historia. https://castillodepeniscola.dipcas.es/uploads/dipcas/ficheros/12/5b9a03279448a173898939.pdf

Anon. 2018. El papa Luna y el Cisma de Occidente. La Vanguardia, 18 mayo. https://www.lavanguardia.com/historiayvida/edad-media/20180509/47313531038/el-papa-luna-y-el-cisma-de-occidente.html

Imaz Belén. 2018. Los siete Papas de Aviñón. La Vanguardia, 16 oct. https://www.lavanguardia.com/historiayvida/edad-media/20181001/47313162493/los-siete-papas-de-avinon.html

Labrada R. 2019. Jan Hus, llevado a la hoguera por sus ideas. 9 julio. https://deportescineyotros.wordpress.com/2019/07/09/jan-hus-llevado-a-la-hoguera-por-sus-ideas/

Shahan, Thomas. 1908. Council of Constance. The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. http://www.newadvent.org/cathen/04288a.htm

Escrito por Ricardo Labrada, 3 julio de 2020

Símbolos del racismo: Leopold II

La historia brutal del colonialismo es aquella, en la que el
hombre blanco literalmente robó tierra y hombres
para su ganancia y bienestar material.”
Patrisse Cullors (1984, activista afro-estadounidense)

El rey de Bélgica, Léopold-Louis-Philippe-Marie-Victor, en el período de 1865 a 1909 fue otro notable esclavista, hombre carente de piedad con aquellos que no fueran de su color.

El hijo del primer rey de los belgas, Leopoldo I, nació el 9 de abril de 1835 en Bruselas, cuya madre fue Marie Louise de Orléans, segunda esposa del primer rey. Su primer título nobiliario fue el de Duque de Brabant en 1846 y años después se casó con María Henrietta, hija del archiduque José, palatino de Hungría. Cuando Leopoldo I murió en diciembre de 1865, automáticamente Leopoldo Louis Philippe se convirtió en monarca de Bélgica.

Su vida política no fue fácil, ya que en su época estaba el litigio entre los católicos y los protestantes en su país, además de la guerra franco-germana que tuvo lugar en 1870-71, en la que Bélgica se mantuvo neutral. Toda esa situación bélica en Europa le obligó a prestar particular atención a las fortificaciones para la defensa del país.

Sus ambiciones de conquistas estaban latentes hasta que en 1876 organizó una expedición de exploración en la zona del Congo. A tales efectos fundó la Association Internationale du Congo (1876), cuyo agente principal fue el periodista y explorador británico Henry Morton Stanley.

En el período de 1884–85, Bélgica se enfrascó en una guerra contra las fuerzas anglo-portuguesas que buscaban apropiarse de la Cuenca del Congo, en la que venció y obtuvo el reconocimiento de países como los EE.UU. y otras naciones europeas. Victoria en mano, Leopoldo II declaró la soberanía sobre el Estado Independiente de Congo, con un área 80 veces superior al de Bélgica. Fue una declaración con una fachada humanitaria, ya que el monarca belga decía abogar por terminar el tráfico de esclavos, de lo cual tuvo a bien convencer a la llamada Conferencia de Berlín en 1884. Claramente el único accionista de ese estado independiente era la monarquía de Bélgica.  

No es secreto que esa zona tiene grandes recursos naturales, entre ellos el caucho, que Leopoldo II dio inicio a su explotación, para lo cual utilizó la fuerza local barata, la cual maltrató al verse obligados a trabajar forzosamente. Esa situación provocó la rebeldía de los locales, para lo cual Leopoldo II creó una fuerza pública, compuesta por soldados africanos bajo la guía de mandamases europeos, los cuales destruyeron numerosas aldeas, mutilaron y mataron a rebeldes y a sus familias. Fue tanta la barbarie que se considera que, de una población de 20 millones de personas existente en 1891, la misma era de 8.5 millones en 1911.

Las potencias de la época, con EE.UU. y Gran Bretaña a la cabeza, hicieron presión sobre la monarquía belga para que Bélgica suavizara su genocidio y se anexara al Congo en 1904, lo cual se consolidó en noviembre de 1908. Así y todo, existió un rechazo a nivel mundial a la masacre ocurrida. Leopoldo II murió en 1909, su sobrino Albert I heredó la corona y los problemas ya existentes en el Congo.

El Congo (luego llamado Zaire) logró su independencia en 1960, aunque era algo a medias, Bélgica seguía interfiriendo en los asuntos internos del país. Para colmo la capital del Congo se siguió llamando Leopoldville hasta 1966 cuando cambió por el nombre de Kinshasa o Kinsasa, ciudad relativamente grande, que fue lo poco que dejó Bélgica en ese país.

Cuando se hable de racista y colonizador rancio, un lugar siempre le pertenecerá a Leopoldo II.

Fuentes

Anon. s/a. Llamando a la puerta europea: ¿quién ayuda al Congo? DW.com https://www.dw.com/es/llamando-a-la-puerta-europea-qui%C3%A9n-ayuda-al-congo/a-1924836-2

Encyclopædia Britannica. 2015. Leopold II. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.  

Escrito por Ricardo Labrada, 20 junio de 2020

Símbolos del racismo: Cecil Rhodes

Tan poco hecho y mucho por hacer.
Debemos encontrar nuevas tierras de
las que podamos obtener fácilmente materias
primas y, al mismo tiempo, explotar la mano
de obra barata de esclavos disponible de los
nativos de las colonias.”
Cecil Rhodes

Con este artículo se da por iniciado una serie que versará sobre aquellas figuras tristemente célebres, las que promovieron de alguna manera la discriminación racial. Serán descripciones breves, no es para escribir mucho para aquellos que no tuvieron realmente humanidad.

El primer “agraciado” es Cecil John Rhodes, hombre nacido el 5 de julio de 1853 en el obispado de Stortford, Hertfordshire, Inglaterra. Era el quinto hijo del pastor anglicano Francis William Rhodes y su segunda mujer, Louisa Peacock. El padre de Rhodes sirvió años como vicario del lugar de nacimiento del personaje de referencia.  

La familia Rhodes tenía propiedades en Natal, África del Sur, adonde Cecil John se fue a vivir en la búsqueda de un ambiente más saludable después de estar aquejado de sus pulmones.

Desde temprana edad sus ideas fueron en apoyo al dominio y expansión del imperio británico, por lo que parte de su fortuna la dedicó a estos empeños. No obstante, su bondad hacía el imperio no era la de comportarse como un corsario. Él deseaba colonizar nuevas tierras con personal militar y misioneros británicos, las cuales no serían propiedad como tal de la corona en Londres. Su movimiento era decididamente adelantarse a iguales movimientos de los portugueses y los boers venidos de los Países Bajos. También en sus planes estaba descubrir yacimientos de oro y de diamantes en África.

A finales de la década de los 70 del siglo XIX ya Rhodes marchaba más al norte de lo que actualmente se conoce como África del Sur, para en 1880 fundar, junto a su socio Charles Rudd, la compañía De Beers Mining.A su vez, Rhodes entró en política y fue electo a la Asamblea del Cabo en Sudáfrica. Sin olvidar sus ambiciones de riqueza, acaparó una gran parte de las concesiones del oro encontrado en el área de Johannesburgo. Todos esos movimientos iban acompañados de limpieza de nativos, a los que sacaba sin contemplaciones de las nuevas áreas de explotación de piedras preciosas.

Organizó una guardia para su compañía en 1890, la que se encargó de colonizar nuevas áreas hasta la fundación de lo que se llamó Rodesia, a cuyos lares llevó familias de colonos, los que se apropiaron de tierras, a la vez que los nativos eran alejados u obligados a trabajar en las mismas. Para lograr esa creación Rhodes consiguió la anexión británica de Bechuanalandia (actual Botswana) en 1884, lo que abrió las puertas hacia el norte del área sudafricana. En el mejor estilo de un colonialista hizo firmar un acuerdo al rey de los matabeles (en el actual Zimbabue) con una serie de promesas, que nunca serían cumplidas. Fue así que se abrió paso y fundó la Rodesia, territorio que en le actualidad comprende a Zambia, Zimbabue y Malawi (Nyasaland).  

Rhodes fomentó las guerras entre británicos y boers, ambos perseguían iguales objetivos, era algo así como “quítate tú y me pongo yo”, ambos despreciaban a los nativos y los maltrataban de diferentes maneras. Hay blancos sudafricanos de origen neerlandés que afirman que el apartheid fue invención británica, lo cual no es cierto, es invención de ambas partes.   

Sus objetivos de expansión tropezaron con la actividad de otros connotados colonialistas, como fue el caso del rey Leopoldo II de Bélgica, el cual colonizó los territorios del Congo, Ruanda y Burundi, además de los portugueses apropiándose de Angola y Mozambique. Su deseo de construir una línea férrea entre Ciudad del Cabo y Cairo se vio fracasada con los nuevos territorios colonizados en África.

Era tanta la megalomanía de Cecil Rhodes que llegó a declarar: “Quisiera anexar los planetas si pudiera; a menudo pienso en ello. Me entristece verlos tan claros y, sin embargo, tan distantes”.

Rhodes murió el 26 de marzo de 1902, Muizenberg, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, a la corta edad de 49 años, producto de un fallo cardíaco. Su vida ha sido muy venerada por los supremacistas blancos de todo el mundo, monumentos a su memoria existen en África del Sur e Inglaterra. Si de verdad se desea hacer justicia, es hora que estos monumentos sean derribados y olvidados. De todo lo que hizo, en nada benefició a los nativos de esa parte meridional del continente africano, todo lo contrario, provocó muchas muertes y con sus ideas fue promotor del apartheid que más tarde se estableción en los territorios que colonizó.

Fuentes

Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Cecil Rhodes. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/rhodes.htm el 11 de junio de 2020.

Valls Xavier. 2019. Un tren en África para el supremacista Cecil Rhodes. La Vanguardia, 2 nov. https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-contemporanea/20191026/471171510075/cecil-rhodes-ferrocarril-africa.html

 Escrito por Ricardo Labrada, 11 junio de 2020

 

En el quincuagésimo aniversario de su desaparición, recuerdos sobre los Beatles

La realidad deja mucho a la imaginación.”
John Lennon

Beatles Please Please me

No es muy difícil rememorar algo de la juventud vivida, la que cuando la tuvimos, realmente no supimos apreciar en toda su extensión, pero como dice el refrán, nadie nace sabiendo.

Hace cincuenta años que la agrupación musical de los Beatles desapareció de la escena. En estos días he podido conocer un poco más sobre esos músicos, que me hicieron bailar en múltiples ocasiones, a veces de manera delirante. Según Wikipedia, ya en 1956 John Lennon era parte de un grupo llamado Skiffle Craze, algo así como Locura de Craze. Supongo que el grupo haya sido de Liverpool. Lennon después pasó a tocar con The Quarry Men, donde Paul McCartney lo conoció en 1957. El joven Pablito tenía 15 años, pero era todo un artista guitarra en mano, por lo que no dudaron en incluirlo en el grupo. McCartney, a su vez, invitó a su amigo George Harrison a que se uniera al grupo. Harrison tenía 14 años en enero de 1958. Los Quarry cambiaron de nombre y pasaron a llamarse Johnny and the Moondogs (Johnny y los Perros Lunares). En 1960, se incluyó el bajista Stuart Sutcliffe, quien fue promotor de la idea de crear un grupo musical nuevo y original, en el cual Pete Best fue su primer baterista.

¿De dónde le vino el nombre? Buscaron algo que supiera a insecto. Ya había un grupo llamado The Crickets (Los Grillos). Entonces pensaron en Escarabajos (Beetles), y ahí fue cuando a Lennon se le ocurrió cambiar una E por una A. La música se le llamaba Beat, que se puede traducir como Golpe o Ritmo figuradamente. Así surgió el nombre de Beatles, grupo que tocaba lo mismo en Liverpool que en Hamburgo, Alemania. En la medida que fueron tomando fama, se hacía necesario un representante y un productor. Brian Epstein fue su representante por largo tiempo, mientras que George Martin les proporcionó la debida producción.

El grupo tuvo la baja de Sutcliffe en 1961, mientras que Best se separó en 1962, fue entonces que entró el conocido Ringo Starr. Su primer album de larga duración fue Please Please Me, que fuera lanzado el 22 de marzo de 1963 en el Reino Unido, fecha que puede considerarse como el inicio de la Beatlemanía.

El grupo tocaba piezas de figuras conocidas en el mundo del rock, como fueron Roll over Beethoven de Chuck Berry, Twist and shout (también conocida como Shake it up, baby) de Phil Medley y Bert Russell; Mr Moonlight de Roy Lee Johnson; y Hard day’s night de Alun Owen, así como canciones originales, casi siempre de la autoría de Lennon & McCartney, como fueron Love me do, Please Please me, I saw her standing there, Ask me why, She loves you, Help, Can´t buy me love, From me to you, Yesterday, All you need is love entre otras.

Ni idea tenía en 1962, estando en Cuba, de la existencia de este grupo, ni que existiera un ritmo llamado Twist, que fuera muy popular entonces en los EE.UU. En setiembre de 1962 estaba en la URSS, donde la música más popular para bailar era el Charleston con ritmo de foxtrot o swing, no siempre permitido en todos los bailes estudiantiles, ya que se entendía que era un producto americano. Así que a aprender a bailar waltz, no hubo más remedio, y alguna pieza más con ritmo de caballito que se tocara, lo cual no fue obstáculo para que el twist llegara a nuestros oídos a mediados de 1963, más que todo por los discos que traían consigo los estudiantes africanos.

No fue hasta octubre de 1964, ya en Kiev, que oí por primera vez una canción de los Beatles, Can´t buy me love, y luego Twist & Shout, ambas en un single que era propiedad de un estudiante somalí. Aquel compañero me invitó a que bailara la primera pieza mencionada, obviamente como twist y no lo defraudé. Poco a poco llegaban los álbumes de larga duración de los Beatles, cuyas canciones arrebataban a los jóvenes. Así y todo, era un producto del imperialismo y en la URSS estaba prohibida su reproducción en bailes públicos o estudiantiles, algo que se mantuvo por largo tiempo. La prohibición incluía cualquier música que se pareciera a la de los Beatles y los Rolling Stones.

En Cuba trataron de opacar la Beatlemanía con el ritmo Mozambique, el cual duró poco realmente. En honor a la verdad, no recuerdo haber oído que existiera prohibición, pero sí no se oía en ninguna radioemisora nacional, ni siquiera se mentaban en los medios públicos. En 1965, la Reina Isabel II designaba a los Beatles como miembros de la Orden del Imperio Británico, nombramiento a propuesta del Primer Ministro Harold Wilson, el cual hasta ese momento se le otorgaba solo a veteranos de guerra y a líderes civiles. Silencio absoluto en la Habana y el resto del territorio nacional.

Unos estudiantes cubanos de economía agrícola en la URSS habían viajado de práctica a Cuba en el verano de 1967 y regresaron a la URSS a bordo de un buque soviético, donde viajó inesperadamente un alto dirigente del gobierno cubano, cuyo nombre prefiero reservarme. Los estudiantes, por costumbre, se reunían en la noche, ponían alguna música pop y a bailar, pero con la presencia de ese dirigente, se dedicaron a hacerlo en lugares reservados y a veces en hora de la madrugada, querían bailar y que no los oyeran. Usualmente esos bailes se hacían en la noche, donde está la cancha de volibol, el que se juega con una pelota atada a una cuerda y así evitar que cayera al mar, o en su lugar, al lado de la piscina, pero ni hablar de hacerlo en esos lugares tan públicos en el barco. Fue así que comenzaron a esconderse para bailar lo que querían, que no era solo poner a los Beatles o la música pop, a los cubanos bastante nos gusta movernos con el son y el bolero también. Los estudiantes ignoraban que la seguridad personal del dirigente estaba al tanto de todo y le informaba sobre lo que ocurría a su alrededor. Sorpresa tuvieron cuando el alto dirigente se personó sorpresivamente en uno de esos bailes reservados y les pidió que siguieran con libertad. El buque, después de atravesar el Bósforo, paró brevemente en Bulgaria, donde a esa persona la estaban esperando, luego iría a la URSS.

Sea por lo que sea, un mes después de este hecho, se comenzó a oír música pop de todo tipo en la radio cubana. La prohibición encubierta desapareció, algo que los cubanos deben agradecer a esos estudiantes. La música no intoxica a nadie, alegra y da deseos de vivir. Fue desde entonces que los Beatles aparecieron en la radio cubana conjuntamente con otros grupos como los Rolling Stones, Monkeys, Mama & the Papa, Beach Boys y otros.

Nunca he llegado a entender la razón para erigir un monumento a John Lennon en la Habana. No lo critiqué, aunque no lo entendí entonces ni tampoco ahora. Una bonita explicación de los hechos reales no hubiera venido mal, pero no la hubo.

Es prudente aclarar que las llamadas democracias populares, Hungría, Polonia, Checoslovaquia, Bulgaria, Yugoslavia y Rumania, no llegaron a aplicar tales prohibiciones. Allí se oía de todo y los grupos nacionales trataban de imitar a los occidentales. Lo hacían como una manera de contrarrestar las trasmisiones de occidente, que venían todas con mucha Beatlemanía. No había necesidad de identificar esa música con el imperialismo. Bastaba hospedarse en el Stadt Berlín de la RDA o DDR para uno darse cuenta de la competencia que mantenían las radioemisoras de las dos partes de Berlín. Les aseguro que la oriental superaba en calidad de música pop a la occidental, aunque Ud. no lo crea.

La triste noticia de la desaparición de los Beatles llegó en 1970, para aquellos, como el que suscribe, que le teníamos como ídolos, fue un duro golpe. No cabía en nuestras cabezas que se fueran y que no les oiríamos más tocando juntos. Unos decían que era por McCartney, otros por Ono, la compañera de Lennon, en fin, nadie sabe la verdad a ciencia cierta. Tuve la suerte de ir a Inglaterra en 1972 por unos meses, donde adquirí álbumes y libretos sobre ellos. En las victrolas de los pubs no faltaban sus canciones, que uno trataba siempre de oír. La realidad fue que se fueron para no volver, aunque su recuerdo perdura por esa revolución musical que nos dio varios momentos de alegría.

Escrito por Ricardo Labrada, 15 abril de 2020, con información de la historia de los Beatles consultada en Wikipedia.

La vida de Lucky Luciano y su paso por la Habana

En esta vida, lo único importante es no ser nunca el muerto”.
Lucky Luciano

Lucky Luciano

La figura de Salvatore Lucania, más conocido como Charles “Lucky” Luciano, es muy popular, sobre todo por su presencia en muchos filmes con tramas mafiosas. En realidad, fue el jefe más poderoso que haya tenido el crimen organizado en los EE.UU. durante buena parte de las décadas de los 30 y los 40.

Luciano nació el 11 de noviembre de 1896 en Lercara Friddi, Sicilia. A la edad de 6 años emigró con su familia a los EE.UU. Su llegada fue por la isla de Ellis. Su padre era albañil y la familia se asentó en la ciudad de Nueva York. Su vida en la Gran Manzana fue la de juntarse con pandilleros asiduos al robo de cualquier cosa. El niño Salvatore aprendió pronto el oficio, a los 10 años practicaba atraco, robo en tiendas y extorsión, todo lo cual preocupaba a su padre, el que le buscó un empleo en una fábrica de sombreros, donde lo que ganaba se lo gastaba jugando en un garito. Aprendió temprano el oficio y a los 16 años cumplió 6 meses en prisión por venta de heroína. Fuera de la prisión, ya apodado Lucky por la suerte en los juegos, hizo grupo con otros futuros notables gánsteres, entre ellos el judío Meyer Lansky y su coterráneo Frank Costello.  Tan destacado era Luciano que Giusseppe Masseria no dudó en reclutarlo en su pandilla de delincuentes. Su ascenso fue impresionante al convertirse en segundo al mando de ese grupo, muy dedicado al contrabando de licores, prostitución y narcotráfico. A la vez que ascendía aparecían sus rivales, fue por eso que estando en Staten Island fuera secuestrado por cuatro hombres en un automóvil, golpeado, apuñalado repetidamente con un picahielo y le cortaron la garganta de oreja a oreja. Luciano no dijo nada de sus secuestradores a la policía, a los que él personalmente conocía.

En Nueva York operaban cinco familias mafiosas y su rivalidad aparecía con frecuencia. Masseria se creía rey de los mafiosos en la ciudad, realmente lo era, solo que su lugarteniente Luciano tenía otras ideas y proyecciones. En el período de 1930-31 estalló una guerra entre los grupos mafiosos de Masseria y Salvatore Maranzano, de la cual Luciano se aprovechó al invitar a su jefe, Masseria, a un almuerzo y luego asesinarlo. Según relata Cervera (2018), el asesinato ocurrió al mediodía del 15 de abril de 1931, en el restaurante el Nuevo Villa Tammara de Nueva York. Masseria fue abandonado en un momento por sus guardaespaldas a la vez que Luciano disparaba sobre el cuerpo de su jefe, o sea una escena que ya hemos visto en alguna que otra película sobre la mafia. Así Luciano servía en bandeja la cabeza de su jefe a Maranzano, cuyas ideas eran similares a las de Masseria, los que solo confiaban en personal italiano y si era siciliano mucho mejor. Luciano entendía que las capacidades del negocio del crimen no tenían por qué limitarse a personas de una sola nacionalidad. Por eso entró en contacto con mafiosos judíos como Bugsy Siegel y el mencionado Lansky, sin dejar a un lado a poderosos italianos como Vito Genovese, Albert Anastasia y Joe Adonis.

Una vez eliminado Masseria, Maranzano decidió organizar una reunión cumbre a la cual asistirían representantes de las cinco familias operantes en Nueva York y hasta incluso de otros estados de la Unión. Maranzano pidió paz y cooperación a la vez que nombraba a Luciano jefe del grupo de Masseria. Como ven, otra escena vista en película.  Luciano, ambicioso al fin, no tenía idea de detenerse, su objetivo era convertirse en capo di tutti, fue así que, en combinación con la mafia judía, logró eliminar físicamente a Maranzano, quien se consideraba capo di tutti i capi (jefe de todos los jefes) en la ciudad.

Su ascenso continuó, ya era el capo supremo, y parejamente aumentaba su fortuna. En 1927 era todo un millonario con su cara marcada por la viruela que sufrió a su llegada a EE.UU. Así y todo, gustaba de la música clásica, muy parecido a su colega Al Capone en Chicago, al igual que las obras de arte y las bellas mujeres. Sin embargo, se equivocó al enamorarse de la hija de un policía, el que le dio una buena tunda y le lesionó su ojo derecho, lo que le obligó a usar gafas para esconder su defecto.

En 1935 tuvo un gran tropiezo cuando el fiscal Thomas Dewey logró evidencias suficientes sobre los manejos de la prostitución, muchas veces con chicas de corta edad, la extorsión permanente, el tráfico de drogas y otros cargos, que valieron para condenar a Luciano a una pena de 30-50 años en la prisión de Clinton en Dannemora, Nueva York, en 1936.

Era hacerlo prisionero, pero nada detenía su acción criminal desde la misma cárcel. Mandaba órdenes de aquí para allá. Para su suerte, el lujoso Crucero Normandie explotó en el puerto de Nueva York, por lo que la inteligencia naval estimó oportuno pedir ayuda a Luciano a fin de asegurar la seguridad en los muelles. Bastó que el siciliano ordenara el fin de los sabotajes en los muelles. Por esa razón fue liberado en 1946 y deportado a Roma.

Como no era hombre de quedarse quieto en su país natal, en 1946 decide comenzar sus acciones en la Habana, adonde llegó procedente de Río de Janeiro el 2 de octubre. Su llegada fue en Camagüey, de donde se trasladó a la Habana. Allí organizó, conjuntamente con Meyer Lansky, una reunión en la planta alta del hotel Nacional, parecida a una cumbre, de los líderes de la mafia estadounidense y la Cosa Nostra siciliana, en la que participaron los primos de Al capone, Rocco y Joseph, los hermanos Fischetti, Frank Costello y Umberto Anastasia entre otros invitados. La reunión tuvo lugar el 22 de diciembre de 1946. Un personaje muy conocido por todo el mundo, el cantante italo-americano Frank Sinatra fue el encargado de amenizar con sus canciones en las noches, a la vez que hacía llegar un millón de dólares a Luciano, algo que fuera confirmado por el mismo FBI de EE.UU. En esa reunión se tomó una importante decisión asesinar al mafioso judío Bugsy Siegel, quien en esos momentos construía el hotel Flamingo en la Habana. Para suerte del condenado, su ejecución demoró algo y se materializó el 20 de junio de 1947 en los Ángeles. Otra decisión fue crear toda una red de tráfico de heroína.

En la Habana, Luciano estuvo albergado en una suite en el octavo piso del Hotel Nacional, aunque también tenía una residencia en Miramar con terrazas sobre el mar. El siciliano continuó siendo el putañero de siempre, campeaba a su antojo. El presidente Grau San Martín, uno de los mandatarios cubanos que más acción permitiera a las pandillas criminales en el país, se hacía el sordo cuando el gobierno de EE.UU. le señalaba la presencia de Luciano en la Habana. El jefe mafioso solía fotografiarse con jóvenes bellas y lo hacía sin preocuparle mucho.

Según Bianchi Ross (2007), en Cuba, Luciano tenía entre sus amistades al senador Paco Prío, hermano del futuro presidente de la República, Carlos Prío; a Pablo Suárez Aróstegui, esposo de una de las sobrinas del Presidente Grau; Indalecio Pertierra, dueño del hipódromo y del cabaret Montmartre, hombre influyente que le proporcionó guardaespaldas cubanos a Luciano. El jefe mafioso invirtió mucho dinero y compró legisladores, jueces y oficiales de policía, a los que invitaba a sus fiestas y le regalaba lo inimaginable.

Como el presidente Grau no tenía la menor intención de entorpecer la actividad de Luciano, el gobierno estadounidense suspendió el envío de medicinas a Cuba, medida severa que puso a pensar al presidente y a su vez galeno, por lo que no le quedó más remedio que detener a Luciano e internarlo en el campamento de Tiscornia, donde le arreglaron un expediente a fin de expulsarlo del país.

Todas las pistas indican que por detrás de esta detención y deportación estuvo la mano de Meyer Lanski, quien se convirtiera en dueño absoluto del crimen organizado en la Habana. A Luciano le tocó su turno, solo que no murió como sus antecesores Masseria y Maranzano.

A su regreso a Italia, lideró la campaña electoral de los liberales sicilianos, organizó el atentado de asesinato del presidente de Panamá Remón Contrera ocurrido el 2 de enero de 1955, algo no confirmado, pero sí sospechado. Luego se dedicó a escribir sus memorias y en su megalomanía decidió que las mismas podían ser llevadas al cine. Para su felicidad, muchos actores han interpretado el papel de este personaje tristemente célebre, incluso hay un film de 1973 que lleva su nombre por título, que fuera dirigido por Francesco Rossi, mientras Gian-Maria Volonte interpreta el papel de Luciano.

Murió de infarto el 26 de enero de 1962 en el aeropuerto Capodichino de Nápoles. Su muerte ocurrió de forma extraña, algo que nunca se ha aclarado. Sus restos fueron, por propio deseo, sepultados en el cementerio de la Catedral de St John en Queens, Nueva York.

Fuentes

Alfaro Julio. 2017. ¿Por qué mataron a Remón?, una pregunta recurrente. La Estrella de Panamá, 31 dic. https://www.laestrella.com.pa/nacional/171231/remon-mataron-pregunta-recurrente

Amiguet Teresa. 2012. La misteriosa muerte del legendario capo “Lucky” Luciano. La Vanguardia, 16 enero. https://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20120126/54244606671/la-misteriosa-muerte-del-legendario-capo-lucky-luciano.html

Anon. 2015. Luciano, Lucky. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Bianchi Ciro. 2007. Luciano en persona. 6 marzo.  https://wwwcirobianchi.blogia.com/temas/personajes/pagina/6/

Cervera César. 2018. La traición de Lucky «Luciano» al mafioso más grosero que ha conocido Nueva York. ABC.es 19 enero. https://www.abc.es/historia/abci-traicion-lucky-luciano-mafioso-mas-grosero-conocido-nueva-york-201801171551_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

Largo Gontzal. 2008. Cuando la Habana era de la Mafia. Diario Vasco, 25 agosto https://www.diariovasco.com/20080825/gente/cuando-habana-mafia-20080825.html

Reyes Ortiz Igor. 1994. Lucky Luciano en el Malecón. El País, 18 agosto. https://elpais.com/diario/1994/08/18/internacional/777160813_850215.html

 

Escrito por Ricardo Labrada, 25 marzo de 2020

Mahoma y el Islam (III. El Corán y el Período después de la muerte de Mahoma)

¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
Palabras iniciales del Corán en las primeras ocho Suras

El Corán

Un buen día un colega de trabajo paquistaní me hizo un valioso regalo, una copia del Corán en inglés. Lo había conocido en un taller en Chipre y allí hablamos mucho, lo que me permitió conocer algo del islam. Nos volvimos a encontrar en Amman, Jordania, y fue cuando me obsequió el libro en cuestión. Cuando aquello no había aún internet, ni google, ni nada parecido. En la actualidad uno puede acceder al Corán en español, en formato pdf (http://www.jzb.com.es/resources/el_sagrado_coran.pdf).

Primero la etimología de la palabra, viene de Kour ann derivado de karaa, que significa leer o lectura. Cada capítulo o sección se le llama karaa en el Corán. Este libro sagrado de los musulmanes se le conoce también como Forkan, que deriva de la palabra Faraka, dividir. Según ya se ha dicho en anteriores artículos, el Corán se compuso de los versículos dados por el arcángel Gabriel a Mahoma durante 18 años. No obstante, el Corán contiene artículos y hechos históricos tomados del Talmud y del Nuevo Testamento. Así podemos leer menciones sobre Abraham, Ismael, Isaac, Moisés, Jesús y otros personajes de dichas escrituras religiosas. El islam no niega su existencia y tampoco el carácter de profetas de Moisés y Jesús.

La escritura del Corán corrió a cargo de los llamados Khodai, especie de secretarios, los que escribían los textos que Mahoma dictaba y se escribían en hojas de palmera o en pergamino, los que una vez concluida la escritura, se guardaban en un cofre. Los discípulos tenían la obligación de aprenderlos y recitarlos.

Las divisiones del Corán se llaman por los árabes, sowar, en singular soura o sura, cada una de ella se conoce por títulos particulares. El libro sagrado se compone de 114 suras, algunos breves, de tres o cuatro versículos, otros más largos, por ejemplo, el sura II, de 286 versículos, los que se conocen con el nombre de aleyas.

Alí, yerno y primo de Mahoma, entendía que el Corán contiene la historia de lo pasado, las predicciones del porvenir y las leyes del presente. Por su parte, Mahoma aconsejaba a sus discípulos: “Leed el Corán y llorad. Sí no lloráis ahora, os veréis forzados a llorar más un día.”

En cuanto a lo acontecido después de la muerte de Mahoma, cabe indicar que hubo una lucha de poderes, la que provocó la actual división de los musulmanes en sunitas y chiitas. Mahoma no tuvo heredero como tal, los dos únicos hijos varones murieron a temprana edad, por lo que todo quedó en manos de Ali y de otros seguidores.

La esposa más joven de Mahoma, Aisha, hija de Abu Bakr, se le otorgó el título de “al-Siddiqa bint al-Siddiq” que significa “la verdadera mujer hija del hombre veraz“. Hay muchas divergencias en cuanto a la edad que ella se casó con Mahoma, unos dicen que fue a los 9 años y otros a los 16, lo cual no es objeto aquí de discutir, lo que sí está claro que Mahoma murió en brazos de Aisha, su esposa predilecta.   Su papel como asesora en materia religiosa fue fundamental en el desarrollo del islam, faenas que realizó durante el califato de su padre y posteriormente en otros mandatos de los siguientes dos califas. La más joven de las esposas de Mahoma, la más querida por el profeta, logró memorizar el Corán, algo que también lograron otras dos esposas. Durante el tercer califato, el de Utmán, Aisha se rebeló al no aprobar las prácticas de este mandatario. La rebelión consistía dando discursos y denunciando todo aquello que entendía errado. Entonces se le acusó de intentos de asesinar al califa, lo cual no era cierto, así como de ser la escritora de las cartas que desprestigiaban a Utmán, quien se dio cuenta que Aisha no tenía nada que ver con el complot que se desarrollaba a su alrededor. Finalmente, Utmán fue asesinado en el año 655 y fue así que surgió la primera Fitna (guerra) en el mundo del islam.

Los rebeldes propusieron a Ali, yerno y primo de Mahoma, como siguiente califa, pero Aisha no estuvo de acuerdo y su tropa, encabezada por Zubayr ibn al-Awwam y Talha ibn Ubayd-Allah, sostuvo una batalla encarnizada con la tropa de Ali en las afueras de la ciudad Basora, ubicada actualmente en la parte meridional de Iraq, lugar donde igualmente los chiitas son mayoritarios. Aisha participó en la batalla sobre el lomo de un camello, es por eso que a este combate se le llama la del Camello, que finalmente concluyó con la derrota de la viuda joven de Mahoma. Por suerte, hubo una reconciliación y Aisha pudo regresar a Medina, se retiró de la política y se dedicó a la enseñanza. Murió a la edad de 64 años en el 678, padecía de una enfermedad que la aquejó durante largo tiempo.

Para los Sunitas, Aisha fue la mejor esposa de Mahoma, todo un ejemplo, no así para los Chiitas. A simple vista, quizás algo ingenuo de parte del que suscribe, pero no es errado suponer que la actitud de Aisha y su confrontación con Ali haya provocado o consolidado las diferencias que perduran hasta nuestros días en el mundo del islam.  

Los sunitas y chiitas defienden los tres pilares fundamentales del islam: Tawhid (monoteísmo), Nubuwa (profecía) y Maad (resurrección). Los segundos defienden también otros dos preceptos: Adl (la autonomía del individuo frente a la justicia divina) e Imama (la autoridad de los imames).

La palabra sunita viene de Sunna, que significa colección de enseñanzas, dichos y actos, los que fueron trasmitidos por Mahoma de forma oral. Casi el 90% de los musulmanes son sunitas, por lo que representa la rama mayoritaria y ortodoxa del islam. Ellos veneran a todos los profetas mencionados en el Corán, pero con especial énfasis en Mahoma como profeta definitivo.  Los líderes religiosos sunitas son controlados por el estado en los países, donde ellos operan.

Los sunitas preconizan el zakat o azaque (se puede entender como limosna), hay que compartir los recursos con los necesitados y la peregrinación a La Meca, para quien disponga de recursos para realizarla, al menos una vez en la vida. Otro pilar es el Yihad mayor o esfuerzo en defensa de la fe, vivir de acuerdo a la misma. Existe el Yihad menor que es predicar el islam y defenderlo de los ataques externos. Realmente los extremistas han usado el Yihad menor a su conveniencia en las guerras que han provocado.

Los países sunitas son Arabia Saudita, Argelia, Afganistán, Pakistán, Jordania, Kuwait, Yemen, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Túnez, Catar, Libia, Turquía y Siria.

Los sunitas pueden ser wahabitas (salafitas), cuyo origen tuvo lugar en Arabia Saudi en la década de los 70 en el siglo pasado. Su nombre viene de su fundador Muhammad ibn ‘Abdel Wahab, hombre nacido en Huraimila, en el Nayd, Arabia, en 1699. El wahabismo se entiende como una corriente ultraconservadora dentro del islam.

Los chiitas son los continuadores de las ideas y obras de Ali, a quien consideran como primer imán, gobernó cinco años hasta que fuera derrotado en la batalla de Siffín. Sus hijos. Hasan y Husein, corrieron igual suerte. La rama de los chiitas tuvo un repunte en el siglo XVI cuando el Sha de Persia (Irán) declaró el chiismo como religión oficial de su país.  Ellos defienden el Imamah o liderazgo y tutela de sucesores del profeta y el Adl, que se entiende como el mandato de Dios para hacer cosas buenas y prohibir las malas acciones. El chiismo tiene cuatro subramas, entre ellas la de los imamíes o duodecimanos, que es mayoritaria, la que se basa en la existencia de doce guías sucesores de Ali, a los que se les conoce como los Doce Imames. El duodécimo de ellos desapareció en el 874 y se espera reaparezca como redentor dentro de poco. Luego están los alauíes, los que vienen a practicar una especie de sincretismo al mezclar creencias ajenas al islam. Los alauíes gobiernan en Siria y paradójicamente en Marruecos, país sunita. La presencia de los alauíes en el islam es bastante cuestionada. Los zaydíes reconocen los primeros cuatro imames, no así el quinto, Mohamed el Báciro. Ellos son mayoritarios en el norte de Yemen y algunos en Arabia Saudi. Los ismailies o septimanos solo reconocen a los siete primeros imames chiitas, ellos se les puede encontrar en India, Paquistán, Siria, Tayikistán y Yemen.

El principal asentamiento de los chiitas es Irán, gran parte de Iraq, Bahrein y parte del Líbano. Esta rama del islam tuvo un repunte con la agenda radical lanzada por la revolución de Irán en 1979.

Las diferencias entre sunitas y chiitas se han agudizado y hay hasta sunitas que predican un odio abierto al chiismo. Por su parte, la ideología extremista de al-Qaeda es de vertiente sunita, por lo que nada tiene que ver con Irán.

El objetivo de estos tres artículos publicados en este blog ha sido el de dar una idea sobre esta religión monoteísta y aclarar algunos conceptos errados existentes entre los habitantes del mundo occidental. Para el autor ha sido un estudio muy estimulante para conocer la ideología de varios de los países islámicos que visitó más de una vez por razones laborales, donde siempre sintió hospitalidad y amabilidad de sus habitantes, a los que dedico con sinceridad lo aquí escrito. No se puede creer que Mahoma y el Islam estimulen la violencia, como tampoco el cristianismo la estimula, y no faltan esos que se creen cristianos y hacen apología de doctrinas ultraconservadoras, xenófobas y totalitarias.

Fuentes

Anon, 2016. Origen y diferencias entre suníes y chiíes. Europapress.es, 3 enero. https://www.europapress.es/internacional/noticia-origen-diferencias-sunies-chiies-20140919083809.html

Anon. 2015. Muhammad. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

BBC redacción. 2016. Cuáles son las diferencias entre sunitas y chiitas, el trasfondo del conflicto entre Arabia Saudita e Irán. 4 enero. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/01/160104_sunitas_chiitas_diferencias_iran_arabia_saudita_aw

Cantú César. 1848. Resumen de El Corán. En Historia Universal, tomo XV, Madrid. https://www.e-torredebabel.com/religion/el-coran-partes.htm

Corpas María de los Ángeles. 2016. Sunníes y chiíes, de las diferencias religiosas al avispero islamista. Aleteia, 4 enero. https://es.aleteia.org/2016/01/04/sunnies-y-chiies-de-las-diferencias-religiosas-al-avispero-islamista/

Pont Elisa. 2019. Sunismo y chiismo, las dos ramas del Islam. Lavanguardia.com, 28 mayo. https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20190524/462436747454/sunitas-chiitas-islam.html

Escrito por Ricardo Labrada, 15 febrero de 2020

*El autor tiene dudas en cuanto al término Imam, si se escribe así también en español y si su plurarl es imames. Cualquier aclaración al respecto será bienvenida.

Mahoma y el Islam (II. Establecimiento y consolidación)

Mahoma no considera a Dios como un ser humano y nunca se hace igual a Dios.
Los musulmanes no adoran nada más que a Dios y a Mahoma como su Mensajero.
No hay ningún misterio y secreto en ello.”
León Tolstoi, famoso escritor ruso

Cúpula de la Roca en Jerusalén

Cúpula de la Roca en Jerusalén

Cuando Mahoma por primera vez oyó las palabras del arcángel Gabriel, enseguida pensó que estaba poseído por los demonios. Tan pronto escuchó: “Tú eres el mensajero de Dios y yo soy Gabriel”, Mahoma salió de la cueva loma abajo, pero lo detuvo el hecho que vio en persona a quien le hablaba. No había forma de fugarse y el cielo se cubrió de verde. Al regresar a casa y pasado el gran susto que sufrió le dijo a Khadijah, su primera esposa, lo que le había sucedido. Ella lo comprendió y acto seguido mandó a buscar su primo ciego, Waraqah, hombre cristiano que tenía una gran sabiduría religiosa y quien al oír el relato confirmaba que Mahoma había sido escogido por Dios como su profeta. Las revelaciones podrían venir del arcángel o directamente a los sentidos de Mahoma, lo cual sucedió poco después de las explicaciones de Waraqah. Las revelaciones también podrían venir acompañadas por el eco de campanadas.

El proceso de revelaciones del Corán duró 23 años y concluyó poco antes de la muerte del profeta. Inicialmente Mahoma predicó con los miembros de su familia, después con sus amigos y tres años después del inicio de las revelaciones, comenzó a hacerlo en público. De los más allegados a Mahoma, los primeros en acoger sus predicas fueron su esposa Khadijah, Ali, Zayd ibn al-Ḥārith, que era como un hijo para Mahoma, y Abu Bakr, un buen amigo y miembro venerable de la comunidad de la Meca. Posteriormente estas ideas fueron acogidas por otros miembros ilustres de la Meca, pero no todas. Sus revelaciones encontraron el rechazo de una parte de los comerciantes opulentos de la Meca, así como de algunos familiares, entre ellos su tío Abu Lahab, todo un líder en el Quraysh.  El temor de los opositores era que estas nuevas creencias monoteístas terminarían con la idolatría existente, muy predominante entre las tribus árabes, y destruiría la posición del Kaaba como centro de los cultos religiosos, ya que afectaría el comercio que se derivaba de las peregrinaciones para adorar los ídolos existentes.

La situación en la Meca entre discípulos del Corán y opositores se hizo tensa. Se sabía que algunos musulmanes habían sido torturados y algunos asesinados. Por lo que un número de adeptos a Mahoma y familiares, incluido su tío Abu Talib, decidieron trasladarse a Abisinia, donde el monarca del lugar los recibió con amabilidad y generosidad. Todos ellos más tarde se reencontrarían con Mahoma en Medina.

La vida de Mahoma en la Meca se hizo cada vez más difícil. En el año 619 dos personas muy queridas por Mahoma murieron. Una fue su primera esposa Khadijah, quien era muy buena esposa, madre y consejera de su marido. El otro fallecido fue su tío Abu Talib, un verdadero protector de Mahoma. Estas pérdidas y la poca eficiencia de propaganda del mensaje del islam en la ciudad de Taif, obligaron a Mahoma a una reflexión.

En una de sus visitas al Kaaba, él se quedó dormido en el santuario oculto y anexo a la puerta norte del lugar, donde experimentó el ascenso nocturno (el Miraj), algo muy mencionado en el Corán y en los hadices (relatos de la vida del profeta), por supuesto, elaborados y modificados alguna que otra vez. Esta ascensión o Miraj relata que el arcángel Gabriel tomó a Mahoma sobre el corcel alado Buraq y lo llevó a Jerusalén, precisamente a la roca donde Abraham ofrendó a su hijo Isaac a Dios, la llamada Cúpula de la Roca con una enorme mezquita, que se halla en la parte alta del muro de los Lamentos, algo que este autor recomienda visitar, ya que en el mismo entorno confluyen tres religiones. El arcángel Gabriel llevó a Mahoma a los estados superiores del ser hasta la presencia divina misma, y añadió que más alto no se podía ir, ya que sus alas se quemarían, lo cual indicaba que Mahoma había alcanzado un estado superior al de los arcángeles. Se dice que Mahoma recibió el tesoro supremo del conocimiento mientras estaba de pie y luego se postró ante el trono divino. Dios también le reveló la forma final y el número de oraciones diarias islámicas. Además, se dice que, mientras atravesaba los estados superiores de ser simbolizado por las esferas celestiales, Mahoma conoció a grandes profetas anteriores, como Moisés y Jesús.

Los analistas dicen que todo eso fue un sueño espiritual de Mahoma. Así y todo, el Miraj se entiende como la realización espiritual en el islam, lo que se traduce en la integración final de los elementos espirituales, psíquicos y físicos del estado humano. Al Miraj se le han dedicado poemas y otras obras literarias en el mundo del islam. El hecho de esta ascensión precisamente en Jerusalén es lo que ha hecho que este lugar sea sagrado para todos los musulmanes.

En el año 621 una delegación de la ciudad Yathrib, al norte de la Meca, estableció contacto con Mahoma y sus seguidores, ya que a sus oídos habían llegado noticias del sentido de justicia y poder del islam, Ellos pidieron a Mahoma visitar la ciudad y convertirse en su líder. Esa ciudad sufría de continuas peleas entre las tribus de los Aws y los Khazrais, además de una importante presencia de población judía como tercer elemento social. Una reunión preliminar tuvo lugar en Al-Aqabah, ciudad actualmente en el territorio de Jordania y fronteriza con Israel y Egipto, lugar agradable, por cierto. Allí se llegaron a los primeros acuerdos, los que se concretaron finalmente durante el peregrinaje del año 622. Se establecía que Mahoma y sus seguidores serían protegidos en su estancia en Yathrib. Los islámicos abandonaron la Meca en pequeños grupos para no atraer la atención de la población.

Mahoma salió junto con Abu Bakr rumbo a Yathrib por una ruta indirecta, mientras le ordenaba a Ali que durmiera en su cama. Los Quraysh tenían decidido acabar con Mahoma de una vez y por todas, pero se tropezaron, al invadir la casa del profeta, que Ali era quien dormía allí. Dicen la leyenda que los Quraysh salieron a encontrar a Mahoma, pero que él y sus acompañantes se escondieron en una cueva, la que estaba llena de arañas y pájaros, los que evitaron la entrada de los intrusos en la cueva. Este relato aparece en la novena sura o capítulo del Corán, conocido como Surat en-Tawba (el Arrepentimiento) o también como al-Bara’ah (el Ultimátum).

El 22 de setiembre del 622 se completó la migración o también llamada Hégira a Yathrib, la que fue rebautizada como Madīnat al-Nabī (Ciudad del Profeta) o simplemente Medina como hoy la conocemos. A partir de ese momento se puede considerar que el islam logró consolidarse como religión. El califa Úmar ibn al-Jattāb o simplemente Omar, sucesor de Abu Bakr, estableció el 16 de julio del 622 como primer día del año lunar e inicio del calendario islámico.

Mahoma llegó a Quba, en las afueras de Medina, donde ordenó la construcción de la primera mezquita. La gente acudió para saludarlo, cada familia quería que los visitara. Es por esa razón, que ordenó que su camello, Qaṣwra, iría a donde quisiera, y donde se detuviera, ahí se quedaría. Una mezquita, conocida más tarde como la Mezquita del Profeta (Masjid al-Nabī), fue construida en el patio al lado de la casa donde se detuvo el camello y Mahoma vivió. La tumba de Mahoma está en dicha mezquita. Las batallas entre los los Quraysh y los islámicos de Medina continuaron a lo largo de varios años. Las caravanas de los primeros eran usualmente detenidas por los de Medina en su ruta hacia Siria. Existe un versículo que le daba autoridad a los islámicos para combatir a los Quraysh, el cual dice: “Se otorga el permiso de luchar contra aquellos que hacen la guerra y han perjudicado a otros, y porque Dios de hecho tiene el poder de ayudar a los desprotegidos, aquellos que han sido expulsados ​​de sus hogares injustamente solo por afirmar que Nuestro Señor es Dios.”

En el año 624 los Quraysh organizaron un ejército de 1000 efectivos para enfrentarse a una tropa de algo más de 300 soldados de Medina. La batalla tuvo lugar en el Badr en el 17mo. día del Ramadán. No hubo vencedores, pero la batalla le inspiró confianza y valentía a los de Medina. No obstante, nueve de los más cercanos colaboradores de Mahoma murieron en esta batalla.

Los Quraysh no se dieron por vencido y triplicaron la tropa a enviar al combate contra los islámicos en Medina. Mahoma llevó a los suyos a la montaña Uhud, donde se entablaron encarnizados combates. Nuevamente murieron muchos de las filas islámicas, Mahoma fue herido y no fue capturado cuando se refugió en un barranco.

Los Quraysh estaban seguros de poder vencer, esta vez incentivados por los judíos de la zona, que pedían el exterminio de los islámicos, por lo que entre los años 626 y 627 organizaron una tropa de 10 mil efectivos. Un militar persa, Salman al- Farsi, convertido al islamismo, orientó crear un canal alrededor de la ciudad. Esta era una técnica dominada por los persas pero no así por los árabes. La Batalla del Canal (al-Khandaq) resultó ser un éxito, las tropas no pudieron atravesar el canal y al final se dispersaron. Se dice que después de esta derrota Mahoma mandó a separar a las mujeres y los niños de los padres-maridos en las familias judías que apoyaron esta agresión. Hay historiadores que niegan que el profeta haya ordenado algo similar.

Se sabe que finalmente los Quraysh firmaron una tregua con los islámicos por diez años. Esto se firmó después que Mahoma liderara un peregrinaje pacífico a la Meca. Igualmente se cree que Mahoma envió mensajes a distintas partes del Medio Oriente para que aceptaran el islam como religión. Unos estudiosos del tema niegan el envío de estos mensajes, otros lo aceptan y afirman que Mahoma dijo que la religión no debería ser adoptada de forma obligatoria, dejando a la voluntad de cristianos, judíos y otros su adopción.

Entre los años 628 y 629 Mahoma pudo realizar su peregrinaje a la Meca y concretar la necesaria paz. Fue entonces que los de la Meca mayoritariamente aceptaron el islam. Mahoma nunca buscó revancha con sus adversarios Quraysh. Solamente la tribu de los Hawazin continuó su oposición a Mahoma y en la ciudad de Taif continuaron los ritos de idolatría. Las fuerzas de Mahoma lograron la victoria para ocupar Taif un año después.

A partir del 630 el islamismo se diseminó por toda la península de Arabia. Mahoma una vez más garantizó a cristianos y judíos el libre ejercicio de sus religiones. Las múltiples tribus árabes paganas terminaron aceptando el islam como religión.   El mérito de esta religión fue el de haber unido a todos los árabes por primera vez en la historia.

En el año 632 hubo una enorme peregrinación a la Meca, en la cual Mahoma participó. Fue allí que reveló el último versículo del Corán. Él y sus séquitos se detuvieron en un estanque llamado Ghadīr Khumm donde, según fuentes sunitas y chiitas, designó a Ali como ejecutor de su última voluntad y como su wali (amigo o santo). Los musulmanes sunitas consideran que este gran evento significa un asunto personal y familiar, mientras que los chiitas creen que en ese momento “Ali recibió la investidura formal para suceder al Profeta”.

En su vida personal Mahoma tuvo varias esposas después que falleciera su adorable consejera Khadiya. El año en que ella murió se reconoce como el año del dolor (Aam ul Huzn). Muchas de sus siguientes cónyuges, en total 13, fueron coyunturales debido a pactos concertados con las tribus. Igualmente, muchas de ellas eran viudas, por lo que aquí predominaba el sentido de solidaridad. Las esposas más notables fueron la viuda Sawda bint Zam’a, la que sufrió mucho al convertirse al islamismo, y era la de más autoridad entre las esposas. Otra fue la viuda Umm Salama, sexta esposa del profeta. Sin embargo, Aisha, bella joven, fue la tercera cónyuge y la que tuvo historia después de la muerte de Mahoma.

En la primavera del año 632 Mahoma planeó otra expedición al norte, pero de pronto cayó enfermo y finalmente murió el 8 de junio del año indicado. Dicen que murió en los brazos de Aisha. De acuerdo a la tradición su cuerpo fue lavado por su familia, con activa participación de Ali, luego enterrado en la casa adyacente a la mezquita de Medina, lugar sagrado para el islam después de la Kaaba, el cual es visitado anualmente por millones de peregrinos.

En un tercer artículo se abordará el Corán y las ramas del islamismo, sus diferencias y otros aspectos.

Fuentes

Anon. 2015. Muhammad. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Anon. El sagrado Corán. https://www.nurelislam.com/El-Sagrado-Cor%C3%A1n

Anon. Quran, capítulo 9. https://www.clearquran.com/009.html

Anon. ¿Qué es el Corán, como leerlo y algunas Suras (revelaciones) importantes? Hasbarapp. https://hasbarapp.org/articulos/que-es-el-coran-como-leerlo-y-algunas-suras-revelaciones-importantes/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 13 febrero de 2020

Mahoma y el Islam (I. Orígenes)

La más grande riqueza es la del alma.”
Mahoma

Mezquita Hassan II Casablanca

Minarete de la Mezquita Hassan II en Casablanca (foto del autor)

Desde que comencé a trabajar de forma permanente fuera de Cuba muchas costumbres y religiones atrajeron mi atención en mis misiones laborales, entre ellas el islam, cuyo significado es “sumisión a Dios” o “aplicación de la paz de Dios”.

Antes pensaba que el islam era propiedad de árabes y turcos, algo que no es así. Varios países del África subsahariana y de Asia practican disciplinadamente el islam. Incluso la India, país que posee su propia religión, tiene 160 millones de creyentes-practicantes islámicos. Esta religión monoteísta llama a sus seguidores musulmanes (que se somete) y es la segunda más grande universalmente. Se estima, según censo de 2011, que 1800 millones de habitantes, lo que es igual al 25% de la población del planeta, es musulmana. Hay cincuenta países donde prevalece el islam.

Grandes mezquitas, algunas bellas obras arquitectónicas, se pueden visitar en Kuala Lumpur, Yamusukró (Costa de Marfil), Djenne (Mali), Casablanca, Túnez, Cairo, Estambul, Amman, Aleppo, Damasco, Bagdad, entre otras ciudades.

Gran Mezquita de la Paz en Yamusukró

Gran Mezquita de la Paz en Yamusukró

Se reconoce a Abū al-Qāsim Muḥammad ibn ʿAbd Allāh ibn ʿAbd al-Muṭṭalib ibn Hāshim, más conocido como Mahoma en los países hispanohablantes, como el fundador de esta religión. Mahoma significa el más glorificado y es parte de la llamada diaria a la oración (adhān). Hay alrededor de 90 nombres con los que se identifica a Mahoma. A manera de ejemplo se pueden citar algunos de ellos: Nabí (el profeta), Rasul Alá (el mensajero de Dios), Ṭaha (el purificador y guía), Yasín (el hombre perfecto), Muṣṭafá (el escogido), Abd Alá (el perfecto servidor de Dios), Ḥabīb Alá (el adorado de Dios), Dhikr Alá (la memoria de Dios), Amín (el confiable) y otros más.  Por fuentes islámicas,  Mahoma es descendiente de Ismael, hijo de Abraham con la concubina Agar. Ismael tuvo una docena de hijos que dieron lugar a una docena de tribus nómadas, que se asentaron a lo largo de la frontera desde Egipto hasta Asiria, territorio que actualmente abarca el norte de Irak, el noreste de Siria, el sureste de Turquía y el noroeste de Irán. Se afirma que Mahoma es descendiente de una de estas tribus.

Mahoma nació en el 570 d.C., en la Meca, actualmente en el territorio de Arabia Saudí. El 570 d.C. se identifica como el Año del Elefante, que fue cuando Abrahah (no confundir con Abraham), rey de Abisinia, envió una fuerza a la Meca para destruir la Kaaba, santuario que se cree construido por Adán y luego reconstruido por Abraham. Para el rey Abrahah, el templo a destruir competía con el recién construido por él en Sana, actual capital de Yemen. Esa incursión bélica resultó en un fracaso, ya que el elefante que marchaba delante de la tropa se arrodilló cuando estaba próximo a la Meca y no hubo forma de hacerlo mover. A eso se sumó una niebla formada por pájaros, qué según la leyenda, arrojaron piedras a los invasores. Fue así que el santuario se salvó y quedó en el futuro como templo celestial.

El autor en la Gran Mezquita de Djenne

El autor en la Gran Mezquita de Djennée, Mali (foto del autor)

Los padres de Mahoma eran su madre Amina y su padre Abd Alá, que pertenecían a la familia Banū Hashim, una rama de la potente Quraysh, tribu gobernante en la Meca e igualmente encargada de la protección de la Kaaba. Para su desgracia, el padre de Mahoma murió cuando él aún no había nacido. Eso conllevó a que su infancia estuviera llena de privaciones. También su madre entendió necesario enviar al niño al desierto, una costumbre muy extendida entre las familias árabes, donde aprendería autodisciplina, nobleza y amistad. Ese ambiente era más sano que el de las ciudades, donde la corrupción abundaba. Se le daba la oportunidad de aprender a convertirse en un buen orador debido a la exposición al árabe hablado con elocuencia por los Beduinos. Su madre escogió a una pobre mujer, llamada Halimá, para que la ayudara a  amamantar y cuidar de su hijo en el desierto. Amina murió dos años después de su traslado al desierto. Mahoma tenía seis años, fue por eso que su educación y manutención corrió a cargo de su abuelo, Abd al-Muttalib, una persona muy influyente en la Meca, pero este murió dos años después y Mahoma quedó huérfano por completo. De él se hizo cargo su tío, Abu Talib, quien era padre de Ali.

Se dice que el joven Mahoma era un hombre apuesto, no era alto, ni de baja estatura, tampoco gordo, tenía cara redonda, caminaba con paso firme, como si fuera cuesta abajo. Era generoso, con sentido de bondad y justicia, los habitantes de la Meca acudían a él para que ejerciera como árbitro en algunas disputas, fue por eso que le llamaban al-Amín (el confiable).

La primera esposa de Mahoma fue Khadiyá bint Khuwaylid, una mujer 15 años mayor que el profeta. Mahoma era quien administraba sus bienes. El matrimonio se realizó cuando Mahoma tenía 25 años y no la dejó hasta que ella murió. La poligamia existía también entonces, pero él no aceptó tener más esposas. De ese matrimonio nacieron dos hijos, Qasim entre ellos, además de cuatro hijas, a saber:  Zaynab, Ruqayyah, Umm Kulthūm y Fátima, la más joven que también era llamada como la segunda María, ya que es considerada como una persona importante en la piedad islámica y en los eventos escatológicos relacionados con el alma de las mujeres. Mahoma cedió a Fátima a su primo Ali en matrimonio. La mayoría de los imames chiitas se consideran descendientes de la unión de Fátima y Ali.

Mahoma se convirtió en una persona respetada en la Meca, continuó sus actividades de arbitraje, era muy religioso y dado a la meditación. Gustaba alejarse de la ciudad e internarse en el desierto para su oración. Durante esas visitas fue que tuvo algunas visiones, la más importante ocurrió cuando tenía 40 años y se hallaba meditando en una cueva conocida como al-Hira en la Montaña de la Luz cerca de la Meca, cuando tuvo la aparición del arcángel (Yibril en árabe) Gabriel y tuvieron lugar las revelaciones coránicas.

Esa aparición ocurrió en el 610 d.C. en la noche 17 del mes del Ramadán. El arcángel Gabriel se le apareció en forma de hombre y le pidió a Mahoma recitar, lo abrazó fuertemente y le pidió recitara, a lo cual Mahoma le respondió que no sabía hacerlo. Tres veces el arcángel lo abrazó y le pidió lo mismo hasta que comenzaron los versos del Corán con: “Recita en el Nombre de tu Señor que creó”. A este respecto hay sus dudas de que el arcángel le haya pedido a Mahoma leer, algo que no era posible, pues el profeta era analfabeto, por lo que la palabra árabe igra se debe entender en este caso como recitar y no leer.

Respecto al Ramadán, es el el acontecimiento esencial de la vida religiosa islámica, el que se celebra en el noveno mes del calendario musulmán (calendario lunar) y dura 29 días. Usualmente se adelanta 11 días como promedio cada año, ya que el calendario lunar es más corto. El Ramadán es el periodo espiritual de los musulmanes y pilar del Islam. Se entiende que Alá (Dios) entregó los primeros versículos del Corán a Mahoma a través del arcángel Gabriel durante este período.

En una próxima entrega se hablará de lo sucedido después que a Mahoma se le revelaran los versículos y los orígenes de las actuales ramas en el mundo musulmán.

Fuentes

Anon. La revelación del Corán a Mahoma. https://www.canalizandoluz.es/la-revelacion-del-coran-a-mahoma/

Anon. Ramadán: fechas, significado, orígenes ¡todo lo que hay que saber sobre esta fiesta! https://www.ohmirevista.com/religion/ramadan-fechas-significado-origenes-todo-lo-que-hay-que-saber-sobre-esta-fiesta_art9912.html

Anon. 2015. Muhammad. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

Wall Kelly. 2017 ¿Cuáles son las doce tribus de Ismael? eHowEspañol, 20 nov.
https://www.ehowenespanol.com/cuales-son-doce-tribus-ismael-info_291449/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 11 febrero de 2020

La revolución en Hungría en 1956

He intentado dos veces salvar el honor de la palabra socialismo
en la cuenca del Danubio, en 1953 y 1956, la primera vez
impedido por Rákosi, la segunda por el ejército soviético….estoy
seguro que la historia condenará a mis asesinos
.”
Imre Nagy

Toda una vida he tenido curiosidad por este hecho histórico, el cual ha sido dibujado de distintas maneras por rojos y azules. El hecho de haber estudiado con tantos estudiantes del país Magyar me llevó a conocer aspectos de ese movimiento ocurrido a mitad de la década de los 50 y justamente unos tres años después de la muerte de José Stalin, el hombre fuerte de la Unión Soviética.

También el haber visitado a Hungría varias veces me ayudó a comprender mejor lo sucedido. Los militantes del partido socialista obrero húngaro (PSOH) evitaban hablar del tema, pero la gente del pueblo hablaba sin miedo de lo ocurrido y no dejaban de criticar a la dirigencia de la URSS.

Mis compañeros de estudio eran parte de ese pueblo y uno en su ingenuidad política, no deseaba admitir sus afirmaciones. Realmente han pasado los años, he leído mucha información de utilidad y sin apasionamientos al respecto, que me dicen que mis compañeros estaban en lo cierto, por lo que lo único que puedo hacer es disculparme, no tenía razón para dudar de su palabra, eran entonces jóvenes con deseos de tener una mejor vida y no la que les ofrecía el PSOH o Moscú.

A tener una visión más justa también ayudó la lectura del libro “En nombre de la clase obrera: Hungría 1956”, escrita por Sándor Kopácsi, obrero metalurgo, miembro de una célula comunista de activa participación en la lucha contra la presencia nazi en Hungría, que fuera conocida como Mokán. Concluida la II guerra fue jefe de asuntos internos del Ministerio de Interior, donde trató de ejercer un mejor trato con los presidiarios, pero no lo dejaron. Pasó a cursar estudios políticos por un tiempo, al parecer era “ideológicamente débil”. Seguidamente fue jefe de la policía en Budapest, época en que más policías iban a prisión que delincuentes. Luego fue electo miembro del parlamento en el retorno del presidente Imre Nagy (1953-54), quien había sido restaurado como primer ministro, aunque Mátyas Rákocsi continuó como secretario del Partido y en 1955 logró nuevamente destituir a Nagy de su puesto como primer ministro.

Imre Nagy

Imre Nagy

Paralelamente los obreros polacos de Poznan habían escenificado infinidad de protestas a favor de una democratización del régimen impuesto por Stalin una vez concluida la II Guerra Mundial. Estas protestas llegaron a oídos de los dirigentes húngaros que realizaban iguales demandas. Nadie hablaba de capitalismo o reinstauración del mismo, era la búsqueda e implantación de lo que denominaron socialismo democrático. Los azules o anticomunistas aseveraban lo contrario, pero no era así. Nadie deseaba un regreso al pasado y el objetivo era impulsar una economía prospera, que se tradujera en bienestar para toda la población.

El movimiento en Polonia pedía alimentos y mejoras en general. Hubo represión y unos 60 obreros rebeldes murieron en las protestas. La URSS se dio cuenta que en un satélite como Polonia, era necesario un cambio suavizando las medidas impuestas. Wladyslaw Gomulka fue electo nuevo líder del Partido Unido de los Trabajadores Polacos, el que estableció un régimen menos opresivo, muchos funcionarios del Ministerio de Interior fueron removidos de sus puestos, a la vez que hubo una amnistía de 100 mil presos. Cosas de la vida, Gomulka se quedó a medias en su gestión, las protestas populares continuaron al no haber satisfacción de las exigencias, por lo que en 1970 fue también sustituido de su puesto como líder del partido en Polonia.

En febrero de 1956 Nikita Sergueyevich Jhruschov delató, en reunión secreta al más alto nivel del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), los crímenes y otros atropellos de la etapa estalinista en la URSS. La información era secreta pero logró filtrarse, algo que pudieron conocer los dirigentes de Polonia y Hungría. Se pensó que Jhruschov suavizaría sus relaciones e imposiciones en las llamadas democracias populares, la vida, sobre todo en el caso de Hungría, demostró lo contrario.

En Hungría, por su parte, el llamado Círculo Petöfi, integrado por muchos intelectuales de ideas socialistas, pero que nada tenían que ver con las posiciones estalinistas, promovieron ideas en favor del llamado socialismo democrático desde 1955. El casi dictador Rakocsy se vio forzado a dimitir en julio de 1956, pero su sustituto era uno igual que él, Gerö Ernö, un hombre con marcado historial estalinista, quien incluso se había ganado el apodo de Carnicero de Barcelona debido a los ajusticiamientos de trostkistas llevados a cabo en plena guerra civil española.

El 6 de octubre de 1956 tuvo lugar una ceremonia de rehabilitación y entierro solemne de László Rajk, ex secretario del Comité Central del PCH, el cual fuera acusado de traición por Rákosi y sus secuaces en juicio de 1949 y luego ejecutado. El 6 de octubre de 1956 Rajk fue enterrado nuevamente ante una verdadera concentración popular. Interesante hacer notar que ese mismo día de 1849 fueron ejecutados 13 generales húngaros, los que combatieron contra la monarquía de los Habsburgo.  El 6 de octubre de hecho se convirtió en el restablecimiento de la verdad, la iniciación de un breve proceso a favor del socialismo democrático y justo, y la eliminación de los vestigios totalitarios estalinistas. La consigna entonces fue “Nunca más”.

El 23 de octubre de 1956 hubo una amplia manifestación de estudiantes en las calles de Budapest, la que reclamaba cambios en el orden económico, consignas en contra del estalinismo, portaban hasta pancartas de Lenin, cantaban la Marsellesa, leían poemas del poeta nacional Sandor Petöfi y exigían la retirada de las tropas soviéticas del país. A su vez decidieron tomar la estación radial estatal, fue cuando se produjo un tiroteo por la parte de las fuerzas represivas, algunos militares soviéticos y los estudiantes, que poseían armas dadas por el ejército húngaro. Esa balacera arrojó los primeros muertos de ambos bandos, Ernö calificó de contrarrevolucionarios y canallas a esa masa de jóvenes que inundaron las calles de Budapest.

La manifestación estudiantil del 23 de octubre de 1956

La manifestación estudiantil del 23 de octubre de 1956

El 24 de octubre comenzó la huelga general, los obreros reclamaban aumentos salariales y otras reivindicaciones sociales. Fue ahí que Nagy regresó para ocupar el puesto de primer ministro, sustituía al estalinista András Hegedüs, mientras que Janos Kadar se hizo cargo del partido. La tarea de formar un nuevo gabinete de ministros no era fácil, Ernö estaba detrás del telón y conocía de las debilidades de acción de Nagy, por lo que las decisiones eran tomadas por la camarilla estalinista imperante y orientadas desde Moscú. Por el contrario, el movimiento estudiantil y el de los obreros no tenían una guía política a seguir en esta confrontación.

Finalmente Nagy declaró un sistema multipartidista en el país. Los consejos obreros funcionaban, el nuevo gobierno promulgó las ideas de la libertad política y de expresión, el pluralismo y una nueva constitución. A su vez, las empresas no serían privatizadas. La mayor exigencia del pueblo húngaro era la salida de las tropas soviéticas.

Cuando suceden estas revoluciones es casi inevitable que surjan actos de venganza sobre funcionarios que abusaron del poder, torturaron o mataron. Sucedió pero no en grado alarmante. El multipartidismo dejó al partido comunista en una posición de debilidad, ya que el socialdemócrata se había separado del primero y era uno de los candidatos en las futuras elecciones libres.

El pueblo se sentía libre y capaz de expresarse, sus deseos eran para ser cumplidos. Las tropas soviéticas hicieron el paripé de retiro. No obstante, estas volvieron a ocupar Budapest. Mikhail Suslov y Anastas Mikoyán había viajado desde Moscú para discutir con Nagy las vías para evitar una confrontación armada. Todo era ganar tiempo y hacer promesas que luego no se cumplirían, Moscú no tenía interés alguno en que uno de sus satélites se saliera de su órbita, eso sentaba un mal precedente a los ojos de los otros países integrantes del bloque de Varsovia. Nagy le había informado al embajador Yuri Andropov que Hungría no seguiría en el bloque pero no se planteaba restaurar el capitalismo.

Tampoco se puede decir que las fuerzas opuestas al socialismo se hayan quedado de espectadores de lo que sucedía. Uno de esas voces fue la del cardenal József Mindszenty, un hombre de ideas anticomunistas, quien después de ser liberado de prisión en 1956, no dudó en hablar a las masas a favor de la eliminación total del sistema socialista y de denunciar los atropellos realizados por las fuerzas estalinistas. Tampoco la radio occidental, muy escuchada en Hungría, dejó de informar sobre los acontecimientos en 1956.

La dirección en la URSS, la que realmente siempre gobernó en los países de las llamadas democracias europeas, excepto Yugoslavia y Albania, se decidió a no tolerar más libertades al movimiento revolucionario húngaro, por lo que entre el 3 y 4 de noviembre de 1956 las tropas soviéticas atacaron por segunda vez. Nagy se vio obligado a refugiarse en la embajada de Yugoslavia, me decían que lo hizo vestido de mujer, no sé hasta donde sea cierto.

Entrada de las tropas soviéticas el 4 noviembre de 1956

Entrada de las tropas soviéticas el 4 noviembre de 1956

Ya entonces Moscú había decidido que Kadar relevaría a Nagy en el poder. Mis compañeros de estudio me contaban que Kadar había sido torturado por el personal represivo de Rákosi, por lo que al volver Nagy no dudó en incorporarse al gobierno, pero al final respaldó los movimientos de Moscú. Kadar fue una marioneta, el poder real estaba en manos de la KGB y el ejército rojo.

Gran parte de los militares del ejército regular húngaro se negaron a participar en las represalias. El pueblo, incluido no pocos niños, participaban en el movimiento de resistencia. La policía no prestó ayuda a los ocupantes soviéticos. El cardenal József Mindszenty, la voz de la llamada derecha húngara, se asiló en la embajada de EE.UU., donde tuvo que permanecer hasta 1971.

Sofocada la rebelión violentamente, la dirigencia soviética prometió a Nagy que se entregara, ya que su vida no correría ningún peligro, el dirigente húngaro creyó en esas palabras, falsas totalmente. Nagy se entregó, lo juzgaron, declarado traidor y fusilado el 16 de junio de 1958. Junto a él fueron también ejecutados el miembro del Partido, Miklos Gimes y el oficial del ejército húngaro Pal Maléter.

Lo peor que le pudo suceder para el movimiento socialista y comunista fue lo acaecido en Hungría. Murieron vidas por una causa justa, por la causa de su independencia, de un futuro mejor para toda la población. Al final lo malo perece y eso fue lo que sucedió en Polonia, Hungría, Checoslovaquia y el resto de las llamadas democracias populares, “el castillito” se derrumbó entre 1989 y 1990 casi de un golpe.

Fuentes

Anon. Revolución húngara de 1956. Historiasiglo20.org. http://www.historiasiglo20.org/GLOS/hungria1956.htm

Anon. Poznan riots. https://www.britannica.com/event/Poznan-Riots

Kopácsi Sándor. 2009. En nombre de la clase obrera: Hungría 1956. El Viejo Topo, 406 pp.

Liz Antonio. 2016. La Revolución Húngara de 1956. Laizquierda.com, domingo 23 octubre.

Tamás G.M. 2016. Hungría 1956: una revolución socialista. Sin Permiso. http://www.sinpermiso.info/textos/hungria-1956-una-revolucion-socialista

 

Escrito por Ricardo Labrada, 10 octubre de 2019

 

 

George Armstrong Custer, ¿héroe o villano?

El alma no tendría arco iris, si el ojo no tuviera lágrimas.”
Viejo proverbio indio norteamericano

El título de este artículo sobre el personaje en cuestión podría ser ¿célebre o tristemente célebre? Se trata de un militar muy controvertido y del cual Hollywood ha hecho varias películas, en algunas con nombres falsos, ya que a los directores les daba miedo poner el nombre real a un exterminador de indígenas.

George Armstrong Custer viene a ser un ejemplo de personas que aún abundan, seres vanidosos, narcisistas, errados en sus juicios y decisiones, verdaderos farsantes, pero con algunas virtudes. Sí, debemos acostumbrarnos a ver las cosas en sus distintos colores, y no en blanco y negro.

George Armstrong Custer

George Armstrong Custer

Custer nació el 5 de diciembre de 1839 en New Rumley, Estado de Ohio, hijo de un inmigrante holandés y de madre de origen irlandés. En realidad su apellido era Küster, el cual se cambió a Custer, ya que su padre había sido un mercenario en las filas del ejército británico durante la guerra de independencia de EE.UU. Custer pasó parte de su juventud en casa de su media hermana en Monroe, Michigan. Su primera graduación fue en la Escuela Normal McNeely en Ohio, en 1856. Poco después decidió ir a estudiar a la Academia Militar de West Point, donde fue todo un desastre como estudiante indisciplinado, bebedor de whiskey y muy amonestado/sancionado por su conducta. Finalmente se graduó en 1861, fue el último de su promoción, acumuló 726 faltas en sus cuatro años de estudios. A su favor, el hecho de querer enrolarse en el ejército de la Unión.

En plena guerra de secesión, entró en combate como segundo teniente en la Batalla de Bull Run (21 julio 1861). Los oficiales se dieron cuenta que Custer era un hombre de coraje y que no huía al fuego enemigo. Uno de esos oficiales fue el Mayor General George B. McClellan, jefe máximo del Ejército del Potomac, además del General Philip Sheridan, bajo cuyo mando Custer combatió. A la edad de 23 años, en 1863, se convirtió en brigadier general de los Voluntarios y dirigió la Brigada de Caballería de Michigan, la que estaba compuesta por cuatro regimientos, muchos de ellos del mismo lugar donde pasaba estancias con su media hermana. En la guerra se ganó el apodo de Niño General y se distinguió en las batallas Gettysburg (1-3 julio de 1863), donde capturó 720 prisioneros de la caballería del General Jeb Stuart; la batalla de Yellow Tavern (11 mayo 1864), donde Stuart cayera en combate; y la tercera batalla de Winchester (19 setiembre de 1864), por lo que a la edad de 25 años se le nombró mayor general. En los finales de la guerra, se hizo famoso cuando persiguió sin descanso al ejército norte de Virginia comandado por el General Robert E. Lee, lo que provocó la rendición de esta importante tropa en la Appomattox Court House en Virginia, el 9 de abril de 1865. Custer no lo pensaba mucho para atacar con sus hombres a cuanto rival se le enfrentara. Pocos le concedían la posibilidad de victoria en sus muchas atrevidas incursiones. Era un hombre osado y buen jinete, pero igualmente cruel, mataba sin piedad a muchos de los guerrilleros confederados capturados en acción, era implacable con los desertores y, cuando era necesario, pegaba latigazos a cualquier soldado que se mostrara cobarde o tímido en el combate.

Fue tanta su fama y méritos durante la guerra, que ya había algunos pensando en la posibilidad de postular a Custer para ocupar la presidencia de los EE.UU. Por suerte, el valiente vanidoso ni se presentó para optar por semejante puesto. Ese lugar lo logró en elecciones el General Ulysses S. Grant en 1869.

Finalizada la guerra, los voluntarios fueron liberados y Custer fue nombrado capitán del ejército regular de EE.UU. Más tarde fue promovido a teniente coronel y luego comandante del nuevo Séptimo Regimiento de Caballería, al cual se le ordenó marchar al Kansas occidental para tomar parte en la expedición del Mayor General Winfield S. Hancock y combatir la hostilidad de los indígenas.

En una guerra de carácter irregular, Custer se comportó como el indisciplinado de siempre. Siguió fusilando desertores sin juicio alguno y en un momento de tensión cuando se esperaban suministros importantes en el Fuerte Wallace, donde se hallaba, tuvo la errada idea de ir a visitar a su esposa, Elizabeth (Libbie) Bacon Custer, en el Fuerte Riley. Por esta conducta irresponsable una corte marcial, en el Fuerte Leavenworth, lo suspendió de servicio y salario por un año, además de ser degradado militarmente.

Custer no dejaba de ser un hombre muy presumido y narcisista. Perfumaba su cabello, sus uniformes podían ser chaqueta de terciopelo brocado rubio o piel de alce, con corbata roja y sombrero de ala ancha, para protegerse del sol. Fue siempre un hombre muy apegado a su esposa, a la cual adoraba y era correspondido en reciprocidad por su querida Libbie.

Al año de la sanción, setiembre de 1868, volvió al servicio en el 7mo. regimiento de caballería en el sudoeste de Kansas. Dos meses después participó en una matanza despiadada de indios en el Río Washita, lugar habitado por cheyennes, donde se suponía estaba escondido el cacique Caldera Negra. La realidad es que el ataque exterminó niños, mujeres y ancianos indios, Caldera Negra había vuelto a escapar. Esta masacre conducida por el Coronel Chivington en poco se diferenciaba de la sucedida en Sand Creek en 1864, donde nuevamente los débiles morían. Era la primera victoria, pírrica por cierto, de las tropas sobre los indígenas. En la de Río Washita, Custer no dejó de destacarse con su crueldad innata. Ciento cinco indios murieron, de ellos solamente 28 guerreros. Los cadáveres fueron mutilados y les cortaron las cabelleras, una costumbre de los blancos, no de los indios como Hollywood nos ha hecho creer.

En 1874 Custer estaba en servicio en el campamento de Hidden Wood Creek, fue entonces informado de supuestos depósitos de oro en las Colinas Negras del Territorio de Dakota (ahora limite entre Dakota meridional y el noroeste de Wyoming). Ese lugar era considerado como lugar de caza sagrada por los Sioux Lakota. Las informaciones sobre el oro existente eran exageradas, pero el gobierno de EE.UU., en enero de 1876, ordenó que los Sioux y los Cheyennes se trasladaran del lugar, caso contrario se consideraría un acto de hostilidad.

Ya las tribus indias del lugar no estaban dispuestas a seguir aceptando los caprichos del gobierno solo por satisfacer las necesidades de los invasores de piedra amarilla, como así llamaban al oro. El líder Toro Sentado, un hombre muy religioso y partidario de la paz, no tuvo otra alternativa que unir a las tribus circundantes para enfrentar la prepotencia y abuso de los blancos. Su causa tuvo buena acogida a la que se unieron guerreros de todas las tribus, casi todos concentrados a lo largo del río Bighorn al sur del territorio de Montana.

Toro Sentado

Toro Sentado

La respuesta del gobierno no se hizo esperar, tres columnas del ejército, una para el Este, otra para el Oeste y la última para el Sur del territorio Sioux. Buena parte de esta tropa era la 7ma. Caballería de Custer dentro de la columna de Dakota al mando del Brigadier General  Alfred H. Terry, los que partieron del oeste desde el Fuerte Abraham Lincoln a mediados de mayo de 1876.

Los exploradores de Custer habían logrado identificar el lugar donde se asentaba Toro Sentado, por lo que él decidió, sin pensarlo mucho, atacar con su caballería en el Valle de Little Bighorn. La idea del osado oficial era atacar para no dejar escapar a los Sioux y Cheyenne del cerco que les montaría. El 25 de junio se dio la voz de combate, no sin antes dividir su tropa en tres batallones, uno para atacar el poblado indígena, otro para interceptar a todo indio que fuera en esa dirección, y un tercero, bajo su mando directo, para atacar por el norte del poblado. Se creyó con la razón, pero se equivocó enormemente, no sabía a la tropa que se enfrentaría, incluso el armamento disponible, vendido por los mismos mercaderes blancos a los indios. Era un combate de 800 soldados contra cerca de 2000 indios.

La batalla, que tuvo lugar el 25 de junio de 1876, duró un par de horas aproximadamente, los indios le cortaron el paso a los 210 soldados bajo el mando directo de Custer y casi todos perecieron en la lucha, excepto un oficial llamado Comanche, muy herido, el cual sobrevivió y aparecía en los desfiles de la 7ma. Caballería. En esa batalla cayeron también los hermanos de Custer, Boston y Tom, además de un sobrino y un cuñado. Los indios lograron llevarse entre 80 y 90 caballos para continuar la guerra impuesta. Dos días después del combate a Custer se le encontró desnudo, con dos heridas de bala,  una en el pecho y otra cerca de su rostro, le habían cortado la falange del dedo izquierdo y su larga cabellera. También le abrieron los tímpanos con flechas, dicen para que oyera los ruidos de expediciones no punitivas en el futuro, las que favorecían la no agresión a la nación india.

A la hora de analizar la derrota sufrida, surgieron las más variadas hipótesis, una era que Custer no se llevó una batería de ametralladoras. Como estaba de prisa, decidió prescindir de esas armas. Podía esperar por el refuerzo de cuatro compañías, de nuevo, la prisa no le dejó esperar. Igualmente se llevó sables empaquetados, que no los pudo usar en el combate. Interesante, nada sobre la astucia y valor de los indios, ya que para los supremacistas blancos eso no podía ser la causa, era la equivocación del mando militar, que de haberlo hecho bien, no habría sido derrotado. Esto que se dice aquí es lo que algunos historiadores han afirmado. Es cierto que militarmente Custer cometió todo un disparate al dividir su tropa en tres partes, pero el mérito de los indios y de su mesurado jefe, Toro Sentado, es indudable y nadie puede ignorar.

A Custer se le hizo una ceremonia de sepultura en West Point, donde fue exaltado por su heroicidad en la Guerra Civil. Después vinieron libros y filmes, donde él era todo el héroe y los indios eran menospreciados, a los que se les consideraba como gente sedienta de sangre, algo muy lejos de la realidad. Es cierto que Custer era un hombre que no cedía en combate, siempre corajudo ante su rival, lo cual no quiere decir que tuviera la razón en todo lo que hacía. El tratamiento que él dio a los indios es deplorable y no fue de palabra, fue de muerte. Su actitud relacionada con el oro de las Colinas Negras era totalmente de su interés personal también y no cejó en hacer todo lo posible para la explotación de un oro realmente inexistente.

Fuentes

Anon. 2015. Custer, George Armstrong. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago: Encyclopædia Britannica.

Anon. 2018. George Armstrong (el general) Custer. Catalunyavanguardista 5 Dic. https://www.catalunyavanguardista.com/george-armstrong-el-general-custer/

Anon. George Armstrong Custer. Buscabiografías. https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/5734/George%20Armstrong%20Custer

Lagunilla Palma. Custer, el militar vanidoso. Muy historia. https://www.muyhistoria.es/contemporanea/articulo/custer-el-militar-vanidoso-651456305962

Reverte Javier. 2006. Al mando del Séptimo de Caballería. El País, 12 Jun. https://elpais.com/diario/2005/06/12/eps/1118557621_850215.html

 

 

Escrito por Ricardo Labrada, 16 agosto de 2019

El movimiento del 4 de setiembre de 1933 en Cuba

Cuando la dictadura es un hecho,
la revolución se vuelve un derecho
.”
Víctor Hugo (1802-1885, poeta y escritor francés)

Una vez más se ve que no es muy razonable aferrarse a un criterio de una persona o grupos de personas sobre determinados hechos históricos, sobre todo si los mismos vienen con claros intereses políticos. Me habían enseñado algo negativo sobre la fecha del 4 de setiembre de 1933, pero la realidad es otra. Se le puede llamar golpe de estado, sin embargo, como veremos más adelante, muchas figuras destacadas del ámbito político participaron activamente y le dieron legitimidad al movimiento iniciado por los sargentos del ejército cubano. Para quién tenga duda de esto, reproduzco a continuación el manifiesto del Director Revolucionario en apoyo a la gesta del 4 de setiembre.

Manifiesto al pueblo 5 sept 1933.png

Había caído la dictadura de Gerardo Machado el 12 de agosto de 1933, la cual se concretó con la huelga general encabezada por Rubén Martínez Villena. Previamente el dictador buscó apoyo de parte de las fuerzas armadas, lo cual resultó infructuoso. Los militares estaban convencidos que la era de Machado se había agotado. El capitán Mario Torres Menier, en representación de Julio Sanguily como jefe de la Fuerza aérea, exigió a Machado abandonar el poder. A esa exigencia se unió el general Alberto Herrera Franchi, jefe del Estado Mayor del Ejército.

Con la caída de la dictadura, el 12 de agosto se hizo cargo del gobierno el mismo Alberto Herrera, quien duró en ese mandato sólo 24 horas, ya que entregó el poder al hijo del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes y Quesada, el cual era del agrado de las autoridades del gobierno en Washington y contaba con la asesoría de Benjamin Sumner Welles. En aquel momento dos naves de guerra de EEUU daban vueltas en aguas cubanas. Para nadie era secreto que la administración del vecino del Norte tenía previsto una nueva intervención, tal como lo hiciera a finales del siglo XIX e inicios del XX.

Benjamin Sumner Welles

Benjamin Sumner Welles

De la gestión de Céspedes no era que se esperara mucho, por lo que el descontento continuó entre la población y los militares, estos últimos con fuerzas suficientes para poder derribar al gobierno en el poder.

Carlos Manuel de Céspedes Quesada en viaje a Europa

Carlos Manuel de Céspedes Quesada en viaje al Extranjero

Sin embargo, los sucesos tuvieron lugar con nuevos protagonistas, había un sargento oriental, de familia muy humilde de Banes, actual provincia de Holguín. Era un sargento y taquígrafo del ejército, el cual supo aunar a un buen número de oficiales de baja graduación en un movimiento que logró el objetivo deseado por el pueblo cubano en aquel momento. Sí, era eso lo que quería el pueblo y no tratemos de desvirtuar lo sucedido por el hecho que quien encabezara el movimiento fuera el tristemente célebre Fulgencio Batista Zaldívar.

Batista en primera plana

Batista en primera plana de la prensa de 1933

Batista reunió a los oficiales descontentos en Colombia y se enfrentó inicialmente al mismo Capitán Mario Torres Menier, quien al ver la fuerza con que contaba ya ese movimiento, exigió a su sargento subalterno documentación de lo que se proponían realizar, a lo cual Batista y sus compañeros de armas hicieron oídos sordos. El plan era derribar al gobierno de Céspedes e implantar uno provisional encabezado por figuras políticas y de perfil plenamente antimachadista.

Según se relata, a las 10 de la noche del lunes 4 de setiembre, varios miembros de los movimientos revolucionarios asistieron a la reunión convocada por Batista en el Campamento de Columbia, el que hoy se conoce como Ciudad Libertad. En esa reunión participaron los futuros presidentes de Cuba, Ramón Grau San Martín, Carlos Prío Socarrás, Ramiro Valdés Daussá, Guillermo Barrientos, Rubén de León, Guillermo Portela, José Miguel Irisarri, Pepelín Leyva y el ex –teniente Emilio Laurent. Horas después el periodista Sergio Carbó se incorporó a la reunión.

Batista en palacio y rodeado de sus subalternos

Batista en palacio y rodeado de sus subalternos

En esa reunión todos estuvieron de acuerdo en derribar el gobierno títere de Céspedes y rechazar la injerencia del gobierno estadounidense. Los militares aceptaron el programa del Directorio Revolucionario. Sergio Carbó fue el encargado de redactar el comunicado de ese movimiento, el cual resaltaba el impulso necesario a líneas amplias de democracia y principios de soberanía nacional.

Posteriormente se acordó la creación de una Comisión Ejecutiva integrada por Ramón Grau San Martín, Guillermo Portela, Sergio Carbó, José Miguel Irisarri y el banquero Porfirio Franca. Batista fue propuesto por Irisarri, pero el entonces sargento declinó esa responsabilidad.

Ramón Grau San Martín

Ramón Grau San Martín

En esos días pasaba un ciclón por las provincias de Matanzas y las Villas, por lo que el presidente Céspedes estaba de gira por los lugares afectados y no se hallaba en la Habana el lunes 4 de setiembre, por lo que al conocer de la novedad del golpe que se avecinaba, regresó a la capital. Previamente se detuvo en San Francisco de Paula para ser informado de lo que estaba ocurriendo, más tarde se dirigió a Palacio y a las 11 de la mañana del 5 de setiembre una comitiva de los militares y civiles del movimiento se presentaron. Allí Grau se encargó de comunicarle su destitución, tomo prestado lo que se dijeron el futuro presidente cubano Grau al entonces saliente Céspedes:

– Señor, hemos venido a recibir de usted el gobierno de la nación- dijo Grau.
– Bien, doctor Grau, ¿se han dado cuenta ustedes de la responsabilidad que contraen ante el pueblo de Cuba y ante la historia?- le respondió y cuestionó Céspedes.
– Hace años, señor, que hemos cumplido la mayoría de edad- respondió Grau en tono de broma.

El gabinete del gobierno provisional de Carlos Manuel Céspedes estaba integrado por:

Raúl Cárdenas- Secretario de la Presidencia
Federico Laredo Bru- Secretario Gobernación
Carlos Saladriga- Secretario de justicia
José A. Fresno- Secretario Sanidad
Guillermo Belt- Secretario de I. Pública y Bellas Artes
Demetrio Castillo Pokorni- Secretario de Agricultura
Eduardo J. Chibás- Secretario Obras Públicas
Horacio Ferrer- Secretario de defensa (guerra)
Joaquín Martínez Sarne- Ministro de Hacienda

Céspedes se salió por completo de la vida política y jamás se le volvió a ver envuelto en actividad política alguna.

El grupo de confianza de Batista, los llamados sargentos ocuparon los distintos cargos militares de mayor importancia, como fueron:

  • Sargento Ángel Aurelio González, Jefe de la Marina
  • Sargento Toribio Fernández, Estado Mayor del Castillo la Punta
  • Sargento Francisco G. Tarrau, Jefe Militar de la Cabaña
  • Sargento Ernesto Pérez Chávez aviación,
  • Sargento José Álvarez, Estado Mayor
  • Sargento Manuel Hidalgo, Distrito Naval del Norte

El gobierno de EE.UU. no reconoció al nuevo gobierno, le aterraba la presencia de algunos revolucionarios radicales, entre ellos Antonio Guiteras, el que primero fungió como gobernador de la provincia de Oriente y luego Ministro de gobernación, donde promulgó leyes que afectaron seriamente los intereses de grandes negocios estadounidenses.  En realidad, Batista no estaba en el gabinete de ese gobierno, pero tenía algunas atribuciones, en las que el mismo presidente no podía interferir en casos de guerra o de grave alteración del orden público.

Marineros cubanos el 4 de setiembre de 1933

Marineros cubanos el 4 de setiembre de 1933

Después de instaurada la pentarquía, en la prensa nacional se hablaba de la nueva república. Abiertamente se rechazaba a la figura de Claude A. Swanson, Secretario de Marina del gobierno de Franklyn D. Roosevelt, hombre muy a favor de la intervención de EEUU en Cuba. La prensa igualmente hablaba de una Comisión Ejecutiva patriótica y apolítica, esto último mueve a risa, desempeñar posiciones netamente políticas y ser apolítico.

Uno de los dos buques de guerra norteamericano merodeando las costas cubanas en setiembre de 1933

Uno de los dos buques de guerra norteamericano merodeando las costas cubanas en setiembre de 1933.

Los oficiales machadistas, casi todos destituidos con la sublevación de los sargentos, se rebelaron el 2 de octubre de 1933 y se internaron en el Hotel Nacional de la Habana, pero Batista, ya convertido en coronel y jefe de las fuerzas armadas logró aplastar la sublevación. Welles se dio cuenta que el nuevo hombre fuerte del ejército y del país en Cuba era Batista, por lo que no dudó en tratar de atraerlo a su esfera de influencia y persuadirlo de la necesidad de evitar que las fuerzas de izquierda gobernaran en el país.

Batista había sostenido una reunión importante con el embajador Sumner Welles, todo eso a espalda del presidente Grau. Batista no tenía autorización para sostener esos encuentros, señal que no respetaba al ejecutivo gubernamental.  El Directorio Estudiantil no aceptó esa conducta y hasta llegó a proponer fusilar a Batista, algo en lo cual Grau no estuvo de acuerdo.

La pentarquía o Comisión Ejecutiva duró 100 días, más tarde Batista decidió no volver a compartir el poder, ya se había ganado la confianza de una parte del pueblo y del mismo gobierno norteamericano. Dejemos el resto para otro relato en artículo al efecto.

Fuentes

Anon. 1933. Bohemia, 10 y 17 sept.

Labrada R. 2016. Los presidentes de Cuba de 1902 a 1976. Deportescineyotros.wordpress.com. https://deportescineyotros.wordpress.com/2016/02/27/los-presidentes-de-cuba-de-1902-a-1976/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 3 setiembre de 2019

Hace 80 años se firmó el Tratado Ribbentrop-Molotov

En caso en que una de las dos partes contratantes fuera objeto
de un acto de guerra por parte de otra potencia, la otra parte
no ayudará, bajo ninguna forma, a esa tercera potencia
.”
Artículo II del tratado

Stalin en el centro, Ribbentrop a la izq y Molotov a la der.

Stalin en el centro, Ribbentrop a la izq y Molotov a la der.

El 23 de agosto de 1939 se firmó el pacto conocido como Ribbentrop-Mólotov, así llamado por los firmantes directos del acuerdo, o sea los Ministros de Relaciones Exteriores de la Alemania Nazi y de la Unión Soviética, respectivamente. La fecha fue una semana antes de iniciarse la invasión de Alemania en Polonia (1 septiembre de 1939) y de hecho la Segunda Guerra Mundial.

En mis años de estudios en la URSS me presentaron a este tratado como algo indispensable para ganar tiempo y prepararse para la inevitable guerra con Alemania. Así nos los hicieron ver y así lo creímos. Siempre quedaba la duda de la causa para que la URSS se haya dejado atacar por “sorpresa” el 22 de junio de 1941. Todo eso aún con información enviada con debida antelación por los mismos agentes de inteligencia soviéticos en el exterior. Por ejemplo, el Dr. Richard Sorge, agente ubicado en Japón y en funciones supuestas para Alemania, había comunicado información importante al efecto.

Un día, viendo el film de Alemania Oriental, “Ernst Thälmann, hijo de su clase (1954)”, noté como las fuerzas antifascistas alemanas criticaban con fuerza a Thälmann por el entonces recién pacto firmado por la URSS, el cual dejaba sin argumentos a los líderes de los partidos comunistas de Europa. Naturalmente, todos daban el mismo argumento, “ganar tiempo para la guerra”.

Así admitía esa historia hasta que en una mañana de un domingo de julio de 1996 visité el Museo de la Ocupación, en Riga, donde aparecía un afiche con el texto del memorándum del tratado escrito en ruso. En la medida que iba leyendo, mi asombro no se detenía. Me dirigí a un empleado del museo y le pregunté dónde podía conseguir copia del mismo, le dije que pagaba por el servicio. Minutos después esa persona llegaba a mí nuevamente con copia del memorándum, me la entregó gratuitamente.

Ya de regreso en el hotel de la capital letona, volví a leerlo detenidamente, quería ganar claridad sobre el mismo. Palabras nada agradables pronuncié para mí mismo, ingenuo y tonto, así me autocalifiqué. Aquello era un verdadero tratado geopolítico de otorgamiento de territorios en reciprocidad. Más tarde lo traduje al español, no hacía falta, años después el mismo apareció traducido en internet y el cual reproduzco a continuación para aquellos interesados en conocerlo.

Es cierto que desde 1935, Stalin había tratado de llegar a un acuerdo con Gran Bretaña y Francia a fin de establecer una triple alianza contra Hitler, el cual no se logró debido a la desconfianza de los Estados occidentales hacia la URSS. Stalin sabía que una guerra con una Alemania forrada completamente de armas mucho más modernas que las que poseían los soviéticos, no sería nada ventajosa. Por eso, algunos historiadores argumentan que de haberse logrado la triple alianza, Stalin no habría hecho ningún movimiento con los alemanes. Sin embargo, en todos los textos de doctrina marxista-leninista se habla de los principios, los que en el tratado firmado estaban ausentes. No era tan solo de lograr paz con la Alemania nazi, era también de repartirse territorios vecinos por uno y por el otro, a pura conveniencia. También se ha señalado que la URSS buscaba crear una barrera defensiva en caso de guerra. Sin embargo, eso no parece muy cierto cuando Polonia era entregada a Alemania según el tratado.

Molotov se entrevista con Hitler

Molotov se entrevista con Hitler

Las decisiones aquí tomadas, que no quede dudas, les correspondieron a Stalin y a Hitler Era la voluntad de cada uno de ellos expresada y acordada en el pacto.

Lo lamentable es que aún hoy haya comunistas que aprueben este acuerdo. Un ejemplo lo da Guennadi Ziuganov, líder de los comunistas en la Duma rusa, el 25 de agosto de 2009, exactamente el 70º aniversario del pacto, cuando dijo:  “Gracias a ese acuerdo la Unión Soviética consiguió vencer al fascismo.” Luego añadió: “La sabiduría del político, una gran cosa (se refiere a Stalin). Quiero subrayar otra vez, que la decisión de cerrar el pacto es una de las geniales decisiones tomadas entonces, por lo que no es casual, que hoy día la recuerden todos los enemigos de Rusia y de nuestro pueblo”.

No hacen falta más comentarios, veamos los textos de los memorandums y anexos.

Pacto de no agresión del 23 de agosto de 1939

El gobierno del Reich alemán y el gobierno de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, guiados por el deseo de consolidar la paz entre Alemania y la URSS y fundándose en las prescripciones fundamentales del tratado de neutralidad de 1926 han acordado lo que sigue:

Artículo primero. Las dos partes contratantes se comprometen a abstenerse entre sí de todo acto de violencia, de toda acción agresiva y de toda agresión, y esto tanto aisladamente como en alianza con otras potencias.

Artículo 2. En caso en que una de las dos partes contratantes fuera objeto de un acto de guerra por parte de otra potencia, la otra parte no ayudará, bajo ninguna forma, a esa tercera potencia.

Artículo 3. Los gobiernos de las dos partes contratantes permanecerán en el futuro constantemente en contacto, por vía de consulta, para informarse recíprocamente de las cuestiones que afecten a sus intereses comunes.

Artículo 4. Ninguna de las dos partes contratantes participará en un agrupamiento de potencias dirigido, directa o indirectamente, contra la otra parte.

Artículo 5. En caso en que diferencias o conflictos surgieran entre las dos partes sobre cuestiones de cualquier naturaleza, las dos partes solucionarán esas diferencias o esos conflictos exclusivamente por la vía de un intercambio de puntos de vista amigable, o, si fuera necesario, mediante comisiones de arbitraje.

Artículo 6. El presente tratado tendrá una vigencia de un período de diez años, con la estipulación de que, si uno de los dos contratantes no lo denuncia un año antes de la expiración de este plazo, la duración de la validez de este tratado será considerado como prolongada automáticamente por un período de cinco años.

Artículo 7. El presente tratado deberá ser ratificado en el más breve plazo posible. Los instrumentos de ratificación serán intercambiados en Berlín. El tratado entra en vigor desde el momento de su firma.

Escrito en dos originales, en ruso y en alemán.

Moscú, 23 de agosto de 1939.

Por el gobierno alemán: J. von Ribbentrop.
Con plenos poderes del gobierno de la URSS: V: Molotov.

Protocolo secreto

Los representantes plenipotenciarios de las dos partes han discutido de forma confidencial la cuestión de las fronteras de sus esferas de influencia en Europa oriental.

Estas conversaciones han llevado a las conclusiones siguientes:

1. En caso de reorganización territorial o política de las zonas que pertenecen a los Estados bálticos –Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania- la frontera norte de Lituania será la frontera entre las esferas de interés de Alemania y de la URSS. En esta perspectiva, las partes contratantes reconocen los intereses de Lituania en la región de Vilno.

2. En caso de reorganización territorial y política en las regiones que forman parte del Estado polaco, la frontera entre las esferas de interés de Alemania y de la URSS deberá pasar aproximadamente a lo largo de los ríos Narev, Vístula y San. La cuestión de saber si la existencia ulterior de un estado polaco independiente corresponde a los intereses de las dos partes contratantes, y cuáles serán las fronteras de ese estado, podrá ser definitivamente resuelta según el curso de la evolución política futura. Pero en todo caso, los dos gobiernos arreglarán esta cuestión mediante acuerdo amistoso.

3. En lo que concierne a la Europa del Sur-este, la parte soviética ha llamado la atención sobre los intereses de la URSS sobre Besarabia (se refiere a la zona que actualmente ocupa Moldova, la región separatista de Transniester y una parte de Ucrania). La parte alemana declara su desinterés político total por esas regiones.

4. Las dos partes guardarán este protocolo estrictamente secreto.

Moscú, 23 de agosto de 1939.

Por el gobierno alemán: J. von Ribbentrop
Con plenos poderes del gobierno de la URSS: V: Molotov.

Después de ocupada Polonia e iniciada de hecho la II Guerra Mundial, vinieron tratados adicionales entre Alemania y la URSS.

Tratado germano-soviético de delimitación y de amistad del 28 de septiembre de 1939.

El gobierno del Reich y el Gobierno de la URSS, tras el hundimiento del ex-estado polaco, consideran exclusivamente como su tarea restablecer el orden y la calma en estos territorios y asegurar a las poblaciones que están establecidas en ellos una existencia pacífica que responda a su originalidad étnica.

Con este objetivo, los dos Gobiernos han convenido lo que sigue:

Artículo primero. El gobierno del Reich y el Gobierno de la URSS fijan como frontera
de los intereses de imperio recíprocas en el territorio del estado polaco, la línea que se
encuentra trazada en el mapa adjunto y que debe ser descrita más en detalle en un
protocolo complementario.

Artículo 2. Las dos partes reconocen la frontera de los intereses de imperio recíprocos fijada al artículo primero como definitiva, y declinarán toda especie de intromisión de terceras potencias en este reglamento.

Artículo 3. Las medidas de restauración política necesarias son tomadas, en los territorios al oeste de la línea indicada en el artículo primero, por el Gobierno del Reich; en los territorios al este de esta línea, por el Gobierno de la Unión Soviética.

Artículo 4. Los dos Gobiernos consideran el presente reglamento como un fundamento
asegurado para el desarrollo y el progreso de las relaciones amistosas entre sus pueblos.

Artículo 5. Este Tratado será ratificado, y los instrumentos de ratificación serán intercambiados, tan pronto como posible. El Tratado entra en vigor en el momento de su firma.

Escrito en dos originales, en ruso y en alemán.

Moscú, 28 de septiembre de 1939.

Por el gobierno alemán: J. von Ribbentrop.
Con plenos poderes del gobierno de la URSS: V: Molotov.

Anexo

La línea fronteriza comienza en la punta meridional de Lituania; va, de ahí, en dirección general occidental, del norte de Augustowo a la frontera del Reich y sigue esta última frontera hasta el río Pisa.

De ahí, sigue el curso del Pisa hasta Ostrolenka; luego, sigue el Bug hasta Keystnopol, gira hacia el oeste y se dirige al norte de Rawa-Ruska y de Lubaczow hasta San. Sigue luego el San hasta su fuente.

Protocolo confidencial del 28 de septiembre de 1939.

El Gobierno de la URSS no pondrá obstáculos al deseo eventual de nacionales alemanes, o de otras personas de origen alemán, residentes en su esfera de influencia, de emigrar hacia Alemania o hacia la esfera de influencia alemana.

Se está de acuerdo en que estos desplazamientos sean organizados por agentes del gobierno del Reich en colaboración con las autoridades locales competentes, y que los derechos de propiedad de los emigrantes sean salvaguardados.

Una obligación correspondiente incumbe al gobierno del Reich en lo que concierne a las personas de origen ucraniano o bielorruso que residan en su esfera de influencia.

Por el gobierno alemán: J. von Ribbentrop.
Por el gobierno de la URSS: V: Molotov.

Protocolo adicional secreto del 28 de septiembre de 1939.

Los plenipotenciarios firmantes constatan el acuerdo siguiente entre el gobierno alemán y el gobierno de la URSS.

El protocolo adicional secreto del 23 de agosto de 1939 es modificado en el artículo 1, en la medida en que el territorio del estado lituano es afectado a la esfera de intereses de la URSS y que, de otra parte, la provincia de Lublin y partes de Varsovia son afectadas en la esfera de intereses de Alemania. En cuanto el gobierno de la URSS haya tomado medidas especiales sobre el territorio lituano, con el objetivo de la protección de sus intereses, la frontera germano-lituana será rectificada con el fin de llegar a un trazado simple y natural, volviendo a Alemania el territorio lituano situado al suroeste de la línea indicada en el mapa.

Se constata de otra parte que los acuerdos económicos en vigor entre Alemania y Lituania no deben ser afectados por las medidas arriba indicadas de la Unión Soviética.

Por el gobierno del Reich alemán: von Ribbentrop
Por el gobierno de la URSS: V. Molotov.

Protocolo adicional secreto del 28 de septiembre de 1939.

Los plenipotenciarios firmantes, concluyendo el Tratado germano-soviético de delimitación y de amistad, se han declarado de acuerdo en lo que sigue:

Las dos partes no tolerarán en sus territorios ninguna agitación polaca susceptible de afectar al territorio de la otra parte. Pondrán fin a una tal agitación en su origen y se informarán mutuamente sobre las disposiciones tomadas a este efecto.

Por el gobierno del Reich alemán: von Ribbentrop
Por el gobierno de la URSS: V. Molotov.

Declaración del gobierno del Reich y del gobierno de la Unión Soviética del 28 de
septiembre de 1939.

El Gobierno del Reich y el Gobierno de la Unión Soviética, habiendo arreglado por el acuerdo firmado hoy, definitivamente, las cuestiones derivadas de la disolución del Estado polaco y habiendo así creado una base segura para una paz duradera en Europa
oriental, expresan en común la opinión de que correspondería a los verdaderos intereses de todas las naciones poner fin al estado de guerra que existe entre Alemania, de una parte, Francia e Inglaterra, de otra.

Los dos Gobiernos emprenderán pues esfuerzos comunes, si se da el caso, de acuerdo con otras potencias amigas para lograr lo más rápidamente posible este objetivo. Sin embargo, si los esfuerzos de los dos gobiernos quedaran sin éxito, se constataría entonces el hecho de que Inglaterra y Francia son responsables de la continuación de la guerra.

En el caso de esta continuación, los gobiernos de Alemania y de la Unión Soviética se consultarían recíprocamente sobre las medidas necesarias.

Von Ribbentrop, Molotov.

Protocolo secreto del 10 de enero de 1941.

El conde von Schulenburg, en nombre del gobierno del Reich alemán, de una parte, V.M.Molotov, en nombre del gobierno de la URSS de otra, han acordado lo siguiente:

1. El gobierno alemán renuncia a sus pretensiones sobre la parte del territorio de Lituania mencionada en el protocolo adicional secreto del 28 de septiembre de 1939 e indicado en el mapa adjunto a ese protocolo.

2. El gobierno de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas está dispuesto a compensar al gobierno de Alemania el territorio indicado por el artículo 1 del presente protocolo entregando a Alemania una suma de 7,5 millones de dólares-oro, equivalente a 31,5 millones de marcos alemanes.

El pago de este montante de 31,5 millones de marcos será asegurado por el gobierno de la URSS de la forma siguiente: un octavo, es decir 3 millones 937.500 marcos, será pagado por entrega de metales no ferrosos durante los tres meses siguientes a la firma del presente protocolo; los siete octavos restantes, es decir 27 millones 562.500 marcos, serán pagados en oro y vendrán en deducción de los pagos en oro debidos por Alemania a fecha del 11 de febrero de 1941 conforme al intercambio de cartas entre M. Schnurre, presidente de la delegación económica alemana, y A.I. Mikoyán, comisario del pueblo para el comercio exterior de la URSS, en el marco de la firma del acuerdo del 10 de enero de 1941 “sobre las entregas mutuas a efectuar durante el segundo período de aplicación del acuerdo económico del 11 de febrero de 1940 entre Alemania y la URSS”.

Moscú, 10 de enero de 1941

Por el gobierno del Reich Alemán: Von Schulenburg.
Por instrucción del gobierno de la URSS: V. Molotov.

Ribbentrop-Molotov Mapa

Mapa de las fronteras acordadas en el tratado Ribbentrop-Mólotov, y mapa de lo alcanzado en 1939.

Cabe aclarar cuál era la situación de los países del Báltico (Lituania, Letonia y Estonia), de los que tanto se habla en los distintos protocolos.

En virtud del tratado de Paz Brest-Litovsk (3 de marzo de 1918), Rusia perdió los territorios de Lituania, Letonia y Estonia, Polonia, Bielorrusia, Finlandia, Besarabia, Ucrania y el Cáucaso, aunque entre 1919 y 1920, Bielorrusia y Ucrania oriental-central fueron recuperados. El nuevo gobierno bolchevique nunca perdió su esperanza y proyecto de recuperar los territorios del Báltico, incluido Finlandia.

¿Cómo volvieron estos territorios a ser parte de la URSS? Según informa wikipedia: “En los días 18 y 21 de junio de 1940, se formaron nuevos gobiernos de “frente popular” en cada país báltico, compuestos por comunistas y aliados.​ Bajo la vigilancia soviética, los nuevos gobiernos organizaron elecciones amañadas para crear nuevas “asambleas populares”. A los votantes se les presentó una lista única, y no se permitió que ningún movimiento de oposición se presentara, para así obtener la asistencia requerida al 99.6% de los votos, que fueron falsificados. Un mes más tarde, las nuevas asambleas se reunieron y su único asunto a tratar fueron las resoluciones para unirse a la Unión Soviética. En cada caso, las resoluciones fueron aprobadas por aclamación. El Soviet Supremo de la Unión Soviética aceptó debidamente las solicitudes en agosto, dando así lugar a una sanción legal para la toma de posesión. Lituania se incorporó a la Unión Soviética el 3 de agosto, Letonia el 5 de agosto y Estonia el 6 de agosto de 1940.”

En otro momento se hablará sobre el tratado de Paz Brest-Litovsk.

 

Texto escrito por Ricardo Labrada, 20 agosto de 2019

Dos hombres en favor de la abolición de la esclavitud, Gerrit Smith y John Brown

Él (Gerrit Smith) como otros nos entregaron la oratoria, la propaganda escrita y el fervor emocional necesario para mantener constantemente las buenas causas ante el público”. Volney Harrow (historiador, Universidad de Siracusa, Estado de Nueva York)

Gerrit Smith

Gerrit Smith

Creo que por haber interferido como lo he hecho, en nombre del pobre despreciado, no hice nada malo, sino lo correcto … Estoy listo para mi destino.” Palabras de John Brown poco después de su detención en octubre de 1859

John Brown2

John Brown

La historia de los EE.UU. presenta la vida de muchas personas altruistas y amantes de las buenas causas, entre ellas sobresalen la de Gerrit Smith y el controvertido abolicionista John Brown, los que dedicaron sus vidas a la causa de la libertad, sobre todo la de los esclavos negros en su país.

Gerrit Smith nació el 6 de marzo de 1797 en Utica, Estado de Nueva York, en el seno de una familia, cuyo padre era un colono del Condado de Madison y socio de uno de los comerciantes y terratenientes más grandes del país, John Jacob Astor. En la familia de Smith había una hermana, Cornelia Smith Cochrane, a la que Gerrit siempre estuvo apegada, y dos hermanos.

Desde temprana edad Gerrit se vio obligado a trabajar con los esclavos en la propiedad de su padre. Fue así que nació y creció su simpatía por los esclavos, cuyas vidas eran extremadamente miserables. Su vida como estudiante del Hamilton College, en Clinton, Estado de Nueva York, no fue nada buena, ya que se caracterizó por ser una persona desordenada, fumaba, bebía e incluso jugaba cartas, todo lo cual él mismo escribió en una carta publicada en 1868.

En 1822 Smith se casó con Ann Carroll Fitzhugh, cuyo padre fue uno de los fundadores de la ciudad de Rochester, y a la cual en familia llamaban Nancy. Este matrimonio duró hasta el final de la vida de los cónyuges y del mismo nacieron ocho hijos.  Ya en ese entonces iba apareciendo la persona de ideas reformistas que lo caracterizó toda su vida. Rechazó la esclavitud y participó en muchas actividades antiesclavistas, le molestaba la postura de la iglesia con respecto a este asunto, por lo que decidió crear su propia iglesia en Peterboro, donde preconizaba, lo que él llamó, la religión de la razón.

Para Smith, con mucha razón, la verdadera religión era aquella que se expresaba en valores verdaderos de la política. Desde 1825 era miembro de la Sociedad Americana de Colonización, de la cual se separó al convencerse que esta institución lo que menos buscaba era la emancipación de los esclavos y en su lugar abogaba por devolverlos a sus lugares de origen, algo que en estos tiempos del siglo XXI aún abogan muchos supremacistas blancos. Fue entonces que pasó a integrar la Sociedad Americana Antiesclavista.

En 1827 se había promulgado la ley que abolió la esclavitud en el Estado de Nueva York. Smith donó alrededor de 20 hectáreas de tierra en Adirondack, Nueva York septentrional, para el asentamiento de 2000 ex-esclavos, lo que les permitiría votar e incluso poder producir para su supervivencia.

Su conversión completa al abolicionismo llegó en 1835 cuando presenció cómo se atacó a una reunión antiesclavista en Utica. En 1840 llegó a liderar al Partido Libertad, por el cual fue candidato a presidente de los EE.UU. en 1848, 1856 y 1860. En 1852, no se presentó como candidato, pero sí representó a los Estados de Madison y Oswego en el Congreso en el período de 1853-54, cargo al cual renunció. En ese período abogó por la anexión de Cuba como vía para abolir la esclavitud imperante en la isla.

Smith sostuvo una relación muy estrecha con el líder del partido demócrata, Frederick Douglass, a quien ayudó a que cambiara su enfoque político. Douglass era partidario de la persuasión moral impulsada por los Garrisonians, o sea aquellos partidarios de la emancipación de los esclavos sin compensación para los esclavistas, mientras que Smith le ayudó  a creer más en la acción política. Douglass reconoció el aporte de Smith a sus ideas en su segunda autobiografía, la que dedicó al gran filántropo, titulada “My Bondage and My Freedom” (Mi esclavitud y mi libertad).

Se opuso al monopolio de la tierra, en síntesis al latifundismo, por lo que abogó y entregó tierras a familias de indigentes, entre ellas, muchas de esclavos liberados, en Peterboro, importante punto del llamado Ferrocarril Subterráneo. Desde 1850 había aportado dinero para pagar por los los infractores de la segunda Ley de Esclavo Fugitivo, la cual respondía a las exigencias del sur esclavista, donde el esclavo no tenía oportunidad de testificar ni de ser sometido a un juicio justo. Como resultado de esa ley tan discriminatoria, algunos estados del norte decretaron sus propias leyes al efecto, todo lo cual era caldo de cultivo para que en diciembre de 1860 el estado de Carolina del Sur justificara su acto de secesión.

Las ideas de Smith eran una mezcla de radicalismo con ideas conservadoras, ya que desde mediados del siglo XIX fue partidario de las acciones del abolicionista John Brown, a quien entregó una granja en el Condado de Essex, Estado de Nueva York, pero cuando este último fue arrestado en la batalla de Harpers Ferry, en el Estado de Virginia en octubre de 1859, Smith se declaró inocente y enfermó temporalmente. Luego ya recuperado estuvo del lado de la Unión, y responsabilizó a ambas partes en conflicto, Norte y Sur por la esclavitud. Por otro lado, se ofreció para proporcionar la fianza necesaria para la liberación de Jefferson Davis, presidente de los estados confederados durante la guerra y arrestado al final de esta conflagración. Smith consideraba que su detención y juicio, que no se llegó a efectuar, eran una injusticia.

Smith murió el 28 de diciembre de 1874 en la ciudad de Nueva York, en casa de su sobrino, el General John Cochrane, hijo de su hermana Cornelia Smith Cochrane.

Se puede decir que Smith fue el ideólogo de la abolición de la esclavitud en los EE.UU. Sin embargo, un gran activista al respecto fue John Brown, hombre que nació el 9 de mayo de 1800 en Torrington, Connecticut, en el seno de una familia calvinista, de pocos recursos, la que le obligó de por vida confrontar serios problemas económicos. En su vida cotidiana trabajó como curtidor y desde niño rechazó el maltrato a los esclavos. Pudo presenciar estos desmanes con niños negros de su edad, algo que le resultó aborrecible.

En su juventud pensó hacerse cura, algo a lo que renunció para seguir el ejemplo de su padre como comerciante. En 1820 se casó por primera vez, matrimonio del cual tuvo varios hijos. Su esposa murió, por lo que se volvió a casar y tuvo nuevamente una enorme prole.

A pesar de su pobreza, Brown, hombre muy religioso, fue otro de los que contribuyó a la causa del Ferrocarril Subterráneo, entregó tierras a los afroamericanos libres, igualmente creó la Liga de Galaaditas, cuyo propósito era el de proteger a los ciudadanos negros de los cazadores de esclavos. En 1849, Brown se asentó en la comunidad afroestadounidense de North Elba, Nueva York, que se había creado con tierra donada por Gerrit Smith. Posteriormente, en 1855, cuando cinco de sus hijos se habían asentado en Kansas, Brown decidió trasladarse al lugar a raíz de la recién aprobada Acta de Kansas-Nebraska, la que echaba abajo el Compromiso de Missouri. La disputa era entonces si estos territorios se definían esclavistas o no. Ya en ese momento, Brown tenía la convicción de que la esclavitud se eliminaría por vías violentas. Abogaba por la organización de guerrillas que ajusticiaran a los esclavistas. En 1856, un grupo de hombres bajo su mando mataron a cinco colonos esclavistas en Pottawatomie Creek.  Precisamente durante el verano del año 1856, en el territorio de Nueva Inglaterra, Brown se dedicó también a recolectar dinero para la causa de su guerra contra los esclavistas.

En una ocasión y a raíz de la muerte en combate de uno de sus hijos, Brown dijo: “No habrá paz en esta tierra hasta que la esclavitud no desaparezca”. Él era del criterio que Dios le había dado la tarea de combatir a la esclavitud por todos los medios posibles. Su plan también era de crear comunidades de ex-esclavos en las montañas de Maryland y Virginia.

En 1857 decidió marchar directamente al Sur esclavista, para lo cual previamente sostuvo reuniones con muchos activistas antiesclavistas. A principios de 1858 envió a su hijo John Jr. a visitar e inspeccionar los alrededores de Harpers Ferry, Condado de Jefferson en Virginia Occidental, sitio donde se guardaba arsenal militar. Su idea era invadir el sur, liberar los esclavos, armarlos para su defensa y declarar un estado libre con una nueva constitución. En 1858, Brown y sus hombres liberaron a un grupo de esclavos en el Condado de Lawrence, Missouri, a los que llevaron hasta territorio de Canadá. Por esa razón, fue declarado prófugo de la justicia en Missouri y por el mismo gobierno americano, ambas partes ofrecieron recompensa por su captura. Aun así, mucha población de la parte septentrional de EE.UU. veía con mucha simpatía a Brown.

El 16 de octubre de 1859, Brown decidió ocupar la granja de Harpers Ferry, donde dejó a tres hombres, luego asaltó el arsenal del pueblo. Al siguiente día se produjeron los primeros tiros entre los hombres de Brown y los vecinos del lugar. Poco después llegaba una tropa procedente de Charles Town de Virginia Occidental y también 90 marinos de Washington D.C. Era una batalla desigual, la que Brown y sus hombres resistieron estoicamente. Diez de los suyos murieron en este combate de casi todo un día, siete fueron detenidos, entre ellos el mismo Brown, encarcelado inmediatamente en Charles Town, juzgado una semana después, acusado de conspiración con afroamericanos y homicidio de primer grado.

Brown no era de esos que disparan dos tiros y salen corriendo, resistió hasta al final del combate y jamás negó su responsabilidad.  La sentencia no tomó a nadie por sorpresa, la pena capital, en este caso la horca, que se ejecutó el 2 de diciembre de 1859 y luego sepultado en North Elba. Antes de morir Brown dijo: “Ahora yo, John Brown, estoy seguro que los crímenes de esta tierra culpable solo serán purgados con sangre.”

17 personas que conocían a Brown, pidieron clemencia en cartas enviadas al Gobernador Wise de Virginia, quien las ignoró. No obstante, para buena parte de la población del norte del país, Brown se erigió en héroe de los valores más altos de humanidad, incluso se llegó a componer una canción “John Brown’s body” (El cuerpo de JB), que se hizo famosa desde 1861.

La lucha antiracial es algo muy actual en buena parte del mundo, por lo tanto figuras como Gerrit Smith y John Brown merecen ser recordados por sus ideas en pro de los pobres oprimidos. Ellos eran blancos, lo que demuestra que el color de la piel nada tiene que ver para promover una causa justa para todos en la sociedad.

Fuentes

Anon. John Brown biography. Notable biographies. https://www.notablebiographies.com/Br-Ca/Brown-John.html#ixzz5voeEmLUJ

Anon. 2010. Gerrit Smith facts. Your dictionary-Biography. https://biography.yourdictionary.com/gerrit-smith

Anon. 2012. Gerrit Smith. New York History Net. http://www.nyhistory.com/gerritsmith/smith.htm

Anon. 2014. John Brown biography. Biography. https://www.biography.com/activist/john-brown

Anon. 2015. Smith, Gerrit. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago: Encyclopædia Britannica.

Anon. 2015. Brown, John. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago: Encyclopædia Britannica.

 

Escrito por Ricardo Labrada, 6 agosto de 2019

Cómo y cuándo se creó el partido republicano en EE.UU. y las ideas de Abraham Lincoln sobre la integración racial

El odio a las razas no forma parte de la naturaleza humana;
más bien es el abandono de la naturaleza humana
.”
Orson Welles (Actor y director de cine y teatro)

En el mes de julio de 2019, el presidente Donald Trump no se ha cansado de escribir un tweet tras otro criticando a unas representantes demócratas, que no son de su agrado, sea por posiciones políticas totalmente opuesta a su administración, como su etnicidad, ya que las cuatro representantes no son de sangre “azul”, son de padres oriundos de territorios fuera de EE.UU., incluso una es nacida en Mogadiscio, Somalia, pero todas ciudadanas norteamericanas.

Esos tweets en opinión de una parte de la población y de la prensa nacional de EE.UU. se consideran como racistas, lo que me motivó a averiguar el origen del partido republicano, actualmente muy defensor de todo lo que dice el Sr. Presidente, pero también conocer cuáles eran las ideas de los padres de este partido, entre ellas la figura de Abraham Lincoln, reconocido como hombre de justicia y opositor al racismo.

Entrando en materia, lo primero que descubrí fue que miembros del Partido Whig (traducido al español, whig significa cuatrero) se reunieron en 1834 en Ripon, para formar un nuevo partido, el cual se opondría a la expansión de la esclavitud en los territorios occidentales estadounidenses. Esta agrupación surgió como una respuesta a la tiranía del gobierno del presidente Andrew Jackson, hombre incapaz de resolver el problema de la esclavitud.

El nuevo partido, que luego sería conocido como republicano, su creación tomó fuerza con la introducción del Acta Kansas-Nebraska en 1854, que daba la posibilidad de que los nuevos estados decidieran libre y soberanamente sobre la esclavitud, y disolvía el Compromiso de Missouri, el cual prohibía la esclavitud al norte de la latitud 36°30´. Fue entonces que el 20 de marzo de 1854 se creó finalmente el Partido Republicano, que también se le conoce como Grand Old Party (GOP).

Los republicanos comenzaron a ganar mucha influencia en el Norte del país, lo que se evidenció con la victoria de su candidato John C. Fremont en 11 de los 16 estados septentrionales. Esa situación no pasó inadvertida para los estados sureños, los que abogaban por mantener la esclavitud intacta, pero igualmente separarse de la Unión caso que un republicano ganase la presidencia, lo cual sucedió en 1860 cuando Abraham Lincoln venció en las elecciones.

El primer estado en salirse de la Unión fue Carolina del Sur y lo hizo 6 semanas después de la victoria de Lincoln. Mes y medio después de Carolina se separaron otros cinco estados sureños, y en abril de 1861 estalló la guerra de secesión cuando el oficial de Louisiana, Pierre Gustave Toutant Beauregard, abrió fuego en el Fuerte Sumter del puerto de Charleston en Carolina del Sur.

Lo que está claro es que los republicanos no eran dados a mantener la esclavitud, personalmente me atrevo a decir que tenían una visión progresista en aquel momento. La productividad del trabajo de un esclavo es muy inferior a la de un obrero asalariado y es probable que los republicanos hayan observado el desarrollo del sistema capitalista en el mismo Reino Unido. No se trataba de pasar la mano a los esclavos, era cuestión de más productividad que por suerte se traducía en humanidad también.

Sin embargo, hurgando en las ideas de Lincoln, encontré información contradictoria. Me remito a la información brindada por Arthur Zilversmit sobre el famoso presidente, cuyo artículo versa sobre el libro de Lerone Bennett Jr., “Forced into Glory” (Forzado en la gloria) publicado en 1999, el cual describe a Lincoln como un supremacista blanco y que no hizo mucho a favor de la abolición de la esclavitud.

Realmente lo leído me chocó, ya que  no es lo que me habían enseñado toda una vida sobre Lincoln. Bennett afirma que el presidente no era amigo de los negros, que la Proclamación de Emancipación de 1863 no liberaba a los esclavos, y no era más que un intento de retardar esa emancipación.

El estudiante Brooks Simpson, en discusión con Bennett, catalogó de simplista su opinión al enfocarlo en la Proclamación de Emancipación, ya que ese fue uno de los tantos pasos que dio Lincoln a favor de la abolición de la esclavitud, que al final produciría la 13ra. Enmienda. Para Lincoln lo primordial era preservar la unidad del país y a partir de ahí terminar con la esclavitud. Simpson añadió: “Lincoln se dio cuenta que todo lo que hiciera alrededor de la esclavitud tendría poco impacto de no prevalecer la Unión y no destruir la Confederación.”. Así y todo Bennett afirmaba que Lincoln no aceptaba la idea de un estado bi-racial en EE.UU.

La 13ra enmienda de la Constitución abolió oficialmente la esclavitud en los EE.UU., además de prohibir la servidumbre involuntaria, la misma contiene dos artículos:

Sección 1. Ni en los Estados Unidos ni en ningún lugar sujeto a su jurisdicción habrá esclavitud ni trabajo forzado, excepto como castigo de un delito del que el responsable haya quedado debidamente convicto.
Sección 2. El Congreso estará facultado para hacer cumplir este artículo por medio de leyes apropiadas.

El 18 de setiembre de 1858, en debate con Stephen Douglass, candidato a la presidencia por el partido demócrata, Lincoln dijo a las masas allí reunidas: “No estoy, ni nunca he estado, a favor de lograr de ninguna manera la igualdad social y política de las razas blanca y negra … No estoy ni nunca he estado a favor de tener votantes o jurados de negros, ni de calificarlos, ocupar cargos, ni casarse con gente blanca; y además, voy a decir que hay una diferencia física entre las razas blanca y negra, que creo que prohibirá para siempre a las dos razas vivir juntas en términos de igualdad social y política. Y en la medida en que no puedan vivir, mientras permanezcan juntos, debe haber una posición de superior e inferior, y tanto como cualquier otro hombre estoy a favor de tener la posición superior asignada a la raza blanca.”

El criterio de Bennett no era suficiente, por lo que seguí hurgando y encontré que el profesor de historia, Henry Louis Gates, de la Universidad de Harvard, escribió en 2009 lo siguiente: “Lincoln despreciaba la esclavitud como institución, una institución económica que discriminaba a los hombres blancos que no podían permitirse el lujo de poseer esclavos y, por lo tanto, no podía beneficiarse de la ventaja en el mercado que proporcionaban los esclavos. Al mismo tiempo, sin embargo, era profundamente ambivalente sobre el estado de los negros frente a los blancos, teniendo dudas fundamentales sobre su inteligencia innata y su capacidad para luchar noblemente con armas contra hombres blancos en los primeros años de la Guerra Civil.

Lincoln ciertamente abrazó actitudes y fobias anti-negras en sus primeros años y durante sus debates con Douglas en la carrera por el Senado en 1858 … Al final de la Guerra Civil, Lincoln estaba en un arco ascendente, tal vez dirigiéndose a convertirse en el hombre que se mitificó como el Gran Emancipador, el hombre que liberó y amó a los esclavos. Pero su viaje ciertamente no fue completo el día que murió. Abraham Lincoln luchó con la raza hasta el final.

Bennett, Gates y Fredrickson

George M. Fredrickson, profesor de la Universidad NorthWestern, escribía que Lincoln puede ser recordado como el Gran Emancipador, pero sus puntos de vista sobre la esclavitud y la raza no eran tan simples como su reputación contemporánea. Sin duda, Lincoln siempre se mantuvo firme en su oposición a la esclavitud: “Si la esclavitud no está mal, nada está mal”. Sin embargo, no fue un abolicionista, muy lejos de eso. Por mucho que odiara la esclavitud, reverenciaba más a la Unión, a la Constitución y a la ley. Se apoyaba en los principios para oponerse a la extensión de la esclavitud a los territorios, incluso hasta el punto de argumentar en contra de la solución democrática de Stephen Douglass de permitir que las personas en los territorios resolvieran la cuestión por sí mismos, pero no hizo nada para socavar la institución peculiar donde ya era legal, esperando en cambio que moriría de muerte natural en el futuro.

Esta es una postura que no sentará bien en aquellos lectores modernos que prefieren regocijarse con la pureza de sus ideales (especialmente si esos ideales no les cuestan nada) en lugar de tratar de entender los compromisos difíciles que un político pragmático está obligado a hacer. Pero en la época de Lincoln, la negativa a comprometerse llevó al terrorismo de John Brown, al igual que en nuestro tiempo, conduce a otros tipos de fanatismo.

John Brown

John Brown

Interesante ver que Fredrickson llama terrorista al que fuera el más grande abolicionista en su época en EE.UU., que no es otro que John Brown, implacable en la lucha contra los esclavistas. Brown, de quien se hablará en otro artículo próximamente, abogó y practicó la vía armada para acabar con la esclavitud, ¿acaso había alguna otra opción entonces?

Para finalizar veamos las palabras de Lincoln en su discurso en Gettysburg, el 19 de noviembre de 1863, las que se dedicaron a rendir homenaje a los héroes caídos, no hubo referencia explícita sobre la igualdad racial: “Hace ochenta y siete años atrás, nuestros padres crearon en este continente una nueva nación, concebida en libertad y dedicada a la proposición de que todos los hombres son creados iguales. Ahora estamos en una gran guerra civil, probando si esa nación, o cualquier otra nación así concebida y dedicada, puede durar por mucho tiempo. Nos encontramos en un gran campo de batalla de esta guerra. Hemos venido a dedicar una parte de ese campo, como un lugar de descanso final para aquellos que aquí dieron sus vidas para que esta nación pueda vivir. Es totalmente compatible y apropiado que hagamos esto. 

Pero, en un sentido más amplio, no podemos dedicar, no podemos consagrar, no podemos santificar este campo. Los hombres valientes, vivos y muertos, que lucharon aquí, lo han consagrado, muy por encima de nuestro pobre poder para agregar o restar valor. El mundo no notará, ni recordará por mucho tiempo, lo que decimos aquí, pero nunca podrá olvidar lo que hicieron. Nos corresponde a los vivos, más bien estar dedicados aquí al trabajo inacabado de los que lucharon aquí y avanzaron noblemente hasta el presente. Es más bien que estemos aquí dedicados a la gran tarea que tenemos ante nosotros, que de estos muertos honrados, tomemos mayor devoción por la causa, por la que dieron la última medida de devoción, y que aquí aceptemos altamente que estos muertos no han muerto en vano, para que esta nación, bajo el favor de Dios, tenga un nuevo nacimiento de la libertad, y que el gobierno del pueblo sea por el pueblo, para el pueblo, y no desaparezca de la tierra.”

Al parecer, las ideas de Lincoln eran sólidas en su concepto de nación unida, aunque ¿cómo se puede hablar de unión cuando el problema de la integración racial se pone en duda? Es probable que en su vida como presidente algunos de los conceptos por él dicho en los inicios de su carrera política hayan cambiado al igual que sus ideas sobre la población negra, tampoco es errado pensar que haya aceptado la integración como una necesidad para la consolidación de la unión. Todos sabemos que Lincoln murió a manos de un simpatizante de la esclavitud, John Wilkes Booth, y el vice-presidente que tomó el poder fue Andrew Johnson, hombre nacido en el Sur de EE.UU., quien ya en funciones de presidente vetó proyectos de ley de derechos civiles, que lo llevaron a ser enjuiciado legalmente por el Congreso. De hecho fue el primer presidente procesado como tal en el llamado impeachment, el cual pudo vencer por un voto a su favor en el Senado.

El problema racial en EE.UU. es algo que dura ya más de 200 años, por lo que una parte de la población blanca sigue pensando en la inferioridad de negros, latinos e indígenas. La tarea no es fácil para lograr que esa mentalidad racista desaparezca, llevará años, décadas, pero posiciones y actitudes que alimenten la intolerancia y el odio en estos tiempos son realmente absurdas.

Las congresistas pueden estar equivocadas en sus ideas, pero eso no es justificación para que se les ataque por su etnicidad o color de la piel. Si se cree tener la razón, basta con explicar cuáles son esas posiciones justas y contrarias a las que ellas sostienen. Si esto no se hace es porque no se poseen argumentos sólidos para rebatirlas.

Al termino de este artículo han surgido nuevos ataques del Presidente Trump, primero contra el congresista afroamericano Elijah Cummings, y más reciente contra el reverendo, también afroamericano, Al Sharpton, por lo que tales expresiones nuevamente han sido consideradas por buena parte de la opinión pública e incluso de mandatarios de otras naciones, como racistas, con mucha razón. Lo preocupante de estas declaraciones es que han tenido oídos sordos de parte de la mayoría republicana en el congreso, algo que atenta directamente con los valores democráticos de la constitución de este país. Llama la atención que este partido, con mayoría en el senado, tenga solo un afroestadounidense en sus filas, el cual estaba pidiendo su dimisión como senador. Al parecer, lejos está una buena parte de los republicanos de las ideas de los fundadores de este partido en 1854, muy opuestos a la esclavitud y su expansión en los EE.UU.

Fuentes

Anon. 2010. Republican Party founded. A&E Television Networks, History.com Editors. febr. 9.   https://www.history.com/this-day-in-history/republican-party-founded

Anon. 2009. Andrew Jackson. History.comEditors, oct 29. https://www.history.com/topics/us-presidents/andrew-jackson

Fredrickson G.M. 1975. A man but not a brother: Abraham Lincoln and Racial Equality. J. Southern History, Febr. Vol XLI, No. 1, pp.39-58.

MacGuill Dan. 2017. Did Abraham Lincoln Express Opposition to Racial Equality? Snopes, Aug. 16. https://www.snopes.com/fact-check/did-lincoln-racism-equality-oppose/

McNamara Robert. 2017. Abraham Lincoln’s Gettysburg Address. ThoughtCo. https://www.thoughtco.com/abraham-lincolns-gettysburg-address-1773574

Pokorski Doug. Speaker: Lincoln was ‘racist’. http://www.abrahamlincolnonline.org/lincoln/news/bennett.htm

Zilversmit Arthur. 1980. Lincoln and the Problem of Race: A Decade of Interpretations. J. Abraham Lincoln Associat. Volume 2Issue 1, 1980, pp. 22-45. http://hdl.handle.net/2027/spo.2629860.0002.104

 

Escrito por Ricardo Labrada, 25 julio de 2019

Jan Hus, llevado a la hoguera por sus ideas

Me llena de placer, que hayan tenido que leer mis libros, donde
se manifiesta su maldad. También sé que han leído mis libros con más
 interés que las Sagradas Escrituras porque querían encontrar en ellos
sus falsas doctrinas.”
Carta de despedida de Jan Hus, previa a su ejecución

Jan Hus

Otra de las víctimas de la iglesia católica y romana en el pasado fue el sacerdote checo Jan Hus, el cual se anticipó en un siglo a las reformas propuestas por Lutero, y fue un firme defensor de las reformas en la iglesia.

Jan Hus nació en 1370 en la localidad de Husinec al sur de Bohemia, actual República Checa, de donde le viene el apellido, que a veces lo escriben igualmente como Huss. Nació en el seno de una familia pobre, su padre murió cuando Hus era un niño, por lo que su crianza corrió a cargo de su madre. Así y todo pudo iniciar estudios en la Universidad de Praga en 1390, donde se graduó e incluso obtuvo el título de Master en 1394. Posteriormente impartió clases en el mismo centro educacional y fungió como decano de la facultad de filosofía a partir de 1401.

En ese período la universidad confrontaba serios problemas, por un lado los nominalistas germanos, enemigos de la reforma de la iglesia y por otro lado, los nacionalistas checos, más simpatizantes del teólogo inglés John Wycliffe, enemigo acérrimo del nominalismo. Las ideas de este filósofo fueron traídas a Praga en 1401, las que fueron muy estudiadas por Hus, aunque sin aceptar algunos extremos del inglés. No obstante, vio con buenos ojos la propuesta de reforma de la Iglesia Católica y Romana. De hecho, el clero romano era dueño de casi la mitad de las tierras de Bohemia, que gozaba de un alto bienestar y levantaba celos y resentimientos entre el clero pobre local y el mismo campesinado.

En aquella época, el sacerdote católico Johann Militsch von Kremsier, más conocido como Jan Milic de Kromeriz, oriundo de Moravia, encabezó un movimiento reformista checo, además de fundar la Capilla de Belén en Praga, donde solía liberar sermones públicos en checo y no en latín, algo que atrajo a buena parte de la población checa. Desde 1402 Hus estuvo a cargo de esta Capilla, que se convirtió en centro nacional de movimiento reformista de Bohemia. Estas actividades absorbieron buena parte de su tiempo y lo fueron convirtiendo en un líder popular. Así y todo, continuó su trabajo en la Universidad de Praga, sobre todo en la facultad de artes y se convirtió en candidato al título de Dr. en teología. Además fue consejero del arzobispo de Praga, el noble Zbynek Zajíc de Hazmburk desde 1403, lo que le ayudó a fortalecer el movimiento reformista.

La lucha contra las ideas de Wycliffe no se detuvo. En 1403 un letrado alemán de la Universidad, Johann Hübner, trajo 45 artículos de los escritos del teólogo inglés, los que proponía condenar por considerarlos heréticos. La votación final era injusta desde el inicio, tres votos germanos contra uno checo, por lo que venció la moción de Hübner.

Hus no era del todo partidario de las ideas de John Wycliffe, sobre todo en lo relativo a la remanencia. A pesar de eso, Stanislav de Znojmo, maestro de Hus, y Stepán Pálec, su discípulo, apoyaban enteramente a Wycliffe, mientras el arzobispo Zbynek cambiaba su actitud en lo relativo a los evangelios, que fuera secundada por todos los oponentes a la reforma, que al final le valió la declaración de herejía de Stanislav y Stepán, y su condena, al final de lo cual regresaron tan opuestos a la reforma como los más acérrimos enemigos de Wycliffe, lo cual dejó a Hus solo en su batalla.

En Monumento a Jan Hus

El autor en el monumento a Jan Hus en Praga. Foto del autor

Todo este proceso ocurría paralelamente al gran cisma occidental cuando dos Papas se discutían la supremacía, unos en Roma y otros en Avignon, Francia. En la pugna del cisma occidental, Hus estaba al lado del arzobispo Zbynek, opuesto al llamado Consejo de Pisa de 1409, el que hizo un llamado a destronar a los Papas rivales y a reformar la iglesia.. Esta vez el Rey Wenceslao de Luxemburgo cambió la constitución de la Universidad de Praga, por ejemplo, cedió 3 votos a los maestros checos y solo uno a los germanos, los que finalmente emigraron a otras universidades alemanas. Este cambio también trajo a Hus como nuevo rector de la Universidad de Praga.

La ruptura de relaciones entre el arzobispo Zbynek y Hus tuvo lugar cuando el Concilio de Pisa depuso al Papa Gregorio XII, cuya autoridad fue reconocida en Bohemia, y el llamado antipapa Benedicto XIII, para en su lugar elegir a Alejandro V, movimiento que resultó en el empeoramiento de la situación. Los Papas depuestos aún poseían jurisdicción en enormes territorios de Europa occidental, por lo que en lugar de dos Papas hubo tres. El alto clero bohemio mantuvo su apoyo a Gregorio XII, aunque Hus y los reformistas reconocieron solo al nuevo Papa.

El cisma continuó y apareció la figura de Segismundo, rey de Hungría y electo rey de Alemania en 1411. El monarca vio una posibilidad de restaurar la unidad de la iglesia durante su mandato, por lo que obligó al antipapa Juan XXIII, sucesor de Alejandro V, a llamar a convocar el Concilio en Constanza para buscar una solución y terminar con las herejías existentes. En la lista de herejes estaba Hus, al cual Segismundo invitó al concilio para que allí expusiera sus ideas. Hus no aceptó la invitación, sabía que sería arrestado y condenado sin piedad. Segismundo le exigió al Rey Wenceslao que obligara a Hus a asistir al Concilio. Finalmente Segismundo prometió un salva-conducto a Hus, que le garantizaría su regreso después de la asistencia al Concilio. Hus cayó en la trampa, aceptó la invitación, su salva-conducto no llegó hasta dos días después de su llegada a Constanza, pero de nada le valió, Segismundo había ordenado su arresto y su confinamiento, del cual jamás fue liberado.

En el Concilio de Constanza, Hus fue condenado sin piedad alguna por todos sus enemigos y declarado hereje y apoyo de las ideas de Wycliffe.  Los nobles de Bohemia intercedieron, pero lo más que lograron fueron tres audiencias públicas, en las que Hus se defendió personalmente y rechazó los cargos presentados. El Concilio le obligó a retractarse para salvar su vida, lo cual él rechazó desde el inicio. Fue así que finalmente se le llevó a la hoguera el 6 de julio de 1415, cuya ejecución final tuvo lugar en las afueras de la ciudad y donde igualmente se incineraron todos los documentos escritos por Hus. Sus cenizas fueron esparcidas posteriormente en el río Rin.

Como siempre pasa, mataron a un hombre pero no sus ideas. Vinieron después muchos seguidores de las ideas de Hus, los que se hicieron llamar Hussitas. Muchos de los escritos de Hus en lengua checa pasaron a ser clásicos de la literatura de su país y parte de la historia de esta lengua. De hecho, Hus desarrolló un sistema ortográfico más sencillo, además escribió “La Exposición de la Fe, de los Diez Mandamientos del Señor”.

Seiscientos años después, el Papa Francisco, en la recepción de una delegación de representantes de la Iglesia Husita Checoslovaca y de la Iglesia Evangélica de los Hermanos Checos en el Vaticano, dijo: “A la luz de esa consideración es necesario continuar el estudio sobre la persona y la obra de Jan Hus, que ha sido durante mucho tiempo un tema de controversia entre los cristianos, mientras que hoy se ha convertido en un motivo para el diálogo. Esta investigación, llevada a cabo sin condicionamientos ideológicos, brindará un importante servicio a la verdad histórica, a todos los cristianos y a la sociedad, incluso más allá de las fronteras de vuestra nación’”.

Fuentes

Anon. Jan Hus. 1994-2001 Encyclopædia Britannica, Inc.

Anon. El Papa pide perdón por quemar a Juan Hus. ProtestanteDigital.com. http://protestantedigital.com/sociedad/36504/el_papa_pide_perdon_por_la_muerte_de_jan_hus

Ferrer Carlos. 2015. El Papa Francisco pide perdón por la muerte de Juan Hus. Radio Praha, 16 junio

López Celia. 2017. Jan Hus, el reformador religioso checo. RedHistoria, 7 julio. https://redhistoria.com/jan-hus-el-reformador-religioso-checo/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 27 junio de 2019

Henry Morgan, bucanero oportunista y despiadado

Los asaltos y crímenes que al propio bucanero avergüenzan
se convertirán en su boca en proezas de su oficio glorioso
.”
Anon.

Henry Morgan.png

Uno de los personajes más despiadados como bucanero lo fue Henry Morgan, hombre nacido el 25 de agosto de 1635, Llanrhymney, Glamorgan, Gales, Gran Bretaña, en el seno de una familia campesina. A los diez años de edad escapó de su casa para irse a navegar como mozo de escoba, en buque que partió desde Bristol con destino final en la isla Barbados. Morgan era alto y fuerte, así como diestro para apretar el gatillo al menor enojo con alguien. Tantos problemas le causó al dueño de la nave que este lo vendió como esclavo al llegar a la isla del Caribe mencionada.

No obstante, logró liberarse y enrolarse en una misión rumbo a una isla cercana a Haití, la cual dirigió el famoso filibustero Mansvelt y quien no tardó en darse cuenta de las habilidades de Morgan, quien ahorraba al máximo todo su botín, lo que le valió disponer de sus propios fondos para abrir su propia empresa de saqueo pirata, la que inició reclutando a 30 bucaneros con experiencia, a los que obligó a reconocer su autoridad, dos de los cuales se rebelaron y murieron a manos del propio Morgan.

Otras fuentes aseguran que Morgan participó activamente en la conquista de Jamaica en 1655. Sin embargo, no se afirma cuando se dice que probablemente participó en esa empresa.  Parecida fue la afirmación que participó en una expedición con destino a Cuba en 1662, y luego que era segundo al mando en la Guerra Anglo-Neerlandesa (1665-67).

Según Jerónimo Lamar (1951), la primera incursión de Morgan y sus secuaces fue en Campeche, donde el botín no fue grande, lo que le hizo meditar algo sobre los ataques y sus beneficios. Fue así que volvió a conversar con el viejo Mansvelt, al que le propuso aunar esfuerzos para limpiar los mares de adversarios y luego emprender ataques, cuyos botines serían repartidos entre ambas partes. Morgan entendía que ellos tenían la juventud y la destreza necesaria para vencer a cualquier enemigo, pero no disponían de los medios que sí Mansvelt poseía.

Mansvelt estuvo de acuerdo y situó una flota de 15 barcos, en la cual Morgan era el vicealmirante. Su primera misión fue atacar y ocupar la isla de Nueva Providencia, la principal de las Bahamas. La ocupación fue fácil y sin adversidades en el combate. Morgan propuso a Mansvelt crear un reino en la isla, en la cual el viejo filibustero sería el rey, algo que se aceptaba pero que Mansvelt veía con cierto recelo, ya que no ignoraba que Morgan era un hombre inescrupuloso en extremo.

El siguiente ataque de Morgan fue en la Isla Tortuga, donde había varios buques portugueses con mercancías. Aquí los bucaneros emprendieron la acción hombre a hombre cuchillo en mano, pero poco faltó para que Morgan pereciera cuando un hombre intentó matarle con un sable, el que el galés paró con un pie, lo que le valió tres dedos, a la vez que disparaba y eliminaba a tan difícil rival.

Poco después de este combate Morgan decidió descansar y reponerse, conversó con el viejo Mansvelt, quien murió accidentalmente producto de un balazo del arma de Morgan, vaya coincidencia y suerte para el bucanero. Heredó como arte de magia 18 barcos y de un millar de hombres, con lo cual podía intentar empresas de mayor envergadura.

La primera de ellas fue la del 1 de marzo de 1668, cuando se presentó con diez buques y setecientos hombre en el puerto de la Habana, una tarea nada fácil, que en 1555 lograra arrasar el pirata francés Jacques de Sores, pero era una Habana más pequeña y mucho menos fortificada, por lo que Morgan desistió y decidió navegar hasta Batábano con la idea de desembarcar allí y luego marchar por tierra rumbo a la capital cubana, lo que tampoco pudo materializar debido a las medidas de defensa adoptadas por el gobernador Orejón y Gastón.

Morgan cambió de idea y se dirigió a tomar la urbe de Santa María de Puerto Príncipe, actual ciudad Camagüey, desembarcando a unos 81,5 km de allí y recorriendo esta distancia a pie con su tropa. Un soldado español que logró escapar de los primeros combates en la llanura, pudo llegar a Camagüey y avisar a los colonos para esconder sus joyas y fortuna.

La tropa de Morgan, asesina en extremo, no tuvo piedad alguna con los valerosos camagüeyanos, defensores de su tierra, los que cayeron en combate bajo el filo de los cuchillos de los bucaneros. Luego apresaron a hombres y mujeres del lugar como rehenes hasta que se descubrieran los lugares donde se habían guardado las fortunas. Para colmo y a manera de aterrorizar más a la población, Morgan ordenó de vez en cuando llevar a una de las mujeres rehenes y torturarlas en público.

Al final se le entregó toda la fortuna, calculada en más de medio millón de dólares, cifra altísima para su época, además de la muerte de no menos de 100 camagüeyanos en combate. La ocupación de Puerto Príncipe duró dos días.

Su siguiente empresa fue la villa de Portobelo en el territorio que actualmente ocupa Panamá. Se trataba de un lugar, adonde llegaban muchas mercancías. La villa estaba protegida por las murallas del castillo de San Jerónimo, lugar que en las últimas siete décadas había sido invadido por piratas. Morgan, como de costumbre  se decidió tomarla con una tropa de 500 hombres, tomando a unas 100 personas como rehén, 89 de los cuales asesinó cuando hizo estallar el polvorín del lugar, pero 50 de sus hombres igualmente perecieron en combate. Morgan puso escudo humano de curas y monjas para protegerse,  y se rodeó de ellos para que le rodearan a fin de no ser alcanzado por los disparos de los defensores. Una bala le atravesó una oreja, pero finalmente salió ileso y su tropa pudo atacar las murallas interiores, donde decenas de soldados, mujeres y niños fueron asesinados sin piedad alguna. Fueron dos semanas de saqueo, y muerte de atacantes y defensores.

Morgan decidió marchar con todo su botín, calculado en unos 250 mil dólares en oro, plata y joyas, a Jamaica, acompañado por 200 de sus 500 hombres. Allí cargó mercancías para nuevos ataques, además de mujeres para su venta.

Su siguiente ataque fue en la zona alrededor del Lago Maracaibo en Venezuela, donde nuevamente saqueó y se hizo de otro gran botín. A continuación, con una tropa superior a dos mil efectivos en 36 buques, se dirigió al Portobelo en ruinas, para allí desembarcar y llevar 1500 de sus hombres a pie hasta Panamá, una distancia a recorrer de 65 km, donde arrasó como de costumbre. En ese momento Inglaterra y España habían concluido un acuerdo de paz, por lo que el ataque de Morgan violaba el mismo. La máxima autoridad inglesa dio orden de arrestar a Morgan y llevarlo a Londres en abril de 1672.

Las relaciones anglo-españolas volvieron a deteriorarse, por lo que Morgan fue perdonado y nombrado caballero por el rey Carlos II en 1674. El pirata sediento de sangre, como fuera calificado por uno de sus hombres en sus memorias, murió el 25 de agosto de 1688 en Jamaica, donde fungía como vice-gobernador de la Isla y poseía extensiones de tierras para cultivar.

Fuentes

Anon. Morgan, Sir Henry. 1994-2001 Encyclopædia Britannica, Inc.

Lamar Jerónimo. 1951. Los piratas legendarios: Morgan, Barbanegra y Kidd. Bohemia, 4 marzo, pp 10-11.

 

Escrito por Ricardo Labrada, 6 junio de 2019

 

 

El trasiego de la información nuclear

No quiero vivir en un mundo donde todo lo que digo,
todo lo que hago, todo lo que hablo, toda expresión
de creatividad o de amor o de amistad queda grabada.”
Edward Snowden (1983, ex-agente norteamericano)

fisión nuclear.gif

En un artículo anterior (Labrada 2016) sobre la gran científica, Lisa Meitner, se dieron datos relativos al trasiego de datos nucleares de Alemania, en plena Segunda Guerra, a otros países de Occidente. El científico alemán Otto Hahn trabajaba mucho pero no era capaz de interpretar a cabalidad todos sus resultados, para lo cual solía consultar a la Dra. Meitner, de hecho la primera que logró identificar el proceso de fisión nuclear. Esos resultados de alguna manera fueron pasando de mano en mano. Meitner estaba refugiada en Suecia, su pariente, el físico danés  Nils Bohr indirectamente se involucraba en la “conversación”, y así corrían datos de indiscutible valor de Alemania a Suecia, de ahí a Inglaterra y luego a EE.UU.

Los alemanes no dominaban el asunto del agua pesada, o sea agua con el hidrógeno reemplazado por deuterio (2H). Para lograr la fisión del Uranio235 el agua pesada es la solución, sus moléculas reducen la velocidad de los neutrones, a la vez que atrapa la energía desprendida.

Finalmente se logró la bomba atómica, y todos sabemos cómo se probó y cuántas vidas costó en Hiroshima y Nagasaki. Japón no tuvo más remedio que rendirse, a la vez que EE.UU. lanzaba un mensaje directo a los soviéticos. Quizás muchos hayan pensado que la URSS estaba cruzada de brazos sobre ese asunto, pensamiento errado realmente.

No puedo decir cuando empezaron a interesarse por este asunto las autoridades soviéticas, pero es dudoso que todo se haya iniciado en 1945 y no antes. El espía desertor Igor Gouzenko aseguraba que la URSS poseía una potente red de espionaje en Canadá, Gran Bretaña y Estados Unidos. Gouzenko delató a decenas de agentes locales y soviéticos, entre ellos el científico inglés Allan Nunn May, destacado físicos, quien era miembro del Partido Comunista de su país desde 1930, organización que abandonó en 1940.

Cuando Nunn se enteró que Alemania podía estar preparando una temible bomba, él decidió informar a la URSS de lo que estaba ocurriendo. Nunn trabajó durante un tiempo en laboratorio de Otawa y luego regresó a Londres, donde fue arrestado.  En realidad, hizo su trabajo de información de forma voluntaria, ya que los soviéticos le pagaron setecientos dólares, que no aceptó o los quemó, más dos botellas de whiskey. En tribunal, Nunn se resistió a aceptar que su trabajo era una traición. Liberado de la prisión, trabajó en Gana, África.

En toda esa labor de espionaje obraba la científica inglesa Melita Norwood, quien había trabajado con Nunn en Otawa, aunque ninguno de los dos sabía que estaban aportando para la misma fuente. Melita era una comunista convencida y su actividad no se detuvo hasta 1951.

El otro implicado, igualmente caído con la delación de Gouzenko, fue el científico refugiado alemán, Klaus Fuchs, quien colaboraba en el proyecto Manhattan, en los Álamos, Nuevo México. Fuchs reconoció su trabajo para la URSS y fue condenado a 14 años de cárcel, cumplió algo más de 9, liberado se marchó a vivir a la desaparecida República Democrática Alemana.

Fuchs no laboraba solo, junto a él estuvieron el químico Harry Gold de Filadelfia y el ex maquinista del ejército norteamericano, David Greenglas. Este último, a cambio de que le bajaran la pena, fue el que delató a los esposos Ethel y Julius Rosenberg, y al ingeniero de radar, Morton Sobell.

Greenglas declaró al FBI que había sido reclutado por los Rosenberg, y que Julius fue la persona que le pidió información sobre la bomba atómica. Greenglas entregó una sección transversal de la bomba lanzada en Nagasaki, nada del otro mundo. La información más valiosa de todas fue la aportada por Fuchs, sin esa los soviéticos no habrían podido haber detonado su primera bomba en 1949.

Los Rosenberg eran comunistas convencidos, no dados a entregar nombres ni a delatar a nadie. Se acogieron a la quinta enmienda de la constitución de EE.UU. para no incriminarse. Se sabe que ninguno de los dos eran físicos, sin embargo, lo que ellos le entregaron a los soviéticos no era nada importante en materia nuclear. Julius era un activo miembro del servicio soviético, pero Ethel era sólo colaboradora de su marido. Al final, ambos pagaron por algo que en realidad no hicieron. Fueron ejecutados, pena que fue más a manera de escarmiento que de castigo de culpabilidad en materia de trasiego de información nuclear.

Mucha información había quedado por descubrir hasta que el agente soviético, otro desertor, Vasily Mitrokhin, en 1992, revelara elementos relativos al programa de Manhattan y cómo los colaboradores de los soviéticos se las ingeniaron para enviar información de alto valor al efecto. Fue entonces que la inglesa Melita Norwood quedó descubierta, quien parece ser una pieza tan importante como Fuchs en todo este trabajo.

Claramente se ve que los hallazgos incompletos se movieron de Alemania a los EE.UU. e Inglaterra, lograda la bomba, los vencedores ignoraban que los soviéticos se movían rápido para llegar a igual objetivo, al cual finalmente también llegaron.

Fuentes

Anon. 2018. Julius y Ethel Rosenberg, idealismo y traición. https://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20130619/54375715839/guerra-fria-pena-de-muerte-espionaje-atomico-estados-unidos-bomba-atomica.html

García Maia. 2012. Lise Meitner, la científica que descubrió la fisión nuclear. Pikara, 22 mayo. http://www.pikaramagazine.com/2012/05/lise-meitner-la-cientifica-que-descubrio-la-fision-nuclear-eva-y-la-manzana-de-newton/

Labrada R. 2016. Lisa Meitner y la fisión nuclear.  https://deportescineyotros.wordpress.com/2016/02/13/lisa-meitner-y-la-fision-nuclear/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 3 mayo de 2019

La masacre en Humdboldt 7, la Habana, el sábado de gloria, 20 de abril de 1957

Mejor morir luchando por la libertad que
ser preso todos los días de tu vida
.”
Bob Marley (1945-81, músico y
compositor jamaicano).

Era sábado santo, al que ahora llaman sábado de gloria, 20 de abril de 1957, o sea un poco más de un mes después del valiente ataque al Palacio Presidencial y el asalto a Radio Reloj, donde cayera José Antonio Echeverría. Las hordas de Esteban Ventura Novo irrumpieron en el apartamento 201 de la calle Humbodlt 7, en la Habana, alquilado a nombre de Francisco Pérez Cowley, donde se encontraban escondidos cuatro miembros activos del Directorio Revolucionario. Se trataba de combatientes sobrevivientes de los ataques indicados, que lograron esconderse de la policía. Como siempre, los esbirros lograron saber donde estaban por una delación, tema que no pretendo abordar, ya que es más la confusión que la claridad del asunto.

Las fotos tomadas de la misma Bohemia de abril de 1957 claramente indican el sadismo y crueldad de esa irrupción en el apartamento ya mencionado.

Así quedó la puerta del apartamento

Así quedó la puerta del apartamento

¿Quiénes perecieron en esa masacre?

Fructuoso Rodríguez Pérez, nacido el 3 de mayo de 1933 en Santo Domingo, provincia las Villas, hombre más alto que el cubano promedio, aficionado al béisbol y al boxeo como buen criollo. Estudió bachillerato en el Instituto del Vedado, de donde fue expulsado por sus actividades en contra de la corrupción existente. Luego logró matricular agronomía en la Universidad de la Habana. Allí casi de inmediato a su ingreso, fue propuesto para la presidencia de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), aunque no fue electo, fue uno de los miembros más activos de esta organización. Fructuoso participó en varias acciones de protestas en la Habana y Matanzas, y el 13 marzo de 1957 acompañó a José Antonio Echeverría en el asalto a Radio Reloj.

Fructuoso

Juan Pedro y Fructuoso (izq) y el Dr Rodríguez Dorta, tío de Fructuoso, observa la desfiguración de su sobrino.

Joe Westbrook Rosales, nacido el 14 de setiembre de 1937 en la Habana, estudiante de bachillerato en el Instituto de la Habana, donde se involucró en la lucha contra la dictadura batistiana y sufrió de represión incluso dentro de su centro docente, donde no se admitían “revoltosos”. Así y todo, fue capaz de organizar varias acciones de protesta desde 1953. Fue uno de los combatientes del Directorio Revolucionario que acompañó a José Antonio Echeverría en el asalto a Radio Reloj. En aquel momento, Fructuoso era el segundo al mando de la FEU.

Joe Westbrook 2

Joe Westbrook yace después de su asesinato

Joe Westbrook

Artículo sobre Joe escrito por su madre dos años después de su asesinato

Juan Pedro Carbó Serviá, activista contra la dictadura batistiana, se le conocía con el pseudónimo de El Flaco, nacido el 21 de noviembre de 1931 en Remedios, provincia de las Villas, donde terminó los estudios de bachillerato. Matriculó farmacia en 1943 en la Universidad de la Habana, estudios que abandonó cuando su padre le reclamó se ocupara de los negocios familiares. En 1953, cerrado los mismos, retornó a la Habana para inicialmente matricular leyes y luego veterinaria. Participó y dirigió el atentado al coronel Blanco Rico, jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM). Juan Pedro fue uno de los atacantes al Palacio Presidencial.

Así fue el sepelio de las víctimas

El sepelio de las víctimas

José Machado Rodríguez, más conocido como Machadito, estudiante universitario y excelente deportista. Se le acusaba de haber participado en el atentado al jefe del SIM y de haber igualmente participado, como así fue, en el ataque al Palacio Presidencial. Machadito era oriundo de Manzanillo, provincia de Oriente, donde nació el 19 de setiembre de 1932. En el momento de su asesinato, Machadito había terminado los estudios de leyes en la Universidad y había ejercido por un tiempo en su provincia.

José Machado Rodríguez

José Machado Rodríguez

Toda la información tomada de la prensa cubana de abril de 1957, la que pudo superar la censura temporal existente.

Escrito por Ricardo Labrada, 15 abril de 2019

El asalto a Radio Reloj el 13 de marzo de 1957

“¡Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad!”
José Antonio Echeverría

A continuación se dará una descripción de los hechos, siempre basados en la información brindada por la prensa nacional de aquel entonces, dos días después del asalto en cuestión y del ataque al Palacio Presidencial.

En aquel 13 de marzo de 1957, por los alrededores de Radiocentro se movían jóvenes, casi todos tratando de parecerse a los roqueros del momento, liderados por la imagen de Elvis Presley. Así que no faltaban muchos con largas patillas y motas copiosas. El ambiente era relajado, nadie se imaginaba lo que ocurriría. A las 3:17 minutos de la tarde se detuvieron dos automóviles frente a la entrada de CMQ, en cuyo interior viajaban una docena de jóvenes, uno de ellos descendió y se situó en la acera, siempre mirando todo a su alrededor. El miedo se apoderó de aquellos que presenciaron la llegada de los dos autos, ya que el mozo en la acera portaba arma A su lado apareció una figura que ya era conocida en la Habana y en Cuba, hombre de copiosa mota. Todos comentaron, es Echeverría.

Uno de los autos quedó atravesado en mitad de la calle, obstruyendo el tráfico por ambas vías. En cuanto se asomaron algunas pistolas más, los curiosos comenzaron a alejarse del lugar. Echeverría desde allí ordenó: “¡Que nadie se mueva de sus puestos! ¡Aquel grupo, de espaldas a la pared, con las manos en alto!”. Acto seguido se dirigió a sus acompañantes: “¡Uds. quédense aquí vigilando en contacto con las máquinas. Uds. suban conmigo….!

El portero del lugar, Maximiliano Estévez, no ofreció resistencia y les dejó entrar, pero apenas desapareció el pequeño grupo insurgente, este llamó telefónicamente para dar la alarma. Ya el grupo se movía en dirección al ascensor del lugar, cuando se tropezó con el actor Ernesto de Gali, al que le ordenaron: “¡Ud., mano a la cabeza, y de cara a la pared en aquel grupo!  ¡Pronto!”.

Los radios de los autos se mantenían a todo volumen para oír las últimas noticias, uno de los atacantes se desesperó: “¿Qué pasa? Todavía no han empezado a hablar”. Uno de sus compañeros le pidió calma, ya que aún estaban subiendo. Finalmente llegó el ascensor a la planta baja, donde José Antonio y sus compañeros ocuparon de inmediato, y no pararon hasta llegar al cuarto piso de la instalación. La secretaria de turno se asustó al ver al grupo armado: “No se asuste, señora, somos revolucionarios”, fue la respuesta inmediata de José Antonio.

En el vestíbulo de ese cuarto piso, había quedado uno de los rebeldes, que mantenía encañonado al encargado del control principal, el resto se encaminó por el pasillo de 15 metros de largo y uno de ancho hasta entrar en la redacción del noticiero.

– No se mueva nadie. Nada les va a pasar. Somos amigos- fue la advertencia de José Antonio.

Tres de los rebeldes ocuparon posiciones estratégicas en la redacción de CMQ. Otro se posesionó de la de Radio Reloj. Un quinto fue hasta la oficina de Jorge C. Bourbakis, mientras que José Antonio entró en la cabina de los locutores, eran las 3:25 de la tarde. A dos kilómetros del lugar, un camión rojo se había detenido en la calle Colón, frente a la mansión ejecutiva.

Camión utilizado el 13 de marzo

Camión utilizado el 13 de marzo

José Antonio sin hablar encañonó a los locutores Héctor de Soto y Floreal Chaumont (no deben confundirlo con el atacante Faure Chomón). José Antonio llevaba una parabellum en mano, la que permanecía dirigida a la cabeza de Héctor de Soto, con la otra mano extrajo una carpeta de cartón y ordenó que los locutores la leyeran, de Soto reaccionó y anunció: “Radio Reloj reportando, atacado el Palacio Presidencial. Un grupo de civiles no identificados ha asaltado, hace breves momentos, el Palacio Presidencial usando rifles y ametralladoras. Los atacantes, aprovechando la sorpresa causada, han logrado irrumpir en el interior del Palacio Presidencial, donde el presidente Batista se encontraba despachando.”

Acto seguido, José Antonio le ordenó a Chaumont intercalar una publicidad, nuevamente la señal telegráfica característica de Radio Reloj.

Radio Reloj reportando…. Muerto el presidente Batista. Un grupo de asaltantes ha logrado alcanzar el tercer piso Palacio Presidencial, donde se encontraba despachando Batista. Seguidamente se oyó un nutrido tiroteo en dicha planta, y tres atacantes se asomaron al balcón del despacho, gritando: Hemos matado a Batista.

Ya eran las 3:28, de nuevo Héctor de Soto: para informar de la destitución del jefe del Ejército, General Tabernilla, según información proporcionada por el enviado de la radioemisora, Luis Felipe Bryon desde el Campamento de Columbia. Ya para ese momento eran las 3:30 de la tarde, se habían sentido ya los primeros balazos de la acción emprendida por el grupo de revolucionarios en el Palacio Presidencial.

De Soto prosiguió: “atendiendo a la gravedad de los hechos registrados va a dirigirse al pueblo de Cuba el presidente de la Federación Estudiantil Universitaria, José Antonio Echeverría.” El líder alzó la voz más de lo debido en su alocución, por lo que los compresores del audio instalado en la cabina de control, se desconectaron, y solo se le escuchó el primer párrafo pronunciado:

Pueblo de Cuba, ya el dictador Fulgencio Batista ha recibido su merecido. En su propia madriguera cientos de cubanos honrados y valientes. Ahora, te toca participar a ti, pueblo! Lánzate a la calle para respaldar con tu presencia el triunfo de la revolución. Obrero, abandona inmediatamente tu trabajo y secunda la huelga revolucionaria! Soldado, marino y policía, únete a la lucha junto a tus hermanos, que ya el enemigo común ha sido liquidado!  ¡Pueblo, ayuda a la junta revolucionaria civil militar!”

El compañero que se encontraba en el despacho de Bourbakis, escuchaba todo lo que decía José Antonio y al darse cuenta que ya no estaba en el aire, se lo notificó a su líder: “Estás fuera del aire, creo que debemos marcharnos”. José Antonio no lo pensó dos veces y obligó a los locutores a que le siguieran: “Uds. vienen con nosotros.” Y al personal de redacción: “Que no se mueva nadie.”

Echeverría salió al pasillo con los dos locutores delante y con las manos en alto. Cuando se aproximaron al ascensor, una persona, muy indiferente de las armas que  portaban, le preguntó al mismo Echeverría:

– Dígame joven, ¿es cierto eso que está dando Radio Reloj?
– Es verdad- le contestó lacónicamente Echeverría.

La orden de Echeverría a la salida fue de destruir el trasmisor de CMQ, por lo que las ametralladoras no cesaron de disparar, para primero destruir los cristales que lo protegían y luego dañar los trasmisores. El encargado del cuidado de estos equipos, Manuel Fernández Morales, alias “Bicicleta”, luego decía que era la cuarta vez que le sucedía algo similar en la CMQ. No obstante, los atacantes no pudieron lograr su objetivo en este caso, ya que el mismo encargado aclaró que para eso era necesario una bomba de alta potencia. En realidad solo hubo rasguños de pintura en esos equipos.

Bicicleta en el piso

En toda esa balacera, el locutor De Soto logró escapar, no sin chocar en las escaleras con la actriz Violeta Jiménez que iba subiendo. A las 3:42, ya Echeverría y su grupo lograban salir fuera de CMQ-Radio Reloj, los autos estaban arrancados y esperando por ellos. Hubo unos disparos y un cabo de la policía resultó herido. El primer auto en partir fue en el que iba Echeverría, vehículo que bajó por la calle M hasta Jovellar, giró a la derecha rumbo a la Universidad. En esta esquina y L tuvo un enfrentamiento con un auto perseguidora de la policía, que venía en dirección contraria. El chofer del auto de los estudiantes paró, se bajó y soltó una ráfaga sobre el parabrisa de la perseguidora, Echeverría se echó al suelo a la vez que disparaba sobre el mismo objetivo, la policía ripostaba y Echeverría avanzaba en dirección a la perseguidora, y fue alcanzado por un disparo, cayó a unos dos metros del auto pero se levantó de nuevo, soltó la pistola y extrajo otro revolver que llevaba consigo, pero una ráfaga de ametralladora le alcanzó el rostro y el tórax, había caído valientemente el gran líder y estudiante de arquitectura. La perseguidora retrocedió y se marchó por la calle L.

Interesante que la policía no llegó de inmediato a la CMQ, demos la justificación al hecho del fuerte jaque recibido por parte de los atacantes en el Palacio Presidencial. Diez minutos después fue que se restablecieron las trasmisiones radiales. Goar Mestre, dueño de las emisoras, se apareció en el lugar y preguntó si había habido herido, ninguno, “menos mal”, y por regla, preguntó por los daños materiales. Bourbakis se encargó de redactar las primeras notas sobre la toma de Radiocentro y Radio Reloj, y posteriormente informaba sobre la muerte de José Antonio Echeverría, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y secretario general del Directorio Revolucionario (DR).

José Antonio Echavarria yace muerto

José Antonio Echavarria yace muerto

En una parte previa a la descripción del asalto a Radio Reloj, Bohemia de marzo de 1957, en su sección En Cuba, escribió sobre José Antonio Echeverría lo siguiente: “JAE se había ganado el respeto de la opinión pública por su coraje. Jamás hurtó el cuerpo al peligro y en cada acto estudiantil, bajo los palos y entre las balas, marchó el primero. En más de una oportunidad le recogieron herido en la zona polémica de Infanta y San Lázaro. A veces, las acusaciones policiales le forzaron a sumergirse en la clandestinidad. Pero siempre, en la tribuna, con la palabra, y en la calle, con el ejemplo, mantuvo su posición de vertical oposición al régimen. Bajo su liderazgo, la causa del estudiantado cubano trasvasó las fronteras nacionales, arrancando acuerdos solidarios en los congresos de Santiago de Chile y Ceylán, en los que participó Echeverría. En el camino de regreso a Cuba, el timonel de la FEU hizo escala en Ciudad México, donde suscribió el famoso pacto insurreccional con el Movimiento 26 de julio, que lidera Fidel Castro. Al decir de sus compañeros de lucha, JAE parecía actuar bajo la convicción fatalista de que su destino no podía ser otro que la muerte a breve plazo. Se recordaba que en ocasión del sepelio de su hermano, Alfredo, víctima de un accidente, se abrazó al féretro.” Era indudable que José Antonio Echeverría era el exponente más vigoroso que hubiera surgido de las aulas universitarias a partir de 1930.

Donde cayó Echeverría

Bohemia también publicó un editorial titulado “¡No más sangre, cubanos!”, donde catalogaba al asalto al palacio presidencial como una acción suicida, loaba la actividad del Dr Pelayo Cuervo a la vez que lamentaba su asesinato, de ahí no pasó.

Esto fue lo que informó Bohemia en su edición semanal del viernes 15 de marzo de 1957 respecto al asalto a Radio Reloj, luego he buscado y leído que, según relato de Otto Hernández Fernández, uno de los asaltantes que lograron sobrevivir aquella gesta, en el primer auto iban José Antonio Echeverría, Fructuoso Rodríguez, Joe Westbrook, el mismo Otto, y Carlos Figueredo como chofer, mientras que los tres que subieron a Radio Reloj eran José Antonio, Fructuoso y Westbrook. En el momento de la refriega en Jovellar y L, una vez Echeverría cayó finalmente, el resto de los estudiantes logró esconderse en la Universidad.

En la noche del 13 de marzo era asesinado el entonces presidente del partido ortodoxo, Pelayo Cuervo, con cinco balazos en el abdomen, en el Laguito, en los alrededores del Country Club de la Habana. Se sabe que este dirigente nada tuvo que ver con el ataque al palacio presidencial, muestra clara de la furia de las fuerzas represivas de Batista, que ya no distinguían entre atacantes y opositores.

Al siguiente día de los hechos del 13 de marzo de 1957, aparecía el Ministro de Gobernación, Santiago Rey, hablando que era hora que los cubanos buscaran vías pacíficas de diálogo con el gobierno y no formas violentas de lucha. Interesantes razonamientos que el 10 de marzo de 1952 no se tuvieron en cuenta, cuando su pariente, Fulgencio Batista, diera su golpe de estado al gobierno del presidente Carlos Prío Socarrás, constitucionalmente electo por el pueblo. La burla fue que Rey lamentaba el asesinato de Pelayo Cuervo y prometía una investigación exhaustiva de los hechos, cuyos resultados jamás se supieron. Aquellas declaraciones de Rey fueron menos dirigidas a los atacantes de Palacio y muy críticas con el periodista norteamericano Herbert Mathews por la entrevista que él realizara a Fidel Castro en la Sierra Maestra.

El que suscribe, después de adentrado en todos estos hechos, leídos y releídos en distintas fuentes, desea recalcar que el coraje de estos jóvenes fue algo increíble, no hubo temor alguno a las armas del ejército y policía del dictador, todo el tiempo marcharon en la búsqueda del combate con el enemigo. José Antonio Echeverría mostró un arrojo y valentía muy propio de sus convicciones patrióticas, muy lamentable su pérdida para la Cuba posterior.

Fuentes

Bohemia, 15 de marzo de 1957.

García Pedro Antonio. 2007. 13 de marzo de 1957: asalto a la madriguera. El blog del compañero. http://politicacubana.blogspot.com/2007/10/el-directorio-revolucionario.html

Sifonte Díaz Y.J. Cuba. 2018. 13 de marzo: La historia del último sobreviviente del automóvil de José Antonio Echeverría. Resumen latinoamericano. http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/03/13/cuba-13-de-marzo-la-historia-del-ultimo-sobreviviente-del-automovil-de-jose-antonio-echeverria/

 

Escrito por Ricardo Labrada, 13 febrero de 2019

Como fue rescatado el cadáver de Maceo

Aclaraciones de esta redacción. El presente artículo apareció en la revista, número y año abajo indicados. Su reproducción se hizo de copia fotografiada con gentil permiso de la Universidad Internacional de Miami, lo cual agradecemos sinceramente. No obstante, al no poderse escanear el texto, algunas palabras quedaron omitidas, por lo que aparecerán signos de interrogación. En realidad el texto es legible y se puede entender claramente el mensaje de su autor.

juan-de-dios-romero-cortés.jpg

Por Juan de Dios Romero Cortés

Artículo aparecido en Carteles No. 49, del 9 diciembre de 1951.

portada-carteles-1951.jpg

Al cumplirse el quincuagésimo aniversario del memorable combate de San Pedro, en el que perdió la vida el héroe epónimo Antonio Maceo, damos cabida en nuestras páginas a este interesante trabajo póstumo del comandante del Ejército Libertador, Juan de Dios Romero Cortés, escrito expresamente para Carteles con el objeto de que fuera publicado en la fecha que ahora rememoramos, lamentando mucho que, por haber fallecido su autor el día 2 de septiembre último, no pueda solazarse ahora con la lectura de lo que él consideró un fiel relato de aquel luctuoso suceso, esclarecedor de algunos errores históricos divulgados, y que, con un raro presentimiento de su cercano fin, nos entregó anticipadamente en el mes de agosto pasado, deseoso de dejar constancia escrita de muchos detalles que él podía atestiguar, como participante directo que fue en la trágica jornada del 7 de diciembre de 1896.

Se trata de una nueva versión sobre el luctuoso suceso, en lo que se notifican algunos errores históricos, por uno de los que fueron actores en la tragedia. __Consideraciones sobre este memorable combate y la actuación de algunos jefes del Ejército Libertado._Aclaración de afirmaciones erróneas y algunas narraciones tendenciosas.

—————————————————————————————————————————————–

antonio-maceo.jpg

En los primeros días del mes de enero de 1950, varios jefes y oficiales del regimiento “Santiago de las Vegas” y actores en el combate de San Pedro, tuvimos que rectificar un trabajo sobre la muerte del General Maceo publicado el 7 de diciembre anterior, donde se hacían injustos cargos contra el Coronel Juan Delgado. Y, aunque el autor del trabajo dijo después que las apreciaciones no eran suya, y en segundo escrito demostramos documentalmente la inexactitud de esas apreciaciones, me acojo a las páginas de la cubanísima revista Carteles para, en este 7 diciembre de 1951, reiterar algunas de esas declaraciones y hacer otras cosas que se le escaparon a mi querido compañero, el Comandante José Cadalso, en su documentado trabajo publicado en esta misma revista el 10 de diciembre del pasado año, de manera que sean conocidas por el mayor número de cubanos que alrededor de esta fecha buscan, con el mayor interés, todo lo que se escribe del más admirado caudillo de nuestra gesta libertadora, ya que, como actor y oficial de las fuerzas que más sufrieron y más se distinguieron en esa memorable acción, puedo aclarar algunas versiones apasionadas y tendenciosas, que han traído un poco de confusión sobre la forma en que se produjeron los hechos más destacados de ese combate, y a la vez hacer algunas consideraciones sobre la actuación de algunos jefes cubanos.

Tengo mayor interés en hacerlo este 7 de diciembre próximo, porque somos hijos de la muerte y ya los años van rindiendo nuestra vida, y quisiera verlas publicadas en una revista del prestigio y la popularidad de Carteles, para prestar así un servicio a la verdad histórica.

No voy a referirme a la llegada del caudillo a San Pedro, ni en su estancia en él hasta el momento en que tuvo lugar el ataque enemigo, ya que eso lo han hecho brillantemente escritores y actores destacados de esa acción de guerra; pero sí quiero referirme a aspectos del combate y la actuación de algunos jefes de la provincia de la Habana, así como la falta de iniciativa y de resolución de los jefes de más experiencia militar, que no ayudaron a preparar debidamente la defensa, para que el lugarteniente pudiera desenvolver sus extraordinarias condiciones tácticas con las menos desventajas posibles.

Está probado que la caballería de Peral, guerrilleros aguerridos y conocedores al dedillo de aquellos lugares, venían siguiendo el rastro, ya cerca del campamento, del grupo reducido de caballería que acompañó a Maceoy que suponían de las mismas fuerzas cubanas que días antes habían batido ellos en Montes de Oca, sin llegar a imaginarse el número de las mismas ni el guerrero ilustre que las mandaba; y por eso, su acometida temeraria, sin detenerse ante la defensa valiente con que fue recibida y contenida.

Esta recepción valerosa de los cubanos que estaban casi todos desmontados, y la llegada a los pocos instantes del coronel Juan Delgado con un grupo de jinetes, que al grito de ¡al machete, al machete! se echaron sobre los atacantes, acuchillando más de 25 guerrilleros, los hicieron retroceder a la desbandada y guarecerse detrás de las tres compañías infantes que ya se parapetaban en la cerca de piedras del camino del Guatao, empezando a vomitar tal cantidad de plomo, que contuvo la vigorosa contracarga de los cubanos, estacionándose el fuego en las líneas respectivas.

juan delgado

Coronel Juan Delgado. Foto agregada a esta publicación por esta redacción

Los escuadrones 1 y 3 y 2 y 4 del regimiento mandado por Juan Delgado (únicas fuerzas que estaban apostadas en la Matilde y en Montiel, las que recibieron la acometida española y sufrieron las mayores bajas del combate), fueron los que contuvieron e hicieron retroceder a la desbandada a los españoles, con la ayuda del Coronel Alberto Rodríguez, jefe del regimiento “Calixto García”, que al oírse los tiros en el Cuartel General y partir Juan Delgado en el acto para unirse a sus fuerzas de La Matilde, no pudo refrenar su indomable valentía y se agregó a éste, aunque sus fuerzas se hallaban al norte del campamento, a mucha distancia del oeste por donde atacó el enemigo. Después se agregaron a las fuerzas de Juan Delgado los coroneles Sartorio y Sánchez Figueras, y más tarde, por orden del General Maceo, Baldomero Acosta y Andrés Hernández, jefe de esa zona el primero, y jefe de día del campamento, el segundo.

Cuando el caudillo, que estaba descansando en su hamaca, desprovistos de sus arreos militares, pudo montar a caballo y salió a ordenar el combate, y llegó hasta la avanzada, donde con sus fuerzas se batía decididamente el Coronel Juan Delgado, manteniendo inmovilizada y a la defensiva al enemigo, se sintió satisfecho del comportamiento de esas fuerzas, por su contracarga arrolladora y la valentía con que sostenía la línea de fuego, por lo que torció a la derecha, por el guayabal próximo, con el grupo de jinetes que le seguían para formalizar la acción por el flanco derecho.

Ya en ese lugar, y con cabal conciencia de la posición del enemigo, desplegado y en posesión de la cerca de piedra de una extensión de 400 metros, el caudillo ordenó al General Pedro Díaz que flanqueara por la derecha cubana, esperando unos momentos para ver el resultado de su orden de flanqueo, mientras él se preparaba para hacerlo por el frente; orden que según el Teniente Cossio no fue ejecutada con la diligencia que Maceo esperaba “por causas que en el momento no pudieron ser conocidas, ni en la actualidad pudieran ser relatadas”. …En ese estado de ánimo, impaciente por no ver el resultado de su orden, el Titán avanza impetuoso para expugnar al enemigo personalmente, el que por esa parte del combate, y desde su parapeto de piedra, arrojaba una lluvia de plomo sobre los cubanos; y al ordenar el corte de una cerca de alambre oculta entre las malezas, no advertida en su rápido avance, y al desmontarse los hombres que con él venían para ejecutar su orden, quedó momentáneamente quieto y perfectamente visible para la infantería enemiga que a unos 320 metros, pudo concentrar su puntería y causarle la herida que lo derribó del caballo y le produjo la muerte inmediata.

La confusión horrible que se produjo entre los que estaban al lado del caudillo, todos la conocemos por habérnosla descrito sus actores más distinguidos y por eso, la falta de iniciativa de los jefes de mayor jerarquía que no supieron hacer, más que retirarse para los Montes de Coca, a media legua del lugar, cuando con una docena de hombres que hubieran ayudado al Coronel Nodarse y a Panchito Gómez, el cadáver del General Maceo se hubiera podido sacar de aquella vorágine de fuego.

La noticia de la muerte del caudillo tardó tiempo en conocerse en la avanzada donde luchaban los Coroneles Juan Delgado, Rodríguez, Acosta, Sartorio y Sánchez Figueras, pues los hombres que se retiraban con el General Pedro Díaz lo hacían hacia los Montes de Coca, y por tanto, lejos de donde éstos se batían desesperadamente y adonde era peligroso acercarse. El primero que en esa avanzada se retiró, al conocer la triste noticia, fue el Coronel Sánchez Figueras, que según sus propias palabras, lo hizo porque se lo aconsejó el Coronel Baldomero Acosta, pero sin ordenar la retirada como jefe de las fuerzas allí concentradas, ni trasmitir la noticia a los otros jefes. Por eso es que las fuerzas de Juan Delgado, al quedarse solas se retiraron también, pero con las debidas precauciones, al esperar la persecución enemiga, la que no se produjo por la cantidad grande de heridos que tenía y que le ocasionó la vigorosa contracarga de este valeroso jefe de las fuerzas de la Habana.

Cuando el Coronel Juan Delgado y el grupo de jinetes que había quedado a su lado se dirigían al pabellón de Maceo, suponiendo que, de ser cierta su muerte, allí encontrarían quien les informara de lo acaecido y del lugar a donde sus compañeros habían llevado el cadáver del caudillo, se encontró con los Generales Díaz y Miró que se retiraban hacia Lombillo en busca de Sánchez Figueras, que había ido a buscar refuerzos, informándoles Miró que “el cadáver de Maceo estaba en poder de los españoles, que se lo llevaban”, noticia que les sobrecogió de dolor, a la vez que de indignación, por lo que no pudo reprimir esta exclamación, más de estupor que de irreverencia: “¿Y qué hicieron  los que estaban al lado del General?”, palabras que Miró soslaya sustituyéndolas por estas otras: “¿No vio el General que se metía en la tijera?”

En situación tal de dolor, sin ningún jefe superior a quien dirigirse para la recuperación del cadáver, el grupo como de unos 20 hombres que estaba alrededor del pozo de la finca Montiel cambió impresiones sobre la manera más rápida y eficiente a seguir para rescatar el cadáver, dirigiéndose Delgado al Coronel Sartorio para que éste, como jefe de más edad de los presentes, dispusiera lo que había que hacer para interceptar al enemigo que se suponía camino de Punta Brava, contestándole Sartorio que ante la retirada de los generales que mandaban las fuerzas no había responsabilidad para los jefes presentes.

Al escuchar esas palabras juiciosas, pero desalentadoras, el Coronel Delgado dijo que era una vergüenza para las fuerzas de la Habana que el enemigo se llevara el cadáver de Maceo, sin hacer nada para rescatarlo; “que él primero deseaba la muerte, y hasta caer en poder del enemigo antes que el General Máximo Gómez supiera que él había estado en ese fuego y no había hecho nada por rescatar el cadáver del caudillo”, por lo que, irguiéndose sobre los estribos y blandiendo en su diestra el pavoroso machete, gritó a sus compañeros: “El que sea cubano y tenga valor que me siga”; y sin mirar si era seguido, partió para el sitio donde el Coronel Arencibia suponía que había caído Maceo, seguido de todos los componentes de aquel grupo reducido de hombres, entre los que también iba el Coronel Sartorio, que, si bien no quiso responsabilizarse dirigiendo el suicida y temerario rescate, lo secundó con una valentía a toda prueba.

Al acercarse al lugar indicado por Arencibia, el coronel Delgado mandó a hacer unos disparos para saber si el enemigo iba de retirada con los cadáveres, o estaba agazapado para atraparlos cuando se acercaran, los que fueron respondidos con descargas por la retaguardia española que protegía la censurable acción de los guerrilleros que despojaban los cadáveres de Maceo y Panchito Gómez, lo que hizo que Delgado fraccionara aun más su grupo, para evadir mejor el fuego y dar la sensación que eran una fuerza superior en número. Los guerrilleros, que al percatarse de la retirada cubana y protegidos por su retaguardia, se habían aventurado a acercarse al lugar donde cayera Maceo y que tanta confusión produjo en el campo cubano, al sentir el tropel de los caballos y creer que se trataba de una fuerza que rehecha venía a la carga de nuevo, abandonaron rápidamente el lugar, sin terminar de leer los documentos sustraídos, ni darse cabal cuenta de la jerarquía de los caídos, aunque sospechando de su importancia, por los gemelos de campaña del General, los que vinieron a poder leer ya en el poblado del Guatao, donde alcanzaron a su jefe, al que entregaron los documentos encontrados, que evidenciaban la personalidad del General y de su ayudante.

Si la acción temeraria y suicida no se realiza tan oportunamente, los guerrilleros hubieran podido acabar de leer tranquilamente, allí mismo, los documentos encontrados, a la luz que todavía quedaba del día, y al saber quiénes eran los muertos, hubieran puesto sus cadáveres sobre algunos de los caballos que allí habían quedado abandonados, para presentarse en Punta Brava con los inapreciables trofeos, los que a las dos horas habían sido exhibidos en la Plaza de Armas o en el propio Palacio de los Capitanes Generales, para que las fuerzas weylerianas pudieran celebrar el triunfo alcanzado.

Pero la decisión de Juan Delgado, con aquel grupito de mambises, logró amedrentar a los que remataron al hijo del Generalísimo; se recuperaron los cadáveres y se les llevaron a los Generales que se habían retirado para Lombillo, para que, como dijo el propio brigadier Miró, “se levantara el ánimo de los más deprimidos; se fortaleciera el corazón de los más desolados; y la presencia de los cadáveres (¡qué cosa más rara!) sirviera de estímulo” a los que la caída del Lugarteniente no produjo más reacción que la del desaliento y la indecisión….

Se ha dicho por los que no estuvieron en esa acción, que ella no fue de rescate, porque en el momento de recuperar propiamente los cadáveres no hubo una colisión para arrebatárselos a los que tenían bajo su dominio, porque los guerrilleros huyeron creyendo que los que se acercaban eran una fuerza superior que venía a contracargar de nuevo, y ya ellos, al comenzar la acción, habían probado en su propia carne el filo de los machetes cubanos, lo que resulta una apreciación un tanto peregrina. Es como si en una valla, no se diera por ganada una pelea, porque uno de los gallos, al enfrentarse con su contrincante, brinca el ruedo y se va por entre la gradería….

Pero si la palabra “rescate” se estima de mucha calidad para expresar esa acción (se usa hasta en la búsqueda en los accidentes de aviación), busquen los que niegan que lo hubo y dominan bien nuestro idioma, la palabra que encaje debidamente, para calificar lo que fue la intención noble y levantada y el gesto valeroso de los que la realizaron, y la conducta del que la impuso con su arenga y con su acción, ya que es indiscutible que estaban convencidos, por las desalentadoras palabras del General Miró, “que el cadáver se lo llevaban los españoles”, y a arrebatárselos, y a pelear hasta con los dientes en una desproporción aterradora, los que se lanzaron a la acometida temeraria y suicida. No fueron con velas a buscar un objeto perdido para ver a quien le tocaba en suerte encontrarlo, como han apreciado la acción “los que fueron a buscar refuerzos y no pudieron regresar con ellos, porque el señor Aguirre estaba en la zona de Castillo”, ya que la palabra hallazgo es extremadamente raquítica para expresar lo que fue esa acción de un pequeño grupo de jóvenes guerreros que, rebosantes de indignación e inflamados de patriotismo y valentía, se lanzaron a su recuperación, sin dejarse contagiar por el desaliento de los jefes superiores, que se retiraron del combate sin disponer nada para el rescate de los cadáveres.

La muerte del caudillo, sin haber podido realizar el ataque y la toma de Marianao, o de la propia capital por su barriada del Cerro o Jesús del Monte, que aquel se proponía, para producir un gran escándalo que trajera el descrédito del gobierno y del jefe de las fuerzas españolas, Valeriano Weyler, cuya repercusión tanto esperaba Tomás Estrada Palma para un cambio de la política de los Estados Unidos en nuestra lucha contra España, fue el golpe más grande que recibió la revolución cubana, por el desaliento que sembró en algunos altos jefes cubanos, y el aliento que dio y el recrudecimiento que produjo en la ofensiva española, no solo en cuanto a la acción militar, sino también al aniquilamiento de la población civil cubana, especialmente de la campesina, a la que se mató de hambre en los campamentos de concentración que eran para nuestros guajiros ciertos poblados y caseríos, adonde se les acorraló, quedándose nuestras fuerzas mambisas sin información y sin auxilios de ninguna clase. Por  eso es que, tendiendo a lo que tan ansiosamente se esperaba don Tomás para conseguir el relevo de Weyler y el cambio favorable de nuestra situación con el gobierno americano, en el ánimo de Maceo no debió pesar ninguna otra consideración más que el éxito de la acción que se confiaba a su acendrado patriotismo y a su reconocida pericia militar, sin dejarse dominar por ninguna otra cuestión de carácter personal, ni por querer hacer buenas con el ejemplo personal sus palabras escritas al General Aguirre; y al llegar en su temerario avance hasta donde Juan Delgado tenía inmovilizado al enemigo, debió ordenar una retirada escalonada en atención a no descubrir su presencia para el ataque a Marianao, que se proponía realizar en cuanto llegarán las fuerzas del jefe de la Segunda División; o bien para llevar al enemigo hacia los Mameyes de Claudio y batirlo allí, en campo escogido y apropiado, sin las ventajas de los parapetos de La Matilde.

Pero no sucedió así, porque los informes tendenciosos que por conducto del brigadier Miró le trasmitía Sánchez Figueras, que inconforme con mandar la brigada sur, aspiraba todavía al mando de la Segunda División de la Habana apoyando esta aspiración en supuestas indisciplinas de las fuerzas de esta provincia y en la falta de capacidad y de coraje del General Aguirre, labraron en su ánimo un estado tal, que lo llevaron a escribirle a dicho General “que parqueara bien su gente y viniera a pelear mucho aquí donde todo andaba mal”, y a decirle al General Nodarse, su jefe de estado mayor interino, “que iba a enseñar a dar machete a la gentecita de la Habana”; palabras y afirmaciones que, por querer hacerlas buenas con el ejemplo, no le dejaron actuar serena y juiciosamente, y lo llevaron a cometer errores, como el deshacerse de Baldomero Acosta y de Andrés Hernández, los dos hombres que mejor conocían aquellos lugares, y los que, de haber seguido a su lado, hubieran evitado que el caudillo avanzara por un lugar lleno de cercas y de obstáculos. Bien es verdad, como dice el teniente Reyna Cossío, que lo obligaron a actuar como lo hizo “ciertas consideraciones de carácter moral que le hicieron creer que era su deber ineludible combatir en San Pedro” contra otra consideración por beneficiosa que fuera para sus propósitos patrióticos y militares, para así hacer buenas con su ejemplo personal, sus palabras dirigidas al general Aguirre, y las dichas al General Nodarse!

Observen lo que rebuscan algún motivo, por baladí que sea, para achacar a los jefes de la Habana la culpa de la muerte del caudillo, como los que se decían sus mejores amigos y auxiliares de más confianza, en lugar de evitarle disgustos y contrariedades (cuando él tenía, al saber de las discrepancias entre el gobierno y el Generalísimo), lo que hacían era crearle más problemas con sus intrigas y sus aspiraciones desorbitadas.

Véase ahora, para algunas de las aclaraciones y consideraciones que haré de algunos actores en San Pedro, la copia del plano hecho por los ingenieros del Ejército Nacional para la conferencia que en 1929 dio la Academia de la Historia el primer teniente Reyna Cossío, sobre el combate en San Pedro y la muerte del General Maceo, y la referencia que hago al croquis 6A del libro del comandante Miguel Varona Guerrero, ayudante que fue del Generalísimo Máximo Gómez, como estaban distribuidas las fuerzas y colocadas las guardias y avanzadas.

Dijimos en una ocasión, y lo repetimos ahora, que no era difícil para quien como el brigadier Miró había dedicado toda su vida a la honrosa profesión del periodismo, escribir tan bellamente las narraciones de la invasión; pero que no le resultaba tan fácil, era colocar a Juan Delgado a contrapelo con su conducta, tratando de responsabilizarlo en la triste jornada de San Pedro, cuando el jefe que más se distinguió en todas las fases del combate, atribuyéndole ambiciones e indisciplinas que no tuvo nunca, porque lo escocía y no podía olvidar sus palabras de San Pedro, más adoloridas que irrespetuosas, al conocer de sus propios labios de la muerte de Maceo y el abandono de su cadáver… Basta sólo leer su Crónica dedicada a esta acción, para darse cuenta de ello,

En su folleto de Palma Larga, a los pocos días de la muerte del caudillo, y aunque Miró no lo menciona en la extrema vanguardia donde actuó, por lo menos lo menciona expugnando a los españoles con Acosta y Rodríguez. Sin embargo, al publicar sus Crónicas en 1909, en su página 237, dice: “que los que repelieron la agresión fueron los regimientos Calixto García y Tiradores de Maceo, que estaban próximos al lugar donde penetró Cirujeda”, cuando estas fuerzas, por el norte y por el sur (el ataque fue por el oeste), eran precisamente las que estaban más distantes de ese lugar, por donde las únicas fuerzas que había, que le hicieron frente al enemigo y sufrieron las mayores bajas, fueron las de Juan Delgado (Véase el plano).

croquis-combate-de-san-pedro.jpg

Sobre el corneta que Miró da a entender que debía estar al lado de Maceo y que dice que era francés y no sabía los toques de la milicia cubana, como una censura a Juan Delgado, se llamaba Evaristo Castro y era criollísimo, de Quivicán, y al toque de su clarín se le dio machete a la guerrilla de su pueblo, a la que sólo se le dejó uno para que contara el hecho; y a las de Rincón, Managua y Calabazar, a las que se le causaron 79 bajas; y en Maurín, en Hoyo Colorado, se le aniquiló más de una compañía al batallón de San Quintín.

Debo decir, para aclarar la intención non sancta de Miró, que a Delgado no se le pidió en ningún momento que pusiera un corneta a las órdenes de Maceo, lo que hubiera estimado como un honor y hubiera hecho con mucho gusto, aunque ésa no era su obligación como jefe que coadyuvaba a la acción. Ese auxiliar, tan indispensable para una fuerza grande acampada; el retén fuerte cerca del Cuartel General para repeler rápidamente cualquier ataque sorpresivo, y otras cosas más de rutina, propias de un campamento que tenía como huésped a tan ilustre personaje de nuestras guerras redentoras, era deber del jefe de las fuerzas armadas allí concentradas; pero al que, seguramente la preparación de los informes podían viabilizar sus aspiraciones a la Jefatura de la Segunda División del Quinto Cuerpo, parece que no le dejaron tiempo de atenderlos debidamente; así como no se lo dejaron para que, como iniciativa propia de tal jefe, al igual que lo hizo Juan Delgado por el flanco izquierdo, ejecutar u ordenar  cualquier movimiento que presionara el flanco izquierdo enemigo, lo que hubiera producido la retirada inmediata de los españoles que se guarecían en los parapetos del camino de Guatao, que hubiera hecho innecesaria la actuación personal del Lugarteniente, el que en la proximidad del flanco enemigo estaban las fuerzas principales de la Tercera Brigada que él mandaba en esa provincia, además de tener el mando de todas las fuerzas centradas ese día en San Pedro (Véase plano).

Con respecto al lugar en que debía situarse el general Aguirre, y que el brigadier Miró insinúa que Juan Delgado debía saberlo, y que “no lo sabe a ciencia cierta”, “así como las comunicaciones que le mandó Maceo (página 229 de sus Crónicas), debo repetir lo que ya hemos dicho (la historia es repetición): que ese encargo lo dio el caudillo a Baldomero Acosta, cuando en su comunicación fechada en San Felipe, Pinar del Río, el 15 noviembre anterior, le dice: “procure conocer el punto donde se sitúe Aguirre, que debe ser en la zona de Castillo”. Y por estar situado en esa zona de Castillo, en Babiney, el general Aguirre tuvo ese mismo 7 de diciembre  fuego de varias horas con la poderosa columna española comandada por el coronel Torres (¿?).

Sobre que si Juan Delgado llegó al campamento de San Pedro en la madrugada del 7, que Sánchez Figueras le hace decir a Miró, “porque no supo de él hasta esos momentos”, de sobra sabía el brigadier Sánchez, como jefe de la concentración de esas fuerzas, que Juan Delgado no se había separado un momento del campamento, que estaba allí, al lado del Coronel Alberto Rodríguez, que no se separaba de él un solo momento, para evitar incidente como el tenido con él con motivo de los planazos de corre-corre de Montes de Oca, así como que las fuerzas que llegaron esa madrugada eran, sí, de Juan Delgado, pero dos escuadrones más, uno traído por el coronel Arencibia, y el otro, el número 4, por el comandante Rodolfo Bergés, que habían tenido que llevar a la zona de Managua los heridos tenidos con motivo de ese corre-corre funesto, agregándose a este último escuadrón su segundo jefe, el capitán José Cadalso, que venía con el parque adquirido en las cercanías de Guinea y que llegaron esa madrugada.

Véase, en comprobación de todo esto, que rectifica una vez más al brigadier Miró, lo que escribe en su Autobiografía, páginas 82 y 83, donde dice el comandante Bergés, que evidencia también el lugar donde estaba situado el general Aguirre:

“A las cuatro de la tarde llegaron a la loma de la Chiva los generales Aguirre y Castillo, los que preguntaron por el general Maceo, contestándoles que nada sabía, puesto que habíamos tenido un gran combate con Cirujeda en la zona de Hoyo Colorado. En estos momentos llegó el comandante Donato Delgado con su oficio del coronel. Se lo enseñó al general Aguirre y me dijo que fuera a cumplimentar el oficio. Me despedí muy cariñosamente del general, que quedó acampado en la loma del Volcán. Llegando a la finca Cervantes a las siete de la noche, y ordené al capitán Cadalso que colocara las …..¿? en el cruce de la carretera, permaneciendo en dicho puesto hasta las 3 de la madrugada, hora en que llegó el capitán Carlos Marrero, a buscarme en nombre del coronel Delgado. Salí, pues, de marcha y llegué a la finca San Pedro a las seis en punto de la mañana”.

En lo que se refiere a la vigilancia y a las exploraciones con las que el brigadier Miró quiere responsabilizar a Juan Delgado, todos los actores que han escrito sobre el combate de San Pedro (los coroneles Piedra, Arencibia, Baizán, Miguel Hernández, Emilio Collazo, Hilario Llanes, Cleto Merchán y otros, y el teniente del Ejército Nacional Reyna Cossío, en su ponderado trabajo sobre ese combate), todos han dicho que el jefe de día que realizó las exploraciones del campamento que estimó necesarias y las que le ordenó el caudillo, fue el comandante Andrés Hernández, segundo jefe de las fuerzas de Baldomero Acosta, que operaban en esa zona. Y aún el propio brigadier Miró también lo dice en la página 36 de su folleto Palma Larga, escrito en diciembre de 1896, a los pocos días de la caída de Maceo, cuando escribe: “El general llamó entonces a mis informantes; pero al mismo tiempo, el comandante Andrés Hernández, encargado ese día del servicio de exploración, trajo la noticia de que por aquellos lugares no había novedad”… con lo que se desmiente a sí mismo, cuando en la página 230 de sus Crónicas, en 1909, pretende responsabilizar a Juan Delgado en este servicio.

El brigadier Miró, inmediatamente después de informarle a Juan Delgado que el cadáver de Maceo se lo llevaban los españoles, dice (página 248): “En esa situación tan aflictiva y confusa, Silverio Sánchez, Juan Delgado, etc., adoptaron la resolución de ir a rescatar el cadáver del general”. Cuando Juan Delgado se encuentra con el brigadier Miró en el pozo de la finca Montiel, allí no estaba Sánchez Figueras, porque según dijo el general Pedro Díaz, había ido a buscar refuerzos y al ver que no regresaba con ellos, Pedro Díaz y Miró también se fueron a buscar a Sánchez Figueras, sin que regresaran con los referidos refuerzos, razón por la que, ninguno de los tres estaba en el punto y momento de decidirse por Juan Delgado y los que le acompañaban, el rescate de los cadáveres.

Otra de las insinuaciones que hace contra Delgado, es cuando en la página 230 de sus Crónicas, dice: “Ha circulado la versión que al despacharse el destacamento explorador, se le recomendó que llenara el expediente del ojeo sin entrar en pelea formal, pues si llegaba a trabarse combate en el campo de San Pedro, no podría llevarse a cabo la función nocturna”….”Si tal versión fuera basada en la realidad estricta de los hechos, quedaría demostrado que no se obedecieron las órdenes del General; y que no se obedecieron por móviles interesados”….Aunque está más que probado que Juan Delgado no tuvo nada que ver con las exploraciones, la insinuación implica el achacar injustamente a éste, y a sus fuerzas en la Habana, que por el interés personal de entrar en Marianao y saquearlo (es lo que se da a entender) no se cumplieron las órdenes de Maceo.

Estudien el plano y la posición de las fuerzas los que conozcan esas cosas de la guerra, y también los que rebuscan motivos, por simples que sean, para encontrar las causas de la muerte del general Maceo: Que si era la purísima Concepción o Santa Margarita; si el corneta de Juan Delgado era francés y no sabía el toque mambí, o si éste no llegó al campamento hasta la madrugada del día 7, etc., para que se vea que la iniciativa personal del jefe de las fuerzas concentradas en San Pedro no estuvo afortunada….Si el brigadier Sanchez Figueras, al llegar a su pabellón y comprobar que Maceo no está equipado, ni ensillado su caballo, y por tanto impedido de actuar con la rapidez con que él podía hacerlo, se une a su brigada que está próxima al camino que da acceso al batey de la finca Bonadilla y muy cerca del flanco enemigo que desafortunadamente Pedro Díaz y Maceo trataron más tarde de atacar, y dispone por ese lugar cualquier movimiento contra los españoles que evidenciara que allí había más fuerzas cubanas que las  que el enemigo suponía, este hubiera abandonado, éste hubiera abandonado su parapeto de piedras y a la carrera se hubiera metido en el caserío de Guatao, pues ya esta retirada estuvo a punto de producirse cuando la contracarga de Juan Delgado hizo huir a la caballería española y sembró el pánico entre las tres compañías de infantes del comandante Cirujeda.

Pero no se realizó esta acción, ni se movió esa fuerza en alguna forma que hubiera advertido al enemigo de su presencia y lo que la componían no fueran utilizados en los primeros momentos, porque su jefe, el coronel Alberto Rodríguez, se había unido a Juan Delgado en su contracarga a la caballería del Peral, perdiéndose … y hombres para atacar por los lugares, lo que hubiera cambiado la suerte del combate, evitando que el caudillo, dado el estado de ánimo en que lo habían puesto los informes tendenciosos que le trasmitían sus auxiliares, las indisciplinas de las fuerzas y jefes de la Habana, pudiera hacer buenas con el ejemplo personal sus palabras al brigadier Nodarse, de “que iba a enseñar dar machete a la gente de la Habana”.

Ojalá que estas apreciaciones y aclaraciones, hechas con el propósito de aclarar un poco el confusionismo que han producido narraciones apasionadas de esa triste jornada de nuestra epopeya, tratando de responsabilizar a otros para ver de atenuar (¿?) la actuación confusa de sus autores, al lado de Maceo siempre y luego lejos de su cadáver , para que lleven al ánimo de los que escriben estas líneas un poco de claridad y comprensión sobre los actores y narradores de San Pedro, para que del examen sereno e imparcial de las mismas pueda llegarse a lo que más se acerque a la verdad histórica en la acción desgraciada de nuestra guerra por la independencia.

 

Nota adicional de la redacción de https://deportescineyotros.wordpress.com

El brigadier en cuestión en este relato es José Miró Argenter, quien logró grados de General, concluida la guerra de Independencia en Cuba. Miró continuamente ha descrito hechos de la guerra, en muchas ocasiones realizando refutaciones de lo afirmado por otros oficiales mambises. Miró no rescató el cadáver de Maceo, lo hizo la tropa de 18 hombres bajo las órdenes del Coronel Juan Delgado, en la cual activamente participó el autor de este relato, el Comandante Juan de Dios Romero Cortés, cuyo nombre-no sabemos cuál es la razón- no aparece entre los héroes en el Mausoleo El Cacahual, donde yacen los restos de Antonio Maceo y Panchito Gómez Toro.

 

Richard Sorge, héroe reconocido gracias al cine

Puede ser un héroe lo mismo el que triunfa que el que
sucumbe, pero jamás el que abandona el combate
.”
Thomas Carlyle (1795-1881, ensayista e historiador escocés)

Richard Sorge

Richard Sorge

La vida da muchas sorpresas, pero en el caso que se verá en este escrito es el de un hombre que póstumamente llegó a ser héroe del país al que sirvió gracias al cine.

Se trata de la figura del agente soviético Richard Sorge, probablemente uno de los más eficientes que hayan existido. Era tan bueno en su oficio, que uno se pregunta la causa para qué un escritor como Forsythe lo haya tomado en ese mundo de novelas que ha escrito sobre los agentes encubiertos.

Richard Sorge nació en Sabunchim, suburbio de Bakú, capital actual de Azerbaiyán, territorio entonces del Imperio Ruso, el 4 de octubre de 1895, hijo de madre rusa y padre alemán al servicio de una compañía alemana dedicada a la explotación de petróleo. El niño y sus padres se trasladaron a Berlín, Alemania, cuando Richard tenía apenas 2 años, donde su educación transcurrió, pero eso no fue menester para que aprendiera el ruso y las costumbres del país que le vio nacer por instrucción de parte de su madre. Cuando Richard tenía 17 años, su padre falleció y le dejó una buena herencia a su familia, lo que le permitió estudiar sin dificultades y comenzar a mostrar interés por las cuestiones de carácter socio-político.

Llegó la I Guerra Mundial, y como buen alemán se alistó en el ejército de su país. Tres veces fue herido en combate y en todas ellas estuvo convaleciente por períodos de tiempo, durante los cuales estudió para poder obtener los certificados correspondientes. A pesar de ser entonces un patriota con ideas pangermánicas, estas cambiaron durante su estancia en la retaguardia, al ver las vicisitudes que sufrió el pueblo alemán debido a la falta de  alimentos y otros bienes. En ese momento se preguntó para qué Alemania había entrado en guerra, para qué servía tanto sacrificio y pérdidas humanas, a la vez que conoció de las reivindicaciones de los grupos de izquierda, que abogaban por cambios en la sociedad en lo político y social. La tercera herida le produjo una cojera y fue atendido por un grupo de enfermeras del  hospital militar de Königsberg (actual Kaliningrado), en Prusia oriental, que eran simpatizantes de la doctrina marxista.

Finalizada la guerra, fue condecorado con la Cruz de Hierro, pero ya en ese entonces sus ideas eran de carácter socialista. Richard estudió y terminó graduándose de doctor en Ciencias Políticas en la Universidad de Hamburgo. En 1933 logró desempeñarse como corresponsal de prensa para la revista Zeitschrift für Geopolitik, en Japón, a la vez que servía a la URSS, algo que había comenzado en 1929, como agente de inteligencia bajo el nombre secreto de Ramsay (en ruso: Рамзай).

Cabe aclarar que desde 1925, Sorge se integró al partido comunista de la URSS. Su primera misión como agente fue en China. La dirigencia soviética requería conocer detalles este país y el gobierno encabezado por Chiang Kai Tshe, para lo cual Sorge organizó una célula muy eficiente, que suministraba información a Moscú desde las ciudades de Shanghai y Nanjing.

Por el éxito en China fue que se entendió lógico que Sorge pasara a organizar algo similar en Tokio. En este caso, la célula a formar debía mantener informado al gobierno soviético de los movimientos de las tropas alemanas y japonesas, y de las posiciones políticas de sus dirigentes. El grupo estaba compuesto por cinco miembros, entre ellos Ozaki Hotsumi, hombre contrario a las ideas militaristas de su país, pero no comunista. Ozaki era buen conocedor de la política de la cúpula gobernante en China, había trabajado en la compañía de ferrocarril de la Manchuria meridional, con acceso a altos niveles del gobierno japonés. Los otros tres integrantes de esta célula fueron Branko de Voukelitch (nombre que suena a yugoslavo), corresponsal de la agencia de noticias Havas, radicada en París; Miyagi Yotaku, japonés de familia oriunda de Okinawa y militante activo del partido comunista de EE.UU., al cual se integró durante su estancia en Los Ángeles. Miyagi fue reclutado directamente por Sorge, mientras los anteriores fueron por órdenes de la Internacional Comunista. El quinto miembro era el alemán y especialista en cifrar o descifrar mensajes por radio, Max Clausen, que usaba la fachada de importador de maquinarias para producir cianotipos.

La célula desarrolló su trabajo con esmero, Sorge sostenía contactos regulares con el embajador alemán en Japón, con quien llegó a fomentar una sólida amistad, por lo que con el tiempo Sorge se convirtió en el encargado de prensa de la embajada. Igualmente estableció contacto con otras figuras del gobierno nipón, lo que proporcionaba información, que según sus criterios y propósitos, se pasaban a Berlín y a Moscú indistintamente. De esa manera, se convirtió en un doble agente, que muy responsablemente evitaba contactos muy estrechos con la SS. Temía que este órgano fuera capaz de desenterrar algunos de sus secretos de visitas y contactos en la URSS.

Dos confrontaciones militares tuvieron la URSS y Japón en 1938 y 1939, respectivamente, durante las cuales, Miyagi informaba sobre el movimiento de las tropas japonesas, y Voukelitch visitaba los frentes de batalla como corresponsal de guerra. A su vez, Sorge, recibía información que le proporcionaban los agregados militares alemanes en la embajada y la que se enviaba inmediatamente a Moscú.

Ozaki, por su parte, era amigo del primer ministro japonés Fumimaro Konoe, a través del cual conoció de sus conversaciones con Roosevelt mucho antes del ataque a Pearl Harbor. De esa manera, la URSS supo que sus fronteras no corrían peligro en el lejano Oriente, por lo que el gobierno soviético podía mover parte de sus tropas a occidente

Fue por esta vía que ya en abril de 1941, Sorge sabía que Alemania estaba completando su preparación para atacar a la URSS. Dos enviados militares alemanes llegaron a Japón para informar al embajador, el General Eugen Ott, de los próximos movimientos de Alemania en Europa, información que Sorge recibía de primera mano y la envió al Kremlin. Con un error de dos días, el destacado agente informó a Moscú de la fecha del ataque de Alemania a la URSS. ¿Le hizo caso Stalin?

Max Clausen realizaba su trabajo de trasmisión con dedicación y empeño. Él enviaba la información a un punto secreto en la Siberia, que era llamado en alemán Wiesbaden. Clausen movía su radio de un lugar a otro, todo eso a sabiendas que los japoneses lograban monitorear sus mensajes. Ese continuo movimiento de la radio era el que despistaba a los alemanes. A su vez, los japoneses no eran capaces de descifrar los códigos utilizados por Sorge.

Otra característica de Sorge, que nos hace recordar al personaje ficticio de James Bonds, era su afición por las mujeres, entre ellas la nipona Ishii Hanako. Igualmente, se sospechaba que tenía relaciones con la mujer del embajador alemán. Esos contactos le proporcionaban información adicional.

Todo tiene su final, y Sorge y su célula fueron detenidos en los inicios del cuarto trimestre de 1941. La pista a la policía fue dada por un renegado del partido comunista japonés. Existe otra versión de que Sorge fue atrapado al momento de una trasmisión a la URSS. En esa redada, cayeron Sorge y Ozaki, ambos fueron finalmente ahorcados en la prisión de Sugamo, el 7 de noviembre de 1944, fecha del 27 aniversario de la Revolución de Octubre.

Se sabe que muchas veces Stalin se burló de las informaciones que le enviaba Sorge y su célula, la menospreciaba realmente, y cuando este grupo fue descubierto, la URSS y sus dirigentes jamás comentaban nada, incluso cuando se hablaba de este asunto por otras autoridades extranjeras. Para la cúpula estalinista, Sorge y sus agentes nada tenían que ver con la URSS.

No fue hasta setiembre de 1964, que el periodista Víctor Maevskii, escribió un artículo en el Pravda, donde por primera vez la URSS reconocía el trabajo de Sorge. Tarde llegaba ese reconocimiento, con anterioridad los restos de Sorge, por gestión de Ishii Hanako, fueron trasladados del cementerio de la prisión de Sugamo a otro lugar, donde hay una tarja que dice: “Aquí descansa un héroe, que sacrificó su vida luchando en contra de la guerra y a favor de la paz”. En 1961 se realizó una película, co-producción Franco-Italo-Germano-Japonesa, del director Yves Ciampi, cuyo título original es “Qui êtes-vous, Monsieur Sorge?” (¿Quién es Ud. Sr. Sorge?), muy interesante, que reseña la vida del agente y cómo se las arreglaba para despistar a la hora de recoger y enviar información a la URSS. El papel de Sorge lo interpretó el actor alemán Thomas Holtzman y el estelar actor suizo Mario Adorf encarnó a Max Klausen. Este film está basado en un libro escrito por Hans-Otto Meissner, que fungiera como tercer secretario de la embajada alemana en Tokio, hombre que conociera a Sorge, al que despreciaba por su “fanatismo nazi”. No sabía Meissner que Sorge no era nada de lo que parecía. Su libro, publicado en 1955, se tituló “Der Fall Sorge” (El caso Sorge).

Dr Sorge afiche

Finalmente el film se mostró en salas de cine de la URSS poco después del artículo de Maevskii, cuya parte positiva fue la crítica a Stalin por no haber usado debidamente la información suministrada por Sorge y por no reconocer los méritos de su héroe. Visto el film en ese entonces por el que suscribe, algunas preguntas rondaban mi mente, ¿Por qué ahora y no antes? ¿Hacía falta el reconocimiento de un héroe por parte de otros países para que entonces las autoridades soviéticas lo reconocieran? La población soviética no sabía nada sobre Sorge hasta que llegó el film, y fue casi de inmediato que se le declaró héroe de la Unión Soviética, en noviembre de 1964.

A pesar de haber consultado otras fuentes en línea, el mayor aporte de información lo dio el artículo del New York Times del 11 de octubre de 1964, que aparece en la página SM89, bajo el título de “Again the Sorge case” (De nuevo el caso Sorge). https://www.nytimes.com/1964/10/11/archives/again-the-sorge-case.html

 

Escrito por Ricardo Labrada, 19 diciembre de 2018