“Almirante Yamamoto Isoroku (2011)”, una biografía llevada al cine

Espero dictar la paz a los Estados Unidos
en la Casa Blanca de Washington.”
Almirante Yamamoto Isoroku

De siempre se ha hablado de la pericia militar del Almirante Yamamoto, comandante en jefe de la Flota Combinada de la Armada Imperial Japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. Como estratega militar era considerado de los mejores en el mundo. Conocía bien las debilidades propias como las del enemigo, era muy cuidadoso a la hora de evaluar las capacidades enemigas, subestimarlas nunca fue parte de su pensamiento.

Este hombre había nacido el 4 de abril de 1884 en Nagaoka, bajo el nombre de Isoroku Takano, hijo de un samurái menor de Nagaoka-han. Isoroku significa 56, que era la edad de su padre cuando él nació. En 1913 su padre falleció e Isoroku fue adoptado por la familia Yamamoto en 1916, lo que le obligó a cambiar de apellido.

Isoroku desde 1901 venía sirviendo en las fuerzas armadas de su país y desde 1907 en la flota naval japonesa. Tuvo suerte que lo mandaron a estudiar a la Universidad de Harvard en 1921, donde aprendió no poco incluido el inglés. A su regreso fue ascendido y continuó como oficial de la fuerza naval de su país. En su carrera militar se vio al frente de sus fuerzas en varios enfrentamientos, pero el más recordado fue a partir del ataque traicionero de Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941.

Esta información previa es necesaria para discutir algo del film de referencia y como presenta al famoso estratega. La percepción que uno se lleva es que Yamamoto no era ningún santo, pero sí un hombre astuto e inteligente, con mucha cultura militar y económica. De sobras sabía que enfrentarse a EE.UU. era una locura, Japón jamás contó con la flota naval y aérea que tenían los EE.UU. Un ataque debería ser por sorpresa para que el enemigo no tuviera tiempo de recuperación inmediata. Así lo pensó y así lo ejecutó, ese ataque a Pearl Harbor fue plan de su cabeza, con la única salvedad, que estuvo en desacuerdo que la declaración de guerra al adversario se realizara una hora después de iniciado el ataque.

Él deseaba una paz con sus términos, con los de Japón, no con los del enemigo. Su idea era golpear para no dejar margen alguno a una confrontación sucesiva y así obligar al adversario a negociar una paz al antojo nipón. El film lo ilustra bien, un hombre medido, con buenos modales, muy preocupado por la respuesta de EE.UU., a sabiendas del poderío del adversario.

En Pearl Harbor ganó, pero sabía lo que vendría después, no sería ninguna paz para su país. Como sabemos, el presidente Roosevelt poco después del ataque declaró la guerra a Japón, país al que prometió que pagaría bien caro su ataque traicionero. Aunque el film no muestra nada de la declaración del presidente norteamericano, Yamamoto sabía que en lo sucesivo su país no lo tendría fácil contra los EE.UU. 

La batalla de Midway fue un ejemplo de la tormenta, algo que la prensa y autoridades japonesas presentaron como victoria ante su pueblo, cuando en realidad fue una sonada derrota.

Este film se debe ver analíticamente, como se dice, tratar de leer en entrelíneas. El director Izuru Narushima, y los guionistas Yasuo Hasegawa y Kenzaburô Iida tratan de presentar una imagen edulcorada de Yamamoto como un hombre de paz, algo que no se corresponde con los hechos. En cuanta confrontación militar hubo en la II Guerra Mundial con intervención japonesa, la mano de Yamamoto estuvo presente. El final de su vida se correspondió con su obra, “El que a hierro mata, a hierro muere”.

Como mérito de esta cinta es de destacar las actuaciones de casi todo el reparto, donde sobresale la de Kôji Yakusho, hombre que supo encarnar la figura de Yamamoto y presentarse en la forma que los realizadores quisieron darles.  

Existe una versión fílmica de 1968 sobre la vida del Almirante Yamamoto, película dirigida por Seiji Maruyama, donde el famoso Toshiro Mifune interpreta el papel del Almirante. Como el que suscribe no ha visto esta versión, no puede afirmar que la del 2011 sea un remake de la anterior.

Escrito por Esteban Hernández, 29 enero de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Matrimonio a la italiana (1964)”, un filme que bordea la perfección

La prostitución no es el oficio más antiguo del mundo,
sino la esclavitud más antigua y grande de la historia.”
Carmen Calvo, 1ra. Vice-presidenta, Gobierno España (2020-21)

Hace tantos años que el autor vio esta película por primera vez. Para que se tenga una idea, fue en la URSS en 1965, así que el film pudo sobrepasar la fuerte censura del Estado Soviético. Aparte de ese mérito indudable, este drama-comedia es una representación de muchos aspectos de la vida de Nápoles, ciudad italiana y capital de la región de Campania, la que tiene sus diferencias con otras urbes del país.

Vittorio De Sica es, a criterio del que suscribe, uno de los grandes monstruos de la pantalla, sea como actor o como director, como es el de este caso. A De Sica como director no se le escapa nada del entorno napolitano, cuya trama comienza en el período de guerra cuando los aliados iban reconquistando el país.

La pobreza era más que evidente y la gente se veía obligada a sobrevivir como les fuera posible. La prostitución era una labor muy normal para las mujeres, los prostíbulos no faltaban en ningún pueblo de la Campania. A eso hay que sumar eso que los italianos llaman furbizia, lo que traducido al español significa picardía, habilidad para hacerse de algo de igual manera como el cuervo engañaba la zorra en los cartones de los años 50. Las prostitutas lo fueron por necesidad, por la pobreza y la miseria existente, no era por deportes o por afición sexual, algo que se debe recalcar cuando hay regímenes que no quieren admitir este fenómeno como pobreza material de las sociedades que mal gobiernan.

De Sica logró presentar ese momento triste de la vida napolitana con mucho acierto, a la vez que mostraba imágenes de la parte vieja de la ciudad o barrio español, la Plaza del Plebiscito en varias ocasiones, la calle Spaccanapoli, una de las tres principales de Nápoles ciudad y otros lugares de interés, incluido el entorno del Vesubio.  Después que uno conoce Nápoles va reconociendo todos esos lugares a lo largo del film, algo imposible cuando vi la peli por primera vez.

Regresando a la trama escrita por el napolitano Eduardo de Filippo, todo gira alrededor de una prostituta, de nombre Filomena Marturano, y de un hombre rico, de esos que se piensan que la gente tiene que arrodillarse a su paso, habilidoso, tramposo, muy dado a fornicar con mujeres de cualquier edad, de nombre Domenico Soriano.

El rollo entre ambos fue tal que sacó a flote el coraje y furbizia de Filomena y sus amistades colaboradoras para enfrentarse a la negación de una realidad de parte de Don Domenico. Filomena tenía un secreto, el que utilizó como arma para vencer a su amado Domenico. Lo sabrán cuando vean la película, no es costumbre de este blog relatar spoilers.

Lo que sí les puedo adelantar es que se trata de un film protagonizado por dos gigantes del cine italiano, Sophia Loren y Marcello Mastroianni, los que actuaron juntos en unas quince películas, aunque esta se puede ubicar entre las tres mejores de su colaboración. En el reparto también aparece Aldo Puglisi, un actor con un número limitado de películas, pero con actuaciones de calidad.

Si uno ve el filme en idioma original, se dará cuenta que parte del mismo corre hablado en dialecto napolitano. Sophia Loren, nacida en Roma y criada en Nápoles, gusta de hablarlo, algo que lo hace más veces que Mastroianni, quien es oriundo de la región Lazio.

Amigos lectores, si no lo han visto, no dejen de hacerlo, al final del mismo sentirán la satisfacción de conocer ese mundo y parte de su historia.

Escrito por Esteban Hernández, con información consultada en IMDB.com

Emocionante y real, “El duodécimo hombre (2017)”

El patriotismo no consiste en ondear la bandera,
sino en luchar para que el país sea justo y fuerte.
James Bryce (1838-1922, historiador, político y escritor británico)

Hay muchas películas bélicas, no todas con el debido brillo o rigor histórico, algunas bastante cursi o más dadas a mostrar masacres de ambas partes sin entrar en sus causas.

“El duodécimo hombre (2017)” es una peli de producción noruega, dirigida por el director neerlandés Harald Zwart. El film refleja la realidad de un grupo de doce saboteadores de ese país nórdico, entonces ocupado por la Alemania nazi, entrenados y enviados desde Gran Bretaña a Noruega. Se trata de un hecho real.

El grupo de rebeldes fue interceptado a su llegada a costas noruegas. Los nazis no tardaron en matar y apresar a algunos de ellos. La cuenta daba once, ¿dónde estaba el duodécimo? Por ahí se va la trama que, en síntesis, refleja el valor y coraje de Jean Baalsrud, además de la colaboración y sentido de patriotismo de la dispersa población local, muy deseosa de la salida de las tropas nazis.

Los nazis pusieron todo su empeño en la captura del saboteador faltante, incluso apelaron a métodos salvajes para poder justificar la hipótesis de que el duodécimo no había muerto. Dice un refrán que un pueblo unido jamás será vencido y eso es lo que se ve a lo largo de este film. El objetivo estaba claro, Baalsrud debía llegar a la vecina y neutral Suecia. Era mucha información archivada en su cabeza, la que jamás sería dada al enemigo.

Las vistas de los lugares montañosos y nevados, ríos y fiordos le dan un valor añadido a la cinta. Los nervios se ponen de punta cuando uno ve a los locales lanzarse a aguas que rozan temperaturas cercanas a 0. También pasar la noche en exteriores con temperaturas de -30 grados.

Este film no es uno más de carácter bélico, es muy original y aporta cultura a quien lo vea, además de toda la acción que se muestra en el mismo. Tampoco se puede ignorar el estupendo papel interpretado por Thomas Gullestad como el perseguido Jan Baalsrud. Gullestad se vio en la necesidad de perder 15 kg en ocho semanas para poder interpretar este papel. Lo mismo se puede decir del irlandés Jonathan Rhys Meyer, quien no hablaba nada de alemán y tuvo que aprender su guion en este idioma para poder interpretar el papel del sádico oficial alemán Kurt Stage.  

 Escrito por Esteban Hernández, el 21 enero de 2021, con información consultada en IMDB.com

La trama de “Adivina quién viene esta noche (1967)” es muy actual

Nunca se me ocurrió que me iba a enamorar de
un negro, pero ha ocurrido y nada cambiará.
Frase de Joanna, la novia del médico afro en la película

La historia de la humanidad es en parte, la historia de la discriminación racial. Los blancos siempre se han considerado la raza suprema del Universo y de aquellos que tengan otra pigmentación, sea negra, bronceada o amarilla, a quienes se les ha considerado como entes similares a gorilas, chimpancés y orangutanes. Así de sencillo.

Con anterioridad, en el siglo XIX habían surgido hombres que se oponían a la esclavitud. De hecho, los regímenes feudales desaparecían ante el auge del capitalismo como formación más productiva, por lo que el esclavismo era un fenómeno primitivo, que no favorecía precisamente al capitalismo y la creación de masas asalariadas. Había que explotarlas con más eficiencia, el esclavo o el siervo ya no eran de utilidad. La negación de la esclavitud no era signo de integración, no nos confundamos. Se aceptaba al negro o al chino en otras condiciones, pero nada de mezcla con blancos, eso no era parte del menú de desarrollo previsto.

La evolución es parte de la dialéctica, aquella que niega muchas creencias con sus dogmas embrutecedores. Llegado al siglo XX muchas cosas comenzaron a cambiar y los negros importados de África en el hemisferio occidental comenzaron a abrirse paso, a la vez que muchos blancos adquirían opiniones distintas a las prevalecientes y tomaban a los negros y chinos como seres humanos con sus capacidades.

Una blanca casada con un negro o viceversa, no, eso no. El negro con su negra y el blanco con su blanca, aunque de siempre los colonizadores blancos gustaban de tener sus familias aristocráticas y se iban por los establos en las madrugadas para copular con alguna negrita esclava. Tengo un ascendente muy importante que dejó un reguero de hijos mestizos en la finca de su propiedad, que conste. Las cosas fueron cambiando, quien se lea el libro de la autobiografía de Malcolm X se dará cuenta que su primer oficio era de gigolo, se dedicaba a satisfacer con su largo musculo primo a las blancas insatisfechas en la sociedad americana. Se hacía a escondidas, la blanca que se viera en ese enredo iría a prisión y completamente desprestigiada.

La película “Adivina quién viene esta noche (1967)” del director Stanley Kramer expone bien la problemática cuando un negro y una blanca se enamoran. Lo que se expone no es el racismo de parte de los progenitores de ambas partes, sino de su preocupación por lo que les espera en el futuro una vez se casen y tengan hijos. En el momento de estreno del film las leyes segregacionistas eran abolidas en los EE.UU. y estaba el proceso de apelación de los condenados Mildred Loving, una mujer negra, y Richard Loving, un hombre blanco, los que se habían casado en Virginia y fueron condenados a un año de cárcel por haber violado la ley de Integridad Racial de 1924. En el film se hace saber que solo se admitía el matrimonio interracial en 18 estados de la Unión.

Lo interesante es ver la actitud y mentalidad de la sirvienta negra de la casa. Ella no concebía que un negro pudiera llegar a ser médico y muy destacado, por lo que trataba al novio como si fuera un golfo e intruso en esa familia blanca. La costumbre e ignorancia en la que vivió no le daba lugar a pensar de otra manera.

Esta película es un adelanto y previsión de lo que vendría décadas después. Lo lamentable es que aún existen supremacistas blancos y el racismo le queda algún rato de existencia. El fenómeno discriminatorio no es solo en la sociedad americana, sino también en varios países europeos e incluso del llamado Tercer Mundo. No obstante, en Europa se aprecia un avance sustancial en la unión, sea incluso informal, de parejas de razas distintas.

Este fue el último film en la carrera del actor Spencer Tracy, quién fue nominado para OSCAR como mejor actor. Katharine Hepburn, se llevó el Oscar como mejor actriz.  Cecil Kellaway, en el papel del cura católico amigo de la familia, con posiciones muy positivas respecto a la unión de la pareja, recibió nominación para Oscar como mejor actor de reparto. Beath Richards, la madre del médico negro, se adjudicó la otra nominación como mejor actriz de reparto. El destacado director Stanley Kramer, muy dado a abordar estos temas raciales, fue nominado como mejor director. Todos esos actores, actrices y director recibieron otras nominaciones de Globo de Oro y premios BAFTA. Las actuaciones de los enamorados en el film Sidney Poitier y Katharine Houghton, aunque no premiados o nominados, estuvieron al nivel requerido.

Sin lugar a dudas, el tema de la película es actual y lo será mientras exista esos males llamados racismo y segregación, por lo que su valor permanece y es una cinta que debería ser vistas en todos aquellos países que aún confrontan estos problemas.   

Escrito por Esteban Hernández, 23 diciembre de 2020, con información consultada en IMDB.com y Wikipedia.com  

Ejemplo de chapuza fílmica “Los asaltantes de Kansas (1950)”

William Clarke Quantrill—asesino en serie, psicópata,
célebre héroe del ejército confederado”.
Duane P. Schultz (1934, escritor)

Que a Hollywood le ha gustado alterar la historia en sus tramas no es nada nuevo, pero hay filmes que merecen ser mencionados como campeones de la chapucería en el orden histórico.

Se trata de un film conocido en inglés como “Kansas Raiders”. En español se le conoce con dos títulos, “Los Asaltantes de Kansas” o “Jinetes del Odio”, me quedo con este último, es más acorde con el contenido del film. Nuevamente los “héroes” son los hermanos James y Cole, a los que se suma otro delincuente como Kid Dalton y el tristemente célebre William Clarke Quantrill, destacado jefe de guerrillas confederadas (pro esclavistas), los que asesinaban a cuanto ser humano encontraban a su paso. Estos eran los protagonistas, todo un equipo estelar, que contó con las actuaciones de los entonces jóvenes Audie Murphy (Jesse James) y Tony Curtis (Kit Dalton). El experimentado Brian Donlevy fue quien interpretó a Quantrill. La dirección corrió a cargo de Ray Enright, un director muy dado a los oestes y a las matanzas de los indígenas americanos. Su actor favorito fue el eterno Cowboy Randolph Scott, pero esta vez empleó a Murphy, quien no supo nunca interpretar otro papel que no fuera el del vaquero invencible.

¿Quién era Quantrill? No, no piense que era un ente del sur de EE.UU., nada de eso, era oriundo de Dover, Ohio, de familia económicamente estable, cursó estudios como profesor, trabajo que ejerció en Indiana e Illinois. Luego se mudó para Kansas y allí aprendió a jugar cartas, todo un tahúr, además de impartir clases. Según dice Wikipedia, al hombre lo persiguieron por dedicarse a robar caballos. Como prófugo de la justicia no dudó en integrar las filas del ejército confederado del sur. Era muy indisciplinado, por lo que creó su propia guerrilla, los confederados le dieron grado de capitán. Entre sus acciones más horripilantes está el asalto a Lawrence, el que terminó con una masacre de más de 200 víctimas incluido ancianos y niños. Había que acabar con Lawrence por ser contrario a la esclavitud de los negros.  El hecho ocurrió en 1863.

Cuando uno ve la película, observará que Quantrill es despiadado con sus enemigos, pero a su vez lo presentan como un hombre de “coraje”. Las escenas de la película muestran claramente como esas hordas mataban a cuanto ser humano se les atravesaba.

Ah, pero Jesse James reflexionaba en el film sobre esas muertes y continuaba matando. Uno pierde la cuenta del número de actores que han gustado de interpretar el papel de este bandolero. Desde Fred Thomson, pasando por Tyrone Power, Don “Red” Barry, Allan Baxter, Robert Wagner, Keith Richards, Robert Duvall, Kris Kristofferson, Rob Lowe, Colin Farrell hasta llegar a Brad Pitt, todos han encarnado a esta especie de Robin Hood americano, al que la industria cinematográfica americana se ha encargado de mitificar, al que hacen aparecer como un justiciero y defensor de los derechos de los sureños pobres.

Es cierto que la película muestra todas las barbaridades cometidas en las masacres realizadas por las guerrillas confederadas de Quantrill, pero uno se pregunta si no habría sido mejor poner como protagonistas principales a todos aquellos oficiales de la Unión que persiguieron a Quantrill hasta capturarlo, mostrar sus esfuerzos y dificultades. Sin lugar a dudas, el film habría tenido un valor patriótico y educativo, no que se ha buscado la masacre como puro entretenimiento.

La cinta técnicamente no pudo ser mejor, el technicolor le dio el brillo necesario. Los escenarios fueron bien escogidos, aun así, no deja de ser una mediocridad histórica, la que embrutece y no enseña a nadie. Hollywood, en sus filmes, ha exterminado a miles de indios, un día son apaches, otros comanches, mañana Sioux y luego Cheyenne, son indios y en pantalla hay que matarlos. Esta vez no hubo indios, pero si población inocente y tranquila, cuyo pecado era el de oponerse a la esclavitud de los negros. Una cinematografía seria debe preservar los valores históricos y patrióticos.

Escrito por Esteban Hernández, 22 diciembre de 2020, con información consultada en IMDB.com y cineforever.com

Cuando de ingenuidad se trata, “Profesor Mamlock (1961)”

Hitler mintió descaradamente sobre sí mismo y sobre sus enemigos.
Convenció a millones de hombres y mujeres de que se preocupaba
profundamente por ellos cuando, de hecho, los habría
sacrificado a todos voluntariamente.”
Madeleine K. Albright (1937, ex-secretaria de Estado en EE.UU.)

Cuando un régimen adopta una política de segregación racial, por lo general no se hace excepción, sea cual sea el currículo o historial de cualquiera persona. La discriminación tiene causas económicas y mucho odio. Desde hace más de medio milenio se suele hablar pestes de los negros y de los que no se parezcan a los blancos. A la hora de oprimir a las minorías no se hacen excepciones.  

El presente filme, “Profesor Mamlock (1961)”, del director Konrad Wolfe, protagonismo de Wolfgang Heinz en el papel principal y producción de la desaparecida RDA o Alemania Oriental, es un ejemplo claro de ese fenómeno adverso en cualquier sociedad. El que suscribe lo ha recordado mucho en los días de noviembre de 2020 cuando algunas minorías votan por alguien que los desprecia realmente y al final, logrado su objetivo, los segregaría en algún momento y sin piedad.

Eso que le toca a otro y a mí no, porque yo soy tal o más cual, es un pensamiento muy ligero de cualquier persona, y fue lo que le sucedió al Profesor Mamlock, judío y jefe de cirugía de un hospital universitario en la Alemania de 1933. A Mamlock no le interesaba la política y entendía que la discriminación sobre los judíos a él no llegaría.

El hijo del profesor adopta una conducta de rebelión con el nuevo régimen, mientras que su hija sufre de los ataques de sus compañeros en la escuela. Aun así, Mamlock los critica, no los aprueba, se resiste y sigue empecinado en que a él no le toca. Se siente intocable por ser una eminencia de la ciencia médica. Tampoco hace caso a lo que le dicen algunos colegas de trabajo, muy preocupados por el desenlace de la política del régimen nazi.

Llegó 1938 y fue entonces que a Mamlock le llegó su hora, destituido de su cargo, sacado por la fuerza del hospital por las hordas nazi y su ciudadanía alemana revocada.

Todos estos detalles se dan, realmente spoilers, pues no es de esperar que alguien logre ver una película que ya está desaparecida del mapa o de que alguien en Alemania se anime a rescatarla para una nueva proyección.

No obstante, es un ejemplo que las políticas de discriminación racial no tienen limite y terminan agrediendo a cualquier persona, sea cual sea su nivel académico, sus aportes a la sociedad, no hay sencillamente piedad.

Escrito por Esteban Hernández, 8 noviembre de 2020, con información consultada en IMDB.com

Un romance en plena revolución cultural en China

Ser amado profundamente por alguien te da fuerza,
mientras que amar a alguien profundamente te da valor.”
Lao Tzu (filósofo chino)

Realmente genial, presentar en cine una historia de amor en los momentos que transcurría la revolución cultural en China a mediados de la década de los 60.  

De eso es lo que trata la película de producción china “Amor bajo el espino blanco (2010)” del director Yimou Zhang y protagonizada por Dongyu Zhou en el papel de la joven Jing y Shawn Dou como el apuesto Sun.

A sabiendas de lo que fue la revolución cultural en ese país, pensaba que el director podría deslizar una leve crítica a lo ocurrido. Era cuando los llamados Hóng Wèi Bīng (Guardias Rojos) realizaban mítines y actos de repudio a todo aquel que se considerara de ideas burguesas, aparte de llevar a la juventud a realizar trabajos en el campo como forma de depurarse ideológicamente.

En el filme se observa con el debido respeto la imagen del líder máximo y cómo para cualquier cosa se utilizaban sus palabras o ideas. Para cualquier nimiedad ahí había un pensamiento del gran líder, que era casi un mandato divino. Igualmente se podían ver los grandes monumentos al líder aún viviente. En fin, el culto a la personalidad era evidente en varias escenas de la película.

La pareja objeto de romance en la película de alguna manera estaba afectada por el sistema prevaleciente en China. Tener ideas de derecha es pecado y, en ambos casos, algún que otro progenitor estaba afectado por la llamada justicia revolucionaria.  

El formato del filme no es el convencional, las escenas se intercalan con explicaciones de tiempo y lugar, o sea en lugar de hacer una película de larga duración, esta se recorta con las aclaraciones intercaladas. La cámara y fotografía son de calidad, y las actuaciones están acorde con el comportamiento de la población china, sobre todo en aquella época.

Sin embargo, uno tiene el presentimiento de eventos negativos en el orden político, los que realmente no llegan a tener lugar. El amor y el respeto están presentes por todos los entes de familia participantes en la trama. Las dificultades económicas y la pobreza se muestran dignamente. El valor de la película está en su trama, todo un romance de dos jóvenes, sus vicisitudes y sus momentos felices, cuyo desenlace final no os diré para evitar el spoiler

Si quiere conocer algo de un mundo que no es el occidental conocido, la película es recomendable y podrá aclarar curiosidades o preguntas que cualquiera se pueda hacer sobre la sociedad china y sus costumbres.

Escrito por Esteban Hernández, 17 noviembre de 2020, con información consultada en https://www.filmaffinity.com/es/reviews2/1/273720.html

Una joya del cine clásico, “El Cabo del terror (1962)”

Odio a las víctimas que respetan a sus verdugos.”
Jean-Paul Sartre (1905-80, filósofo-escritor francés)

El cine actual utiliza muchos efectos especiales para emocionar al espectador con determinadas escenas. Sin embargo, el film que aquí se discute, no usa nada de eso y realmente a uno le para los pelos de punta. La IMDB.com lo cataloga como drama-suspense, pero cualquiera que lo vea detenidamente puede incluirlo en la lista de las películas de terror, con la diferencia que aquí no hay un ser sobrenatural tipo Drácula o el Monstruo de Frankenstein, sino seres humanos, cuyas conductas pueden provocar un desenlace como el de este film.  

Dos personas pueden llegar a odiarse y de manera extrema, eso es lo que aquí sucede. Son dos personas con diferentes modos de vida, uno letrado y con una familia, otro descarrilado y con familia perdida, según él mismo afirma. Cuando se crea rencor, este no desaparece fácilmente, queda en la mente de la persona. Hay quienes prefieren olvidar y dejar a un lado el incidente desagradable, otros, por el contrario, sueñan hacerle pagar al adversario el supuesto daño infligido. Es supuesto, pues el rencor creado no es que le dé la razón a la persona que lo tiene. Es muy probable que el “dañado” se lo tenga muy merecido por haber cometido alguna fechoría, como es el caso que vemos en la película.   

La trama está basada en la obra “The executioners” (Los verdugos) del escritor John Dann MacDonald, pero el director J. Lee Thompson le dio el nombre de “Cape Fear” (Cabo del Terror), que es una llanura costera de Carolina del Norte, centrada en la ciudad de Wilmington, que es donde suceden los hechos más graves que se muestran en la película.

Dos personajes principales en este clásico, Gregory Peck en el papel del abogado Sam Bowden y Robert Mitchum como el ex–presidiario Max Cady, verdaderos gigantes de la gran pantalla, cuyas sobresalientes actuaciones dan al film el toque de excelencia que todo espectador busca. Si uno tuviera que buscar a una sola estrella en este caso, el mérito se lo debemos dar a Mitchum, al encarnar magníficamente el papel de un hombre de bajos valores morales, sádico y de crueldad premeditada. Su contrario, Gregory Peck (Bowden), muestra sus debilidades ante la superioridad malévola de Cady. Cuando un hombre se siente acorralado y siente temor por la suerte de su familia hace cualquier cosa, así sea aquello que la ley sanciona.   

Esta cinta cuenta con las actuaciones de experimentados actores como Martin Balsam, Telly Savalas, además de la entonces joven Polly Bergen y la adolescente Lori Martin.

Les aseguro que esta película les mantendrá en tensión, pero no esperen ver escenas estrambóticas. Se trata de una película real, nada de ficción, bien concebida y realizada.

Escrito por Esteban Hernández, 28 octubre de 2020, con información consultada en IMDB.com y filmaffinity.com

Horizontes de grandeza (1958), un film de moralejas

Simplemente el mejor film que se haya hecho jamás.
Dwight D. Eisenhower (Presidente de los EE UU 1953-61)

Los expertos de cine califican al film de referencia (The Big Land, título original) como un Oeste y un drama romántico. De hecho, no es un Oeste de esos que se ven a blancos fornidos matando a cuanto indio se les atraviese en su camino, o de esos donde aparecen vaqueros malvados y otros bondadosos, los malos y los buenos.

No, no es así. En muchos aspectos la trama de Jessamyn West aborda aspectos éticos muy convincentes. La primera lección es que el coraje o valentía no hay necesidad de expresarlo públicamente mediante actos de violencia. La segunda es que nadie tiene porqué fanfarronear sobre sus logros personales, sobre todo en el orden físico, lo que es además muy común a gente vulgar. La tercera y no la última, las diferencias y desacuerdos entre dos personas no deben ser llevadas al plano familiar y comunitario. Provocar enfrentamientos entre grupos de personas es típico de los que se creen valientes y no lo son.

A nadie le cabe la menor duda que los poderosos económicamente siempre han tratado de humillar a los pobres, lo que se evidencia en el film, solo que cuando eso sucede, no queda otra alternativa que la rebelión de los oprimidos. Si el oprimido no lo hace, es de entender que nunca tendrá derecho a la palabra y a ser escuchado. Aunque este tema se aborda en el film, este autor no cree que se haya querido profundizar mucho en el mismo, quizás el mayor defecto de la película.

El amor no debe confundirse con el orgullo, son dos cosas diferentes. Nadie va a lucir más bonito por andar con alguien que no comparta sus mismos puntos de vista. La unión de dos personas no puede solo basarse en el atractivo existente, debe ser también en tener opiniones comunes, eso sin que uno tenga que imponérselo a la otra parte.

Esa es la descripción de esta película del director William Wyler, que contó con el protagonismo estelar de Gregory Peck y Jean Simmons, además de actuaciones aceptables de Charlton Heston y Charles Bickford, mientras que el veterano actor teatral Burl Ives se mostró a su alto nivel como de costumbre, Carroll Baker estuvo estupenda como novia del Dandy (G. Peck) y Chuck Connors encarnó bastante bien el papel de niño grande descarrilado y malcriado.

Es una de las joyas del cine clásico, filmada en el Cañón del Monumento Nacional Chelly en Arizona, así que invitados están a verla y disfrutarla.

Escrito por Esteban Hernández, 22 octubre de 2020, con información consultada en IMD.com    

“Samsara (2001),” cuando las ideas y la naturaleza individual entran en contradicción

¿Cómo podemos prevenir que una gota de agua no se seque?
Arrojándola al mar.”
Escrito sobre una piedra en una escena del filme

“Samsara (2001)” es uno de los filmes más interesantes que uno pueda ver. La cámara del mismo nos lleva por una parte de los paisajes de Ladakh en el Himalaya, territorio de la India, a la vez que nos adentra en las costumbres y tradiciones de los monjes lamaístas. Es otro mundo, el cual es bastante ignorado por Occidente.

Hombres y mujeres padecemos del efecto de nuestros sentidos. Vemos muchos momentos agradables en sueños, lo cual estimula nuestra libido y puede provocar que uno se corra dormido. Le sucede a cualquiera, incluido curas o monjes, pues son seres humanos. Eso no es provocación de ningún diablo, es naturaleza humana.

Los lamas o maestros espirituales dentro del budismo tibetano suelen prepararse para su función mediante penitencias en lugares aislados. De esa manera se entiende que logran la iluminación espiritual, a la vez que renuncian a los placeres de este mundo. La película nos va mostrando los detalles de este esfuerzo.

Renunciar al placer de palabra es fácil, más difícil es cuando se tiene la “provocación” o el atractivo delante. La pasión surge, la que puede en muchos casos derivar en amor. Es pecado, de acuerdo, pero ¿puede ser pecado cuando ese amor da lugar a una familia y a la procreación?

Nuevas pasiones pueden tener lugar, las que al final si clasifican como pecado, pero que no son más que expresiones naturales a las que hombres y mujeres se ven sometidos, a veces inconscientemente. Para un ex-lama esto es inadmisible cuando razona el pecado cometido.

El mundo, no importa donde, está siempre bajo la presión de unos con más poder sobre otros. De esta triste realidad no escapa la aldea, donde moran los protagonistas de la película.

La trama de la película finalmente hace un paralelo entre el destino de la familia en escena con el de Yasodhara, esposa del príncipe Siddhartha Gautama, a quien conocemos como Buda, y del hijo de ambos, Rāhula, donde se pone en tela de juicio el valor de Buda con el mostrado por la esposa abandonada con su hijo sin ninguna recompensa, excepto el de ser admirada por su paciencia y sacrificio. Buda abandonó a su esposa justamente el día que nació su único hijo para alcanzar un despertar espiritual. El Tripitaka o colección de antiguos textos budistas no menciona a Yasodhara, la ignora completamente, aunque otras la consideran una arhat o persona de profunda comprensión.

Si desea ver algo de la extensa cordillera del Himalaya, las costumbres de la población en esos lares y la vida de los monjes budistas, no debe dejar de ver “Samsara (2001)” del director indio Pan Nalin, con el protagonismo del también director estadounidense Shawn Ku y de la canadiense Christy Chung. La película es co-producción Indo-alemana-franco-italo-suiza.

Escrita por Esteban Hernández, 4 noviembre de 2020, con información consultada en IMDB.com y otras en línea.

“El escándalo-Bombshell (2016)”

Olvidar es difícil, recordar es peor.”
Anon.

Esta película está basada en hechos reales, dirigida por Jay Roach y con guion de Charles Randolph, hombre que obtuvo Oscar como mejor guion y montaje por la película “La gran apuesta (2015)”. La peli recoge mucha información sobre el comportamiento acosador con las nuevas empleadas profesionales por parte del jefe ejecutivo de la Fox, Roger Ailes.

Realmente ese acontecimiento fue algo tapado por el ocurrido con el productor Harvey Weinstein en Hollywood. Lo de Weinstein mundialmente tuvo más repercusión en la prensa internacional. A fin de cuentas, ambos hicieron lo mismo, cada cual ponía sus condiciones a las damas candidatas para dar el empleo. Tampoco es de dudar que fueran escogidas por su físico, independientemente de que fueran muy capacitadas para el trabajo que se les asignara. Ailes escogía periodistas y Weinstein actrices, era la única diferencia.

El secreto sobre la conducta de Ailes permaneció desconocido hasta un momento en que un hecho empuja a una profesional a rebelarse, lo que provoca una reacción en cadena, no de neutrones, pero sí de profesionales. Ese empuje inicial lo dio un incidente en 2015, que tuvo que ver con el entonces candidato a la presidencia de EE.UU., Donald Trump. Fue una pregunta formulada por una periodista competente y de prestigio sobre lo que pensaba el candidato sobre las mujeres y sus posiciones machistas, algo que, al ejecutivo de la Fox, muy amigo del candidato, no vio bien.

A partir de ese momento comenzó la rebelión y a sacar trapos extremadamente sucios de Ailes. La lista de profesionales acosadas era muy larga y todo eso terminó como era de esperar.

Sin embargo, cuando se ve un filme de este tipo, uno reflexiona como el poder personal esclaviza a otras personas dentro de una sociedad considerada de las más democráticas en el mundo. Se evidencia el nivel de corrupción y como los políticos se enredan con la escoria que los apoya.

No es el único filme que trata sobre el tema. Si han visto “Striptease (1996)” protagonizado por Demi Moore y Burt Reynolds, recordarán la presencia de un congresista involucrado en otro hecho similar, con la diferencia que su actitud no parece haber sido con muchas mujeres, como es el caso de Roger Ailes.

También el filme muestra las coincidencias del pensamiento de la empresa y del entonces candidato a la presidencia, se trata de una amistad forjada. Fueron precisamente los encargados de la campaña del candidato, los que atacaron a través de los medios de prensa a la periodista cuestionadora de la conducta del candidato. Si las preguntas son incómodas, ella es una agresora y, por ende, enemiga, es la sencilla conclusión.

Lo otro evidenciado es como se ordena escarbar en la vida personal de los profesionales, a fin de disponer datos y hechos que permitan desprestigiarlos. Este método es muy común en democracias, en dictaduras y gobiernos con presidentes vitalicios. Es un arma utilizada cuando no hay argumentos para rebatir la realidad.

La película transcurre con mucha rapidez, el espectador no debe quitarle la vista a la pantalla y a las escenas del filme. Solo así se puede comprender la trama.  

El papel de Roger Ailes fue interpretado por un John Lithgow viejo e irreconocible. Muy convincente su actuación, ¡excelente! Charlize Theron, la actriz sudafricana, como siempre, no deja dudas de su tremenda capacidad histriónica y personifica bien a la principal “acusada”. Nicole Kidman no se queda atrás y logra cumplir cabalmente con su papel. La joven australiana Margot Robbie impresiona por su actuación, no le conocía, ahora será menester no perderla de vista en otros filmes. No en balde, Charlize y Margot fueron nominadas para Globos de Oro, Oscar y BAFTA por sus actuaciones

El veteranísimo actor inglés Malcolm McDowell encarna al multimillonario propietario de la Fox, el australiano Rupert Murdoch. Como no conozco a Murdoch, ni siquiera por entrevistas en la TV, no puedo decir si esa actuación encaja con la realidad.

Es muy recomendable ver este tipo de películas, así muchas personas podrán comprender mejor algo de los mecanismos ocultos de las campañas electorales.

Escrito por Esteban Hernández, el 4 octubre de 2020, con información consultada en IMD.com

Mejor no se puede hacer, el film “El viajante (2016)”

“¿Cómo se llama la obra, señor?
 “Muerte de un vendedor
Diálogo en una escena del film

Cuando vi que la película era del director iraní Asghar Farhadi, supuse erróneamente que la trama tenía que ver con algún problema interno en su país natal. Muy equivocado, el título del film no responde directamente a la trama, con guion del mismo Farhadi, la cual aborda un hecho, que puede suceder en cualquier país del mundo.

Se trata de una película de producción franco-iraní, tan bien hecha, que uno piensa que está viendo un acontecimiento real y que los artistas en la obra son reales y no interpretaciones en un film.   

Los descuidos son cosas muy normales en cualquier sociedad. Una persona se comporta a veces de manera automática y sin darse cuenta, comete un error, que puede ser de gravedad. Los traumas de un hecho desagradable pueden ser físicos y morales, aparte de crear diferencias entre los propios parientes o cónyuges.

Toda la desgracia, por llamarlo de alguna forma, comienza a partir de una mudada de una joven pareja a un nuevo domicilio, que era ocupado anteriormente por una dama de mala reputación, cuya conducta creó una fama y, al parecer, una clientela de hombres de todas las edades adultas, lo que al final tuvo su repercusión indirecta en la pareja, también aficionada al teatro y que actuaban en una obra llamada “El viajante”, que no es más que la pieza teatral “La muerte del vendedor” del escritor Arthur Miller.

Farhadi le da ese mismo título al film, por llamarlo de alguna manera, pero en la realidad no hay ningún viajante implicado en el guion. La película podría haberse titulado “La mudanza” llegado el caso. El título original en inglés es otro, “Salesman”, traducido al español, “El vendedor”, que coincide con su título persa Forushandeh فروشنده. , e igualmente con el título de la obra de Miller.

El enredo producido dentro de la trama deja sus secuelas en todas las partes afectadas o implicadas, donde hasta la vida del culpable principal del problema se puso en situación de alto riesgo.

Las actuaciones de Shahab Hosseini, la dama principal, Taraneh Alidoosti, Babak Karimi y del resto del reparto fue convincente y estelar. No en balde la película se llevó Oscar en 2017 como mejor film extranjero, nominación a Globo de Oro en igual categoría, nominación a BAFTA como mejor film en lengua no inglesa, además de premios en el festival de Cannes para Shahab Hosseini como mejor actor, y para Asghar Farhadi como mejor guionista y nominado para Palma de Oro.

Escrito por Esteban Hernández, 2 octubre de 2020, con información consultada en IMDB.com

“El tercer hombre (1949)” y los límites de la amistad y el amor

En un sondeo de 2017 entre 150 actrices-actores, directores,
guionistas, productores y críticos de la revista Time Out
se catalogó a la película “El tercer hombre (1949)” como el
segundo mejor filme británico de todos los tiempos.

El cine clásico se caracteriza por sus tramas, sumamente interesantes, la interpretación de sus actrices-actores y sus agradables temas musicales muchas veces. Daba igual que la imagen fuera en blanco y negro, lo que valía era su calidad y ese es el caso de esta película de cine negro de producción británica, que fuera dirigida por Carol Reed.

La trama del filme es obra del destacado novelista inglés, Graham Greene, con adaptaciones de montaje aportadas por Orson Welles y Alexander Korda, que tiene muchas aristas, donde sobresalen dos, a entender del que suscribe, una es la amistad y sus límites, la otra es el amor infinito, las que son de hecho contrapuestas.  

El escenario del filme fue la Viena de post-guerra, bastante destruida y que fuera ocupada por las cuatro potencias en 1945. Los primeros en llegar fueron los soviéticos, mientras que los estadounidenses y británicos lo hicieron en agosto de ese año y los franceses un mes después.

La ocupación se extendió por 10 años. La firma del tratado del Estado Austriaco tuvo lugar el 10 de mayo de 1955, con lo cual finalizó la ocupación del país y el nuevo estado se declaró independiente y neutral políticamente.

La trama alrededor de un escritor estadounidense, aparentemente por vocación, ya que no era una persona de vasta cultura, encarnado por Joseph Cotten, Holly Martins, el cual viene a Viena para encontrarse con un amigo de su juventud, Harry Limes (Orson Welles), quien fue dado como muerto. Las indagaciones de Martins sobre la muerte de su amigo le dan a entender que las versiones no coinciden, que existe un tercer hombre en la recogida del cuerpo fallecido, el cual insistentemente se omite.

La guardia británico-estadounidense, dirigida por el mayor Calloway (Trevor Howard), está detrás del caso, pero posee más información que revela que los hechos no sucedieron como se declararon y que los actores del hecho pueden haber cambiado de rol, otro muerto y otro recogedor de cuerpo no declarados.  

Al desarrollo de la película se agrega el amor de Anna Schmidt (Alida Valli), emigrante de Checoslovaquia, la que por siempre amará al fallecido, pase lo que pase y sea como sea.

La amistad existe por comunidad de intereses y formas similares de pensar. Si la conducta del amigo se vuelve ajena a los principios que uno tiene, entonces la amistad corre el riesgo de desaparecer. Este aspecto queda recalcado en este filme.

Como siempre, no doy más elementos del argumento fílmico, pues de lo contrario caería en el spoiler. Aconsejo que la vean, no lo van a lamentar, todo lo contrario.

Las actuaciones son de verdaderos artistas del cine, cuyos nombres ya he ido mencionando, aunque sería injusto no citar el de los actores austriacos Paul Hörbiger y Annie Rosar. La cinta obtuvo Oscar como mejor filme en 1951, premio BAFTA como mejor filme británico y del National Board Review de EE.UU. como mejor filme extranjero, ambos en 1950. El director Carol Reed se llevó nominación para Oscar como mejor director, premios en el Festival de Cannes (1949) y del DGA de EE.UU. (1950).

Escrito por Esteban Hernández, el 16 setiembre de 2020, con información consultada en IMDB.com

Una despedida al actor Sean Connery

Hay una gran diferencia entre James Bond y mi persona,
él era capaz de resolver todos los problemas.”
Sean Connery

Sean Connery, cortesía doctormacro.com

A la edad de 90 años, el 31 de octubre de 2020 en Nassau, Bahamas, falleció Sean Connery, actor que se hiciera famoso por sus interpretaciones como el hábil, superinteligente y dotado James Bond o Agente 007, y que en lo sucesivo se le viera siempre en películas con ingredientes marcados de aventura y acción, lo cual no demerita sus habilidades histriónicas   

Thomas Sean Connery nació el 25 de agosto de 1930 en Edimburgo, Escocia, en el seno de una familia humilde escocesa, de padre camionero y madre señora de limpieza en casas. En su juventud tuvo que trabajar en varios oficios, como lechero, camionero, albañil, pulidor de ataúdes y carrocero. También fue reclutado por la marina de su país, de la cual fue liberado por problemas médicos. Por su físico, medía 188 cm, podría haber sido jugador de fútbol, pero su deseo era el de actuar, para lo cual se inscribió como modelo del Colegio de Artes de Edimburgo. Este actor era también robusto y bien parecido, por lo que en 1953 participó en el certamen de Mr Universe, donde terminó en tercera posición, luego comenzó a trabajar en grupos teatrales locales.

En el cine debutó como extra en la comedia “Lilacs in the spring (1955)” (Lilas en la primavera) de Herbert Wilcox, pero en lo sucesivo se mantuvo actuando en seriales televisivos, entre ellos. “Requiem for a heavyweight (1957)” (Requiem para un peso pesado) de Alvin Rakoff con Michael Caine, film que relataba la vida de un boxeador. No obstante, su primera actuación de significación fue cuando co-protagonizó con la experimentada Lana Turner el drama romántico “Brumas de inquietud (1958)” de Lewis Allen. Un año después se le vio como villano en el filme de aventuras “La gran aventura de Tarzán (1959)” de John Guillermin con Gordon Scott en el papel de hombre mono. Luego continuó en la TV hasta que actuó en papel de reparto del film de crimen “La ciudad bajo el terror (1961)” de John Lemont con Herbert Lom. En ese mismo año co-protagonizó una versión de Anna Karenina para la TV, del director Rudolph Cartier, donde obviamente interpretó el papel del apuesto Conde Alexys Vronsky, mientras Claire Bloom era la Karenina. Otro papel secundario importante tuvo en el film de acción-guerra “El día más largo (1962)” de Ken Annakin y Andrew Marton con John Wayne, Henry Fonda y Paul Anka entre otros. 

Su primera interpretación del papel de James Bond fue en el film de acción “Agente 007 contra el doctor No (1962)” con Ursula Andress, al que le siguieron:

  • “Desde Rusia con amor (1963)” con Daniela Bianchi, ambas películas de Terence Young,
  • “James Bond contra Goldfinger (1964)” de Guy Hamilton con Honor Blackman, “Operación trueno (1965)” de Young con Claudine Auger, “
  • “Sólo se vive dos veces (1967)” de Lewis Gilbert con Akiko Wakabayashi,
  • “Diamantes para la eternidad (1971)” de Hamilton con Jill St. John

Después de esta película, parecería que Sean no volvería a interpretar este papel, lo cual no fue así, ya que sorprendió a todo el público al volverse a presentar por última vez en este rol en el film “Nunca digas nunca jamás (1983)” de Irvin Kershner con Bárbara Carrera y Kim Basinger.

A pesar de su fama en el papel indicado, este actor se le vio en filmes de otros géneros, como fueron:

  • Los suspenses o filmes de crimen “Marnie, la ladrona (1964)” de Hitchcock con Tippi Hedren,
  • “La mujer de paja (1964)” de Basil Dearden con Gina Lollobrigida,
  • “Un loco maravilloso (1966)” de Irvin Kershner con Joanne Woodward
  • El oeste “Shalako (1968)” de Edward Dmytryk con Brigitte Bardot
  • El drama “Odio en las entrañas (1970)” de Martin Ritt con Richard Harris, el cual puede considerarse como la mejor actuación de Connery en un filme dramático con una trama muy interesante y real. 

En sentido general fue casi siempre un protagonista o co-protagonista muy efectivo en filmes de acción, así se le vio en:

Otras actuaciones en su repertorio son:

  • El film de misterio y crimen “Asesinato en el Orient Express (1974)” de Sidney Lumet junto a un buen número de actores/actrices destacados
  • Los filmes de aventura “Robin y Marian (1976)” de Richard Lester con Audrey Hepburn, donde Connery aparece como el viejo Robin Hood,
  • “El viento y el león (1975)” de John Milius con Candice Bergen, donde encarna al mulay Ahmed Muhammed el Raisuly, más conocido como “El magnífico”,
  • “El hombre que pudo reinar (1975)” de John Huston con Michael Caine,
  • El drama “Cinco días, un verano (1982)” de Fred Zinneman con Betsy Brantley,
  • El film de misterio “En el nombre de la rosa (1986)” de Jean-Jacques Annaud con F. Murray Abraham, film basado en la novela del mismo nombre de Umberto Eco
  • El film épico “Los inmortales (1986)” de Russell Mulcahy con Christopher Lambert
  • El drama-film de crimen “Los intocables de Elliot Ness (1987)” de Brian De Palma con Kevin Costner, en una actuación muy convincente como agente de policía y que le valió el reconocimiento de la exigente crítica de cine
  • El film de aventura “Indiana Jones y la última cruzada (1989)” de Steven Spielberg, donde encarna el papel de padre del protagonista, Harrison Ford
  • La comedia-film de crimen “Negocios de familia (1990)” de Sidney Lumet con Dustin Hoffman y Mathew Broderick
  • El film de acción “La caza del octubre rojo (1990)” de John McTiernan, donde Connery funge como el capitán de un submarino que decide disidir
  • El suspense “La casa Rusia (1990)” de Fred Schepisi con Michelle Pfeiffer, film basado en una novela de John Le Carré

En la década de los 90 y en lo sucesivo, protagonizó o actuó en papeles de reparto de:

  • Los filmes de aventura “Robin Hood, príncipe de los ladrones (1991)” de Kevin Reynolds con Kevin Costner, donde Connery interpreta brevemente el papel del Rey Ricardo Corazón de León,
  • “El primer caballero (1994)” de Jerry Zucker con Richard Gere y Julia Ormond, donde encarna al Rey Arturo
  • Los filmes de acción “La roca (1996)” de Michael Bay con Nicholas Cage y Ed Harris,
  • “La trampa (1999)” de Jon Amiel con Catherine Zeta-Jones
  • El drama “Descubriendo a Forrester (2000)” de Gus Van Sant con Rob Brown
  • El film de acción “La Liga de los hombres extraordinarios (2003)” de Stephen Norrington con Naseeruddin Shah.

Obtuvo OSCAR como mejor actor de reparto por “Los intocables de Elliot Ness (1987)”. Nominado para Globo de Oro como mejor actor de reparto por “Indiana Jones y la última cruzada (1989)”. Obtuvo Globo de Oro como mejor actor de reparto por “Los intocables de Elliot Ness (1987)”. En 1972 fue declarado por este certamen como actor favorito y en 1996 recibió el Cecil B. DeMille por su carrera artística.

Nominado para premios BAFTA como mejor actor por “La caza del octubre rojo (1990)”, y como mejor actor de reparto por “Los intocables de Elliot Ness (1987)” e “Indiana Jones y la última cruzada (1989)”. Obtuvo BAFTA como mejor actor por “En el nombre de la rosa (1986)”. Obtuvo premio de oro del German Film Awards por “En el nombre de la rosa (1986)”. 

Obtuvo premio laurel de oro por su actuación en “James Bond contra Goldfinger (1964)” y “Operación trueno (1965)”. Obtuvo premio MTV como mejor dúo con Nicholas Cage por “La roca (1996)”. Nominado para premio Satélite como mejor actor en drama por “Descubriendo a Forrester (2000)”. 

Nominado para premio frambuesa como peor actor de reparto por “Los vengadores (1998)” y como peor pareja junto a Catherine Zeta-Jones por “La trampa (1999)”.

En 1984 fue declarado el Hombre del Año por el Hasty Puddding Theatricals. Obtuvo el premio Amistad de la Ciudad de Edimburgo en 1991. Recibió honores por su Carrera en el 22do. evento Anual del Centro Kennedy en diciembre de 1999. En este mismo año obtuvo un premio similar del ShoWest Convention. Abogó por la independencia de su tierra natal, Escocia.

En resumen, actuó en 94 filmes entre 1954 y 2012, productor de diez y director de un documental.

Escrito por Esteban Hernández el 1 noviembre de 2020, con información consultada en IMDB.com y https://www.cbsnews.com/news/sean-connery-dies-age-90-james-bond-actor/

Cine que enseña, “El Insulto (2017)”

Nadie tiene el monopolio del sufrimiento.”
Dicho por el abogado acusador en el filme

Sencillamente estupendo, interesante, instructivo, todos los calificativos positivos que se puedan dar a un filme como este. No, no piensen que es made in Hollywood, nada de eso, se filmó en el Líbano con actores y director árabes, cuya trama muestra una realidad que en Occidente no se conoce mucho, la discriminación de los palestinos en el país ya mencionado.

Ah, pero la historia está ahí y los palestinos no es que hayan andado con pañitos calientes con los cristianos falangistas libaneses. No, la tercera ley de Newton se demuestra, a una fuerza, otra fuerza. El director-guionista libanés Ziad Doueiri tuvo la idea de presentar una trama a partir de un hecho, a criterio personal, insignificante, a partir del cual el agua fue calentando y luego hirviendo, para terminar en la tragedia de un juicio.

Durante el proceso legal afloran las diferencias de los distintos grupos, los simpatizantes cristianos, muchos de ellos orientados por entes falangistas, y del otro los refugiados palestinos, que más parecían mexicanos ilegales en California, que árabes en un país hermano.

Hay mucha historia, con otros entes fuera siempre listos para dividir y usar ese odio a su favor, los que no se ven en el filme, pero se hace alusión a ellos. Son los mismos que han invadido y ocupado al Líbano varias veces.    

Entre esos bandos existe un rechazo enorme, difícil de eliminar. A cada uno le asiste su razón, cada uno cree ser dueño de su verdad. En estas circunstancias encender la mecha es sumamente fácil. Basta una palabra mal dicha y por ahí todo se incendiará. La hubo, como también hubo una respuesta desagradable, sumamente ofensiva, capaz de hacer arder todo un bosque.

Las leyes pueden servir de apagafuegos, pero no siempre, de no llegarse a un entendimiento. El mismo invasor que afecta a uno, afecta al otro, así este último se resista a reconocerlo como tal.

La película se desarrolla principalmente entre dos procesos judiciales, uno breve y atropellado, pero otro mejor preparado y con argumentos apropiados para cada parte.

Los actores, el libanés Adel Karam, y el palestino Kamel El Basha, ambos actúan a un alto nivel, nada que envidiar a lo que se hace en otras mecas fílmicas. Los dos logran representar con eficiencia los polos beligerantes de la película. Camille Salameh es el abogado acusador, al inicio agresivo, luego se da cuenta de su error y lo rectifica con una clase de historia, de la cual todos podemos aprender.

Salameh cuenta con recortes fílmicos sobre la masacre de Damour, ocurrida el 20 de enero de 1976. Era la OLP palestina, la que atacó a los pobladores del lugar, mayoritariamente cristianos y simpatizantes falangistas. Fue la respuesta a la otra masacre, la de Karantina, que ocurrió dos días antes, perpetrada por la falange y en la que murieron 1500 personas.  

Cuando esto sucede, lo único que queda es un serio resentimiento, que es capaz de provocar pleitos, disturbios en cualquier momento. La vida lo ha demostrado con la masacre llevada a cabo por la falange en Sabra y Chatila durante la Guerra del Líbano en 1982.

Así que, a través de este film, nominado para Oscar como mejor película extranjera en 2918, uno podrá conocer de las relaciones entre palestinos y libaneses, así como parte de la triste historia del Líbano, sin excluir la influencia de Israel y de Ariel Sharon en todos estos desarrollos adversos.

Escrito por Esteban Hernández, el 2 setiembre de 2020, con información consultada en IMDB.com   

La justicia ciega es injusticia, “Han matado a un hombre blanco (1949)”

En cuestiones de vida o muerte, el vocabulario
de un hombre es sumamente limitado.
Pronunciado por el abogado en el film

Sin uno proponérselo, le cae un viejo film en manos con trama muy actual, el cual tiene un título muy directo en español, mientras que su original en inglés es “Intruder in the dust” (Intruso en el polvo), película dirigida por un director destacado, del cual se habla poco en estos tiempos, Clarence Brown, quien nunca obtuvo Oscar, pero le llovieron cinco nominaciones de películas muy aceptadas por la crítica y el exigente público.

Dice la sinopsis que el film se desarrolla en Mississippi, había pensado que era en un pueblo de Tennessee. Sea donde fuera, la discriminación era pan nuestro de cada día. Realmente se rodó en Oxford, pueblo de Mississippi, donde residía el guionista.

La película y guion están basados en una obra del famoso novelista William Faulkner, autor de otros guiones de filmes de reconocida calidad, tales como “Gunga Din (1939)”, “Tener o no tener (1945)”, “El sueño eterno (1946)”, entre muchos otros. Faulkner si es oriundo de Mississippi, por lo que su aporte a la trama del film fue valioso indudablemente.  

Sucede un asesinato de un blanco, enseguida la conclusión acusatoria fue la más simple, lo mató un negro, el que estaba cerca del lugar de los hechos. La horda de blancos de todo el territorio se movió para linchar al piel oscura, asesino y criminal. No hacía falta más prueba, ni argumentos, el negro era el culpable y tenía que pagar con su vida.

El resto de la trama tendrán que verlo en el film, no spoiler es una consigna de este blog. Si se anima a ver esta cinta, la cual está disponible gratuitamente en youtube.com, se dará cuenta de que los problemas raciales que ocurren en estos años son muy similares a los de décadas atrás.

Ese supremacismo de los blancos sea allí o en otros muchos países del planeta es una forma de trato inhumano, que no busca ninguna vía de relación normal. Por suerte, las poblaciones no son homogéneas, suelen tener minorías que se contraponen a esas mayorías y ofrecen una oposición racional. Se trata en algunos casos de personas que no están de acuerdo con la esclavitud, tampoco con la discriminación extrema, pero aceptan la segregación, nada de integración. Otras minorías abogan por una relación normal sin importarles el color de la piel de sus vecinos.

Las actuaciones del boricua Juano Hernández, como negro acusado; de Claude Jarman Jr., el adolescente defensor; David Brian, el abogado supuestamente defensor; y Porter Hall, padre de la víctima, el que como de costumbre encarnó su papel a la perfección, fueron todas de alto nivel, nada que envidiar a las de los protagonistas de películas de mayor categoría.

Escrito por Esteban Hernández, 24 setiembre de 2020, con información consultada en IMDB.com

Un adiós a la gran Olivia de Havilland

Los famosos piensan que pueden estar siempre en la cima,
sin darse cuenta que eso va contra las reglas de la vida.
No es natural estar todo el tiempo en ese sitial.”
Olivia de Havilland

Olivia de Havilland. Cortesía doctormacro.com

El año 2020 pasará a la historia como el año del desastre mundial ocasionado por el covid-19, pero también el año que se ha llevado a dos figuras destacadas del cine de todos los tiempos.

El primero fue el legendario Kirk Douglas, quien falleció el 5 de febrero en Ámsterdam, Nueva York, mientras que la última estrella viviente de “Lo que el viento se llevó (1939)”, Olivia de Havilland, murió en la madrugada del 26 de julio por causas naturales.

De Douglas se ha hablado en múltiples ocasiones en este blog, pero no así tanto sobre Olivia. Sus esbozos biográficos pueden ser encontrados en estas páginas, pero quería referirme a dos aspectos en la vida de Olivia, uno positivo y otro negativo.

El primero de ellos, el positivo, fue el relacionado con la demanda que le hiciera a la Warner Bros. Olivia tenía un contrato de siete años y se quejaba de que la empresa fílmica tenía la costumbre de darle papeles del montón, siempre privilegiando a la destacada Bette Davis. El resultado fue que Olivia estuvo 6 meses sin trabajo, por lo que al terminar el contrato la Warner Bros. le exigió trabajar ese medio año, a lo cual Olivia se negó. El pleito judicial duró 3 años y al final Olivia se alzó con el veredicto favorable de los jueces.

La victoria, conocida como la Ley de De Havilland, significó un cambio, las grandes empresas fílmicas no podrían pausar contratos y luego extenderlos con el alegato de que las condiciones de exclusividad van incluso después de la fecha de término del contrato. Tampoco las actrices/actores estaban obligados a actuar en películas que no fueran de su gusto. Casi todos ellos quedaron agradecidos de por vida al valor de Olivia de interponer demanda a la Warner Bros.

Después de eso, a Olivia le llovieron contratos justos y sus éxitos en el cine fueron notables.

El negativo fue su relación con su hermana, la también actriz Joan Fontaine. Según afirmaba Olivia la rivalidad entre ambas comenzó en su niñez. Olivia era la preferida de su mamá, mientras que Joan siempre estaba por detrás. Mamá estimuló a Olivia para que se hiciera actriz de cine, lo logró a temprana edad. Joan se propuso algo similar y no es que le hubiera ido mal, todo lo contrario.

En 1941 ocurrió un hecho que fue como echarle más leña al fuego, Olivia fue nominada al Oscar como mejor actriz por su interpretación en el drama “Si no amaneciera (1941)”, donde actuara conjuntamente con el famoso Charles Boyer. Para su desgracia ese premio fue a parar a manos de su hermana Joan por el papel en el suspense “Sospecha (1941)” de Alfred Hitchcock.

Después que Joan murió Olivia habló pestes de su hermana, la hizo aparecer como la malvada de la escena. Uno se pregunta, ¿por qué calló y vino a hablar cuando su hermana ya no estaba presente? Puede que tenga razón en algunos momentos, pero no es para creer que Olivia fuera siempre la buena y Joan la malvada.

Otro aspecto negativo de ambas fue que se disputaran a un mismo hombre, como fue el caso del realizador Howard Hughes.

Cuando la madre de ambas murió, el funeral fue organizado por Olivia y Joan no asistió, según ella por no haber sido informada con tiempo de este fallecimiento por parte de Olivia. Este episodio fue el que destruyó toda posibilidad de acercamiento entre ambas hermanas.

A fin de cuentas y dejando atrás este aspecto negativo, la muerte de Olivia significa la desaparición de una grande del cine, a la que se le recuerda y honra por sus actuaciones, que, a muchos, incluido este servidor, nos deleitaron.

Fuentes

Carrasco Lupe. 2020. Olivia de Havilland, el último mito femenino de la época dorada de Hollywood. Vozpopuli, 27 julio. https://www.vozpopuli.com/altavoz/cultura/muere-olivia-havilland-peliculas-joan-fontaine_0_1377162447.html

Hernández Esteban. 2016. Olivia de Havilland cumplió 100 años. Deportescineyotros.wordpress.com. https://deportescineyotros.wordpress.com/2016/07/15/olivia-de-havilland-cumplio-cien-anos/

Madrid José. 2020. Olivia de Havilland contra Joan Fontaine: así habló la actriz de su guerra entre hermanas. Vanitatis, 27 julio. https://www.vanitatis.elconfidencial.com/celebrities/2020-07-27/olivia-de-havilland-muerte-enemistad-joan-fontaine_1227529/

Escrito por Esteban Hernández, 27 julio de 2020.

Rosa Parks y el film “El Largo Camino a Casa (1990)”

La segregación daña física y espiritualmente,
su herida cicatriza en el alma, es un sistema
que siempre mira en la cara al segregado y le
dice: “tú eres menos que… o no eres igual a…
Martin Luther King Jr.

Hace algunas semanas veía un film, “El largo camino a casa(1990)” del director Richard Pearce con protagonismo de Whoopi Goldberg y Sissy Spacek, cuya trama gira alrededor de los hechos ocurridos el 1 de diciembre de 1955, en Montgomery (Alabama, EE.UU.). La cinta refleja la acción de dos mujeres, una afro y otra blanca en apoyo a la rebelión de la población negra, que logró boicotear el transporte público, ya cansados de sentarse siempre en la parte trasera de los buses. El boicot consistió en no montar más los buses de transporte público hasta tanto no se le diera iguales derechos a la población afro de sentarse donde quisieran igual que hacían los blancos.

Ese tipo de rebelión implicaba que la población negra se tenía que mover con sus propios medios. Era la odisea diaria de Odessa Cotter, papel interpretado por Whoopi Goldberg, criada en casa de unos ricachones blancos, donde la Señora es encarnada por Sissy Spacek.

La trama, a entender del que suscribe, está algo edulcorada, ya que Miriam Thompson (Spacek) evoluciona rápidamente a favor de la población negra. Un proceso de concientización muy veloz que está por ver si fue realidad.

Lo extraño de esa película es que la figura central de esta rebelión no es mencionada, que yo recuerde. La historia real cuenta que la ciudadana y costurera Rosa Louise Parks, nacida el 4 de febrero de 1913 en Tuskegee, Alabama, regresaba de su trabajo, subió a un bus y se sentó en la parte trasera como de costumbre, pero ese día los pasajeros blancos parados eran muchos, por lo que el chofer paró el vehículo y ordenó a los negros sentados que cedieran sus puestos a los blancos. No se esperaba el chofer blanco que Rosa Parks se negaría a aceptar su orden.

Ya saben, donde existe segregación y discriminación, la ley injusta se hace sentir, por lo que Rosa fue arrestada, juzgada y luego condenada por haber violado el orden de la ciudad. Law and force era la receta.  

La reacción de la población negra fue contundente, orientada por la Asociación de Mejoramiento de Montgomery, presidida por el reverendo Martin Luther King Jr. Se estableció un boicot por parte de la población negra, la que se movería en sus vehículos, de poseerlos, o irían a pie a sus puestos de trabajos, lo que implicaba largas caminatas, que es lo que trata la película de Pearce.

El boicot duró 382 días, lo que provocó pérdidas económicas a la transportación local de Montgomery. Finalmente, el gobierno norteamericano no tuvo más remedio que echar abajo todas las reglas segregacionistas existentes en el transporte de ese país.

Algunos datos sobre Rosa Parks, era hija de padre carpintero y de maestra. Estudió en la escuela industrial Montgomery Industrial para damas y luego en el colegio estatal para maestros en Alabama. Ya graduada, Rosa se casó con Raymond Parks.

A partir de la lucha iniciada en 1955, Rosa continuó su activismo en favor de la igualdad racial, para lo cual ella y su esposo se trasladaron a Detroit, el llamado motown norteamericano, en 1957. Ocho años después Rosa trabajó para el congresista John Conyers. Fundó en 1977 el instituto de Auto-Desarrollo Rosa y Raymond Parks, el cual promovió el llamado Camino a la Libertad. Este centro creado después de la muerte de Raymond Parks por Rosa, organiza paseos en buses para adolescentes y de otras edades a fin de conocer la historia de la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos.

Rosa tuvo activa participación en la inauguración del Memorial de los Derechos Civiles en Montgomery en 1989. Diez años después el presidente Bill Clinton le otorgó la Medalla de Oro del Congreso. Rosa es siempre muy recordada como una de las grandes activistas del movimiento por los derechos civiles en EE.UU. Su fallecimiento tuvo lugar el 24 de octubre de 2005 en Detroit.

Volviendo al tema de la película, cuyo argumento aborda el conflicto creado por la decidida actitud de Rosa, llama la atención que su nombre no sea mencionado. Al menos, el que suscribe no lo recuerda, y se centra en la actitud de la protagonista principal Sissy Spacek, la señora blanca, la que en horas o días logra conciencia de los desmanes de la discriminación. Se dice que la película está basada en hechos reales, eso es cierto, pero a uno le queda la duda del activismo de esa señora. ¿Acaso el guionista y el director no podían centrar su atención más en el activismo de la población afroamericana?

Cabe aclarar que el guionista de esta película, John Cork, es famoso por sus libretos para James Bonds y el Hombre Araña entre otros. Solo “El largo camino a casa(1990)” aparece en su repertorio como guion de película dramática. A su favor está el hecho de haber nacido y ser criado en Montgomery, Alabama, por lo que conoce de cuna el problema racial existente en esa ciudad de EE.UU.

Fuentes

IMDB.com. El Largo Camino a Casa (1990). https://www.imdb.com/title/tt0100046/reference

Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. 2004. Biografia de Rosa Parks. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/parks.htm, 2 de julio 2020.

UNICEF (s/a). Rosa Parks: Un asiento reservado a los derechos humanos. https://www.unicef.es/educa/blog/rosa-parks-asiento-reservado-derechos-humanos

Escrito por Esteban Hernández, 25 julio de 2020

La ética de un jurado, “Doce hombres en pugna (1957)”

La injusticia, siempre mala, es horrible ejercida contra un desdichado.”
Concepción Arenal (1820-1893, Escritora y socióloga española)

Uno no se cansa de ver los filmes de calidad, sobre todo si los mismos abordan aspectos de actualidad y problemas que afectan a la sociedad.

La noche del 21 de julio LA2 proyectó en pantalla un clásico de todos los tiempos, se trata del drama del director Sidney Lumet, “12 hombres en pugna”, que en España se titula “12 hombres sin piedad”, el cual cuenta con las actuaciones de verdaderas estrellas protagónicas o co-protagónicas como Henry Fonda, Lee J. Cobb, Martin Balsam, Jack Warden, E.G. Marshall, Robert Webber entre otros.  

La película se realizó con pocos recursos, ya que se desarrolló en una habitación casi todo el tiempo, donde un jurado intenta condenar a un adolescente sin entrar en un análisis de la verdadera culpabilidad del supuesto reo. Los jurados llegaron con la idea de terminar rápido, o sea matar y salar, pero encontraron un escollo cuando uno de ellos declaró al reo inocente y expuso cuidadosamente sus argumentos.

Pocos valores daban a la vida de una persona joven, que de ser declarado culpable iría sin más remedio a la cámara de gases. Cuando no se valora correctamente el bien y el mal de una persona, entonces ya uno puede comenzar a poner en duda la ética de los que juzgan. Eso fue precisamente lo que quiso el guionista del filme, Reginald Rose, reflejar. Los elementos de la trama fueron tomados de un proceso similar, de ocho horas de duración, en el cual Rose tuvo la oportunidad de participar como Jurado.

Lo interesante de la película es como poco a poco se van desgranando los elementos que podrían culpar o inculpar al reo, trabajo que en la corte no se llegó a realizar y que puso en tela de juicio el pobre papel del abogado defensor designado para el reo.

Los sentimientos de los jurados son importantes en estos casos. A una persona llena de prejuicios le resulta difícil llegar a conclusiones justas, a una persona que discrimina, otro tanto. Sin embargo, lo penoso es que lograr conciencia sobre la vida de un hombre fue una labor ardua de parte de quien objetó la culpabilidad. Él podía estar equivocado, pero sus méritos radican en su análisis, donde siempre puso por delante la vida del adolescente.

De cierta forma, la trama nos hace pensar en la injusticia de la pena capital, más aún cuando se trata de una vida joven, alguien a quien se puede reeducar. Privar la vida a cualquier ser en el mundo es algo que se sale de las normas de humanidad en las sociedades modernas. En el caso de los EE.UU. se sabe que muchos han sido injustamente castigados con la pena capital.

Ahí radica el valor de esta película y por lo que no cansa verla repetidamente. Lo que era injusto en la década de los 50, sigue siéndolo en el nuevo milenio. La injusticia perdura y las penas capitales no han desaparecido. Muchos países aún las practican sin ninguna piedad.

Escrito por Esteban Hernández, 22 julio de 2020, con información consultada en IMDB.com y https://www.britannica.com/biography/Reginald-Rose

“El caso 880 (1950)”, coincidencia con un hecho actual

Si Ud. quiere paz, trabaje por la justicia
Papa Pablo VI

La desgracia ocurrida en Minnesota con el ciudadano afro-estadounidense George Perry Floyd Jr. en el curso del año 2020 me hizo recordar esta película (Mr. 880 como título original), híbrido de suspense y comedia, dirigido por Edmund Goulding, que tiene algunas similitudes con el hecho actual, con la diferencia que el posible reo en el filme era un hombre blanco y viejo de 73 años, cuyo papel interpretó Edmund Gwenn, que venía de ganar Oscar como mejor actor de reparto por su actuación en la comedia-drama “De ilusión también se vive (1947)”.

De George Floyd la policía local sospechó que intentaba pagar con un billete falso de 20 dólares, mientras que William “Skipper” Miller, el personaje encarnado por Gwenn, falsificaba regularmente billetes de un dólar. Su trabajo era secreto, solo él conocía del mismo, lo que obligó a los aparatos judiciales y policiacos a montar toda una investigación para poderlo identificar, cuyo resto de la trama no voy a relatar más para que los espectadores no pierdan el interés de ver un filme muy entretenido, uno de las tantas cintas en blanco y negro, que enriquecieron la época dorada del cine de Hollywood.

Burt Lancaster es el encargado de la investigación, a la cual se le prestaba toda la debida atención. Imagínense el gasto incurrido para pescar a un hombre falsificador de billetes de 1 dólar. Claramente no había rentabilidad, era más lo que se gastaba investigando, que lo que el pobre viejo hacía y no para lucrar sino para sobrevivir.

La tónica romántica y de ternura fue puesta por Dorothy McGuire, nominada anteriormente para Oscar como mejor actriz principal por su actuación en el drama “La barrera invisible (1947)”.

Así que hubo coincidencias con sus diferencias entre lo ocurrido realmente a Floyd, hombre de piel oscura, y lo que, a Miller, hombre blanco, le llegó al final de la película. A Floyd lo redujeron hasta matarlo ahogado, “Skipper” Miller tuvo otra suerte sin ningún maltrato. Para dicha del actor Gwenn, esta nueva actuación le valió un segundo Oscar en igual categoría, actor de reparto.   

Escrito por Esteban Hernández, 16 junio de 2020, con información consultada en IMDB.com

“Yao (2018)”, para conocer algo del Senegal

África tiene un aura especial y la tersura de un sueño infantil.”
Javier Martínez Reverte (1944, escritor español)

No son muchos los que conocen el mundo del África al sur del Sahara, su forma de vivir y de pensar. Viven en la pobreza, muchas de esas familias con pocos recursos para poder comer el mínimo indispensable diariamente, aun así, ellos poseen eso que se llama resiliencia. Adaptados a los males dejados por siglos de dominación colonial, a los que se suma la corrupción e ineficiencia de muchos de sus autoridades, logran un equilibrio de vida, que les deja tiempo para poder disfrutar algunas pequeñas cosas.

El autor viajó varias veces al Senegal, incluso conoce bien los parajes de la frontera de este país con Mauritania y del río Senegal, por lo que ver esta película fue como recordar realidades vistas anteriormente, desconocidas en los países desarrollados. La peli se presenta como una fábula con sus ingredientes bien añadidos de las costumbres de los grupos étnicos que componen al Senegal.  

Todo gira alrededor de un viaje de un famoso actor francés de origen senegalés, que viaja a la tierra de sus ascendentes, así como un niño de una aldea al norte del país, quién por sus grandes simpatías con este actor, decide escapar de casa para encontrarlo en la capital. A partir del encuentro comienzan a sucederse eventos inesperados o desconocidos para el actor, hombre que en realidad desconocía la cultura de sus ancestros.

Lo mejor de la película es que refleja la hospitalidad de su pueblo, la forma tan libre de vivir, no muy dados a preocuparse mucho del tiempo, también la maldad que se genera en algunos para hacerse de forma engañosa de lo que no se tiene, el comportamiento de la policía, las creencias locales, sus ritmos. Un filme hecho con muchos pedacitos veraces de lo cotidiano.

La peli, dirigida por Philippe Godeau y de producción francesa, cuenta con el protagonismo del actor afro-francés Omar Sy, quien probablemente se interpreta así mismo; el niño Lionel Louis Basse, quien encarna el papel de Yao; y la bailarina oriunda del vecino Mali, Fatoumata Diawara, en el papel de Gloria.

Yao es un entretenimiento cultural, el que adentra al espectador en un país, donde viven varios grupos étnicos y se hablan unas siete lenguas locales, además del francés, idioma oficial.  

Escrito por Esteban Hernández, el 8 junio de 2020, con información consultada en IMDB.com

 

El polémico actor Jon Voight

Viviremos para ver al Sr. Obama como presidente,
viviremos entonces una era socialista que
América no había visto antes, en la que nuestro
país se debilitará en todos los sentidos.”
Jon Voight

Voight en una escena de El regreso 1978

Jon Voight en una escena de “El regreso (1978)”

El actor de referencia es, sin lugar a dudas, una representación de lo más ultraconservador en el mundo del cine estadounidense. Conocido es por sus posiciones extremas y agresivas con todos aquellos que no piensen como él.

Su biografía nadie la quiere escribir en IMDB.com, así que a retazos se describe lo que existe sobre este actor. Primero ver los orígenes del padre de Angelina Jolie. Jonathan Vincent Voight nació el 29 de diciembre de 1938 en Yonkers, estado de Nueva York, EE.UU., hijo de padre golfista profesional, descendiente de familia eslovaca, y de madre, hija de alemanes. Cursó estudios en la primaria y en la Escuela Superior del Arzobispado de Stepinac, White Plains. Terminó escuela en 1956, se matriculó en la Universidad Católica de America en Washington, DC, donde se estudió artes, lo que terminó en 1960. Posteriormente decidió ir a residir a Nueva York. Según Voight afirma, en su vida mucha influencia ha ejercido las enseñanzas católicas recibidas, las que inicialmente en su juventud no fueron muy tomadas en cuenta.

Sus habilidades histriónicas han quedado bien expuestas en pantalla. Entre las más famosas están “Cowboy de medianoche (1969)” del director John Schlesinger, película en la que actuó con el pequeño gigante de la pantalla, Dustin Hoffman, que le valió Oscar al director y nominaciones como mejor actor para él y Hoffman. Sencillamente sus interpretaciones fueron excelentes, la de él, como todo un “guajiro” tejano (vaquero) aparecido en Nueva York, donde quiso abrirse paso para ganar más dinero y poder dejar atrás el mundo del que venía. Poco después interpretaba el papel de un joven rebelde, incitador de revueltas en el drama “The revolutionary (1970)” (El revolucionario) de Paul Williams, en la que también actuó Robert Duvall. La peli venía muy adaptada a su época, era cuando Europa estaba convulsa con las manifestaciones de jóvenes en sus calles. Se le recuerda protagonizando “Odessa (1974)” de Ronald Neame, con trama de la novela antifascista del mismo nombre del escritor Frederick Forstythe, donde también actúan María y Maximilian Schell. Mejor aún, su interpretación de Luke Martin, hombre que regresó invalido de la guerra en el Vietnam, en el drama “El regreso (1978)” de Hal Ashby, en el que actúa Jane Fonda como el amor de su vida, mientras Bruce Dern, es el marido, oficial ultraconservador, quien no acepta las figuras rebeldes con el sistema imperante. Franco Zefirelli lo llevó a protagonizar “Campeón (1979)”, trama sobre un boxeador, deporte que siempre ha sido la predilección de Voight. Su protagonismo del filme de acción “El tren del infierno (1985)” fue realmente bien recibido por espectadores y crítica. No menos famosa fue su actuación en la serie “Regreso a Paloma Solitaria (1993)”, que Voight protagonizó, al igual que su actuación en el drama histórico “Rosewood (1997)” de John Singleton.

Su breve interpretación del presidente Roosevelt en “Pearl Harbor (2001)” fue meritoria, la escena en que aparece declarando la guerra a Japón fue muy convincente. Resultó ameno su desenvolvimiento en la película “Ali (2001), la que gira alrededor de la figura del gran campeón Muhammad Ali o Casius Clay. Encarnó el papel del Papa Juan Pablo II en la miniserie televisiva del mismo nombre en 2005.

Sin embargo, se puede decir que en las décadas iniciales de su carrera en cine mantuvo una actitud muy diferente a la actual. Él mismo afirma que se equivocó con Vietnam, donde erróneamente achaca los muertos asesinados por el régimen de Pol Pot en Camboya a los vietnamitas. Enreda con falsos argumentos lo ocurrido en Camboya bajo ese régimen fascista. La guerra en esa parte del planeta fue por la independencia de tres de sus naciones, Vietnam, Camboya y Laos, los otros actores en esa confrontación eran foráneos invasores, esa es una verdad, guste o no. Lo ocurrido después de la independencia en Camboya es lo mismo que ocurrió en Ruanda, donde las causas hay que encontrarlas en el odio tribal o en las diferencias políticas entre las partes que obraron en la lucha independentista, en ninguno de los casos se puede aprobar el genocidio, pero tampoco achacarlo a lo que no es.

Cada cual puede tener su posición política, la que debe ser respetada. Voight escogió su camino. Votó abiertamente a favor de George W. Bush, apoyó la candidatura de Rudy Giuliani para presidente, puesto que al final ocupó John McCain por el partido republicano, ha atacado repetidamente sin piedad al ex-presidente Barack Obama, nada de lo que dijo sobre él se cumplió, así que carece de condiciones de profeta, luego se erigió en uno de los entes que más ha alabado a Donald Trump, al que compara con Abraham Lincoln. Si así lo piensa, es su derecho, guste o no.

Sucede que el respeto tiene que ser reciproco, algo que Voight no parece verlo así. Uno de los mayores críticos de Donald Trump ha sido el actor Robert De Niro, lo ha hecho despiadadamente, algo que seguramente no ha gustado a los electores del magnate neoyorquino, entre ellos Jon Voight, quien afirma que las posiciones de Robert le avergüenzan y que se equivoca.

Desde el 2000, Voight funge como consultor del Museo del Holocausto en Florida, positivo en este caso, pero está su posición sobre el conflicto Palestino-Israelí, donde se sitúa de lleno de la parte israelí y de una forma nada aceptable, pues hay afirmaciones que no ayudan a propiciar la paz, que es lo que se necesita en esa parte del Medio Oriente. La actriz Penélope Cruz y el actor Javier Bardem, ambos españoles, no dudaron en calificar de genocidio la injerencia del ejército israelí en la franja de Gaza, algo que está muy al descubierto y descrito por la prensa internacional. Otros tantos actrices y actores han respaldado esas declaraciones y solicitaron alto al fuego. Eso no es ninguna falta de respeto al pueblo israelí, algo que así no lo entendió Voight, quien afirmó que las declaraciones de Cruz-Bardem incitaban al antisemitismo, algo realmente muy lejano de la realidad. Sin embargo, la voz de Voight no se oye cuando suceden actos de tiroteos injustificados en su país o cuando asesinan a negros en las calles, como es el caso reciente de George Floyd en Minneapolis. Todavía uno se pregunta que le indujo a actuar en “Rosewood (1997)”.

Lo que se aplica para uno, se debe aplicar para otros, sencillamente Voight debe reflexionar un poco más lo que opina y respetar el criterio de los demás. A él puede no interesarle las vidas de los palestinos que mueren en esos ataques, incluyendo niños, no así a otras estrellas del cine. Es su posición la que no ayuda a resolver pacíficamente este conflicto.

Donald Trump le confirió una condecoración por sus méritos artísticos, los que son innegables. La ceremonia de premiación tuvo lugar el 23 de febrero de 2018 en Mar-a-Lago, en Palm Beach (sur de Florida), club privado de Trump. pero resulta que sus verdaderos honores como actor y de parte de la exigente crítica del cine, los recibió por papeles que nada tienen que ver con la figura del actual Jon Voight.  Por el filme “El regreso (1978)”, el de la guerra en Vietnam, recibió Óscar y Globo de Oro al Mejor actor, y mejor interpretación masculina el Festival de Cannes. Otro Oscar obtuvo por “El tren del infierno (1986)”.

Mucho se ha hablado sobre sus divergencias con su hija, la actriz Angelina Jolie, que debe entenderse como problemas de familia, que nada interesan al que suscribe.

Fuentes

Anon. 2014. Jon Voight acusa de antisemitas a Javier Bardem y Penélope Cruz. El País, 4 ago. https://elpais.com/elpais/2014/08/04/gente/1407152040_755163.html

Anon. Jon Voight. IMDB.com. https://www.imdb.com/name/nm0000685/?ref_=fn_al_nm_1

 

Escrito por Esteban Hernández, 24 de mayo 2020

 

“La llamada de lo salvaje (2020)”

Las historias más bellas siempre
comienzan con destrucción.”
Jack London

La llamada de lo salvaje afiche

El filme de referencia, The call of the wild en su título original, está basado en una famosa obra de Jack London y que ha sido llevada al cine en varias ocasiones, pero todos sabemos que una cosa es el libro y otra es el filme. Sin embargo, esta vez les puedo asegurar que, si existe versión más parecida al libro, esta se aproxima en más de un 95%. Así que, ante todo, hay que felicitar al director Chris Sanders por esta realización tan similar a la obra de London.

En todo filme los protagonistas son seres humanos, en este caso los aplausos son para un perro, Buck, como en la novela, el cual tiene que luchar contra innumerables vicisitudes al ser llevado por ladrones al mismo Yukón de Alaska. Este can es un cruce de San Bernardo y de Collie escocés, el cual vivía en Santa Clara, California, como todo un bitongo en casa de gente adinerada y un buen día unos rufianes vieron en él la oportunidad de hacer algún dinero y mandarlo al norte frío y nevado.

No es para describir toda la peli, la realidad es que la interpretación del perro es de lo mejor que uno pueda ver en pantalla. Es un perro con sentimiento e hiperinteligencia. Sus movimientos, reacciones y decisiones parecen ser de un ser humano y no de un animal. Lo mejor es la interpretación del perro, aunque puede que haya sido más de un perro con igual cruce el que haya actuado, algo que quien suscribe desconoce. Como se trata de una peli, todo vale a fin de que la misma sea lo más fiel a la novela y logre el debido impacto en el espectador.

Entre los actores estaban Harrison Ford, con una excelente actuación; el afro-francés Omar Sy, igualmente muy bien ajustado al rol concedido; la canadiense Cara Gee, la que luce como una descendiente de esquimal en el filme; y otro inglés, el malvado Dan Stevens. Todos ellos lograron complementar el éxito de la peli, donde, repito, el perro fue el protagonista y debería ser quien opte por el Globo de Oro y el Oscar al mejor actor, ¿por qué no? Tampoco se puede dejar de mencionar a los perros del trineo y a los lobos de las áreas circundantes, donde cada uno jugó su papel para dar más colorido a esta cinta.

Este es un filme para todas las edades y muy aconsejables para niños mayores de 7 años. La violencia existente no llega a ser la desquiciante de las películas actuales, aparte de ser poca, no hay escenas porno de ningún tipo y si mucha interacción positiva entre la mayoría de los personajes y el perro Buck.

 

Escrito por Esteban Hernández, 11 mayo de 2020

“Crown heights (2017)” y cómo condenar a un inocente

Donde no hay humanidad, no hay justicia.”
Abhijit Naskar (1991, India, neurólogo y escritor)

Crown heights

El título de este film, dirigido por Matt Ruskin, responde al de un barrio céntrico de Brooklyn, Nueva York, que, por lo visto, está muy poblado de afro-estadounidenses y de otros provenientes de Haití, Trinidad y otras islas del Caribe.

La trama no es muy complicada, es tomada de hechos reales, que una vez más demuestran las enormes debilidades del sistema judicial y penitenciario de un país.  Una vez más queda claro el nivel de pobreza y miseria de algunas de estas familias negras, las que sobreviven como medios de distribución de drogas en muchos casos. La peli sugiere que los casos de homicidios hay que cerrarlos como sea, así sean inocentes los condenados culpables. Según una estadística aparecida al final del film, hay más de 2.5 millones de presidiarios en EE.UU., de los cuales, se estima 120 mil son inocentes. Imaginemos a un inocente condenado a cadena perpetua, ¿quién le devuelve la vida perdida en prisión cuando se demuestre la injusticia? Eso, si se llega a demostrar, lo cual no parece siempre muy probable.

La corrupción policial, por un lado, los jueces entregados a falsas pruebas y a procedimientos dudosos de verificación, donde una palabra mal utilizada sin intenciones se puede convertir en caso de perjurio, todo eso demuestra que hay muchas cosas que no funcionan bien. A ello hay que sumar el régimen carcelario, de espanto, cuando las zurras a los presidiarios pueden ser incontenibles y terminan con aislamiento severo del reo golpeado.

De esta película ni se habla, sus actrices y actores no son muy conocidos, su trama es un clavo duro de asimilar para los que proclaman la existencia de otro ambiente agradable e irreal. Condenamos las tiranías y las dictaduras sin piedad, algo muy justo, pero no queremos aceptar las imperfecciones de la llamada democracia, nos da miedo hablar al respecto cuando se trata de groseras violaciones de los derechos humanos.

Es de felicitar al director y al resto del equipo que realizó esta película. Más cinematografía seria y basados en la realidad es lo que la humanidad necesita, y no la caterva de filmes de acción o ciencia ficción sin sentido que en la actualidad se producen y no enseñan nada.

 

Escrito por Esteban Hernández, 20 abril de 2020

Chuck Connors, pelotero y actor de cine

No quiero que mis hijos crezcan con la idea que no
hay nada destructivo este mundo. Quiero que ellos
sepan que hay bueno y malo, que pueden afectar nuestras
vidas fisicamente, como es el caso de las armas que matan y
las drogas dañinas para todos, por lo que no todo significa
que estemos bien.”
Chuck Connors

Chuck-Connors-Rifleman-Comic

En el béisbol cubano se vio jugar a la figura del gigante Chuck Connors, medía 196 cm., defendiendo la primera base del Almendares, equipo que se coronase campeón en las temporadas de 1948-49 y 1949-50, así como en la Serie del Caribe de 1949 en la Habana. Dos años después de jugar en Cuba, Connors se convirtió en actor de cine para luego convertirse en héroe de la serie televisiva “El hombre rifle (1958-63)” encarnando el papel de Lucas McCain.

Veamos algunos datos biográficos de este pelotero-actor. Kevin Joseph Aloysius Connors nació en Brooklyn, Nueva York, hijo de padres irlandeses, inmigrantes del Dominio de Terranova, Canadá. Su padre era estibador en los muelles de la Gran Manzana y su madre, ama de casa. Lógicamente, era una familia católica, y Chuck fungió como monaguillo en la Basílica Nuestra Dama de la Ayuda Perpetua en su barriada.

Mientras cursaba estudios primarios y secundarios, mostraba sus habilidades en el deporte. Logró destacarse tanto en baloncesto como en béisbol, por lo que no le fue difícil obtener beca para la Universidad de Seton Hall, en South Orange, estado de Nueva Jersey. Esos estudios fueron detenidos cuando se alistó en las fuerzas armadas en 1942, donde fue instructor de tanques de guerra en Fort Campbell, Kentucky, y después en West Point, Nueva York.

Ya libre de su servicio en las fuerzas armadas, Connors comenzó a jugar baloncesto con el recién estrenado equipo Boston Celtics de la NBA, pero su pasión era el béisbol y los Dodgers, por lo que en cuanto lo firmaron, abandonó el deporte de las canastas para entrenar y jugar con los Dodgers Newport News de la Liga Piedmont (clase B).

Chuck Connors basketball

Es prudente aclarar que profesionalmente Connors ya había jugado béisbol con los Dodgers Newport en 1940, que entonces eran parte de la Liga Nordeste Arkansas (clase D) y con los Marineros Norfolk en 1942 de la misma liga Piedmont.  Su llegada a Grandes Ligas ocurrió con los Dodgers de Brooklyn en 1949, con una sola vez al bate sin consecuencias. En la temporada de 1951, regresó, pero para jugar con los Cachorros de Chicago, participando en 67 juegos, y promediando .238 al bate, con 8 extrabases, incluido par de jonrones. En la siguiente temporada, jugó regular para los Angelinos de los Ángeles de la Liga Costa del Pacífico (AAA), con un desenvolvimiento modesto ofensivamente.

Chuck Connors, en la temporada de 1948-49 de la Liga Cubana, bateó para .257, con 15 extrabases y 35 empujadas. En la I Serie del Caribe (1949) en la Habana su bateo fue desbordante, lo que se evidencia con el astronómico promedio de .409, además de co-liderar en dobles (3) y empujar 5 carreras. En 1949-50 bateó mucho en el inicio de la temporada, pero luego hubo un notable descenso y fue mandado a casa antes de la Serie del Caribe debido a bajo rendimiento. Así y todo, tuvo mejor promedio de bateo, .287, pero con menos extrabases y carreras empujadas, 10 y 17, respectivamente.

Este pelotero-actor clasifica como uno de los doce deportistas que han logrado jugar en las ligas máximas de dos deportes muy populares en EE.UU. como la NBA y la MLB.

Chuck Connors baseball

Su paso por el mundo del cine comenzó en 1952, cuando actuó como capitán de policía en la comedia “La impetuosa” de George Cukor protagonizada por dos grandes de la pantalla, Katharine Hepburn y Spencer Tracy. Luego actuó como actor de reparto, a veces no acreditado, en filmes o seriales para la TV, como filmes para el cine. Muchas veces interpretó papeles de villano o tipo duro. El que suscribe le recuerda así en algún que otro capítulo de “La Ley del Revolver (1956)”, pero logró su apogeo cuando encarnó a Lucas McCain como hombre rifle en el serial del mismo nombre desde 1958. Su carrera se extendió sin glorias hasta después de su muerte, siempre en filmes o seriales.

En resumen, actuó en 136 títulos entre 1952 y 1992. Dirigió una película en 1982, “Había una pequeña niña”, y escribió guiones para su serial de Hombre Rifle. Su fallecimiento ocurrió el 10 de noviembre de 1992 en Los Ángeles, California, producto de cáncer pulmonar y neumonía.

 Fuentes

Anon. Chuck Connors. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/c/connoch01.shtml

Anon. Chuck Connors. IMDB.com. https://www.imdb.com/name/nm0175200/?ref_=nv_sr_srsg_0

Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. pp. 306-324

 

Escrito por Esteban Romero, 18 abril de 2020

José Ferrer, un buen actor-director caribeño en el cine de todos los tiempos

La verdad es que hice buenas actuaciones
en los 50, luego me fui en caída libre.”
José Ferrer

Charles Bickford izq. con José Ferrer en Vorágine (1949)

José Ferrer yace en cama y Charles Bickford aparece a la izquierda en “Vorágine (1949)”. Cortesía doctormacro.com

En el cine de Hollywood, los actores latinos han sido tratados muchas veces como mercancía sexual. Basta mencionar los nombres de los actores mexicanos Gilbert Roland y Ricardo Montalbán para uno darse cuenta. Incluso otros estadounidenses, pero de origen latino, como César Romero y Mel Ferrer, han sido incluidos en esa lista de machos atractivos, muy usados en el cine con fines de atracción, al menos mientras fueron jóvenes.

En este artículo se hablará de un latino, caribeño para ser más específico, pero que distaba mucho de ser el latin lover gustado en Hollywood. Se trata de un actor, también director, que realmente tenía una extraordinaria capacidad histriónica, que logró éxitos en el teatro como en el cine en el pasado.

Su nombre es José Vicente Ferrer de Otero y Cintrón, más conocido como José Ferrer, nacido el 8 de enero de 1912 en Santurce, Puerto Rico, a quien se le puede considerar como el mejor actor-director del área del Caribe que haya pasado por Hollywood, muy recordado por sus interpretaciones en papeles de villano en varios filmes de acción-aventura o incluso en dramas. Ferrer era hijo de padre abogado y se dice que su abuelo paterno fue uno de los que apoyó las luchas independentistas en Puerto Rico. Cuando el niño José tenía 2 años, su familia decidió trasladarse al territorio de los EE.UU., concretamente a Nueva York. Sin embargo, su educación primaria y secundaria tuvo lugar en Rolle, Suiza, por lo que es de suponer que el joven José haya aprendido francés y alemán, además de haber cursado clases de piano. Luego pasó estudios universitarios, arquitectura en este caso, en la Universidad de Princeton, que concluyó en 1933. No está claro por qué escribió una tesis sobre el naturalismo francés y el arte literario de la naturalista española Emilia Pardo Bazán (1851-1921).

En su tiempo en universidad no descuidó su interés por la música, fundó la orquesta José Ferrer & his Pied Pipers (Gaiteros de varios colores), donde lo mismo tocaba el piano, el clarinete y el saxofón, o cantaba, y dirigía su grupo musical.  Su estrecha relación con la música lo acompañaría a través de su carrera, facilitando su entrada al mundo del teatro. Su inclinación por las artes lo llevaron a cursar estudios de literatura y lenguas romances en la Universidad de Columbia.

Su vocación artística incluía la interpretación, en 1934 debutó como actor en un teatro de Long Island. Luego fue reclutado por el director del Suffern Country Playhouse. Su debut en Broadway fue en 1935, en la obra “A slight case of murder” (Un caso ligero de asesinato), el cual se reprodujo 69 veces en teatro. Luego actuó con éxito en las obras “Brother rat” (Hermano rata), “Charley’s aunt” (La tía de Charley), interpretó el papel del villano Yago en “Otelo” y el de Cyrano de Bergerac, que le valió un premio Tony como mejor actor. Toda esta labor teatral se desarrolló durante más de una década, hasta 1948.

En el cine, algo viejo, tenía 35 años, debutó en el drama “Juana de Arco (1948)” de Victor Fleming con Ingrid Bergman, donde interpretó el papel del rey Carlos VII de Francia, el delfín, o sea el villano monarca, al que Juana de Arco sirvió en vida. Su actuación convenció, al extremo de obtener nominación para Oscar como mejor actor de reparto. A continuación, encarnó el papel del cínico y perverso hipnotista David Korvo en el film de cine negro “Vorágine (1949)” de Otto Preminger y protagonizado por Gene Tierney y Richard Conte, pero donde la mejor actuación realmente corrió a cargo de Ferrer. Su perversidad encubierta supo reflejarla magistralmente en su papel. A continuación, actuó en el drama “Crisis (1950)” de Richard Brooks con Cary Grant, donde interpretó el papel de un dictador latinoamericano, de nombre Raoul Farrago.

Protagonizó “Cyrano de Bergerac (1950)” de Michael Gordon, donde una vez más encarnó el papel del famoso poeta y espadachín, cuya actuación le mereció Globo de Oro y el Oscar como mejor actor, primero obtenido por actor latino en Hollywood. A pesar del éxito de Ferrer, la película dejó pérdidas. La estatuilla de mejor actor fue donada a la Universidad de San Juan por el agraciado, la cual fue robada cuando este centro docente estaba en renovación.

El actor-director John Huston le dio el papel principal, el del pintor Henri de Toulouse-Lautrec, futuro Conde, a Ferrer en la película biográfica “Moulin Rouge (1952)”. Ferrer preparó unas almohadillas que le ayudaron a caminar de rodillas en varias escenas. Por esta formidable actuación recibió una nueva nominación de Oscar como mejor actor, que incompresiblemente se le otorgó a Gary Cooper por su casi silenciosa actuación en el oeste “Solo ante el peligro (1952)”.

“Miss Sadie Thompson” o “La bella del Pacífico (1953)” de Curtis Bernhardt y protagonizado por la estelar Rita Hayworth, fue la primera incursión de Ferrer en película musical, algo que le venía muy bien debido a sus dotes como músico.

Otra actuación para recordar tuvo en el drama-film bélico “El motín del Caine (1954)” de Edward Dmytryk con Humphrey Bogart, Fred MacMurray y Van Johnson. Mucha gente habla de las actuaciones de Humphrey Bogart, a veces sin mencionar esta, donde el gran actor se lució con un papel que no dejó dudas de su capacidad histriónica, pero sucede que a Ferrer le tocó interpretar el papel de un abogado defensor militar, lo que hizo con su maestría acostumbrada. Si bien no hubo nominación para Oscar, los premios BAFTA le nominaron como mejor actor extranjero por esta película.

Nuevamente en el mundo musical, interpretó el papel del compositor estadounidense Sigmund Romberg en el drama “Profundamente en mi corazón (1954)” de Stanley Donen con Merle Oberon. Le siguieron principalmente dramas de su propia dirección, como “The shrike (1955)” (El alcaudón) con June Allyson, “The great man (1956)” (El gran hombre) con Dean Jagger, “Yo acuso (1958)” con Anton Walbrook, donde interpreta el papel del Capitán Alfred Dreyfus, y la comedia “The high cost of loving (1958)” (El alto costo de amar) con Joanne Gilbert. Igualmente dirigió en ese período el filme bélico “El infierno de los héroes (1955)” con Trevor Howard.

En la década de los 60, sus actuaciones fueron mucho menos notables que en los 50. Así actuó en papeles de reparto:

  • Del drama “Return to Peyton Place (1961)” (El regreso a Peyton) de su dirección con Jeff Chandler y Eleanor Parker
  • Del drama –film aventura “Lawrence de Arabia (1962)” de David Lean con Peter O’Toole, Alec Guinness, Omar Sharif y Anthony Quinn, cuyo papel Ferrer entendió como su mejor actuación en cine
  • De los dramas “La historia más grande jamás contada (1965)” de George Stevens con Max Von Sydow,
  • “El barco de los locos (1965)” de Stanley Kramer con Vivien Leigh y, Simone Signoret,
  • “Cervantes (1966)” de Vincent Sherman con Gina Lollobrigida y Louis Jourdan,
  • “Españolear (1969)” de Jaime Jesús Balcázar con José Alfayate y Rafael Anglada

También en ese período protagonizó:

  • El drama “El fugitivo del tren de Berlín (1963)” de Rolf Hädrich, película que versa sobre el espionaje entre las dos Alemania entonces existentes.
  • La comedia “Enter laughing (1967)” (Entrar sonriendo) de Carl Reiner con Shelley Winters

En lo sucesivo hasta el final de su carrera, actuó:

  • En papel secundario del drama “Paco (1975)” de Robert Vincent O’Neill con Richard C. Adams y Salvatore Basile
  • Protagonizó el drama “Forever young, forever free (1976)” (Eternamente joven y libre) de Ashley Lazarus con Karen Valentine
  • En papeles de reparto del drama “El viaje de los malditos (1976)” de Stuart Rosenberg con Faye Dunaway y Lee Grant
  • Del film de horror “La centinela (1977)” de Michael Winner con Chris Sarandon y Cristina Raines, filmes en los que Ferrer interpreta el papel de sacerdote
  • Del drama “Fedora (1978)” de Billy Wilder con William Holden y Marthe Keller
  • De las comedias “La comedia sexual de una noche de verano (1982)” dirigida y protagonizada por Woody Allen con Mia Farrow,
  • “Soy o no soy (1983)” de Alan Johnson con Mel Brooks
  • Del film de acción “Dune (1984)” de David Lynch con Francesca Annis y Leonardo Cimino
  • Su última presentación en la gran pantalla, en el film de crimen “Laam Gong Juen ji Faan Fei jo fun wan” (1992) (la leyenda de Nam Kong) del director Lawrence Ah Mon con Charles Heung.

Ferrer actuó en varias obras y series televisivas, entre ellas:

  • Los dramas “Gideon’s trumpet (1980)” (La trompeta de Gedeón) de Robert E. Collins con Henry Fonda,
  • “Blood and orchids (1986)” (Sangre y orquídeas) de Jerry Thorpe con Kris Kristoferson
  • El serial comedia “Newhart (1982)” de Barry Kemp

También continuó a la par su carrera en el teatro. También dirigió otros dramas, como:

  • “La feria del estado (1962)” con Pat Boone y Bobby Darin
  • El film para la TV “A conflict of interest (1982)” (Un conflicto de interés) con Ed Binns y Sidney Eden

Su hijo, Miguel Ferrer es también actor, y José es tío político del actor George Clooney.

Ferrer fue el primer actor en recibir la Medalla Nacional de Artes de los EE.UU. en 1985. En resumen, actuó en 121 películas entre 1948 y 1991, director de siete y guionista de un film.

 Fuentes

Anon. Jose Ferrer. IMDB.com. https://www.imdb.com/name/nm0001207/?ref_=fn_al_nm_1

Lechner Ernesto. 2018. José Ferrer, polifacético. AARP, 12 oct. https://www.aarp.org/espanol/entretenimiento/cine-y-television/info-2018/jose-ferrer-pionero-hispano-hollywood-ernesto-lechner.html

 

Escrito por Esteban Hernández, 10 abril de 2020

“Fences (2016)”, triste realidad

La segregación racial debe verse como lo que es,
un sistema diabólico y una nueva forma de esclavitud
encubierta con algunas sutilezas complejas.”
Martin Luther King

Fences

En este mundo nadie sabe mejor que es la segregación racial, que aquellos que la sufren o la sufrieron. Saber que uno es rechazado por el color de la piel y que se vea sometido a la pobreza o a los peores empleos, es algo que golpea mentalmente a las personas oprimidas hasta el día de su muerte.

Este filme dirigido y protagonizado por Denzel Washington con trama de August Wilson nos muestra un poco de la vida de los pobres negros en una barriada de EE.UU. El título en inglés significa Cercas o Vallas, cualquiera puede pensar que se llama así por una valla de madera en construcción en la casa, donde se desarrolla el filme, pero en realidad se trata de una metáfora muy bien utilizada. En un ambiente de pobreza, como el que viven o vivieron miles de familias afro-estadounidenses, muchos terminan en la cárcel acusados de robos, los que cometen realmente para comer, otros sirven de instrumentos de venta y distribución en el narcotráfico, servicio que realizan por unos centavos, cuya tajada gorda es para la mafia, la que a su vez financia las campañas electorales de varios alcaldes, representantes y senadores. Las oportunidades laborales se limitan al deporte, muy segregado hasta finales de la década de los 40; a la música, algo que les nace y lo realizan muy bien, o a los trabajos más duros y sucios que se puedan tener, como es el de basurero por unos centavos nuevamente.

Esta realidad se muestra en la cinta fehacientemente. Sin embargo, la trama trata de entrar en el pensamiento de los afectados, su comportamiento con los suyos, sus virtudes y sus defectos, en definitiva, un argumento que hace reflexionar que el daño de la segregación no es sólo económico, es también psíquico. No deja de faltar en esos núcleos familiares afro-estadounidenses la violencia de género en mayor o menor grado, la discriminación a la mujer y los vicios de siempre, sobre todo el alcoholismo.

Personalmente no creo que a algunos guste ver una película así, sobre todos aquellos que siempre concluyen que a ellos eso no les tocó ni les toca, pero quienes deseen conocer realidades y adentrarse un poco dentro de ellas, no les defraudará.

Todos conocemos la calidad histriónica de Denzel Washington, demostrada una vez más en esta película. No obstante, no es osado decir que los aplausos los merece Viola Davis con su interpretación de madre y esposa abnegada. El joven actor afro-inglés Jovan Adepo se desenvolvió muy bien en su papel, pero Russell Hornsby estuvo a una altura superior en las escenas en que participó. Otro tanto se puede decir de Mykelti Williamson en el papel de hombre enajenado producto de la pobreza o miseria, a la que siempre se vio sometido.

 

Escrito por Esteban Hernández, 7 abril de 2020, con información consultada en IMDB.com

 

“Dos vidas (2012)”, realidad del pasado y el presente

Lo más importante en el mundo es la familia y el amor.”
John Wooden (1910-2010 entrenador deportivo)

Dos vidas afiche

El tiempo pasa y las historias sobre las operaciones de la llamada Stasi de la Alemania Oriental han quedado al descubierto y sobre esa base han surgido algunos filmes con tramas veraces, entre ellos “La vida de los otros (2006)”, que ha recorrido buena parte de los cines de este planeta, y ahora el film que nos ocupa, “Dos vidas (2012) (Zwei Leben, en alemán), de producción noruego-germana, bajo la dirección de Georg Maas y Judith Kaufmann, con el protagonismo de la experimentada actriz escandinava Liv Ullmann y la alemana Julianne Köhler en el papel principal.

Para los que no conocen que es la Stasi, se les informa que es una forma abreviada de llamar al Ministerium für Staatssicherheit (Ministerio para la Seguridad del Estado) de la desaparecida República Democrática Alemana, DDR o RDA o también llamada Alemania Oriental. La Stasi fue un órgano que llegó a contar con más de 91 mil espìas, además de más de 180 mil informantes civiles (Inoffizielle Mitarbeiter o IM). Toda una red que lograba infiltrar sus agentes en distintas partes del mundo. De hecho, fue creada e inspirada por el KGB de la URSS. La Stasi llegó a acumular una enorme información sobre sus ciudadanos y otros de varias partes del mundo.

Tan pronto el Muro de Berlín cayó en 1989, la Stasi fue disuelta, pero la información acumulada quedó intacta y se corría el riesgo de su destrucción. El pueblo alemán, a sabiendas de esta situación, se lanzó a tomar la sede de los archivos y evitar la desaparición de esos archivos, lo cual tuvo lugar el 15 de enero de 1990. Con esa acción, muchos agentes oficiales e informales quedaron al descubierto, por lo que era menester de muchos de ellos poner su vida en otro lado y esconder su propia identidad, algo que no era nuevo, pues los agentes de las SS hicieron algo similar al término de la II Guerra Mundial.

El presente film es una muestra de los enredos de la Stasi, en este caso en Noruega. Algo de la trama es predecible, como es la suplantación de personalidades desaparecidas con otras, aunque lo importante es conocer como se pudo fraguar todo eso. Luego el juego de sentimientos. Los seres humanos no son robots, sean agentes o no, sienten y padecen, y es ahí donde al final la persona que desea ser sincera, al menos una vez en su vida, decide abrirse y declarar todo lo realizado. Al mismo tiempo, la reacción agria de los seres queridos, engañados en este caso, es algo natural. El valor de la película radica ahí mismo, mostrar los sentimientos, como estos pueden echar abajo cualquier ideología o práctica nociva. Los jefes o instructores de los agentes diseñan a sus discípulos a su manera, pero al final los sentimientos logran sobreponerse a todas esas enseñanzas de fidelidad a una causa de dudoso valor humano.

El filme lo mantiene a uno en vilo todo el tiempo, el enredo no se descubre hasta el mismo final cuando todas las cartas realmente quedan abiertas sobre la mesa. Es posible que algunas partes no queden claras, sobre todo cuando la agente encubierta viaja a Alemania. También surge la duda si la Stasi tuvo fuerza, aún después de disuelta, para tratar de mantener algunos de sus secretos. Los agentes decían que ya ellos no existían, cierto, pero ¿de dónde salían los fondos para su movimiento fuera de Alemania y disuelta la Stasi?

Fuentes

Anon. Dos Vidas (2012). IMDB.com. https://www.imdb.com/title/tt1783422/reference

Román Silvia. 2007. ¿Qué fue la Stasi? ElMundo.es, 14 febr. https://www.elmundo.es/metropoli/2007/02/16/cine/1171580404.html

 

Escrito por Esteban Hernández, 31 marzo de 2020

“Serpico (1973)” y la corrupción policial

La corrupción policial se basa en mirar para otro lado y
proteger a alguien, pero no hace su trabajo.”
Anon.

Serpico afiche

Hace buen rato había visto esta película de producción italiana, estrenada en 1973, dirigida por Sidney Lumet y con el excelente protagonismo de Al Pacino, pero por esas cosas me dio por volverla a ver, además de revisar el comentario que había enviado años antes como crítico en la Base Internacional de Datos de Cine (IMDB.com) sobre este filme, cuya trama está basada en la biografía del policía de referencia.

Se puede decir que policías como Francesco Vincent Serpico no son muy frecuentes, sobre todo en aquellos ambientes donde dinero y droga campean por su respeto. Frank o Paco, como así también le llamaban, es un italo-americano, cuyos padres napolitanos le dieron buena educación formal, valores de respeto muy fieles a sus creencias cristianas. Al llegar a la policía se creyó haber llegado al órgano supremo de imponer justicia, pero el mito poco después se desplomó.

No es nada nuevo saber que los cuerpos de policía en muchos lugares son sobornados, son ellos los que dan vida a la mafia muy estrechamente vinculados a los poderes políticos locales. Senadores, representantes, jueces, jefes de órganos policiales, en fin, un tejido extenso y complejo, donde cada cual trata de sacar su tajada. Tampoco faltan los corderos, aquellos que distribuyen la “medicina”, casi siempre lumpen de familias pobres o miserables, que son los que pagan al final los platos rotos. Son ellos los que van a la prisión, mientras que los corruptos les condenan por haber violado las leyes. Paradójico pero cierto.

Serpico se opuso a toda esa podredumbre, jamás la aceptó y las consecuencias eran de esperar. Enredado sin haber hecho nada delictivo, se vio amenazado de vida, al final, después de sufrir física y moralmente, decidió tomar otro rumbo en la vida, ya que luchar contra ella solo no es nada gratificante. En nada cambió la medalla que se le concedió por sus extraordinarios servicios, de hecho, la rechazó y tomó un nuevo rumbo en su vida lejos de la patria que le vio nacer.

Cualquier lector puede decir que el problema está en los EE.UU. o en Nueva York, lo cual es un error. En varios lugares del planeta hay policía corrupta y que poco hace por imponer justicia. Desgraciadamente la propia corrupción gubernamental a cualquier nivel, municipal, provincial o estatal, viralmente contamina a los órganos de represión y provoca estas situaciones.

 

Escrito por Esteban Hernández, 24 marzo de 2020, con información consultada en IMDB.com

 

 

Una trama muy real, “El veredicto (La ley del menor) (2017)”

Supongo que lo que realmente digo es
aquello que escribo para sorprender.”
Ian McEwan, guionista del filme

´El veredicto

El director Richard Eyre nos lleva a situaciones inéditas en el cine, muchas veces evitadas por la mayoría de los cineastas, pero muy reales en la vida.

Tres temas se entrelazan en este filme, por un lado, la posición de una secta religiosa contraria a la transfusión de sangre a aquellos que la necesitan. Por otro, la vida conyugal formal, y en tercer lugar, la vida de personas mayores que tratan de evitar aquello que la sociedad no admite o penaliza, a pesar de ser lo que en realidad desean.

La vida de un hombre, sea quien sea, es algo que se debe preservar a través de prácticas sanas. No obstante, sucede que el genoma humano puede tener sus anormalidades en cada individuo, algo incontrolable, a lo cual la medicina obra de acuerdo a los conocimientos y recursos disponibles. Si arriba de las dificultades materiales y cognoscitivas existentes se unen tabúes sin sentido, entonces no se irá muy lejos a la hora de salvar esa vida.

Uno debe respetar las creencias religiosas ajenas, lo cual no quiere decir que tenga que aceptarlas, como tampoco ninguna religión o creencia se puede ir por encima de la ley vigente en el país, lo cual queda plenamente mostrado en esta película.

El problema de mujer y marido viviendo como buenos hermanos es algo muy normal en las llamadas sociedades desarrolladas. Tú por un lado y yo por el otro, de sexo nada. Se ven en la noche, una se vira para un lado y el otro para el otro. En la sociedad aparecen como mujer y marido, y no cruces las líneas rojas establecidas.

Es por eso que surgen deseos, que se deben reprimir. Una mujer o un hombre pueden en un momento dado desear estar con alguna persona, que no está acorde en cuanto a edad. No se habla de niños, ya que eso es inadmisible y hasta criminal, pero sí de jóvenes que sienten atracción por personas mayores y que éstas últimas caen igualmente en ese sentimiento sin proponérselos.  Es algo que sucede y que los directores de cine no gustan abordar. Richard Eyre, por el contrario, lo logra sin dar ninguna solución, pues la misma realmente no existe, a no ser que se crucen las líneas rojas.

El valor de la peli está en la rara trama de entrelazar los tres problemas, cuyo guion fue aportado por el escritor Ian McEwan. La actriz londinense Emma Thompson magistralmente interpreta el papel de jueza y esposa. Stanley Tucci nos ha deleitado con sus actuaciones en comedias, pero no deja de ser un actor convincente en filmes de otros géneros, como es el caso   de “El veredicto (La ley del menor) (2017)”.

 

Escrito por Esteban Hernández, 2 marzo de 2020