“La clase de piano (2018)”, rebeldía convertida en éxito

La rebeldía puede ser la máxima expresión de la libertad contenida.”
Anon.

Se trata de un drama, cuyo título original en francés es “Au bout des doigts” (Al alcance de la mano), dirigido por el cineasta francés Ludovic Bernard, hombre que fuera asistente anteriormente del director Luc Besson. La peli cuenta con el protagonismo de los experimentados Kristin Scott-Thomas, Lambert Wilson, y los jóvenes Jules Benchetrit (Mathieu) y Karidja Touré.

Aunque se ve que algunas partes son de ficción, eso no le quita realismo al filme. Se ve una parte de un barrio humilde de París, donde los habitantes tienen que hacer de todo y cuando ven que les falta el sostén, pues no dudan en hacer acciones propias de rateros. Es en ese ambiente que se desarrolla el niño y luego joven Mathieu, cuyo apellido, Malinski, denota que sus antecedentes eran probablemente polacos. Mathieu hacía lo mismo que todos los demás, solo que tuvo la suerte de aprender piano en su niñez por casualidad bajo la dirección de un hombre que amaba mucho tocar este instrumento, pero ¿puede un pobre aspirar ir a clases en un conservatorio? Los recursos son para vivir, entre ellos comer y vestir como mejor se pueda. Mathieu aprendió mucho, pero nunca pudo perfeccionar esa maestría, su madre viuda se lo decía claro, trabajaba para dar de comer en familia.

Existe una máxima, la realidad o ser social es la que determina su conciencia. Este filme así lo presenta y lo demuestra. En París como en otras ciudades europeas hay familias ricas, de mediana clase, obreras pudientes y obreras pobres o muy pobres. Hay de todo, los de más abajo tienen que trabajar duro para poder pagar sus gastos y necesidades elementales.

Por lo tanto, la persona afectada desarrolla un grado de rebeldía e indiferencia a muchas normas establecidas en esos medios. Mathieu era un caso y para su suerte fue un día descubierto como un posible talento del piano, lo era ya de hecho. No creo que se pueda ser tan rebelde ante mucha bondad, pero Mathieu es presentado como un ultra en su conducta y falta de modales, eso sin dejar de ser buen hijo y hermano. Al final es cierto que vence la bondad y la educación sobre una rebeldía justificada hasta un punto.

Estudiar no es un deber que se siga adecuadamente para los que no tienen vocación por lo que estudian, todo lo contrario, si le gusta y se empeña.  Con sus matices, el filme muestra que para lograr el éxito hay que estudiar y trabajar mucho alrededor de esa vocación.

Un mérito de la película es mostrar la integración racial, como dos seres de razas opuestas se logran amar desde el primer momento y como una buena compañía en este caso ayuda a la superación y al desarrollo.

Para los amantes del cine, es una peli refrescante y entretenida, para ser vista y analizada. Es probable que no coincidamos en algunos temas, pero sí en aquello que es esfuerzo traducido en éxito.

Escrito por Esteban Hernández, 5 setiembre de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Historia de un crimen (2006)”, excelente filme, documentado y de interés general

El fracaso es el condimento que da sabor al éxito.”
Truman Capote

Hace más de cinco décadas que tuve la oportunidad de leer una obra muy profunda sobre un crimen y la ejecución de los culpables. Se trata de “A sangre fría” del escritor Truman Capote.

Sé que hay un filme, “Truman Capote (2005)”, sobre el escritor, cuyo papel interpreta el difunto Philip Seymour-Hoffman y que le valió un Oscar. Lamentablemente no he visto esa cinta, algo imperdonable, pero creo que el error se compensa al ver la película de referencia, “Infamous (2006)”, en España “Historia de un crimen”, del director Douglas McGrath, en la cual actúa un reparto impresionante de experimentados actrices y actores, entre ellos Sandra Bullock, Sigourney Weaver, Jeff Daniels, Isabella Rossellini, Peter Bogdanovich, todos en papeles de personajes reales del mundo de la literatura, y Gwyneth Paltrow en un papel breve como cantante. Sin embargo, los aplausos, a mi entender, se los llevan el diminuto actor inglés Toby Jones como intérprete del papel de Truman Capote, y otro inglés, Daniel Craig, uno de los James Bond 007, quien encarna al criminal objeto de la novela ya mencionada de Capote.  

La primera noticia es saber que Truman Streckfus Persons, más conocido como Truman Capote, era un homosexual sin inhibiciones personales. Su inclinación sexual la exhibía con orgullo, algo ahora no raro, pero que en la década de los 60 era un verdadero tabú. Por otro lado, era un hombre que a todo le buscaba una solución, así fuera algo que le afectara directamente como homosexual. No era persona que se conformara con buscar información en revistas y diarios, era un buscador de datos de fuentes originales, lo que le permitía escribir con propiedad.

Capote le había pasado por su vista la noticia del asesinato de cuatro personas de una familia en su casa de Holcomb, en Kansas, algo que de inmediato le interesó. Sabía lo conservadora que son las familias en buena parte del Medioeste, los prejuicios existentes, al extremo de no querer profundizar en ese asesinato. La solución era no revolver el asunto, no fuera a ser que algún ilustre resultara culpable.

Por eso, Capote decidió investigar, para lo cual se valió de sus artificios, incluso mentir sobre la importancia de su persona y sus relaciones con actrices y actores de renombre en el cine. “Hay que ser zorro para conocer las trampas y león para espantar a los lobos”, dijo Nicolás Maquiavelo. Parece que Capote conocía como encarnar al zorro y al león.

Gracias a su trabajo, la policía dio con los criminales, y es ahí cuando conviene que vean la película. Increíble ver cómo Capote se mete en la piel de uno de ellos y como este termina adorando al escritor. Hay que ser muy sabio para hacer eso. Eran dos polos distintos, por la que la atracción estaba garantizada, ambos con una niñez de espanto.

El papel de Daniel Craig como el asesino Perry Smith fue sumamente destacado, mientras que Toby Jones estuvo fenomenal, por lo que la principal protagonista, Sandra Bullock, quedó algo opacada en su papel de la escritora norteamericana y amiga de Capote, Nelle Harper Lee, la autora de una obra maestra como “Matar a un ruiseñor (1960)”.    

No diré más, solo aconsejarles, buscar la película y verla detenidamente. La vida de los seres humanos, incluso los más perversos, no es una simple suma de virtudes o deficiencias personales, todo tiene sus matices.

Escrito por Esteban Hernández, con información consultada en IMDB.com

Raymond Burr, un curioso actor de cine

Trata de vivir tu vida a la manera
que tú deseas que otros vivan.”
Raymond Burr

Cortesía doctormacro.com

Las generaciones más viejas deben recordar a la figura del actor Raymond Burr, quien encarnara el papel del fiscal Perry Mason en seriales televisivos. Sus actuaciones en ese rol siempre serán recordadas. En el cine se destacó igualmente por papeles de villano u hombre de carácter, tampoco pasó inadvertido su enorme peso corporal que sobrepasaba la correspondencia con su alta estatura. Otras características de su persona se abordan al final del presente artículo.

Raymond William Stacy Burr nació el 21 de mayo de 1917 en New Westminster, Columbia Británica, Canadá, hijo de un agente comercial, el que trasladó a su familia a residir en China por un tiempo en razón de sus negocios. Al regreso a Canadá, los padres de Burr se separaron, por lo que su madre junto con sus dos hijas y dos hijos decidió trasladarse a Vallejo, California. El joven Raymond hizo de todo un poco laboralmente hasta que fue alistado por la marina de su país durante la Segunda Guerra Mundial. Se asevera que fue herido en el estómago estando en Okinawa, Japón.

Su entrada en el mundo de la actuación tuvo lugar después de ser entrenado en el Pasadena Playhouse en 1937. Su primer trabajo fue en teatro de Broadway en la obra Crazy with the heart (Loco con su corazón) en 1941. En el cine debutó en 1946 en el drama “San Quentin (1946)” de Gordon Douglas, al que le siguió un papel no acreditado de la comedia “Sucedió en el tren” de Mervyn LeRoy. En lo sucesivo y durante varios años, fue un villano por excelencia en la gran pantalla.

A Burr le recuerdo desde niño, primero en el papel de un fiscal inmisericorde en el drama “Un lugar en el sol (1951)” de George Stevens, que en Cuba se titulara como “Ambiciones que matan”; en el filme de acción-crimen “Las fronteras del crimen (1951)” de John Farrow, donde Burr fue el enemigo acérrimo de Robert Mitchum; el filme de aventuras “Tarzán y la mujer diablo (1953)” de Kurt Neuman, en el que encarna a un malévolo cazador de animales; y en el drama-suspense “La ventana indiscreta (1954)” de Alfred Hitchcock, esta vez en el papel de un hombre violento y despiadado con su mujer, algo que es observado desde la ventana de su apartamento por el temporalmente invalido de una pierna James Stewart.  

Famosas fueron sus actuaciones en los filmes de horror “Godzilla, King of the monsters! (1957)” y “Godzilla (1957)”, pero como no los vi, no puedo opinar al respecto. El serial de Perry Mason comenzó en 1957 y se mantuvo hasta 1966. Los cubanos pudimos ver varios de sus primeros capítulos hasta 1960. Era el tipo duro, pero esta vez a favor de la ley. Luego actuó en otros seriales televisivos, volvió a actuar en nuevas versiones de “Godzilla” en 1977 y 1985, mientras que revivió a Perry Mason en nuevos capítulos a partir de 1986 y hasta el final de su carrera en 1983. Otro papel no menos importante fue el del rudo detective-investigador Ironside, herido gravemente por los delincuentes, finalmente parapléjico, que continuó su labor de investigación en silla de ruedas. El serial se desarrolló a lo largo de 1967, luego retomado en 1972 hasta 1975, con un film de TV a manera de despedida en 1993.

Burr fue una curiosidad en su vida personal. Él afirmaba haberse casado tres veces, aparte de un amorío con la entonces joven Natalie Wood. En realidad, se casó solo una vez, con Isabella Ward en 1948, matrimonio que duró cuatro años. Hablaba de haber tenido un hijo, el que, al parecer, existía en su imaginación. Llegó a afirmar que en 1952 lo había llevado por los EE. UU. para cuando muriera se llevara el recuerdo de su patria, todo falso, ya que estuvo todo el tiempo en Hollywood trabajando en ese año, como lo fue su afirmación de combates en Okinawa, en los que resultó herido. Lo de su romance con Natalie Wood fue también falso, pura publicidad de la fémina en cuestión para atraer a Robert Wagner al matrimonio.

Lo que Burr siempre escondió fue su condición de homosexual, algo lógico para una época, donde no existían las libertades actuales y todo se juzgaba desde una visión falsa e hipócrita. Desde 1960 sostuvo una relación con el actor y veterano de la guerra de Corea, Robert Benevides.

Por un lado, sus falsas leyendas, pero por otro, se destaca que fue todo un filántropo, el cual siempre estuvo dispuesto a donar parte de sus ganancias a obras benéficas, gustaba de coleccionar caracoles, botellas de vino, era filatélico y cultivaba orquídeas.

Ya desde la primavera de 1993 su salud decayó notablemente, sufría de cáncer en el hígado, del que murió el 12 setiembre de 1993 en Geyserville, California.

En su carrera actuó en 146 películas entre 1946 y 1993, y dirigió dos capítulos de seriales TV. Fue seis veces nominado al premio Emmy, cinco de esas por sus actuaciones como Ironside, mientras se llevaba dos premios Emmy en 1957 por su interpretación de Perry Mason. Por Ironside fue dos veces nominado a Globos de Oro en 1969 y 1972. Se llevó una nominación al premio frambuesa como peor actor por su actuación en “Godzilla (1985)”.

Fuentes

Anon. 1993. Raymond Burr, la estrella de Terry Mason’ y ‘Ironside’, muere de cáncer a los 76 años. El País, 14 sept. https://elpais.com/diario/1993/09/14/cultura/747957612_850215.html

Anon. Raymond Burr. AlohaCriticón. https://www.alohacriticon.com/cine/actores-y-directores/raymond-burr/

Del Río J. 2014. Los actores que murieron sin salir del armario. El Mundo, 5 julio, https://www.elmundo.es/album/loc/2014/07/05/53b6ec35268e3e003c8b459d_7.html

IMDB. https://www.imdb.com/name/nm0000994/?ref_=fn_al_nm_1#director

Escrito por Esteban Hernández, 31 agosto de 2021

“La verdad oculta (2010)”, de lo que uno se entera

La forma más común de trata de personas descubierta es la perpetrada con fines de explotación sexual. Los casos de trata registrados a nivel mundial en 2006, el 79% correspondió a esa modalidad, en tanto que, el 21% restante de las víctimas fue objeto de trata con fines de trabajo forzoso u otras formas de explotación.”
Tomado de Delincuencia organizada transnacional
https://www.unodc.org/toc/es/crimes/human-trafficking.html

Se trata de otro film (The Whistleblower, 2010) basado en hechos reales, ocurridos en el territorio de Bosnia-Herzegovina, entonces con presencia de personal militar de las Naciones Unidas, al parecer, terminadas las guerras que sostuvieron con sus vecinos serbios y croatas.

La dirección de la película corrió a cargo de la cineasta canadiense Larysa Kondracki, que fue su segunda realización fílmica en su carrera, mientras que el reparto incluyó actrices destacadas como Rachel Weisz como protagonista principal; la veteranísima inglesa Vanessa Redgrave, la también ya veterana italiana Monica Belluci, y otro experimentado, el californiano David Strathairn.  

Uno piensa que el personal militar de ONU es para mantener la paz, pero la realidad aquí fue otra, donde se revela una trata desmedida de jóvenes del Este europeo, las que, como esclavas modernas, realizan labores de prostitución. El trato es tan salvaje, que este espectador solo deseaba la aparición de alguien que eliminara de alguna manera a todos los involucrados en estos sucios negocios.

Lo peor es que el problema se conozca, y los que deben velar por la disciplina y el decoro estén de alguna forma involucrados en estos manejos. Mucha oficialidad mirando para otro lado, no informando o haciendo aparecer que las cosas están en orden. Ah, pero cuando surge uno o una que se opone firmemente a esa corruptela, entonces aparecen los impedimentos. ¿Ud. quiere ser héroe y decir la verdad? Ah, no, Ud. es una persona problemática y aquí no puede seguir trabajando, así de sencillo.

El agente de policía de EE.UU., Kathryn Bolkovac, personaje real, encarnado por Rachel Weisz, es la quien no tolera todo el fango que ve, algo que notó Madeleine Rees (la Redgrave), una alta funcionaria, muy al tanto de los malos manejos, que no dudó en tomar a Kathryn por aliada. Es entonces que se desarrolla la trama principal del filme, del que no diré nada más para evitar más spoilers.

La película obtuvo premios en varios certámenes canadienses, además de festivales en Bruselas, el Palm Spring y el de Seattle, ambos del 2011. Modestamente me pregunto la razón para no haber sido evaluada en otros eventos, por ejemplo, Globos de Oro. ¿Es qué hay tantas películas de calidad compitiendo, que esta no pudo ser incluida?

Uno aprende o se entera con este filme y no poco, lo hace reflexionar hasta donde llega la corrupción y el maltrato de la mujer, sobre todo de jóvenes de familias pobres de países recién salidos de los mal llamados sistemas democráticos populares. Quien tiene, más que todo, hijas y nietas sufre al ver estas atrocidades aceptadas por entes que deberían estar en el infierno y no en organismos internacionales.

Escrito por Esteban Hernández, el 28 julio de 2021 con información consultada en IMDB.com

John Carradine y sus tres hijos actores

Los directores nunca me dirigieron,
ellos solo me soltaban a actuar
.”
John Carradine

Para cualquier amante del cine de generaciones anteriores a 1970 hablar del actor John Carradine era algo muy usual por actuar con frecuencia en la gran pantalla en las décadas de los 40 y los 60. Su laboriosidad era indiscutible en películas de distintos géneros, con más frecuencia en Oestes y películas de Terror. Lo mismo era un villano perfecto, todo un monstruo que una persona bondadosa. Su capacidad histriónica le dio un lugar en la tropa de actores de la preferencia del director John Ford.

Richmond Reed Carradine nació el 5 de febrero de 1906 en Nueva York, hijo de padre artista y cirujano. En su niñez estudió escultura e igualmente actuó en obras teatrales en su escuela. En el mundo de la actuación debutó en teatro de Nueva Orleans en 1925, luego lo hizo en Los Ángeles. En ese entonces se presentaba bajo los nombres de John Peter Richmond o el de Peter Richmond. Debido a sus dotes artísticos pudo entrar en Hollywood como diseñador hasta que un día se le dio la oportunidad de actuar en papel secundario del drama “Tol’able David (1930)” de John G. Blystone.

Al pasar bien la primera prueba, le llegaron otros papeles de reparto en:

  • El drama “El signo de la cruz (1932)” de Cecil B. DeMille con Fredric March y Elissa Landi
  • Los filmes de horror “El gato negro (1934)” de Edgar G. Ulmer con Boris Karloff y Bela Lugosi,
  • “La novia de Frankenstein (1935)” de Jems Whale con Karloff
  • El drama “Prisionero del odio (1936)” de Ford con Warner Baxter y Gloria Stuart
  • El film de aventura “Capitanes intrépidos (1937)” de Victor Fleming con Spencer Tracy y Freddie Bartholomew
  • El musical “Alexander’s ragtime band (1938)” de Henry King con Tyrone Power y Alice Faye
  • El famoso oeste “La diligencia (1939)” de Ford con John Wayne y Claire Trevor, donde Carradine tampoco se cansa de “matar indios con su revolver”.

Carradine en ese período tuvo actuaciones como extra y no acreditadas en los filmes. Su actuación en el papel de Hatfield, un individuo de comportamiento algo antisocial y también eficiente con su pistola, en “La Diligencia”, le hizo popular y le integró en los repartos de varias pelis de John Ford.  

Entre sus actuaciones más recordadas, siempre secundarias, están:

  • “Tierra de audaces (1939)” de King con Power y Henry Fonda, donde interpreta el papel de Bob Ford, el asesino de Jesse James
  • “Corazones indomables (1939)” de Ford con Fonda y Claudette Colbert
  • El film de crimen- misterio “El perro de los Baskervilles (1939)” de Sidney Lanfield con Richard Greene y Basil Rathbone
  • Los dramas “Las uvas de la ira (1940)” de Ford con Fonda y Jane Darwell,
  • “Sangre y arena (1941)” de Rouben Mamoulian con Power y Linda Darnell
  • Los filmes de terror “La zíngara y los monstruos (1944)”,
  • “La mansión de Drácula (1945)”, éstos dos últimos de Erle C. Kenton con Boris Karloff y Lon Chaney Jr., donde siempre Carradine interpreta el papel del Conde Drácula, papel que interpretaría repetidamente para convertirse en un émulo de Christopher Lee en ese rol.
  • El oeste “Johnny Guitar (1954)” de Nicholas Ray con Joan Crawford y Sterling Hayden
  • El drama histórico “Los diez mandamientos (1956)” de Cecil B. DeMille con Charlton Heston y Yul Brynner
  • Los oestes “La verdadera historia de Jesse James (1957)” de Nicholas Ray con Robert Wagner y Jeffrey Hunter, donde Carradine no interpreta el papel de Bob Ford sino el del Reverendo Jethro Bailey
  • “El hombre que mató a Liberty Valance (1962)” con Wayne y James Stewart,
  • “El gran combate (1964)” con Richard Widmark y Carroll Baker, ambos de Ford
  • El oeste-film de terror “Billy the Kid vs. Dracula (1966)” de William Beaudine con Chuck Courtney
  • Los filmes de terror “Doom of Dracula (1966)” (El castigo de Drácula) Erle C. Kenton con Karloff, en éstos dos últimos de nuevo como Drácula
  • “El club de los monstruos (1980)” de Roy Ward Baker con Vincent Price
  • La comedia-film de horror “La casa de las sombras del pasado (1983)” de Pete Walker con Vincent Price y Christopher Lee
  • El último oeste de Carradine y por coincidencia de John Wayne, “El último pistolero (1976)” de Don Siegel

Carradine recibió pocas oportunidades para protagonizar filmes, pero cuando lo hizo, convenció, como fue el caso del film de terror- crimen “Barba azul (1944)” de Ulmer con Jean Parker, donde interpretó el papel de Gaston Morel.

Debido a su apego a determinados géneros de pelis, Carradine actuó muchas veces con actores como Peter Lorre (ocho veces), Vincent Price (7) y Basil Rathbone (7), muy dados a desenvolverse en pelis de terror. En Oestes, fue muy usual verlo al lado de John Wayne. Igualmente, actuó en varios filmes con Tyrone Power y Henry Fonda.

La filmografía de Carradine es sumamente extensa, 239 filmes entre 1930 y 1987, señal que no era un actor bien pagado, de esos que tenían que actuar en diez películas al año para poder mantener un estándar adecuado. El esforzado actor falleció el 27 noviembre de 1988 en Milán, Italia por causas naturales.

John Carradine tuvo cuatro hijos, todos vinculados de alguna manera al cine, tres de ellos conocidos como actores en películas de aventuras y acción. Ellos son David Carradine (1936), a quien si se le detalla bien es el más parecido a su padre en el papel de Gaston Morel en “Barba Azul”; Keith Carradine (1949) y Robert Carradine (1954).

David, hijo del primer matrimonio de Carradine con Ardanelle Abigail, nació en 1936 y falleció el 3 junio de 2009 en Bangkok, Tailandia, por asfixia accidental. Se destacó por sus papeles como hombre duro en filmes de aventura y acción. Destacada fue su interpretación del papel de Woody Guthrie en el drama biográfico “Esta tierra es mi tierra (1976)” del director Hal Ashby, por la que obtuvo nominación de Globo de Oro. En cuanto a su fallecimiento, parte de la prensa lo presenta como suicidio y otros como muerte natural. En el país asiático se hallaba en el rodaje de su serial “Kung Fu”.

Chris nació en 1947 y solo se le vio en pantalla en el documental “The Carradines together (1979)”.

Keith, nacido en 1949, es hijo de la segunda esposa de John, Sonia Sorel, estudió arte dramático y debutó en Broadway primero en una obra de rock y luego en otra de su padre, “Tobacco road (1970)” (La ruta del tabaco). Sus actuaciones como ente criminal en películas de acción han sido muy bien recibidas por la crítica, como fueron los casos de “Ladrones como nosotros (1974)” y la comedia-drama “Nashville (1975), ambos dirigidos por Robert Altman.

Robert es el menor de los actores, nacido en 1954, el que ha fungido como actor y productor de algunas pelis como la comedia “La revancha de los novatos (1984)” de Jeff Kanew, así como en papeles de reparto del film de acción “2013: Rescate en LA (1996)” de John Carpenter, y la aventura-comedia “Lizzie Superstar (2003)” de Jim Fall.

Los tres hermanos, David, Keith y Robert, actuaron juntos en el Oeste “Forajidos de leyenda (1980)” de Walter Hill, donde ellos aparecen como los hermanos Cole, mientras que James Keach y Stacey Keach son los hermanos James, famosos bandoleros, casi héroes en el territorio de los confederados terminada la guerra de secesión en EE.UU.

Escrito por Esteban Hernández, 13 julio de 2021, con información consultada en IMDB.com

Cine para refrescar: “El amor tiene dos caras (1996)”

!Amo a la vieja Rose! Esa que no se maquilla, con ropa
holgada y siempre lista a comer el bocado perfecto.”
Jeff Bridges en el papel del Prof. Larkin

Hay veces que uno no quiere ver película que lo haga pensar mucho o que le provoque algún tipo de ansiedad. Todos deseamos relajarnos, algo muy normal para no caer en la demencia. La comedia es usualmente la mejor medicina y la de referencia cumple ese objetivo.

La película de referencia es un remake de una comedia franco-italiana, “Le miroir à deux faces (1958)”, que fuera dirigida entonces por André Cayatte. El film de 1992 es algo transformado en su trama con su poco de ficción, su poco de realidad y mucho humor. La famosa cantante Barbra Streisand fue la productora, directora y protagonista de este filme, logrado con mucho acierto, al que le agregó un reparto muy efectivo. En primer lugar, la ya difunta Lauren Bacall, famosa por sus actuaciones con su primer esposo, el estelarísimo Humphrey Bogart, aquí como madre de Rose Morgan, profesora de literatura en la Universidad de Columbia; luego Jeff Bridges, en el papel del profesor de matemáticas, Gregory Larkin, y en un esfuerzo por resultar cómico; el irlandés Pierce Brosnan, el también veterano George Segal y la exuberante Mimi Rogers.

Lo raro y equivocado llega a convertirse cómico, ya que la primera impresión física ayuda al inicio de una relación, luego esta se desarrolla a partir de intereses comunes en la sociedad. Nadie busca pareja solo por su contenido, la apariencia externa juega bastante en cimentar esa interacción. Cuando la pareja se casa, lo habitual es la Luna de miel y el sexo desinhibido. Si las normas se rompen es para uno reír del absurdo.  

Lauren Bacall es la que pone la gracia, el doble sentido y la agudeza, siempre en contradicción con su hija Rose (la Streisand).  Las escenas entre ambas son todo un show, así como las de Barbra con su hermana (Mimi Rogers). Frases muy ingeniosas abundan en todo momento. El sector masculino hizo su trabajo en la película, pero no llegó a provocar el humor de las féminas. El fondo musical fue también obra de Barbra Streisand.

Nominada para Oscar como mejor actriz de reparto resultó Lauren Bacall, al igual que el tema musical del filme. Lauren repitió en nominación en igual categoría por los premios BAFTA, SAG, Satellite, ACA, y se llevó el Globo de Oro, mientras Barbra quedó como nominada como mejor actriz a igual premio.

Hay un detalle de esta peli, el papel interpretado por George Segal le tocaba inicialmente al actor-músico Dudley Moore, quien fue eliminado del rodaje, ya que no recordaba el guion asignado. Moore padecía parálisis supranuclear (PSP), un raro desorden cerebral con afección nerviosa, capaz de provocar problemas de movilidad, marcha y equilibrio. Esa afección fue revelada al público por Moore después de haber sido despedido del filme en cuestión.  

Con esta comedia uno logra pasar un rato agradable, otro logro para Barbra, la que no es solo una extraordinaria cantante, igualmente una comediante fuera de serie.

Escrito por Esteban Hernández, 1 julio de 2021, con información consultada en IMDB.com

Recordando a Chelo Alonso, la reina del Péplum

¿Mi secreto? Explotar los recursos que la naturaleza
me dio, entre ellos los de la seducción
Chelo Alonso

Muchas actrices europeas y norteamericanas muestran buena belleza de rostro y de busto, pero con escasez en sus extremidades inferiores, las que las cámaras tratan de evitar por lo regular. En este artículo hablaré de una actriz cubana, la que físicamente lo tenía todo y bien repartido. Hija de padre cubano y madre mexicana, de nombre Isabel Apolonia García Hernández, nacida el 10 de abril de 1933 en el Central Lugareño, cerca de Nuevitas, provincia de Camagüey en Cuba. Ese central, construido en 1891, se llamó Central Sierra de Cubitas a partir de 1959, era en aquel momento el número 19 por su capacidad de molienda de caña, unas 539 mil arrobas diarias. Como era natural, el central daba trabajo a más de 5 mil trabajadores, pero ya no hay más central Lugareño ni Sierra de Cubitas, pasó a mejor vida a inicios del presente milenio. Así que el recuerdo del lugar será por lo que hizo en el pasado y por haber sido cuna de una de las actrices más completas corporalmente, una verdadera Diosa en el cine, Isabel Apolonia reconocida después como Chelo Alonso. Miren bien su foto para poder apreciar sus atributos físicos, verán lo completa que Chelo fue.

En su adolescencia estudió baile, algo que se le daba bien, lo que le dio la posibilidad de mostrar sus dotes como tal en Broadway cuando solo tenía 17 años. Algo más de un lustro después llegó a París para actuar en el Folies-Bergere, un cabaret muy renombrado de la Ciudad Luz, el que con el tiempo se convirtió en lugar para comedias musicales.  En pleno siglo XX por ese lugar pasaron y actuaron artistas reconocidos internacionalmente, entre ellos Maurice Chevalier, Yves Montand, Edith Piaf, Colette, Charles Chaplin, Stan Laurel, Claudine Longet, Frank Sinatra, Charles Trenet y nuestra legendaria Rita Montaner entre otros. En el lugar se exhibían espectáculos de revistas. Allí triunfó Chelo con su arte y su sandunga, muy cubana, por cierto.

Llegar a París le propició la oportunidad de saltar al cine. A través de Fortini, representante de Mr. Universo, Steve Reeves, el hombre que encarnara el papel de Herculés en el cine italiano, es que Chelo logra llegar al séptimo arte. Debutó como actriz secundaria del filme de aventura “Nel segno di Roma (1959)” (Bajo el signo de Roma) de los directores Guido Brignone, Michelangelo Antonioni y Riccardo Freda, y con el protagonismo de Anita Ekberg, y Georges Marchal. Anita Ekberg era una actriz sueca y famosa por sus abundantes senos, pero esa vez la atención del público recayó en la debutante camagüeyana. Poco después volvió a aparecer como secundaria en una comedia-filme de aventura, “Tunisi top secret (1959)” de Bruno Paolinelli con el protagonismo de Elsa Martinelli y Giorgia Moll, donde Chelo interpretó dos papeles, el de Scherezada y Soraya.

No se hizo mucho esperar su actuación protagónica en “Goliat contra los Bárbaros (1959)” de Carlos Campogalliani, donde el denominado Goliat era Steve Reeves, que nada tiene que ver con el Goliat derrotado por David. La realidad es que Chelo, con este filme, se hizo conocer en toda Cuba. Los cubanos admiraron la belleza de la camagüeyana desde que la vieron en la gran pantalla. A partir de ese momento, Chelo se convirtió en un ingrediente casi obligatorio en las películas del llamado género Péplum, que es aquel de las películas de espadas y sandalias, o las que abordan las batallas en la antigüedad. Por eso le llegaron a llamar la reina del Péplum.

Volviendo a “Goliat contra los bárbaros (1959)”, Chelo interpretó el papel de Landa, hija del líder de los invasores lombardos, la que al final se enamora de Steve Reeves, jefe de los rebeldes locales. Le siguieron “La espada de Sarraceno (1959)” de Piero Pierotti al lado de Lex Barker que, según las féminas de la época, fue el Tarzán más apuesto. En esta peli, Barker es el pirata Dragut. Finalmente, Mario Costa le dio otro papel protagónico, como la reina Suleima en “Los reyes de Francia (1959)”, donde actuó junto a Rik Batagglia y Gérard Landry.

Según he leído, de Cuba le llegó una carta a Chelo traída por Ernesto Guevara, era allá por 1960. Chelo estaba en su apogeo en el cine y la carta del más alto nivel le solicitaba que regresara a Cuba, lo cual Chelo no aceptó. No obstante, accedió a acompañar a Guevara en algunos de sus recorridos y se tomaron varias fotos juntos, hasta ahí llegó todo. Guevara regresó y Chelo se quedó.

El año 1960 vino cargado de nuevas pelis para protagonizar poe Chelo, entre ellas “El terror de la máscara roja” de Luigi Capuano, en el que Chelo vuelve a actuar con Lex Barker e interpreta el papel de Karima; la comedia “Gastone” de Mario Bonnard, filme protagonizado por Alberto Sordi y Vittorio Se Sica, en el que Chelo interpreta el papel de Carmencita. A continuación, le tocó el mediocre filme de aventura “Ruta de titanes” de Guido Malatesta; otro parecido, “La reina de los bárbaros” de Sergio Grieco con Jacques Sernas; uno mejor, “Morgan, el pirata” de André de Toth y Primo Zeglio, nuevamente con el protagonismo de Steve Reeves, pero Chelo en papel secundario. Carlo Campogalliani le da un nuevo papel protagónico en “El gigante del valle de los reyes”, donde Mark Forest encarna al fornido Maciste y Chelo es la reina Smedes. Un año después Chelo interpretó otro papel en “Maciste, el coloso (1961)” de Antonio Leonviola, cinta en la que el papel de Maciste lo intepreta Gordon Mitchell.

El péplum comenzaba a decaer, por lo que Chelo tuvo necesidad de adaptarse a nuevos géneros. Uno de los surgidos en los 60 fue el de Oestes Spaghettis, por lo que sin pensarlo mucho actuó en tres películas de este género. Una de ellas fue como extra en el famoso filme “El bueno, el feo y el malo (1966)” de Sergio Leone. La ausencia de una actriz española, le dio la posibilidad de actuar, pero sin créditos como tal. Luego fue la Dolores, esposa del bandolero del oeste, nada más y nada menos que su paisano Arturo Milián, en la cinta “Corre, Cuchillo, corre (1968)” de Sergio Solllima. Finalmente, su última película, nuevamente como Dolores, en papel secundario del oeste “La noche de las serpientes (1969)” de Giulio Petroni. 

Después de esta película, pasó a presentarse en la TV como una especie de Nitza Villapol, para dar recetas de cocina, donde se mantuvo por un tiempo. Ella estaba casada con el productor de cine Aldo Pomilia, el que murió en 1986 y con el que tuvo un hijo, Aldino. Al quedar viuda, decidió irse a vivir a Siena, un lugar bello de la Toscana, donde gestionaba un hotel-restaurante. Ya próximo a su fallecimiento el 20 de febrero de 2019, Chelo decidió mudarse para Mentana, localidad en el Lazio.

En resumen, actuó en 19 filmes entre 1959-1969, pasó a la historia como reina del Péplum y como la bomba H cubana, que en realidad lo fue.  

Fuentes

Cerebrin. 2019. Necrológica de Chelo Alonso. La abadía de Berzano, 24 febr. https://cerebrin.wordpress.com/2019/02/24/necrologica-de-chelo-alonso/

Anon. 2017. Chelo Alonso, Actress, Dancer, ex- “Cuban H- Bomb” (Born in Camagüey)  Thecubanhistory.com https://www.thecubanhistory.com/2017/09/chelo-alonso-actress-dancer-ex-cuban-h-bomb-born-camaguey-video-chelo-alonso-actriz-bailarina-conocida-como-la-bomba-h-cubana-nacida-en-camaguey-video/

Escrito por Esteban Hernández, 28 junio de 2021

“El caso Fritz Bauer (2015)”, cómo se fraguó la captura de un criminal de guerra

La verdad nunca daña la causa que es justa.”
Mahatma Gandhi

Hace poco se comentó en este blog la película “El caso Murer: el carnicero de Vilnius (2018)” y pocos días después he tenido la oportunidad de ver otra cinta interesante y que gira sobre el mismo tema, los evasores nazis alemanes después de terminada la II Guerra Mundial.

Basada en hechos reales se nos presenta la biografía del fiscal alemán Fritz Bauer, quien mucho tuvo que ver con la captura de Adolf Eichman en Argentina. De siempre he entendido que fue el servicio de la Mossad israelí la encargada de la captura de ese ogro nazi, pero muchos desconocemos cómo se llegó a saber del paradero del mismo en Argentina. Esta película dirigida por Lars Kraume, con guion del mismo director en colaboración con Olivier Guez y Brian Cordray, nos lleva al mundo inmediato posterior a la guerra en la Alemania Federal, donde al igual que en Austria, se trataba de echarle tierra al asunto de los nazis evasores o no reconocer los crímenes de muchos de ellos. Colaborar con algún otro país en ese campo era sencillamente traición a la patria en la Alemania Federal en la post guerra.

Fritz Bauer era un fiscal de padres judíos, a quien le dolía verdaderamente todo este asunto y deseaba juzgar a todos esos criminales que hubieran podido cambiar de nombre, antecedentes y hasta hacerse parecer antinazis. No obstante, tenía ante sí el impedimento del mismo gobierno alemán. La película sin ambages pone en evidencia al mismo Canciller Konrad Adenauer y el poco o ningún esfuerzo de las autoridades para castigar a los culpables de miles de crímenes. Todos sabían del paradero de varios altos cargos nazis, pero preferían callar, ya que lo contrario era como demeritar al país y su historia. Klaus Barbie es un ejemplo de cómo se le tapó durante décadas y pudo escapar de la justicia francesa. Del otro lado de Alemania Federal estaba la llamada Alemania Democrática, la que jugaba, según sus intereses, con este asunto. Bauer era consciente de que la Stasi o servicio secreto de la Alemania Oriental no era de fiar.

La obsesión de Bauer se convirtió Eichman, era un asunto cotidiano, indagar y seguirle las huellas al asesino. Llegó a tener grabaciones de lo que decía ese individuo terminada la guerra, su desprecio absoluto a los judíos, ni una pizca de arrepentimiento de todo lo realizado, nefasto en su totalidad.

A Bauer la película lo presenta tal y cual, con sus virtudes y defectos, con sus ideas claras y carentes de ambigüedades. Burghart Klaussner actúa magistralmente en el papel de Bauer, no menos meritorio fue la actuación de Ronald Zehrfeld como su abogado ayudante en estas investigaciones.

La película lo hace a uno meditar bastante sobre el falso patriotismo, esos que creen defender la patria tapando los desmanes ocurridos en su país, los que piensan que lo sucedido es historia y nada que ver con ellos. El patriota sobrepasa los límites de su propio país, el patriota es aquel que se preocupa por la justicia en todo caso y tiempo. No reconocer esos hechos es como ser partidarios de ellos.

Las secuencias de la película están muy bien hilvanadas y mantiene al espectador todo el tiempo pendiente de lo que ocurrirá en el curso de la película.

Escrito por Esteban Hernández, 14 junio de 2021

“Caso Murer: El carnicero de Vilnius (2018)”, otro filme sobre los evasores nazis

La teoría nazi niega específicamente
que haya algo parecido a la verdad.”
George Orwell

La cinematografía sobre los nazis que escaparon de una manera u otra a la justicia tiene algunos ejemplos de filmes informativos y que dan testimonio de la forma en que esos esbirros pudieron huir a tiempo a occidente, cambiar personalidad y hacerse aparecer como verdaderos santos.

Entre esos filmes están “Marathon man (1976)” de John Schlesinger con protagonismo de Dustin Hoffman como el judío afectado y Laurence Olivier como el nazi evasor; “Los niños de Brasil (1978)” de Franklyn J. Schaffner, en el que Gregory Peck es un nazi evasor encubierto en Paraguay, al que lo descubre esta vez un justiciero encarnado por Laurence Olivier; “La caja de música (1989)” de Costa-Gavras con Jessica Lange como hija de un nazi húngaro (Armin-Mueller Stahl), el que logró esconder toda su cruel historial anterior y escapar por un tiempo de la justicia; el clásico “Eichmman (2007)” de Robert Young, y más recientemente “La sombra del pasado (2018)” de Florian Henckel von Donnersmarck sobre un médico-profesor alemán que logra evadir la justicia al prestar servicio a uno de los altos militares soviéticos durante la ocupación, con lo cual su expediente queda aparentemente limpio; y “The secrets we keep (2020)” (Los secretos que compartimos) de Yuval Adler sobre una gitana rumana, casada con un profesional norteamericano, que descubre a su torturador en su barriada de un pueblo de EE.UU.

La película de referencia es dirigida por Christina Frosch y cuenta con el protagonismo de Karl Fischer en el papel de Murer, Alexander E. Fennon como abogado defensor y Roland Jaeger como fiscal. Aquí la trama es distinta a las anteriores. Murer, jefe-esbirro en Vilnius, capital de Lituania, era el encargado de controlar el barrio judío de la ciudad, donde hizo y deshizo siguiendo las orientaciones de sus superiores en Berlín. Llegada la liberación de Lituania por las tropas soviéticas, Murer fue apresado y mantenido en prisión hasta 1955 cuando Austria recobra su independencia y por los tratados firmados, Murer, tan austriaco como el ideólogo y gestor del nazismo, Adolfo Hitler, fue enviado de vuelta a Austria, donde sus problemas no terminaron, ya que un grupo de judíos presentó querella judicial por los abusos y asesinatos cometidos por Murer.

En lo adelante la película se desenvuelve alrededor del juicio, donde cualquiera verá las posiciones de jueces, familiares de Murer y otros ciudadanos presentes en el juicio. Es difícil negar algo cuando alguien te acusa de haber asesinado delante de tu persona. Sin embargo, a Murer poco le importaba y declaraba que jamás había visto esa persona. Luego la posición del jurado, patético, era un esfuerzo para borrar todo ese pasado tenebroso del que fue cómplice una parte de la población austriaca a partir de 1938 cuando Hitler declaró su anexión a Alemania. Jóvenes y personas de más edad engrosaron las hordas nazis y adoptaron como suya la ideología de la superioridad de la raza arias sobre el resto de las poblaciones de este mundo.

La actitud de Murer no es nada allí raro, pero cuando se trata de justicia, lo menos que se puede hacer es cumplir el principio moral de respetar la verdad. Mas lo que interesaba era borrar ese pasado y no condenar a más nadie. En el epílogo del filme es muy llamativo como el abogado defensor, quien sabiamente mentía en juicio, definía todo con una consigna “Austria es libre”. No diremos más para evitar el clásico spoiler. No obstante, en el transcurso de la película el que suscribe recordaba a la figura, a mi entender tristemente célebre, del abogado austriaco Kurt Waldheim, quien llegó a ser Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas en el período entre 1972 y 1981, y luego presidente de Austria entre 1986 y 1992.

Increíble, pero cierto, un hombre que fue militante activo de la Liga de los Estudiantes Nacional-Socialistas Alemanes (NSDStB), luego miembro de los cuerpos montados de la SA, reclutado a principios de 1941, por la Wehrmacht y enviado al frente del Este donde fue líder de una escuadra, y estuvo en servicio en Yugoslavia y Grecia, donde apareció en una lista de honor de la Wehrmacht por sus servicios en la ex Yugoslavia.

Si vamos al caso, Murer era poca cosa para lo que logró y alcanzó Waldheim para llegar a puestos tan elevados a nivel internacional y en su propio país. Hay que ser maestro para esconder tanto pasado oscuro ante los ojos de la justicia y los países del mundo.

Escrito por Esteban Hernández, 31 mayo de 2021, con información consultada en IMDB.com y Wikipedia.org.

La accidentada vida de la actriz-cantante Dorothy Dandridge

De haber sido blanca, habría capturado el mundo.”
Dorothy Dandridge

Un filme para la TV de 1999, bajo la dirección de Martha Coolidge, trata de la vida de una actriz-cantante afro-estadounidense con una carrera fugaz e intensa, la cual estuvo más plagada de errores y maltratos que de éxitos en pantalla.

Muy acertada la selección de Halle Berry para interpretar este papel, aunque no se puede pensar lo mismo en el caso del actor austriaco Klaus Maria Brandauer, otrora conocido por su actuación en “Memorias de África (1895)”, para el papel del director Otto Preminger, igualmente de origen judío-austriaco, en esta película. Brandauer lució más grueso de lo que era Preminger en realidad.

La actriz argumento del filme era una bella cantante, siempre soñadora de actuar en teatro y cine, adonde llegó en 1935 en papelillos de relleno hasta 1940, entre ellos tuvo una breve actuación en la comedia “Un día en las carreras (1937)” protagonizada por los hermanos Marx. Un papel secundario de importancia tuvo finalmente en el drama “Bahama passage (1941)” (Pasaje a las Bahamas) de Edward H. Griffith, película protagonizada por el entonces joven Sterling Hayden. Luego fue en un filme de aventura “Drums of Congo (1942)” (Tambores del Congo), le siguieron el musical “Atlantic City (1944)” con Constance Moore y la comedia “Pillow to post (1945)” (Almohada para enviar) con Ida Lupino y Sidney Greenstreet. En todos esos filmes Dorothy demostró ser capaz de actuar y cantar. Volvió a un filme de aventura, “Tarzán en peligro (1951)” con Lex Barker y Virginia Huston como protagonistas, donde Dorothy interpreta el papel de una extraña reina tribal en África.

El alza artística de Dorothy se logró cuando Preminger, quien se convirtió en su amante por cuatro años, le diera el papel principal del drama-musical “Carmen Jones (1954), filme en que tuvo como compañero a Harry Belafonte. Dorothy fue nominada a Oscar como mejor actriz, primera vez que a una afro se le daba esta distinción. Ella se creyó dueña de ese premio, el que finalmente no le llegó, ya que se le entregó a la futura princesa de Mónaco, Grace Kelly, por “La angustia de vivir (1954)”. No obstante, Dorothy se llevó premio BAFTA como mejor actriz extranjera. Ella fue la heroína de este filme, pero le tocó a Preminger llevarse más premios que ella. Posteriormente tuvo un papel de reparto en el drama “Una isla al sol (1957)”, donde nuevamente se vio junto a Belafonte, además de James Mason y Joan Fontaine; actuó con Curd Jürgens en el filme histórico “Tamango (1958)”, y nuevamente en un drama-musical, “Porgy y Bess (1959)” junto al experimentado Sidney Poitier, el que tuvo una buena acogida de la exigente crítica. El director Laszlo Benedek la llevó a co-protagonizar, junto a Trevor Howard, el filme de crimen “Moment of danger (1960)” (Momento de peligro). A partir de ahí se le vio más en programas televisivos y desaparecida de la gran pantalla.

El filme sobre esta actriz aborda muchos aspectos de su vida, primero su relación con su primer marido, el cantante-bailarín Harold Nicholas, de cuya unión surgió una niña completamente anormal, la que quedó en custodia del Estado norteamericano. Vinieron los amores y calenturas con Preminger, que le sirvió para saber que ella nunca sería tratada con una actriz blanca. La segregación era evidente en los hoteles donde tenía que pernoctar. Después de su ruptura con Preminger nadie más se interesó en contratarla, se sentía menospreciada, se había imaginado una cosa que no era para ella, la fama que nunca llegó a la cima como ella deseaba. Su relación con su hermana Vivian Dandridge, también cantante, no fue la mejor, la envidia primaba en este caso. Tuvo juicio por el asunto de su hija, a la que nunca atendió. Su segundo matrimonio con Jack Denison fue un completo fracaso, al tratarse de un hombre incapaz de tratarla como una persona. Los problemas financieros y deudas le llovieron, de una supuesta felicidad después de “Carmen Jones”, le vino una tormenta persistente, la cual fue mermando todas las facultades de su persona, comenzó a tomar calmantes, eran drogas, exageró con ellas y el final no es difícil de imaginar.

Viendo esta película me daba por hacer un paralelo de la vida de esta actriz-cantante con otra muy exitosa como lo fue Whitney Houston. Ambas terminaron en iguales condiciones, uno se pregunta por qué, ¿será la falta de educación y preparación ante los retos de la vida? La madre de Dorothy trató siempre de guiarla en sus principios morales.  

La actuación de Halle Berry fue muy adecuada, lo mismo se puede decir de Klaus Maria Brandauer, aunque como ya se dijo, lucía algo más grueso que el Preminger de esa época. El resto del reparto estuvo bien, con notas de sobresaliente para Brent Spiner.

Escrito por Esteban Hernández, 16 mayo de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Jacqueline Sauvage, c’était lui ou moi (2018)”, una tragedia real

El amor jamás golpea
Laura Iglesia San Martín
(1969, periodista española)

Este filme de producción francesa, cuyo título en español viene a ser “Jacqueline Sauvage, fue él o yo”, está basado en la vida real de Jacqueline Sauvage, esposa, madre, trabajadora en el negocio de familia y en su casa, sencillamente un verdadero soporte sentimental y material para toda su familia.

El defecto de Jacqueline fue el de haberse casado, cuando aún no tenía 18 años, con otro joven, el que con el tiempo sufrió una metamorfosis para convertirse más en una bestia que un ser humano. Ese marido era muy buscador en la vida, con Jacqueline crearon una familia de 3 hijas y un hijo, pero era bebedor, padecía de celos por cualquier tontería y ya ebrio se volvía agresivo al extremo que no escatimaba puñetazos y patadas para su mujer. Con el tiempo comenzó a ver a los hijos como ajenas a su vida, pero apetecibles, hablo de sus hijas, para sus deseos.  

Jacqueline fue una heroína al soportar a ese ogro 47 años, ya harta después de otra paliza de su marido, tomó un rifle y le disparó tres veces por la espalda para así ponerle fin a esa fatalidad. Acorde con sus principios, no dudó en llamar a la policía y entregarse por el “delito” cometido.

El valor de la película no radica en poner en evidencia el maltrato que sufrieron Jacqueline y sus hijos por parte del marido/padre, sino de las vicisitudes que tuvo por delante en juicios, donde la justicia no se diferenciaba mucho de la existente en la época de Luis XVI. El hecho o el ajusticiamiento ocurrió en pleno nuevo milenio, el 10 de setiembre de 2012 en un pueblo de Francia, nada de París o Lyon, donde esto puede suceder y pasar inadvertido. Es un pueblo donde todos se conocen y todos sabían de la violencia de Norbert Marot, el esposo de Jacqueline, no tan solo con la familia, sino también con el vecindario.

Si no hay legítima defensa es un hecho con premeditación, lo cual es sancionable. Nada importaba lo que hubiera hecho Marot, él era en ese final de su vida el inocente, la víctima sea para el fiscal como los jueces. Seguramente no habrá faltado quién haya acusado a Jacqueline de violencia de género, pero la razón por alguna vía suele imponerse, por lo que unas abogadas con apellidos italianos (Tomasini y Bonagiunta) junto a las hijas de Jacqueline se encargaron de remover cuanta tierra fue necesario en pro de la absolución de Jacqueline, la que podrán saber cómo cuando vean el filme.

Realmente los diálogos son muy coherentes y dejan preguntas no siempre aptas para responder. El razonamiento de los jueces y fiscal a veces da la sensación que se trata de torturadores sin instrumentos. Son tanto los prejuicios de la parte legal, que uno debe admitir que la justicia en esos casos es muy imperfecta cuando la parte humana no es vista en toda su dimensión y se aplica un código de reglas que parece bastante a una simple suma aritmética.

El filme es del 2018, el que contó con la dirección de Yves Rénier, conocido por la realización del serial “Commisaire Moulin ((1976-2007)”, con guion compartido por la misma Jacqueline, y las abogadas Nathalie Tomasini y Janine Bonagiunta, mientras que el reparto estuvo encabezado por Muriel Robin como Jacqueline y Olivier Marchal como Norbert Marot, además de otros actrices y actores que le dieron colorido a la película.

La película pone en evidencia un problema que afecta seriamente a los llamados países del primer mundo, como es la violencia de género y el abuso a la mujer en general, algo aún no superado y en lo que las sociedades europeas deben hacer mayor énfasis. Un detalle que llama la atención fue cuando le preguntan a Jacqueline la causa para no denunciar a Norbert desde un inicio de su violencia, y ella responde que al principio lo vio como algo normal, ya que su padre hacía lo mismo con su madre. Al dilema de Jacqueline, como el de otras mujeres, se le llama en la actualidad síndrome de la mujer maltratada.

Escrito por Esteban Hernández, 4 mayo de 2021, con información consultada en IMDB.com

“El último lobo (2015)” o agresión al ecosistema

Cada vez que perdemos una especie rompemos una cadena
de la vida que ha evolucionado durante 3 500 millones de años.”
Jeffrey McNeely (1944, científico y activista por la
protección de la naturaleza)

Película de producción china, la que nuevamente y con sutileza y dureza en algunos momentos aborda lo ocurrido en la Mongolia interior, territorio al norte de China y limítrofe con la República de Mongolia, que se vio igualmente afectada por la Revolución Cultural de una manera distinta al resto de las regiones chinas.

Se sabe que ese proceso socio-político llamado cultural, llevado a cabo en la segunda mitad de los 60 del siglo pasado, fue una manera de amedrentar a todo aquel que pensara distinto a lo que el gran jefe predicaba y ordenaba. Fue un movimiento que llevó a miles de trabajadores y estudiantes a zonas rurales del país con el fin de interactuar con los agricultores y pastores, llevarles y promover el pensamiento del gran líder.

La Mongolia interna no escapó de estas incursiones de jóvenes, los llamados Guardias Rojos o Hóng Wèi Bīng, encargados de hacer cumplir las indicaciones y metas del líder supremo. He ahí el valor de la película y su sutileza, aborda una franca agresión al ecosistema, incluida su fauna natural y cómo reaccionan los entes locales y de fuera en un problema creado para supuestamente solucionar otro.

Esta cinta, dirigida por Jean-Jacques Annaud y con trama tomada de la novela escrita por Jiang Rong, permite al espectador adentrarse en el mundo de los pastores nómadas de Mongolia, el severo clima, el paisaje con sus montañas y valles, la vegetación y la fauna.

Por lo visto en el filme, hay una población importante de gacelas y de lobos en esa zona, lo que crea un equilibrio entre presa y depredador, el que se complementa con la obra del hombre. El lobo mata a las gacelas y las almacena bajo tierra, donde se congelan para luego ser utilizado como alimento del carnívoro mencionado. El hombre, por su parte, toma una parte de esas gacelas en conservación para su consumo, pero no todas, para así dejar  alimento a los lobos y evitar sus ataques al ganado, que puede ser ovejas y caballos usualmente.

La llegada de los nuevos predicadores/promotores ordenaba llevarse toda gacela conservada, a lo cual se opusieron los mismos pastores nómadas, aunque sin éxito. La orden no terminaba ahí, las gacelas no debían morir, por lo que había que exterminar a toda la población existente de lobos. De esa manera, el ganado y las gacelas no serían más afectados por esos temibles carnívoros, eso sin tomar en cuenta el beneficio que aportan dentro del ecosistema. La WWF (World Wild Fund for Nature o Fondo Mundial para la Naturaleza) afirma con razón que el lobo es un depredador de la cúspide de la cadena trófica y como tal es un regulador de los ecosistemas. Si el lobo desaparece, el ecosistema se desequilibra y las poblaciones de sus presas crecen sin límite. Los pastores alertaron que el conejo, toda una plaga en ese ambiente, proliferaría y afectaría seriamente los pastizales, los que anualmente duran algo más de tres meses de vegetación.

La trama se desarrolla alrededor de esta masacre, la que incluía matar todas sus crías en cuevas bajo suelo, pero a un joven se le ocurre llevarse un lobato para criarlo y ahí comienza otra tragedia. Para evitar spoilers, se recomienda ver este filme, donde actúan varios actores y actrices chinas, desconocidos en Occidente, pero que interpretan bien sus papeles.

Tenía conocimiento de la masacre de los gorriones durante el proceso ya mencionado en China, pero ni idea del ataque a los lobos y al ecosistema en Mongolia interior. Se supone que el daño producido haya sido posible enmendar con la cría y liberación de lobos en esas zonas posteriormente.

Escrito por Esteban Hernández, 28 abril de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Golpe de efecto (2012)”, un filme donde se presentan aspectos de la vida cotidiana y el deporte

Llegará el día en que los hombres reconocerán
a la mujer como su compañera, no solo al lado
del fuego, sino en los consejos de la nación.”
Susan B. Anthony (1820-1906, defensora de los
derechos humanos y escritora estadounidense)

Para cualquier amante del béisbol, sobre todo, este es un filme muy atractivo, cuya dirección corrió a cargo de Robert Lorenz, hombre que asistió a Clint Eastwood en la realización de otras películas famosas como “Space cowboys (2000)”, “Deuda de sangre (2002)”, “Mystic River (2003)” y “Million dollar baby (2004)”. Esta vez Lorenz fue el director, mientras Eastwood fue el protagonista, en papel que le pega mucho, el de hombre huraño e inconforme con todo lo que ve a su alrededor, muy parecido al Walt Kowalski interpretado por él en “Gran Torino (2008)”.

La peli se llama en inglés “Trouble with the curve”, muy sugerente, ya que al final, aunque no es lo único importante del filme, se ve como un joven prospecto tiene problemas para conectar la curva en el béisbol.

A Eastwood (Gus) le acompañaron en el reparto Amy Adams (Mickey), muy convincente como hija de Gus; los veteranos Johnn Goodman, Smitty Ross, Ed Lauter y Bob Gunton, además de Scott Eastwood, hijo de Clint, y Justin Timberlake entre otros.

Una chica huérfana y abogada, con un padre nada accesible, separados con razón, como parte del destino de cada uno, al final se reencuentran debido a las condiciones de salud del progenitor. Sucede que los arreglos familiares en la niñez de Mickey se hicieron sin la debida explicación al menor y quedó el rencor de su parte, entendía que se hizo todo erróneamente por falta de cariño. Malos entendidos se sobran y el filme los muestra con claridad.

El padre es un caza-talento avezado en el mundo del béisbol, de esos que han visto mucha pelota y adivinan las cualidades y defectos de cualquier novato. Su hija, en su niñez, deambuló con él bastante por los campos de béisbol y aprendió mucho de lo que sabía su padre. No solo eso, sabía mucho sobre los grandes peloteros del pasado, lo que demuestra que el béisbol no es un deporte exclusivo de los hombres, las mujeres pueden aprender de igual manera y ser capaces de identificar cualquier nuevo portento.

Esta película sabiamente muestra algo que es innegable, nadie puede pretender conocer de un deporte sentado en un ordenador viendo cifras y records de los jugadores. La sabermetría ha venido a complementar los conocimientos sobre el desempeño de los deportistas, pero no sustituye el trabajo del caza-talento, quien tiene la habilidad de ver detalles que no salen en ningún registro. Gus era un experto, su hija lo era hasta cierto punto por afición, claramente recomendaban a quien contratar o a quien escoger en sorteo, sin tomar muy en consideración cifras frías. Los “sabios” obviamente no estarán de acuerdo con ese enfoque y se orientan a menospreciar la experiencia de los que más han visto y tocado este asunto.

Esos varios aspectos abordados: trato de padre a hija, igualdad de la mujer y provecho de la experiencia evaluativa de un cazatalento le dan un toque de originalidad a este film. No es una trama de un solo aspecto, aborda varios y con un toque de astucia. Los personajes se muestran tal y cómo son en la vida real, lo cual suma otro plus a la calidad de la película.

Así que para aquellos que no la hayan visto, la peli es amena y muy recomendable, no lo lamentará.   

Escrito por Esteban Hernández, 1 abril de 2021, con información consultada en IMDB.com.

Una película muy premiada, “Monster (2003)”

Se dice que la esclavitud ha desaparecido de la civilización europea,
y es un error. Existe todavía, sólo que pesa sobre la mujer,
y se llama prostitución.”
Víctor Hugo (1802-1885, poeta y novelista francés)

Cuando uno ve películas basadas en hechos reales, como es el caso de “Monster (2003)”, uno se da cuenta que la formación de la conciencia de las personas tiene mucho que ver con las condiciones de vida. Como dicen algunos filósofos, el pensamiento es emanación directa de las condiciones materiales.

El filme de referencia, dirigido y escrito por la californiana Patty Jenkins, trata sobre la vida de una prostituta, Aileen Wuornos, oriunda de Daytona Beach, Florida, cuya vida después derivó en una criminalidad espeluznante.

Lo primero que uno debe analizar es cómo llegó a ser prostituta, algo que no fue por amor a los hombres y sus genitales, nada de eso. Vivió maltratada desde niña y ya adolescente se vio sumida en la pobreza y sin ninguna formación escolar, ¿qué alternativa tenía entonces? Había que comer y ganarse la vida de alguna manera, decidió prostituirse, una manera más fácil de hacerse de algunos dólares. ¿Era ella culpable de esa situación? En lo absoluto, no tuvo educación y buen trato familiar, el producto estaba ahí.

En esa labor se dio cuenta de los abusos que cometían hombres sexualmente incapaces de sentir y padecer debidamente por una mujer. No hay necesidad de golpear para hacer el amor con una mujer, los ineptos, esos que odian gratuitamente al sexo opuesto, es porque sencillamente no saben lo que es amar y no tienen claro su sexo. Se sabe que algunos sodomitas odian a las mujeres y suelen practicar el sexo anal para no verse cara a cara con la mujer.

Aileen se asqueó de todo aquello, se desilusionó, encontró más placer en una relación con otra chica. De prostituta se hizo lesbiana y con placer, pero la pobreza la seguía persiguiendo, por lo que al no saber hacer otra cosa que sexo, decidió continuar sus faenas para lograr dinero de manutención de su amada y ella.

Ya no era aquella Aileen de antes, ahora quien quisiera hacer sexo, lo tendría que hacer con sus condiciones, algo que muchos hombres no aceptaban y hasta le respondían con violencia. El homicidio por parte de Aileen se hizo práctica normal, muchas veces de forma desorbitada e injustificada. Así llegamos a Aileen prostituta y criminal.

Charlize Theron, la famosa actriz sudafricana, toda una diva del cine, alta, atractiva y convincente en pantalla, demostró que ella era capaz de interpretar el papel de una mujer fea, asquerosa a la vista y en sus maneras, despiadada con casi todos aquellos amantes de un par de horas en coche. Sencillamente genial, extraordinaria actuación que le valió Oscar, Globo de Oro, SAG, Oso de plata del Festival de Berlín, premio del Choice Awards y muchos más como mejor actriz principal.

También muy certera fue la actuación de Christina Ricci como la joven dama que une su vida a la de Aileen en pareja y la del veterano Bruce Dern, uno de los pocos amigos de Eileen.     

Este filme es una clara evidencia de la violencia de género, la que no solo ocurre en casa con la esposa, puede ocurrir con mujeres que alquilan su cuerpo para dar la satisfacción a hombres que no la encuentran probablemente en casa.  

Escrita por Esteban Hernández, 26 marzo de 2021, con información consultada en IMDB.com

Frank Sinatra en “El hombre del brazo de oro (1955)”

La prioridad de cualquier adicto es anestesiar
el dolor de vivir para facilitar el paso del día
con algún alivio comprado.”
Russell Brand (1975, actor y presentador en Reino Unido)

En Cuba esta película no era prohibida para menores en el año de su estreno, por lo que a temprana edad este autor la pudo ver y entender hasta cierto límite. Pasó un tiempo antes de 1960 para poder volverla a ver y entender más. Luego un poco más de 30 años para verla por tercera vez y doblada al italiano.

Aunque la trama no es tema de entrenamiento, el director Otto Preminger, muy destacado como siempre, logró realizar un filme que aborda, quizás por primera vez entonces, el problema de la drogadicción y cómo afecta a un ser humano, la dependencia que se crea y como el hampa de bajos fondos trata de sacar ventajas sobre esos débiles.

La trama se basa en una novela de Nelson Algren, cuya obra fue lo máximo que se haya podido llevar de sus novelas al cine. El guion fue obra, además de Algren, de Walter Newman y Lewis Meltzer. Todo gira alrededor de un barrio pobre, al parecer neoyorquino, donde la gente realmente sobrevive, mientras que no faltan los bandoleros, esos que visten de cuello y corbata, siempre al acecho para quitarle los pocos centavos que la gente allí ganaba.

De ese ambiente, llama la atención la ausencia de población negra, exclusivamente blancos. Si realmente es Nueva York no es que sea un entorno muy veraz. No obstante, Preminger esta vez no buscaba discutir el asunto racial, el tema era la drogadicción y como se genera ese maligno vicio en poblaciones pobres y desesperadas por la situación económica que deben cada día enfrentar.

Frank Sinatra, muy conocido como cantante, pero igualmente actor de algunos méritos, muchos de ellos ensombrecidos por su vínculo con la mafia italo-americana en la vida real, nos deja una actuación muy convincente en el papel de Frankie Machine, personaje que ya había pasado por reclusión de algunos meses, donde buscó su rehabilitación mental para alejarse del vicio. De nada le valió, de vuelta a ese ambiente, todo lo mejorado pasó a mejor olvido.  

Machine tenía habilidad en el mundo de las cartas, no en balde le llamaban el hombre del brazo de oro, a su vez, y había aprendido a tocar batería, buscó empleo decente, pero los factores de su entorno le dificultaban en ese empeño. Cayó en una miseria moral profunda. Sinatra logró darle casi realidad a sus escenas de sufrimiento por falta de la inyección que le daba “vida”, la dificultad para superar su necesidad, los escalofríos, como si padeciera de malaria, una desesperación que, al menos, a este espectador le provoca sentimientos y pena.

Dos actrices actúan eficientemente en este filme, la bella Kim Novak en su primera gran presentación en el cine. Había aparecido en otras cinco películas previamente, pero ninguna al nivel de esta. Muy convincente su interpretación del papel de Molly, una mujer muy ajustada mentalmente y con ideas claras para hacer del bien. La otra es la experimentada Eleanor Parker, estupendamente psicótica y zorra a la vez, capaz de engañar a todo un vecindario para alcanzar sus caprichos.

Del resto del reparto hay que destacar a Darren McGavin, el hombre que recuerda a la figura del garrotero cubano, ese que presta dinero y luego cobra elevadísimos intereses. No obstante, aquí no era tanto el garrotero como el expendedor de “medicinas” para consumo local y reservado. McGavin se roba el show interpretando el papel de un hombre carente de moral, implacable con tal de hacerse del dinero como fuera posible, el clásico parásito de la sociedad.

Esta es otra joya del cine clásico, del cine en blanco y negro, donde no hay escenas eróticas, pocos besos, la mayoría simulados, pero con un contenido que invita a ver y analizar.

Escrito por Esteban Hernández, 21 marzo de 2021,  con información consultada en IMDB.com   

“El sendero de la traición (1988)”, película con mucha realidad

No son nuestras diferencias las que nos dividen. Es nuestra
incapacidad de reconocer, aceptar y celebrar esas diferencias.”
Audre Lorde (1934-1992, escritora afro-estadounidense)

Hay filmes que merecen ser vistos detenidamente y este es uno de ellos. Es un drama del director de origen griego Konstantinos Gavras, más conocido como Costa-Gavras, el cual se ha hecho famoso por sus películas de carácter político, con severas críticas para todos los bandos. Basta ver pelis como “Z (1967)”, “Estado de sitio (1972)”, “Desaparecido (1982)” y “La caja de música (1989)”, para darse cuenta que este director reparte parejo para todas las ideologías, las que adolecen de defectos así las quieran exaltar algunos ideólogos por pura conveniencia.

“El sendero de la traición” o su título original, “Betrayed”, tiene trama escrita por el guionista de origen húngaro Joe Eszterhas, el que ha colaborado varias veces con Costa-Gavras en otros filmes. El tema de la peli nos adentra en el mundo de las familias rurales norteamericanas, cuyas ideas, en buena parte de ellas, son de mantener un supremacismo de la raza blanca, tal y como lo concibieran los primeros pobladores de la metrópolis colonial. Su doctrina se basa en 0 judío, 0 negro y 0 incluso indígena del país que colonizaron. Ellos son los escogidos de Dios y así se les hace ver en las misas a las que asisten asiduamente todos los domingos. También educan a sus hijos en el principio que la raza superior son los blancos, mientras que el resto caen en la categoría de los piojosos, por lo tanto, deben ser exterminados.

Los servicios de inteligencia de EE.UU. conocen bien quienes son esos grupos y sus líderes, algo que se ve claramente a lo largo del filme. A veces se buscan pruebas que son casi evidentes y para ello utilizan personas que se infiltran riesgosamente en esos medios hostiles.

A medida que avanza el filme el espectador va sintiendo cómo la adrenalina va incrementando la frecuencia cardiaca. La persona infiltrada se arriesga en exceso a fin de conocer los líderes nacionales y locales de estos movimientos ultrareaccionarios. Esos entes no son tontos y pueden percibir la presencia de cualquier sospechoso.

El apoyo del órgano de inteligencia existe, pero es como la teoría que no se lleva completamente a la práctica. Surge una delación, ¿quién la hizo? Nadie sabe, solo que cualquiera supondrá que fue alguien dentro del mismo sistema de inteligencia.

Es todo un enredo de políticos ambiciosos, sedientos de poder, los que detrás del telón ponen sus medios para que los sediciosos hagan y deshagan. Ver este filme es como entender los tristes sucesos del 6 de enero de 2021 en el Capitolio, es entender que existe una telaraña complicada, que resulta difícil de desenmarañar y eliminar.

Los protagonistas principales del filme fueron Debra Winger, la actriz de pocas películas, pero con interpretaciones siempre muy convincentes. Debra es judía-americana y no es de dudar que haya gustado el papel que encarnó. Tom Berenger es el amado racista, cuyo papel se desenvuelve en su natal Chicago y zona rural adyacente. Su actuación fue igualmente de calidad, al menos le causa a uno la debida revoltura estomacal con su actitud agresiva, fría y machista. Otros dos veteranos tuvieron actuaciones aceptables, John Heard, el jefe de la inteligencia ambicioso y poco cuidadoso con su subalterna, y John Mahoney, el que nos adentra hasta cierto punto en la forma de pensar de un agricultor viejo y con una filosofía propia, que nada tiene que ver con lo que se habla a diario por los medios de radiodifusión.

Ud. dirá que es una película vieja, pero no es así, todo lo que esté vigente solo envejece cuando las condiciones entonces existentes hayan desaparecido, lamentablemente las mismas están ahí y muy vivas en este siglo XXI.  Antes era el KKK, ahora tienen nuevos nombres, con objetivos idénticos.

Escrito por Esteban Hernández, 10 marzo de 2021, con información consultada en IMDB.com  

“Bella Germania (2019)”, una trama sugerente

El amor es demasiado precioso para avergonzarse de él.”
Laurell K. Hamilton (1963, escritora estadounidense)

Esta vez se trata de un serial de tres largos capítulos, los que se desarrollan en varios lugares de Italia y Alemania, cuyos protagonistas son ciudadanos sicilianos residentes en Milán, un movimiento muy normal, ya que los del sur emigran al norte en la búsqueda de empleos mejor pagados. También aparece un ente alemán, nada pobre, el que se enamora perdidamente de la joven siciliana de la familia antes mencionada.

La película repite algo de lo ya visto en otras producciones, siempre se recuerda esa joya del cine que fue “Rocco y sus hermanos (1960)” de Luchino Visconti, o sea el carácter conservador de las familias del llamado Meridione italiano, las que chocan con las más liberales de las poblaciones norteñas. La joven no debe ser con nadie fuera de su casa, quien desee verla está obligado a presentarse e ir a casa, los compromisos deben formalizarse, los jóvenes no deben tener sexo hasta que no se casen, en fin, toda una serie de premisas, que resultan inviolables.

El “pecado” se puede cometer en cualquier lugar, pero el mundo liberal ofrece más posibilidades para que Adán se coma la manzana prohibida. El filme presenta como la tentación termina en saciar el hambre sexual que surge de la relación de dos jóvenes, una siciliana, la intocable en teoría, y otro alemán, liberal y dispuesto a una relación seria pero exenta de chaperonas o vigilantes.

A partir del segundo capítulo comienza la tragedia, si así se lo pudiera llamar, ya que lo que se muestra claramente es la vida de esos seres, unos trabados en tradiciones casi feudales, el alemán en un polo totalmente opuesto. Los malos entendidos llueven, pero el efímero contacto sexual da origen a una vida, cuya función de padre, se asigna a alguien, otro siciliano enamorado de la “doncella”, que no fue procreador de la nueva criatura.

El amor verdadero no desaparece con tanta facilidad, las mujeres son casi siempre las más afectadas y las más fieles a sus sentimientos. La joven (Julia) da a luz un niño, el que claramente no es hijo del siciliano. Ella trata de olvidar al verdadero padre (Alexander), lo cual se malogra cuando el joven alemán reaparece. Es el momento que ella decide romper con todo y arriesgarse con el amado alemán, el que ya estaba en ese momento casado con una compatriota en Múnich. De aquí surge la verdadera tragedia, la cual no contaré a fin de evitar los spoilers.

Solo se les puede decir que la vida del niño (Vincenzo) no es nada feliz, ya que su inteligencia le da para entender muchas cosas tempranamente, sea de su padre biológico como de su padre de crianza (Enzo), sea de su tío (Giovanni), hermano de su madre, como de su abuela siciliana.

El film muestra cómo Alemania abrió sus puertas a la mano de obra barata italiana en los años de la segunda mitad del siglo XX, lo cual benefició económicamente a muchas familias italianas, los que cambiaron sus vidas y en parte sus costumbres al comenzar a residir en un nuevo país, más liberal que Italia. Las diferencias entre los niveles de bienestar entre uno y otro país se reflejan solapadamente.

A partir de la mitad del segundo capítulo, el filme gira alrededor de la verdad de la tragedia ocurrida, demorará bastante para llegar a ella, donde un papel juega la nieta de la pareja enamorada siciliana-alemana, la que ignoraba casi todo sobre sus ascendentes.

Otro aspecto presentado fue el de las protestas de grupos de jóvenes de izquierda en Europa occidental a finales de la década de los 60. Se vivía un momento de manifestaciones, cuyos objetivos no estaban muy claros. Algunos grupos terminaron realizando actividades evidentes de terrorismo. Los menos violentos finalmente fueron cambiando su manera de pensar, optaban por reivindicaciones pacíficas y renunciaron a la violencia. Algunos de sus líderes llegaron a ser miembros del parlamento europeo y no muy dados a entrevistas sobre su pasado.

El serial tiene la virtud de describir la trama a través de los momentos que se vivieron en Italia y Alemania en la segunda mitad del siglo XX. Si bien muchos italianos emigraron a Alemania para trabajar, no es menos cierto que décadas después había comenzado un malestar en el país germánico por la presencia de tantos inmigrantes.

Las vistas de las ciudades en el serial no son todas atractivas, pero se puede ver algo de Palermo, Milán, Turín y Múnich. La parte alpina alemana aparece en varias escenas.

“Bella Germania” es una sugerencia, sobre todo, para aquellos que no desean ver seriales de larga duración con un número interminables de capítulos. La dirección corrió a cargo del berlinés Gregor Schnitzler, mientras que los protagonistas fueron la rusa Natalia Belitski en el papel de Julia Jr., la nieta de la pareja enamorada siciliana-alemana; la moldava Silvia Busuioc como la siciliana del serial; los alemanes Christoph Letkowski en el papel de Alexander; Kostja Ullmann como el joven Vincenzo; Denis Moschitto como Giovanni, y Deniz Arora como Enzo.  

Escrito por Esteban Hernández, 7 marzo de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Caza de brujas (1950)”, hechos reales con personajes ficticios

Si se priva la libertad de expresión, entonces seremos mudos,
silenciosos y conducidos como ovejas al matadero:”
Jorge Washington (1er presidente de EE.UU.)

Cuando se conoce algo de la historia de la famosa caza de brujas implementada por el senador republicano Joseph Raymond McCarthy en el período de 1950-56, no se hace muy difícil identificar los personajes ficticios que puedan aparecer en las películas relacionadas con el tema, que bien pueden ser híbridos de varios inculpados en ese proceso o de un personaje específico.

Un poco de historia, McCarthy, un furibundo político ultraconservador, se dio a la tarea de acusar a unos 205 actores/actrices/directores/guionistas/productores de cine por su supuesta militancia comunista o por tener ideas de izquierda. De hecho, el proceso era contrario plenamente a la I enmienda de la Constitución de los EE.UU., la que protege los derechos a la libertad de religión y a la libertad de expresión sin interferencia del gobierno.

Si los estalinistas perseguían a todo aquel que no pensara acorde con el marxismo-leninismo, ninguna diferencia tiene este invento macarthista, bastante macabro en todos los órdenes. Si Ud. pensaba a la izquierda, una sanción se merecía, incluida la prisión. Este proceso es típico de tiranías de cualquier tipo, pero anormal en cualquier democracia. Hitler, Mussolini y Franco tampoco dejaban espacio para pensamientos o ideas contrarias a las suyas.  

La presente película no es la única que aborda estos hechos de persecución política macarthista, pero esta se aproxima más a las consecuencias económicas y morales que esta triste cruzada ocasionó.

“Caza de brujas (1950)” o su título original Guilt by suspicion (Culpable por sospecha), que me gusta más, es un drama con dirección y guion de Irwin Winkler, con el protagonismo de Robert De Niro y de Annette Bening.

En el film De Niro (David Merrill) es un cineasta destacado, incluso logra laborar en Francia y sus éxitos en el séptimo arte eran indudables. A la cuenta del que suscribe, Winkler quiso mostrar una especie de Jules Dassin, director de origen ruso-judío. El nombre de David no fue por casualidad. Dassin había sido militante del Partido Comunista de EE.UU. hasta el día que se firmó el tratado de no agresión entre Stalin y Hitler en 1939. La única diferencia es que De Niro es juzgado y encarcelado, al igual que su esposa, maestra escolar. Dassin no perdió tiempo y emigró a Europa, donde hizo una bella carrera en cine junto a su nueva esposa, la actriz griega Melissa Mercouri.

En el film De Niro-Merrill declara su anterior militancia y aclara que fue expulsado de las filas de ese partido. Ah, pero eso no bastaba, había que colaborar, entiéndase chivatear en cubano. Con dar unos cuantos nombres de militantes reales o supuestos, ya Ud. estaría libre y podría continuar su labor fílmica. La mayoría de los que fueron a declarar al principio se negaban a dar nombres, al final se veían limitados y terminaban delatando.

Dassin nunca asistió al juicio y se marchó del país, por el contrario, su similar Merrill (De Niro) si asistió y terminó detenido y encarcelado conjuntamente con su esposa.  

Otro personaje huyendo fue encarnado por el famoso director Martin Scorsese, quien aparece con el nombre de Joe Lesser, el que tampoco asistió a juicio y se marchó a Londres. En realidad, Lesser no es más que el director Joseph Losey, quien al igual que Dassin tuvo una exitosa carrera como director fuera de su país, al que jamás regresó.

El mérito de la película está en mostrar el daño infligido no solo a los actores y actrices, sino también a sus familias. La vigilancia establecida sobre cada uno de ellos, además de una legión de delatores, entre los que se encontraban algunos actores muy gustados en pantalla y cuyos nombres no merece la pena mencionar. En ese grupo de delatores/simpatizantes se incluía el tristemente célebre ex-presidente de EE.UU., Richard Nixon.

El macartismo sirvió para arruinarle la vida a cientos de artistas de éxito en el mundo del cine, por lo que esta película tiene un valor al recordar una triste historia, la que no deberá repetirse.

Escrito por Esteban Hernández, 4 febrero de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Hombres (1950)”, el debut protagónico de Marlon Brando en el cine

Entiendo que las consecuencias de una guerra son tan
duras, por lo que debe ser siempre el último recurso.”
Asne Seierstad (1970, periodista noruega)

Con anterioridad se publicó una biografía del gran actor Marlon Brando (Hernández 2017). No obstante, algo de lo allí escrito vale la pena recordar. Brando nació el 3 de abril de 1924 en Omaha, Nebraska, en el seno de una familia de tres hermanos (dos hermanas y Marlon como único hermano), de padre comerciante y madre muy inclinada también a la interpretación, era impulsora de un grupo teatral. Con 16 años Brando ingresó en una escuela militar, de la cual fue expulsado por rebeldía. Fue entonces que tuvo que hacer de todo un poco. Finalmente se fue a vivir con una de sus hermanas en Nueva York, se enroló en un curso de interpretación, donde Stella Adler impartía clases y fue así que se fue introduciendo en el estudio del método de actuación basado en las teorías de Stanislavski que le valieron de mucho para su futuro desempeño como actor.

Como actor se estrenó en teatro de Broadway, fue en la obra “Nunca la olvidaré (1944)”. A continuación, el director Elia Kazan le llevó a protagonizar la obra “Un tranvía llamado deseo” basado en la obra homónima del escritor Tennessee Williams. En las tablas se mantuvo hasta 1949 y fue entonces que hizo algunas cosas pequeñas en la TV hasta debutar en cine.

Precisamente su debut en cine fue en el drama “Hombres (1950)” del director Fred Zinneman, con trama escrita por Carl Foreman. El co-protagonismo en esta película correspondió a la entonces experimentada Teresa Wright y a Everett Sloane en el papel del Dr Brock.

El film toca un tema difícil, la unión de mujeres con hombres parapléjicos productos de heridas en la guerra. Difícil hasta para los mismos telespectadores. La opinión siempre va del lado contrario adonde la trama del film se mueve. Perder la fe en la vida es algo muy difícil de llevar.

Casarse con un hombre casi o totalmente impotente es como dedicarse al oficio de monja en un convento, cualquiera diría. Tiene que haber mucho amor e ilusión de parte de la mujer prometida. Los discapacitados son más realistas, no ven más futuro que vivir de la pensión que les otorga el estado, beber y jugar a todo, pero nada de matrimonio. 

A lo largo de la trayectoria del filme, uno va viendo las opiniones que vierten lo mismo afectados que otros entes desde fuera. Realmente el tema lo hace a uno razonar, pero no como quisiera la película.

Hay un aspecto al inicio de la cinta que sí uno puede una vez más corroborar, lo negativo de las guerras y las secuelas que dejan en miles de soldados en combate. Solo a gobernantes dementes les puede gustar una guerra, solo a aquellos que realmente no la han sufrido ni saben lo que eso genera en daños económicos, sociales y psíquicos. Evitar guerras es procurar felicidad para los pueblos.

Brando como debutante demostró que ya era todo un gigante en la pantalla. En la interpretación del papel de Kenneth Wilcott por Brando uno ve rasgos del Stanley Kowalsky en “Un tranvía llamado deseo (1951)”, de Johnny Strabler en “¡Salvaje! (1953)” y de Terry Malloy en “Nido de ratas (1954)”. Sencillamente convincente desde su primera película.

Teresa Wright le acompaña bien en su papel de la novia abnegada, pero mejor aún fue la actuación de Everett Sloane como el Dr Brock, el hombre que cuida de decenas de hombres discapacitados, el que trata de mejorar la salud de sus enfermos, los estimula a hacer más cada día y no siempre logra la debida comprensión de sus pacientes y de sus superiores en hospital.

“Hombres (1950)” es un film viejo, pero real, cuyo contenido tiene importancia para las actuales generaciones, ya que lamentablemente, en este mundo, las guerras no han terminado y sus consecuencias están vigentes.  

Fuentes

Brando, M. y Lindsey, R. 2004. La Mia Vita. 2nda edizione, Frasinelli, 468 p.

Hernández Esteban. 2017. Marlon Brando. Deportescineyotros.com, 24 marzo. https://deportescineyotros.com/2017/03/24/marlon-brando/

Escrito por Esteban Hernández, 3 febrero de 2021

“Almirante Yamamoto Isoroku (2011)”, una biografía llevada al cine

Espero dictar la paz a los Estados Unidos
en la Casa Blanca de Washington.”
Almirante Yamamoto Isoroku

De siempre se ha hablado de la pericia militar del Almirante Yamamoto, comandante en jefe de la Flota Combinada de la Armada Imperial Japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. Como estratega militar era considerado de los mejores en el mundo. Conocía bien las debilidades propias como las del enemigo, era muy cuidadoso a la hora de evaluar las capacidades enemigas, subestimarlas nunca fue parte de su pensamiento.

Este hombre había nacido el 4 de abril de 1884 en Nagaoka, bajo el nombre de Isoroku Takano, hijo de un samurái menor de Nagaoka-han. Isoroku significa 56, que era la edad de su padre cuando él nació. En 1913 su padre falleció e Isoroku fue adoptado por la familia Yamamoto en 1916, lo que le obligó a cambiar de apellido.

Isoroku desde 1901 venía sirviendo en las fuerzas armadas de su país y desde 1907 en la flota naval japonesa. Tuvo suerte que lo mandaron a estudiar a la Universidad de Harvard en 1921, donde aprendió no poco incluido el inglés. A su regreso fue ascendido y continuó como oficial de la fuerza naval de su país. En su carrera militar se vio al frente de sus fuerzas en varios enfrentamientos, pero el más recordado fue a partir del ataque traicionero de Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941.

Esta información previa es necesaria para discutir algo del film de referencia y como presenta al famoso estratega. La percepción que uno se lleva es que Yamamoto no era ningún santo, pero sí un hombre astuto e inteligente, con mucha cultura militar y económica. De sobras sabía que enfrentarse a EE.UU. era una locura, Japón jamás contó con la flota naval y aérea que tenían los EE.UU. Un ataque debería ser por sorpresa para que el enemigo no tuviera tiempo de recuperación inmediata. Así lo pensó y así lo ejecutó, ese ataque a Pearl Harbor fue plan de su cabeza, con la única salvedad, que estuvo en desacuerdo que la declaración de guerra al adversario se realizara una hora después de iniciado el ataque.

Él deseaba una paz con sus términos, con los de Japón, no con los del enemigo. Su idea era golpear para no dejar margen alguno a una confrontación sucesiva y así obligar al adversario a negociar una paz al antojo nipón. El film lo ilustra bien, un hombre medido, con buenos modales, muy preocupado por la respuesta de EE.UU., a sabiendas del poderío del adversario.

En Pearl Harbor ganó, pero sabía lo que vendría después, no sería ninguna paz para su país. Como sabemos, el presidente Roosevelt poco después del ataque declaró la guerra a Japón, país al que prometió que pagaría bien caro su ataque traicionero. Aunque el film no muestra nada de la declaración del presidente norteamericano, Yamamoto sabía que en lo sucesivo su país no lo tendría fácil contra los EE.UU. 

La batalla de Midway fue un ejemplo de la tormenta, algo que la prensa y autoridades japonesas presentaron como victoria ante su pueblo, cuando en realidad fue una sonada derrota.

Este film se debe ver analíticamente, como se dice, tratar de leer en entrelíneas. El director Izuru Narushima, y los guionistas Yasuo Hasegawa y Kenzaburô Iida tratan de presentar una imagen edulcorada de Yamamoto como un hombre de paz, algo que no se corresponde con los hechos. En cuanta confrontación militar hubo en la II Guerra Mundial con intervención japonesa, la mano de Yamamoto estuvo presente. El final de su vida se correspondió con su obra, “El que a hierro mata, a hierro muere”.

Como mérito de esta cinta es de destacar las actuaciones de casi todo el reparto, donde sobresale la de Kôji Yakusho, hombre que supo encarnar la figura de Yamamoto y presentarse en la forma que los realizadores quisieron darles.  

Existe una versión fílmica de 1968 sobre la vida del Almirante Yamamoto, película dirigida por Seiji Maruyama, donde el famoso Toshiro Mifune interpreta el papel del Almirante. Como el que suscribe no ha visto esta versión, no puede afirmar que la del 2011 sea un remake de la anterior.

Escrito por Esteban Hernández, 29 enero de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Matrimonio a la italiana (1964)”, un filme que bordea la perfección

La prostitución no es el oficio más antiguo del mundo,
sino la esclavitud más antigua y grande de la historia.”
Carmen Calvo, 1ra. Vice-presidenta, Gobierno España (2020-21)

Hace tantos años que el autor vio esta película por primera vez. Para que se tenga una idea, fue en la URSS en 1965, así que el film pudo sobrepasar la fuerte censura del Estado Soviético. Aparte de ese mérito indudable, este drama-comedia es una representación de muchos aspectos de la vida de Nápoles, ciudad italiana y capital de la región de Campania, la que tiene sus diferencias con otras urbes del país.

Vittorio De Sica es, a criterio del que suscribe, uno de los grandes monstruos de la pantalla, sea como actor o como director, como es el de este caso. A De Sica como director no se le escapa nada del entorno napolitano, cuya trama comienza en el período de guerra cuando los aliados iban reconquistando el país.

La pobreza era más que evidente y la gente se veía obligada a sobrevivir como les fuera posible. La prostitución era una labor muy normal para las mujeres, los prostíbulos no faltaban en ningún pueblo de la Campania. A eso hay que sumar eso que los italianos llaman furbizia, lo que traducido al español significa picardía, habilidad para hacerse de algo de igual manera como el cuervo engañaba la zorra en los cartones de los años 50. Las prostitutas lo fueron por necesidad, por la pobreza y la miseria existente, no era por deportes o por afición sexual, algo que se debe recalcar cuando hay regímenes que no quieren admitir este fenómeno como pobreza material de las sociedades que mal gobiernan.

De Sica logró presentar ese momento triste de la vida napolitana con mucho acierto, a la vez que mostraba imágenes de la parte vieja de la ciudad o barrio español, la Plaza del Plebiscito en varias ocasiones, la calle Spaccanapoli, una de las tres principales de Nápoles ciudad y otros lugares de interés, incluido el entorno del Vesubio.  Después que uno conoce Nápoles va reconociendo todos esos lugares a lo largo del film, algo imposible cuando vi la peli por primera vez.

Regresando a la trama escrita por el napolitano Eduardo de Filippo, todo gira alrededor de una prostituta, de nombre Filomena Marturano, y de un hombre rico, de esos que se piensan que la gente tiene que arrodillarse a su paso, habilidoso, tramposo, muy dado a fornicar con mujeres de cualquier edad, de nombre Domenico Soriano.

El rollo entre ambos fue tal que sacó a flote el coraje y furbizia de Filomena y sus amistades colaboradoras para enfrentarse a la negación de una realidad de parte de Don Domenico. Filomena tenía un secreto, el que utilizó como arma para vencer a su amado Domenico. Lo sabrán cuando vean la película, no es costumbre de este blog relatar spoilers.

Lo que sí les puedo adelantar es que se trata de un film protagonizado por dos gigantes del cine italiano, Sophia Loren y Marcello Mastroianni, los que actuaron juntos en unas quince películas, aunque esta se puede ubicar entre las tres mejores de su colaboración. En el reparto también aparece Aldo Puglisi, un actor con un número limitado de películas, pero con actuaciones de calidad.

Si uno ve el filme en idioma original, se dará cuenta que parte del mismo corre hablado en dialecto napolitano. Sophia Loren, nacida en Roma y criada en Nápoles, gusta de hablarlo, algo que lo hace más veces que Mastroianni, quien es oriundo de la región Lazio.

Amigos lectores, si no lo han visto, no dejen de hacerlo, al final del mismo sentirán la satisfacción de conocer ese mundo y parte de su historia.

Escrito por Esteban Hernández, con información consultada en IMDB.com

Emocionante y real, “El duodécimo hombre (2017)”

El patriotismo no consiste en ondear la bandera,
sino en luchar para que el país sea justo y fuerte.
James Bryce (1838-1922, historiador, político y escritor británico)

Hay muchas películas bélicas, no todas con el debido brillo o rigor histórico, algunas bastante cursi o más dadas a mostrar masacres de ambas partes sin entrar en sus causas.

“El duodécimo hombre (2017)” es una peli de producción noruega, dirigida por el director neerlandés Harald Zwart. El film refleja la realidad de un grupo de doce saboteadores de ese país nórdico, entonces ocupado por la Alemania nazi, entrenados y enviados desde Gran Bretaña a Noruega. Se trata de un hecho real.

El grupo de rebeldes fue interceptado a su llegada a costas noruegas. Los nazis no tardaron en matar y apresar a algunos de ellos. La cuenta daba once, ¿dónde estaba el duodécimo? Por ahí se va la trama que, en síntesis, refleja el valor y coraje de Jean Baalsrud, además de la colaboración y sentido de patriotismo de la dispersa población local, muy deseosa de la salida de las tropas nazis.

Los nazis pusieron todo su empeño en la captura del saboteador faltante, incluso apelaron a métodos salvajes para poder justificar la hipótesis de que el duodécimo no había muerto. Dice un refrán que un pueblo unido jamás será vencido y eso es lo que se ve a lo largo de este film. El objetivo estaba claro, Baalsrud debía llegar a la vecina y neutral Suecia. Era mucha información archivada en su cabeza, la que jamás sería dada al enemigo.

Las vistas de los lugares montañosos y nevados, ríos y fiordos le dan un valor añadido a la cinta. Los nervios se ponen de punta cuando uno ve a los locales lanzarse a aguas que rozan temperaturas cercanas a 0. También pasar la noche en exteriores con temperaturas de -30 grados.

Este film no es uno más de carácter bélico, es muy original y aporta cultura a quien lo vea, además de toda la acción que se muestra en el mismo. Tampoco se puede ignorar el estupendo papel interpretado por Thomas Gullestad como el perseguido Jan Baalsrud. Gullestad se vio en la necesidad de perder 15 kg en ocho semanas para poder interpretar este papel. Lo mismo se puede decir del irlandés Jonathan Rhys Meyer, quien no hablaba nada de alemán y tuvo que aprender su guion en este idioma para poder interpretar el papel del sádico oficial alemán Kurt Stage.  

 Escrito por Esteban Hernández, el 21 enero de 2021, con información consultada en IMDB.com

La trama de “Adivina quién viene esta noche (1967)” es muy actual

Nunca se me ocurrió que me iba a enamorar de
un negro, pero ha ocurrido y nada cambiará.
Frase de Joanna, la novia del médico afro en la película

La historia de la humanidad es en parte, la historia de la discriminación racial. Los blancos siempre se han considerado la raza suprema del Universo y de aquellos que tengan otra pigmentación, sea negra, bronceada o amarilla, a quienes se les ha considerado como entes similares a gorilas, chimpancés y orangutanes. Así de sencillo.

Con anterioridad, en el siglo XIX habían surgido hombres que se oponían a la esclavitud. De hecho, los regímenes feudales desaparecían ante el auge del capitalismo como formación más productiva, por lo que el esclavismo era un fenómeno primitivo, que no favorecía precisamente al capitalismo y la creación de masas asalariadas. Había que explotarlas con más eficiencia, el esclavo o el siervo ya no eran de utilidad. La negación de la esclavitud no era signo de integración, no nos confundamos. Se aceptaba al negro o al chino en otras condiciones, pero nada de mezcla con blancos, eso no era parte del menú de desarrollo previsto.

La evolución es parte de la dialéctica, aquella que niega muchas creencias con sus dogmas embrutecedores. Llegado al siglo XX muchas cosas comenzaron a cambiar y los negros importados de África en el hemisferio occidental comenzaron a abrirse paso, a la vez que muchos blancos adquirían opiniones distintas a las prevalecientes y tomaban a los negros y chinos como seres humanos con sus capacidades.

Una blanca casada con un negro o viceversa, no, eso no. El negro con su negra y el blanco con su blanca, aunque de siempre los colonizadores blancos gustaban de tener sus familias aristocráticas y se iban por los establos en las madrugadas para copular con alguna negrita esclava. Tengo un ascendente muy importante que dejó un reguero de hijos mestizos en la finca de su propiedad, que conste. Las cosas fueron cambiando, quien se lea el libro de la autobiografía de Malcolm X se dará cuenta que su primer oficio era de gigolo, se dedicaba a satisfacer con su largo musculo primo a las blancas insatisfechas en la sociedad americana. Se hacía a escondidas, la blanca que se viera en ese enredo iría a prisión y completamente desprestigiada.

La película “Adivina quién viene esta noche (1967)” del director Stanley Kramer expone bien la problemática cuando un negro y una blanca se enamoran. Lo que se expone no es el racismo de parte de los progenitores de ambas partes, sino de su preocupación por lo que les espera en el futuro una vez se casen y tengan hijos. En el momento de estreno del film las leyes segregacionistas eran abolidas en los EE.UU. y estaba el proceso de apelación de los condenados Mildred Loving, una mujer negra, y Richard Loving, un hombre blanco, los que se habían casado en Virginia y fueron condenados a un año de cárcel por haber violado la ley de Integridad Racial de 1924. En el film se hace saber que solo se admitía el matrimonio interracial en 18 estados de la Unión.

Lo interesante es ver la actitud y mentalidad de la sirvienta negra de la casa. Ella no concebía que un negro pudiera llegar a ser médico y muy destacado, por lo que trataba al novio como si fuera un golfo e intruso en esa familia blanca. La costumbre e ignorancia en la que vivió no le daba lugar a pensar de otra manera.

Esta película es un adelanto y previsión de lo que vendría décadas después. Lo lamentable es que aún existen supremacistas blancos y el racismo le queda algún rato de existencia. El fenómeno discriminatorio no es solo en la sociedad americana, sino también en varios países europeos e incluso del llamado Tercer Mundo. No obstante, en Europa se aprecia un avance sustancial en la unión, sea incluso informal, de parejas de razas distintas.

Este fue el último film en la carrera del actor Spencer Tracy, quién fue nominado para OSCAR como mejor actor. Katharine Hepburn, se llevó el Oscar como mejor actriz.  Cecil Kellaway, en el papel del cura católico amigo de la familia, con posiciones muy positivas respecto a la unión de la pareja, recibió nominación para Oscar como mejor actor de reparto. Beath Richards, la madre del médico negro, se adjudicó la otra nominación como mejor actriz de reparto. El destacado director Stanley Kramer, muy dado a abordar estos temas raciales, fue nominado como mejor director. Todos esos actores, actrices y director recibieron otras nominaciones de Globo de Oro y premios BAFTA. Las actuaciones de los enamorados en el film Sidney Poitier y Katharine Houghton, aunque no premiados o nominados, estuvieron al nivel requerido.

Sin lugar a dudas, el tema de la película es actual y lo será mientras exista esos males llamados racismo y segregación, por lo que su valor permanece y es una cinta que debería ser vistas en todos aquellos países que aún confrontan estos problemas.   

Escrito por Esteban Hernández, 23 diciembre de 2020, con información consultada en IMDB.com y Wikipedia.com  

Ejemplo de chapuza fílmica “Los asaltantes de Kansas (1950)”

William Clarke Quantrill—asesino en serie, psicópata,
célebre héroe del ejército confederado”.
Duane P. Schultz (1934, escritor)

Que a Hollywood le ha gustado alterar la historia en sus tramas no es nada nuevo, pero hay filmes que merecen ser mencionados como campeones de la chapucería en el orden histórico.

Se trata de un film conocido en inglés como “Kansas Raiders”. En español se le conoce con dos títulos, “Los Asaltantes de Kansas” o “Jinetes del Odio”, me quedo con este último, es más acorde con el contenido del film. Nuevamente los “héroes” son los hermanos James y Cole, a los que se suma otro delincuente como Kid Dalton y el tristemente célebre William Clarke Quantrill, destacado jefe de guerrillas confederadas (pro esclavistas), los que asesinaban a cuanto ser humano encontraban a su paso. Estos eran los protagonistas, todo un equipo estelar, que contó con las actuaciones de los entonces jóvenes Audie Murphy (Jesse James) y Tony Curtis (Kit Dalton). El experimentado Brian Donlevy fue quien interpretó a Quantrill. La dirección corrió a cargo de Ray Enright, un director muy dado a los oestes y a las matanzas de los indígenas americanos. Su actor favorito fue el eterno Cowboy Randolph Scott, pero esta vez empleó a Murphy, quien no supo nunca interpretar otro papel que no fuera el del vaquero invencible.

¿Quién era Quantrill? No, no piense que era un ente del sur de EE.UU., nada de eso, era oriundo de Dover, Ohio, de familia económicamente estable, cursó estudios como profesor, trabajo que ejerció en Indiana e Illinois. Luego se mudó para Kansas y allí aprendió a jugar cartas, todo un tahúr, además de impartir clases. Según dice Wikipedia, al hombre lo persiguieron por dedicarse a robar caballos. Como prófugo de la justicia no dudó en integrar las filas del ejército confederado del sur. Era muy indisciplinado, por lo que creó su propia guerrilla, los confederados le dieron grado de capitán. Entre sus acciones más horripilantes está el asalto a Lawrence, el que terminó con una masacre de más de 200 víctimas incluido ancianos y niños. Había que acabar con Lawrence por ser contrario a la esclavitud de los negros.  El hecho ocurrió en 1863.

Cuando uno ve la película, observará que Quantrill es despiadado con sus enemigos, pero a su vez lo presentan como un hombre de “coraje”. Las escenas de la película muestran claramente como esas hordas mataban a cuanto ser humano se les atravesaba.

Ah, pero Jesse James reflexionaba en el film sobre esas muertes y continuaba matando. Uno pierde la cuenta del número de actores que han gustado de interpretar el papel de este bandolero. Desde Fred Thomson, pasando por Tyrone Power, Don “Red” Barry, Allan Baxter, Robert Wagner, Keith Richards, Robert Duvall, Kris Kristofferson, Rob Lowe, Colin Farrell hasta llegar a Brad Pitt, todos han encarnado a esta especie de Robin Hood americano, al que la industria cinematográfica americana se ha encargado de mitificar, al que hacen aparecer como un justiciero y defensor de los derechos de los sureños pobres.

Es cierto que la película muestra todas las barbaridades cometidas en las masacres realizadas por las guerrillas confederadas de Quantrill, pero uno se pregunta si no habría sido mejor poner como protagonistas principales a todos aquellos oficiales de la Unión que persiguieron a Quantrill hasta capturarlo, mostrar sus esfuerzos y dificultades. Sin lugar a dudas, el film habría tenido un valor patriótico y educativo, no que se ha buscado la masacre como puro entretenimiento.

La cinta técnicamente no pudo ser mejor, el technicolor le dio el brillo necesario. Los escenarios fueron bien escogidos, aun así, no deja de ser una mediocridad histórica, la que embrutece y no enseña a nadie. Hollywood, en sus filmes, ha exterminado a miles de indios, un día son apaches, otros comanches, mañana Sioux y luego Cheyenne, son indios y en pantalla hay que matarlos. Esta vez no hubo indios, pero si población inocente y tranquila, cuyo pecado era el de oponerse a la esclavitud de los negros. Una cinematografía seria debe preservar los valores históricos y patrióticos.

Escrito por Esteban Hernández, 22 diciembre de 2020, con información consultada en IMDB.com y cineforever.com

Cuando de ingenuidad se trata, “Profesor Mamlock (1961)”

Hitler mintió descaradamente sobre sí mismo y sobre sus enemigos.
Convenció a millones de hombres y mujeres de que se preocupaba
profundamente por ellos cuando, de hecho, los habría
sacrificado a todos voluntariamente.”
Madeleine K. Albright (1937, ex-secretaria de Estado en EE.UU.)

Cuando un régimen adopta una política de segregación racial, por lo general no se hace excepción, sea cual sea el currículo o historial de cualquiera persona. La discriminación tiene causas económicas y mucho odio. Desde hace más de medio milenio se suele hablar pestes de los negros y de los que no se parezcan a los blancos. A la hora de oprimir a las minorías no se hacen excepciones.  

El presente filme, “Profesor Mamlock (1961)”, del director Konrad Wolfe, protagonismo de Wolfgang Heinz en el papel principal y producción de la desaparecida RDA o Alemania Oriental, es un ejemplo claro de ese fenómeno adverso en cualquier sociedad. El que suscribe lo ha recordado mucho en los días de noviembre de 2020 cuando algunas minorías votan por alguien que los desprecia realmente y al final, logrado su objetivo, los segregaría en algún momento y sin piedad.

Eso que le toca a otro y a mí no, porque yo soy tal o más cual, es un pensamiento muy ligero de cualquier persona, y fue lo que le sucedió al Profesor Mamlock, judío y jefe de cirugía de un hospital universitario en la Alemania de 1933. A Mamlock no le interesaba la política y entendía que la discriminación sobre los judíos a él no llegaría.

El hijo del profesor adopta una conducta de rebelión con el nuevo régimen, mientras que su hija sufre de los ataques de sus compañeros en la escuela. Aun así, Mamlock los critica, no los aprueba, se resiste y sigue empecinado en que a él no le toca. Se siente intocable por ser una eminencia de la ciencia médica. Tampoco hace caso a lo que le dicen algunos colegas de trabajo, muy preocupados por el desenlace de la política del régimen nazi.

Llegó 1938 y fue entonces que a Mamlock le llegó su hora, destituido de su cargo, sacado por la fuerza del hospital por las hordas nazi y su ciudadanía alemana revocada.

Todos estos detalles se dan, realmente spoilers, pues no es de esperar que alguien logre ver una película que ya está desaparecida del mapa o de que alguien en Alemania se anime a rescatarla para una nueva proyección.

No obstante, es un ejemplo que las políticas de discriminación racial no tienen limite y terminan agrediendo a cualquier persona, sea cual sea su nivel académico, sus aportes a la sociedad, no hay sencillamente piedad.

Escrito por Esteban Hernández, 8 noviembre de 2020, con información consultada en IMDB.com

Un romance en plena revolución cultural en China

Ser amado profundamente por alguien te da fuerza,
mientras que amar a alguien profundamente te da valor.”
Lao Tzu (filósofo chino)

Realmente genial, presentar en cine una historia de amor en los momentos que transcurría la revolución cultural en China a mediados de la década de los 60.  

De eso es lo que trata la película de producción china “Amor bajo el espino blanco (2010)” del director Yimou Zhang y protagonizada por Dongyu Zhou en el papel de la joven Jing y Shawn Dou como el apuesto Sun.

A sabiendas de lo que fue la revolución cultural en ese país, pensaba que el director podría deslizar una leve crítica a lo ocurrido. Era cuando los llamados Hóng Wèi Bīng (Guardias Rojos) realizaban mítines y actos de repudio a todo aquel que se considerara de ideas burguesas, aparte de llevar a la juventud a realizar trabajos en el campo como forma de depurarse ideológicamente.

En el filme se observa con el debido respeto la imagen del líder máximo y cómo para cualquier cosa se utilizaban sus palabras o ideas. Para cualquier nimiedad ahí había un pensamiento del gran líder, que era casi un mandato divino. Igualmente se podían ver los grandes monumentos al líder aún viviente. En fin, el culto a la personalidad era evidente en varias escenas de la película.

La pareja objeto de romance en la película de alguna manera estaba afectada por el sistema prevaleciente en China. Tener ideas de derecha es pecado y, en ambos casos, algún que otro progenitor estaba afectado por la llamada justicia revolucionaria.  

El formato del filme no es el convencional, las escenas se intercalan con explicaciones de tiempo y lugar, o sea en lugar de hacer una película de larga duración, esta se recorta con las aclaraciones intercaladas. La cámara y fotografía son de calidad, y las actuaciones están acorde con el comportamiento de la población china, sobre todo en aquella época.

Sin embargo, uno tiene el presentimiento de eventos negativos en el orden político, los que realmente no llegan a tener lugar. El amor y el respeto están presentes por todos los entes de familia participantes en la trama. Las dificultades económicas y la pobreza se muestran dignamente. El valor de la película está en su trama, todo un romance de dos jóvenes, sus vicisitudes y sus momentos felices, cuyo desenlace final no os diré para evitar el spoiler

Si quiere conocer algo de un mundo que no es el occidental conocido, la película es recomendable y podrá aclarar curiosidades o preguntas que cualquiera se pueda hacer sobre la sociedad china y sus costumbres.

Escrito por Esteban Hernández, 17 noviembre de 2020, con información consultada en https://www.filmaffinity.com/es/reviews2/1/273720.html

Una joya del cine clásico, “El Cabo del terror (1962)”

Odio a las víctimas que respetan a sus verdugos.”
Jean-Paul Sartre (1905-80, filósofo-escritor francés)

El cine actual utiliza muchos efectos especiales para emocionar al espectador con determinadas escenas. Sin embargo, el film que aquí se discute, no usa nada de eso y realmente a uno le para los pelos de punta. La IMDB.com lo cataloga como drama-suspense, pero cualquiera que lo vea detenidamente puede incluirlo en la lista de las películas de terror, con la diferencia que aquí no hay un ser sobrenatural tipo Drácula o el Monstruo de Frankenstein, sino seres humanos, cuyas conductas pueden provocar un desenlace como el de este film.  

Dos personas pueden llegar a odiarse y de manera extrema, eso es lo que aquí sucede. Son dos personas con diferentes modos de vida, uno letrado y con una familia, otro descarrilado y con familia perdida, según él mismo afirma. Cuando se crea rencor, este no desaparece fácilmente, queda en la mente de la persona. Hay quienes prefieren olvidar y dejar a un lado el incidente desagradable, otros, por el contrario, sueñan hacerle pagar al adversario el supuesto daño infligido. Es supuesto, pues el rencor creado no es que le dé la razón a la persona que lo tiene. Es muy probable que el “dañado” se lo tenga muy merecido por haber cometido alguna fechoría, como es el caso que vemos en la película.   

La trama está basada en la obra “The executioners” (Los verdugos) del escritor John Dann MacDonald, pero el director J. Lee Thompson le dio el nombre de “Cape Fear” (Cabo del Terror), que es una llanura costera de Carolina del Norte, centrada en la ciudad de Wilmington, que es donde suceden los hechos más graves que se muestran en la película.

Dos personajes principales en este clásico, Gregory Peck en el papel del abogado Sam Bowden y Robert Mitchum como el ex–presidiario Max Cady, verdaderos gigantes de la gran pantalla, cuyas sobresalientes actuaciones dan al film el toque de excelencia que todo espectador busca. Si uno tuviera que buscar a una sola estrella en este caso, el mérito se lo debemos dar a Mitchum, al encarnar magníficamente el papel de un hombre de bajos valores morales, sádico y de crueldad premeditada. Su contrario, Gregory Peck (Bowden), muestra sus debilidades ante la superioridad malévola de Cady. Cuando un hombre se siente acorralado y siente temor por la suerte de su familia hace cualquier cosa, así sea aquello que la ley sanciona.   

Esta cinta cuenta con las actuaciones de experimentados actores como Martin Balsam, Telly Savalas, además de la entonces joven Polly Bergen y la adolescente Lori Martin.

Les aseguro que esta película les mantendrá en tensión, pero no esperen ver escenas estrambóticas. Se trata de una película real, nada de ficción, bien concebida y realizada.

Escrito por Esteban Hernández, 28 octubre de 2020, con información consultada en IMDB.com y filmaffinity.com

Horizontes de grandeza (1958), un film de moralejas

Simplemente el mejor film que se haya hecho jamás.
Dwight D. Eisenhower (Presidente de los EE UU 1953-61)

Los expertos de cine califican al film de referencia (The Big Land, título original) como un Oeste y un drama romántico. De hecho, no es un Oeste de esos que se ven a blancos fornidos matando a cuanto indio se les atraviese en su camino, o de esos donde aparecen vaqueros malvados y otros bondadosos, los malos y los buenos.

No, no es así. En muchos aspectos la trama de Jessamyn West aborda aspectos éticos muy convincentes. La primera lección es que el coraje o valentía no hay necesidad de expresarlo públicamente mediante actos de violencia. La segunda es que nadie tiene porqué fanfarronear sobre sus logros personales, sobre todo en el orden físico, lo que es además muy común a gente vulgar. La tercera y no la última, las diferencias y desacuerdos entre dos personas no deben ser llevadas al plano familiar y comunitario. Provocar enfrentamientos entre grupos de personas es típico de los que se creen valientes y no lo son.

A nadie le cabe la menor duda que los poderosos económicamente siempre han tratado de humillar a los pobres, lo que se evidencia en el film, solo que cuando eso sucede, no queda otra alternativa que la rebelión de los oprimidos. Si el oprimido no lo hace, es de entender que nunca tendrá derecho a la palabra y a ser escuchado. Aunque este tema se aborda en el film, este autor no cree que se haya querido profundizar mucho en el mismo, quizás el mayor defecto de la película.

El amor no debe confundirse con el orgullo, son dos cosas diferentes. Nadie va a lucir más bonito por andar con alguien que no comparta sus mismos puntos de vista. La unión de dos personas no puede solo basarse en el atractivo existente, debe ser también en tener opiniones comunes, eso sin que uno tenga que imponérselo a la otra parte.

Esa es la descripción de esta película del director William Wyler, que contó con el protagonismo estelar de Gregory Peck y Jean Simmons, además de actuaciones aceptables de Charlton Heston y Charles Bickford, mientras que el veterano actor teatral Burl Ives se mostró a su alto nivel como de costumbre, Carroll Baker estuvo estupenda como novia del Dandy (G. Peck) y Chuck Connors encarnó bastante bien el papel de niño grande descarrilado y malcriado.

Es una de las joyas del cine clásico, filmada en el Cañón del Monumento Nacional Chelly en Arizona, así que invitados están a verla y disfrutarla.

Escrito por Esteban Hernández, 22 octubre de 2020, con información consultada en IMD.com    

“Samsara (2001),” cuando las ideas y la naturaleza individual entran en contradicción

¿Cómo podemos prevenir que una gota de agua no se seque?
Arrojándola al mar.”
Escrito sobre una piedra en una escena del filme

“Samsara (2001)” es uno de los filmes más interesantes que uno pueda ver. La cámara del mismo nos lleva por una parte de los paisajes de Ladakh en el Himalaya, territorio de la India, a la vez que nos adentra en las costumbres y tradiciones de los monjes lamaístas. Es otro mundo, el cual es bastante ignorado por Occidente.

Hombres y mujeres padecemos del efecto de nuestros sentidos. Vemos muchos momentos agradables en sueños, lo cual estimula nuestra libido y puede provocar que uno se corra dormido. Le sucede a cualquiera, incluido curas o monjes, pues son seres humanos. Eso no es provocación de ningún diablo, es naturaleza humana.

Los lamas o maestros espirituales dentro del budismo tibetano suelen prepararse para su función mediante penitencias en lugares aislados. De esa manera se entiende que logran la iluminación espiritual, a la vez que renuncian a los placeres de este mundo. La película nos va mostrando los detalles de este esfuerzo.

Renunciar al placer de palabra es fácil, más difícil es cuando se tiene la “provocación” o el atractivo delante. La pasión surge, la que puede en muchos casos derivar en amor. Es pecado, de acuerdo, pero ¿puede ser pecado cuando ese amor da lugar a una familia y a la procreación?

Nuevas pasiones pueden tener lugar, las que al final si clasifican como pecado, pero que no son más que expresiones naturales a las que hombres y mujeres se ven sometidos, a veces inconscientemente. Para un ex-lama esto es inadmisible cuando razona el pecado cometido.

El mundo, no importa donde, está siempre bajo la presión de unos con más poder sobre otros. De esta triste realidad no escapa la aldea, donde moran los protagonistas de la película.

La trama de la película finalmente hace un paralelo entre el destino de la familia en escena con el de Yasodhara, esposa del príncipe Siddhartha Gautama, a quien conocemos como Buda, y del hijo de ambos, Rāhula, donde se pone en tela de juicio el valor de Buda con el mostrado por la esposa abandonada con su hijo sin ninguna recompensa, excepto el de ser admirada por su paciencia y sacrificio. Buda abandonó a su esposa justamente el día que nació su único hijo para alcanzar un despertar espiritual. El Tripitaka o colección de antiguos textos budistas no menciona a Yasodhara, la ignora completamente, aunque otras la consideran una arhat o persona de profunda comprensión.

Si desea ver algo de la extensa cordillera del Himalaya, las costumbres de la población en esos lares y la vida de los monjes budistas, no debe dejar de ver “Samsara (2001)” del director indio Pan Nalin, con el protagonismo del también director estadounidense Shawn Ku y de la canadiense Christy Chung. La película es co-producción Indo-alemana-franco-italo-suiza.

Escrita por Esteban Hernández, 4 noviembre de 2020, con información consultada en IMDB.com y otras en línea.

“El escándalo-Bombshell (2016)”

Olvidar es difícil, recordar es peor.”
Anon.

Esta película está basada en hechos reales, dirigida por Jay Roach y con guion de Charles Randolph, hombre que obtuvo Oscar como mejor guion y montaje por la película “La gran apuesta (2015)”. La peli recoge mucha información sobre el comportamiento acosador con las nuevas empleadas profesionales por parte del jefe ejecutivo de la Fox, Roger Ailes.

Realmente ese acontecimiento fue algo tapado por el ocurrido con el productor Harvey Weinstein en Hollywood. Lo de Weinstein mundialmente tuvo más repercusión en la prensa internacional. A fin de cuentas, ambos hicieron lo mismo, cada cual ponía sus condiciones a las damas candidatas para dar el empleo. Tampoco es de dudar que fueran escogidas por su físico, independientemente de que fueran muy capacitadas para el trabajo que se les asignara. Ailes escogía periodistas y Weinstein actrices, era la única diferencia.

El secreto sobre la conducta de Ailes permaneció desconocido hasta un momento en que un hecho empuja a una profesional a rebelarse, lo que provoca una reacción en cadena, no de neutrones, pero sí de profesionales. Ese empuje inicial lo dio un incidente en 2015, que tuvo que ver con el entonces candidato a la presidencia de EE.UU., Donald Trump. Fue una pregunta formulada por una periodista competente y de prestigio sobre lo que pensaba el candidato sobre las mujeres y sus posiciones machistas, algo que, al ejecutivo de la Fox, muy amigo del candidato, no vio bien.

A partir de ese momento comenzó la rebelión y a sacar trapos extremadamente sucios de Ailes. La lista de profesionales acosadas era muy larga y todo eso terminó como era de esperar.

Sin embargo, cuando se ve un filme de este tipo, uno reflexiona como el poder personal esclaviza a otras personas dentro de una sociedad considerada de las más democráticas en el mundo. Se evidencia el nivel de corrupción y como los políticos se enredan con la escoria que los apoya.

No es el único filme que trata sobre el tema. Si han visto “Striptease (1996)” protagonizado por Demi Moore y Burt Reynolds, recordarán la presencia de un congresista involucrado en otro hecho similar, con la diferencia que su actitud no parece haber sido con muchas mujeres, como es el caso de Roger Ailes.

También el filme muestra las coincidencias del pensamiento de la empresa y del entonces candidato a la presidencia, se trata de una amistad forjada. Fueron precisamente los encargados de la campaña del candidato, los que atacaron a través de los medios de prensa a la periodista cuestionadora de la conducta del candidato. Si las preguntas son incómodas, ella es una agresora y, por ende, enemiga, es la sencilla conclusión.

Lo otro evidenciado es como se ordena escarbar en la vida personal de los profesionales, a fin de disponer datos y hechos que permitan desprestigiarlos. Este método es muy común en democracias, en dictaduras y gobiernos con presidentes vitalicios. Es un arma utilizada cuando no hay argumentos para rebatir la realidad.

La película transcurre con mucha rapidez, el espectador no debe quitarle la vista a la pantalla y a las escenas del filme. Solo así se puede comprender la trama.  

El papel de Roger Ailes fue interpretado por un John Lithgow viejo e irreconocible. Muy convincente su actuación, ¡excelente! Charlize Theron, la actriz sudafricana, como siempre, no deja dudas de su tremenda capacidad histriónica y personifica bien a la principal “acusada”. Nicole Kidman no se queda atrás y logra cumplir cabalmente con su papel. La joven australiana Margot Robbie impresiona por su actuación, no le conocía, ahora será menester no perderla de vista en otros filmes. No en balde, Charlize y Margot fueron nominadas para Globos de Oro, Oscar y BAFTA por sus actuaciones

El veteranísimo actor inglés Malcolm McDowell encarna al multimillonario propietario de la Fox, el australiano Rupert Murdoch. Como no conozco a Murdoch, ni siquiera por entrevistas en la TV, no puedo decir si esa actuación encaja con la realidad.

Es muy recomendable ver este tipo de películas, así muchas personas podrán comprender mejor algo de los mecanismos ocultos de las campañas electorales.

Escrito por Esteban Hernández, el 4 octubre de 2020, con información consultada en IMD.com