“Mongol (2007)”, una parte de la vida de Gengis Kan

Un líder no puede ser nunca feliz
hasta que su gente sea feliz.”
Gengis Kan

Por Esteban Hernández

Realizar un film biográfico de un personaje legendario de los siglos XII-XIII no es nada fácil, sobre todo cuando se trata de sintetizar o resaltar los aspectos principales. El director ruso Serguei Bodrov trató de incluir las partes más importantes de la vida de Gengis Kan, el hombre que llegó a dominar buena parte del Universo entonces conocido.

El filme, con guion del mongol Arif Aliev, enseña muchos detalles de la personalidad de este guerrero y cómo fue que logró alzarse con las victorias repetidamente. Igualmente, la cinta presenta un toque de mística cuando desde niño el futuro Kan rogaba a sus dioses y cómo lograba posteriormente lo que se proponía.

Resulta asombroso que pobladores de un territorio con poco desarrollo, hayan logrado ocupar extensos territorios de Eurasia, y que lo haya liderado un hombre que se vio obligado a vivir en la indigencia, eso independientemente de haber nacido en cuna de la nobleza de un clan, el que dominó buena parte de la Mongolia oriental, y que fuera finalmente vencido por los tártaros en pleno siglo XII.   

La película se concentra en el martirio de Temujin (Gengis Kan) en su niñez y su colaboración y diferencias con su hermano de crianza (un anda), Jamukha, el que ayudó a Temujin para recuperar a su esposa Börte, secuestrada por los merkitas. Luego se ve cómo Temujin le arrebató el liderato a Jamukha al compartir todo el botín logrado en esta batalla contra los merkitas. Desde eso momentos, ambos se convirtieron en enemigos, aunque cada uno reconocía bien las virtudes del adversario.  

Hay un poco de leyenda o cuento en el afán de idealizar al héroe del film, que uno no puede acreditar. Como son los sufrimientos y prisión de Temujin, y cómo Börte, su mujer, logra liberarlo. Tampoco es fácil de aceptar que en un ambiente de poligamia, se muestre solo a Börte cuando Temujin llegó a poseer decenas de concubinas.

El defecto principal de la película es que no se describe como finalmente Temujin pudo aunar y organizar su ejército. Ese paso en su vida se salta en la película, lo que no es razonable, en mi opinión. Por el contrario, se aborda en parte como fue el fin de Jamukha, algo ejemplar en realidad.  

La película en definitiva trata de exponer como surge la figura de Gengis Kan, pero nada de sus futuros logros y territorios invadidos. Una segunda parte de este filme habría sido deseable con guion nutrido de los relatos del autor soviético Vasily Yan de su libro “Gengis Kan, el lobo de las llanuras”.

Durante todo el filme la persona del guerrero es tratada como un héroe, como bondadoso, esplendido con sus aliados, en fin, una figura ideal. De que era corajudo no hay dudas, pero el hecho de haber sido finalmente exitoso en sus empeños como invasor no quiere decir que fuera tan benévolo como se le presenta en esta peli.  

Sobresalen las actuaciones del nipón Tadanobu Asanu en el papel de Temujin; del chino Honglei Sun como Jamukha y la mongola Khulan Chuluun encarnando a Börte. El resto del reparto realizó aceptablemente sus interpretaciones.

La peli, de producción kazaja-rusa-mongola-alemana, fue nominada para Oscar como mejor película en lengua extranjera en 2008, y obtuvo premio en igual categoría de parte de National Board of Review de EE.UU. Honglei Sun obtuvo premio como mejor actor de reparto en el Asian Film Award.

11 abril de 2022

“Rudy, reto a la gloria (1993)”, como el esfuerzo en el deporte suele ser premiado

La satisfacción radica en el esfuerzo, no en
el logro. El esfuerzo total es la victoria.”
Gandhi

Se trata de un filme estrenado hace casi 20 años, basado en hechos reales, el cual resulta ser una enseñanza para los deportistas y todos aquellos que se esfuerzan por lograr un progreso en su vida personal.

La peli, dirigida por David Anspaugh, no es que tenga un reparto de superestrellas, pero sí de actrices-actores experimentados, los que desarrollan bien sus interpretaciones en la trama, como son los casos del difunto Ned Beatty, Charles S. Dutton, Lili Taylor, Jon Favreau, Deboarh Wittenberg, Robert Prosky, Chelcie Ross y el protagonismo del entonces joven Sean Astin, el que cumplió cabalmente en el papel de Rudy Ruettiger, muchacho que siempre soñó jugar fútbol y vestir la franela del equipo de la Universidad católica Notre Dame o Notre Dame du Lac, ubicada en el estado de Indiana en EE. UU.

El sueño de Rudy se tradujo en esfuerzo bajo la sabia guía del padre Cavanaugh (R. Prosky). Había que estudiar para tener notas aceptables y así poder matricularse con una beca en la institución de interés, algo que no se le regala a nadie fácilmente. A la vez, mostrar no solo interés sino entereza ante sus padres, hermanos, amigos, profesores y entrenadores de fútbol. Una tarea nada fácil para un hombre que no poseía la corpulencia de otros jugadores, lo que él complementaba con su entrenamiento cruento diario, en el que recibiera mil golpes en el terreno de juego.  

Un aspecto muy sobresaliente de este filme fue como este empeño de Rudy se tradujo en una solidaridad plena de todos sus compañeros con él y su rechazo a la actitud indiferente del entrenador principal Dan Devine (Ch. Ross), para quien lo único que contaba era la victoria aplastante de su equipo.

Tampoco la cuestión racial escapa de la trama de la peli. Fortune (Ch. S. Dutton), empleado negro en la institución, dedicado a mantener el terreno de juego en forma, revela sus vicisitudes del pasado cuando llegó a ser jugador en la reserva del equipo de la institución.

A pesar del valor de la peli, la misma ha recibido pocos premios, uno de ellos para el director Anspaugh y el guionista Angelo Pizzo en el festival internacional Heartland. Así y todo, es aconsejable verla, sobre todo por los jóvenes.

Escrito por Esteban Hernández, 11 marzo 2022 con información consultada en IMDB.com

“Se lo llevaron: recuerdos de una niña de Camboya (2017)”

El que protesta es un enemigo,
el que se opone es un cadáver.”
Pol Pot, líder del genocidio camboyano

Este filme, cuyo título original en inglés es First They Killed My Father (Primeramente ellos mataron a mi padre), es muy real y coincide plenamente con la idea que tiene este autor sobre la masacre genocida perpetrada por los Khmer Rouge (Guardias Rojos) en Camboya una vez concluida la ocupación estadounidense.

La trama se basa en el relato de la entonces niña Loung Ung, guionista del filme, hija de una familia de clase media con padre militar al servicio del presidente títere de los ocupantes norteamericanos, Lon Nol. Llegada la salida de las tropas invasoras, enseguida los Guardias Rojos, con Pol Pot a la cabeza, invadieron todo el país e impusieron un régimen comunista por vía de una violencia impensable. El ser humano, en estas circunstancias, se convierte en lo más parecido a una res de rebaño.

La película muestra casi todos los detalles de los desmanes de los nuevos «salvadores» de Camboya. Nadie podía tener nada material, había que subordinarse a lo que dijera la máxima autoridad, las urbes vaciadas y sus poblaciones llevadas a zonas rurales a trabajar en el campo, incluido los bonzos budistas, muy maltratados por los guardias “ateos”. Lo peor de todo es la muerte diaria de personas por enfermedad y debilidad, y también de aquellos que se le descubre su pasado y su servicio al régimen de Lon Nol.

Las ejecuciones eran sumarias y bastaba un machete para decapitar al reo en cuestión. Mientras uno ve la película recuerda la obra de George Orwell, “1984”, donde el manejo autoritario es similar, aunque la brutalidad en tierra camboyana sobrepasa los límites de la crueldad.

Cuando los derechos humanos en general son pisoteados, se enrasa la pobreza, lo que es igual a no hacer nada para que mejore el bienestar de la población en general, a los seres humanos se les priva de educación, de la posibilidad de leer, de conocer, eso es puro salvajismo. Esta cinta dura más de dos horas y cuarto, y valió la pena, ya que se presenta bien la naturaleza criminal de los Guardias Rojos.   

No se entiende la animosidad de esa organización salvaje con los vietnamitas, otro aspecto bien mostrado por el filme. Lógica no tenía toda esa hostilidad por una razón muy poderosa, las tropas estadounidenses abandonaron la Indochina atacada, sea Camboya, Laos y Vietnam, cuando Vietnam se alzó con la victoria, pero incomprensiblemente toda la preparación militar, inclusive de niños camboyanos, iba dirigida al exterminio de los vietnamitas.

La actuación de Sareum Srey Moch en el papel de la niña Loung Ung fue impresionante. No necesitaba hablar, la expresión de su rostro lo decía todo. El resto del reparto estuvo a un alto nivel. Felicitaciones a la actriz Angelina Jolie por la dirección de este filme y por el aporte que este material hace al presentar sin ninguna censura las barbaridades de un bando de extrema izquierda, al final asesino de un cuarto de la población camboyana en 44 meses de gobierno de los Guardias Rojos en Camboya.

Escrito por Esteban Hernández, 20 febrero de 2022, con información consultada en IMDB.com

“El camino de la libertad (2009)”, realidades de la Segunda Guerra en Eslovaquia

 “El prejuicio racial, el antisemitismo, o el odio
a alguien con distintas creencias no debe
tener lugar en la mente y el corazón humano.”
Billy Graham (1918-2018, predicador
cristiano evangélico)

Interesante película, basada en un hecho real, que aborda varios aspectos de importancia en la Eslovaquia de la Segunda Guerra Mundial, la que se independizó de la parte Checa el 14 de marzo de 1939, todo ello incentivado por Alemania, la que había decidido ocupar el territorio de Moravia y Bohemia, mientras daba la oportunidad de “independencia” a Eslovaquia y así convertirla en un estado títere al servicio del imperio nazi.

Eslovaquia como el resto de esa parte europea estaba bastante poblada de judíos, objetivo principal de exterminio para Hitler, por lo que la joven república, muy alineada con los dictámenes del Führer, se dio a la tarea de eliminar a los judíos del territorio nacional. Se trataba siempre de convencer a los judíos de emigrar a otros lares, pero en 1940 la persecución fue implacable, se crearon más de una decena de asentamientos y campos de concentración para judíos.

Por lo que esta película, cuyo título original es Nedodrzaný slub(Promesa rota)dirigida por el checo Jirí Chlumský, aborda la problemática de la segregación y exterminio de los judíos, y como un joven, muy hábil como futbolista, logra evadir la justicia eslovaca de aquel entonces y finalmente se integra con la guerrilla de su país para pelear contra los nazis.

En una fiesta familiar judía se juntan todos antes del desenlace fatal de la República nazi y todos, sin excepción, prometen volver a verse dentro de un año, algo que resultó imposible por razones obvias de la persecución imperante a la población judía. De ahí el título original que dista bastante del pomposo “El camino de la libertad”.

Un blanco judío, de hablar bien la lengua del país sin arrastres de letras, puede hacerse pasar por un nativo sin dificultad siempre que no se baje los pantalones y muestre su pene, el cual está circuncidado por la ley judía. Martin, el joven héroe del filme, tenía todo eso claro y pudo evadir la desgracia al ofrecerse como voluntario para ir a los campamentos creados por los gendarmes eslovacos. Logró penetrar la iglesia católica y se hizo pasar por ser un ferviente seguidor de Cristo. No obstante, la verdad al final emerge y eso fue lo que le sucedió. No tenía otra alternativa que huir lejos y al final unirse a los partizani (guerrilleros).

La idiosincrasia de la guerrilla es mostrada con mucha realidad. No eran solo los nazis los que odiaban a los judíos. Ese sentimiento no era exclusivo alemán, era también de muchas poblaciones del Este europeo, por lo que este negativo fenómeno tiene más antecedentes y más culpables de antes de surgir la figura de Hitler. 

La guerrilla no era muy dada a la disciplina y una parte de ella no deseaba tener judíos a su alrededor. Políticamente la mayoría no mostraba ser partidario de ninguna ideología, deseaban la salida de los nazis y la llegada del ejército rojo, ya que sabían que los medios que disponían para los combates eran escasos, además de la pobre preparación militar de los guerrilleros.

Martin comprendió que dentro de la guerrilla había peligro, por lo que no dudo de aliarse a uno de los jefes para demostrar sus habilidades en el campo de batalla y a su vez tener la debida protección sin tener que declararse judío.    

La actuación del actor eslovaco Samuel Spisák en el papel de Martin fue muy convincente, se puede decir que fue su interpretación la llave del éxito de la película. Recomiendo verla detenidamente para no perder el hilo de lo que sucede. Los movimientos de Martin en tiempo y espacio son muy rápidos.

Fuentes

Anon. s/a. El camino de la libertad. Eurchannel.com, http://www.eurochannel.com/es/El-camino-de-la-libertad-Jiri-Chlumsky-Eslovaquia.html

IMDB.com. s/a. Nedodrzaný slub, 2009. https://www.imdb.com/title/tt1369830/reference/

Escrito por Esteban Hernández, 11 febrero de 2022



Monica Vitti, una estrella del cine italiano

Mi familia completa emigró a América. Ellos me preguntaban:
¿cómo puedes quedarte sola en Italia? Aproveché su ausencia
para convertirme en actriz, así aparecí como Monica Vitti.”

Monica Vitti en Modesty Blaise

El cine italiano ha tenido verdaderas estrellas femeninas de la pantalla. Existe un quinteto de lujo integrado por Anna Magnani, Silvana Mangano, Sophia Loren, Gina Lollobrigida y Claudia Cardinale, lo cual no quiere decir que no existan otras más destacadas, como son los casos de Virna Lisi, Stefania Sandrelli y la genial comediante Monica Vitti, a la que este artículo va dedicado.  

No escondo mis simpatías por Mónica, a la que veía como una actriz muy versátil, agradable y divertida en las comedias que protagonizó. La vi por última vez en 2003, en la TV italiana, en ocasión del fallecimiento de su compañero de trabajo en varios filmes, el famoso comediante Alberto Sordi. En ese momento no era ya la atractiva Mónica de “La Aventura (1960)”, su mejor interpretación, en mi opinión, se veía vieja y distinta, aun así y a pesar de la tristeza del momento para ella, guardaba algo de sus rasgos de notable estrella del cine italiano.

Aunque se dice que intentó varias veces en suicidarse y ya alejada del cine, uno nunca esperaba su muerte, era como aceptar la inmortalidad por lo bueno realizado. Por eso, cuando hace poco supe de su fallecimiento, sentí asombro por su desaparición.

Monica había nacido el 3 de noviembre de 1931 en Roma con el nombre de María Luisa Ceciarelli. El nombre de soltera de su madre era Adele Vittiglia, el cual Mónica abrevió por Vitti como apellido de su nombre artístico. En cine había debutado como extra en la comedia “Ridere! Ridere! Ridere! (1954)”, que fuera protagonizada por un conocido actor, con el que trabajaría en otras películas, se trata de Ugo Tognazzi. No obstante, en aquellos primeros años de su carrera, su presencia en películas, casi todas para la TV, pasaba desapercibida hasta un buen día que el célebre director Michelangelo Antonioni la llevó a protagonizar el drama ya mencionado, “La Aventura (1960)”, película de largometraje que roza casi las dos horas y media de duración, cuya trama es alrededor de la pérdida de una amiga en la costa y los pasos dados por ella y el novio de la desaparecida, los que finalmente producen un desenlace esperado y luego desperdiciado.

En aquellos momentos, Mónica igualmente estudiaba en la Academia Romana de Artes Dramáticos, donde se llegó a graduar en 1963.

Antonioni la escogió como su preferida. Así la llevó a actuar en papel secundario del drama “La Noche (1961)”, película protagonizada por Marcello Mastroianni y Jeanne Moreau, donde se presenta una velada de entes burgueses, sus intereses, nada que ver con la realidad, y como las relaciones de la familia anfitriona se deterioran.

Mónica volvió como protagonista en el drama “El eclipse (1962)”, donde hace pareja con el apuesto Alain Delon, el que interpreta el papel de un calculador en el amor, el que crea una falsa ilusión al personaje de Vittoria (Monica).

Antonioni era muy aficionado a mostrar realidades, algunas de ellas tabú. “El desierto rojo (1964)” aborda una de esas verdades, donde Mónica hace pareja con el actor irlandés Richard Harris.   

Posteriormente trabajó en otros filmes dirigidos por Mario Monicelli, Ettore Scola, el mismo Alberto Sordi y su esposo Roberto Russo. De hecho, fue Monicelli quien la llevó a protagonizar su primera comedia, “La chica con la pistola (1968)”, género que se adecuó perfectamente a su persona.

Scola la escogió para actuar junto con Mastroianni una vez más, con un tema muy ardiente, el de los celos y los amores de varios personajes por una mujer, todo en la comedia “El demonio de los celos (1970)”.  

Una colaboración muy especial tuvo con Alberto Sordi, con quien actuó en “Amor mío, ayúdame (1969)”, “Polvo de estrellas (1973)”, “Esa rubia es mía (1973)”, todos filmes dirigidos por el mismo Sordi, mientras que actuó junto a Ugo Tognazzi en “El proxeneta y la testigo (1971)” de Franco Giraldi, y “Pato a la naranja (1974)” de Luciano Salce.

Casi todas las comedias en que actuó tenían un argumento presentado satíricamente, un ejemplo claro es “Teresa, la ladrona (1973)” de Carlo DiPalma. A veces esas comedias rozaban la historia, p. ej. “La mujer más explosiva del mundo (1970)”, o la tragedia, como fue “La ronda del placer (1975)” con Vittorio Gassman y Renato Pozzetto, estos dos filmes dirigidos por Marcello Fondato.

Por la calidad de sus interpretaciones, era casi siempre escogida para actuar junto a reconocidos actores, como fue con Tony Curtis en “El cinturón de castidad (1967)” de Pasquale Festa Campanile; con Maurice Ronet en “La mujer escarlata (1969)” de Jean Valère, y con Roberto Benigni en “Camas calientes (1970)” de Luigi Zampa. Igualmente actuó con una actriz destacada como Claudia Cardinale en la comedia-drama “Cita al final del camino (1975)” de Carlo Di Palma

Nadie debe pensar que Mónica se encasilló como comediante, tuvo varias actuaciones en filmes de otros géneros como fueron el film de acción “Modesty Blaise, superagente femenino (1966)” de Joseph Losey; los dramas “La pacifista (1970)” de Miklos Jancsó, “El fantasma de la libertad (1974)” de Luis Buñuel; otro con algo de suspense “Razón de estado (1978)” de André Cayatte, y el romántico “El misterio de Oberwald (1980)”, que fuera su última colaboración con Antonioni.

Un gran éxito tuvo Mónica al dirigir y protagonizar el drama “Scandalo segreto (1990)”, co-protagonizado por el actor Elliot Gould. Un éxito muy similar lo había tenido previamente en la comedia-drama “Flirt (1983)” de su esposo Roberto Russo.

En 1992 tuvo su última actuación en pantalla. Sus últimas dos décadas transcurrieron al lado de su marido, el director Roberto Russo, 16 años más joven que ella, con el cual inició su relación mucho antes de su matrimonio en 1995.

Mónica sufría de Alzhéimer desde hacía 15 años antes de fallecer el 2 de febrero de 2022 en Roma. En su carrera actuó en 63 filmes, dirigió 2, guionista de 4 y productora de uno.  Por sus actuaciones en la mayoría de los filmes aquí mencionados, Mónica obtuvo premios en certámenes europeos, sobre todo los David en Italia.  

Fuentes

Anon. 2020. Monica Vitti cumple 89 años, las razones para no dejar de quererla. NotiUlti, 4 nov. https://notiulti.com/monica-vitti-cumple-89-anos-las-razones-para-no-dejar-de-quererla/

IMDB.com. Monica Vitti. https://www.imdb.com/name/nm0900143/?ref_=nv_sr_srsg_0

Boquerini. 2020. Monica Vitti, la musa de Antonioni. Elcorreo.com, 4 mayo. https://www.elcorreo.com/butaca/cine/lecciones-cine/monica-vitti-musa-20200504214020-ntrc.html

Obiol María José. 1989. Alberto Sordi, la sonrisa del italiano. El País, 9 oct. https://elpais.com/diario/1989/10/09/ultima/623890801_850215.html

Escrito por Esteban Hernández, 5 febrero de 2022

“El niño que domó el viento (2019)”, con mucha realidad de la economía y agricultura africana

La democracia es como la yuca
importada, se pudre rápidamente.”
Frase del protagonista T. Kamkwamba en el filme

Este filme se titula en inglés como “The boy who harnessed the wind”, de producción británica, cuyo director y protagonista es el inglés, de origen nigeriano, Chiwetel Ejiofor, basado en una historia real y personal narrada por William Kamkwamba, hombre oriundo de Malaui, donde se desarrolla la trama de esta película.

Les puedo asegurar que lo visto en el filme era de conocimiento del autor de este artículo en sus misiones anteriores en buena parte del África subsahariana. Malawi es un país pobre económicamente y su agricultura es el sustento de vida de miles de agricultores. El guionista y héroe del filme lo describe así: “Malaui, un país africano dominado por la superstición, donde todos temen el poder del hechicero; una subsistencia sometida a las inclemencias meteorológicas y a las corruptelas del gobierno, que echan al traste la cosecha del año y condenan a la familia, y al pueblo entero, a la hambruna; una educación inaccesible para la mayoría de los niños, que no pueden pagar las tasas; una existencia sin electricidad, que les obliga a depender de las lámparas de queroseno, que los asfixian, y de la madera, a kilómetros de distancia y cada vez más escasa.”

En casi toda África hay un solo período de siembra, el lluvioso, mientras que en la seca no se puede hacer más que contemplar la tierra, a veces quebrada, por la falta de humedad en suelo. Imaginemos lo que sucede cuando el período lluvioso se retrasa o se presenta de manera irregular o finalmente no llueve, entonces los agricultores no pueden cultivar el maíz, y en otras partes de África, el sorgo o el mijo. El hambre se apodera de esas zonas rurales sin ayuda alguna, en muchos casos, de los gobiernos.

Es cierto que se implementan proyectos de emergencia por parte de las agencias de Naciones Unidas, eso alivia, pero no cura. El factor sostenibilidad no existe de hecho.

La peli se adentra en eso mismo, la sequía, a veces lo contrario, inundaciones ocurridas en el vecino Mozambique, y la resiliencia de los agricultores, la que en ocasiones no es suficiente.

Lo peor de todo es cuando el mandamás de turno en el gobierno solo quiere oír cosas bonitas y pierde la cordura en cuanto le dicen las verdades al extremo de mandar a golpear al que hace uso de la crítica en buena forma. Lamentablemente una parte del mundo sub-desarrollado padece de este mal, gobernantes poco preocupados por la suerte de su población e incapaces de promover políticas para el bienestar del pueblo.

Pagar para que los niños reciban educación primaria es algo inconcebible a estas alturas. La peli refleja bien el problema, los maestros exigen a los alumnos que sus padres paguen. No son los maestros culpables de esta situación, nuevamente son las autoridades, a las que este asunto no les interesa, ni buscan cómo resolverlo.  La trama de la peli señala inteligentemente este problema, los hechos lo evidencian fácilmente.

El llamado empoderamiento, término que les gusta a muchos tecnócratas en este mundo, solo puede hacerse realidad con educación, sea formal para los niños o informal para los adultos. Sin ella, los ciudadanos seguirán viviendo en el primitivismo. Existen muchas inteligencias desconocidas en ese mundo pobre, los que una vez descubren aspectos elementales de la ciencia, son capaces de diseñar artefactos necesarios para la comunidad en la que viven.

El viento es fuente de energía, la llamada eólica, bastó que le cayera el libro “Using Energy” (Utilizando la energía), para que un niño de 14 años se diera cuenta del potencial energético del viento, y es ahí cuando comienza la segunda parte de la interesante trama del filme. A su vez, una biblioteca es un medio muy útil para despertar el intelecto de las personas, por lo que mientras más existan en esos países pobres, habrá resultados para la mejora del bienestar de esos países.

Chiwetel Ejiofor se vio obligado a aprender la lengua de Malaui, el chichewa, para poder interpretar el papel de Trywell Kamkwamba, el padre de la familia, mientras que el joven keniano Maxwell Simba (apellido que significa león en suahili) habrá tenido que hacer algo similar para interpretar el papel del hijo, William Kamkwamba, cuya actuación fue de elevado nivel como el de Ejiofor, además de la malauí, Lily Banda, como hermana de William, y la senegalesa Aïssa Maïga, como madre de esa familia.  

Recomiendo ver la película y analizarla paso a paso, les aseguro que es una verdadera realidad todo lo que se muestra a lo largo de la trama. En una evaluación de 1 al 10, no dudaría en otorgar un 8.

Fuentes

Anon (s/a). El niño que cambió su mundo. Cine y educación. https://www.educomunicacion.es/cineyeducacion/temas_nino_que_domo_viento.htm

IMDB.com. 2019. El niño que domó el viento. IMDB.com, https://www.imdb.com/title/tt7533152/reference

Escrito por Esteban Hernández, 29 enero de 2022

“Un hombre para la eternidad (1966)”, un título muy apropiado para un filme de interés

«Si viviéramos en un estado donde la virtud fuera
provechosa, el sentido común nos hiciera santos

Tomás Moro

El director de origen austriaco, Fred Zinnemann, realizó una película sobre uno de los hombres de mayor sabiduría que haya existido. Lástima que el filme no tuvo la debida duración, escasamente dos horas para dar un esbozo de la vida de todo un genio como fue Tomás Moro (Thomas More nombre original en inglés). Realmente se necesitaba algo más, ya que la obra más famosa de Moro, “Utopía”, ni se llega a tocar.

Zinnemann, más que todo, se adentra en el conflicto de intereses del monarca Enrique VIII, las rivalidades entre los componentes de la autoridad del reino y la posición, siempre diáfana, de Tomás Moro, el que deja ver mucho de su personalidad, sus principios y cómo hábilmente sabía torcerles la lengua a hombres corruptos. Un ejemplo fue el dialogo sostenido con el Cardenal Wolsey, el que pretendía usar a Moro para detener el futuro matrimonio del rey Enrique con Ana Bolena. Lo mismo fue durante el careo que tuvo con el más oportunista de la corte, el secretario de Estado de la corte, Tomás Cromwell, al que no debemos confundir con uno de sus descendientes, el rebelde Oliver Cromwell.

Moro era un hombre que, por su conducta, se ganaba la simpatía de pobres, ricos y hasta los más opulentos. Su inteligencia, su vocabulario, si se quiere, su dialéctica a la hora de hablar de algún tema, le distinguían como un hombre culto con profundo poder de análisis. La película no llega a mostrar nada en profundidad de sus preocupaciones por la suerte de los pobres, de la desigualdad existente y en que radicaba la misma. Zinnemann resaltó los enredos de la corte, así como la lealtad de Moro a la iglesia católica, la que para él era inviolable, al extremo que se opuso firmemente a la rebelión encabezada por Lutero, algo que el filme tampoco aborda.

Su inteligencia era igualmente capaz de provocar envidia entre muchos que no le admiraban o entendían que era un estorbo en sus aspiraciones de riqueza o grandeza. Cuando se quieren buscar causas inútiles, estas se inventan para así debilitar al más capaz. Los incapaces suelen criticar y poco realizar, son también poseedores de una inmensa inquina. A toda esa escoria Moro tenía que enfrentarse una vez fue acusado de traidor por el simple hecho de sostener sus principios y no aprobar la separación de Enrique de la reina Catalina y luego el matrimonio con Ana.

La película aborda estos aspectos, pero brevemente, incluso el período de acusación y condena duró varios meses desde 1533 hasta 1535, y esta tragedia en la película parece transcurrir en días o semanas. Eso sí, la maldad de Cromwell queda muy en evidencia, algo que se origina en su envidia y hasta complejo de inferioridad respecto a Moro, pero sí de arribismo se trata, el filme muestra la bajeza de Richard Rich, un hombre que formuló falsas acusaciones contra Moro, el que fue posteriormente ascendiendo, hasta llegar a ser el canciller en el reinado de Eduardo VI a partir de 1547, hecho histórico fue el del alcance del período abordado por la peli. Después del amañado juicio se ven las desgracias, las que el espectador debe ver y analizar.

El reparto del filme fue realmente muy apropiado, El actor Paul Scofield se destacó enormemente en la interpretación de Tomás Moro. Leo McKern interpreta a cabalidad el papel de Cromwell. Orson Welles, como todo un gigante del cine, encarnó al pícaro Cardenal Wolsey con la certeza que siempre le ha caracterizado. Wendy Hiller fue muy convincente como Alice, la cónyuge de Moro. El experimentado Nigel Davenport tuvo otra notable interpretación como el de Duque de Norfolk. Otro tanto para Susannah York como Margaret Roper, la hija mayor de Moro, y para John Hurt como Richard Rich.  Vanessa Redgrave tuvo una actuación breve en el papel de Ana Bolena. El papel de Enrique VIII recayó en otro experimentado actor, Robert Shaw, el que realizó bien su interpretación, pero se me hace que su físico no era el más adecuado, ya que Enrique VIII, por las pinturas existentes de su figura, era una persona gruesa.

La calidad del filme es muy evidente al haber obtenido seis premios Oscar, dos Zinnemann como mejor director, mejor film; Robert Bold por mejor guion y montaje; Ted Moore como mejor color fílmico; Elizabeth Haffenden y Joan Bridge como mejor vestuario, y Paul Scofield como mejor actor protagonista, mientras que Wendy Hiller y Robert Shaw fueron nominados como mejor actriz y actor de reparto, respectivamente. A eso hay que sumar otros tantos premios BAFTA, Globo de Oro y del National Board of Review de EE. UU.

Así que esta interesante película invita a verla a los espectadores interesados en la historia, sobre todo de la Gran Bretaña, una de las grandes potencias de aquel entonces, la que finalmente, por obra y gracia de Enrique VIII, se separó del catolicismo y fundó la iglesia anglicana, cuya primera autoridad es el mismísimo monarca del imperio.  

Escrito por Esteban Hernández, 23 enero de 2022, con información tomada de IMDB.com sobre la película, así como aspectos históricos reseñados en el artículo sobre Tomás Moro en este mismo blog.   

“Atentado: El día que cambio el mundo (1975)”, película de carácter histórico

Soy un nacionalista yugoslavo, que lucha por la
unificación de todos los yugoslavos, no me importa
la forma de estado, pero sí que seamos libres de Austria.
Gavrilo Princip (ejecutor del atentado, muerto en prisión)

Irfan Mensur en el papel de Gavrilo Princip

Las pelis sobre historias del pasado remoto y reciente suelen ser estar tergiversadas con la representación de actitudes o hechos imaginados y falsos. ¿Quieren más tergiversación que mostrar a Salomé arrepentida de la muerte de Juan Bautista? Eso por solo citar un ejemplo. Por lo tanto, todo nuestro respeto cuando el filme es correcto con los hechos históricos. Lamentablemente, los espectadores, sobre todo en Occidente, se han acostumbrado a un tipo de cine, donde gusta ver la intriga, los vericuetos de las crisis o problemas que se deseen hacer aparecer en pantalla, así estos sean falsos.

La película objeto de crítica y presentación, de producción yugoslavo-checoeslovaca, se titula originalmente “Atentat u Sarajevu”, cuya trama es un relato bastante lineal del motivo del inicio de la I Guerra Mundial en 1914. Se puede decir lineal al carecer de matices y no entrar en muchos detalles de los que ejecutaron la obra de matar al archiduque Francisco Fernando de Austria, sobrino del emperador y heredero de la corona, en Sarajevo, capital de Bosnia, entonces territorio anexado al imperio Austro-Húngaro.  

Sin restarle mérito a la cinta, habría sido apropiado haber entrado en más detalles sobre la organización “Mano Negra” de Bosnia, la que también se le conocía como “Unificación o Muerte” (Уједињење или смрт en serbio), grupo anarquista serbio ejecutante del atentado. Ya en ese entonces esta organización hablaba de unificación de todo aquello que pintara serbio, sea Bosnia como Croacia. Este movimiento no es que estuviera en trato con la monarquía serbia de aquel entonces, pero tenía sus propósitos claros, a pesar de ser estos disparatados realmente. El error del monarca serbio, Pedro I, fue hacerse el de la vista gorda y no combatirla en su momento.

Con un atentado matas a una vida, pero no a un sistema, siempre habrá otros que vendrán a responder al ataque perpetrado. El director montenegrino Veljko Bulajic, famoso por la realización del filme épico “Kozara (1962)“, muy descriptivo de las luchas de los guerrilleros yugoslavos contra las tropas nazis, trató de cierta forma de reflejar el error del atentado en Sarajevo y, a la vez, de la crueldad de las autoridades del imperio en cuanto territorio hubiera rebelión. La tortura de los enemigos era una práctica muy habitual.

La llegada de Francisco Fernando en visita a Bosnia en la peli aumenta el suspense de lo que ocurrirá finalmente, así como las divergencias dentro de “Mano Negra” de llevar a cabo o no el atentado. Una escena del filme es meritoria cuando Djuro Sarac es detenido por la policía serbia y se discute con él de las consecuencias de un atentado. La policía alegaba que el resultado era de esperar, el imperio atacaría a Serbia, Rusia vendría a socorrerla, Francia otro tanto, Inglaterra no dejaría a Francia sola, mientras que los alemanes estarían al lado de sus similares austriacos, una verdadera hecatombe. Serbia no era nada militarmente, sus fuerzas eran limitadas y ese desenlace sería fatal para toda esa nación.

Al final las cabezas calientes se impusieron y llegó el momento de la tragedia. La figura de Francisco Fernando fue interpretada por el experimentado Christopher Plummer, la de su esposa Sophie por la brasileña y actriz del cine italiano, Florinda Bolkan, mientras que Maximilian Schell es uno de los jefes de “Mano Negra”, Djuro Sarac. El resto del reparto es con actrices y actores entonces checoeslovacos y yugoslavos, la mayoría desconocidos, pero eficientes en la pantalla. El ejecutor de los disparos mortales, con una pistola semi-automática Browning, fue Gavrilo Princip, joven de tan solo 17 años, interpretado por el actor bosniaco Irfan Mensur.

Aunque la película es a colores, se ve que la tecnología utilizada no era de las entonces existentes en cuanto a elegancia se refiere en Occidente. El presupuesto no debe haber sido muy alto, buena parte del mismo se debe haber ido pagando por los servicios de Plummer y Schell. Así y todo, es un filme que merece ser visto. Las causas de una guerra son muchas, pero el motivo, condicionado por esas causas, es lo que muestra la cinta, cómo la vida de un hombre fue capaz de alterar violentamente el curso de la historia en este mundo.

Existe una versión fílmica más reciente “Sarajevo (2014)”, co-producción germano-austriaca, la cual en su oportunidad veremos y comentaremos.

Escrito por Esteban Hernández, el 5 enero de 2022, con info consultada en IMDB.com y https://wwi.lib.byu.edu/index.php/Constitution_of_the_Black_Hand

Hana-Bi, Flores de Fuego, filme japonés de enorme originalidad

«Las buenas poesías épicas, dramáticas, líricas, no son
otra cosa que los sueños de un hombre despierto.”
Joseph Joubert (1754-1824, ensayista francés)

Al espectador que le guste el cine de acción o el de películas con secuencias rápidas y con una lógica muy a lo norteamericano, “Hana-Bi (1997)”, no se la recomiendo, pero si Ud. desea ver algo distinto, donde se combina la violencia, la belleza y los sentimientos humanos, toda una lírica fílmica, no dude en sentarse a ver esta película y analícela paso a paso.

Yakuza, la mafia japonesa, está presente en la trama, pero el director-guionista-protagonista de la peli, Takeshi Nitano, no entra en detalles de la crueldad de esa organización criminal. La muestra como lo que es, así como algo de los daños que causa a la sociedad, y se adentra en el dilema familiar de un jefe de la policía con una mujer enferma y sin esperanza de vida, lo cual no impide que el agente siempre actúe con severidad contra con su oponente Yakuza. A esto hay que sumar tener un compañero de trabajo parapléjico después de una incursión violenta y directa de la organización criminal ya mencionada.

Es a partir de ahí que parte el meollo de la trama, donde uno puede apreciar paisajes diversos, desde playa de arena hasta bosque nevado, pinturas sobre la reflexión del agente invalido, pensamientos y actitudes sin palabras, pero muy elocuentes. No obstante, las complicaciones hacen que su pensamiento se radicalice de forma despiadada contra la mafia, para lo cual adopta procedimientos violentos que encajan dentro de una lógica de venganza, pero nada legal. Hay que realmente tener imaginación para lograr un filme de esta naturaleza y lograr juntar aspectos disimiles.

Las actuaciones de Kayoko Kishimoto como esposa del protagonista, y de Ren Osugi como el agente parapléjico responden perfectamente al propósito de la trama de la película.

El filme es lento, no aconsejable para los que gusten de los desenlaces rápidos, pero no deja de ser una joya fílmica. No en balde recibió nominación para César en Francia, para premio de la sociedad de críticos de cine de EE. UU., ganó Aries dorado en el festival de Moscú, y León de Oro en el festival de Venecia entre otros premios y nominaciones.

Escrito por Esteban Hernández, 21 diciembre de 2021, con información consultada en IMDB.com y Filmaffinity.com.

“Maudie: el color de la vida (2016)”, cuando el éxito recompensa al esfuerzo

La belleza exterior atrae, pero la interior cautiva.”
Kate Angell (escritora de EE. UU.)

El título original de la peli es “Maudi”, el que contó con la dirección de la irlandesa Aisling Walsh y guion de Sherry White. Película basada en hechos reales de los años 30 en Nueva Escocia, Canadá, cuya trama nos muestra muchas de esas cosas que suceden en nuestras sociedades. No hay fantasía, pero si mucha verdad sin necesidad de invención.

Una mujer que sufre de artritis reumatoide, prácticamente despreciada y hasta abusada por parte de sus propios familiares, la que un buen día decide emplearse como mucama en casa de un hombre, muy primitivo, vulgar, salvaje y trabajador. Su fealdad física, jorobada como un Quasimodo, no es que atrajera mucho para ser empleada, además de ser una fumadora empedernida como forma de mitigar sus dolores de artritis.  Sin embargo, la virtud de una mujer o un hombre no va siempre acompañado de belleza. Había una inteligencia oculta, se pudiera decir, astucia para penetrar e imponerse en el nuevo hogar. A la vez que cuidaba y limpiaba, comenzó a pintar todo lo que su inmensa imaginación le orientaba. Bastaba que mirara a través de su ventana para diseñar aquello que deseaba reflejar.

A los caballos salvajes se les doma, ella domó al hombre que la empleó y hasta utilizó en la cama. Su relación inicialmente antagónica con su ya entonces marido fue desapareciendo, a la vez que revelaba los sentimientos ocultos de un hombre muy machista, pero a la vez bondadoso.

Es una breve sinopsis de un filme muy aconsejable para ver y aprender. La violencia de género está presente, esa que algunos tratan de negar, pero que es reversible no tan solo con leyes sino con actitudes siempre que el hombre sea realmente de buenos sentimientos internamente.

La peli muestra otros problemas, de los que no se habla mucho o no lo suficiente, como es el robo de niños, a los que hacen aparecer como muertos cuando en realidad nacen saludables y se convierten en una mercancía para padres que desean adoptar.

Maudie, el nombre de la heroína del filme, logró sobreponerse a un sinnúmero de obstáculos, logró triunfar en lo que aprendió de por sí sola, a pintar. Su vida halló refugio en la pintura al extremo que aquellos que con anterioridad la tomaban como una tonta, se dieron cuenta de estar en presencia de una inteligencia.

La actriz londinense Sally Hawkins interpreta magistralmente el papel de Maudie. Supongo que el maquillaje y trucaje la hayan podido presentar en la forma que apareció, mientras que su marido, el tosco Everett Lewis es encarnado acertadamente por el actor tejano Ethan Hawke. No menos importante fue la actuación de la canadiense Kari Matchett, en el papel de Sandra, la persona que logró promover el arte de Maudie.  

Escrito por Esteban Hernández, el 27 diciembre de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Yara (2021)”, abuso y crimen finalmente descubierto

Tiene que haber tolerancia cero con la
violencia hacia niños y adolescentes.”
Anon.

En el filme de referencia no hay ficción, sí mucha realidad de un mundo que vive la violencia de género en cuanto sitio haya existencia humana. La cinta de producción italiana contó con el guion de Graziano Diana y Giacomo Martelli, la dirección de Marco Tullio Giordana y el protagonismo de la actriz siciliana Isabella Ragonese en el papel de la fiscal Letizia Ruggeri y un reparto que hizo muy bien su trabajo de interpretación. 

La trama es sobre una adolescente italiana y de padres italianos también, que por ocurrencia familiar se le bautizó como Yara, nombre que significa mariposa en árabe. El lamentable hecho ocurre en Bergamo, ciudad del norte de Italia, capital de la provincia homónima y parte de la región de Lombardía. Siempre la he tenido como una ciudad con inviernos severos, algo que la película refleja con sus calles nevadas. Históricamente a Bergamo se le conoce como la Città del Mille (Ciudad del Mil) debido a la integración de miles de voluntarios en el ejército al mando del gran Giusseppe Garibaldi para combatir a los Borbones en la guerra por el reino de las dos Sicilias en octubre de 1860.

Volviendo al filme, a finales de 2010 hubo el secuestro muy sonado por la prensa de la casi niña Yara, la que semanas después apareció muerta en un descampado en las afueras de Bergamo. Aquello estremeció a toda Italia, incluida la familia del que suscribe, por lo que la policía se dio a la tarea de investigar el hecho con muy pocas posibilidades de descubrir al culpable, a no ser que se pusieran los recursos necesarios para este fin y desarrollar una pesquisa a fondo.  Fue esto lo que se propuso la fiscal Letizia Ruggeri, investigar durante años y con métodos tradicionales. Por suerte, vivimos en un mundo donde hay desarrollo científico en el campo de la biología molecular, se sabe lo que es un gen, segmento corto del ácido desoxirribonucleico (ADN), parte importante de los cromosomas. Ellos nos indican en su conjunto el material hereditario del cuerpo humano y la forma como funciona.

No hizo falta un detective a lo Sherlock Holmes o del tipo de Philip Marlowe para llegar al meollo del crimen. Por demás, jamás habrían llegado de otra manera, solo la ciencia podría lograr este descubrimiento. Los científicos de varias instituciones italianas ayudaron enormemente en este empeño. Encontrar la aguja en un pajar fue posible cuando se descubrió un alelo, una de las maneras en que puede manifestarse un carácter o un gen. Los alelos siempre ocupan la misma posición en los cromosomas homólogos.

La fiscal tuvo suerte de esta valiosa ayuda, mientras los políticos, como de costumbre, no hacían otra cosa que criticar, hablar con fines electorales, nada que tuviera que ver con Yara y de satisfacer a su familia, el clásico bla, bla, bla, criticaban que la investigación había costado mucho, que la fiscal era una inepta. Por suerte, no digo más, todo llegó a feliz puerto y los políticos tuvieron que hacer lo que siempre hacen, callarse.

No faltó el ingrediente xenófobo en el caso, suponer que había sido un extranjero el autor del crimen. Pobres árabes, esos que se ganan la vida limpiando parabrisas de autos en las calles de Italia, que no tienen ni pizca de terroristas, pero son los primeros en ser investigados.

Realmente la película fue un éxito en su realización, muy completa al abordar este caso y resaltar los logros y deficiencias en la investigación. En una escala del 1 al 10, le doy un 9 muy merecido. Es de esperar que sea premiada debidamente, al menos en los diferentes certámenes de cine existentes en Europa.

Escrito por Esteban Hernández, con info de IMDB.com y de Santos Isidoro M.A. 2021. “Yara”: el cazador de mariposa. Cinemagavia, 7 noviembre. https://cinemagavia.es/yara-pelicula-critica-netflix/

“Viento de libertad (2018)”, una penosa realidad de los regímenes totalitarios

La libertad está en ser dueños de la propia vida.
Platón

“Viento de Libertad” o su título original “Ballon” es un filme de producción alemana, que presenta una especie de suspense, todo ocurrido en la ya no existente Alemania Oriental.

Los regímenes autoritarios del Este europeo bajo la tutela de la URSS y otros existentes en el Caribe como en el lejano oriente, de siempre han tomado medidas a fin de que sus ciudadanos no viajen, ni conozcan las realidades del otro mundo político. Alemania oriental fue una de las más destacadas en esas acciones. La Stasi o Ministerio para la Seguridad del Estado fue la institución más activa en la persecución de cuanto opositor apareciera en la llamada República Democrática Alemana (RDA), tampoco permitía viajes de sus ciudadanos a la otra Alemania, mucho menos de un Berlín a otro. Un ejemplo de ello fue la construcción de 155 km de muro a partir del 12 de agosto de 1961, con los cuales Berlín quedaba picoteado. Su ampliación continuó, pero ello no fue óbice para que miles de alemanes trataran de saltar o burlar el muro, muchos de los cuales murieron en esos intentos. Se sabe que la alta dirigencia de la RDA había dado órdenes de disparar a cuanta persona intentara pasar el muro. Mientras eso sucedía los berlineses occidentales cruzaban al otro lado para disfrutar de una noche en los pubs y sitios de baile de Berlín Oriental. Les bastaba pagar una cuota en marcos a la entrada, los orientales veían esas libertades de las que ellos no gozaban.

La película está dirigida por Michael Bully Herbig y su trama está basada en la fuga de dos familias en un globo aerostático ocurrida el 6 de septiembre de 1979. Realmente hay que tener ingenio para construir ese artefacto y que se mantuviera lo necesario en el aire para poder aterrizar del otro lado de la frontera, pero también está el hecho de conseguir todos los materiales, telas, tubos, elementos de propulsión, tratando siempre de levantar la menor sospecha, algo que no era fácil en lo absoluto.

Parte del vecindario podía sospechar algo, pero esas personas no eran capaces de delatar o hacer suponer una cosa similar a la Stasi, muy ocupada en descubrir de quien había sido la idea de un primer vuelo fallido. Otras, por el contrario, dijeron todo lo que vieron, pero sin poder afirmar nada que afectara a nadie. La Stasi tenía que suponer los hechos por sí mismo, colaboración ciudadana no existía. Incluso cuando una mujer fue interrogada, ella dio sus argumentos como si no tuvieran ninguna importancia.

Cuando la Stasi logró adivinar el intento, ya le resultó tarde, y eso en esos regímenes se paga con la dimisión o la cesantía de los cargos policiales encargados del asunto.

El filme alemán “La vida de los otros (2006)” al espectador lo mantiene en suspense durante buena parte de la peli, “Viento de libertad” le hace una verdadera competencia. Como quiera que sea, ambas películas muestran el carácter dictatorial y cómo estos regímenes violan los derechos humanos en general.

Escrito por Esteban Hernández, con información consultada en IMDB.com y “Viento de Libertad, o cómo cruzar el Muro de Berlín en globo aerostático” https://www.muyhistoria.es/contemporanea/articulo/viento-de-libertad-o-como-cruzar-el-muro-de-berlin-en-globo-aerostatico-191567527489

“El Cazador (1978)” y las secuelas de una guerra

La guerra no es más que un asesinato en masa,
y el asesinato no es progreso. “
Alphonse de Lamartine (1790-1869, escritor y político francés)

“El Cazador” (The Deer Hunter, título original) Es un filme bastante viejo, el que no pierde actualidad al reflejar cómo una guerra puede dejar heridas físicas y psíquicas, cómo una guerra daña la estabilidad familiar, la estabilidad de las futuras generaciones, pero aún es cuando esa guerra es injusta e innecesaria.

El director Michel Cimino, con trama de él mismo conjuntamente con los guionistas Deric Washbun y Louis Garfinkle, relata una historia de un grupo de amigos, todos trabajadores en el sector metalúrgico de un poblado de Pensilvania, todos descendientes de familias rusas, los que compartían labor y distracción juntos, entre ella la caza de venados los fines de semana. Esa estabilidad se rompió en el momento que casi todos ellos fueron reclutados por el servicio militar de los EE. UU. para combatir en Vietnam.

El cineasta Cimino muestra una cara de la guerra diferente a la que nos mostró Oliver Stone en “Pelotón (1986)”. A entender del que suscribe, está mal orientada e infundada. Cimino no estuvo en Vietnam, Stone sí lo estuvo. Es controversial poner a los combatientes del VietCong jugando a la ruleta rusa con unos revólveres para ganar dinero. Eso parece una invención, el que haya visitado el sur de Vietnam verá en qué condiciones vivían los guerrilleros, todos bajo tierra y nadie a flote de una ciénaga como ahí se pinta. El dinero no era un objetivo, de nada les servía, así que esa escena es de ponerla en duda largamente. Lo de la tortura no se discute, todos las practican con el objetivo de obtener información del movimiento de las tropas enemigas. En una guerra no hay santos, pero sucede que se presenta la tortura como una diversión de los VietCongs, algo difícil de entender.

Cimino ilustra el ambiente corrupto en extremo de Saigón, una ciudad campeona en prostitución en su época, pero no toca nada de esa inmundicia al nivel de las tropas locales del Vietnam del Sur.

Bien dejando atrás esas escenas muy típicas de un Oeste, nada que ver con los de la guerra entre una nación súper-poderosa contra otra sub-desarrollada. Una luchando por mantener un equilibrio a nivel universal entre Occidente y Oriente en el marco de la guerra fría, la otra luchando por su independencia y reunificación, hay que ver cómo los seres humanos tratan de adaptarse y sobrellevar la nueva vida que la pos guerra les impone. Matrimonios interrumpidos, maridos minusválidos, infidelidad por creencia de fallecimiento de su marido, afectaciones psíquicas producto de los cruentos combates y las torturas.

El gran acierto de la película fue el reparto que, participó en el mismo, encabezado por Robert DeNiro, como el hombre fuerte y de carácter; Meryl Streep, la hija despreciada por su padre, que busca cobija en casa ajena y pone sus ojos en dos hombres, ambos amigos. Un insuficiente y malogrado personaje interpretado por John Cazale, actor que durante el rodaje ya sufría de problemas de cáncer y que muriera antes de que el filme fuera estrenado; el entonces joven Christopher Walken, amigo y casi hermano de De Niro en la película; John Savage, el hombre enamorado de su esposa, a la que no quiere hacer sufrir después de su infortunio en la guerra; George Dzundza, dueño del bar-cafetería, al que la pandilla asistía en sus momentos de relax. En fin, todos pusieron su granito de arena y lograron llevar a esta película a una buena crítica de la audiencia, la que es algo superior a la dada por el que suscribe.

A pesar de los errores vistos- lo dice una persona que pudo conocer de cerca Vietnam años después de la guerra y con una economía de mercado a todo tren- la película lleva ese mensaje de que las guerras deben evitarse por el bien de todos los pueblos, por el bien de las familias y por el bien de la estabilidad de la sociedad.

Escrito por Esteban Hernández, con información consultada en IMDB.com, el 16 noviembre de 2021

“El Cairo confidencial (2017)”, una muestra de cine negro basada en hechos reales

Servirse de un cargo público para enriquecimiento personal
resulta no ya inmoral, sino criminal y abominable.”
Cicerón

El género de cine negro logró su mayor esplendor en la década de los años 40. Entonces hubo un actor que fue su principal representante como protagonista de varios filmes de este género, como lo fue Humphrey Bogart. Filmes de cine negro o noir aparecieron en décadas posteriores, el director francés Jean-Pierre Melville gustaba de realizar este tipo de películas con protagonismo de Alain Delon principalmente.

Todos esos filmes estaban basados en hechos ficticios de novelas publicadas con algún éxito. Esas cintas podrían tener algo de real, pero la invención de los autores siempre predominaba.

“El Cairo confidencial”, cuyo título original es “The Nile Hilton Incident” es una película del género ya indicado, coproducción Suecia-Dinamarca-Alemania-Marruecos, con dirección y guion del cineasta sueco Tarek Saleh, con toda probabilidad descendiente árabe, y el protagonismo de Fares Fares, igualmente ciudadano europeo nacido en el Libano.  

Lo original es que Saleh, con su trama, se mete de lleno dentro de las realidades adversas del mundo egipcio previo a la caída del presidente vitalicio Hosni Mubarak, y descubre todo el enredo de corrupción existente a niveles de los órganos represivos y de la cúpula gobernante. Aquí no hay ficción, es toda una realidad de un país considerado democrático, pero con un gobierno siempre apoyado a conveniencia por las potencias occidentales. Mubarak ascendió al poder en 1981 después del atentado, en el que muriera el entonces presidente Anwar el-Sadat, sustituido interinamente por Sufi Abu Taleb y luego este por Mubarak, el que se mantuvo 30 años en el poder, todo un omnipotente en su país.

Saleh aborda el asunto de la corrupción de una manera creíble, donde el héroe de la peli es tan corrupto como el resto de los que le circundan. Todo se pagaba y todo se compraba, el que no entraba en el juego, corría el serio peligro de la muerte.

La trama de la peli se inicia con el asesinato de una bella mujer con amistades y conexiones con hombres con altos cargos de empresas estrechamente vinculadas con la cúpula gobernante. Siempre hay un ojo que te ve, ese fue el caso. Después de muchas investigaciones el agente “héroe” comienza a descubrir el meollo de la verdad, donde se tropieza con tantas dificultades como las que tuvo el famoso agente Frank Serpico en su lucha contra la corrupción de la policía de Nueva York.  Por momentos, parecía ver a Serpico, con la diferencia que el italo-americano no era un corrupto como tal.

Las vistas de El Cairo en el filme fueron siempre de zonas pobres o donde el hampa campea con la aprobación de la policía, la que siempre miraba para otro lado a no ser que hubiera paga de por medio.

La película muestra el inicio de las protestas populares, las que demandaban la renuncia de todo el gobierno egipcio y mejoras en general para la población. La violencia era evidente, por un lado, las fuerzas represivas con todo su armamento antimotín y la población con la fuerza de sus gritos exigiendo la libertad y el bienestar.

Sabemos que Mubarak renunció, luego le sucedieron otras administraciones, pero por razones inconcebibles “El Cairo confidencial” es una película prohibida de proyección en salas de cine de Egipto.

Escrito por Esteban Hernández, con información consultada en https://www.filmaffinity.com/es/film480073.html, el 8 noviembre de 2021

“Manual de la buena esposa (2020)” o instrucciones para el servilismo

«La igualdad de la mujer debe ser un componente
central en cualquier intento por resolver los
problemas sociales, económicos y políticos

Kofi Annan, ex-secretario general de la ONU

Esta vez es una comedia francesa, divertida por momentos, la que se adentra en los preceptos convencionales como lecciones para chicas jóvenes aspirantes a casarse y ser buenas esposas.

Da risa oír a las maestras en una escuela improvisada para enseñar a un par de decenas de muchachas jóvenes, algunas sumamente ingenuas. En la peli, ese centro de enseñanza radica en Alsacia, territorio recuperado por Francia de Alemania.  Los apellidos de las muchachas y hasta del dueño de la escuela en muchos casos no son franceses y si muy germánicos.

La escuela es financiada por el marido de la directora, ambos con extrema diferencia de edades. Allí también trabajaban una monja, ex-combatiente de la Segunda Guerra, y la cuñada de la directora o hermana del dueño. El material de estudio y clases eran muy propios de un régimen feudal, nada que ver con los momentos que se vivían entre 1967 y 1968, fecha en la que se encaja el filme.

Esa enseñanza tan conservadora prevalece aún en las mentes de mucha gente de viejas generaciones e incluso de aquellos que extrañan las monarquías absolutas. Dentro de toda esa doctrina, si es que así se le pueda llamar, es tabú hablar de divorcio, aborto, liberación de las mujeres, mucho menos de homosexualidad.

Las jóvenes eran casi todas muy ingenuas e ignorantes a su vez. Solo una o dos se salían de esa norma. No sabían que era una masturbación, tampoco que es un clítoris y donde se encuentra en el cuerpo femenino, pero para agravar el asunto, nada de eso se enseñaba en la escuela, toda lección tenía que ir en un marco estrictamente conservador. La mujer debía cocinar, fregar, ser sonriente y amable con su marido, nunca contradecirlo, ser muy ahorrativa en sus gastos y evitar cualquier discusión, ya que la estabilidad podría peligrar en ese caso. Era importante que la mujer entendiera al marido, sus necesidades y sus inquietudes.

El mérito de la peli es mostrar la falsedad de todos esos postulados conservadores, y cómo el mundo evoluciona e influye en el pensamiento de las personas, el cambio de criterio se traduce a la larga en nuevas actitudes, las que terminan en convertirse en algo normal y acorde con los tiempos que se viven.

La ubicación del filme en los años de 1967 y 1968 fue a propósito de las insurrecciones entonces ocurridas en Francia e Italia que, si bien no lograron su objetivo de hacerse del poder, tuvieron una enorme influencia en la conducta de las nuevas generaciones desde aquel momento y en lo sucesivo, con más liberalismo y menos prejuicios.  

El filme fue dirigido por Martin Provost y contó con el protagonismo de la experimentada Juliette Binoche en el papel de directora del centro docente. No menos importante fueron las actuaciones de la actriz belga Yolande Moreau como cuñada de la directora y de Noémi Lvovsky como la monja Marie-Thérèse.

Escrito por Esteban Romero 3 octubre de 2021, con información consultada en IMDB.com.

Up in the Air o Amor sin escalas (2009)

«Estamos realineando nuestros recursos
ante una nueva estrategia corporativa
«.
Jerga para despedir personal

Hay títulos que esconden el verdadero contenido de una película. “Up in the air” se traduce como “En el aire”. En español le dan un toque de romance con “Amor sin escalas”. Sin embargo, le podríamos llamar de otra manera, “Firing men” o “El que cesantea”, ya que eso es lo que aborda la trama.

La crisis económica nuevamente es abordada en este filme y cómo las empresas tratan de reducir sus pérdidas a costa del despido de trabajadores con historial impecable en su trabajo.

Dura realidad, la persona tiene que mantener una familia, pagar una hipoteca y de pronto aparece un “ángel” que pronuncia un discurso engañoso con una misma retórica en diferentes lugares, para luego reunirse con cada trabajador, y después de darle vueltas sutilmente al asunto, decirle a la persona sin más ni más, “estás despedido”.

Hay que darle cien puntos a esta película, ya que los que aparecen como despedidos, no son actrices-actores, nada de eso, son personas cesanteadas realmente de sus trabajos en urbes como St Louis y Detroit, con videos superpuestos de las entrevistas realizadas para el despido, por lo que sus reacciones son muy reales.

Una corporación paga a un ente por hacer este trabajo, se gasta una pasta en un profesional carente de hogar y familia, carente de sentimientos hacia los nuevos desgraciados, goza de su buen salario, sus viajes en avión, acumula millones de millas, tarjetas de oro de esto y aquello otro, ¿qué va a interesarle lo que le pasa a tal o más cuál trabajador?

La parte romántica del filme es mejor que la vean y luego la comentan. Muy original la salida en este tema, ¡cuánta falsedad hasta en el amor!

La peli fue dirigida por el canadiense Jason Reitman, con guion aportado por él mismo conjuntamente con Walter Kirn y Sheldon Turner. George Clooney fue la selección perfecta para protagonizar la película, actor que sabe interpretar papeles de persona flemática y hasta divertida en sus diálogos. Le secundó Vera Farmiga y Anna Kendrick, cada una cumpliendo con los papeles otorgados.

La calificación de la crítica en general se corresponde bastante con la del que suscribe. La peli expone las situaciones, pero transcurre suavemente, como para que el espectador salga satisfecho y no enfadado, merito de la trama, por cierto.

Escrito por Esteban Hernández, 2 octubre de 2021, con información consultada en IMDB.com.

“El gran colapso (2015)” o la gran trampa

A veces necesitas una ventaja para pasar al siguiente nivel”.
Lema del filme

Hay que vivir en este mundo para uno darse cuenta hasta qué punto es engañosa la propaganda comercial. Lo bueno se pinta como excelente, lo mediocre como bueno y lo malo como mediocre. Siempre hay un escalón superior en la exageración comercial. Todo eso pasa de lo material a lo ficticio. Grandes fortunas prometidas si inviertes aquí o allá, puro engaño y los ingenuos caemos en esa trampa.

Este filme titulado Americons en inglés, que no sé cómo traducirlo, fue dirigido por el neoyorquino Theo Avgerinos con guion de Beau Martin Williams y Matt Funke, los que a su vez son los protagonistas de esta cinta. La trama gira alrededor del mundo de la inmobiliaria, el llamado real estate en inglés. Te ofrecen la Luna, la saboreas y luego te das cuenta que el duro frío se derrite y ya no hay más sabor. Te dicen una cosa, pero si no lees la letra chica del contrato, te pueden estar fregando sin saberlo.

Por detrás de todo eso se mueven los grandes capitales con promoción incluso de altos mandatarios, los que hablan de la recuperación de la economía, el bienestar pomposamente. Al final de todo, no hay nada de lo prometido, uno cae como un animalito en un hueco, del cual es difícil escapar y recuperarse.

Este filme presenta el problema, aunque no trata de profundizar en el mismo, pero sí expone con claridad la trampa. La moral no existe, la piedad con los clientes mucho menos, y todo el que se involucra en semejante business, si quiere prosperar como negociante, debe adoptar las prácticas malsanas del negocio.

La inteligencia es puesta al servicio de la maldad, con ganancias tales que, les permiten darse una vida de millonarios, sin serlo, disfrutando de orgías, droga y cuanto vicio se les antoje. Salirse de ese mundo es tan difícil como abandonar a Cosa Nostra, el filme lo muestra sutilmente.

Llegó la crisis de 2008, plena recesión a nivel mundial, las deficiencias y malos manejos emergen y algún que otro dealer termina en prisión por un rato como chivo expiatorio. Pero perro huevero ni, aunque le quemen el hocico ceja en sus empeños, y es esa realidad el epílogo de la película.

Si quiere conocer algo de esa crisis de 2008, cómo se originó y evolucionó en los EE.UU., es muy recomendable ver esta película, la que no tiene una buena calificación, resultado con el que no coincido. La verdad molesta, pero como dijo Gandhi: “El silencio se convierte en cobardía cuando la ocasión exige decir toda la verdad y actuar en consecuencia.”

Escrito por Esteban Hernández, 1 octubre de 2021, con información consultada en IMDB.com

“La clase de piano (2018)”, rebeldía convertida en éxito

«La rebeldía puede ser la máxima expresión de la libertad contenida
Anon.

Se trata de un drama, cuyo título original en francés es “Au bout des doigts” (Al alcance de la mano), dirigido por el cineasta francés Ludovic Bernard, hombre que fuera asistente anteriormente del director Luc Besson. La peli cuenta con el protagonismo de los experimentados Kristin Scott-Thomas, Lambert Wilson, y los jóvenes Jules Benchetrit (Mathieu) y Karidja Touré.

Aunque se ve que algunas partes son de ficción, eso no le quita realismo al filme. Se ve una parte de un barrio humilde de París, donde los habitantes tienen que hacer de todo y cuando ven que les falta el sostén, pues no dudan en hacer acciones propias de rateros. Es en ese ambiente que se desarrolla el niño y luego joven Mathieu, cuyo apellido, Malinski, denota que sus antecedentes eran probablemente polacos. Mathieu hacía lo mismo que todos los demás, solo que tuvo la suerte de aprender piano en su niñez por casualidad bajo la dirección de un hombre que amaba mucho tocar este instrumento, pero ¿puede un pobre aspirar ir a clases en un conservatorio? Los recursos son para vivir, entre ellos comer y vestir como mejor se pueda. Mathieu aprendió mucho, pero nunca pudo perfeccionar esa maestría, su madre viuda se lo decía claro, trabajaba para dar de comer en familia.

Existe una máxima, la realidad o ser social es la que determina su conciencia. Este filme así lo presenta y lo demuestra. En París como en otras ciudades europeas hay familias ricas, de mediana clase, obreras pudientes y obreras pobres o muy pobres. Hay de todo, los de más abajo tienen que trabajar duro para poder pagar sus gastos y necesidades elementales.

Por lo tanto, la persona afectada desarrolla un grado de rebeldía e indiferencia a muchas normas establecidas en esos medios. Mathieu era un caso y para su suerte fue un día descubierto como un posible talento del piano, lo era ya de hecho. No creo que se pueda ser tan rebelde ante mucha bondad, pero Mathieu es presentado como un ultra en su conducta y falta de modales, eso sin dejar de ser buen hijo y hermano. Al final es cierto que vence la bondad y la educación sobre una rebeldía justificada hasta un punto.

Estudiar no es un deber que se siga adecuadamente para los que no tienen vocación por lo que estudian, todo lo contrario, si le gusta y se empeña.  Con sus matices, el filme muestra que para lograr el éxito hay que estudiar y trabajar mucho alrededor de esa vocación.

Un mérito de la película es mostrar la integración racial, como dos seres de razas opuestas se logran amar desde el primer momento y como una buena compañía en este caso ayuda a la superación y al desarrollo.

Para los amantes del cine, es una peli refrescante y entretenida, para ser vista y analizada. Es probable que no coincidamos en algunos temas, pero sí en aquello que es esfuerzo traducido en éxito.

Escrito por Esteban Hernández, 5 setiembre de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Historia de un crimen (2006)”, excelente filme, documentado y de interés general

El fracaso es el condimento que da sabor al éxito.”
Truman Capote

Hace más de cinco décadas que tuve la oportunidad de leer una obra muy profunda sobre un crimen y la ejecución de los culpables. Se trata de “A sangre fría” del escritor Truman Capote.

Sé que hay un filme, “Truman Capote (2005)”, sobre el escritor, cuyo papel interpreta el difunto Philip Seymour-Hoffman y que le valió un Oscar. Lamentablemente no he visto esa cinta, algo imperdonable, pero creo que el error se compensa al ver la película de referencia, “Infamous (2006)”, en España “Historia de un crimen”, del director Douglas McGrath, en la cual actúa un reparto impresionante de experimentados actrices y actores, entre ellos Sandra Bullock, Sigourney Weaver, Jeff Daniels, Isabella Rossellini, Peter Bogdanovich, todos en papeles de personajes reales del mundo de la literatura, y Gwyneth Paltrow en un papel breve como cantante. Sin embargo, los aplausos, a mi entender, se los llevan el diminuto actor inglés Toby Jones como intérprete del papel de Truman Capote, y otro inglés, Daniel Craig, uno de los James Bond 007, quien encarna al criminal objeto de la novela ya mencionada de Capote.  

La primera noticia es saber que Truman Streckfus Persons, más conocido como Truman Capote, era un homosexual sin inhibiciones personales. Su inclinación sexual la exhibía con orgullo, algo ahora no raro, pero que en la década de los 60 era un verdadero tabú. Por otro lado, era un hombre que a todo le buscaba una solución, así fuera algo que le afectara directamente como homosexual. No era persona que se conformara con buscar información en revistas y diarios, era un buscador de datos de fuentes originales, lo que le permitía escribir con propiedad.

Capote le había pasado por su vista la noticia del asesinato de cuatro personas de una familia en su casa de Holcomb, en Kansas, algo que de inmediato le interesó. Sabía lo conservadora que son las familias en buena parte del Medioeste, los prejuicios existentes, al extremo de no querer profundizar en ese asesinato. La solución era no revolver el asunto, no fuera a ser que algún ilustre resultara culpable.

Por eso, Capote decidió investigar, para lo cual se valió de sus artificios, incluso mentir sobre la importancia de su persona y sus relaciones con actrices y actores de renombre en el cine. “Hay que ser zorro para conocer las trampas y león para espantar a los lobos”, dijo Nicolás Maquiavelo. Parece que Capote conocía como encarnar al zorro y al león.

Gracias a su trabajo, la policía dio con los criminales, y es ahí cuando conviene que vean la película. Increíble ver cómo Capote se mete en la piel de uno de ellos y como este termina adorando al escritor. Hay que ser muy sabio para hacer eso. Eran dos polos distintos, por la que la atracción estaba garantizada, ambos con una niñez de espanto.

El papel de Daniel Craig como el asesino Perry Smith fue sumamente destacado, mientras que Toby Jones estuvo fenomenal, por lo que la principal protagonista, Sandra Bullock, quedó algo opacada en su papel de la escritora norteamericana y amiga de Capote, Nelle Harper Lee, la autora de una obra maestra como “Matar a un ruiseñor (1960)”.    

No diré más, solo aconsejarles, buscar la película y verla detenidamente. La vida de los seres humanos, incluso los más perversos, no es una simple suma de virtudes o deficiencias personales, todo tiene sus matices.

Escrito por Esteban Hernández, con información consultada en IMDB.com

Raymond Burr, un curioso actor de cine

Trata de vivir tu vida a la manera
que tú deseas que otros vivan.”
Raymond Burr

Cortesía doctormacro.com

Las generaciones más viejas deben recordar a la figura del actor Raymond Burr, quien encarnara el papel del fiscal Perry Mason en seriales televisivos. Sus actuaciones en ese rol siempre serán recordadas. En el cine se destacó igualmente por papeles de villano u hombre de carácter, tampoco pasó inadvertido su enorme peso corporal que sobrepasaba la correspondencia con su alta estatura. Otras características de su persona se abordan al final del presente artículo.

Raymond William Stacy Burr nació el 21 de mayo de 1917 en New Westminster, Columbia Británica, Canadá, hijo de un agente comercial, el que trasladó a su familia a residir en China por un tiempo en razón de sus negocios. Al regreso a Canadá, los padres de Burr se separaron, por lo que su madre junto con sus dos hijas y dos hijos decidió trasladarse a Vallejo, California. El joven Raymond hizo de todo un poco laboralmente hasta que fue alistado por la marina de su país durante la Segunda Guerra Mundial. Se asevera que fue herido en el estómago estando en Okinawa, Japón.

Su entrada en el mundo de la actuación tuvo lugar después de ser entrenado en el Pasadena Playhouse en 1937. Su primer trabajo fue en teatro de Broadway en la obra Crazy with the heart (Loco con su corazón) en 1941. En el cine debutó en 1946 en el drama “San Quentin (1946)” de Gordon Douglas, al que le siguió un papel no acreditado de la comedia “Sucedió en el tren” de Mervyn LeRoy. En lo sucesivo y durante varios años, fue un villano por excelencia en la gran pantalla.

A Burr le recuerdo desde niño, primero en el papel de un fiscal inmisericorde en el drama “Un lugar en el sol (1951)” de George Stevens, que en Cuba se titulara como “Ambiciones que matan”; en el filme de acción-crimen “Las fronteras del crimen (1951)” de John Farrow, donde Burr fue el enemigo acérrimo de Robert Mitchum; el filme de aventuras “Tarzán y la mujer diablo (1953)” de Kurt Neuman, en el que encarna a un malévolo cazador de animales; y en el drama-suspense “La ventana indiscreta (1954)” de Alfred Hitchcock, esta vez en el papel de un hombre violento y despiadado con su mujer, algo que es observado desde la ventana de su apartamento por el temporalmente invalido de una pierna James Stewart.  

Famosas fueron sus actuaciones en los filmes de horror “Godzilla, King of the monsters! (1957)” y “Godzilla (1957)”, pero como no los vi, no puedo opinar al respecto. El serial de Perry Mason comenzó en 1957 y se mantuvo hasta 1966. Los cubanos pudimos ver varios de sus primeros capítulos hasta 1960. Era el tipo duro, pero esta vez a favor de la ley. Luego actuó en otros seriales televisivos, volvió a actuar en nuevas versiones de “Godzilla” en 1977 y 1985, mientras que revivió a Perry Mason en nuevos capítulos a partir de 1986 y hasta el final de su carrera en 1983. Otro papel no menos importante fue el del rudo detective-investigador Ironside, herido gravemente por los delincuentes, finalmente parapléjico, que continuó su labor de investigación en silla de ruedas. El serial se desarrolló a lo largo de 1967, luego retomado en 1972 hasta 1975, con un film de TV a manera de despedida en 1993.

Burr fue una curiosidad en su vida personal. Él afirmaba haberse casado tres veces, aparte de un amorío con la entonces joven Natalie Wood. En realidad, se casó solo una vez, con Isabella Ward en 1948, matrimonio que duró cuatro años. Hablaba de haber tenido un hijo, el que, al parecer, existía en su imaginación. Llegó a afirmar que en 1952 lo había llevado por los EE. UU. para cuando muriera se llevara el recuerdo de su patria, todo falso, ya que estuvo todo el tiempo en Hollywood trabajando en ese año, como lo fue su afirmación de combates en Okinawa, en los que resultó herido. Lo de su romance con Natalie Wood fue también falso, pura publicidad de la fémina en cuestión para atraer a Robert Wagner al matrimonio.

Lo que Burr siempre escondió fue su condición de homosexual, algo lógico para una época, donde no existían las libertades actuales y todo se juzgaba desde una visión falsa e hipócrita. Desde 1960 sostuvo una relación con el actor y veterano de la guerra de Corea, Robert Benevides.

Por un lado, sus falsas leyendas, pero por otro, se destaca que fue todo un filántropo, el cual siempre estuvo dispuesto a donar parte de sus ganancias a obras benéficas, gustaba de coleccionar caracoles, botellas de vino, era filatélico y cultivaba orquídeas.

Ya desde la primavera de 1993 su salud decayó notablemente, sufría de cáncer en el hígado, del que murió el 12 setiembre de 1993 en Geyserville, California.

En su carrera actuó en 146 películas entre 1946 y 1993, y dirigió dos capítulos de seriales TV. Fue seis veces nominado al premio Emmy, cinco de esas por sus actuaciones como Ironside, mientras se llevaba dos premios Emmy en 1957 por su interpretación de Perry Mason. Por Ironside fue dos veces nominado a Globos de Oro en 1969 y 1972. Se llevó una nominación al premio frambuesa como peor actor por su actuación en “Godzilla (1985)”.

Fuentes

Anon. 1993. Raymond Burr, la estrella de Terry Mason’ y ‘Ironside’, muere de cáncer a los 76 años. El País, 14 sept. https://elpais.com/diario/1993/09/14/cultura/747957612_850215.html

Anon. Raymond Burr. AlohaCriticón. https://www.alohacriticon.com/cine/actores-y-directores/raymond-burr/

Del Río J. 2014. Los actores que murieron sin salir del armario. El Mundo, 5 julio, https://www.elmundo.es/album/loc/2014/07/05/53b6ec35268e3e003c8b459d_7.html

IMDB. https://www.imdb.com/name/nm0000994/?ref_=fn_al_nm_1#director

Escrito por Esteban Hernández, 31 agosto de 2021

“La verdad oculta (2010)”, de lo que uno se entera

La forma más común de trata de personas descubierta es la perpetrada con fines de explotación sexual. Los casos de trata registrados a nivel mundial en 2006, el 79% correspondió a esa modalidad, en tanto que, el 21% restante de las víctimas fue objeto de trata con fines de trabajo forzoso u otras formas de explotación.”
Tomado de Delincuencia organizada transnacional
https://www.unodc.org/toc/es/crimes/human-trafficking.html

Se trata de otro film (The Whistleblower, 2010) basado en hechos reales, ocurridos en el territorio de Bosnia-Herzegovina, entonces con presencia de personal militar de las Naciones Unidas, al parecer, terminadas las guerras que sostuvieron con sus vecinos serbios y croatas.

La dirección de la película corrió a cargo de la cineasta canadiense Larysa Kondracki, que fue su segunda realización fílmica en su carrera, mientras que el reparto incluyó actrices destacadas como Rachel Weisz como protagonista principal; la veteranísima inglesa Vanessa Redgrave, la también ya veterana italiana Monica Belluci, y otro experimentado, el californiano David Strathairn.  

Uno piensa que el personal militar de ONU es para mantener la paz, pero la realidad aquí fue otra, donde se revela una trata desmedida de jóvenes del Este europeo, las que, como esclavas modernas, realizan labores de prostitución. El trato es tan salvaje, que este espectador solo deseaba la aparición de alguien que eliminara de alguna manera a todos los involucrados en estos sucios negocios.

Lo peor es que el problema se conozca, y los que deben velar por la disciplina y el decoro estén de alguna forma involucrados en estos manejos. Mucha oficialidad mirando para otro lado, no informando o haciendo aparecer que las cosas están en orden. Ah, pero cuando surge uno o una que se opone firmemente a esa corruptela, entonces aparecen los impedimentos. ¿Ud. quiere ser héroe y decir la verdad? Ah, no, Ud. es una persona problemática y aquí no puede seguir trabajando, así de sencillo.

El agente de policía de EE.UU., Kathryn Bolkovac, personaje real, encarnado por Rachel Weisz, es la quien no tolera todo el fango que ve, algo que notó Madeleine Rees (la Redgrave), una alta funcionaria, muy al tanto de los malos manejos, que no dudó en tomar a Kathryn por aliada. Es entonces que se desarrolla la trama principal del filme, del que no diré nada más para evitar más spoilers.

La película obtuvo premios en varios certámenes canadienses, además de festivales en Bruselas, el Palm Spring y el de Seattle, ambos del 2011. Modestamente me pregunto la razón para no haber sido evaluada en otros eventos, por ejemplo, Globos de Oro. ¿Es qué hay tantas películas de calidad compitiendo, que esta no pudo ser incluida?

Uno aprende o se entera con este filme y no poco, lo hace reflexionar hasta donde llega la corrupción y el maltrato de la mujer, sobre todo de jóvenes de familias pobres de países recién salidos de los mal llamados sistemas democráticos populares. Quien tiene, más que todo, hijas y nietas sufre al ver estas atrocidades aceptadas por entes que deberían estar en el infierno y no en organismos internacionales.

Escrito por Esteban Hernández, el 28 julio de 2021 con información consultada en IMDB.com

John Carradine y sus tres hijos actores

Los directores nunca me dirigieron,
ellos solo me soltaban a actuar
.”
John Carradine

Para cualquier amante del cine de generaciones anteriores a 1970 hablar del actor John Carradine era algo muy usual por actuar con frecuencia en la gran pantalla en las décadas de los 40 y los 60. Su laboriosidad era indiscutible en películas de distintos géneros, con más frecuencia en Oestes y películas de Terror. Lo mismo era un villano perfecto, todo un monstruo que una persona bondadosa. Su capacidad histriónica le dio un lugar en la tropa de actores de la preferencia del director John Ford.

Richmond Reed Carradine nació el 5 de febrero de 1906 en Nueva York, hijo de padre artista y cirujano. En su niñez estudió escultura e igualmente actuó en obras teatrales en su escuela. En el mundo de la actuación debutó en teatro de Nueva Orleans en 1925, luego lo hizo en Los Ángeles. En ese entonces se presentaba bajo los nombres de John Peter Richmond o el de Peter Richmond. Debido a sus dotes artísticos pudo entrar en Hollywood como diseñador hasta que un día se le dio la oportunidad de actuar en papel secundario del drama “Tol’able David (1930)” de John G. Blystone.

Al pasar bien la primera prueba, le llegaron otros papeles de reparto en:

  • El drama “El signo de la cruz (1932)” de Cecil B. DeMille con Fredric March y Elissa Landi
  • Los filmes de horror “El gato negro (1934)” de Edgar G. Ulmer con Boris Karloff y Bela Lugosi,
  • “La novia de Frankenstein (1935)” de Jems Whale con Karloff
  • El drama “Prisionero del odio (1936)” de Ford con Warner Baxter y Gloria Stuart
  • El film de aventura “Capitanes intrépidos (1937)” de Victor Fleming con Spencer Tracy y Freddie Bartholomew
  • El musical “Alexander’s ragtime band (1938)” de Henry King con Tyrone Power y Alice Faye
  • El famoso oeste “La diligencia (1939)” de Ford con John Wayne y Claire Trevor, donde Carradine tampoco se cansa de “matar indios con su revolver”.

Carradine en ese período tuvo actuaciones como extra y no acreditadas en los filmes. Su actuación en el papel de Hatfield, un individuo de comportamiento algo antisocial y también eficiente con su pistola, en “La Diligencia”, le hizo popular y le integró en los repartos de varias pelis de John Ford.  

Entre sus actuaciones más recordadas, siempre secundarias, están:

  • “Tierra de audaces (1939)” de King con Power y Henry Fonda, donde interpreta el papel de Bob Ford, el asesino de Jesse James
  • “Corazones indomables (1939)” de Ford con Fonda y Claudette Colbert
  • El film de crimen- misterio “El perro de los Baskervilles (1939)” de Sidney Lanfield con Richard Greene y Basil Rathbone
  • Los dramas “Las uvas de la ira (1940)” de Ford con Fonda y Jane Darwell,
  • “Sangre y arena (1941)” de Rouben Mamoulian con Power y Linda Darnell
  • Los filmes de terror “La zíngara y los monstruos (1944)”,
  • “La mansión de Drácula (1945)”, éstos dos últimos de Erle C. Kenton con Boris Karloff y Lon Chaney Jr., donde siempre Carradine interpreta el papel del Conde Drácula, papel que interpretaría repetidamente para convertirse en un émulo de Christopher Lee en ese rol.
  • El oeste “Johnny Guitar (1954)” de Nicholas Ray con Joan Crawford y Sterling Hayden
  • El drama histórico “Los diez mandamientos (1956)” de Cecil B. DeMille con Charlton Heston y Yul Brynner
  • Los oestes “La verdadera historia de Jesse James (1957)” de Nicholas Ray con Robert Wagner y Jeffrey Hunter, donde Carradine no interpreta el papel de Bob Ford sino el del Reverendo Jethro Bailey
  • “El hombre que mató a Liberty Valance (1962)” con Wayne y James Stewart,
  • “El gran combate (1964)” con Richard Widmark y Carroll Baker, ambos de Ford
  • El oeste-film de terror “Billy the Kid vs. Dracula (1966)” de William Beaudine con Chuck Courtney
  • Los filmes de terror “Doom of Dracula (1966)” (El castigo de Drácula) Erle C. Kenton con Karloff, en éstos dos últimos de nuevo como Drácula
  • “El club de los monstruos (1980)” de Roy Ward Baker con Vincent Price
  • La comedia-film de horror “La casa de las sombras del pasado (1983)” de Pete Walker con Vincent Price y Christopher Lee
  • El último oeste de Carradine y por coincidencia de John Wayne, “El último pistolero (1976)” de Don Siegel

Carradine recibió pocas oportunidades para protagonizar filmes, pero cuando lo hizo, convenció, como fue el caso del film de terror- crimen “Barba azul (1944)” de Ulmer con Jean Parker, donde interpretó el papel de Gaston Morel.

Debido a su apego a determinados géneros de pelis, Carradine actuó muchas veces con actores como Peter Lorre (ocho veces), Vincent Price (7) y Basil Rathbone (7), muy dados a desenvolverse en pelis de terror. En Oestes, fue muy usual verlo al lado de John Wayne. Igualmente, actuó en varios filmes con Tyrone Power y Henry Fonda.

La filmografía de Carradine es sumamente extensa, 239 filmes entre 1930 y 1987, señal que no era un actor bien pagado, de esos que tenían que actuar en diez películas al año para poder mantener un estándar adecuado. El esforzado actor falleció el 27 noviembre de 1988 en Milán, Italia por causas naturales.

John Carradine tuvo cuatro hijos, todos vinculados de alguna manera al cine, tres de ellos conocidos como actores en películas de aventuras y acción. Ellos son David Carradine (1936), a quien si se le detalla bien es el más parecido a su padre en el papel de Gaston Morel en “Barba Azul”; Keith Carradine (1949) y Robert Carradine (1954).

David, hijo del primer matrimonio de Carradine con Ardanelle Abigail, nació en 1936 y falleció el 3 junio de 2009 en Bangkok, Tailandia, por asfixia accidental. Se destacó por sus papeles como hombre duro en filmes de aventura y acción. Destacada fue su interpretación del papel de Woody Guthrie en el drama biográfico “Esta tierra es mi tierra (1976)” del director Hal Ashby, por la que obtuvo nominación de Globo de Oro. En cuanto a su fallecimiento, parte de la prensa lo presenta como suicidio y otros como muerte natural. En el país asiático se hallaba en el rodaje de su serial “Kung Fu”.

Chris nació en 1947 y solo se le vio en pantalla en el documental “The Carradines together (1979)”.

Keith, nacido en 1949, es hijo de la segunda esposa de John, Sonia Sorel, estudió arte dramático y debutó en Broadway primero en una obra de rock y luego en otra de su padre, “Tobacco road (1970)” (La ruta del tabaco). Sus actuaciones como ente criminal en películas de acción han sido muy bien recibidas por la crítica, como fueron los casos de “Ladrones como nosotros (1974)” y la comedia-drama “Nashville (1975), ambos dirigidos por Robert Altman.

Robert es el menor de los actores, nacido en 1954, el que ha fungido como actor y productor de algunas pelis como la comedia “La revancha de los novatos (1984)” de Jeff Kanew, así como en papeles de reparto del film de acción “2013: Rescate en LA (1996)” de John Carpenter, y la aventura-comedia “Lizzie Superstar (2003)” de Jim Fall.

Los tres hermanos, David, Keith y Robert, actuaron juntos en el Oeste “Forajidos de leyenda (1980)” de Walter Hill, donde ellos aparecen como los hermanos Cole, mientras que James Keach y Stacey Keach son los hermanos James, famosos bandoleros, casi héroes en el territorio de los confederados terminada la guerra de secesión en EE.UU.

Escrito por Esteban Hernández, 13 julio de 2021, con información consultada en IMDB.com

Cine para refrescar: “El amor tiene dos caras (1996)”

!Amo a la vieja Rose! Esa que no se maquilla, con ropa
holgada y siempre lista a comer el bocado perfecto.”
Jeff Bridges en el papel del Prof. Larkin

Hay veces que uno no quiere ver película que lo haga pensar mucho o que le provoque algún tipo de ansiedad. Todos deseamos relajarnos, algo muy normal para no caer en la demencia. La comedia es usualmente la mejor medicina y la de referencia cumple ese objetivo.

La película de referencia es un remake de una comedia franco-italiana, “Le miroir à deux faces (1958)”, que fuera dirigida entonces por André Cayatte. El film de 1992 es algo transformado en su trama con su poco de ficción, su poco de realidad y mucho humor. La famosa cantante Barbra Streisand fue la productora, directora y protagonista de este filme, logrado con mucho acierto, al que le agregó un reparto muy efectivo. En primer lugar, la ya difunta Lauren Bacall, famosa por sus actuaciones con su primer esposo, el estelarísimo Humphrey Bogart, aquí como madre de Rose Morgan, profesora de literatura en la Universidad de Columbia; luego Jeff Bridges, en el papel del profesor de matemáticas, Gregory Larkin, y en un esfuerzo por resultar cómico; el irlandés Pierce Brosnan, el también veterano George Segal y la exuberante Mimi Rogers.

Lo raro y equivocado llega a convertirse cómico, ya que la primera impresión física ayuda al inicio de una relación, luego esta se desarrolla a partir de intereses comunes en la sociedad. Nadie busca pareja solo por su contenido, la apariencia externa juega bastante en cimentar esa interacción. Cuando la pareja se casa, lo habitual es la Luna de miel y el sexo desinhibido. Si las normas se rompen es para uno reír del absurdo.  

Lauren Bacall es la que pone la gracia, el doble sentido y la agudeza, siempre en contradicción con su hija Rose (la Streisand).  Las escenas entre ambas son todo un show, así como las de Barbra con su hermana (Mimi Rogers). Frases muy ingeniosas abundan en todo momento. El sector masculino hizo su trabajo en la película, pero no llegó a provocar el humor de las féminas. El fondo musical fue también obra de Barbra Streisand.

Nominada para Oscar como mejor actriz de reparto resultó Lauren Bacall, al igual que el tema musical del filme. Lauren repitió en nominación en igual categoría por los premios BAFTA, SAG, Satellite, ACA, y se llevó el Globo de Oro, mientras Barbra quedó como nominada como mejor actriz a igual premio.

Hay un detalle de esta peli, el papel interpretado por George Segal le tocaba inicialmente al actor-músico Dudley Moore, quien fue eliminado del rodaje, ya que no recordaba el guion asignado. Moore padecía parálisis supranuclear (PSP), un raro desorden cerebral con afección nerviosa, capaz de provocar problemas de movilidad, marcha y equilibrio. Esa afección fue revelada al público por Moore después de haber sido despedido del filme en cuestión.  

Con esta comedia uno logra pasar un rato agradable, otro logro para Barbra, la que no es solo una extraordinaria cantante, igualmente una comediante fuera de serie.

Escrito por Esteban Hernández, 1 julio de 2021, con información consultada en IMDB.com

Recordando a Chelo Alonso, la reina del Péplum

¿Mi secreto? Explotar los recursos que la naturaleza
me dio, entre ellos los de la seducción
Chelo Alonso

Muchas actrices europeas y norteamericanas muestran buena belleza de rostro y de busto, pero con escasez en sus extremidades inferiores, las que las cámaras tratan de evitar por lo regular. En este artículo hablaré de una actriz cubana, la que físicamente lo tenía todo y bien repartido. Hija de padre cubano y madre mexicana, de nombre Isabel Apolonia García Hernández, nacida el 10 de abril de 1933 en el Central Lugareño, cerca de Nuevitas, provincia de Camagüey en Cuba. Ese central, construido en 1891, se llamó Central Sierra de Cubitas a partir de 1959, era en aquel momento el número 19 por su capacidad de molienda de caña, unas 539 mil arrobas diarias. Como era natural, el central daba trabajo a más de 5 mil trabajadores, pero ya no hay más central Lugareño ni Sierra de Cubitas, pasó a mejor vida a inicios del presente milenio. Así que el recuerdo del lugar será por lo que hizo en el pasado y por haber sido cuna de una de las actrices más completas corporalmente, una verdadera Diosa en el cine, Isabel Apolonia reconocida después como Chelo Alonso. Miren bien su foto para poder apreciar sus atributos físicos, verán lo completa que Chelo fue.

En su adolescencia estudió baile, algo que se le daba bien, lo que le dio la posibilidad de mostrar sus dotes como tal en Broadway cuando solo tenía 17 años. Algo más de un lustro después llegó a París para actuar en el Folies-Bergere, un cabaret muy renombrado de la Ciudad Luz, el que con el tiempo se convirtió en lugar para comedias musicales.  En pleno siglo XX por ese lugar pasaron y actuaron artistas reconocidos internacionalmente, entre ellos Maurice Chevalier, Yves Montand, Edith Piaf, Colette, Charles Chaplin, Stan Laurel, Claudine Longet, Frank Sinatra, Charles Trenet y nuestra legendaria Rita Montaner entre otros. En el lugar se exhibían espectáculos de revistas. Allí triunfó Chelo con su arte y su sandunga, muy cubana, por cierto.

Llegar a París le propició la oportunidad de saltar al cine. A través de Fortini, representante de Mr. Universo, Steve Reeves, el hombre que encarnara el papel de Herculés en el cine italiano, es que Chelo logra llegar al séptimo arte. Debutó como actriz secundaria del filme de aventura “Nel segno di Roma (1959)” (Bajo el signo de Roma) de los directores Guido Brignone, Michelangelo Antonioni y Riccardo Freda, y con el protagonismo de Anita Ekberg, y Georges Marchal. Anita Ekberg era una actriz sueca y famosa por sus abundantes senos, pero esa vez la atención del público recayó en la debutante camagüeyana. Poco después volvió a aparecer como secundaria en una comedia-filme de aventura, “Tunisi top secret (1959)” de Bruno Paolinelli con el protagonismo de Elsa Martinelli y Giorgia Moll, donde Chelo interpretó dos papeles, el de Scherezada y Soraya.

No se hizo mucho esperar su actuación protagónica en “Goliat contra los Bárbaros (1959)” de Carlos Campogalliani, donde el denominado Goliat era Steve Reeves, que nada tiene que ver con el Goliat derrotado por David. La realidad es que Chelo, con este filme, se hizo conocer en toda Cuba. Los cubanos admiraron la belleza de la camagüeyana desde que la vieron en la gran pantalla. A partir de ese momento, Chelo se convirtió en un ingrediente casi obligatorio en las películas del llamado género Péplum, que es aquel de las películas de espadas y sandalias, o las que abordan las batallas en la antigüedad. Por eso le llegaron a llamar la reina del Péplum.

Volviendo a “Goliat contra los bárbaros (1959)”, Chelo interpretó el papel de Landa, hija del líder de los invasores lombardos, la que al final se enamora de Steve Reeves, jefe de los rebeldes locales. Le siguieron “La espada de Sarraceno (1959)” de Piero Pierotti al lado de Lex Barker que, según las féminas de la época, fue el Tarzán más apuesto. En esta peli, Barker es el pirata Dragut. Finalmente, Mario Costa le dio otro papel protagónico, como la reina Suleima en “Los reyes de Francia (1959)”, donde actuó junto a Rik Batagglia y Gérard Landry.

Según he leído, de Cuba le llegó una carta a Chelo traída por Ernesto Guevara, era allá por 1960. Chelo estaba en su apogeo en el cine y la carta del más alto nivel le solicitaba que regresara a Cuba, lo cual Chelo no aceptó. No obstante, accedió a acompañar a Guevara en algunos de sus recorridos y se tomaron varias fotos juntos, hasta ahí llegó todo. Guevara regresó y Chelo se quedó.

El año 1960 vino cargado de nuevas pelis para protagonizar poe Chelo, entre ellas “El terror de la máscara roja” de Luigi Capuano, en el que Chelo vuelve a actuar con Lex Barker e interpreta el papel de Karima; la comedia “Gastone” de Mario Bonnard, filme protagonizado por Alberto Sordi y Vittorio Se Sica, en el que Chelo interpreta el papel de Carmencita. A continuación, le tocó el mediocre filme de aventura “Ruta de titanes” de Guido Malatesta; otro parecido, “La reina de los bárbaros” de Sergio Grieco con Jacques Sernas; uno mejor, “Morgan, el pirata” de André de Toth y Primo Zeglio, nuevamente con el protagonismo de Steve Reeves, pero Chelo en papel secundario. Carlo Campogalliani le da un nuevo papel protagónico en “El gigante del valle de los reyes”, donde Mark Forest encarna al fornido Maciste y Chelo es la reina Smedes. Un año después Chelo interpretó otro papel en “Maciste, el coloso (1961)” de Antonio Leonviola, cinta en la que el papel de Maciste lo intepreta Gordon Mitchell.

El péplum comenzaba a decaer, por lo que Chelo tuvo necesidad de adaptarse a nuevos géneros. Uno de los surgidos en los 60 fue el de Oestes Spaghettis, por lo que sin pensarlo mucho actuó en tres películas de este género. Una de ellas fue como extra en el famoso filme “El bueno, el feo y el malo (1966)” de Sergio Leone. La ausencia de una actriz española, le dio la posibilidad de actuar, pero sin créditos como tal. Luego fue la Dolores, esposa del bandolero del oeste, nada más y nada menos que su paisano Arturo Milián, en la cinta “Corre, Cuchillo, corre (1968)” de Sergio Solllima. Finalmente, su última película, nuevamente como Dolores, en papel secundario del oeste “La noche de las serpientes (1969)” de Giulio Petroni. 

Después de esta película, pasó a presentarse en la TV como una especie de Nitza Villapol, para dar recetas de cocina, donde se mantuvo por un tiempo. Ella estaba casada con el productor de cine Aldo Pomilia, el que murió en 1986 y con el que tuvo un hijo, Aldino. Al quedar viuda, decidió irse a vivir a Siena, un lugar bello de la Toscana, donde gestionaba un hotel-restaurante. Ya próximo a su fallecimiento el 20 de febrero de 2019, Chelo decidió mudarse para Mentana, localidad en el Lazio.

En resumen, actuó en 19 filmes entre 1959-1969, pasó a la historia como reina del Péplum y como la bomba H cubana, que en realidad lo fue.  

Fuentes

Cerebrin. 2019. Necrológica de Chelo Alonso. La abadía de Berzano, 24 febr. https://cerebrin.wordpress.com/2019/02/24/necrologica-de-chelo-alonso/

Anon. 2017. Chelo Alonso, Actress, Dancer, ex- “Cuban H- Bomb” (Born in Camagüey)  Thecubanhistory.com https://www.thecubanhistory.com/2017/09/chelo-alonso-actress-dancer-ex-cuban-h-bomb-born-camaguey-video-chelo-alonso-actriz-bailarina-conocida-como-la-bomba-h-cubana-nacida-en-camaguey-video/

Escrito por Esteban Hernández, 28 junio de 2021

“El caso Fritz Bauer (2015)”, cómo se fraguó la captura de un criminal de guerra

La verdad nunca daña la causa que es justa.”
Mahatma Gandhi

Hace poco se comentó en este blog la película “El caso Murer: el carnicero de Vilnius (2018)” y pocos días después he tenido la oportunidad de ver otra cinta interesante y que gira sobre el mismo tema, los evasores nazis alemanes después de terminada la II Guerra Mundial.

Basada en hechos reales se nos presenta la biografía del fiscal alemán Fritz Bauer, quien mucho tuvo que ver con la captura de Adolf Eichman en Argentina. De siempre he entendido que fue el servicio de la Mossad israelí la encargada de la captura de ese ogro nazi, pero muchos desconocemos cómo se llegó a saber del paradero del mismo en Argentina. Esta película dirigida por Lars Kraume, con guion del mismo director en colaboración con Olivier Guez y Brian Cordray, nos lleva al mundo inmediato posterior a la guerra en la Alemania Federal, donde al igual que en Austria, se trataba de echarle tierra al asunto de los nazis evasores o no reconocer los crímenes de muchos de ellos. Colaborar con algún otro país en ese campo era sencillamente traición a la patria en la Alemania Federal en la post guerra.

Fritz Bauer era un fiscal de padres judíos, a quien le dolía verdaderamente todo este asunto y deseaba juzgar a todos esos criminales que hubieran podido cambiar de nombre, antecedentes y hasta hacerse parecer antinazis. No obstante, tenía ante sí el impedimento del mismo gobierno alemán. La película sin ambages pone en evidencia al mismo Canciller Konrad Adenauer y el poco o ningún esfuerzo de las autoridades para castigar a los culpables de miles de crímenes. Todos sabían del paradero de varios altos cargos nazis, pero preferían callar, ya que lo contrario era como demeritar al país y su historia. Klaus Barbie es un ejemplo de cómo se le tapó durante décadas y pudo escapar de la justicia francesa. Del otro lado de Alemania Federal estaba la llamada Alemania Democrática, la que jugaba, según sus intereses, con este asunto. Bauer era consciente de que la Stasi o servicio secreto de la Alemania Oriental no era de fiar.

La obsesión de Bauer se convirtió Eichman, era un asunto cotidiano, indagar y seguirle las huellas al asesino. Llegó a tener grabaciones de lo que decía ese individuo terminada la guerra, su desprecio absoluto a los judíos, ni una pizca de arrepentimiento de todo lo realizado, nefasto en su totalidad.

A Bauer la película lo presenta tal y cual, con sus virtudes y defectos, con sus ideas claras y carentes de ambigüedades. Burghart Klaussner actúa magistralmente en el papel de Bauer, no menos meritorio fue la actuación de Ronald Zehrfeld como su abogado ayudante en estas investigaciones.

La película lo hace a uno meditar bastante sobre el falso patriotismo, esos que creen defender la patria tapando los desmanes ocurridos en su país, los que piensan que lo sucedido es historia y nada que ver con ellos. El patriota sobrepasa los límites de su propio país, el patriota es aquel que se preocupa por la justicia en todo caso y tiempo. No reconocer esos hechos es como ser partidarios de ellos.

Las secuencias de la película están muy bien hilvanadas y mantiene al espectador todo el tiempo pendiente de lo que ocurrirá en el curso de la película.

Escrito por Esteban Hernández, 14 junio de 2021

“Caso Murer: El carnicero de Vilnius (2018)”, otro filme sobre los evasores nazis

«La teoría nazi niega específicamente
que haya algo parecido a la verdad.”
George Orwell

La cinematografía sobre los nazis que escaparon de una manera u otra a la justicia tiene algunos ejemplos de filmes informativos y que dan testimonio de la forma en que esos esbirros pudieron huir a tiempo a occidente, cambiar personalidad y hacerse aparecer como verdaderos santos.

Entre esos filmes están “Marathon man (1976)” de John Schlesinger con protagonismo de Dustin Hoffman como el judío afectado y Laurence Olivier como el nazi evasor; “Los niños de Brasil (1978)” de Franklyn J. Schaffner, en el que Gregory Peck es un nazi evasor encubierto en Paraguay, al que lo descubre esta vez un justiciero encarnado por Laurence Olivier; “La caja de música (1989)” de Costa-Gavras con Jessica Lange como hija de un nazi húngaro (Armin-Mueller Stahl), el que logró esconder toda su cruel historial anterior y escapar por un tiempo de la justicia; el clásico “Eichmman (2007)” de Robert Young, y más recientemente “La sombra del pasado (2018)” de Florian Henckel von Donnersmarck sobre un médico-profesor alemán que logra evadir la justicia al prestar servicio a uno de los altos militares soviéticos durante la ocupación, con lo cual su expediente queda aparentemente limpio; y “The secrets we keep (2020)” (Los secretos que compartimos) de Yuval Adler sobre una gitana rumana, casada con un profesional norteamericano, que descubre a su torturador en su barriada de un pueblo de EE.UU.

La película de referencia es dirigida por Christina Frosch y cuenta con el protagonismo de Karl Fischer en el papel de Murer, Alexander E. Fennon como abogado defensor y Roland Jaeger como fiscal. Aquí la trama es distinta a las anteriores. Murer, jefe-esbirro en Vilnius, capital de Lituania, era el encargado de controlar el barrio judío de la ciudad, donde hizo y deshizo siguiendo las orientaciones de sus superiores en Berlín. Llegada la liberación de Lituania por las tropas soviéticas, Murer fue apresado y mantenido en prisión hasta 1955 cuando Austria recobra su independencia y por los tratados firmados, Murer, tan austriaco como el ideólogo y gestor del nazismo, Adolfo Hitler, fue enviado de vuelta a Austria, donde sus problemas no terminaron, ya que un grupo de judíos presentó querella judicial por los abusos y asesinatos cometidos por Murer.

En lo adelante la película se desenvuelve alrededor del juicio, donde cualquiera verá las posiciones de jueces, familiares de Murer y otros ciudadanos presentes en el juicio. Es difícil negar algo cuando alguien te acusa de haber asesinado delante de tu persona. Sin embargo, a Murer poco le importaba y declaraba que jamás había visto esa persona. Luego la posición del jurado, patético, era un esfuerzo para borrar todo ese pasado tenebroso del que fue cómplice una parte de la población austriaca a partir de 1938 cuando Hitler declaró su anexión a Alemania. Jóvenes y personas de más edad engrosaron las hordas nazis y adoptaron como suya la ideología de la superioridad de la raza arias sobre el resto de las poblaciones de este mundo.

La actitud de Murer no es nada allí raro, pero cuando se trata de justicia, lo menos que se puede hacer es cumplir el principio moral de respetar la verdad. Mas lo que interesaba era borrar ese pasado y no condenar a más nadie. En el epílogo del filme es muy llamativo como el abogado defensor, quien sabiamente mentía en juicio, definía todo con una consigna “Austria es libre”. No diremos más para evitar el clásico spoiler. No obstante, en el transcurso de la película el que suscribe recordaba a la figura, a mi entender tristemente célebre, del abogado austriaco Kurt Waldheim, quien llegó a ser Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas en el período entre 1972 y 1981, y luego presidente de Austria entre 1986 y 1992.

Increíble, pero cierto, un hombre que fue militante activo de la Liga de los Estudiantes Nacional-Socialistas Alemanes (NSDStB), luego miembro de los cuerpos montados de la SA, reclutado a principios de 1941, por la Wehrmacht y enviado al frente del Este donde fue líder de una escuadra, y estuvo en servicio en Yugoslavia y Grecia, donde apareció en una lista de honor de la Wehrmacht por sus servicios en la ex Yugoslavia.

Si vamos al caso, Murer era poca cosa para lo que logró y alcanzó Waldheim para llegar a puestos tan elevados a nivel internacional y en su propio país. Hay que ser maestro para esconder tanto pasado oscuro ante los ojos de la justicia y los países del mundo.

Escrito por Esteban Hernández, 31 mayo de 2021, con información consultada en IMDB.com y Wikipedia.org.

La accidentada vida de la actriz-cantante Dorothy Dandridge

De haber sido blanca, habría capturado el mundo.”
Dorothy Dandridge

Un filme para la TV de 1999, bajo la dirección de Martha Coolidge, trata de la vida de una actriz-cantante afro-estadounidense con una carrera fugaz e intensa, la cual estuvo más plagada de errores y maltratos que de éxitos en pantalla.

Muy acertada la selección de Halle Berry para interpretar este papel, aunque no se puede pensar lo mismo en el caso del actor austriaco Klaus Maria Brandauer, otrora conocido por su actuación en “Memorias de África (1895)”, para el papel del director Otto Preminger, igualmente de origen judío-austriaco, en esta película. Brandauer lució más grueso de lo que era Preminger en realidad.

La actriz argumento del filme era una bella cantante, siempre soñadora de actuar en teatro y cine, adonde llegó en 1935 en papelillos de relleno hasta 1940, entre ellos tuvo una breve actuación en la comedia “Un día en las carreras (1937)” protagonizada por los hermanos Marx. Un papel secundario de importancia tuvo finalmente en el drama “Bahama passage (1941)” (Pasaje a las Bahamas) de Edward H. Griffith, película protagonizada por el entonces joven Sterling Hayden. Luego fue en un filme de aventura “Drums of Congo (1942)” (Tambores del Congo), le siguieron el musical “Atlantic City (1944)” con Constance Moore y la comedia “Pillow to post (1945)” (Almohada para enviar) con Ida Lupino y Sidney Greenstreet. En todos esos filmes Dorothy demostró ser capaz de actuar y cantar. Volvió a un filme de aventura, “Tarzán en peligro (1951)” con Lex Barker y Virginia Huston como protagonistas, donde Dorothy interpreta el papel de una extraña reina tribal en África.

El alza artística de Dorothy se logró cuando Preminger, quien se convirtió en su amante por cuatro años, le diera el papel principal del drama-musical “Carmen Jones (1954), filme en que tuvo como compañero a Harry Belafonte. Dorothy fue nominada a Oscar como mejor actriz, primera vez que a una afro se le daba esta distinción. Ella se creyó dueña de ese premio, el que finalmente no le llegó, ya que se le entregó a la futura princesa de Mónaco, Grace Kelly, por “La angustia de vivir (1954)”. No obstante, Dorothy se llevó premio BAFTA como mejor actriz extranjera. Ella fue la heroína de este filme, pero le tocó a Preminger llevarse más premios que ella. Posteriormente tuvo un papel de reparto en el drama “Una isla al sol (1957)”, donde nuevamente se vio junto a Belafonte, además de James Mason y Joan Fontaine; actuó con Curd Jürgens en el filme histórico “Tamango (1958)”, y nuevamente en un drama-musical, “Porgy y Bess (1959)” junto al experimentado Sidney Poitier, el que tuvo una buena acogida de la exigente crítica. El director Laszlo Benedek la llevó a co-protagonizar, junto a Trevor Howard, el filme de crimen “Moment of danger (1960)” (Momento de peligro). A partir de ahí se le vio más en programas televisivos y desaparecida de la gran pantalla.

El filme sobre esta actriz aborda muchos aspectos de su vida, primero su relación con su primer marido, el cantante-bailarín Harold Nicholas, de cuya unión surgió una niña completamente anormal, la que quedó en custodia del Estado norteamericano. Vinieron los amores y calenturas con Preminger, que le sirvió para saber que ella nunca sería tratada con una actriz blanca. La segregación era evidente en los hoteles donde tenía que pernoctar. Después de su ruptura con Preminger nadie más se interesó en contratarla, se sentía menospreciada, se había imaginado una cosa que no era para ella, la fama que nunca llegó a la cima como ella deseaba. Su relación con su hermana Vivian Dandridge, también cantante, no fue la mejor, la envidia primaba en este caso. Tuvo juicio por el asunto de su hija, a la que nunca atendió. Su segundo matrimonio con Jack Denison fue un completo fracaso, al tratarse de un hombre incapaz de tratarla como una persona. Los problemas financieros y deudas le llovieron, de una supuesta felicidad después de “Carmen Jones”, le vino una tormenta persistente, la cual fue mermando todas las facultades de su persona, comenzó a tomar calmantes, eran drogas, exageró con ellas y el final no es difícil de imaginar.

Viendo esta película me daba por hacer un paralelo de la vida de esta actriz-cantante con otra muy exitosa como lo fue Whitney Houston. Ambas terminaron en iguales condiciones, uno se pregunta por qué, ¿será la falta de educación y preparación ante los retos de la vida? La madre de Dorothy trató siempre de guiarla en sus principios morales.  

La actuación de Halle Berry fue muy adecuada, lo mismo se puede decir de Klaus Maria Brandauer, aunque como ya se dijo, lucía algo más grueso que el Preminger de esa época. El resto del reparto estuvo bien, con notas de sobresaliente para Brent Spiner.

Escrito por Esteban Hernández, 16 mayo de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Jacqueline Sauvage, c’était lui ou moi (2018)”, una tragedia real

El amor jamás golpea
Laura Iglesia San Martín
(1969, periodista española)

Este filme de producción francesa, cuyo título en español viene a ser “Jacqueline Sauvage, fue él o yo”, está basado en la vida real de Jacqueline Sauvage, esposa, madre, trabajadora en el negocio de familia y en su casa, sencillamente un verdadero soporte sentimental y material para toda su familia.

El defecto de Jacqueline fue el de haberse casado, cuando aún no tenía 18 años, con otro joven, el que con el tiempo sufrió una metamorfosis para convertirse más en una bestia que un ser humano. Ese marido era muy buscador en la vida, con Jacqueline crearon una familia de 3 hijas y un hijo, pero era bebedor, padecía de celos por cualquier tontería y ya ebrio se volvía agresivo al extremo que no escatimaba puñetazos y patadas para su mujer. Con el tiempo comenzó a ver a los hijos como ajenas a su vida, pero apetecibles, hablo de sus hijas, para sus deseos.  

Jacqueline fue una heroína al soportar a ese ogro 47 años, ya harta después de otra paliza de su marido, tomó un rifle y le disparó tres veces por la espalda para así ponerle fin a esa fatalidad. Acorde con sus principios, no dudó en llamar a la policía y entregarse por el “delito” cometido.

El valor de la película no radica en poner en evidencia el maltrato que sufrieron Jacqueline y sus hijos por parte del marido/padre, sino de las vicisitudes que tuvo por delante en juicios, donde la justicia no se diferenciaba mucho de la existente en la época de Luis XVI. El hecho o el ajusticiamiento ocurrió en pleno nuevo milenio, el 10 de setiembre de 2012 en un pueblo de Francia, nada de París o Lyon, donde esto puede suceder y pasar inadvertido. Es un pueblo donde todos se conocen y todos sabían de la violencia de Norbert Marot, el esposo de Jacqueline, no tan solo con la familia, sino también con el vecindario.

Si no hay legítima defensa es un hecho con premeditación, lo cual es sancionable. Nada importaba lo que hubiera hecho Marot, él era en ese final de su vida el inocente, la víctima sea para el fiscal como los jueces. Seguramente no habrá faltado quién haya acusado a Jacqueline de violencia de género, pero la razón por alguna vía suele imponerse, por lo que unas abogadas con apellidos italianos (Tomasini y Bonagiunta) junto a las hijas de Jacqueline se encargaron de remover cuanta tierra fue necesario en pro de la absolución de Jacqueline, la que podrán saber cómo cuando vean el filme.

Realmente los diálogos son muy coherentes y dejan preguntas no siempre aptas para responder. El razonamiento de los jueces y fiscal a veces da la sensación que se trata de torturadores sin instrumentos. Son tanto los prejuicios de la parte legal, que uno debe admitir que la justicia en esos casos es muy imperfecta cuando la parte humana no es vista en toda su dimensión y se aplica un código de reglas que parece bastante a una simple suma aritmética.

El filme es del 2018, el que contó con la dirección de Yves Rénier, conocido por la realización del serial “Commisaire Moulin ((1976-2007)”, con guion compartido por la misma Jacqueline, y las abogadas Nathalie Tomasini y Janine Bonagiunta, mientras que el reparto estuvo encabezado por Muriel Robin como Jacqueline y Olivier Marchal como Norbert Marot, además de otros actrices y actores que le dieron colorido a la película.

La película pone en evidencia un problema que afecta seriamente a los llamados países del primer mundo, como es la violencia de género y el abuso a la mujer en general, algo aún no superado y en lo que las sociedades europeas deben hacer mayor énfasis. Un detalle que llama la atención fue cuando le preguntan a Jacqueline la causa para no denunciar a Norbert desde un inicio de su violencia, y ella responde que al principio lo vio como algo normal, ya que su padre hacía lo mismo con su madre. Al dilema de Jacqueline, como el de otras mujeres, se le llama en la actualidad síndrome de la mujer maltratada.

Escrito por Esteban Hernández, 4 mayo de 2021, con información consultada en IMDB.com

“El último lobo (2015)” o agresión al ecosistema

Cada vez que perdemos una especie rompemos una cadena
de la vida que ha evolucionado durante 3 500 millones de años.”
Jeffrey McNeely (1944, científico y activista por la
protección de la naturaleza)

Película de producción china, la que nuevamente y con sutileza y dureza en algunos momentos aborda lo ocurrido en la Mongolia interior, territorio al norte de China y limítrofe con la República de Mongolia, que se vio igualmente afectada por la Revolución Cultural de una manera distinta al resto de las regiones chinas.

Se sabe que ese proceso socio-político llamado cultural, llevado a cabo en la segunda mitad de los 60 del siglo pasado, fue una manera de amedrentar a todo aquel que pensara distinto a lo que el gran jefe predicaba y ordenaba. Fue un movimiento que llevó a miles de trabajadores y estudiantes a zonas rurales del país con el fin de interactuar con los agricultores y pastores, llevarles y promover el pensamiento del gran líder.

La Mongolia interna no escapó de estas incursiones de jóvenes, los llamados Guardias Rojos o Hóng Wèi Bīng, encargados de hacer cumplir las indicaciones y metas del líder supremo. He ahí el valor de la película y su sutileza, aborda una franca agresión al ecosistema, incluida su fauna natural y cómo reaccionan los entes locales y de fuera en un problema creado para supuestamente solucionar otro.

Esta cinta, dirigida por Jean-Jacques Annaud y con trama tomada de la novela escrita por Jiang Rong, permite al espectador adentrarse en el mundo de los pastores nómadas de Mongolia, el severo clima, el paisaje con sus montañas y valles, la vegetación y la fauna.

Por lo visto en el filme, hay una población importante de gacelas y de lobos en esa zona, lo que crea un equilibrio entre presa y depredador, el que se complementa con la obra del hombre. El lobo mata a las gacelas y las almacena bajo tierra, donde se congelan para luego ser utilizado como alimento del carnívoro mencionado. El hombre, por su parte, toma una parte de esas gacelas en conservación para su consumo, pero no todas, para así dejar  alimento a los lobos y evitar sus ataques al ganado, que puede ser ovejas y caballos usualmente.

La llegada de los nuevos predicadores/promotores ordenaba llevarse toda gacela conservada, a lo cual se opusieron los mismos pastores nómadas, aunque sin éxito. La orden no terminaba ahí, las gacelas no debían morir, por lo que había que exterminar a toda la población existente de lobos. De esa manera, el ganado y las gacelas no serían más afectados por esos temibles carnívoros, eso sin tomar en cuenta el beneficio que aportan dentro del ecosistema. La WWF (World Wild Fund for Nature o Fondo Mundial para la Naturaleza) afirma con razón que el lobo es un depredador de la cúspide de la cadena trófica y como tal es un regulador de los ecosistemas. Si el lobo desaparece, el ecosistema se desequilibra y las poblaciones de sus presas crecen sin límite. Los pastores alertaron que el conejo, toda una plaga en ese ambiente, proliferaría y afectaría seriamente los pastizales, los que anualmente duran algo más de tres meses de vegetación.

La trama se desarrolla alrededor de esta masacre, la que incluía matar todas sus crías en cuevas bajo suelo, pero a un joven se le ocurre llevarse un lobato para criarlo y ahí comienza otra tragedia. Para evitar spoilers, se recomienda ver este filme, donde actúan varios actores y actrices chinas, desconocidos en Occidente, pero que interpretan bien sus papeles.

Tenía conocimiento de la masacre de los gorriones durante el proceso ya mencionado en China, pero ni idea del ataque a los lobos y al ecosistema en Mongolia interior. Se supone que el daño producido haya sido posible enmendar con la cría y liberación de lobos en esas zonas posteriormente.

Escrito por Esteban Hernández, 28 abril de 2021, con información consultada en IMDB.com

“Golpe de efecto (2012)”, un filme donde se presentan aspectos de la vida cotidiana y el deporte

Llegará el día en que los hombres reconocerán
a la mujer como su compañera, no solo al lado
del fuego, sino en los consejos de la nación.”
Susan B. Anthony (1820-1906, defensora de los
derechos humanos y escritora estadounidense)

Para cualquier amante del béisbol, sobre todo, este es un filme muy atractivo, cuya dirección corrió a cargo de Robert Lorenz, hombre que asistió a Clint Eastwood en la realización de otras películas famosas como “Space cowboys (2000)”, “Deuda de sangre (2002)”, “Mystic River (2003)” y “Million dollar baby (2004)”. Esta vez Lorenz fue el director, mientras Eastwood fue el protagonista, en papel que le pega mucho, el de hombre huraño e inconforme con todo lo que ve a su alrededor, muy parecido al Walt Kowalski interpretado por él en “Gran Torino (2008)”.

La peli se llama en inglés “Trouble with the curve”, muy sugerente, ya que al final, aunque no es lo único importante del filme, se ve como un joven prospecto tiene problemas para conectar la curva en el béisbol.

A Eastwood (Gus) le acompañaron en el reparto Amy Adams (Mickey), muy convincente como hija de Gus; los veteranos Johnn Goodman, Smitty Ross, Ed Lauter y Bob Gunton, además de Scott Eastwood, hijo de Clint, y Justin Timberlake entre otros.

Una chica huérfana y abogada, con un padre nada accesible, separados con razón, como parte del destino de cada uno, al final se reencuentran debido a las condiciones de salud del progenitor. Sucede que los arreglos familiares en la niñez de Mickey se hicieron sin la debida explicación al menor y quedó el rencor de su parte, entendía que se hizo todo erróneamente por falta de cariño. Malos entendidos se sobran y el filme los muestra con claridad.

El padre es un caza-talento avezado en el mundo del béisbol, de esos que han visto mucha pelota y adivinan las cualidades y defectos de cualquier novato. Su hija, en su niñez, deambuló con él bastante por los campos de béisbol y aprendió mucho de lo que sabía su padre. No solo eso, sabía mucho sobre los grandes peloteros del pasado, lo que demuestra que el béisbol no es un deporte exclusivo de los hombres, las mujeres pueden aprender de igual manera y ser capaces de identificar cualquier nuevo portento.

Esta película sabiamente muestra algo que es innegable, nadie puede pretender conocer de un deporte sentado en un ordenador viendo cifras y records de los jugadores. La sabermetría ha venido a complementar los conocimientos sobre el desempeño de los deportistas, pero no sustituye el trabajo del caza-talento, quien tiene la habilidad de ver detalles que no salen en ningún registro. Gus era un experto, su hija lo era hasta cierto punto por afición, claramente recomendaban a quien contratar o a quien escoger en sorteo, sin tomar muy en consideración cifras frías. Los “sabios” obviamente no estarán de acuerdo con ese enfoque y se orientan a menospreciar la experiencia de los que más han visto y tocado este asunto.

Esos varios aspectos abordados: trato de padre a hija, igualdad de la mujer y provecho de la experiencia evaluativa de un cazatalento le dan un toque de originalidad a este film. No es una trama de un solo aspecto, aborda varios y con un toque de astucia. Los personajes se muestran tal y cómo son en la vida real, lo cual suma otro plus a la calidad de la película.

Así que para aquellos que no la hayan visto, la peli es amena y muy recomendable, no lo lamentará.   

Escrito por Esteban Hernández, 1 abril de 2021, con información consultada en IMDB.com.