“En las guerras no se deben utilizar armas
nucleares, su uso solo añade más peligros.”
De siempre ha existido la preocupación de las potencias occidentales por los planes nucleares de Irán y de Corea del Norte. Esas potencias, todas nucleares, por cierto, ven un peligro cuando alguien que no está en ese rango, se sale de la norma. Se trata de una actitud hipócrita, ¿acaso alguna vez se preocuparon por el programa nuclear israelí? Nunca oí a la llamada prensa libre hablar en profundidad sobre el tema. Naturalmente, el aliado y enclave al servicio de EE. UU. en el Medio Oriente no tiene por qué ser objeto de cuestionamiento. Los enemigos son los problemas, y aclaro que no siento ninguna simpatía por los regímenes de los dos países mencionados, pero el derecho internacional a ellos les asiste para hacer lo que las potencias no desean.
Uno no es que abogue por la proliferación nuclear en este mundo. Personalmente, como hace buena parte de este mundo, condeno el uso de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki, ciudades escogidas para probar ese mortífero artefacto como parte del programa Manhattan. No fue Irán, ni la URSS, ni China, ni Corea del Norte quienes tiraron la bomba, así que el agresor real es quien menos moral tiene para hablar del tema. ¿Queremos que no haya bombas atómicas? Procedamos a un proceso transparente de desnuclearización total y sin excepción, desarme completo. Mientras haya arsenales de armamento nuclear, ningún país tiene moral alguna para exigir a otro que no la tenga. Así que los miembros permanentes del Consejo mal llamado de Seguridad en la ONU deberían razonar y no ponerse como a diario a poner zancadillas a esto o aquello otro con sus vetos.
El presidente Barack Obama parece haber tenido algunas ideas sobre el tema al prever y planear concretar un acuerdo nuclear con Irán, conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC o JCPOA). Las partes de EE. UU. e Irán se sentaron a hablar como debe ser. Por los EE. UU. este diálogo fue encabezado por el secretario de Estado John Kerry. Así surgió un acuerdo implicaba que Irán limitara su capacidad de enriquecimiento de uranio y permitiera inspecciones internacionales a cambio de levantar sanciones internacionales. El objetivo era asegurar que el programa nuclear de Irán fuera exclusivamente pacífico.
El acuerdo se cerró el 14 de julio de 2015 tras intensas conversaciones en Viena después de largas negociaciones diplomáticas entre el grupo P5+1 (EE. UU., China, Francia, Rusia, Reino Unido y Alemania), la UE e Irán. Al final se lograron restricciones al programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones económicas.
En virtud de este Plan de Acción Integral Conjunto, Estados Unidos acordó cancelar la mayoría de las sanciones estadounidenses contra Irán, con algunas disposiciones de salvaguardia, a cambio de limitaciones al programa nuclear iraní. Irán se comprometió a reducir drásticamente su programa nuclear: redujo sus reservas de uranio enriquecido en un 98% (a 300 kg), limitó el enriquecimiento al 3,67% y desmanteló la mayoría de sus centrifugadoras para asegurar fines exclusivamente pacíficos.
Los principales compromisos de Irán fueron verificados por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en 2016, los que incluyeron:
- Reducción de la reserva de uranio poco enriquecido a 300 kg y mantenimiento del nivel de enriquecimiento en un 3,67% durante 15 años, como ya se adelantó
- Reducción de las centrifugadoras instaladas en Natanz y Fordo de cerca de 20000 a solo 5060 centrifugadoras de primera generación (IR-1) durante 10 años.
- Plutonio: Rediseño del reactor de agua pesada de Arak para que no pudiera producir plutonio utilizable en armas nucleares, eliminando el núcleo original.
- Inspecciones: Aceptación de un régimen de monitoreo y verificación «robusto» por parte del OIEA, otorgando acceso a todas sus instalaciones nucleares.
- Conversión de la instalación de enriquecimiento subterráneo en Fordo en un centro de física y tecnología nuclear, prohibiendo el enriquecimiento allí durante 15 años.
Tanto EE. UU. (el partido republicano nunca estuvo de acuerdo con este pacto de paz), la Unión Europea y el Consejo de Seguridad de la ONU cancelaron sus sanciones a Irán, así comenzó una nueva etapa que se mantuvo exitoso hasta que el siguiente presidente de EE. UU., sin son ni ton, y muy estimulado por Israel, principal enemigo de Irán y siempre opuesto al acuerdo, lo cancelara. La decisión más necia no pudo ser. El acuerdo mantenía en 300 kg de uranio la cantidad máxima admitida, en la actualidad, después del cese del acuerdo, Irán tiene 400 kg.
¿Estaba Irán antes o ahora cerca de producir bomba nuclear como así afirmaba el primer ministro de Israel? La CIA, a través de su jefa, se encargó de desmentirlo en el curso de 2025. Aun así, los EE. UU. atacaron Fordo por sorpresa en el último cuatrimestre del pasado año y el presidente de EE. UU., el mismo que canceló el acuerdo en su primer mandato, se encargó de asegurar que ya habían eliminado la amenaza con ese bombardeo ilegal y por sorpresa.
El otro asunto bastante tergiversado, sobre todo por gente que oye campana y no sabe dónde, es el del envío de 400 millones de dólares por parte del gobierno de Obama al gobierno iraní el 4 de agosto de 2016 ¿Era ese dinero de EE. UU.? nada de eso, y no eran 400 millones, era mucho más, un total de 1 700 millones de dólares. Se trataba de la resolución de una disputa legal de décadas relacionada con una compra de armamento fallida. El dinero provenía de un fondo iraní utilizado para comprar equipo militar estadounidense antes de la Revolución Islámica de 1979, o sea era dinero de Irán puesto por el gobierno del Sha, monarca derrocado en 1979. Tras la ruptura de relaciones,
EE. UU. congeló los fondos y nunca entregó las armas. Hubo disputa en el Tribunal de la Haya, y para evitar un fallo potencialmente más costoso en el Tribunal de Reclamaciones Irán-Estados Unidos, la administración de Obama acordó devolver los 400 millones originales más 1.300 millones en intereses. El dinero era y siempre fue iraní, así que aquellos que se ponen en Facebook a colgar idioteces y bulos, les sugiero que lean y se documenten mejor antes de hablar u opinar.
Obama buscó la paz y la consiguió, al actual mandatario nunca le ha interesado nada al respecto y ahora está atrapado en una guerra con Irán, de la cual no sabe cómo salirse. Por otro lado, es molesto que haya gente tan racista, ignorante y tendenciosa con el manejo de la historia.
Ricardo Labrada
13 marzo 2026