“Según la cultura inuit, una persona
posee seis o siete almas. Estas almas
toman la forma de diminutas personas
esparcidas por todo el cuerpo.”
Annie Dillard (escritora de EE. UU.)
Es algo normal que ahora cualquiera aporte información falsa. Sucede en todo el mundo por seguir a una prensa que no suele informar, más bien tiran sus bolas repletas de sensacionalismo, pero nada de llegar a la profundidad de los temas. Tampoco faltan los políticos que probablemente no se hayan leído un libro, no duden que los haya, y que sueltan algo que oyeron decir o que le dijo su supuesto asesor. Hay mucho ajetreo con Groenlandia, por lo que no viene mal conocerla. No he estado allá, ni creo que estaré, demasiado frío no es muy saludable para personas de la tercera edad, así que conformemos con consultar y leer lo que está escrito sobre esta isla.
Groenlandia es la isla más grande del mundo, tres veces el territorio de Texas, y está situada en el hemisferio occidental, poblada por los llamados inuit, población esquimal, que constituyen el 80% de la población. A este inhóspito y frío territorio ellos llegaron desde tiempos remotos a través de las islas del Ártico canadiense, las que sirvieron como puntos de apoyo en una serie de migraciones que se extendieron desde al menos el 2500 a. C. hasta principios del segundo milenio d. C. Cada ola migratoria representó diferentes culturas inuit. Se conocen varias culturas distintas, entre ellas las clasificadas como Independencia I (c. 2500-1800 a. C.), Saqqaq (c. 2300-900 a. C.), Independencia II (c. 1200-700 a. C.), Dorset I (c. 600 a. C.-100 d. C.) y Dorset II (c. 700-1200). La llegada más reciente fue la cultura Thule (c. 1100), a partir de la cual se desarrolló la cultura Inugsuk durante los siglos XII y XIII.
No fue hace 500 años que llegó el primer occidental a esta isla, fue mucho antes. El noruego Erik el Rojo llegó a Groenlandia en el 982, el que había sido desterrado de la vecina Islandia por homicidio. El Rojo regresó a Islandia en el 985 y contó todo lo que había visto en ese nuevo territorio. Luego decidió organizar una expedición, de la cual se desarrollaron dos asentamientos. El primero fue el asentamiento oriental, el cual se hallaba cerca de lo que hoy se conoce como Qaqortoq (Julianehåb en danés), y otro occidental cercano a Nuuk (Godthåb en danés). La población osciló entre 3000 y 6000 habitantes distribuidos en unas 280 fincas.
Me preguntaba por qué se le llama a la isla Groenlandia o Greenland en inglés (tierra verde). Cuentan que el Rojo en su afán de llevar las expediciones antes mencionadas, habló con los islandeses sobre las maravillas de una isla verde. Según investigaciones en el siglo XX, se constató que la isla era entonces realmente verde, y en las tierras altas meridionales existió un bosque boreal exuberante. Los científicos recogieron muestras en el fondo de una capa de hielo y mediante análisis de ADN, pudieron descubrir presencia de árboles como alisos, píceas, pinos y tejos; e invertebrados, tales como escarabajos, moscas, arañas, mariposas y polillas, lo que demuestra que en aquella época Groenlandia era más cálida.
La iglesia no dejó escapar la oportunidad para integrar a los pobladores locales al cristianismo. Leif Ericksson encabezó el grupo de religiosos que llegaron a las nuevas tierras en el siglo XI, mientras que un obispado se estableció en el 1126.
A partir del siglo XIII, los colonos nórdicos (escandinavos) comenzaron a interactuar con la cultura inuit thule, en expansión, la que había surgido en el norte de Groenlandia alrededor del año 1100. Sin embargo, en el siglo XIV, los asentamientos nórdicos decayeron, quizás como resultado del enfriamiento del clima groenlandés. En el siglo XV, dejaron de estar habitados.
En períodos posteriores hubo expediciones de británicos, holandeses y los mismos nórdicos, pero la colonización como tal llegó en 1721 cuando Hans Egede, con el permiso del reino unido de Dinamarca-Noruega, fundó una compañía comercial acompañada de una misión luterana cerca de lo que hoy se conoce como Nuuk, la capital. Fue así que en 1776 Dinamarca se hizo cargo del monopolio del comercio con Groenlandia, y sus costas fueron cerradas al acceso de extranjeros. La apertura llegó siglos después, en 1950. No obstante, cuando Dinamarca fue ocupada por Alemania en la segunda guerra mundial, los EE. UU. ocuparon Groenlandia, territorio devuelto en 1945. El monopolio comercial terminó en 1951 y dos años después Groenlandia fue integrada al Reino de Dinamarca, cuya autonomía se le concedió el 1 de mayo de 1979.
Antes de ver cómo le ha ido a ese territorio en el nuevo milenio, veamos algunos datos sobre el tamaño y riqueza que posee. De norte a sur, la isla tiene una longitud de 2670 km, dos terceras partes se ubican en el círculo Ártico. El extremo septentrional se extiende a menos de 800 km del Polo Norte. La isla está a solo 26 km de distancia de la isla Ellesmere, territorio canadiense. El país europeo más cercano es Islandia, unos 320 km las separan a lo largo del estrecho de Dinamarca hacía el sureste. Groenlandia tiene 39 330 km de costa, una distancia equivalente a la circunferencia de la Tierra en el Ecuador
La masa de hielo existente en Groenlandia ocupa más del 60% de la superficie de la isla, un millón 800 mil km2. Esa masa solo la supera la Antártida, con un espesor promedio de 1500 metros. Las temperaturas son gélidas a lo largo del año, variables entre norte y sur.
A finales del siglo XX y principios del XXI, los científicos postularon que el calentamiento global estaba afectando profundamente no solo el clima de Groenlandia, sino también su geografía física. Varios científicos observaron que la vasta capa de hielo de Groenlandia se estaba reduciendo a un ritmo acelerado. En 2012, por ejemplo, los satélites revelaron que a mediados de año el 97 % de la capa de hielo mostraba indicios de derretimiento, mientras que en la mayoría de los años el derretimiento solo afectaba a aproximadamente la mitad. Sin embargo, los investigadores no estaban seguros de si la abrupta pérdida de hielo representaba una tendencia a largo plazo.
La vegetación en las áreas no heladas continuamente es tundra, donde prevalecen los líquenes. Nada de árboles en esa zona. La fauna consiste en varias especies de mamíferos terrestres, como osos polares, bueyes almizcleros, renos, zorros árticos, liebres de las nieves y armiños. En las aguas circundantes se encuentran focas y ballenas, que antiguamente eran la principal fuente de alimento de los groenlandeses. El bacalao, el salmón, la platija y el fletán son importantes peces de agua salada, y los ríos de la isla albergan salmón y trucha ártica.
En Groenlandia se han hecho extracciones de criolita, plomo, zinc, plata y carbón en diversas épocas del siglo XX, y la primera mina de oro de la isla abrió sus puertas en 2004. La exploración ha descubierto yacimientos de hierro, uranio, cobre, molibdeno, diamantes y otros minerales. Consideraciones climáticas y ecológicas limitaron durante mucho tiempo la explotación de estos recursos; sin embargo, el calentamiento global no solo ha derretido el hielo marino y facilitado la exploración de petróleo y gas natural, sino que también ha abierto extensiones de tierra para la explotación minera. La forma en que se permitió a las empresas extranjeras, cada vez más interesadas, emprender la exploración y la minería se convirtió en un tema político crucial en Groenlandia a principios del siglo XXI. Se sabe que el secretario de Estado en el primer mandato de la administración de EE. UU. entre 2017-2020, Mike Pompeo, sugirió a su presidente buscar la forma de entrar en la isla para explotar esos yacimientos ahora más accesibles. Interesante, que esa administración como la actual en EE. UU. no reconocen el cambio climático, pero sí para lo que les conviene.
El deshiele en Groenlandia permitiría la extracción de los minerales raros que pueda poseer el subsuelo de la isla. Las perforaciones petroleras en las aguas árticas alrededor de Groenlandia comenzaron a mediados de 2010. Sin embargo, los acuerdos de licencia se retrasaron debido al aumento de las preocupaciones ambientales por el derrame de petróleo de Deepwater Horizon de BP en el Golfo de México ese año.
La pesca es otra rama importante de la economía. La caza de focas era habitual, pero decayó drásticamente a principios del siglo XX y fue sustituida por la pesca, el enlatado y la congelación de bacalao, camarones y otras especies marinas. La dependencia de la isla de la industria pesquera, susceptible a la sobrepesca y la fluctuación de precios, se convirtió en una preocupación creciente a finales del siglo XX.
La agricultura es escasa y se practica en 1 % de la superficie total de la isla, en las zonas del sur carentes de hielo. Las hortalizas son los principales cultivos. En ganadería, existe la cría comercial de ovejas y la de renos por su carne, también se practica la caza de osos polares por su carne y pieles. Así y todo, la principal fuente cárnica es la de los mamíferos marinos, como las focas, las morsas y las ballenas.
En pro de una diversificación de la economía, se ha promovido el turismo, cuyos ingresos han aumentado a partir de 1990. A su vez, este territorio recibe ayuda financiera de Dinamarca. Casi la mitad de la población activa trabaja en el sector público.
La ciudad más importante de Groenlandia es Nuuk, su capital y urbe más grande, siendo el centro administrativo, económico y cultural del país, con una población de más de 20 mil habitantes. En Nuuk está la sede del gobierno autónomo de Groenlandia, con el Landsting o parlamento, el cual se elige cada cuatro años. Dos miembros de ese parlamento son electos para integrar el parlamento danés. Por su parte, Dinamarca tiene un alto comisionado en la isla, el cual no suplanta al electo Primer Ministro de la isla. El territorio tiene unos 18 municipios. En la isla se hablan tres lenguas, Kalaallisut, lengua local inuit, el danés y también el inglés. Un poco más del 10% de la población es danesa. La educación en Groenlandia es gratuita hasta el noveno grado. Existe una la llamada Universidad de Groenlandia (Ilisimatusarfik en groenlandés y Grønlands Universitet en danés), la que también otorga becas. Las carreras que allí se estudian están relacionadas con su cultura, historia, medio ambiente y sociedad. Para estudiar otras carreras, los groenlandeses van a estudiar a Dinamarca o a otros países europeos.
Con la llegada del nuevo milenio, los groenlandeses se han tomado muy en serio el control de sus relaciones exteriores, lo que se debe al acuerdo suscrito por Dinamarca con EE. UU. para ampliar la base militar aérea Thule y ubicar sistemas de misiles, lo que obligó a los inuits locales moverse a áreas más alejadas de la base, algo que venía ocurriendo paulatinamente desde inicios de 1950. Groenlandia protestó ante la Corte de Derechos Humanos de Europa reclamando el derecho a regresar de esa población a su lugar de origen. A eso se añade que los EE. UU. almacenaron bombas nucleares en la isla sin ponerlo en conocimiento de las autoridades locales. De hecho, Dinamarca había prohibido cualquier movimiento nuclear estadounidense en la isla. Para completar el enredo, una nave aérea B 52 Stratofortess de EE. UU. se estrelló el 21 de enero de 1968 cerca de Thule, la cual llevaba cuatro bombas hidrógeno a bordo. Un fuego en la cabina obligó a la tripulación a abandonar la aeronave antes de que pudieran realizar un aterrizaje de emergencia. De siete tripulantes, murió uno. El accidente provocó la dispersión de fragmentos pulverizados de plutonio y otros materiales radiactivos a lo largo de una franja de 100 metros a ambos lados de la zona de impacto de la aeronave. Estas misiones se suspendieron después de esa fatalidad. El Mundo.es informó que el Pentágono aseguraba que las cuatro armas quedaron destruidas, pero documentos obtenidos por la BBC, algunos clasificados, afirman que sólo se halló fragmentos de tres de las cuatro bombas nucleares. Se sospecha que una de ellas pudo penetrar en el hielo y, tras la congelación de éste, quedar ahí. De hecho, la bomba perdida tiene hasta un número de serie: 78252.
Según un documento de julio de 1968, citado en el reportaje de la cadena británica, la operación de «búsqueda de objetos o partes de un arma perdida debe ser tratada como confidencial». Aunque Groenlandia es una provincia autónoma de Dinamarca, este país no fue informado de la verdadera dimensión del accidente. La búsqueda submarina fue un fracaso por problemas técnicos y más adelante tampoco se pudo encontrar. Los fragmentos de la bomba perdida, que contenía uranio y plutonio, tenían un inmenso valor sobre el diseño de este tipo de armas. Miren la sencillez con la que se trató el asunto,
los investigadores llegaron a la conclusión de que el material radioactivo resultaría inocuo, pero la población no aceptó esta afirmación y entendieron que el material radiactivo afectó. La bomba perdida sigue olvidada bajo el hielo. Todo esto promovió un movimiento nacional en pro de la independencia y por una mayor autonomía de Groenlandia.
Se elaboró una propuesta, formulada por legisladores tanto de Groenlandia como de Dinamarca, la que contaba con la aprobación tácita del gobierno danés incluso antes de la celebración de un referéndum. El documento presentaba el aumento de las responsabilidades del gobierno de Groenlandia en materia de asuntos exteriores, inmigración y justicia, entre otras áreas, a la vez que le otorgaría los derechos sobre los potencialmente lucrativos recursos de hidrocarburos y minerales, cada vez más accesibles gracias al deshielo del manto glaciar de la isla. Se creía ampliamente que estos posibles ingresos liberarían a Groenlandia de su dependencia económica de Dinamarca, considerada por muchos el último obstáculo para su independencia total. Las elecciones anticipadas celebradas en junio de 2009 destituyeron al partido Siumut del poder por primera vez desde la concesión del autogobierno en 1979. El partido opositor Inuit Ataqatigiit obtuvo más del 40 % de los votos, y el líder del partido, Kuupik Kleist, trabajó con rapidez para formar un gobierno de coalición antes de la ampliación del autogobierno a finales de ese mes. En 2013, Siumut regresó al poder al frente de una coalición presidida por la primera ministra de Groenlandia, Aleqa Hammond. Su gobierno impuso una moratoria a la concesión de licencias para la exploración petrolera y comenzó a exigir el pago de regalías a las empresas extranjeras antes de que iniciaran la minería. El gobierno de Kleist había planeado permitir que las empresas extranjeras aplazaran los pagos hasta que se recuperaran algunos costos iniciales. El gobierno de Hammond también anunció su disposición a permitir la minería de algunos minerales radiactivos, en particular el uranio, que anteriormente estaba prohibida.
EE. UU. de siempre ha mantenido un enorme interés por Groenlandia, el secretario de Estado James Byrnes se reunió en diciembre de 1946 con el ministro de Asuntos Exteriores danés, Gustav Rasmussen, para lanzarle una nueva oferta de adquisición, esta vez cifrada en 100 millones de dólares en oro, propuesta rechazada sin forma mucha bulla. Richard Nixon, Gerald Ford y Ronald Reagan, todos expresidentes republicanos, volvieron a hacer propuestas similares. Todos plantearon una y otra vez la necesidad de poseer la isla para fines de seguridad nacional. Ahora el actual presidente insiste en lo mismo, con la diferencia que los anteriores discutieron diplomáticamente el asunto y el de ahora dice que por las buenas o las malas.
Los antecedentes existentes indican muy a las claras que la población groenlandesa no desea ser ocupada o gobernada por los EE. UU. Ellos quieren su independencia, pero no ser ocupada por ninguna potencia. El rumor que Rusia o China quieren ocupar ese territorio es comparable con cualquier cuento infantil, allá quien se lo quiera creer.
Fuentes consultadas
Álvarez Barcelona Ramón. 2026. El truco o trato de Estados Unidos sobre Groenlandia en plena Guerra Fría. La Vanguardia, 10 enero, https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-contemporanea/20260110/11426472/truco-trato-estados-unidos-sobre-groenlandia-plena-guerra-fria.html
Anon. 2008. Una bomba nuclear perdida en el Polo Norte. ElMundo.es, 11 noviembre, https://www.elmundo.es/elmundo/2008/11/11/internacional/1226435497.html
https://maps.arcticyeti.com/es/groenlandia
Rasmussen Ole Rasmus. 2015. Greenland. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite. Chicago.
Wikipedia.org. https://es.wikipedia.org/wiki/Accidente_del_B-52_en_la_Base_A%C3%A9rea_Thule_en_1968
https://www.groenlandia.com/conoce-groenlandia/personas
Ricardo Labrada
22 enero 2025























































































































































































































































































































































































































































































