Los peloteros norteamericanos en la pelota cubana III. El aporte de las Ligas Negro de EE UU

El deporte tiene el poder de transformar el mundo.
Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas…
Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar barreras raciales”.
Nelson Mandela

El presente artículo, como los anteriores relacionados, es parte del  libro en preparación: De la historia del béisbol en Cuba, Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba. De este autor

Esteban Romero

En el artículo anterior se informó sobre los peloteros de las Ligas Negro, actualmente miembros del Salón de la Fama en Cooperstown, que jugaron en Cuba. En esta oportunidad se informa sobre los peloteros de las Ligas Negro, que no son miembros de Cooperstown, pero que se destacaron igualmente en la pelota cubana, hombres que indudablemente contribuyeron al colorido de nuestra pelota profesional y al desarrollo de la calidad de este deporte a nivel nacional.

Dan McClellan fue lanzador y jardinero, que jugó para el Habana (1906-07). En las Ligas Negro se inició con los Gigantes Cuban X (1903-1904) y fue uno de los primeros en lanzar un juego perfecto en este circuito. McClellan jugó hasta 1925.

Dan McClellan

Dan McClellan

Grant Johnson se desempeñaba como camarero o torpedero, se le conocía con el nombre de “Home Run” (jonrón), y jugó para Fe (1907) y Habana (1908-12). Fue co-líder en hits (46) (empatado con Julián Castillo) y líder en slugging (.415) en la temporada de 1908-09; y líder en hits (43) en la temporada de 1912. En las Ligas Negro jugó de 1895 a 1913, a la vez que dirigió el equipo de Buffalo de 1912 a 1932.

Tarja en honor a Grant Johnson

Tarja en honor a Grant Johnson

El jardinero Clarence Winston jugó para Habana (1908) y fue líder en veces al bate (131) y bases robadas (33) en esa temporada. En las Ligas Negro jugó de 1908 a 1921.

Clarence Winston

Clarence Winston

Robert Edward “Jude” Gans era jardinero y jugó para Matanzas (1908-09), Fe (1913) y San Francisco (1915-16). Fue líder en bases robadas (23) en la temporada de 1913. En las Ligas Negro jugó de 1913 a 1920, además de dirigir a los Gigantes Lincoln en 1923-25.

El jardinero Spottswood (Spot) Poles jugó para el Fe (1910-13, 1914-15), y fue líder en dobles (5) en la temporada de 1910-11; y líder en veces al bate (151), carreras anotadas (40), hits (55), triples (8) y slugging (.510) en la temporada de 1913. En las Ligas Negro jugó de 1906 a 1923. Este pelotero ostenta el Corazón Púrpura por sus méritos combatiendo en la Primera Guerra Mundial.

Spot Poles

Spot Poles

Frank Warfield jugaba casi todas las posiciones, excepto la receptoría y no era lanzador. En Cuba jugó para Santa Clara (1922–24), Santa Clara/Matanzas (1924–25), Santa Clara (1929-30). Fue co-líder en bases robadas (5) en la temporada de 1924. En las Ligas Negro jugó de 1941 a 1932 y dirigió en 1929-31.

Frank Warfield

Frank Warfield

Walter “Dobie” Moore, torpedero y jardinero, conocido como “Black Cat” (Gato negro), jugó para Santa Clara (1923–24), temporada en la que fue líder en hits (71). Jugó en las Ligas Negro de 1920 a 1926.

Walter Dobie Moore

Walter «Dobie» Moore

Oliver Marcelle, conocido como Ghost (Fantasma), jugó la antesala y el campo corto, el fantasma de Nueva Orleans, jugó para Santa Clara (1923-25), temporada en la que fue líder en bateo (.393). En las Ligas Negro jugó de 1918 a 1934.

Oliver Marcelle

Oliver Marcelle

Bill Holland, llamado Speed (Velocidad),  lanzó para Santa Clara (1922-24), Santa Clara/Matanzas (1924-25), Cuba (1938-39), y fue líder en juegos ganados (10) y promedio de ganados (.833) en la temporada de 1923-24. Holland jugó de 1920 a 1938 en las Ligas Negro. Fue el primer lanzador negro en lanzar en el Yankees Stadium, lo que ocurrió en 1930 enfrentando a los Gigantes Élite Baltimore.

Bill Holland

Bill Holland

Arthur Henderson, más conocido en EEUU como Rats, era lanzador, jugó para el Habana (1924-25), temporada en que fue líder en lechadas, con 3. En las Ligas Negro jugó de 1923 a 1931.

Arthur Henderson

Arthur Henderson

Charlie “Chino” Smith jugaba la segunda base y los jardines. En Cuba jugó para Marianao (1926-27) y Habana (1927-30). Fue líder en dobles (13) en la temporada de 1927-28; líder en hits (67) y triples (7) en la temporada de 1929-30. En las Ligas Negro jugó de 1924 a 1930. Smith murió de fiebre amarilla, enfermedad de la que se contagió en Cuba.

Charlie Chino Smith

Charlie «Chino» Smith

El lanzador derecho William Ernest Powell, también conocido como Pee Wee o Pigmeat (Carne de cerdo) jugó para el equipo Cuba (1927-28), y fue líder en juegos lanzados (18) en esa temporada. Se desenvolvió en las Ligas Negro durante la década de los años 20.

Charles Henry Williams, lanzador más conocido como Lefty, jugó para Cienfuegos (1928-30). Fue líder en juegos lanzados (19) en la temporada de 1928-29. En las Ligas Negro jugó de 1928 a 1933.

Charles Henry Lefty Williams

Charles Henry «Lefty» Williams

El infielder Orville Riggins jugó para Almendares (1928-29), temporada en la que fue líder en triples (9). En las Ligas Negro jugó de 1920 a 1932.

Orville Riggins

Orville Riggins

Herbert Albert “Rap” Dixon fue un destacado jardinero-antesalista, que jugó en Cuba para el Almendares (1929-30) y logró el liderato de bases robadas (19) en esa temporada. Dixon jugó en las Ligas Negro de 1922 a 1934, y fue el primer pelotero negro en conectar un jonrón en el Yankee Stadium, lo que sucedió en 1930.

Herbert Dixon

Herbert «Rap» Dixon

Tom Young jugaba varias posiciones y en Cuba jugó para Santa Clara (1930-31), y resultó ser líder en bateo (.571) en el torneo de 1930. En las Ligas Negro jugó de 1920 a 1941.

El receptor Bill Perkins jugó para el Santa Clara (1935-38) y fue co-líder en carreras impulsadas (38) (empatado con Martín Dihigo) en la temporada de 1935-36. En las Ligas Negro jugó de 1928 a 1946.

Bill Perkins

Bill Perkins

El infielder Harry Williams jugó para Santa Clara (1936-37). Fue líder en dobles (18), bases robadas (15) y bateo (.339) en esa temporada. En las Ligas Negro jugó de 1931 a 1946.

El versátil Sam Bankhead, capaz de jugar el infield, los jardines y lanzar, jugó para Santa Clara (1937-40) y Almendares (1940 -41). Lamento no haberle visto jugar, pues por los numeritos que puso, era todo un fenómeno al campo. Fue líder en veces al bate (243), carreras anotadas (47), hits (89), co-líder en triples (5) (empatado con Lázaro Salazar), líder en carreras impulsadas (34), slugging (.457) y bateo (.366) en la temporada de 1937-38; y líder en veces al bate (209), carreras anotadas (41) y hits (67) en la temporada de 1939-40. Bankhead jugó en las Ligas Negro de 1929 a 1950, además de haber jugado en todas las ligas invernales del Caribe.

Sam Bankhead

Sam Bankhead

Ted Radcliffe fue lanzador y receptor, también llamado “Double Duty” (Doble Función o Servicio), jugó para Almendares (1939-40) y fue co-líder en lechadas (3) en esa temporada. En las Ligas Negro jugó de 1928 a 1945, además de dirigir de 1934 a 1951. Adolfo Luque tuvo problemas con este pelotero e intentó dispararle. Por suerte el coach Rodolfo Fernández desvió la mano de Luque y no hubo siquiera lesión. Radcliffe recogió sus cosas y se marchó definitivamente de Cuba.

Ted Radcliffe

Ted Radcliffe

Harry Kimbro fue un destacado jardinero en la liga profesional cubana, excelente bateador zurdo que jugó para Almendares (1939–40) y Habana (1946-49), y fue líder en bases robadas (18) en la temporada de 1939-40; y en hits (104) y bateo (.346) en la temporada de 1947-48. Jugó en las Ligas Negro de 1937 a 1953.

El lanzador derecho Barney Morris jugó para Cienfuegos (1939-40), temporada en la que fue líder en juegos completos (15), lechadas (3) y ganados (13). En las Ligas Negro jugó de 1931 a 1940.

Barney Morris

Barney Morris

Clyde Spearman jugó los jardines y la inicial. En la profesional cubana jugó para Marianao (1936-37) y Cienfuegos (1939–40). Fue líder en veces al bate (261), hits (84) e impulsadas (48) en la temporada de 1936-37. En las Ligas Negro jugó de 1932 a 1946.

Clyde Spearman

Clyde Spearman

El infielder Barney Serrell jugó para Marianao (1945-46) y Matanzas (de la federación, 1946-47). Fue co-líder en dobles (14) (empatado con Andrés Fleitas) en la temporada de 1945-46. En las Ligas Negro jugó de 1942 a 1951.

Barney Serrell

Barney Serrell

Samuel Jethroe era un rapidísimo jardinero y receptor, que jugó para Almendares (1947–49) y Cienfuegos (1954–55), además de participar en la I Serie del Caribe en la Habana, la que su equipo ganó. Jethroe fue líder en carreras anotadas (53) y bases robadas (22) en la temporada de 1947-48; y líder en bases robadas (37) en la temporada de 1948-49. En las Ligas Negro jugó de 1938 a 1949, luego saltó a las ligas Menores y en 1950 debutó en Grandes Ligas, jugando para los Bravos de Boston. En la MLB estuvo hasta 1954.

Sam Jethroe

Terry McDuffie lanzó y jugó los jardines. En Cuba jugó para Cienfuegos (1944-45), Habana (1946-47) y Almendares (1948-49). Fue co-líder en juego completos (9) (empatado con Manuel “Cocaína” García) y líder en ponches propinados (68) en la temporada de 1944-45. En las Ligas Negro jugó de 1930 a 1941. Este fue otro de los peloteros agredidos por Adolfo Luque como manager, quien le pidió al norteamericano que lanzara con dos días de descanso y el pelotero se negó a tomar la bola. Luque nuevamente apeló a su arma, la que puso sobre la cabeza de McDuffie, quien naturalmente asustado, terminó pidiendo que le dieran la bola (Gimme the ball, I´m ready to go).

Terry McDuffie

Terry McDuffie

Leonard “Lennox” Pearson fue un inicialista-antesalista-jardinero recordado por los aficionados a los Leones del Habana, equipo en el que jugó de 1946 a 1950. Pearson fue líder en veces al bate (265) y carreras empujadas (45) en la temporada de 1946-47; líder en veces al bate (338) en la temporada de 1947-48; y líder en veces al bate (301) y carreras empujadas (54) en la temporada de 1947-48; y líder en dobles (19) y carreras empujadas (55) en la temporada de 1949-50. En las Ligas Negro jugó de 1937 a 1949, además de un año en las Menores.

Leonard Pearson

Lloyd Davenport fue todo un destacado en Cuba, donde jugó para Jugó: Habana (1943-45), Habana – Almendares (1945-46), Almendares (1946-47), Alacranes (de la federación, 1947-48). Fue líder en bateo (.332) en la temporada de 1945-46; bateó seis incogibles en un juego de la liga profesional cubana, el 17 de enero de 1946, con lo cual igualó una marca ya existente de hits en un desafío. En las Ligas Negro jugó de 1934 a 1949.

Lloyd Davenport

Lloyd Davenport

El destacado lanzador derecho Don Newcombe jugó en Cuba para Matanzas (de la federación, 1946–47), Almendares/Marianao (1948– 49). Newcombe fue estelar de los Dodgers durante la década de los 50, previamente lanzó en las Ligas Negro (1944-47).

Don Newcombe

Connie Johnson lanzó para el Marianao (1954–55) y fue líder en entradas lanzadas (174.2), lechadas (5) y ponches propinados (123) en esa temporada. Jugó en las Ligas Negro de 1940 a 1950.

Connie Johnson

Curt Roberts, conocido en Cuba como El Curita, fue defensor fundamentalmente de la intermedia y en Cuba jugó para Cienfuegos (1954-57) y Almendares (1959-60), resultando co-líder en triples, (5) (empatado con Milton Smith) en la temporada de 1955-56; y líder en veces al bate (292) en la temporada de 1956-57. Igualmente jugó en las Series del Caribe de 1956 y 1959. En las Ligas Negro estuvo en 1947-48 y luego saltó para jugar en las Menores y algunas incursiones en equipos de la MLB.

Curt Roberts

El inicialista-jardinero Bob Boyd jugó en Cuba para Habana (1949–50) y Cienfuegos (1954-57), donde fue co-líder en veces al bate (288) (empatado con Humberto Fernández) y líder en hits (88) en la temporada de 1954-55. En las Ligas Negro jugó de 1946 a 1950, luego jugó en equipos de las Menores y tuvo algunas incursiones en conjuntos de Grandes Ligas.

Curt Roberts

Hank Thompson, cuyo nombre es Henry Curtis Thompson, también conocido como Ametralladora, fue infielder y jardinero que jugó para el Habana (1946-49). Fue co-líder en triples (6) (empatado con Pedro Formental) y líder en slugging (.453) en la temporada de 1946-47; líder en carreras impulsadas (52) en la temporada de 1947-48; y líder en carreras anotadas (60), hits (85), triples (8) y slugging (.513) en la temporada de 1948-49. Thompson jugó en 1943 y 1946-48 en las Ligas Negro, siempre con los potentes Monarcas Kansas City, luego jugó en las Menores en 1947 y poco después debutó en las Mayores. Junto con Monte Irvin y Willie Mays fueron el primer trío de jardineros de las Ligas Negro en un equipo de Grandes Ligas, los Gigantes de Nueva York.

Hank Thompson

En un próximo artículo hablaremos sobre el aporte de otros peloteros norteamericanos destacados en la liga profesional cubana. Fueron muchos los que jugaron y dieron colorido a nuestro pasatiempo nacional.

Bibliografía consultada

– Baseball Guru.com Negro Leagues. http://baseballguru.com/bbnegro1.html

– Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

– Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

– Fainaru Steve y Ray Sánchez. 2001. The Duke of Havana. Villard, NY, 376 p.

– Seamheads.com- Negro League Databases. http://www.seamheads.com/NegroLgs/index.php

Los peloteros norteamericanos en la pelota cubana II. El aporte de las Ligas Negro de EE UU

El deporte es el esperanto de las razas»
Jean Giraudoux

El presente artículo, como el anterior relacionado, es parte del  libro en preparación: De la historia del béisbol en Cuba, Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba. De este autor

Esteban Romero

Como es de suponer, el mayor aporte extranjero a la pelota cubana llegó del béisbol de EEUU, padres y creadores de este deporte. Sin embargo, se puede decir que la pelota de las Ligas Negro aportó más en los inicios del béisbol cubano, sobre todo en las primeras décadas del siglo XX, que las propias grandes ligas. Prácticamente se estableció una especie de simbiosis entre la pelota cubana profesional y las Ligas Negro, ya que muchos de sus peloteros, cubanos y norteamericanos, jugaban en el verano en EEUU y luego en el invierno venían a continuar jugando en Cuba. Lo interesante es que varios peloteros cubanos blancos (algunos dudosos), que no tenían cabida en equipos de blancos en EEUU, terminaban jugando en las Ligas Negro. Al final las dos partes terminaban beneficiadas al no existir barrera de color que limitara su juego.

En Cuba de las ligas Negro se habla poco, es que como si no hubieran existido, por lo que se hace necesario dar un bosquejo a estas ligas segregadas en EEUU producto del racismo imperante en el deporte de este país hasta hace unas décadas.

Los dos primeros equipos de ligas Negro fueron los St Louis Black Stockings y los Cuban Giants (Gigantes cubanos), que viene a demostrar como a Cuba se le identificaba con la pelota, en particular con la pelota que jugaban los atletas negros.

En 1887 se creó la llamada liga nacional de color, la que duró muy poco. Luego existieron los llamados equipos independientes, o sea aquellos que eran como trotamundos que jugaban donde quiera con tal de ganar algunos centavos. Desde 1914 eran varios los equipos que jugaban de esta manera, entre ellos los Gigantes Reales Brookyln, Gigantes Americanos Chicago, Gigantes Chicago, Gigantes Unión Chicago, Gigantes Cubanos, Estrellas Cubanas de la Habana, Indianápolis ABC, Medias Blancas Louisville, Gigantes Lincoln Nueva York, Gigantes de Color de Nueva York, Gigantes Filadelfia, Gigantes Mohawk Schenectady y los Sprudels West Baden entre otros, ya que según la historia, los equipos independientes con peloteros negros sobrepasaban la cifra de 200 al inicio del siglo XX.

En 1913 se creó el equipo Long Branch Cubans, que también se le conocía como Newark Cubans o Jersey City Cubans, de hecho el primer equipo profesional de béisbol en EEUU con peloteros todos cubanos. El equipo se mantuvo hasta 1916 y en sus filas jugaron peloteros como el lanzador Adolfo Luque, el receptor Miguel Ángel González, el torpedero Tomás Romañach entre otros. Este equipo jugó como Long Branch, Nueva Jersey en el período de 1913-15, pero la primera mitad de la temporada de 1914 la jugó en Newark, Nueva Jersey. El Long Branch jugó en Jersey City en 1916, por lo que entonces se comenzaron a llamar “Jersey City Cubans”. El equipo luego jugó en Poughkeepsie, Nueva York, y allí se les llamaban como siempre, “Long Branch Cubans”. Este equipo por su carácter itinerante se movía a varios parques para jugar, por lo que en julio de 1916 pasaron a jugar a Harlem y luego a Madison, Nueva Jersey. El conjunto estaba esencialmente compuesto por peloteros cubanos blancos, pero que muchas veces topaban con equipos de las Ligas Negro, y es de ahí que a veces se le sitúe dentro del sistema de las Ligas Negro como equipo independiente, lo cual no es realmente exacto. El Long Branch de hecho jugó en la Liga Atlántica en 1914, y en 1916 en la Liga Tri-County.

En los equipos de peloteros negros se pagaba poco y los jugadores tenían que viajar para poder lograr algún sustento en juegos de exhibición. Se sabe que muchas veces jugaban hasta triple juego en algún que otro lugar. Eran capaces de jugar con equipos de peloteros negros como con otros de grandes ligas, de éstos aceptar el reto. Por lo regular e históricamente, los equipos negros les ganaron más de un 60% de los juegos a los equipos profesionales de grandes ligas.

En 1920 Andrew Rube Foster, dueño de los Gigantes Americanos Chicago, creó en Kansas City la llamada Liga Nacional Negro. Foster fue uno de los primeros peloteros negros que jugara en la pelota profesional cubana, lo que hizo a partir de 1907. Los primeros equipos de esa liga nacional en 1920 eran los Gigantes Americanos Chicago, Estrellas Detroit, Estrellas Cubanas de Cincinnati, Gigantes Chicago, Marcos Dayton, Gigantes St Louis, y los casi eternos ABCs Indianápolis y los Monarcas de Kansas City, que se convirtieron en vencedores regulares de muchas justas de las ligas Negro. Esta liga tuvo en sus dos últimas décadas a un equipo muy ganador que fue los Grises Homestead. Igualmente los New York Cubans (suena así mejor que traducido al español) fueron de los equipos a derrotar en la última década de esta liga, donde además jugaron equipos como las Águilas Newark, Estrellas Filadelfia, Yankees Negros Nueva York y Gigantes Élite Baltimore.

Lo que queda claro es que Cuba ya desde 1920 figuraba entre los equipos. Aquel primer conjunto con nombre de Cincinnati tuvo entre sus filas a peloteros reconocidos como los matanceros Valentín Dreke, Bernardo Baró, Eufemio Abreu, Marcelino Guerra, los habaneros José Fernández, Eustaquio “Bombín” Pedroso y Ramón “Mike” Herrera, que luego jugara en las Grandes Ligas; el cienfueguero Bienvenido Jiménez, más conocido como Pata Jorobá, los reglanos José López, y Prudencio Martínez y Matías Ríos de Sagua la Grande, y dos peloteros cubanos más de origen desconocido, José Leblanc y Faustino Valdés.

La liga nacional duró hasta 1948 cuando ya los peloteros negros pudieron saltar a jugar en las ligas profesionales de blancos. Pero también existieron otras ligas como fueron la Liga Negro Americana, que se creó en 1937 y logró nutrirse de algunos equipos eficientes de la liga nacional, como fueron los Monarcas de Kansas City, los mismos Gigantes Americanos Chicago, Indianápolis ABCs, Payasos Cincinnati, Barones Negros Birmingham, Medias Rojas Memphis, Estrellas St Louis, Estrellas Detroit entre otros. Esta liga americana perduró hasta 1950.

La Liga Oriental de Color tuvo una breve duración, de 1923 a 1928, con la participación de equipos como Gigantes Bacharach Atlantic City, Medias Negras Baltimore, Gigantes Lincoln Nueva York, Gigantes Reales Brooklyn, Estrellas Cubanas Orientales, Gigantes Hilldale Filadelfia y los Grises Homestead, equipo que terminó jugando en la Liga Nacional Negro en las postrimerías de las ligas negro.

En 1932 hubo una liga con una sola temporada, la Liga Este- Oeste, que tuvo entre sus participantes a las Medias Negras Baltimore, Estrellas Cleveland, Estrellas Cubanas Orientales, Lobos Detroit, Grises Homestead, Pilotos Washington, Carmelitas Newark y Gigantes Hilldale Filadelfia.

Una evidencia de la necesidad que tenían los peloteros negros de jugar en Cuba y exhibir sus aptitudes la tenemos en el hecho de las llamadas Series Cubano-Americanas, que comenzaron en 1908, y donde jugaban equipos cubanos y otros visitantes de las grandes ligas. En este caso los peloteros negros norteamericanos jugaban dentro de los equipos cubanos.

Baseball- reference.com sitúa a la liga profesional cubana como otra liga negro en el período de 1905 a 1911. Como ya sabemos, y por lo que este autor ha podido ver, Harry Buckner, más conocido como Green River (Río Verde), fue el primer pelotero negro en jugar en la pelota profesional cubana, lo hizo en 1906. Al año siguiente vinieron siete peloteros norteamericanos, todos de las ligas Negro, entre ellos dos miembros actuales del Salón de Cooperstown, Andrew Rube Foster, considerado como uno de los padres de la pelota de las ligas Negro en EEUU, y el jardinero Preston Hill. Tanto Foster como Hill casi siempre jugaron con los mismos equipos. Foster lo hizo con el Fe (1907), Habana (1908), Fe (1912) y San Francisco (1915–16), equipo este último que dirigió en esos dos años, mientras que Hill jugó con Fe (1907), Habana (1908-12) y San Francisco (1915–16).

En 1908 la cifra ascendió a 11 peloteros de las Ligas Negro, entre ellos otro miembro destacado del Salón de Cooperstown, el infielder Henry “Pop” Lloyd, quien jugó en Cuba por largo tiempo: Habana (1908–09, 1910-12), Fe (1913), San Francisco (1915–16), Habana (1922-24), Almendares (1924 – 28) y Almendarista (1930). Lloyd fue un excelente defensor del campo corto y de la segunda base, mientras que zurdo al bate, era temible para los pitchers adversarios.

Los servicios de Preston Hill fueron para Fe (1907), Habana (1908-12), San Francisco (1915–16), donde resultó co-líder en carreras anotadas (53) (empatado con Emilio Palomino), líder en hits (60), triples (5) y slugging (.434) en la temporada de 1908; líder en carreras anotadas (36) en la temporada de 1908-09; y líder en hits (35), triples (5), slugging (.490) y bateo (.365) en la temporada de 1910-11.

Preston Hill

Preston Hill

Andrew Rube Foster fue líder en juegos completos (15), juegos ganados (10) y promedio de ganados (.667) en la temporada de 1907. En las Ligas Negro lanzó durante el período de 1902 a 1919.

Rube Foster

Rube Foster

Henry “Pop” Lloyd fue líder en triples (8) en la temporada de 1922-23, líder (6) en la temporada de 1923-24, líder (6) en la temporada de 1924-25; líder en veces al bate (196) y hits (73) en la temporada de 1924-25; líder en dobles (8), co-líder en jonrones (3) (empatado con Jud Wilson) y slugging (.560) en la temporada de 1925-26; y octavo en triples conectados (33) y tercero en promedio de bateo (.329) de por vida en la liga profesional cubana.

Henry Pop Lloyd

Henry «Pop» Lloyd

Miembros del Salón de la Fama Cooperstown procedentes de las Ligas Negro que hayan jugado en Cuba son varios, donde además de los anteriormente mencionados, aparecen:

– El receptor James Raleigh (Biz) Mackey (Almendares, 1924–25), que jugó en las Ligas Negro de 1920 a 1947

James Raleigh Big Mackey

James Raleigh (Biz) Mackey

– El jardinero Norman “Turkey” Stearnes, que jugara para el Santa Clara/Matanzas (1924-25), excelente corredor y bateador de fuerza en las Ligas Negro, donde jugó de 1920 a 1936.

Norman Turkey Stearnes

Norman «Turkey» Stearnes

– El estelarísimo lanzador Raymond “Jabao” Brown (Santa Clara, 1936-39, Almendares – Marianao, 1945 – 46, Cuba/Santiago, 1947 – 48), quien fue co-líder en jonrones (4), líder en juegos completos (14), co-líder en juegos ganados (12) (empatado con Bob Griffith) y líder en promedio de (.706) en la temporada de 1937-38; líder en juegos completos (16) en la temporada de 1938-39; lanzó cero hit cero carreras el 11 de noviembre de 1936; fue segundo en promedio de ganados (.696) de por vida en la profesional cubana. Jabao jugó de 1930 a 1953 en la pelota de las Ligas Negro y de las Menores.

Raymond Jabao Brown

Raymond «Jabao» Brown

– El lanzador Willie Foster, hermano de Rube Foster, que lanzara para el Cuba (1927-28) y fuera líder en juegos completos (8) y lechadas (2) en esa temporada. En las Ligas Negro jugó de 1923 a 1938.

Willie Foster

Willie Foster

– El lanzador derecho Joe “Smokey” Williams jugó para Habana (1911-12), Fe (1913), San Francisco (1915–16), y lideró juegos lanzados (20), co-líder en juegos completos (12) (empatado con José de la Caridad Méndez) y co-líder en ganados (10) (empatado con Frank Wickware) en la temporada de 1912. Jugó pelota en Ligas Negro o Independiente de 1905 a 1931.

Joe Smokey Williams

Joe «Smokey» Williams

– El lanzador derecho Wilber “Bullet” Rogan, el supersónico, por eso le decían la bala, lanzó para Almendares (1924-25) y entonces fue co-líder en juegos ganados (9) (empatado con Oscar Levis) de la temporada. En las Ligas Negro jugó de 1917 a 1938.

Wilber Bullet Rogan

Wilber «Bullet» Rogan

– El jardinero-infielder Jud Wilson, más conocido como Jorocón en Cuba,  jugó para el Habana (1924-30), y fue co-líder en carreras anotadas (37) (empatado con Valentín Dreke), co-líder en jonrones (3) (empatado con Henry “Pop” Lloyd), líder en bases robadas (10) y bateo (.430) en la temporada de 1925-26; líder en carreras anotadas (36), triples (7), slugging (.695) y bateo (.424) en la temporada de 1927-28; y líder en slugging (.569) en la temporada de 1929-30. Wilson jugó de 1922 a 1945 en las Ligas Negro.

Jud Wilson
– El superestelar Oscar Charleston, un jardinero central que me decían los aficionados de la generación de mis abuelos, que era de lo mejor que se había visto jugando esa posición en Cuba. Jugó para los Gigantes Bacharach (1920 – 21), Santa Clara (1922-24), Almendares (1924-25), Habana (1925 – 26), Havana Reds (1926 – 27), Cuba (1927 – 29), Marianao (1930). En esas temporadas fue líder en carreras anotadas (59), slugging (.537) y bases robadas (31) en la temporada de 1923-24, líder en veces al bate (151) y en hits (61) en la temporada de 1926-27, líder en jonrones (5) y bases robadas (11) en la temporada de 1927-28, líder en carreras anotadas (12), co-líder en hits (19) (empatado con Dick Lundy), triples (5), slugging (.569 calculado por este autor) y bateo (.373) en el torneo de 1930. Charleston jugó hasta 1945, pero tuvo una aparición en 1954, año de su muerte, con los Payasos Indianápolis.

Oscar Charleston

Oscar Charleston

– El infielder Judy Johnson fue parte de Alacranes (1926–27), Cuba (1927–29). En las Ligas Negro jugó de 1918 a 1936.

Judy Johnson

Judy Johnson

  • Un pelotero fuera de serie fue el torpedero Willie Wells, quien jugó para Cienfuegos (1928-30), Santa Clara (1935-36), Almendares (1936-40), y fue co-líder en hits (63 empatado con Martín Dihigo), co-líder en jonrones (5 empatado con Jacinto Roque) y líder en slugging (.531) en la temporada de 1935-36; co-líder en jonrones (5) en la temporada de 1937-38; y jugador más valioso en la temporada de 1929-30, 1938-39 y de 1939-40. El Diablo, como le llamaban en EEUU, jugó en las Ligas Negro de 1924 a 1948. Por su juego estelar, velocidad, bateo, poder y buena defensa al campo, fue escogido para el Salón de la Fama en 1997.
Willie Wells

Willie Wells

  • El inicialista-jardinero George “Mulo” Suttles jugó para Santa Clara (1929-30) y Cienfuegos (1939-40). Fue líder en jonrones (7) en la temporada de 1929-30, y líder (4) en la temporada de 1939-40. Jugó en las Ligas Negro de 1920 a 1942.
George Mule Suttles

George «Mulo» Suttles

– El lanzador derecho Hilton Smith jugó para Marianao (1937–38) y Santa Clara (1939–40). En las Ligas Negro jugó de 1932 a 1941.

Hilton Smith

Hilton Smith

– El lanzador e infielder Leon Day jugó para Almendares (1937 – 38) y Santiago (1947- 48). En las Ligas Negro jugó de 1934 a 1939.

Leon Day

– El infielder-outfielder y lanzador James “Cool Papa” Bell, el hombre que volaba bajito, jugó para Cienfuegos (1928-30), Almendares (1930), Cienfuegos (1930), Almendares (1940 -41), y fue líder en carreras anotadas (44), jonrones (5) y bases robadas (17) en la temporada de 1928-29; y líder en veces al bate (220), carreras anotadas (52) y dobles (14) en la temporada de 1929-30. Jugó de 1922 a 1941, y como se ve, Cuba era su segunda casa.

James Papa Cool Bell

James «Papa Cool» Bell

– El rey de la longevidad, Leroy “Satchel” Paige, que lanzó para Santa Clara (1929–30), décadas después tuve la suerte de verle lanzar con los Miami Marlins de la Liga Internacional (1956-58) y enfrentándose a los Cubans.

Satchel Paige
– El inicialista Buck Leonard jugó para Marianao (1936–37). Jugó béisbol desde 1933 a 1955.

Buck Leonard
– El recordado receptor Josh Gibson, que jugara para Habana (1937-38) y Santa Clara (1938-39), liderando carreras anotadas (50), jonrones (11) y slugging (.620) en la temporada de 1938-39. Gibson es considerado el hombre de más poder que haya pasado por las Ligas Negro, donde jugó de 1929 a 1946.

Josh Gibson

Josh Gibson

– El receptor Roy Campanella jugó para Marianao (1943- 44). El recordado pelotero fue todo un destacado en las Grandes Ligas, adonde llegó procedente de las Ligas Negro.

Roy Campanella
– El lanzador zurdo Andy Cooper jugó para Habana (1923- 24), Almendares (1924-25) y Cienfuegos/Almendares (1928–29). En las Ligas Negro lanzó de 1920 a 1941.

Andy Cooper

Andy Cooper

– El infielder Raymond Dandridge jugó para Almendares (1937-38), Cuba (1938– 39), Cienfuegos (1939 – 41), Marianao (1945 – 47), Oriente (1946 – 47), Cuba (1947 – 48), Marianao (1949 – 53), y lideró bases robadas (11) en la temporada de 1937-38; veces al bate (318) en la temporada de 1949-50, y líder (305) en la temporada de 1952-53. Jugó de 1933 a 1954.

Raymond Dandridge

– El jardinero Monte Irvin, uno de los primeros peloteros negros en llegar a las Grandes Ligas, jugó para Almendares (1947-49) y fue líder en jonrones (10) en esa temporada.

Monte Irvin

Fueron en total 24 los peloteros negros miembros del Salón de Cooperstown que jugaron en Cuba, pero circunscribir el aporte de estos a la pelota cubana sería injusto. Hay muchos peloteros más de las Ligas Negro que se destacaron enormemente, a los cuales me referiré en el próximo artículo relacionado con el tema.

Bibliografía consultada

– Baseball Guru.com Negro Leagues. http://baseballguru.com/bbnegro1.html

– Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

– Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

– McKenna Brian.2011. The Henriquez Long Branch. Cubans.BaseballHistoryBlog.com.

– Salón de la fama del béisbol. http://www.beisbolfama.com/

– Seamheads.com- Negro League Databases. http://www.seamheads.com/NegroLgs/index.php

Los peloteros extranjeros en la pelota cubana

«La historia pertenece a los que la prolongan, no a los que la secuestran»
Manuel Vázquez Montalbán

El presente artículo es parte del  libro en preparación: De la historia del béisbol en Cuba, Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba. De este autor

Por Esteban Romero

Se sabe que el béisbol en Cuba se juega desde 1868, deporte que fuera prohibido en algún momento de nuestra historia por las autoridades españolas. El primer juego oficial ocurrió el 21 de diciembre de 1874 y una liga oficial se tuvo a partir de 1878. El béisbol nació en los EEUU, y a Cuba llegó gracias a estudiantes cubanos que lo llegaron a practicar en el país vecino mencionado. El más notable de esos cubanos fue Esteban Bellán, quien estudió en la Universidad de Fordham y luego fue el primer pelotero latinoamericano que jugase en las llamadas Grandes Ligas. Por su parte, Nemesio Guilló trajo los primeros implementos para jugar este deporte en Cuba.

Esteban Bellán

Esteban Bellán, primer latinoamericano en jugar en Grandes Ligas

Nemesio Guilló

Nemesio Guilló trajo los primeros implementos beisboleros a Cuba

Aparte de la contribución de los estudiantes cubanos que trajeron este deporte al país, hubo muchos peloteros de varias nacionalidades que participaron activamente en los torneos de la liga cubana. Ese aporte se hizo visible desde la temporada de 1879-80 cuando los norteamericanos Urban “Hick” Carpenter y Jimmy Macullar jugaron para el equipo Colón. Eran dos bateadores que acabaron con el pitcheo contrario, al extremo que los rivales se negaron a jugar con ese equipo, que al final abandonó la justa. Macullar era un excelente pitcher zurdo, pero que también jugaba el SS y los jardines, fue el primer mortal en conectar jonrón en la pelota cubana y el primer lanzador que ponchara a 21 habanistas. Carpenter, cuyo nombre real era Warren William, era catcher, antesalista e inicialista. En Cuba jugó la receptoría, pero al igual que Macullar, lanzaba a la zurda y bateaba a la derecha, o sea que ambos eran una especie de Rickie Henderson. Carpenter jugó en las Mayores desde 1879 hasta 1892, mientras que Macullar, conocido como el pequeño Mac (medía 165 cm), lo hizo de 1870 hasta 1886.

El primer extranjero en el siglo XX fue un isleño, único español en la liga cubana, que este autor personalmente lo tiene por cubano por razones de simpatía y afecto, y no es otro que Alfredo «Pájaro» Cabrera, el famoso torpedero, que fuera igualmente el primer jugador español en las Grandes Ligas. Alfredo se estrenó con el Almendares en 1901. Se dice que Alfredo por ser algo moreno utilizó un pasaporte español debido a su descendencia española y así poder pasar la barrera de color impuesta en la pelota profesional americana. O sea que no está muy claro si era español o cubano en realidad.

alfredo-cabrera

Alfredo «Pájaro» Cabrera, ¿español o cubano?

En 1906 llegó a jugar el lanzador Harry Buckner con el Almendares, convirtiéndose en el primer pelotero negro norteamericano que lo hacía y el segundo extranjero en jugar en el siglo XX. El año de 1907 trajo el primer grupo de peloteros norteamericanos, entre ellos los primeros peloteros negros. Ellos fueron los lanzadores Harry Buckner y Sam Hope con el Almendares, el camarero Charles Grant, el torpedero Grant Johnson, los jardineros Preston Hill y Bill Monroe, y el lanzador, el estelar y siempre recordado en las ligas Negro, Andrew Rube Foster. El Habana trajo al receptor Chappie Johnson y a los lanzadores Ray Wilson, Bill Mack y Dan McClellan. Todos ellos jugaban en las Ligas Negro.

Harry-Buckner vistiendo la franela de los Gigantes Mohawk en 1913

Harry Buckner, primer pelotero negro en jugar en Cuba

El segundo pelotero extranjero no norteamericano fue nada más y nada menos que un alemán, Martin (Marty) Krug, infielder, nacido en 1888 en Koblenz, que jugó con el Almendares en 1914.

Marty Krug

Marty Krug

Además de un español y un alemán, en Cuba jugaron peloteros de los siguientes países:

a. Canadá con 9 peloteros. Los dos primeros fueron ciudadanos oriundos del Quebec, el lanzador derecho Paul Calvert hombre nacido en 1917, y que jugó con el Cienfuegos (1942–43), el Marianao (1946-47), el Habana/Marianao (1947–48), Leones/Santiago (1947–48, equipos de la llamada Federación Nacional, que jugaba en la Tropical), Habana (1948-49); y el lanzador igualmente derecho Jean–Pierre Roy, nacido en 1920 en Montreal, Canadá, que jugó con el Cienfuegos (1942-44, 1945-47), los Leones/Alacranes/Cuba (1947–48), y el Cienfuegos (1948– 49). Calvert jugó algunos años en las Mayores con los Indios, los Senadores y los Tigres, no así Roy.

Paul Calvert

Paul Calvert, primer pelotero canadiense en la pelota cubana

b. Francia tuvo un pelotero. Harry “Duke” Markell, lanzador derecho nacido en 1923 en París y que jugó con el Almendares/Cienfuegos en la temporada de 1952-53.

Harry Duke Markell

Monsieur Harry «Duke» Markell, un francés en la pelota cubana

c. Grecia tuvo una dudosa representación con Alessandro Campanis, más conocido como Al, quien dirigió al Cienfuegos en la temporada de 1953- 54. Dudosa representación, ya que su nombre es enteramente italiano, y aunque nacido en Grecia (Isla Dodescanese en 1916), es probable se haya criado en Italia. Al Campanis fue segunda base y jugó con los Dodgers en 1943. Al tuvo un hijo, Jim, que igualmente fue pelotero en las Grandes Ligas.

Al Campanis

Al Campanis, ¿griego o italiano?

d. Italia estuvo representada por el lanzador derecho Marino Pieretti, que lanzó en Cuba para el Cienfuegos en 1955-56, sus últimos años como lanzador, ya que fue jugador en las Grandes Ligas con los Senadores, las Medias Blancas y los Indios en la década de los 40.

Marino Pieretti

Marino Pieretti, primer azzuro en la pelota cubana

e. México. Varios mexicanos jugaron en la pelota cubana, muchos de ellos son actualmente miembros del Salón de la Fama de su país. En total aparecen 12 nombres de ese país hermano. Los primeros fueron el lanzador zurdo-inicialista Fernando “Cocuite” Barradas, pelotero nacido en 1910 en Rancho de Santa Rita, Veracruz, México, que jugó para el Marianao (1937-38), luego aparece el 2B-SS José Luis “Chile” Gómez, nacido en 1909 en Mazatlán, Sinaloa, que jugó con el Santa Clara (1937–38), y el Cienfuegos (1939-40, 1941-42, 1945-46). El jardinero Manuel Salvatierra (Popeye) jugó en Cuba con el Almendares/Habana en la temporada de 1940–41.

Fernando (Cocuite) Barradas

Fernando «Cocuite» Barradas, de los primeros peloteros mexicanos en jugar en Cuba

Beto Avila

Beto Avila

Entre otros destacados de México que vinieron a jugar a Cuba están también el gran Beto Ávila, que lo hizo con el Almendares (1945-46), el Marianao (1946-47), y el Cuba de la Federación Nacional (1947–48); el inicialista sonorense Ángel Castro, que jugó con el Marianao en 1946- 47, hombre que en 1951 conquistó la triple corona de bateo en la liga Mexicana; el jardinero Jesús “Chanquilón” Díaz, que jugó para el Habana/Marianao (1946-47); el lanzador sonorense Alberto «Coty» Leal, que lanzó para el Marianao (1943-44), el Almendares (1946–47), y el Santiago de la Federación Nacional (1947–48); el destacado inicialista y jardinero Felipe Montemayor, que jugara para el Cienfuegos (1952-53); el camarero Vinicio García, que jugara para el Cienfuegos (1946–47), Cuba/Santiago (1947–48), y Marianao (1953–54); y el jardinero Epitacio “La Mala” Torres, nacido en 1921 en Villaldama, y que jugara para el Marianao (1943-44). El lanzador Alfonso Ramírez lanzó para el Cuba/Alacranes en 1947–48, mientras que Pedro Ramírez igualmente lo hizo para el Marianao en la temporada de 1943-44. El lanzador derecho Daniel Ríos, nacido en Texas, EEUU, pero que se desarrolló durante años en la liga mexicana, puede igualmente ser considerado como otros de los representantes mexicanos en la liga profesional cubana. Daniel jugó para el Marianao en la temporada de 1944-45. Con los Cubans llegaron a jugar peloteros mexicanos como Emilio Ferrer y Francisco Ramírez. Casi todos estos peloteros son actualmente miembros del Salón de la Fama de su país.

Felipe Montemayor

Felipe Montemayor

f. Panamá tuvo cinco representantes, pero observen que hay tres oriundos de la zona del Canal. El primero de todos ellos fue el lanzador zurdo Oscar Levis, que fuera el primer latinoamericano en jugar en la pelota cubana lanzando para el Almendares (1922–23), el Habana (1923-26), el Marianao (1926–27), y el Habana (1927–30, 1931-32). Los otros panameños fueron el lanzador Víctor Greenidge, el torpedero Frank Austin, el lanzador zurdo Patricio Scantlebury, que jugara en la invernal cubana e igualmente con los Cubans en la Liga Internacional, y el infielder Pablo Bernard que jugara para los Cubans igualmente.

Oscar Levis

El panameño Oscar Levis, primer latinoamericano en jugar en la pelota cubana

Pat Scantlebury

Pat Scantlebury

g. El aporte de Puerto Rico no fue muy grande, ya que este país contaba con su propio torneo profesional. No obstante, un pelotero boricua, el jardinero Luis F. Olmo, más conocido como el Jibaro, vino a jugar en la Federación para el Santiago/Leones (1947–48). Los otros boricuas que jugaron en Cuba lo hicieron por la vía de los Cubans de la liga internacional, entre ellos los destacados Nino Escalera, inicialista-jardinero, el lanzador zurdo Luis “Tite” Arroyo, quien después lanzara durante cuatro temporadas con los Yankees, y el antesalista Félix Torres.

Nino Escalera

Nino Escalera

h. República Dominicana estuvo representada por tres peloteros, entre ellos, Juan “Tetelo” Vargas, a quien se le puede considerar como el pionero de la pelota dominicana, hombre que jugaba el infield y los jardines, y que en Cuba jugó para el Habana (1929-30, 1942-43). El Estadio de las Estrellas Orientales en Santo Domingo lleva el nombre de este destacado pelotero. El infielder y lanzador Juan Delfín García (Bragañita) jugó con el Santa Clara en la década de los 30. Igualmente aparece el antesalista-jardinero Pedro Báez (Grillo A) que pereciera en vuelo de Cubana de Aviación de regreso a su país en 1948.

Juan Tetelo Vargas

Juan «Tetelo» Vargas

i. Venezuela tuvo once peloteros, siendo el primero de ellos el destacado lanzador derecho Alejandro Carrasquel, el Patón, quien jugó para el Cuba (1938–39), Almendares/Marianao (1944– 45), Cienfuegos (1946–47), y los Alacranes/ Santiago de la Federación Nacional (1947–48). Carrasquel fue el primer pelotero venezolano en jugar en Grandes Ligas, adonde llegó en 1939, justamente después de haber jugado en el Cuba de la invernal cubana. El Patón, quien era tío del torpedero Chico Carrasquel, jugó en las Mayores con los Senadores por seis temporadas y luego una con las Medias Blancas. Otro que jugó en la invernal cubana fue el inicialista Carlos Ascanio con el Cienfuegos (1940-41, mientras que varios luego jugaron con los Cubans en la Liga Internacional, como fueron el antesalista Luis “Camaleón” García, los infielders Pompeyo Davalillo, Elio Chacón (hijo del cubano Pelayo Chacón), los lanzadores Emilio Cueche, Julián Ladera, Elio Chacón, José Bracho, el receptor Dionisio Acosta, y el jardinero-lanzador Víctor Davalillo.

Alejandro Carrasquel

Alejandro Carrasquel, primer pelotero venezolano en la pelota cubana y en las Grandes Ligas

Luis Camaleón Garcia

Luis «Camaleón» García

Así que peloteros de once países jugaron en la pelota cubana, entre ellos peloteros de cinco países europeos. Muchos aprendieron de esta pelota y se desarrollaron, otros aportaron con su juego y enriquecieron el juego de los nacionales.

Notas: Proximamente se publicarán otras partes relacionadas con la historia del béisbol cubano y la influencia de peloteros americanos en el desarrollo de este deporte en Cuba.

Recordando a Casey Stengel

Nunca vi a un hombre que hiciera tantos malabares
con su alineación y que jugara con tanta intuición y tanto éxito”.
Connie Mack

Esteban Romero

Uno de los managers que mejores resultados logró en su carrera como timonel de equipo fue Casey Stengel con los Yankees de Nueva York durante buena parte de la década de los 50 y parte inicial de los 60.

Este pelotero-manager nació con el nombre de Charles Dillon Stengel el 30 de julio de 1890 en Kansas City, Missouri, hijo de padre descendiente de alemanes y madre descendiente de familia irlandesa, todos de clase media. En su niñez le llamaban Dutch (Holandés), pero en su carrera en las Mayores el apodo adoptado fue el de Casey, que viene precisamente por las iníciales de la ciudad donde nació, K.C. También le llegaron a llamar Old Perfessor (Viejo Profesor), un poco que imitando la forma en que hablaba Casey. Otra característica de Casey fue hablar un idioma que era más que todo, su propia jerga, bautizada como Stengelese.

Casey practicó tres deportes en la escuela superior y llegó a lanzar para un equipo vencedor en 1909. Previamente quiso ser dentista, pero su afición por el béisbol fue más fuerte. Su desempeño al año siguiente le dio la oportunidad de firmar con el conjunto de los Kansas City Blues. Entonces ya tenía 20 años. Su desempeño en ese equipo fue notable por lo que los Dodgers lo tomaron en sorteo y le mandaron a jugar en Montgomery, Alabama, donde logró batear para .290 jugando los jardines en la temporada de 1912. Casey bateaba y lanzaba a la zurda. Fue allí que hizo su primera payasada. Casey descubrió un hoyo de alcantarilla en el jardín derecho del parque de Montgomery, un día quitó la tapa y se metió allí. Cuando un bateador disparó un elevado hacia el jardín derecho, salió del hoyo y atrapó la pelota.

En setiembre de 1912 fue subido al equipo de los Dodgers, donde jugó hasta 1917. El día de su debut lo hizo por todo lo alto al disparar 4 hits. En el período de seis temporadas con los Dodgers, Casey logró batear sobre los .300 en 1914 y fue líder en OBP en la Liga Nacional. En 1916 logró jugar en su primera serie mundial, la que los Robins (Dodgers) perdieron 4-1 contra los Bravos de Boston. En esa serie bateó 4 hits en 11 veces al bate.

Casey Stengel como jugador de los Dodgers

Casey Stengel en sus años de pelotero con los Dodgers de Brooklyn

En 1918 Casey fue canjeado a los Piratas de Pittsburgh junto con el segunda base George Cutshaw por los lanzadores Burleigh Grimes, Al Mamaux y el infielder Chuck Ward.

Cuando les tocó a los Piratas jugar en el Ebbets Field de Brooklyn, los aficionados abuchearon a Casey, pero él sin inmutarse consiguió un gorrión y lo metió en su gorra y en cuanto comenzó un nuevo abucheo, Casey se quitó la gorra para convertir ese parque en un mar de risas.

Con los Piratas logró batear .293 en la temporada de 1919 y en 1920 fue canjeado a los Filis por el jardinero Possum Whitted. Una vez con los Filis volvió a repetir la escena del gorrión, pero con ese equipo jugó muy poco, solo 21 juegos, aunque logró batear sobre los .300. En 1921 los Filis igualmente le canjearon con el segunda base Johnny Rawlings a los Gigantes de Nueva York a cambio del jardinero Lee King, el antesalista Goldie Rapp y el jardinero derecho Lance Richbourg. Ese canje fue beneficioso para Casey, ya que jugaría bajo la guía del experimentado John McGraw, con quien aprendió y logró asentarse como pelotero. En 1922 y 1923 bateó para promedio de .368 y .339, respectivamente, aunque no fue jugador de todos los días en ese equipo.

Precisamente en 1922 Casey tuvo un incidente desagradable con el lanzador cubano Adolfo Luque de los Rojos de Cincinnati. La realidad es que al cubano le estuvieron gritando groserías desde el banco de los Gigantes. Luque completamente enojado, dejó pelota y guante sobre el montículo y le fue arriba al jardinero Bill Cunningham. El golpe lanzado por el cubano no llegó a pegarle al adversario escogido y fue a parar justo sobre la mandíbula de Casey, que estaba sentado al lado de Cunningham. Realmente Casey solo pudo jugar 84 juegos en 1922 con los Gigantes, probablemente estuvo fuera de juego debido al daño causado por este incidente, en el que realmente no tenía culpa.

En esas dos temporadas jugó en la serie mundial, en ambas contra los Yankees de Nueva York. En 1922 los Gigantes le ganaron los 4 juegos a los Yankees, Casey bateó 2 hits en 5 veces al bate, mientras que al año siguiente los Mulos obtenían la victoria 4-2 sobre los Gigantes, y Casey bateó 5 hits en 12 veces al bate, incluido dos jonrones y 4 impulsadas. Uno de los jonrones de Casey fue contra “Sad Sam” Jones en la séptima entrada que rompió el empate a cero y decidió el juego a favor de su equipo.

Al año siguiente Casey sería nuevamente canjeado junto con el torpedero Dave Bancroft a los Bravos de Boston a cambio del lanzador Joe Oeschger y el jardinero derecho Billy Southworth.

Casey Stengel como jugador de los Bravos de Boston

Casey en sus años de jugador de los Bravos de Boston

En 1924 logró jugar 131 partidos y bateó para promedio ofensivo de .280. En 1925 jugó solamente 12 juegos y fue que decidió marcharse jugar y a dirigir en el equipo de las Panteras de Worcester de la Liga Oriental. En las mayores logró un promedio ofensivo de por vida de .284 en 14 temporadas.

En las menores se mantuvo hasta 1934, dirigiendo principalmente al Toledo Mud Hens, equipo que cayó en quiebra. Fue entonces que los Dodgers le nombraron como manager de los Dodgers de Brooklyn, donde su promedio de ganados y perdidos no pasó de .467 en la primera temporada y se mantuvo hasta 1936. De ahí pasó a dirigir a las Abejas/Bravos de Boston de 1938 a 1943. Su mejor temporada fue en 1938 cuando logró promedio de .507.

De 1944 a 1948 volvió a dirigir en las menores, primero con los Cerveceros de Milwaukee (.667) y a continuación con el Kansas City Blues (.430) de la Asociación Americana, entonces clase AA. En 1946 dirigió a los Robles de Oakland de la Liga de Costa del Pacífico (AAA) hasta 1948, donde logró promedios de victorias superiores a .500 en esas temporadas. Dirigiendo a los Robles, Casey tuvo en su nómina al joven segunda base Billy Martin, quien años después fuera jugador regular de su equipo en los Yankees.

Casey Stengel como manager de Robles Oakland

Casey como manager de los Robles de Oakland

Su llegada a los Yankees como manager en 1949 cogió a mucha gente por sorpresa. George Weiss era el manager general del equipo y amigo a su vez de Casey. Dirigir a un equipo ganador como este no era una tarea fácil. En esa temporada tenía en su equipo regular hombres como Yogi Berra de receptor, Hank Bauer y Gene Woodling en los jardines, mientras que alrededor de segunda la combinación era de maravillas con Jerry Coleman y Phil Rizzuto. Los lanzadores abridores eran Vic Raschi, Allie Reynolds, Tommy Byrne y Eddie Lopat. Había peloteros veteranos que Casey utilizaba en su manejo de pelotón, entre esos estaban hombres grandes a la ofensiva como Joe DiMaggio, quien tenía problemas en un talón en esa temporada, y Johnny Mize. Los Yankees se coronaron campeones en 1949 y luego vencieron con facilidad a los Dodgers en la serie mundial en cinco juegos.

Casey Stengel NY Yankees manager

Casey como manager de los Yankees de Nueva York

Al año siguiente repitió y ganó 4-0 a los Filis la serie mundial. El equipo tuvo la suerte de contar con DiMaggio como regular toda la temporada, quien volvió a batear sobre .300 como de costumbre. En esa temporada debutó el antiguo discípulo de Casey, me refiero a Billy Martin. En 1951 volvieron a ganar, pero con mejor promedio de ganados y perdidos. Ganaron la serie mundial 4-2 contra los Gigantes. En esa temporada Johnny Mize fue el inicialista regular del equipo. También debutaron peloteros que luego fueron claves en futuras victorias de los Yankees, como fueron Gil McDougald y Mickey Mantle. El pitcheo se mantenía sobre los lanzamientos de Raschi, Lopat y Reynolds, con la adición de Tom Morgan, Joe Ostrowski y el veterano estelar Johnny Sain que provenía de los Bravos de Boston.

En 1952 Casey lograba con sus Yankees su cuarto campeonato al hilo y su cuarta serie mundial igualmente consecutiva, aunque fue algo más complicado, 4-3 contra los Dodgers. DiMaggio se había retirado y su lugar fue ocupado por el joven Mickey Mantle, bateador ambidextro, rápido y con un poder realmente impresionante. Billy Martin pasaba a regular y sustituía al eficiente Jerry Coleman. El cuerpo de lanzadores tuvo buenas actuaciones de Johnny Sain y de Bob Kuzava, los que respaldaron la labor de los eficientes Raschi, Lopat y Reynolds.

En 1953 nuevamente campeón por quinta vez consecutiva, y la serie mundial no fue la excepción, esta vez disputada contra los Dodgers de Brooklyn en 6 juegos. Al campo el equipo fue casi el mismo de la temporada anterior, pero entre los lanzadores se incluyó un zurdo que fue un pilar de este equipo por años, me refiero a Whitey Ford, que en esa temporada fue el máximo ganador del equipo con 18 juegos.

En 1954 el contrato de Casey fue renovado por los Yankees, pero en esa temporada los Yankees quedaron a 8 juegos de los increíbles Indios de Cleveland, los que después perdieron la serie mundial 4-0 a manos de los Gigantes de Nueva York. Los Yankees volvieron a la carga en 1955 y se hicieron del título de la Liga Americana, pero en la serie mundial sufrieron una derrota a manos de los Dodgers en siete juegos. En 1956 se coronaron campeones y el equipo logró revancha con los Dodgers en siete juegos nuevamente. En aquel entonces ya el equipo tenía dos nuevos peloteros regulares, uno era el inicialista Bill Skowron, y el otro el primer pelotero negro en jugar con los mulos, el jardinero y receptor Elston Howard, mientras que el cuerpo de lanzadores era otro encabezado por Whitey Ford y con la presencia de Johnny Kucks, Don Larsen, Tom Sturdivant, Mickey McDermott y Bob Turley.

En 1957 los Yankees triunfaron una vez más, pero en series mundiales se vieron obligados a enfrentarse a los Bravos de Milwaukee, equipo que tenía notables peloteros como Hank Aaron, Eddie Mathews, Joe Adcock, Frank Torre, Red Schoendiest, Johnny Logan, y lanzadores como el estelar Warren Spahn, Lew Burdette, Bob Buhl y Gene Conley. Esta vez los Yankees perdieron la serie 4-3. Pero para ese equipo una derrota era como un acicate para lograr nuevas victorias. Fue así que en 1958 se volvieron a enfrentar estos equipos en serie mundial y la victoria una vez más le sonrió a los Yankees 4-3.

En 1959 los Yankees quedaron terceros, el campeonato de la Liga Americana se lo llevaron los Medias Blancas de Chicago, los que luego perdieron la serie mundial con los Dodgers, ahora de los Ángeles, pero en 1960 Casey nuevamente los guió a la victoria en su liga para chocar con los Piratas de Pittsburgh en la serie mundial, evento que perdieron 4-3 y fuera decidido por aquel famoso jonrón de Bil Mazerowski en el séptimo y decisivo juego de la serie.

Ya en aquella época Casey había tenido algunos dolores de pecho y había estado hospitalizado. El resultado de la serie mundial de 1960 fue la justificación para liberar a Casey de sus responsabilidades como manager de los Yankees, equipo con el que logró 10 campeonatos de Liga, 5 de ellos de forma consecutiva, y 7 series mundiales, 5 consecutivamente, algo que ningún otro manager ha podido lograr en las Grandes Ligas.

Los Yankees habían liberado a Casey y a George Weiss, pero dijeron en conferencia de prensa que Casey había pedido su liberación. El viejo manager aclaró de inmediato que se iba porque sus servicios no eran más deseados en el equipo. Más tarde ese mismo día Casey dijo: “Nunca voy a volver a cometer el error de tener 70 años”

En 1962 Casey se convirtió en manager de los Mets de Nueva York, franquicia nueva en las Grandes Ligas. Tenía entonces 72 años y su experiencia con este equipo nada tuvo que ver con la anterior dentro de los Yankees. El mismo Casey decía que había estado cientos años dirigiendo béisbol pero desconocía que había cientos de formas de perder juegos de pelota. Casey estuvo hasta 1965 con este equipo. Entonces tuvo una fractura de cadera y se vio forzado a retirarse. Los Mets no ganaron campeonato hasta 1969 bajo la dirección del ex inicialista Gil Hodges y luego vencieron en la serie mundial 4-1 sobre los Orioles de Earl Weaver.

Casey como manager de los Mets

Casey como manager de los Mets de Nueva York

Casey se caracterizó por algunos dichos que han pasado a la historia de su jerga o Stengelese, algunos de ellos son:

«Encontrar buenos peloteros es fácil, pero lograr que ellos jueguen como equipo es otra historia.»

«El buen pitcheo siempre detendrá al buen bateo y viceversa.»

«Hay cosas que Ud. Puede hacer en un juego de pelota. Puede ganar o puede perder o puede llover.»

“Él lo traía en su cuerpo para triunfar”. Hablando de Mickey Mantle.

“Lanzaba la bola lejos del bate y cercano al plato en lo posible”. Hablando de Satchel Paige.

«Él es un gran bateador hasta que jugó para mí»—Hablando sobre el Met, Jerry Lumpe

«No sé si lanzaba la bola ensalivada, pero seguro estoy que le echaba saliva a la bola.»

«El problema no es que los peloteros tengan sexo la noche anterior al juego, sino que se pasen la noche buscándolo.»

Al preguntársele una vez por qué nunca visitó Montreal, Casey respondió, “porque entonces habría dos idiomas, yo no podría hablar francés e inglés”.

En 1966 la Asociación de Escritores de Béisbol de EEUU se reunió en secreto y eligió a Casey para el Salón de la Fama, quien emocionado al saberlo dijo: «Este asunto del Salón de la Fama es lo más grande que yo haya visto». Los Mets como los Yankees retiraron el número 37 que Casey siempre vistió en esos equipos.

Casey murió en su casa, en Glendale, California, el 29 de septiembre de 1975. Pero su legado vivirá por siempre.

El biógrafo de Casey, Robert Creamer, en su libro “Stengel: su vida y época, la biografía definitiva”, dice que Stengel “tenía la clase de entendimiento de una situación que muchas veces se describe como comprensión intuitiva inmediata de un problema y su solución sin utilizar el recurso del análisis ordenado y racional, pero eso es probablemente simple deducción rápida a la velocidad de las computadoras proveniente de una larga experiencia. Los mejores jugadores de ajedrez ocasionalmente juegan de esa forma, realizando movidas que no pueden explicar o justificar de inmediato, Stengel hacía lo mismo en el beisbol”.

Bibliografía consultada

El difícil arte de robar el home

Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar una y otra vez lo imposible”.
Hermann Hesse

Esteban Romero

En una época robar el home era un arte preciado. El corredor en tercera adelantaba lo suficiente y de un golpe salía al home aprovechando el windup del lanzador. El resultado era que la bola llegaba a home a veces de forma tardía y era base robada e igualmente carrera para su equipo.

Se trata de una jugada realmente difícil, ya que el receptor está de frente y puede coger movido al corredor en la antesala. La jugada implica velocidad, inteligencia y el factor sorpresa. Si nadie se lo imagina al campo mejor para lograr el objetivo de quien se lo proponga hacer. El factor sorpresa, según dijera Lou Piniella, no existe actualmente, pues el scouteo continuo advierte a cada lanzador y receptor de quienes pueden ser los peligrosos o los que atenten con robar el home. Piniella agrega que si alguien roba hoy día el home, cada vez que llegue a tercera estará siempre en la mirilla de los receptores.

El estelar lanzador Jim Kaat de los Mellizos opinó que antes se usaba más el windup con la idea que el mismo ayudaba a lanzar más velozmente, pero una vez que llegaron los velocímetros, esta teoría se demostró que era falsa. Ahora los lanzadores elaboran menos en sus windups y el robo de home se hace más difícil y menos frecuente.

En los últimos años los robos de home son realmente pocos. Jacob Ellsbury, siendo aún Media Roja, logró uno contra los Yankees en 2009. Previamente Omar Vizquel, jugando para los Gigantes había logrado un robo de home directo en la temporada de 2008. Un año antes, el jardinero B.J. Upton del Tampa y el infielder Aaron Hill de los Azulejos de Toronto lograron un robo de home cada uno. Chris Young de los Yankees se robó el plato en la temporada de 2014.

En el caso de los latinos, Pompeyo Davalillo fue el primer venezolano en robar home en un juego de grandes ligas, lo cual logró en 1953 vistiendo la franela de los Senadores de Washington. En las temporadas de 2012, 2013, 2014 y el 2015 los venezolanos Gregor Blanco de los Gigantes de San Francisco, Alcides Escobar de los Reales de Kansas City, José Altuve de los Astros, David Peralta de los Cascabeles de Arizona y Elvis Andrus del Texas lograron robar el home. Gregor Blanco lo hizo en la temporada de 2012, Escobar fue en un doble robo en 2013 contra los Indios de Cleveland, Altuve y Peralta en 2014 y Andrus en 2015. Ya Andrus había realizado una hazaña en 2011 cuando robó segunda, tercera y home en juego del Texas contra los Yankees, algo que su compatriota César Tovar había logrado en la temporada de 1969 con los Mellizos. Tovar llegó a robar cuatro veces el home en la MLB y lo mismo ha hecho Elvis Andrus militando en el Texas. Los venezolanos han logrado robar 18 veces el home en la MLB. En 1961, el venezolano Elio Chacón, hijo del cubano Pelayo Chacón, realmente robó home en el segundo juego de esa serie mundial entre los Rojos de Cincinnati y los Yankees, pero al final el anotador registró la jugada como passed ball, vaya injusticia.

Pompeyo Davalillo, primer venezolano en robar home en la MLB

Pompeyo Davalillo, primer venezolano en robar home en la MLB

César Tovar

César Tovar

Elvis Andrus

Elvis Andrus

Un robo interesante de home trajo dos carreras a home y la victoria de los Padres sobre los Dodgers en la temporada de 2012 ocurrió en juego que el nica Everth Cabrera robó home, lo cual descontroló al cerrador Kenley Jansen, el que tiró mal a la goma y provocó la anotación de Will Venable que venía desde segunda base. La sorpresa aquí fue vital para logar la derrota de los Dodgers 7-6.

El infielder Chris Stynes de los Reales de Kansas City en la temporada de 1996 y el camarero Dee Gordon de los Dodgers en 2011 igualmente robaron segunda, tercera y home tal y como lo hizo Andrus.

Grandes robadores de bases como fue Rickey Henderson, apenas tuvo cuatro robos de home, dos en 1980 y dos en 1982 cuando jugaba para los Atléticos de Oakland. Realmente Henderson lo logró gracias al consejo de su manager, Billy Martin, quien entendía que robar home se hacía fácil cuando el lanzador tenía un windup prolongado. Ya esos largos windups han desaparecido y robar el home se hace cada vez más difícil.

Otros dos fenómenos del robo de base como el jardinero izquierdo Lou Brock (938 bases robadas) y el torpedero-antesalista Maury Wills (586 bases robadas), apenas lograron robar 2 veces el home cada uno. Los dos de Brock fueron en doble robo y no por directo.

El maestro de robo home fue el gran jardinero Ty Cobb de los Tigres de Detroit, quien en 1912 estableció marca de 8 robos de home para una temporada en las Grandes Ligas y en la Liga Americana.

Ty Cobb, el maestro de robo de home

Ty Cobb, el maestro de robo de home

El infielder panameño Rodney Carew logró robar 7 veces el home en 1969 vistiendo la franela de los Mellizos de Minnesota. Lástima que este extraordinario pelotero fue sacado out cuando intentaba igualar el record de Ty Cobb.

Rodney Carew logró 17 robos de home de por vida y todos directos

Rodney Carew logró 17 robos de home de por vida y todos directos

En la Liga Nacional el pelotero que más veces robó el home en una temporada fue el antesalista-jardinero Pete Reiser del Brooklyn en 1946, con 7.

Pete Reiser

Pete Reiser

Igualmente fue Ty Cobb el pelotero con más robos de home en su carrera. En total logró 54 estafas, 50 con los Tigres y 4 cuando jugó para los Filis de Filadelfia en la Liga Nacional. En la Liga Nacional el recordista es el jardinero Max Carey, quien lo hizo 33 veces.

Max Carey, robó 33 veces el home, líder de todos los tiempos en la Liga Nacional

Max Carey, robó 33 veces el home, líder de todos los tiempos en la Liga Nacional

Ty Cobb tiene otro record difícil de romper, haber robado segunda, tercera y home en cuatro ocasiones en un mismo turno. El excelente infielder Roger Hornsby le igualó con cuatro en la Liga Nacional.

Once peloteros lograron robar el home dos veces en un juego. En este listado se incluye Roger Hornsby de los Cardenales y el inicialista- jardinero boricua Víctor Pellot Power de los Indios de Cleveland, que fue el último en hacerlo en 1958. El primero fue el torpedero Joe Tinker de los Cachorros en 1910.

Roger Hornsby robó dos veces home en un juego

Roger Hornsby robó dos veces home en un juego

Víctor Pellot Power, primer latino en robar dos veces el home en un juego

Víctor Pellot Power, primer latino en robar dos veces el home en un juego

Joe Tinker, primer pelotero en la MLB en robar home dos veces en un juego

Joe Tinker, primer pelotero en la MLB en robar home dos veces en un juego

Un total de 38 peloteros han robado 10 o más bases en su carrera. En esa lista selecta aparecen dos grandes sluggers de los Yankees, el inicialista Lou Gehrig con 15, y el lanzador y luego jardinero Babe Ruth con 10. Lo interesante es que el primer robo de base de Gehrig fue precisamente el de home en su carrera en la MLB. También aparece otro excelente bateador, Honus Wagner.

Los diez peloteros con más robos de home de por vida son:

1. Ty Cobb – 54
2. Max Carey- 33
3. George Burns- 28
4. Honus Wagner- 27
5. Sherry Magee- 23
6. Frank Schulte- 23
7. Johnny Evers- 21
8. George Sisler- 20
9. Frankie Frisch- 19
10. Jackie Robinson- 19

Carew no llegó a los 19 robos de home, pero sí logró 17 y todos por directo, lo cual es una hazaña real en la MLB.

El robo de bases no es algo exclusivo para peloteros al campo. Se ha cuantificado que en el siglo XX los lanzadores se robaron el home 30 veces.

En series mundiales, el infielder Jackie Robinson robó el home en el primer juego de la serie de 1955. El receptor de los Cardenales Tim McCarver igualmente logró un robo de home en la serie mundial de 1964 con los Yankees. Lo interesante es que McCarver nunca se caracterizó por ser robador de bases ni nada parecido. En realidad fue un doble robo que prosperó y contribuyó a la victoria en el decisivo séptimo juego a su equipo, Otro que logró un robo de este tipo y carrera decisiva fue el designado Brad Fullmer de los angelinos en la serie mundial de 2002 contra los Gigantes. El juego concluyó 11-10 y se puede decir que el robo de Fullmer fue decisivo en esa victoria y probablemente de una serie mundial que terminó 4-3.

El robo de home de Jackie Robinson en la Serie Mundial de 1955

El robo de home de Jackie Robinson en la Serie Mundial de 1955

Ha habido otros robos de home decisivos, uno de ellos fue el del infielder cubano Hiraldo Sablón, más conocido como Chico Ruíz en la MLB, quien osó, en su año de novato en 1964, robarse el home contra los Filis, con dos outs y en la caja de bateo un señor bateador como lo fue Frank Robinson. Ese juego concluyó 1-0 y fue un golpe demoledor en las aspiraciones de los Filis de hacerse de la corona de la Liga Nacional.

Fuera de las Grandes Ligas, en las series del Caribe ha habido tres robos de home. El primero lo realizó el boricua Félix “El Gato” Mantilla del Caguas, el domingo, 12 de febrero de 1956, en la quinta entrada contra el Cienfuegos de la liga cubana. El segundo robo de home tuvo lugar el viernes, 6 de febrero de 1987, en Hermosillo, México, en la novena entrada, y lo realizó Henry Cotto, que jugaba también para el Caguas frente a Mazatlán de la Liga Mexicana. De hecho Cotto en esa entrada robó segunda, tercera y home, única vez que esto sucede en series del Caribe. El tercer robo tuvo lugar en la Isla Margarita, Venezuela, El jueves, 4 de febrero de 2010, el dominicano Freddy Guzmán de los Leones del Escogido, robó home en el séptimo inning contra los Leones de Caracas. El juego iba empatado a dos carreras cuando el lanzador zurdo Edgard Alfonso trató de sorprender al corredor Ramón Santiago en primera y con el lance Guzmán se lanzó al robo de home. La carrera anotada serviría para que los dominicanos lograran su tercer triunfo de la serie.

El 1 de marzo de 1958 en un juego dominical del béisbol profesional cubano entre el Habana y el Almendares, Willie Miranda se robó el home en dos ocasiones. El cubano Tony Taylor, quien se robó el home 6 veces en las Grandes Ligas, este autor le recuerda haberlo visto robar home en otro juego dominical del béisbol profesional cubano en la década de los 50.

Willie Miranda robó dos veces home en juego de la pelota profesional cubana en 1958

Willie Miranda robó dos veces home en juego de la pelota profesional cubana en 1958

Tony Taylor robó 6 veces home en la MLB

Tony Taylor robó 6 veces home en la MLB

El primer pelotero en lograr este tipo de robo en series nacionales de Cuba fue el jardinero Silvio Montejo, mientras que Víctor Mesa ostenta el record al robar 8 veces el home de por vida.

Víctor Mesa robó 8 veces home en su carrera en series nacionales

Víctor Mesa robó 8 veces home en su carrera en series nacionales

Se conoce que el primer robo de home en la liga mexicana ocurrió un 5 de julio de 1928, primero robó Anastacio Santaella en la quinta entrada y más tarde lo hizo Ernesto Carmona en la octava.

El cubano Lázaro Salazar debutó en la liga mexicana en 1938 con los Cafeteros de Córdoba, club al que dio el título en 1939. En el juego decisivo contra el Monterrey, Salazar robó sensacionalmente el home para obtener victoria de los Cafeteros de 4-3 en 16 innings jugados.

El día 15 de noviembre de 1947, en un juego Guaymas contra Mochis, el primera base Felino Cárdenas de los Cañeros se robó la segunda, la tercera y el home para ser el único caso que se ha visto en la historia del beisbol profesional en el noroeste de México. En esa liga, el 31 de octubre de 2015 Rico Noel se robó el home en el juego Club Tomateros De Culiacan vs Naranjeros de Hermosillo.

En la pelota dominicana, el primer pelotero en su historia en robarse el home lo fue el jardinero cubano Calampio León el 24 de mayo de 1951 contra los Tigres del Licey en el estadio Trujillo de Santiago. El dominicano Miguel-Tiant-Tineo fue autor de los siguientes dos robos de home en esa pelota, lo cual realizó en 1951 y 1952. Los peloteros de las Águilas Cibaeñas han robado 18 veces el home en la liga dominicana. Entre los peloteros conocidos de este equipo que han robado home están Tony Peña y Luis Polonia.

Bibliografía consultada

– Anderson D. 1989. Sports of The Times; Why Nobody Steals Home Anymore, NY Times April 16.

– Anon. 2014. Águilas suma 18 robos de home. http://diariodigital.com.do/2014/11/08/aguilas-suma-18-robos-de-home/

– Antonen M. 2009. Stealing home: Adding a rare dash of rousing excitement. USA TODAY, 28 abril.

– Corcoran C. 2009. The ten most significant steals of home in baseball history. Sports Illustrated, jun. 29.

Peloteros cubanos participantes en series mundiales

«El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles
Oscar Wilde

Después de los norteamericanos, se puede decir que fueron los cubanos los otros protagonistas de algunas series mundiales durante la primera mitad y las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado.

De hecho el primer pelotero latino en estos eventos fue el habanero Adolfo Luque, quien se estrenó con los Rojos de Cincinnati en la famosa serie en que varios peloteros de los Medias Blancas fueron sancionados de por vida al haber apostado y vendido juegos de su equipo. El segundo pelotero en participar en estos eventos fue el reglano Miguel Ángel González, que lo hizo como receptor de reserva de los Cachorros de Chicago en 1929. Cuatro años después Luque, con 42 años de edad cumplidos, nuevamente lanzaba en una serie mundial, esta vez para los Gigantes de Nueva York. Esta hazaña de lanzar con 42 años en serie mundial, dentro de los peloteros latinoamericanos, fue igualada por el dominicano Bartolo Colón en la serie mundial de 2015. Luque, en las dos series que lanzó, se llevó los anillos de serie mundial correspondientes.

Adolfo Luque. primer pelotero latino y cubano en jugar en series mundiales

Adolfo Luque. primer pelotero latino y cubano en jugar en series mundiales

El primer pelotero negro cubano y latino en participar en serie mundial fue el receptor santiaguero Rafael Noble, que lo hizo en 1951 como catcher de reserva de los Gigantes de Nueva York, serie que perderían con los vecinos de Manhattan, los Yankees de Nueva York.

Rafael Noble, primer pelotero cubano y latino negro en jugar en series mundiales

Rafael Noble, primer pelotero cubano y latino negro en jugar en series mundiales

Edmundo Amorós tuvo la dicha de haber sido parte de la nómina de los victoriosos Dodgers de los años 50, lo que le permitió jugar en tres series mundiales, dos de ellas de forma consecutiva, y llevarse un anillo muy merecido en 1955. De hecho fue Amorós el que garantizó la victoria de los Dodgers en el decisivo séptimo juego.

Edmundo Amorós, uno de los héroes de la serie mundial de 1955

Edmundo Amorós, uno de los héroes de la serie mundial de 1955

Ocho peloteros cubanos integraron nóminas de equipos campeones en sus ligas y participaron en series mundiales en la década de los 60, pero de ellos ninguno se adjudicó anillo de serie mundial. En 1970, los Orioles vencieron, y los cubanos Miguel Cuellar y Marcelino López fueron parte de esta victoria.

Miguel Cuellar

Miguel Cuellar

En 1971 el agraciado fue el infielder Jackie Hernández jugando para los Piratas de Pittsburgh, mientras que en 1972, 1973 y 1974 el torpedero Bert Campaneris fue parte de la maquinaria vencedora de los Atléticos de Oakland. El gran Tany Pérez, miembro del Salón de la Fama, fue integrante de la maquinaria roja del Cincinnati, la que logró los títulos de serie mundial en 1975 y 1976.

Bert Campaneris, ganador de tres anillos de serie mundial de manera consecutiva

Bert Campaneris, ganador de tres anillos de serie mundial de manera consecutiva

 

Tany Pérez, integrante de la triunfante maquinaria roja de Cincinnati en la década de los 70

Tany Pérez, integrante de la triunfante maquinaria roja de Cincinnati en la década de los 70

Vino nuevamente otra sequía hasta que Bárbaro Garbey, primer pelotero cubano proveniente de series nacionales en participar en serie mundial, fuera puntal en la victoria de los Tigres de Detroit en 1984.

Bárbaro Garbey, primer pelotero de series nacionales en jugar en serie mundial

Bárbaro Garbey, primer pelotero de series nacionales en jugar en serie mundial

José Canseco participó en cuatro series mundiales y obtuvo anillos en dos ocasiones. Liván Hernández se convirtió en 1997 en el primer pelotero cubano y segundo latinoamericano, el primero fue el dominicano Pedro Guerrero en 1981, que obtenía el MVP de Serie Mundial, lo que logró cuando los Marlins vencieron en esa serie a los Indios de Cleveland.

Liván Hernández, MVP de la Serie Mundial de 1997

Liván Hernández, MVP de la Serie Mundial de 1997

Orlando “Duque” Hernández, hermano de Liván, llegó a ser parte de cuatro equipos campeones de serie mundial, en muchos de los cuales su pitcheo fue vital para la obtención de los títulos. José Contreras fue el as del pitcheo de los campeones Medias Blancas en 2005, donde el Duque igualmente militó.

Orlando Duque Hernández ostenta 4 anillos de serie mundial

Orlando Duque Hernández ostenta 4 anillos de serie mundial

En la serie mundial de 2015 jugaron dos peloteros cubanos, con lo que terminó la sequía de 10 años de serie mundial sin pelotero cubano. Yoennis Céspedes por los Mets y Kendrys Morales por los Reales de Kansas City fueron los dos cubanos que participaron en esta serie mundial.

Céspedes- Morales.png

En 2016 el zurdo Aroldis Chapman fue el cerrador del equipo vencedor, Cachorros de Chicago, aunque muchos recordamos el jonronazo que le pegó al cubano Rajai Davis de los Indios, con un hombre en base, en el séptimo juego de la serie, batazo que sirvió para empatar el desafío a 6 carreras, aunque luego los Cachorros anotaron 2 para llevarse la victoria 8-7.

En 2017 los Dodgers se enfrentaron a los Astros de Houston, por lo que tres cubanos vieron acción. Ellos fueron Yasiel Puig y Yasmani Grandal por el equipo de Los Ángeles, y Yulieski Gurriel como inicialista regular de los de Houston. Gurriel se llevó anillo en este caso.

Chapman, Puig, Grandal

En 2018 los Dodgers repitieron, por lo que Puig y Grandal también, para convertirse, con Edmundo Amorós, en los segundo y tercer peloteros cubanos en jugar dos series mundiales consecutivamente. Interesante que los tres lo han hecho dentro del equipo de los Dodgers, pero tampoco hubo anillo esta vez.

En 2019 repitió Yulieski Gurriel e igualmente jugaron Yordan Álvarez y Aledmys Díaz, todos de los Astros de Houston y subcampeones de la serie.

Gurriel, Yordan y Aledmys.png

En total han sido 35 los cubanos que han jugado en un total de 41 series mundiales, y han alcanzado un total de 22 anillos de series mundiales. Más detalles aparecen a continuación.

Secuencia de participación de peloteros cubanos en series mundiales

1. Adolfo Luque (lanzador) – Cincinnati (1919*)
Gigantes Nueva York (1933*)
2. Miguel Ángel González (receptor) – Cachorros de Chicago (1929)
3. Rafael Noble (receptor) – Gigantes Nueva York (1951)
4. Edmundo Amorós (jardinero)- Dodgers Brooklyn (1952, 1955* y 1956)
5. Leonardo Cárdenas (torpedero)- Rojos Cincinnati (1961)
6. Camilo Pascual (lanzador)- Mellizos Minnesota (1965)
7. Zoilo Versalles (torpedero)- Mellizos Minnesota (1965)
8. Tony Oliva (jardinero derecho)- Mellizos Minnesota (1965)
9. Hilario Valdespino (jardinero)- Mellizos Minnesota (1965)
10. José Tartabull (jardinero)- Medias Rojas Boston (1967)
11. Miguel Cuellar (lanzador)- Orioles Baltimore (1969, 1970* y 1971)
12. Marcelino López (lanzador)- Orioles Baltimore (1969, hizo el equipo pero no jugó; 1970), *1970
13. Jackie Hernández (torpedero y antesalista)- Piratas Pittsburgh (1971*)
14. Tany Pérez (antesalista e inicialista)- Rojos Cincinnati (1970, 1972, 1975*, 1976*), Filis Filadelfia (1983)
15. Bert Campaneris (torpedero)- Atléticos Oakland (1972*, 1973*, 1974*)
16. Diego Seguí (lanzador) – Medias Rojas Boston (1975)
17. Luis Tiant (lanzador)- Medias Rojas Boston (1975)
18. José Cardenal (jardinero)- Reales KC (1980)
19. Bárbaro Garbey – Tigres Detroit (1984*)
20. José Canseco (jardinero)- Atléticos Oakland (1988, 1989*, 1990)
Yankees Nueva York (2000) 2000*
21. Liván Hernández (lanzador)- Marlins Florida (1997*)
Gigantes San Francisco (2002)
22. Orlando “Duque” Hernández (lanzador)- Yankees Nueva York (1998, 1999, 2000, 2001) 1998*, 1999*, 2000*
Medias Blancas Chicago- 2005*
23. José Contreras (lanzador)- Yankees Nueva York (2003)
Medias Blancas Chicago (2005)*
24. Michael Tejera (lanzador) Marlins Florida (2003, hizo el equipo pero no jugó)
25. Yoennis Céspedes (jardinero) Mets de Nueva York (2015)
26. Kendrys Morales (bateador designado) Reales de Kansas City (2015) 2015*
27. Aroldis Chapman (lanzador) Cachorros Chicago (2016)*
28. Yulieski Gurriel (inicialista) Astros Houston (2017)*
29. Yasmani Grandal (receptor) Dodgers Los Ángeles (2017, 2018)
30. Yasiel Puig (jardinero derecho) Dodgers Los Ángeles (2017, 2018)
31. Yulieski Gurriel (inicialista) Astros Houston (2019)
32. Yordan Álvarez (bateador designado y jardinero izquierdo) Astros Houston (2019)
33. Aledmys Díaz (utility) Astros Houston (2019)
34. Randy Arozarena (jardinero izquierdo) Tampa Rays (2020).
35. Yandy Díaz (inicialista y bateador designado) Tampa Rays (2020)

El lanzador Roenis Elías fue parte del equipo campeón de la Serie Mundial de 2019, Nacionales de Washington, pero no llegó a jugar al estar en la lista de lesionados.

*- Anillo de Serie Mundial

Céspedes- Morales.png

Bibliografía consultada

http://www.baseball-reference.com/bio/Cuba

Escrito por Esteban Romero, en noviembre de 2015 y actualizado por última vez el 7 noviembre de 2019. Modificado y mejorado en octubre de 2020.

Entrevista a Mickey Mantle- Recordando el juego perfecto de Don Larsen en la Serie Mundial de 1956

No se recuerdan los días, se recuerdan los momentos.
Cesare Pavese

Comienza la serie mundial de 2015, hoy 27 de octubre, y hay un hecho que deseo recordar, algo que fui testigo a través de la TV cubana en 1956, y para eso me he imaginado esta entrevista con uno de sus protagonistas, que aunque ya desaparecido, dejó evidencia de cómo ocurrieron las cosas en ese juego de esa serie mundial. Para eso me he basado en testimonios del pelotero como respuestas y en algunos casos me he imaginado las respuestas a mis preguntas. Han pasado 49 años y ningún otro lanzador ha podido ni siquiera lanzar un juego de cero hits en este tipo de evento, así imagínense tratándose de un juego perfecto.

Por Esteban Romero

P: Muchas gracias Mickey (Mantle) por acceder amablemente a esta entrevista.

MM: Muchas gracias a ti por la invitación.

P: Cómo ya sabes, mi interés es que hables del juego perfecto que lanzó Don Larsen en la serie mundial de 1956.

MM: Con mucho gusto hablaré de nuestro buen amigo “El Pájaro Errante” y de su famosa hazaña.

P: No obstante, tengo una pregunta muy personal que quiero que en Cuba se sepa.

MM: ¿Cuál es?

P: Si recuerdo bien, visitaste nuestro país en 1957.

MM: Si creo que fue en el invierno de 1957. Me hospedé en el Hotel Nacional y estuve presente en un doble juego dominical. En el intermedio de esos dos partidos recibí una enorme ovación del público, yo me hallaba en el terreno en unión de algunos bigleaguers y amigos cubanos. Realmente sentí la simpatía del pueblo cubano y lo mucho que gusta el béisbol allí.

El majestuoso Hotel Nacional en la Habana, donde se hospedó Mickey Mantle en 1957

El majestuoso Hotel Nacional en la Habana, donde se hospedó Mickey Mantle en 1957

P: Ese domingo llevabas una camisa de cuadro, algo muy county. Me recuerdo de lo que has contado en otros medios que Hank Bauer te llevó a comprar un traje cuando llegaste a Nueva York, el primero que te pusiste en tu vida, ya que eras más de vestir a lo vaquero.

MM: Si es cierto, yo me crie en el Medio Occidente (MidWest) y mis costumbres son de allá. Hank me ayudó a vestir mejor en el ambiente neoyorquino, de hecho compartimos habitación en hotel por largo tiempo.

P: ¿Algún lanzador cubano que te haya puesto en aprietos?

Uno de los lanzadores más difíciles a los que me enfrenté fue Sandalio Consuegra, un hombre que poseía una screwball que me ponía en aprietos. Le bateé bien a Camilo Pascual y a Pedro Ramos, pero con el tiempo Camilo comenzó a dominar con una curva de barril difícil de batear. No obstante, Consuegra y Tom Sturdivant fueron los lanzadores que mejor me dominaban en el juego.

Sandalio

Sandalio «Potrerillo» Consuegra, uno de los lanzadores que mejor dominaba a Mickey Mantle

P: ¿Cómo fue aquello que sacaste out con un tiro a primera a Conrado Marrero?

Fue en un juego de entrenamiento primaveral, Marrero conectó batazo que habría sido hit por cualquier otro corredor, pero como él corría muy lento, tiré a primera y lo puse out. Después de eso todo el mundo se reía del incidente y Marrero prometió desquitarse, no recuerdo si lo hizo, ya que en nuestro equipo la tanda de bateadores era muy fuerte.

P: Bueno vamos a entrar en el tema de Don Larsen ¿Cómo llegó a los Yankees?

MM: Él provenía de los Orioles de Baltimore y llegó a los Yankees en 1955 en el canje más grande de la historia del béisbol. Digo más grande por la cantidad de peloteros que se vieron involucrados en la operación.

Este cambio se hizo en dos etapas y al final se había canjeado un total de 18 peloteros. Los Yankees obtuvieron a Larsen, Bob Turley, el infielder Billy Hunter, un inicialista de nombre Dick Kryhoski, Darrel Johnson, un receptor y un par de peloteros de las Menores, Jim Fridley y Mike Blyzka. A cambio de ellos, los Orioles recibieron a los lanzadores Harry Byrd, Jim McDonald y Bill Miller, los receptores Hal Smith (él mismo que jugando para los Piratas nos conectase un jonrón en el séptimo juego de la Serie Mundial de 1960), Don Leppert y Gus Triandos, los jugadores de cuadro, Kal Segrist y Willie Miranda, los jardineros Ted DelGuercio y mi viejo favorito Gene Woodling, quien ya envejecía, más otro jugador a designar después, que resultó ser el lanzador, Art Shallock, enviado a los Orioles por renuncia al siguiente año. Así que recibimos siete jugadores y los Orioles once, prácticamente un equipo completo, que buena falta les hacía en aquel entonces. El cambio, sin embargo, fortaleció nuestro cuerpo de lanzadores. Necesitábamos lanzadores, por lo que Turley y Larsen nos vinieron al dedillo. Ambos eran jóvenes y tenían en la bola.

Don Larsen, héroe deportivo el 8 de octubre de 1956

Don Larsen, héroe deportivo el 8 de octubre de 1956

P: Interesante que de esa lista hubo algunos peloteros que jugaron en Cuba en el pasado, son los casos de los receptores Gus Triandos que jugó para el Almendares (1954-55), y Hal Smith que jugó para el Marianao (1956-57), el lanzador Mike Blyzka con el Marianao (1954-55) y el siempre recordado torpedero cubano Willie Miranda.

MM: Recuerdo bien que Cuba era considerada la segunda plaza en importancia de la pelota profesional en la década de los 50.

P: También lo fue de siempre en la llamada pelota amateur. Ahora, ¿ me puedes decir cómo fue la decisión de designar a Larsen para lanzar el quinto juego de la serie mundial de 1956?

MM: Nos tomó a todos por sorpresa, fue una decisión muy personal de Casey Stengel. Como Uds. saben, esa serie comenzó con dos derrotas para los Yankees, y una de ellas correspondió al Pájaro Errante, por eso nos llamó la atención que estando la serie empatada a dos victorias por bando, Stengel se haya decidido por Larsen para un juego tan crucial.

Casey Stengel, ¿qué santo le habrá aconsejado poner a lanzar a Don Larsen a lanzar ese día?

Casey Stengel, ¿qué santo le habrá aconsejado poner a lanzar a Don Larsen a lanzar ese día?

P: ¿Es cierto que Larsen bebió el día antes de ese juego?

MM: Puedo afirmar todo lo contrario. Es cierto que la mayoría de nosotros le caímos encima a Larsen para que se cuidara para el siguiente juego, pero conociéndolo, sabíamos que aquello era para oídos sordos.

P: ¿Era acaso un bebedor empedernido?

MM: No, no realmente, pero era capaz de hacer cosas que nuestro grupo no hacía. Cuando hablo de grupo me refiero a los tres mosqueteros, Whitey Ford, Billy Martin y este servidor. Una vez, durante el entrenamiento primaveral, todos fuimos a ver cantar a Frank Sinatra en un hotel de Miami Beach. La mayoría acompañada por sus esposas, excepto Don que estaba soltero. Tan pronto nos sentamos, lo primero que hizo fue pedir una cerveza, luego un ron con coca-cola, le siguió un scotch con soda para proseguir con un whiskey Canadian Club. Yo no lo podía creer, bebiendo toda esa mezcla. Le entró hipo y lo paró cuando le pidió al camarero le trajera vinagre para tomar. Borracho no salió de aquel lugar, que conste.

P: En el segundo juego de la serie mundial que me hablaste los Yankees llegaron a tener ventaja de 6-0 y Larsen perdió el desafío.

MM: Así es, de nada valió el jonronazo de Yogi Berra con las bases llenas sobre los envíos de Don Newcombe. No obstante, Casey era muy observador y su decisión había que respetarla, él sabía lo que hacía.

P: ¿Cómo puedes afirmar que Larsen no bebió el día antes? ¿Estabas con él?

MM: Así es, nos habíamos reunido en el restorán de un ex pelotero, el salón de Bill Taylor en la 57 de la Occidental frente al hotel Henry Hudson, donde el Pájaro residía. Taylor era un pelotero alto, bateaba a la zurda, era de Alabama, y jugó como jardinero en los Gigantes de Nueva York. Él estuvo tres temporadas con este equipo y temporada y media con los Tigres de Detroit antes de su retiro.

Me junté con Larsen y sus amigos alrededor de las nueve de la noche, donde estuve una hora y media. En ese tiempo el Pájaro Errante no bebió nada, solo un Ginger Ale. Larsen luego compró una pizza que se llevó para su habitación. Si él hizo algo después de haberse marchado, no lo sé, pero no creo que por la hora él estuviera dispuesto a irse de rumba.

P: Entremos en detalles del juego.

MM: Los Dodgers venían igualmente por ganar y ponerse delante en la serie, para ese fin llevaron al barbero Sal Maglie al montículo.

Sal Maglie, lanzador de los Dodgers para ese crucial juego

Sal Maglie, lanzador de los Dodgers para ese crucial juego

P: Maglie era muy conocido por la afición cubana, lanzó para el Cienfuegos (1945-46), y luego con el Cuba y los Alacranes en la llamada federación que jugaba en la Tropical, en la temporada de 1947-48.

MM: Maglie estuvo buen tiempo sancionado de jugar en Grandes Ligas, él fue uno de los rebeldes que se fue a jugar a la nueva liga mexicana que crearon los Pasquel. En cuanto le levantaron la sanción, lanzó para los Gigantes en 1950 y se convirtió en el verdugo de los Dodgers. Cosas de la vida, por intermedio de los Indios Maglie llegó a los Dodgers en 1956, donde se convirtió en uno de sus principales abridores.

P. Según leo, ese juego se efectuó el 8 de octubre de 1956.

MM: Así es, era un día soleado, con una temperatura algo fría, pero soportable.

P: ¿Alguna característica en particular de Larsen a la hora de lanzar?

MM: Si, lo hacía sin windup, no le daba tiempo para pensar al bateador, era una máquina lanzando. Con sus 6 pies y 4 pulgadas, más 220 libras de peso, era un lanzador impresionante. Lamentablemente nunca tuvo la debida consistencia y no llegó a ser estrella, o mejor dicho fue estrella por un día, el 8 de octubre de 1956.

P: ¿Cómo anotaron la primera carrera?

MM: Maglie se había presentado muy bien, pero en el cuarto episodio me lanzó una curvita que se le quedó algo alta y logré darle jonrón, un batazo que pasó muy próximo a la zona de foul, lo digo, pues yo no halaba la bola, mis batazos generalmente iban por el left center, el right-center o por el mismo centro. En todo caso, ese jonrón fue el primer hit del juego, el primero contra Maglie y el marcador se puso 1 por 0.

P: ¿Tuvo Larsen algún momento débil?

En realidad sólo un hombre le llegó a tres bolas, fue el experimentado Pee Wee Reese, pero el quinto episodio fue difícil, Jackie Robinson abrió la entrada con batazo que parecía el primer hit del juego de los Dodgers. Fue una línea por tercera que le saltó del guante a Andy Carey, y la bola fue a parar al guante de Gil McDougald en el campo corto. Luego vino el inicialista Gil Hodges, otro bateador de poder y de cuidado, quien sonó un estacazo por el mismo left-center. En el Ebbets Field, ese batazo se hubiera ido fácil, pero en los jardines del Yankee Stadium quedaba aún bastante espacio y terreno para mi corrido. Despegué al máximo de mi velocidad y logré fildear la bola cuando ya empezaba a descender, a 400 pies del plato. El siguiente bateador era el responsable de nuestra derrota en la serie mundial de 1955, el cubano Sandy Amorós, quien entregó el tercer out al roletear a la manos del camarero Billy Martin. Larsen ese día estaba duro y con un control impecable. Yogi no tuvo que ir a conferenciar con él en ningún momento del juego, estaban ambos bien sincronizados.

El ya fallecido antesalista Andy Carey, que ayudó a preservar el perfecto de Larsen

El ya fallecido antesalista Andy Carey, que ayudó a preservar el perfecto de Larsen

P: ¿Cuál era el comportamiento de Larsen a lo largo de un juego de cero hit?

MM: No dejaba de jaranear y hablar de lo que no se debe. Todos los peloteros somos supersticiosos y evitamos hablar del cero hit en el transcurso del juego, pues Larsen no, cuando dominó a los Dodgers en el quinto inning, vino y me dijo que sería muy divertido poder lograr un cero hit, apenas me lo dijo lo mandé al diablo. El resto de los peloteros en el banco le huía cuando le veían hablar de semejante cosa.

P: ¿Cómo fue la segunda carrera que lograron fabricar?

MM: Fue en el sexto inning, Andy Carey abrió con hit por el centro, Larsen se sacrificó en toque que lo llevó a segunda y Bauer conectó sencillo impulsador de la segunda carrera. Collins le siguió con hit, era una buena oportunidad para que yo ampliara el marcador, había corredores en primera y tercera, y un solo out. Conecté fuerte a la bola, Hodges, como todo un maestro, fildeó el batazo, pisó primera y acto seguido tiró a Campanella para coger en el rundown a Bauer y ponerlo out.

P: ¿Algún otro batazo peligroso para Larsen?

MM: Si, se lo conectó Amorós en el octavo inning, fue profundo por el centro que yo atrapé para el tercer out.

P: ¿Cómo fue la novena entrada para Larsen?

MM: Hago constar que Larsen no dejó de hablar del cero hit desde la sexta entrada y todos nosotros espantados. Hay que tener sentido del humor o no ser supersticioso, eso era Larsen. Creo que si no lograba el cero hit, al final se iría a tomar unas cervezas y olvidaría todo lo sucedido.

Carl Furillo inició el noveno con fly al derecho después de haber conectado cuatro fouls y haber recibido una bola. Le siguió Roy Campanella con batazo a las manos de Gil McDougald con asistencia de Collins. El estadio rugía en ese momento. Por Maglie, de emergente, vino a batear un hombre de tacto al bate, el veterano zurdo Dale Mitchell, un pelotero que en 10 temporadas con los Indios había promediado por encima de los .300. Larsen le lanzó una primera bola, le siguió con un strike, recuerden que todo eso sin wind up, segundo strike, vino un foul, el bateador seguía con vida, el siguiente lanzamiento, Mitchell hace un medio swing, pero ahí quedó crucificado, el árbitro Babe Pinelli cantó sonoramente STRIKE THREE.

Noveno Inning, Larsen lanza el strike final del juego

Noveno Inning, Larsen lanza el strike final del juego

P: Ese juego fue el primer y único juego de no hit en series mundiales y por coincidencia fue perfecto.

MM: Así es, todos estuvimos muy contentos con este resultado, y como dije Larsen fue el mejor lanzador del mundo ese día. Con los Yankees duró hasta 1959, no tuvo la debida consistencia, y en 1959 pasó a jugar con los Atléticos de Kansas City, en un canje que también se llevó a mi buen amigo Hank Bauer.

El receptor Yogi Berra salta y abraza a Don Larsen una vez consumado el out 27 y el juego perfecto.

El receptor Yogi Berra salta y abraza a Don Larsen una vez consumado el out 27 y el juego perfecto.

P: Muchas gracias, Mickey, por habernos concedido esta interesante entrevista. Espero que en futuro no lejano puedas una vez más darnos más información importante sobre acontecimientos de las Grandes Ligas. Me le das un saludo afectuoso al más grande de los bateadores, Ted Williams, cuando lo veas.

MM: Gracias por la oportunidad de seguir siendo famoso y encantado de haber compartido para Deportescineyotros.

Tony Taylor, un pelotero brillante

Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria
Cicerón

Por Esteban Romero

Nuevamente hablo aquí sobre un pelotero matancero, una verdadera Estrella de la liga profesional cubana, hombre que fildeaba, bateaba y corría como el mejor en las temporadas que jugó en la liga profesional, y que igualmente supo imponerse en el circuito de las Grandes Ligas a lo largo de casi dos décadas. Ese pelotero es Antonio Nemesio Taylor Sánchez, conocido por los aficionados de mi generación como Tony Taylor.

Tony nació el 19 de diciembre de 1935 en el Central Alava, luego rebautizado como Central Méjico, que se halla en la llanura de Colón de la provincia de Matanzas, hijo presumiblemente de padre de origen jamaicano, algo que se puede afirmar por su apellido, y que desde temprana edad comenzó a jugar pelota. Primero lo hizo con el equipo de la escuela del Central y luego saltó a jugar con las Estrellas de Colón de la Liga Amateur Pedro Betancourt.

Con solo 19 años Taylor saltó al profesionalismo al ser firmado por el equipo Texas City, que jugaba en la Liga Evangelina (clase C). Previamente el matancero se había estrenado patrullando el jardín central en un equipo independiente en 1953. Sin embargo, no existen estadísticas defensivas de su desempeño en aquella época como jardinero. Su debut con el Texas City fue por todo lo alto al batear para promedio ofensivo de .314. Dicho equipo cambió de sede y se movió para Thibodaux en Louisiana a mediados de temporada. Taylor cuenta que en ese año pasó mucho trabajo, ya que inglés no sabía, se entendía por mímica a la hora de pedir de comer en restoranes para negros, y lo peor era que no ganaba mucho y cuando quiso regresar a Cuba, el dinero no le alcanzaba.

Su debut en la pelota cubana fue con los Tigres de Marianao en la temporada de 1953-54, donde permaneció jugando la antesala por toda la siguiente temporada. El Almendares tenía en ese entonces dos torpederos, el gran Willie Miranda y el matancero José Valdivielso, los que alternaban alrededor de la segunda base, incluso Willie jugó alguna que otra vez en 1955-56 la segunda base y Valdivielso el SS. Héctor Rodríguez comenzaba a envejecer y los alacranes decidieron entrar en varios canjes, uno de ellos fue el de Valdivielso por Tony Taylor. El Almendares tenía el propósito de utilizar a Taylor en la antesala sustituyendo al gran Héctor Rodríguez ya canjeado al equipo Habana previo al comienzo de la temporada de 1956-57.

TonyTaylor con el Almendares

TonyTaylor con el Almendares

Recuerdo de aquellos tiempos que Tony Taylor era de los que rezaba antes de consumir su turno al bate, se paraba muy próximo al home para batear, algo que le proporcionó unos cuantos pelotazos en su carrera, aunque mucho menos de los que recibió su coterráneo Miñoso. En poco tiempo Taylor se convirtió en todo un ídolo de la fanaticada almendarista por su juego caliente sea fildeando, bateando o corriendo. Jugaba con mucho temperamento su partido diario.

En el béisbol profesional Tony fue escogido en sorteo por los Gigantes de Nueva York, organización que lo ubicó a jugar en el St Cloud Rox de la Liga Septentrional (clase C) en 1955, en la que bateó 136 hits, incluido 19 dobles, 10 triples, 5 jonrones y 38 bases robadas. De ahí saltó a jugar en la Liga Carolina con las Hojas de Danville (clase B) en 1956, luego jugó con las Águilas Dallas de la Liga Texas (Clase AA) en 1957, donde su promedio ofensivo decayó bastante. Bateó solo para .217.

No obstante, en Cuba tuvo una buena temporada en 1957-58 al batear para promedio de .311, producto de 83 hits (líder) en 267 veces al bate, incluido 8 dobles, 7 triples (líder), 5 jonrones e impulsar 28 carreras. El manager del Almendares era en esa temporada Bobby Bragan, hombre relacionado con los Indios, quien sugirió a esta organización contratar a Taylor, lo que no se llegó a materializar pues los Cachorros de Chicago llegaron primero a tomarlo del sorteo del mes de diciembre cuando se aplica la llamada regla 5 que evita que los equipos de las Mayores acumulen muchos peloteros jóvenes en su plantilla. Así Taylor pasó de la organización de los Gigantes a la de los Cachorros.

Tony Taylor vistiendo la franela de los Cachorros

Tony Taylor vistiendo la franela de los Cachorros

El 15 de abril de 1958 Tony Taylor debutó con los Cachorros para convertirse en el pelotero cubano número 72 que jugaba en las Mayores. En esa temporada llegó a jugar 140 partidos en esa temporada, 137 de ellos como segunda base. Su promedio ofensivo fue bajo, pero logró robar 21 bases. En ese equipo no había cubano ni latino, así que a Tony le tocó jugar en un ambiente puramente anglo. Para su suerte, según él mismo le contó a Ángel Torres, Ernie Banks, el gran slugger y defensor del campo corto del equipo, uno de los últimos provenientes de las Ligas Negro, se interesó en ayudar al cubano y casi aprende español. Tony relata que Ernie se convirtió en compañero y amigo en el tiempo que estuvieron jugando juntos.

En el desarrollo del cubano, tanto en el orden defensivo como ofensivo, mucho tuvo que ver ese grande de todos los tiempos que fue Roger Hornsby, quien en aquella época trabajaba como instructor dentro de las filas de los Cachorros. Hornsby consideraba que Tony era de baja estatura, unos 174 cm, pero tenía suficiente musculatura para convertirse en un slugger. Para Hornsby el problema era que Tony no era halador de bola, gustaba mucho batear con fuerza por la zona del derecho. De haber aprendido a halar más bolas, habría tenido más jonrones en su carrera.

En Cuba tuvo una excelente temporada con los campeones del Almendares en la temporada de 1958-59, al quedar como líder de bateo con .303 de promedio y en hits conectados con 88. Igualmente pudo participar por única vez en una Serie del Caribe, efectuada en Caracas, Venezuela, donde su equipo logró la corona, a la que contribuyó al batear para .346 producto de 9 hits en 26 veces al bate, incluido un jonrón y 4 carreras impulsadas.

En las Mayores jugó nuevamente con los Cachorros en 1959 elevando su promedio a .285 con 30 dobles, 8 triples y 8 jonrones, a la vez que robaba 23 bases, y logrando un OPS de .724, todo esto en 150 juegos, 149 como segunda base. En esa temporada también fue líder en asistencias como segunda base (456) y primero en factor de rango (5.42) en esa posición en la Liga Nacional. No obstante, este equipo tenía otros propósitos, y al inicio de la temporada de 1960, pasados los primeros 19 juegos de la temporada, canjearon al cubano con el receptor Cal Neeman a los Filis por el inicialista Ed Bouchee y el lanzador derecho Don Cardwell. El pase de Tony a los Filis significó un mejor ambiente para el cubano, ya que la inicial de ese equipo la defendía el cubano Panchón Herrera, mientras que el campo corto era defendido por el mexicano Rubén Amaro, hijo del cubano Santos Amaro, y a mitad de temporada llegaba a jugar en los jardines otro cubano, Tony “Haitiano” González. Los Filis antes de adquirir a Tony habían intentado con Panchón cubriendo la segunda base, incluso la llegó a jugar en algunos partidos de inicio de esa temporada, la llegada de Tony fue una solución a un problema en el equipo alrededor del segundo saco.

Tony Taylor con el equipo de su carrera, los Filis

Tony Taylor con el equipo de su carrera, los Filis

Tony dijo que su amistad con Panchón se hizo fuerte con los años. Estaban ambos muy estrechamente unidos. Se sabe que el día que Panchón murió Tony lo lloró a gritos.

En el equipo de los Filis, Tony se mantuvo hasta 1971 y fue el segunda base regular hasta 1964. La llegada del habanero Octavio “Cookie” Rojas obligó a mover a Taylor a jugar otras posiciones, sea como torpedero, antesalista o jardinero, algo que supo hacer cada vez que se le exigió. Realmente un par de pelotazos recibidos en su antebrazo de parte del lanzador Don Cardwell le abrieron las puertas a Cookie Rojas para ocupar la defensa del segundo cojín de los Filis en 1965. El habanero resultó ser defensivamente algo mejor que Tony y se mantuvo en la posición a lo largo de otras temporadas, a veces alternando con el matancero.

La temporada de 1960 fue una de las mejores de Tony Taylor, lo que se evidencia al ser escogido para jugar en los dos juegos de estrellas de esa temporada. Entonces bateó para .284 y robó 26 bases.

En las dos últimas temporadas de la liga profesional cubana, Tony siguió destacándose, siempre defendiendo la segunda base. En la temporada de 1959-60, su promedio descendió significativamente, .236, pero logró disparar 8 dobles, 5 triples (líder) y 10 jonrones. En la última en 1960-61 fue co-líder en triples, con 6, empatado con José Tartabull, y líder en bases robadas con 22, a la vez que bateaba para .280. Taylor quedó de por vida como co-líder en triples conectados en la liga profesional, con 33, empatado con el gran inicialista Regino Otero.

En las Grandes Ligas tuvo dos temporadas ofensivas buenas con los Filis, una fue en 1963 cuando bateó para .281. En la temporada de 1964 fue líder de la Liga Nacional en pelotazos recibidos con 13, temporada en la cual preservó el juego perfecto lanzado por Jim Bunning contra los Mets de Nueva York dirigidos por el legendario Casey Stengel. El único batazo sólido de ese juego, disputado un día de los padres, fue del receptor Jesse Gonder de los Mets. Según el mismo Bunning cuenta fue un batazo sobre un cambio, el único que lanzó en todo el juego, y Tony hizo un fildeo espectacular al parar la línea y luego tirar a primera para realizar el segundo out del quinto inning.

Los peloteros profesionales cubanos se vieron imposibilitados durante un buen tiempo de jugar pelota invernal. Existía una regulación emitida por el comisionado Ford Frick, el cual permitía a los peloteros extranjeros jugar en el invierno pero solo en la liga profesional de su país. Los cubanos, al no tener liga, tenían que conformarse con descansar durante el invierno. Por suerte, gracias a la gestión del cubano Bobby Maduro, entonces coordinador de asuntos de latinos en la MLB, esta regulación fue derogada en 1966 y los cubanos pudieron volver a jugar en ligas invernales. Tony se fue a jugar a Puerto Rico, lo hizo con los Senadores de San Juan en la temporada de 1967-68, en la que ganó el título de campeón de bateo, con promedio de .341.

En 1968, por primera vez en las Mayores, Tony defendió la antesala de su equipo durante casi toda la temporada. Jugó esa posición en 138 juegos. La situación se presentó cuando a Dikck Allen lo movieron a jugar los jardines de los Filis. En 1969 defendió esa posición en 71 juegos, pero luego continuó como utility de los Filis.

En 1970 Tony logró batear sobre los .300 por primera vez en su carrera en la MLB. Sin embargo, en junio del año siguiente Taylor fue canjeado a los Tigres de Detroit a cambio de dos lanzadores de Ligas Menores.

Con los Tigres logró batear para .287 en 1971 participando en 55 juegos, y al año siguiente volvió a batear sobre los .300 en 78 juegos, temporada en la que se le vio jugar por única vez en los play off. En 1973 su ofensiva se redujo y los Tigres lo liberaron a principios de diciembre de ese año, pero dos semanas después los Filis lo volvieron a firmar, equipo con el que concluyó su carrera deportiva en 1976. En esa temporada Tony estuvo fuera de juego por lesión a lo largo de cuatro meses.

A su retiro sirvió por tres décadas para los organizaciones de los Filis, los Gigantes y los Marlins como coach o manager de equipos de Ligas Menores. En 1982 dirigió el equipo de Oklahoma City de la Asociación Americana (AAA), en ese mismo año el Spantanburg de la Liga Sudatlántica (clase A), en 1983 los Pilotos de Península de la Liga Carolina (Clase A), en 1985 los Filis de Reading de la Liga Oriental (Clase AA), y en 1986-87 el Utica de la Liga Nueva York-Pensilvania (Clase A), todos ellos sucursales de los Filis. Su porcentaje de ganados y perdidos fue de .407.

Tony igualmente logró dirigir equipos de liga invernal, lo cual hizo en Venezuela. Allí fue manager del Zulia, y en la temporada de 1978-79, llevó a este equipo a la final de los play off.

Tony sirvió en la organización de los Gigantes de San Francisco a partir de 1990, en los que fue coach durante dos temporadas de un equipo de AA y en otra de un equipo de AAA. Posteriormente pudo involucrarse con los nuevos Marlins de Florida y desde 1998 fue instructor de bateo de este equipo, luego auxiliar para el cuadro y los lanzadores.

Tony Taylor como entrenador de los Marlins

Tony Taylor como entrenador de los Marlins

Tony Taylor es uno de los cuatro cubanos que han logrado batear más de 2000 hits en su carrera en las Mayores. El matancero conectó 2007 hits y es el cuarto cubano de todos los tempos, superado por el habanero Rafael Palmeiro, el avileño Tany Pérez y el matancero Bert Campaneris.

Como defensor de la segunda base, tuvo la oportunidad de jugar con buenos torpederos, entres ellos Rubén Amaro, Bobby Wine, Larry Bowa, Ernie Banks. Sin embargo, él consideraba que el mejor de todos esos fue su compatriota Willie Miranda, quien a la defensiva era increíble, según Tony mismo declaró.

La mayoría de los managers que le dirigieron, siempre tuvieron palabras de elogios para el cubano. El manager Frank Lucchesi de los Filis, en una occasion dijo que Tony era uno de los peloteros más subestimados en la Liga Nacional. Su valor radicaba en su versatilidad y la fuerza que ponía para jugar cada partido.

Así y todo, Tony tuvo grandes honores en su vida professional. En 1963 y 1970 se organizaron el Día de Tony Taylor en el Estadio Connie Mack Stadium. En 1981 fue selecto al Salón de la Fama del Béisbol cubano radicado en Miami, y los Filis añadieron el nombre del cubano a su Mural de la Fama en 2002. El periodista Milton Richman de la UPI declaró que Tony Taylor era tan Filis como Ernie Banks de los Cachorros.

En el orden personal, casi toda su familia emigró a EEUU y tuvo un hermano, Jorge, que llegó a jugar pelota para el Palatka de la Liga Estatal de Florida (clase D) sucursal de los Patirrojos de Cincinnati en 1960.

Bibliografía consultada

Baseball- reference.com. Tony Taylor. http://www.baseball-reference.com/players/t/tayloto02.shtml

Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.

McCoy H. 2014. Father’s Day to remember: Bunning’s perfect game of ’64. http://www.foxsports.com/ohio/story/50th-anniversary-jim-bunning-father-s-day-perfect-game-philadelphia-phillies-new-york-mets-061314

Richman M. “Phillies Will Honor Taylor Again”. https://news.google.com/newspapers?nid=2002&dat=19750801&id=6R0vAAAAIBAJ&sjid=YtsFAAAAIBAJ&pg=991,88150&hl=es

Rory C. y J. Ramírez. Tony Taylor. http://sabr.org/bioproj/person/bc362446#sdendnote58sym

Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. 308 p.

La superstición con el número 13

“La superstición en que fuimos educados conserva su poder sobre nosotros aun cuando lleguemos a no creer en ella”. 

Gotthold Ephraim Lessing

Esteban Romero

Desde hace mucho tiempo el número 13 es identificado como símbolo de mala suerte en un extenso número de países. A ciencia cierta nadie sabe la razón para que el 13 haya sido escogido como el número adverso. No obstante, una versión es que en la última cena de Cristo había 13 personas y uno de ellos murió, que fue el mismo Cristo. Varios hechos fatales tuvieron lugar un viernes 13. Los egipcios consideraban que la décimotercera fase de la vida era la muerte. En fin, existen muchas versiones.

Dentro de las tradiciones y creencias, se sabe que tener 13 personas sentadas en una mesa no es de buen augurio, como que un hotel tenga un décimo tercer piso. En los países nórdicos, sobre todo en Norteamérica el viernes 13 es considerado un día desafortunado, mientras que en varios países latinoamericanos lo es el martes 13.  El rechazo o miedo al número 13 se llama triscaidecafobia.

Todo eso es pura superstición, no hay nada que confirme al 13 como símbolo desafortunado, pero muchos deportistas evitan el número, otros, por el contrario, gustan de usarlo. Un grande del baloncesto de todos los tiempos fue Wilt Chamberlain, quien nunca dejó de llevar el número 13 en su camiseta durante toda su carrera en la NBA. Luego otros excelentes baloncestistas le han imitado, como son los casos de Shaquille O’Neal en 1996, Yao Ming durante las olimpiadas de Beijing (2008) y Tim Duncan en 2004. El canadiense Steve Nash mientras jugó para el Phoenyx Suns siempre usó el 13 en su uniforme.

Wilt Chamberlain

Wilt Chamberlain

Steve Nash

Steve Nash

En fútbol está el caso de Gerd Müller, hombre que siempre vistió con el número 13 en su uniforme y que lograra la marca de más goles en un año, record que fuera luego roto por Lionel Messi. El italiano Alessandro Nesta igualmente usó el 13 cuando jugaba con el Milán. Otros fueron el mediocampista Michael Ballack, el delantero uruguayo Sebastián Abreu.

Gerd Müller

Gerd Müller

Sebastián Abreu

Sebastián Abreu

En el fútbol americano, el destacado Dan Marino de los Delfines de Miami ha sido otro que siempre ha llevado el 13, así como Kurt Wagner de los Cardenales.

Dan Marino

Dan Marino

El béisbol no ha sido una excepción, donde varios peloteros y managers han hecho caso omiso a la leyenda y han usado de por vida el número 13 en su uniforme. Entre esos peloteros están los venezolanos Omar Vizquel, Ozzie Guillén, Edgardo Alfonso, David Concepción, mientras que el boricua Roberto Clemente, y el ex lanzador de los Yankees David Cone usaron el número en sus años de novato.

Omar Vizquel

Omar Vizquel

Ozzie Guillén

Ozzie Guillén

Uno de los casos más notorios, por haber sido una persona que se burlaba de este asunto de la mala suerte, fue el lanzador de los Dodgers de Brooklyn, Ralph Branca. El lanzador en cuestión no solo usó el número 13 sino que también posó para una foto con unos gatos negros antes de los play offs de 1951. Sin embargo, su burla se convirtió en un boomerang cuando Bobby Thompson de los Gigantes de Nueva York le conectara el famoso jonrón que decidiera el play off y el pase de los Gigantes a la serie mundial en representación de la liga nacional.

Ralph Branca

Ralph Branca

Otros que usaron o usan el 13 en el béisbol profesional han sido o son Alex Rodríguez, el pelotero mejor pagado del mundo, y el cerrador Billy Wagner de los Indios de Cleveland.

Billy Wagner en setiembre de 2009 con los Medias Rojas

Billy Wagner en setiembre de 2009 con los Medias Rojas

Otros peloteros, que históricamente usaron el número 13 de por vida en las grandes ligas, tuvieron temporadas para olvidar y resultados en sus carreras nada halagüeños, siendo los más notables los casos del lanzador Jeff Fassero del Seattle y del Texas, quien llegó a establecer récord negativo de PCL, 7.20, en 1997; y del receptor del Toronto, Buck Martínez, quien solo bateó para escaso .225 de promedio, pero que luego siguió como manager del mismo equipo siempre llevando el 13 en su uniforme.

Jeff Fassero

Jeff Fassero

En Cuba el caso más recordado con el número 13 es del receptor Ariel Pestano, considerado por muchos cronistas deportivos, como el mejor receptor cubano en series nacionales.

Ariel Pestano

Ariel Pestano

Así que el 13 ha dado buena suerte o carreras a varios deportistas, mientras que a otros les ha traído fracasos. Sea como sea, queda a gusto de cada deportista usarlo o no. La convicción de que no le hará daño será más que razón suficiente para utilizarlo.


 

Los Novatos del Año en la MLB- Latinos premiados

«Saber cómo empezar es algo difícil»
Rand Fishkin (empresario de
mercadotecnica y tecnología)

El premio de novato del año en las Grandes Ligas (MLB) se inició en 1949, o sea que la liga profesional cubana tuvo establecido este premio siete años antes que las Mayores. En un artículo previo ya se dieron a conocer los peloteros cubanos que resultaron ser novatos en el circuito cubano, ahora veamos los de las Mayores, donde incluimos igualmente al resto de los peloteros latinos que igualmente han sido premiados.

Los primeros novatos del año fueron el lanzador Don Newcombe en la Liga Nacional, pelotero que venía de las Ligas Negro y se convertía en el tercer jugador negro en la franquicia de los Dodgers de Brooklyn. En la Liga Americana lo fue el jardinero-inicialista Roy Sievers, que debutó con los Carmelitas de St Louis, equipo desaparecido que fuera sustituido por los Orioles de Baltimore en 1954. Sievers se destacó años después pero como cuarto bate de los Senadores de Washington.

Don Newcombe, primer novato del año (1949) en La Liga Nacional. Jugó en Cuba con Matanzas (1946–47) de la Federación, y Almendares/Marianao (1948– 49)

Don Newcombe, primer novato del año en La Liga Nacional (1949). Jugó en Cuba con Matanzas (1946–47) de la Federación, y Almendares/Marianao (1948– 49)

Roy Sievers, primer novato (1949) en la Liga Americana

Roy Sievers, primer novato  en la Liga Americana (1949)

En la Liga Nacional en los años siguientes los agraciados fueron los jardineros Sam Jethroe (Bravos de Boston, 1950), Willie Mays (Gigantes Nueva York, 1951), el lanzador Joe Black (Dodgers Brooklyn, 1952), y el versátil Jim “Junior” Gilliam (Dodgers Brooklyn, 1953), todos provenientes de las Ligas Negro, y a excepción de Willie Mays, todos, incluyendo Don Newcombe, jugaron en la liga profesional cubana.

En 1951 un cubano estuvo a punto de alcanzar este premio, fue el matancero Orestes Miñoso, que era merecedor de este galardón por la clásica milla, pero por razones que no logro entender- no puedo hablar de racismo, pues entonces los peloteros arriba indicados no habrían sido escogidos en la Liga Nacional- no fue seleccionado. La temporada de Miñoso fue de ensueño (ave .324 con 34 dobles, 14 triples, 10 jonrones, 76 empujadas y 31 bases robadas) y por encima del escogido Gil McDougald.

El cubano Orestes Miñoso, despojado del premio de novato del año en la Liga Americana en 1951

El cubano Orestes Miñoso, despojado del premio de novato del año en la Liga Americana en 1951. Habría sido el primer latinoamericano.

En 1956 Luis Aparicio bateó 142 hits en 533 vb, entre ellos 19 dobles, 6 triples, 3 jonrones, 21 bases robadas y 56 impulsadas) y se convirtió en el primer novato latino en las Mayores. El oriundo de Maracaibo tuvo igualmente una temporada buena defensivamente con los Medias Blancas de Chicago.

Luis Aparicio, primer latinoamericano novato del año, Liga Americana (1956)

Luis Aparicio, primer venezolano y latinoamericano novato del año en las Grandes Ligas (Liga Americana, 1956)

El boricua Orlando Cepeda bateó para promedio de .312, con 38 dobles, 4 triples, 25 jonrones y 96 impulsadas en 1958 en su debut con los Gigantes de San Francisco y se convirtió en el segundo novato latino del año, y primero en la Liga Nacional.

Orlando Cepeda, primer latinoamericano novato del año en la Liga Nacional (1958)

Orlando Cepeda, primer boricua y latinoamericano novato del año en la Liga Nacional (1958)

Cuba tuvo que esperar hasta 1964 cuando el pinareño Pedro “Tony” Oliva se ganó el premio ampliamente al conquistar el liderato de los bateadores de la Liga Americana (323), además de conectar 43 dobles, 9 triples, 32 jonrones e impulsar 94 carreras) vistiendo la franela de los Mellizos. Oliva fue el tercer latinoamericano premiado como novato del año en las Mayores.

Pedro

Pedro «Tony» Oliva, primer cubano novato del año, Liga Americana (1964)

En 1967 Panamá logró su primer novato en la figura del inmortal Rod Carew, quien bateó para promedio de .292, incluido 22 dobles, 7 triples, 8 jonrones y 51 impulsadas), con los Mellizos de Minnesota de la Liga Americana.

Rod Carew, primer panameño novato del año, Liga Americana (1967)

Rod Carew, primer panameño novato del año, Liga Americana (1967)

Tuvo que llover bastante hasta que en 1979 fuera premiado en la Liga Americana, el torpedero dominicano Alfredo Griffin, quien en realidad había debutado en la MLB en 1976 con los Indios de Cleveland, pero vino a asegurarse un puesto como regular en 1979 con los Azulejos de Toronto. Griffin bateó para promedio de .287 producto de 179 hits en 624 veces al bate, donde se incluyen 22 dobles, 10 triples y par de jonrones, y 21 bases robadas. En 1981 otro un latino se alzó con el premio, Fue el lanzador mexicano Fernando Valenzuela, el que tuvo balance de 13-7, con 8 lechadas y PCL de 2.48, con 180 ponches propinados) y se alzó con este premio en la Liga Nacional lanzando para los Dodgers.

Fernando Valenzuela, primer mexicano novato del año, Liga Nacional (1981)

Fernando Valenzuela, primer mexicano novato del año, Liga Nacional (1981)

En 1985 el torpedero venezolano Ozzie Guillén (ave 273, 29 dobles, 3 triples y 1 jonrón) fue el premiado en la Liga Americana al tener un buen debut con los Medias Blancas de Chicago, el mismo equipo que en 2005 Guillén, como manager, llevara al título de la serie mundial. En esta misma liga repitió un latino en 1986, se trata del cubano José Canseco, quien  disparó 33 jonrones, impulsó 117 carreras y robó 15 bases. Puerto Rico no se quedó atrás, el receptor Benito Santiago con los Padres de San Diego resultó novato del año en la Liga Nacional en 1987. Santiago bateó para .300 con 33 dobles, 3 triples y 18 jonrones, impulsando 79 carreras.

El venezolano Ozzie Guillén, novato del año en la Liga Americana (1985)

El venezolano Ozzie Guillén, novato del año en la Liga Americana (1985)

El cubano José Canseco, novato del año de la Liga Americana (1986)

El cubano José Canseco, novato del año de la Liga Americana (1986)

El boricua Benito Santiago, novato del año de la Liga Nacional (1987)

El boricua Benito Santiago, novato del año de la Liga Nacional (1987)

En 1990 otro receptor boricua se llevó los laureles, Sandy Alomar Jr. con los Indios de Cleveland de la Liga Americana, quien bateó para .290, con 26 dobles 2 triples, 9 jonrones y 66 impulsadas. El jardinero dominicano Raúl Mondesi se llevó el trofeo en 1994 debutando con los Dodgers de los Ángeles de la Liga Nacional. Este jardinero de potente brazo bateó para .285 con 23 dobles, 6 triples, 26 jonrones y 88 impulsadas, así se convirtió en el primer dominicano que resultaba premiado como novato del año.

El boricua Sandy Alomar, novato del año en la Liga Americana (1990)

El boricua Sandy Alomar, novato del año en la Liga Americana (1990)

El domincano Raúl Mondesi, novato del año en la Liga Nacional (1994)

El domincano Raúl Mondesi, novato del año en la Liga Nacional (1994) y primer dominicano en alcanzar este premio

En 1999 la gloria le correspondió al jardinero boricua Carlos Beltrán en su debut con los Reales de Kansas City de la Liga Americana. Este bateador ambidextro tuvo promedio ofensivo de .293 con 27 dobles, 7 triples, 22 jonrones y 108 empujadas.

El boricua Carlos Beltrán, novato del año en la Liga Americana (1999)

El boricua Carlos Beltrán, novato del año en la Liga Americana (1999)

El torpedero dominicano Rafael Furcal fue el agraciado en 2000 en la Liga Nacional, quien registró con los Bravos de Atlanta promedio de .295 con 20 dobles, 4 triples, 4 jonrones, 37 impulsadas y 40 bases robadas, mientras que en la misma liga lo hizo otro dominicano en 2001, el estelar Albert Pujols que lo logró jugando la antesala de los Cardenales de St Louis, disparando 37 jonrones e impulsando 140 carreras. Siguiendo con peloteros de Quisqueya, el torpedero Ángel Berroa de los Reales fue el novato del año en la Liga Americana en 2003, el que promedió .287, con 28 dobles 7 triples, 17 jonrones, 73 impulsadas y 23 bases robadas. Ahí no pararon los dominicanos, Hanley Ramírez fue el premiado como SS de los Marlins en 2006 en la Liga Nacional. Este excelente bateador, tuvo promedio de .292, con 46 dobles, 11 triples, 17 jonrones, 59 empujadas y 51 bases robadas, un verdadero fenómeno en total de bases y velocidad.

El dominicano Rafael Furcal, novato del año en la Liga Nacional (2000)

El dominicano Rafael Furcal, novato del año en la Liga Nacional (2000)

El dominicano Albert Pujols, novato del año en la Liga Nacional (2001)

El dominicano Albert Pujols, novato del año en la Liga Nacional (2001)

El dominicano Ángel Berroa, novato del año en la Liga Americana (2003)

El dominicano Ángel Berroa, novato del año en la Liga Americana (2003)

El dominicano Hanley Ramírez, novato del año en la Liga Nacional (2006)

El dominicano Hanley Ramírez, novato del año en la Liga Nacional (2006)

En 2008 el receptor boricua Geovany Soto se llevó los laureles en la Liga Nacional cuando debutó con los Cachorros de Chicago al batear para .285 con 35 dobles, 2 triples, 23 jonrones y 86 impulsadas. Nuevamente República Dominicana salió premiada con el lanzador Neftali Féliz con los Vigilantes de Texas de la Liga Americana, el que tuvo 4 ganados, 3 perdidos y 40 juegos salvados, con PCL de 2.73 y 71 ponches propinados.

El boricua Geovany Soto, novato del año en la Liga Nacional (2008)

El boricua Geovany Soto, novato del año en la Liga Nacional (2008)

El dominicano Neftali Feliz, novato del año en la Liga Americana (2010)

El dominicano Neftali Feliz, novato del año en la Liga Americana (2010)

Cuba tuvo que esperar bastante para que le llegara nuevamente este premio. Exactamente 27 años, lo logró el lanzador villareño José Fernández con su buen desempeño en 2013 con los Marlins al ganar 12 y perder 6, PCL de 2.19 con 187 ponches. Por suerte, en 2014 otro cubano, el cienfueguero José Dariel Abreu, lo imitó al llevarse el premio en la Liga Americana. Pito Abreu entonces disparó 35 dobles, 2 triples, 36 jonrones, 107 empujadas y promedio de .317., además de haber sido líder en total de bases en la Liga Americana.

El cubano José Fernández, novato del año en la Liga Nacional (2013)

El cubano José Fernández, novato del año en la Liga Nacional (2013)

El cubano José Abreu, novato del año en la Liga Americana (2014)

El cubano José Abreu, novato del año en la Liga Americana (2014)

En 2018, otro venezolano se llevó el premio de novato del año en la Liga Nacional, se trata de Ronald Acuña Jr., quien defendió el jardín izquierdo de los Bravos de Atlanta y alineó como hombre proa en ese conjunto, en el que promedió .293 producto de 127 hits en 433 veces al bate, incluido 56 extrabases (26 dobles, 4 triples y 26 cuadrangulares), logró 8 jonrones una vez fue situado como primero al bate. Acuña, quien es sobrino del pelotero José Escobar y primo de Vicente Campos, Alcides, Edwin y Kelvim Escobar, también robó 16 bases.

Ronald Acuña Jr.

Ronald Acuña Jr.

En 2019 el cubano Yordan Rubén Álvarez, con sólo 22 años, fue escogido novato del año en la Liga Americana. El tunero debutó con 21 años en la MLB, venía de batear horrores con el Round Rock Express de la Liga de la Costa del Pacífico (AAA). En el momento de su ascenso bateaba para .343 con 23 jonrones. Llegó al equipo mayor y no decepcionó, todo lo contrario. Terminó con promedio de .313, 27 jonrones y 78 impulsadas en 87 desafíos. Conectó cuatro jonrones en sus primeros cinco juegos en la Gran Carpa, e igualó a  Albert Pujols en carreras impulsadas (35) en sus primeros 30 juegos. Su elección como novato del año fue unánime.

Yordan Álvarez.jpg

En 2021 el premio correspondió al pinareño Randy Arozarena, el que además de tener una temporada satisfactoria, anteriormente estableció record de hits (29) y jonrones (10) en la post temporada de 2020.

Por países de América Latina el balance es como sigue:

Cuba- 6
México- 1
Panamá- 1
Puerto Rico- 5
República Dominicana- 7
Venezuela- 3

Lo que da un total de 23 latinos, aunque de origen latino, pero no nacidos en países de América Latina, tres peloteros han sido novatos del año, ellos son el jardinero Marty Córdova oriundo de las Vegas, Nevada, con los Mellizos en 1995, y los californianos, el infielder Nomar Garciaparra con los Medias Rojas en 1997, y el antesalista Evan Longoria en 2008 con el Tampa en la Liga Americana.

Novatos del año que han sido posteriormente verdaderas estrellas son los casos de muchos inmortales de Cooperstown, como Frank Robinson, Willie McCovey, Tom Seaver, Johnny Bench, Lou Piniella, Carlston Fisk, Eddie Murray, Carl Ripken Jr.,  así como también los destacados Pete Rose, Mark McGwyre, Dwight Gooden, el nipón Hideo Nomo, Derek Jeter, Ryan Howard, Ryan Braun, Dustin Pedroia, Buster Posey, Bryce Harper, Mike Trout entre otros. Así que el premio de novato del año en más de un 90% presagia la presencia de estrellas en las Mayores.

Bibliografía consultada

  • Baseball-reference.com
  • Baseball-almanac.com

Nota: Artículo actualizado por última vez el 7 noviembre de 2019 por el autor, Esteban Romero.

Los novatos del año de la liga profesional cubana

«Por encima del talento están los valores comunes: disciplina,
amor, buena suerte, pero, sobre todo, tenacidad

James Baldwin

Esteban Romero

Aquí deseo recordar a esas figuras que lograron tan meritorio premio en su primera temporada en la desaparecida liga profesional cubana. Así mismo ratificar quienes fueron estos héroes y dar una síntesis de lo que lograron en la temporada de su debut.

Este premio comenzó a darse a partir de la campaña de 1942-43 y el primer premiado fue el gran Héctor Rodríguez, quien debutó con el Almendares y naciera el 13 de junio de 1920 en Alquizar, entonces provincia Habana. Sobresaliente antesalista, torpedero y jugador de los jardines de ser necesario, que logró emerger como novato del año en una temporada que debutaban futuros estelares como Rafael Noble, Pedro Formental, Avelino Cañízares, Claro Duany y Andrés Fleitas. Héctor fue el antesalista del equipo campeón y se destacó defensivamente a la vez que lograba aceptables resultados ofensivos. De por vida Héctor resultó ser el pelotero con más veces al bate (4699), más hits (1237), más carreras anotadas (574), más triples (79), más carreras empujadas (522) y comparte el primer lugar en dobles (130) con Alejandro Crespo en su carrera en la liga profesional cubana.

Héctor Rodríguez

Héctor Rodríguez

Conrado Pérez (Marianao)- 1943-44, este pelotero más conocido como Babalú, jugaba la intermedia, la antesala y los jardines. Su debut fue como camarero de su equipo. Conrado nació el 13 de junio de 1925 en el Central Álava (luego Central México), Matanzas, en el mismo lugar donde naciera otro grande de la pelota cubana, Tony Taylor. En la temporada de su debut, Conrado bateó para promedio de .312 producto de 34 hits en 109 veces al bate, de esos hits, 4 fueron dobles y 1 triple, empujó 9 carreras.

Conrado Pérez, detrás del pelotero aparece el estelar lanzador Adrián Zabala en 1947-48 vistiendo la franela del Cuba de la Federación Cubana de Béisbol

Conrado Pérez, detrás del pelotero aparece el estelar lanzador Adrián Zabala en 1947-48 vistiendo la franela del Cuba de la Federación Cubana de Béisbol

Leovigildo Xiqués (Almendares) – 1944-45. Lamentablemente no tengo datos de cuando nació y murió este jardinero, catalogado por Roberto González Echeverrría, como un negro fuerte proveniente de equipos semiprofesionales. Xiqués jugó en Cuba hasta 1948 y en México hasta 1945. En el año de su debut bateó para promedio de .326 producto de 31 hits en 95 veces al bate. Entre sus hits hubo 5 dobles, 1 jonrón e impulsó 11 carreras. Realmente Xiqués alternó en los jardines del Almendares, donde los regulares fueron Roberto Ortiz, Cleveland Clark y Santos Amaro.

Leovigildo Xiqués

Leovigildo Xiqués

Orestes Miñoso (Marianao) – 1945-46. El oriundo de Perico, Matanzas, fue siempre estrella y el año de su debut no fue una excepción. En esa primera temporada Miñoso jugó la tercera y bateó para .294, con 42 hits en 143 veces al bate, 7 dobles, 2 triples y 13 empujadas.

Orestes Miñoso

Orestes Miñoso

Mario Arencibia (Marianao)- 1946-47. Se trata de un jardinero nacido el 25 de seetiembre de 1924 en Encrucijada, que llegó a jugar igualmente con los New York Cubans en las Ligas Negro y con varios equipos de la Liga mexicana, entre ellos los Tuneros de San Luis Potosí, los Diablos Rojos de C. México, los Charros Jalisco y los Indios Anahuac hasta 1953. En el año de su debut tuvo mucha competencia para jugar, Marianao tenía a Tony Castaño, Roberto Estalella y Francisco Campos como regulares en los jardines, por lo que Arencibia tuvo que aprovechar los chances que se le dieron, los que no desperdició al batear para .360, disparó 18 hits en 50 veces al bate, incluido 1 doble, 3 triples y un jonrón, además de empujar 10 carreras. Arencibia, aunque jugó hasta 1950 con el Marianao, su productividad dejó mucho que desear después del año de su debut.

Francisco Gallardo (Almendares)- 1947-48. Fue pelotero defensor de la intermedia y la antesala, nacido en 1923 y que se le conociera con el apodo de Sojito o Frank en EEUU, tuvo una buena temporada en su debut con el Almendares, al batear 25 hits en 99 veces al bate, incluido 2 dobles, 5 triples y par de jonrones, con 15 carreras anotadas. Más que su promedio fue su slugging en esta temporada que le llevó a recibir el premio de novato del año. Gallardo jugó con el Almendares hasta 1949, luego con el Cienfuegos hasta 1951 y de ahí pasó al Habana, equipo con el que pudo participar en tres series del Caribe. En ligas menores jugó hasta 1956.

Francisco Gallardo

Francisco Gallardo

Willie Miranda (Almendares)- 1948-49. Este pelotero es uno de los más recordados por la afición cubana. Hay quien hace comparaciones de su defensa con otros destacados de la posición. Realmente Willie fue único fildeando en el campo corto. Nació el 24 de mayo de 1926 en Velazco, Holguín y murió el 7 de setiembre de 1996 en Baltimore. De siempre jugó con el Almendares hasta que en la temporada de 1959-60 fue canjeado por el también torpedero Humberto Fernández al Habana. Willie debe haberse destacado mucho a la defensa en su primera temporada, ya que al bate solo logró promedio de .220 con 8 sencillos y un doble. El regular entonces de la posición en el Almendares era el diestro Avelino Cañízares.

Willie Miranda

Willie Miranda

Carlos de Souza (Almendares)- 1949-50. Este pelotero bayamés nació el 6 de junio de 1925, de siempre jugó la segunda base, primero con el Almendares hasta 1951, luego con el Marianao hasta 1953 y finalmente con el Cienfuegos hasta 1955. En Ligas Menores jugó hasta 1957. Carlos es hermano del pelotero Federico De Souza y medios hermanos de otros dos peloteros, Carlos y Heberto Blanco. En su debut, Carlos logró compartir la custodia de la segunda base con el norteamericano Gene Handley, a la vez que bateaba para .315, producto de 41 hits en 130 veces al bate, de ellos 4 dobles y 1 triple, empujó 8 carreras. En la Serie del Caribe de 1950, efectuada en Panamá, bateó un sencillo en 16 veces al bate.

Carlos De Souza

Carlos De Souza

Edmundo Amorós (Habana) – 1950-51. Amorós fue siempre un destacado al bate y a la ofensiva. Nacido en Pueblo Nuevo, Matanzas el 30 de enero de 1930, debutó en la serie de 1950-51 con el Habana, previamente había integrado el equipo Cuba a los juegos centroamericanos en Guatemala, donde enseñó sus aptitudes para el juego. En su debut bateó 12 hits en 42 veces al bate, de ellos 4 dobles, 1 triple y 1 jonrón, con 8 empujadas. Amorós tuvo que competir en los jardines de los Leones con estrellas como Perico Formental, Alejandro Crespo y el norteamericano Eddie Mierkowicz. En la Serie del Caribe de 1951 en Caracas, Amorós logró batear para .333, disparó 5 hits en 15 veces al bate incluido un triple.

Edmundo Amorós

Edmundo Amorós

Oscar Sierra (Cienfuegos) – 1951-52. Se trata de un pelotero nacido en 1926, capaz de jugar la receptoría, la inicial y los jardines, pero que en su debut en la profesional cubana el manager de los Elefantes, Billy Herman, decidió utilizar a Sierra como jardinero regular toda la temporada, compartiendo estas funciones con otros consagrados como Pablo García, Ben Thorpe y Roy Weatherly. Sierra conectó 53 hits en 218 veces al bate, de ellos 3 dobles, 1 triple y 4 jonrones, y empujó 26 carreras. Sierra jugó con el Cienfuegos hasta 1954 y luego con el Habana hasta 1959. De 1955 a 1957 llegó a jugar con los Cubans en la Liga Internacional.

Oscar Sierra

Oscar Sierra

Miguel Fornieles (Marianao) – 1952-53. Un destacado lanzador que logró conseguir éxitos también en las Grandes Ligas, donde jugó de 1952 a 1963. Fornieles nació en el reparto Sevillano de la Habana en 1932 y desde su debut siempre jugó con los Tigres del Marianao. Miren si era bueno el habanero, que ganó 12 y perdió 5 en la temporada de su debut, con PCL de 2.33 (líder) y 72 ponches propinados. Hablo de una temporada de solo 72 juegos, donde ganar 12 desafíos no es cosa fácil. Fornieles murió en St Peterburgh, Florida en 1998.

Miguel Fornieles

Miguel Fornieles

Juan Delís (Marianao) – 1953-54. El famoso cazatalento Joe Cambria enseguida le vio condiciones a este pelotero como antesalista y jardinero, nacido el 27 de febrero de 1928 en Santiago de Cuba, y que en su debut compartió funciones en los jardines con peloteros como Miñoso, Roberto Ortiz y parcialmente con Perico Formental (canjeado ese año por Chiquitín Cabrera del Habana al Marianao). Cachano, como también se hizo conocer, llegó a jugar regular en esta primera temporada y disparó 41 hits en 166 veces al bate, incluido 5 dobles, 2 triples, 2 jonrones e impulsó 14 carreras. Delís en 1955 jugó con los Senadores de Washington, y con los Cubans en 1954 y 1956.

Juan Delís

Juan Delís

Vicente Amor (Habana)- 1954-55. El habanero lanzador derecho nació en 1932 y tuvo una buena temporada en su debut al lograr balance de ganados y perdidos de 5-3, PCL de 2.95 con 24 ponches en 64 entradas lanzadas. Amor lanzó en Grandes Ligas en 1955 y 1957, jugó con los Cubans en 1955-59.

Vicente Amor

Vicente Amor

Pedro Ramos (Cienfuegos)- 1955-56. Un día le pregunté a mi padre, recordando lanzar a este lanzador, ¿quién las tiraba más duro Pedro Ramos o Vinent? Mi padre me respondió, sin pensarlo, Ramos. Si es verdad o no, no lo sé, no existía forma de medirlo entonces. La realidad es que el pinareño, nacido en San Luis en 1935, fue toda una estrella desde que debutó. En esa temporada inicial ganó 13 y tuvo promedio de ganados de .722, ponchó a 51 en 144.2 entradas lanzadas y fue junto a Camilo Pascual eje de la victoria de los Elefantes en esa temporada. En la Serie del Caribe ganó dos juegos como Pascual que le dieron la victoria a Cuba en este torneo. Ramos era un corredor veloz de home a primera, su brazo era de hierro y era bateador ambidextro. Jugó en Grandes Ligas de 1955 a 1970, tres de esas temporadas con los Yankees.

Pedro Ramos

Pedro Ramos

Daniel Morejón (Almendares)- 1956-57. El habanero nació en 1930 y era otro de los peloteros capaces de jugar la antesala y los jardines, poseía buen sentido del bateo, sobre todo muy oportuno para dar el batazo decisivo, como así lo hizo en la Pequeña Serie Mundial de 1959 en el Estadio del Cerro para decidir aquella serie contra los Molineros de Minneápolis. En su debut bateó para convincente .330, disparó 31 hits en 94 veces al bate, incluido 5 dobles, 2 triples y 1 jonrón, de este último no me quiero ni acordar pues fue decidiendo partido de Almendares contra Cienfuegos en la novena entrada. Morejón tuvo juego por un rato en 1958 con el Cincinnati en las Mayores, y jugó con los Cubans en 1954, o sea antes de debutar en la liga profesional cubana, y luego en 1957-60.

Daniel Morejon

Daniel Morejon

Antonio Díaz (Cienfuegos)- 1957-58. Pelotero nacido en la Habana el 13 de junio de 1938.  Ángel Torres aseveró que trabajaba en el periódico Alerta como linotipista. En esa temporada de 1957-58, Tony logró lanzar el último juego de cero hit cero carreras en la liga profesional cubana, lo hizo el sábado 23 de noviembre de 1957, el partido concluyó 2-0 con victoria del Cienfuegos sobre el Habana. Recuerdo que una buena ayuda recibió este lanzador del jardinero Ultus Álvarez, que realizó un fildeo extraordinario en el jardín central esa noche. Tony ganó 4 y perdió 3 en esa temporada, con PCL de 2.78 y 31 ponches propinados. En Cuba lanzó para los Elefantes hasta al final de la liga profesional en 1961. Fuera de Cuba lanzó desde 1956 en ligas menores, en el período de 1960 y 1961 jugó para equipos de la Liga de la Costa del Pacífico y la Asociación Americana (AAA), luego lanzó hasta 1964 en México.

Tony Díaz

Tony Díaz

Cándido Andrade (Cienfuegos)- 1958-59. Muchos en Cuba recuerdan al oriundo del Central Narcisa, Yaguajay, como el único manager que ha llevado a los Gallos de Sancti Spíritus a la victoria en la serie nacional de 1978-79, pero pocos le asocian con un lanzador zurdo que tuvo aceptables presentaciones en la liga profesional cubana, siempre lanzando para el Cienfuegos. En realidad Andrade había debutado brevemente en 1957-58, temporada en la que perdió 2 juegos, mientras que en la de 1958-59, aunque ganó 3 y perdió 5, tuvo un buen PCL, de 1.32. También lanzó para los Cubans en las temporadas de 1958 y 1959. Como lanzador en las menores se mantuvo hasta 1962.

Cándido Andrade

Cándido Andrade

Hilario Valdespino (Habana)- 1959-60. A Hilario en los EEUU le llaman Sandy, vaya coincidencia, pues siempre he visto a este jardinero como un pelotero clonado a partir de Amorós, al que igualmente llamaban Sandy. Valdespino mide 1.72 y Amorós 1.70. Ambos muy parecidos en velocidad y despliegue en los jardines. El oriundo de San José de las Lajas nació en 1939 y en su debut se destacó por su poder al pegar 6 jonrones e impulsar 20 carreras, ese poder se reafirmó en la temporada de 1960-61 cuando disparó 9 cuadrangulares. Valdespino jugó en Grandes Ligas de 1965 a 1971.

Hilario Valdespino

Hilario Valdespino

Luis Tiant Jr. (Habana)- 1960-61. El estelarísimo lanzador habanero, hijo del zurdo Luis Tiant, nacido en 1940, logró mostrar sus condiciones de lanzador desde su debut en 1960-61 cuando intervino en 30 juegos, logró ganar 10 y perder 8, con PCL de 2.72 y 115 ponches propinados. En su carrera en Grandes Ligas Tiant archivó 229 victorias que es la mayor cifra conseguida por lanzador cubano en ese circuito.

Luis Tiant Jr.

Luis Tiant Jr.

Bibliografía consultada

– Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

– Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.

– González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

– Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. 308 p.

– Romero E. (inédito). De la historia del béisbol en Cuba, Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos. 387 pp.

Un inicialista de los mejores en Cuba: Lorenzo “Chiquitín” Cabrera

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa
Mahatma Gandhi

Por Esteban Romero

Cuando yo era bien pequeño, no rebasaba los tres años me dieron una gran sorpresa, conocer a un pelotero en persona. Ya lo había oído mentar en mi casa en la Habana y en la casa de mi familia paterna en Cienfuegos. Sabía que no jugaba para el Cienfuegos y era algo que me llamaba la atención, cienfueguero que no juega para su equipo. Mi padre me llevó donde vivía aquel pelotero enorme, estamos hablando de un hombre de 185 cm, que no es poca cosa, y que vivió y se crió frente por frente a la casa de mi familia paterna en la calle Alegría entre Argüelles y Santa Clara, Cienfuegos. Lorenzo Cabrera me sonrió y mi padre me dijo que él era Chiquitín. Era muy pequeño para fijar detalles, pero si me acuerdo que le podíamos llamar el coloso del barrio la Juanita, y tambiényo haberle preguntado inocentemente por qué no jugaba con el Cienfuegos. Él se echó a reír como diciendo «está aún pequeño para entender que no todo no puede ser patriotismo por el terruño». La familia de Chiquitín, pienso, que haya toda emigrado a la Habana, pues en ese lugar donde ellos vivían, se mudó otra familia vinculada a unas de mis tías a mediado de la década de los 50.

Chiquitín nació el 30 de abril de 1920 en Cienfuegos. No se ha escrito mucho de su historia dentro de Cuba y fuera de ella. No obstante, los caribeños hablan muy bien del cienfueguero y por ahí hemos podido conocer detalles algunos ahora olvidados. Chiquitín debutó en la pelota profesional cubana con el Almendares en la temporada de 1942- 43, fue una sola vez al bate, y luego desapareció. Su reaparición tuvo lugar en 1946 estrenándose con el equipo del Marianao, con los que jugó hasta 1953. En ese mismo año 1946, previamente hubo un torneo profesional de verano, en el que Chiquitín jugó inicialmente para el Cienfuegos, equipo que al igual que el Santa Clara, se retiraron antes del final de la justa, lo que obligó a que Chiquitín pasara a las filas del equipo Regla. Mucha gente desconoce de este torneo que se jugó solo una vez y lo ganó el equipo de Camagüey. Lo interesante fue que Chiquitín fue el líder de los bateadores con promedio de .391.

Chiquitín era el inicialista ideal por su estatura además de ser zurdo para batear y lanzar. Si bien sus dos primeras temporadas en el campeonato profesional resultaron discretas, a partir de 1948- 49 no hizo otra cosa que batear, no lo hizo con mucho poder, pero si no cansó de batear para .300, solo en dos temporadas bateó por debajo de .300 pero por encima de los .290. Chiquitín hizo one-two con el estelar Orestes Miñoso, quien en aquella época jugaba la antesala principalmente. En ese período Chiquitín comenzó a jugar pelota en la liga mexicana de verano. En su primer año (1950) con los Diablos rojos se llevó la corona de bateo con promedio de .355.

En Cuba tuvo la mala suerte de no poderse erigir como campeón al bate tres veces, la primera fue en 1949 cuando Alejandro Crespo lo aventajó en este departamento, en 1950 tuvo igual suerte con Pedro Formental del Habana y en 1951 chocó con otra piedra, el gran Silvio García. No obstante, en 1951 el inicialista del Habana, Steve Bilko, no pudo hacer el equipo a la Serie del Caribe en Panamá, y Chiquitín fue tomado como refuerzo. El cienfueguero dejó récord para estos certámenes, al cual nadie se le ha podido acercar, al batear 13 hits en 20 veces al bate, para promedio astronómico de .619. En 1952- 53 fue por primera y única vez electo al Todos Estrellas de esa temporada.

Chiquitín Cabrera vistiendo la franela del Marianao

Chiquitín Cabrera vistiendo la franela del Marianao

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Alejandro Crespo, uno de los grandes de la pelota cubana

A menudo los grandes son desconocidos o peor, mal conocidos.
Thomas Carlyle

Por Esteban Romero

Entre las grandes estrellas del bateo cubano de todos los tiempos, el jardinero Alejandro Crespo ocupa un espacio importante. Crespo fue un bateador derecho de consistencia y promedio ante un pitcheo de la calidad del que predominaba en la liga profesional cubana. Su bateo en Cuba, en las Ligas Negro y en México fue impresionante. Parte de los datos que aparecen aquí provienen de afirmaciones del Sr. Jesús Alberto Rubio, presidente del Salón de la Fama del Béisbol Mexicano y quien es un profundo conocedor y admirador de la pelota cubana.

Crespo nació el 26 de febrero de 1915 en Güira de Melena, municipio entonces de la provincia de La Habana. A poca edad quedó huérfano de padre y fue adoptado por un hombre blanco. Antes de comenzar su carrera en la pelota profesional, su familia se trasladó a vivir a la capital y se integró al Octavio Regimiento de las Fuerzas Armadas del país, con quienes comenzó a jugar pelota formalmente.

Como pelotero jugó en las escuadras semiprofesionales del Boston Bulls, Guanajay Stars (llamado también Alas de Oro) y Regimiento 8.

En 1939-40 Alejandro debutó con el Cienfuegos en la liga profesional cubana, y ya desde ese entonces discutió el título de bateo con el manzanillero Tony Castaño, que logró el título. Crespo se quedó en .339 y Castaño de los Leopardos de Santa Clara en .340. En esa temporada Alejandro disparó 60 hits e impulsó 28 carreras. Méritos le sobraron para haber sido el novato del año, pero todavía entonces ese premio no existía. El primer novato del año tuvo lugar en la temporada de 1942-43 y se lo llevó un grande de la antesala, probablemente el mejor defensivamente en esa posición, el oriundo de Alquizar, Héctor Rodríguez.

Alejandro Crespo

Alejandro Crespo

Para que se tenga una idea de la pelota y los peloteros de aquellos tiempos, veamos que el tercer mejor bateador de la temporada de 1939-40 lo fue Willie «El Diablo» Wells del Almendares con .328 de promedio. Le siguió Santos “Canguro” Amaro de los Leopardos con .326, los peloteros de las Ligas Negro, el torpedero Sam Bankhead (.321), Ray «Talúa» Dandridge (.310) del Cienfuegos, y el reglano Gilberto «Jibarito» Torres (309) del Habana.

La siguiente temporada fue una demostración de clase de Crespo, fue segundo en hits conectados con 57 y en impulsadas con 29, empatado en este departamento con el matancero Roberto “Tarzán” Estalella, además de quedar como líder jonronero con 3. Crespo hizo alarde de velocidad en esa temporada, no era solo fuerza y tacto al bate, sabía correr, y quedó de líder en bases robadas arrebatando el trono a un hombre que no corría, volaba, James “Cool Papa” Bell, miembro del Salón de la Fama, que durante temporadas jugara en Cuba como su segunda casa.

En 1940 los Rojos de Cincinnati vinieron a entrenar a Cuba, ocasión que se aprovechaba para que los peloteros cubanos toparan con lo mejor de las Mayores, práctica que se detuvo desde 1960 y que hasta 2015 no se ha reanudado. Alejandro vino a integrar el equipo cubano que se enfrentaría a los rojos, y como sucede siempre, hay alguno que erra. Eso fue exactamente lo que le pasó a Alejandro, perdió un batazo en el sol de la Tropical, el batazo se convirtió en triple y ya saben. Llegó la sexta entrada de ese juego y los lanzadores no conocían a Crespo, ni siquiera se imaginaban la clase de poder de este pelotero. El lanzador del Cinci le sirvió su segunda pelota y Crespo la puso a viajar en condiciones. Hay quien dice que pasó los 500 pies, sea como sea fue un señor batazo, un jonronazo. Recordemos que el más largo conectado en el parque de la Tropical lo logró Claro Duany el 26 de octubre de 1946, pelota que se llevó la segunda cerca y la cual se dice que nunca se encontró. Volviendo al jonrón de Crespo, éste le dio la victoria al equipo Cuba dirigido por ese sabio del pitcheo y de la dirección, Adolfo Luque, el conocido Papa Montero. En esa serie Alejandro se fue de 13-5 para promedio de .385.

Alejandro Crespo vistiendo la franela del Cienfuegos

Alejandro Crespo vistiendo la franela del Cienfuegos

En la temporada de 1942-43 Crespo pudo apoderarse del título de bateo por primera vez, .337, y el de hits con 63. Su poder se expresaba por los continuos lideratos en dobles conectados, algo que alcanzó en 1941-42, 1942-43 con 12, respectivamente, y 11 en 1943-44. En la temporada de 1944-45 fue líder en impulsadas con 29, título que repitió en la temporada siguiente con 35, además de llevarse el premio de Más Útil cuando su equipo, Cienfuegos, se coronó campeón, bajo la dirección del maestro Adolfo Luque.

Su segundo título de bateo fue logrado en la temporada de 1948-49, ya en ese entonces se jugaba en el Gran Stadium del Cerro.

Que nadie piense que Alejandro era bate y velocidad nada más, sería injusto no hablar del poderoso brazo que poseía y que la ponía en la base apropiada en el momento justo.

Alejandro siguió haciendo de las suyas en los enfrentamientos contra las escuadras norteamericanas de Grandes Ligas. En 1942 se la hizo a los Dodgers en la Tropical cuando el gran zurdo Agapito Mayor les ganaba, pero el joven torpedero Pee Wee Reese sonó batazo largo por el jardín izquierdo que montó en bicicleta a Alejandro para finalmente hacer un engarce de película y garantizar la victoria cubana. Según los que vieron el fildeo, el cuerpo de Crespo quedó balanceándose horizontalmente como si fuese un “cachumbambé”, así estuvo unos segundos sin soltar la pelota (Zerpa 2013).

Crespo se mantuvo jugando con el Cienfuegos hasta la temporada de 1950-51 cuando fue canjeado al Habana. Realmente su producción ofensiva ya comenzaba a decaer desde las temporadas de 1949-51. Con los Leones de Miguel Ángel González se mantuvo hasta la temporada de 1952-53, equipo con el que logró participar en su única Serie del Caribe en Panamá, 1952, y jugó finalmente con los Tigres de Marianao en 1953-54.

Crespo fue líder en dobles en 5 temporadas, cuatro veces en carreras empujadas, dos veces en hits, dos en promedio ofensivo, una en triples, una en jonrones, una en robadas y una en carreras anotadas. Su único defecto, así lo reconoce Baseball-reference, era que no que no era muy apto a recibir bases por bolas.

De por vida, quedó cuarto en apariciones al plato con 2 886, segundo en carreras impulsadas en la liga profesional cubana, con 415 carreras, fue primero en dobles con 130 (empatado con Héctor Rodríguez), cuarto en hits con 794, quinto en triples con 39 (empatado con Cristóbal Torriente), y sexto en carreras anotadas con 352. Sin lugar a dudas, un bateador respetado por los lanzadores rivales en la liga de béisbol invernal cubana, en su época la mejor del Caribe.

Fuera de Cuba Alejandro hizo de las suyas con su ofensiva. En las Ligas Negro jugó en dos temporadas, siempre con los New York Cubans de Alejandro Pompez. En 1940 Alex bateó para promedio de .255, e hizo el equipo del Este al juego de las estrellas del Oeste vs Este. En ese juego entró como emergente por Ed Stone en el sexto capítulo, luego se quedó jugando el jardín izquierdo y logró disparar un triple en su segunda vez al bate, con anotada e impulsada a su cuenta. En esta liga, en 1946, bateó para astronómico promedio de .429 producto de 26 hits en 62 veces al bate, solo segundo del inmortal Josh Gibson.

En México, le llamaban Villanazo o Filete, y era mucho el daño que le hacía a los lanzadores rivales. Crespo llegó en 1941 a México y bateó para promedio de .361 con 14 triples, 90 carreras anotadas y 86 impulsadas jugando para los Algodoneros de Torreón. En esa temporada fue líder en dobles con 36. En la siguiente temporada bateó para promedio de .332 con 50 impulsadas para el Torreón. En 1945 jugó para los búhos de Nuevo Laredo, donde promedió .311 con 10 triples, 79 impulsadas y 84 carreras anotadas. En 1950 jugó para el Águila de Veracruz, donde conectó 25 hits en 78 vb, con 4 dobles, dos jonrones y 10 anotadas. Finalmente, en 1951, jugó su última temporada en México, de nuevo con el Veracruz, donde bateó para .301.

Pedro Pagés, Héctor Rodríguez y Alejandro Crespo cuando militaban en el Águila Veracruz en 1950

Pedro Pagés, Héctor Rodríguez y Alejandro Crespo cuando militaban en el Águila Veracruz en 1950

Según reporta Gilberto Dihigo, el gran Crespo bateó 8 hits el domingo 26 de julio de 1953 en doble juego efectuado en el Estadio de La Normal en Santo Domingo contra el Escogido. De esos imparables, dos fueron jonrones, un triple, un doble y el resto sencillos. De hecho fue el primer pelotero que logró batear la escalerita en la pelota dominicana.

Después de su retiro del béisbol activo, más nunca se supo de Alejandro Crespo. No recuerdo a ningún narrador-comentarista de Series Nacionales que mentara su nombre. Pasaron los años y el olvido se impuso, algo muy similar a lo que ocurrió con Silvio García. Se afirma que Crespo había muerto en 1980 en el actual hospital de 10 de Octubre, antigua Dependiente, en la Habana, pero ha sido hasta ahora imposible saber la fecha exacta de su fallecimiento.

Estadísticas ofensivas de Alejandro Crespo en la liga profesional cubana

Estadísticas ofensivas de Alejandro Crespo en la liga profesional cubana

Estadisticas ofensivas de Alejandro Crespo en las Ligas Negro

Estadisticas ofensivas de Alejandro Crespo en las Ligas Negro

Estadísticas ofensivas de Alejandro Crespo en la Liga Mexicana y las Menores

Estadísticas ofensivas de Alejandro Crespo en la Liga Mexicana y las Menores

Bibliografía consultada

Baseball reference. http://www.baseball-reference.com/bullpen/Alejandro_Crespo

Desde mi palco de fanático. https://desdemipalcodefanatico.wordpress.com/jugadores/alejandro-crespo/

Dihigo G. Crespo: un jardinero espectacular. http://dihigo.blogspot.com/2012/02/crespo-un-jardinero-espectacular.html

Figueredo S. 2003. Cuban Baseball- A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Co., Inc. Publishers, Jefferson, Nort Carolina and London, 544 p.

Rubio J.A. Alejandro Crespo. Deportes Notituh. http://deportesnotitux.blogspot.com/2008/11/alejandro-crespo.html

Zerpa B. 2013. Historia del Béisbol Profesional Cubano. http://www.beisbologo.com/2013/08/31/historia-del-beisbol-profesional-cubano/

Las vicisitudes de Orestes Miñoso

«El espíritu humano crece a través del conflicto»
William Ellery Channing

Por Esteban Romero

Las nuevas generaciones de cubanos han oído hablar sin dudas del excelente pelotero cubano Orestes “Minnie” Miñoso, también llamado el Charro Negro en México, pero es muy posible que conozcan muy poco de la grandeza real de este gran atleta nacido en Perico, Matanzas, el 29 de noviembre de 1925, hombre que en su niñez tuvo que cortar caña como medio de subsistencia, y que poco a poco, con su juego a distintos niveles, enseñó su capacidad en el béisbol.

El matancero se inició jugando pelota en juegos de su localidad, luego jugó con un equipo semipro hasta que se hizo conocer en Cuba por su juego en el campeonato de 1945-46, donde vistió la franela del Marianao y jugó la tercera base de su equipo. En esa temporada Miñoso bateó para promedio de .294 y conectó cinco cuadrangulares, por lo que se hizo acreedor del título de novato del año.

Fuera de Cuba, Miñoso tuvo la suerte de ser contratado por Alejandro Pompez en 1946 para jugar con los New York Cubans en la Liga Nacional Negro. En ese año y en el siguiente el cubano bateó para promedio por encima de .250 pero por debajo de .300. Su explosión llegó en 1948 cuando su bateo se montó en promedio de .403 producto de 29 hits en 79 veces al bate, además de haber sido seleccionado para jugar en el Todos Estrellas de las Ligas Negro.

Por su indiscutible calidad las condiciones del cubano no pasaron inadvertidas para los cazatalentos y gerentes del béisbol de las Grandes Ligas. Jackie Robinson se había convertido en el primer pelotero negro en esos circuitos beisboleros al debutar en 1947 con los Dodgers de Brooklyn. Luego debutó el jardinero Larry Doby con los Indios de Cleveland en ese mismo año, para así convertirse en el segundo pelotero negro en las Mayores y el primero que incursionaba la liga americana. La llegada de Miñoso a las Mayores demoró algo, ya que primero se le aclimató a la pelota de los blancos jugando con los Indios de Daytona de la liga central, clase A, en 1948, y en 1949 pasó a jugar con los Padres de San Diego de la Liga de la Costa del Pacífico, clase AAA, ambos sucursales de los Indios de Cleveland de la Liga Americana.

Orestes Miñoso vistiendo la franela del Marianao

Orestes Miñoso vistiendo la franela del Marianao

Miñoso fue el primer latinoamericano negro en debutar en las Grandes Ligas, lo cual sucedió el 19 de abril de 1949 jugando para los Indios. Por su potente brazo, jugaba con más frecuencia inicialmente la tercera base, también se desempeñaba como jardinero, aunque también jugó la inicial para los Indios sustituyendo al entonces convaleciente Luke Easter.

Miñoso en las Ligas Negro

Miñoso en las Ligas Negro

Dicen los que le vieron jugar como antesalista, que Miñoso en ocasiones erraba en puntería y sus tiros paraban en las gradas. No obstante, en 1951, su primera temporada como regular, la jugó en la antesala de los Medias Blancas de Chicago. Un año después fue trasladado al jardín izquierdo, movimiento que le dio la oportunidad al cubano Héctor Rodríguez de presentar credenciales en la tercera base.

Miñoso fue también un excelente bateador y hombre muy veloz en las bases. Se puede decir que el primer cubano en triunfar en las Mayores fue el lanzador derecho Adolfo Luque, mientras que Miñoso fue el primer jugador cubano no lanzador que triunfara bate en mano en esos circuitos. Nunca antes un jugador cubano o latino había alcanzado tantos éxitos con su bate y sus piernas como los logró Miñoso.

Miñoso listo para batear

Miñoso listo para batear

Para que se tenga una idea de lo qué hizo Miñoso, en su año real de novato, o sea en 1951, jugando como regular, bateó para promedio ofensivo de .326, segundo de la liga americana, conectó 173 hits, cuarto en su liga, incluido 14 triples, líder, fue quinto en OBP, anotó 112 carreras, segundo en ese departamento, y robó 31 bases, también líder. Una temporada de ensueño realmente. Así y todo, A Miñoso se le despojó del título de novato del año, el cual recayó en la figura de Gil McDougald de los Yankees de Nueva York. Sin quitarle mérito al yankee, pero Miñoso fue superior en su desempeño al pelotero en cuestión. McDougald bateó para .306. Miñoso jugó 146 juegos, el norteamericano sólo 134. McDougald no quedó de líder en nada. A la hora de seleccionar el MVP, el cubano fue cuarto y McDougald noveno, ¿entonces? ¿hay o no hay injusticia? Esto si fue un clásico despojo de un mérito que pertenecía por entero al cubano. McDougald no duró nada, dicen que decidió retirarse después de haber tronchado la vida deportiva del lanzador zurdo Herb Score de los Indios con un lineazo que le dio en pleno ojo a Score. Miñoso jugó muchas más temporadas y brilló siempre al bate, McDougald jamás pudo igualar los niveles de juego del cubano.

En lo sucesivo fue líder en bases robadas en las siguientes dos temporadas con 22 y 25 estafas, respectivamente; líder en triples en 1954 con 18, y 1956 con 11. En 1957 fue líder en dobles, con 36. En 1960 se llevó el liderato en hits, con 184, pero de 1951 a 1959 siempre quedó entre los primeros ocho bateadores en hits conectados. De 1952 a 1960 siempre quedó entre los primeros cinco anotadores de la liga americana. De 1953 a 1960 siempre estuvo entre los mejores seis peloteros en OBP de su liga. Miñoso tenía una característica y era que bateaba muy encima del plato con el pie izquierdo más próximo al home que el derecho, por eso recibía muchos pelotazos, departamento en el que fue líder de 1951 a 1954 y de 1956 a 1961 en la liga americana. Como aspecto negativo está el haber sido también el estafador más veces cogido en esos intentos, liderato que obtuvo en 1952- 54, 1957 – 58 y 1960.

Defensivamente el cubano alcanzó un promedio de .971, y demostró versatilidad, jugó los tres jardines, la antesala, la inicial y en dos partidos cubrío el campo corto. Fueron 17 temporadas en las que realizó 112 errores.

Miñoso es el único pelotero que ha logrado jugar en cinco décadas diferentes en las Mayores. Jugó, como ya se sabe, en 1949 con los Indios, luego en 1951 lo hizo al inicio con los mismos Indios pero fue canjeado a las Medias Blancas, equipo con el que jugó en 1960, aunque en 1958 y 1959 estuvo nuevamente en la nómina de los Indios, en 1976 y 1980 hizo breves incursiones con las Medias Blancas.

Los triunfos deportivos del cubano, como ya se indicó, no estuvieron exentos de muchas dificultades. En varias ocasiones el mérito de este gran pelotero no ha sido reconocido realmente, también sufrió de la entonces discriminación aún imperante en las grandes ligas, además de otras vicisitudes que es propósito aquí reseñar.

Una de las primeras dificultades que tuvo el cubano fue, cómo dice el refrán, con una cuña del mismo palo. El manager de los Indios de Cleveland era descendiente de cubanos, Alfonso Ramón López, oriundo de Tampa, más conocido como Al López, quien nunca se sintió cómodo con la presencia de Miñoso en el equipo. En 1951 Miñoso tuvo un inicio impetuoso con los Indios, tuvo 14 veces al bate y conectó 6 hits, incluido par de dobles. Sin embargo, poco después supo que había sido canjeado a las Medias Blancas. Ese movimiento no guardaba ninguna lógica, ya que además del inicio del cubano en esa temporada, traía de antecedentes haber bateado para .297 y .339 con los Padres en las temporadas de 1949 y 1950, respectivamente. Por suerte, el canje fue saludable para Miñoso, ya que su adaptación al ambiente de la ciudad de los vientos fue rápido y cordial.

Previamente al cubano se le había prohibido ir a jugar a Cuba en la temporada de 1949- 1950. Personalmente Hank Greenberg, el gerente de los Padres, le informó a Miñoso que como política del equipo, a ningún pelotero se le permitía jugar en las ligas invernales. El cubano aceptó, pero luego, al ver que su salario permanecía sin movimiento, llamó nuevamente al gran ex slugger para discutir el asunto, donde Miñoso le expuso claramente que no ir a jugar a Cuba le significaba la pérdida de unos cuantos miles de dólares y que entonces era menester que le subieran el salario, algo que Greenberg entendió pero no sucedió.

En materia salarial no es secreto que Miñoso fue siempre subestimado. Muchas veces él sabía que su salario no estaba acorde con su nivel de juego. El cubano nunca supo el valor por el cual Pompez lo vendió a los Indios en 1948. Aquella fue una operación en secreto, jamás revelada al criollo. Después de su primera temporada con las Medias Blancas su salario subió muy poco.

A muchos peloteros negros se les gritaba groserías y ofensas de todo tipo. En ese tipo de mala conducta incurrían fanáticos, peloteros y hasta managers o auxiliares de los equipos. Jackie Robinson fue el primer en debutar en las ligas de blancos y fue lógicamente el primero en recibir ofensas de todo tipo. Miñoso también recibió algunas, que él rememora en su autobiografía.

Hal Newhouser fue un excelente lanzador zurdo de los Tigres y luego, en sus dos últimas temporadas, con los Tigres. Logró 207 victorias y ponchó a 1796 bateadores en sus 17 temporadas en las Mayores. Cuando un pitcher es tan dominante, no es que guste mucho de que alguien le batee, y eso fue lo que le sucedió con Miñoso, quien no creyó en las credenciales del nativo de Detroit y le bateó fuerte en algunas oportunidades. En una de ellas, después de un jonrón, en su siguiente vez al bate, Newhouser le tiró la bola por la cabeza, a la vez exclamaba que eso era lo que merecía ese “perro negro”. La ecuanimidad fue siempre parte de la conducta del cubano, pero esta vez no se pudo aguantar y le fue arriba a Newhouser, al que le dijo con toda claridad que tenía que respetarlo. Otro que gustaba de sacar de quicio a los peloteros negros era el ex manager de los Atléticos de Filadelfia, Jimmy Dikes. Miñoso decía que mientras que él ofendía en el terreno, cuando se tropezaba con él en la calle o en algún lugar, le daba las buenas como si nada hubiera ocurrido. El cubano un día se le encaró fuera del parque de béisbol y le reprochó su actitud netamente racista.

Muchos pelotazos que Miñoso recibió en su carrera fueron, como ya se dijo, por su forma de pararse en el home, pero hubo algunos propinados a causa de racismo o en represalia por un buen batazo conectado anteriormente.

En el orden muy personal, Miñoso tuvo dos incidentes, el primero fue cuando una mujer mestiza acusaba al cubano de tener una hija con ella y que el cubano no quería reconocer. Aquello manchó enormemente la buena reputación que tenía el criollo. Siempre ha dicho y afirmado que jamás tuvo relación con aquella mujer. Su versión es que a ella él le había pagado una noche, en el hotel donde se hospedaba en Chicago, pero que no la había tocado en lo absoluto. Los abogados de ambas partes llegaron a un arreglo en este escándalo, al final Miñoso no se le exigió más responsabilidad en el asunto, aunque no quedó claro si él realmente no había hecho nada.

Con los ahorros de lo que ganó jugando pelota en Cuba y EEUU, Miñoso compró una casa de apartamentos en Cuba que llegado el año 1960 le fue confiscado.

Después de haber jugado exitosamente con las Medias Blancas de 1951 a 1957, bateando sobre los .300 en la mayoría de esas temporadas, Miñoso supo un buen de diciembre de 1957 que había sido canjeado a los Indios de Cleveland. Aquel movimiento significó que el cubano no pudiera asistir a la serie mundial de 1959 cuando las Medias Blancas ganaron el título de la Liga Americana. Para suerte para él, regresó a su querido equipo de las Medias Blancas en 1960, pero éstos han tenido que esperar muchas décadas para poder volver a una serie mundial.

El momento más fatídico de Miñoso fue cuando se lesionó en 1962 jugando para los Cardenales de St Louis. Fue sobre un batazo de Duke Snider en juego contra los Dodgers de los Angeles, al cual Miñoso le partió con la idea de realizar un buen engarce, pero nada de eso, tropezó violentamente contra las cercas y fue ingresado gravemente. Durante largas horas el cubano estuvo inconsciente. Aquella lesión le valió que no pudiera jugar más por el resto de la temporada y que sus facultades se vieran disminuidas para su juego en las siguientes dos temporadas. Realmente Miñoso estaba casi entonces terminado como pelotero de Grandes Ligas después de aquella lesión.

Los méritos del cubano fueron muchos y en cuanta pelota jugó en su carrera, pero no parece que los mismos hayan sido suficientes para poder llegar al Salón de la Fama de Cooperstown. El propio Miñoso decía que quería ser exaltado en vida, algo que no le correspondió. Discutible es la presencia de algunos peloteros como la ausencia del cubano en este sitial de honor. Esperemos que sea escogido finalmente, así sea póstumamente, y que Miñoso sea exaltado en una próxima votación.

Dos generaciones de peloteros cubanos, Miñoso saluda al inicialista José Dariel Abreu

Dos generaciones de peloteros cubanos, Miñoso saluda al inicialista José Dariel Abreu

La última vicisitud fue su elección al nuevo Salón de la Gloria del béisbol cubano, Miñoso fue escogido entre un grupo de cinco peloteros que jugaron pelota en Cuba antes de 1961. El cubano había dicho y así lo afirmaba en su autobiografía que jamás volvería a Cuba si permanecía la actual administración cubana. Sin embargo, el hecho de haber sido recordado en su tierra al ser seleccionado para el Salón de la Fama, parece que le hicieron cambiar de idea. Estaba alegre con su elección, y cuando se le preguntó si iría a Cuba a su exaltación, dijo que estaba pensando seriamente asistir a tal evento. Lamentablemente, como todos sabemos, Miñoso no fue invitado siquiera, por lo que murió sin haber pisado su tierra en 55 años.

No todo es desgracia aún después de uno muerto. Al momento de su fallecimiento Miñoso fue recordado por el propio presidente de los EEUU., Barack Obama, y se le rindió tributo por parte del que fuera su equipo de siempre, los Medias Blancas de Chicago. Pase lo que pase, Miñoso ha pasado a la historia del béisbol con el título de Mr. Sox y un monumento se erigió en su memoria incluso antes de morir. Su equipo retiró su número, el 9, en 1983.

Mr. Sox para siempre

Mr. Sox para siempre

Para uno que le vio jugar, les puedo decir a las actuales generaciones que tienen mucho que aprender de Miñoso. Ante todo su carácter afable con sus compañeros e incluso con los peloteros rivales, su seriedad en el juego. Luego su juego, bateo, velocidad para robar bases y para convertir dobles en triples, brazo fuerte y preciso, y óptimo en el fildeo. Era un hombre que en el terreno todo lo hacía bien, pues dominaba los llamados fundamentos de este deporte. ¿Quieren ser buenos en las Mayores? Imiten a Orestes Miñoso y lo lograrás.

Bibliografía consultada

AP. Muere Miñoso, primer jugador hispano negro en Grandes Ligas. Listín Diario. República Dominicana. http://listindiario.com/el-deporte/2015/3/1/358135/Muere-Minoso-primer-jugadorhispano-negro-en-GL

Miñoso O. y Fagen H. 1994. Just call me Minnie: My six decades in baseball. Sagamore Publishing. 250 p.

Stewart M. 1990. Minnie Minoso. http://sabr.org/bioproj/person/796bd066

Un lanzador de éxitos- Sandalio «Potrerillo» Consuegra

El talento depende de la inspiración, pero el esfuerzo depende de cada uno.
Pep Guardiola

Por Esteban Romero

Mucho se ha escrito y se ha hablado del gran Conrado Marrero, muy merecido lo tiene por su desempeño en toda liga donde lanzó. Sin embargo, hay algunos peloteros que han brillado y han sido olvidados. El hecho de que una mayoría de esas estrellas haya emigrado después de la temporada de la liga profesional cubana en 1961, tiene mucho que ver con la poca divulgación que su labor ha recibido a lo largo de los últimos 54 años en Cuba.

Uno de esos peloteros fue el gran lanzador derecho Sandalio Simeón Consuegra Castello, nacido el 3 de setiembre de 1920 en Potrerillo, actual provincia de Cienfuegos. En los EEUU le llamaban Sandy Consuegra y fue el pelotero cubano número 47 en llegar a jugar en las Grandes Ligas.

Consuegra era parte de una familia de cinco varones y seis hembras, hijos de Sotero Consuegra y Luisa Castellón, la que poseía unas 25 hectáreas de terreno, al parecer de caña de azúcar. La familia estaba obligada a trabajar en el campo, sobre todo los varones a la vez que debían ir a la escuela. Sandalio jugaba algo de pelota en los fines de semana en su territorio. Según cuenta Rogelio Consuegra, hijo de Sandalio, un buen día su padre clavó la mocha en lugar de su finca y le dijo al padre que hasta ahí llegaba él, que se iba a integrar al Regimiento 7 de las Fuerzas Armadas en Cumanayagua.

Fue en las fuerzas armadas que Sandalio continuó jugando pelota. Con el regimiento jugó de 1936 a 1940. Luego estuvo un año jugando en Sancti Spíritus, y en 1942 hizo su debut con el Deportivo Matanzas de la Unión Atlética Amateur, donde se mantuvo hasta 1945. Inicialmente jugó el jardín central de su equipo y luego fue utilizado como lanzador, logrando record de 3-1 en su primera temporada. Su presencia fortaleció el cuerpo de pitcheo del Deportivo, que se encontraba en enconada lucha con el Círculo de Artesanos, donde lanzaba el gran Julio “Jiquí” Moreno. El manager Pipo de la Noval del Matanzas se daba el lujo de usar a tres grandes lanzadores cada tres innings. En aquella época se jugaba solo el domingo en la UAA. El Matanzas disponía de Limonar Martínez y Catayo González además de Consuegra, a los que se les llamó los tres mosqueteros, mientras el Círculo de Artesanos dependía de la labor casi por entero de Jiquí Moreno.

Cuenta la historia que en 1944 Miguel Ángel González, dueño del Habana en la liga profesional, le ofreció a Limonar Martínez y a Consuegra un sueldo de 125 pesos mensuales a cada uno por lanzar para su equipo. Ambos lanzadores se rieron y le dieron las gracias al reglano por su “amable” propuesta. En realidad eso y más obtenían entonces los peloteros amateurs como parte de los viáticos que recibían para poder jugar.

Fue en la temporada de 1945-46 que Consuegra, ya llamado “Potrerillo”, apodo dado por el narrador Manolo de la Reguera, comenzó a lanzar para el Marianao de la liga invernal cubana. En esa temporada ganó 2 y su PCL fue de 2.86.

Consuegra se sintió atraído por las ofertas del mexicano Jorge Pasquel. En México se estrenó con los Pericos de Puebla en 1946, jugando al lado del notable lanzador derecho Salvatore Maglie. En su primera temporada Consuegra tuvo record de 14-13. En el invierno tuvo record de 8-11 y PCL de 3-06 con el Marianao. En 1947 regresó con el Puebla y Merito Acosta presentó demanda contra él, afirmando que había hecho todo lo necesario para que Consuegra lanzara con los Havana Cubans de la Liga Internacional de la Florida. En qué terminó esta disputa, este autor lo desconoce. Lo cierto es que Consuegra lanzó para record de 10-10 y PCL de 3.36 en esa temporada.

En 1947-48 surgió la nueva liga profesional cubana, pero al mismo tiempo se mantenía la llamada Federación, que jugaba en la Tropical. En esa temporada Consuegra lanzó para Santiago y luego para Leones de la Federación. En 1948 volvió a lanzar con los Pericos y en el invierno regresó a Cuba con la idea de jugar en la liga profesional, la que no lo admitió. Eso le obligó a regresar a México para jugar en la liga peninsular de Yucatán, muy poco conocida. Allí jugó al lado de Roberto Ortiz en el conjunto de los Cardenales de Motul, con un impresionante PCL de 1.33 y con record de 8-2.

En 1949 jugó en Venezuela con los Gavilanes de Maracaibo y en ese período llegó la amnistía declarada por el comisionado de las Grandes Ligas, Happy Chandler, la cual permitía a todos los peloteros disidentes como Magglie, Consuegra y otros más poder jugar en el béisbol de este circuito. Previamente Consuegra jugó en un torneo interamericano de béisbol en Caracas, donde logró lanzar juego de cero hit cero carreras contra el equipo de Venezuela. Ese juegazo fue salvado por una atrapada espectacular del jardinero cubano Pedro Pagés en el noveno inning.

Con la amnistía, Consuegra terminó el verano de 1949 jugando para los Havana Cubans, sucursal de los Senadores de Washington. Por determinados problemas, algunos difíciles de entender para el que suscribe, diferencias entre Consuegra y el dueño de los Senadores, Clark Griffith, el lanzador cubano no pudo debutar entonces en las Mayores. En ese invierno llegó a ganar 13 juegos para el Marianao y en 1950 volvió con los Havana Cubans, para finalmente debutar con los Senadores en las Mayores en junio de 1950.

La temporada de 1952 fue la primera de éxito para Consuegra, cuando logró record de 6-0 y 5 salvados, de los dos juegos que inició y los 28 que relevó, con 3.05 de PCL. Consuegra no se caracterizaba por ser un ponchador, pero si un pitcher que no era fácil de batear. Su consagración en las Mayores, como él mismo afirmaba, llegó cuando comenzó a lanzar con los Medias Blancas de Chicago en 1953. “Paul Richards (manager del Chicago) me hizo pitcher”, esa era su afirmación. “Antes de lanzar con los Medias Blancas, yo no era más que un tirador de bola rápida y una curva, eso era todo. Con Richards aprendí a tirar la palm ball y la sinker, por lo que mezclaba esos lanzamientos con mi recta y curva, y tenía más confianza para ganar”. En 1953 Consuegra abrió 17 juegos de los 39 que lanzó y completó 3, con 2 lechadas.

Consuegra en sus años con los Medias Blancas de Chicago

Consuegra en sus años con los Medias Blancas de Chicago

En 1954 Consuegra se convirtió en el primer pitcher cubano que lograba el liderato de ganados y perdidos en las mayores. En esa temporada logró 16 victorias y 3 derrotas (.842), salvó 4 juegos, completó 3 juegos y propinó 2 lechadas, abrió 17 juegos de los 30 que lanzó. Además fue segundo en PCL, con 2.69, solo superado por Mike García de los Indios de Cleveland. En esa temporada fue llevado al juego de las Estrellas y el manager Casey Stengel lo utilizó para relevar a Mike García. Lamentablemente Consuegra fue bateado en ese juego. Sacó out a Alvin Dark, pero luego le sonaron cuatro imparables consecutivos coronados con doblete de Jackie Robinson que le hizo explotar.

En la temporada de 1955, nuevamente con el Chicago, tuvo record de 6-5, con 7 salvados y PCL de 2.64. En 1956 los Medias Blancas le canjearon a los Orioles, y en 1957 finalizó su labor en las Mayores lanzando para los Gigantes.

Consuegra llegó a Grandes Ligas con 30 años, y fue el lanzador que más tiempo se mantuvo de todos aquellos que debutaron en 1950, entre ellos Conrado Marrero, Jiquí Moreno y Limonar Martínez. En 8 temporadas ganó 51 juegos y perdió 39, con porcentaje de .614 en 8 temporadas, salvó 28 juegos y permitió 43 jonrones en los 248 juegos que participó, esto último muy resaltado por los especialistas de la materia.

Hubo bateadores que le mencionaron como difícil de batear, uno de ellos fue Mickey Mantle, y nada de anécdotas o leyenditas a veces inventadas a propósito. Mantle lo dijo que de los tres pitchers que más difícil le resultó batear, Consuegra era uno de ellos.

Yogi Berra fue otra de sus víctimas, y mire que dominar a Berra no era cosa nada fácil, pero Consuegra se crecía cuando le lanzaba a los Yankees. Veamos la información que nos da Bob Vanderberg (2005) del Chicago Tribune sobre algunos juegos lanzados por el cubano contra los mulos:

8 de Agosto de 1953, juego en el Yankee Stadium con una asistencia de 68,529 personas. Consuegra en duelo con el zurdo Whitey Ford hasta que en el noveno Johnny Mize de emergente le disparó sencillo y empujó la única carrera del juego;10 de setiembre de 1953, nuevamente en Nueva York, el zurdo Gene Woodling disparó jonrón en el segundo inning, nuevamente el cubano perdió 1-0 y Eddie Lopat ganó el juego; 13 de junio de 1954, otra vez Woodling, en Nueva York, con 60,070 personas asistiendo al encuentro, le dispara jonrón por el jardín izquierdo, los Medias Blancas y Consuegra pierden 2-1 este juego; 22 de julio de 1954, en la octava entrada Enos Slaughter le suena línea directa al cuerpo del cubano, tiene que abandonar el juego, que concluye en el décimo por jonrón de Mickey Mantle previamente silenciado por el cubano.
En la liga profesional cubana, Consuegra fue líder en juegos lanzados (31) y juegos perdidos con 11 en la temporada de 1946-47, mientras que en 1949-50 fue líder en innings lanzados (162.1) y juegos perdidos (12). Jugó para Marianao (1946-47, 1949-53), Cienfuegos (1952-53, 1955-58). Personalmente le recuerdo lanzando para los Elefantes en la temporada de 1955-56 cuando el Cienfuegos se llevó el título de la liga profesional y luego ganó la serie del Caribe.

Su actividad concluyó lanzando en 1957 para el Vancouver de la liga de la Costa del Pacífico en 1957, cuando logró record de 7-0 y estupendo PCL de 1.99. Luego tiró en siete juegos para los Cubans en 1958 sin decisiones, y en 1961 terminó lanzando muy por debajo de su nivel para los Avispones de Charlotte de la Liga Sudatlántica.

Después de su retiro del béisbol, se estableció en Miami, trabajó en una línea aérea gracias a la ayuda proporcionada por el ex pelotero cubano, igualmente en Grandes Ligas, Francisco Campos. Luego trabajó como guardia de seguirdad, pero nunca en nada que ver con el béisbol debido a su pobre conocimiento del inglés.

Murió el 16 de noviembre de 2005 después de haber sufrido una fractura de cadera, a la edad de 85 años.

Bibliografía consultada

Bjarkman, Peter. A History of Cuban Baseball. Jefferson, North Carolina: McFarland & Co., 2007.

Costello Rory. 2011. Sandy Consuegra. SABR Baseball Biography Project. http://sabr.org/bioproj/person/b9ee98b4

González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

Menéndez Torre, Jorge. “El ‘Potrerillo”. http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=19&idTitulo=1…
Rodríguez de Aragón, Roberto. “Rogelio Martínez, el grandioso ‘Limonar.’” Libre Online, June 9, 2010 http://www.libreonline.com/home/index.php?option=com_content&view=articl…

Vanderberg Bob. 2005. A fond adios to Sandy Consuegra. 29 diciembre. http://articles.chicagotribune.com/2005-12-29/sports/0512290226_1_sox-record-yankees-perennial-champs