“Nemo patriam quia magna est amat, sed quia sua”
(Nadie ama a su patria porque ella sea grande, sino porque es suya).
Lucius Annaeus Séneca (filósofo, político y escritor romano 4 a.C.-65 d.C.)
Hace un tiempo (noviembre 2018) se habló brevemente en este blog sobre el tema de los símbolos patrios, escritor, por cierto, muy leído por muchas personas hasta el presente. En aquella oportunidad se discutió sobre el respeto que se le debe a estos símbolos.
Esta vez recobro lo dicho e incluso comienzo con la misma frase que encabezaba aquel artículo de 2018. En el texto de este también se dice: “Respetar y cuidar todo el conjunto de símbolos que identifica a un país es una manera de amar y apreciar a su propia nación.”
Si un ciudadano de un país quiere cantar el himno de la tierra que lo vio nacer, poner la bandera en el balcón o portal de su casa, viva donde viva, nadie se lo puede prohibir. Eso es parte de los derechos que poseemos todos consagrados en la declaración universal de los derechos humanos, la que debe ser respetada por todos los gobiernos si quieren aparecer como democráticos y no de palabra.
Pues bien, a un boxeador cubano se le trató de prohibir el uso de su himno y bandera nacional en una pelea que escenificó victoriosamente en Japón el pasado 25 de julio 2023. Las autoridades de Cuba se dirigieron a su embajada en Tokio a fin de evitar que sonara el himno cubano, lo asombroso fue que lograran su objetivo, algo difícil de asimilar, ya que Japón es un país democrático y favorecer a un gobierno en este empeño es sencillamente infringir una norma. El boxeador tampoco pudo hacer uso de la bandera cubana previo al combate.
El himno compuesto por el ilustre Perucho Figueredo es de todos los cubanos y no es propiedad de ningún gobierno, sea cual sea. No es el himno de Carlos Marx, ni del partido comunista, ni de un gobierno. Lo mismo se puede decir de la bandera y el escudo traídos por una persona que, aunque ejecutada por los colonialistas en 1851, de él casi no se habla en Cuba a partir de 1959 por entenderse como anexionista, hablo de Narciso López de Urriola.
El boxeador cubano de peso pluma, Robeisy Eloy Ramírez Carrazana, nacido en Cienfuegos el 20 de diciembre de 1993, le había dado al país grandes satisfacciones cuando logró dos medallas de oro consecutivas en las olimpiadas de Londres (2012), con sólo 19 años, y de Río de Janeiro (2016), además de los títulos en los Juegos Panamericanos de 2011 y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2014. Mucho mérito y orgullo de siempre de la tierra que lo vio nacer, a diferencia de otros que, viven como el mismo Pánfilo, del cuento y la incoherencia.
Llegado un momento de su carrera, decidió pasar al profesionalismo, sabía que podía hacerlo y beneficiarse boxeando, o sea haciendo algo útil. José Martí decía con razón que la felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes. Robeisy hizo uso de esa independencia, la misma que está consagrada en la carta de los derechos humanos, por lo que no es ni debe ser objeto de repudio o sanción.
El cienfueguero, también conocido como el Tren, aprovechó un viaje a México para quedarse y dar el salto al boxeo rentado, no tenía otra alternativa. Debutó con una derrota, su única hasta ahora como profesional, por decisión dividida de los jueces frente al chicano Adan Gonzales el 10 de agosto de 2019 en Filadelfia. A partir de ahí Robeisy volvió por la senda victoriosa al ganar sus siguientes 13 combates, 8 de ellos por KO o KO técnico.
Las victorias contundentes del púgil cubano le llevaron a que el 18 de junio de 2022, en pelea en el Madison Square Garden de Nueva York, se coronara campeón en la división pluma de la Federación Internacional de Boxeo (IBF) y de la WBO (Organización Mundial de Boxeo) al derrotar al norteamericano Abraham Nova por KO. Defendió exitosamente el título de la WBO frente a Isaac Dogboe el 1 de abril de 2023, a quien derrotó por decisión unánime de los jueces, y nuevamente el 25 de julio 2023 frente al nipón Satoshi Shimizu, a quién derrotó por KO técnico.
Después de esa pelea, Robeisy y su entrenador cantaron alegremente el himno nacional cubano y la bandera cubana estuvo presente en el festejo en el camerino. A fin de cuentas, Robeisy no salió silenciado, ganó y festejó a la grande. Supongo que, a su regreso en su país de acogida, los cubanos allí le tributen una buena ovación y canten de conjunto el himno que nos pertenece a todos los cubanos.
Por nuestra parte, Robeisy, muchas felicidades, te deseamos salud para que puedas continuar por la senda de las victorias, las que son también propiedad y orgullo del pueblo cubano.
Antes de concluir, Robeisy es boxeador de talento nato, logró con muchas dificultades económicas llegar a la cima en el boxeo amateur. Existe una entrevista, la cual invito a que vean y conozcan de las vicisitudes del gran campeón: https://youtu.be/e46TPZmb3R8
Fuentes consultadas
Anon. 2023. Robeisy Ramírez. Wikipedia.com, 2 julio. https://es.wikipedia.org/wiki/Robeisy_Ram%C3%ADrez
Boxrec.com. Robeisy Ramírez. https://boxrec.com/en/box-pro/850274
Labrada R. 2018. El respeto a los símbolos patrios. Deportescineyotros.com, 11 nov. https://deportescineyotros.com/2018/11/11/el-respeto-a-los-simbolos-patrios/
27 julio 2023
Esteban Romero

