Cuando visité Irán en el pasado

Besa la mano que no puedes cortar.”
Viejo proverbio persa

No será este artículo una descripción de recorrido turístico en Irán, ya que cuando visité a este país lo hice en funciones de la FAO para conducir un taller nacional con participación regional en materia de manejo de malezas en la agricultura. Me limitaré a dar mis impresiones, todas con el debido respeto a los ciudadanos de ese país y al final mi parecer de la guerra que este sufre.

Irán era un país pacífico en el momento que lo visité, Eso fue hace ya más de dos décadas y medio. Inicialmente no estaba previsto que asistiera a ese taller, pero la oficinal regional con sede en El Cairo insistió en que debía participar y compartir algo de mis experiencias técnicas. Había que sacar visa, algo nada fácil. La solicité y al siguiente día vino un funcionario de la representación de ese país en la FAO, Roma, para preguntarme a qué iba y si ciertamente era cubano. Me extrañó todo, pero con responder tenía. Él me aseguró que podían recoger la visa en la tarde de ese día, lo cual fue tal y como prometió.

Para viajar a Irán había que ir con escala en Estambul, ciudad que entonces no tenía aún el actual y enorme aeropuerto. Aburrido estar sentado en una pequeña sala y esperando horas para tomar el vuelo. Cuando aquello no había internet donde quiera, así que era menester leer algo de lo que trataría en el taller.

Al llegar a Teherán me lució todo muy normal, no recuerdo me hayan registrado mi maletín, aunque si verificaron cuidadosamente mi Laissez-Passer (pasaporte UN). El tiempo era cálido y soleado, mes de junio. Me estaban esperando y me llevaron a una casa de visita, nada de hotel. Allí coincidiría con el resto de los participantes extranjeros, a los que conocía de otras misiones. En esa enorme casa estaba todo garantizado, desayuno, almuerzo, comida y un cuarto, en mi caso, individual. De esos participantes, solo yo estaba obligado a pagar al final por el servicio. El resto de los participantes venía cubierto con fondos de la oficina regional.

El ambiente era tranquilo como ya mencioné, había un profesional que se encargó de llevarnos a varios sitios en la ciudad antes de iniciarse el taller. Mi mayor interés era ver el Palacio Njavaran, residencia del último Sha de Irán, Mohammad Reza Pahlavi, lugar que es actualmente museo. El sha vivía con todo lujo en ese lugar. También visitamos el Gran Bazar de Teherán, ubicado céntricamente en la ciudad. Me llamó la atención la diversidad de alfombras en venta, así como telas, pero más aún lo fueron las copas con cristalería tallada y grabada. Los precios de estas últimas no eran altos y decidí comprar algunas que están en vitrina en nuestra casa. No recuerdo haber visto más en esa ocasión. Nos llevaron a almorzar y nos invitaron a tomar cerveza, pero no se engañen, eran sin alcohol.  

Irán es un país muy religioso, practican el islam chiita o chiismo. La mayoría de los países árabes en la región, excepto buena parte de Iraq, son islámicos sunnitas. Irán es islámico con escritura árabe, pero no es país árabe, algo que muchas personas suelen confundir. En el taller, muy parecido a otros países islámicos, inician las actividades leyendo versos religiosos. Ni idea de lo que decían, tampoco si era parte del Corán. No pregunté, oí todo calladamente como si estuviera en la Luna. El taller se desarrolló posteriormente en inglés.

Las conversaciones con los hombres transcurrían con fluidez, pero con las damas era otra cosa. Dos estudiantes de agronomía quisieron hablar conmigo en el receso. Vino una persona y me preguntó por mi disponibilidad. Me llevó a un pasillo, allí aguardaban dos jóvenes, las que se mantuvieron a una distancia de 2-3 metros de mi persona, de por medio estaba el profesor (¿?) que me vino a buscar. Nada de apretar manos, todo en la distancia. Me preguntaron cuestiones técnicas y les respondí. Todo fue muy breve, se acabó el diálogo, chao, chao. En el curso del taller ellas si podían levantarse y preguntar libremente.

Me habían advertido antes de ir a Irán que no llevara libros que no fueran de carácter técnico y tampoco nada religioso. Cumplí con las orientaciones, pero en los ratos de ocio, todo se volvió aburrido. La televisión no tenía canal extranjero y buena parte del tiempo se mantenía con música religiosa. Un consultor cubano que había estado antes y muchos más días que yo, me lo había dicho: “cuando lleves 3-4 días, te comenzará una desesperación enorme, no sabes nada del mundo, y la música igual y permanente te atormentará el cerebro”. No se equivocaba, por lo que había que buscar conversar.

La persona que nos atendía amablemente nos llevaba a lugares públicos por la tarde, pero hubo un momento que siempre recordaré. Estábamos en un parque, había una pareja, al poco rato se apareció una persona no uniformada, presentó sus credenciales, y pidió la identificación de la mujer y el hombre. El resultado final, fueron detenidos ¿Por qué? Ninguna pareja no casada puede andar libremente. De no estar casados pueden ser arrestados, enjuiciados y condenados. Toda esta explicación me la dio el profe que nos acompañaba, el que observó como mirábamos aquel hecho. ¿Y cómo novian? Visitas permitidas a casa de la dama y no a la vista del público.

El profe también me explicó que existían lugares clandestinos, donde damas con el pelo suelto, danzaban. En esos se podía beber vino, pero todo clandestino. A cualquier curioso le puede costar años de cárcel, sea nativo o extranjero, si lo agarran en esa rumba.

En Irán existe la Sharia (ley islámica) y constituye la base fundamental de su sistema legal desde la Revolución de 1979. A diferencia de otros países musulmanes donde solo rige en asuntos familiares, en Irán la Sharia se integra en el derecho civil, penal y comercial. La Sharia rige el matrimonio, el divorcio, la herencia y la custodia de los hijos. Por ejemplo, en materia de herencia, las mujeres suelen recibir la mitad que los hombres. Incluye la obligatoriedad del hijab (velo) para las mujeres en espacios públicos y normas de segregación de género en ciertos ámbitos. Rige el sistema de castigos tradicionales como la «ley del talión» (Qisas) para homicidios, donde los familiares de la víctima pueden decidir sobre la vida del culpable. También contempla penas corporales para delitos como el consumo de alcohol o el adulterio.

Mi misión terminó en Teherán. Una excursión al interior de Irán fue organizada en el marco del taller, pero yo no asistí por tener otros compromisos laborales en FAO. A la hora del pago, ellos me solicitaron que con ese dinero les comprara unos libros técnicos, a los cuales ellos no tenían forma de adquirir. Conozco esa situación, la sufrí en Cuba, pero siempre nos las arreglábamos para conseguir la literatura técnica que no estaba a nuestro alcance. Así que tomé la lista, toda relacionada con mi especialidad, y a mi regreso a Roma, adquirí los libros y se los envié por valija diplomática directamente a Teherán. A los pocos días recibía una nota de agradecimiento.  

En todo momento fueron respetuosos conmigo, excepto a la salida en el aeropuerto, donde un oficial me revisó el Laissez-Passer en una forma ligeramente descompuesta. Me devolvió el documento y chao, como si no te hubiera conocido.

Sé que existe oposición interna en Irán y es asunto que debe ser resuelto entre los mismos iraníes. Las mujeres han protestado por la forma en que son tratadas, mientras que la sociedad civil, supongo, busca y practica formas para hacer una oposición efectiva. No obstante, esta guerra iniciada por el binomio de Israel- EE. UU. en nada beneficia a esa oposición, por el contrario, tiende a recrudecer la opresión o lo opuesto, el pueblo no acepta injerencia en sus asuntos internos. Sea como sea, esta guerra es injusta e ilegal, la que viola flagrantemente el derecho internacional y provoca muertes de inocentes, como fue el caso del ataque criminal a una escuela en Irán con la muerte de más de un centenar de niñas. Tales liberadores, carentes de ética y capaces de amenazar con arrasar a toda una nación, no son los que necesita Irán. No son liberadores, son carniceros inmundos, los que inician guerra por ambición y conveniencias personales. Ningún pueblo, incluido el iraní, merece un ataque desmedido y sin aviso de estos halcones.

Hago votos por un futuro mejor para todo el pueblo iraní y el final de esta guerra inútil. La resiliencia de la nación de Irán puede ser un duro golpe para aquellos que no saben aritmética, aquellos que no saben contar.  

Ricardo Labrada
16 abril 2026

Los pelotazos en el béisbol: las sanciones deben ser severas

Lánzame afuera y te batearé para ,400,
lánzame adentro y no encontrarás la bola.”
Roberto Clemente

A inicios del mes de abril de 2026 hubo juego entre los Bravos de Atlanta y los Angelinos, en el que el lanzador abridor fue el dominicano Reinaldo López por los Bravos, el que fue castigado con jonrón en la misma primera entrada por el cubano Jorge Soler. Más tarde, en su siguiente vez al bate, Soler fue golpeado por lanzamiento, y en la tercera comparecencia al plato del cubano, López hizo un lanzamiento alocado por encima de la cabeza de Soler, lo que provocó una tangana y se lanzaron algunos golpes al aíre, ninguno hizo diana, por cierto. Ese incidente me recordó otros que he presenciado, donde veía claramente la intención del lanzador, y es lo que me ha motivado a opinar sobre este asunto, el cual, entiendo, requiere de más atención y regulación por la parte de la MLB.

El pelotazo llamado hit by pitch (HBP) en inglés y erróneamente llamado dead ball (bola muerta) en buena parte del área hispana es algo tan viejo como el mismo deporte en sí.

La regla de conceder una base al pelotero golpeado entró en experimentación entre 1885 y 1887 en la Liga Nacional, la que se oficializó en 1887. Hasta ese entonces, los lanzadores abusaban del pelotazo para quitarse de arriba a cualquier bateador peligroso en turno, pero no había sanción. Con sus modificaciones, la regla se ha mantenido hasta hoy día. En 1897 se estableció que si el bateador hacía swing sobre el lanzamiento que lo golpeara, sería considerado strike y no se le concedía la base.

El uso de la bola pegada es un procedimiento habitual de los lanzadores con control, el que busca separar algo del plato al bateador, sobre todo si este es peligroso ofensivamente. Es como para causar miedo a ser golpeado. Eso es algo aceptado en la pelota por lanzadores y bateadores, pero una cosa es pegar la bola y otra cosa es golpear. Esto último puede ser por descontrol del lanzador y sin ninguna intención de castigar al bateador rival. Cuando un pitcher viene wild y es rápido en sus lanzamientos, eso provoca temor, y hasta los mismos directores salen a protestar, pues no quieren ver a ninguno de sus peloteros lesionados por un pelotazo.  

Lo otro es el pelotazo intencional o como represalia, algo que varios estelares he visto a hacer y que no es del gusto del que suscribe. He visto en la pelota cubana a lanzadores estelares usar el pelotazo como método de represalia. Voy a recordar a dos de ellos, el primero fue Julio Rojo, el hijo del famoso receptor del mismo nombre, lanzador en la VII serie nacional del equipo Habana, el que estaba en una temporada impecable, la mejor de su carrera, pero que un buen día, en juego contra los Mineros se tropezó con el bateador Otto Guerra, un pelotero más, pero que pudo enganchar un lanzamiento de Rojo y poner la pelota del otro lado de la cerca del jardín izquierdo. Vino Guerra de nuevo a batear dos innings después, lanzamiento por la cabeza, Guerra la vio venir y aterrizó de inmediato en el plato. Por suerte, no hubo pelotazo y suerte para Rojo, pues le habría costado una suspensión larga y tendida. No hubo tangana, por cierto, los ánimos estaban tranquilos.

Otro día fue en juego de los Industriales dirigidos por Andrés Ayón y el Santiago de Cuba en el Estadio Latinoamericano de la Habana. Lanzaba el estelar Braudilio Vinent, hombre que no le gustaba nada que le conectaran jonrón o que un bateador le diera con consistencia repetidamente. La segunda base de los Industriales ese día la jugaba el ya fallecido Carlos Kindelán, el que le aguó el juego a Vinent al batearle a sus anchas en un partido extremadamente reñido. A la altura de la séptima entrada, con hombres en base, Kindelán vino al bate y Vinent le tiró un lanzamiento que poco faltó para que le arrancara la cabeza. Kindelán se protegió y la pelota le rozó. Acto seguido, Andrés Ayón, un hombre con experiencia como lanzador profesional, salió a discutir con el árbitro y exigir la expulsión de Vinent, algo que no se aceptó, por lo que Ayón se movió en dirección al montículo y le dijo algunas palabrotas a Vinent, lo que provocó discusión y manoteos. La tangana no llegó a prosperar al nivel de golpes, pero si duró algo en el terreno. Vinent no fue expulsado y a Ayón se le hizo una advertencia. Industriales ganó el desafío y Vinent luego declaraba que nunca había tenido intención de golpear a Kindelán, allá quien se lo haya creído.

A otro estelar que vi golpear intencionadamente fue al premier Conrado Marrero. Recuerdo que, en 1956, Marrero estaba ya en sus últimas e integró el conjunto de los Cubans en la Liga Internacional (AAA). Lo usaban como relevista. En juego contra los Bisontes de Buffalo en la Habana lo trajeron en las postrimerías para lanzarle al antesalista Lou Ortiz con hombres en base, pero con la primera desocupada. Marrero entró y en el acto le sonó pelotazo en la espalda al peligroso Ortiz. Los comentaristas dijeron que Marrero desde que se hizo cargo del montículo no tenía ninguna intención de tratar de dominar a Ortiz, le daba el pelotazo, llenaba las bases y a buscar el out o el doble play por donde fuera factible. Me pregunto todavía, ¿No era mejor tirarle cuatro malas y evitar el pelotazo?

Un pelotazo tiene serias implicaciones en la salud del pelotero que lo recibe. El 16 de agosto de 1920, Ray Chapman, el torpedero de los Indios de Cleveland, recibió pelotazo del abridor Carl Mays de los Americanos de Nueva York. Mays gustaba de lanzar submarino y en uno de estos lanzamientos, la bola fue a parar directamente a la cabeza de Chapman. En aquella época no se usaba casco protector. El golpeado comenzó a sangrar por el oído izquierdo y no se podía sostener en pie. Sus compañeros lo cargaron, Chapman solo logró decir que Mays no se preocupara, ya que él estaba bien, algo muy lejos de la realidad. Había sufrido fractura de cráneo, le operaron infructuosamente, ya que poco después falleció. Mays cayó en depresión con este hecho.

Ha habido otros pelotazos, pero sin llegar a la muerte como le sucedió a Chapman, aunque no han faltado lanzamientos supersónicos golpeando a algún que otro bateador. Por suerte, en la actualidad existe el casco protector y los bateadores usan otros implementos para proteger partes susceptibles de su cuerpo.

El pelotazo intencional no tiene justificación. No quieres enfrentarte a ese bateador, pues tírale cuatro pelotas malas. Te bateó un jonrón o un extrabase, no tomes represalias, ya que estas pueden costar caras para todos los implicados.

Existen regulaciones para los pelotazos intencionales, una de ellas queda a consideración del árbitro el que puede expulsar al lanzador o al director del equipo llegado el caso. Debería ser ley si, por ejemplo, le batean jonrón al lanzador y, a la siguiente vez al bate el que jonroneó es objeto de pelotazo, y que automáticamente sea expulsado y se le aplique alguna multa que afecte su bolsillo. Esto último está previsto, pero queda al criterio de la comisión que evalúe el caso.

Las regulaciones deben ser estrictas y severas. La intervención, en este caso, obligatoria del árbitro con una regla ya establecida, evitará tanganas, las que solo afean el espectáculo. El béisbol no es ni lucha ni boxeo.

El pelotazo no intencional es parte del juego y ningún bateador debe molestarse si le arriman o le golpean con la pelota debido a descontrol del lanzador. No obstante, un lanzador descontrolado se vuelve un peligro para la salud de los bateadores rivales. Tampoco esto se debe dejar al criterio del árbitro, tres pelotazos por un mismo lanzador en una entrada, por regla, deben ser más que suficiente para su expulsión automática.   

Esteban Romero
14 abril 2026

Viajando por España: Valladolid

Villa por villa, Valladolid en Castilla

Tenía pendiente relatar sobre nuestra breve visita, en 2025, a Valladolid, ciudad del noroeste español, capital de la provincia de Valladolid y sede de las Cortes y el Gobierno autonómico de Castilla y León., cuya población sobrepasa ligeramente los 300 mil habitantes. La visita a Valladolid fue después de visitar León, del cual ya se relató con anterioridad. Históricamente se afirma que población estable tuvo con la repoblación de la cuenca del Duero, cuando Alfonso VI entregó a su valido Pedro Ansúrez su señorío, en 1072. Gozó de privilegios, ferias y Fuero Real desde entonces. Según Wikipedia.org, también llegó a poseer universidad, una catedral desde 1595 y Casa de la Moneda. Carlos I la hizo capital política y entre 1601 y 1608 capital del imperio español hasta que Madrid la sustituyó en esa función. La ciudad es atravesada por el río Pisuerga, afluente del Duero, el que nace en La Pernia, municipio dentro de la provincia de Valladolid.

A Valladolid llegamos con primera parada en Plaza España, donde encontramos parqueo soterrado. Allí sobresale la iglesia de Nuestra Señora Reina de la Paz que pertenece a la Orden de los Capuchinos. Inicialmente, en 1530, fue la Casa de Arrepentidas de Santa María Magdalena, administrada por los dominicos de San Pablo. En la Plaza España pudimos apreciar una gran fuente central, rodeada de jardines y bancos.  zonas ajardinadas y bancos, constituyendo un punto de encuentro céntrico. Esta fuente es un elemento característico del diseño urbano de la plaza, ofreciendo un espacio de descanso y refresco en el corazón de la ciudad.

No muy lejos encontramos la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, conocida como «la inconclusa», templo diseñado por Juan de Herrera en el siglo XVI por orden de Felipe II. La universidad estaba por esos lares, este centro (UVA) es una institución pública, fundada en 1241, por lo que viene a ser la tercera universidad más antigua de España. Antes están el Studium Generale de Palencia y la Universidad de Salamanca. No muy alejado está el palacio de Santa Cruz, primera obra renacentista en España, donde ahora radica el rectorado de la Universidad y el Museo de Arte Africano. En el pasado fue Colegio Mayor desde 1479.  

Caminando un poco uno llega al Teatro Calderón de la Barca, el principal de la ciudad, el cual lleva el nombre del ilustre poeta y dramaturgo. Fue inaugurado en 1864 y en el mismo tiene lugar anualmente la Semana Internacional de Cine de Valladolid. Frente al teatro está la iglesia penitencial de Nuestra Señora de las Angustias, una de las cofradías más antiguas de esta urbe.

Posteriormente vimos fundamentalmente en el centro de la ciudad, llena de iglesias por todos lados. La iglesia de Santa María de la Antigua, cuyos vestigios datan del siglo XII, la que cuenta con torre, pórtico románico en su lado norte, la que fue ampliada en el siglo XIV en estilo gótico y neogótico. El campanario de esta iglesia es el más alto de toda la península ibérica.   

Al llegar a la Plaza San Pablo encontramos varios edificios históricos, como la iglesia conventual de San Pablo, construida entre 1445 y 1616, perteneciente a la orden de los dominicos, es uno de los edificios, más representativos de Valladolid, el que se encuentra en la plaza de San Pablo, en cuyos alrededores aparecen también los sitios reales, el palacio Real y el palacio de Pimentel. A su vez, la iglesia de referencia está adosada al colegio de San Gregorio y próxima a sedes del Museo Nacional de Escultura.

El Palacio Real fue la residencia oficial de los reyes de España cuando la ciudad fue sede de la Corte (1601-1606), y como ya se indicó, se ubica en la Plaza de San Pablo. En este Palacio vivieron los reyes Carlos I, Felipe II y Felipe III, e igualmente nació el rey Felipe IV. El Palacio fue ocupado por Napoleón durante la guerra de independencia.  

El Palacio de Pimentel es considerado joya renacentista del siglo XV y actual sede de la Diputación Provincial. En este nació Felipe II en 1527.

En la misma Plaza San Pablo está el IES José Zorrilla de Valladolid, el más antiguo instituto de la ciudad, construido en 1857, inaugurado como tal en 1907, donde se imparte Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato (Artes, Ciencias y Tecnología, Humanidades y Ciencias Sociales) y Formación Profesional.

Integrado al Museo Nacional de Escultura está el palacio del Marqués de Villena, construido a mediados del siglo XVI y ubicado en la calle Cadenas de San Gregorio. Justo frente a este palacio está el Colegio de San Gregorio, sede principal del Museo Nacional de Escultura, el que posee biblioteca y sala de conferencias.

La plaza Mayor de Valladolid, construida a principios siglo XX, viene a ser el centro de la ciudad. A poca distancia están la iglesia de San Benito el Real, la hospedería del mismo nombre y la iglesia de Santa María La Antigua, de la cual ya se habló. La plaza es presidida por el monumento al repoblador de la ciudad, el conde Ansúrez y el Ayuntamiento de Valladolid (1908), Edificio de la Casa Consistorial.

Justo detrás del Ayuntamiento se halla la Plaza de la Rinconada, aledaña al Mercado del Val y la zona de San Benito, donde radica laantigua iglesia de San Benito el Real, de la orden benedictina, edificada a finales del siglo XV en estilo gótico.

En ese entorno también se encuentra la iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, templo moderno, cuya construcción se inició en 1651, vinculado a la Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno, e inaugurado el 3 de abril de 1676.

Otro templo visto fue el de la iglesia de San Miguel y San Julián de la antigua Casa Profesa de la Compañía de Jesús, construida en el siglo XVI y destinada a parroquial en 1767 por orden de Carlos III de España.  

Más adelante vimos el Palacio de los marqueses de Valverde, construcción del último cuarto del siglo XVI, con modificaciones en el siglo XVIII. En la portada del palacio se encuentran los escudos de los marqueses de Valverde. Seguido del callejón de San Francisco con solo treinta metros, el que hace homenaje al antiguo Convento de San Francisco, ya desaparecido, y al militar y héroe irlandés, Red Hugh O’Donnell, fallecido en Simancas en 1602. Luego la calle de la Constitución, céntrica, peatonal y comercial, ubicada en el mismo centro del núcleo de la ciudad.

En Valladolid no puede faltar un monumento a Don Miguel de Cervantes, ya que el famoso escritor vivió en esta ciudad mientras la Corte residía allí. Cervantes es considerado vecino de honor de esta capital. También pasamos por una plaza llamada Madrid, la que nos lució moderna.

Ricardo Labrada
2 abril 2026

La civilización persa

Sea que los hombres mienten o dicen la
verdad, todo es con un mismo objetivo.”
Darío el Grande

La civilización persa se refiere inicialmente al Imperio Aqueménida, el cual fue expansivo, el más grande del mundo antiguo y fundado por Ciro el Grande en el 550 a.C. Su territorio abarcaba desde Grecia hasta el río Indo. Se caracterizó por su organización, administración centralizada pero tolerante, infraestructura, y por su papel como rival de la antigua Grecia. 

Los persas eran un pueblo iranio indoeuropeo que se asentó en la meseta iraní. Originalmente eran nómadas, dedicados a la agricultura y al pastoreo. Sus comunidades eran clanes, los que vivían bajo el dominio del Imperio Medo, fundado en el siglo VII a.C., cuyo pueblo indoiranio habitaba la llamada región de Media, situada al oeste y sur del mar Caspio. Medos y persas compartían cultura, lengua y religión. Su población había migrado del norte de Irán a finales del segundo milenio a.C. Su organización comunitaria era en clanes como los persas, se destacaban por ser ganadores, agricultores y hasta realizaban obras metalúrgicas, sobre todo con el oro.

La religión de los medos era monoteísta, la del profeta persa Zaratustra o Zoroastro, basada en la adoración del dios supremo Ahura Mazda (Señor Sabio). Los medos lograron dominar a los persas y a toda la región desde el siglo VII a.C., cuyo territorio abarcaba parte de Irán y Anatolia, con capital en Ecbtana.

Entre las costumbres del imperio persa estaba la práctica de la poligamia. Los hombres de alta sociedad podían tener varias esposas y concubinas. El objetivo era tener una enorme descendencia como señal de prosperidad y poder. Los zoroastristas, la mayor parte de la población, los que adoraban a Ahura Mazda, y los judíos en el territorio practicaban la circuncisión. Estos últimos vivían en libertad al escapar del territorio babilónico. Todas estas creencias desaparecieron al estar prohibidas una vez los musulmanes conquistaron al imperio en la época sasánida en el siglo VII.

En el Imperio aqueménida se hablaban varias lenguas, siendo el persa antiguo la lengua oficial de la corte y la administración. Además, el arameo funcionaba como una lengua franca o de comunicación entre las distintas satrapías. Otros idiomas hablados y escritos en el imperio fueron el elamita, el acadio (principalmente el dialecto babilónico) y, en algunos casos, el griego. Históricamente, los persas usaron sistemas de escritura como el cuneiforme o el Pahlavi. Con la conquista de los árabes, adoptaron el alfabeto de los nuevos ocupantes, pero en una versión modificada del alfabeto que incluye cuatro letras adicionales para sonidos específicos del persa: پ (pe), چ (che), گ (gaf) y ژ (zhe). En conclusiones, el alfabeto árabe es usado actualmente para el persa (farsi) y el dari.

Este Imperio utilizaba un sistema monetario bimetálico basado en el darico de oro, moneda estándar introducida por Darío I, la que tenía un peso de alrededor de 8.4 gramos y una pureza de oro del 98-99%. También se usaba el siclo de plata, moneda que funcionaba en paralelo con el dárico. Un siclo equivalía a 20 dáricos en valor, aunque la relación exacta podía variar. Como se ve, el sistema utilizaba tanto el oro como la plata para sus monedas, lo que proporcionaba estabilidad y flexibilidad a la economía. Su uso era para pagar impuestos y salarios, así como financiar el comercio y la construcción de obras públicas.

Cronológicamente el naciente Imperio fue gobernado por Ciro I, rey de Anshan que se dedicó a consolidar el poder de los persas el Grande, también llamado Ciro I, le siguió Cambises I (Kambujiya, nombre antiguo persa). Ciro II o Ciro el Grande logró derrotar a Astiages, el último rey medo, y unificó a los medos y los persas, estableciendo su dominio en la meseta central de Irán y más allá en el 550 a.C. Posteriormente los persas, con Ciro el Grande como emperador, conquistaron Lidia (actual Turquía occidental) y Babilonia, y extendieron su imperio a su alcance desde el Mediterráneo hasta la cordillera del Hindu Kush en la India. El Imperio Aqueménida fue uno de los más grandes y poderosos de la historia, su territorio llegó a comprender unos 20 países, entre ellos los de Irán, Irak, Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Turkmenistán, Uzbekistán, Afganistán, Pakistán, Grecia, Turquía, Siria, Líbano, Israel, Palestina, Jordania y Egipto. Ciro el Grande murió el 4 de diciembre del 530 a. C., a orillas del río Sir Daria y enterrado en Pasargada. 

A Ciro el Grande le siguió Cambises II hasta el 552 a.C., luego Dario I (522-486 a.C.), cuyo reinado de 36 años resultó ser el punto álgido del imperio, al expandirse las fronteras, y realizarse grandes construcciones, entre ellos la capital ceremonial de Persépolis, actualmente sitio arqueológico (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) en Irán, a unos 70 km de Marvdasht e igual distancia al noreste de la ciudad de Shiraz. También durante el mandato de Dario I se formaron alianzas con los fenicios a fin de apoderarse de Grecia en la segunda guerra Médica, en la que los fenicios proporcionaron sus barcos. Así y todo, persas y fenicios fueron derrotados en la batalla de Salamina en 480 a.C., lo que obligó a los persas a retirarse de Grecia.

El sucesor fue Dario II (423-404 a.C.), quien aportó apoyo financiero a Esparta en la guerra de Decelia o Jonia (413 a.C.) en contra de Atenas. El último emperador aqueménida fue Dario III, el que gobernó en el período de 404-330 a.C., cuando fuera derrotado por Alejandro Magno en las batallas decisivas como la de Gaugamela. Las fuerzas persas tenían superioridad numérica sobre las griegas, así y todo, Alejandro Magno supo manejar las batallas, al extremo que los persas perdieron la mitad de sus tropas, las que poseían medio millón de soldados.

Se sabe que Alejandro Magno trató con cortesía a la familia real de Darío III, pidió la mano de su hija Barsine. El objetivo era dar una imagen de reconciliación entre vencedores y vencidos.

Fue así como el Imperio Aqueménida desapareció y su territorio estuvo bajo el dominio helenístico durante dos siglos. El Imperio Seléucida vio su nacimiento en Persia poco después de la muerte de Alejandro Magno (alrededor 312 a.C.). Su fundador fue Seleuco I Nicátor, uno de los generales de confianza de Alejandro. El área ocupada abarcaba Tracia y Anatolia en el oeste, a través de Siria y Mesopotamia, hasta la frontera con la India en el este. Sus principales ciudades fueron Antioquía en Siria y Seleucia en Mesopotamia, nuevas urbes parte de la helenización iniciada por Alejandro Magno. El imperio fue desvaneciéndose con el tiempo, algo que aprovecharon los romanos para ir ocupando gran parte del territorio del imperio hasta que Pompeyo los venció finalmente en el 64 a.C.

No todo lo aqueménida desapareció, el Imperio Parto tiene su origen en 247 a.C. cuando la dinastía arsácida, que surgió tras la retirada del Imperio Seléucida (herederos de Alejandro Magno) de la región. Este imperio llegó a dominar la meseta iraní, Mesopotamia y partes de Asia Central y Armenia durante casi cinco siglos. Realmente fue un rival por excelencia de la expansión romana en la región. Su debilitamiento fue debido a conflictos internos hasta que en 224 d.C. hubo una rebelión encabezada por el rey persa Ardashir I, el que derrotó al último rey parto, Artabán V, dando paso al Imperio Sasánida, que unificó Irán bajo una nueva dinastía.

El Imperio persa Sasánida, así llamado por el monarca Ardashir I en honor a su abuelo Sasan,llegó a ocuparlos territorios de Irán, Irak, Azerbaiyán, Armenia, Afganistán y partes de Turquía y Siria, además de partes de Pakistán, el Cáucaso, Asia Central y Arabia. Este imperio se caracterizó por una estructura de gobierno más centralizada y una sociedad más estratificada. La sociedad ideal se basaba en una monarquía fuerte y organizada en cuatro clases: sacerdotes, guerreros, escribas y campesinos. La cultura y la filosofía griegas tuvieron una gran influencia en este nuevo dominio. Los sasánidas valoraban mucho la cultura de otros imperios y naciones.

Este imperio duró hasta el 651 d. C., la segunda dinastía imperial persa más longeva, después de los arsácidas o Imperio parto. Entre 633 y 654 se desarrolló la invasión árabe en el territorio del Imperio sasánida, lo que fue parte de las primeras conquistas musulmanas iniciadas por Mahoma en 622 d.C. La creencia zoroástrica prevalente en Persia, de hecho, religión oficial de la región desde la época del Imperio aqueménida, dio lugar a la persecución de los zoroastrianos por parte de los invasores musulmanes, lo que provocó que muchos de esos creyentes huyeran a otros territorios, entre ellos la India. Lo que los romanos no pudieron lograr, doblegar al Imperio Sasánida fue alcanzado por los musulmanes, lo que puso punto final a la civilización persa y su imperio.

La civilización persa aportó mucho conocimiento en el mundo de las ciencias. Algunos grandes científicos de la civilización persa fueron Muhammad ibn Musa al-Khwarizmi (780-850), considerado el padre del álgebra, y Avicena (Ibn Sina, 980-1037)), un influyente filósofo y médico. Sobre estos científicos, el lector encontrará artículos detallados sobre la obra de estos. Otros destacados científicos persas incluyen a Abu Rayhan al-Biruni (973-1050), polímata que contribuyó en varias disciplinas como a la astronomía, las matemáticas, la geografía y otras ciencias; y Al-Razi (841-926), un renombrado médico y químico que descubrió el ácido sulfúrico, el etanol y el alambique. También se destacó Ŷabir ibn Hayyan (721-806), científico dedicado a la alquimia, astronomía, arquitectura, metalurgia y medicina. 

Fuentes

Anon. 2015. Achaemenian Dynasty. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite, Chicago.

Conquista musulmana de Persia – Wikipedia, la enciclopedia libre.

Ricardo Labrada
21 marzo 2026