Terris McDuffie, laborioso lanzador en las Ligas Negro y en las justas invernales del Caribe

Lanzar es el arte de infundir miedo.”
Sandy Koufax

McDuffie

Unos escriben Terris, otros Terry, parece ser la primera versión la más apropiada por su frecuencia en la literatura beisbolera existente. Se trata de un pelotero afro-estadounidense, nacido como Terris Chester McDuffie, el 22 de mayo de 1910 en Mobile, Alabama. Ya podemos imaginarnos por el lugar y fecha en qué condiciones nació y creció. No obstante, pudo desarrollar todo un físico apropiado para los deportes, llegó a medir 185 cm. y de siempre sintió deseos de jugar béisbol y de convertirse en serpentinero.

Su aprendizaje fue rápido y en su repertorio, este derecho exhibía sinker, slider, curva, recta y un cambio como para volver loco al bateador más eficiente. Aparte de esas condiciones como lanzador, era muy buen corredor en las bases y chocaba la bola con facilidad. Otra característica en el orden personal era que gustaba vestir elegante y era bien visto por el sexo opuesto.

Por razones que este autor desconoce, a Terris se le llamaba Elmer el Grande. Otros dos apodos usuales eran Speed (velocidad) y Terris el Terrible. En los países latinos donde jugó le conocían como el Elegante y también como el Payaso.

McDuffie fue incansable y jugaba prácticamente todo el año. En el verano era en las Ligas Negro o en México, mientras que en el invierno era Cuba o Puerto Rico.

Su debut en el béisbol tuvo lugar en 1930 con los Barones Negros de Birmingham, con los que jugó los jardines, promedió .297 y robó 18 bases. En la temporada siguiente su ofensiva descendió algo (.273), pero fue cuando comenzó a desarrollarse como lanzador.

En 1932 deambuló jugando para varios equipos, entre ellos 1932 los Gigantes Bacharach de Atlantic City, Estrellas Cubanas del Oeste, Los Daisies de Hilldale y los Medias Negras de Baltimore. Con las Gorras Rojas de Nueva York se asentó en 1934. Tuvo un 1936 de baja por enfermedad y en 1937 fue contratado por las Águilas de Newark, equipo con el cual logró 13 victorias con 2 derrotas en 1938, por lo que se ganó el apodo de Terris el Terrible. Entonces se rumoró que el Elegante, también coquetón, tenía alguna relación oculta con Effa Manley, co-propietaria con su esposo, Abe Manley, de las Águilas de Newark. Sea como sea, Manley no dudó en poner en venta al coquetón, del cual se hicieron los Yankees Negros de Nueva York. Con las Águilas ganó 21 juegos y perdió 8, además de completar 27 desafíos.

Los Grises de Homestead le trajeron al equipo en 1941, año en el que este equipo se coronó campeón, donde la labor de Terris fue decisiva, llegó a ganar 27 y perdió 5. Nunca dejó de ser un bateador eficiente, una característica común a todos los lanzadores de los Grises. Su regreso a las Águilas de Newark ocurrió en 1944. Se sabe que ya en aquella época Branch Rickey, el conocido ejecutivo de los Dodgers de Brooklyn, andaba dándole vueltas a varios peloteros afro, uno de ellos fue Terris, quien para su desgracia tenía 34 años. No obstante, esa versión no es de ser aceptada, Satchel Paige era mucho más viejo cuando fue contratado para lanzar con los Carmelitas de St Louis en la Liga Americana.

Entre 1942 y 1943 Terris lanzó en México, lugar donde se pagaba bien y no existía la segregación existente entonces en EE.UU. También lanzó en esa pelota en 1945 y 1946, pero realmente no le fue nada bien.  

El otro lugar de su predilección era Cuba, donde jugó para Habana (1937-38), Cienfuegos/Almendares (1940-41), Cienfuegos (1944-45), Habana (1945-47), Leones (1947-48), Almendares (1950-51), Marianao (1952-53), en total 8 temporadas, donde lanzó en 135 juegos, ganó 37, solo segundo de Raymond “Jabao” Brown entre los peloteros afro- estadounidenses de las Ligas Negro. También perdió 43, con 38 juegos completos. Su mejor temporada fue en 1944-45 con el Cienfuegos, en la que lideró en juegos completos (9) y ponches propinados (68).  En la temporada de 1947-48 en la desaparecida Federación, fue líder en juegos perdidos (12).

Existe una anécdota de un incidente ocurrido, cuando jugaba para los Tigres de Marianao en la temporada 1952-53, cuyo director fue inicialmente Adolfo Luque, conocido por su carácter, a veces violento. McDuffie, como ya se dijo era coquetón, no era muy disciplinado, por lo que resultó que un día le tocaba lanzar y él le dijo a Luque que no se sentía bien. Probablemente estuvo de juerga la noche anterior. Papá Montero no aceptó el argumento y le enseñó de refilón su pistola, McDuffie se aconsejó, le pidió la bola a Luque y lanzó lechada de 2 hits.

McDuffie lanzó en la pelota venezolana para el Magallanes en 1949-50 y 1950-51. En la primera temporada logró registro de 3-0, lanzó 29 entradas y su PCL fue de 1.86, pitcheo que ayudó al Magallanes lograr la victoria. Su performance en la II Serie del Caribe (1950) no fue nada bueno, donde perdió 2 juegos de los 5 que malogró su equipo.

En República Dominicana jugó en 1952, ya tenía 41 años, donde tuvo mejor desempeño, al extremo de merecer el MVP de la justa. Fue entonces que McDuffie hizo famoso su frase “la hit no gana juego”. Hablaba en español con sus limitaciones y afeminó al hit. A su entender, eran las carreras las que ganaban los desafíos, no así los hits. Te pueden batear uno, dos, tres hits, si no anotas, no ha pasado nada.  

Jugó para los Senadores de San Juan en Puerto Rico en la temporada de 1941-42. Luego, en 1944-45 para los Cangrejeros de Santurce, equipo en el que también militaba el receptor Roy Campanella.

Otra característica de McDuffie en los juegos de las Ligas Negro era que movía su cuerpo, el famoso boogie, cada vez que ponchaba a un adversario, algo que al público le gustaba. En una ocasión se dio el lujo de ponchar al slugger Josh Gibson y fue bailando desde el montículo hasta el home. Aunque Ud. no lo crea, eso atrae público a los parques.

Era muy trabajador y eso se revertía en un salario de hasta 6 mil dólares anuales, toda una fortuna en plena II Guerra Mundial. Un secreto era que McDuffie era casi analfabeto, pero en materia de números y dinero era todo un experto.

El final de su carrera beisbolera fue en la Liga Texas (AA), lanzando para el Dallas, con el cual logró 3-4 y PCL de 3.04. Su retiro sucedió cuando se lesionó una pierna. Su record personal entre Ligas Negro y las Menores fue de 88 victorias con 53 derrotas.

Este pelotero murió a la temprana de edad de 57 años, lo que ocurrió el 29 de abril de 1968 en Nueva York. La web seamheads.com reporta su fallecimiento en igual fecha, pero en Bonifay, Florida. En 2007 McDuffie fue exaltado al Salón de la Fama de Cuba radicado en Miami.

Fuentes

Anon. Terris McDuffie. Seamheads.com. https://www.seamheads.com/NegroLgs/player.php?playerID=mcduf01ter

Anon. Terris McDuffie. Pelotabinaria.com.ve. http://www.pelotabinaria.com.ve/beisbol/mostrar.php?ID=mcduter001

Figueredo, Jorge S. 2003. Who´s who in Cuban Baseball- 1878-1961. McFarland & Co. Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina. Pp 392.

González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

Riley, James (2002). The Biographical Encyclopedia of the Negro Baseball Leagues. Carroll & Graft. Pp 534-536.

Escrito por Esteban Romero, 14 junio de 2020

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