Curiosidades beisboleras: juego prolongado y con marcador estreñido, la multa de Cap Anson, la Copa del dictador y los tres hermanos jardineros

El béisbol es solo aburrido para las mentes aburridas.”
Bill Vaughn (escritor EE.UU., 1915-1977)

El 8 de junio de 1909 hubo un partido entre el Oakland y su vecino, el Frisco, en la Liga del Pacífico, entonces clase A. El desafío se extendió a 24 entradas y concluyó con anotación increíble de 1-0, carrera anotada por el inicialista Tom Tennant para dejar al Oakland al campo. Lo interesante de este juego es que los dos lanzadores abridores se mantuvieron todo el tiempo en el montículo. El derecho Jimmy Wiggs por los Robles y otro derecho, Cack Henley, por las focas de Frisco. Wiggs permitió 11 imparables incluido tres dobles, pero ponchó a 13 bateadores, mientras que a Henley le batearon 9 sencillos y ponchó a uno solo, ganó lanzando esponja.

¿Hay multa? Llegar tarde a un juego para un pelotero es algo no bien visto por los que dirigen el conjunto e incluso por buena parte de sus compañeros. Los Colts de Chicago (a partir de 1898 fueron los Huérfanos de Chicago), conjunto de la Liga Nacional, tenían un jardinero extraordinario, Bill Lange, pelotero de 185 cm de altura, fuerte, buen bateador derecho y un fildeador excepcional, pero era algo indisciplinado, lo que no era del gusto de su manager, Cap Anson, hombre que no se caracterizaba por ser risueño. Aunque no poseo el año exacto del siglo XIX, es de suponer que ocurrió en 1897. El Chicago tenía que enfrentarse al Washington, vaya coincidencia, le lanzaría Clark Griffith al equipo del que luego sería su dueño. Por el Washington lo hizo el derecho Win Mercer. Lange llegó tarde al parque, apenas le dio tiempo a cambiarse de ropa y salir a jugar. Anson lo esperó a que se le acercara, Lange le sonrió, pero la respuesta del manager fue: “Esto le costará 100 dólares”. Lange siguió sonriendo y le respondió con: “Perfecto, capitán”, lo que enojó más a Anson, quien le ripostó: “ahora son 200 dólares”. Aquello parecía la Tremenda Corte, Lange como Tres Patines y el Juez poniendo y subiendo multa. Lange a todo asintió. Llegó la undécima entrada, extra-inning, dominio absoluto de los lanzadores, nada de relevistas, todo con sus abridores. Chicago anotó una carrera, le tocaba el turno a los del Washington. La carrera significaría la victoria. Cayeron los dos primeros outs, vino a batear, el jardinero izquierdo Al “Kip” Selbach, el que conectó una línea de malas intenciones en el conteo de 2 y 2, batazo que caminó por el mismo centro del terreno. Lange estaba jugando cargado hacia el jardín izquierdo, por lo que salió a todo tren en busca de lo imposible, la bola se fue elevando y se iría por encima de la cerca, pero Lange no dejó de correr y en el último momento dio un salto enorme, la pelota cayó en su guante. Era tanto el impulso que llevaba en su carrera y salto que, al caer de cabeza, tumbó la cerca, el público miraba sorprendido. Lange cayó, pero jamás soltó la pelota que agarró en el último instante. El árbitro levantó la mano para decretar el out, visto que Lange no había soltado la bola. Al regreso al banco, con la victoria conseguida, el pelotero se acercó a su manager y le preguntó: “¿Hay multa?”, Anson respondió negativamente.  

Bill Lange

La Copa del dictador de la década de los 20 e inicios de los 30 en Cuba, de la cual nadie habla, vaya nombre de torneo. Le podríamos llamar Copa del Equino Presidente. El personaje en cuestión no ha sido el único dictador en el Caribe aficionado al béisbol y muy dado al culto a la personalidad. No obstante, fue un torneo corto y de calidad. Se reproduce algo de lo sucedido en octubre de 1928 con la participación única de Almendares y Habana. Los del Almendares tenían en su nómina a José María Fernández y Ramón Couto como receptores, José “Hombre Goma” Rodríguez 1B, su hermano Oscar 2B, Riggins 3B, George “Tubby” Scales SS, José Ramos LF, Bernardo Baró CF, Esteban “Mayari” Montalvo RF, Rafael Quintana, lanzadores como Oscar Estrada, Raúl Álvarez, Isidro Fabré, Andy Cooper, Luis “Ardilla” Morera. El Habana vino con Mike González (manager del equipo) y Julio Rojo como receptores, Pedro Arango 1B, Ramón “Paito” Herrera 2B, Ángel Alfonso 3B, Cheo Olivares SS, Agustín Bejerano LF, O. López CF, Charles “Chino” Smith RF, con Manuel Cueto y Cando López listos para entrar en acción. Para el juego final el Habana contó con peloteros recién llegados de las Ligas Negro, tanto cubanos como norteamericanos, entre ellos Martín Dihigo, Alejandro Oms y Jud «Jorocón» Wilson. Los lanzadores fueron Manuel “Cocaína” García, César Álvarez, Oscar Levis y Cliff Bell entre otros. Esta fue una serie a 9 juegos para ganar 5. Llegado el 19 de octubre los almendaristas empataron a 4 victorias la serie, en juego con estacazo decisivo de Isidro Fabré Fontrodona. La decisión de la serie se realizó de forma rara, o sea con el primer juego entre ambos equipos de la temporada oficial de 1928-29. Antes de ese partido final estaba decidido que Cheo Olivares, el torpedero habanista, resultase campeón de bateo con promedio de .520 (25-13). Cliff Bell y Cocaína ganaron 2 juegos cada uno con uno perdido, pero el campeón fue César Álvarez, el que logró una victoria sin derrotas. El juego decisivo se efectuó el 27 de octubre, donde el Habana le ganó al Almendares 10-2, toda una pateadura. Miguel (Mike) Ángel González, el reglano, reforzó la alineación, y puso en acción a Martín Dihigo, Alejandro Oms y a “Jorocón” Wilson. La trituradora funcionó, Cliff Bell lanzó de maravillas, dejó en 6 hits al Almendares, y así el Habana se llevó la Copa.

Cheo Olivares

Tres hermanos en los jardines. Siempre se ha hablado que en Series Nacionales los hermanos Sánchez, llegaron a patrullar los jardines de equipo de Matanzas. Eran entonces Armando LF, Fernando CF y Wilfredo RF. Sin embargo, cabe aclarar que en la pelota de la Liga nacional amateur ya se había dado ese caso en varios juegos del equipo Habana Yacht Club en las temporadas de 1927 y 1928. Los hermanos Deschapelles, Carlos LF, Jorge CF y Julio RF fueron los primeros en torneo oficial de nivel. Es cierto que en la pelota cubana también ha habido conjuntos con peloteros todos hermanos, el caso de los hermanos Torres en la zona de Sagua la Grande y los hermanos Aguiar en Cumanayagua, o sea todos ellos en torneos de carácter local, de los que en este blog ya se ha hablado.

Escrito por Esteban Romero, 20 diciembre de 2021

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