Mínimo técnico para mantener en buen estado un terreno de béisbol

Mientras más se conozca el terreno, mejor se podrá mantener. Hay que caminar y revisar el terreno cada día e identificar los problemas potenciales. El mantenimiento diario del terreno ayudará a preservar la seguridad de los atletas que jueguen en este campo.”
Anónimo, tomado de Cover Sports

Nivelación del terreno

Uno se cansa de oír a los narradores de béisbol en Cuba hablar sobre las piedrecitas que hacen que las pelotas cuando pican se desvíen inmediatamente. Tales piedrecitas no existen. Lo que hay es un pobre mantenimiento de los terrenos producto de la compactación del suelo por un lado debido a un escaso drenaje y la desnivelación por el otro, los que terminan provocando esos lances inesperados para el equipo a la defensa.

En el pasado el mantenimiento del terreno era obligatorio. En el Estadio del Cerro las labores de mantenimiento corrían a cargo del ex-bigleaguer Alfredo “Pajaro” Cabrera, quien tenía un grupo de trabajadores para estas labores. Cuando llovía y se suspendía el juego, enseguida se desplazaba una manta enorme e impermeable que cubría todo el diamante. Ahí no era cubrir a pedacito de terreno, la manta era tan grande que llegaba a tapar una parte de los jardines.

Imagínese que cada vez que llueva no haya con qué tapar el terreno, vienen problemas con carácter acumulativo. Cualquier construcción, incluido un estadio, conlleva gastos de construcción y luego de mantenimiento. Si solo se prevén los primeros y nada para los segundos, en unos cinco años el terreno no servirá de mucho.

Lo más importante en un terreno de béisbol es evitar la compactación y mantener su nivelación. La vegetación también requiere nutrientes y un manejo que haga factible el juego sobre la misma. Cuando todo esto funciona bien, se dice que el terreno tiene grado.

Comencemos con la vegetación. La yerba preferida como césped suele ser la llamada yerba fina o yerba Bermuda (Cynodon dactylon) (CYNDA), la que, en Cuba, como en todo el Caribe, crece bien. Esta planta rastrera no es que crezca mucho de forma erecta, pero lo hace y hay que recortarla. Por lo tanto, es necesario practicar su siega, la que debe evitar quitar más de un 1/3 del follaje, ya que la planta podría ser dañada. Eso conlleva programar las siegas regularmente, sobre todo en los meses que la misma crece más y debe  realizarse cuando el campo esté seco. Actualmente existen segadoras de giro cero que son las más recomendables para esta labor, aunque valen algo en el mercado, su adquisición será inversión útil.  Pueden ocurrir manchas descubiertas del césped por mortalidad de la yerba, en ese caso es necesario replantar, algo que no es difícil, basta con traer motas con raíces de la planta y trasplantarlas en los lugares deseados y aplicar riego. Durante la primera semana después del replante no se debe usar el terreno para juegos. Usualmente la adaptación de las raíces puede demorar una semana como promedio.  Se debe controlar la salud de la planta, lluvias continuas y pases de equipos o implementos con campos mojados debilitan la planta. La aplicación foliar de nutrientes es conveniente para así estimular su adecuado crecimiento y fortaleza en el campo.

Césped de CYNDA

Césped de CYNDA

Las áreas que no serán ocupadas por la yerba deben ser objeto de pases de rastrillo una vez terminado el partido, lo cual ayuda a mantener una buena nivelación del terreno. El rastrillo debe pasar a lo largo de los bordes límites con el césped existente. El montículo y el plato hay que rastrillarlo bien. La arcilla es beneficiosa para proporcionar una superficie de juego segura y consistente. Usando herramientas manuales básicas (apisonadora manual, rastrillo, pala, escoba, línea de cuerda y cinta métrica) la arcilla se esparce en la superficie de las cajas del bateador, la caja del receptor y el montículo del lanzador.

El rastrillo a mano

El rastrillo a mano

La otra cuestión es el campo mojado, el cual no deberá ser utilizado. Si lo hacen, están arruinando al campo, ya que provocará desnivelación, se crearán charcos y saltos. El campo mojado usado provoca terreno compacto y es entonces que surgen las “piedrecitas” inexistentes. No se deben usar productos para secar el campo. A más de uno se le puede ocurrir el uso de virutas o de aserrín en campo mojado, suspender el partido es lo más aconsejable. El campo mojado es igualmente un peligro para los peloteros.  Si el campo está correctamente nivelado, el agua escurrirá y se evitará la formación de charcos.

Igualmente hay períodos de sequía y se hace necesario regar, pero solo lo suficiente. El exceso de agua debilita al césped, ya que las raíces no profundizan en la búsqueda de humedad. El desarrollo del sistema radical de la planta es factor de resistencia a la misma sequía y a las plagas que puedan existir. Si se debe regar, es conveniente establecer un calendario que se siga mientras se necesite.

No menos importante, una vez terminado un juego, es recoger toda la basura que pueda haber en el terreno, desde botellas, cartuchos, vasos de papel o plástico, u otros. Debe revisarse todo el terreno incluyendo los bordes con las cercas. También se deben sacar de las gradas toda esta basura.

Son las recomendaciones mínimas para que un terreno esté en condiciones de permitir un juego decente y donde el pelotero no esté expuesto a continuos contratiempos debido a desnivelación, compactación y hasta agujeros en las áreas de juego. Cuando las hileras, por donde los peloteros deben correr, están desniveladas es muy probable que el corredor pueda pisar superficie en falso y sufra una lesión de determinada gravedad en sus extremidades, por lo que la garantía de buena salud también es responsabilidad del terreno en el que juegan y de aquellos que deban diariamente acondicionarlo.

Esperemos que las recomendaciones aquí dadas no queden en oídos sordos y que sirvan para mejorar el deplorable estado que presentan varios campos de béisbol en Cuba.

Fuentes

Anon. Field Maintenance Tips: What You Can Do to Improve the Playability, Durability of Your Little League® Field. Little League. Llu. https://www.littleleague.org/university/articles/field-maintenance-tips-what-you-can-do-to-improve-the-playability-durability-of-your-little-league-field/

Anon. Baseball Field Maintenance Checklist: Tips to Keeping Your Field Pristine. Cover Sports. https://www.coversports.com/blog/mid-season-baseball-field-maintenance-5-commonly-overlooked-practices/

 

Escrito por el Dr. Ricardo Labrada, ex-especialista técnico de agricultura, FAO, NU, Roma, y también aficionado al mundo del béisbol (25 febrero de 2020).

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