Hank Aaron, una leyenda del béisbol de todos los tiempos

Al campo los negros son supergigantes del juego,
pero una vez llega el final de sus días de juego, es
el final de todo y nosotros tenemos que volver a
sentarnos en los asientos traseros del bus.”
Hank Aaron

Henry Louis Aarron más conocido como Hammerin´ Hank o el Martillo Hank fue un hombre nacido en Mobile, Alabama, el 5 de febrero de 1934, quien sufrió de los abusos del racismo antes y después de convertirse en pelotero. Desde niño se destacó como buen pelotero, lo mismo jugaba cualquier posición del cuadro como de los jardines. Debutó como semiprofesional en el equipo de los Atléticos de Pritchett, poco después lo hizo para los Osos de Mobile, donde se le pagaba un salario de 3 dólares por juego. Su posición entonces era el campo corto. En 1952 se integró al equipo de los Payasos de Indianápolis de la Liga Este Negro, lo hizo también como torpedero. Ya entonces los cazatalentos de los Bravos de Boston y de los Gigantes de Nueva York le habían echado el ojo al joven de 18 años.

Al final los Bravos le compraron el contrato a los Payasos y pasó a jugar con los Osos de Eau Claire de la Liga Septentrional (clase C), donde bateó para .336, incluido 9 cuadrangulares en 87 desafíos. Visto su rendimiento, los entrenadores entendieron que era mejor pasarlo a jugar la intermedia y subirlo a los Bravos de Jacksonville de la Liga Sur Atlántica (clase A). El joven pelotero respondió llevándose cuanto liderato pudo, excepto el de jonrones. Su liderato de bateo ascendió a .362, casi nada. 

Aaron mismo declaraba años después que sus primeros años en Ligas Menores no fueron nada fácil al no tener buena acogida en los equipos donde jugó. Por un lado, era ser negro, por el otro, era que lideraba y superaba a cualquier pelotero blanco en el terreno.

La temporada de 1952 fue la última para los Bravos de Boston, los que se convirtieron en Bravos de Milwaukee en 1953. En ese mismo año, el joven pelotero jugó en la liga invernal de Puerto Rico. La llegada de Aaron al equipo grande tuvo lugar en 1954, donde ya se encontraban algunos de los compañeros con los que jugaría buena parte de su carrera, entre ellos el antesalista Eddie Mathews, el inicialista Joe Adcock, el torpedero John Logan, y los lanzadores Warren Spahn y Lew Burdette. Se trataba de un equipo en plena construcción y con aspiraciones de victoria, algo difícil debido a la supremacía de los Dodgers y los Gigantes durante la primera mitad de la década de los 50.

El año de su debut, 1954, Aaron pudo comprobar el poder de sus compañeros de equipo Mathews y Adcock, los que conectaron 40 y 23 jonrones, respectivamente. Aaron jugó el jardín izquierdo y promedió .280 con 13 cuadrangulares. Una temporada después los Bravos le discutieron el título a los Dodgers, para quedar en el segundo lugar. Aaron despachó 27 jonrones y promedió .314, esta vez jugando el jardín derecho. Les puedo asegurar que sea Aaron como Eddie Mathews eran noticia permanente en los diarios cubanos. Se trataba de un equipo con un trío formidable de sluggers, incluido Adcock, quien en esa temporada se incluyó en el selecto grupo de sluggers con 4 jonrones en un juego.  

Nuevamente la tropa de Charlie Grimm volvió a discutirle el primer lugar a los Dodgers en 1956, pero infructuosamente. Así y todo, el trio del terror disparó 101 jonrones, 26 de ellos de Aaron, con 92 empujadas y el más alto promedio ofensivo en el equipo, de hecho conectó 200 imparables. Desde ese entonces había quedado conformado el one-two Mathews-Aaron, el que logró un total astronómico de 863 jonrones.

Los Bravos se cansaron de Grimm y le dieron el puesto a Fred Haney, remedio santo. Los de Milwaukee se llevaron su primer título en la Liga Nacional, esta vez ganando holgadamente sobre los Cardenales y los Dodgers, con ventaja de 8 y 11 juegos completos, respectivamente. En este conjunto, Adcock jugó solo 65 desafíos y su puesto lo cubrió el neoyorquino Frank Torre, hermano del conocido Joe Torre. Aaron bateó como quiso, 44 jonrones y 132 impulsadas, además de 118 anotadas, líder en esos tres departamentos, y promedio de .322, lo que le acreditó para llevarse su primer MVP de la Liga Nacional.

El ímpetu de los Bravos llegó a la Serie Mundial para enfrentarse a unos Mulos de Manhattan que no gustaban perder estas lides. Los Yankees de Casey Stengel vinieron con sus figuras ya establecidas, Yogi Berra, Mickey Mantle, Bill Skowron, Hank Bauer, Elston Howard entre otros, además del pitcheo de Bob Turley, Tom Sturdivant, Whitey Ford y Don Larsen.

Fue una serie mundial muy emotiva, los Yankees dieron el primer golpe de la mano del zurdo Whitey Ford, pero en el siguiente juego le tocó la suerte a los Bravos, donde Aaron sonó triple y empujó 1. Lew Burdette se anotó su primera victoria sobre el equipo con el que había debutado en 1950. En el tercer juego los Yankees apabullaron a los Bravos y los vencieron 12-3. A pesar de la derrota, Aaron sonó dos imparables, entre ellos jonrón con uno en base. En diez entradas, los Bravos se llevaron el cuarto juego 7-5, Aaron bateó de 3-2, incluido jonrón e impulsando 3 anotaciones. La victoria cayó en el décimo cuando los Bravos anotaron 3 carreras para dejar al campo a los Mulos, donde hubo jonrón de Eddie Mathews. Los Bravos se fueron delante al ganar el quinto juego 1-0, con lechada a la cuenta de Lew Burdette. Aaron volvió a batear de 3-2, aunque la impulsada correspondió a Joe Adcock. Los Yankees no se amilanaron, como de costumbre, para ganar 3-2 con pitcheo del veloz Bob Turley. Aaron conectó su tercer jonrón en este partido. Con la serie empatada, había que ganar el séptimo juego, Fred Haney no dudó en poner a Burdette nuevamente, con solo 3 días de descanso. La receta funcionó, los Bravos se llevaron el juego 5-0 y se coronaron campeones de la Serie Mundial de 1957, la cual fue televisada completamente por la TV cubana de entonces. Aaron se fue de 5-2 con una impulsada. Si Burdette fue el estelar del pitcheo y ganador del MVP, Aaron fue el hombre clave a la ofensiva. Sus números finales fueron de 28-11, promedio de .393, incluido triple y 3 jonrones, con 7 impulsadas.

En la temporada de 1958 Aaron siguió su paso, esta vez con 30 jonrones, 95 impulsadas y promedio de .326. Su equipo ganó nuevamente de forma holgada, 8 y 12 juegos de ventaja sobre los Piratas de Pittsburgh y los Gigantes de San Francisco, respectivamente. La Serie Mundial fue otro enfrentamiento contra los Yankees. Los Bravos comenzaron en punta, ganaron su primer juego 4-2, Aaron bateó un doble en 4 turnos al bate. El segundo partido fue una masacre de Mulos, 13-5, Aaron se fue de 4-2, con 2 anotadas. Bob Turley no aguantó la ofensiva despiadada de los Bravos. Cuidado que los Yankees no se dan por vencido, Don Larsen blanqueó a los Bravos 4-0, Aaron se fue en blanco, pero Warren Spahn le devolvió el galletazo con otra blanqueada a los Mulos, 3-0, Aaron se fue de 4-2 incluido doble. Bob Turley pintó a los Bravos 7-0 en el quinto juego, para poner la serie 3-2 a favor de los Bravos. Aaron se fue nuevamente en blanco. Los Yankees ganaron el sexto juego 4-3 en diez entradas y empataron la serie. El zurdo Warren Spahn sufrió jonrón del torpedero Gil McDougald en la décima entrada que decidió este partido. Aaron bateó de 5-3 con 2 impulsadas. El juego decisivo lo lanzó Don Larsen por los Yankees hasta el séptimo cuando fue relevado por Bob Turley para amarrar cortico a los Bravos y llevarse la victoria 6-2. Aaron se fue de 3-1. Esta vez Lew Burdette no tuvo igual suerte como un año antes.

Para Aaron y toda la tropa de los Bravos de Milwaukee fue su última aparición en serie mundial, lo que no significa que el extraordinario pelotero no brillara más, todo lo contrario. 

El 8 de junio de 1961 Eddie Mathews, Hank Aaron, Joe Adcock y Frank Thomas (no confundir con el homónimo de los Medias Blancas) se convirtieron en el primer cuarteto de bateadores en conecta cuatro jonrones consecutivamente

En lo sucesivo conectó batazos de todas dimensiones, empujó carreras a su antojo y demostró su clase como bateador y slugger. El autor tuvo la oportunidad de ver 7 derbys de jonrones, en los que Aaron participó. Eran derby de 9 innings entre dos bateadores. Aaron ganó 6 de estas confrontaciones, 4 de ellas viniendo de atrás. Su derrota llegó cuando Wally Post de los Filis le ganó el desafío 7-3. Aaron ganó un total de 13 500 dólares en todas esas competiciones, pero lo que más me llamó la atención fue la fuerza de sus muñecas, algo también reconocido por los distintos adversarios, entre ellos Duke Snyder, Al Kaline, Ken Boyer y el mismo Eddie Mathews.

Aaron asistió como jugador a 25 Juegos de Estrellas en sus 23 temporadas, 21 de ellas en la Liga Nacional. Fue el primer integrante del club de 3000 hits y 500 jonrones. Es líder en carreras impulsadas, 2297, y Total de Base, 6856. Disparó 755 jonrones y sobrepasó la marca de 714 establecida por el gran Babe Ruth.

Próximo a romper el record de Ruth, Aaron recibió varias amenazas de muerte. Los blancos no querían que un negro le arrebatara la gloria a un blanco, aunque se debe hacer constar que esa no habría sido jamás la actitud de Babe Ruth, como así lo hizo saber la viuda del gran slugger. Esto no era nada nuevo en un país donde el racismo ha prevalecido en muchos lugares del territorio nacional de EE.UU. Aaron mismo declaraba que se veía obligado a salir de los estadios por puertas traseras y que le acompañaban algunos escoltas.

Asì y todo tampoco llegó a ser tan querido como Mickey Mantle. Al comisionado de turno, Bowie Kuhn, poco le importó estar presente el día que Aaron rompía el record de jonrones de por vida en la MLB de Babe Ruth, un acto nada útil.

No importa, el destacado narrador de los Dodgers, Vin Scully, dijo en el momento del jonrón 715: “Qué momento más maravilloso para el béisbol. Qué momento más maravilloso para Atlanta y el Estado de Georgia. Qué momento más maravilloso para el país y el mundo entero. Un hombre negro recibe una ovación del profundo sur por haber roto el record de un ídolo del béisbol de todos los tiempos, es también un gran momento para todos nosotros y en particular para Henry Aaron”.

 La vida y obra de Aaron fueron ejemplo para muchos otros peloteros que aspiran llegar al estrellato. Aaron no tuvo necesidad de doparse para su bateo, no lo necesitaba, era un slugger natural, un martillo del bateo.

En los mismo derby de jonrones se puede apreciar el respeto que sentían por él otros peloteros que, él reciprocaba con humildad. En conversaciones con el locutor de estos eventos, Mark Scott, Aaron hablaba con normalidad, nada de autoalabanzas. Cuando veía que su adversario le estaba superando, solo decía, la competencia se hace más difícil.

Su autobiografía se titula I Had a Hammer (Si tuviera un martillo) publicada en 1990. Un poco que ese título coincidía con una famosa canción de los años 60, que fuera famosa cantada por Trini López en los EE.UU., Rita Pavone en Italia y Les Surfs en Francia. Los premios alcanzados son muchos y requerirían más espacio para poder mencionarlos todos, pero hay uno que, si no se puede omitir, fue su exaltación al Salón de la Fama en 1982 cuando logró un nivel de votación solo superado en el pasado por Ty Cobb. Aaron también se llevó la Medalla Presidencial de la Amistad en 2002.

La MLB introdujo el premio Hank Aaron en 1999 como medio de reconocimiento de los mejores jugadores ofensivos en cada liga.

La muerte del gran pelotero llegó el 22 de enero de 2021. Casi todos los diarios y páginas deportivas del mundo han rendido homenaje a este deportista. Cuatro ex-presidentes, Jimmy Carter, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama, además del actual presidente de los EE.UU., Joe Biden, tuvieron palabras de reconocimiento de la vida deportiva de este atleta. Aaron fue y es una leyenda del béisbol de todos los tiempos.

Fuentes

Anon. 2021. Hank Aaron. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/a/aaronha01.shtml

Bryant Howard. 2021. Hank Aaron’s lasting impact is measured in more than home runs. ESPN, Jan. 22. https://www.espn.com/mlb/story/_/id/30759337/hank-aaron-lasting-impact-measured-more-home-runs

Cabrera Tony. 2021. Vin Scully’s call on Hank Aaron’s 715th home run: ‘What a marvelous moment for the country’. Eyewitness news, Jan. 23. https://abc7.com/hank-aaron-vin-scully-home-run-call/9919439/

Eagle Ed. 2020. Teams that have hit four straight home runs. MLB.com, Aug 16. https://www.mlb.com/news/four-straight-home-runs-in-a-game-c268169128

Johnson Bill (s/a). Hank Aaron. SABR. https://sabr.org/bioproj/person/hank-aaron/

Rucker Mark. 2021. There Are Hall of Famers, and Then There’s Hank Aaron. NY Times Jan 22. https://www.nytimes.com/2021/01/22/sports/baseball/hank-aaron-hall-of-fame.html?action=click&module=Top%20Stories&pgtype=Homepage

Escrito por Esteban Romero, 27 enero de 2021

Un pensamiento en “Hank Aaron, una leyenda del béisbol de todos los tiempos

  1. Hank Aaron visitó Cuba en 1996 y presenció un juego entre Industriales y Pinar del Río, pero su presencia en el estadio de Pinar del Río pasó inadvertida para los aficionados allí presentes, ya que en ningún momento se anunció. Es cierto que Aaron elogió al béisbol cubano, pero lo que no se puede elogiar a aquellos que una vez más no anuncian la presencia de estrellas de la MLB en juegos de series nacionales.

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