El conjunto del Cienfuegos en las Ligas de Béisbol Amateur

Puedes construir sobre el éxito de ayer o poner
tus fracasos en el pasado y empezar de nuevo.”
Bob Feller (otrora estelar lanzador en la MLB)

Por Esteban Romero

Cienfuegos campeón 1941

El Cienfuegos apareció en varias temporadas de la Liga Nacional Amateur e igualmente en la Liga Federal Universitaria en la pelota anterior a 1962.  El color del uniforme del equipo, en las tres primeras décadas del siglo XX, era el rojo.

Inicialmente se les conoció como Federales de Heredia y comenzó a destacarse a partir de 1919 hasta que se coronó campeón en la temporada de 1920 aventajando a los equipos de Sagua la Grande, Fortuna, Atlético de Cuba, Aduana y el Deportivo de Matanzas.

Entre 1919 y 1921 la nómina regular del equipo era integrada por el receptor C. Galeto, A. Lino Hernández 1B, L. García 2B, Rafael Gandulla 3B, M. Bermúdez SS-CF, C. Morini SS. Los jardineros fueron E. Machado OF-3B, J. Morini LF, José Dibut LF-1B-2B, Carlos Manuel García CF, R. Pérez RF y J. Iser. El camarero L. García fue el campeón de bateo en 1920 al promediar .409

Su lanzador principal fue Pedro Esquivel, derecho del cual el Recluta de la revista Carteles hablara encomiásticamente ya en 1919. Según el comentarista, Esquivel tenía la virtud de reunir entre sus facultades, la de poseer un excelente control, sobre todo su curva, un buen cambio de velocidad, una bola rápida apropiada para combinar con los dos primeros lanzamientos, mucha inteligencia y una paciencia en el montículo que le ayudaba a resolver las situaciones de riesgo que se presentaban cuando lanzaba.

Pedro Esquivel

He visto el nombre del lanzador Pedro Dibut mencionado en este equipo, pero puede haber alguna confusión al respecto, ya que el estelar serpentinero lanzaba en 1917 en la profesional cubana con el Red Sox de Miguel Ángel González, en 1918-19 lo hizo para el Habana del mismo Miguel Ángel. Luego hay una pausa hasta 1923 cuando juega con el Cuban West Stars y con los Leopardos de Santa Clara en 1923-24.  La prensa de 1920 y 1921 hablaba del derecho Pedro Esquivel como as principal del conjunto cienfueguero. Dibut era profesional desde 1917.

El manager victorioso de este equipo fue C. Esquivel, ignoro si es pariente de Pedro Esquivel, es probable, quien en 1921 comenzó a alternar funciones de dirección con el conocido Alfredo “Pájaro” Cabrera. En esta temporada, Cienfuegos salió en punta al ganar sus dos primeros desafíos, uno de ellos sobre el Fortuna, pero luego no pudo mantener su nivel de juego y cayó a la tercera posición con promedio de .500 (8-8) superado por el campeón Fortuna (15-3) y el Atlético Cuba (10-6). De sus peloteros, el más destacado fue el jardinero E. Machado, el que promedió ofensivamente para .419, solo superado por el líder de los bateadores, Francisco Espiñeira (.436) del Atlético de Cuba. El hermano de Machado, F. Machado, compartió faenas como lanzador con el estelar Esquivel, al que no le fue muy bien en esta temporada.

Hubo cambios en la nómina del equipo en 1922 cuando solo jugó en la zona Este de la Liga enfrentado al Deportivo de Cárdenas. El receptor esta vez fue el otrora antesalista M. Bermúdez, con A. Cortés 1B-LF, A. Lino Hernández 1B, L. García 2B, José Dibut 3B (P), C. Morini SS. En los jardines estaban R. Pérez LF, Carlos Manuel García CF y L. Esquivel Jr. RF. Los serpentineros fueron Pedro Esquivel, el conocido Genaro Melero, y otro lanzador de apellido Cabral. Me llama la atención de que, en una síntesis biográfica de Melero (¿de Chambas o Jatibonico?) no aparece nada de su juego con este equipo en 1922.

Cienfuegos no tuvo dificultad en vencer al Cárdenas ganando 4 de 6 juegos, por lo que se vio obligado a enfrentar al campeón Oeste, el Fortuna, en serie de 3 juegos, que ya se citó anteriormente en este blog (Romero 2022). Fortuna ganó el primer juego el 17 de setiembre, Cienfuegos empató en juego del día 22 y finalmente Fortuna ganó el decisivo con anotación de 4-3 en once entradas. La carrera de la victoria anotada por Silvino Ruíz e impulsada por el receptor-manager Alfonso Peña.

Cienfuegos no participó en la justa de la Liga Nacional Amateur en 1923, y regresó para jugar en la contienda de 1924 de la recién inaugurada Liga Federal Amateur o Universitaria, cuya nómina vino algo más reforzada con M. Bermúdez en la receptoría, A. Cortés 1B-C, Mario González 2B, L. García 2B, José Dibut 1B-3B, Rafael Gandulla SS, L. Esquivel Jr. En los jardines R. Pérez LF, Carlos Manuel García CF, José Oteiza RF (2B), H. León RF. Los lanzadores fueron P. Medina (RF), J. Cabrales, G. Oteiza y Pedro Esquivel (CF). Se nota la presencia de los Oteiza, que habían jugado anteriormente para el Fortuna.

Este equipo salió a ganar nuevamente y así lo logró. Terminó con balance de 13-3 (.813) aventajando al Liceo Regla (11-3, .786) y al Liceo Bejucal (12-4, .750). Su mejor bateador fue L. Esquivel Jr., el que promedió .429 y fue el cuarto mejor bateador de este torneo.

El Cienfuegos no pudo participar en la contienda de la Liga Federal de 1924 debido a problemas de recursos, sobre todo para su traslado a los juegos en la Habana. Carlos Manuel García y el lanzador Pedro Esquivel lanzaron para el Regla en 1925.

El retorno de este conjunto a la liga amateur ocurrió en 1938. La llamada Casa Stany, un negocio de ropas en Cienfuegos, patrocinaba a su equipo, en el que jugaban algunas figuras que se destacarían en el futuro, pero el empuje para jugar en la Liga Nacional Amateur, no tengo duda en afirmarlo, se debió a la entrada en el equipo de Conrado Marrero, hombre proveniente de la finca de Laberinto no muy lejos de Sagua la Grande.

El equipo de Casa Stany se vio forzado a cambiar su nombre comercial por el de Cienfuegos Stany Sport y luego por Cienfuegos Sport Club. Su nómina en 1938 estaba integrada por los receptores Carlos Julio Trujillo, A. Ramos y J.J. González, con Anselmo Fleitas 1B-C-RF, Félix Cortés 1B, Juan Yero 2B, Rafael Roses 3B, Ángel Fleitas SS y R, Reeds SS. Los jardineros fueron Alberto Fábregas LF-3B-C, los hermanos Carlos “Charles” Pérez CF, David “Caballero” Pérez RF (z), y Tomás Delgado (z). El cuerpo de lanzadores venía encabezado por Marrero, además de Dimas Figueredo, F. Escalante (1B), L. Varona y A. Sust. La dirección estaba a cargo de Pepín Pérez.

Si bien en las versiones del Cienfuegos de los años 20 predominaron los Esquivel, en esta nueva, a partir de 1938, estuvieron los hermanos Yero, Charles y David Pérez, y los Fleitas, Anselmo y Ángel, ya que Andrés había pasado a jugar con el Hershey.

Esa temporada de 1938 fue ganada por el Hershey de Joaquín Viego, mientras que el Cienfuegos terminó en la quinta plaza (13-9, .591). Marrero tuvo record de 10-7, incluido no hit no run sobre la Universidad el 11 de setiembre. El retorno fue igualmente bueno y su performance mejoraría en las siguientes temporadas.

Un ligero cambio en la nómina en 1939 cuando E. Castro alternó como receptor con Carlos Julio Trujillo. R. Fernández reforzó los jardines ante la ausencia de David Pérez, y varios lanzadores tuvieron breves actuaciones, entre ellos R. Hernández, J. Ascanio, G. Insua (1B), C.M. Quintero, Dima Figueredo, F. Fonseca, L. Varona, pero el caballo de batalla fue nuevamente Marrero, el que tuvo registro de 13-4, lo que le permitió al Cienfuegos ocupar la segunda posición (16-6, .727) ligeramente alejado del campeón Hershey (21-3  .875).

Para la temporada de 1940, los cambios o adiciones en la nómina fueron Raúl Guimerá alternando en la inicial con Félix Cortés, Luis Insua reforzó el cuadro junto con L. Bello, David Pérez regresó al equipo, mientras que Feliciano Castro se integraba al grupo de jardineros. Los lanzadores fueron Marrero y Dima Figueredo. Esta vez el equipo tuvo una ligera caída al terminar en la tercera posición (16-8  .667) superado por el campeón  Hershey (20-5   .800) y el Fortuna (18-7   .720). Marrero ganó 15 juegos, completó 18 y logró ponchar a 117 bateadores.

Raúl Guimerá

El equipo dependía en buena medida de lo que hiciera Marrero, pero es bueno indicar que defensivamente recibió buen apoyo, sobre todo en los jardines, mientras que el bateo, sin ser nada desbordado, lograba anotar las carreras necesarias para la victoria. Usualmente Marrero ganaba con una o dos carreras de ventaja.

Conrado Marrero

1941 fue la temporada de la victoria, la que tanto pelearon desde que regresaron en 1938. El equipo estuvo dirigido por Ángel Cándido González. Feliciano Castro pasó a alternar con Trujillo en la receptoría, V. Hernández alternó en la inicial con Cortés, a la vez que Guimerá pasaba a jugar los jardines junto con Fernández, los hermanos Pérez y Tomás Delgado. Hubo un nuevo jardinero, H. Hernández. Marrero tuvo como refuerzo en el pitcheo a R. S. León, el que lanzó muy poco.

Tomás Delgado

Cienfuegos terminó con 18-6  (.750) para aventajar al Hershey (17-8  .680). La figura de Marrero fue esencial para la victoria, el que lanzó 196,1 innings, 18 juegos completos y ganados, de ellos 5 lechadas, y perdió 6, lo que quiere decir que ganó y perdió todos los juegos de su equipo. Como era de esperar, Marrero fue premiado con el MVP de la justa.

Para la temporada de 1942 no hubo cambios en la nómina de este equipo. Nuevamente Marrero disertó, el 24 de mayo lanzó su segundo no-no en la Liga Amateur, esta vez sobre el Vedado Tennis. Solo Ricardo Morales le llegó a primera por boleto. En esa temporada logró hilera de 35 escones consecutivos.

Al final de la justa, Cienfuegos terminó empatado en primer lugar con el Círculo Militar y Naval como registro de 22-5 (.815), por lo que hubo que jugar un partido extra, que cualquiera lo podía ganar. Era preferible una serie extra a ganar dos juegos, pero como estaba de por medio la V Serie Mundial de Béisbol, se decidió jugar un partido decisivo, el cual sería parte del doble juego inaugural de la justa internacional mencionada.

Cienfuegos salió a comerse al «León» con Marrero en el montículo, mientras que Isidoro León Becerra se encargaba de tirar los bultos postales por los militares. Los de la Perla del Sur marcaron 3 en el mismo primer inning, donde se combinaron imparables de Charles Pérez, Alberto Fábregas, doblete de David “Caballero” Pérez, y fly de sacrificio del inicialista Rogelio González, integrado a la nómina del Cienfuegos en ese año. Los Guardias marcaron 2 en el séptimo, pero el Cienfuegos marcó otra en el octavo. Con el marcador 4-2, la tropa militar no se amilanó y empataron con batazo algo extraviado del receptor Rogelio Valdés, mientras que el jardinero izquierdo Félix “Lenguita” Fernández empujaba a Rogelio con Texas de media libra, como lo definía el narrador-comentarista Rubén Rodríguez, pero que daba la victoria y el banderín a la tropa del capitán Evelio Miranda.

Alberto Fábregas

Marrero perdió ese juego decisivo, pero ganó 22 y perdió 5 a lo largo de la temporada, lo que quiere decir que una vez más ganó y perdió todos los juegos de su equipo, conjunto químicamente de una sola valencia en el pitcheo.

Al Cienfuegos no le fue nada bien iniciada la temporada de 1943, ya que Marrero había sido suspendido por haber jugado en Camagüey. No fue el único que se le apartó del juego por buen rato. Él mismo no negaba haber lanzado, pero todo era a cambio de una paga equivalente a una pobre dieta, si vamos al caso. Por otro lado, tuvo la autorización de la Casa Stany para jugar. No se había escondido nada, todo transparente, pero para la Unión Atlética lanzar o jugar en otras ligas o campeonatos no bendecidas por la organización era como convertirse en profesional. Es cierto que muchos peloteros lo hacían con nombres falsos, pero en el caso de Marrero no hubo nada de eso.

Rogelio González

Sin su as de pitcheo, no era mucho lo que se pudiera esperar. Cienfuegos se había reforzado en el cuadro con el estelar Derubín Jácome y añadió al jardinero M. Padilla, estaba Aurelio Yero, el que igualmente jugaba la segunda y el campo corto, pero su talón de Aquiles fue su pitcheo. Utilizó lanzadores no conocidos como M. Jaramillo, J. Alkázar, Jacinto Pérez y hasta Raúl Guimerá hizo su papel como lanzador. Marrero pudo volver al juego cuando el Cienfuegos ya había sido relegado a la segunda división. Su registro entonces fue de 7 victorias y una derrota. Su equipo alcanzó un modesto undécimo lugar en la justa cubana de béisbol amateur, considerada como la más fuerte y reñida de su época. En las postrimerías el conjunto supo vencer a los equipos de Teléfonos y Universidad para llevarse la Copa Consolación, la que se otorgaba al primer lugar de la segunda división,

Para 1944 los cambios fueron la adición del lanzador zurdo-jardinero José Nakamura, de origen nipón, y del torpedero L. Martín Laffite, el que años después jugara con la Universidad. David Pérez ya no estaba, pero su hermano Charles se mantenía en el conjunto. La antesala era defendida por J. Sánchez, mientras que la intermedia estaba H. Fernández. Fábregas jugaba en los jardines y Rogelio González en la inicial. Nuevamente el Cienfuegos fue uno de los equipos contendientes por la corona del campeonato.

Carlos «Charles» Pérez

Esa fue la temporada del Círculo de Artesanos con Julio “Jiquí” Moreno haciendo de las suyas, al ganar 26 juegos y ponchar a 319 bateadores. Se dice fácil, pero hacerlo es otra cosa. El Círculo Militar y Naval no se quedó muy atrás con Isidoro León ganando 22 juegos, mientras que el Deportivo Matanzas con su trío de lujo, Consuegra-Limonar-Catayo, quedaba empatado con el Cienfuegos en la tercera posición (21-9,  .700). Marrero ganó los 21 juegos de su equipo, incluida 7 lechadas, y perdió 8.

Esta vez el Cienfuegos tuvo buena producción ofensiva encabezada por Nakamura (.345) y el siempre eficiente Charles Pérez (.324).

José Nakamura

En la temporada de 1945, la penúltima del Cienfuegos, el equipo se presentó casi idéntico al del año anterior, e hizo tenaz oposición al trabuco, sobre todo en pitcheo, del Deportivo de Matanzas, el que se presentó con Sandalio Consuegra en plenitud de forma, al extremo de ganar 24 juegos y lanzar para PCL de 1,39. Detrás del lanzador de Potrerillo estaban Catayo González y Limonar Martínez resguardando todas esas victorias. Por su parte, Cienfuegos, el univalente en pitcheo, dependió nuevamente de su estrella Conrado Marrero, el que ganó 22 juegos, entre ellas 7 lechadas, y su tercer juego de 0 hit 0 carreras, lanzado contra el Miramar YC el 20 de agosto. En ese juego Marrero ponchó a 14 bateadores y concedió 4 bases por bolas. El PCL del Premier al final de la justa fue de 1,21.

Matanzas quedó en la cima por segunda vez en las tres últimas temporadas, esta vez con promedio de 27-4 (.871), mientras que Cienfuegos logró 25 victorias con 6 derrotas (.806). Nuevamente Charles Pérez estuvo desbordado ofensivamente al promediar para .361. Un nuevo pelotero de cuadro en el Cienfuegos, E. Barral, logró batear para .345 en 18 juegos. Otro destacado al bate fue el receptor Trujillo (.293).

1946 fue la última presentación del Cienfuegos en la Liga Amateur. En esa temporada no tenía a Marrero, el que nuevamente fue suspendido por haber lanzado en un piquete en el pueblo de Santo Domingo en juego de beneficio para la Sociedad de Color, según él mismo le manifestó al Dr. Roberto González Echevarría. Cienfuegos fue eliminado en la primera vuelta de la temporada, mientras que Marrero, a la edad de 34 años, firmaba como profesional, no le quedaba otra opción.

Como se puede apreciar, los conjuntos representativos de Cienfuegos siempre fueron competitivos en las ligas amateur. Estos podían tener peloteros de otros lares, como era el caso de Marrero, pero existía el deseo de ganar o de quedar en una digna posición. Hubo una etapa inicial cuando Pedro Esquivel fue su principal lanzador, luego vino una segunda con Marrero y otros peloteros destacados como los hermanos Pérez, Alberto Fábregas, Félix Cortés, Rogelio González y otros. Sin embargo, hay que destacar por encima de todos, la labor de Trujillo detrás del plato y recibiéndole siempre a Marrero. El receptor de referencia es, sin lugar a dudas, el que más veces le haya recibido a Marrero en su carrera. Ningún otro, ni Fermín Guerra, ni Andrés Fleitas en las filas del equipo profesional Almendares, le recibieron más a Marrero que Trujillo con el Cienfuegos en la Liga Nacional Amateur.

La labor de Marrero puede considerarse única en el béisbol amateur. Es cierto que hubo otros lanzadores destacados, pero usualmente lo hacían por espacio de 2-3 temporadas y saltaban al profesionalismo. Marrero se mantuvo por espacio de ocho temporadas, en las que acumuló 128 victorias, incluida la asombrosa cifra de 43 lechadas, con 40 derrotas. Marrero era hombre de campo y le interesaba más su finca que brincar al profesionalismo. Cuando lo hizo fue porque no le quedó más alternativa.

El Cienfuegos también aportó figuras que brillaron en selecciones Cuba a eventos internacionales. El primero de ellos fue David “Caballero” Pérez, el que integró el equipo Cuba a los IV juegos centroamericanos (Panamá, 1938). David repitió en el conjunto cubano en la II Serie Mundial (Cuba 1939), pero en esa temporada jugó para el Regimiento 7 en el torneo amateur de las Fuerzas Armadas y no para el Cienfuegos. Marrero debutó precisamente en esta II serie, repitió en la III (Cuba 1940), en la que ganó el MVP de la justa, y volvió a integrar la selección en la IV serie (Cuba, 1941), en la que también se incluyó Carlos “Charles” Pérez. Ambos peloteros repitieron en la V Serie (Habana, 1942) cuando Charles Pérez se desbordó al liderar los departamentos de hits (16), carreras anotadas (20), jonrones (2), bases robadas (4) y co-líder en triples (1). Marrero y Charles Pérez volvieron al Cuba para participar en la VII serie mundial (Venezuela, 1944).

El Cienfuegos amateur de antes de 1962 fue un conjunto victorioso, dos campeonatos y tres subcampeonatos en la Liga Nacional Amateur más un título de la Liga Federal. Deberían los actuales peloteros del Cienfuegos en Serie Nacional tomar ejemplo y convertirse en un equipo victorioso como sus antecesores. Peloteros han tenido, pero hasta ahora no han logrado banderín alguno.   

Fuentes

El Recluta. 1919. En Cienfuegos hay un pitcher. Carteles, agosto, pp. 26.

González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

Martínez Peraza M. 2009. Por amor a la pelota- historia del béisbol amateur cubano. Ediciones Universal, Miami, Fla., 439 p.

Nieto Fernández Severo. 2000. Conrado Marrero, el Premier. Editorial Científico-Técnica, 281 p.

Romero E. 2022. El Fortuna Sports Club en las ligas amateur de béisbol.  https://deportescineyotros.com/2022/03/16/el-fortuna-sport-club-en-las-ligas-amateur-de-beisbol/

Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991.  Angel Torres Publishing Company. 308 p.

La sección deportiva del Diario de la Marina de 1919 a 1940, de Bohemia de 1940-1946, Carteles 1919-23, y archivos personales del autor.

23 marzo de 2022

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