“El campocorto debe ser un atleta en perfecta
forma física, corre constantemente, cubre la
segunda base y se mueve con cada lanzamiento.”
Lou Boudreau (ex pelotero y mánager en la MLB)
En estos días le estaba dando vueltas a los esbozos biográficos de los peloteros de la desaparecida liga profesional de béisbol cubano, algo a hacer con frecuencia para mantener actualizado el sitio https://destacadosbeisbolcubacom.wordpress.com/. Me encontré entonces con el fallecimiento del infielder cubano y matancero, destacado como torpedero, José Enrique Martínez de Valdivielso López. El estelar murió el 4 de marzo de 2025 en Nueva York, donde vivía desde que se retiró del juego activo y se convirtió en comentarista-narrador en español de juegos de los Mets y los Yankees, luego con la ESPN en el mundo del boxeo y el béisbol. En esas funciones logró hacer pareja en ocasiones con el inmortal Buck Canel, el hombre de “No se vayan que esto se pone bueno”.
Valdivielso, nació el 22 de mayo de 1934 en Matanzas, pelotero espigado (185 cm), moreno y de facciones achinadas, bateaba a la derecha y era capaz de jugar el campo corto, la intermedia y la antesala con eficiencia. Gazdziak (2025) escribió un artículo muy informativo sobre la vida de Valdivielso poco después del deceso del pelotero. Es cierto que el matancero fue firmado cuando tenía solo 17 años y, la firma del contrato ofrecido por Joe Cambria, tuvo que estamparla su madre, pues Valdivielso era menor de edad. Eso le posibilitó debutar en 1953 con los Hubbers Lubbock (1953) de la Liga Texas Occidental, clase C. Gadziak apunta que el padre de este pelotero fue mánager en la pelota invernal cubana, pero ¿año y equipo? Como Valdivielso ha habido uno sólo en ese circuito y es José o Joe como le llamaban en EE. UU. También no faltó el Sandy como apodo en algún que otro sitio. No tengo idea si cuando se refiere a pelota invernal, el comentarista esté hablando de la Liga Pedro Betancourt. En realidad, el primer apellido era Martínez de Valdivielso, este último largo y difícil de pronunciar para los estadounidenses. Por eso un mánager que tuvo el cubano en ligas menores, Ellis Clary de los Avispones de Charlotte, le llamaba Valdosta y así acortaba el apellido. De hecho, Valdosta es lugar de nacimiento de Clary en el Estado de Georgia, ¡vaya ocurrencia!
El matancero al bate no era ningún estelar, tenía sus días de fiestas, en los que lograba disparar dos o tres incogibles, pero a la defensiva se movía bien, era bastante seguro con brazo aceptable. Sabía correr las bases, pero no era robador.
Su debut en la pelota cubana fue con el Almendares en 1954-55, en la que participó en 27 desafíos y su promedio ofensivo fue de ,190. En la siguiente temporada cuadriplicó el número de veces al bate y su promedio fue de ,242. Hay un detalle que observé en esta temporada, en varios box scores Valdivielso, con el Almendares, aparecía como torpedero y Willy Miranda como segunda base. Eso sucedió en varios juegos, les doy tres fechas como muestra de lo que digo para que lo vean en la prensa cubana digitalizada de aquella época, los box scores del 4, 10 y 12 de enero 1956. No entiendo si era que Willy estaba lesionado o había otra razón, lo que si está claro que Valdivielso era un defensor confiable del campo corto.
Antes de comenzar la temporada de 1956-57, los equipos de la liga profesional trataron de hacer ajustes, los que a veces terminaban en desajustes; uno de ellos fue el cambio de Edmundo Amorós del Habana al Almendares por cuatro peloteros, entre ellos el antesalista legendario Héctor Rodríguez. A mi entonces limitado entender, aquello me lució un poco raro. Amorós nunca rindió con el Almendares lo que sí aportó con el Habana, esa es la pura realidad, mientras que hombres como Raúl Sánchez y Román Mejías se desarrollaron y contribuyeron posteriormente a victorias en sus equipos, uno de ellos bicampeón de consecutivamente, el Cienfuegos. El Marianao venía de haber quedado en la segunda posición en la temporada 1955-56, por lo que hizo también sus cambios, uno de ellos muy osado, como fue cambiar a Tony Taylor por Valdivielso. El Marianao necesitaba un torpedero de manera permanente y entregó a un joven como Tony Taylor, con tremendo valor ofensivo, el que sí repartió palos como integrante del Almendares. El trueque tuvo efecto y el Marianao ganó dos campeonatos consecutivos contando con Valdivielso en el campo corto. El matancero fue líder en sacrificios de hits en las temporadas de 1958-59 (8) y 1959-60 (9). Su mejor campaña ofensiva fue en 1959-60 cuando promedió ,272 y su peor fue en la siguiente contienda (,178).
En la última temporada de la profesional cubana (1960-61) el Marianao recibió los servicios de Zoilo Versalles, el que venía del Cienfuegos. El mánager del equipo era el guanabacoense José María Fernández, el que no dudó en mantener a Valdivielso en el campo corto y situar a Versalles en la antesala, este último disparó entonces 14 jonrones, pero defensivamente todavía Valdivielso se desenvolvía mejor en el SS.
Valdivielso promedió ,222 en siete temporadas en la profesional cubana, incluido 46 XBH y 85 impulsadas. En ese período sólo conectó dos jonrones en la campaña de 1959-60. Como integrante de tres equipos campeones, participó en las series del Caribe en Caracas (1955), y con los campeones (Marianao) en la Habana (1957) y San Juan, Puerto Rico (1958), fue en esta última en la que más se destacó al impulsar 6 carreras. Fue líder en triples, con uno, en las series de 1957 y 1958.
Fuera de Cuba, como ya se dijo, el matancero debutó en 1953, mientras que un año después compartió faenas con Jefes Rock Hill de la Liga Tri-State B y los Avispones Charlotte de la Liga Sur-Atlántica A. Con estos últimos bateó ,296 en 32 desafíos. En 1955, con los Avispones, ofensivamente mejoró con promedio que osciló alrededor de los ,300, lo que le valió el ascenso al equipo grande de los Senadores en la Liga Americana y convertirse en el pelotero cubano No. 66 en jugar a este nivel. Su ofensiva en esa temporada y la siguiente con los Senadores no fue nada del otro mundo, escasa y por debajo de ,240 siempre, aunque en 1956 logró su máximo de jonrones (4). Con semejante rendimiento, los de Washington no dudaron en enviarlo de vuelta a las menores. Así jugó y deambuló con los Coroneles Louisville (1956, filial de los Senadores), los Indios Indianápolis (1957, filial de los Medias Blancas Chicago) los Molineros de Mineápolis (1958, filial de los Medias Rojas de Boston) de la Asociación Americana (AAA), y los Gigantes Phoenix (1958, filial de los Gigantes de San Francisco) de la Liga de la Costa del Pacífico. Con el Louisville y los Gigantes Phoenix bateó sobre los ,300 en 23 y 33 desafíos, respectivamente. Inició 1959 con los Marlins de Miami de la Liga Internacional (AAA), filial de los Orioles de Baltimore, y de ahí retornó a la franquicia de los Senadores, con los que jugó en 1959 y 1960. En la primera temporada del regreso bateó para ,286, pero en la siguiente descendió a ,213, campaña en la que intervino en una famosa triple matanza el 23 de julio de 1960, en la tercera entrada de un juego entre los Senadores de Washington contra los Atléticos de Kansas City (visitadores). Se inició con línea del jardinero Whitey Herzog, más conocido como la rata blanca, a las manos del lanzador pinareño Pedro Ramos, el que inmediatamente pasó la bola al inicialista habanero Julio Bécquer Villegas para doblar a Jerry Lumpe, y de ahí pasar la pelota a Valdivielso, el que dobló a Bill Tuttle en la segunda almohadilla. El único triple play latino y cubano en la historia de la MLB. En el siguiente juego, Valdivielso cometió tres errores, su peor partido defensivamente en las Grandes Ligas.
La primera versión de los Senadores desapareció en 1960 para convertirse en los Mellizos de Minnesota, equipo que Valdivielso integró, donde la opción preferida para el campo corto era Zoilo Versalles, el que jugó algo enojado por no tener a su familia a su lado. El Zorro había solicitado ayuda para traer a su esposa, pero infructuosamente. Se ausentó por un rato, fue sancionado, y Valdivielso cubrió la posición hasta que Versalles, mucho mejor bateador, regresó. El matancero se despidió de las Grandes Ligas con un anémico promedio de ,195. En 5 temporadas a este nivel promedió ,219 ,282 ,290, con 43 XBH 43 y 85 impulsadas.
Sus últimas temporadas las jugó con los Mounties Vancouver (1962) de la Liga Costa del Pacífico, Indios de Indianápolis (1963) de la Liga Internacional e igual equipo (1964), pero dentro de la Liga de la Costa del Pacífico. Su línea ofensiva en 10 temporadas en las menores fue ,264 ,295 ,351 con 152 XBH y 244 remolcadas.
Además de su trabajo como comentarista deportivo, después de su retiro como pelotero, Valdivielso fue organizador principal de los juegos de los veteranos cubanos, evento que se organizó cada año en el Estadio Roosevelt de Union City en Nueva Jersey.
Fuentes consultadas
Baseball-reference.com. José Valdivielso. https://www.baseball-reference.com/register/player.fcgi?id=valdiv001jos
Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.
Gazdziak Sam. 2025. Obituary: José Valdivielso (1934-2025). RIPbaseball.com, 22 marzo. Obituary: José Valdivielso (1934-2025) – RIP Baseball
Romero Esteban. José Enrique Martínez de Valdivielso López – Destacados del Béisbol Cubano
30 marzo 2025
Esteban Romero












































































































