La debacle de los Dodgers en la post temporada de 2026

“El dinero compra talento, pero no
compra química, deseo ni destino.”
Dicho popular en la pelota moderna

El pasado mes de junio (2026) escribí: “Las nóminas no ganan campeonatos, el triunfo está en el terreno, en el día a día, ganando este hoy y el otro mañana, nada de equipos débiles o fuertes, a todos hay que vencerlos. Buena parte del triunfo se debe al manejo del cuerpo de dirección, el cual, al menos su mánager, no es santo de mi devoción. ¿Por qué? Son muchos años dirigiendo a un equipo multimillonario y es para que hubiera ganado cinco y no tres series mundiales. Tampoco veo mucho movimiento en el juego, excepto el cambio de los lanzadores. Las jugadas lloran por su ausencia, el equipo se basa mucho en el jonrón y su pitcheo, al campo no hay velocidad. Fíjense que no son todos capaces de anotar desde segunda base con un imparable y menos de dos outs en la entrada. Debido a eso no es equipo que se caracterice por el robo de bases y toques por sorpresa. Parece que a Dave Roberts todo eso se le olvidó, ya que como pelotero no era slugger y su juego se basaba en el tacto a la hora de batear y velocidad en las bases.”

Lamentablemente no me equivoqué, digo lamentable, pues mis simpatías hacia los Dodgers vienen de mucho antes que nacieran Dave Roberts y el gerente Andrew Friedman, pero una cosa es el querer y otra es el poder.

Los Dodgers no se cansan de gastar dinero, que bien les valió para alcanzar dos series mundiales consecutivas (2024 y 2025), aunque apretada la del 2025, pero esta vez, no hubo suerte y la máquina mostró oxidación. Ha sido una nómina conformada a base de nombres rimbombantes y no mediante un análisis que pusiera en el terreno una combinación de velocidad y poder. En los Dodgers son muy pocos los que corren, lentos en extremo.

El cuerpo de pitcheo no se queda atrás, nombres de lanzadores que se pasan la temporada en la lista de lesionados. Andrew Friedman se trajo a dos lanzadores otrora con el Tampa, Tyler Glasnow en 2024 y Blake Snell en 2025, los que ganan una pasta asombrosa de 30 y 31,3 millones de dólares anuales y se pasan la temporada en la lista de lesionados. Los aficionados de Los Ángeles pagan en parte esos salarios astronómicos, los que se justificarían si ellos lanzaran toda la temporada y rindieran también en la post temporada, pero no, cuando no es el codo, es el hombro o la espalda. Son seres humanos, pero tampoco tienen derecho a ganar tanto. Sus Cy Young no valen, lo justificarían su rendimiento.

Veamos un poco como ha sido el gasto de la gerencia de Los Dodgers en 2026. El presupuesto y gasto salarial del equipo se posicionó como el más alto en la historia de las Grandes Ligas, desglosándose bajo dos métricas principales según los registros financieros de Spotrac:

  • Nómina salarial ajustada (gasto en efectivo): Se situó en aproximadamente 339.3 millones de dólares, siendo la segunda más alta de la liga bajo este criterio, superando por sí sola la suma de los otros tres finalistas de las Series de Campeonato juntas.
  • Nómina para el Impuesto de Lujo (CBT Payroll): Alcanzó la cifra récord de 433.1 millones de dólares, debido al valor anual promedio de sus contratos multimillonarios.

Al superar ampliamente el umbral del impuesto de equilibrio competitivo de la MLB, fijado en 244 millones de dólares para 2026, los Dodgers generaron una penalización por impuesto de lujo de entre 180.8 y 183.3 millones de dólares. Curiosamente, el dinero que los Dodgers tuvieron que pagar a la MLB solo como castigo por exceder el límite salarial fue mayor que todo el dinero que gastaron otros equipos en pagar a sus plantillas enteras. Ganaron 100 juegos, cada uno de los cuales costó casi 3,4 millones de dólares.

Ah, pero hay que ver los salarios de algunos peloteros, excluido los de Glasnow y Snell. Kyle Tucker, un hombre que no es ni la sombra de un Mickey Mantle o un Ted Williams, ganó la salvajada de 57,1 millones en esta temporada. La bulla con Tucker y su posible contrato antes que empezara la temporada era tremenda, pero ahí aparecieron los Dodgers y le pusieron un contrato de 240 millones a cuatro años, incluido un bono de 64 millones de dólares, del cual recibió 54 millones por adelantado en febrero de 2026 y los 10 millones restantes en febrero de 2027. ¿Vale tanto Tucker? Ni remotamente, su rendimiento fue por debajo de muchos otros que ganan bien poco.

Mookie Betts ha sido de siempre un pelotero muy eficiente al bate y guante en mano, pero desde la pasada temporada se le vio descender en su ofensiva. En esta del 2026 ha sido parecido, ni remotamente ese terremoto que fue con los Medias Rojas y hasta el 2025 con los Dodgers. Mookie gana 30,4 millones anuales, mientras que Freddy Freeman, aunque con buen promedio, no fue el acostumbrado. Freddy gana nominalmente 27.0 millones, pero debido a que tiene 12.0 millones diferidos para el futuro, la franquicia le desembolsó únicamente $15.0 millones de dólares en efectivo durante el año natural 2026.

Mención aparte para Shohei Ohtani, pelotero de mis simpatías, pero que tuvo una temporada no acorde con su calidad. Físicamente no estuvo bien, querer lanzar y batear, ni el propio Babe Ruth se atrevió a hacerlo por mucho tiempo. Bastó que el Bambino pasara de los Medias Rojas a los Yankees, para que estos últimos decidieran solo usarlo como jardinero y bateador. Ohtani insiste en lanzar, por lo que la carga de trabajo ofensiva debe ser reducida. No solo necesita estar físicamente bien, su mente tiene que estar clara de sus objetivos en el equipo. Querer ser MVP y Cy Young no es cosa fácil, y sería mejor que soñara con otra cosa. La disminución del rendimiento de Ohtani no es la justificación de la derrota de los Dodgers en la post temporada, pues en un equipo hay nueve bateadores, uno falla y ¿los otros ocho qué hacen?

El pitcheo relevo no fue el mejor, con sus altas y bajas. Me alegró la firma de Edwin Díaz, pero cuando vi que tempranamente estaba lesionado, me pregunté qué clase de examen médico tuvo al momento del contrato. Lo peor fue tener que prescindir de sus servicios, muy caros, por cierto. Su contrato estipula 23 millones de dólares por temporada, estableciendo la cifra anual más alta en la historia de las Grandes Ligas para un lanzador relevista. El pago en el contrato incluye un bono por firmar de 9 millones de dólares. Su salario base en efectivo fue de 14 millones en 2026 y sube a 23 millones tanto para 2027 como para 2028.

El resto de los relevistas estuvo muy impredecible. El venezolano Edgardo Henríquez tiene un mundo en sus lanzamientos, pero tiene tendencia wild. Blake Treinen tiene sus días contados en las Mayores, ya desde la pasada temporada aflojó y no fue de fiar. Ewan Philips no parece ser el mismo de antes de su lesión. Alex Vesla, eficiente, pero con tendencia wild igualmente. Tanner Scott mejoró con respecto a 2025, pero hubo sus momentos de angustia, sobre todo cuando le conectaron de jonrón. Talento había en el bull pen, pero pregúntenle a los coaches qué sucedió. Lo mismo digo de la ofensiva, ¿qué trabajo se hizo para mejorarla a mitad de temporada?

Siguiendo con el tema de los pagos, en los Dodgers no todos son elefantes salarialmente, el cubano Andy Pagés percibió un salario de 800,000 dólares en la temporada 2026, por lo que con lo mucho que rindió ofensiva y defensivamente, los Dodgers deben prepararse para un pre-arbitraje salarial al tener ya tres años de servicio en la MLB), con lo cual su sueldo está regulado por el sueldo mínimo de las Grandes Ligas establecido en el Acuerdo de Negociación Colectiva (CBA). Pagés en 2026 tuvo un rendimiento excelente, al lograr ser convocado a su primer Juego de Estrellas y recibir una nominación al Guante de Oro.

De todas formas, un equipo se hace llenando sabiamente los huecos en el terreno con la figura más adecuada o próxima a ser la adecuada, y donde se combinen ofensiva con velocidad y defensiva colectivamente. Eso de querer tener una tanda de jonroneros del primero al noveno bate es un absurdo.

La temporada para los Dodgers concluyó con barrida de los Cerveceors en cuatro juegos. Al momento de redactar estas líneas la serie mundial entre Cerveceros y Tampa Rays está a un poco más de 24 horas de comenzar, pero ya Andrew Friedman está haciendo declaraciones de adquirir a este o a este otro pelotero, todos nombres como el de Ellie de la Cruz, C.J. Abrams y otras estrellas más. Así no es que se mejora el equipo. Entiendo que los Dodgers tienen cerebros para poder abordar integralmente la mejora del equipo e ir base por base para ver cómo se acomoda una buena defensa al campo con una ofensiva más productiva, la que no necesita exclusivamente jonroneros, sino bateadores de tacto y veloces en las bases. Un buen pitcheo abridor, saludable y respaldado por un cuerpo eficiente de relevistas.

También supongo que esas estrellas en las Menores, como el caso de Josué DePaula, no sean sacrificadas en canjes por elefantes, que obligan al pago de contratos elevados.

En conclusiones, así le duela a sus aficionados, los Dodgers, a pesar de contar con la plantilla más costosa del béisbol, terminaron siendo eliminados en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional por los Milwaukee Brewers, cuyo presupuesto era de apenas 143.5 millones, equipo que se enfrentará al Tampa Rays, cuyo presupuesto de 2026 fue de 95,6 millones, ocupando el puesto 28 en salario de todos los conjuntos en la MLB.

Fuentes

Romero Esteban. 2026. Béisbol MLB 2026, ¿podrán repetir los Dodgers? https://deportescineyotros.com/2026/06/13/beisbol-mlb-2026-podran-repetir-los-dodgers/

Luxury Tax Tracker

Total Adjusted Payroll Allocations

Los Angeles Dodgers 2026 Financials & Payroll Table

Esteban Romero
22 octubre 2026

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