¿Puede el béisbol cubano aún ser grande cuando
gran parte de sus estrellas han abandonado el país?».
Ed Augustin (Periodista del New York Times)
A los cubanos nos encanta cuantificar el número de compatriotas que logran llegar a la MLB, y la realidad es que la temporada de 2023 no es precisamente la de mayor participación cubana, pero si ha sido un año de tremenda calidad criolla, el mejor desde el momento en que René Arocha diera el salto al profesionalismo de las Grandes Ligas. Creo que, en años desde entonces, cientos de cubanos han podido llegar a jugar en circuitos profesionales vinculados a la MLB y sus resultados han sido moderados o aceptables año tras año, mientras la calidad poco a poco ha ido ascendiendo.
La continuidad y el aprendizaje de los peloteros llegados y con talento, les ha ayudado conocer de elementos desconocidos, lanzamientos, jugadas, la necesidad de crear destreza, lo que combinado con una mejor alimentación y preparación se revierte en un mejor desarrollo, sobre todo de aquellos que, además de poseer talento, demuestran entereza. Esto último es importante, sin voluntad y disciplina nada se logra así el deportista sea lo más parecido a Superman. Hay casos que han malogrado sus carreras con malos pasos o actitudes que nada tienen que ver con la práctica del deporte. Triunfan los de talento y los que se esfuerzan, el que no ponga empeño, pasa a la historia como un mediocre o un héroe de corto recorrido.
Es igualmente necesario recalcar que, a los cubanos, en su mayoría, nos gusta jugar pelota, y lo hacemos de muchas formas en nuestra infancia, batear al taco, las cuatro esquinas, juegos en placeres, y de ahí surgen las figuras, pero que, con la llegada del profesionalismo más técnico y preparado, se demostró que el profesionalismo cubano disfrazado de amateur no era lo que todos pensábamos. Nos engañamos y en la actualidad nuestro país no les gana a muchos equipos impensables hace tres décadas que pudieran derrotar al Cuba. Sencillamente el béisbol cubano se ha quedado atrás, ya no hay los entrenadores ex profesionales, que heredaron las series nacionales en sus primeras tres décadas. En una urna metida, la pelota “libre” y muy mal pagada, no es nada al lado de la otra mal llamada esclava en la actualidad, todo un sofisma mal elaborado en 1962. El resultado es que sigue habiendo materia prima cubana en béisbol, o sea hombres que tienen talento, pero que para su desarrollo necesitan aprender muchas cosas que en la isla no se conoce o se conoce, pero no hay quien tenga la capacidad de enseñarla. Dicho todo esto para que luego no venga un “filósofo” en la isla a decir que estos cubanos destacados son frutos de la escuela cubana de béisbol. Son ciudadanos cubanos, pero frutos de su desarrollo en los circuitos de la MLB.
Sin temor a equivocación, no todos los peloteros cubanos brillaron, pero si se puede afirmar que los destacados en el 2023 tuvieron un desempeño notable. No ha sido casualidad que ocho peloteros cubanos fueran escogidos para participar en el juego de las estrellas y que tres de ellos hayan competido en el derbi jonronero, con dos semifinalistas y un finalista en esta competencia. Sobre este tema hablé con detalles en julio del presente año. No obstante, a manera de refrescar las memorias, les menciono los nombres de los escogidos. En el derbi estuvieron Randy Arozarena (finalista), Luis Robert Jr. (semifinalista) y Adolis García, mientras que para el juego de estrellas se añadieron los nombres de Yandy Díaz, Yordan Álvarez, y el lanzador Yennier Canó en el equipo de la Liga Americana, y Lourdes Gurriel Jr. y Jorge Soler por el conjunto de la Liga Nacional.
Si se va a la post temporada, se exceptúa a Luis Robert Jr., pero se añade a José “Pito” Abreu, Yulieski Gurriel, y los lanzadores zurdos Aroldis Chapman y Cionel Pérez como integrantes de equipos en esta fase play off, para un total de once peloteros.
Lo notable de los jugadores de campo es que la mayoría de los destacados, Yandy Díaz, Randy Arozarena, Yordan Álvarez, Luis Robert Jr., Adolis García, Jorge Soler, Gurriel Jr. y José Abreu, todos ocuparon turnos de responsabilidad a la ofensiva en sus equipos respectivos. El que no era segundo, era tercero, cuarto o quinto, lo que indica responsabilidad al bate y que sus rendimientos se revirtieron en victorias para sus colectivos. En el área de los lanzadores, casi todos los de equipos triunfantes fueron relevistas, los que completaban usualmente bien sus faenas.
Veamos algo de lo logrado en la temporada regular por estos atletas. Comienzo con el villaclareño Yandy Díaz, el hijo del otrora infielder la “Araña” Díaz. Un poco de historia, Yandy debutó en series nacionales en la temporada de 2008-09 como utility del cuadro. Lo recuerdo, espigado (mide 188 cm) y delgado, todos los aficionados le asociaban con su padre, Jorge Díaz, y le llamaron la arañita. Yandy jugó nuevamente en las dos series siguientes con el Villa Clara para perderse posteriormente del mapa cubano. Comenzó a jugar en ligas menores en 2014 y en la invernal venezolana con los Leones de Caracas. Su aprendizaje fue rápido al llegar a los Clippers de Columbus (clase AAA), sucursal de los entonces Indios de Cleveland, en 2015. En la temporada de 2017 fue llamado al entrenamiento primaveral por el Cleveland, donde el camarero regular Jason Kipnis estaba lesionado, lo que obligó al mánager Terry Francona buscar una solución, pasar al dominicano José Ramírez a cubrir la segunda y darle la antesala a Yandy. El sagüero no lo hizo mal, pero Francona metía mucha presión. Una observación de sus primeras presentaciones, Yandy, ahora con más peso y musculatura, bateaba con fuerza, pero del centro a la banda derecha, no halaba la bola, eso se revertía en 0 jonrón. Detrás del cubano estaban otros peloteros optando por jugar regular como eran el colombiano Gio Urshela y el dominicano Erik González. Yandy fue bajado al Columbus y al final de la temporada regresó con el Cleveland. Lo sorpresivo fue que Yandy se llevó el liderato de los bateadores (,350) en ese mismo 2017 en la Liga Internacional al participar en 85 partidos de ese conjunto. Su suerte llegó en 2019 cuando en diciembre de 2018 fue canjeado al Tampa, equipo con el que ha jugado tanto en la antesala o en la inicial. Ya en esta temporada de 2023 fue el inicialista regular. Desde su llegada a esta franquicia, Yandy ha demostrado habilidad al bate, ya hala más la bola, es paciente en el home y los logros son evidentes. En 2020 bateó para ,307, en el 2022 para ,296, hasta llegar a campeón de bateo de la Liga Americana (,330) en el 2023 (ver tabla 1). El desempeño de Yandy en los dos juegos de post temporada no fue nada bueno. Su contrato es de $ 24 millones para el período de (2023-25), o sea 6 millones en el 2023.
El explosivo Randy Arozarena nos tiene acostumbrado a su juego entusiasta y de alto rendimiento. No saben los Cardenales la pifia que cometieron cuando lo canjearon al Tampa justamente cuando concluía la temporada de 2020. El pinareño había jugado 23 partidos con el equipo de la Liga Nacional y lo abandonaba con promedio de .300 y OPS de ,891. Había debutado el 14 de agosto de 2019, en juego contra los Reales de Kansas City, en el que bateó de 4-2 con una impulsada, jugó unos cuatro juegos más como emergente o pelotero de cambio, bajado a AAA, regresó al equipo grande el 4 de setiembre como corredor emergente y se quedó en juego (de 1-1, con una anotada). Lo siguieron utilizando como emergente para correr y jardinero para jugar en las postrimerías. El 24 setiembre en juego de 19 entradas entre los Cardenales y el Arizona, Randy se fue de 1-1 como emergente y al siguiente día de 4-2, incluido su primer jonrón, pero en el siguiente partido no jugó (¿?). Mike Shildt, el mánager entonces de los Cardenales, no tuvo óptica de lo bueno que era y sería Randy. En la post temporada de 2020 con el Tampa, Randy rompió la bola y no creyó ni en Gerrit Cole, ni otros tantos destacados del montículo, conectó 10 jonrones e impulsó 14, igualmente fue el MVP de la post temporada en la Liga Americana. Desde esa post temporada sentó nombre. En 2021 fue novato del año en la Liga Americana y es un pelotero respetado. Randy tuvo una primera mitad de temporada muy buena, pero no así en la segunda parte después de asistir al juego de las estrellas. Así y todo, Tampa logró llegar en muy buen puesto en la final de la temporada gracias a la contribución entre otros, de Yandy y Randy. El pinareño ganó 4 millones 150 mil en el 2023, ¡qué fortuna! Vamos, allá quien se lo crea.
Cuando alguien quiera ver a un jardinero central cubriendo mucho terreno y fildeando elegantemente, les invito a que vean jugar a Luis Robert Moirán, pelotero joven con mucho talento defensivo y ofensivo. Hay que reconocer que Kevin Kiermaier es una maravilla defendiendo el jardín central, pero, a decir verdad, Luis Robert Jr. habría podido haberse llevado el guante de oro en esa posición en esta temporada. Con lo dicho, recalco que Kevin lo ganó, pero Luis podría no habérselo llevado. En cuanto a su ofensiva, tiene tremendo poder, bola que enganche bien viaja con velocidad y a alta distancia, algo muy demostrado en el derbi de jonrones. Es igualmente veloz en las bases, pero hay aún aspectos a pulir, ya que es muy impaciente en el home, se va con lanzamientos fuera de la zona, la slider que rompe fuera lo debilita. Ha tenido la desgracia de llegar a Grandes Ligas para jugar en un equipo con el peor cuerpo de mánager y de auxiliares, sean de bateo o de pitcheo, por lo que tiene que arreglársela solo para salir adelante, a menos que su equipo traiga un buen entrenador de bateo para el 2024. Lo otro es la velocidad, es inadmisible que Luis solo haya logrado un triple en la temporada, tiene tan solo 2 en sus cuatro temporadas en las Mayores. En cuanto a bases robadas, mejoró en esta temporada al lograr 20, aunque tiene potencial para más reduciendo su fragilidad cuando corre y se desliza. Luis Robert Jr. tiene el talento de un Ronald Acuña Jr. u otros peloteros destacados en la actualidad. En el 2023 ganó $ 9,5 millones, salario que irá ascendiendo hasta $20 millones en el 2027, pero le aconsejo que, si los Medias Blancas no mejoran, opte por salirse de la franquicia en el 2026 y busque jugar en un conjunto con intenciones de coronarse campeón de liga o de serie mundial.
Le llamo la Bestia, me refiero a Yordan Álvarez, otra pifia de los Dodgers al canjearlo a los Astros en el 2016. Muy de acuerdo con el receptor venezolano Salvador Pérez, el que considera a Yordan como el bateador más peligroso de los latinos en las Mayores. En el 2019 fue novato del año en la Liga Americana, lesionado durante todo el 2020, pero el hijo de Agustín regresó por sus fueros en el 2021, al extremo de convertirse en el MVP de la post temporada en la Liga Americana. En este 2023 estuvo alejado del terreno por casi medio centenar de partidos, pero si ven sus estadísticas durante la temporada, concluirán que es un fenómeno. Los batazos de Yordan viajan lejos y también con velocidad. En todas las post temporadas ha rendido mucho para la causa de los Astros, la del 2023 no fue excepción al disparar 6 jonrones e impulsar 15 carreras. El tunero tiene un salario más decente, ganó $ 7,833 millones en 2023 y el mismo irá en ascenso hasta el 2028 cuando alcanzará la cifra de $26,833.
José Dariel “Pito” Abreu ha sido un pelotero de éxito desde que llegó a las Mayores. Para esta temporada tomó la sabia decisión de no renovar contrato con los Medias Blancas y se fue a jugar con los Astros de Houston, un cambio perfecto. Los Astros le pagan $19666 millones anuales en el período de 2023-2025, algo ligeramente menos que lo ganado en el 2022 con los Medias Blancas, pero el hombre de Mal Tiempo no quería seguir jugando en un conjunto con muy poco empuje de competencia. Repito, hizo bien en ese cambio, pero a Pito las cosas no le salieron bien en la primera mitad de temporada, algún que otro comenzó a decir que el hombre estaba liquidado, pero quien no lo conozca, no sabe que Pito le sobra entereza y entrena siempre fuerte, por lo que pudo finalmente disparar 18 jonrones, por debajo de lo 30 acostumbrados, e impulsar 90 carreras. Ha sido su peor temporada, pero en la post temporada conectó 4 jonrones e impulsó 13, batazos muy necesarios en algunas victorias de los Astros. Creo que su performance en la post temporada demostró su calidad.
José Adolis García, el avileño, otro con super entereza, le han llovido las dificultades, pero las ha sabido vencer. Llegó a las Mayores en 2018 con los Cardenales y no duró mucho, 21 juegos. En el 2020 los Vigilantes lo suben, tres juegos y nuevamente fuera. Las cosas como cambiaron en el 2021, 31 jonrones y 90 empujadas con esos mismos Vigilantes, los que lo habían puesto en waiver. De ahí en lo adelante, Adolis se convirtió en pieza importante de la reconstrucción de los Vigilantes de Texas. Tremenda temporada regular y post temporada en este 2023, al extremo de lograr el MVP de la post temporada en la Liga Americana. Los jonrones de Luis Robert Jr. y Yordan son bestiales, pues los de Adolis no es que se queden muy atrás.
A Jorge Soler siempre lo he considerado como uno de los peloteros de más poder en la MLB actualmente. Sin embargo, hay que decir que su carrera ha sido de sube y baja. En el 2019 fue líder en jonrones (48) en la Liga Americana y empujó 117, mientras que en 2021 despachó 27, de ellos 13 con los Reales y 14 con los Bravos, equipo que se coronó campeón de la Serie Mundial de ese año y mucho que le debe a Soler, quien conectó 3 jonrones e impulsó 6 carreras muy decisivas en los triunfos de este conjunto, lo que le valió el MVP de esa Serie. No entiendo cómo después los Bravos no le extendieron contrato, por lo que de Atlanta pasó a Miami. Nuevamente las lesiones lo alejaron por media temporada del terreno de juego y su producción fue de poca monta, pero volvió a brillar en el 2023, otra vez el jonronero de misiles, al disparar 36. No obstante, su rendimiento en la post temporada fue casi nulo (ver tabla 2).
El menor de los Gurriel, el que lleva el nombre de su padre, el legendario Lourdes Sr., ha logrado asentarse como jardinero, posición que le viene bien por su potente brazo, pero que necesitaba juego regular, el que no tuvo como él habría deseado con los Azulejos de Toronto. Para su suerte y la del receptor venezolano Gabriel Moreno, ambos fueron canjeados al Arizona, y ambos comenzaron a rendir. Se puede decir que Lourdes Jr. tuvo una mitad inicial de temporada formidable, pero que en la segunda parte no fue igual, por lo que de quinto bate pasó a ser sexto. En la post temporada logró disparar algunos batazos claves para victorias de su equipo y nadie tiene porque dudar que Lourdes Jr. no siga rindiendo en las próximas temporadas. En esta temporada ganó algo más de $ 4 millones, y actualmente es agente libre, así que podrá escoger equipo y una mejor oferta para el 2024.
Defensivamente estos peloteros son casi todos buenos o aceptables, los jardineros no son mancos, todo lo contrario, poseen fuertes brazos, algunos como Arozarena y Adolis son excelentes fildeadores, de Luis Robert Jr. ya hablé, pero incluso Yordan las veces que jugó el jardín izquierdo lo hizo bien y demostró tener fuerza en su brazo derecho de lanzar.
El área de pitcheo no es un renglón en el que los cubanos se destaquen como en el pasado. Más bien hay ahora relevistas de aceptables presentaciones. Los abridores en las dos últimas temporadas han sido el zurdo Nestor Cortés Jr., lesionado durante el 2023, y el derecho Johan Oviedo, este último con mucho en la bola, pero también con mucho que aprender. El cerrador Aroldis Chapman ha sido el estelar del pitcheo cubano en la MLB, pero que en las últimas tres temporadas ya se nota que no es el mismo. No obstante, en 2023 logró recuperar mucho de su velocidad supersónica y su canje de los Reales a los Vigilantes fue útil para él y los campeones. No hay porque negar que a Chapman el ambiente de los Yankees no le beneficiaba, lo mismo que ha pasado con otros tantos peloteros. Miren el rendimiento de Aaron Hicks con los Orioles después de dejar a los Yankees, como estos, otros tantos más. No obstante, el lanzador cubano más destacado en 2023 al nivel de la MLB es el derecho avileño Yennier Canó, quien como setup se destacó (tabla 3) y hasta logró algunos salvamentos para los Orioles, pero en la post temporada se derrumbó (tabla 4). El zurdo matancero Cionel Pérez, con mucho coraje en cada presentación, logró números aceptables e incluso en la post temporada, en su única aparición, lo hizo bien.
Visto el desempeño de los destacados, silencio para aquellos que han llegado, pero que aún les queda por desarrollar y rendir. De ellos se podrá hablar cuando se vean sus logros en el terreno. Ellos deben mirar el ejemplo de los aquí mencionados. Más silencio aún para aquel pelotero cubano que juega, gana más de 10 millones y no rinde lo esperado año tras año. Sería injusto aquí no mencionar el nombre de Yuli Gurriel, pelotero que ya va tocando las puertas de su retiro, pero que siempre aportó defensiva y ofensivamente para el equipo de los Astros, y que firmara en el 2023 con los Marlins, donde tuvo una temporada para no recordar. Se extrañó la ausencia de José Iglesias, Candelita del campo corto, el que jugó menos de 30 juegos para los Chihuahuas del Pasom sucursal de los Padres, en la Liga de la Costa del Pacífico (AAA), donde promedió para ,317, con OBP de ,356 y Slug. de ,537. Me parece que debe haberse lesionado y por eso no logró subir a la MLB nuevamente. Candelita es de lo mejor que se pueda ver defendiendo el campo corto. No es para hacer comparaciones, pero defensivamente no son muchos los torpederos regulares en las Mayores que se le puedan situar al lado.
Fuentes
Baseball-reference.com
Romero Esteban. 2023. Juego de Estrellas 2023 en la MLB: participación cubana. Deportescineyotros.com, 18 julio, https://deportescineyotros.com/2023/07/18/juego-de-estrellas-2023-en-la-mlb-participacion-cubana/
Esteban Romero
19 noviembre de 2023






































































































































































































