Los uno-dos más efectivos en la historia de la MLB

El trabajo en equipo es el combustible
para el vehículo del logro”.
Anónimo

Tener un buen uno-dos en una alineación es algo muy útil, es la garantía que haya empujadores en el equipo, hombres capaces de cambiar el partido con un batazo grande. El uno-dos cobra importancia por el hecho que el tercer bate usualmente es el hombre más eficiente al bate y cuando el equipo tiene un sólido cuarto bate, al tercero hay que lanzarle.

He visto muchos uno-dos y de otros he sabido por las historias contadas. Por suerte, mi padre era un fan de los Yankees y a ratos me hablaba del uno-dos de Babe Ruth y Lou Gehrig, a quienes llamaban los asesinos. Sin embargo, me preguntaba si había habido otro uno-dos que fuera igual, cercano o superior al ya mencionado. En la búsqueda en las fuentes disponibles se encuentran algunas comparaciones pero de uno-dos en una temporada específica. El objetivo era conocer el resultado de uno-dos estables a través de varias temporadas.

Con el objetivo de identificar dúos persistentes y eficaces, se revisaron box scores y alineaciones de los equipos en temporadas en las que los peloteros reconocidos como de alta eficiencia hayan participado. Los uno-dos que no hayan cumplido con este rol en más de dos temporadas fueron descartados. Así sucedió con Joe DiMaggio y Lou Gehrig, con Al Simmons y Jimmie Foxx; con Ted Williams y Jimmie Foxx; con Ted Williams y Jackie Jensen; y con Ernie Banks y Billy Williams. No menos de siete box scores fueron revisados al azar en sus equipos y en meses distintos de una misma temporada. El resultado arrojó que no siempre los peloteros investigados coincidían en la función de uno-dos. Un caso fue el de Jackie Robinson y Duke Snider, ambos jugaron desde 1947 juntos, pero coincidieron como uno-dos en 1950, 1951, 1953 y 1954, cuatro temporadas. Las coincidencias como uno-dos de los peloteros investigados, lista preparada a priori y luego comprobada, fueron los siguientes:

Lou Gehrig- Babe Ruth (LG-BR), NY Yankees, hicieron uno-dos de 1926 al 1934 (9 temporadas). En ese período los NY Yankees ganaron cuatro campeonatos y tres series mundiales.

New York Yankees Lou Gehrig and Babe Ruth - 1932.Baseball.

El dúo de los asesinos, Lou Gehrig- Babe Ruth, ambos bateadores zurdos

Mickey Mantle-Yogi Berra (MM-YB), NY Yankees, hicieron uno-dos de 1954 a 1958 (cinco temporadas). En ese período los NY Yankees ganaron cuatro campeonatos y dos series mundiales.

Yogi Berra (z)- Mickey Mantle (ambidextro)

Yogi Berra (z)- Mickey Mantle (ambidextro)

Mickey Mantle-Roger Maris (MM-RM), NY Yankees, hicieron uno-dos de 1960 a 1965 (seis temporadas). En ese período los NY Yankees ganaron cinco campeonatos y dos series mundiales.

Roger Maris (z) y Mickey Mantle

Roger Maris (z) y Mickey Mantle

Jackie Robinson –Duke Snider (JR-DS), Dodgers Brooklyn,hicieron dúo en 1950, 1951, 1953 y 1954 (cuatro temporadas). En ese período ganaron un título de Liga Nacional y perdieron la serie mundial.

Jackie Robinson-Duke Snider

Jackie Robinson-Duke Snider

Willie Mays-Willie McCovey (WM-WMc), Gigantes de San Francisco, hicieron uno-dos de 1963 a 1971, exceptuando 1964 (7 temporadas). Sólo en 1971 discutieron el título de la Liga Nacional con los Piratas de Pittsburgh, enfrentamiento que perdieron en cuatro juegos.

Willie Mays-Willie McCovey (z)

Willie Mays-Willie McCovey (z)

Hank Aaron–Eddie Mathews (HA-EM)- Bravos de Milwaukee y de Atlanta, hicieron uno-dos de 1955 a 1965 (11 temporadas). Aquí sucede que Aaron en algunos juegos al inicio de su carrera era situado segundo y Mathews tercero, luego era Mathews segundo y Aaron tercero hasta que se establecieron como tercero y cuarto. En ese período los Bravos ganaron dos campeonatos y una serie mundial.

Eddie Mathews (z) y Hank Aaron

Eddie Mathews (z) y Hank Aaron

Billy Williams-Ron Santo (BW-RS), Cachorros Chicago, fueron uno-dos de 1963 a 1969, total de 7 temporadas. En realidad los Cachorros tenían el uno-dos-tres de Williams-Santo y Ernie Banks, al final Williams y Santo fueron muchas más veces tercero y cuarto, mientras que Banks alineaba como quinto. En 1962 Williams y Banks hicieron uno-dos como tercero y cuarto. En ese período los Cachorros de Chicago no ganaron campeonato en la Liga Nacional.

Ron Santo-Billy Williams (z)

Ron Santo-Billy Williams (z)

Roberto Clemente-Willie Stargell (RC-WS), Piratas Pittsburgh, hicieron dúo de 1964 a 1971, ocho temporadas. En 1970 perdieron la confrontación final con los Rojos de Cincinnati en 3 juegos por el título de la Liga Nacional. En la siguiente temporada se alzaron con el título de la liga y vencieron en la serie mundial.

Roberto Clemente y Willie Stargell (z)

Roberto Clemente y Willie Stargell (z)

Tony Oliva-Harmon Killebrew (TO-HK), Mellizos Minnesota, hicieron uno-dos de 1965 a 1971, exceptuando 1966, un total de 6 temporadas. En ese período ganaron el campeonato de la Liga Americana y perdieron la serie mundial. En 1969 y 1970 perdieron la discusión del título de la liga en tres juegos en ambas temporadas.

Tony Oliva (z) y Harmon Killebrew

Tony Oliva (z) y Harmon Killebrew

Johnny Bench-Tany Pérez (JB-TP), Rojos Cincinnati, fueron dúo de 1970 a 1975, 6 temporadas. En esos años el equipo ganó tres campeonatos, perdió la discusión de un título de liga y ganó una serie mundial.

Johnny Bench y Tany Pérez

Johnny Bench y Tany Pérez

David Ortiz-Manny Ramírez (DO-MR), Medias Rojas Boston, fueron uno-dos de 2004 a 2008, en total 5 temporadas. Las Medias Rojas rompieron el hechizo y ganaron la serie mundial de 2004 y repitieron la victoria en 2007. En 2005 y 2008 el equipo fue eliminado en los play off.

David Ortiz (z) y Manny Ramírez

David Ortiz (z) y Manny Ramírez

Se registraron por cada temporada los totales de carreras anotadas, hits, dobles, triples, jonrones, carreras empujadas, bases por bolas, ponches, promedio ofensivo, OBP y slugging de cada pelotero, luego estos valores se promediaron por el número de temporadas incluidas y finalmente se sumaron los valores de carreras, hits, dobles, triples, jonrones, carreras empujadas, bases por bolas, ponches para obtener un total promedio por temporada de cada dúo, además de los promedios de average, OBP y slugging.

Cualquiera puede pensar que el análisis fue difícil, pero no fue así. La tabla que se muestra a continuación claramente indica que precisamente el dúo de los “asesinos” Yankees (Gehrig-Ruth) fue el mejor en todos los parámetros excluyendo el de dobles y el negativo de ponches recibidos. En dobletes conectados el mejor dúo fue el latino o dominicano, a base de David Ortiz y Manny Ramírez, mientras que en ponches recibidos el más alto registro lo obtuvo la pareja de Johnny Bench y el cubano Tany Pérez. El mejor dúo en menor cantidad de ponches recibidos lo exhibe el dúo Jackie Robinson- Duke Snider.

Tabla dúos

Tabla de resultados ofensivos, promedio por temporada, de diferentes uno-dos (en negritas los primeros en cada caso)

Olvidando al dúo de los «asesinos», los mejores parámetros fueron los de carreras anotadas (208) obtenido por el dúo Jackie Robinson- Duke Snider, que superan ligeramente al de Mickey Mantle-Yogi Berra (206) y el de Hank Aaron-Eddie Mathews.

En hits conectados, nuevamente Jackie Robinson- Duke Snider registró 350 por temporada, mientras que el de Hank Aaron-Eddie Mathews logró 344.

En dobletes se acercaron al dúo de “Papi Ortiz” y Manny Ramírez, el uno-dos de los “asesinos” con 68 y Jackie Robinson-Duke Snider con 66.

En triples varios dúos tuvieron registros similares alrededor de 14-15 por temporada, entre ellos Jackie Robinson-Duke Snider, Roberto Clemente-Willie Stargell, Hank Aaron-Eddie Mathews y Billy Williams-Ron Santo.

En jonrones nuevamente el dúo latino de Ortiz-Ramírez (73) resultó superior al de Mickey Mantle-Roger Maris (71).

En carreras empujadas lo que hizo el dúo de los “asesinos” Yankees es realmente impresionante, 292 carreras impulsadas, casi 300 por temporada. Por encima de las 200 carreras, pero lejos de los “asesinos”, están Billy Williams-Ron Santo (200), Hank Aaron-Eddie Mathews (207) y Johnny Bench-Tany Pérez con 217.

En bases por bolas casi todos los dúos oscilaron alrededor de 148-177, se sale de esta norma el dúo de Clemente-Stargell. Obtener 231 bases en una temporada demuestra que a los “asesinos” no siempre se les lanzaba, hasta uno puede suponer que lograban batear hasta con malas bolas. Como Clemente está en los peores en este parámetro, recuerdo un día que entrevistaron al receptor panameño Manny SanGuillén, quien decía que a Clemente no se sabía que lanzarle, pues era hombre capaz de sacar la pelota baja y llevarla lejos, puede que ahí esté la explicación.

En promedio ofensivo se destacaron también los dúos de Mickey Mantle-Yogi Berra (.303), Jackie Robinson-Duke Snider (.323), Clemente-Stargell (.307) y David Ortiz-Manny Ramírez (.300), pero todos lejos de los .342 de los “asesinos”.

En el béisbol el porcentaje de embasado (OBP) es tan importante como el promedio ofensivo. El registro de los “asesinos” es enorme (.463). Por encima de .400 quedaron los dúos de Jackie Robinson-Duke Snider (.407), David Ortiz- Manny Ramírez (.402) y Mickey Mantle-Roger Maris (.401).

Slugging es sinónimo de poder y los “asesinos” registraron .666 por temporada, el dúo que más se le acercó fue el dominicano de Ortiz-Ramírez (.582) y el de Mickey Mantle-Roger Maris (.576).

Si algún lector tiene algún uno-dos que entienda que lo haya omitido, con mucho gusto lo podemos incluir en este análisis a condición que hayan realizado esa función por un mínimo de tres temporadas.

Bibliografía
Los datos aquí utilizados se tomaron de dos fuentes, baseball-reference y baseball-almanac, que incluye más de 120 box scores.

Actualizado por Esteban Romero (26 marzo de 2016)

Nota: Me habría gustado haber hecho algo similar para dúos formidables en Cuba como fueron Omar Linares-Luis Giraldo Casanova, Antonio Pacheco-Orestes Kindelán, Antonio Muñoz-Pedro José Rodríguez, y otros, pero sin box scores a la mano por temporada se hace difícil. Suponemos que esa información esté en manos de otras personas y que puedan hacer algo incluso mejor de lo que aquí se ha expuesto.

¿Por qué Luis Tiant Jr. no está en el Salón de la Fama de Cooperstown?

En la semana de inicios de mayo de 2016 MLB reportaba que el dominicano Bartolo Colón había sobrepasado el número de juegos ganados de Pedro Martínez, concretamente 219, Colón había llegado a 220, y la curiosidad me llevó a escribir este análisis. Sabía que Luis Tiant había logrado más juegos ganados que ambos dominicanos, por lo que me di a la tarea de tabular sus resultados de pitcheo, los que aquí se exponen, tanto en temporada regular como en post-temporada.   Hago constar que no le quito mérito ninguno a Pedro Martínez ni al propio Colón. Martínez, por su consistencia, bien mereció ser exaltado al Salón, como quizás en el día de mañana Colón sea otro de los candidatos por su labor y perseverancia, pero sí de justicia se trata, Luis Tiant Jr. tiene todo el aval y mérito para igualmente ser parte de este lugar de honor. Veamos:

En temporadas regulares Tiant

Resultados en temporadas regulares

En post temporada Tiant

Resultados en post temporada

Como se ve Tiant es el que más temporadas, juegos e innings ha lanzado, y ostenta el mayor número de juegos completos y de lechadas entre los latinos en cuestión. Sólo tuvo participación en dos post temporadas y lo hizo bien. Los Medias Rojas perdieron en serie mundial los juegos que no lanzó Tiant en 1975.  Pedro Martínez tuvo más participación en post temporada, pero sólo logró un anillo de serie mundial.

Ases latinos Tiant, Pedro Martinez, Bartolo Colón

Tiant es sólo superado en victorias obtenidas por el lanzador nica Dennis Martínez, quien en 22 temporadas logró 245 victorias, pero con G/P% de .559, por debajo del registrado por Tiant, y por el fenómeno dominicano de Juan Marichal, el que registró 243 victorias con G/P% de .631 en 16 temporadas.

Si los entendidos tienen una explicación lógica al respecto, estoy seguro que muchos lo agradeceríamos, pero aun así, mi conclusión es que Luis Tiant debe entrar en el Salón de la Fama.

Información recopilada por Esteban Romero de baseball-reference.com

Uno de los mejores bateadores cubanos de todos los tiempos, Pedro “Tony” Oliva

Tony Oliva no nació para jugar béisbol,

vino a este mundo sólo para batear

Sam Mele, ex-manager (Mellizos Minnesota, 1961-66)

Pinar del Río como provincia ha tenido algunos peloteros destacados en la pelota profesional, normalmente los nombres del lanzador Pedro Ramos y el del inicialista-jardinero Rogelio “Borrego” Álvarez son obligadas referencias. Más tarde con el desarrollo de las series nacionales cubanas, surgieron verdaderas estrellas, las que si bien no jugaron en las Grandes Ligas, de haberlo hecho no dudamos en que habrían sido peloteros de todos los días en sus equipos y con éxito. Esos son los casos de Luis Giraldo Casanova, Omar Linares, así como de los lanzadores Rogelio García, Julio Romero y Pedro Luis Lazo. No obstante, ellos no llegaron pero otro si pudo y grabó su nombre por todo lo alto en el circuito grande del béisbol norteamericano, me refiero a al gran Pedro “Tony” Oliva, quien nació el 20 de julio de 1938 en Consolación del Sur,  provincia de Pinar del Rio. El pinareño era zurdo bateando y tirando a la derecha, y se desenvolvía jugando en los jardines y luego como bateador designado.

Tony Oliva fue visto en acción en los Palacios, Pinar del Río, en 1961, por el jardinero Roberto Fernández Tapanes, quien viendo las habilidades de Tony para darle a la bola con fuerza por cualquier ángulo, enseguida se puso en contacto con el cazatalento Joe Cambria, quien en aquel momento trabajaba para los Mellizos de Minnesota. Cambria no dudó en firmarlo, pero había un problema, ¿cómo Oliva llegaría a EEUU al no tener pasaporte? Para su suerte, según relata Peter Bjarkman, él utilizó el certificado de nacimiento de su hermano Antonio, ya que él no tenía ninguno. Con ese documento pudo obtener un pasaporte con el nombre de su hermano Antonio, y así pudo salir de Cuba en un momento que las relaciones con EEUU se deterioraban aún más. Es por eso que Pedro fue llamado Tony después de su llegada a los EEUU, lo que le obligó posteriormente a testificar en las cortes norteamericanas para legalizar su verdadero nombre de Pedro Oliva, pero el Tony se le quedó para siempre y así es conocido en el mundo del mejor béisbol.

Tony Oliva 2

Tony Oliva

A la salida de Cuba su viaje fue a México, donde estuvo en espera de arreglos de visado por espacio de once días. Luego llegó al campo de los novatos de los Mellizos en la playa Fernandina, la Florida, donde se vio obligado a hospedarse en casa de afroamericanos, ya que los hoteles del lugar no acostumbraban a alquilar a personas de raza negra. Allí las cosas no fueron bien y el equipo de los Mellizos ya le estaba indicando su regreso a casa. Imagínense que problema, volver a entrar en Cuba. Fue aquí que Joe Cambria intervino en favor de Tony y aclaró que tanto él como otros dos cubanos tenían las condiciones para ser nuevamente probados. Al inicio se pensó en darle cabida con los avispones de Charlotte, pero no pudo ser y entonces fue enviado al poblado de Wytheville.

Con 23 años, en 1961, jugó para los Mellizos de Wytheville de la Liga Appalachian, clase D. Allí confrontó un problema serio y era el idioma, y mirando la nómina de este equipo, solo veo el nombre del lanzador Raúl Oro Pérez, el resto era todo anglohablante. No había otro remedio que jugar pelota para ir poco a poco venciendo las dificultades. Al inicio le costó trabajo adaptarse al juego en el jardín derecho, pero al bate demostró sus condiciones, promedio de .410 en 64 juegos disparando 31 extrabases. Al final de la temporada los Mellizos le dieron una atención especial al cubano, entendiendo que era un diamante en bruto, que en su liga de instrucciones en St Peterburg, Florida, podría irse afilando en todos los aspectos de juegos.

En 1962 jugó con los Avispones de Charlotte de la Liga Sud-Atlántica (clase A), fueron 127 desafíos y bateó para .350 con 58 extrabases, al final de esa temporada jugó en nueve partidos de los Mellizos, donde bateó 4 hits incluido un doble en 9 veces al bate. En 1963 jugó en AAA, en este caso con los Vigilantes de Dallas-Fort Worth, en 146 juegos, bateó para .304 y disparó 61 extrabases. Nuevamente llevado al final de la temporada al equipo grande, donde bateó 3 hits en 7 veces al bate. Ya era hora de subirlo, Pedro “Tony” tenía entonces 25 años, así fue, llegó a las Mayores en 1964 para batear y seguir bateando.

Tremendo debut, a la grande, su ofensiva fue de 217 hits en 672 veces al bate, incluido 43 dobles, 9 triples y 32 jonrones, 94 impulsadas, promedio de .323. De esta manera, Tony o Pedro resultó líder de los bateadores, líder en dobles, líder en carreras anotadas (109) y líder en hits en la Liga Americana. Resultó ser novato del año indiscutiblemente, primer pelotero cubano que alcanzaba este galardón y primer novato que lograba el campeonato de bateo en las Grandes Ligas en el siglo XX, y pudo haber sido el MVP de su liga, pero quedó cuarto en esta elección.

La siguiente temporada, la de 1965, no bajó su ofensiva, nuevamente puso números grandes, conectó 185 hits, aunque bajó algo su producción de extrabases, la que no fue muy reducida, 40 dobles, 5 triples y 16 jonrones, con 98 impulsadas y promedio ofensivo de .321. Por segundo año consecutivo, Tony fue líder de los bateadores, líder en hits conectados y quedó segundo en la elección del MVP de la Liga Americana. En esa temporada de 1965 los Mellizos lograron el título de la Americana y se enfrentaron a los Dodgers en la Serie Mundial, la que perdieron en siete juegos. Lamentablemente su ofensiva en este último evento fue moderada, conectó 5 hits, incluido doble y jonrón, con sólo dos impulsadas.

Algunos coaches de bateo tenían dudas respecto a la posición que Tony adoptaba a la hora de batear, a su entender, una pose débil y un swing golfeante. Parecía como si estuviéramos viendo la película de Omar Linares con antelación. Recordemos que al gran bateador pinareño, me refiero a Omar o al Niño, quisieron corregirle la forma en que se paraba en el home. Para suerte de Tony Oliva, el dueño de los Mellizos, el Sr. Calvin Griffith, prohibió terminantemente que se le acercaran a Oliva para corregir su forma de pararse en home y de batear. Con los resultados que estaba obteniendo, no había nada que modificar. Griffith dijo con claridad: “No quiero a nadie auxiliar a Oliva en su bateo”, y añadió: “Quiero que lo dejen sólo”. Personalmente vi el video de Oliva conectándole jonrón al lanzador Don Drysdale de los Dodgers en la serie mundial de 1965, su forma de pararse y swing eran normales, pero lo que si está claro que el pinareño chocaba la bola, sacaba el bate rápido y tenía buen poder.

Tony Oliva al bate

Tony Oliva al bate

En 1966 Tony quedó nuevamente de líder en hits conectados con 191, incluido 32 dobles, 7 triples y 25 jonrones, con 87 impulsadas, y alcanzó su primer y único Guante de Oro como jardinero. Su equipo esta vez quedó segundo superado por los Orioles de Baltimore. En lo sucesivo, Tony descendió en su bateo en las temporadas de 1967 y 1968 cuando bateó por debajo de los .300, no obstante nuevamente en 1969 volvió a ser el bateador acostumbrado de .300 o más. En 15 temporadas en las Mayores, Tony bateó en nueve sobre los .300 para retirarse con un excelente .304 de por vida.  En las temporadas de 1969 y 1970 fue líder en hits conectados, con 197 y 204, respectivamente. En 1971 logró su tercera corona de bateo, al promediar .337, y liderar slugging con .546 al disparar 30 dobles, 3 triples y 22 cuadrangulares. En las temporadas de 1967 (34), 1969 (40) y 1970 (36) fue líder en dobles conectados en la Liga Americana.

Los Mellizos discutieron el título de la Liga Americana en 1969 y 1970 enfrentándose a los Orioles de Baltimore, en ambas series los Mellizos fueron derrotados, pero Tony Oliva bateó para .385 y .500, respectivamente. Así que su ofensiva se hizo presente, en cada una disparó 2 dobles y un jonrón.

En la temporada de 1971, cuando por última vez se coronó campeón de bateo, Oliva se lanzó en diving a capturar un batazo en juego que se efectuaba en Oakland y que la hierba estaba húmeda. El pinareño se lesionó la rodilla derecha, lo cual le llevó largo tiempo para poderse recuperar, incluso sólo pudo jugar 10 juegos de la siguiente temporada en esa recuperación. Durante sus últimas cinco temporadas, Tony Oliva se sometió a ocho operaciones de rodilla, que naturalmente fueron restando fuerza a este gran pelotero. Aún así su bateo, aunque disminuyó, nunca estuvo por debajo de los .270. De 1973 a 1975 disparó 49 jonrones, y como él dijo: “No sé si podría haberle quitado a Rod Carew algunos títulos de bateo en mis últimos cuatro años, pero lo que si estoy seguro es que habría bateado 50 o más jonrones y cerca de 150 empujadas”.

En 1976 sólo pudo jugar en 67 desafíos, siempre como designado, función que adoptó desde su primera lesión, y fue entonces que le dio el adiós al terreno de juego. Al final de sus quince temporadas, Tony Oliva bateó 1917 hits en 6301 veces al bate incluido 329 dobles, 48 triples y 220 jonrones, con 947 empujadas, 870 anotadas, 448 bases por bolas y 645 ponches (1 ponche cada 9.77 veces al bate). Su promedio ofensivo fue de .304, con OBP de .353 y Slugging de .476.

Tony Oliva fue escogido de 1964 a 1971 para jugar en el partido de las Estrellas, en tres ocasiones, 1964, 1966 y 1967 como abridor en su equipo. En igual período siempre estuvo entre los escogidos para titularse MVP de su liga.

Varios voces autorizadas han hablado siempre elogiosamente del bateo de Tony Oliva. El gran Lou Piniella opinó: “Él fue tan buen bateador como el mejor de su tiempo”. Camilo Pascual, lanzador que pudo jugar con muchos peloteros cubanos de su época, considera que Tony Oliva es el mejor bateador cubano que haya pasado por las Grandes Ligas. El ex-big leaguer y cronista de los Medias Blancas, Ken Harrelson, dijo: “Él fue uno de los mejores bateadores que haya visto, y no era que bateara sino cuando lo hacía, él siempre era capaz de conectar grandes hits”.

Tony Oliva también jugó algunas temporadas en las invernales latinoamericanas a finales de la década de los 60. Primero lo hizo en República Dominicana, con las Águilas Cibaeñas en 1968-69 y después en la liga mexicana del Pacífico en 1969-71. Su interés de jugar en México era la de tener la posibilidad de obtener visa para su familia de manera de poderlos ver mientras estuviera en México. Tony jugaba con los Mochis y en el invierno de 1970-71 pudo encontrarse con su madre y su hermana Felicia. Este encuentro permitió también que su abuela pudiera conocer a sus nietos, Anita y Pedro, hijos de Tony.

Tengo entendido que cuando el equipo Cuba se preparaba para su torneo con los profesionales de Venezuela en 1977, Tony Oliva pudo visitar Cuba y traer algunos equipos, los que entregó gratuitamente, e incluso participó un poco del entrenamiento. Una persona que los vio en acción en los terrenos de la Ciudad Deportiva, me dijo que Oliva entonces se enfrentó al gran Vinent, lanzador que estaba en pleno apogeo entonces y que Oliva le conectó algunos fuertes batazos.

Lo que queda claro que Oliva siguió siendo cubano y sintiendo por su patria, todo eso a pesar de los años alejados de su tierra y sus familiares.

La franquicia de los Mellizos de Minnesota desvelaron una estatua en honor a Tony Oliva en el estadio Target Field el 8 de abril de 2011, lo cual coincidió con el juego inaugural del equipo en esa temporada.

Estatua a Tony Oliva y el mismo

Tony Oliva imitando a su estatua que está en el Target Field

Tony Oliva, al igual que Orestes Miñoso y Luis Tiant Jr., espera que un buen día los electores del Salón de la Fama de Cooperstown le elijan al pedestal de la mejor pelota de todo el mundo.

Bibliografía consultada

Anon. Tony Oliva. Baseball-reference.com http://www.baseball-reference.com/players/o/olivato01.shtml

Bjarkman Peter C. Tony Oliva. Society for American Baseball Research. http://sabr.org/bioproj/person/244de7d2

Muder Craig, Tony Oliva dominated American League pitchers for almost a decade. National Baseball Hall of Fame. http://baseballhall.org/hall-of fame/golden-era/oliva-tony.

Escrito por Esteban Romero (13 abril de 2016)

Lanzadores cubanos en juegos inaugurales de Grandes Ligas

Buen pitcheo detiene al buen bateo y viceversa”.

Casey Stengel

Realmente un abridor de un juego inaugural debe ser un lanzador de calidad, sobre todo el número 1 en la rotación de su equipo a menos que su estelar esté indispuesto ese día o tenga otro problema.

Lanzar en un primer juego es realmente un honor para cualquier pitcher y los lanzadores cubanos han sido parte de estos juegos en muchas oportunidades en la MLB, concretamente en 26 juegos de apertura de campeonato, cuyas efemérides y actores aparecen a continuación:

Adolfo Luque ha sido primero en muchas casillas del pitcheo cubano en la MLB y no es ninguna casualidad que haya sido el primero en abrir juegos de este tipo, lo cual ocurrió el 13 de abril de 1921, lanzaba para los Rojos de Cincinnati y venció a los Piratas de Pittsburgh 5-3. El cubano lanzó juego completo, 12 hits, 3 carreras, 2 de ellas limpias.

Adolfo Luque

Adolfo Luque, primer lanzador cubano que abrió juego inaugural de Grandes Ligas

El 13 de abril de 1926, Luque volvió a lanzar en juego de apertura pero como relevo contra los Cachorros de Chicago, juego ganado por su equipo 7-6. Lanzó solo un tercio y concedió una base.

El 11 de abril de 1928, Luque abrió y ganó por los Rojos de Cincinnati contra los Cachorros 5-1. El cubano lanzó completo, permitió 7 hits incluido jonrón del segunda base Fred Maguire en el sexto inning.

Después del retiro de Luque pasaron años hasta que llegó el gran Marrero de los Senadores de Washington, el 17 de abril de 1951, cuando abrió, lanzó completo y venció a los Atléticos 6-1. El cubano permitió 7 hits y una limpia en 9 entradas.

Conrado Marrero

Conrado Marrero, segundo lanzador cubano en abrir juego inaugural

El 17 de abril de 1956, Camilo Pascual de los Senadores de Washington, fue derrotado por los Yankees de Nueva York 10-4. El habanero lanzó 6 entradas, permitió 8 carreras, 6 limpias, le batearon 3 jonrones, dos de Mantle en el primero y el sexto, otro de Berra en el tercer inning.

Camilo Pascual 2

Camilo Pascual

El 15 de abril de 1957, Camilo Pascual se presentó como relevista y perdió 7-6 frente a los Orioles de Baltimore, victoria del relevista Billy Loes. En este juego también lanzó el cubano Miguel Fornieles por los vencedores. Camilo permitió una limpia y decisiva en el juego.

El 14 de abril de 1958, Pedro Ramos le ganó a las Medias Rojas de Boston 5-2. Las 2 carreras de Boston por jonrón del jardinero Jackie Jensen en el mismo primer inning.

Pedro Ramos

Pedro Ramos

El 9 de abril de 1959, Pedro Ramos volvió a ganar 9-2 a los Orioles, jonrón de Gus Triandos en el noveno con uno a bordo por los perdedores.

El 18 de abril de 1960, Camilo Pascual derrotó a los Medias Rojas de Boston 10-1, jonrón solitario de Ted Williams, fue todo en el mismo primer inning, no hubo más y dominio absoluto de Pascual en lo sucesivo.

El 11 de abril de 1961, Pedro Ramos, con los Mellizos de Minnesota, le lanzó lechada a los Yankees, 6-0.  Victoria sobre el estelar zurdo Whitey Ford.

El 9 de abril de 1963, Diego Seguí perdió como abridor de los Atléticos de Kansas City 8-2 contra los Yankees. El holguinero permitió 7 hits, incluido jonrones de Clete Boyer y Joe Pepitone, y 6 limpias en 4 y 1/3.

Diego Seguí

Diego Seguí

Ese mismo 9 de abril de 1963, Camilo Pascual perdió 5-4 frente a los Indios de Cleveland. El habanero permitió 5 limpias. John Romano y Fred Whitfield jonronearon frente a los envíos del cubano.

El 14 de abril de 1964, Orlando Peña abrió y perdió lanzando para los Atléticos de Kansas City 7-3 frente a los Tigres. El oriental permitió 7 hits, incluido jonrón del inicialista Norm Cash, y 4 limpias en 5 entradas.

Orlando Peña

Orlando Peña

El 12 de abril de 1965, los Yankees perdieron el inaugural contra los Mellizos de Minnesota, y Pedro Ramos, como relevista, fue el perdedor. Juego que terminó 5-4. Ramos permitió un hit y concedió 3 bases para permitir la limpia de la victoria.

l 6 de abril de 1973, Luis Tiant con los Medias Rojas de Boston logró victoria de 15-5 sobre los Yankees. El antesalista Graig Nettles le sonó jonrón al cubano en el mismo primer inning. Moisés y Felipe Alou batearon un total de 3 dobles en ese juego contra el cubano.  Las quince carreras de los ganadores anotadas en los primeras 6 entradas.

Luis Tiant Jr.

Luis Tiant Jr.

El 5 de abril de 1974, Luis Tiant volvió a abrir por los Medias Rojas contra los Cerveceros de Milwaukee y permitió 8 carreras, de ellas 7 limpias, lo relevó el holguinero Diego Seguí, el que sólo permitió un hit en 3 y 2/3 para preservar la victoria 9-8.

El 8 de abril de 1975, Luis Tiant abrió una vez más por los Medias Rojas contra los Cerveceros de Milwaukee nuevamente, a los que derrotó 5-2. El torpedero y miembro del Salón de la Fama, Robin Yount, le conectó jonrón al cubano en la tercera entrada.

Pasaron más de dos décadas para que otro cubano abriera juego, lo cual sucedió el 31 de marzo de 1998, Liván Hernández de los Marlins de Florida, primer lanzador salido de series nacionales en abrir juegos de este tipo, derrotó a los Cachorros de Chicago 11-6.  El cubano permitió jonrón de Henry Rodríguez, con 2 en base, en el primer inning. En total permitió 5 limpias y 7 hits, con sólo 2 ponches.

Liván Hernández, MVP de la Serie Mundial de 1997

Liván Hernández

El 3 de abril de 2000, El hermano de Liván, Orlando “Duque” Hernández de los Yankees, venció 3-2 a los angelinos. El cubano permitió 8 hits incluido jonrón de Tim Salmon en el segundo  inning. Juego salvado para Mariano Rivera.

Orlando "Duque" Hernández

Orlando «Duque» Hernández

El 2 de abril de 2002, Liván Hernández volvió a abrir, esta vez por los Gigantes para derrotar a los Dodgers 9-2.   Permitió 2 limpias, 4 hits, y lanzó juego completo.

El l6 de abril de 2004, Liván Hernández volvió, en esta ocasión por los Expos contra su antiguo equipo, los Marlins, juego en el que lanzó hasta el sexto. Permitió 5 hits con 2 limpias. Soportó jonrón del inicialista Hee-Seop Choi en el segundo inning con uno a bordo. Los Marlins ganaron este juego 4-3 y la derrota para Luis Ayala como relevista de los Expos.

El 4 de abril de 2005, una vez más Liván Hernández, por los Nacionales de Washington contra los Filis de Filadelfia, juego que perdió 8-4. Liván lanzó 4 y 2/3, permitió 8 hits, incluido jonrón del jardinero Kenny Lofton con dos a bordo en el inicio del quinto inning, y 7 limpias.

El 3 de abril de 2006, Liván de nuevo, esta vez contra los Mets de Nueva York, juego que perdió 3-2, permitió 8 hits, incluido jonrón del antesalista David Wright en el sexto, y 3 limpias. Juego ganado por el zurdo Tom Glavine.

El 2 de abril de 2007, José Ariel Contreras abrió por los Medias Blancas contra los Indios de Cleveland, juego que terminó con derrota para el cubano de 12-5. Contreras solo pudo lanzar una entrada, en la que le anotaron 7 limpias incluido jonrón del primer bate, el jardinero Grady Sizemore.

José Ariel Contreras

José Ariel Contreras

El 31 de marzo de 2014, José Fernández de los Marlins derrotó a los Rockies de Colorado 10-1. La única de los adversarios por jonrón de Carlos González en el sexto inning. José ponchó a 9 y no dio boletos en 6 entradas lanzadas.

José Fernández

José Fernández

El 4 de abril de 2016, Raisel Iglesias abrió por los Rojos de Cincinnati contra Los Filis, juego que ganaron los primeros 6-2. Raisel dejó el juego en la sexta entrada con desventaja de 2-1. Esas dos por jonrón del torpedero Freddy Galvis en el segundo inning.

Raisel Iglesias

Raisel Iglesias

De esta forma, los lanzadores cubanos han participado en 26 juegos inaugurales, con 13 victorias, 8 derrotas y 5 juegos sin decisión.

Los más ganadores han sido Pedro Ramos (3), Luque (2), Luis Tiant (2), Liván Hernández (2), Camilo Pascual, Diego Seguí, Duque Hernández y José Fernández (1).

Los máximos perdedores han sido Camilo Pascual (3), Liván (2), Pedro Ramos, Orlando Peña y  Diego Seguí (1).

De esta información se desprende que Liván Hernández es el lanzador con mayor número de aperturas (5), le siguen Camilo Pascual (4), Pedro Ramos y Luis Tiant (3), y  Adolfo Luque (2).

No obstante, tenemos que aclarar que ningún cubano se acerca a los records establecidos por otros lanzadores latinoamericanos. Los dominicanos Juan Marichal (11), Pedro Martínez  (8),  Bartolo Colón (7) y el venezolano Félix Hernández (8) superan bien a todos los cubanos aquí descritos en abrir juegos inaugurales.

Entre los grandes abridores de juegos inaugurales están Tom Seaver (16), Walter Johnson, Jack Morris, Steve Carlton, Randy Johnson (14), Bert Blyleven (12), Fergie Jenkins y CC Sabathia (11), Roy Halladay (10), Greg Maddux (8), Justin Verlander, James Shields y Jered Weaver (7), y Bob Friend, Jim Palmer y Wes Ferrell (6).

Pero algo nos sonríe, Camilo Pascual tiene el record absoluto de más ponches propinados en un juego inaugural, con 15 en 1960.

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La fuente de datos de la información procesada por Esteban Romero (11 abril de 2016) proviene integramente de baseball-reference.com.

Mordecai Brown- el hombre que lanzaba con tres dedos

No sé, nunca lo he hecho de otra forma

Mordecai Brown respondía cuando le preguntaban

sí le fue difícil lanzar con sólo tres dedos

 

Mordecai Brown

Mordecai Brown

La figura que nos ocupa esta vez es un hombre que lanzaba con tres dedos, increíble, pero cierto. Un hombre que se convirtió en un excepcional lanzador en las Grandes Ligas, cuyo nombre responde al de Mordecai Peter Centennial (coincidió que nació en el centenario de la creación de los EEUU) Brown, apodado como “Three fingers” (tres dedos) o “Miner” (el minero), quien nació el 19 de octubre de 1876 en Nyesville, Indiana, y que perdió parte de dos de sus dedos de la mano derecha debido a dos accidentes separados, el primero cuando uno de sus dedos cayó en un desmenuzador de maloja. Una de las cuchillas le afectó mucho su dedo índice a la vez que le afectó el resto de los dedos, algo que su médico supo reparar lo más que pudo. La mano no estaba curada totalmente cuando le cayó algo sobre ella que le agravó el problema y le fracturó varios huesos, que no fueron bien puestos de vuelta y donde el más afectado fue el dedo medio (vean las fotos adjuntas).

Mano de Mordecai con los tres dedos

Mano de Mordecai Brown con los tres dedos

El daño a su mano se convirtió en su suerte para lanzar. Mordecai desde temprana edad jugó béisbol, comenzó como antesalista en un equipo semipro en 1898. Pronto los jugadores de su equipo y los adversarios notaron que los lanzamientos de Mordecai traían una variación extraña.  Fue así que se decidió a lanzar y abandonar el juego como tercera base. Había visto que la curva que lanzaba rompía en el mismo home y era casi imbateable a la vez que su recta era engañosa, pues igualmente pecaba de no ser recta realmente.

Los dedos de Mordecai Brown

Agarre de la pelota por Mordecai Brown

En 1901 Mordecai debutó con el equipo de Terre Haute de la Liga Three-I (clase D), ganó 25 juegos y perdió 8, con WHIP de 1.13. En la siguiente temporada lanzó para los Indios de Omaha de la Liga Occidental (clase A), donde nuevamente ganó más de 20 juegos, 27 concretamente, con 15 derrotas. Después de estas presentaciones y ya con 26 años, debutó en la pelota grande con los Cardenales de St Louis en 1903, donde tuvo una temporada nada buena, ganó 9 y perdió 13, con PCL de 4.70. Al final de esta temporada Mordecai junto con el receptor Jack O’Neill fueron canjeados a los Cachorros de Chicago a cambio del receptor-inicialista Larry McClean y el lanzador-antesalista Jack Taylor.

Fue con los Cachorros que Mordecai se convirtió en un lanzador dominante. En nueve temporadas consecutivas con este equipo logró 186 victorias con 93 derrotas, con seis temporadas consecutivas ganando más de 20 juegos, con 48 lechadas, además de salvar 39 juegos. Mordecai fue en ese período líder en su liga en PCL (1.04) y lechadas (4) en 1906, salvados (5) en 1908, juegos lanzados (50), innings lanzados (342.2), juegos completos (32) y salvados (7) en 1909, juegos completos (27), lechadas (6) y salvados (5) en 1910, y juegos lanzados (53) y salvados (13) en 1911.

Los Cachorros deben estarse acordando de Mordecai, ya que este equipo ganó sus dos últimas series mundiales en 1907 y 1908 venciendo a los Tigres de Detroit 4-0 y 4-1, respectivamente. En 1906 y 1910 fueron también a la serie mundial, en la primera perdieron contra sus vecinos de las Medias Blancas 4-2. En 1910 volvieron contra los Atléticos de Filadelfia, con derrota 4-2. En la serie de 1906 Mordecai ganó uno por lechada y perdió dos en la serie de 1906, en la de 1907 propinó otra lechada, en 1908 ganó dos con una lechada y en 1910 volvió a perder dos juegos con una victoria.

En 1912 tuvo un modesto desempeño, con registro de 5 victorias y 6 derrotas, por lo que su equipo lo liberó y fue a parar al Louisville de la Asociación Americana por un ratito, ya que los Rojos de Cincinnati lo adquirieron, donde ganó 11 y perdió 13 en la temporada de 1912, con un salvado. Al año siguiente Mordecai se fue a jugar a la efímera Liga Federal con el equipo St Louis Terriers, donde ganó 12 y perdió 6, con 13 juegos completos y 2 lechadas. Con este equipo no llegó a completar la temporada, ya que la terminó lanzando para el Brooklyn Tip-Top, equipo con el que ganó dos y perdió 5. En 1915 lanzó para las Ballenas de Chicago de igual liga, y de nuevo Mordecai tuvo una temporada notable, ganó 17 perdió 8, con cuatro lechadas y 4 salvados.

Visto que Mordecai seguía siendo dominante y como la Liga Federal tocaba a su fin, los Cachorros nuevamente se hicieron de sus servicios, pero ya la carrera de Tres Dedos estaba llegando a su fin, lanzó sólo 12 juegos, ganando 3 y perdiendo 4, por lo que la temporada de 1916 marcó su final en las Mayores.

Para que se tenga una idea de lo que lanzaba Mordecai, basta remitirse a lo que dijera ese gran bateador que fue Ty Cobb, quien dijo de su curva: “el lanzamiento más devastador a que me haya enfrentado”.

Cosas de la vida, Mordecai visitó Cuba con un equipo en 1909, donde jugó algunos partidos. Él quiso quedarse a jugar la invernal cubana, pero enfermó y decidió regresar a su país. Cuando su médico le vio en 1912 le aconsejó se retirara, pues tenía una afectación en su rodilla y podía perder la pierna.

En su carrera en las Mayores, en 16 temporadas, tuvo registro de 239 victorias con 130 derrotas, 1375 ponches, PCL de 2.06, que viene a ser el mejor tercer PCL en  la historia de las Mayores para cualquier lanzador con 200 o más victorias.

Después de su retiro Mordecai se vio seriamente afectado por la diabetes, de la cual murió el día de San Valentín de 1948. Un año después de su muerte fue electo al Salón de la fama de Cooperstown.

 Bibliografía consultada

Anon. Mordecai Brown. Hall of Fame. http://baseballhall.org/hof/brown-mordecai

Anon. Mordecai Brown. Baseball-reference. http://www.baseball-reference.com/players/b/brownmo01.shtml

Snyder Matt. 2014. The legend of Mordecai ‘Three Finger’ Brown. CBS Sports. http://www.cbssports.com/mlb/eye-on-baseball/24407292/the-legend-of-mordecai-three-finger-brown

Thomson Cindy. 2016. Mordecai Brown. Society for American Baseball Research. http://sabr.org/bioproj/person/b0508a3c

Escrito por Esteban Romero (5 abril de 2016)

La ofensiva y perseverancia de Lou Gehrig

Este artículo se lo dedico a mi padre,
fan de toda la vida de los Yankees

Cuando se hable de pelotero integral, o sea de esos buenos al campo en todos los órdenes, y también de conducta ejemplar fuera del juego, Lou Gehrig será siempre una referencia obligada.

Henry Louis Gehrig (Ludwig Heinrich Gehrig) nació el 19 de junio de 1903 en la ciudad de Nueva York, la misma que le vio brillar durante años y la que hizo que las gradas se sintieran halagadas con su juego eficiente y perseverante. Gehrig era el cuarto hijo de padres alemanes y único sobreviviente de sus hermanos, Los progenitores de Gehrig no eran muy saludables, su padre sufría de epilepsia y su madre estaba afectada por una seria debilidad pulmonar. Así y todo, ellos hicieron todo su esfuerzo para que su hijo un día llegara a la Universidad para estudiar arquitectura.

Gehrig estudió inicialmente en una escuela superior de comercio, donde se inició jugando béisbol y fútbol para esta institución. De joven ya era todo un destacado en los deportes, por lo que consiguió beca de fútbol americano en la Universidad de Columbia. Sin embargo, en esos años de estudiante Lou demostró sus aptitudes como lanzador y su habilidad para llevar lejos la bola con su bate. Todo lo que hizo allí en el terreno de béisbol fue observado por los cazatalentos, le llamaban Columbia Joe, una forma de diferenciarlo del resto de los peloteros de la Universidad. En una ocasión Gehrig ponchó a 17 bateadores.

Lou Gehrig en sus años con la Universida de Columbia

Lou Gehrig en sus años con la Universidad de Columbia

En 1921 jugó con los Senadores Hartford de la Liga Oriental (clase A), siempre como inicialista, donde volvió a jugar en 1923 y disparó 24 jonrones. En ese año Gehrig fue firmado por los Yankees por un salario de 2 400 dólares, que si bien no era muy alto, significaba una buena entrada para su familia. Lo interesante fue que el joven Lou no les reveló a sus padres nada del contrato. Él temía que se desencantaran, pues habían hecho su inversión para que lograra un título universitario. En esa temporada de 1923 Gehrig participó en nueve juegos como inicialista y dejó una grata impresión al batear para .423, incluyendo 4 dobles, 1 triple y 1 jonrón, con 8 impulsadas. En 1924 volvió a jugar con el Hartford, esta vez su producción de jonrones fue enorme, 40 cuadrangulares con 186 imparables. Participó en 10 juegos de los Yankees y promedió .500 con 5 impulsadas.

Wally Pipp era el inicialista regular de los Yankees al inicio de 1925 y por una lesión Gehrig ocupó su lugar. Mala suerte la de Pipp, pues Lou se hizo de la posición y no hubo forma de sentarlo. Fue en esta temporada que Gehrig comenzó a tejer su record, ya roto por Carl Ripken Jr., de participación en juegos consecutivos. El record se inició el 1 de junio de 1925 y no el 31 de mayo de 1925 como algunas fuentes aseveran. Los box scores indican que Gehrig no jugó el 31 de mayo, Pipp fue el inicialista, mientras que Gehrig jugó el 1 de junio, falló como emergente al bate, pero al siguiente día bateó de 5-3, entre ellos un doble para que los Yankees vencieran a los Senadores 8-5. En esa temporada Gehrig disparó 20 jonrones, con 68 impulsadas y promedio de .294.

En la temporada de 1926 se estableció el uno-dos más temible de todos los tiempos, Babe Ruth como tercero y Lou Gehrig cuarto. Ruth era más jonronero, pero Gehrig no se quedaba atrás. En 1927 Ruth disparó sus famosos 60 jonrones, pero cosas de la vida el Bambino empujó 165 carreras, mientras que Gehrig, cuarto en la alineación se las arregló para traer a home a 8 más que su compañero. Si un hombre batea tantos jonrones es señal que deja las bases limpias, por lo que empujar más en este caso significa no fallar con hombres en circulación cuando Ruth fallaba. Por eso los Yankees de 1927 era una máquina de triturar pitchers, si Ruth no empujaba, Lou lo haría por él. No en balde a ellos le llamaron “Asesinos en fila”.

El dúo de asesinos al bate, Gehrig y Ruth

El dúo de «asesinos» al bate, Gehrig y Ruth

Durante años Gehrig jugó, a veces con lesiones en la mano, el tobillo, las piernas, día a día Lou estaba ahí jugando la inicial, por eso se ganó el merecido apodo de Caballo de Hierro. Si Ruth era el alboroto después del juego, sea con unas copas o retozo con alguna amistad femenina, Lou era todo para su casa y nada de excesos después de terminado el desafío.

LOU GEHRIG

Así se paraba Gehrig al bate

En su carrera tuvo los siguientes logros:

1927- líder en dobles conectados (52), empujadas (175), total de bases (447)
1928- Idem (47), empujadas (142), OBP (.467)
1930- empujadas (174), total de bases (419)
1931- líder en hits (211), en carreras anotadas (163), jonrones (46), empujadas (184), total de bases (410)
1933 – líder en carreras anotadas (138),
1934- empujadas (165), total de bases (409), OBP (.465)
1935 – carreras anotadas (125), OBP (.466)
1936- Idem (161), jonrones (49), OBP (.478)
1937- OBP (.473)

Fue el jugador más útil en la Liga Americana en 1927 y 1936, mientras que en 1934 obtuvo la triple corona de bateo. De por vida su promedio ofensivo fue de .340, con slugging de .632 y OPB de .447.

Los juegos de las estrellas se comenzaron a jugar en 1933. Gehrig fue escogido siete veces para jugar en estos partidos, aunque no llegó a jugar en el de 1939 por razones de su retiro por enfermedad.

En las quince temporadas que jugó, el bateo de Gehrig fue decisivo para que los Yankees ganaran seis series mundiales. Sus records de por vida son los siguientes:

– En siete temporadas empujó más de 150 carreras, en la temporada de 1931 estableció marca de 184 empujadas en la Liga Americana y rompió su propio récord anterior de 175 impulsadas en 1927.

– Fue el jugador que más veces ha bateado jonrones con las bases llenas en las Grandes Ligas, con un total de 23, ahora es el segundo después de los 25 de Alex Rodríguez, y fue el primero en disparar cuatro jonrones consecutivos en un juego del siglo XX, récord luego igualado por otros cuatro peloteros. Rocco Colavito con los Indios en 1959, Mike Schmidt con los Filis en 1976, Mike Cameron con los Marineros en 2002 y Carlos Delgado con los Azulejos en 2003.

– De por vida es el sexto impulsador con 1995 carreras. En 1931 impulsó 184 carreras, registro para una contienda solo superado por el de Hack Wilson en 1930 (190 carreras).

– En carreras anotadas es el undécimo de todos los tiempos con 1 888. En 1936 anotó 167 carreras, que es el cuarto mayor registro para una temporada.

– En su carrera recibió 1 508 boletos y aparece como el décimo séptimo de todos los tiempos.

– Se retiró con promedio al bate de por vida de .340, y en 1934 obtuvo la triple corona de bateo.

– Disparó 493 jonrones, cifra que pudo haber sido mucho mayor de haber jugado más series. Gehrig bateó un máximo de 49 jonrones en dos temporadas, 1934 y 1936, nunca bateó 50 o más jonrones, pero de 1927 a 1938 bateó no menos de 25 jonrones por temporada.

– Participó en siete Serie Mundiales y 34 juegos, es el tercero en OBP en una serie al registrar .706 superado por David Ortiz en 2013 (.760) y Billy Hatcher en 2000 (.800). Tiene el slugging más alto para una serie, logrado en 1927 (1.727) y es décimo de todos los tiempos en este departamento con .731. En OPS tiene la marca mayor para una serie, 1928 (2,433), y es séptimo de todos los tiempos, empatado con Babe Ruth (1,214). En series mundiales, en carreras anotadas es el quinto (30), décimo en hits (43), cuarto en total de bases (87), séptimo en dobles (8), cuarto en triples (4), quinto en jonrones (10), tercero en impulsadas (35) y quinto en bases recibidas (26

El descenso de Gehrig comenzó en la segunda mitad de la temporada de 1938. Al siguiente año, ya sufría de dolores, no podía correr como él acostumbraba y padecía de descoordinación. En la temporada de 1939 jugó 8 juegos y solo pudo promediar .143. De hecho sabía que estaba mal, su médico le hizo un chequeo y quedó demostrado que padecía esclerosis lateral amiotrófica, enfermedad que a partir de entonces se le llamó enfermedad Lou Gehrig.

Previa conversación con su manager, Joe McCarthy, el 2 de mayo, en juego en el Briggs Stadium de Detroit contra los Tigres, Gehrig, como capitán del equipo, presentó la alineación, en la cual él no parecía incluido. El locutor del Briggs dijo por la amplificación las siguientes palabras: «Damas y caballeros, ésta es la primera vez en 2 130 juegos consecutivos que el nombre de Lou Gehrig no aparecerá en la alineación.» Los aficionados le brindaron entonces una ovación. Cosas de la vida, Gehrig no jugó ese día pero tal pareciera que sus compañeros le dedicaban ese juego que terminó con paliza de 22-2 sobre los Tigres. Muchos años después el récord de Gehrig sería roto por Cal Ripken Jr. torpedero de los Orioles de Baltimore, el cual jugó 2 632 partidos.

El 4 de julio de 1939 su equipo le rindió homenaje: su número, el 4, fue retirado, primera vez en la historia que se hizo esto en equipo alguno de béisbol, se le otorgaron varios premios, sus compañeros de la temporada de 1927 estaban allí presentes. Cuando todos empezaban a marcharse, Gehrig tomó por sorpresa el micrófono y dijo: «Me considero el hombre más afortunado sobre la faz de la tierra”. Una ovación extraordinaria se dejó oír en el Yankee Stadium y su compañero Babe Ruth se le acercó para abrazarlo.

Gehrig padeció otros dos años esta enfermedad y murió el 2 de junio de 1941 en el Bronx, Nueva York. Sin pasar los cinco años reglamentarios después del retiro para ser electo al Salón de la Fama, Gehrig fue electo para integrarlo en el mismo 1941.

Netshrine le escogió como mejor bateador de las Mayores en las temporadas de 1934, 1936 y 1937.

Existe un film autobiográfico sobre Gehrig, “The Pride of the Yankees” (El Orgullo de los Yankees) que fuera estrenado en 1944, donde el actor Gary Cooper encarna el papel del famoso pelotero.

Fuentes consultadas

Netshrine: http://www.netshrine.com/npoty.html

Anon. 2014. Honoring a Baseball Legend: 75th Anniversary of Lou Gehrig’s Farewell Speech. Lou Gehrig. http://www.lougehrig.com/

Anon. Lou Gehrig biography. Bios. http://www.biography.com/people/lou-gehrig-9308266
ALS organization. 2014.Lou Gehrig. Early Life and Success with the New York Yankees. http://www.alsa.org/about-als/aam-2014/learn-about-als/lou-gehrig.html

Escrito por Esteban Romero (10 marzo de 2016)

¿Quién es José Cardenal en el béisbol?

A menudo los grandes son desconocidos o peor, mal conocidos.”
Thomas Carlyle, historiador, crítico social
y ensayista escocés (1795-1881)

Se avecina el juego del equipo Tampa de las Grandes Ligas con una selección cubana en este mes de marzo de 2016 en la Habana. Entre los peloteros cubanos retirados hay uno que no es muy conocido por la afición. Se trata de José Cardenal, también llamado como el Junior, que jugó a lo largo de 18 temporadas en las Grandes Ligas.

Los de mi generación llegamos a conocer y ver jugar a su hermano Pedro Cardenal, a quien tuve la oportunidad de conocer personalmente. Sucedió que iba con mi padre al juego dedicado a los niños, que se efectuaba siempre en el mes de diciembre. Entonces corría aún el año 1956. Pedro cogió la ruta 18 a medio camino, lo digo pues nosotros la habíamos abordado en Luz y Compostela, la Habana Vieja. Pedro vestía saco de sport y se sentó en la parte delantera, lo que aprovechó mi padre para saludarle y desearle lo mejor. Pedro entonces jugaba con el Cienfuegos, era su jardinero derecho, equipo con el que se mantuvo hasta la temporada de 1958-59 cuando fue canjeado conjuntamente con el torpedero Humberto Fernández y el inicialista Panchón Herrera al Habana a cambio del jardinero Román Mejías y del recién estrenado torpedero Leonardo Cárdenas, también matancero como Pedro, al que algunos le decían Tronquito.

Pedro Gelasio Domec Cardenal había nacido el 23 de octubre de 1935 en Matanzas, mientras que su hermano José Rosario nació el 7 de octubre de 1943 en igual ciudad. Dicen que ambos decidieron siempre usar el apellido materno y no el paterno para que no los confundieran con la bebida del mismo nombre. Ambos también son primos de una cátedra del campo corto y de la versatilidad como lo fue Dagoberto “Bert” Campaneris Blanco. Pedro era un jugador rápido, de tacto y buena defensiva en los jardines. Pedro jugó en ligas menores y para los Pericos de Puebla en la Liga Mexicana, incluso sirvió como instructor de béisbol en Oaxaca, México, donde se radicó a mitad de la década de los 60.

Tengo entendido que Pedro murió hace años, mientras que José no llegó a jugar en la pelota profesional cubana pero si se inició como jardinero en ligas menores con el conjunto de los Sun Kings El Paso en la liga Sophomore (clase D) en 1961. La enciclopedia humana del béisbol cubano, ya fallecida, Ángel Torres, escribió que en ese año José partió la bola al promediar .355 y disparar 35 jonrones, 108 impulsadas y robar 64 bases, esto último para ponerlo en letras grandes. Robar tanto en ligas donde abundan receptores con brazos potentes no es nada fácil.

Este autor se imagina que quizás el carácter de José puede que haya sido la inspiración para el personaje del pelotero cubano Pedro Cerrano en la película “Una mujer en la liga (1989)”. Si recuerdan este filme, Cerrrano (apellido mal escrito) era un hombre supersticioso. José lo era, con la diferencia que hacía ejercicios espirituales para prepararse para cada juego y no ritos de santería como Cerrano en la película mencionada.

José jugó hasta 1963 en ligas Menores y con menos de 20 años debutó con los Gigantes de San Francisco, así se convirtió en el pelotero cubano número 100 en jugar en Grandes Ligas. Poco jugó tanto en 1963 como en 1964 en las Mayores. En noviembre de 1964 fue canjeado a los angelinos de California a cambio del inicialista-receptor Jack Hiatt. Fue con los angelinos que logró jugar su primera temporada como regular. Su promedio fue un discreto .250, pero logró robar 37 bases y disparar 36 extrabases. Las siguientes dos temporadas fueron por el estilo, con la diferencia que robó menos bases que en su debut con los angelinos.

José Cardenal con los Angelinos

José Cardenal con los Angelinos

Así las cosas, fue canjeado a los Indios de Cleveland a cambio del jardinero Chuck Hinton. Con la tribu tuvo discretos promedios ofensivos, ligeramente superiores a los .250, pero robó 40 y 36 bases en las temporadas de 1968 1969, respectivamente. Vino un nuevo canje, esta vez por el estelar jardinero Vada Pinson, por el cual José pasó a jugar haciendo honor a su apellido, o sea con los Cardenales. De hecho se convirtió en un pelotero itinerante en las Mayores. Su siguiente canje fue dos años después a los Cerveceros de Milwaukee en un paquete en el que iba el infielder Dick Schofield, el lanzador Bob Reynolds y él a cambio del lanzador Chuck Loseth y el infielder Ted Kubiak. Poco después los cerveceros lo canjearon a cambio de tres peloteros de los Cachorros.

Fue su llegada a los Cachorros la que en realidad le dio vida, pues José brilló con este equipo. Sus promedios ofensivos fueron altos, en 1972 bateó para .291, disparó 17 jonrones y robó 25 bases; en 1973, .303 con 19 robadas; en 1974, .293 con 23 robadas; en 1975, .317 con 34 robadas; y 1976, .299 con 23 robadas. Su promedio decayó en 1977 a .239, año que fuera canjeado a los Filis por el lanzador, oriundo de Tampa, Manny Seoane. Con los de Filadelfia jugó hasta 1979, de ahí pasó a los Mets. Lo interesante fue que el canje se realizó el 2 de agosto y se enfrentaban Filis contra Mets. En el primer juego Cardenal jugó con su número 1 para los Filis y en el segundo juego pasó a vestir la franela de los Mets y jugar con este equipo. Terminó su carrera en 1980, jugando para los Reales de Kansas City, equipo que le dio su segunda oportunidad en su carrera de jugar en una serie mundial. Lo había hecho antes para los Filis en 1978. Totalizó 16 veces al bate y 3 sencillos en esas dos series.

José Cardenal vistiendo la franela de los Cachorros

José Cardenal vistiendo la franela de los Cachorros

En 18 temporadas logró batear para promedio de .275, 1913 hits, 936 carreras anotadas, 46 triples, 138 jonrones, 775 empujadas y 329 bases robadas. En 10 temporadas robó 20 o más bases en cada una.

Defensivamente casi siempre jugó el jardín central. En 1968, jugando para los Indios, logró realizar dos doble matanzas sin asistencia, un verdadero record. Su poderoso brazo fue también varias veces reconocido, no se le podía correr una base de más.

Después de su retiro como jugador, José fue auxiliar para los Rojos de Cincinnati, los mismos Cardenales para seguir haciendo honor a su apellido, fue auxiliar de bateo y también de primera base para los Yankees ganadores de las series mundiales de 1996, 1998 y 1999. Finalmente fue auxiliar para el Tampa. En 2005 sirvió como asesor del manager general de los Nacionales de Washington hasta 2009.

Como aspecto humanitario, José puso en subasta su anillo de serie de mundial de 1998 para ayudar a los damnificados del Ciclón Katrina.

Bibliografía consultada

– Baseball-reference.com, Baseball statistics and history. http://www.baseball-reference.com/

– Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. Pp. 225-226.

Escrito por Esteban Romero (15 marzo de 2016)

Atanasio “Tany” Pérez, el mejor pelotero avileño de todos los tiempos

La patria está hecha del mérito de sus hijos, y es
riqueza de ella cuanto bueno haga un hijo suyo”.
José Martí

Monumento de bronce a Tany Pérez

Monumento de bronce en honor a Tany Pérez en el Great American Ball Park de Cincinnati inaugurado el 22 de agosto de 2015

Hace unos días veía un juego de béisbol por Cubavisión, el mismo se desarrollaba en el Estadio José Ramón Cepero de Ciego de Ávila, cuya trasmisión mostraba algunos retratos de grandes peloteros de esa provincia en el estadio indicado, sobre todo aquellos que han sido integrantes de equipos Cuba campeones olímpicos. Me preguntaba por qué Tany no estaba ahí de alguna forma. Es cierto que a quien menciono no jugó en olimpiadas, pero si jugó como un gran estelar en la pelota más fuerte del mundo. Mucha gente me puede tildar de ingenuo, pero es que no se puede seguir con esa división de aquellos que juegan en las Mayores no y los de series nacionales sí, a fin de cuentas todos son cubanos.

Para quien no sepa de quién hablo, pudiera darse el caso, es de ese gran pelotero cubano que responde al nombre de Atanasio Pérez Rigal, más conocido como Tony Pérez o Tany Pérez, o también como “Big Dog” o “Doggie”, que fuera un pelotero de alto rendimiento dentro de las filas de los Rojos de Cincinnati y que actualmente es uno de los miembros del Salón de la Fama de Cooperstown. De hecho es el único pelotero cubano de la segunda mitad del siglo XX en ese sitial de honor.

Hace unos años estaba mirando un juego por la TV cuando la cámara se posó sobre la figura del cubano, que estaba como coach de tercera base del Cincinnati, cuando el narrador norteamericano dijo: “I like this guy”, y añadió “Tony Pérez from Camagüey”. Guao, el narrador sabe incluso de dónde vino el cubano. Tany en esa época era todo un desconocido en la tierra que lo vio nacer. Hablar de peloteros de las Mayores era casi un pecado.

En 2006 cuando el primer Clásico, Tany estaba por presenciar el primer juego de Puerto Rico contra Cuba y lo entrevistaron por la ESPN en inglés. En esa entrevista dijo que sabía muy poco de la pelota cubana y que su favorito era el conjunto boricua, lugar donde vivía,  además, su hijo Eduardo era el manager del conjunto de Puerto Rico. No sé qué sensaciones haya tenido al ver cómo los peloteros boricuas destrozaban el pitcheo cubano con anotación de 12-2, en juego efectuado el 10 de marzo de 2006 en el Bithorn de San Juan. Efectivamente, Tany por esas cosas de la vida que todos conocemos, estaba alejado de la vida cubana y su patria se convirtió Puerto Rico desde hacía buen tiempo.

A Tany le agradó mucho saber que Guerrillero.com en Cuba le dedicara una portada y al efecto declaró: “Es una sorpresa pero una sorpresa agradable, para que los fanáticos puedan informarse bien sobre el trabajo de los cubanos acá”. A continuación añadió: “Puede ser que estén cambiando y que vean que nosotros aunque estamos acá somos cubanos y pusimos el nombre de Cuba en alto”, concluyó.

Tany nació el 14 de mayo de 1942 en la colonia del central Violeta, actualmente Primero de Enero (desconozco si funciona), de la entonces provincia de Camagüey, ahora parte de la provincia de Ciego de Ávila. Tany no era hijo del dueño del central ni nada parecido, era de familia pobre y en Violeta fue que dio sus primeros pasos como pelotero. El avileño trabajaba con su padre y jugaba la pelota. He visto una información que en Cuba logró jugar con el Central Perseverancia en la liga invernal amateur Pedro Betancourt, algo que no he podido realmente corroborar por otros medios.

Sin tener 18 años cumplidos, el cazatalento y también eficiente manager cubano Tony Pacheco lo firmaba para jugar dentro de la organización de los patirrojos de Cincinnati. Sin embargo, otra información dice que a Tany lo firmaron en la Habana los ejecutivos de los Cubans (sucursal del Cincinnati) en ese mismo año. A esa edad Tany se inició con el equipo patirrojos de Geneva de la Liga Nueva York-Pensilvania (clase D) en 1960, con los que jugó hasta 1961. En ese conjunto se desempeñó como segunda base en 60 juegos, el resto como antesalista y 17 jugando los jardines. En la temporada de 1961 despachó 27 cuadrangulares, impulsó 132 y promedió .348 ofensivamente.

En 1962 lo llevaron a jugar con el conjunto de las Hojas de Rocky Mount de la Liga Carolina, clase B, donde participó en 100 juegos, bateó 18 jonrones, 74 impulsadas y promedio de .292. Al siguiente año lo pasaron a los Melocotones de Macon de la Liga Sur Atlántica, clase AA, donde sólo participó en 69 partidos y promedió .309, ya que fue llevado posteriormente a los Padres de San Diego de la Costa del Pacífico (AAA), donde participó en 8 juegos y bateó para .379. Con los Padres estuvo toda la temporada de 1964, donde bateó como todo un slugger, 20 dobles, 8 triples, 34 jonrones, 107 impulsadas y promedio de .309, y fue electo el MVP de la liga. Tanto en el Macon como con los Padres, Tany jugó la antesala todo el tiempo. El 26 de julio de 1964 debutó con los Rojos de Cincinnati en juego contra los Piratas de Pittsburgh, en el que se fue en blanco en dos veces al bate. Tenía entonces 22 años. En esa temporada jugó sólo 12 juegos en las Mayores.

Tony Pérez con el Cinci

Tany Pérez vistiendo la franela del Cincinnati

En la siguiente temporada, ya fue a tiempo completo en las Mayores. Su equipo tenía como regulares al cubano Leonardo Cárdenas en el campo corto, Pete Rose defendía la intermedia, el antesalista era Deron Johnson, pelotero que en Cuba fuera conocido por haber jugado con el Richmond de la Liga Internacional (AAA), entonces sucursal de los Yankees de Nueva York. Gordy Coleman era el inicialista, Johnny Edwards el receptor, y los jardines eran patrullados por el excelente Frank Robinson, Vada Pinson y Tommy Harper. Así y todo, Tany pudo jugar en 104 desafíos, en los que bateó para .260 con 12 cuadrangulares y 47 impulsadas. El equipo terminó cuarto y la maquinaria roja estaba aún por crearse. La temporada de 1966 no fue nada fructífera para Tany, jugó menos juegos que en la anterior y disparó 4 jonrones. Los regulares eran los mismos que en 1965.

En 1967 Tany pasó a jugar regular la antesala, Deron Johnson a primera, Tommy Helms en segunda alternando a veces con el cubano Hiraldo Sablón, más conocido en EEUU como Chico Ruíz. Rose había pasado a los jardines a partir de 1966 cuando Frank Robinson pasó a jugar con los Orioles. Johnny Bench asomó su cabeza como segundo receptor. En esa temporada Tany jugó regular y sentó cátedra como bigleaguer. Disparó 174 incogibles en 600 veces al bate, incluido 28 dobles, 7 triples y 26 jonrones, con 102 impulsadas, promedio ofensivo de .290.

Cuatro estacas del Cincinnati, de izquierda a derecha, Tany Pérez, Johnny Bench, Joe Morgan y PeteRose

Un cuarteto de lujo, de der. a izq. Tany Pérez, Johnny Bench, Joe Morgan y Pete Rose

En la siguiente temporada los rojos ya alinearon con Johnny Bench como receptor regular. Tany bateó con fuerza pero su promedio descendió ligeramente y su producción de jonrones fue de 18, o sea 10 menos que en la temporada anterior. En 1969 el matancero Leonardo Cárdenas fue canjeado y el campo corto lo ocupó Woody Woodward. Tany bateó con tremenda fuerza esta vez, conectó 185 hits, incluido 31 dobles, 2 triples y 37 jonrones, impulsó 122 y ofensivamente promedió para .294. Esa producción fue aún superior en 1970, 28 dobles, 6 triples y 40 jonrones, con 129 impulsadas y por primera vez sobre los .300, concretamente .317. Tany estuvo entre los tres primeros candidatos al título de MVP de su liga en esa temporada. Los rojos ya comenzaban a enseñar sus uñas. El venezolano David Concepción se añadió a los regulares defendiendo el campo corto y el equipo obtuvo el primer lugar de la Nacional derrotando 3-0 a los Piratas, aunque luego cayó 4-1 a manos de los Orioles en la Serie Mundial y donde el bateo de Tany fue insignificante (de 18-1).

En 1972 la maquinaria roja estaba al campo, Joe Morgan, proveniente de los Astros de Houston, defendía la segunda base, Rose seguía jugando los jardines, Bench como receptor, mientras que Tany pasaba a la 1B y Denis Menke defendía la 3B. Realmente la defensiva del cubano en la antesala nunca fue la mejor. De hecho jugó tercera más que todo para abrirle un espacio a Lee May como inicialista en el equipo, Sparky Anderson continuaba como director del equipo, puesto que ocupaba desde 1970 con los Rojos. Nuevamente el equipo se alzó con la victoria en la Liga Nacional, donde Tany fue parte esencial de esta victoria, al disparar 33 dobles, 7 triples y 21 jonrones, con 90 empujadas y promedio de .283. Cincinnati nuevamente doblegó a los Piratas 3-2 por el título de la nacional, pero una vez más sucumbieron en la Serie Mundial a manos de los Atléticos de Oakland 4-3. En esa serie mundial Tany bateó de 23-10 incluido un par de dobles, o sea mucho mejor que en su anterior serie mundial

En 1973 bateó con más fuerza que en la anterior temporada, disparó 27 jonrones, impulsó 101 y promedió .314, pero Cincinnati cayó 3-2 a manos de los Mets discutiendo el título de la Liga Nacional. En 1974 bateó nuevamente a sus anchas, disparó 28 jonrones y volvió a empujar 101, pero su equipo no llegó a ganar en su división Occidental.

La temporada de 1975 fue la que al final rindió lo que se esperaba del Cinci, Tany bateó 28 dobles, 2 triples y 20 jonrones, con 109 impulsadas, promedio de .282. Su equipo volvió a propinarle pollona de 3-0 a los Piratas y vencieron 4-3 a los Medias Rojas de Boston en la serie mundial, que tuvo a dos cubanos como protagonistas principales de la misma. Por los Medias Rojas, el lanzador Luis Tiant Jr, que se llevó dos de las tres victorias de su derrotado equipo, mientras que Tany disparaba dos jonrones en el quinto juego ganado por Don Gullet con anotación de 6-2. En el séptimo juego Tany volvió a jonronear con uno en base en la sexta entrada, batazo crucial para que Cinci ganara 4-3 a los Medias Rojas en el juego decisivo. Si bien bateó de 28-5, sus 3 cuadrangulares fueron decisivos en las victorias de su equipo.

La temporada de 1976 fue también de éxito para el Cinci, pero la ofensiva de Tany descendió, bateó 19 jonrones, 91 impulsadas y .260 de promedio ofensivo. Su equipo, que ya contaba con Ken Griffey Sr., padre del futuro miembro de la fama, como jardinero derecho, venció a los Filis 3-0 por el título de la liga y luego le propinó espesa pollona a los Yankees de Nueva York. Su ofensiva en la serie mundial fue de 16-5 con un doble y 2 impulsadas. No sabía Tany que estaba por ser canjeado, lo que ocurrió el 16 de diciembre de 1976. Tany pasó junto al zurdo Will McEnaney a los Expos de Montreal a cambio del lanzador zurdo Woodie Fryman y del derecho Dale Murray. Con los Expos estuvo hasta 1979 y de ahí pasó a los Medias Rojas como agente libre. Al parecer su llegada a Boston fue como el resurgir del avileño, disparó 25 jonrones e impulsó 105 carreras. Sin embargo, en 1981 y 1982 no jugó las temporadas completas y su ofensiva se redujo bastante. Nuevamente agente libre y firmó con los Filis para jugar en 1983, equipo que venció a los Dodgers 3-1 por el título de la liga y luego salía derrotado a manos de los Orioles 4-1 en la serie mundial. Fue su última participación en serie mundial, bateó de 10-2 sin extrabases. Al finalizar la temporada los Filis lo liberaron y Tany volvió a firmar con su equipo de siempre, Cincinnati, con los que jugó tres temporadas más como jugador de cambio.

Tony Pérez con los Expos

Tany Pérez con los Expos de Montreal

En 23 temporadas en las Mayores bateó 2732 hits, incluido 505 dobles, 79 triples y 379 jonrones, con 1652 empujadas y promedio de .279.

Tany Pérez con los Medias Rojas

Tany Pérez con los Medias Rojas

En su carrera participó en los juegos de estrellas de 1967 a 1970, de 1974 a 1976, abriendo como antesalista en el juego de 1970. En el juego de 1967 decidió el partido el en el 15to. inning al disparar jonrón sobre los envíos del estelar Jim “Catfish” Hunter.

En 1975 recibió el premio Fi Delta Theta Fraternidad Lou Gehrig que concede la Universidad de Columbia a los peloteros por su integridad fuera y dentro del campo de juego.

El cubano también jugó pelota invernal en Puerto Rico. Participó en diez temporadas jugando para el Santurce, donde bateó para .303, con 65 jonrones y 319 impulsadas. Hizo los equipos representativos de Puerto Rico a las series del Caribe de 1970 con el Ponce, la de 1971 con el Santurce y 1979 con el Caguas. , En diez años de participación en Puerto Rico, todos con Santurce, acumuló un promedio ofensivo de .303; 65 jonrones y 319 carreras empujadas. También representó a Puerto Rico en la Serie del Caribe de 1970 (Ponce), 1971 (Santurce), 1973 (Santurce) y 1979 (Caguas).

Tany fue coach de los Rojos de 1987 a 1992. En 1993 fue nombrado director de este equipo y cesanteado a los 44 juegos de la temporada. Su equipo tenía entonces 20 victorias y 24 derrotas, no entiendo por qué ese apuro para quitarlo como director. Robin Ventura con los Medias Blancas lo ha hecho repetidamente más mal y nadie lo ha sacado del puesto. A no ser que el Cinci haya tenido algún compromiso con el entonces nuevo manager, Davey Johnson.

En mayo de 2001 los Marlins le dieron la rienda del equipo sustituyendo a John Boles en esa responsabilidad. El equipo quedó cuarto entonces y al año siguiente Tany pasó a ocupar el cargo de asistente del manager general del equipo.

El mejor momento para Tany, cuando fue electo al salón de la Fama en 2000. En ese mismo año su número 24 fue retirado por los Rojos. De hecho fue el primer pelotero del Cinci en ser exaltado al Salón de la Fama e igualmente de los Expos de Montreal.

Previamente, en 1998, Tany fue exaltado al Salón de la Fama de la Serie del Caribe por su destacada labor como pelotero e incluido en el Pabellón de la Fama del Deporte Puertorriqueño.

En agosto de 2015 los Rojos de Cincinnati develaron una estatua en su honor en los predios de la entrada principal al Great American Ball Park. Así que si se tiene una estatua en EEUU ¿Por qué no se puede tener un retrato en grande en el Cepero?

Supongo que el Salón de la Fama o de la Gloria de Cuba, como le quieran llamar, se digne a darle el lugar que merece en ese sitial a este grande del deporte de todos los tiempos, uno que debió estar en el listado de los 100 deportistas cubanos del pasado siglo y que no está por esas cosas de la vida.

Bibliografía consultada

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Juan Pérez.com. Anastasio “Tony” Pérez Rigal. http://www.juanperez.com/baseball/perez.html

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Venn David. 2015. Tany Pérez, figura venerada por siempre en los Rojos. MLB.com, 12 julio. http://m.mlb.com/news/article/136357284/tany-perez-figura-venerada-por-siempre-en-los-rojos

Escrito por Esteban Romero (27 febrero de 2016)

El pelotero más grande de América Latina-Roberto Clemente

“Cuando tienes la oportunidad de mejorar cualquier situación,
y no lo haces, estás malgastando tu tiempo en la Tierra”.
Roberto Clemente

El título de grande e integral se lo tiene bien ganado este pelotero boricua, que responde por nombre al de Roberto Enrique Clemente Walker, nacido el 18 de agosto de 1934 en el barrio de San Antón en la localidad de Carolina, al este de la capital San Juan, en Puerto Rico. Sus padres son Melchor Clemente, trabajador azucarero, y Luisa Walker, la que trabajaba en la tienda propiedad de los Clemente. Se trata de una familia de siete hijos, tres de ellos del primer matrimonio de su madre, siendo el menor de todos el mismo Roberto.

Clemente se inició en el deporte dentro del atletismo, gustaba de correr distancias cortas e incluso lanzaba la jabalina, esto último le ayudó a desarrollar su extraordinaria potencia en su brazo derecho, según él mismo reconociera años después. No obstante, su afición por el béisbol era grande desde niño. Jugó algo de softbol desde que tenía 15 años y al dejar los estudios secundarios pudo hacer el equipo de los Cangrejeros de Santurce en 1951. Se trataba de un prospecto de cinco herramientas, el que fue observado por los cazatalentos de la MLB. Su complexión física era ideal, no era un gigante, pero medía 178 cm. Bateaba y lanzaba a la derecha. Los siempre ávidos de los Dodgers le firmaron en 1954 por un contrato de 10 000 dólares. El responsable de este contrato fue Al Campanis, pelotero nacido en Grecia, quien también dirigió al Cienfuegos en la invernal profesional cubana. En esa temporada Clemente jugó con los Reales de Montreal, sucursal de los Dodgers en la Liga Internacional (AAA). En aquel tiempo existía una regla que cualquier pelotero que se contratara por más de 4 000 dólares al año de su contrato debía aparecer en nómina de equipo de Grandes Ligas al siguiente año de su contrato. Clemente no cabía en la nómina de los Dodgers de aquel entonces, eso obligó a ponerlo a elección de otro equipo y fue así que los Piratas de Pittsburgh se hicieron de los servicios de este formidable prospecto. Los Piratas sólo pagaron 4 mil dólares. Así la escena quedó preparada para que Clemente debutara con 20 años cumplidos el 17 de abril de 1955, y lo hizo como regular patrullando el jardín derecho de los Piratas, su posición de siempre.

Clemente de toda la vida vistió con el número 21 en sus espaldas, sea en la MLB o en la liga invernal de Puerto Rico. Sucede que Earl Smith usaba el 21 en el equipo de los Piratas en 1955, por lo que Clemente usó el 13 hasta que Smith dejó al equipo un mes después de iniciada la temporada. Así que se hizo del 21 y más nunca lo soltó.

Roberto Clemente 2

Roberto Clemente

En aquel equipo de los Piratas de 1955 jugaban el torpedero Dick Groat, el antesalista Gene Freese, que jugara con el Cienfuegos en la temporada de 1956-57 y tío del también antesalista David Freese, que actualmente juega para los Angelinos y anteriormente lo había hecho para los Cardenales. Estaba también el inicialista Dale Long. Dentro del staff de lanzadores estaban los derechos Vern Law, Bob Friend, Elroy Face y hasta el zurdo cubano Lino Donoso. No era realmente un equipo de puntería en la liga nacional, en esa época siempre discutía un puesto en la segunda división, o sea del quinto al octavo puesto. Antes de que Clemente llegara al equipo, los Piratas archivaban no menos de 100 derrotas en cada una de las últimas tres temporadas. Lo interesante de la historia de Clemente es que Branch Rickey era el manager general del ejecutivo de los Dodgers cuando estos se hicieron de los servicios de Jackie Robinson, y ahora nuevamente Rickey ocupaba igual cargo en los Piratas.

Clemente tenía un brazo prohibido para el corrido atrevido de los peloteros adversarios. Era fuerza y precisión en su brazo. Tirar duro vale, pero si lo hace desviado no es que ayude mucho, Clemente la ponía donde había que ponerla. Tenía sentido de la posición que jugaba y sabía para donde ir con cada bateador. Su velocidad le daba para llegar bien a batazos difíciles de fildear, no pocas veces se lanzó en diving para atrapar batazos con intenciones de picar o de saltar para realizar un engarce en el último momento de conexiones veloces. Defensivamente ha sido probablemente el mejor jardinero derecho que haya jugado en las Grandes Ligas. En la temporada de 1961 participó en 5 doble matanzas y en 1967 en 4, en ambas resultó líder como jardinero en estas jugadas en la Liga Nacional. En la temporada de 1958 enfrió a un total de 22 corredores rivales. De 1961 a 1972 fue Guante de Oro en su liga.

Como bateador, se situaba en el home estirando su espalda, moviendo su cuello y se colocaba al fondo de la caja de bateo. Tuvo una discreta temporada al bate en 1955, promedió .255 ofensivamente y disparó sólo 5 jonrones. En 1956 bateó para .311 con 7 jonrones y 60 carreras impulsadas. La temporada de 1957 fue algo peor que la de su debut, su promedio cayó a .253, pero ya en lo sucesivo su ascenso fue progresivo. De 1960 a 1967 bateó sobre los .300 y tuvo tres temporadas de más de 20 jonrones, 1961, 1966 y 1967. Lo interesante fue que quedó como líder de los bateadores en las temporadas de 1961 (.351), 1964 (.339), 1965 (.329) y 1967 (.357). En 1969 perdió el título de bateo en competencia con Pete Rose, Clemente bateó .345 por .348 de Rose. De hecho fue el primer pelotero latino en lograr el título de bateo en la Liga Nacional. En 1964 lideró el departamento de hits, con 211, y en 1967 con 209. En cuatro temporadas logró batear más de 200 hits. En su carrera bateó en 13 temporadas por encima de los .300, y tuvo dos con promedios por encima de .290. En la temporada de 1966 el boricua se llevó el premio de Más Útil en la Liga Nacional, premio que mereció muchas veces pero que por esas cosas de la vida, no las recibió.

Hay algunas curiosidades ofensivas de Clemente que nos las dio Gustavo Martínez del diario La Opinión. Veamos, fue el único bateador en las Mayores que ha conectado un grand slam conectando un jonrón dentro del terreno, lo cual ocurrió en el Forbes Field el 25 de julio de 1956. La pelota dio contra una lámpara en el jardín izquierdo y de rebote se internó en lo profundo del jardín central. El otro aspecto es que sin ser un jonronero nato, Clemente le disparó 6 cuadrangulares al estelar zurdo Sandy Koufax, mientras que el verdugo de Clemente fue el lanzador Bob Gibson, quien lo ponchó en 32 oportunidades.

Clemente era también popular por su buen sentido del corrido de las bases. De por vida anotó 1 416 carreras y conectó 166 triples. En su carrera disparó exactamente 3000 hits, ese hit 3000 fue un doble, primer pelotero latino en llegar a esa cantidad de indiscutibles en la MLB, incluidos 440 dobles y 240 jonrones, con 1 305 carreras impulsadas, lo que le destacaba también por lo oportuno al bate.

Participó en 14 juegos de estrellas, en siete de ellos como jardinero derecho abridor en el equipo de la Liga Nacional.

La presencia de Clemente en el equipo de los Piratas mejoró el desempeño en general del equipo, que logró ir a dos series mundiales y a dos play off de la Liga Nacional. En dos Series Mundiales, 1960 y 1971, las que los Piratas ganaron, la primera contra los Yankees y la segunda contra los Orioles, Clemente bateó 21 hits en 58 veces al bate promediando .362. En la Serie de 1971 bateó para .411, fue electo el Más Útil, premio que se añadió al Babe Ruth award en esa temporada.

Mucha gente desconoce que el boricua jugó gran parte de su carrera aquejado de dolores en su espalda producto de un accidente automovilístico. Así todo, siempre rindió como el mejor.

El otro aspecto de este formidable pelotero era su sentido de humanidad, además de siempre ser fiel a la causa de los peloteros latinoamericanos y negros. Cuando él llegó a las Mayores, sufrió la discriminación en carne propia, pues no se podía albergar en hoteles de blancos, tenía que comer y viajar en los lugares previstos para los negros en EEUU. Él supo sobrellevar toda esta situación con dignidad, muchas veces discutió con managers y periodistas. Jugaba mejor que nadie pero seguía siendo negro y eso era un pecado en las décadas de los 50 y 60 en EEUU. Al respecto él declaró: «Todos saben que he luchado toda mi vida. Creo que todos los seres humanos somos iguales, pero uno tiene que luchar duramente sin cesar para mantener esa igualdad.»

Para los latinos no es cosa de juego poder pronunciar bien el inglés. Lejos de apreciar el nivel de juego de Clemente, que ya hubieran querido tener muchos peloteros blancos, como otros latinos era objeto de burla por su acento en el inglés que hablaba. Habría que ver cómo habrían hablado en español esos norteamericanos que le criticaban o se burlaban. El boricua mantenía su dignidad y nunca permitió que se le llamara Bob o Bobby, él era Roberto siempre. En otra ocasión declaró: “Mi gran satisfacción proviene de ayudar a borrar opiniones gastadas acerca de los latinoamericanos y los afroamericanos”.

Clemente era incansable, no descansaba, bien impartía clínicas de béisbol a los jóvenes de su país o igualmente jugaba en la invernal puertorriqueña.

En la invernal puertorriqueña Clemente jugó por primera vez en la temporada de 1953-54 siendo parte de los Cangrejeros de Santurce. El boricua se destacó y llegó a jugar en el juego de las estrellas de esa temporada. Entonces jugaba en Puerto Rico un pelotero que venía realmente de las ligas Negro, cuyo nombre era Henry Aaron, nada más y nada menos. En esa temporada Clemente bateó para promedio de .288. En la temporada de 1954-55 tuvo como compañero en el jardín central otro pelotero de categoría, Willie Mays, con el cual lograron componer un temible one-two. Mays venía a jugar después que su equipo, los Gigantes de Nueva York barriera en cuatro juegos contra los Indios de Cleveland. Clemente y Mays hicieron de las suyas en esta temporada para ganar el título en Puerto Rico y luego la Serie del Caribe en Caracas, Venezuela. El equipo boricua fue vencido en su primer juego contra el Almendares de Cuba, pero luego los boricuas lograron borrar ventaja de 5-0 en el segundo juego para llevarse la victoria. En ese juego Clemente impulsó dos carreras. Posteriormente vencieron 11-3 al Carta Vieja de Panamá y así llevarse Puerto Rico su segundo título en estas lides. Don Zimmer, que jugaba el campo corto, de ese equipo, declaraba que ese era el mejor equipo que había asistido a una Serie del Caribe. En 1955 volvió a jugar para los Cangrejeros, pero en 1956 este equipo fue vendido y él canjeado con otros peloteros al Caguas-Río Piedras. En el momento de su canje, Clemente tenía al menos un hit en cada juego jugado. La racha la detuvo el zurdo Luis “Tite” Arroyo de los Senadores de San Juan.

Willie Mays (izq.) y Roberto Clemente con los Cangrejeros de Santurce

Willie Mays (izq.) y Roberto Clemente con los Cangrejeros de Santurce en la temporada de 1954-55

En la temporada de 1958-59, Clemente no pudo jugar al tener que servir en la reserva de la Marina de EEUU. Ese servicio fue de seis meses en varios lugares del territorio norteamericano. No obstante, en 1959-60 volvió a jugar en su tierra natal, esta vez con los Senadores de San Juan, con los que promedió .330 al bate. Desde entonces comenzó a jugar menos en la invernal de su país. En 1962-63 no jugó, pero si a tiempo completo en la de 1963-64, aunque su equipo quedó en tercer lugar. Entonces no había serie del Caribe desde 1960. No obstante, hubo un intento de competencia interamericana en 1964 en Managua, Nicaragua, y Clemente participó en el equipo de su país. Ese evento lo ganó el equipo Nica dirigido por el cubano Wilfredo Calviño. En 1964-65 volvió a jugar, y también dirigió al equipo de los Senadores. Jugó poco, pero si tuvo tiempo de conectarle par de dobletes al estelar Dennis McLain, que lanzaba para el Mayaguez. Entonces sufrió una lesión de un muslo cuando la cortadera en su jardín tropezó con una piedra que le fue directamente a su cuerpo. Vino el juego de las estrellas y él se sintió obligado a participar, disparó un sencillo de emergente, pero con eso agravó más su lesión, al extremo que tuvo que someterse a una cirugía del ligamento del muslo lesionado. Esas complicaciones se revirtieron en un arranque lento ofensivo durante la temporada de 1965 con los Piratas, pero más tarde se recuperó y su bateo volvió a ser el de siempre. En 1967-68 jugó en Puerto Rico y bateó para .382 ofensivamente. Su última aparición en la invernal boricua fue en la temporada de 1970-71 cuando dirigió a los Senadores.

El 23 de diciembre de 1972 la ciudad de Managua, capital de Nicaragua, lugar que Clemente conocía del evento de 1964, sufrió un fuerte terremoto. Clemente, sin pensarlo mucho, se dio a la tarea de llevar un cargamento de ayuda a los damnificados por ese sismo. Él quiso ir personalmente, desconfiaba con razón de las autoridades somocistas para administrar bien los envíos internacionales. Su esposa le pidió de no ir, pero Clemente insistió en este empeño. En la noche del 31 de diciembre de 1972 , un DCD-7 despegó de de San Juan, Puerto Rico, pero a poca distancia de la isla, el avión cayó al mar y toda la tripulación murió. Lamentablemente el cuerpo de este pelotero héroe nunca fue recuperado. La causa del accidente se atribuyó a la sobrecarga que llevaba la nave.

La pérdida de este grande del béisbol, todo un ejemplo para las actuales y futuras generaciones de peloteros, cubrió de luto todo el mundo de este deporte. Con mucha razón no se esperaron los cinco años reglamentarios después de un retiro para exaltarlo al Salón de la fama de Cooperstown, lo cual sucedió el 8 de agosto de 1973. Antes una exaltación similar, sin esperar los años reglamentarios, había ocurrido con el deceso del gran Lou Gehrig. Clemente logró una alta votación y fue el primer latinoamericano en llegar al templo de los inmortales del béisbol. Ese día su esposa Vera Zavala expresó: “Este es un último triunfo, si él estuviera aquí, lo dedicaría a la gente de Puerto Rico, a la gente de Pittsburgh, y a todos sus fanáticos en los Estados Unidos. Gracias”.

El día de esa ceremonia se instauró el “Premio Roberto Clemente”, a otorgarse a aquellos que realizan labores destacadas en el deporte y la comunidad. Las Grandes Ligas instituyeron cada 18 de septiembre como el “Dia de Roberto Clemente”, mientras que en Puerto Rico Clemente fue nombrado como atleta del siglo.

En Carolina, Puerto Rico existe la Ciudad Deportiva Roberto Clemente, donde se exhibe una estatua de doce pies en ese complejo deportivo de unas 150 hectáreas. En Pittsburgh hay un museo en su memoria, Clemente Museum, que guarda muchas objetos de uso del gran pelotero. En un parque del Bronx, Nueva York, se erigió un monumento a Clemente. El Harlem River Park fue renombrado como Parque Estatal Roberto Clemente.

Por su brillante carrera, su vida tan generosa, su integridad como persona, este autor le considera como el más brillante pelotero latinoamericano de todos los tiempos.

Bibliografía consultada

Anon. Más allá del béisbol: La vida de Roberto Clemente. http://www.robertoclemente.si.edu/spanish/virtual_legacy.htm

Anon. Roberto Clemente, biography. Bio. http://www.biography.com/people/roberto-clemente-9250805

Anon. Roberto Clemente. Baseball-reference.com. http://www.baseball-reference.com/players/c/clemero01.shtml

Anon. Personas que lograron hacer una diferencia en Puerto Rico- Roberto Clemente Walker. https://sites.google.com/site/personajeshistoricosdepr/biografias/roberto-clemente-walker

Martínez Gustavo. 2015. Roberto Clemente: lo que no todos saben de su historia. La Opinión, 15 setiembre. http://www.laopinion.com/2015/09/15/roberto-clemente-lo-que-no-todos-saben-de-su-historia/

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Vázquez Edwin “Kako”. La Biografia de Roberto Clemente Walker. 1-800 Béisbol. http://www.1800beisbol.com/baseball/deportes/roberto_clemente/la_biografia_de_roberto_clemente_walker/

Escrito por Esteban Romero (18 de febrero de 2016)

Un pelotero de ascendencia polaca, Stan Musial

No te quejes si te la lanzan ensalivada,
trata de batearla por el lado seco”.
Stan Musial

El pelotero en cuestión no era polaco de nacimiento pero si lo podía ser por ser descendiente directo de padre polaco. Se trata de Stanisław Franciszek Musiał, más conocido como Stan Musial y también llamado como Stan the Man (Stan el hombre), quien nació el 21 de noviembre de 1920 en Donora, Pensilvania. Era un jugador de 180 cm de altura, bateaba y tiraba a la zurda, y jugaba los jardines y la inicial.

Extraordinario pelotero que brilló con luz propia en las Grandes Ligas desde que debutó. Musial fue uno de los más grandes bateadores que hayan pasado por las Grandes Ligas, quien además de ser el bateador que fue, tenía un buen corrido en las bases y fildeo en los jardines izquierdo y derecho, y en la inicial. Musial es hijo de padre polaco, de nombre Lukasz Musial, que trabajaba en una mina de zinc, y de madre, Mary Lancos, hija de emigrantes eslovacos. Ambos padres eran obreros humildes en Pittsburgh, lugar donde Musial se crió y dio sus primeros pasos en el béisbol. En su adolescencia llegó a jugar con el abuelo de Ken Griffey Jr.

Inicialmente se desarrolló como lanzador del equipo Williamson de Virginia del Oeste, donde llegó a tener récord de 15 y 8 en dos temporadas. En ese entonces, Musial tenía tan solo 17 años y a pesar de su récord, se le veía como un lanzador muy wild. En 1940 fue enviado a jugar en el equipo de Daytona Beach, donde el ex lanzador Dickie Kerr sería su coach de pitcheo. Musial no lo hizo mal, llegó a ganar 18 juegos con solo 5 derrotas. Sin embargo, el equipo carecía de peloteros y Musial se vio obligado a jugar los jardines. Su bateo como jardinero fue superior a .350 de promedio ofensivo, además de destacarse en el fildeo. Fue precisamente fildeando que se lesionó su hombro izquierdo, lo cual acabó con su carrera de lanzador.

Stan Musial

Stan Musial

En la siguiente temporada, se desempeñó como jardinero, jugando en clase C y luego en clase AAA. Su bateo fue factor decisivo para que los Cardenales de St Louis le subieran en setiembre de 1941, equipo con el que jugó a lo largo de 22 temporadas.

Musial llegó a formar trío con otros dos grandes de los jardines, Terry Moore y el explosivo Enos Slaughter. En algunas temporadas, Musial se hizo cargo de la primera base de su equipo. En su carrera con los Cardenales jugó 1 890 juegos en los jardines y 1 016 en la primera base.

El fuerte de Musial fue siempre su bateo. Su forma de pararse en el home era muy sui generis, colocaba piernas y rodillas ceñidas y el bate cerca del oído. Logró promediar sobre los .300 en 18 temporadas de las 22 jugadas en las Mayores. Fue líder de los bateadores en siete temporadas: 1943 (.357), 1946 (.365), 1948 (.376), 1950 (.346), 1951 (.355), 1952 (.336) y 1957 (.351).

En su carrera encabezó los siguientes departamentos:

• Hits- en las temporadas de 1943 con 220, 1944 con 197, 1946 con 228, 1948 con 230, 1949 con 207 y 1952 con 194; llegó a conectar 1 815 hits en su terreno e igual cantidad como visitador.
• Dobles- en 1943 (48), 1944 (51), 1946 (50), 1948 (46), 1949 (41), 1952 (42), 1953 (53) y 1954 (41)
• Carreras anotadas- en 1946 con 124, 1948 con 135, 1951 con 124, 1952 con 105 y 1954 con 120
• Impulsadas- en 1948 con 131 y 1956 con 109.
• Musial sabía correr bien las bases, como ya se dijo, lo cual se evidencia al liderar el departamento de triples en 1943 (20), 1946 (20), 1948 (18), 1949 (13) y 1951 (12).
• Total de bases, fue el campeón en 1943 con 347, 1946 con 366, 1948 con 429, 1951 con 355 y 1952 con 311.

Por sus destacadas actuaciones en 1943, 1946 y 1948 Musial fue declarado el Más Útil de la Liga.

Al final de su carrera, Musial exhibía los siguientes records en la liga nacional:

• Juegos jugados, con 3026, tercero superado por Pete Rose y Hank Aaron solamente.
• Hits conectados, con 3 630 hits, segundo superado por Rose con 4256. En ambas ligas es cuarto, por detrás también de Aaron (jugó algo con los cerveceros en la liga americana) y Ty Cobb.
• Veces al bate, con 12 172, tercero, superado por Rose y Hank Aaron solamente
• Carreras anotadas, con 1 949, quinto de todos los tiempos
• Dobles, con 725, segundo, Rose disparó 746.
• Total de bases, con 6 134, superado por Aaron con 6591 en la liga nacional.
• Actualmente es el cuarto en hits conectados en las Mayores, por detrás de Pete Rose, Ty Cobb y Hank Aaron.
• En dobles es el tercero, y sexto en juegos jugados es el tercero en ambas ligas.

Además, Musial era hombre de poder, disparó 475 jonrones e impulsó 1 951 carreras. De no haber sido por su servicio militar en los años 1945 y 1946, Musial habría podido estar en el club de los 500 jonrones. En 1954, en un doble juego contra los Gigantes de Nueva York, disparó un total de 5 jonrones.

Musial aseveraba que su éxito en el bateo estribaba en memorizar la velocidad y el tipo de lanzamiento de cada lanzador en la Liga Nacional. Unos tiraban rectas, curvas, sliders, pero lo importante era saber su velocidad y donde podría caer la bola de manera de poderla engarzar en el momento justo.

Existe una anécdota sobre Willie Mays recibiendo instrucciones de su director, Leo Durocher, de donde situarse en los jardines ante cada bateador. Durocher le decía las debilidades de los bateadores adversarios. Llegado a un punto, Mays notó que Durocher no le había dicho nada sobre Musial, por lo que le preguntó al respecto. Durocher le respondió: “El tercero en la alineación es Stan Musial. No tengo consejo que darte sobre él”.

Stan Musial jugó en las Series Mundiales de 1942 y 1943 contra los Yankees, luego contra los carmelitas de St Louis en 1944 y contra los Medias Rojas en 1946. Obtuvo tres anillos: 1942, 1944 y 1946. En esas lides bateó 22 hits en 86 veces al bate, promedio de .256, incluido 7 dobles, 1 triple y 1 jonrón, con 9 anotadas y 8 impulsadas.

En juegos de Estrellas participó en 24 partidos desde 1943 hasta su retiro en 1963. Estuvo ausente en el juego de 1945. En estos partidos bateó 20 hits en 63 veces al bate, incluido 6 jonrones, 2 dobles y 10 impulsadas, y promedio ofensivo de .317. En el juego de 1955, en la parte baja de la décima entrada, el receptor, Yogi Berra se quejó de dolencias en los pies, a lo que Musial, que estaba al bate, le dijo, “relájate, te llevaré a casa en un minuto”. Acto seguido disparó jonrón que decidió el partido.

Otra característica de Musial fue la de no protestar las decisiones de los árbitros. Nunca fue expulsado de juego alguno.

Al término de su carrera como jugador, pasó a desempeñarse como ejecutivo de los propios Cardenales, se convirtió en vicepresidente de la franquicia. El club lo exaltó con una estatua frente al Busch Memorial Stadium en 1968, y entró al Salon de la Fama en 1969.

Musial fue electo por el Sporting News como el jugador del año en las Grandes Ligas en 1946 y 1951. El Sports Illustrated lo nombró deportista del año en 1957 y le dio el premio de mejor deportista de la década de 1946 a 1956. Musial fue electo al Salón de la Fama del Béisbol en 1969.

De la lejana Polonia, patria de su padre, Musial también recibió la medalla Caballero de la Cruz de la Orden al Mérito de parte del gobierno polaco en 1972, e igualmente es miembro del Salón de la fama del deporte de este país.

Musial murió el 19 de enero de 2013 en Ladue, Missouri, en su residencia rodeado por familiares y seres queridos.

Fuentes consultadas

Baseball Library: http://www.baseballlibrary.com/ballplayers/player.php?name=Stan_Musial_1920

Baseball Reference: http://www.baseball-reference.com/m/musiast01.shtml

Béisbol fama: http://www.beisbolfama.com/biografia/stan/musial

Stan The Man- http://www.stan-the-man.com/

Escrito por Esteban Romero (15 febrero de 2016)

¿Podrá el equipo Cuba hacer un buen papel en el próximo Clásico de Béisbol?

Los chinos usan dos pinceladas para escribir la palabra crisis.
Una significa peligro y la otra significa oportunidad, por lo tanto
en medio de una crisis, mantente atento al peligro
sin perder de vista la oportunidad”.
John F. Kennedy

Desde el año 2000 los equipos Cuba han tenido que enfrentar novenas más potentes que aquellas que asistían con anterioridad a los eventos oficiales de béisbol. Fue en ese año 2000 que el equipo Cuba tuvo que enfrentarse contra un pitcher norteamericano de nombre Ben Sheets, quien silenció a la potente escuadra cubana al sólo permitir 3 sencillos en todo el juego y ninguna anotación. Era como una advertencia, los nuevos equipos vendrán con más fuerza y experiencia, no habrá más paseos ni super KO de cinco innings.

Luego hubo como una reposición e incluso la escuadra nacional logró el segundo lugar en el I Clásico de béisbol en marzo del 2006. Desde entonces comenzó la debacle, por un lado técnicamente no se han tenido todos los recursos para poder jugar la pelota como es debido, y lo peor, el éxodo de los mejores peloteros, algo que no se detiene y continuará hasta que no se vuelva al pasado. Si, por mucho que les duela a las autoridades de la pelota cubana, tendrán que volver al status de la pelota en 1959, de lo contrario el éxodo continuará en el béisbol y otros deportes. La dialéctica no da otra solución.

Ahora hemos visto como la escuadra de Ciego de Ávila salió mal parada de la última serie del Caribe en Santo Domingo (2016). El regreso de los equipos cubanos a estas lides no ha sido nada triunfador, el balance actual, incluyendo el milagro de la victoria del Pinar del Río en San Juan (2015), es de 5 escasas victorias con 10 derrotas, promedio de .333. Estos equipos no eran los campeones como tal, sino que han tenido nóminas de un poquito del campeón y dos tercios o más de refuerzos. Algunos comentaristas del Caribe daban ahora a Cuba como ganadora debido a que era prácticamente una selección nacional. Nos equivocamos todos, muchos pensamos que se podría hacer hasta un mejor papel, superior al de Pinar, pero se volvió a repetir la historia de las 3 primeras derrotas, el pitcheo fue tan malo como el que mostró el equipo Villa Clara en la Isla Margarita (2014), el bateo no apareció con la debida oportunidad, en fin, un equipo opaco completamente.

Ciego de Ávila, béisbol

Equipo Ciego de Ávila, campeón nacional 2015

A la mala actuación del conjunto de Ciego de Ávila se sumó el abandono del equipo por parte de los hermanos Yulieski y Lourdes Gourriel Jr. En Cuba se ha hablado de las cualidades deportivas del primero, todo comenzado a partir de la salida del país de Kendrys Morales. Hasta la comentarista Julia Osendi se atrevió a omitir el nombre de Kendrys en un juego internacional del pasado y si alabar el triple de Yulieski y no el jonrón de Kendrys.  Estrellas en el firmamento no hay, uno no sabe ahora de quién van a hablar.

Dejando estos detalles a un lado y viendo la debilidad de los conjuntos que han representado a Cuba en los últimos eventos oficiales, la pregunta que uno se hace es: ¿Cómo se podrá armar un equipo Cuba que pueda realmente dar batalla en el terreno de juego? Conformar un equipo fuerte es cosa muy difícil en la actualidad. Hacer cualquier cosa que se parezca a un equipo es muy fácil, como también lo es que salga completamente choteado del evento. Por lo tanto, debe entenderse que en estos momentos los encargados de la pelota dentro y por arriba de la federación deben estar haciéndose con mucha lógica esta pregunta. Se sabe que hay una sola solución, pero lo que no se sabe es si el tabú pueda ser eliminado o será aprobado para eliminarse.

Antonio Castro tuvo una gira hace un año atrás cuando conversó con el pelotero Yoennis Céspedes en Toronto. El granmense entonces jugaba con los Atléticos de Oakland y se hallaba en Toronto para enfrentarse contra los azulejos. Castro habló con Yoennis sobre la posibilidad de que peloteros cubanos que participan en la MLB pudieran representar al Cuba en eventos internacionales y que estos, además, pudieran hasta participar en las series nacionales durante el invierno. Lo dicho fue luego ratificado por el mismo Castro y la ESPN publicó toda una información, la que, por cierto, en Cuba nunca se llegó a publicar.

A finales del 2015, una delegación de la MLB, encabezada por Joe Torre y donde además iban peloteros cubanos como Alexei Ramírez, Pito Abreu, Yasiel Puig y Brayan Peña, visitaron Cuba, nuevamente surgió el tema, de manera informal, de la posible participación de cubanos de la MLB en equipos Cuba. Muchos han recibido con agrado esta insinuación, pues un planteamiento firme al respecto no hay como tal y de eso ni se habla en la prensa nacional deportiva. Recordemos que Yonder Alonso, pelotero ahora con los Atléticos, el pasado año expresó su acuerdo de integrar equipos Cuba, lo mismo el receptor Yasmani Grandal, y la respuesta sería la misma de parte de muchos peloteros cubanos en las Mayores o en las Menores.

Delegación MLB

Antonio Castro le da la bienvenida a la delegación de la MLB y a los peloteros cubanos que la integran

No se puede pensar que todos quieran integrar el equipo nacional, hay algunos, con sus razones, que no quieren que les hablen del tema. Plantean que si hasta ahora les han llamado desertores, traidores y otros calificativos más, no tienen nada qué hacer en un equipo que lo organizan aquellos que los han denigrado.

No obstante, muchos, diría que la mayoría, estarían en disposición de integrar el equipo Cuba y darle la victoria o al menos hacer un mejor papel en el terreno.

El próximo evento no es un centroamericano o panamericano, es el cuarto Clásico y para el que Cuba actualmente no tiene peloteros suficientes para poder dar un buen juego en el terreno. A ese evento asisten los países con sus mejores peloteros. De ahí que hay solo dos opciones, una no asistir al evento, algo que no sería bien visto, máxime que Cuba siempre se ve como una potencia en este deporte, la otra, la mejor es la de integrar el equipo con varias figuras cubanas del béisbol profesional norteamericano.

En las Mayores y Menores hay más de 50 peloteros cubanos con nivel suficiente para poder optar por un puesto en un equipo de 28 peloteros, donde obligatoriamente habría que llevar 13 lanzadores y 3 receptores. La inclusión de peloteros cubanos en los circuitos profesionales sería igualmente una buena oportunidad para una aproximación más de la federación cubana en sus relaciones con la MLB.

Haciendo un recuento mental, los peloteros que podrían bien jugar en el conjunto cubano serían los receptores Yasmani Grandal, Brayan Peña y Adrián Nieto, los jugadores de cuadro Pito Abreu, Alexei Ramírez, José Iglesias, Adeiny Hechavarría, Yasmany Tomás (3B), Yunel Escobar, Adonis García, Yunesky Betancourt, Héctor Olivera, los jardineros Yoennis Céspedes, Leonys Martín, Yasiel Puig, Rusney Castillo, Jorge Soler, Dariel Álvarez, Henry Urrutia, Leslie Anderson, el designado Kendrys Morales, y los lanzadores José Fernández, Aroldis Chapman, Raisel Iglesias, Odrisamer Despaigne, Roenis Elías, Armando Rivero, Onelki García, Raúl Valdés, Dalier Hinojosa, Yoslán Herrera entre otros, sin olvidar a aquellos que actualmente juegan en Japón u otros que puedan est a temporada 2016 hacer el grado sea en las Mayores o en las Menores. Además, la mayoría de los equipos llevan en su nómina a peloteros descendientes de esa nacionalidad. Los italianos son los más dados a este arreglo. Cuba tiene igualmente esta oportunidad y con verdaderas estrellas como Julio Daniel Martínez, Gio González, Alex Ávila, los tres hijos de padres cubanos, y hasta Jon Jay y Eric Hosmer, hijos de madre cubana. Hay muchos peloteros de experiencia para escoger y crear un equipo realmente competitivo, todo está en que se quiera hacer. Lo más importante es que un equipo de este tipo si sería representativo del béisbol cubano y no de una parte del mismo.

Es cierto que hacer un equipo de esta naturaleza traerá problemas con aquellos peloteros que juegan en las series nacionales, pero el problema dejaría de existir si los mismos pueden decidir por cuenta propia si seguir jugando en estas series o salir al extranjero para probarse en otros circuitos profesionales, como ya se dijo, poner las cosas en el lugar que estaban en 1959.

Si bien los componentes del equipo son importantes, aquí entonces la designación del director es vital. El manager del Cuba debe ser de experiencia y que sepa tratar debidamente a sus peloteros. En Cuba hay un manager de mucha experiencia y ecuánime como Jorge Fuentes, por solo mencionar un nombre.

Escrito por Esteban Romero (9 de febrero de 2016)

Un comentario del autor: he visto, hoy 14 de febrero, toda una serie de comentarios a este artículo en el blog Swing Completo, donde igualmente se publicó. Me alegró realmente, algunos me dan precisiones que debo aceptar. Usualmente utilizo fuentes bibliográficas en cada artículo, aquí no los utilicé, así que las fechas o errores de un año u otro las acepto.  Esos errores ya han sido enmendados, pero el artículo no pierde en lo absoluto su mensaje. Lamento que les duela sinceramente a algunos lo escrito, que no es crítica, pero si realidad. No todos los comentarios son hechos con esa buena intención.  Hay uno que sobre todo no puedo aceptar. Escribo solo y nadie me paga, soy jubilado y solvente económicamente. Aquí no hay grupo de edición ni nada similar. No soy instrumento de nadie y he expuesto lo que entiendo, y nadie me puede hacer creer que el Cuba hará un buen papel en el próximo clásico. No hay varita mágica a menos que se adopte otra política. En cuanto a lo dicho de 1959, lo afirmo, la pelota anterior a las series nacionales fue siempre más fuerte y no necesitaba llevar más de una decena de refuerzos como hacen los actuales equipos. Muchos de los que critican siguen siendo, como dijera Cicerón, niños al ignorar el pasado.

Bobby Maduro, gran promotor del béisbol cubano y latinoamericano

El éxito es una cuestión de perseverar cuando otros ya han renunciado
William Feather (1889-1981), autor y publicista americano

Uno de los hombres que más ayudó al desarrollo del béisbol cubano y luego del béisbol latinoamericano en las Grandes Ligas fue el cubano Roberto Maduro de Lima, más conocido como Bobby Maduro en todos los ambientes.

Maduro es hijo de una familia de sefarditas nacidos en la Isla de Curaçao. El padre de Bobby se llamaba Salomón Moses Levy Maduro. Sus parientes por línea maternal eran igualmente de origen sefardita. Su familia se trasladó a Cuba en busca de mejores oportunidades económicas. Según describe Rory Costello, la familia sefardita de los Maduro primero emigró de España a Portugal, de ahí a Francia en el inicio del siglo XVII, luego se trasladaron a Holanda, y a finales de ese siglo marcharon a las Antillas Holandesas, donde existe la sinagoga más antigua del hemisferio occidental. La familia de Bobby no era religiosa en el sentido de asistir a la sinagoga regularmente y su establecimiento en Cuba no fue causado por la criminal persecución de los judíos por Hitler en Europa. Cuba llegó a tener una comunidad de unos 12 mill judíos en 1959, pero los Maduro fueron de los primeros en asentarse en la isla. Se sabe que Bobby y su hermana se convirtieron al catolicismo en su juventud.

Maduro nació el 27 de junio de 1916 en La Habana, pero su crianza transcurrió parcialmente en Morón. Su familia había entrado en contacto con la compañía American Sugar Refining Company en 1930, para la cual llegaron a trabajar, y los Maduro compartían vivienda unas veces en la Habana y otras en el Central Cunagua, donde regularmente se jugaba la pelota y tenían un terreno disponible propio. Fue por ahí que a Bobby le entró la afición del béisbol. El padre de Maduro también entró en el negocio de los seguros y fungió como ente importante de la London Guarantee and Accident Co., luego fue director de la Compañía Cubana de Fianzas y presidente de la misma de 1942 a 1958.

La educación de Maduro tuvo lugar en centros docentes que no estaban al alcance de todos los cubanos, había que tener muchos billetes para eso. Inicialmente hizo la escuela superior de Asheville en Carolina del Norte y en 1934 matriculó en la renombrada Universidad de Cornell, estudios que Maduro no terminó.

Bobby Maduro

Bobby Maduro

De siempre Bobby Maduro fue un aficionado al béisbol y llegó a jugar la primera base del Vedado Tennis Club de la Unión Atlética Amateur.

Hay quien habla de historia y dice que Maduro era un business man, dicho a toda intención para minimizar lo que realizó en sus años involucrados con el béisbol. De hecho Maduro hizo mucho con tal de llevar al béisbol cubano al más alto sitial en su historia.

En 1946, Cuba tuvo un equipo de liga menor, los Havana Cubans, que jugaron en la Liga Internacional de la Florida, inicialmente de clase C y luego la liga ascendió a clase B. El equipo fue sucursal de los Senadores de Washington y su creación se debe a la acción de hombres como el ex–jugador de béisbol Merito Acosta y al cazatalento italo-americano Joe Cambria. Se sabe que Bobby Maduro fue uno de los que invirtió algún dinero para crear a este conjunto, aunque no fue uno de sus mayores accionistas. Cambria, Acosta y el dueño de los Senadores, Clark Griffith, se repartían el pastel en grande.

Por esa fecha se estaba construyendo el actualmente llamado Estadio Latinoamericano, y que era en sus inicios el Gran Estadio del Cerro, cuya construcción culminó en 1946, y hay evidencias que Bobby Maduro entregó 2 millones de dólares para la obra, de hecho el mayor inversor. De esa forma, los peloteros cubanos y extranjeros pasaban a jugar de una instalación con capacidad para 15000 aficionados, que era el viejo parque de la Tropical, al nuevo estadio que duplicaba esa capacidad. Sacando cuentas de lo que valía un boleto de entrada al Estadio del Cerro, se puede llegar a la conclusión que probablemente Maduro nunca llegó a regresar los 2 millones gastados por él para la construcción de este estadio, al cual se le hizo una reconstrucción importante en 1971, pero que ahora tiene problemas diversos que ponen en peligro su existencia a no ser que se le repare debidamente. Basta con mirar al techo, sus angulares están todos oxidados.

Gran Estadio del Cerro

Así se llenaba el Gran Estadio del Cerro en la Habana

Maduro fue co-dueño del equipo Cienfuegos a partir de la temporada de 1949-50 conjuntamente con Luis Parga y Emilio de Armas. Los peloteros de este equipo tenían algunos privilegios dados por Maduro, como el de hospedarse ellos y sus esposa gratuitamente en la casa de apartamentos que él poseía en la Habana.

En mayo de 1953, Maduro se convirtió en dueño de los Havana Cubans, para lo cual compró la parte del dueño de los Senadores, Clark Griffith, algo así como 40 mil dólares, mientras Merito conservaba el 20%. Sus divergencias con Joe Cambria se acentuaron en ese período, al extremo que el equipo hubo de iniciar la temporada de 1953 jugando en Cayo Hueso, pues Cambria no llegó a acuerdo con Maduro respecto al uso del Estadio del Cerro.

Finalmente Maduro logró arreglar este asunto con Cambria, a quien dejó como cazatalento del equipo, pero no como director general, y habló con los ejecutivos de los Medias Blancas y de los Dodgers para lograr un acuerdo, algo que al final no cristalizó. Ya en ese momento Bobby Maduro estaba proyectándose a todo lo alto. La franquicia del Springfield en la Liga Internacional, clase AAA, estaba libre y Maduro solicitó ocupar la misma con un nuevo equipo, los Cuban Sugar Kings, naturalmente, dejando atrás a los Havana Cubans. Era llevar uno a un nivel más alto, de clase B a AAA, todo un verdadero salto.

Bobby Maduro planeó desarrollar un equipo de latinos que estableciera a la Habana como su mercado natural para nutrir a las Grandes Ligas. Su proyección era entrar en clase AAA, para luego, un buen día, llegar a las Mayores. De ahí su famoso slogan: “Un paso más y llegamos”. Muchos entonces estaban seguros que el paso se daría si no fuera por esas cosas del destino.

Un paso más y llegamos

Los ejecutivos de las Grandes Ligas estaban contentos con el nuevo curso de la pelota en Cuba y con los movimientos realizados por Bobby Maduro, quien no cejaba en promover la pelota cubana al más alto sitial en la arena internacional. El famoso equipo nipón Yomiuri Giants fue invitado a jugar en Cuba en 1954 en tres juegos de exhibición. Los Cubans fueron a Mérida, México, con iguales propósitos de exhibición, enfrentando a las Alas Rojas de Rochester de la propia Liga Internacional.

En agosto de 1954 se llegó a un acuerdo con los Rojos de Cincinnati, el mismo equipo que en el pasado le había dado entrada a peloteros cubanos famosos como Rafael Almeida, Marsans y Adolfo Luque. Ya para ese entonces Bobby Maduro había dejado de ser uno de los co-dueños del equipo Cienfuegos, y los Cubans se convertían en sucursal del Cinci de la Liga Nacional. Muchos peloteros cubanos de tremenda calidad llegaron a las Mayores jugando primero para los Rojos.

los Cubans

Los Cubans

Los Cubans en su primera temporada en la Liga Internacional lograron el sótano entre 8 equipos, pero al año siguiente Regino Otero los condujo a quedar en la primera división, con registro de ganados/perdidos 83 y 70. En el play off fueron eliminados en la primera confrontación.

A la par de haber propiciado el desarrollo de un equipo con franquicia en Cuba dentro de la clase AAA, Maduro fue promotor de una liga infantil cubana, la que conocíamos con el nombre de los Cubanitos. Para este empeño Maduro le dio la responsabilidad de esta liga a Mako Pérez, que fungía como instructor del equipo Miramar Yacht Club. Los Cubanitos llegaron a agrupar unos 5000 niños jugando pelota con los uniformes e implementos debidos.

Los Cubans usualmente entrenaban en la primavera en el parque de béisbol de Morón, lugar donde transcurriera parte de la niñez de Maduro. Ese estadio fue el segundo en Cuba con luces, lo cual se debió a la inversión hecha al efecto por Bobby Maduro. En la última temporada de béisbol profesional (1960-61) se efectuaron algunos juegos en ese parque de Morón, que podía albergar 12000 aficionados sentados.

En 1959 sucedieron cambios en Cuba, vino un nuevo gobierno y nuevas medidas que realmente no viabilizaban las operaciones de los Cubans. Aun así Maduro siempre insistió en mantener la sede del equipo en la Habana. Hubo muchos intentos de compra de la franquicia por otros ejecutivos norteamericanos, pero Maduro nunca accedió.

Hubo un incidente desagradable el 25 de julio de 1959 en el Gran Estadio, jugaban los Cubans contra las Alas rojas de Rochester, hubo algunos disparos, al parecer de alegría, pero uno de ellos le dio en el casco al auxiliar de tercera base del equipo norteamericano, Frank Verdi, y rozó algo un hombro del torpedero cubano Leonardo Cárdenas. Ese incidente creó un mal ambiente para el juego de equipos norteamericanos en la Habana. Realmente se produjo ese día y no hubo más, pero las relaciones entre Cuba y EEUU, se deterioraban a diario, quedó el precedente y las autoridades deportivas norteamericanas hablaron en más de una oportunidad de la inseguridad de jugar en la Habana. Maduro no aceptó los argumentos e hizo prevalecer su voluntad de seguir jugando en Cuba. Pocos meses después, los Cubans se alzaban con el título de pequeños campeones mundiales al derrotar a los Molineros de Minneápolis en siete partidos.

La siguiente temporada abrió con unos Cubans renovados y con deseos de repetir la hazaña del año anterior, pero ya las autoridades norteamericanas estaban decididas y el 8 de julio de 1960 los Cubans se vieron despojados de su franquicia y pasaron a ser los Jets de New Jersey, equipo que estuvo dos temporadas en la Liga Internacional sin penas, ni glorias. Maduro siempre se opuso a esta decisión y sabía bien que los mismos cubanos interpretarían este hecho como “otro acto de agresión”.

En ese movimiento Maduro perdió más de 400 mil dólares y su sueño de llegar a las Mayores con una franquicia en la Habana. Finalmente emigró a EEUU en 1962, según se ha publicado, llevaba un billete de 5 dólares en su bolsillo.

Luego en la Florida siguió relacionado con el béisbol de ligas menores, y puso todo su empeño y entusiasmo en el desarrollo del deporte en este estado de EEUU.

Para su suerte, las autoridades del béisbol organizado, sobre todo el Comisionado William Eckert, estaba deseoso de crear una oficina de relaciones interamericanas. Varios peloteros latinos, entre ellos Felipe Alou, pedían algo por el estilo de manera que este órgano arreglara acuerdos entre las lides invernales con la MLB, así como promover la pelota amateur como fuente de peloteros para el béisbol profesional. Maduro fue la persona escogida para ocupar dicho cargo, una responsabilidad muy merecida por su experiencia y olfato para iniciar grandes empresas dentro del béisbol.

Maduro renunció al cargo de jefe de la oficina de relaciones interamericanas en 1978 y entonces se dispuso a la creación de la llamada Liga Inter-Americana, la que se inició en mayo de 1979 y fue realmente un fracaso. Luego trabajó en el mismo Miami en distintas actividades relacionadas con el deporte.

Bobby Maduro Estadio en Miami

Estadio Bobby Maduro en Miami

En honor a Maduro existe una calle en Miami que lleva su nombre, ciudad donde murió el 16 de octubre de 1986. Igualmente el Miami Stadium fue renombrado como Bobby Maduro, e igualmente exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Latinoamericano en 2010.

Bibliografía consultada

Anon. Bobby Maduro. Baseball-reference.com. http://www.baseball-reference.com/bullpen/Bobby_Maduro

Anon. Miami Baseball Did Not Start in 1993… http://oncloudconine.mlblogs.com/tag/bobby-maduro/

Costello Rory. Bobby Maduro. SABR Baseball Biography Project. http://sabr.org/bioproj/person/c34ce106

Gómez Masjuán Miguel Ernesto. Bobby Maduro y su legado al béisbol. Habana Radio. http://www.habanaradio.cu/articulos/bobby-maduro-y-su-legado-al-beisbol/

González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. 308 p.

Escrito por Esteban Romero (26 de enero de 2016)

El desempeño de los equipos cubanos en las series del Caribe (1949-1960)

Se aproxima la serie del Caribe 2016, en las que Cuba participa desde hace dos años. En la del retorno, 2013, en la Isla Margarita, Venezuela, el equipo de Villa Clara registró la peor actuación de un equipo cubano en estas lides. A la del 2014 asistió el campeón Pinar del Río, la que luego de un inicio desastroso, despertó y logró ganar los juegos necesarios para adjudicarse la corona. Sin embargo, ninguno de los conjuntos iba con nómina al 90% del equipo original, siempre eran más los refuerzos que los reales campeones.

Ahora se presenta un escenario similar para la serie del Caribe 2016, el campeón Ciego de Ávila asistirá con un equipo a base de 12 de la nómina actual del conjunto y con 16 refuerzos de otras provincias.

Se dice que equipos de otros países lo hacen, es cierto, pero eso no fue la práctica de los equipos cubanos de las primeras series del Caribe. En esas 11 series, en las que Cuba participó, se admitía un máximo de cuatro refuerzos, y por lo general los equipos de Cuba eran tan fuertes que no necesitaban de refuerzos. Esos se utilizaron cuando algún que otro pelotero norteamericano no podía viajar debido a exigencias de su equipo profesional u otros.

Cuba venció en aquel entonces en siete oportunidades, las últimas cinco series hasta 1960 fueron dominadas por los equipos representativos de Cuba, y en la última, la despedida fue con una espesa pollona a expensa de sus contrarios. Lo que hicieron estos equipos Cuba son usualmente omitido por los cronistas actuales de las series del Caribe, hablo de comentaristas no cubanos, para los cuales las Series del Caribe comenzaron en 1970, o sea en su segunda fase, ya que de 1960 en lo adelante hubo una brecha debido precisamente a la ausencia de los equipos cubanos.

Si en 1961 hubiera habido serie del Caribe, no dudo que el Cienfuegos habría dado batalla y hasta se habría llevado el título. Aquel equipo, como los otros en esa temporada en la profesional cubana, era a base de peloteros cubanos, y mirando su nómina en el terreno, refuerzos, al menos los 4 permisibles, habrían venido bien. Cienfuegos tenía en primera a Borrego Álvarez, pero para la serie del Caribe lo mejor habría sido llevar a Julio Bécquer, líder en jonrones con 15, para pasar a Borrego al jardín izquierdo, el central y el derecho serían defendidos por el Haitiano González y Román Mejías, respectivamente. En la receptoría iba el entonces joven Joaquín Azcue, mientras que en el cuadro, Octavio Rojas, campéon de bateo de esa temporada, habría podido volver a su anterior equipo para cubrir la segunda base que durante la temporada fue defendida por Ossie Álvarez; en el campo corto estaba Leonardo Cárdenas y en la antesala Hiraldo Sablón, más conocido como Chico Ruíz en la MLB. El staff de pitcheo podía llevar, además de Pedro Ramos, Raúl Sánchez, Camilo Pascual (lanzó poco y con autorización de los Senadores), Tony Díaz y Cándido Andrade, a Orlando Peña y al novato del año Luis Tiant Jr. Fíjense en los nombres, casi todos los mencionados eran o fueron después destacados bigleaguers, y eso que en Cuba no existían academias como fue después en otros países del área. Esto es sólo hipótesis, pues no hubo serie del Caribe en 1961. Los equipos del resto de los países no quisieron jugar este torneo por temor a tener problemas con la Asociación Nacional de Ligas Profesionales de Béisbol, con la cual existían acuerdos. Además la sede le correspondía a Cuba, lo cual hacía más riesgoso el asunto por las prohibiciones impuestas por los ejecutivos de la Asociación ya mencionada.

En la segunda fase de las series del Caribe, concretamente de 1970 a 2013, sin la presencia de Cuba, se han tenido 33 series del Caribe, República Dominicana archiva 19 triunfos, Puerto Rico 14, México 8 y Venezuela 7, mientras que Cuba ausente en ese período y de vuelta en 2014, tiene ya 8 títulos. Es hora que Cuba vuelva a su sitial de siempre sea en estas series como a nivel de MLB, calidad siempre habrá.

La calidad indiscutible de los equipos cubanos en la primera fase de las series se manifiesta también en el hecho que muchos lideratos aún están en manos de peloteros cubanos y no hablo de aquellos norteamericanos que igualmente integraban los equipos cubanos, los que también brillaron.

Les doy algunos detalles al respecto. Héctor Rodríguez es el pelotero con tercer mejor promedio ofensivo en series del Caribe, con .359, mientras que Pedro Formental es cuarto con .350, Edmundo Amorós sexto con .338 y Ángel Scull octavo con .306.

Héctor- Chiquitín- Humberto Fdez.

Estrellas cubanas en Series del Caribe: Héctor Rodríguez- Chiquitín Cabrera- Humberto Fernández

Ángel Scull

Ángel Scull

En hits conectados, Héctor es quinto con 30 y Amorós sexto con 27. En carreras impulsadas, Amorós es cuarto con 19, y Héctor sexto con 16.

Formental- Amorós-Pablo García

Estrellas cubanas en Series del Caribe: Pedro Formental- Edmundo Amorós- Pablo García

En lo que se refiere al pitcheo, Camilo Pascual es líder en victorias con 6, seguido de Orlando Peña y Pedro Ramos con 5-1, ambos. En PCL, Conrado Marrero es segundo con 1.59, Camilo tercero con 1.89, y Peña cuarto con 1.95.

Pascual-Ramos-Orlando Peña

Ases del pitcheo cubano en Series del Caribe: Camilo Pascual- Pedro Ramos- Orlando Peña

Camilo es el líder en juegos completos con 5 y Orlando Peña tiene 4, mientras que en WHIP Camilo marca el paso con 0.80 y Peña con 0.87, Marrero es cuarto con 0.99 y Pedro Ramos sexto con 1.06. Camilo es el sexto en ponches propinados con 42. Sería injusto si no menciono al gran zurdo Agapito Mayor, lanzador que logró 3 victorias para el Almendares en la primera serie del Caribe.

Marrero-Agapito Mayor

Ases del pitcheo cubano en series del Caribe: Conrado Marrero y Agapito Mayor

Hay otros records para una serie sencilla, Chiquitín Cabrera ostenta el mayor promedio ofensivo con .619 en 1951, le sigue el de Formental con .560 en 1953. En hits conectados, Formental disparó 14 (1953) y, Chiquitín 13 (1951).

En dobles, Scull disparó 5 (1954) y Amorós 4 (co-líder en 1952). En triples Formental 3 (1953) y Pablo García 3 (1955).

Humberto Fernández anotó 10 carreras, record, en la serie de 1956, mientras Tony Taylor robó 3 bases (1959), para ocupar el tercer lugar en este aspecto.

En slugging, Héctor Rodríguez registró 0.842 (1950), tercera mejor marca para una serie.

Orlando Peña registró un WHIP record de 0.62 en 1959.

Entre los peloteros norteamericanos que integraron los equipos cubanos, fueron varios los destacados. La lista incluye a hombres como Rocky Nelson, Archie Wilson, Bob Boyd, Milton Smith, Curt Roberts, Monte Irvin, Jim Bunning y otros que hacen una lista extensa realmente.

Archie Wilson-SollyDrake-Milton Smith

Archie Wilson-SollyDrake-Milton Smith

Los cubanos siguieron haciendo bulla en 1970 cuando se inició la llamada segunda fase de las series del Caribe, y Venezuela logró su primera serie del Caribe dirigidos por Carlos “Patato” Pascual, hermano de Camilo. A esa victoria contribuyó Orlando Peña ganando un juego, pero aún más por el pitcheo del lanzador de Caibarién, Aurelio Monteagudo.

Carlos Pascual y Aurelio Monteagudo

Carlos Pascual y Aurelio Monteagudo

Cuba, con un aceptable 3-3 de Pinar del Río en 2015, volvió a imponerse. Esperemos que las próximas presentaciones sean realmente mejores. El número de refuerzos se reducirá cuando el número de equipos participantes en las series nacionales se reduzca y se concentre más la calidad.

Veamos ahora las nóminas de los equipos Cuba de 1949 a 1960, o sea en su primera etapa.

1949

Almendares
Director: Fermín Guerra
RECEPTORES: Mike Sandlock, Andrés Fleitas y Gilberto «El Chino» Valdivia.
CUADRO: Chuck «The Rifle Man» Connors (1B), Granny Hammer (2B), Héctor Rodríguez (3B), Avelino Cañizares (SS), Willy Miranda, Rene González y Francisco «Sojito» Gallardo.
JARDINEROS: Al Gionfrido, Sam «El Sambo» Jethroe, Monte Irvin y Santos «El Canguro» Amaro.
LANZADORES: Agapito Mayor (quien ganó tres desafíos), Morris Martin, Conrado Marrero, Eddie Wright, Rene «Tata» Solís, Jorge Comellas, Octavio Roberto y Vicente López.
0 refuerzo, ganó la serie

1950

Almendares
Director: Fermín Guerra
RECEPTOR: Fermín Guerra.
CUADRO: Andrés Fleitas (1B), Gene Handley y Yiqui Desouza (2B), Héctor Rodríguez (3B), Eddie Pellagrini (SS), Willie Miranda, Avelino Cañizares.
JARDINEROS:
Al Gionfrido, Rafael Villa Cabrera, Roberto Ortiz, Santos «Canguro» Amaro, Rene Monteagudo, Francisco «Cisco» Campos, Tony Castaño.
LANZADORES: Conrado Marrero, Bob Hooper, Karl Drews, Octavio Rubert, Rene «Tata» Solís, Bill McGrabb, Chris Van Cuyk, Vicente López.
0 refuerzo, tercer lugar 3-3

1951

Habana
Director: Miguel Ángel González
RECEPTORES: Del Wilber, Gilberto «Chino» Valdivia, Isaac Seoane.
CUADRO: Lorenzo «Chiquitín» Cabrera (1B), Johnny «Spider» Jorgensen (2B), Bert Haas (3B), Gilberto Torres (SS), Orlando Varona, Manuel «Chino» Hidalgo.
JARDINEROS: Alejandro Crespo, Pedro Formental, Tony Zardón, Eddie Mierkowicz, Edmundo Amorós, Femando Díaz «Bicho» Pedroso.
LANZADORES: Hoyt Wilhelm, Adrián Zabala, Bill Ayers, Bill Habenitch, John Yuhas, Carlos «Patato» Pascual, Julio «Jiquí» Moreno, Moaín García, Arturo Seijas, Tony Lorenzo.
0 refuerzo, segundo lugar 4-2

1952

Habana
Director: Miguel Ángel González
RECEPTORES: Andrés Fleitas y Gilberto «Chino» Valdivia.
CUADRO: Bert Haas (1 B), Johnny «La Araña» Jorgensen (2B), Vemon Benson (3B), Lou Klein y Manuel «Chino» Hidalgo (SS), Rene González, Orlando Varona, Sojito Gallardo.
JARDINEROS: Alejandro Crespo, Edmundo «Sandy» Amorós, Pedro «Perucho» Formental, Femando Díaz «Bicho» Pedroso, Oscar Sardiñas, Jay Van Noy.
LANZADORES: Bob Habenich, Thomas Fine, Bill Ayers, Jackie Collum, Gilberto Torres, Julio «Jiquí» Moreno, Rogelio «Limonar» Martinez y Adrián Zabala.
0 refuerzo, campeón, 5 victorias y un empate con PR

1953

Habana
Director: Miguel Ángel González
RECEPTORES: Dick Rand, Andrés Fleitas, Isaac Seoane.
CUADRO: Bert Haas (1B), Johnny «Spider» Jorgensen (2B), Lou Klein (3B), Damon Phillips (SS), Orlando Varona, Jorge Lopez.
JARDINEROS: Edmundo Amorós, Bob Usher, Pedro Formental, Alejandro Crespo, Oscar Sardinas.
LANZADORES: Bob Alexander, Carlos «Patato» Pascual, Mario Picone, Julio «Jiquí» Moreno, Rogelio «Limonar» Martines, Gilberto Torres, Adrián Zabala, Eusebio Pérez, Jocko Thompson, Kerrigan Sipples.
0 refuerzo, segundo lugar 3-3

1954

Almendares
Director. Bobby Bragan
RECEPTORES: Ray Orteig, Emilio Cabrera.
CUADRO: Rocky Nelson (No viajó) y Julio Bécquer (1B), Forrest Jacobs (2B), Héctor Rodríguez (3B), Willie Miranda (SS), Witty Quintana, Femando Díaz «Bicho» Pedroso.
JARDINEROS: Earl Rapp, Angel Scull, Sam Chapman, Oscar Sardiñas, Asdrúbal Baró.
LANZADORES: Joe Hatten, Jim Walsh, Conrado Marrero, Clarence Lott, Cliff Fannin, Bob Muncrief, Gonzalo Naranjo, Roque Contreras, Octavio Rubert.
El refuerzo fue el inicialista Julio Bécquer para reemplazar la ausencia de Rocky Nelson, segundo lugar 3-3

1955

Almendares
Director. Bobby Bragan
RECEPTORES: Gus Triandos, Modesto Pérez
CUADRO: Rocky Nelson (1B), Al Federoff (2B), Héctor Rodríguez (3B), Willie Miranda (SS), José Valdivielso, José Martines.
JARDINEROS: Angel Scull, Lee Walls, Carlos Paula, Earl Rapp, Oscar Sardiñas, Juan Vistuer, Román Mejias.
LANZADORES: Conrado Marrero, Roger Bowman, George «Red» Munger, Al Lyons, Joe Hatten, Raúl Sánchez, Gonzalo Naranjo, Lino Donoso.
0 refuerzo, tercer lugar 2-4.

1956

Cienfuegos
Director: Oscar Rodríguez.
RECEPTORES: Rafael Noble, Emilio Cabrera, Sergio García.
CUADRO: Bob Boyd (1B), Curt «El Curita» Roberts (2B), Milton Smith (3B), Humberto Fernández (SS), Jorge López, Tony Campos, Ossie Álvarez.
JARDINEROS: Archie «Lloviznita» Wilson, Ultus Álvarez, Prentice Brown. Pedro Cardenal, Roberto Fernández Tapanes, Juan Vistuer.
LANZADORES: Camilo Pascual, Pedro Ramos, Rene «Látigo» Gutiérrez, Sandalio «Potrerillo» Consuegra, Seth Morehead, Gene Bearden, Lorenzo Oñate.
0 refuerzo, campeón 5-1

1957

Marianao
Director: Napoleón Reyes
RECEPTORES: Rene Friol, Alberto Álvarez y Hal Smith.
CUADRO: Julio Bécquer (1B), Al Federoff (no hizo el viaje). Witty Quintana (2B), Hal Bevan (3B),José Valdivieso (SS), Luis Zarza, Juan «Cachano» Delís.
JARDINEROS: Orestes «Minnie» Miñoso, Asdrúbal Baró, Solly Drake, Aldo Salvent, Orlando Leroux.
LANZADORES: Mike Fornieles. Jim Bunning, Fred Hahn, Rodolfo Arias, Bill Werle, Conrado Marrero, Enrique Moroto, Alonso, Vicente López, José Ramón López.
0 refuerzo, campeón 5-1

1958

Marianao
Director: Napoleón Reyes
RECEPTORES: Rafael Noble fue en su sustitución de Clyde McCullough, Rene Friol, Alberto Álvarez.
CUADRO: Julio Bécquer (1B), Casey Wise (2B), Milton Smith (3B), José Valdivieso (SS), Witty Quintana, Juanito Izaguirre (jugador-coach), Martin Rosell.
JARDINEROS: Solly Drake, Orestes «Minnie» Miñoso, Juan «Cachano» Delís, Orlando Leroux, Asdrúbal Baró.
LANZADORES: Bob Shaw, Mike Fornieles, Pedro Ramos, Bill Werle, Rodolfo Arias, Enrique Moroto, Vicente López, Raúl Oliva.
De hecho fueron dos refuerzos, Noble y Pedro Ramos, campeón 4-2. Ramos le dio dos triunfos al Marianao en esta lid.

1959

Almendares
Director: Oscar Rodríguez-Clemente “Sungo” Carrera (Oscar Rodríguez no viajó al estar convaleciente)
RECEPTORES: Dick Brown, Enrique Izquierdo.
CUADRO: Rocky Nelson (1B), Tony Taylor (2B),Jim Baxes (3B), Willie Miranda (SS), Miguel de la Hoz.
JARDINEROS: Ángel Scull, Edmundo Amorós, Carlos Paula, Bob Allison, Leopoldo Posada.
LANZADORES: Camilo Pascual, Orlando Pena, Miguel Cuéllar, Art Fowler, Tom Lasorda, Femando «Trompoloco» Rodríguez, Gonzalo «Cholly» Naranjo, Carlos «Patato» Pascual, John Romonosky.
El refuerzo fue Camilo Pascual, campeón 5-1. Hago la observación que ese refuerzo se tradujo en dos victorias para el Almendares.

1959

Cienfuegos
Director: Tony Castaño
RECEPTORES: Dutch Dotterer, Joaquín Azcue, Rafael Noble
CUADRO: George Altman, 1B, Ossie Álvarez, 2B, Octavio «Cookie» Rojas, 2B, Don Eaddy, 3B, Leonardo Cárdenas, SS, Hiraldo (Chico Ruiz) Sablón.
JARDINEROS: Román Mejías, Tony «Haitiano» González, Rogelio «Borrego» Álvarez, Dan Dobbeck, Ultus Álvarez, Roberto Tano.
LANZADORES: Camilo Pascual (15-5), Pedro Ramos (12-5), Raúl Sánchez (12-4), Ted Wieand (4-4), Tony Díaz (3-1), Héctor Maestri (1-0), Pedro Carrillo (1-1), Walter Craddock (0-1), Dagoberto Concepción (0-0), Roberto Tano, quien también jugó en los jardines (0-0). Orlando Peña (10-9).
Ted Wieand y Walter Craddock no viajaron, el refuerzo fue Orlando Peña, campeón con pollona de 6-0.

Bibliografía consultada

Anon. Historia y campeones de la Serie del Caribe. About en español. http://beisbol.about.com/od/serie_del_caribe/a/Serie-Del-Caribe.htm

González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

Kako Vázquez E. La primera serie del Caribe. 1800 Béisbol. http://www.1800beisbol.com/baseball/deportes/latinos/la_primera_serie_del_caribe/

Pérez Juan F. Series del Caribe. http://www.juanperez.com/baseball/series.html

Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. 308 p.

Escrito por Esteban Romero (24 enero 2016)

Labor de los lanzadores cubanos en la MLB

«La perseverancia puede cambiar un fracaso
en un extraordinario logro».
Matt Biondi, nadador en 3 olimpiadas,
ganador de 8 medallas de oro

Hace tiempo estaba por terminar esta compilación de la labor de lanzadores cubanos en la MLB hasta la fecha., la cual trae algunas sorpresas interesantes. Una de ellas es que el lanzador Luis Alomá es el que mejor promedio de victorias y derrotas tiene en estos circuitos. Es cierto que él solo lanzó en cuatro temporadas, pero así y todo registró 18 victorias, incluida una lechada, completó 1 juego y salvó 15. El que le sigue en la lista de mejor promedio es Sandalio «Potrerillo» Consuegra, del cual ya habíamos escrito un artículo anteriormente, por cierto, el primero de este blog. Consuegra registró formidable .614 de % de victorias.

Luis Alomá-Sandalio Consuegra

Luis Alomá-Sandalio Consuegra

Cuando se hace un resumen de los mejores integralmente hay que incluir sin lugar a dudas a Adolfo Luque, un hombre que lanzó durante 20 temporadas, aparte de su registro de victorias, PCL y demás. Luque participó en dos series mundiales y posee dos anillos de serie mundial. Nadie le puede quitar este mérito al llamado «Papá Montero». El otro excelente es Luis Tiant Jr., 19 temporadas, es el lanzador que más juegos ha ganado, 229, el que más entradas lanzó, 3486.1, tercer mejor WHIP, 1.20, y el que más ponchó, 2416.

Adolfo Luque- Luis Tiant Jr.

Adolfo Luque- Luis Tiant Jr.

El mejor lanzador zurdo cubano en la MLB ha sido hasta ahora Miguel Cuellar, quien en 15 temporadas ganó 185 juegos, 36 lechadas, 172 juegos completos, WHIP también de 1.20 y 1632 ponchados.

Pascual-Cuellar.png

Otra excelencia es el habanero Camilo Pascual, hombre que pude ver lanzar, cuya curva era un verdadero arco. Pelotero que unos necios del equipo Marianao le cambiaron al Cienfuegos por unos bates en 1953. Camilo lanzó 18 temporadas, ganó 174, y que conste que en sus primeras seis temporadas lo hacía para un equipo sotanero como los Senadores de Washington, fue tres veces consecutivas líder en ponches propinados, y propinó un total de 2167 ponches.

Oscar Tuero- Liván Hernández

Oscar Tuero- Liván Hernández

De Series Nacionales, Liván Hernández ha sido el mejor de por vida hasta la fecha, 17 temporadas, 178 juegos ganados, con 1976 ponches. Menciones importantes para otros lanzadores que tuvieron aceptables desempeños en esta pelota, me refiero al habanero Miguel Fornieles, al pinareño Pedro Ramos y a los orientales Diego Seguí y Orlando Peña, los que aparecen entre los primeros en varios departamentos. Conrado Marrero completó 51 juegos en la MLB y fue el lanzador cubano más añejo en llegar a lanzar en este circuito.

Hay lanzadores que jugaron poco realmente, pero que lo hicieron de forma aceptable. El primero es Oscar Tuero, quien ostenta el segundo mejor PCL de los lanzadores cubanos. Tuero lanzó en tres temporadas para los Cardenales, de 1918 a 1920, en la de 1919 fue líder en juegos lanzados (45) y salvados (4, registrado a partir de 1969) en la liga nacional.  El otro es Minnie Rojas, quien fue un buen relevista en las tres temporadas que lanzó. En 1967 fue líder, con 27 juegos salvados, en la Liga Americana.

Fornieles-Ramos-Seguí-Peña-Marrero-Minnie Rojas.png

A la hora de hablar de relevistas, vemos que los nuevos pinos venidos de las series nacionales han sido adecuados a estas labores. El primero fue el pinareño Danys Báez, al cual los Indios le vieron condiciones para cerrador, y de abridor pasó a cumplir estas faenas. Báez salvó 114 juegos, pero quien en realidad hace historia en este rol es el superveloz Aroldis Chapman, que ostenta el mejor PCL de los cubanos, 2.17 en seis temporadas, y ya archiva 146 juegos salvados.

Báez-Chapman

Danys Báez-Aroldis Chapman

En lo que se refiere a la post temporada, se puede decir que el lanzador cubano más brillante ha sido el derecho Orlando «Duque» Hernández, quien lanzó en siete post temporadas y obtuvo 4 anillos de serie mundial. Miguel Cuellar asistió a 5 post temporadas, entre ellas dos series mundiales (1969 y 1971), pero no obtuvo anillo. Liván Hernández y José Ariel Contreras asistieron a cuatro, entre ellas dos series mundiales y cada uno obtuvo un anillo de serie mundial. Luis Tiant Jr. asistió tres veces a post temporadas y una a serie mundial (1975) con los Medias Rojas de Boston, tampoco obtuvo anillo de serie mundial.

Orlando "Duque" Hernández

Orlando «Duque» Hernández

Me gustaría que los lanzadores cubanos que están hoy jugando en la MLB tuvieran conocimiento de este artículo, vieran las estadísticas y se propongan metas para el futuro, sea al nivel de temporada regular como de post temporada. A la MLB se puede llegar, pero más difícil es mantenerse y aún más triunfar.

José Ariel Contreras

José Ariel Contreras

Todas estas cifras son hasta el día de hoy, en el mañana esperemos que cambie de forma positiva con los nuevos pinos cubanos que han sido contratados por equipos de la MLB.

Lista y labor de lanzadores cubanos (en orden cronólogico)  I

tabla peloteros MLB

II

Tabla peloteros MLB 2

III

Tabla peloteros MLB 3

IV

Tabla peloteros MLB 4

V

Tabla peloteros MLB 5

1. Lanzadores con más temporadas: Adolfo Luque 20, Luis Tiant Jr. 19, Camilo Pascual 18, Liván Hernández 17, Pedro Ramos y Miguel Cuellar 15.
2. Lanzadores con más victorias: Luis Tiant Jr. 229, Adolfo Luque 194, Mike Cuellar 185, Liván Hernández 178, Camilo Pascual 174.
3. Lanzadores con mejor % de victorias y derrotas: Luis Alomá .857, Sandalio Consuegra .614, Miguel Cuellar .587, Luis Tiant Jr. .571, Adolfo Luque .520, Camilo Pascual .506.
4. Entradas lanzadas: Luis Tiant Jr, 3486.1, Liván Hernández 3189, Camilo Pascual 2930.2, Miguel Cuellar 2808, Pedro Ramos 2355.2
5. Mejor PCL: Aroldis Chapman 2.17, Oscar Tuero 2.88, Minnie Rojas 3.00, Miguel Cuellar 3.14, Adolfo Luque 3.24, Luis Tiant Jr. 3.30.
6. Mejor WHIP: José Fernandéz 1.01, Oscar Tuero 1.14, Luis Tiant Jr. 1.20, Miguel Cuellar 1.20, Minnie Rojas 1.20, Orlando Peña 1.27, Adolfo Luque 1.29, Camilo Pascual 1.29
7. Juegos completos: Adolfo Luque 206, Luis Tiant Jr, 187, Miguel Cuellar 172, Camilo Pascual 132, Pedro Ramos 73, Conrado Marrero 51.
8. Lechadas: Luis Tiant Jr. 49, Camilo Pascual 36, Miguel Cuellar 36, Adolfo Luque 26,
9. Juegos salvados: Aroldis Chapman 146, Danys Báez 114, Diego Seguí 71, Miguel Fornieles 55, Pedro Ramos 54, Minnie Rojas 43, Orlando Peña 40, Adolfo Luque 29, Sandalio Consuegra 28.
10. Ponches propinados: Luis Tiant Jr. 2416, Camilo Pascual 2167, Liván Hernández 1976, Miguel Cuellar 1632, Pedro Ramos 1305, Adolfo Luque 1130.

Labor de los lanzadores cubanos en post temporada

Tabla peloteros MLB 6

Peloteros con más anillos de serie mundial: Orlando Hernández 4 y Adolfo Luque 2.

Los más viejos en llegar a la MLB:

Conrado Marrero – 38 años
José Ariel Contreras – 33 años
Raúl Valdés – 32 años
Tony Fossas y Amaury Sanit – 31 años
Rolando Arrojo – 30 años

Total de lanzadores cubanos en la MLB- 81
Provenientes de series nacionales- 23

Bibliografía consultada

  • Baseball-reference.com
  • Romero Esteban (inédito). De la historia del béisbol en Cuba. Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos.
  • Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. 308 p.

Escrito por Esteban Romero (23 de enero 2016)

 

Una despedida para Luis “Tite” Arroyo

Los hombres no se hacen a partir de victorias fáciles,
sino en base a grandes derrotas
Sir Ernest Henry Shackleton, explorador anglo-irlandés,
famoso por su exploración en la Antártida

Otro que se nos fue en estos días fue el lanzador boricua, el zurdo Luis Enrique “Tite” Arroyo, que para las viejas generaciones de cubanos, a las que yo pertenezco, significó algo de excelencia en el pitcheo.

Arroyo era nacido en el barrio de Tallaboa, Peñuelas, Puerto Rico, el 18 de febrero de 1927. Fue por eso que de siempre se le apodó como el zurdo de Tallaboa. Su debut en la pelota fue en 1944 lanzando para el equipo aficionado de su barrio (Tallaboa Athletics) en Puerto Rico. Entonces tenía apenas 17 años. Al año siguiente, por su labor, integró el equipo de su país a los juegos centroamericanos de Barranquilla, Colombia (1945).

Profesionalmente debutó con los Leones de Ponce en la Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico en la temporada 1946-1947. En ese circuito también jugó para los Senadores de San Juan y los Criollos de Caguas, siendo el cuarto lanzador en llegar a las 100 victorias en su carrera. En su carrera, jugó 19 temporadas en la invernal de Puerto Rico, ganó 110 juegos, perdió 93 y su PCL fue de 3.04, además de participar en cuatro series del Caribe. En la serie de 1950, hizo el equipo de su país como refuerzo y logró ganar dos juegos, torneo ganado por el Carta Viejas de Panamá.

Arroyo también lanzó en República Dominicana, lo hizo en las temporadas de 1952-1953 para los rojos del Escogido, donde se le conocía con el apodo de “Tite”. En ese país, el boricua ganó 14 y perdió otro tanto, con PCL de 1,61 y 2.84 en las dos temporadas que lanzó.
Trabajo le costó a Arroyo llegar a las Grandes Ligas, pues tuvo que lanzar durante cinco temporadas en las Menores para lograr inicialmente “tomarse un café” en la gran carpa. Los Cardenales de St Louis tomaron a Arroyo por sorteo en 1949 y fue enviado a las Menores, donde lanzó hasta 1951. Luego su brazo se lesionó y estuvo dos años sin lanzar en las Menores, pero activo en su patria. En 1954 volvió a EEUU y ya en ese momento venía desarrollando el difícil lanzamiento de la screw ball.

Luis Arroyo con los Piratas

Luis Arroyo cuando lanzaba para los Piratas

En 1955 debutó a la grande, ganó su primer juego sin permitir carreras en 7 innings y 2/3, luego tuvo un total de 10 ganados y 3 perdidos, con PCL de 2.44, y el manager del conjunto de estrellas de la Liga Nacional, Leo Durocher, lo incluyó en su staff de lanzadores, aunque en ese juego Arroyo no llegó a lanzar, ya que cuando lo mandaron a calentar en el duodécima entrada, vino ese monstruo del bateo que fue Stan Musial para decidir el partido con jonrón. En la segunda mitad del torneo, el boricua decayó y tuvo record negativo de 1 y 5.

Al año siguiente, Arroyo fue canjeado a los Piratas de Pittsburgh a cambio del derecho Matt Surkont. En dos temporadas con los Bucaneros, no es que la haya ido muy bien al zurdo, pues ganó 6 y perdió 14 con PCL de 4.71 y 4.68, respectivamente. Entonces Arroyo era más usado como abridor y no relevista.

En 1958, fue bajado a las menores, lanzó para los Jets de Columbus de la Liga Internacional (AAA), donde ganó 10 y perdió 3, con PCL de 4.01. Ya entonces era utilizado más como relevo, lo que hace que la faena haya sido muy buena. Entonces no existía el juego salvado. Arroyo abrió dos juegos y completó uno. Esta actividad no debe haber pasado desapercibida por los patirrojos de Cincinnati, quienes en diciembre adquirieron los servicios de este lanzador boricua a cambio del inicialista y jardinero boricua, Nino Escalera, hombre que usualmente jugaba con los Cubans de la Liga Internacional.

Fue así que Arroyo llegó a los Cubans, llegó a la Habana para beneplácito de los aficionados cubanos. Era el año grande de los Cubans, y Arroyo fue parte de esa gran victoria. Siempre como relevista, el boricua lanzó 117 entradas en 41 juegos, ganó 8 y perdió 9, pero con PCL de maravillas, 1.15 y 94 ponches propinados. Posteriormente los Cubans derrotaban a los Molineros de Minneápolis 4-3 en la pequeña serie mundial de 1959.

En 1960, los Cubans y Arroyo volvieron al terreno pero no por mucho tiempo. La franquicia por problemas políticos cambió de sede y se convirtió en los Jerseys de Jersey City. Sea con uno o con otro, Arroyo lanzó bien en 39 partidos, tuvo record de 9-7, con PCL de 2.27. Ya entonces los Yankees le estaban observando, necesitaban relevistas, Ryne Duren ya no les resolvía en esa función. Fue así que en julio de 1960, los Yankees pagaron por sus servicios al Cincinnati. Así Arroyo se convertía en el primer pelotero boricua en jugar con la franela de los Yankees.

De sus días en los Yankees, Mickey Mantle contaba que Tite tenía la (mala) costumbre de tener un cigarrillo en sus labios continuamente. Le recordaba como una persona muy afable y bien llevada con el resto de sus compañeros. Tite se convirtió en el primer relevista de los mulos durante cuatro temporadas, en las que tuvo record de 22 ganados y 10 perdidos, con 89 juegos relevados, 45 salvados (reconocidos como tal a partir de 1969) y PCL de 3.12.

Luis Arroyo en NY

Luis Arroyo lanzando para los Yankees de Nueva York

En la serie mundial de 1960 contra su anterior equipo, los Piratas, que los mulos perdieron 4-3, Arroyo lanzó pobremente en 2 entradas y PCL de 13.50. En la de 1961, ganada por los Yankees 4-1 sobre el Cincinnati, Arroyo tuvo mejor actuación, archivó una victoria al lanzar 4 entradas como relevo, permitir 4 hits y 2 carreras limpias. Tite lanzó hasta 1963 con los Yankees, luego este equipo le nombró cazatalento para Puerto Rico y el Caribe.

Igualmente dirigió a los Broncos de Reynosa en la Liga Mexicana en las temporadas de 1967 y 1968. En la primera indicada su equipo quedó segundo lugar solo superado por los Charros de Jalisco. En 1968 quedó el conjunto en quinto lugar. Diez años después volvió con los Petroleros de Poza Rica, donde su equipo tuvo una actuación similar a la conseguida por los Charros en 1968.

En la invernal de su país, igualmente sirvió como manager del Caguas en las temporadas de 1968-69 y 1969-70, venciendo en la primera. En 1970-71 fue auxiliar del Ponce, luego manager general de los Leones durante las temporadas de 1975-76 y nuevamente en 1993-94 cuando Pantalones Santiago se hizo dueño de este equipo.

Como vemos, Arroyo fue un pelotero del Caribe, un pelotero de ligas grande y menores, un pelotero en cinco países, y en todos se destacó y dejó el legado de su screwball, la que combinada con su velocidad, dejaba a más de un bateador tratando de adivinarle para batear, textualmente dicho por uno de sus cátchers, el gran Yogi Berra.

El 13 de enero de 2016, a la edad de 88 años, Luis “Tite” Arroyo falleció, y como es costumbre, que descanse en paz, el gran campeón.

Bibliografía consultada

Anon. Luis Arroyo. Baseball-reference.com. http://www.baseball-reference.com/players/a/arroylu01.shtml

Anon. 2016. Fallece el Boricua Luis Arroyo, ex lanzador de Grandes Ligas. Béisbol 007. https://beisbolnew.wordpress.com/2016/01/14/fallece-el-boricua-luis-arroyo-ex-lanzador-de-grandes-ligas/

Costello Rory. 2012. Luis Arroyo. 21 Dec. SABR Baseball Biography Project. http://sabr.org/bioproj/person/6a29b50a

Lugo Marrero Junior. 2010. Con sitial entre los grandes del diamante. La perla del Sur, Puerto Rico. 27 oct. http://www.periodicolaperla.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1874:con-un-sitial-entre-los-grandes-del-diamante&catid=92:portada-deportes&Itemid=318

Mantle Mickey y Pepe Phil. 1992. My favorite summer 1956. Island Books, 352 p.

Escrito por Esteban Romero (15 enero de 2016)

Un adiós a Monte Irvin

El éxito es la suma de pequeñas acciones
Anon.

Ya en artículos anteriores se ha resaltado la importancia que tuvo para el desarrollo del béisbol en Cuba la participación de los peloteros de las Ligas Negro, deportistas de tremenda calidad, los que debido a la discriminación racial imperante en EEUU, no pudieron jugar en las Grandes Ligas hasta 1947.

No obstante, esa barrera se rompió cuando el talentoso Jackie Robinson debutara con los Dodgers de Brooklyn en la primavera de 1947, con lo cual otros peloteros de las Ligas Negro comenzaron a ser contratados. Por su orden, los siguientes ocho peloteros de las Ligas Negro fueron:

1. Larry Doby- 5 de julio de 1947 con los Indios de Cleveland
2. Hank “Ametralladora” Thompson-17 de julio de 1947 con los Carmelitas de St Louis
3. Willard “Jonrón” Brown- 19 de julio de 1947 con los Carmelitas de St Louis
4. Roy Campanella-20 de abril de 1948 con los Dodgers de Brooklyn
5. Satchel Paige- 9 de julio de 1948 con los Indios de Cleveland
6. Orestes Miñoso- 19 de abril de 1949 con los Indios de Cleveland
7. Don Newcombe- 20 de mayo de 1949 con los Dodgers de Brooklyn
8. Monte Irvin- 8 de julio de 1949 con los Gigantes de Nueva York

La pelota cubana tuvo la suerte de ver jugar en sus terrenos del Cerro y la Tropical a casi la totalidad de esos peloteros. La excepción fue Larry Doby, el resto jugó al menos una temporada en Cuba. Uno de los más sobresalientes fue el estelar Monte Irvin, de quien hemos sabido que el lunes 11 de enero de 2016 murió este grande de la pelota de todos los tiempos en Houston, Texas.

Montford Merrill Irvin era nacido el 25 de febrero de 1919 en Haleburg, Alabama. Desde niño jugó béisbol y luego comenzó a jugar los jardines, aunque al final de su carrera jugó también la inicial. Su debut en la pelota tuvo lugar en 1938 jugando para las Águilas Newark de la Liga Nacional Negro, donde jugó hasta la temporada de 1948, intercalado con una participación en la Liga Mexicana en 1942 con los Azules Veracruz. En 1949 jugó parcialmente con los Gigantes de Jersey City de la misma LNN, pero con la caída de la barrera y el debut de Jackie Robinson, a Irvin no le resultó difícil ser contratado por los Gigantes de Nueva York. Realmente sus numeritos en 9 temporadas en las LNN fueron impresionantes, para promediar .359 ofensivamente.

Monte Irvin

Monte Irvin

En la temporada de 1951, Irvin, Mays y Hank Thompson fueron el primer trío de peloteros afro-norteamericanos en jugar en un equipo de Grandes Ligas. Igualmente Irving fue clave, en esa temporada, en la victoria de su equipo en la Liga Nacional al liderar el departamento de carreras impulsadas, con 121 carreras. En esa misma temporada terminó sexto en slugging con .929. Aunque su equipo perdió la Serie Mundial 4-2 contra los Yankees, Irvin promedió .458, producto de 11 hits en 24 veces al bate, incluido un triple, dos empujadas y dos bases robadas.

El primer trío de jardineros de las Ligas Negro en la MLB, Irvin-Mays-Hank Thompson, Gigantes NY 1951

El primer trío de jardineros afro-americanos en la MLB, Irvin-Mays-Hank Thompson, Gigantes NY 1951

Los Gigantes volvieron a ganar en 1954 y su equipo barrió en 4 juegos contra los Indios de Cleveland, pero su contribución fue modesta en esta lid al sólo conectar dos hits en 9 veces al bate, incluido un doble, con 2 empujadas. Irvin jugó la siguiente temporada con los Gigantes. Su última temporada en las Mayores fue con los Cachorros de Chicago en 1956, entonces bateó para .273 con 15 jonrones. Su despedida del béisbol fue jugando con los angelinos de Los Ángeles de la Liga de la Costa del Pacífico en 1957.

Irvin continuó su labor dentro del mundo del béisbol de la MLB, como parte de relaciones públicas bajo la dirección del Comisionado Bowie Kuhn, Fue igualmente consultor y en 1973 fue electo al Salón de la fama de Cooperstown, algo muy merecido.

En la pelota cubana Irvin jugó dos temporadas (1947-49) con el equipo Almendares. En la temporada de 1948-49 fue líder en jonrones con 10, mientras que al Almendares ganar el campeonato, hizo por derecho este equipo a la I Serie del Caribe, efectuada el 20-25 febrero de 1949 en La Habana. En ese torneo, nuevamente Irvin se hizo sentir al liderar los departamentos de jonrones (2) y carreras impulsadas (11). De hecho la excelente maquinaria de jugar pelota del Almendares aplastó a sus otros tres adversarios y se llevó la victoria en calidad de invicto.

Monte Irvin en sus días con el Almendares

Monte Irvin en sus días con el Almendares

Que descanse en paz, Monte Irvin, un campeón en toda la extensión de la palabra.

Bibliografía consultada

Anon. Monte Irvin. Baseball-reference.com. http://www.baseball-reference.com/register/player.cgi?id=irvin-001mon

Conway Tyler. 2016. Monte Irvin, MLB Hall of Fame OF, Dies at Age 96. Bleacher report, 13 enero 2016. http://bleacherreport.com/articles/2607262-monte-irvin-mlb-hall-of-fame-of-dies-at-age-96?utm_source=newsletter&utm_medium=newsletter&utm_campaign=mlb

Rojas Bienvenido. 2007. Alacranes de Almendares ganaron la I Serie del Caribe. Diario Libre (RD), 24 enero. http://www.diariolibre.com/deportes/alacranes-de-almendares-ganaron-la-primera-serie-del-caribe-en-1949-MLDL123906

Romero Esteban (inédito). De la historia del béisbol en Cuba- Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba.

Escrito por Esteban Romero (13 de enero 2016)

Quienes fueron los primeros

La excelencia no es un acto, sino un hábito
Aristóteles

Además de relatar quienes fueron los primeros peloteros latinos en distintas áreas del béisbol de la MLB, al mismo tiempo se da una idea de cómo iba la pelota cubana en los momentos que debutaban nuevos peloteros de otros países latinoamericanos.

Hay quien quiere poner en dudas que el antesalista-receptor cubano Esteban Bellán fue el primer latinoamericano en jugar en Grandes Ligas, quien debutó en 1871 con el Troy Haymakers. Se dice que aquello no era grandes ligas sino béisbol profesional, creado como tal en 1869 en Cincinnati. No es muy atinado que alguien pretenda negar la legitimidad de la información a sus creadores norteamericanos. El equipo, en el que jugó Bellán pertenecía a la Asociación Nacional profesional, primer circuito de béisbol organizado como tal. No había ligas menores, es cierto, pero había sola una liga que los propios norteamericanos incluyen en su historia del béisbol como liga mayor.

La Asociación Nacional en 1871 tenía a los Filis de Filadelfia, campeón de la temporada, Chicago White Stockings, precedente de los Medias Blancas; Boston Red Stockings, precedente de los Medias Rojas; Washington Olympics, supongo que antecesores de los Senadores; New York Mutuals, los que duraron hasta 1875; el Troy Haymakers que duró dos años y Bellán integró; el Fort Wayne Kekiongas y el Rockford Forest Citys que duraron solo esa temporada; y Cleveland Forest Citys con duración igual al Troy Haymakers. La Asociación Nacional en 1876 se convirtió en la Liga Nacional, por eso se le llama viejo circuito.

Esteban Bellán

Esteban Bellán, primer latinoamericano en jugar en Grandes Ligas

En el siglo XIX, que conste, no hubo más latino en esa pelota que Bellán, mientras que el primero en llegar a las Mayores en el siglo XX fue el colombiano Luis Manuel Castro, oriundo de Medellín, quien debutó el 23 de abril 23 de 1902, jugó 42 juegos para los Atléticos de Filadelfia, se desempeñaba como tercera y jardinero. El segundo latino, en el siglo XX, debutó el 27 de agosto de 1902, fue el jardinero Chick Pedroes o Charles P. Pedroes, cuyo nombre real era Pedro, nacido el 27 octubre de 1867 en la Habana. Sólo jugó en dos partidos, 6 veces al bate, no bateó de hit, para los Huérfanos de Chicago, futuros Cachorros. El cubano, probablemente el pelotero más ignorado por narradores y comentaristas cubanos y latinos, murió el 6 de agosto de 1927 en Chicago. Así que los cubanos Rafael Almeida y Armando Marsans fueron los tercero y cuarto latinos en jugar en las mayores. Por coincidencia, ambos peloteros debutaron el 4 de julio de 1911 con los Rojos de Cincinnati.

Luis Manuel Castro

Luis Manuel Castro, primer latinoamericano en jugar en la MLB en el siglo XX

Chick Pedroes

Chick Pedroes, segundo cubano en jugar en las Grandes Ligas

Tuvieron que pasar 72 años para que nuevamente un colombiano jugara en Grandes Ligas, fue el torpedero Orlando Ramírez, oriundo de Cartagena, quien debutó en 1974 con el California. Colombia ha tenido 17 jugadores en Grandes Ligas.

El primer mexicano en la pelota grande fue el jardinero zurdo Baldomero “Mel” Almada, oriundo de Sonora, tierra de peloteros. Lo hizo en septiembre de 1933 con los Medias Rojas de Boston. En ese momento ya habían jugado 19 peloteros cubanos en ese circuito. Un total de 118 mexicanos han llegado a jugar en la MLB.

baldomero-melo-almada

Baldomero «Mel» Almada, primer mexicano en la MLB

El primer venezolano fue el lanzador derecho Alejandro Carrasquel, que lo hizo en 1939 con los Senadores de Washington. Hasta la temporada de 2015, un total de 341 peloteros venezolanos han jugado en Grandes Ligas.

Alejandro Carrasquel

Alejandro Carrasquel, primer venezolano en la MLB

El primer puertorriqueño en debutar en las Mayores fue el famoso lanzador derecho Hi Bithorn con los Cachorros de Chicago en 1942. Ya en ese momento habían debutado o jugado 26 peloteros cubanos en las Mayores. Hasta el presente Puerto Rico ha tenido 253 peloteros en la MLB.

Hi Bithorn

Hi Bithorn, primer puertorriqueño en jugar en la MLB

Panamá tuvo a su primer pelotero en el lanzador derecho Humberto Robinson, en 1955, con los Bravos de Milwaukee. En ese momento, 67 peloteros cubanos habían pasado por las Mayores. Hasta 2015 un total de 59 peloteros panameños han jugado en la grande. Con la cifra de Panamá hay que tener cuidado, ya que se da por un lado un total de 55 panameños y otros cuatro por la Zona del Canal diferenciados. El primer pelotero del Canal en las Mayores fue el conocido lanzador zurdo Patricio Scantlebury, quien además jugaba la inicial y fue un aceptable bateador al nivel de AAA. La lista corta del Canal incluye al miembro del Salón de la fama, Rod Carew.

humberto robinson

Humberto Robinson, primer pelotero panameño en la MLB

República Dominicana marca el paso en mayor cantidad de peloteros latinos en la MLB, hasta la fecha 642, y el primero en debutar fue el antesalista-jardinero Ozzie Virgil en 1956 con los Gigantes de NY! En ese momento ya habían jugado en la MLB 70 peloteros cubanos.

Ozzie Virgil

Ozzie Virgil, primer pelotero dominicano en la MLB

Nicaragua es tierra de peloteros, pero su primero en llegar a las Mayores fue el conocido lanzador derecho Dennis Martínez, oriundo de Granada, quien debutó en 1976 con los Orioles. Nicaragua ha llegado a tener hasta ahora 14 peloteros en la grande. Cuando Dennis debutó, ya habían jugado 119 peloteros cubanos.

Dennis Martínez

Dennis Martínez, primer pelotero nica en la MLB

Para completar el listado, les digo que Canadá tuvo a su primer representante en las Mayores en 1871, fue el infielder-jardinero Bob Addy, quien jugó para el efímero Rockford Forest Citys. Canadá ha tenido hasta la fecha 242 jugadores en la MLB, de ellos 60 jugaron en el siglo XIX.

Hasta este momento Cuba tiene 193 peloteros que han llegado a la gran carpa. Hemos visto el desarrollo que tuvo Cuba en las Grandes Ligas, que se puede decir que llegó hasta inicios de los 70, pero en más de 40 años la supremacía dentro del mundo latinoamericano se perdió completamente. Ahora se quiere volver, veremos cómo.

Dos de los tres primeros peloteros negros en jugar en Grandes Ligas fueron cubanos. El primero fue Orestes Miñoso en 1949, mientras que los siguientes fueron el receptor cubano Rafael Noble y el jardinero boricua Luis Márquez, quienes debutaron el 18 de abril de 1951.

Orestes Miñoso

Orestes Miñoso, primer pelotero negro latino en la MLB

El primer latino en jugar en serie mundial fue el lanzador cubano Adolfo Luque, quien participó en la serie del escándalo en 1919. Luque lanzó para el equipo de los Rojos de Cincinnati. También fue a su vez el primer lanzador latino en ganar el liderato de pitcheo. Lo logró en 1923 cuando promedió PCL de 1.93 y ganó 27 juegos.

Adolfo Luque

Adolfo Luque. primer pelotero latino y cubano en jugar en series mundiales

El primer director latino de equipo de Grandes Ligas fue el cubano Miguel Ángel González, lo cual hizo parcialmente en 1938 con los Cardenales de St Louis, y nuevamente en 1940 también de manera parcial con igual equipo. El primer manager latino a tiempo completo fue el cubano Preston Gómez en 1969, dirigiendo a los Padres de San Diego.

Miguel Ángel González

Miguel Ángel González, primer manager de equipo en la MLB

Preston Gómez

Preston Gómez, primer manager latino de equipo a tiempo completo en la MLB

El primer latino en alcanzar un título de bateo fue el infielder mexicano Beto Ávila en 1954, en la Liga Americana, cuando promedió .341 y logró vencer a dos fuertes oponentes, a Ted Williams, quien no tuvo las apariciones al bate requeridas (promedió .345) y al cubano Orestes Miñoso que bateó para .320. El primer latino en lograr la corona de bateo en la Liga Nacional fue el gran boricua Roberto Clemente, con promedio de .351 en 1961. Clemente logró cuatro coronas de bateo, en 1964 (.339), 1965 (.329) y 1967 (.357), con lo cual supera al cubano Tony Oliva, quien fue campeón de bateo tres veces en la Liga Americana. En 1972 Clemente también se convirtió en el primer latino en llegar a la cifra de 3000 hits.

Beto Avila

Beto Avila, primer latino en lograr una corona de bateo en la Liga Americana

Roberto Clemente

Roberto Clemente, primer latino líder de los bateadores en la Liga Nacional y cuatro veces campeón de bateo

El venezolano Tony Armas fue el primer latino en lograr una corona de jonrones, lo que sucedió en 1981, disparando 22 cuadrangulares y vistiendo la franela de los Atléticos de Oakland. Armas repitió este liderato en 1984 y con elevada cifra de jonrones, 43.

Tony Armas

Tony Armas, primer latino en liderar jonrones en una temporada

En 1988 el cubano José Canseco se convirtió en el primer pelotero en Grandes Ligas en lograr 40 jonrones y 40 bases robadas en una temporada.

José Canseco

José Canseco, primer pelotero en la historia de la MLB con 40 jonrones y 40 bases robadas en una temporada

Aunque ya el tema de los novatos latinos en la MLB lo abordamos con anterioridad en un artículo al efecto, les recuerdo que el torpedero venezolano Luis Aparicio fue el primer novato latino del año en la Liga Americana, lo que logró en 1956, mientras que el boricua Orlando Cepeda fue el primer latino con este mérito en La Liga Nacional, cuando debutó en 1958 con los Gigantes de San Francisco.

El primer latino en un juego de estrellas fue el torpedero venezolano Chico Carrasquel en 1951. En ese mismo juego e igualmente jugando por la Liga Americana, el cubano Orestes Miñoso se convirtió en el segundo latino participando en juego de estrellas. Al siguiente año Miñoso volvió a jugar en la escuadra de la Liga Americana junto con el mexicano Beto Ávila, que fue el tercer latino en estos juegos de estrellas.

Chico Carrasquel

Chico Carrasquel, primer latino en juegos de estrellas de la MLB

En 1965 el torpedero cubano Zoilo Versalles fue el primer latino en obtener un MVP en la Liga Americana. En esa misma temporada otro cubano, Bert Campanerís, jugó las nueve posiciones en un partido y se convirtió en el primer pelotero que lo hacía en la historia de la MLB. En la liga nacional el boricua Roberto Clemente fue el primer latino en llevarse el MVP, lo que sucedió en 1966.

Zoilo Versalles

Zoilo Versalles, primer latino MVP en la Liga Americana

El lanzador zurdo mexicano Fernando Valenzuela se convirtió en el primer pitcher latino en obtener un Cy Young, lo que logró en 1981 lanzando para los Dodgers de Los Ángeles de la Liga Nacional, mientras que el boricua Guillermo Hernández fue el primero en lograrlo en la Liga Americana.

Fernando Valenzuela

Fernando Valenzuela, primer Cy Young latino en la Liga Nacional

Guillermo Hernández

Guillermo Hernández, primer Cy Young latino en la Liga Americana

Bibliografía consultada

Baseball-reference.com

Pi-González Amaury. History of Hispanics in Baseball (1871-1998). http://www.amaurypigonzalez.com/id21.html

Escrito por Esteban Romero (11 de enero 2015)

Maels Rodríguez Corrales, una estrella fugaz del pitcheo cubano

«Las gotas de lluvia horadan la piedra
no por la violencia, sino por la caída constante«.
Lucrecio, poeta y filósofo romano (99-55 a. C.)

Cuando escribía los artículos de los mejores lanzadores cubanos en series nacionales, estaba convencido que más de uno reclamaría la presencia de Maels en ese conjunto selecto de lanzadores. Realmente no daba eso que se llama longevidad, pero estaba convencido de que Maels merecía un aparte muy especial.

A mi entender, sólo el zurdo Aroldis Chapman puede emular en velocidad con Maels en series nacionales. Los lanzamientos del espirituano/villareño sobrepasaron varias veces las 100 MPH y de haber sido utilizado en funciones de cerrador, creo no equivocarme en afirmar que habría sido una estrella de la MLB.

Maels Rodríguez

Maels Rodríguez lanza contra el equipo de EEUU en Sidney (2000). Foto del autor

Quien haya visto lanzar al cerrador de los Medias Blancas de Chicago en 2005, cuando este equipo ganó la serie mundial, hablo del derecho Bobby Jenks, hombre que las tiraba sostenidamente a 98 MPH, y que las ponía a 100 cada cuatro lanzamientos, afirmaría que Jenks era un clon de Maels.

El problema de Maels fue que le pasó como a Ubre Blanca, sirvió hasta que dio leche. La diferencia está en que la vaca murió y Maels sobrevivió con su brazo casi anulado.

Este excepcional lanzador derecho nació el 15 de octubre de 1979 en Báez, Placetas, pero su desarrollo lo alcanzó en la actual provincia de Sancti Spíritus. Ya a temprana edad Maels incursionaba en el mundo del béisbol infantil, luego el juvenil, y su velocidad era ya más que conocida en ese ámbito. Tan es así que integró el equipo Cuba al campeonato mundial juvenil en Moncton, Canadá (1997) y acto seguido debutaba en series nacionales vistiendo la franela de su provincia de residencia.

Su desempeño en series nacionales fue realmente notable y en 1999 integró el equipo nacional a los Juegos Panamericanos de Winnipeg (1999), en los cuales tuvo bastante faena y con efectividad.

La recta de Maels hizo moda en las pocas series que lanzó, la que unida a una veloz slider, le dieron las armas suficientes para ganar juegos ponchando a decenas de bateadores.

La XL serie nacional fue en la que Maels se llevó cuanto liderato estuvo a su alcance, al extremo de lograr la triple corona de pitcheo. En esa temporada fue co-líder en juegos iniciados (23), líder en entradas lanzadas (178.1), en ponches propinados (263, record para una temporada), juegos ganados (15), PCL (1.77), jugador y lanzador más valioso en la XL Serie Nacional (2000-01), pero sería injusto no mencionar lo logrado una temporada antes, cuando Maels, además de resultar líder en ponches propinados (177), lanzó el único juego perfecto de las series nacionales, lo cual logró frente al equipo Las Tunas, en juego del 22 de diciembre de 1999, en el estadio “José Antonio Huelga” de Sancti Spíritus. En la XLI serie nacional volvió a liderar el departamento de ponches propinados, con 219. También en series nacionales logró otro juego de cero hit cero carreras.

Maels lanzó en 6 series nacionales y no 13 como dice la enciclopedia (Ecured), en las que logró ganar 65 y perdió 45, con 42 juegos completos y 14 lechadas, PCL de 2.29, WHIP de 1.13, y los bateadores adversarios promediaron para escaso .177. Lo más extraordinario fue que Maels ponchó a 1148 bateadores, lo que da un promedio de 191.3 por temporada, algo que no creo que haya otro lanzador que lo haya logrado en series nacionales.

Integró el equipo Cuba también a las olimpiadas de Sidney (2000), relevó en el juego decisivo que EEUU derrotó a Cuba. En ese partido Maels entró en el quinto inning con las bases llenas, relevando al derecho José Ibar, y luego de dominar y sacar el segundo out, el cuarto bate y jardinero derecho Ernie Young le sonó cañonazo al centro que trajo dos anotaciones, realmente definitivas. En ese juego Maels dos veces marcó las 100 MPH, lo cual fue anunciado por la amplificación del estadio. Luego se compuso y no permitió más anotaciones. Es en ese momento que Maels estaba ya listo para saltar a otro nivel de pelota. Pasado el fatídico quinto inning, se le vio mezclar sus lanzamientos y no depender sólo de una velocísima recta.

En 2001 fue parte del equipo Cuba al campeonato mundial en Taipei, donde el Cuba ganó el decisivo 5-2 contra EEUU dirigido por Terry Francona, y a la Copa Intercontinental de 2002 en La Habana, donde ganó juego decisivo contra Corea del Sur. Sería la última vez que vistiera la franela del equipo nacional. Por coincidencia, sería la última vez también para varios peloteros, como fueron Kendry Morales, Bárbaro Cañízares (el más útil en ese evento), Oscar Macías, Yobal Dueñas y José Ibar.

La enciclopedia (Ecured) indica que Maels en la XLII serie nacional, su última, ganó 8 juegos y perdió 3, y que ya en esa temporada su velocidad había mermado unas 15 MPH debido a una lesión.

No hubo lesión sino desgaste, se trataba de un brazo utilizado abusivamente para cualquier contingencia. Maels abrió 125 juegos pero también relevó 31 y logró 12 salvamentos.

En los juegos de playoff de la serie nacional del 2002, Rodríguez lanzó en ocho de los 10 juegos finales que jugó Sancti Spíritus. Recuerdo el último juego de esta final, le dan jonrón al abridor Ifreidi Coss tempranamente, algo que se lo dan a cualquiera, y acto seguido el manager Lourdes Gourriel trajo a Maels, quien lo hizo bien hasta donde pudo, pero que había tenido buena dosis de trabajo en juegos anteriores. Holguín finalmente se llevó la corona y los indios han seguido esperando por su segunda corona desde 1979.

El mismo Maels aseguraba en entrevista: “Creo que en Cuba se abusó mucho con mi brazo, la gente del equipo nacional me decía, ‘oye, te van a arrancar el brazo’… Por eso no he podido llegar adonde he querido en el béisbol de Grandes Ligas”.

Maels abandonó Cuba esperando llegar un día a las mayores. Por sorteo fue escogido por el Arizona en 2005, pero no llegó a lanzar. Luego fue sometido a cirugías astroscópicas en el hombro en el 2006 y el 2008, pero de aquel Maels veloz y dominante ya no quedaba nada.

Ahora el ex-veloz lanzador se dedica a enseñar a niños a lanzar y muy seguramente les habla de cómo preservar un brazo para que dure lo suficiente. Con su experiencia y guía, no es de dudar, que habrá mejores lanzadores en Miami dentro de poco.

Bibliografía consultada

Anon. Maels Rodríguez. Ecured. http://www.ecured.cu/Maels_Rodr%C3%ADguez

Anon. Maels Rodríguez. Cuba-play.com. http://cuban-play.com/estadisticas/labor-de-por-vida-en-series-nacionales/maels-rodriguez-corrales

Anon. Maels Rodriguez. Baseball-reference.com. http://www.baseball-reference.com/register/player.cgi?id=rodrig001mae

Cancio Isla Wilfredo. 2010. Maels Rodríguez: “Sí, me encontré con Frederich…”23 dic. Desdemipalcodefanatico.
https://desdemipalcodefanatico.wordpress.com/archivo/maels-rodriguez-si-me-encontre-con-frederich/

Vilá Fernando.2014. Maels Rodríguez transmite sus conocimientos beisboleros en Miami.CronoDeportes, 9 dic. http://cronodeportesonline.com/maels-rodriguez-transmite-sus-conocimentos-beisboleros-en-miami/

Escrito por Esteban Romero (10 de enero 2015)

Los procedimientos actuales en el béisbol (II)- El manejo del pitcheo

He llegado a la conclusión que las dos cosas
más importantes en la vida son:
los buenos amigos y un buen bullpen
Bob Lemon, lanzador y manager

Cualquier equipo de béisbol que pretenda ganar en cualquier torneo, debe disponer de un pitcheo eficaz que logre respaldar la ofensiva de sus compañeros. A veces se gana por una carrera de diferencia y eso se logra cuando la ventaja se logra preservar.

La pelota ha cambiado mucho en los últimos 30 años, y mucho más de principios del siglo XX a la fecha. Desde hace varias décadas los equipos de la MLB han tenido una rotación de cuatro o cinco lanzadores abridores. Hasta hace unos años atrás se utilizaba a un lanzador abridor con cuatro días de descanso. La ciencia ha comprobado que un lanzador utilizado cada cuatro días, le merma la velocidad de sus lanzamientos mucho más que cuando se rota cada cinco días. El brazo se restablece mejor con ese descanso de 120 horas. Lógicamente tener a un lanzador cada quinto día, implica que hay que tener cinco abridores para poder cubrir bien el calendario de juegos. Si el lanzador es utilizado cada tres días, algo muy frecuente en el pasado, pues se ha comprobado que su PCL por lo general puede caer a una cifra superior a 4.00 y ganan menos del 40% de los juegos que lanzan.

El otro elemento muy considerado hoy día es el número de lanzamientos de cada pitcher. Por esa razón, los adversarios le inculcan a sus bateadores más paciencia en la caja de bateo y logren hasta diez lanzamientos del pitcher rival. Mientras más lanzamientos un lanzador consuma, más rápido será sustituido. A muy pocos directores en la MLB se les ocurre mantener a un lanzador por 120 o más lanzamientos. La preservación de la salud del brazo de su abridor es importante para volverlo a utilizar dentro de cinco días, aparte que un brazo es una inversión del equipo por el número de años que el lanzador haya sido contratado.

Si un equipo quiere vencer a su adversario, que abre con uno de sus mejores lanzadores, lo mejor es tratar de batearle en el mismo inning de apertura o incluso en el segundo. Por lo general, el abridor no logra su ritmo en las primeras entradas y esto podría ser aprovechado por el equipo rival. Pasado estos dos innings iniciales, el abridor va cogiendo su forma y se hace más difícil de batear.

El primer abridor en un equipo es aquel que logra lanzar por varios innings, lo hace con eficiencia y requiere poco o ningún apoyo de relevo. El segundo debe tener una eficiencia similar al primero, ya del tercero al quinto se sabe que la eficiencia puede no ser igual, y que pueden requerir de apoyo de relevistas.

En el béisbol moderno se entiende como una apertura de calidad cuando el lanzador abridor no permite más de tres carreras en seis innings. Esto es algo que diferencia a este béisbol del anterior, donde el abridor debería cubrir toda la ruta y permitir el carreraje indicado. Para el ex-estrella del montículo, Nolan Ryan, una apertura de alta calidad es cuando el lanzador va más allá de los siete innings y permite no más de 3 anotaciones. Greg Maddux consiguió 24 aperturas de alta calidad de 25 juegos que abrió en la temporada de 1994, mientras que otro derecho, Dwight Gooden logró 33 en 35 aperturas en 1985. De por vida, los tres lanzadores con más aperturas de alta calidad son Clayton Kershaw con 148 de 209, para un 70.8%, Tom Seaver con 454 de 647 (70.2%) y Adam Wainwright con 152 de 217 (70%).

Greg Maddux

Greg Maddux

Dwight Gooden

Dwight Gooden

Este asunto de aperturas de calidad tiene a veces sus limitantes. Por ejemplo, en julio de 2000, el pitcher zurdo Mark Mulder permitió 15 hits y 9 carreras, pero de ellas solo dos limpias en 6 y 2/3, y esta apertura fue calificada de calidad. Y lo contrario, Randy Johnson ponchó a 10 bateadores en junio de 1997, completó el juego pero permitió cuatro carreras, y esa apertura no fue de calidad.

Clayton Kershaw

Clayton Kershaw

En el pasado era muy normal ver lanzadores caminar toda la ruta y permitir un máximo de 2 carreras limpias. Hablo, por sólo citar dos ejemplos, de aquellos lanzadores en la rotación de los Indios de Cleveland, como Bob Feller, Bob Lemon, Early Wynn, Herb Score y Mike García, o los lanzadores de los Medias Blancas, Billy Pierce, Dick Donovan, Jim Wilson, Bob Keegan y Dixie Howell. Tales rotaciones lograban entre 50 y 65 juegos completos lanzando cada cinco días.

Los relevistas en el pasado no eran tan tenidos en cuenta como ahora. Hasta la década de los 60, un relevista era un lanzador abridor que venía a apagar alguna rebelión del equipo adversario. Algunos lanzadores abridores se convertían en relevistas cuando ya no podían lanzar muchas entradas, lo cual sucedía en la medida que el pelotero envejecía. Fue a partir de los 70 cuando el relevista tomó importancia. De hecho el juego salvado se estableció estadísticamente en 1969.

Con el auge de los relevistas, los juegos completos se han convertido en una rareza. En 1995 se vio que se completaba un juego por cada cuatro relevados. Se asume que cuando se tomó en cuenta el número de lanzamientos de un pitcher, el relevista resultaba una ayuda para ganar el juego y para preservar el brazo del abridor.

Los relevistas pueden ser aquellos que entran a mitad de juego, en el sexto o séptimo inning; los set up, que son quienes lanzan usualmente la penúltima entrada, y los cerradores encargados de sacar los últimos tres outs.

El panameño Mariano Rivera es el mejor cerrador que haya lanzado en la MLB. Hay otros que resultan actualmente efectivos en estos menesteres, uno de ellos es el zurdo Aroldis Chapman, y los derechos Greg Holland, Wade Davis entre otros.

Mariano Rivera

Mariano Rivera, el mejor cerrador de todos los tiempos en la MLB

Al valor de juego salvado se ha añadido el de Hold, que es cuando un relevista lanza y preserva la ventaja, e igualmente otro valor negativo para los cerradores, que es el Blown Save, es la oportunidad que pierde un cerrador de salvar un juego. Es decir, le entregan el juego con oportunidad de rescatar el partido, y en ese lapso le empatan el juego o sale perdiendo. Esta es una estadística que se cuenta en la actualidad y a través de esta, se puede apreciar que tan efectivo es un cerrador.

Wade Davis

Wade Davis, relevista y cerrador de alta eficiencia

Este movimiento de los relevistas se ha visto ahora reforzado con la soberbia actuación de los lanzadores en esta función de los Reales Kansas City en las series mundiales de 2014 y 2015. Por lo general, a los abridores del equipo indicado se les pide que lancen seis o siete entradas, luego serán relevados, y para este fin el equipo ha contado siempre hasta con cuatro relevistas, los que han cumplido bien en sus funciones. Ahora los Yankees parecen querer adoptar igual manejo, y ya disponen de tres lanzallamas para estos menesteres de relevo.

Un equipo en la actualidad puede tener un buen quinteto de relevistas, pero el éxito se garantiza con un buen cuerpo de relevistas y la existencia de un pitcher con suficiente velocidad para cerrar con broche de oro el juego. Tomen el ejemplo de los Medias Blancas de Chicago, este conjunto tiene abridores del calibre de los zurdos Chris Sale, José Quintana, Carlos Rodón y John Danks, los que usualmente permiten 3 o menos carreras en los primeros siete innings que lanzan. El problema es cuando ellos salen del juego, los relevistas no aguantan y por ahí se les van muchas victorias potenciales.

La especialización del pitcheo es hoy en día vital para lograr victorias en una temporada larga. Esto es asunto que cualquier manager debe tomar en consideración y buscar las vías con sus entrenadores para una mejor definición de abridores, relevistas y cerrador.

En la MLB esto se entiende perfectamente y ya los relevistas son considerados para premios al final de la temporada, aparte que sus salarios son tan altos como los de muchos abridores consistentes.

Varios relevistas se han llevado el Cy Young a partir de 1974, son ellos Mike Marshall (1974), Sparky Lyle (1977), Bruce Sutter (1979), Rollie Fingers (1981), Willie Hernández (1984), Steve Bedrosian (1987), Dennis Eckerseley (1992) y Eric Gagné (2003), mientras que el MVP lo han logrado los relevistas Jim Konstanty (1950), Rollie Fingers (1981), Willie Hernández (1984) y Dennis Eckerseley (1992).

Mike Marshall

Mike Marshall, primer relevista en obtener un Cy Young

Bibliografía consultada

Anon. How Baseball Works- A guide to Major League Baseball. http://www.howbaseballworks.com/RotationandBullpen.htm

Anon. Why can’t modern starting pitchers consistently pitch on 2-3 days rest? http://sports.stackexchange.com/questions/7221/why-cant-modern-starting-pitchers-consistently-pitch-on-2-3-days-rest

Baseball-reference.com

Escrito por Esteban Romero (5 enero 2016)

Los procedimientos actuales en el béisbol (I) – la formación en el infield

Al tomar una decisión, confía en tu Dios y no tengas miedo.
No tendrás nada de qué arrepentirte”.
Tony La Russa, Mánager de béisbol, tres veces campeón de MLB.

Quien haya visto el béisbol de las Grandes Ligas en los 50 como el que suscribe, se da cuenta que ya hay muchos procedimientos que han variado en la pelota actual. No quiero decir que esos procedimientos en uso no se conocieran entonces, pero no eran una moda realmente, y para los que no entiendan de moda estadísticamente- no estoy hablando de Giorgio Armani o Christian D´Or- sino del valor que tiene una mayor frecuencia en una distribución de datos.

Primero veamos a que llamamos formación, aunque en inglés se define como shift. La formación del cuadro o del infield es un término genérico que implica el movimiento de los defensores del cuadro de su posición normal a otra, de manera de anular las posibilidades de incogibles de un bateador. Normalmente el antesalista se mueve hacia su derecha y ocupa la posición del torpedero, muy próximo a la segunda almohadilla, el torpedero se mueve más a la derecha de la segunda almohadilla, el segunda base pasa a ocupar una posición intermedia entre el torpedero y el inicialista, que parece una especie de short outfield, pues se sitúa dentro del césped del jardín derecho. La línea es protegida celosamente por el inicialista y el jardinero derecho. La formación aparece a continuación en gráfico.

La formación del infield contra bateadores zurdos

La formación del infield contra bateadores zurdos

Hay quien dice que se usa sólo para bateadores zurdos, lo cual no es cierto. Ya hoy día se le hace la formación a quien hala la pelota por su banda, sea la izquierda o la derecha. Personalmente observé en la temporada de 2015 que el cubano Alexei Ramírez batea con frecuencia del centro hacia su izquierda, y pelota que fuera por el centro siempre encontraba al segunda base del equipo contrario frente al roletazo.

En realidad esta formación en los 50 se le llamó Boudreau, pues fue el gran torpedero y manager Lou Boudreau, uno de los primeros en implementarla, sobre todo contra el temible zurdo Ted Williams.

Lou Boudreau

Lou Boudreau

No es cierto que haya sido usada en esa época exclusivamente contra Williams. A Mickey Mantle se la hicieron varias veces los Atléticos de Kansas City dirigidos por el mismo Boudreau.

Williams nunca se amilanó con la formación, incluso afirmaba que solía batear más duro por su zona, pues el incogible va en la velocidad de la pelota, de hecho la fuerza con que se le conecte. Así logró extrabases con la formación Boudreau, quien le conocía muy bien, ya que dirigió a los Medias Rojas de Boston en 1952-54.

Ted Williams

A Ted Williams nunca le intimidó la formación

Mantle más joven cayó en la tentación en cuanto le hicieron la formación. Tocó dos veces la pelota por tercera, se embasó, pero no hubo felicitaciones. Su manager Casey Stengel, al segundo toque, le peleó, claramente le dijo a Mantle que eso mismo era lo que quería su adversario, anular su poder al bate. Stengel le hizo saber que él era el tercer bate del equipo y su posición al bate era para dar extrabases y empujar carreras. Realmente Mantle entendió el regaño y nunca más trató de tocar la pelota por tercera con esa formación.

La historia recogida por el legendario narrador de los Dodgers, Vin Scully, indica que la formación fue por primera vez utilizada contra el jardinero central de los Filis, el bateador zurdo Cy Williams, vaya coincidencia de apellido, en la década de los 20. Cy Williams disparó 41 cuadrangulares en 1923. Nuevamente este movimiento fue utilizada por el manager Eddie Dyer de los Cardenales de St Louis en la serie mundial de 1946 contra Ted Williams de los Medias Rojas.

Cy Williams

Cy Williams

La formación siempre ha tenido como objetivo un poco que atemorizar al bateador y obrar como medio psíquico más que táctico, algo que el mismo Boudreau afirmó en su libro “Player-Manager”.

La realidad es que ya desde los 90 la formación se ha convertido en algo muy popular. Los equipos saben porque área suele más batear un pelotero, y la hemos visto usar muchas veces contra temibles bateadores, como Barry Bonds y David Ortiz entre otros. En la Serie Mundial de 2015, a los bateadores zurdos como Mike Moustakas, Alex Gordon, Daniel Murphy, Paul Duda y Kendrys Morales bateando a la zurda, les hicieron la formación siempre que comparecieron a la caja de bateo.

La formación exige energía dentro de los defensores del cuadro. Si hay hombre en primera, el antesalista tiene que estar listo para cubrir tercera en cuanto se produzca un batazo no por su nueva área defensiva. La limitante de dejar la antesala sin defensor se ha visto varias veces. Se me ocurre que el jardinero izquierdo aquí tiene que ser más activo e ir a cubrir en caso de necesidad.

En la temporada de 1970, Willie Mays corría en primera, mientras que al bate estaba el peligroso bateador zurdo Willie McCovey. La formación estaba al campo, McCovey tocó fuerte la bola por tercera, la pelota fue a parar a zona de foul del jardín izquierdo, Mays anotó y McCovey logró un doblete con ese batazo. De estar la tercera cubierta, el toque no se habría pensado, y no fue toque con intenciones de sacrificio, era buscar dirigir la bola por territorio sin defensa para embasarse cogiendo el cuadro movido y adelantar al corredor en base. En la serie mundial de 2009 Johnny Damon, jugando para los Yankees, robó dos bases de forma seguida en partido contra los Filis. Damon salió a robar segunda, posición defendida por el antesalista, la bola se le perdió al defensor y Damon siguió rumbo para tercera adonde llegó fácil. En el play off de la Liga Nacional de 2015, Paul Duda recibió base con Daniel Murphy en primera, Murphy se movió tranquilamente a la segunda y llegando a la base aceleró para llegar a la tercera descubierta totalmente.

Así y todo, el número de veces que se ha implementado la formación ha crecido en los últimos años. Desde 2011 a 2014 ha aumentado de 2357 a 13298 de acuerdo a informaciones recogidas por Baseball Info Solutions. En 2015 solo en la primera mitad de la temporada se registraron 10 262 formaciones.

Utilizar este tipo de movimiento del cuadro implica disponer de suficiente información sobre la frecuencia de bateo por un área determinada de un bateador. Esa información en manos de los managers y auxiliares se convierte en una herramienta más para dominar a los bateadores rivales, particularmente los más peligrosos, pero todo no es perfecto, su práctica a veces implica riesgos.

Bibliografía consultada

Anon. Baseball info solutions. http://www.baseballinfosolutions.com/Innovations/Shifts

Boudreau. 1952. Player-Manager. Edit. Little, 256 p.

Helfand Zach. 2015. Use of defensive shifts in baseball is spreading — because it works. Los Angeles Times, 19 julio, http://www.latimes.com/sports/la-sp-baseball-defensive-shifts-20150719-story.html

Mantle Mickey y Pepe Phil. 1992. My favorite summer 1956. Island Books, 352 p.

Neyer, Rob. 2008. Rob Neyer’s Big Book of Baseball Legends: The Truth, the Lies, and Everything Else. Touchstone, 352 p.

Seidel Michael. 1991. Ted Williams- A Baseball Life. Univ. Nebraska Press. Lincoln, Nebraska, 404 p.

Waldstein David. 2014. Who’s on Third? In Baseball’s Shifting Defenses, Maybe Nobody. NY Times, 12 mayo. http://www.nytimes.com/2014/05/13/sports/baseball/whos-on-third-in-baseballs-shifting-defenses-maybe-nobody.html

Escrito por Esteban Romero (3 de enero 2015)

Modesto Verdura, una de las primeras estrellas del pitcheo cubano en series nacionales

En un equipo, no todos pueden pretender
tener la misma fama y prensa, pero todos
pueden decir que son campeones”.
Michael Jordan.

Como había señalado anteriormente, en artículos precedentes sobre los lanzadores cubanos en series nacionales, no incluí algunas figuras, las que en su momento realmente brillaron y le dieron victorias al equipo nacional en eventos internacionales. El criterio de mejor o mejores se basó esencialmente en la efectividad y la longevidad de muchos de los ya  descritos. Sin embargo, hay lanzadores que serán siempre recordados y uno de ellos es el que ocupa ahora este artículo.

Modesto Verdura Alfonso, lanzador derecho, debutante en la I serie nacional (1962), se caracterizó por poseer una estupenda velocidad, que con control se convertía en un lanzador dominante ante cualquier equipo.

Verdura nació el 14 de marzo de 1936 en la localidad rural de La Angelina, municipio Jatibonico, provincia Sancti Spíritus, entonces provincia de Camagüey, pero su niñez transcurrió en Ojo del Agua, en el Municipio Taguasco, provincia de Sancti Spíritus. Allí desde niño sintió afición por la pelota, la que jugaba en unión de su hermano Domingo, quien igualmente llegara a lanzar. Por su buen brazo, Modesto jugaba la antesala, hasta un día de 1956 que hubo necesidad de apelar a él para que lanzara. Así son las cosas, en su terruño se dieron cuenta que el hombre echaba balas para la goma y que no era hombre fácil de batear.

Modesto Verdura

Modesto Verdura

Pienso que donde vivía Modesto no era lugar por donde pasaran scouts como Joe Cambria u hombres como Bobby Maduro, pues de haber sido descubierto, habría parado en algún contrato y hasta jugado en la profesional cubana. Es sólo una suposición.

La realidad es que en su terruño se corrió la bola que había un supersónico disponible, lo que motivó que fuera llevado a jugar a un campeonato juvenil, primero en Santiago de Cuba y luego en la Tropical. En 1959 jugó para el Central Algodones en la Liga Azucarera.

Con los preparativos de la I Serie Nacional, Verdura fue llevado a jugar a la Regional de 1961, donde el ex lanzador Pedro “Natilla” Jiménez puso atención en la velocidad del espirituano y en la forma que lanzaba. Verdura tiraba entonces con cuatro dedos de su mano derecha, algo inconcebible para la velocidad que él tenía, por lo que Natilla decidió entrenarle y enseñarle a lanzar distinto. También lanzaba por el lado del brazo principalmente, por lo que con control, su recta se hacía difícil de batear. Para su suerte, cayó dentro del equipo Orientales en la I Serie, donde Natilla estaba de manager. Sin embargo, las facultades de Verdura quedaron evidenciadas en la II Serie Nacional (1962-63) cuando jugó para Azucareros, temporada en la que fue co-líder en juegos completos (6) (empatado con Manuel Alarcón), líder en entradas lanzadas (79.2), ponches propinados (55), co-líder en ganados (7) (empatado con Manuel Alarcón), líder en promedio de ganados (.875), y en PCL (1.58). De hecho fue el primer lanzador cubano en obtener una triple corona en series nacionales. Por todos esos resultados, Verdura se hizo merecedor de jugador más valioso de la serie y fue además seleccionado nuevamente para integrar el equipo Cuba a los Juegos Panamericanos en Sao Paolo (1963). Previamente había hecho el equipo Cuba a los centroamericanos de Kingston (1962).

Fue en los Panamericanos que Verdura se hizo héroe de este torneo al vencer al equipo norteamericano en los dos juegos que se enfrentaron. El primer juego fue victoria fácil de 13-1, mientras que el segundo si fue un juego más reñido, donde nuevamente la sonrisa se la llevó el equipo cubano. Verdura en todo momento pidió la bola para lanzarles a los norteamericanos y el manager Gilberto Torres se la cedió.

En las series nacionales sucesivas Verdura no tuvo el mismo desempeño que en la segunda serie y en los Panamericanos. Jugó para Azucareros hasta 1964, regresó con los Orientales por la temporada de 1964-65, luego en la selección de Centrales (1965-66), y los Azucareros (1966-69). El único liderato alcanzado fue en la la VII Serie Nacional (1967-68) cuando fue líder en promedio de ganados con 1000. No obstante, según el mismo Verdura, su brazo ya entonces estaba lesionado debido a un accidente a bordo de un camión rumbo a una concentración. En este accidente sufrió una herida en el bicep del brazo derecho, le cosieron la herida e igualmente el tendón, lo cual le mermó enormemente su velocidad.

En ocho series nacionales, Verdura se destacó en:

  • Co-líder en juegos completos (6) (empatado con Manuel Alarcón)
  • Líder en entradas lanzadas (79.2), ponches propinados (55), co-líder en ganados (7) (empatado con Manuel Alarcón), líder en promedio de ganados (.875), en PCL (1.58), para convertirse en el primer lanzador ganador de triple corona del pitcheo en series nacionales.
  • En esa misma serie (II en 1962-63), fue igualmente el jugador y el lanzador más valioso de esa serie.

A lo largo de su carrera, ganó 32 y perdió 20, completó 15 juegos y lanzó 3 lechadas, ponchó a 310 rivales, PCL de 2.56 y WHIP de 1.32. Le batearon para promedio de .226.

Verdura no volvió a integrar equipo Cuba después de los Panamericanos de 1963 y en las últimas series lanzó como relevista, ya no podía abrir igual que en las primeras series. Como quiera que sea, Verdura, apodado Verdugo, será siempre recordado como el Héroe de Sao Paolo. Su actuación fue realmente efímera, pero perdurable. El gran héroe murió el 1 de febrero de 2019 en Sancti Spíritus.

Bibliografía

Borrego J.A. A mí encontraron en un tajo de caña-Modesto Verdura. Granma, génesis de la pelota cubana. http://www.granma.cu/granmad/eventos/51serie/noticias/042.html

Cuban-play.com. Modesto Verdura. http://cuban-play.com/estadisticas/labor-de-por-vida-en-series-nacionales/modesto-verdura-alfonso

Padura L. y Arce R. 1989. Estrellas del béisbol. Editora Abril, La Habana, 245 p.

Romero Esteban. (Inédito). De la historia del béisbol en Cuba –Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos.

Escrito por Esteban Romero (1 de enero 2016)

Los mejores lanzadores cubanos en series nacionales (III)

La diferencia entre lo posible y lo imposible
está en la determinación de la persona
Tommy Lasorda, ex lanzador y mánager del equipo
de beisbol Los Dodgers de los Ángeles

Esta la tercera y última parte de los mejores lanzadores cubanos en series nacionales.

Lázaro Valle Martell, otro lanzallama de la pelota cubana, quien se inició jugando la receptoría y los jardines en los equipos capitalinos. Recuerdo que jugando una vez el jardín derecho hizo un tiro a la goma increíble, como para recordarnos a Armando Capiró. Fue un tiro certero y que llegó al plato a tremenda velocidad. Tiempo después no me extrañó verlo lanzando, velocidad le sobraba, aunque tenía que aprender otras cositas para ser un lanzador dominante. Este pitcher derecho nació el 18 de diciembre de 1962 en La Habana Vieja, afirmado por el propio Valle, y lo digo pues algunos daban que él había nacido en Encrucijada, Villa Clara. Se ve que por la fecha le vino el nombre.

Su debut en series nacionales fue en la temporada de 1980-81 con Industriales, luego jugó para los Metros a partir de 1983, pero no fue hasta 1986 que lanzó por primera vez en series nacionales. Su regreso con los azules tuvo lugar en 1988. Su carrera se vio afectada por una lesión entre 1991 y 1993, volvió a lanzar con los azules hasta 1997. Fue entonces que se fue a jugar fuera de Cuba regresando con los azules en 2000 hasta 2002. En series selectivas lanzó para el Ciudad Habana en 1987–91 y 1993-95.

Valle aprendió a lanzar realmente y se convirtió en un verdadero domador de bateadores. En su bastante interrumpida carrera obtuvo los siguientes lideratos:

– Líder en juegos ganados (10) en la XIV Serie Selectiva (1988), co-lider (10) y líder en promedio de ganados (1000) en la XV Serie Selectiva (1989), líder en promedio de ganados (.889) en la zona occidental de la XXIX Serie Nacional (1989-90), líder en promedio de ganados (.909) en la XVII Serie Selectiva (1991)
– Líder en PCL (1.93) en la zona occidental de la XXVIII Serie Nacional (1988-89)
– Líder en juegos completos (6), entradas lanzadas (81.1) y ponches propinados (53) en la XXI Serie Selectiva (1995)
– Líder en juegos salvados (15) en la XXXIX Serie Nacional (1999-2000)

Lázaro Valle

Lázaro Valle

Como en Cuba no se entiende aún de especialización en el pitcheo, Valle lo mismo abría que cerraba, lo cual hacía con mucha efectividad. Logró 25 triunfos consecutivos entre el 23 de noviembre de 1988 y el 19 de diciembre de 1989, récord en Series Nacionales. En su carrera en Cuba, en 15 series, logró ganar 138 juegos y perdió 73, con 84 juegos completos y 16 lechadas, salvó 29 desafíos, propinó 1351 ponches, WHIP de 1.2 y PCL de 3.39.

Internacionalmente representó a Cuba en los Juegos Centroamericanos en México (1990) y San Juan (1993), los Campeonatos Mundiales en Italia (1988), Edmonton (1990) y Managua (1994), las Copas Intercontinentales en San Juan (1989), Italia (1993) y Habana (1995), y los Juegos Olímpicos en Sidney (2000). En estos eventos Lázaro Valle ganó 16 juegos sin perder ninguno. En la Intercontinental de 1989 lanzó un juego perfecto contra Corea del Sur en siete entradas, ya que los coreanos fueron ese día noqueados por el Cuba.

A Euclides Rojas Rodríguez le recuerdo a inicios de la década de los 80 lanzando una curva no muy frecuente entonces en series nacionales. La jorobá, como le llamamos en la Habana, que tiraba Euclides era bastante venenosa y difícil para los rivales. Euclides siendo joven debe haber luchado bastante por dominar este lanzamiento, que a veces propicia un descontrol y ganancia del equipo rival. Para su suerte contó con la ayuda del entrenador y ex lanzador de equipos capitalinos, Ihosvany Gallegos, otro de los que no tiraba veloces rectas pero sabía mover sus lanzamientos incluida la curva. Lo interesante fue que se especializó en el relevo, algo no muy usual, ya que los relevistas suelen ser lanzadores de veloces rectas, las que ligadas con otros lanzamientos son los necesarios para el dominio breve que deben ejercer.

Este lanzador derecho nació el 25 de agosto de 1967 (y no 1964 como algunas fuentes dicen) en La Habana y desde temprano demostró su calidad de lanzador. Con sólo 16 años integró el Cuba juvenil al campeonato mundial en Barquisimeto (1982). En series nacionales, según mi base de datos, se inició con Industriales en 1981-82, con los que se mantuvo hasta 1994. En Selectivas siempre lanzó para el equipo de Ciudad Habana de 1985 a 1993. Especializado como relevista, sus lideratos fueron esencialmente en este renglón, como fueron:

– Co-líder en juegos salvados (5) (empatado con Reinaldo Santana) en la XIII Serie Selectiva (1987),
– Líder (6) en la XIV Serie Selectiva (1988),
– Líder (4) en la zona occidental de la XXVIII Serie Nacional (1988-89), L
– íder (11) en la XV Serie Selectiva (1989), L
– íder (8) en la XXXII Serie Nacional (1992-93),
– Líder (6) en la XIX Serie Selectiva (1993),
– Líder (12) en la XXXIII Serie Nacional (1993-94)

En su carrera ganó 59 y perdió 42, relevó 342 juegos, salvó 90, su PCL fue de 2.93, WHIP de 1.28 y los bateadores promediaron .250 frente a sus envíos.

Euclides Rojas

Euclides Rojas

En eventos internacionales, Euclides fue parte de los equipos Cuba a los Juegos Centroamericanos en México (1990), los Juegos Panamericanos en Indianápolis (1987) y Cuba (1991), los campeonatos mundiales en Italia (1988), donde todos recuerdan su buen relevo frente al equipo norteamericanos, y Edmonton (1990), así como la Copa Intercontinental en Puerto Rico (1989).

Euclides abandonó Cuba a bordo de una balsa y recogido por un Guardacosta norteamericano fue trasladado a base naval de Guantánamo, donde permaneció hasta que pudo llegar a EEUU, donde logró lanzar en ligas menores en el período de 1995-96. Luego se ha dedicado a la faena de auxiliar de pitcheo, lo cual desarrolló por dos años con los Marlins, posteriormente con los Medias rojas fungiendo como auxiliar de bullpen hasta 2004, que incluyó anillo de Serie Mundial, y finalmente con los Piratas de Pittsburgh, con los que ha laborado desde 2005.

Luis Orlando Arrojo Ávila fue un lanzador que debutó con los Citricultores matanceros en la serie nacional de 1983-84 y fue factor de victoria en este equipo. Arrojo nació el 18 de julio de 1968 en San Juan de los Yeras, Villa Clara, y estaba jugando en Matanzas por cumplimiento del servicio militar obligatorio. En la selectiva de 1984 el equipo Matanzas, muy necesitado de pitcheo, lo incluyó en su nómina. Al finalizar la serie, el villareño fue escogido como novato del año. Arrojo fue lanzador fuerte y decidido. A partir de 1985 comenzó a jugar con el equipo de su provincia, inicialmente en su provincia, no se puede decir que le haya ido muy bien, pero luego logró establecerse, y consiguió varios lideratos en su corta carrera de 13 series nacionales, como fueron:

– Líder en juegos completos (10) de la XVIII Serie Selectiva(1992)
– Co-líder en juegos completos (4) (empatado con otros cuatro pitchers) en la XIX Serie Selectiva (1993)
– Co-líder en juegos completos (5) (empatado con Liván Hernández de la Isla de la Juventud) en la XX Serie Selectiva (1994)
– Líder en promedio de juegos ganados (1000) y PCL (1.88) en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)

Rolando Arrojo

Rolando Arrojo

Arrojo fue parte de la maquinaria triunfante que dirigió Pedro Jova en la década de los 90, cuando el equipo de Villa Clara se coronó tres veces consecutivas como campeón de series nacionales.

En 13 series, ganó 154 y perdió 98, completó 129, con 26 lechadas, 1138 ponches propinados, PCL de 3.50, WHIP de 1.25, y los bateadores rivales le promediaron para .268.

Hizo por primera vez el equipo Cuba a los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992), luego a los Centroamericanos en San Juan (1993), el Campeonato mundial en Managua (1994) y los Juegos Panamericanos de Mar de Plata (1995). Ya en 1995 Arrojo se convirtió en uno de los lanzadores puntales del equipo Cuba, pero sus actuaciones internacionales se detuvieron cuando abandonó el país para poder jugar en la MLB, algo que logró en 1998.

José Ibar Medina, más conocido como Cheo, nació el 4 de mayo de 1969 en La Maya, Santiago de Cuba, lanzador que se destacó inicialmente por su velocidad, pero que luego agregó otros lanzamientos, una slider como un cuchillo y el tenedor, que le convirtieron en uno de los lanzadores más efectivos dentro de los elencos Cuba. Según confiesa Ibar, en los inicios de su carrera era un pitcher lateral, con velocidad máxima de 85 a 86 MPH y pasé a tirar por encima del brazo y llegué a 95 o 96 MPH. Ibar nació en Santiago, pero parte de su niñez y desarrollo tuvieron lugar en predios de la antigua provincia Habana, es por eso que siempre militó en equipos Habana (1984-2002), y con los Agropecuarios (1986–92) y Occidentales (1993-95) en Selectivas. Ibar logró muchos lideratos en su carrera:

– Co-líder en juegos salvados (3) (empatado con Mario Véliz del Habana) en la zona occidental de la XXVII Serie Nacional
– Co-líder en juegos completos (9) (empatado con otros 3 lanzadores), co- líder en lechadas (3) (empatado con Orlando “Duque” Hernández de Ciudad Habana) y PCL (2.20) en la XVI Serie Selectiva (1990)
– Líder en PCL (1.73) en la zona occidental de la XXX Serie Nacional (1990-91)
– Co-líder en lechadas (3) (empatado con otros 4 lanzadores), líder en juegos ganados (14) y lanzador más valioso en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)
– Co-líder en juegos iniciados (17) (empatad con otros 3 lanzadores) y líder en entradas lanzadas (132.2)
– Líder en entradas lanzadas (196.1), ponches propinados (169), juegos ganados (20), PCl (1.51), triple corona de pitcheo, y lanzador más valioso en la XXXVII Serie Nacional (1997-98)
– Líder en entradas lanzadas (193), ponches propinados (158), juegos ganados (18) y lanzador más valioso en la XXXVIII Serie Nacional (1998-99)

José Ibar

José Ibar

Debe hacerse notar que entre las 37 y 38 series nacionales, Cheo ganó 38 juegos, lo cual constituye un record para lanzador de series nacionales.

Con la efectividad lograda por Ibar, sobre todo a partir de 1995, era indiscutible su presencia como uno de los estelares del Cuba, así fue parte de los equipos a los Juegos Centroamericanos en Maracaibo (1998), los Juegos Panamericanos en Mar de Plata (1995) y Winnipeg (1999), donde tuvo una buena actuación, los Campeonatos Mundiales en Italia (1998) y Taipei (2001), las Copas Intercontinentales en la Habana (1995 y 2002), y los Juegos Olimpicos de Sydney (2000), donde le lanzó de forma impecable al conjunto norteamericano, al que derrotó claramente. Ibar lanzó como relevo del segundo y decisivo juego contra los americanos y no resultó tan efectivo. Ibar vino al rescate de Pedro Luis Lazo, quien fue castigado por los norteamericanos en el mismo primer inning. Siempre me pregunto por qué Ibar no abrió ese juego decisivo. Ibar fue también el lanzador abridor por el Cuba en el primer juego contra los Orioles de Baltimore en 1999, donde no resultó efectivo y fue relevado por José Ariel Contreras.

A partir de 2003 Ibar fue sancionado al ser capturado en intento de salida ilegal del país. Cheo nunca más lanzó en series nacionales y actualmente reside en Minas de Matahambre, Pinar del Río, donde funge como entrenador de pitcheo.

José Ramón Riscart Caballero fue lanzador derecho de eficiencia en el montículo, cuyas actuaciones mucho tuvieron que ver con la victoria de su equipo en tres temporadas consecutiva en la década de los 90. Riscart nació el 18 de agosto de 1961 en Santa Clara. Había mostrado sus cualidades en el campeonato mundial juvenil de 1978 en Venezuela y en esa misma temporada debutó con el equipo de su provincia, con el que se mantuvo hasta la temporada de 2001. En Selectivas jugó para Las Villas (1984-91) y Centrales (1993-94).

Los lideratos alcanzados fueron:

– Líder en lechadas (6) en la XXVI Serie Nacional (1986-87), y co-líder (3) en la XXXIII Serie Nacional (1993-94)
– Líder en lechadas (4), PCL (1.51) en la zona oriental de la XXX Serie Nacional (1990-91), y lanzador más valioso de la Serie
– Co-líder en juegos completos (4) en la XIX Serie Selectiva (1993)

José Ramón Riscart

José Ramón Riscart

En 20 series nacionales, logró ganar 20, perdió 93, con 111 juegos completos, 36 lechadas, salvó 31, PCL 3.35, y WHIP 1.22, los bateadores adversarios promediaron .263 frente a sus envíos. A pesar de estos resultados, Riscart no fue lanzador asiduo del Cuba. Integró el equipo a la Copa Intercontinental en Edmonton (1985).

Faustino Corrales Denis fue otro lanzador zurdo de efectividad en la pelota cubana. Un zurdo con buena curva y contro es un serio problema para bateadores rivales, y la curva de Faustino me atrevo a compararla con la de Changa o la de Rigoberto Betancourt, dos zurdos que igualmente dominaron este lanzamiento.

Faustino lanzó en series nacionales para equipos pinareños de 1982 a 2005, y en selectivas para Pinar del Río en el período de 1985-1992 y luego para Occidentales en 1993-1995. Los lideratos logrados fueron:

– Líder en ponches propinados (143) en la XXIII Serie Nacional (1983-84)
– Líder en ponches propinados (100) y co-líder en lechadas (3) (empatado con Jorge Martínez de Henequeneros y Roberto Ibáñez de Metropolitanos) en la XXXI Serie Nacional (1991-92)
– Líder en ponches propinados (89) en la XVIII Serie Selectiva(1992)
– Co-líder en juegos completos (4) (empatado con otros 4 lanzadores) en la XIX Serie Selectiva (1993)
– Co-líder en lechadas (3) (empatado con otros 4 lanzadores) en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)
– Líder en juegos completos (11) y ponches propinados (128) en la XXXV Serie Nacional (1995-96)
– De por vida, es 10mo. en entradas lanzadas (2544.1) y 3ro. en ponches propinados (2360).
– Lanzó un juego de cero hit cero carreras en series nacionales el 19 de noviembre de 1991
– El 20 de diciembre de 2000 establece récord de 22 ponches propinados en juego contra Holguín, superando el anterior de Santiago “Changa” Mederos de 20 establecido en 1969, igualmente ese día estableció 105 puntos de Game Score (Puntuación del juego), record en Series Nacionales, que igualó el record de Game Score para un lanzador en la MLB, en poder de Kerry Wood lanzando para los Cachorros en 1998. Aclaramos lo de 9 innings, ya que José Antonio Huelga logró puntuación de 112 en un juego de la serie de Estrellas de 1969 cuando lanzó 20 entradas frente a la selección de Occidentales.

Faustino Corrales

Faustino Corrales

En 23 series nacionales, algo que se dice muy fácil pero es difícil de lograr, el pinareño ganó 172 juegos y perdió 135, con 124 juegos completos, 27 lechadas, 2360 ponches propinados, PCL de 3.29, WHIP de 1,31, y los bateadores promediaron .230 frente a sus envíos.

Aunque Faustino fue miembro del equipo juvenil al Campeonato mundial de Barquisimeto (1982), su llegada al equipo de los Grandes fue realmente demorada. Así lanzó en sólo tres eventos oficiales, los Juegos Panamericanos en Winnipeg (1999), la Copa Intercontinental en Sidney (1999) y el Campeonato Mundial en Managua (1994).

Pedro Luis Lazo Iglesias fue otro lanzador de velocidad, laborioso y de larga duración. Lazo nació el 15 de abril de 1973 en Pinar del Río, y lanzó para equipos pinareños desde 1991 al 2010, mientras que participó en las selectivas de 1992 a 1995. Su característica fue su velocidad, acompañada de una buena slider. Cuando el pinareño venía con control y dominio de sus lanzamientos, era simplemente imbateable, y era corajudo. Todavía le recuerdo lanzándole al temible y mejor designado de todos los tiempos, el dominicano David Ortiz, en el primer clásico con situación complicada y el Cuba ganando por escaso margen frente al equipo de República Dominicana. Personalmente no creía que Lazo lo fuera a dominar en esa situación, pues me equivoqué y para bien, Lazo le sirvió un ponche coronado con una slider que dejó a Ortiz pensando lo que no hizo. Así que tuvo excelentes actuaciones en Cuba y en la arena internacional, pero como todo ser humano también tuvo sus momentos de castigo, uno de ellos el jonrón de Antonio Pacheco con las bases llenas en un juego decisivo de serie nacional y el otro fue su pobre actuación frente al equipo norteamericano en el primer inning del juego decisivo de las Olimpiadas de Sidney (2000), pero como dije, cualquiera tiene malos momentos y si es un lanzador de tantas series nacionales y eventos internacionales, era muy natural que no siempre ganara. Así y todo, consiguió muchos lideratos en su carrera:

– Co-líder en lechadas (3) en la XXXIII Serie Nacional (1993-94)
– Líder en juegos completos (11) en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)
– Líder en promedio de ganados (1000) en la XXI Serie Selectiva (1995)
– Líder en PCL (1.15) en la XXXVI Serie Nacional (1996-97)
– Líder en juegos ganados (15) en la XLI Serie Nacional (2001-02)
– Co-líder en juegos ganados (13) (empatado con Ciro Silvino Licea) en la XLIV Serie Nacional (2004-05)
– Líder en juegos iniciados (21), completos (12), entradas lanzadas (155.2) y co-líder en juegos ganados (12) (empatado con Carlos Yanes) en la XLV Serie Nacional (2005-06)
– Co-líder en juegos ganados (13) (empatado con Elier Sánchez) en la XLVI Serie Nacional (2006-07)
– Líder en juegos completos (7) y entradas lanzadas (147.1) en la XLVII Serie Nacional (2007-08)

Pedro Luis Lazo

Pedro Luis Lazo

En 20 series nacionales logró 257 victorias con 136 derrotas, con 184 juegos completos, 33 lechadas, 2426 ponches, PCL de 3.22, con WHIP de 1,21. Como fue un hacelotodo en el montículo, relevó 86 desafíos y salvó 20. Los bateadores promediaron .245 frente a los envíos de este astro del pitcheo.

Lazo fue igualmente uno de los lanzadores que más veces hizo el equipo Cuba. Antes de llegar a series nacionales había integrado el equipo nacional al Campeonato Mundial Juvenil en Canadá (1991). Luego se estrenó en los Juegos Panamericanos de Mar de Plata (1995), y participó en los de Winnipeg (1999) y Río de Janeiro (2007), en Copas Intercontinentales en la Habana (1995), Barcelona (1997), Habana (2002) y Taiwán (2006), en Juegos Centroamericanos- Maracaibo (1998) y Cartagena (2006), en Campeonatos Mundiales en Italia (1998), Taipei (2001), Cuba (2003), Holanda (2005) y Taiwan (2007), Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), donde tuvo muy buena actuación, Sydney (2000) y Atenas (2004), y el I Clásico Mundial en San Juan y San Diego (2006). En la mayoría de estos eventos, Lazo fue factor de victoria del equipo Cuba.

El incansable Lazo, una vez retirado de series nacionales, recibió permiso para lanzar en el circuito mexicano de ligas menores.

El derecho Eliecer Montes de Oca Fleites fue otro lanzador villareño de eficacia. Hijo del también lanzador zurdo Aniceto Montes de Oca, al parecer se propuso ser lanzador como su padre, con la diferencia, que a nuestro modesto entender, Eliecer fue superior en su carrera. Como lanzador enseñó sus facultades tempranamente con el Cuba juvenil en el campeonato mundial de Quebec (1989). Se caracterizó por saber mezclar bien sus rompimientos con su recta. Cuando venía con control, batearle resultaba difícil. Eliecer nació el 28 de marzo de 1971 en Vueltas, Villa Clara. Jugó para el equipo de su provincia desde 1989 hasta 2007. En series nacionales alcanzó los siguientes lideratos:

– Líder en PCL (2.40) en la XX Serie Selectiva (1994)
– Líder en lechadas (5) en la XXXVI Serie Nacional (1996-97)
– Co-líder en juegos ganados (15) (empatado con Maels Rodríguez) en la XL Serie Nacional (2000-01)

Eliecer Montes de Oca

Eliecer Montes de Oca

En 18 series, ganó 136, perdió 91, completó 99 juegos, con 22 lechadas, PCL 3.57, WHIP 1.30, y le batearon para .256.

Integró la selección nacional a los Juegos Panamericanos en Mar de Plata (1995), y a los Juegos Olimpicos en Atlanta (1996)  y Sydney (2000).

Norge Luis Vera Peralta fue un lanzador derecho de precisión, con un exquisito control, e inteligencia para mover la bola y mezclar sus lanzamientos. Vera nació el 3 de agosto de 1971 en Siboney, Santiago de Cuba. De siempre lanzó para el equipo de su provincia, lo que hizo de 1995 a 2011. Su carrera se habría extendido más de no haber sido por un accidente que le invalidó para lanzar en lo sucesivo. Vera fue dominante, lanzador flemático, poco le importaba la gritería del Latino, se plantaba frente a los azules y los dominaba en los juegos decisivos. En su carrera fue:

– Líder en lechadas (8), ganados (17), PCL (0.97), jugador y lanzador más valioso de la XXXIX Serie Nacional (1999-2000)
– Líder en juegos completos (12) en la XL Serie Nacional (2000-01), líder (11) en la XLI Serie Nacional (2001-02), co-líder (7) (empatado con Yuneski Maya) en la XLVIII Serie Nacional (2008-09)
– Co-líder en lechadas (4) en la XLVIII Serie Nacional (2008-09)
– Lanzó juego de cero hit cero carreras el 21 de enero de 2001 en el estadio Nelson Fernández en juego entre Santiago de Cuba y Habana

Norge Luis Vera

Norge Luis Vera

En 17 Series Nacionales ganó 176 juegos y perdió 68, formidable promedio de .721. Completó 117 juegos, lanzó 37 lechadas, con 1272 ponches, PCL de 2.69, y WHIP de 1.15. Los bateadores rivales le batearon para .248 de promedio ofensivo.

Como todo un estelar del montículo, Vera integró muchas veces el conjunto nacional, como fue a los Campeonatos Mundiales en Italia (1998), Taipei (2001) y La Habana (2003), a los Juegos Panamericanos en Winnipeg (1999), Santo Domingo (2003) y Río de Janeiro (2007)., a las Copas Intercontinentales en la Habana (2002) y Taipei (2006), a los Juegos Olímpicos en Sidney (2000), Atenas (2004) y, Beijing (2008). Su más notable actuación fuera de Cuba la tuvo en el segundo encuentro del equipo Cuba contra los Orioles en el mismo Baltimore. En ese juego, iniciado por José Ariel Contreras, los Orioles pintaban para hacer muchas más frente a los lanzadores cubanos, pero se tropezaron con el control y precisión de Vera, quien los puso a comer de su mano hasta la novena entrada cuando Delino DeShields Sr. le disparó jonrón. Así y todo Cuba ganó ese juego con buena ventaja y Vera dominó a lo largo de gran parte de ese desafío.

José Ariel Contreras Camejo fue un estelar derecho, a quien en su momento le llamaron el Titán, apodo realmente merecido. Contreras fue de esos hombres de encaramarse en el montículo con 48 horas sólo de descanso y lograr victorias importantes para el equipo Cuba. Este pitcher pinareño nació el 6 de diciembre de 1971 en el municipio Sandino, Pinar del Río y debutó con el equipo de su provincia en 1993, con el que se mantuvo hasta 2003. Contreras se caracterizó por una buena velocidad y un tenedor que cortaba a cuanto pelotero se le enfrentaba. Al nivel de los torneos internacionales en que participó, fue el mejor en su época. Los lideratos logrados en series nacionales fueron:

– Líder en juegos iniciados (15) en la XXI Serie Selectiva(1995)
– Co-líder en juegos iniciados (17) (empatado con otros 3 lanzadores), ponches propinados (135), juegos ganados (14) y lanzador más valioso en la XXXVI Serie Nacional (1996-97)
– Co-líder en juegos iniciados (24) (empatado con otros 4 lanzadores) en la XL Serie Nacional (2000-01)
– Líder en PCL (1.76) en la XLI Serie Nacional (2001-02)

José Ariel Contreras

José Ariel Contreras

En 10 series nacionales logró ganar 117 y perdió 50, completó 76 juegos, lanzó 26 lechadas, con 1346 ponches, PCL de 2.82, WHIP de 1.25, y los bateadores promediaron .243 frente a sus envíos.

Contreras fue miembro de los equipos Cuba a las Copas Intercontinentales en La Habana (1995) y Barcelona (1997), los Juegos Centroamericanos en Maracaibo (1998), los Campeonatos Mundiales – Italia (1998) y Taipei (2001), los Juegos Panamericanos en Winninpeg (1999), los Juegos Olímpicos en Atlanta (1996) y Sidney (2000), la Copa Challenge en Edmonton (2002), y la Serie de las Américas en México (2002). Para recordar su pitcheo de relevo frente a los Orioles en la Habana (1999), realmente un trabajo impecable, pero no menos brillante fue su actuación en Winnipeg (1999) cuando venció al equipo norteamericano en el juego decisivo y con verdadero dominio.

Contreras en 2003 cuando participaba en evento en México, abandonó el equipo para cruzar frontera y luego ser contratado para lanzar en las Mayores, inicialmente con los Yankees y luego con los Medias Blancas de Chicago. Sobre su pitcheo en Grandes Ligas hablaremos en otra oportunidad. Todavía hoy día Contreras sigue lanzando en circuitos de ligas menores.

Ormari Romero Turcás fue lanzador santiaguero de 19 series nacionales, laborioso, dominante y de excelentes resultados en series nacionales. No era un supersónico, pero sabía lanzar una curva efectiva y movía la bola con habilidad ante los bateadores rivales. Ormari nació el 22 de febrero de 1968 en Seboruco, provincia Santiago de Cuba. De siempre jugó para el equipo de su provincia, de 1989 a 2008, mientras que en Selectivas lanzó para Serranos (1990–92) y Orientales (1993-95). Los lideratos logrados en series nacionales fueron:

– Líder en promedio de ganados (.750) en la XIX Serie Selectiva (1993)
– Co-líder en lechadas (3) en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)
– Líder en ganados (6) en la XXI Serie Selectiva (1995)
– Líder en juegos completos (12) en la XXXVI Serie Nacional (1996-97)

Ormari Romero

Ormari Romero

De hecho Ormari hizo un buen dúo de lanzadores con su coterráneo Norge Luis Vera. Sus resultados de por vida fueron 194 juegos ganados con 124 derrotas, 122 juegos completos y 21 lechadas, 1280 ponches, PCL de 3.47, WHIP de 1.28, los bateadores adversarios le conectaron para promedio de .273.

Integró el equipo Cuba a los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), a la Copa Intercontinental en Barcelona (1997), a los Juegos Panamericanos en Winnipeg (1999), a los Campeonatos Mundiales en La Habana (2003) y Holanda (2005) y al Clásico Mundial en San Juan/San Diego (2006).

Yadier Pedroso González fue un lanzador derecho de efímera carrera en series nacionales. Logró lanzar en 9 series y despuntaba como uno de los pilares del equipo Cuba. Yadier nació el 9 de abril de 1986 en Guanajay, provincia Artemisa. Suponemos que mucho de su desarrollo se lo debió a su padre, el ex lanzador José Manuel Pedroso, puntal en los primeros equipos de la provincia Habana a finales de los 70 y en la década de los 80. Yadier se caracterizó por velocidad y variedad de lanzamientos, que cuando venía con control, resultaba imbateable. Debutó con el equipo Habana en la temporada de 2005-06 y se mantuvo con este conjunto hasta su desaparición, en 2011), luego lanzó para el nuevo equipo Artemisa en 2011-13. Lideró PCL (1.91) en la XLVIII Serie Nacional (2008-09), y en ponches propinados (128) en la LI Serie Nacional (2011-12).

Yadier Pedroso

Yadier Pedroso

En 9 series nacionales logró 76 victorias con 47 derrotas, 18 juegos completos y 4 lechadas, 877 ponches, PCL de 3.23, WHIP de 1.26, los bateadores adversarios promediaron para .243 frente a sus envíos.

Varias veces hizo equipos Cuba, como fue al Campeonato Mundial Juvenil en Taipei (2004), los Juegos Centroamericanos en Cartagena de Indias (2006), los Clásicos Mundiales en Puerto Rico-San Diego (2006), México-San Diego (2009) y Japón (2013), los Juegos Olímpicos en Beijing (2008), la Copa Intercontinental en Taichún, Taipei (2010), los Juegos Panamericanos en Guadalajara (2011) y las Copas Mundiales en Italia (2009) y Panamá (2011).

Lamentablemente otro accidente de tránsito se llevó a Pedroso el 16 de marzo de 2013 en la autopista de la Habana. Su auto chocó violentamente con un camión.

Algunos lectores de estos artículos pueden no estar de acuerdo en la no inclusión de algunos lanzadores, como Carlos Yanes, Modesto Verdura, Osvaldo Duvergel y otros más. Pienso que Yanes y Verdura merecen artículos por separado debido a sus hazañas, uno en los panamericanos de Sao Paolo, y Yanes por su longevidad en el pitcheo. No obstante, dejo abierta la sugerencia para otros pitchers que Uds. consideren necesario incluir.

En otro artículo hablaremos del trabajo de los lanzadores cubanos en las Grandes Ligas.

Bibliografía consultada

Cubaencuentro. 2004. Los peloteros Morales, Cañizares e Ibar suspendidos por supuestas intenciones de fuga. http://arch1.cubaencuentro.com/deportes/noticias/20040116/8c33f6e95d79f576dc678e13758d3b92.html

Cuban-play.com. Actuacion de por vida en Series Nacionales. http://cuban-play.com/estadisticas/de-por-vida-series-nacionales/

González Eduardo. Volver a Ibar. http://oncubamagazine.com/deportes/volver-a-ibar/

Romero Esteban. (Inédito). De la historia del béisbol en Cuba –Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos.

20 años en la vida de Euclides Rojas. La mejor de Cuba. http://martindihigoelmejor2013.cubava.cu/2015/07/13/20-anos-en-la-vida-de-euclides-rojas/

Escrito por Esteban Romero (27 diciembre de 2015)

Los mejores lanzadores cubanos en series nacionales (II)

Cuanto más duro trabajes, más duro será que te rindas
Vince Lombardai, capitán de equipo de fútbol americano

Esta la segunda parte de los mejores lanzadores cubanos en series nacionales, que tendrá más tarde una tercera parte.

Rogelio García Alonso, llamado El Ciclón de Ovas, lanzador derecho de extraordinaria velocidad, comparable con la de Vinent o la de Pérez Pérez, hay quien afirma que Rogelio fue el más rápido. El Ciclón nació el 16 de setiembre de 1955 en Ovas, Pinar del Río, de ahí el apodo, velocidad y lugar de nacimiento. En series nacionales lanzó siempre para Vegueros (1972-89), mientras que en las selectivas lanzó para Pinar del Río (1975-88). La calidad de Rogelio se evidencia por los numerosos lideratos que logró en series nacionales y selectivas:

– Líder en ponches propinados (97) en la XVI Serie Nacional (1976-77)
– Líder en juegos iniciados (15) y ponches propinados (122) en la III Serie Selectiva (1977)
– Líder en ponches propinados (120) en la XVII Serie Nacional (1977-78)
– Líder en juegos completos (11), entradas lanzadas (134.1), ponches propinados (111), juegos ganados (10) y PCL (2.21), de hecho triple corona de pitcheo, en la IV Serie Selectiva (1978)
– Líder en juegos completos (12), ponches propinados (102) y lechadas (4) en la XVIII Serie Nacional (1978-79)
– Líder en ponches propinados (132) en la XIX Serie Nacional (1979-80)
– Co-líder en lechadas (3) (empatado con otros 3 lanzadores) y líder en juegos ganados (9) en la VI Serie Selectiva (1980)
– Líder en juegos completos (12), co-líder en juegos ganados (10) (empatado con Alfonso Ilivanes de Guantánamo), líder en PCL (1.31), lanzador y jugador más valioso en la XX Serie Nacional (1980-81)
– Líder en ponches propinados (114) y lechadas (3) en la VII Serie Selectiva (1981)
– Líder en ponches propinados (144) en la XXI Serie Nacional (1981-82), (116) en la VIII Serie Selectiva (1982), (119) en la XXII Serie Nacional (1982-83), (94) en la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Co-líder en lechadas (4) (empatado con Félix Pino de Pinar del Río) y en PCL (1.70) en la VIII Serie Selectiva (1982), co-líder (2) (empatado con otros 2 lanzadores) en la XI Serie Selectiva (1985)
– Co-líder en juegos iniciados (16) (empatado con otros 5 lanzadores) en la XII Serie Selectiva (1986)
– Líder en PCL (1.25) en la XIII Serie Selectiva(1987), y (2,21) en la zona occidental de la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Logró 24 ponches en juego contra Mineros, en 16 entradas, el 25 de enero de 1977.
– Logró la triple corona de pitcheo en la IV Selectiva (1978).

Rogelio García Alonso

Rogelio García Alonso

En 16 series, Rogelio ganó 202 juegos y perdió 100, completó 201 juegos, propinó 56 lechadas, su PCL fue de 2.39, le batearon para .208, WHIP de 1.16, ponchó a 2499 bateadores (líder de todos los tiempos) y concedió 1077 bases por bolas. Es uno de los tres lanzadores que ha alcanzado dos juegos de cero hit cero carreras, y lo importante es que ambos juegos fueron lanzados en las fuertes series selectivas.

Ante tanta calidad es indudable que Rogelio tenía que ser ingrediente importante del pitcheo de los equipos Cuba. Así jugó en Juegos Centroamericanos de Medellín (1978) y Santo Domingo (1986); en los Juegos Panamericanos de San Juan (1979), Caracas (1983) e Indianápolis (1987); en las Copas Intercontinentales de Habana (1979), Edmonton (1981), Bélgica (1983) y Habana (1987); y los Campeonatos Mundiales de Colombia (1976), Italia (1978), Habana (1984) y Holanda (1986). Es probablemente uno de los peloteros cubanos que más veces hizo el equipo nacional.

Lázaro Santana Herrera fue en la pelota cubana un lanzador eficiente, laborioso y corajudo de verdad. Le vi plantarse frente a verdaderos bateadores como Pedro Chávez y Armando Capiró, y no les huía con la bola, trataba de pasarla por la zona buena, unas veces dominaba y en otras la pelota se despedía del parque, esa es la realidad. Santana tenía una forma muy característica de lanzar por el lado del brazo, tenía control y movía con inteligencia su bola rápida.

Este derecho nació el 24 de diciembre de 1946 en Baraguá, actual provincia de Ciego de Ávila. Su eficiencia como lanzador la mostró desde muy joven, debutó en series nacionales con los Granjeros (1964- 65), de ahí pasó a lanzar con los Orientales (1965–66) de Roberto Ledo, donde tuvo una buena actuación y que casi lleva al título a este equipo en la V Serie Nacional. Luego nuevamente con los Granjeros (1966–69), Camagüey (1969-70), Granjeros (1970–77) y terminó con el equipo de su provincia, Ciego de Avila (1977-81). En selectivas lanzó para el Camagüey (1975–76) y Camagüeyanos (1976–80). Sus buenos resultados se evidencian con los diferentes lideratos que logró en eventos nacionales:

– Co-líder en juegos lanzados (28) (empatado con Raúl López) en la V Serie Nacional (1965-66)
– Líder en juegos lanzados (43) en la VIII Serie Nacional (1968-69)
– Líder en juegos completos (9), entradas lanzadas (99) y co-líder en juegos ganados (8) (empatado con Omar Carrero) en la XV Serie Nacional (1975-76)
– Líder en juegos iniciados (11), completos (10), entradas lanzadas (93.1) y co-líder en ganados (8) en la XVI Serie Nacional (1976-77)
– Co-líder en lechadas (3) (empatado con Aniceto Montes de Oca) y líder en juegos ganados (10) en la III Serie Selectiva (1977)

Lázaro Santana

Lázaro Santana

En 17 series ganó 140 y perdió 116, con 101 juegos completos, 28 lechadas, WHIP de 1.16 y PCL de 2.35. Los bateadores promediaron .225 frente a los envíos de Santana.

Santana llegó al equipo Cuba para el campeonato mundial de 1969 en República Dominicana, pero luego estuvo 9 años ausentes del equipo nacional. Su regreso fue a los Juegos Centroamericanos en Medellín (1978), e integró los equipos a los Juegos Panamericanos en Puerto Rico (1979), y fue parte del equipo que topó con una selección de profesionales venezolanos en 1977.

Julio Romero Socarrás fue otro excelente lanzador derecho en series nacionales. Hombre de control, velocidad, inteligencia en el montículo, si hubiera sido manager siempre le habría querido en mi equipo. Julio hubiera sido un buen lanzador en las Mayores, pues más que sus habilidades, tenía muy buena orientación de donde poner la bola y dominar a los bateadores rivales. Julio nació el 9 de marzo de 1950 en el Central Harlem, Bahía Honda, entonces provincia de Pinar del Río.

Su debut en series nacionales fue con los Vegueros en 1971, donde permaneció hasta 1977, de ahí pasó, hasta el final de su carrera, con los Forestales, mientras que en selectiva siempre lo hizo para Pinar del Río de 1975 a 1985. Los lideratos alcanzados fueron los siguientes:

– Líder en sacri-hits (10) y ponches propinados (160) en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Líder en ponches propinados (85) en la I Serie Selectiva (1975)
– Líder en juegos completos (10) en la VI Serie Selectiva (1980)
– Co-líder en juegos completos (12) y líder en PCL (1.45) en la XXI Serie Nacional (1981-82)
– Líder en juegos ganados (11) y promedio de ganados (.846) en la VIII Serie Selectiva (1982)
– Líder en ponches propinados (109), co-lider en lechadas (4) (empatado con Mario Veliz) y PCL (1.67) en la IX Serie Selectiva (1983)
– Lanzó juego de cero hit cero carreras el 9 de marzo de 1983 frente al equipo Camagüeyanos en la IX Serie Selectiva.

Julio Romero

Julio Romero

Julio ganó 140 y perdió 100 en 15 series nacionales, completó 162 juegos, propinó 36 lechadas, su WHIP fue de 1.12 y PCL de 2.31. Lógicamente, un lanzador como él hizo el Cuba en varias oportunidades, como fueron los Juegos Centroamericanos en República Dominicana (1974), los Juegos Panamericanos en México (1975) y Caracas (1983), los Campeonatos Mundiales en Cuba (1973), Colombia (1976), Italia (1978), Japón (1980) y Cuba (1984), y las Copas Intercontinentales en Edmonton (1981), y en Bélgica (1983).

José Luis Alemán Melián, lanzador nacido el 7 de marzo de 1959 en Santiago de Cuba, ya había mostrado su calidad en sus años de juvenil. Hizo equipos Cuba a los campeonatos mundiales juveniles de Buenos Aires (1977) y Venezuela (1978). Luego se destacó nacionalmente y en equipos Cuba en eventos internacionales. De siempre se caracterizó por una recta endemoniada, la que con otros lanzamientos que incluyó en su repertorio le ayudaron a lograr muchos triunfos en su carrera.

Lanzó siempre para el equipo de su provincia, Santiago de Cuba, desde 1977 a 1984, luego confrontó problemas con su brazo después de la Copa Intercontinental de Edmonton en 1985, y logró regresar en 1986, se mantuvo hasta el final de su carrera en 1994. En Selectivas lanzó para los Orientales de 1978 a 1984, luego con los Serranos en 1986-92, y finalmente con los Orientales en 1993–94. Fueron 17 series nacionales, en las que logró los siguientes lideratos:

– Líder en PCL (2.41) en la VII Serie Selectiva(1981)
– Líder en juegos iniciados (16) en la VIII Serie Selectiva(1982)
– Líder en lechadas (2) (empatado con Luis Tissert de Orientales y Rogelio García Alonso de Pinar del Río) en la XI Serie Selectiva(1985)
– Líder en juegos completos (8), juegos salvados (4), innings lanzados (98.1), juegos ganados (9) (Empatado con Osvaldo Duvergel de Guantánamo) y PCL (2.29) en la zona oriental de la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Promedio de juegos ganados (.818) de la XIV Serie Selectiva(1988)
– Líder de la zona oriental en juegos completos (11), innings lanzados (105.1), ponches propinados (87), juegos ganados (9), y lanzador más valioso de la XXVIII Serie Nacional (1988-89)
– Líder de la zona oriental en promedio de juegos ganados (.833) (empatado con Ernesto Guevara Ramos de Granma) de la XXIX Serie Nacional (1989-90)

José Luis Alemán

José Luis Alemán

En su carrera logró ganar 175 juegos con 124 derrotas, 179 juegos completos, 34 lechadas, relevó 73 y salvó 16, 1447 ponches, con PCL de 3.13, WHIP de 1.22, y promedio ofensivo de .242 de los bateadores rivales.

Alemán hizo el equipo Cuba varias veces, así integró los equipos a las Copas Intercontinentales en la Habana (1979), Edmonton (1981), Edmonton (1985) y San Juan (1989), y los Campeonatos Mundiales- Japón (1980), Italia (1988). Fue en Edmonton (1985) cuando realizó una estupenda actuación, al relevar el penúltimo juego contra los taiwaneses y lanzar al siguiente día el juego decisivo contra los Sudcoreanos, con lo cual Cuba se coronó campeón de esta copa.

Félix Núñez González fue otro laborioso lanzador en series nacionales, derecho, incansable y con un brazo a prueba de fuego. Como él mismo admitió, el control es lo fundamental para ser buen lanzador y para ello hay que tener fuertes piernas, algo que ya en su momento el mismo Manuel Alarcón había dicho.

Este lanzador de 15 series nacionales nació el 24 de julio de 1959 en Camagüey. No tengo claro si nació en la zona de Amancio Rodríguez, la que después pasó a ser parte de la nueva provincia Las Tunas en la década de los 70. Jugó de siempre para las Tunas (1978– 92), mientras que integró los equipos Oriente de 1979 a 1985 y luego fue pitcher de los Mineros (1986–90). Así que en series nacionales jugó siempre con un equipo que no se caracterizó por ser ganador ni nada similar. Aún así logró 130 victorias con 156 derrotas, 163 juegos completos, 23 lechadas, y como un hacelotodo, relevó 105 juegos y salvó 10. Su PCL fue de 3.51 y WHIP de 1.36. Entre sus lideratos se destacan:

– Líder en juegos iniciados (16) en la XXI Serie Nacional (1981-82)
– Líder en juegos iniciados (15), completos (14) y entradas lanzadas (136) en la XXII Serie Nacional (1982-83)
– Líder en juegos completos (15), entradas lanzadas (160) y ponches propinados (138) en la XXIV Serie Nacional (1984-85)

La hazaña mayor de Núñez fue la de lanzar 20 entradas el 21 de marzo de 1984 en Cienfuegos, nada más y nada menos que contra el equipo representativo de las Villas. Aquel juego quedó empatado a 2 carreras.

Félix Núñez

Félix Núñez

Núñez no tuvo mucha suerte para integrar equipos Cuba, así y todo hizo el equipo a los Juegos Panamericanos de Caracas en 1983, luego a los Juegos Centroamericanos en Santiago de los Caballeros (1986) y al Campeonato Mundial en Holanda (1986). Habiendo sido un lanzador tan trabajador y con las exigencias que imponen los eventos internacionales, cuando un pitcher tiene más valor al poder lanzar con poco descanso, era para que Félix Núñez hubiera integrado más veces el conjunto nacional.

Cuando se hable de lanzador zurdo eficiente, Jorge Luis Valdés Berriel es obligada referencia en series nacionales. Jorge Luis nació el 12 de febrero de 1961 en Jovellanos, Matanzas, y enseñó lo que sería cuando hizo los equipos Cuba a los Campeonatos Mundiales Juveniles en Argentina (1977) y Venezuela (1978). Precisamente en 1977 debutó en series nacionales con el equipo Citricultores, donde se mantuvo hasta 1980, de ahí pasó a lanzar con los Henequeneros hasta 1992, luego lanzó para el conjunto de Matanzas hasta el final de su carrera en 1997. En Selectivas lanzó para el equipo de su provincia de 1980 al 1992, y finalmente con los Occidentales en 1993-95. Los lideratos alcanzados por este zurdo fueron:

– Líder en juegos ganados (10) en la XXII Serie Nacional (1982-83)
– Co-líder en juegos iniciados (17) (empatado con Mario Véliz), líder en entradas lanzadas (130.2) y juegos ganados (11) en la IX Serie Selectiva (1983)
– Líder en juegos completos (11), entradas lanzadas (115.1) y PCL (1.56) en la XXV Serie Nacional (1985-86)
– Co-líder en juegos iniciados (16) en la XII Serie Selectiva (1986)
– Líder en lechadas (4) en la XIII Serie Selectiva (1987)
– Líder en juegos completos (9) y co-líder en ganados (11) (empatado con Mario Véliz en la zona occidental de la XXVIII Serie Nacional (1988-89)
– Co-líder en juegos completos (9) en la XVI Serie Selectiva (1990)
– Líder en juegos ganados (9) en la XXX Serie Nacional (1990-91)
– Co-líder en juegos completos (9) (empatado con Omar Ajete) en la XVII Serie Selectiva (1991)
– Líder en juegos completos (10), ganados (12), promedio de ganados (1000) en la zona occidental, y jugador y lanzador más valioso en la XXXI Serie Nacional (1991-92)
– Lanzó un juego de cero hit cero carrera el 31 de enero de 1984

Jorge Luis o Tati, como también le llaman, es el zurdo que más juegos ha ganado, con 234 y 166 derrotas en 20 series nacionales. A esto se deben sumar 229 juegos completos, 105 relevados, 46 lechadas y 22 salvados, con WHIP de 1.28 y PCL de 3.13, los bateadores promediaron .251 frente a los envíos de Jorge Luis.

Jorge Luis Valdés

Jorge Luis Valdés

Integró el equipo Cuba a los juegos centroamericanos de 1982 en la Habana, donde en realidad no le fue nada bien en este debut. Luego hizo el equipo a los Juegos Centroamericanos en Santo Domingo (1986), México (1990) y San Juan (1993), Juegos Panamericanos de Indianápolis (1987), donde tuvo una actuación aceptable, y la Habana (1991), donde propinó juego de cero hit cero carreras al conjunto de Canadá y lechada al equipo de EEUU; participó en los Campeonatos Mundiales de Habana (1984), Holanda (1986), Italia (1988) y Edmonton (1990), y las Copas Intercontinentales en Bélgica (1983), Edmonton (1985), Habana (1987), San Juan (1989) e Italia (1993), además de los Juegos Olímpicos en Barcelona (1992).

Orlando “Duque” Hernández Pedroso es un lanzador derecho que tuvo la suerte, aunque no sin sacrificios, de triunfar en series nacionales y luego en las Grandes Ligas. El Duque tenía un windup muy típico, algo a la antigua, levantaba su pie, se impulsaba y lanzaba su bola a home, la que muchos bateadores no eran hábiles de descifrar. El Duque fue lanzador de repertorio y control, y muy corajudo en el montículo.

El hijo del también pelotero Arnaldo “Duque” Hernández (del padre le viene el apodo) y hermano del lanzador Liván Hernández, nació el 11 de octubre de 1965 en Santa Clara. Debutó en series nacionales con los Industriales en la temporada de 1986-87, equipo con el que siempre lanzó hasta 1996. Igualmente lanzó en series nacionales, lo hizo para el equipo de la capital de 1987 a 1995. Entre los lideratos alcanzados se encuentran:

– Líder en PCL (3.28) en la serie selectiva de 1988
– Líder en promedio de ganados (1000) en la zona occidental de la serie nacional de 1988-89
– Co-líder en lechadas (3) y promedio de ganados (.909) en la serie selectiva de 1990
– Líder en lechadas (3), ganados (10), promedio de ganados (.833) y PCL (2.23) en la serie selectiva de 1992
– Líder en juegos ganados (11) en la serie nacional de 1993-94
– Co-líder en lechadas (3) en la serie nacional de 1994-95

Orlando "Duque" Hernández

Orlando «Duque» Hernández

Como se ve la efectividad del Duque se mostró desde temprano, es por eso que igualmente temprano integró el equipo Cuba. Su primer evento fue al Campeonato Mundial de Italia (1988). Inicialmente no fue seleccionado, pero luego sustituyó a René Arocha (lesionado) en el equipo, donde igualmente demostró su calidad. A continuación asistió al Campeonato Mundial de Edmonton (1990), los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992), los Juegos Centroamericanos en San Juan, Puerto Rico (1993), el Campeonato Mundial de Managua (1994), y los Juegos Centroamericanos en Mar de Plata (1995). El Duque lanzó muy bien en la serie de 1995-96, en la que su equipo se coronó campeón, así y todo a los Juegos Olímpicos de Atlanta no asistió al ser luego sancionado por sospecharse que apoyó la fuga de su hermano Liván del equipo Cuba. A fin de cuentas, Liván triunfó en las Mayores, el Duque más tarde se fue y triunfó igualmente, y llegó a ganar cuatro anillos de serie mundial.

En series nacionales, que es lo que nos ocupa, El Duque lanzó en 10 series y ganó 126, con sólo 47 perdidos, y PCL de 3.05, con 1211 ponches. Su promedio de ganados y perdidos es de .728, el mejor de todos los tiempos en series nacionales. Los bateadores rivales le batearon para .238, su WHIP fue de 1.19.

Omar Ajete Iglesias fue en la pelota cubana un lanzallamas zurdo de mucha eficacia. Nacido el 31 de enero de 1965 en San Juan y Martínez, Pinar del Río, debutó en la temporada de 1983-84 con el equipo Vegueros, con el cual se mantuvo hasta 1992, de ahí con el Pinar hasta 1996. Luego vino un decreto que lo llevó a jugar a Nicaragua y a Japón, hasta que retornó para lanzar una temporada más de serie nacional (2000-01). En Selectiva jugó de 1987 a 1993 con el equipo de Pinar, y luego con Occidentales en 1994-95. Los lideratos obtenidos por Ajete fueron:

– Promedio de ganados (1000) en la XXV Serie Nacional (1985-86)
– Juegos iniciados (17) (empatado con Luis Tissert de Santiago de Cuba) en la XIII Serie Selectiva (1987)
– Juegos completos (7) en la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Juegos iniciados (17) en la zona occidental de la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Juegos iniciados (17), innings lanzados (134), juegos completos (9) (empatado con Remigio Leal, Jorge Luis Valdés y José Ibar), ponches propinados (106) y juegos ganados (14) en la XVI Serie Selectiva (1990)
– Juegos completos (9) (empatado con Jorge Luis Valdés), innings lanzados (131), ponches propinados (104) y juegos ganados (11) en la XVII Serie Selectiva (1991)
– Juegos completos (4) (empatado con otros 4 pitchers), lechadas (2) y PCL (2.33) en la XIX Serie Selectiva (1993)
– Juegos iniciados (11), ponches propinados (55) y juegos ganados (7) en la XX Serie Selectiva (1994)

Omar Ajete

Omar Ajete

En 16 series nacionales ganó 179 y perdió 96, con 137 juegos completos, 31 lechadas, 1777 ponches, los bateadores promediaron .255 frente a sus envíos, su WHIP fue de 1.26 y PCL de 3.29.

Fue parte del equipo Cuba que participó en los Juegos Centroamericanos de México (1990) y Puerto Rico (1993), los Juegos Panamericanos en Indianápolis (1987), Habana (1991) y Mar de Plata (1995), las Copas Intercontinentales en la Habana (1987), San Juan (1989), Barcelona (1991) y Parma (1993), el Campeonato Mundial en Managua (1994), los Juegos Olimpicos en Barcelona (1992), Atlanta (1996) y Sidney (2000). Ajete en estos eventos, como en series nacionales era abridor, relevista y cerrador. Por suerte su brazo no se lastimó como ha sucedido en otros casos.

Lázaro de la Torre Armenteros fue un incansable lanzador, que nació el 10 de octubre de 1957 en el Cotorro, La Habana. De la Torre era el clásico león en el montículo, siempre corajudo ante cualquier bateador, quien por su forma de comportarse asemejaba un poco a Pedro Luis Lazo.

De la Torre se inició con los Metros en la temporada de 1978-79, equipo en el que lanzó hasta 1983, fue ese año en el que llegó a los Industriales, con los que lanzó hasta 1996, cuando por una medida caprichosa, muchos de los estelares de la pelota cubana fueron enviados a Japón a jugar en el circuito amateur de ese país. Regresó a los Industriales en 1999 y se mantuvo lanzando hasta su retiro en 2001, con la edad de 44 años. En Selectivas lanzó para el Habana (1979– 84), luego el Ciudad Habana (1985-92), y finalmente el Habana (1993-95). Entre los lideratos alcanzados se destacan:

– Líder en juegos lanzados (21) y promedio de juegos ganados (1000) en la V Serie Selectiva (1979)
– Líder en juegos lanzados (24) y entradas lanzadas (126) en la VIII Serie Selectiva (1982)
– Co-líder en juegos lanzados (19) (empatado con Raúl González de Pinar del Río) en la IX Serie Selectiva (1983)
– Líder en juegos lanzados (18), entradas lanzadas (109.2) y juegos ganados (9) en la XI Serie Selectiva (1985)
– Co-líder en lechadas (4) (empatado con Regino Robaina), co-líder en juegos ganados (11) (empatado con otros dos lanzadores) y lanzador más valioso en la XXV Serie Nacional (1985-86)
– Líder en juegos completos (11) en la XII Serie Selectiva(1986)
– Co-líder en juegos completos (9) (empatado con otros 2 lanzadores) y en entradas lanzadas (105) en la XXX Serie Nacional (1990-91)

Lázaro de la Torre

Lázaro de la Torre

De por vida, en 20 series, alcanzó 208 victorias, la mayor cifra para un lanzador capitalino de la capital, perdió 139, completó 161, 26 lechadas, salvó 32, logró PCL de 3.30, propinó 1713 ponches, y WHIP de 1.28. Los bateadores le promediaron para .252.

Internacionalmente integró el equipo Cuba a los Juegos Centroamericanos en la Habana (1982), los Juegos Panamericanos en Caracas (1983) e Indianápolis (1987), pero en ninguno de los dos eventos lanzó, y las Copas Intercontinentales en Bélgica (1983) y Edmonton (1985).

Bibliografía consultada

Baseball-reference.com

Cuban-play.com. Actuacion de por vida en Series Nacionales. http://cuban-play.com/estadisticas/de-por-vida-series-nacionales/

Padura L. y Arce R. 1989. Estrellas del béisbol. Editora Abril, La Habana, 245 p.

Romero Esteban. (Inédito). De la historia del béisbol en Cuba –Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos.

Escrito por Esteban Romero (25 diciembre de 2015), continuará…

Los mejores lanzadores cubanos en series nacionales (I)

La vida es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva
de la continuidad histórica, el modo de pensar y de vivir
Mila Kundera
Escritor y ensayista checo

Es probable que omita involuntariamente algún nombre de lanzador destacado en las series nacionales de Cuba, pero en los artículos que publico ahora, aparecen aquellos que realmente han tenido una buena carrera, con logros sustanciales igualmente en eventos internacionales. La longevidad en función de su efectividad ha sido también evaluada. Sin más pasamos a ver a los primeros, aunque aclaro que los mismos no están ubicados por orden de eficiencia, algo que si no creo sea capaz hacer. Más bien la antigüedad de estos peloteros es la que ha dado el orden que aparece a continuación.

José Antonio Huelga Ordaz , más conocido como el “Héroe de Cartagena”, fue un lanzador derecho nacido el 14 de marzo de 1948 en el central azucarero Melanio Hernández, de Tuinicú, provincia de Sancti Spíritus. Huelga debutó en el béisbol de las series nacionales en la temporada de 1967-68 vistiendo la franela del equipo Las Villas y posteriormente jugó para Azucareros de 1968 a 1972), equipo dos veces campeón, además de ser parte del campeón Las Villas en la serie especial de 1970. Huelga luego lanzó para el Las Villas (1972 -74).

Jose Antonio Huelga

Jose Antonio Huelga

En torneos internacionales el espirituano fue casi siempre dominante. Debutó con el equipo Cuba en un torneo no oficial en México (1968), luego hizo los equipos Cuba a los Juegos Centroamericanos en Panamá (1970), a los Campeonatos Mundiales en Santo Domingo (1969), en Barranquilla/Cartagena (1970), La Habana (1971) y Managua (1972), además de los Juegos Panamericanos en Cali (1971). En Barranquilla/Cartagena fue donde lanzó como relevo de manera dominante y ganó los dos juegos decisivos contra el equipo de EEUU., de ahí el título de “Héroe de Cartagenas”. En Cali (1971) volvió a vencer a los norteamericanos con anotación de 4-3, y donde le conectaron 3 cuadrangulares, pero todos con las bases limpias, y en el Campeonato mundial de Managua (1972) derrotó al debutante equipo japonés en un juego sumamente reñido en duelo con el eficiente lanzador nipón Hideo Furuya.

En 7 series nacionales ganó 73, con 56 juegos completos, 17 lechadas, 32 perdidos, PCL de 1.50. Los bateadores adversarios le batearon para .180. Ostenta el mejor WHIP de los lanzadores cubanos en Series Nacionales, con excelente 0.96. En la Serie Especial de 1970 fue líder en promedio de juegos ganados (.911).

Lamentablemente Huelga duró poco debido a un accidente de tránsito en la carretera de la Habana al Mariel, que le quitó la vida el 4 de julio de 1974.

El lanzador derecho Manuel Alarcón Reina, más conocido como El Cobrero, nació el 19 de febrero de 1942 en en finca el Aguacate, cerca del pueblo de Canabacoa, municipio Bartolomé Masó, provincia de Granma y murió el 25 de mayo de 1998 en La Habana. El Cobrero fue puntal de muchas de las victorias alcanzadas por los equipos en que militó, Orientales (1962- 65, 1967-68) y Mineros (1968-69, 1971-72). Alarcón se caracterizaba por su inteligencia y control en el pitcheo, era hombre que poseía armas para dominar a los bateadores adversarios. Su windup era muy típico y no copiado de nadie, se impulsaba dando la espalda al bateador de turno, algo que igualmente realizaba Luis Tiant Jr. en la MLB, pero estoy seguro que eso era muy propio de Alarcón, ya que él no tuvo forma de ver lanzar al astro cubano de la MLB. La excelencia en el pitcheo de Alarcón lo demuestran los distintos lideratos alcanzados en su carrera deportiva, como fueron:

– Líder en hits de sacrificio (7), juegos iniciados (10), juegos completos (6) y juegos ganados (7) (empatado con Modesto Verdura) en la II Serie Nacional (1962-63)
– Juegos completos (5) (empatado con Rolando Pastor) en la III Serie Nacional (1963-64)
– Juegos iniciados (14) e innings lanzados (94.2) en la IV Serie Nacional (1964-65)
– Juegos completos (11) en la VI Serie Nacional (1966-67)
– Líder en ponches propinados (200) y lanzador más valioso en la VII Serie Nacional (1967-68)

Manuel Alarcon

Manuel Alarcon

Alarcón fue además el puntal principal de la victoria de Orientales en la VI Serie Nacional (1965-66). Famoso fue su indicación a los santiagueros de “Cierren la trocha y abran el cocuyé” previo al juego decisivo que lanzó por los Orientales contra Industriales, que ganara 3-0.

De la eficacia de este lanzador da fe su WHIP, 1.04, los bateadores adversarios solo le batearon para .197, PCL de 1.82, con 41 juegos ganados, pero 43 completos, 12 lechadas y 24 juegos perdidos.

Fue miembro del equipo Cuba en tres oportunidades, la primera en los juegos Centroamericanos de Kingston (1962), donde obtuvo victoria sobre el equipo de Venezuela y luego fuera derrotado por el de República Dominicana. Luego en los Juegos Panamericanos de Sao Paolo (1963), donde ganó los dos partidos que lanzó, y Winnipeg (1967). En los últimos enfrentó al potente equipo norteamericano, ganador del evento, a los que venció en el juego de apertura con apretado marcador de 4-3 y luego fuera derrotado en el decisivo por anotación de 2-1.

Alarcón duró poco igualmente, ya desde la octava serie no pudo lanzar debido a problemas de lesiones. Murió el 25 de mayo de 1998 en La Habana.

Tomás Aquino Abreu Águila fue uno de los lanzadores debutantes en la I serie nacional. El derecho nació el 7 de marzo de 1936 en Crespo, actual provincia de Cienfuegos. Comenzó a lanzar de manera oficial en la Liga Azucarera dentro del conjunto Manuelita, luego jugó con un equipo de Cumanayagua, hasta que llegaron las series nacionales e hizo su debut con los Azucareros. Aquino no era un supersónico, pero las lanzaba con velocidad suficiente para poder pasar a los bateadores rivales, su control era una buena arma para su dominio. Era un lanzador incansable, muy laborioso, de eso da evidencia el haber lanzado 19 y 1/3 sin permitir carreras el 28 de diciembre de 1965 contra el conjunto de Orientales. En esa misma temporada, lanzó juego de cero hit cero carreras el 16 de enero contra Industriales, y en su siguiente juego, el 25 de dicho mes, volvió a propinar otro juego de cero todo, esta vez sobre los Occidentales. Esto de lanzar dos juegos consecutivos de 0 todo, es una hazaña solamente lograda por el zurdo John VanderMeer en la pelota profesional de la MLB en 1938.

Aquino Abreu

Aquino Abreu

En su carrera Abreu jugó para Azucareros (1962 – 64), Orientales (1964–65), Centrales (1965-66), Las Villas (1966-67) y Azucareros (1968-75). Los lideratos alcanzados fueron los siguientes:

– Líder en innings lanzados en la III Serie Nacional (1963-64), con 102.7.
– Líder en juegos iniciados, con 15, en la VI Serie Nacional (1966-67), (empatado con Rolando Macías y Roberto Valdés).
– En la VIII Serie Nacional (1968-69) fue líder en victorias y perdidos, con promedio de 0.909.

En 14 series nacionales, ganó 63 y perdió 65, con 46 juegos completos y 15 lechadas, WHIP de 1.13, PCL de 2.26 y los bateadores promediaron .209 frente a los lanzamientos de este pitcher. Es muy probable que su labor en series nacionales hubiera sido mejor de haber llegado más joven a estos torneos.

En eventos internacionales lanzó en los Juegos Centroamericanos en Kingston (1962) y en San Juan (1966), así como en los Juegos Panamericanos en Sao Paolo (1963), donde siempre tuvo una buena actuación.

Manuel Hurtado González fue un lanzador derecho nacido en 1944 en el poblado de Regla, La Habana, que jugó para Industriales (1962–69), Habana (1969–70), Industriales (1970–74). Hurtado fue un lanzador dominante, al igual que Alarcón, tenía muy buen control, tenía un doble windup, algo que solo él hacía en la pelota de series nacionales. A esto que hay sumar su efectiva curva y su inteligencia, moviendo la bola alrededor del plato, lanzando lo que no se esperaba el bateador de turno. Debido a esa habilidad, Hurtado logró excelentes resultados, que lo evidencia:

– Co-líder en juegos ganados (6) (empatado con Román Águila de los Azucareros) en la III Serie Nacional (1963-64)
– Líder en PCL (0.67) en la X Serie Nacional (1970-71)
– Ostenta el segundo mejor WHIP de los lanzadores cubanos en Series Nacionales (1.04) (empatado con Manuel Alarcón)
– Ostenta el record en series nacionales de 10 ponches propinados de forma consecutiva, lo cual logró el 11 de enero de 1970 lanzando contra Matanzas

Manuel Hurtado

Manuel Hurtado

Internacionalmente Hurtado fue miembro del equipo Cuba a los juegos Centroamericanos de Panamá (1970) y del Campeonato Mundial efectuado en Barranquilla/Cartagena, Colombia (1970). Injustamente no hizo el equipo a los centroamericanos de San Juan, Puerto Rico (1966). El comisionado en aquel entonces le comunicó que había sido suspendido por indisciplina al faltar dos veces al entrenamiento.  Hurtado argumentó que Gilberto Torres, el manager, sabía que había faltado por ataque de asma, algo de lo que siempre padeció, pero la justificación de nada valió y Hurtado no hizo el Cuba.

En 12 Series Nacionales ganó 90 juegos, de ellos 60 completos, con 21 lechadas y perdió 47, su PCL fue de 1.80, y WHIP de 1.03. Mucha gente desconocía que Hurtado es asmático, así y todo fue uno de los grandes lanzadores de la primera década de las series nacionales cubanas.

Santiago Mederos Iglesias, lanzador zurdo, conocido nacionalmente como Changa, fue probablemente el pitcher cubano de series nacionales con curva más pronunciada, la que realmente mareaba a los bateadores adversarios. Changa era nacido el 8 de setiembre de 1944 en Arroyo Apolo, la Habana, y se dice que dio sus primeros pasos en la pelota bajo la guía del ex receptor Gilberto “Chino” Valdivia, el mismo que los leones del Habana utilizaban para recibir la bola de nudillo de Hoyt Wilhelm. En su carrera en 15 series nacionales, Changa lanzó para Occidentales (1963- 64), Industriales (1964 – 68), Habana (1968-69), Industriales (1969-74), Agricultores (1974-76), Industriales (1976-78). Igualmente lanzó en las cuatro primeras series selectivas (1975-78) siempre para el equipo Habana. Su dominio como lanzador era extraordinario y así lideró:

– Lechadas (8) en la VII Serie Nacional (1967-68), que constituye record para una serie nacional, compartido con los lanzadores Carlos Gálvez y Norge Luis Vera
– Co-líder en juegos iniciados (25), líder en ponches propinados (208), co-líder en lechadas (6) (empatado con Roberto Valdés), co-líder en juegos ganados (17) (empatado con Rolando Macías) y lanzador más valioso en la VIII Serie Nacional (1968-69)
– Líder en juegos completos (13), entradas lanzadas (136.2), ponches propinados (143) y juegos ganados (7) en la IX Serie Nacional (1969-70)
– Co-líder en juegos completos (9) y líder en lechadas (7) en la Serie Especial (1970)
– Líder en entradas lanzadas (91.2) y ponches propinados (92) en la XIV Serie Nacional (1974-75)
– Líder en juegos completos (10) y entradas lanzadas (119.2) en la I Serie Selectiva (1975)
– Líder en promedio de ganados (.778) en la IV Serie Selectiva (1978)
– Propinó 20 ponches en juego del 30 de enero de 1969 frente al equipo de Camagüey

Santiago Changa Mederos

Santiago «Changa» Mederos

Changa fue el primer lanzador zurdo en llegar a las 100 victorias en series nacionales e igualmente fue el primero de todos en llegar a los mil ponches propinados. De por vida, ganó 123 juegos, 106 completos, 41 lechadas, perdió 67, excelente WHIP de 1.09, PCL de 1.97 y los bateadores le bateaban para .197. Lo mejor de todo fue que ponchó a 1420 bateadores y concedió 633 bases por bolas, lo cual da una indicación de su control en el montículo.

Internacionalmente Changa hizo equipo Cuba varias veces, como fue a los Juegos Centroamericanos de Panamá (1970) y Medellín (1978); los Juegos Panamericanos en México (1975); Campeonatos Mundiales en Santo Domingo (1969), Cartagena/Barranquilla (1970), La Habana (1971), Managua (1972) y, Colombia (1976).

Changa fue también víctima de otro accidente de tránsito, esta vez en la intersección de Carretera del Lucero y la Calzada de Managua, Habana, que le quitó la vida finalmente el 15 de diciembre de 1979.

El derecho Roberto Valdés González, conocido por la afición como Jabao Valdés, fue otro de los grandes lanzadores en las series nacionales. Jabao nació el 6 de julio de 1944 en Santiago de Cuba y debutó con el equipo Orientales en la V Serie Nacional (1965-66), luego continuó su labor con este equipo que se coronó campeón en la VI Serie, posteriormente lanzó para Orientales (1965 – 67), Mineros (1967–70), Oriente (Serie Especial (1970) y Mineros (1970- 74, 1977). El estilo de lanzar de Alarcón, enseñando el número de su espalda al bateador, fue algo copiado por Jabao, algo que hizo con eficiencia. Sus mejores registros en su carrera fueron:

– Co-líder en juegos iniciados (15) y co-líder en lechadas (5) (empatado con Rigoberto Betancourt) en la VI Serie Nacional (1966-67)
– Líder en juegos completos (20, record para una temporada), co-líder en lechadas (6) (empatado con Santiago Mederos), líder en PCL (1.03) en la VIII Serie Nacional
– Líder en juegos completos (9) en la Serie Especial (1970)
– Co-líder en juegos iniciados (15) en la X Serie Nacional (1970-71)
– Líder en promedio de ganados (1000) en la XI Serie Nacional (1971-72)
– El 14 de febrero de 1967 lanzó el segundo juego de cero hit, cero carreras en Series Nacionales, lo logró contra Granjeros en el estadio de la ciudad deportiva de Santiago de Cuba.

Roberto Valdés 2

Roberto «Jabao» Valdés

Valdés no fue un ponchador como otros lanzadores, pero si era dominante. Su control era admirable y ponía la bola donde le dolía a los bateadores. Estando un día en el Estadio Latinoamericano, Valdés dominaba a sus anchas al equipo Habana en un partido de la X serie nacional. Un viejo aficionado en las gradas decía que el Jabao dominaba porque tiraba esponja.

En las 10 series nacionales que lanzó, logró 77 victorias, 66 de ellas fueron juegos completos, 28 lechadas, le batearon para escaso .197, WHIP de 0.97, entiéndase menos de un bateador embasado por inning lanzado. Su PCL fue de 1.75, segundo mejor logrado en series nacionales.

Internacionalmente Valdés integró el equipo Cuba en los Juegos Panamericanos de Winnipeg (1967), así como a los Campeonatos Mundiales de Santo Domingo (1969) y La Habana (1971). En este último evento alcanzó la victoria decisiva sobre el fuerte conjunto colombiano.

El derecho Braudilio Vinent Serrano, más conocido como el Meteoro de la Maya, nació el 10 de julio de 1947 en Sabanilla, Santiago de Cuba. Desde su debut en series nacionales se caracterizó por lanzar rectas muy veloces. En aquella época no existían instrumentos para medir la velocidad, pero podemos suponer que Vinent en varias oportunidades puso la pelota a 98 MPH, y como promedio sus lanzamientos oscilarían en los 95 MPH. Desde su debut fue un lanzador destacado, pero que necesitaba superarse, para ello tuvo la suerte de tener al maestro Conrado Marrero, quien le enseñó a lanzar una slider que se convirtió en un cuchillo para los bateadores adversarios. Vinent en su primera serie nacional, lanzando para los Mineros de Roberto Ledo, discutió el título de novato del año con el gran torpedero Rodolfo Puentes. Luego jugó para Oriente (1969-70), Mineros (1970-72), Serranos (1972-77), Santiago de Cuba (1977– 87), y en las Selectivas para Oriente (1975-76), Orientales (1977–84) y Serranos (1986). Su labor en 20 series nacionales fue realmente excelente, lo que se evidencia por la cantidad de lideratos que alcanzó:

– Líder en PCL (1.03) en la VII Serie Nacional (1967-68)
– Co-líder en juegos iniciados (15) y ponches propinados (112) en la X Serie Nacional (1970-71)
– Líder en ponches propinados (127) y lechadas (6) en la XI Serie Nacional (1971-72)
– Co-líder en juegos completos (17) (empatado con Orlando Figueredo), lechadas (7), ganados (19), PCL (0.85) y lanzador más valioso en la XII Serie Nacional (1972-73)
– Co-líder en juegos completos (16) (empatado con Alfredo García), líder en entradas lanzadas (191.2) y co-líder en ganados (14) (empatado con Rafael Castillo) en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Líder en juegos iniciados (15) en la I Serie Selectiva
– Líder en juegos iniciados (15), completos (12), entradas lanzadas (127), ganados (12) y promedio de ganados (.857) en la II Serie Selectiva (1976)
– Líder en juegos completos (10) y entradas lanzadas (124.1) en la III Serie Selectiva (1977)
– Líder en juegos iniciados (15), completos (11), entradas lanzadas (137) y ponches propinados (105) en la V Serie Selectiva (1979)
– Co-líder en juegos completos (13) (empatado con José Modesto Darcourt), líder en entradas lanzadas (124), ganados (12) y lanzador más valioso en la XIX Serie Nacional (1979-80)
– Líder en juegos iniciados (17) en la VI Serie Selectiva (1980)
– Co-líder en juegos iniciados (15) (empatado con Alfonso Ilivanes) y líder en ponches propinados (90) en la XX Serie Nacional (1980-81)
– Líder en juegos iniciados (17), completos (13) y entradas lanzadas (138) en la VII Serie Selectiva (1981)
– Líder en juegos completos (10) en la IX Serie Selectiva (1983)

Braudilio Vinent

Braudilio Vinent

Vinent ganó 221 juegos, completó 265, o sea mucho más de lo que ganó, propinó 63 lechadas, perdió 167 juegos, PCL de 2.42 y WHIP de 1.11. Lo mejor de todo fue que ponchó 2134 bateadores y concedió solo 989 bases por bolas.

El meteoro de la Maya fue además uno de los peloteros cubanos que más veces integró el equipo Cuba, como fue en Juegos Centroamericanos de Panamá (1970), Santo Domingo (1974), Medellín (1978) y Habana (1982); Juegos Panamericanos en Cali (1971), México (1975), San Juan (1979) y Caracas (1983); Campeonatos Mundiales en Managua (1972), Colombia (1976), Italia (1978), Japón (1980) y Habana (1984), así como Copas Intercontinentales en Habana (1979), Edmonton (1981) y Bélgica (1983). En esos eventos usualmente Vinent lanzaba los desafíos más difíciles, era realmente una carta de triunfo para su equipo. Igualmente se enfrentó a selecciones profesionales mexicanas y venezolanas, a los que dominó con sus lanzamientos.

Oscar Romero Albert fue otro lanzador derecho consistente, que por su pitcheo y labor varias veces fue integrante del equipo Cuba. Oscarito nació el 8 de noviembre de 1947 en Santa Clara, pero su desarrollo en el béisbol los tuvo en Camagüey, adonde su familia se asentó cuando él era un niño, y ya joven, cumpliendo servicio militar en la Habana, donde le vi lanzar por primera vez en esta provincial. Recuerdo que en el equipo que militaba Oscarito jugaba el receptor Lázaro Martínez y el jardinero Carlos Chapotín. En series nacionales debutó con los Granjeros en la temporada de 1965-66, con los que se mantuvo hasta 1977, luego vistió la franela del Camagüey (1977-82). En selectivas jugó para el Camagüey (1975-76) y Camagüeyanos (1977-81). Entre sus lideratos se destacan:

– Co-líder en juegos iniciados (25) en la VIII Serie Nacional (1968-69)
– Líder en juegos lanzados (28) y promedio de ganados (.917) en la IX Serie Nacional (1969-70)
– Líder en juegos ganados (13) en la Serie Especial (1970)
– Co-líder en juegos iniciados (25) (empatado con Orlando Figueredo) y co-líder en lechadas (6) en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Lanzó juego de cero hit cero carreras frente a Industriales en la I Serie Selectiva el 4 de mayo de 1975 en el estadio Latinoamericano.
– Líder en juegos ganados de la Serie Especial (1970) con 13.

Oscar Romero

Oscar Romero

Oscarito era otro lanzador de control y muy decidido en el montículo, tenía la velocidad requerida para dominar, pero no era ningún supersónico. Es una persona muy afable, con la cual pude conversar hace unos años en Nicaragua. En su carrera en 17 series nacionales ganó 123 juegos y perdió 114, con 91 juegos completos, 10 lechadas, WHIP de 1.20 y PCL de 2.38.

Por su eficiencia como lanzador, Oscarito hizo varias veces equipos Cuba, como fueron al Campeonato Mundial Juvenil en Canadá (1964), los Juegos Universitarios en Turín, Italia (1970), los Juegos Panamericanos en Cali (1971) y en México (1975), los Campeonatos Mundiales de Cartagena/ Barranquilla (1970), Habana (1971), Managua (1972) y, Colombia (1976).

Juan Pérez Pérez, mencionar este nombre es como hablar de rectas de 98 MPH, pero cuando este camagüeyano derecho lanzaba, no había forma de medir la velocidad como hoy día. Manuel Alarcón lo situaba como segundo después de Vinent en rectas de humo, otros lo colocaban como primero. Pérez Pérez nació en Lugareño, Camagüey, el 18 de setiembre de 1951 en Lugareño, Camagüey, y se inició en la pelota desde edad escolar. De hecho integró el conjunto de su provincia a los escolares de 13-14 años. Con la edad de 17 años debutó con Granjeros en la serie nacional de 1967– 68, luego jugó para Camagüey (1968– 69, Serie Especial 1970), volvió a los Granjeros (1969– 74), posteriormente con los Ganaderos (1974–77), y finalizó con el Camagüey (1977–78), mientras que en Selectivas lanzó para el Camagüey (1975-76) y Camagüeyanos (1977–78). Si Pérez Pérez venía con control, recoge y vámonos, no había para nadie. No en balde logró 3 juegos de cero hit cero carreras, esos días vino con estupendo control y los bateadores o la abanicaban o se quedaban mirando cómo les pasaba por delante. Para oir pelotas sonar en la mascota, había que ir a verlo lanzar. Su eficiencia quedó demostrada en varios lideratos como fueron:

– Líder en juegos iniciados (20) en la Serie Especial (1970)
– Líder en PCL (1.13) y lanzador más valioso en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Líder en lechadas (5) en la XIV Serie Nacional (1974-75)
– Además de los tres juegos de cero hit cero carreras en tres series nacionales consecutivas (1973-74-75)

En su carrera en once series nacionales ganó 89 juegos y perdió 58, completó 81 partidos y propinó 25 lechadas, con 974 ponches. Su WHIP fue de 1.08 con PCL de 1.86. Realmente no tengo claro por qué Pérez Pérez se retiró a tan temprana edad. Me imagino que haya sido por dolencias en su brazo debido a una mala dosificación de los días de descanso. Pérez Pérez relevó en 61 juegos y salvó 8, o sea que abría y cerraba llegado el caso.

Juan Pérez Pérez

Juan Pérez Pérez

Pérez Pérez integró varias veces el equipo Cuba, como fue a los Juegos Centroamericanos en República Dominicana (1974), los Juegos Panamericanos en México (1975), y el Campeonato Mundial en la Habana (1973). En este último evento, como para no perder la costumbre, lanzó juego de cero hit cero carreras frente al equipo de Venezuela el 29 de noviembre de 1973.

Producto de un infarto cardiaco este gran lanzador murió el 17 de octubre de 2013 en Camagüey.

El lanzador derecho Omar Carrero Moreno fue uno de los astros del montículo de las series nacionales, nacido el 13 de mayo de 1949 en Florencia, Ciego de Ávila, quien se caracterizó por su control y una slider que hacía daños en los bateadores. Su dominio era absoluto cuando venía con su control acostumbrado. Debutó con el conjunto Granjeros en la serie nacional de 1971-72, luego lanzó para Ganaderos (1974–77), y Ciego de Ávila (1977–81, 1984- 85), mientras que en las selectivas integró los equipos Camagüey (1975–76), Camagüeyanos (1977–81, 1985). Carrero logró liderar varios departamentos en las distintas series nacionales que participó:

– Co-líder en lechadas (6) (empatado con Oscar Romero de Granjeros y Jesús Guerra de Vegueros) en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Co-líder en juegos completos (8) (empatado con Gregorio Pérez de Cafetaleros) en la XIV Serie Nacional (1974-75)
– Líder en lechadas (4) y juegos ganados (10) en la I Serie Selectiva (1975)
– Líder en ponches propinados (94), lechadas (5), co-líder en juegos ganados (8) (empatado con Lázaro Santana de Granjeros), promedio de juegos ganados (1,000%), PCL (0.46, segundo mejor registro para una serie nacional), de hecho triple corona del pitcheo, mejor lanzador y jugador más valioso en la XV Serie Nacional (1975-76)
– Líder en lechadas (6) y PCL (0.62) en la II Serie Selectiva (1976)
– Líder en PCL (1.86) en la VI Serie Selectiva (1980)
– Líder en juegos salvados (3) en la X Serie Selectiva (1984)
– Lanzó juego de cero hit cero carreras el 27 de enero de 1981 contra el equipo Las Tunas

Omar Carrero

Omar Carrero

En 17 series nacionales logró 149 victorias, 146 juegos completos, 49 lechadas, con 105 derrotas. Su PCL fue de 2.27 y WHIP de 1.065. Le batearon para escaso .226 de promedio.

Asistió, como integrante del equipo Cuba, a los siguientes eventos oficiales internacionales, Juegos Centroamericanos en Santiago de los Caballeros (1986), Juegos Panamericanos en México (1975), y Campeonatos Mundiales en Colombia (1976) y Holanda (1986).

Carrero murió el el 12 de setiembre de 2012 en Ciego de Ávila producto de cirrosis hepática.

Bibliografía consultada

Cuban-play.com. Actuacion de por vida en Series Nacionales. http://cuban-play.com/estadisticas/de-por-vida-series-nacionales/

Padura L. y Arce R. 1989. Estrellas del béisbol. Editora Abril, La Habana, 245 p.

Romero Esteban. (Inédito). De la historia del béisbol en Cuba –Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos.

Escrito por Esteban Romero (24 diciembre de 2015), continuará…….

Los managers cubanos más ganadores de la pelota profesional y de la Unión Atlética Amateur

El secreto para tener éxito como mánager es mantener
a los cinco peloteros que te odian,
lejos de los cuatro que están indecisos
Casey Stengel

Por Esteban Romero

No recuerdo en mi niñez que la gente se pusiera a discutir la designación para el puesto de dirección de algún equipo. Para la afición, todos eran buenos e igualmente capaces de “comerse el millo” en algún momento. La decisión, claro está, venía de gente involucrada en la pelota, conocedores de su negocio y no de improvisados que se creen saber de pelota. Para seleccionar a un manager, sobre todo cuando debuta, hay que tener una orientación del por qué se le escoge. No basta con haber sido un buen jugador, tiene que tener chispa e inteligencia para decidir jugadas en momentos difíciles, pero las decisiones tienen que ser cuerdas igualmente. A veces los buenos jugadores en el pasado no dan la talla para manager. Siempre recuerdo a Conrado Marrero, excelente lanzador cubano, quien cuando dirigió el Almendares en 1955-56 y a los Cubans de la Liga Internacional en 1956, fue un desastre. Nadie niega la calidad de Marrero como lanzador, ni tampoco como entrenador, pero como manager no dio la talla. Ha habido otros que no han sido buenos peloteros y han resultado managers con éxito, un ejemplo es Wilfredo Calviño, del cual ya hablé anteriormente en un artículo sobre él.

Puede ser que alguien diga que quien gana no siempre es el mejor, es posible, pero lo que no se puede admitir es decir que quien gana repetidamente no sea el mejor. Las aritméticas y las estadísticas para eso existen, y honor a quien honor merece. El malo no gana nunca, así tenga el mejor equipo en sus manos, y eso todos lo sabemos.

Cuba siempre ha tenido buenos peloteros y buenos managers, de eso que no quede la menor duda, y este artículo trata de reseñar algo de esos buenos managers en el mundo profesional, dentro y fuera de Cuba. así como en su estable Unión Atlética Amateur. En el artículo hemos incluido managers cubanos con más de un campeonato ganado en lides nacionales y en ligas foráneas.

Esteban Bellán fue el primer latino en jugar en las Mayores, hombre capaz de jugar varias bases y que a la vez fungió de director. Lo hizo con el Habana, equipo con el que triunfó en las temporadas de 1874, 1878-79 y 1879-80.

De Luis Almoina conozco poco de sus faenas como pelotero, pero sí logró ganar dos campeonatos, uno con el Fe en 1890-91 y otro con el Matanzas en 1892-93. Ganar campeonatos con dos equipos diferentes es realmente hazaña en cualquier pelota.

El pelotero y patriota Emilio Sabourín, que se desempeñó como jardinero en la pelota cubana, ganó dos títulos con el Habana en 1889-90 y 1892.

Alberto Azoy fue otro exitoso manager, ganó con el Habanista en 1899, luego con el Habana en 1901, 1902, 1903, 1904, y por último con el Fe en 1906. Tres equipos y un total de seis campeonatos.

Bellán-Sabourín-Alberto Azoy

Esteban Bellán- Emilio Sabourín-Alberto Azoy

Eugenio Santa Cruz dirigió en seis temporadas y logró títulos dos veces con el Almendares (1907, 1913-14).

Julián L. Sánchez fue todo un ganador, de tres-tres, dirigió y ganó con el Almendares en 1908, 1910 y 1910-11.

Agustín “Tinti” Molina fue uno de los managers más experimentados de nuestra pelota. Tinti, además de dirigir equipos en la pelota cubana, fue manager de conjuntos cubanos itinerantes en EEUU. Triunfó con el Fe en 1913 y con el Santa Clara en 1923-24 y 1924.

El destacado Alfredo “Pájaro” Cabrera fue un buen infielder y luego dirigió a equipos cubanos durante cinco temporadas, triunfando con el Almendares, cuatro veces, en 1914 -16, 1918– 19 y 1925-27. Para los que no conocen a este pelotero, que yo tuve la oportunidad de conocer de cerca, les digo que Alfredo fue también árbitro y que al final de su vida era el responsable de dar mantenimiento al reluciente terreno del Gran Estadio del Cerro.

Tinti Molina-Luque-Alfredo Cabrera

Agustín «Tinti» Molina-Adolfo Luque-Alfredo Cabrera

José “Hombre Goma” Rodríguez, famoso inicialista cubano que llegara jugar en las Mayores, logró dos títulos con el Almendares en 1924-25 y 1931-32.

José Rodríguez-Pelayo Chacón-Miguel A. González

José Rodríguez-Pelayo Chacón-Miguel A. González

Oscar Rodríguez, hermano del anterior mencionado, fue de los mejores managers que hayamos tenido en la pelota profesional. Oscar dirigió a los Havana Cubans, equipo de la Liga Internacional de la Florida, que ganó los títulos en 1946, 1947, 1948, 1949 y 1950, cinco veces consecutivamente. En la profesional cubana ganó con el Cienfuegos en 1955-56 y luego repitió título con el Almendares en 1958-59. Con ambos equipos logró el título de la Serie del Caribe en 1956 y 1959, aunque en este último con la ayuda de Sungo Carreras.

El ex receptor-inicialista reglano Miguel Ángel González fue el primer latino que lograra dirigir en las Grandes Ligas, lo hizo en 1938 y luego en 1940, siempre con los Cardenales de St Louis. En la pelota cubana fue un manager de mucho éxito, ganó con el Habana un total de 14 campeonatos: 1914-15, 1918-19, 1920-21, 1921, 1926-27, 1927-28, 1928-29, 1932-33, 1940-41, 1943-44, 1947-48, 1950-51, 1951-52 y 1952-53.

Adolfo Luque fue grande como lanzador, y como manager no se quedó atrás. El gran Papá Montero logró un total de nueve torneos dirigiendo al Almendares (1919-20, 1930, 1932-33 (empatado con el Habana de Miguel Ángel González), 1934-35, 1939-40, 1941-42, 1942-43, 1946-47), uno con Alacranes en la triangular de 1926-27, otro con Almendarista en el torneo de 1930, y otro campeonato con el Cienfuegos en 1945-46. Fuera de Cuba venció con los Tecolotes Laredo de la Liga Mexicana en 1953 y 1954, y previamente con las Águilas de Mexicali en la Liga Sunset en 1950. Luque y Miguel Ángel fueron de los managers más victoriosos en la Liga Cubana.

Regino Otero, probablemente el mejor inicialista defensivo cubano, fue otro que dirigió distintos conjuntos en ligas menores y en las liga invernales cubana y venezolana. En esta última ganó un total de ocho campeonatos, dirigiendo a los Industriales de Valencia (1955–56, 1957–58 y 1958–59), y luego a los Leones de Caracas (1961–62, 1963–64, 1964-65, 1966–67, 1967–68 y 1968-69).

Pelayo Chacón, para muchos un desconocido en la tierra que lo vio nacer, fue un excelente pelotero y un hombre con olfato de sobra para ser manager. Chacón fue el director que llevó al Cienfuegos a su primera victoria en la profesional cubana en 1929-30. Luego dirigió equipos de Colombia a juegos centroamericanos en Barranquilla (1946) y al campeonato mundial de 1947, ganando el primer lugar en ambos eventos.

Lázaro Salazar es toda historia, se trata de uno de los peloteros más completos que haya dado Cuba e igualmente uno de los managers más victoriosos de todos los tiempos. El Príncipe de Belén, como le llamaban, logró campeonatos en Cuba con los Leopardos del Santa Clara en 1937-38 y 1938-39, y luego con el Almendares en 1941-42. Fuera de Cuba, llevó a los Cafeteros de Córdoba a la victoria en 1939, a los Azules del Veracruz en 1941, a los Sultanes de Monterrey en cuatro ocasiones, 1943, 1947, 1948 y 1949, y a los Diablos Rojos en 1956. En Venezuela dirigió a los Navegantes de Magallanes, equipo al que llevó a la victoria en las temporadas de 1949-50, 1950-51 y 1954-55.

El receptor Fermín Guerra fue el primer manager vencedor en una serie nacional, pero ya de antes este pelotero sabía lo que era dirigir. En la profesional cubana ganó con el Almendares en las temporadas de 1948-49 y 1949-50, además de ganar la Primera Serie del Caribe en 1949. Fermín dirigió en Venezuela, donde no logró triunfo.

Regino Otero-Lázaro Salazar-Fermín Guerra

Regino Otero-Lázaro Salazar-Fermín Guerra

Otro desconocido, Tony Pacheco, no lo confundan con el Capitán de Capitanes de Santiago, ya que este Tony es nacido en Punta Brava, pero igualmente fue defensor de la segunda base. Pacheco se estableció como manager, faena que realizó en varios países, entre ellos Venezuela, donde logró el título de la invernal, con los Tiburones de la Guaira en la temporada de 1965-66. Previamente dirigió al equipo Colombia en el campeonato mundial de Cartagena (1965), al que llevó al triunfo. En ese evento Cuba no participó al no obtener visado para sus jugadores.

Napoleón Reyes fue manager desde que dejó de jugar el infield en la pelota profesional. El santiaguero obtuvo sus primeros triunfos dirigiendo al equipo Marianao en las temporadas de 1956-57 y 1957-58. A su vez es el único manager que ha ganado dos series del Caribe consecutivamente, las de 1957 y 1958. En Venezuela igualmente dirigió y logró un título, con los Tiburones de la Guaira en la temporada de 1973-74.

Los cuatro managers de 1955-56

De izq. a der., Napoleón Reyes-Conrado Marrero-Adolfo Luque-Oscar Rodríguez, managers de la temporada 1955-56

Reinaldo Cordeiro fue casi siempre auxiliar o manager de equipos, gestión que solía realizar con profesionalidad. Cordeiro dirigió al equipo Cuba al campeonato mundial de 1940 y se alzó con la victoria, luego logró triunfo con el Almendares en la temporada de 1944-45, y en Venezuela con los Tiburones de la Guaira en 1969-70.

Tony Castaño fue un jardinero muy ofensivo en la pelota cubana y luego se dedicó a la dirección de equipos. Fue el último manager del Cienfuegos, equipo al que dirigió de 1958 a 1961, en esas tres temporadas, se alzó en dos (1959-60 y 1960-61) con la victoria, además de ganar la Serie del Caribe de 1960. Castaño fue manager del equipo Azucareros en la I Serie Nacional, luego se trasladó al extranjero para seguir en tareas como timonel de equipos. En la liga central mexicana volvió a ganar dirigiendo a los Rojos de Fresnillo en 1962, a continuación con los Pericos de Puebla de la Liga Mexicana en 1963. En 1975 logró ganar la división sudoccidental de la Liga Mexicana, pero en el play off sucumbieron a manos de los Diablos Rojos.

Preston Gómez fue otro de los directores cubanos que incursionó durante varias temporadas en las Grandes Ligas. Gómez dirigió a los Padres de San Diego de 1969 a 1972, luego a los Astros de Houston en 1974 y 1975, y finalmente a los Cachorros de Chicago en 1980. Su primer gran éxito lo logró en 1959, al ganar con los Cuban Sugar Kings la pequeña serie mundial, derrotando a los Molineros de Minneápolis de la Asociación Americana en siete encuentros. Gómez también dirigió en Venezuela, donde se alzó con el triunfo con los Tiburones de la Guaira en la temporada de 1973-74.

Cordeiro-Castaño-Preston Gómez

Reinaldo Cordeiro-Tony Castaño-Preston Gómez

Clemente “Sungo” Carreras fue por mucho tiempo auxiliar del equipo Almendares, que ayudó al convaleciente Oscar Rodríguez a ganar el campeonato de 1958-59 y luego la Serie del Caribe de 1959. Sin embargo, Carreras había dirigido y triunfado con el equipo Cuba en el campeonato mundial de 1952, victoria que repitió en otro campeonato mundial, esta vez en Costa Rica (1961). Establecido en México, llevó a los Sultanes de Monterrey a la victoria del campeonato en 1962.

Hay varios managers cubanos que han obtenido, al menos un campeonato, entre esos directores tenemos a Ramón Gutiérrez (Almendares 1893-94), Patrocinio Silverio (San Francisco 1900), Abel Linares (Almendares 1905), Luis Someillán (Habana 1908-09), Eduardo Laborde (Habana (1912), Armando Marsans (Orientals 1917), Baldomero Acosta (Marianao 1922-23), José de la Caridad Méndez (Monarcas Kansas City de las Ligas Negro en 1924), Silvio García (Matanzas de la federación, 1946-47), Salvador Hernández (Leones de la federación, 1947-48), Carlos “Patato” Pascual (Navegantes de Magallanes en Venezuela, 1969-70), y estoy seguro que existen otros más en otras ligas. Por ejemplo, no tengo datos sobre el gran manager que fue Argelio “La Bruja” Córdoba en Nicaragua, otro desconocido en Cuba, y lo mismo puedo decir sobre Pepín Pérez.

No quiero dejar de mencionar aquí a algunos ilustres managers que Cuba tuvo en la amateur, concretamente en la Unión Atlética Amateur.

León Rojas dirigió a los equipos Cuba en los centroamericanos en San Salvador (1935) y los de Panamá (1938), con los cuales logró la victoria, y luego lo consiguió tres veces la corona con los equipos Cuba en Campeonatos Mundiales de 1939, 1942 y 1943.

Joaquín Viego fue manager vencedor y por eso fue igualmente timonel del Cuba a campeonatos mundiales. Llevó al Hershey a la victoria en las temporadas de 1932, 1934, 1935,1938, 1939, 1940 y 1948, en total siete campeonatos.

Rafael Almeida dirigiendo al Vedado Tennis Club en las temporadas de 1925-29. En 1930 logró la medalla de oro para el Cuba en los centroamericanos efectuados en La Habana. Como se ve, el ex pelotero de Grandes Ligas fue igualmente un buen manager y de eso dan evidencia estos resultados en la UAA.

Rafael Almeida

Rafael Almeida

Francisco Quicutis fue manager con los Occidentales en las series nacionales, pero previamente había llevado al Artemisa, el equipo de la tierra que lo vio nacer, a dos campeonatos en 1957 y 1959.

Viego-Quicutis

Joaquín Viego- Francisco Quicutis

Si alguien tiene algún nombre aquí olvidado, por favor, nos lo hace saber. Solo que en estas líneas no hemos tocado el tema de los managers victoriosos en las Series Nacionales, que podrá ser para otro artículo.

Bibliografía consultada

Anon. Peloteros cubanos en México: Martín Dihigo y Lázaro Salazar. Privilegiados del Diamante. D’Cubanos. http://www.dcubanos.com/sabiasque/peloteros-cubanos-en-mexico-martin-dihigo-y-lazaro-salazar-privilegiados-del-diamante

Anon. Hace 58 años falleció Lázaro Salazar. Mexican League. http://www.milb.com/news/article.jsp?ymd=20150425&content_id=120447224&fext=.jsp&vkey=news_l125&sid=l125

Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

Estadísticas históricas del béisbol venezolano. http://www.purapelota.com/lvbp/

Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.

Leottau Belén F.A. 2012. Ronquecito. 12 Dic. http://www.eluniversal.com.co/columna/ronquecito

Martínez Marino. 2009. Por amor a la pelota. Historia del beisbol amateur cubano. Ediciones Universal; 1 edición, 440 p.

Morales Fernández T. 2014. Sungo Carrera, el primer manager de Héctor Espino. Tommy al bat. http://tommyalbat.blogspot.com.es/2014/03/sungo-carrera_5.html

Salón de la fama del béisbol. http://www.beisbolfama.com/

Wilfredo Calviño, un notable manager cubano

Triunfan aquellos que saben cuándo luchar y cuándo no.”
Sun Tzu
Escritor chino de la antigüedad

Por Esteban Romero

Realmente si yo le pregunto a algún aficionado al béisbol en Cuba sobre la figura de Wilfredo Calviño, la respuesta será una pregunta: “¿Quién es ese?”. Durante décadas hemos estado ausente de aquello positivo que hayan hecho muchos de los deportistas cubanos radicados en el extranjero. Lo paradójico es que si uno va a México, Nicaragua o Venezuela, la respuesta no se hace esperar: “tremendo manager”. Así son las cosas, los cubanos desconociendo lo grande que han hecho sus paisanos. Pasa en la pelota y en muchas cosas más, que conste.

Vayamos al grano, Wilfredo Calviño nació el 20 de julio de 1927, no sé en cuál provincia, lo he buscado y rebuscado sin que haya logrado éxito. Como pelotero fue receptor, posición que jugó de 1947 a 1953 con los equipos de Havana Cubans de la Liga Internacional de Florida (clase B) en 1947, 1950 y 1952, con las Abejas de Bridgeport de la Liga Colonial (clase C) en 1947-48, con los mellizos de Sherman-Denison de la liga Big State (clase B) en 1948, con los Medias Azules de Abilene de la Liga Texas Occidental-Nuevo México (clase C) en 1949, con los Broncos Big Spring de la Liga Longhorn (clase D) en 1950, con Las Gorras Blancas de Galveston de la Liga de la Costa del Golfo (clase B) en 1951, y con los Santos de St Petersburg de la Liga Internacional de la Florida en 1953. Hasta ahí todo en ligas menores, mientras que en la pelota profesional cubana no se tiene registro de actividad en equipo alguno. Me hago idea, al revisar las estadísticas, que Calviño no era nada del otro mundo al bate, muy parecido a otro receptor cubano, Emilio Cabrera, los que finalmente se dedicaron a otras faenas, entre ellas las de dirección de equipos.

Entre 1958-60, el famoso inicialista cubano, Regino Otero, trabajó como coach de los Rojos de Cincinnatti, y este equipo incluyó en su plantilla a un hombre con olfato para para identificar nuevos talentos, que no era otro que Wilfredo Calviño. El trabajo desarrollado como cazatalento dio buenos resultados. Fue Calviño quien descubrió al gran torpedero venezolano David Concepción, luego estrella con el Cincinnati. Tijerino (2008) decía que Calviño podría haber sido espía, tenía un buen olfato para todo, lo fue en cierta forma en el béisbol colocando por su capacidad de observación y conocimientos sobre prospectos. Uno de sus grandes diagnósticos en Nicaragua fue el descubrimiento y desarrollo del jardinero-receptor- antesalista Duncan Campbell, pelotero oriundo de Bluefield, Nicaragua.

Wilfredo Calviño

Wilfredo Calviño

Luego el ex receptor cubano se dedicó a faenas de dirección en varios países. Veamos su actividad país a país.

En México, Calviño es reconocido como el manager cubano que más veces dirigió en la Liga Mexicana. Dirigió un total de 6 equipos, los que aparecen a continuación y los lugares alcanzados:

1. Diablos Rojos 1961, 1962 (3er lugar), 1972 (5to lugar en la división sur), 1973 (1er lugar, división sudeste y campeón de la liga)
2. Águilas Veracruz 1964 (2do lugar)-1965 (6to lugar)
3. Sultanes Monterrey 1966 (1er lugar de división), 1967 (7mo lugar)
4. Mineros Coahuila 1976 (2do lugar división Nordeste, perdieron en play off contra los Indios de Juárez)
5. Cafeteros Córdoba 1977 (2do lugar división Sudeste)
6. Leones Yucatán 1981 (3er lugar división Sudeste), 1982 (2do lugar división Sudeste), 1994 (3er lugar división Sur)

Calviño logró llevar a los Diablos Rojos a la victoria den 1973. Su manera de dirigir era la de sorprender al adversario con algo que no se espere. A ese respecto, dijo: “Uno de los recursos de mayor utilidad es sorprender con medidas audaces. Eso que no espera el adversario. No hablo de locuras o disparates, sino de acciones atrevidas”.

Una de esas jugadas atrevidas fue pasar intencionalmente al peligroso Héctor Espino con las bases llenas en juego de la Liga Mexicana, lo cual él explicó cómo “hay que tratar de simplificar daños cuando el peligro de derrumbe es inminente”. No era la primera vez que hacía esta movida, ya anteriormente lo había hecho en Nicaragua, dirigiendo al equipo León, al pasar intencionalmente al bigleaguer Marvin Throneberry con la casa llena.
En Nicaragua fue campeón con el León y el Cinco Estrellas, con el que ganó la Serie Interamericana de 1964 al vencer al potente conjunto de San Juan de Puerto Rico, que traía en su nómina a hombres como Roberto Clemente, Juan Pizarro, José Pagán, Tite Arroyo, Palillo Santiago, Peruchín Cepeda y Deacon Jones entre otros. Este fue la única vez que se jugó este evento interamericano, y el Cinco Estrellas nica bajo la dirección de Calviño se coronó campeón. El equipo Nica contó en sus filas con el trabajo eficiente del lanzador bigleaguer cubano Evelio Hernández y del bateo del torpedero Rigoberto Mena.

Calviño igualmente dirigió varias veces equipos de la liga invernal venezolana, sus resultados fueron:

1. Tigres Aragua 1967-68 (3er lugar), 1970-71 (sexto lugar),
2. Tiburones La Guaira 1968-69 (2do lugar)

Los cronistas nicaragüenses hablan de los conocimientos y sabiduría del gran Calviño, hombre que se mostraba jovial y tenía una relación estrecha y fraternal con otro manager cubano, Tony Castaño.

Calviño murió el 4 de septiembre de 1998, en Miami, a los 81 años. Su carrera como timonel dejó experiencias que bien le valdría a la pelota cubana recopilar y aprender de ellas.

Bibliografía consultada

– Anon. Wilfredo Calvino. Baseball- reference.com. http://www.baseball-reference.com/register/player.cgi?id=calvin003wil

– Estadísticas béisbol profesional venezolano. http://www.purapelota.com/lvbp/

– Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.

– Tijerino Edgard. 2008. Calviño, genial y audaz. El Nuevo Diario. http://www.elnuevodiario.com.ni/deportes/29073-calvino-genial-audaz/

Los Managers norteamericanos en la pelota cubana

Un manager de beisbol es un mal necesario
Anon.

Por Esteban Romero

No son muchos los managers norteamericanos en la pelota cubana del pasado. En realidad si algo ha tenido Cuba consistentemente han sido los managers. Nadie puede cuestionar la calidad de hombres como Tinti Molina, Miguel Ángel González, Adolfo Luque, Martín Dihigo, Lázaro Salazar, Oscar Rodríguez, Regino Otero, Napoleón Reyes, Wilfredo Calviño, Tony Castaño, Fermín Guerra o Gilberto Torres entre otros. Todos ellos brillaron y realmente Cuba no necesitaba de timoneles extranjeros, pero así las cosas hubo managers norteamericanos, que deseo aquí reseñar.

El primer manager en la pelota cubana fue Bill Earle con el Almendares en la temporada de 1901, equipo que quedó en segundo lugar, superado por el Habana. Los azules ganaron 12 juegos y perdieron 6 para promedio de .667.

Rube Foster fue el segundo manager norteamericano, quien sustituyó a Manuel Martínez como manager del San Francisco en la temporada de 1915-16, equipo que terminó con balance de 6 y 37, con promedio de .140, valedero para el tercer lugar y sótano de la tabla de posiciones. El padre fundador de las Ligas Negro se hizo cargo del equipo cuando este ya llevaba una sola victoria con 21 derrotas, o sea un balance totalmente adverso, así y tod contó varios peloteros de calidad. Lo decimos para que nadie piense que tenía un ripio al campo. En ese conjunto jugaron Bruce Petway y José María Fernández en la receptoría, en la inicial estaba el experimentado Agustín Parpetti, en el cuadro tuvo a Bartolo Portuondo, a Henry “Pop” Lloyd, Bienvenido Jiménez, en los jardines a Frank Duncan, Preston Hill, Jude Gans, Bernardo Baró y Rogelio Valdés mientras que como lanzadores estaban Joe “Smokey” Williams, William “Dizzy” Dismukes, Frank Wickware, el mismo Rube Foster y Julio Leblanc, además de Bombín Pedroso que jugó parcialmente para este equipo y que en esa temporada quedara de líder de bateo (.413) y lanzador con más juegos completados (12), de ellos ganó 9 y lanzó tres lechadas (líder).

Rube Foster

Rube Foster

Cuatro años después Foster trajo al conjunto Gigantes Bacharach, que se quedó a jugar en Cuba (1920-21) después de concluida las Series Americanas. Foster nuevamente contó con receptores como Louis Santop y Julio Rojo, infielders como Parpetti, Dell Clark, Dick Lundy, Bombín Pedroso, jardineros como Oscar Charleston y Charles Blackwell, mientras que entre los lanzadores estaban Merven Ryan, Dick Redding, Willis Fluornoy, Phil Cockrell. El resultado fue muy parecido al San Francisco de cuatro años atrás, 4 victorias y 26 derrotas, promedio de .133 y tercer lugar (sótano) en la tabla de posiciones.

El equipo Cienfuegos en su segunda temporada en la pelota cubana, la de 1928-29, trajo a un equipo esencialmente norteamericano comandados por el receptor Frank Duncan. Entre las figuras de ese conjunto estaban el inicialista George “Mulo” Suttles, el torpedero Willie Wells, Bienvenido Jiménez, los jardineros Jimmy “Papa Cool” Bell y Chaney White, y los lanzadores Charles Henry Williams, Sam Streeter, Ted Trent, Heliodoro Díaz y Luis Tiant Sr. Este equipo jugaba en el Aida Park de Cienfuegos, y tuvo juegos brillantes, donde Cool Bell incluso conectó 3 cuadrangulares y logró robar 17 bases en lo poco que jugó, pero los equipos no podían costearse el viaje a Cienfuegos, y de ahí que tanto el Cuba como el Cienfuegos se retiraran de la temporada el 3 de enero de 1929. El resultado final que obtuvo Duncan fue de 15 y 38, muchas derrotas por forfeit, promedio de .283, cuarto lugar (sótano).

Frank Duncan

Frank Duncan

Casi dos décadas demoró para que de nuevo un manager norteamericano dirigiera en la pelota cubana. Fue nuevamente el Cienfuegos de 1947-48, esta vez con el ex lanzador estrella de los Yankees, el zurdo Vernon “Lefty” Gómez, quien tuvo a su disposición una novena, cuyos ingredientes esenciales fueron el receptor Rafael Noble, el inicialista Regino Otero, los infielderes Solly Hemus, Monty Basgall, Silvio García y Ángel Fleitas, los jardineros Pedro Pagés, Oscar Garmendía, Dino Restelli y Dick Burgett, mientras que los bultos postales eran lanzados por Max Manning, Carl Erskine, Luis Alomá y Walter Nothe. Cienfuegos quedó en tercer lugar, o sea evitó el sótano, su resultado fue de 35 ganados y 37 derrotas, promedio de .486.

Vernon Lefty Gomez

Vernon «Lefty» Gomez

Nuevamente el Cienfuegos tuvo un manager norteamericano en la temporada de 1950-51. El equipo comenzó bajo la guía de Salvador Hernández, que perdió 22 juegos de los primeros 30, y Salvador fue relevado por el norteamericano Billy Herman, todo un conocido de la afición cubana, estelar defensor de la segunda base en la MLB, que en 1975 fuer exaltado al Salón de la Fama, Cooperstown. Así y todo, los elefantes quedaron en el sótano con 28 victorias y 44 derrotas, o sea que bajo la dirección de Herman, el equipo ganó 20 y perdió 22. El conjunto tenía algunas de sus estrellas de siempre, Noble, Otero, Silvio García, Pedro Pagés, Roberto Fernández Tapanes, Napoleón Reyes, Pablo García, Oscar Sierra, además de otros como Charles Grant, Jack Cassini, Eddie McGhee, y los lanzadores Joe Black, Thomas Fine, Luis Alomá, Adrián Zabala (parcialmente) Frank Hardy y René “Tata” Solís.

Billy Herman

Billy Herman

Al año siguiente Herman vino nuevamente con los elefantes, que esta vez dieron mejor espectáculo, al lograr segundo lugar, 39-32 y promedio de .549. Era casi el mismo equipo del año anterior con la adición del novato torpedero Humberto Fernández, el lanzador cubano Santiago Ullrich, el infielder Gene Mauch, y los pitchers Pat McGlothin y Paul Epperly

La temporada de 1952-53 fue la primera vez que se vieron dos equipos dirigidos por managers norteamericanos. Herman volvió con el Cienfuegos, pero el equipo no le respondió como un año antes, y eso le costó el puesto a mitad de temporada. Oscar Rodríguez se hizo cargo de la dirección del equipo. Realmente Cienfuegos vino algo más reforzado con la presencia del mexicano Felipe Montemayor, el infielder Don Zimmer, los jardineros Walter Moryn, Jim Pendleton y Gino Cimoli, además de los lanzadores Al Gettel, Ken Lehman y Harry “Duke” Markell, eso además de sus figuras de siempre, pero a veces lo que dice el papel no es lo que pasará en el terreno.

En esa misma temporada Bobby Bragan dirigió por primera vez a los Alacranes de Almendares, pero no es que le haya ido bien tampoco. El equipo ganó 37 juegos y perdió 35, promedio de .514, y quedó en tercer lugar. No obstante, Bragan volvió en la siguiente temporada y su equipo ganó el campeonato, 44 y 28 para promedio de .611. Los alacranes trajeron un cuadro de maravillas con Rocky Nelson en la inicial, Forrest Jacobs en segunda, Willy Miranda torpedero y Héctor Rodríguez como antesalista. Earl Rapp, Ángel Scull, Sam Chapman y Asdrúbal Baró fueron los jardineros, mientras que Ray Orteig fue el receptor. Los lanzadores fueron Joe Hatten, James Gerald Walsh Conrado Marrero, Cliff Fannin, Bob Muncrief, Gonzalo Naranjo, Roque Contreras, Octavio Rubert entre otros. Fue la primera vez que un manager norteamericano lograba campeonato en temporada cubana. No obstante, este equipo quedó segundo en la Serie del Caribe de 1954, superado por el conjunto de Caguas, Puerto Rico.

Bobby Bragan

Bobby Bragan

En esa misma temporada Cienfuegos vino dirigido por el griego Al Campanis. Como ya he mencionado en otro artículo, Campanis es nacido en Grecia, pero su apellido es italiano realmente. Pues al greco-italiano no es que la haya ido muy bien en estos quehaceres, ganó tantos como perdió, 36-36 y quedó en segundo lugar del campeonato. El equipo tuvo a Noble como receptor, Lou Ortiz, Humberto Fernández, Don Hoak en el infield, Roberto Fernández Tápanes, Hiram González, Lloyd Merriman, Chuck Diering, Pablo García y Oscar Sierra en los jardines, mientras que entre los lanzadores estuvieron Robert Milliken, Dick Littlefield, Jim Davis, Bob Darnell, Camilo Pascual en su primera temporada con este equipo, Santiago Ullrich, Alfredo Ibáñez, Armando Suárez y Ed Roebuck.

Al  Campanis

Al Campanis

En la temporada siguiente, 1954-55, Almendares con Bragan como timonel, logró una nueva victoria. El equipo ganó 44 juegos y perdió 25, promedio de .638. Nuevamente tuvieron un cuadro de maravillas con Gus Triandos como receptor, Nelson en primera, José Valdivielso y Willy Miranda alrededor de segunda, y Héctor Rodríguez en tercera. Los jardineros fueron Ángel Scull, Lee Walls, Carlos Paula, Earl Rapp, Oscar Sardiñas, Juan Vistuer y Román Mejias, mientras que los lanzadores principales fueron Conrado Marrero, Roger Bowman, George Munger, Al Lyons, Joe Hatten, Raúl Sánchez, Roque Contreras, Gonzalo Naranjo, Lino Donoso y Bob Spicer. En la Serie del Caribe de 1955, este equipo tuvo la peor actuación de un conjunto cubano, al solo ganar dos juegos y quedar en tercer lugar. El Santurce de Puerto Rico fue el vencedor de la justa.

Bragan volvió como manager del Almendares en la temporada de 1957-58, cuando el equipo logró 39 ganados, 36 derrotas y promedio de .520, válido para un segundo lugar. Este conjunto tuvo figuras de relieve para poder ganar. La receptoría estaba en manos del bigleaguer Russ Nixon, Nelson en la inicial, Larry Raines en segunda, Tony Taylor en la antesala, Willy Miranda torpedero, Daniel Morejón, Ángel Scull, Carlos Paula, Edmundo Amorós y Joe Caffie en los jardines, mientras que los lanzadores fueron Orlando Peña, Miguel Cuellar, Gonzalo Naranjo, Fernando “Trompoloco” Rodríguez, Dick Brodowski, Jim “Mudcat” Grant, Vito Valentinetti y Billy O’Dell.

Así que como balance, tenemos que los managers norteamericanos dirigieron 12 equipos diferentes, logrando dos campeonatos y tres segundos lugares. A esto hay que sumar que no ganaron ni una serie del Caribe. Realmente nada exitoso si lo vemos de conjunto. La pelota cubana de hecho no necesitaba de estos hombres para ganar campeonatos, peloteros cubanos de experiencia conocían de sobra los peloteros criollos y muchos de aquellos que venían cada invierno a jugar en Cuba. Concluyo que siempre hubo calidad en los managers cubanos y eso es algo que nadie puede poner en duda.

Bibliografía consultada

– Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

– Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. 308 p.

Los equipos con nombre de Cubans o Cubanos en las Ligas Negro

No preguntes qué puede hacer por ti el equipo.
Pregunta qué puedes hacer tú por él”.
Magic Johnson

Al igual que los artículos anteriores ya publicados, el presente es un extracto del libro en preparación final “De la historia del béisbol en Cuba- Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba” del autor.

Por Esteban Romero

Este artículo tiene como objetivo una vez más reseñar la estrecha interacción de los equipos y peloteros cubanos con las Ligas Negro y demostrar que la misma fue decisiva para el desarrollo que tuvo la pelota de Cuba. Muchos equipos con nombres de Cuba jugaron en EEUU, unos independientes y otros ya dentro de las Ligas Negro.

Los Cubans Giants o Gigantes Cubanos viene a ser el primer equipo con el nombre de Cuba fuera de la isla, el cual jugó como equipo independiente negro desde 1914 y no tenía ningún pelotero cubano.

En 1915 aparecieron tres equipos independientes con nombres de Cuba, ellos fueron Cuban Stars of Havana (Estrellas cubanas de la Habana), los Havana Reds y el Long Branch Cubans (algo así como Cubanos de la Rama Larga).

El primer equipo fue dirigido por el cubano Tinti Molina, y en el mismo jugaban peloteros como Pelayo Chacón, Bienvenido “Pata Jorobá” Jiménez, José Junco, Rafael Figarola, Juan Padrón, José Magriñat, Pastor Pareda, Eustaquio “Bombín” Pedroso, Matís Ríos, Agustín Parpetti, Manuel Villa y el gran Cristóbal Torriente.

Agustin Tinti Molina

Agustín «Tinti» Molina, manager de los Cuban Stars of Havana

El Havana Reds vino dirigido por José Massaguer, y entre sus peloteros tuvo a Ramón “Mike” Herrera, Pedro y Raúl González, Inocente Mendieta, Oscar Fernández, José “el hombre goma” Rodríguez (hermano de Oscar Rodríguez), que como Herrera jugó en las Mayores; Tomás Pérez, Joaquín Rodes, Andrés Ogarzón y Eduardo Valdés Pérez. El Long Branch Cubans fue dirigido por Richard Henríquez, cuyos peloteros fueron Jacinto Calvo, José Acosta (hermano de Mérito), el receptor reglano Ricardo Torres (padre de Gilberto “Jibarito” Torres), estos tres jugaron posteriormente en las Mayores, Manuel Baranda, Tomás Calvo, Luis Padrón, Fidelio Hungo, Juan Viola, Tomás Romanach y Gerardo Ballesteros. Así que eran tres conjuntos ciento por ciento cubanos en la liga negro de equipos independientes.

Fueron tantos los equipos con nombres cubanos, que se hace difícil abordarlos a todos, pero si todos pueden ser mencionados:
1. Poughkeepsie Cubans (1916)
2. New York Cuban Stars, el cual debutó en 1916 bajo la dirección de Pelayo Chacón y contaba en su roster al receptor Julio Rojo Sr., Bernardo Baró y a Bartolo Portuondo (padre de la cantante Xiomara);

Chacón-Fabré- Bienvenido Jiménez

Pelayo Chacón-Isidro Fabré- Bienvenido Jiménez

3. Havana Cuban Stars East (1920), equipo en el que jugó Pelayo Chacón, Lucas Boada, José María Fernández (manager del Habana en la I Serie Nacional), José Junco, Juan Padrón entre otros;

Mulo Padrón-Jack Calvo-Julio Rojo

Luis Padrón- Jacinto Calvo- Julio Rojo Sr.

4. All Cubans (1921), primer equipo en incluir a un norteamericano en su nómina, que fue el pitcher Maurice Busby oriundo de Michigan, detalle importante para que se tenga una idea que los equipos cubanos eran en su casi totalidad cubanos, y había más de un equipo itinerante en estas justas
5. Brooklyn Cuban Giants debutó en 1928, pero no se tienen datos de su nómina
6. Cuban House of David hizo su aparición en 1931, de nuevo este equipo venía con figuras conocidas y establecidas como Chacón, Fabré, José María Fernández, Miguel Solis, el gran Alejandro Oms, Pablo Díaz, Raúl Álvarez, Luis Arango y Ramón Concepción. Este equipo se mantuvo activo hasta 1935.

José María Fernández

José María Fernández, que en 1962 fuera manager del equipo Habana en la I Serie Nacional

Tiant Sr.-Torriente-Oms

Luis Tiant Sr.- Cristóbal Torriente- Alejandro Oms

7. Cuban Stars West apareció en 1931, solo que este equipo era una mezcla de peloteros cubanos y norteamericanos negros. Barney Brown, Woodrow Wilson, Henry Richardson, Jim Mason, Frank Stevens integraban este conjunto al lado del lanzador Luis Tiant Sr., Oscar Estrada, Juan Vargas, Ramiro Ramírez, Pedro Lanuza y Francisco Escalante entre otros.

Herrera-Hombre Goma-Bombín Pedroso

Ramón «Paito» Herrera- José «Hombre Goma» Rodríguez- Eustaquio «Bombín» Pedroso

8. Los New York Cubans debutaron en 1938, en cuyo primer equipo estaban Julio Rojo, José María Fernández, Clemente “Sungo” Cabrera, Silvino Ruíz, Juan Vargas y Carlos Blanco entre otros. El equipo duró sólo un año en calidad de itinerante, pues luego pasó a jugar en la Liga Nacional Negro, aunque ya en 1935 había hecho una primera incursión en esa liga.

En la Liga Nacional el equipo cubano que más tiempo perduró fue el Cuban Stars West, que lo hizo desde 1922 a 1930. En la liga Americana Negra sólo jugó el New York Cubans en las temporadas de 1949 y 1950.

Bienvenido Jiménez con Bartolo Portuondo

Bienvenido Jiménez a la izquierda junto con Bartolo Colón

La Liga Este- Oeste sólo duró la temporada de 1932, en la cual jugó el Cuban Stars East integrado por José María Fernández, Alejandro Oms, Cando López, Isidro Fabré entre otros. En realidad este equipo jugó desde 1923 a 1928 en la llamada Liga de Color Oriental.

Los equipos cubanos ya en las décadas de 1930 y 1940 venían con nóminas de peloteros cubanos y norteamericanos. Uno de los conjuntos más fuertes que se haya presentado en esas ligas fue el New York Cubans de 1948, el cual traía a hombres como Rafael Noble, Orestes Miñoso, Chiquitín Cabrera, los lanzadores, el zurdo panameño Pat Scantlebury, el boricua José Santiago, Isidoro León de Cruces (Cienfuegos), que luego jugara con los Senadores en Grandes Ligas, los norteamericanos Dave Barnhill y Barney Morris.

Noble-Miñoso-Chiquitín

Rafael Noble (izq.)- Orestes Miñoso- Chiquitín Cabrera

Llama la atención que nuestro ilustre lanzador, José de la Caridad Méndez, haya siempre jugado para equipos negros, pero sólo una vez con equipo con nombre de Cuba, que fue el Cuban Stars en 1909. El Diamante Negro jugó en 1916-17 con un equipo itinerante llamado Kansas City All Nations, en 1918 para los Gigantes Americanos Chicago y en 1919 con las Estrellas Detroit, todos ellos equipos de la llamada liga de independientes. En 1920 comenzó a jugar con los Monarcas de Kansas City de la Liga Nacional Negro, equipo con el cual tuvo sus mejores resultados en 1923 y 1924 al lograr 11- 4 y 7 -1 entre ganados y perdidos, respectivamente. Méndez dirigió este equipo por tres temporadas (1923-25).

jose-de-la-caridad-mendez 2

José de la Caridad Méndez

Otro tanto se puede decir de Cristóbal Torriente, quien jugó para el itinerante Cuban Stars of Havana sólo en 1914-15, luego pasó al Kansas City All Nations (1916–17), Gigantes Americanos Chicago (1919-25), Monarcas de Kansas City (1926), Estrellas Detroit (1927-28) y Cachorros Cleveland (1932).

Si bien la liga profesional cubana fue lugar para jugar pelota invernal para los peloteros norteamericanos de las ligas Negro, lo mismo se puede decir para los cubanos en el verano. Esa interacción fue muy beneficiosa para el desarrollo de la pelota cubana, que siempre fue segunda después de la norteamericana.

Bibliografía consultada

– Ashwill, Gary. 2006. “1916 Tri-County League, New Jersey”. Agate Type.

– Baseball Guru.com Negro Leagues. http://baseballguru.com/bbnegro1.html

– Figueredo Jorge S. 2003. Who’s who in Cuban Baseball. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London, 414 p.

– González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

– Seamheads.com- Negro League Databases. http://www.seamheads.com/NegroLgs/index.php

Pelotero para no olvidar: Forrest Jacobs

Cuando tienes la oportunidad de mejorar cualquier situación,
y no lo haces, estás malgastando tu tiempo en la Tierra
Roberto Clemente

Por Esteban Romero

Uno de los peloteros norteamericanos más destacados durante la década de los 50 en Cuba fue el defensor de la intermedia, Forrest Vandergrift Jacobs, conocido en EEUU con el apodo de Spook (Espectro o Susto), y en Cuba como Forrest Jacobs. Por su nombre parece tener origen holandés.

Jacobs había nacido el 4 de noviembre de 1925 en Cheswold, Delaware. Era hombre no muy alto, escasos 170 cm con peso proporcional. Sin embargo, olvídense del físico, Dustin Pedroia tampoco es un gigante y batea como el mejor. La característica principal de Jacobs fue el tacto a la hora de batear, no era de poncharse y bateaba bien. Su swing era muy propio, más bien horizontal, algo parecido al que después se le vio a Cookie Rojas. Le daba a la bola con fuerza, sacaba fuertes líneas, pero no era jonronero ni nada parecido. A la hora decisiva de un juego, era una pesadilla para cualquier lanzador. Para que se tenga una idea, en 188 juegos en Grandes Ligas, Jacobs recibió 80 bases y se ponchó 32 en 665 veces oficiales al bate. No era hombre que bateara fácil, solo bateó 10 veces para doble matanza en su corta carrera en las Mayores. En este circuito se pensó que Jacobs brillaría, pero no fue así, de hecho se convirtió en un pelotero asiduo y eficiente de ligas menores.

Forrest Jacobs

Forrest Jacobs

Si las cifras anteriores no convencen, veamos las de ligas Menores, en 14 temporadas en este circuito, tuvo 6537 veces al bate, su promedio ofensivo fue justamente de .300, negoció 300 bases y se ponchó 189, lo que da un ponche cada 34.6 veces al bate, y bateó sólo 18 veces para doble matanza. En seis temporadas bateó sobre los .300 de promedio ofensivo.

Forrest Jacobs cuando era parte de los Dodgers,

Jacobs cuando era parte de los Osos Mobile en 1949, sucursal de los Dodgers en la Asociación Meridional (AA)

Según relataba el mismo Jacobs, comenzó a tirar pelotas cuando tenía cinco años, luego jugó con el Salem en escuela superior. En 1943, luego de concluida la escuela superior, se enroló en el ejército de su país, donde logró el grado de sargento. A su regreso saltó a jugar pelota profesional, en verano en EEUU y en invierno en el Caribe. Se puede decir que se hizo famoso en el Caribe antes que en su tierra natal

Jacobs jugó durante cuatro temporadas en Panamá. En 1948-49 fue líder de bateo de esa liga, luego asistió a las Series del Caribe de 1950 con el Carta Vieja, donde hacía combinación alrededor de segunda con el torpedero Al Leap, serie que Panamá ganó. En 1951 asistió a la serie en Caracas, entonces jugando con el Spur Cola, y en 1952 de nuevo con Carta Vieja, serie que los panameños fueron los anfitriones. Fue en esa serie de 1952 que Jacobs fue escogido en el Todos Estrellas del Torneo.

En las Mayores llegó a la franquicia de los Dodgers mediante sorteo, que nunca lo llamó para hacer el equipo grande en ocho años, luego pasó a los Atléticos de Filadelfia, con los que debutó el 13 de abril de 1954, enfrentándose a los envíos del futuro miembro del Salón de la Fama, Mel Parsnell. Ese fue un día grande para Jacobs, se fue de 4-4, algo que ningún otro Novato hasta ese día había logrado en las Mayores, y que fuera igualado después por Willie McCovey en su debut con los Gigantes el 30 de julio de 1959, y por Delino DeShields con los Expos de Montreal en 1990.

Otro juego para recordar en esa temporada de 1954 tuvo lugar el 3 de mayo, fue cuando el lanzador cubano Sandalio “Potrerillo” Consuegra había retirado 19 bateadores de los Atléticos de forma consecutiva hasta que Jacobs llegó y disparó doble para romperle el cero hit cero carreras al cubano, pero ahí no paró el asunto. En el noveno Consuegra se metió en dificultades y Jacobs vino de nuevo, esta vez para tocar la bola, el cubano recogió el toque e hizo un tiro desviado a primera, lo que permitió la entrada de dos carreras, que al final no significaron nada, pues los Medias Blancas derrotaron ese día 14-3 a los Atléticos en el Connie Mack Stadium, pero Jacobs se encargó de batear los únicos dos hits de su equipo y de romperle el no hit al cubano.

En esa temporada de 1954, Jacobs fue sexto en hits conectados, con 119, y cuarto en bases robadas, 17, en la Liga Americana. Su temporada fue tal que Casey Stengel, manager de los Yankees, comentó que Jacobs los tenía hasta los pelos con su ofensiva. Con los Atléticos, Jacobs estuvo dos temporadas más, la de 1955 cuando la franquicia se movió para Kansas City. Entonces solo participó en 13 juegos, Jim Finigan fue la opción del equipo para defender la segunda base, aparte de haber ensayado con Pete Suder. Al año siguiente nada cambió, Finigan continuó siendo el titular e incluso Clete Boyer, hermano del antesalista Ken Boyer, quien después jugara para los Yankees, estaba en el equipo como reserva de segunda base entonces. Jacobs quedó relegado a jugar en el Columbus de la Liga Internacional en 1955 y en las Estrellas de Hollywood de la Liga de la Costa del Pacífico.

A mitad de la temporada de 1956 fue canjeado a los Piratas de Pittsburgh a cambio del lanzador zurdo Jack McMahan y el camarero, muy conocido de la afición cubana, Curt “Curita” Roberts. Con los bucaneros participó en sólo once juegos, donde su ofensiva no se pareció en nada a la que él acostumbraba mostrar. Después de eso, Jacobs prosiguió como un estelar de Ligas Menores.

En Cuba su debut fue en la temporada de 1953-54 jugando con los alacranes de Almendares. Fue precisamente el debut, con el mismo equipo, del inicialista Rocky Nelson, que llegaron a conformar un cuadro de ensueño conjuntamente con los estelares defensivamente, Willy Miranda en el campo corto y Héctor Rodríguez en la antesala. En esa primera temporada, Jacobs fue líder en veces al bate (295), carreras anotadas (58) y hits (94). Igualmente participó en su cuarta y última serie del Caribe, donde Almendares, dirigido por Bobby Bragan, se fue con un promedio de .500, al ganar 3 juegos de 6.

En la temporada siguiente, Jacobs fue contratado por los Leones del Habana de Miguel Ángel González, equipo con el que se mantuvo hasta 1959. En 1955-56 fue nuevamente líder en hits (91) y se coronó como campeón de bateo, con promedio de .321. En la temporada de 1957-58 fue líder en bases por bolas recibidas (65), pero en la de 1958-59 Jacobs, en 95 veces al bate, solo bateaba para .200. Miguel Ángel optó por hacer varios cambios. Se trajo a Humberto Fernández, Panchón Herrera y a Pedro Cardenal del Cienfuegos a cambio de Román Mejías y el entonces novato Leonardo Cárdenas, y a su vez despedía a Jacobs del equipo. Algunos pensaron que el Cienfuegos, que tenía al débil bate de Ossie Álvarez en la posición, lo recogería, pero no sucedió.

En Cuba se vio que Jacobs antes de ir al bate, acostumbraba a rociar su madero con una sustancia. Un día se le preguntó cuál era y él respondió que era murine, por no decir probablemente basura. Otra característica era que no se dejaba intimidar por nadie al campo. En más de una ocasión tuvo tropiezos con peloteros del equipo rival, el más recordado fue en 1955 cuando Lou Limmer del Toronto se deslizó fuertemente en la segunda lesionando algo a Jacobs, quien ni corto ni perezoso le sonó un puñetazo a Limmer. Aquello le valió una suspensión, pero así y todo resultó ser el mejor en su posición al terminar bateando para .316.

Jacobs también fue coach de los equipos Del Tech y de otros en la Liga infantil de Milford. En 1960 fue director del equipo de los Vigilantes de Chattanooga de la Liga Meridional (AA), donde tuvo discreto promedio de .392 en ganados/perdidos.

Al terminar su carrera en el béisbol, Jacobs y su esposa abrieron un centro de buses en Milford, Delaware. Otra afición de Jacobs fue la filatelia, su colección Mail It Home fue mostrado en 2008 en el mismo Salón de la Fama en Cooperstown.

El Museo deportivo de Delaware y su Salón de la Fama de este estado exaltaron a Jacobs en 1991, quien es miembro también los Salones de la fama decColumbus, Ohio Baseball, Eastern Shore Baseball, Jersey Meridional, Salem County y Nueva Jersey.

Afiche sobre la ceremonia a Jacobs, Horsham, Pensilvania

Afiche sobre la ceremonia en honor a Jacobs, realizada en Horsham, Pensilvania, 25 de abril 2009

El sábado 25 de abril de 2009 se organizó una ceremonia en Horsham, Pensilvania, la cual rindió homenaje Jacobs por su exaltación al Salón de la Fama del Béisbol cubano en Miami, a la que se invitó al lanzador Gonzalo Naranjo, el infielder Tony Taylor y el estelarísimo Orestes Miñoso. Taylor dijo que él aprendió mucho de Jacobs como defensor de la intermedia, le gustaba el joseo del norteamericano, jugaba la pelota como había que jugarla. Taylor afirmaba que él se divertía viendo a Jacobs jugar.

Jacobs firmando autógrafos

Jacobs firmando autógrafos en Horsham, Pensilvania

Por su parte, Miñoso dijo que asistía a la ceremonia para rendir homenaje a un buen amigo, al cual recordaba bien y lo odiaba por su forma de batear contra su equipo. Jacobs bateaba sobre los .300 con facilidad, era un Diablo al bate, pero una bella persona y por eso vino a la ceremonia.

Jacobs fue un miembro asiduo de la Iglesia Metodista. Murió el 18 de febrero de 2011, a la edad de 85 años, en Milford, donde descansan sus restos.

Bibliografía consultada

Anon. Spook Jacobs steals the show at the Philadelphia Athletics-Historical society Cuban baseball celebration. Baseball happenings. http://www.baseballhappenings.net/2009/05/spook-jacobs-steals-show-at.html

Anon. Jacobs Gets Only Hits As Chicago Wins, 14-3, Times Recorder, Zanesville, Ohio, Tuesday, May 4, 1954, pg. 10.

Anon. 2011. Forrest Vandergrift “Spook” Jacobs- Obituary. Delawareonline, 23 febrero. http://www.legacy.com/obituaries/delawareonline/obituary.aspx?n=forrest-vandergrift-jacobs-spook&pid=148812944.

Anon. ¡3 y 2 con casa llena estampillas de béisbol! http://www.mufi.org.mx/es/tem_det.php?anio=1999&et=4

Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

Green J. 2009. Former pro baseball player Forrest ‘Spook’ Jacobs to be inducted into Bridgeton’s sports hall of fame. South Jersey Times, 9 abril. http://www.nj.com/south/index.ssf/2009/04/former_major_leaguer_soon_to_b.html

Pérez J.F. II Serie del Caribe. http://www.juanperez.com/baseball/IIserie.html

Vilá Fernando. 2009. Supersticiones en el béisbol. 20 oct. Palmar del Junco. http://www.cubaencuentro.com/fernando-vila/blogs/palmar-de-junco/%28offset%29/18

Los peloteros norteamericanos en la pelota cubana. IV Peloteros de las Mayores y las Menores

«El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y
la inteligencia ganan campeonatos.»
Michael Jordan

Esteban Romero

El total de peloteros extranjeros que jugaron en Cuba sobrepasa la cifra de 700, de ellos más de 660 son estadounidenses. Aquí se incluyen también los extranjeros que jugaron con el Havana de la Liga Internacional de Florida y los Cubans de AAA. De ese total más de 400 jugaron en las Grandes Ligas, y 175 en las ligas negro (casi el 25%).

Las temporadas con más peloteros extranjeros fueron la de 1924- 25 y 1950-51, ambas con 43 cada una, la del 1952- 53 con 46, y la de 1953- 54 con 45. En la penúltima temporada, la de 1959-60, jugaron un total de 28 peloteros extranjeros.

Pudiera parecer que la cantidad de bigleaguers era la que nutría la pelota cubana, lo cual es cierto a partir de las décadas de los 1940 y 1950. Sin embargo, raro era el caso de ver a uno de estos peloteros jugar más de dos temporadas en Cuba. Eso más que todo estaba regulado. Al menos recuerdo que en la década de los 50, ningún pelotero de Grandes Ligas no cubano podía jugar más de dos temporadas en la invernal cubana, pero tampoco habría sido de interés para el pelotero, ya que el bigleaguer se cuida en el período invernal para estar listo en la primavera. En el caso de los peloteros de las ligas negro, eso no sucedía, o sea ellos venían tantas veces como lo considerasen necesario de haber oferta de empleo en los equipos. Por eso las figuras más acostumbradas eran estos peloteros más otros que casi jugaban permanentemente en las ligas menores.

Peloteros de las ligas negro que jugaron varias temporadas en Cuba fueron los lanzadores Joe “Smokey” Williams, Merven Ryan, Dave Barnhill, Max Manning, Bill Holland, Dave Brown, Andy Cooper, Booker McDaniels, Sam Streeter, Henry McHenry, el estelarísimo Raymond Brown, el receptor Larry Brown, los siempre útiles Grant Johnson, Frank Warfield, “Lennox” Pearson, Terry McDuffie, Quincy Trouppe, Sam Banhead, Jud Wilson, el famoso Hank Thompson, los jardineros Preston Hill, Lloyd Davenport, Harry Kimbro, los extraordinarios Andrew Rube Foster, Henry “Pop” Lloyd, Raymond Dandrige, James “Papa Cool” Bell y Oscar Charleston. En Cuba jugó lo mejor de las ligas negro.

Hubo muchos jugadores de AAA que jugaron su mejor béisbol en Cuba. Peloteros que venían asiduamente a jugar a Cuba, entre los que cabe mencionar a Lou Klein, quien dejara récord de 16 jonrones para una temporada, los jardineros e inicialistas Archie Wilson, Rocky Nelson, Bob Boyd, el receptor Dick Rand, los infielders Forrest Jacobs y Curt Roberts entre otros. A los que quiero referirme más adelante.

En Cuba jugaron un total de 27 peloteros extranjeros que hoy son miembros del Salón de la Fama de Cooperstown. Esta lista incluye a estrellas de las grandes ligas, como fueron Brooks Robinson, el mejor antesalista defensivo de todos los tiempos, el nudillista Hoyt Wilhelm, el lanzador triunfador y luego político, Jim Bunning, el lanzador Earl Wynn, el estelar camarero Billy Herman, que dirigió al Cienfuegos en 1952-53. Ya en un artículo anterior se describieron las estrellas de las ligas negro que son miembros de Cooperstown..

Es cierto que no todos los jugadores que venían a Cuba a jugar rendían lo debido, pero cuando esto sucedía eran despedidos inmediatamente. Un ejemplo claro de eso fue Forrest Jacobs, un segunda base que había jugado bien con el Almendares y luego con el Habana. Jacobs era un hombre de mucho tacto al bate, pero en la temporada de 1958-59, su bateo decayó enormemente y fue despedido a mitad de temporada por Miguel Ángel González, o sea que no hubo ninguna consideración por lo realizado anteriormente. Otro caso anterior fue el del pelotero negro Charlie Peete, que había jugado en la temporada de 1955-56 con el Almendares. Al siguiente año el Cienfuegos lo contrató, Peete bateó de 19-1, y fue despedido. Casualmente Peete consiguió contrato después en Venezuela y cuando se trasladaba con toda su familia hacía este país, el avión cayó y toda la familia Peete murió en el accidente.

Siempre se suele hablar de los grandes equipos campeones. La primera referencia es la de los leopardos de Santa Clara de 1923- 24, un equipo que hizo maravillas en el terreno, pero no se trataba de un conjunto de villareños propiamente, era un equipo cuajado de figuras de ligas negro, veamos su nómina:

Director: Agustín Molina, receptores: Frank Duncan y Julio Rojo; cuadro: Eddie Douglas, Oscar Johnson 1B, Frank Warfield 2B, Walter “Dobie” Moore SS, Oliver Marcelle 3B; jardineros: Alejandro Oms, Oscar Charleston, Pablo Mesa y Esteban Montalvo; lanzadores: Bill Holland, Dave Brown, Eustaquio Pedroso, Pedro Dibut, Rube Currie, José Méndez, Merven Ryan. En negritas aparecen todos los peloteros extranjeros de las ligas negro, el resto son cubanos, entre ellos Oms de Santa Clara, “Champion” Mesa de Caibarién y Julio Rojo Sr. de Sagua como representantes de la provincia.

Podríamos ver otros equipos campeones y siempre veremos que los victoriosos tienen una buena proporción de peloteros extranjeros en sus nóminas. Los equipos campeones con menor proporción de extranjeros fueron aquellos de la primera mitad de la década de los 40. En Cuba había calidad de sobra. Peloteros estrellas en otros circuitos como Orlando Leroux en México, en Cuba tenía que conformarse con ser parte del banco del Marianao, eso por sólo citar un ejemplo.

El hecho que Cuba participara en las Series del Caribe y que fuera sede de un equipo de AAA daba la posibilidad de ver jugar a un buen número de peloteros extranjeros, los que luego podrían ascender a las Grandes Ligas. Por solo citar un ejemplo, el miembro del salón de la Fama, Carl Yastrzemski, quien reemplazara a Ted Williams en el jardín izquierdo de las Medias Rojas en 1961, jugó en Cuba dentro del equipo los Molineros de Minneápolis, que se enfrentó a los Cubans en la pequeña serie mundial de 1959. Yaz vino jugando entonces la segunda base de los Molineros. Otro caso fue el del slugger Luke Easter, quien jugó en Cuba vistiendo el uniforme de los Bisontes de Buffalo o el de las Alas Rojas de Rochester, inicialista que disparase el cuadrangular más largo por la banda del jardín derecho del coloso del Cerro. Easter puso la pelota en la calle y su batazo pasó por encima de las llamadas gradas de sol. Como estos casos hay muchos otros, y lo que nadie puede negar es que ver a una estrella jugar durante toda una serie de tres juegos deja recuerdos, mientras los jóvenes del país tratan de imitarlo.

Veamos algunos de los peloteros norteamericanos, no provenientes de las Ligas Negro, de impacto en la pelota cubana.

El lanzador derecho Claude Jonnard, que jugara en las Mayores para los Gigantes, los Carmelitas de St Louis y los Cachorros de Chicago en el período de 1921-29, lanzó en el torneo de 1930 para el Marianao, resultando líder en juegos lanzados (7), juegos completos (4) y ganados (5).

Dick Sisler, jardinero e inicialista, hijo del famoso y estelar pelotero George Sisler, jugó para Habana (1945-47, 1953-54), y fue líder en jonrones (9) en la temporada de 1945-46. Jugó en Grandes Ligas de 1946 a 1953.

Lou Klein, infielder que jugó con el Habana (1945–47 y 1951-54) y los Leones (de la federación 1947–48), Habana (1951-54), hombre que fue líder de bateo (.330) en la temporada de 1946-47, y que en la temporada de 1952-53, disparase 16 cuadrangulares, record para una temporada en Cuba. Jugó en Grandes Ligas en 1943, 1945-46, 1949, y 1951.

Jonnard-Klein-Lanier

Claude Jonnard-Lou Klein-Max Lanier

El lanzador zurdo Max Lanier, que jugó para Marianao/Almendares (1946-47) y Alacranes (de la federación, 1947–48), fue líder en ponches propinados (68) en la temporada de 1946-47. Lanier más conocido en las filas almendaristas como «El Monstruo», con un solo día de descanso, se impuso 9 carreras a dos al Habana, para darle el titulo al Almendares en el campeonato más recordado de la historia del béisbol profesional cubano. Lanier y el cubano Agapito Mayor fueron los héores del campeonato de 1946-47 y miren coincidencia, los dos nacieron en una misma fecha, 18 de agosto de 1915. Jugó en Grandes Ligas en 1938–46, 1949–51, 1952-53.

El derecho Sal Maglie jugó para Cienfuegos (1945-46), Cuba/Alacranes (de la federación, 1947-48), fue co-líder en juegos completos (9) en la temporada de 1945-46; y líder en juegos ganados (14), juegos completos (20), e innings lanzados (211) en el torneo de 1947-48 de la Federación Cubana. En Grandes Ligas fue todo un estelar de los Gigantes, luego con los Dodgers, Yankees y Cardenales hasta 1959.

Otro destacado defensor de la intermedia fue George Hausmann, que jugara para Almendares (1946-47) y fuera líder en dobles (15) en la temporada de 1946-47. Este pelotero jugó en Grandes Ligas en 1944-45 y 1949.

El lanzador derecho Alex Patterson jugó para Habana (1947-48), y quedó de líder en juegos completos (18), entradas lanzadas (211.2), y co-líder en ganados (12) (empatado con Conrado Marrero) en esa temporada. Patterson fue el típico pelotero de ligas menores, nunca jugó en las Mayores.

El zurdo Morris Martin lanzó para Almendares (1948-49), temporada en la que fue líder en lechadas (4) y jugador más valioso del torneo. En Grandes Ligas jugó de 1949 a 1959.

Maglie-Sisler-Martin

El derecho Matt Surkont lanzó para Cienfuegos (1948-49) y fue líder en juegos lanzados (31) en esa temporada. En Grandes Ligas jugó de 1949 a 1957.

QUI El jardinero-antesalista-inicialista Don Lenhardt jugó para Habana (1949–50), fue co-líder en jonrones (15, empatado con Roberto Ortiz), slugging (.562) y ponches recibidos (35, empatado con Bob Addis). Jugó en Grandes Ligas de 1950 a 1954.

El lanzador Thomas Fine jugó para Cienfuegos (1949–51), Habana/Marianao (1951– 52), Marianao (1952–53), Cienfuegos (1954-55), y fue líder en juegos lanzados (35) y juegos ganados (16) en la temporada de 1949-50; y líder en juegos lanzados (30) en la temporada de 1951-52). En la serie del Caribe de 1952 lanzó juego de cero hit cero carreras contra el Cervecería Caracas de Venezuela. En estos certámenes, Fine tiene un extraordinario WHIP de 0.61 en 18 entradas lanzadas, ocupa el segundo lugar en este departamento, solo superado por el lanzador derecho Bob Shaw del Marianao. Jugó en las Mayores en 1947 y 1950.

Surkont-Lenhardt-Fine

Matt Surkont-Don Lenhardt-Thomas Fine

El rápido Jack Cassini jugó para Almendares (1947 – 48) y Cienfuegos (1949-53). Fue dos veces líder en bases robadas, la primera en 1949-50 (12), y la siguiente en 1951-52 (15). Jugó para los Piratas de Pittsburgh en 1949.

El zurdo Jim Prendergast lanzó para Marianao (1949–50) y fue en esa temporada líder en lechadas (5). Jugó para los Bravos Boston en 1948.

Otro zurdo, Al Gerheauser, lanzó para Habana (1949-50) y fue líder en ponches propinados (74) en esa temporada. Jugó en las Mayores de 1943 a 1948.

Cassini-Haas-Bilko

Jack Cassini-Bert Haas-Steve Bilko

El jardinero-inicialista Steve Bilko jugó para Habana (1949- 51) y fue líder en dobles (15) en la temporada de 1950-51. En las Mayores jugó de 1949 a 1962.

El útil Bert Haas jugó para Habana (1949-53) y Marianao (1953-54). Fue co-líder en jonrones (8) en la temporada de 1950-51; y líder en slugging (.453), bateo (.323) y jugador más valioso en la temporada de 1951-52. Jugó en Grandes Ligas de 1937 a 1951, aunque por la guerra se ausentó en 1943-46.

El jardinero Eddie Mierkowicz jugó para Habana (1948-51) y fue co-líder en jonrones (8) en la temporada de 1950-51. En las Mayores jugó de 1945 a 1950.

El derecho nudillista Hoyt Wilhelm jugó para Habana (1950-52), y fue líder en juegos completos (10), ponches propinados (72), lechadas (3) y PCL (2.36) en la temporada de 1950-51. Este miembro del Salón de la Fama de Cooperstown llegó a las Mayores con 30 años (1952) y se mantuvo lanzando en ese circuito hasta 1972.

El antesalista-jardinero Johnny Jorgensen, la araña, jugó para Habana (1950-54) y fue líder en veces al bate (293) y hits (85) en la temporada de 1951-52. Jugó en Grandes Ligas de 1947 a 1951.

Joe Black fue otro pitcher salido de las filas de las Ligas Negro, que pudo lanzar en las Mayores durante unas siete temporadas. En Cuba lanzó para Cienfuegos (1950-52), y resultó líder en ponches propinados (78), juegos ganados (15), PCL (2.42), triple corona de pitcheo, y líder en promedio de ganados (.714) en la temporada de 1951-52.

Wilhelm-Jorgensen-Joe Black

Hoyt Wilhelm-Johnny Jorgensen-Joe Black

El jardinero-inicialista Marvin Rickert jugó para Almendares (1951-52) y fue líder en dobles (17) en esa temporada. En las Mayores jugó en 1942, 1946-50.

El jardinero Jim Basso jugó para Cienfuegos/Marianao (1951-52), Marianao (1952–53), y fue co-líder en jonrones (9) (empatado con Pedro Formental) en la temporada de 1951-52. Otro pelotero que nunca jugó en las Mayores.

El derecho Bob Alexander lanzó para Almendares (1951-52) y Habana (1952-53). Fue líder en lechadas (4) en la temporada de 1951-52, y líder en promedio de ganados (.769) en la temporada de 1952-53. Jugó en Grandes Ligas en 1955 y 1957.

Basso- Red Barrett-Bob Alexander

Jim Basso- Red Barrett- Bob Alexander

Otro derecho, Charles “Red” Barrett, lanzó para Marianao (1950-54). Fue líder en juegos lanzados (32) en la temporada de 1950-51; y co-líder en juegos completos (12) (empatado con Bill Ayers) y líder en entradas lanzadas (170.1) en la temporada de 1951-52. Jugó en las Mayores de 1937 a 1949.

El derecho Al “Two Gun” Gettel lanzó para Cienfuegos (1952-53), temporada en la que fue líder en juegos completos (13), lechadas (3), entradas lanzadas (174.3) y co-líder en juegos ganados (13) (empatado con Mario Picone). Lanzó en Grandes Ligas de 1949 a 1955.

El neoyorquino Mario Picone lanzó para Habana (1952-53, 1954-55), y fue co-líder en juegos ganados (13) (empatado con Al Gettel) en la temporada de 1952-53. Lanzó en las Mayores en 1947 y 1952.

El útil Chuck Diering jugó para Cienfuegos (1953-54) y fue líder en dobles (20) y co-líder en triples (5) en esa temporada. En las Mayores jugó de 1947 a 1956.

Gettel-Picone-Diering

Al Gettel- Mario Picone-Chuck Diering

El jardinero Earl Rapp jugó para Almendares (1953-55), y fue co-líder en jonrones (10) (empatado con Rafael Noble) y líder en impulsadas (51) en esa temporada. Jugó en Grandes Ligas de 1949 a 1952.

El infielder Bob Boring jugó para Cienfuegos/Marianao (1953-54) y fue co-líder en triples (5) en la temporada de 1953-54. Boring no jugó en las Mayores.

El derecho Cliff “Mulo” Fannin lanzó para Almendares (1953-54), y fue líder en juegos ganados (13), PCL (1.45), promedio de ganados (.765) y jugador más valioso de esa temporada.

Otro derecho, Al Sima, lanzó para Habana (1955–56), fue co-líder en juegos completos (12) (empatado con Dick Littlefield), líder en entradas lanzadas (193.2) y lechadas (3) en esa temporada. En las Mayores jugó de 1950 a 1954.

El zurdo Dick Littlefield lanzó para Cienfuegos (1953-54), y fue co-líder en juego completos (12, empatado con Al Sima), y co-líder en juegos ganados (13, empatado con Cliff Fannin) en esa temporada. En Grandes Ligas lanzó de 1950 a 1957.

Rapp-Sima-Littlefield

Earl Rapp-Al Sima-Dick Littlefield

El derecho Ed Roebuck lanzó para Almendares (1952-53) y Habana (1954-55). Fue líder en juegos completos (12) y co-líder en ganados (13) (empatado con Joe Hatten) en la temporada de 1954-55. Jugó en las Mayores de 1955 a 1966.

Joe Hatten fue otro lanzador derecho que jugó para Almendares (1953-57), Habana (1957–58). Fue co-líder en ganados (13) (empatado con Ed Roebuck) , líder en promedio de ganados (.722) y jugador más valioso en la temporada de 1954-55; y co-líder en juegos lanzados (33) (empatado con Lynn Lovenguth) en la temporada de 1956-57. Hatten lanzó en las Mayores de 1946 a 1952.

George “Red” Munger lanzó para Cienfuegos (1952-53), Almendares (1954-56) y Habana (1955–56). Fue líder en PCL (2.85) en la temporada de 1954-55. En las Mayores jugó de 1943 a 1956.

Roebuck-Hatten-Red Munger

Ed Roebuck-Joe Hatten- George «Red» Munger

Forrest Jacobs, defensor de la segunda base, que jugó para Almendares (1952-54), Habana (1955-59), y fuera líder en veces al bate (295), carreras anotadas (58) y hits (94) en la temporada de 1953-54; líder en hits (91) y bateo (.321) en la temporada de 1955-56: y líder en bases por bolas recibidas (65) en la temporada de 1957-58. A Spook, como le llamaban en la MLB, le dedicaremos un artículo próximamente. En Grandes Ligas jugó de 1954 a 1956.

De Rocky Nelson ya hemos escrito anteriormente, solo los remito a ese artículo, que contiene información sobre lo que hizo este gran slugger en Cuba (ver en bibliografía consultada).

El infielder Don Blasingame jugó para Habana (1954-55) y fue líder en triples (6) en esa temporada. En las Mayores jugó de 1955 a 1966.

El zurdo Wilmer “Vinagre” Mizell jugó para Habana (1955-56) y fue líder en juegos completos (13), entradas lanzadas (179), ponches propinados (209) y lechadas (3) en la temporada. En las Mayores lanzó de 1952 a 1962. Cuando este lanzador levantaba su pierna para lanzar, parecía como si le diera con el pie en la nariz del bateador adversario. Y qué curvas tiraba este hombre.

Jacobs-Mizell-Blasingame

Forrest Jacobs-Wilmer Mizell-Don Blasingame

El jardinero Archie “Poco Pelo” Wilson jugó para Marianao (1949 – 51), y Cienfuegos (1955-58). Fue líder en hits (76), jonrones (11) y empujadas (39) en la temporada de 1956-57. En las Mayores jugó en 1951-52.

El ambidextro Solly Drake jugó para Marianao (1956-58). Fue líder en carreras anotadas (52), dobles (14) y bases robadas (12) en la temporada de 1956-57; y líder en carreras anotadas (46) y co-líder en bases robadas (11) (empatado com Julio Bécquer) en la temporada de 1957-58. Jugó en las Grandes Ligas en 1956 y 1959.

El antesalista Milton Smith jugó para Cienfuegos (1955-56) y Marianao (1957-58). Fue líder en bases por bolas recibidas (58) y co-líder en triples (5) (empatado con Curt Roberts) en la temporada de 1955-56; y líder en bateo (.320) en la temporada de 1957-58. En las Mayores jugó en 1955.

Archie Wilson-SollyDrake-Milton Smith

Archie Wilson-SollyDrake-Milton Smith

Otro ambidextro, el camarero Casey Wise, jugó para Marianao (1957-59). Fue líder en dobles (14) y bases por bolas recibidas (52) en la temporada de 1957-58. Estuvo en las Mayores de 1957 a 1960.

El derecho Bob Shaw lanzó para Marianao (1957-58), y en esa temporada fue líder en juego completos (12), entradas lanzadas (176), co-líder en ganados (14) (empatado con Don Brodowski), líder en PCL (1.48) y jugador más valioso. En Grandes Ligas lanzó de 1957 a 1967.

Otro derecho, Dick Brodowsky, lanzó para Almendares (1957-59) y fue líder en lechadas (5) y co-líder en ganados (14) (empatado con Bob Shaw) en la temporada de 1957-58. En Grandes Ligas lanzó de 1952 a 1959.

Brodowski-Wise-Shaw

Dick Brodowski-Casey Wise-Bob Shaw

El inicialista y jardinero Bob Skinner, más conocido en Cuba como Televilla (la alta torre de TV que poseía CMQ en la Rampa, la Habana), jugó para el Almendares (1956-57) y fue líder en triples (7) en la temporada de 1956-57. En Grandes Ligas jugó en 1954, y 1956-66.

El jardinero-inicialista Prentice Browne jugó para Cienfuegos (1955-56) y Habana (1958-59). Fue co-líder en dobles (13) (empatado con Dick Brown) y líder en carreras impulsadas (37) en la temporada de 1958-59. Jugó para Houston en 1962.

El receptor Dick Brown, ya mencionado, jugó para Almendares en 1958-59. En las Mayores jugó de 1957 a 1965.

Skinner-Dick Brown-Prentice Browne

Bob Skinner- Dick Brown-Prentice Browne

El zurdo Jim Archer jugó para Habana (1959-60) y fue co-líder en lechadas (5) en esa temporada. En Grandes Ligas jugó en 1961-62.

El derecho Al Cicotte lanzó para Marianao (1958-59), y fue líder en lechadas (6), PCL (1.38) y lanzador más valioso en la temporada de 1958-59. En las Mayores lanzó de 1957 a 1962.

Jim Baxes era defensor de la segunda y la tercera base, jugó para Almendares (1958-60) y fue líder en jonrones (9) en la temporada de 1958-59.

Archer-Cicotte-Baxes

Jim Archer-Al Cicotte-Jim Baxes

El infielder Marv Breeding jugó para Habana (1959-60) y fue co-líder en anotadas (41) (empatado con George Altman) en la temporada de 1959-60. En Grandes Ligas jugó de 1960 a 1963.

El mencionado George Altman fue uno de los últimos peloteros en desenvolverse en las Ligas Negro, jugó para los Monarcas de KC en 1955. De 1959 a 1967 jugó en las Mayores. En Cuba jugó para Cienfuegos (1959-60).

Altman-Breeding

George Altman-Marv Breeding

En Cuba también jugaron los miembros del Salón de la Fama, el lanzador Jim Bunning para Marianao (1956-57), lanzador que se destacó en las Mayores vistiendo las franelas de los Tigres de Detroit, los Filis de Filadelfia y los Piratas Pittsburgh. Bunning ha sido senador durante años. El otro fue el estelar derecho Earl Wynn, que jugó para Habana (1939–40), y que en las Mayores lanzara para los Indios de Cleveland y los Medias Blancas Chicago. El antesalista Brooks Robinson, considerado como el mejor defensivamente de todos los tiempos, jugó para Cienfuegos (1957-58) y fue co-líder en jonrones (9) en esa temporada de 1957, pero jugó toda la temporada la segunda base.

Wynn-Brooks Robinson-Jim Bunning

Earl Wynn- Brooks Robinson- Jim Bunning

Hay muchos peloteros estadounidenses más, que sin haber obtenido un liderato se destacaron en nuestras lides profesionales e igualmente contribuyeron al desarrollo de nuestro béisbol.

No se puede desarrollar deporte o ciencia a casa cerrada. La indiscutible calidad de la pelota profesional de MLB y sus técnicas actuales son indispensables para el desarrollo del béisbol en cualquier parte del planeta. Lo fue antes y lo es ahora más aún.

En un próximo artículo se hablará sobre los managers no cubanos en la liga profesional cubana.

Bibliografía consultada

– Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

– Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

– Piña Campora T. 2014. Serie del Caribe-Historia de la Confederación. http://www.beisboldelcaribe.com/home/documentos/SCARIBEHISTORIA.pdf

– Romero E. Un slugger a recordar en la pelota profesional cubana: Rocky Nelson. http://www.swingcompleto.com/2015/05/un-slugger-recordar-en-la-pelota.html

– Romero E. (en preparación). De la historia del béisbol en Cuba- Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba.