Los mejores lanzadores cubanos en series nacionales (III)

“La diferencia entre lo posible y lo imposible
está en la determinación de la persona”
Tommy Lasorda, ex lanzador y mánager del equipo
de beisbol Los Dodgers de los Ángeles

Esta la tercera y última parte de los mejores lanzadores cubanos en series nacionales.

Lázaro Valle Martell, otro lanzallama de la pelota cubana, quien se inició jugando la receptoría y los jardines en los equipos capitalinos. Recuerdo que jugando una vez el jardín derecho hizo un tiro a la goma increíble, como para recordarnos a Armando Capiró. Fue un tiro certero y que llegó al plato a tremenda velocidad. Tiempo después no me extrañó verlo lanzando, velocidad le sobraba, aunque tenía que aprender otras cositas para ser un lanzador dominante. Este pitcher derecho nació el 18 de diciembre de 1962 en La Habana Vieja, afirmado por el propio Valle, y lo digo pues algunos daban que él había nacido en Encrucijada, Villa Clara. Se ve que por la fecha le vino el nombre.

Su debut en series nacionales fue en la temporada de 1980-81 con Industriales, luego jugó para los Metros a partir de 1983, pero no fue hasta 1986 que lanzó por primera vez en series nacionales. Su regreso con los azules tuvo lugar en 1988. Su carrera se vio afectada por una lesión entre 1991 y 1993, volvió a lanzar con los azules hasta 1997. Fue entonces que se fue a jugar fuera de Cuba regresando con los azules en 2000 hasta 2002. En series selectivas lanzó para el Ciudad Habana en 1987–91 y 1993-95.

Valle aprendió a lanzar realmente y se convirtió en un verdadero domador de bateadores. En su bastante interrumpida carrera obtuvo los siguientes lideratos:

– Líder en juegos ganados (10) en la XIV Serie Selectiva (1988), co-lider (10) y líder en promedio de ganados (1000) en la XV Serie Selectiva (1989), líder en promedio de ganados (.889) en la zona occidental de la XXIX Serie Nacional (1989-90), líder en promedio de ganados (.909) en la XVII Serie Selectiva (1991)
– Líder en PCL (1.93) en la zona occidental de la XXVIII Serie Nacional (1988-89)
– Líder en juegos completos (6), entradas lanzadas (81.1) y ponches propinados (53) en la XXI Serie Selectiva (1995)
– Líder en juegos salvados (15) en la XXXIX Serie Nacional (1999-2000)

Lázaro Valle

Lázaro Valle

Como en Cuba no se entiende aún de especialización en el pitcheo, Valle lo mismo abría que cerraba, lo cual hacía con mucha efectividad. Logró 25 triunfos consecutivos entre el 23 de noviembre de 1988 y el 19 de diciembre de 1989, récord en Series Nacionales. En su carrera en Cuba, en 15 series, logró ganar 138 juegos y perdió 73, con 84 juegos completos y 16 lechadas, salvó 29 desafíos, propinó 1351 ponches, WHIP de 1.2 y PCL de 3.39.

Internacionalmente representó a Cuba en los Juegos Centroamericanos en México (1990) y San Juan (1993), los Campeonatos Mundiales en Italia (1988), Edmonton (1990) y Managua (1994), las Copas Intercontinentales en San Juan (1989), Italia (1993) y Habana (1995), y los Juegos Olímpicos en Sidney (2000). En estos eventos Lázaro Valle ganó 16 juegos sin perder ninguno. En la Intercontinental de 1989 lanzó un juego perfecto contra Corea del Sur en siete entradas, ya que los coreanos fueron ese día noqueados por el Cuba.

A Euclides Rojas Rodríguez le recuerdo a inicios de la década de los 80 lanzando una curva no muy frecuente entonces en series nacionales. La jorobá, como le llamamos en la Habana, que tiraba Euclides era bastante venenosa y difícil para los rivales. Euclides siendo joven debe haber luchado bastante por dominar este lanzamiento, que a veces propicia un descontrol y ganancia del equipo rival. Para su suerte contó con la ayuda del entrenador y ex lanzador de equipos capitalinos, Ihosvany Gallegos, otro de los que no tiraba veloces rectas pero sabía mover sus lanzamientos incluida la curva. Lo interesante fue que se especializó en el relevo, algo no muy usual, ya que los relevistas suelen ser lanzadores de veloces rectas, las que ligadas con otros lanzamientos son los necesarios para el dominio breve que deben ejercer.

Este lanzador derecho nació el 25 de agosto de 1967 (y no 1964 como algunas fuentes dicen) en La Habana y desde temprano demostró su calidad de lanzador. Con sólo 16 años integró el Cuba juvenil al campeonato mundial en Barquisimeto (1982). En series nacionales, según mi base de datos, se inició con Industriales en 1981-82, con los que se mantuvo hasta 1994. En Selectivas siempre lanzó para el equipo de Ciudad Habana de 1985 a 1993. Especializado como relevista, sus lideratos fueron esencialmente en este renglón, como fueron:

– Co-líder en juegos salvados (5) (empatado con Reinaldo Santana) en la XIII Serie Selectiva (1987),
– Líder (6) en la XIV Serie Selectiva (1988),
– Líder (4) en la zona occidental de la XXVIII Serie Nacional (1988-89), L
– íder (11) en la XV Serie Selectiva (1989), L
– íder (8) en la XXXII Serie Nacional (1992-93),
– Líder (6) en la XIX Serie Selectiva (1993),
– Líder (12) en la XXXIII Serie Nacional (1993-94)

En su carrera ganó 59 y perdió 42, relevó 342 juegos, salvó 90, su PCL fue de 2.93, WHIP de 1.28 y los bateadores promediaron .250 frente a sus envíos.

Euclides Rojas

Euclides Rojas

En eventos internacionales, Euclides fue parte de los equipos Cuba a los Juegos Centroamericanos en México (1990), los Juegos Panamericanos en Indianápolis (1987) y Cuba (1991), los campeonatos mundiales en Italia (1988), donde todos recuerdan su buen relevo frente al equipo norteamericanos, y Edmonton (1990), así como la Copa Intercontinental en Puerto Rico (1989).

Euclides abandonó Cuba a bordo de una balsa y recogido por un Guardacosta norteamericano fue trasladado a base naval de Guantánamo, donde permaneció hasta que pudo llegar a EEUU, donde logró lanzar en ligas menores en el período de 1995-96. Luego se ha dedicado a la faena de auxiliar de pitcheo, lo cual desarrolló por dos años con los Marlins, posteriormente con los Medias rojas fungiendo como auxiliar de bullpen hasta 2004, que incluyó anillo de Serie Mundial, y finalmente con los Piratas de Pittsburgh, con los que ha laborado desde 2005.

Luis Orlando Arrojo Ávila fue un lanzador que debutó con los Citricultores matanceros en la serie nacional de 1983-84 y fue factor de victoria en este equipo. Arrojo nació el 18 de julio de 1968 en San Juan de los Yeras, Villa Clara, y estaba jugando en Matanzas por cumplimiento del servicio militar obligatorio. En la selectiva de 1984 el equipo Matanzas, muy necesitado de pitcheo, lo incluyó en su nómina. Al finalizar la serie, el villareño fue escogido como novato del año. Arrojo fue lanzador fuerte y decidido. A partir de 1985 comenzó a jugar con el equipo de su provincia, inicialmente en su provincia, no se puede decir que le haya ido muy bien, pero luego logró establecerse, y consiguió varios lideratos en su corta carrera de 13 series nacionales, como fueron:

– Líder en juegos completos (10) de la XVIII Serie Selectiva(1992)
– Co-líder en juegos completos (4) (empatado con otros cuatro pitchers) en la XIX Serie Selectiva (1993)
– Co-líder en juegos completos (5) (empatado con Liván Hernández de la Isla de la Juventud) en la XX Serie Selectiva (1994)
– Líder en promedio de juegos ganados (1000) y PCL (1.88) en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)

Rolando Arrojo

Rolando Arrojo

Arrojo fue parte de la maquinaria triunfante que dirigió Pedro Jova en la década de los 90, cuando el equipo de Villa Clara se coronó tres veces consecutivas como campeón de series nacionales.

En 13 series, ganó 154 y perdió 98, completó 129, con 26 lechadas, 1138 ponches propinados, PCL de 3.50, WHIP de 1.25, y los bateadores rivales le promediaron para .268.

Hizo por primera vez el equipo Cuba a los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992), luego a los Centroamericanos en San Juan (1993), el Campeonato mundial en Managua (1994) y los Juegos Panamericanos de Mar de Plata (1995). Ya en 1995 Arrojo se convirtió en uno de los lanzadores puntales del equipo Cuba, pero sus actuaciones internacionales se detuvieron cuando abandonó el país para poder jugar en la MLB, algo que logró en 1998.

José Ibar Medina, más conocido como Cheo, nació el 4 de mayo de 1969 en La Maya, Santiago de Cuba, lanzador que se destacó inicialmente por su velocidad, pero que luego agregó otros lanzamientos, una slider como un cuchillo y el tenedor, que le convirtieron en uno de los lanzadores más efectivos dentro de los elencos Cuba. Según confiesa Ibar, en los inicios de su carrera era un pitcher lateral, con velocidad máxima de 85 a 86 MPH y pasé a tirar por encima del brazo y llegué a 95 o 96 MPH. Ibar nació en Santiago, pero parte de su niñez y desarrollo tuvieron lugar en predios de la antigua provincia Habana, es por eso que siempre militó en equipos Habana (1984-2002), y con los Agropecuarios (1986–92) y Occidentales (1993-95) en Selectivas. Ibar logró muchos lideratos en su carrera:

– Co-líder en juegos salvados (3) (empatado con Mario Véliz del Habana) en la zona occidental de la XXVII Serie Nacional
– Co-líder en juegos completos (9) (empatado con otros 3 lanzadores), co- líder en lechadas (3) (empatado con Orlando “Duque” Hernández de Ciudad Habana) y PCL (2.20) en la XVI Serie Selectiva (1990)
– Líder en PCL (1.73) en la zona occidental de la XXX Serie Nacional (1990-91)
– Co-líder en lechadas (3) (empatado con otros 4 lanzadores), líder en juegos ganados (14) y lanzador más valioso en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)
– Co-líder en juegos iniciados (17) (empatad con otros 3 lanzadores) y líder en entradas lanzadas (132.2)
– Líder en entradas lanzadas (196.1), ponches propinados (169), juegos ganados (20), PCl (1.51), triple corona de pitcheo, y lanzador más valioso en la XXXVII Serie Nacional (1997-98)
– Líder en entradas lanzadas (193), ponches propinados (158), juegos ganados (18) y lanzador más valioso en la XXXVIII Serie Nacional (1998-99)

José Ibar

José Ibar

Debe hacerse notar que entre las 37 y 38 series nacionales, Cheo ganó 38 juegos, lo cual constituye un record para lanzador de series nacionales.

Con la efectividad lograda por Ibar, sobre todo a partir de 1995, era indiscutible su presencia como uno de los estelares del Cuba, así fue parte de los equipos a los Juegos Centroamericanos en Maracaibo (1998), los Juegos Panamericanos en Mar de Plata (1995) y Winnipeg (1999), donde tuvo una buena actuación, los Campeonatos Mundiales en Italia (1998) y Taipei (2001), las Copas Intercontinentales en la Habana (1995 y 2002), y los Juegos Olimpicos de Sydney (2000), donde le lanzó de forma impecable al conjunto norteamericano, al que derrotó claramente. Ibar lanzó como relevo del segundo y decisivo juego contra los americanos y no resultó tan efectivo. Ibar vino al rescate de Pedro Luis Lazo, quien fue castigado por los norteamericanos en el mismo primer inning. Siempre me pregunto por qué Ibar no abrió ese juego decisivo. Ibar fue también el lanzador abridor por el Cuba en el primer juego contra los Orioles de Baltimore en 1999, donde no resultó efectivo y fue relevado por José Ariel Contreras.

A partir de 2003 Ibar fue sancionado al ser capturado en intento de salida ilegal del país. Cheo nunca más lanzó en series nacionales y actualmente reside en Minas de Matahambre, Pinar del Río, donde funge como entrenador de pitcheo.

José Ramón Riscart Caballero fue lanzador derecho de eficiencia en el montículo, cuyas actuaciones mucho tuvieron que ver con la victoria de su equipo en tres temporadas consecutiva en la década de los 90. Riscart nació el 18 de agosto de 1961 en Santa Clara. Había mostrado sus cualidades en el campeonato mundial juvenil de 1978 en Venezuela y en esa misma temporada debutó con el equipo de su provincia, con el que se mantuvo hasta la temporada de 2001. En Selectivas jugó para Las Villas (1984-91) y Centrales (1993-94).

Los lideratos alcanzados fueron:

– Líder en lechadas (6) en la XXVI Serie Nacional (1986-87), y co-líder (3) en la XXXIII Serie Nacional (1993-94)
– Líder en lechadas (4), PCL (1.51) en la zona oriental de la XXX Serie Nacional (1990-91), y lanzador más valioso de la Serie
– Co-líder en juegos completos (4) en la XIX Serie Selectiva (1993)

José Ramón Riscart

José Ramón Riscart

En 20 series nacionales, logró ganar 20, perdió 93, con 111 juegos completos, 36 lechadas, salvó 31, PCL 3.35, y WHIP 1.22, los bateadores adversarios promediaron .263 frente a sus envíos. A pesar de estos resultados, Riscart no fue lanzador asiduo del Cuba. Integró el equipo a la Copa Intercontinental en Edmonton (1985).

Faustino Corrales Denis fue otro lanzador zurdo de efectividad en la pelota cubana. Un zurdo con buena curva y contro es un serio problema para bateadores rivales, y la curva de Faustino me atrevo a compararla con la de Changa o la de Rigoberto Betancourt, dos zurdos que igualmente dominaron este lanzamiento.

Faustino lanzó en series nacionales para equipos pinareños de 1982 a 2005, y en selectivas para Pinar del Río en el período de 1985-1992 y luego para Occidentales en 1993-1995. Los lideratos logrados fueron:

– Líder en ponches propinados (143) en la XXIII Serie Nacional (1983-84)
– Líder en ponches propinados (100) y co-líder en lechadas (3) (empatado con Jorge Martínez de Henequeneros y Roberto Ibáñez de Metropolitanos) en la XXXI Serie Nacional (1991-92)
– Líder en ponches propinados (89) en la XVIII Serie Selectiva(1992)
– Co-líder en juegos completos (4) (empatado con otros 4 lanzadores) en la XIX Serie Selectiva (1993)
– Co-líder en lechadas (3) (empatado con otros 4 lanzadores) en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)
– Líder en juegos completos (11) y ponches propinados (128) en la XXXV Serie Nacional (1995-96)
– De por vida, es 10mo. en entradas lanzadas (2544.1) y 3ro. en ponches propinados (2360).
– Lanzó un juego de cero hit cero carreras en series nacionales el 19 de noviembre de 1991
– El 20 de diciembre de 2000 establece récord de 22 ponches propinados en juego contra Holguín, superando el anterior de Santiago “Changa” Mederos de 20 establecido en 1969, igualmente ese día estableció 105 puntos de Game Score (Puntuación del juego), record en Series Nacionales, que igualó el record de Game Score para un lanzador en la MLB, en poder de Kerry Wood lanzando para los Cachorros en 1998. Aclaramos lo de 9 innings, ya que José Antonio Huelga logró puntuación de 112 en un juego de la serie de Estrellas de 1969 cuando lanzó 20 entradas frente a la selección de Occidentales.

Faustino Corrales

Faustino Corrales

En 23 series nacionales, algo que se dice muy fácil pero es difícil de lograr, el pinareño ganó 172 juegos y perdió 135, con 124 juegos completos, 27 lechadas, 2360 ponches propinados, PCL de 3.29, WHIP de 1,31, y los bateadores promediaron .230 frente a sus envíos.

Aunque Faustino fue miembro del equipo juvenil al Campeonato mundial de Barquisimeto (1982), su llegada al equipo de los Grandes fue realmente demorada. Así lanzó en sólo tres eventos oficiales, los Juegos Panamericanos en Winnipeg (1999), la Copa Intercontinental en Sidney (1999) y el Campeonato Mundial en Managua (1994).

Pedro Luis Lazo Iglesias fue otro lanzador de velocidad, laborioso y de larga duración. Lazo nació el 15 de abril de 1973 en Pinar del Río, y lanzó para equipos pinareños desde 1991 al 2010, mientras que participó en las selectivas de 1992 a 1995. Su característica fue su velocidad, acompañada de una buena slider. Cuando el pinareño venía con control y dominio de sus lanzamientos, era simplemente imbateable, y era corajudo. Todavía le recuerdo lanzándole al temible y mejor designado de todos los tiempos, el dominicano David Ortiz, en el primer clásico con situación complicada y el Cuba ganando por escaso margen frente al equipo de República Dominicana. Personalmente no creía que Lazo lo fuera a dominar en esa situación, pues me equivoqué y para bien, Lazo le sirvió un ponche coronado con una slider que dejó a Ortiz pensando lo que no hizo. Así que tuvo excelentes actuaciones en Cuba y en la arena internacional, pero como todo ser humano también tuvo sus momentos de castigo, uno de ellos el jonrón de Antonio Pacheco con las bases llenas en un juego decisivo de serie nacional y el otro fue su pobre actuación frente al equipo norteamericano en el primer inning del juego decisivo de las Olimpiadas de Sidney (2000), pero como dije, cualquiera tiene malos momentos y si es un lanzador de tantas series nacionales y eventos internacionales, era muy natural que no siempre ganara. Así y todo, consiguió muchos lideratos en su carrera:

– Co-líder en lechadas (3) en la XXXIII Serie Nacional (1993-94)
– Líder en juegos completos (11) en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)
– Líder en promedio de ganados (1000) en la XXI Serie Selectiva (1995)
– Líder en PCL (1.15) en la XXXVI Serie Nacional (1996-97)
– Líder en juegos ganados (15) en la XLI Serie Nacional (2001-02)
– Co-líder en juegos ganados (13) (empatado con Ciro Silvino Licea) en la XLIV Serie Nacional (2004-05)
– Líder en juegos iniciados (21), completos (12), entradas lanzadas (155.2) y co-líder en juegos ganados (12) (empatado con Carlos Yanes) en la XLV Serie Nacional (2005-06)
– Co-líder en juegos ganados (13) (empatado con Elier Sánchez) en la XLVI Serie Nacional (2006-07)
– Líder en juegos completos (7) y entradas lanzadas (147.1) en la XLVII Serie Nacional (2007-08)

Pedro Luis Lazo

Pedro Luis Lazo

En 20 series nacionales logró 257 victorias con 136 derrotas, con 184 juegos completos, 33 lechadas, 2426 ponches, PCL de 3.22, con WHIP de 1,21. Como fue un hacelotodo en el montículo, relevó 86 desafíos y salvó 20. Los bateadores promediaron .245 frente a los envíos de este astro del pitcheo.

Lazo fue igualmente uno de los lanzadores que más veces hizo el equipo Cuba. Antes de llegar a series nacionales había integrado el equipo nacional al Campeonato Mundial Juvenil en Canadá (1991). Luego se estrenó en los Juegos Panamericanos de Mar de Plata (1995), y participó en los de Winnipeg (1999) y Río de Janeiro (2007), en Copas Intercontinentales en la Habana (1995), Barcelona (1997), Habana (2002) y Taiwán (2006), en Juegos Centroamericanos- Maracaibo (1998) y Cartagena (2006), en Campeonatos Mundiales en Italia (1998), Taipei (2001), Cuba (2003), Holanda (2005) y Taiwan (2007), Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), donde tuvo muy buena actuación, Sydney (2000) y Atenas (2004), y el I Clásico Mundial en San Juan y San Diego (2006). En la mayoría de estos eventos, Lazo fue factor de victoria del equipo Cuba.

El incansable Lazo, una vez retirado de series nacionales, recibió permiso para lanzar en el circuito mexicano de ligas menores.

El derecho Eliecer Montes de Oca Fleites fue otro lanzador villareño de eficacia. Hijo del también lanzador zurdo Aniceto Montes de Oca, al parecer se propuso ser lanzador como su padre, con la diferencia, que a nuestro modesto entender, Eliecer fue superior en su carrera. Como lanzador enseñó sus facultades tempranamente con el Cuba juvenil en el campeonato mundial de Quebec (1989). Se caracterizó por saber mezclar bien sus rompimientos con su recta. Cuando venía con control, batearle resultaba difícil. Eliecer nació el 28 de marzo de 1971 en Vueltas, Villa Clara. Jugó para el equipo de su provincia desde 1989 hasta 2007. En series nacionales alcanzó los siguientes lideratos:

– Líder en PCL (2.40) en la XX Serie Selectiva (1994)
– Líder en lechadas (5) en la XXXVI Serie Nacional (1996-97)
– Co-líder en juegos ganados (15) (empatado con Maels Rodríguez) en la XL Serie Nacional (2000-01)

Eliecer Montes de Oca

Eliecer Montes de Oca

En 18 series, ganó 136, perdió 91, completó 99 juegos, con 22 lechadas, PCL 3.57, WHIP 1.30, y le batearon para .256.

Integró la selección nacional a los Juegos Panamericanos en Mar de Plata (1995), y a los Juegos Olimpicos en Atlanta (1996)  y Sydney (2000).

Norge Luis Vera Peralta fue un lanzador derecho de precisión, con un exquisito control, e inteligencia para mover la bola y mezclar sus lanzamientos. Vera nació el 3 de agosto de 1971 en Siboney, Santiago de Cuba. De siempre lanzó para el equipo de su provincia, lo que hizo de 1995 a 2011. Su carrera se habría extendido más de no haber sido por un accidente que le invalidó para lanzar en lo sucesivo. Vera fue dominante, lanzador flemático, poco le importaba la gritería del Latino, se plantaba frente a los azules y los dominaba en los juegos decisivos. En su carrera fue:

– Líder en lechadas (8), ganados (17), PCL (0.97), jugador y lanzador más valioso de la XXXIX Serie Nacional (1999-2000)
– Líder en juegos completos (12) en la XL Serie Nacional (2000-01), líder (11) en la XLI Serie Nacional (2001-02), co-líder (7) (empatado con Yuneski Maya) en la XLVIII Serie Nacional (2008-09)
– Co-líder en lechadas (4) en la XLVIII Serie Nacional (2008-09)
– Lanzó juego de cero hit cero carreras el 21 de enero de 2001 en el estadio Nelson Fernández en juego entre Santiago de Cuba y Habana

Norge Luis Vera

Norge Luis Vera

En 17 Series Nacionales ganó 176 juegos y perdió 68, formidable promedio de .721. Completó 117 juegos, lanzó 37 lechadas, con 1272 ponches, PCL de 2.69, y WHIP de 1.15. Los bateadores rivales le batearon para .248 de promedio ofensivo.

Como todo un estelar del montículo, Vera integró muchas veces el conjunto nacional, como fue a los Campeonatos Mundiales en Italia (1998), Taipei (2001) y La Habana (2003), a los Juegos Panamericanos en Winnipeg (1999), Santo Domingo (2003) y Río de Janeiro (2007)., a las Copas Intercontinentales en la Habana (2002) y Taipei (2006), a los Juegos Olímpicos en Sidney (2000), Atenas (2004) y, Beijing (2008). Su más notable actuación fuera de Cuba la tuvo en el segundo encuentro del equipo Cuba contra los Orioles en el mismo Baltimore. En ese juego, iniciado por José Ariel Contreras, los Orioles pintaban para hacer muchas más frente a los lanzadores cubanos, pero se tropezaron con el control y precisión de Vera, quien los puso a comer de su mano hasta la novena entrada cuando Delino DeShields Sr. le disparó jonrón. Así y todo Cuba ganó ese juego con buena ventaja y Vera dominó a lo largo de gran parte de ese desafío.

José Ariel Contreras Camejo fue un estelar derecho, a quien en su momento le llamaron el Titán, apodo realmente merecido. Contreras fue de esos hombres de encaramarse en el montículo con 48 horas sólo de descanso y lograr victorias importantes para el equipo Cuba. Este pitcher pinareño nació el 6 de diciembre de 1971 en el municipio Sandino, Pinar del Río y debutó con el equipo de su provincia en 1993, con el que se mantuvo hasta 2003. Contreras se caracterizó por una buena velocidad y un tenedor que cortaba a cuanto pelotero se le enfrentaba. Al nivel de los torneos internacionales en que participó, fue el mejor en su época. Los lideratos logrados en series nacionales fueron:

– Líder en juegos iniciados (15) en la XXI Serie Selectiva(1995)
– Co-líder en juegos iniciados (17) (empatado con otros 3 lanzadores), ponches propinados (135), juegos ganados (14) y lanzador más valioso en la XXXVI Serie Nacional (1996-97)
– Co-líder en juegos iniciados (24) (empatado con otros 4 lanzadores) en la XL Serie Nacional (2000-01)
– Líder en PCL (1.76) en la XLI Serie Nacional (2001-02)

José Ariel Contreras

José Ariel Contreras

En 10 series nacionales logró ganar 117 y perdió 50, completó 76 juegos, lanzó 26 lechadas, con 1346 ponches, PCL de 2.82, WHIP de 1.25, y los bateadores promediaron .243 frente a sus envíos.

Contreras fue miembro de los equipos Cuba a las Copas Intercontinentales en La Habana (1995) y Barcelona (1997), los Juegos Centroamericanos en Maracaibo (1998), los Campeonatos Mundiales – Italia (1998) y Taipei (2001), los Juegos Panamericanos en Winninpeg (1999), los Juegos Olímpicos en Atlanta (1996) y Sidney (2000), la Copa Challenge en Edmonton (2002), y la Serie de las Américas en México (2002). Para recordar su pitcheo de relevo frente a los Orioles en la Habana (1999), realmente un trabajo impecable, pero no menos brillante fue su actuación en Winnipeg (1999) cuando venció al equipo norteamericano en el juego decisivo y con verdadero dominio.

Contreras en 2003 cuando participaba en evento en México, abandonó el equipo para cruzar frontera y luego ser contratado para lanzar en las Mayores, inicialmente con los Yankees y luego con los Medias Blancas de Chicago. Sobre su pitcheo en Grandes Ligas hablaremos en otra oportunidad. Todavía hoy día Contreras sigue lanzando en circuitos de ligas menores.

Ormari Romero Turcás fue lanzador santiaguero de 19 series nacionales, laborioso, dominante y de excelentes resultados en series nacionales. No era un supersónico, pero sabía lanzar una curva efectiva y movía la bola con habilidad ante los bateadores rivales. Ormari nació el 22 de febrero de 1968 en Seboruco, provincia Santiago de Cuba. De siempre jugó para el equipo de su provincia, de 1989 a 2008, mientras que en Selectivas lanzó para Serranos (1990–92) y Orientales (1993-95). Los lideratos logrados en series nacionales fueron:

– Líder en promedio de ganados (.750) en la XIX Serie Selectiva (1993)
– Co-líder en lechadas (3) en la XXXIV Serie Nacional (1994-95)
– Líder en ganados (6) en la XXI Serie Selectiva (1995)
– Líder en juegos completos (12) en la XXXVI Serie Nacional (1996-97)

Ormari Romero

Ormari Romero

De hecho Ormari hizo un buen dúo de lanzadores con su coterráneo Norge Luis Vera. Sus resultados de por vida fueron 194 juegos ganados con 124 derrotas, 122 juegos completos y 21 lechadas, 1280 ponches, PCL de 3.47, WHIP de 1.28, los bateadores adversarios le conectaron para promedio de .273.

Integró el equipo Cuba a los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), a la Copa Intercontinental en Barcelona (1997), a los Juegos Panamericanos en Winnipeg (1999), a los Campeonatos Mundiales en La Habana (2003) y Holanda (2005) y al Clásico Mundial en San Juan/San Diego (2006).

Yadier Pedroso González fue un lanzador derecho de efímera carrera en series nacionales. Logró lanzar en 9 series y despuntaba como uno de los pilares del equipo Cuba. Yadier nació el 9 de abril de 1986 en Guanajay, provincia Artemisa. Suponemos que mucho de su desarrollo se lo debió a su padre, el ex lanzador José Manuel Pedroso, puntal en los primeros equipos de la provincia Habana a finales de los 70 y en la década de los 80. Yadier se caracterizó por velocidad y variedad de lanzamientos, que cuando venía con control, resultaba imbateable. Debutó con el equipo Habana en la temporada de 2005-06 y se mantuvo con este conjunto hasta su desaparición, en 2011), luego lanzó para el nuevo equipo Artemisa en 2011-13. Lideró PCL (1.91) en la XLVIII Serie Nacional (2008-09), y en ponches propinados (128) en la LI Serie Nacional (2011-12).

Yadier Pedroso

Yadier Pedroso

En 9 series nacionales logró 76 victorias con 47 derrotas, 18 juegos completos y 4 lechadas, 877 ponches, PCL de 3.23, WHIP de 1.26, los bateadores adversarios promediaron para .243 frente a sus envíos.

Varias veces hizo equipos Cuba, como fue al Campeonato Mundial Juvenil en Taipei (2004), los Juegos Centroamericanos en Cartagena de Indias (2006), los Clásicos Mundiales en Puerto Rico-San Diego (2006), México-San Diego (2009) y Japón (2013), los Juegos Olímpicos en Beijing (2008), la Copa Intercontinental en Taichún, Taipei (2010), los Juegos Panamericanos en Guadalajara (2011) y las Copas Mundiales en Italia (2009) y Panamá (2011).

Lamentablemente otro accidente de tránsito se llevó a Pedroso el 16 de marzo de 2013 en la autopista de la Habana. Su auto chocó violentamente con un camión.

Algunos lectores de estos artículos pueden no estar de acuerdo en la no inclusión de algunos lanzadores, como Carlos Yanes, Modesto Verdura, Osvaldo Duvergel y otros más. Pienso que Yanes y Verdura merecen artículos por separado debido a sus hazañas, uno en los panamericanos de Sao Paolo, y Yanes por su longevidad en el pitcheo. No obstante, dejo abierta la sugerencia para otros pitchers que Uds. consideren necesario incluir.

En otro artículo hablaremos del trabajo de los lanzadores cubanos en las Grandes Ligas.

Bibliografía consultada

Cubaencuentro. 2004. Los peloteros Morales, Cañizares e Ibar suspendidos por supuestas intenciones de fuga. http://arch1.cubaencuentro.com/deportes/noticias/20040116/8c33f6e95d79f576dc678e13758d3b92.html

Cuban-play.com. Actuacion de por vida en Series Nacionales. http://cuban-play.com/estadisticas/de-por-vida-series-nacionales/

González Eduardo. Volver a Ibar. http://oncubamagazine.com/deportes/volver-a-ibar/

Romero Esteban. (Inédito). De la historia del béisbol en Cuba –Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos.

20 años en la vida de Euclides Rojas. La mejor de Cuba. http://martindihigoelmejor2013.cubava.cu/2015/07/13/20-anos-en-la-vida-de-euclides-rojas/

Escrito por Esteban Romero (27 diciembre de 2015)

Los mejores lanzadores cubanos en series nacionales (II)

“Cuanto más duro trabajes, más duro será que te rindas”
Vince Lombardai, capitán de equipo de fútbol americano

Esta la segunda parte de los mejores lanzadores cubanos en series nacionales, que tendrá más tarde una tercera parte.

Rogelio García Alonso, llamado El Ciclón de Ovas, lanzador derecho de extraordinaria velocidad, comparable con la de Vinent o la de Pérez Pérez, hay quien afirma que Rogelio fue el más rápido. El Ciclón nació el 16 de setiembre de 1955 en Ovas, Pinar del Río, de ahí el apodo, velocidad y lugar de nacimiento. En series nacionales lanzó siempre para Vegueros (1972-89), mientras que en las selectivas lanzó para Pinar del Río (1975-88). La calidad de Rogelio se evidencia por los numerosos lideratos que logró en series nacionales y selectivas:

– Líder en ponches propinados (97) en la XVI Serie Nacional (1976-77)
– Líder en juegos iniciados (15) y ponches propinados (122) en la III Serie Selectiva (1977)
– Líder en ponches propinados (120) en la XVII Serie Nacional (1977-78)
– Líder en juegos completos (11), entradas lanzadas (134.1), ponches propinados (111), juegos ganados (10) y PCL (2.21), de hecho triple corona de pitcheo, en la IV Serie Selectiva (1978)
– Líder en juegos completos (12), ponches propinados (102) y lechadas (4) en la XVIII Serie Nacional (1978-79)
– Líder en ponches propinados (132) en la XIX Serie Nacional (1979-80)
– Co-líder en lechadas (3) (empatado con otros 3 lanzadores) y líder en juegos ganados (9) en la VI Serie Selectiva (1980)
– Líder en juegos completos (12), co-líder en juegos ganados (10) (empatado con Alfonso Ilivanes de Guantánamo), líder en PCL (1.31), lanzador y jugador más valioso en la XX Serie Nacional (1980-81)
– Líder en ponches propinados (114) y lechadas (3) en la VII Serie Selectiva (1981)
– Líder en ponches propinados (144) en la XXI Serie Nacional (1981-82), (116) en la VIII Serie Selectiva (1982), (119) en la XXII Serie Nacional (1982-83), (94) en la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Co-líder en lechadas (4) (empatado con Félix Pino de Pinar del Río) y en PCL (1.70) en la VIII Serie Selectiva (1982), co-líder (2) (empatado con otros 2 lanzadores) en la XI Serie Selectiva (1985)
– Co-líder en juegos iniciados (16) (empatado con otros 5 lanzadores) en la XII Serie Selectiva (1986)
– Líder en PCL (1.25) en la XIII Serie Selectiva(1987), y (2,21) en la zona occidental de la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Logró 24 ponches en juego contra Mineros, en 16 entradas, el 25 de enero de 1977.
– Logró la triple corona de pitcheo en la IV Selectiva (1978).

Rogelio García Alonso

Rogelio García Alonso

En 16 series, Rogelio ganó 202 juegos y perdió 100, completó 201 juegos, propinó 56 lechadas, su PCL fue de 2.39, le batearon para .208, WHIP de 1.16, ponchó a 2499 bateadores (líder de todos los tiempos) y concedió 1077 bases por bolas. Es uno de los tres lanzadores que ha alcanzado dos juegos de cero hit cero carreras, y lo importante es que ambos juegos fueron lanzados en las fuertes series selectivas.

Ante tanta calidad es indudable que Rogelio tenía que ser ingrediente importante del pitcheo de los equipos Cuba. Así jugó en Juegos Centroamericanos de Medellín (1978) y Santo Domingo (1986); en los Juegos Panamericanos de San Juan (1979), Caracas (1983) e Indianápolis (1987); en las Copas Intercontinentales de Habana (1979), Edmonton (1981), Bélgica (1983) y Habana (1987); y los Campeonatos Mundiales de Colombia (1976), Italia (1978), Habana (1984) y Holanda (1986). Es probablemente uno de los peloteros cubanos que más veces hizo el equipo nacional.

Lázaro Santana Herrera fue en la pelota cubana un lanzador eficiente, laborioso y corajudo de verdad. Le vi plantarse frente a verdaderos bateadores como Pedro Chávez y Armando Capiró, y no les huía con la bola, trataba de pasarla por la zona buena, unas veces dominaba y en otras la pelota se despedía del parque, esa es la realidad. Santana tenía una forma muy característica de lanzar por el lado del brazo, tenía control y movía con inteligencia su bola rápida.

Este derecho nació el 24 de diciembre de 1946 en Baraguá, actual provincia de Ciego de Ávila. Su eficiencia como lanzador la mostró desde muy joven, debutó en series nacionales con los Granjeros (1964- 65), de ahí pasó a lanzar con los Orientales (1965–66) de Roberto Ledo, donde tuvo una buena actuación y que casi lleva al título a este equipo en la V Serie Nacional. Luego nuevamente con los Granjeros (1966–69), Camagüey (1969-70), Granjeros (1970–77) y terminó con el equipo de su provincia, Ciego de Avila (1977-81). En selectivas lanzó para el Camagüey (1975–76) y Camagüeyanos (1976–80). Sus buenos resultados se evidencian con los diferentes lideratos que logró en eventos nacionales:

– Co-líder en juegos lanzados (28) (empatado con Raúl López) en la V Serie Nacional (1965-66)
– Líder en juegos lanzados (43) en la VIII Serie Nacional (1968-69)
– Líder en juegos completos (9), entradas lanzadas (99) y co-líder en juegos ganados (8) (empatado con Omar Carrero) en la XV Serie Nacional (1975-76)
– Líder en juegos iniciados (11), completos (10), entradas lanzadas (93.1) y co-líder en ganados (8) en la XVI Serie Nacional (1976-77)
– Co-líder en lechadas (3) (empatado con Aniceto Montes de Oca) y líder en juegos ganados (10) en la III Serie Selectiva (1977)

Lázaro Santana

Lázaro Santana

En 17 series ganó 140 y perdió 116, con 101 juegos completos, 28 lechadas, WHIP de 1.16 y PCL de 2.35. Los bateadores promediaron .225 frente a los envíos de Santana.

Santana llegó al equipo Cuba para el campeonato mundial de 1969 en República Dominicana, pero luego estuvo 9 años ausentes del equipo nacional. Su regreso fue a los Juegos Centroamericanos en Medellín (1978), e integró los equipos a los Juegos Panamericanos en Puerto Rico (1979), y fue parte del equipo que topó con una selección de profesionales venezolanos en 1977.

Julio Romero Socarrás fue otro excelente lanzador derecho en series nacionales. Hombre de control, velocidad, inteligencia en el montículo, si hubiera sido manager siempre le habría querido en mi equipo. Julio hubiera sido un buen lanzador en las Mayores, pues más que sus habilidades, tenía muy buena orientación de donde poner la bola y dominar a los bateadores rivales. Julio nació el 9 de marzo de 1950 en el Central Harlem, Bahía Honda, entonces provincia de Pinar del Río.

Su debut en series nacionales fue con los Vegueros en 1971, donde permaneció hasta 1977, de ahí pasó, hasta el final de su carrera, con los Forestales, mientras que en selectiva siempre lo hizo para Pinar del Río de 1975 a 1985. Los lideratos alcanzados fueron los siguientes:

– Líder en sacri-hits (10) y ponches propinados (160) en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Líder en ponches propinados (85) en la I Serie Selectiva (1975)
– Líder en juegos completos (10) en la VI Serie Selectiva (1980)
– Co-líder en juegos completos (12) y líder en PCL (1.45) en la XXI Serie Nacional (1981-82)
– Líder en juegos ganados (11) y promedio de ganados (.846) en la VIII Serie Selectiva (1982)
– Líder en ponches propinados (109), co-lider en lechadas (4) (empatado con Mario Veliz) y PCL (1.67) en la IX Serie Selectiva (1983)
– Lanzó juego de cero hit cero carreras el 9 de marzo de 1983 frente al equipo Camagüeyanos en la IX Serie Selectiva.

Julio Romero

Julio Romero

Julio ganó 140 y perdió 100 en 15 series nacionales, completó 162 juegos, propinó 36 lechadas, su WHIP fue de 1.12 y PCL de 2.31. Lógicamente, un lanzador como él hizo el Cuba en varias oportunidades, como fueron los Juegos Centroamericanos en República Dominicana (1974), los Juegos Panamericanos en México (1975) y Caracas (1983), los Campeonatos Mundiales en Cuba (1973), Colombia (1976), Italia (1978), Japón (1980) y Cuba (1984), y las Copas Intercontinentales en Edmonton (1981), y en Bélgica (1983).

José Luis Alemán Melián, lanzador nacido el 7 de marzo de 1959 en Santiago de Cuba, ya había mostrado su calidad en sus años de juvenil. Hizo equipos Cuba a los campeonatos mundiales juveniles de Buenos Aires (1977) y Venezuela (1978). Luego se destacó nacionalmente y en equipos Cuba en eventos internacionales. De siempre se caracterizó por una recta endemoniada, la que con otros lanzamientos que incluyó en su repertorio le ayudaron a lograr muchos triunfos en su carrera.

Lanzó siempre para el equipo de su provincia, Santiago de Cuba, desde 1977 a 1984, luego confrontó problemas con su brazo después de la Copa Intercontinental de Edmonton en 1985, y logró regresar en 1986, se mantuvo hasta el final de su carrera en 1994. En Selectivas lanzó para los Orientales de 1978 a 1984, luego con los Serranos en 1986-92, y finalmente con los Orientales en 1993–94. Fueron 17 series nacionales, en las que logró los siguientes lideratos:

– Líder en PCL (2.41) en la VII Serie Selectiva(1981)
– Líder en juegos iniciados (16) en la VIII Serie Selectiva(1982)
– Líder en lechadas (2) (empatado con Luis Tissert de Orientales y Rogelio García Alonso de Pinar del Río) en la XI Serie Selectiva(1985)
– Líder en juegos completos (8), juegos salvados (4), innings lanzados (98.1), juegos ganados (9) (Empatado con Osvaldo Duvergel de Guantánamo) y PCL (2.29) en la zona oriental de la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Promedio de juegos ganados (.818) de la XIV Serie Selectiva(1988)
– Líder de la zona oriental en juegos completos (11), innings lanzados (105.1), ponches propinados (87), juegos ganados (9), y lanzador más valioso de la XXVIII Serie Nacional (1988-89)
– Líder de la zona oriental en promedio de juegos ganados (.833) (empatado con Ernesto Guevara Ramos de Granma) de la XXIX Serie Nacional (1989-90)

José Luis Alemán

José Luis Alemán

En su carrera logró ganar 175 juegos con 124 derrotas, 179 juegos completos, 34 lechadas, relevó 73 y salvó 16, 1447 ponches, con PCL de 3.13, WHIP de 1.22, y promedio ofensivo de .242 de los bateadores rivales.

Alemán hizo el equipo Cuba varias veces, así integró los equipos a las Copas Intercontinentales en la Habana (1979), Edmonton (1981), Edmonton (1985) y San Juan (1989), y los Campeonatos Mundiales- Japón (1980), Italia (1988). Fue en Edmonton (1985) cuando realizó una estupenda actuación, al relevar el penúltimo juego contra los taiwaneses y lanzar al siguiente día el juego decisivo contra los Sudcoreanos, con lo cual Cuba se coronó campeón de esta copa.

Félix Núñez González fue otro laborioso lanzador en series nacionales, derecho, incansable y con un brazo a prueba de fuego. Como él mismo admitió, el control es lo fundamental para ser buen lanzador y para ello hay que tener fuertes piernas, algo que ya en su momento el mismo Manuel Alarcón había dicho.

Este lanzador de 15 series nacionales nació el 24 de julio de 1959 en Camagüey. No tengo claro si nació en la zona de Amancio Rodríguez, la que después pasó a ser parte de la nueva provincia Las Tunas en la década de los 70. Jugó de siempre para las Tunas (1978– 92), mientras que integró los equipos Oriente de 1979 a 1985 y luego fue pitcher de los Mineros (1986–90). Así que en series nacionales jugó siempre con un equipo que no se caracterizó por ser ganador ni nada similar. Aún así logró 130 victorias con 156 derrotas, 163 juegos completos, 23 lechadas, y como un hacelotodo, relevó 105 juegos y salvó 10. Su PCL fue de 3.51 y WHIP de 1.36. Entre sus lideratos se destacan:

– Líder en juegos iniciados (16) en la XXI Serie Nacional (1981-82)
– Líder en juegos iniciados (15), completos (14) y entradas lanzadas (136) en la XXII Serie Nacional (1982-83)
– Líder en juegos completos (15), entradas lanzadas (160) y ponches propinados (138) en la XXIV Serie Nacional (1984-85)

La hazaña mayor de Núñez fue la de lanzar 20 entradas el 21 de marzo de 1984 en Cienfuegos, nada más y nada menos que contra el equipo representativo de las Villas. Aquel juego quedó empatado a 2 carreras.

Félix Núñez

Félix Núñez

Núñez no tuvo mucha suerte para integrar equipos Cuba, así y todo hizo el equipo a los Juegos Panamericanos de Caracas en 1983, luego a los Juegos Centroamericanos en Santiago de los Caballeros (1986) y al Campeonato Mundial en Holanda (1986). Habiendo sido un lanzador tan trabajador y con las exigencias que imponen los eventos internacionales, cuando un pitcher tiene más valor al poder lanzar con poco descanso, era para que Félix Núñez hubiera integrado más veces el conjunto nacional.

Cuando se hable de lanzador zurdo eficiente, Jorge Luis Valdés Berriel es obligada referencia en series nacionales. Jorge Luis nació el 12 de febrero de 1961 en Jovellanos, Matanzas, y enseñó lo que sería cuando hizo los equipos Cuba a los Campeonatos Mundiales Juveniles en Argentina (1977) y Venezuela (1978). Precisamente en 1977 debutó en series nacionales con el equipo Citricultores, donde se mantuvo hasta 1980, de ahí pasó a lanzar con los Henequeneros hasta 1992, luego lanzó para el conjunto de Matanzas hasta el final de su carrera en 1997. En Selectivas lanzó para el equipo de su provincia de 1980 al 1992, y finalmente con los Occidentales en 1993-95. Los lideratos alcanzados por este zurdo fueron:

– Líder en juegos ganados (10) en la XXII Serie Nacional (1982-83)
– Co-líder en juegos iniciados (17) (empatado con Mario Véliz), líder en entradas lanzadas (130.2) y juegos ganados (11) en la IX Serie Selectiva (1983)
– Líder en juegos completos (11), entradas lanzadas (115.1) y PCL (1.56) en la XXV Serie Nacional (1985-86)
– Co-líder en juegos iniciados (16) en la XII Serie Selectiva (1986)
– Líder en lechadas (4) en la XIII Serie Selectiva (1987)
– Líder en juegos completos (9) y co-líder en ganados (11) (empatado con Mario Véliz en la zona occidental de la XXVIII Serie Nacional (1988-89)
– Co-líder en juegos completos (9) en la XVI Serie Selectiva (1990)
– Líder en juegos ganados (9) en la XXX Serie Nacional (1990-91)
– Co-líder en juegos completos (9) (empatado con Omar Ajete) en la XVII Serie Selectiva (1991)
– Líder en juegos completos (10), ganados (12), promedio de ganados (1000) en la zona occidental, y jugador y lanzador más valioso en la XXXI Serie Nacional (1991-92)
– Lanzó un juego de cero hit cero carrera el 31 de enero de 1984

Jorge Luis o Tati, como también le llaman, es el zurdo que más juegos ha ganado, con 234 y 166 derrotas en 20 series nacionales. A esto se deben sumar 229 juegos completos, 105 relevados, 46 lechadas y 22 salvados, con WHIP de 1.28 y PCL de 3.13, los bateadores promediaron .251 frente a los envíos de Jorge Luis.

Jorge Luis Valdés

Jorge Luis Valdés

Integró el equipo Cuba a los juegos centroamericanos de 1982 en la Habana, donde en realidad no le fue nada bien en este debut. Luego hizo el equipo a los Juegos Centroamericanos en Santo Domingo (1986), México (1990) y San Juan (1993), Juegos Panamericanos de Indianápolis (1987), donde tuvo una actuación aceptable, y la Habana (1991), donde propinó juego de cero hit cero carreras al conjunto de Canadá y lechada al equipo de EEUU; participó en los Campeonatos Mundiales de Habana (1984), Holanda (1986), Italia (1988) y Edmonton (1990), y las Copas Intercontinentales en Bélgica (1983), Edmonton (1985), Habana (1987), San Juan (1989) e Italia (1993), además de los Juegos Olímpicos en Barcelona (1992).

Orlando “Duque” Hernández Pedroso es un lanzador derecho que tuvo la suerte, aunque no sin sacrificios, de triunfar en series nacionales y luego en las Grandes Ligas. El Duque tenía un windup muy típico, algo a la antigua, levantaba su pie, se impulsaba y lanzaba su bola a home, la que muchos bateadores no eran hábiles de descifrar. El Duque fue lanzador de repertorio y control, y muy corajudo en el montículo.

El hijo del también pelotero Arnaldo “Duque” Hernández (del padre le viene el apodo) y hermano del lanzador Liván Hernández, nació el 11 de octubre de 1965 en Santa Clara. Debutó en series nacionales con los Industriales en la temporada de 1986-87, equipo con el que siempre lanzó hasta 1996. Igualmente lanzó en series nacionales, lo hizo para el equipo de la capital de 1987 a 1995. Entre los lideratos alcanzados se encuentran:

– Líder en PCL (3.28) en la serie selectiva de 1988
– Líder en promedio de ganados (1000) en la zona occidental de la serie nacional de 1988-89
– Co-líder en lechadas (3) y promedio de ganados (.909) en la serie selectiva de 1990
– Líder en lechadas (3), ganados (10), promedio de ganados (.833) y PCL (2.23) en la serie selectiva de 1992
– Líder en juegos ganados (11) en la serie nacional de 1993-94
– Co-líder en lechadas (3) en la serie nacional de 1994-95

Orlando "Duque" Hernández

Orlando «Duque» Hernández

Como se ve la efectividad del Duque se mostró desde temprano, es por eso que igualmente temprano integró el equipo Cuba. Su primer evento fue al Campeonato Mundial de Italia (1988). Inicialmente no fue seleccionado, pero luego sustituyó a René Arocha (lesionado) en el equipo, donde igualmente demostró su calidad. A continuación asistió al Campeonato Mundial de Edmonton (1990), los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992), los Juegos Centroamericanos en San Juan, Puerto Rico (1993), el Campeonato Mundial de Managua (1994), y los Juegos Centroamericanos en Mar de Plata (1995). El Duque lanzó muy bien en la serie de 1995-96, en la que su equipo se coronó campeón, así y todo a los Juegos Olímpicos de Atlanta no asistió al ser luego sancionado por sospecharse que apoyó la fuga de su hermano Liván del equipo Cuba. A fin de cuentas, Liván triunfó en las Mayores, el Duque más tarde se fue y triunfó igualmente, y llegó a ganar cuatro anillos de serie mundial.

En series nacionales, que es lo que nos ocupa, El Duque lanzó en 10 series y ganó 126, con sólo 47 perdidos, y PCL de 3.05, con 1211 ponches. Su promedio de ganados y perdidos es de .728, el mejor de todos los tiempos en series nacionales. Los bateadores rivales le batearon para .238, su WHIP fue de 1.19.

Omar Ajete Iglesias fue en la pelota cubana un lanzallamas zurdo de mucha eficacia. Nacido el 31 de enero de 1965 en San Juan y Martínez, Pinar del Río, debutó en la temporada de 1983-84 con el equipo Vegueros, con el cual se mantuvo hasta 1992, de ahí con el Pinar hasta 1996. Luego vino un decreto que lo llevó a jugar a Nicaragua y a Japón, hasta que retornó para lanzar una temporada más de serie nacional (2000-01). En Selectiva jugó de 1987 a 1993 con el equipo de Pinar, y luego con Occidentales en 1994-95. Los lideratos obtenidos por Ajete fueron:

– Promedio de ganados (1000) en la XXV Serie Nacional (1985-86)
– Juegos iniciados (17) (empatado con Luis Tissert de Santiago de Cuba) en la XIII Serie Selectiva (1987)
– Juegos completos (7) en la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Juegos iniciados (17) en la zona occidental de la XXVII Serie Nacional (1987-88)
– Juegos iniciados (17), innings lanzados (134), juegos completos (9) (empatado con Remigio Leal, Jorge Luis Valdés y José Ibar), ponches propinados (106) y juegos ganados (14) en la XVI Serie Selectiva (1990)
– Juegos completos (9) (empatado con Jorge Luis Valdés), innings lanzados (131), ponches propinados (104) y juegos ganados (11) en la XVII Serie Selectiva (1991)
– Juegos completos (4) (empatado con otros 4 pitchers), lechadas (2) y PCL (2.33) en la XIX Serie Selectiva (1993)
– Juegos iniciados (11), ponches propinados (55) y juegos ganados (7) en la XX Serie Selectiva (1994)

Omar Ajete

Omar Ajete

En 16 series nacionales ganó 179 y perdió 96, con 137 juegos completos, 31 lechadas, 1777 ponches, los bateadores promediaron .255 frente a sus envíos, su WHIP fue de 1.26 y PCL de 3.29.

Fue parte del equipo Cuba que participó en los Juegos Centroamericanos de México (1990) y Puerto Rico (1993), los Juegos Panamericanos en Indianápolis (1987), Habana (1991) y Mar de Plata (1995), las Copas Intercontinentales en la Habana (1987), San Juan (1989), Barcelona (1991) y Parma (1993), el Campeonato Mundial en Managua (1994), los Juegos Olimpicos en Barcelona (1992), Atlanta (1996) y Sidney (2000). Ajete en estos eventos, como en series nacionales era abridor, relevista y cerrador. Por suerte su brazo no se lastimó como ha sucedido en otros casos.

Lázaro de la Torre Armenteros fue un incansable lanzador, que nació el 10 de octubre de 1957 en el Cotorro, La Habana. De la Torre era el clásico león en el montículo, siempre corajudo ante cualquier bateador, quien por su forma de comportarse asemejaba un poco a Pedro Luis Lazo.

De la Torre se inició con los Metros en la temporada de 1978-79, equipo en el que lanzó hasta 1983, fue ese año en el que llegó a los Industriales, con los que lanzó hasta 1996, cuando por una medida caprichosa, muchos de los estelares de la pelota cubana fueron enviados a Japón a jugar en el circuito amateur de ese país. Regresó a los Industriales en 1999 y se mantuvo lanzando hasta su retiro en 2001, con la edad de 44 años. En Selectivas lanzó para el Habana (1979– 84), luego el Ciudad Habana (1985-92), y finalmente el Habana (1993-95). Entre los lideratos alcanzados se destacan:

– Líder en juegos lanzados (21) y promedio de juegos ganados (1000) en la V Serie Selectiva (1979)
– Líder en juegos lanzados (24) y entradas lanzadas (126) en la VIII Serie Selectiva (1982)
– Co-líder en juegos lanzados (19) (empatado con Raúl González de Pinar del Río) en la IX Serie Selectiva (1983)
– Líder en juegos lanzados (18), entradas lanzadas (109.2) y juegos ganados (9) en la XI Serie Selectiva (1985)
– Co-líder en lechadas (4) (empatado con Regino Robaina), co-líder en juegos ganados (11) (empatado con otros dos lanzadores) y lanzador más valioso en la XXV Serie Nacional (1985-86)
– Líder en juegos completos (11) en la XII Serie Selectiva(1986)
– Co-líder en juegos completos (9) (empatado con otros 2 lanzadores) y en entradas lanzadas (105) en la XXX Serie Nacional (1990-91)

Lázaro de la Torre

Lázaro de la Torre

De por vida, en 20 series, alcanzó 208 victorias, la mayor cifra para un lanzador capitalino de la capital, perdió 139, completó 161, 26 lechadas, salvó 32, logró PCL de 3.30, propinó 1713 ponches, y WHIP de 1.28. Los bateadores le promediaron para .252.

Internacionalmente integró el equipo Cuba a los Juegos Centroamericanos en la Habana (1982), los Juegos Panamericanos en Caracas (1983) e Indianápolis (1987), pero en ninguno de los dos eventos lanzó, y las Copas Intercontinentales en Bélgica (1983) y Edmonton (1985).

Bibliografía consultada

Baseball-reference.com

Cuban-play.com. Actuacion de por vida en Series Nacionales. http://cuban-play.com/estadisticas/de-por-vida-series-nacionales/

Padura L. y Arce R. 1989. Estrellas del béisbol. Editora Abril, La Habana, 245 p.

Romero Esteban. (Inédito). De la historia del béisbol en Cuba –Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos.

Escrito por Esteban Romero (25 diciembre de 2015), continuará…

Los mejores lanzadores cubanos en series nacionales (I)

“La vida es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva
de la continuidad histórica, el modo de pensar y de vivir”
Mila Kundera
Escritor y ensayista checo

Es probable que omita involuntariamente algún nombre de lanzador destacado en las series nacionales de Cuba, pero en los artículos que publico ahora, aparecen aquellos que realmente han tenido una buena carrera, con logros sustanciales igualmente en eventos internacionales. La longevidad en función de su efectividad ha sido también evaluada. Sin más pasamos a ver a los primeros, aunque aclaro que los mismos no están ubicados por orden de eficiencia, algo que si no creo sea capaz hacer. Más bien la antigüedad de estos peloteros es la que ha dado el orden que aparece a continuación.

José Antonio Huelga Ordaz , más conocido como el “Héroe de Cartagena”, fue un lanzador derecho nacido el 14 de marzo de 1948 en el central azucarero Melanio Hernández, de Tuinicú, provincia de Sancti Spíritus. Huelga debutó en el béisbol de las series nacionales en la temporada de 1967-68 vistiendo la franela del equipo Las Villas y posteriormente jugó para Azucareros de 1968 a 1972), equipo dos veces campeón, además de ser parte del campeón Las Villas en la serie especial de 1970. Huelga luego lanzó para el Las Villas (1972 -74).

Jose Antonio Huelga

Jose Antonio Huelga

En torneos internacionales el espirituano fue casi siempre dominante. Debutó con el equipo Cuba en un torneo no oficial en México (1968), luego hizo los equipos Cuba a los Juegos Centroamericanos en Panamá (1970), a los Campeonatos Mundiales en Santo Domingo (1969), en Barranquilla/Cartagena (1970), La Habana (1971) y Managua (1972), además de los Juegos Panamericanos en Cali (1971). En Barranquilla/Cartagena fue donde lanzó como relevo de manera dominante y ganó los dos juegos decisivos contra el equipo de EEUU., de ahí el título de “Héroe de Cartagenas”. En Cali (1971) volvió a vencer a los norteamericanos con anotación de 4-3, y donde le conectaron 3 cuadrangulares, pero todos con las bases limpias, y en el Campeonato mundial de Managua (1972) derrotó al debutante equipo japonés en un juego sumamente reñido en duelo con el eficiente lanzador nipón Hideo Furuya.

En 7 series nacionales ganó 73, con 56 juegos completos, 17 lechadas, 32 perdidos, PCL de 1.50. Los bateadores adversarios le batearon para .180. Ostenta el mejor WHIP de los lanzadores cubanos en Series Nacionales, con excelente 0.96. En la Serie Especial de 1970 fue líder en promedio de juegos ganados (.911).

Lamentablemente Huelga duró poco debido a un accidente de tránsito en la carretera de la Habana al Mariel, que le quitó la vida el 4 de julio de 1974.

El lanzador derecho Manuel Alarcón Reina, más conocido como El Cobrero, nació el 19 de febrero de 1942 en en finca el Aguacate, cerca del pueblo de Canabacoa, municipio Bartolomé Masó, provincia de Granma y murió el 25 de mayo de 1998 en La Habana. El Cobrero fue puntal de muchas de las victorias alcanzadas por los equipos en que militó, Orientales (1962- 65, 1967-68) y Mineros (1968-69, 1971-72). Alarcón se caracterizaba por su inteligencia y control en el pitcheo, era hombre que poseía armas para dominar a los bateadores adversarios. Su windup era muy típico y no copiado de nadie, se impulsaba dando la espalda al bateador de turno, algo que igualmente realizaba Luis Tiant Jr. en la MLB, pero estoy seguro que eso era muy propio de Alarcón, ya que él no tuvo forma de ver lanzar al astro cubano de la MLB. La excelencia en el pitcheo de Alarcón lo demuestran los distintos lideratos alcanzados en su carrera deportiva, como fueron:

– Líder en hits de sacrificio (7), juegos iniciados (10), juegos completos (6) y juegos ganados (7) (empatado con Modesto Verdura) en la II Serie Nacional (1962-63)
– Juegos completos (5) (empatado con Rolando Pastor) en la III Serie Nacional (1963-64)
– Juegos iniciados (14) e innings lanzados (94.2) en la IV Serie Nacional (1964-65)
– Juegos completos (11) en la VI Serie Nacional (1966-67)
– Líder en ponches propinados (200) y lanzador más valioso en la VII Serie Nacional (1967-68)

Manuel Alarcon

Manuel Alarcon

Alarcón fue además el puntal principal de la victoria de Orientales en la VI Serie Nacional (1965-66). Famoso fue su indicación a los santiagueros de “Cierren la trocha y abran el cocuyé” previo al juego decisivo que lanzó por los Orientales contra Industriales, que ganara 3-0.

De la eficacia de este lanzador da fe su WHIP, 1.04, los bateadores adversarios solo le batearon para .197, PCL de 1.82, con 41 juegos ganados, pero 43 completos, 12 lechadas y 24 juegos perdidos.

Fue miembro del equipo Cuba en tres oportunidades, la primera en los juegos Centroamericanos de Kingston (1962), donde obtuvo victoria sobre el equipo de Venezuela y luego fuera derrotado por el de República Dominicana. Luego en los Juegos Panamericanos de Sao Paolo (1963), donde ganó los dos partidos que lanzó, y Winnipeg (1967). En los últimos enfrentó al potente equipo norteamericano, ganador del evento, a los que venció en el juego de apertura con apretado marcador de 4-3 y luego fuera derrotado en el decisivo por anotación de 2-1.

Alarcón duró poco igualmente, ya desde la octava serie no pudo lanzar debido a problemas de lesiones. Murió el 25 de mayo de 1998 en La Habana.

Tomás Aquino Abreu Águila fue uno de los lanzadores debutantes en la I serie nacional. El derecho nació el 7 de marzo de 1936 en Crespo, actual provincia de Cienfuegos. Comenzó a lanzar de manera oficial en la Liga Azucarera dentro del conjunto Manuelita, luego jugó con un equipo de Cumanayagua, hasta que llegaron las series nacionales e hizo su debut con los Azucareros. Aquino no era un supersónico, pero las lanzaba con velocidad suficiente para poder pasar a los bateadores rivales, su control era una buena arma para su dominio. Era un lanzador incansable, muy laborioso, de eso da evidencia el haber lanzado 19 y 1/3 sin permitir carreras el 28 de diciembre de 1965 contra el conjunto de Orientales. En esa misma temporada, lanzó juego de cero hit cero carreras el 16 de enero contra Industriales, y en su siguiente juego, el 25 de dicho mes, volvió a propinar otro juego de cero todo, esta vez sobre los Occidentales. Esto de lanzar dos juegos consecutivos de 0 todo, es una hazaña solamente lograda por el zurdo John VanderMeer en la pelota profesional de la MLB en 1938.

Aquino Abreu

Aquino Abreu

En su carrera Abreu jugó para Azucareros (1962 – 64), Orientales (1964–65), Centrales (1965-66), Las Villas (1966-67) y Azucareros (1968-75). Los lideratos alcanzados fueron los siguientes:

– Líder en innings lanzados en la III Serie Nacional (1963-64), con 102.7.
– Líder en juegos iniciados, con 15, en la VI Serie Nacional (1966-67), (empatado con Rolando Macías y Roberto Valdés).
– En la VIII Serie Nacional (1968-69) fue líder en victorias y perdidos, con promedio de 0.909.

En 14 series nacionales, ganó 63 y perdió 65, con 46 juegos completos y 15 lechadas, WHIP de 1.13, PCL de 2.26 y los bateadores promediaron .209 frente a los lanzamientos de este pitcher. Es muy probable que su labor en series nacionales hubiera sido mejor de haber llegado más joven a estos torneos.

En eventos internacionales lanzó en los Juegos Centroamericanos en Kingston (1962) y en San Juan (1966), así como en los Juegos Panamericanos en Sao Paolo (1963), donde siempre tuvo una buena actuación.

Manuel Hurtado González fue un lanzador derecho nacido en 1944 en el poblado de Regla, La Habana, que jugó para Industriales (1962–69), Habana (1969–70), Industriales (1970–74). Hurtado fue un lanzador dominante, al igual que Alarcón, tenía muy buen control, tenía un doble windup, algo que solo él hacía en la pelota de series nacionales. A esto que hay sumar su efectiva curva y su inteligencia, moviendo la bola alrededor del plato, lanzando lo que no se esperaba el bateador de turno. Debido a esa habilidad, Hurtado logró excelentes resultados, que lo evidencia:

– Co-líder en juegos ganados (6) (empatado con Román Águila de los Azucareros) en la III Serie Nacional (1963-64)
– Líder en PCL (0.67) en la X Serie Nacional (1970-71)
– Ostenta el segundo mejor WHIP de los lanzadores cubanos en Series Nacionales (1.04) (empatado con Manuel Alarcón)
– Ostenta el record en series nacionales de 10 ponches propinados de forma consecutiva, lo cual logró el 11 de enero de 1970 lanzando contra Matanzas

Manuel Hurtado

Manuel Hurtado

Internacionalmente Hurtado fue miembro del equipo Cuba a los juegos Centroamericanos de Panamá (1970) y del Campeonato Mundial efectuado en Barranquilla/Cartagena, Colombia (1970). Injustamente no hizo el equipo a los centroamericanos de San Juan, Puerto Rico (1966). El comisionado en aquel entonces le comunicó que había sido suspendido por indisciplina al faltar dos veces al entrenamiento.  Hurtado argumentó que Gilberto Torres, el manager, sabía que había faltado por ataque de asma, algo de lo que siempre padeció, pero la justificación de nada valió y Hurtado no hizo el Cuba.

En 12 Series Nacionales ganó 90 juegos, de ellos 60 completos, con 21 lechadas y perdió 47, su PCL fue de 1.80, y WHIP de 1.03. Mucha gente desconocía que Hurtado es asmático, así y todo fue uno de los grandes lanzadores de la primera década de las series nacionales cubanas.

Santiago Mederos Iglesias, lanzador zurdo, conocido nacionalmente como Changa, fue probablemente el pitcher cubano de series nacionales con curva más pronunciada, la que realmente mareaba a los bateadores adversarios. Changa era nacido el 8 de setiembre de 1944 en Arroyo Apolo, la Habana, y se dice que dio sus primeros pasos en la pelota bajo la guía del ex receptor Gilberto “Chino” Valdivia, el mismo que los leones del Habana utilizaban para recibir la bola de nudillo de Hoyt Wilhelm. En su carrera en 15 series nacionales, Changa lanzó para Occidentales (1963- 64), Industriales (1964 – 68), Habana (1968-69), Industriales (1969-74), Agricultores (1974-76), Industriales (1976-78). Igualmente lanzó en las cuatro primeras series selectivas (1975-78) siempre para el equipo Habana. Su dominio como lanzador era extraordinario y así lideró:

– Lechadas (8) en la VII Serie Nacional (1967-68), que constituye record para una serie nacional, compartido con los lanzadores Carlos Gálvez y Norge Luis Vera
– Co-líder en juegos iniciados (25), líder en ponches propinados (208), co-líder en lechadas (6) (empatado con Roberto Valdés), co-líder en juegos ganados (17) (empatado con Rolando Macías) y lanzador más valioso en la VIII Serie Nacional (1968-69)
– Líder en juegos completos (13), entradas lanzadas (136.2), ponches propinados (143) y juegos ganados (7) en la IX Serie Nacional (1969-70)
– Co-líder en juegos completos (9) y líder en lechadas (7) en la Serie Especial (1970)
– Líder en entradas lanzadas (91.2) y ponches propinados (92) en la XIV Serie Nacional (1974-75)
– Líder en juegos completos (10) y entradas lanzadas (119.2) en la I Serie Selectiva (1975)
– Líder en promedio de ganados (.778) en la IV Serie Selectiva (1978)
– Propinó 20 ponches en juego del 30 de enero de 1969 frente al equipo de Camagüey

Santiago Changa Mederos

Santiago «Changa» Mederos

Changa fue el primer lanzador zurdo en llegar a las 100 victorias en series nacionales e igualmente fue el primero de todos en llegar a los mil ponches propinados. De por vida, ganó 123 juegos, 106 completos, 41 lechadas, perdió 67, excelente WHIP de 1.09, PCL de 1.97 y los bateadores le bateaban para .197. Lo mejor de todo fue que ponchó a 1420 bateadores y concedió 633 bases por bolas, lo cual da una indicación de su control en el montículo.

Internacionalmente Changa hizo equipo Cuba varias veces, como fue a los Juegos Centroamericanos de Panamá (1970) y Medellín (1978); los Juegos Panamericanos en México (1975); Campeonatos Mundiales en Santo Domingo (1969), Cartagena/Barranquilla (1970), La Habana (1971), Managua (1972) y, Colombia (1976).

Changa fue también víctima de otro accidente de tránsito, esta vez en la intersección de Carretera del Lucero y la Calzada de Managua, Habana, que le quitó la vida finalmente el 15 de diciembre de 1979.

El derecho Roberto Valdés González, conocido por la afición como Jabao Valdés, fue otro de los grandes lanzadores en las series nacionales. Jabao nació el 6 de julio de 1944 en Santiago de Cuba y debutó con el equipo Orientales en la V Serie Nacional (1965-66), luego continuó su labor con este equipo que se coronó campeón en la VI Serie, posteriormente lanzó para Orientales (1965 – 67), Mineros (1967–70), Oriente (Serie Especial (1970) y Mineros (1970- 74, 1977). El estilo de lanzar de Alarcón, enseñando el número de su espalda al bateador, fue algo copiado por Jabao, algo que hizo con eficiencia. Sus mejores registros en su carrera fueron:

– Co-líder en juegos iniciados (15) y co-líder en lechadas (5) (empatado con Rigoberto Betancourt) en la VI Serie Nacional (1966-67)
– Líder en juegos completos (20, record para una temporada), co-líder en lechadas (6) (empatado con Santiago Mederos), líder en PCL (1.03) en la VIII Serie Nacional
– Líder en juegos completos (9) en la Serie Especial (1970)
– Co-líder en juegos iniciados (15) en la X Serie Nacional (1970-71)
– Líder en promedio de ganados (1000) en la XI Serie Nacional (1971-72)
– El 14 de febrero de 1967 lanzó el segundo juego de cero hit, cero carreras en Series Nacionales, lo logró contra Granjeros en el estadio de la ciudad deportiva de Santiago de Cuba.

Roberto Valdés 2

Roberto «Jabao» Valdés

Valdés no fue un ponchador como otros lanzadores, pero si era dominante. Su control era admirable y ponía la bola donde le dolía a los bateadores. Estando un día en el Estadio Latinoamericano, Valdés dominaba a sus anchas al equipo Habana en un partido de la X serie nacional. Un viejo aficionado en las gradas decía que el Jabao dominaba porque tiraba esponja.

En las 10 series nacionales que lanzó, logró 77 victorias, 66 de ellas fueron juegos completos, 28 lechadas, le batearon para escaso .197, WHIP de 0.97, entiéndase menos de un bateador embasado por inning lanzado. Su PCL fue de 1.75, segundo mejor logrado en series nacionales.

Internacionalmente Valdés integró el equipo Cuba en los Juegos Panamericanos de Winnipeg (1967), así como a los Campeonatos Mundiales de Santo Domingo (1969) y La Habana (1971). En este último evento alcanzó la victoria decisiva sobre el fuerte conjunto colombiano.

El derecho Braudilio Vinent Serrano, más conocido como el Meteoro de la Maya, nació el 10 de julio de 1947 en Sabanilla, Santiago de Cuba. Desde su debut en series nacionales se caracterizó por lanzar rectas muy veloces. En aquella época no existían instrumentos para medir la velocidad, pero podemos suponer que Vinent en varias oportunidades puso la pelota a 98 MPH, y como promedio sus lanzamientos oscilarían en los 95 MPH. Desde su debut fue un lanzador destacado, pero que necesitaba superarse, para ello tuvo la suerte de tener al maestro Conrado Marrero, quien le enseñó a lanzar una slider que se convirtió en un cuchillo para los bateadores adversarios. Vinent en su primera serie nacional, lanzando para los Mineros de Roberto Ledo, discutió el título de novato del año con el gran torpedero Rodolfo Puentes. Luego jugó para Oriente (1969-70), Mineros (1970-72), Serranos (1972-77), Santiago de Cuba (1977– 87), y en las Selectivas para Oriente (1975-76), Orientales (1977–84) y Serranos (1986). Su labor en 20 series nacionales fue realmente excelente, lo que se evidencia por la cantidad de lideratos que alcanzó:

– Líder en PCL (1.03) en la VII Serie Nacional (1967-68)
– Co-líder en juegos iniciados (15) y ponches propinados (112) en la X Serie Nacional (1970-71)
– Líder en ponches propinados (127) y lechadas (6) en la XI Serie Nacional (1971-72)
– Co-líder en juegos completos (17) (empatado con Orlando Figueredo), lechadas (7), ganados (19), PCL (0.85) y lanzador más valioso en la XII Serie Nacional (1972-73)
– Co-líder en juegos completos (16) (empatado con Alfredo García), líder en entradas lanzadas (191.2) y co-líder en ganados (14) (empatado con Rafael Castillo) en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Líder en juegos iniciados (15) en la I Serie Selectiva
– Líder en juegos iniciados (15), completos (12), entradas lanzadas (127), ganados (12) y promedio de ganados (.857) en la II Serie Selectiva (1976)
– Líder en juegos completos (10) y entradas lanzadas (124.1) en la III Serie Selectiva (1977)
– Líder en juegos iniciados (15), completos (11), entradas lanzadas (137) y ponches propinados (105) en la V Serie Selectiva (1979)
– Co-líder en juegos completos (13) (empatado con José Modesto Darcourt), líder en entradas lanzadas (124), ganados (12) y lanzador más valioso en la XIX Serie Nacional (1979-80)
– Líder en juegos iniciados (17) en la VI Serie Selectiva (1980)
– Co-líder en juegos iniciados (15) (empatado con Alfonso Ilivanes) y líder en ponches propinados (90) en la XX Serie Nacional (1980-81)
– Líder en juegos iniciados (17), completos (13) y entradas lanzadas (138) en la VII Serie Selectiva (1981)
– Líder en juegos completos (10) en la IX Serie Selectiva (1983)

Braudilio Vinent

Braudilio Vinent

Vinent ganó 221 juegos, completó 265, o sea mucho más de lo que ganó, propinó 63 lechadas, perdió 167 juegos, PCL de 2.42 y WHIP de 1.11. Lo mejor de todo fue que ponchó 2134 bateadores y concedió solo 989 bases por bolas.

El meteoro de la Maya fue además uno de los peloteros cubanos que más veces integró el equipo Cuba, como fue en Juegos Centroamericanos de Panamá (1970), Santo Domingo (1974), Medellín (1978) y Habana (1982); Juegos Panamericanos en Cali (1971), México (1975), San Juan (1979) y Caracas (1983); Campeonatos Mundiales en Managua (1972), Colombia (1976), Italia (1978), Japón (1980) y Habana (1984), así como Copas Intercontinentales en Habana (1979), Edmonton (1981) y Bélgica (1983). En esos eventos usualmente Vinent lanzaba los desafíos más difíciles, era realmente una carta de triunfo para su equipo. Igualmente se enfrentó a selecciones profesionales mexicanas y venezolanas, a los que dominó con sus lanzamientos.

Oscar Romero Albert fue otro lanzador derecho consistente, que por su pitcheo y labor varias veces fue integrante del equipo Cuba. Oscarito nació el 8 de noviembre de 1947 en Santa Clara, pero su desarrollo en el béisbol los tuvo en Camagüey, adonde su familia se asentó cuando él era un niño, y ya joven, cumpliendo servicio militar en la Habana, donde le vi lanzar por primera vez en esta provincial. Recuerdo que en el equipo que militaba Oscarito jugaba el receptor Lázaro Martínez y el jardinero Carlos Chapotín. En series nacionales debutó con los Granjeros en la temporada de 1965-66, con los que se mantuvo hasta 1977, luego vistió la franela del Camagüey (1977-82). En selectivas jugó para el Camagüey (1975-76) y Camagüeyanos (1977-81). Entre sus lideratos se destacan:

– Co-líder en juegos iniciados (25) en la VIII Serie Nacional (1968-69)
– Líder en juegos lanzados (28) y promedio de ganados (.917) en la IX Serie Nacional (1969-70)
– Líder en juegos ganados (13) en la Serie Especial (1970)
– Co-líder en juegos iniciados (25) (empatado con Orlando Figueredo) y co-líder en lechadas (6) en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Lanzó juego de cero hit cero carreras frente a Industriales en la I Serie Selectiva el 4 de mayo de 1975 en el estadio Latinoamericano.
– Líder en juegos ganados de la Serie Especial (1970) con 13.

Oscar Romero

Oscar Romero

Oscarito era otro lanzador de control y muy decidido en el montículo, tenía la velocidad requerida para dominar, pero no era ningún supersónico. Es una persona muy afable, con la cual pude conversar hace unos años en Nicaragua. En su carrera en 17 series nacionales ganó 123 juegos y perdió 114, con 91 juegos completos, 10 lechadas, WHIP de 1.20 y PCL de 2.38.

Por su eficiencia como lanzador, Oscarito hizo varias veces equipos Cuba, como fueron al Campeonato Mundial Juvenil en Canadá (1964), los Juegos Universitarios en Turín, Italia (1970), los Juegos Panamericanos en Cali (1971) y en México (1975), los Campeonatos Mundiales de Cartagena/ Barranquilla (1970), Habana (1971), Managua (1972) y, Colombia (1976).

Juan Pérez Pérez, mencionar este nombre es como hablar de rectas de 98 MPH, pero cuando este camagüeyano derecho lanzaba, no había forma de medir la velocidad como hoy día. Manuel Alarcón lo situaba como segundo después de Vinent en rectas de humo, otros lo colocaban como primero. Pérez Pérez nació en Lugareño, Camagüey, el 18 de setiembre de 1951 en Lugareño, Camagüey, y se inició en la pelota desde edad escolar. De hecho integró el conjunto de su provincia a los escolares de 13-14 años. Con la edad de 17 años debutó con Granjeros en la serie nacional de 1967– 68, luego jugó para Camagüey (1968– 69, Serie Especial 1970), volvió a los Granjeros (1969– 74), posteriormente con los Ganaderos (1974–77), y finalizó con el Camagüey (1977–78), mientras que en Selectivas lanzó para el Camagüey (1975-76) y Camagüeyanos (1977–78). Si Pérez Pérez venía con control, recoge y vámonos, no había para nadie. No en balde logró 3 juegos de cero hit cero carreras, esos días vino con estupendo control y los bateadores o la abanicaban o se quedaban mirando cómo les pasaba por delante. Para oir pelotas sonar en la mascota, había que ir a verlo lanzar. Su eficiencia quedó demostrada en varios lideratos como fueron:

– Líder en juegos iniciados (20) en la Serie Especial (1970)
– Líder en PCL (1.13) y lanzador más valioso en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Líder en lechadas (5) en la XIV Serie Nacional (1974-75)
– Además de los tres juegos de cero hit cero carreras en tres series nacionales consecutivas (1973-74-75)

En su carrera en once series nacionales ganó 89 juegos y perdió 58, completó 81 partidos y propinó 25 lechadas, con 974 ponches. Su WHIP fue de 1.08 con PCL de 1.86. Realmente no tengo claro por qué Pérez Pérez se retiró a tan temprana edad. Me imagino que haya sido por dolencias en su brazo debido a una mala dosificación de los días de descanso. Pérez Pérez relevó en 61 juegos y salvó 8, o sea que abría y cerraba llegado el caso.

Juan Pérez Pérez

Juan Pérez Pérez

Pérez Pérez integró varias veces el equipo Cuba, como fue a los Juegos Centroamericanos en República Dominicana (1974), los Juegos Panamericanos en México (1975), y el Campeonato Mundial en la Habana (1973). En este último evento, como para no perder la costumbre, lanzó juego de cero hit cero carreras frente al equipo de Venezuela el 29 de noviembre de 1973.

Producto de un infarto cardiaco este gran lanzador murió el 17 de octubre de 2013 en Camagüey.

El lanzador derecho Omar Carrero Moreno fue uno de los astros del montículo de las series nacionales, nacido el 13 de mayo de 1949 en Florencia, Ciego de Ávila, quien se caracterizó por su control y una slider que hacía daños en los bateadores. Su dominio era absoluto cuando venía con su control acostumbrado. Debutó con el conjunto Granjeros en la serie nacional de 1971-72, luego lanzó para Ganaderos (1974–77), y Ciego de Ávila (1977–81, 1984- 85), mientras que en las selectivas integró los equipos Camagüey (1975–76), Camagüeyanos (1977–81, 1985). Carrero logró liderar varios departamentos en las distintas series nacionales que participó:

– Co-líder en lechadas (6) (empatado con Oscar Romero de Granjeros y Jesús Guerra de Vegueros) en la XIII Serie Nacional (1973-74)
– Co-líder en juegos completos (8) (empatado con Gregorio Pérez de Cafetaleros) en la XIV Serie Nacional (1974-75)
– Líder en lechadas (4) y juegos ganados (10) en la I Serie Selectiva (1975)
– Líder en ponches propinados (94), lechadas (5), co-líder en juegos ganados (8) (empatado con Lázaro Santana de Granjeros), promedio de juegos ganados (1,000%), PCL (0.46, segundo mejor registro para una serie nacional), de hecho triple corona del pitcheo, mejor lanzador y jugador más valioso en la XV Serie Nacional (1975-76)
– Líder en lechadas (6) y PCL (0.62) en la II Serie Selectiva (1976)
– Líder en PCL (1.86) en la VI Serie Selectiva (1980)
– Líder en juegos salvados (3) en la X Serie Selectiva (1984)
– Lanzó juego de cero hit cero carreras el 27 de enero de 1981 contra el equipo Las Tunas

Omar Carrero

Omar Carrero

En 17 series nacionales logró 149 victorias, 146 juegos completos, 49 lechadas, con 105 derrotas. Su PCL fue de 2.27 y WHIP de 1.065. Le batearon para escaso .226 de promedio.

Asistió, como integrante del equipo Cuba, a los siguientes eventos oficiales internacionales, Juegos Centroamericanos en Santiago de los Caballeros (1986), Juegos Panamericanos en México (1975), y Campeonatos Mundiales en Colombia (1976) y Holanda (1986).

Carrero murió el el 12 de setiembre de 2012 en Ciego de Ávila producto de cirrosis hepática.

Bibliografía consultada

Cuban-play.com. Actuacion de por vida en Series Nacionales. http://cuban-play.com/estadisticas/de-por-vida-series-nacionales/

Padura L. y Arce R. 1989. Estrellas del béisbol. Editora Abril, La Habana, 245 p.

Romero Esteban. (Inédito). De la historia del béisbol en Cuba –Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos.

Escrito por Esteban Romero (24 diciembre de 2015), continuará…….

Los managers cubanos más ganadores de la pelota profesional y de la Unión Atlética Amateur

“El secreto para tener éxito como mánager es mantener
a los cinco peloteros que te odian,
lejos de los cuatro que están indecisos”
Casey Stengel

Por Esteban Romero

No recuerdo en mi niñez que la gente se pusiera a discutir la designación para el puesto de dirección de algún equipo. Para la afición, todos eran buenos e igualmente capaces de “comerse el millo” en algún momento. La decisión, claro está, venía de gente involucrada en la pelota, conocedores de su negocio y no de improvisados que se creen saber de pelota. Para seleccionar a un manager, sobre todo cuando debuta, hay que tener una orientación del por qué se le escoge. No basta con haber sido un buen jugador, tiene que tener chispa e inteligencia para decidir jugadas en momentos difíciles, pero las decisiones tienen que ser cuerdas igualmente. A veces los buenos jugadores en el pasado no dan la talla para manager. Siempre recuerdo a Conrado Marrero, excelente lanzador cubano, quien cuando dirigió el Almendares en 1955-56 y a los Cubans de la Liga Internacional en 1956, fue un desastre. Nadie niega la calidad de Marrero como lanzador, ni tampoco como entrenador, pero como manager no dio la talla. Ha habido otros que no han sido buenos peloteros y han resultado managers con éxito, un ejemplo es Wilfredo Calviño, del cual ya hablé anteriormente en un artículo sobre él.

Puede ser que alguien diga que quien gana no siempre es el mejor, es posible, pero lo que no se puede admitir es decir que quien gana repetidamente no sea el mejor. Las aritméticas y las estadísticas para eso existen, y honor a quien honor merece. El malo no gana nunca, así tenga el mejor equipo en sus manos, y eso todos lo sabemos.

Cuba siempre ha tenido buenos peloteros y buenos managers, de eso que no quede la menor duda, y este artículo trata de reseñar algo de esos buenos managers en el mundo profesional, dentro y fuera de Cuba. así como en su estable Unión Atlética Amateur. En el artículo hemos incluido managers cubanos con más de un campeonato ganado en lides nacionales y en ligas foráneas.

Esteban Bellán fue el primer latino en jugar en las Mayores, hombre capaz de jugar varias bases y que a la vez fungió de director. Lo hizo con el Habana, equipo con el que triunfó en las temporadas de 1874, 1878-79 y 1879-80.

De Luis Almoina conozco poco de sus faenas como pelotero, pero sí logró ganar dos campeonatos, uno con el Fe en 1890-91 y otro con el Matanzas en 1892-93. Ganar campeonatos con dos equipos diferentes es realmente hazaña en cualquier pelota.

El pelotero y patriota Emilio Sabourín, que se desempeñó como jardinero en la pelota cubana, ganó dos títulos con el Habana en 1889-90 y 1892.

Alberto Azoy fue otro exitoso manager, ganó con el Habanista en 1899, luego con el Habana en 1901, 1902, 1903, 1904, y por último con el Fe en 1906. Tres equipos y un total de seis campeonatos.

Bellán-Sabourín-Alberto Azoy

Esteban Bellán- Emilio Sabourín-Alberto Azoy

Eugenio Santa Cruz dirigió en seis temporadas y logró títulos dos veces con el Almendares (1907, 1913-14).

Julián L. Sánchez fue todo un ganador, de tres-tres, dirigió y ganó con el Almendares en 1908, 1910 y 1910-11.

Agustín “Tinti” Molina fue uno de los managers más experimentados de nuestra pelota. Tinti, además de dirigir equipos en la pelota cubana, fue manager de conjuntos cubanos itinerantes en EEUU. Triunfó con el Fe en 1913 y con el Santa Clara en 1923-24 y 1924.

El destacado Alfredo “Pájaro” Cabrera fue un buen infielder y luego dirigió a equipos cubanos durante cinco temporadas, triunfando con el Almendares, cuatro veces, en 1914 -16, 1918– 19 y 1925-27. Para los que no conocen a este pelotero, que yo tuve la oportunidad de conocer de cerca, les digo que Alfredo fue también árbitro y que al final de su vida era el responsable de dar mantenimiento al reluciente terreno del Gran Estadio del Cerro.

Tinti Molina-Luque-Alfredo Cabrera

Agustín «Tinti» Molina-Adolfo Luque-Alfredo Cabrera

José “Hombre Goma” Rodríguez, famoso inicialista cubano que llegara jugar en las Mayores, logró dos títulos con el Almendares en 1924-25 y 1931-32.

José Rodríguez-Pelayo Chacón-Miguel A. González

José Rodríguez-Pelayo Chacón-Miguel A. González

Oscar Rodríguez, hermano del anterior mencionado, fue de los mejores managers que hayamos tenido en la pelota profesional. Oscar dirigió a los Havana Cubans, equipo de la Liga Internacional de la Florida, que ganó los títulos en 1946, 1947, 1948, 1949 y 1950, cinco veces consecutivamente. En la profesional cubana ganó con el Cienfuegos en 1955-56 y luego repitió título con el Almendares en 1958-59. Con ambos equipos logró el título de la Serie del Caribe en 1956 y 1959, aunque en este último con la ayuda de Sungo Carreras.

El ex receptor-inicialista reglano Miguel Ángel González fue el primer latino que lograra dirigir en las Grandes Ligas, lo hizo en 1938 y luego en 1940, siempre con los Cardenales de St Louis. En la pelota cubana fue un manager de mucho éxito, ganó con el Habana un total de 14 campeonatos: 1914-15, 1918-19, 1920-21, 1921, 1926-27, 1927-28, 1928-29, 1932-33, 1940-41, 1943-44, 1947-48, 1950-51, 1951-52 y 1952-53.

Adolfo Luque fue grande como lanzador, y como manager no se quedó atrás. El gran Papá Montero logró un total de nueve torneos dirigiendo al Almendares (1919-20, 1930, 1932-33 (empatado con el Habana de Miguel Ángel González), 1934-35, 1939-40, 1941-42, 1942-43, 1946-47), uno con Alacranes en la triangular de 1926-27, otro con Almendarista en el torneo de 1930, y otro campeonato con el Cienfuegos en 1945-46. Fuera de Cuba venció con los Tecolotes Laredo de la Liga Mexicana en 1953 y 1954, y previamente con las Águilas de Mexicali en la Liga Sunset en 1950. Luque y Miguel Ángel fueron de los managers más victoriosos en la Liga Cubana.

Regino Otero, probablemente el mejor inicialista defensivo cubano, fue otro que dirigió distintos conjuntos en ligas menores y en las liga invernales cubana y venezolana. En esta última ganó un total de ocho campeonatos, dirigiendo a los Industriales de Valencia (1955–56, 1957–58 y 1958–59), y luego a los Leones de Caracas (1961–62, 1963–64, 1964-65, 1966–67, 1967–68 y 1968-69).

Pelayo Chacón, para muchos un desconocido en la tierra que lo vio nacer, fue un excelente pelotero y un hombre con olfato de sobra para ser manager. Chacón fue el director que llevó al Cienfuegos a su primera victoria en la profesional cubana en 1929-30. Luego dirigió equipos de Colombia a juegos centroamericanos en Barranquilla (1946) y al campeonato mundial de 1947, ganando el primer lugar en ambos eventos.

Lázaro Salazar es toda historia, se trata de uno de los peloteros más completos que haya dado Cuba e igualmente uno de los managers más victoriosos de todos los tiempos. El Príncipe de Belén, como le llamaban, logró campeonatos en Cuba con los Leopardos del Santa Clara en 1937-38 y 1938-39, y luego con el Almendares en 1941-42. Fuera de Cuba, llevó a los Cafeteros de Córdoba a la victoria en 1939, a los Azules del Veracruz en 1941, a los Sultanes de Monterrey en cuatro ocasiones, 1943, 1947, 1948 y 1949, y a los Diablos Rojos en 1956. En Venezuela dirigió a los Navegantes de Magallanes, equipo al que llevó a la victoria en las temporadas de 1949-50, 1950-51 y 1954-55.

El receptor Fermín Guerra fue el primer manager vencedor en una serie nacional, pero ya de antes este pelotero sabía lo que era dirigir. En la profesional cubana ganó con el Almendares en las temporadas de 1948-49 y 1949-50, además de ganar la Primera Serie del Caribe en 1949. Fermín dirigió en Venezuela, donde no logró triunfo.

Regino Otero-Lázaro Salazar-Fermín Guerra

Regino Otero-Lázaro Salazar-Fermín Guerra

Otro desconocido, Tony Pacheco, no lo confundan con el Capitán de Capitanes de Santiago, ya que este Tony es nacido en Punta Brava, pero igualmente fue defensor de la segunda base. Pacheco se estableció como manager, faena que realizó en varios países, entre ellos Venezuela, donde logró el título de la invernal, con los Tiburones de la Guaira en la temporada de 1965-66. Previamente dirigió al equipo Colombia en el campeonato mundial de Cartagena (1965), al que llevó al triunfo. En ese evento Cuba no participó al no obtener visado para sus jugadores.

Napoleón Reyes fue manager desde que dejó de jugar el infield en la pelota profesional. El santiaguero obtuvo sus primeros triunfos dirigiendo al equipo Marianao en las temporadas de 1956-57 y 1957-58. A su vez es el único manager que ha ganado dos series del Caribe consecutivamente, las de 1957 y 1958. En Venezuela igualmente dirigió y logró un título, con los Tiburones de la Guaira en la temporada de 1973-74.

Los cuatro managers de 1955-56

De izq. a der., Napoleón Reyes-Conrado Marrero-Adolfo Luque-Oscar Rodríguez, managers de la temporada 1955-56

Reinaldo Cordeiro fue casi siempre auxiliar o manager de equipos, gestión que solía realizar con profesionalidad. Cordeiro dirigió al equipo Cuba al campeonato mundial de 1940 y se alzó con la victoria, luego logró triunfo con el Almendares en la temporada de 1944-45, y en Venezuela con los Tiburones de la Guaira en 1969-70.

Tony Castaño fue un jardinero muy ofensivo en la pelota cubana y luego se dedicó a la dirección de equipos. Fue el último manager del Cienfuegos, equipo al que dirigió de 1958 a 1961, en esas tres temporadas, se alzó en dos (1959-60 y 1960-61) con la victoria, además de ganar la Serie del Caribe de 1960. Castaño fue manager del equipo Azucareros en la I Serie Nacional, luego se trasladó al extranjero para seguir en tareas como timonel de equipos. En la liga central mexicana volvió a ganar dirigiendo a los Rojos de Fresnillo en 1962, a continuación con los Pericos de Puebla de la Liga Mexicana en 1963. En 1975 logró ganar la división sudoccidental de la Liga Mexicana, pero en el play off sucumbieron a manos de los Diablos Rojos.

Preston Gómez fue otro de los directores cubanos que incursionó durante varias temporadas en las Grandes Ligas. Gómez dirigió a los Padres de San Diego de 1969 a 1972, luego a los Astros de Houston en 1974 y 1975, y finalmente a los Cachorros de Chicago en 1980. Su primer gran éxito lo logró en 1959, al ganar con los Cuban Sugar Kings la pequeña serie mundial, derrotando a los Molineros de Minneápolis de la Asociación Americana en siete encuentros. Gómez también dirigió en Venezuela, donde se alzó con el triunfo con los Tiburones de la Guaira en la temporada de 1973-74.

Cordeiro-Castaño-Preston Gómez

Reinaldo Cordeiro-Tony Castaño-Preston Gómez

Clemente “Sungo” Carreras fue por mucho tiempo auxiliar del equipo Almendares, que ayudó al convaleciente Oscar Rodríguez a ganar el campeonato de 1958-59 y luego la Serie del Caribe de 1959. Sin embargo, Carreras había dirigido y triunfado con el equipo Cuba en el campeonato mundial de 1952, victoria que repitió en otro campeonato mundial, esta vez en Costa Rica (1961). Establecido en México, llevó a los Sultanes de Monterrey a la victoria del campeonato en 1962.

Hay varios managers cubanos que han obtenido, al menos un campeonato, entre esos directores tenemos a Ramón Gutiérrez (Almendares 1893-94), Patrocinio Silverio (San Francisco 1900), Abel Linares (Almendares 1905), Luis Someillán (Habana 1908-09), Eduardo Laborde (Habana (1912), Armando Marsans (Orientals 1917), Baldomero Acosta (Marianao 1922-23), José de la Caridad Méndez (Monarcas Kansas City de las Ligas Negro en 1924), Silvio García (Matanzas de la federación, 1946-47), Salvador Hernández (Leones de la federación, 1947-48), Carlos “Patato” Pascual (Navegantes de Magallanes en Venezuela, 1969-70), y estoy seguro que existen otros más en otras ligas. Por ejemplo, no tengo datos sobre el gran manager que fue Argelio “La Bruja” Córdoba en Nicaragua, otro desconocido en Cuba, y lo mismo puedo decir sobre Pepín Pérez.

No quiero dejar de mencionar aquí a algunos ilustres managers que Cuba tuvo en la amateur, concretamente en la Unión Atlética Amateur.

León Rojas dirigió a los equipos Cuba en los centroamericanos en San Salvador (1935) y los de Panamá (1938), con los cuales logró la victoria, y luego lo consiguió tres veces la corona con los equipos Cuba en Campeonatos Mundiales de 1939, 1942 y 1943.

Joaquín Viego fue manager vencedor y por eso fue igualmente timonel del Cuba a campeonatos mundiales. Llevó al Hershey a la victoria en las temporadas de 1932, 1934, 1935,1938, 1939, 1940 y 1948, en total siete campeonatos.

Rafael Almeida dirigiendo al Vedado Tennis Club en las temporadas de 1925-29. En 1930 logró la medalla de oro para el Cuba en los centroamericanos efectuados en La Habana. Como se ve, el ex pelotero de Grandes Ligas fue igualmente un buen manager y de eso dan evidencia estos resultados en la UAA.

Rafael Almeida

Rafael Almeida

Francisco Quicutis fue manager con los Occidentales en las series nacionales, pero previamente había llevado al Artemisa, el equipo de la tierra que lo vio nacer, a dos campeonatos en 1957 y 1959.

Viego-Quicutis

Joaquín Viego- Francisco Quicutis

Si alguien tiene algún nombre aquí olvidado, por favor, nos lo hace saber. Solo que en estas líneas no hemos tocado el tema de los managers victoriosos en las Series Nacionales, que podrá ser para otro artículo.

Bibliografía consultada

Anon. Peloteros cubanos en México: Martín Dihigo y Lázaro Salazar. Privilegiados del Diamante. D’Cubanos. http://www.dcubanos.com/sabiasque/peloteros-cubanos-en-mexico-martin-dihigo-y-lazaro-salazar-privilegiados-del-diamante

Anon. Hace 58 años falleció Lázaro Salazar. Mexican League. http://www.milb.com/news/article.jsp?ymd=20150425&content_id=120447224&fext=.jsp&vkey=news_l125&sid=l125

Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

Estadísticas históricas del béisbol venezolano. http://www.purapelota.com/lvbp/

Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.

Leottau Belén F.A. 2012. Ronquecito. 12 Dic. http://www.eluniversal.com.co/columna/ronquecito

Martínez Marino. 2009. Por amor a la pelota. Historia del beisbol amateur cubano. Ediciones Universal; 1 edición, 440 p.

Morales Fernández T. 2014. Sungo Carrera, el primer manager de Héctor Espino. Tommy al bat. http://tommyalbat.blogspot.com.es/2014/03/sungo-carrera_5.html

Salón de la fama del béisbol. http://www.beisbolfama.com/

Wilfredo Calviño, un notable manager cubano

“Triunfan aquellos que saben cuándo luchar y cuándo no.”
Sun Tzu
Escritor chino de la antigüedad

Por Esteban Romero

Realmente si yo le pregunto a algún aficionado al béisbol en Cuba sobre la figura de Wilfredo Calviño, la respuesta será una pregunta: “¿Quién es ese?”. Durante décadas hemos estado ausente de aquello positivo que hayan hecho muchos de los deportistas cubanos radicados en el extranjero. Lo paradójico es que si uno va a México, Nicaragua o Venezuela, la respuesta no se hace esperar: “tremendo manager”. Así son las cosas, los cubanos desconociendo lo grande que han hecho sus paisanos. Pasa en la pelota y en muchas cosas más, que conste.

Vayamos al grano, Wilfredo Calviño nació el 20 de julio de 1927, no sé en cuál provincia, lo he buscado y rebuscado sin que haya logrado éxito. Como pelotero fue receptor, posición que jugó de 1947 a 1953 con los equipos de Havana Cubans de la Liga Internacional de Florida (clase B) en 1947, 1950 y 1952, con las Abejas de Bridgeport de la Liga Colonial (clase C) en 1947-48, con los mellizos de Sherman-Denison de la liga Big State (clase B) en 1948, con los Medias Azules de Abilene de la Liga Texas Occidental-Nuevo México (clase C) en 1949, con los Broncos Big Spring de la Liga Longhorn (clase D) en 1950, con Las Gorras Blancas de Galveston de la Liga de la Costa del Golfo (clase B) en 1951, y con los Santos de St Petersburg de la Liga Internacional de la Florida en 1953. Hasta ahí todo en ligas menores, mientras que en la pelota profesional cubana no se tiene registro de actividad en equipo alguno. Me hago idea, al revisar las estadísticas, que Calviño no era nada del otro mundo al bate, muy parecido a otro receptor cubano, Emilio Cabrera, los que finalmente se dedicaron a otras faenas, entre ellas las de dirección de equipos.

Entre 1958-60, el famoso inicialista cubano, Regino Otero, trabajó como coach de los Rojos de Cincinnatti, y este equipo incluyó en su plantilla a un hombre con olfato para para identificar nuevos talentos, que no era otro que Wilfredo Calviño. El trabajo desarrollado como cazatalento dio buenos resultados. Fue Calviño quien descubrió al gran torpedero venezolano David Concepción, luego estrella con el Cincinnati. Tijerino (2008) decía que Calviño podría haber sido espía, tenía un buen olfato para todo, lo fue en cierta forma en el béisbol colocando por su capacidad de observación y conocimientos sobre prospectos. Uno de sus grandes diagnósticos en Nicaragua fue el descubrimiento y desarrollo del jardinero-receptor- antesalista Duncan Campbell, pelotero oriundo de Bluefield, Nicaragua.

Wilfredo Calviño

Wilfredo Calviño

Luego el ex receptor cubano se dedicó a faenas de dirección en varios países. Veamos su actividad país a país.

En México, Calviño es reconocido como el manager cubano que más veces dirigió en la Liga Mexicana. Dirigió un total de 6 equipos, los que aparecen a continuación y los lugares alcanzados:

1. Diablos Rojos 1961, 1962 (3er lugar), 1972 (5to lugar en la división sur), 1973 (1er lugar, división sudeste y campeón de la liga)
2. Águilas Veracruz 1964 (2do lugar)-1965 (6to lugar)
3. Sultanes Monterrey 1966 (1er lugar de división), 1967 (7mo lugar)
4. Mineros Coahuila 1976 (2do lugar división Nordeste, perdieron en play off contra los Indios de Juárez)
5. Cafeteros Córdoba 1977 (2do lugar división Sudeste)
6. Leones Yucatán 1981 (3er lugar división Sudeste), 1982 (2do lugar división Sudeste), 1994 (3er lugar división Sur)

Calviño logró llevar a los Diablos Rojos a la victoria den 1973. Su manera de dirigir era la de sorprender al adversario con algo que no se espere. A ese respecto, dijo: “Uno de los recursos de mayor utilidad es sorprender con medidas audaces. Eso que no espera el adversario. No hablo de locuras o disparates, sino de acciones atrevidas”.

Una de esas jugadas atrevidas fue pasar intencionalmente al peligroso Héctor Espino con las bases llenas en juego de la Liga Mexicana, lo cual él explicó cómo “hay que tratar de simplificar daños cuando el peligro de derrumbe es inminente”. No era la primera vez que hacía esta movida, ya anteriormente lo había hecho en Nicaragua, dirigiendo al equipo León, al pasar intencionalmente al bigleaguer Marvin Throneberry con la casa llena.
En Nicaragua fue campeón con el León y el Cinco Estrellas, con el que ganó la Serie Interamericana de 1964 al vencer al potente conjunto de San Juan de Puerto Rico, que traía en su nómina a hombres como Roberto Clemente, Juan Pizarro, José Pagán, Tite Arroyo, Palillo Santiago, Peruchín Cepeda y Deacon Jones entre otros. Este fue la única vez que se jugó este evento interamericano, y el Cinco Estrellas nica bajo la dirección de Calviño se coronó campeón. El equipo Nica contó en sus filas con el trabajo eficiente del lanzador bigleaguer cubano Evelio Hernández y del bateo del torpedero Rigoberto Mena.

Calviño igualmente dirigió varias veces equipos de la liga invernal venezolana, sus resultados fueron:

1. Tigres Aragua 1967-68 (3er lugar), 1970-71 (sexto lugar),
2. Tiburones La Guaira 1968-69 (2do lugar)

Los cronistas nicaragüenses hablan de los conocimientos y sabiduría del gran Calviño, hombre que se mostraba jovial y tenía una relación estrecha y fraternal con otro manager cubano, Tony Castaño.

Calviño murió el 4 de septiembre de 1998, en Miami, a los 81 años. Su carrera como timonel dejó experiencias que bien le valdría a la pelota cubana recopilar y aprender de ellas.

Bibliografía consultada

– Anon. Wilfredo Calvino. Baseball- reference.com. http://www.baseball-reference.com/register/player.cgi?id=calvin003wil

– Estadísticas béisbol profesional venezolano. http://www.purapelota.com/lvbp/

– Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.
–
– Tijerino Edgard. 2008. Calviño, genial y audaz. El Nuevo Diario. http://www.elnuevodiario.com.ni/deportes/29073-calvino-genial-audaz/

Los Managers norteamericanos en la pelota cubana

“Un manager de beisbol es un mal necesario”
Anon.

Por Esteban Romero

No son muchos los managers norteamericanos en la pelota cubana del pasado. En realidad si algo ha tenido Cuba consistentemente han sido los managers. Nadie puede cuestionar la calidad de hombres como Tinti Molina, Miguel Ángel González, Adolfo Luque, Martín Dihigo, Lázaro Salazar, Oscar Rodríguez, Regino Otero, Napoleón Reyes, Wilfredo Calviño, Tony Castaño, Fermín Guerra o Gilberto Torres entre otros. Todos ellos brillaron y realmente Cuba no necesitaba de timoneles extranjeros, pero así las cosas hubo managers norteamericanos, que deseo aquí reseñar.

El primer manager en la pelota cubana fue Bill Earle con el Almendares en la temporada de 1901, equipo que quedó en segundo lugar, superado por el Habana. Los azules ganaron 12 juegos y perdieron 6 para promedio de .667.

Rube Foster fue el segundo manager norteamericano, quien sustituyó a Manuel Martínez como manager del San Francisco en la temporada de 1915-16, equipo que terminó con balance de 6 y 37, con promedio de .140, valedero para el tercer lugar y sótano de la tabla de posiciones. El padre fundador de las Ligas Negro se hizo cargo del equipo cuando este ya llevaba una sola victoria con 21 derrotas, o sea un balance totalmente adverso, así y tod contó varios peloteros de calidad. Lo decimos para que nadie piense que tenía un ripio al campo. En ese conjunto jugaron Bruce Petway y José María Fernández en la receptoría, en la inicial estaba el experimentado Agustín Parpetti, en el cuadro tuvo a Bartolo Portuondo, a Henry “Pop” Lloyd, Bienvenido Jiménez, en los jardines a Frank Duncan, Preston Hill, Jude Gans, Bernardo Baró y Rogelio Valdés mientras que como lanzadores estaban Joe “Smokey” Williams, William “Dizzy” Dismukes, Frank Wickware, el mismo Rube Foster y Julio Leblanc, además de Bombín Pedroso que jugó parcialmente para este equipo y que en esa temporada quedara de líder de bateo (.413) y lanzador con más juegos completados (12), de ellos ganó 9 y lanzó tres lechadas (líder).

Rube Foster

Rube Foster

Cuatro años después Foster trajo al conjunto Gigantes Bacharach, que se quedó a jugar en Cuba (1920-21) después de concluida las Series Americanas. Foster nuevamente contó con receptores como Louis Santop y Julio Rojo, infielders como Parpetti, Dell Clark, Dick Lundy, Bombín Pedroso, jardineros como Oscar Charleston y Charles Blackwell, mientras que entre los lanzadores estaban Merven Ryan, Dick Redding, Willis Fluornoy, Phil Cockrell. El resultado fue muy parecido al San Francisco de cuatro años atrás, 4 victorias y 26 derrotas, promedio de .133 y tercer lugar (sótano) en la tabla de posiciones.

El equipo Cienfuegos en su segunda temporada en la pelota cubana, la de 1928-29, trajo a un equipo esencialmente norteamericano comandados por el receptor Frank Duncan. Entre las figuras de ese conjunto estaban el inicialista George “Mulo” Suttles, el torpedero Willie Wells, Bienvenido Jiménez, los jardineros Jimmy “Papa Cool” Bell y Chaney White, y los lanzadores Charles Henry Williams, Sam Streeter, Ted Trent, Heliodoro Díaz y Luis Tiant Sr. Este equipo jugaba en el Aida Park de Cienfuegos, y tuvo juegos brillantes, donde Cool Bell incluso conectó 3 cuadrangulares y logró robar 17 bases en lo poco que jugó, pero los equipos no podían costearse el viaje a Cienfuegos, y de ahí que tanto el Cuba como el Cienfuegos se retiraran de la temporada el 3 de enero de 1929. El resultado final que obtuvo Duncan fue de 15 y 38, muchas derrotas por forfeit, promedio de .283, cuarto lugar (sótano).

Frank Duncan

Frank Duncan

Casi dos décadas demoró para que de nuevo un manager norteamericano dirigiera en la pelota cubana. Fue nuevamente el Cienfuegos de 1947-48, esta vez con el ex lanzador estrella de los Yankees, el zurdo Vernon “Lefty” Gómez, quien tuvo a su disposición una novena, cuyos ingredientes esenciales fueron el receptor Rafael Noble, el inicialista Regino Otero, los infielderes Solly Hemus, Monty Basgall, Silvio García y Ángel Fleitas, los jardineros Pedro Pagés, Oscar Garmendía, Dino Restelli y Dick Burgett, mientras que los bultos postales eran lanzados por Max Manning, Carl Erskine, Luis Alomá y Walter Nothe. Cienfuegos quedó en tercer lugar, o sea evitó el sótano, su resultado fue de 35 ganados y 37 derrotas, promedio de .486.

Vernon Lefty Gomez

Vernon «Lefty» Gomez

Nuevamente el Cienfuegos tuvo un manager norteamericano en la temporada de 1950-51. El equipo comenzó bajo la guía de Salvador Hernández, que perdió 22 juegos de los primeros 30, y Salvador fue relevado por el norteamericano Billy Herman, todo un conocido de la afición cubana, estelar defensor de la segunda base en la MLB, que en 1975 fuer exaltado al Salón de la Fama, Cooperstown. Así y todo, los elefantes quedaron en el sótano con 28 victorias y 44 derrotas, o sea que bajo la dirección de Herman, el equipo ganó 20 y perdió 22. El conjunto tenía algunas de sus estrellas de siempre, Noble, Otero, Silvio García, Pedro Pagés, Roberto Fernández Tapanes, Napoleón Reyes, Pablo García, Oscar Sierra, además de otros como Charles Grant, Jack Cassini, Eddie McGhee, y los lanzadores Joe Black, Thomas Fine, Luis Alomá, Adrián Zabala (parcialmente) Frank Hardy y René “Tata” Solís.

Billy Herman

Billy Herman

Al año siguiente Herman vino nuevamente con los elefantes, que esta vez dieron mejor espectáculo, al lograr segundo lugar, 39-32 y promedio de .549. Era casi el mismo equipo del año anterior con la adición del novato torpedero Humberto Fernández, el lanzador cubano Santiago Ullrich, el infielder Gene Mauch, y los pitchers Pat McGlothin y Paul Epperly

La temporada de 1952-53 fue la primera vez que se vieron dos equipos dirigidos por managers norteamericanos. Herman volvió con el Cienfuegos, pero el equipo no le respondió como un año antes, y eso le costó el puesto a mitad de temporada. Oscar Rodríguez se hizo cargo de la dirección del equipo. Realmente Cienfuegos vino algo más reforzado con la presencia del mexicano Felipe Montemayor, el infielder Don Zimmer, los jardineros Walter Moryn, Jim Pendleton y Gino Cimoli, además de los lanzadores Al Gettel, Ken Lehman y Harry “Duke” Markell, eso además de sus figuras de siempre, pero a veces lo que dice el papel no es lo que pasará en el terreno.

En esa misma temporada Bobby Bragan dirigió por primera vez a los Alacranes de Almendares, pero no es que le haya ido bien tampoco. El equipo ganó 37 juegos y perdió 35, promedio de .514, y quedó en tercer lugar. No obstante, Bragan volvió en la siguiente temporada y su equipo ganó el campeonato, 44 y 28 para promedio de .611. Los alacranes trajeron un cuadro de maravillas con Rocky Nelson en la inicial, Forrest Jacobs en segunda, Willy Miranda torpedero y Héctor Rodríguez como antesalista. Earl Rapp, Ángel Scull, Sam Chapman y Asdrúbal Baró fueron los jardineros, mientras que Ray Orteig fue el receptor. Los lanzadores fueron Joe Hatten, James Gerald Walsh Conrado Marrero, Cliff Fannin, Bob Muncrief, Gonzalo Naranjo, Roque Contreras, Octavio Rubert entre otros. Fue la primera vez que un manager norteamericano lograba campeonato en temporada cubana. No obstante, este equipo quedó segundo en la Serie del Caribe de 1954, superado por el conjunto de Caguas, Puerto Rico.

Bobby Bragan

Bobby Bragan

En esa misma temporada Cienfuegos vino dirigido por el griego Al Campanis. Como ya he mencionado en otro artículo, Campanis es nacido en Grecia, pero su apellido es italiano realmente. Pues al greco-italiano no es que la haya ido muy bien en estos quehaceres, ganó tantos como perdió, 36-36 y quedó en segundo lugar del campeonato. El equipo tuvo a Noble como receptor, Lou Ortiz, Humberto Fernández, Don Hoak en el infield, Roberto Fernández Tápanes, Hiram González, Lloyd Merriman, Chuck Diering, Pablo García y Oscar Sierra en los jardines, mientras que entre los lanzadores estuvieron Robert Milliken, Dick Littlefield, Jim Davis, Bob Darnell, Camilo Pascual en su primera temporada con este equipo, Santiago Ullrich, Alfredo Ibáñez, Armando Suárez y Ed Roebuck.

Al  Campanis

Al Campanis

En la temporada siguiente, 1954-55, Almendares con Bragan como timonel, logró una nueva victoria. El equipo ganó 44 juegos y perdió 25, promedio de .638. Nuevamente tuvieron un cuadro de maravillas con Gus Triandos como receptor, Nelson en primera, José Valdivielso y Willy Miranda alrededor de segunda, y Héctor Rodríguez en tercera. Los jardineros fueron Ángel Scull, Lee Walls, Carlos Paula, Earl Rapp, Oscar Sardiñas, Juan Vistuer y Román Mejias, mientras que los lanzadores principales fueron Conrado Marrero, Roger Bowman, George Munger, Al Lyons, Joe Hatten, Raúl Sánchez, Roque Contreras, Gonzalo Naranjo, Lino Donoso y Bob Spicer. En la Serie del Caribe de 1955, este equipo tuvo la peor actuación de un conjunto cubano, al solo ganar dos juegos y quedar en tercer lugar. El Santurce de Puerto Rico fue el vencedor de la justa.

Bragan volvió como manager del Almendares en la temporada de 1957-58, cuando el equipo logró 39 ganados, 36 derrotas y promedio de .520, válido para un segundo lugar. Este conjunto tuvo figuras de relieve para poder ganar. La receptoría estaba en manos del bigleaguer Russ Nixon, Nelson en la inicial, Larry Raines en segunda, Tony Taylor en la antesala, Willy Miranda torpedero, Daniel Morejón, Ángel Scull, Carlos Paula, Edmundo Amorós y Joe Caffie en los jardines, mientras que los lanzadores fueron Orlando Peña, Miguel Cuellar, Gonzalo Naranjo, Fernando “Trompoloco” Rodríguez, Dick Brodowski, Jim “Mudcat” Grant, Vito Valentinetti y Billy O’Dell.

Así que como balance, tenemos que los managers norteamericanos dirigieron 12 equipos diferentes, logrando dos campeonatos y tres segundos lugares. A esto hay que sumar que no ganaron ni una serie del Caribe. Realmente nada exitoso si lo vemos de conjunto. La pelota cubana de hecho no necesitaba de estos hombres para ganar campeonatos, peloteros cubanos de experiencia conocían de sobra los peloteros criollos y muchos de aquellos que venían cada invierno a jugar en Cuba. Concluyo que siempre hubo calidad en los managers cubanos y eso es algo que nadie puede poner en duda.

Bibliografía consultada

– Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

– Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. 308 p.

Los equipos con nombre de Cubans o Cubanos en las Ligas Negro

“No preguntes qué puede hacer por ti el equipo.
Pregunta qué puedes hacer tú por él”.
Magic Johnson

Al igual que los artículos anteriores ya publicados, el presente es un extracto del libro en preparación final “De la historia del béisbol en Cuba- Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba” del autor.

Por Esteban Romero

Este artículo tiene como objetivo una vez más reseñar la estrecha interacción de los equipos y peloteros cubanos con las Ligas Negro y demostrar que la misma fue decisiva para el desarrollo que tuvo la pelota de Cuba. Muchos equipos con nombres de Cuba jugaron en EEUU, unos independientes y otros ya dentro de las Ligas Negro.

Los Cubans Giants o Gigantes Cubanos viene a ser el primer equipo con el nombre de Cuba fuera de la isla, el cual jugó como equipo independiente negro desde 1914 y no tenía ningún pelotero cubano.

En 1915 aparecieron tres equipos independientes con nombres de Cuba, ellos fueron Cuban Stars of Havana (Estrellas cubanas de la Habana), los Havana Reds y el Long Branch Cubans (algo así como Cubanos de la Rama Larga).

El primer equipo fue dirigido por el cubano Tinti Molina, y en el mismo jugaban peloteros como Pelayo Chacón, Bienvenido “Pata Jorobá” Jiménez, José Junco, Rafael Figarola, Juan Padrón, José Magriñat, Pastor Pareda, Eustaquio “Bombín” Pedroso, Matís Ríos, Agustín Parpetti, Manuel Villa y el gran Cristóbal Torriente.

Agustin Tinti Molina

Agustín «Tinti» Molina, manager de los Cuban Stars of Havana

El Havana Reds vino dirigido por José Massaguer, y entre sus peloteros tuvo a Ramón “Mike” Herrera, Pedro y Raúl González, Inocente Mendieta, Oscar Fernández, José “el hombre goma” Rodríguez (hermano de Oscar Rodríguez), que como Herrera jugó en las Mayores; Tomás Pérez, Joaquín Rodes, Andrés Ogarzón y Eduardo Valdés Pérez. El Long Branch Cubans fue dirigido por Richard Henríquez, cuyos peloteros fueron Jacinto Calvo, José Acosta (hermano de Mérito), el receptor reglano Ricardo Torres (padre de Gilberto “Jibarito” Torres), estos tres jugaron posteriormente en las Mayores, Manuel Baranda, Tomás Calvo, Luis Padrón, Fidelio Hungo, Juan Viola, Tomás Romanach y Gerardo Ballesteros. Así que eran tres conjuntos ciento por ciento cubanos en la liga negro de equipos independientes.

Fueron tantos los equipos con nombres cubanos, que se hace difícil abordarlos a todos, pero si todos pueden ser mencionados:
1. Poughkeepsie Cubans (1916)
2. New York Cuban Stars, el cual debutó en 1916 bajo la dirección de Pelayo Chacón y contaba en su roster al receptor Julio Rojo Sr., Bernardo Baró y a Bartolo Portuondo (padre de la cantante Xiomara);

Chacón-Fabré- Bienvenido Jiménez

Pelayo Chacón-Isidro Fabré- Bienvenido Jiménez

3. Havana Cuban Stars East (1920), equipo en el que jugó Pelayo Chacón, Lucas Boada, José María Fernández (manager del Habana en la I Serie Nacional), José Junco, Juan Padrón entre otros;

Mulo Padrón-Jack Calvo-Julio Rojo

Luis Padrón- Jacinto Calvo- Julio Rojo Sr.

4. All Cubans (1921), primer equipo en incluir a un norteamericano en su nómina, que fue el pitcher Maurice Busby oriundo de Michigan, detalle importante para que se tenga una idea que los equipos cubanos eran en su casi totalidad cubanos, y había más de un equipo itinerante en estas justas
5. Brooklyn Cuban Giants debutó en 1928, pero no se tienen datos de su nómina
6. Cuban House of David hizo su aparición en 1931, de nuevo este equipo venía con figuras conocidas y establecidas como Chacón, Fabré, José María Fernández, Miguel Solis, el gran Alejandro Oms, Pablo Díaz, Raúl Álvarez, Luis Arango y Ramón Concepción. Este equipo se mantuvo activo hasta 1935.

José María Fernández

José María Fernández, que en 1962 fuera manager del equipo Habana en la I Serie Nacional

Tiant Sr.-Torriente-Oms

Luis Tiant Sr.- Cristóbal Torriente- Alejandro Oms

7. Cuban Stars West apareció en 1931, solo que este equipo era una mezcla de peloteros cubanos y norteamericanos negros. Barney Brown, Woodrow Wilson, Henry Richardson, Jim Mason, Frank Stevens integraban este conjunto al lado del lanzador Luis Tiant Sr., Oscar Estrada, Juan Vargas, Ramiro Ramírez, Pedro Lanuza y Francisco Escalante entre otros.

Herrera-Hombre Goma-Bombín Pedroso

Ramón «Paito» Herrera- José «Hombre Goma» Rodríguez- Eustaquio «Bombín» Pedroso

8. Los New York Cubans debutaron en 1938, en cuyo primer equipo estaban Julio Rojo, José María Fernández, Clemente “Sungo” Cabrera, Silvino Ruíz, Juan Vargas y Carlos Blanco entre otros. El equipo duró sólo un año en calidad de itinerante, pues luego pasó a jugar en la Liga Nacional Negro, aunque ya en 1935 había hecho una primera incursión en esa liga.

En la Liga Nacional el equipo cubano que más tiempo perduró fue el Cuban Stars West, que lo hizo desde 1922 a 1930. En la liga Americana Negra sólo jugó el New York Cubans en las temporadas de 1949 y 1950.

Bienvenido Jiménez con Bartolo Portuondo

Bienvenido Jiménez a la izquierda junto con Bartolo Colón

La Liga Este- Oeste sólo duró la temporada de 1932, en la cual jugó el Cuban Stars East integrado por José María Fernández, Alejandro Oms, Cando López, Isidro Fabré entre otros. En realidad este equipo jugó desde 1923 a 1928 en la llamada Liga de Color Oriental.

Los equipos cubanos ya en las décadas de 1930 y 1940 venían con nóminas de peloteros cubanos y norteamericanos. Uno de los conjuntos más fuertes que se haya presentado en esas ligas fue el New York Cubans de 1948, el cual traía a hombres como Rafael Noble, Orestes Miñoso, Chiquitín Cabrera, los lanzadores, el zurdo panameño Pat Scantlebury, el boricua José Santiago, Isidoro León de Cruces (Cienfuegos), que luego jugara con los Senadores en Grandes Ligas, los norteamericanos Dave Barnhill y Barney Morris.

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Rafael Noble (izq.)- Orestes Miñoso- Chiquitín Cabrera

Llama la atención que nuestro ilustre lanzador, José de la Caridad Méndez, haya siempre jugado para equipos negros, pero sólo una vez con equipo con nombre de Cuba, que fue el Cuban Stars en 1909. El Diamante Negro jugó en 1916-17 con un equipo itinerante llamado Kansas City All Nations, en 1918 para los Gigantes Americanos Chicago y en 1919 con las Estrellas Detroit, todos ellos equipos de la llamada liga de independientes. En 1920 comenzó a jugar con los Monarcas de Kansas City de la Liga Nacional Negro, equipo con el cual tuvo sus mejores resultados en 1923 y 1924 al lograr 11- 4 y 7 -1 entre ganados y perdidos, respectivamente. Méndez dirigió este equipo por tres temporadas (1923-25).

jose-de-la-caridad-mendez 2

José de la Caridad Méndez

Otro tanto se puede decir de Cristóbal Torriente, quien jugó para el itinerante Cuban Stars of Havana sólo en 1914-15, luego pasó al Kansas City All Nations (1916–17), Gigantes Americanos Chicago (1919-25), Monarcas de Kansas City (1926), Estrellas Detroit (1927-28) y Cachorros Cleveland (1932).

Si bien la liga profesional cubana fue lugar para jugar pelota invernal para los peloteros norteamericanos de las ligas Negro, lo mismo se puede decir para los cubanos en el verano. Esa interacción fue muy beneficiosa para el desarrollo de la pelota cubana, que siempre fue segunda después de la norteamericana.

Bibliografía consultada

– Ashwill, Gary. 2006. “1916 Tri-County League, New Jersey”. Agate Type.

– Baseball Guru.com Negro Leagues. http://baseballguru.com/bbnegro1.html

– Figueredo Jorge S. 2003. Who’s who in Cuban Baseball. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London, 414 p.

– González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

– Seamheads.com- Negro League Databases. http://www.seamheads.com/NegroLgs/index.php

Pelotero para no olvidar: Forrest Jacobs

“Cuando tienes la oportunidad de mejorar cualquier situación,
y no lo haces, estás malgastando tu tiempo en la Tierra”
Roberto Clemente

Por Esteban Romero

Uno de los peloteros norteamericanos más destacados durante la década de los 50 en Cuba fue el defensor de la intermedia, Forrest Vandergrift Jacobs, conocido en EEUU con el apodo de Spook (Espectro o Susto), y en Cuba como Forrest Jacobs. Por su nombre parece tener origen holandés.

Jacobs había nacido el 4 de noviembre de 1925 en Cheswold, Delaware. Era hombre no muy alto, escasos 170 cm con peso proporcional. Sin embargo, olvídense del físico, Dustin Pedroia tampoco es un gigante y batea como el mejor. La característica principal de Jacobs fue el tacto a la hora de batear, no era de poncharse y bateaba bien. Su swing era muy propio, más bien horizontal, algo parecido al que después se le vio a Cookie Rojas. Le daba a la bola con fuerza, sacaba fuertes líneas, pero no era jonronero ni nada parecido. A la hora decisiva de un juego, era una pesadilla para cualquier lanzador. Para que se tenga una idea, en 188 juegos en Grandes Ligas, Jacobs recibió 80 bases y se ponchó 32 en 665 veces oficiales al bate. No era hombre que bateara fácil, solo bateó 10 veces para doble matanza en su corta carrera en las Mayores. En este circuito se pensó que Jacobs brillaría, pero no fue así, de hecho se convirtió en un pelotero asiduo y eficiente de ligas menores.

Forrest Jacobs

Forrest Jacobs

Si las cifras anteriores no convencen, veamos las de ligas Menores, en 14 temporadas en este circuito, tuvo 6537 veces al bate, su promedio ofensivo fue justamente de .300, negoció 300 bases y se ponchó 189, lo que da un ponche cada 34.6 veces al bate, y bateó sólo 18 veces para doble matanza. En seis temporadas bateó sobre los .300 de promedio ofensivo.

Forrest Jacobs cuando era parte de los Dodgers,

Jacobs cuando era parte de los Osos Mobile en 1949, sucursal de los Dodgers en la Asociación Meridional (AA)

Según relataba el mismo Jacobs, comenzó a tirar pelotas cuando tenía cinco años, luego jugó con el Salem en escuela superior. En 1943, luego de concluida la escuela superior, se enroló en el ejército de su país, donde logró el grado de sargento. A su regreso saltó a jugar pelota profesional, en verano en EEUU y en invierno en el Caribe. Se puede decir que se hizo famoso en el Caribe antes que en su tierra natal

Jacobs jugó durante cuatro temporadas en Panamá. En 1948-49 fue líder de bateo de esa liga, luego asistió a las Series del Caribe de 1950 con el Carta Vieja, donde hacía combinación alrededor de segunda con el torpedero Al Leap, serie que Panamá ganó. En 1951 asistió a la serie en Caracas, entonces jugando con el Spur Cola, y en 1952 de nuevo con Carta Vieja, serie que los panameños fueron los anfitriones. Fue en esa serie de 1952 que Jacobs fue escogido en el Todos Estrellas del Torneo.

En las Mayores llegó a la franquicia de los Dodgers mediante sorteo, que nunca lo llamó para hacer el equipo grande en ocho años, luego pasó a los Atléticos de Filadelfia, con los que debutó el 13 de abril de 1954, enfrentándose a los envíos del futuro miembro del Salón de la Fama, Mel Parsnell. Ese fue un día grande para Jacobs, se fue de 4-4, algo que ningún otro Novato hasta ese día había logrado en las Mayores, y que fuera igualado después por Willie McCovey en su debut con los Gigantes el 30 de julio de 1959, y por Delino DeShields con los Expos de Montreal en 1990.

Otro juego para recordar en esa temporada de 1954 tuvo lugar el 3 de mayo, fue cuando el lanzador cubano Sandalio “Potrerillo” Consuegra había retirado 19 bateadores de los Atléticos de forma consecutiva hasta que Jacobs llegó y disparó doble para romperle el cero hit cero carreras al cubano, pero ahí no paró el asunto. En el noveno Consuegra se metió en dificultades y Jacobs vino de nuevo, esta vez para tocar la bola, el cubano recogió el toque e hizo un tiro desviado a primera, lo que permitió la entrada de dos carreras, que al final no significaron nada, pues los Medias Blancas derrotaron ese día 14-3 a los Atléticos en el Connie Mack Stadium, pero Jacobs se encargó de batear los únicos dos hits de su equipo y de romperle el no hit al cubano.

En esa temporada de 1954, Jacobs fue sexto en hits conectados, con 119, y cuarto en bases robadas, 17, en la Liga Americana. Su temporada fue tal que Casey Stengel, manager de los Yankees, comentó que Jacobs los tenía hasta los pelos con su ofensiva. Con los Atléticos, Jacobs estuvo dos temporadas más, la de 1955 cuando la franquicia se movió para Kansas City. Entonces solo participó en 13 juegos, Jim Finigan fue la opción del equipo para defender la segunda base, aparte de haber ensayado con Pete Suder. Al año siguiente nada cambió, Finigan continuó siendo el titular e incluso Clete Boyer, hermano del antesalista Ken Boyer, quien después jugara para los Yankees, estaba en el equipo como reserva de segunda base entonces. Jacobs quedó relegado a jugar en el Columbus de la Liga Internacional en 1955 y en las Estrellas de Hollywood de la Liga de la Costa del Pacífico.

A mitad de la temporada de 1956 fue canjeado a los Piratas de Pittsburgh a cambio del lanzador zurdo Jack McMahan y el camarero, muy conocido de la afición cubana, Curt “Curita” Roberts. Con los bucaneros participó en sólo once juegos, donde su ofensiva no se pareció en nada a la que él acostumbraba mostrar. Después de eso, Jacobs prosiguió como un estelar de Ligas Menores.

En Cuba su debut fue en la temporada de 1953-54 jugando con los alacranes de Almendares. Fue precisamente el debut, con el mismo equipo, del inicialista Rocky Nelson, que llegaron a conformar un cuadro de ensueño conjuntamente con los estelares defensivamente, Willy Miranda en el campo corto y Héctor Rodríguez en la antesala. En esa primera temporada, Jacobs fue líder en veces al bate (295), carreras anotadas (58) y hits (94). Igualmente participó en su cuarta y última serie del Caribe, donde Almendares, dirigido por Bobby Bragan, se fue con un promedio de .500, al ganar 3 juegos de 6.

En la temporada siguiente, Jacobs fue contratado por los Leones del Habana de Miguel Ángel González, equipo con el que se mantuvo hasta 1959. En 1955-56 fue nuevamente líder en hits (91) y se coronó como campeón de bateo, con promedio de .321. En la temporada de 1957-58 fue líder en bases por bolas recibidas (65), pero en la de 1958-59 Jacobs, en 95 veces al bate, solo bateaba para .200. Miguel Ángel optó por hacer varios cambios. Se trajo a Humberto Fernández, Panchón Herrera y a Pedro Cardenal del Cienfuegos a cambio de Román Mejías y el entonces novato Leonardo Cárdenas, y a su vez despedía a Jacobs del equipo. Algunos pensaron que el Cienfuegos, que tenía al débil bate de Ossie Álvarez en la posición, lo recogería, pero no sucedió.

En Cuba se vio que Jacobs antes de ir al bate, acostumbraba a rociar su madero con una sustancia. Un día se le preguntó cuál era y él respondió que era murine, por no decir probablemente basura. Otra característica era que no se dejaba intimidar por nadie al campo. En más de una ocasión tuvo tropiezos con peloteros del equipo rival, el más recordado fue en 1955 cuando Lou Limmer del Toronto se deslizó fuertemente en la segunda lesionando algo a Jacobs, quien ni corto ni perezoso le sonó un puñetazo a Limmer. Aquello le valió una suspensión, pero así y todo resultó ser el mejor en su posición al terminar bateando para .316.

Jacobs también fue coach de los equipos Del Tech y de otros en la Liga infantil de Milford. En 1960 fue director del equipo de los Vigilantes de Chattanooga de la Liga Meridional (AA), donde tuvo discreto promedio de .392 en ganados/perdidos.

Al terminar su carrera en el béisbol, Jacobs y su esposa abrieron un centro de buses en Milford, Delaware. Otra afición de Jacobs fue la filatelia, su colección Mail It Home fue mostrado en 2008 en el mismo Salón de la Fama en Cooperstown.

El Museo deportivo de Delaware y su Salón de la Fama de este estado exaltaron a Jacobs en 1991, quien es miembro también los Salones de la fama decColumbus, Ohio Baseball, Eastern Shore Baseball, Jersey Meridional, Salem County y Nueva Jersey.

Afiche sobre la ceremonia a Jacobs, Horsham, Pensilvania

Afiche sobre la ceremonia en honor a Jacobs, realizada en Horsham, Pensilvania, 25 de abril 2009

El sábado 25 de abril de 2009 se organizó una ceremonia en Horsham, Pensilvania, la cual rindió homenaje Jacobs por su exaltación al Salón de la Fama del Béisbol cubano en Miami, a la que se invitó al lanzador Gonzalo Naranjo, el infielder Tony Taylor y el estelarísimo Orestes Miñoso. Taylor dijo que él aprendió mucho de Jacobs como defensor de la intermedia, le gustaba el joseo del norteamericano, jugaba la pelota como había que jugarla. Taylor afirmaba que él se divertía viendo a Jacobs jugar.

Jacobs firmando autógrafos

Jacobs firmando autógrafos en Horsham, Pensilvania

Por su parte, Miñoso dijo que asistía a la ceremonia para rendir homenaje a un buen amigo, al cual recordaba bien y lo odiaba por su forma de batear contra su equipo. Jacobs bateaba sobre los .300 con facilidad, era un Diablo al bate, pero una bella persona y por eso vino a la ceremonia.

Jacobs fue un miembro asiduo de la Iglesia Metodista. Murió el 18 de febrero de 2011, a la edad de 85 años, en Milford, donde descansan sus restos.

Bibliografía consultada

Anon. Spook Jacobs steals the show at the Philadelphia Athletics-Historical society Cuban baseball celebration. Baseball happenings. http://www.baseballhappenings.net/2009/05/spook-jacobs-steals-show-at.html

Anon. Jacobs Gets Only Hits As Chicago Wins, 14-3, Times Recorder, Zanesville, Ohio, Tuesday, May 4, 1954, pg. 10.

Anon. 2011. Forrest Vandergrift “Spook” Jacobs- Obituary. Delawareonline, 23 febrero. http://www.legacy.com/obituaries/delawareonline/obituary.aspx?n=forrest-vandergrift-jacobs-spook&pid=148812944.

Anon. ¡3 y 2 con casa llena estampillas de béisbol! http://www.mufi.org.mx/es/tem_det.php?anio=1999&et=4

Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

Green J. 2009. Former pro baseball player Forrest ‘Spook’ Jacobs to be inducted into Bridgeton’s sports hall of fame. South Jersey Times, 9 abril. http://www.nj.com/south/index.ssf/2009/04/former_major_leaguer_soon_to_b.html

Pérez J.F. II Serie del Caribe. http://www.juanperez.com/baseball/IIserie.html

Vilá Fernando. 2009. Supersticiones en el béisbol. 20 oct. Palmar del Junco. http://www.cubaencuentro.com/fernando-vila/blogs/palmar-de-junco/%28offset%29/18

Los peloteros norteamericanos en la pelota cubana. IV Peloteros de las Mayores y las Menores

«El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y
la inteligencia ganan campeonatos.»
Michael Jordan

Esteban Romero

El total de peloteros extranjeros que jugaron en Cuba sobrepasa la cifra de 700, de ellos más de 660 son estadounidenses. Aquí se incluyen también los extranjeros que jugaron con el Havana de la Liga Internacional de Florida y los Cubans de AAA. De ese total más de 400 jugaron en las Grandes Ligas, y 175 en las ligas negro (casi el 25%).

Las temporadas con más peloteros extranjeros fueron la de 1924- 25 y 1950-51, ambas con 43 cada una, la del 1952- 53 con 46, y la de 1953- 54 con 45. En la penúltima temporada, la de 1959-60, jugaron un total de 28 peloteros extranjeros.

Pudiera parecer que la cantidad de bigleaguers era la que nutría la pelota cubana, lo cual es cierto a partir de las décadas de los 1940 y 1950. Sin embargo, raro era el caso de ver a uno de estos peloteros jugar más de dos temporadas en Cuba. Eso más que todo estaba regulado. Al menos recuerdo que en la década de los 50, ningún pelotero de Grandes Ligas no cubano podía jugar más de dos temporadas en la invernal cubana, pero tampoco habría sido de interés para el pelotero, ya que el bigleaguer se cuida en el período invernal para estar listo en la primavera. En el caso de los peloteros de las ligas negro, eso no sucedía, o sea ellos venían tantas veces como lo considerasen necesario de haber oferta de empleo en los equipos. Por eso las figuras más acostumbradas eran estos peloteros más otros que casi jugaban permanentemente en las ligas menores.

Peloteros de las ligas negro que jugaron varias temporadas en Cuba fueron los lanzadores Joe “Smokey” Williams, Merven Ryan, Dave Barnhill, Max Manning, Bill Holland, Dave Brown, Andy Cooper, Booker McDaniels, Sam Streeter, Henry McHenry, el estelarísimo Raymond Brown, el receptor Larry Brown, los siempre útiles Grant Johnson, Frank Warfield, “Lennox” Pearson, Terry McDuffie, Quincy Trouppe, Sam Banhead, Jud Wilson, el famoso Hank Thompson, los jardineros Preston Hill, Lloyd Davenport, Harry Kimbro, los extraordinarios Andrew Rube Foster, Henry “Pop” Lloyd, Raymond Dandrige, James “Papa Cool” Bell y Oscar Charleston. En Cuba jugó lo mejor de las ligas negro.

Hubo muchos jugadores de AAA que jugaron su mejor béisbol en Cuba. Peloteros que venían asiduamente a jugar a Cuba, entre los que cabe mencionar a Lou Klein, quien dejara récord de 16 jonrones para una temporada, los jardineros e inicialistas Archie Wilson, Rocky Nelson, Bob Boyd, el receptor Dick Rand, los infielders Forrest Jacobs y Curt Roberts entre otros. A los que quiero referirme más adelante.

En Cuba jugaron un total de 27 peloteros extranjeros que hoy son miembros del Salón de la Fama de Cooperstown. Esta lista incluye a estrellas de las grandes ligas, como fueron Brooks Robinson, el mejor antesalista defensivo de todos los tiempos, el nudillista Hoyt Wilhelm, el lanzador triunfador y luego político, Jim Bunning, el lanzador Earl Wynn, el estelar camarero Billy Herman, que dirigió al Cienfuegos en 1952-53. Ya en un artículo anterior se describieron las estrellas de las ligas negro que son miembros de Cooperstown..

Es cierto que no todos los jugadores que venían a Cuba a jugar rendían lo debido, pero cuando esto sucedía eran despedidos inmediatamente. Un ejemplo claro de eso fue Forrest Jacobs, un segunda base que había jugado bien con el Almendares y luego con el Habana. Jacobs era un hombre de mucho tacto al bate, pero en la temporada de 1958-59, su bateo decayó enormemente y fue despedido a mitad de temporada por Miguel Ángel González, o sea que no hubo ninguna consideración por lo realizado anteriormente. Otro caso anterior fue el del pelotero negro Charlie Peete, que había jugado en la temporada de 1955-56 con el Almendares. Al siguiente año el Cienfuegos lo contrató, Peete bateó de 19-1, y fue despedido. Casualmente Peete consiguió contrato después en Venezuela y cuando se trasladaba con toda su familia hacía este país, el avión cayó y toda la familia Peete murió en el accidente.

Siempre se suele hablar de los grandes equipos campeones. La primera referencia es la de los leopardos de Santa Clara de 1923- 24, un equipo que hizo maravillas en el terreno, pero no se trataba de un conjunto de villareños propiamente, era un equipo cuajado de figuras de ligas negro, veamos su nómina:

Director: Agustín Molina, receptores: Frank Duncan y Julio Rojo; cuadro: Eddie Douglas, Oscar Johnson 1B, Frank Warfield 2B, Walter “Dobie” Moore SS, Oliver Marcelle 3B; jardineros: Alejandro Oms, Oscar Charleston, Pablo Mesa y Esteban Montalvo; lanzadores: Bill Holland, Dave Brown, Eustaquio Pedroso, Pedro Dibut, Rube Currie, José Méndez, Merven Ryan. En negritas aparecen todos los peloteros extranjeros de las ligas negro, el resto son cubanos, entre ellos Oms de Santa Clara, “Champion” Mesa de Caibarién y Julio Rojo Sr. de Sagua como representantes de la provincia.

Podríamos ver otros equipos campeones y siempre veremos que los victoriosos tienen una buena proporción de peloteros extranjeros en sus nóminas. Los equipos campeones con menor proporción de extranjeros fueron aquellos de la primera mitad de la década de los 40. En Cuba había calidad de sobra. Peloteros estrellas en otros circuitos como Orlando Leroux en México, en Cuba tenía que conformarse con ser parte del banco del Marianao, eso por sólo citar un ejemplo.

El hecho que Cuba participara en las Series del Caribe y que fuera sede de un equipo de AAA daba la posibilidad de ver jugar a un buen número de peloteros extranjeros, los que luego podrían ascender a las Grandes Ligas. Por solo citar un ejemplo, el miembro del salón de la Fama, Carl Yastrzemski, quien reemplazara a Ted Williams en el jardín izquierdo de las Medias Rojas en 1961, jugó en Cuba dentro del equipo los Molineros de Minneápolis, que se enfrentó a los Cubans en la pequeña serie mundial de 1959. Yaz vino jugando entonces la segunda base de los Molineros. Otro caso fue el del slugger Luke Easter, quien jugó en Cuba vistiendo el uniforme de los Bisontes de Buffalo o el de las Alas Rojas de Rochester, inicialista que disparase el cuadrangular más largo por la banda del jardín derecho del coloso del Cerro. Easter puso la pelota en la calle y su batazo pasó por encima de las llamadas gradas de sol. Como estos casos hay muchos otros, y lo que nadie puede negar es que ver a una estrella jugar durante toda una serie de tres juegos deja recuerdos, mientras los jóvenes del país tratan de imitarlo.

Veamos algunos de los peloteros norteamericanos, no provenientes de las Ligas Negro, de impacto en la pelota cubana.

El lanzador derecho Claude Jonnard, que jugara en las Mayores para los Gigantes, los Carmelitas de St Louis y los Cachorros de Chicago en el período de 1921-29, lanzó en el torneo de 1930 para el Marianao, resultando líder en juegos lanzados (7), juegos completos (4) y ganados (5).

Dick Sisler, jardinero e inicialista, hijo del famoso y estelar pelotero George Sisler, jugó para Habana (1945-47, 1953-54), y fue líder en jonrones (9) en la temporada de 1945-46. Jugó en Grandes Ligas de 1946 a 1953.

Lou Klein, infielder que jugó con el Habana (1945–47 y 1951-54) y los Leones (de la federación 1947–48), Habana (1951-54), hombre que fue líder de bateo (.330) en la temporada de 1946-47, y que en la temporada de 1952-53, disparase 16 cuadrangulares, record para una temporada en Cuba. Jugó en Grandes Ligas en 1943, 1945-46, 1949, y 1951.

Jonnard-Klein-Lanier

Claude Jonnard-Lou Klein-Max Lanier

El lanzador zurdo Max Lanier, que jugó para Marianao/Almendares (1946-47) y Alacranes (de la federación, 1947–48), fue líder en ponches propinados (68) en la temporada de 1946-47. Lanier más conocido en las filas almendaristas como «El Monstruo», con un solo día de descanso, se impuso 9 carreras a dos al Habana, para darle el titulo al Almendares en el campeonato más recordado de la historia del béisbol profesional cubano. Lanier y el cubano Agapito Mayor fueron los héores del campeonato de 1946-47 y miren coincidencia, los dos nacieron en una misma fecha, 18 de agosto de 1915. Jugó en Grandes Ligas en 1938–46, 1949–51, 1952-53.

El derecho Sal Maglie jugó para Cienfuegos (1945-46), Cuba/Alacranes (de la federación, 1947-48), fue co-líder en juegos completos (9) en la temporada de 1945-46; y líder en juegos ganados (14), juegos completos (20), e innings lanzados (211) en el torneo de 1947-48 de la Federación Cubana. En Grandes Ligas fue todo un estelar de los Gigantes, luego con los Dodgers, Yankees y Cardenales hasta 1959.

Otro destacado defensor de la intermedia fue George Hausmann, que jugara para Almendares (1946-47) y fuera líder en dobles (15) en la temporada de 1946-47. Este pelotero jugó en Grandes Ligas en 1944-45 y 1949.

El lanzador derecho Alex Patterson jugó para Habana (1947-48), y quedó de líder en juegos completos (18), entradas lanzadas (211.2), y co-líder en ganados (12) (empatado con Conrado Marrero) en esa temporada. Patterson fue el típico pelotero de ligas menores, nunca jugó en las Mayores.

El zurdo Morris Martin lanzó para Almendares (1948-49), temporada en la que fue líder en lechadas (4) y jugador más valioso del torneo. En Grandes Ligas jugó de 1949 a 1959.

Maglie-Sisler-Martin

El derecho Matt Surkont lanzó para Cienfuegos (1948-49) y fue líder en juegos lanzados (31) en esa temporada. En Grandes Ligas jugó de 1949 a 1957.

QUI El jardinero-antesalista-inicialista Don Lenhardt jugó para Habana (1949–50), fue co-líder en jonrones (15, empatado con Roberto Ortiz), slugging (.562) y ponches recibidos (35, empatado con Bob Addis). Jugó en Grandes Ligas de 1950 a 1954.

El lanzador Thomas Fine jugó para Cienfuegos (1949–51), Habana/Marianao (1951– 52), Marianao (1952–53), Cienfuegos (1954-55), y fue líder en juegos lanzados (35) y juegos ganados (16) en la temporada de 1949-50; y líder en juegos lanzados (30) en la temporada de 1951-52). En la serie del Caribe de 1952 lanzó juego de cero hit cero carreras contra el Cervecería Caracas de Venezuela. En estos certámenes, Fine tiene un extraordinario WHIP de 0.61 en 18 entradas lanzadas, ocupa el segundo lugar en este departamento, solo superado por el lanzador derecho Bob Shaw del Marianao. Jugó en las Mayores en 1947 y 1950.

Surkont-Lenhardt-Fine

Matt Surkont-Don Lenhardt-Thomas Fine

El rápido Jack Cassini jugó para Almendares (1947 – 48) y Cienfuegos (1949-53). Fue dos veces líder en bases robadas, la primera en 1949-50 (12), y la siguiente en 1951-52 (15). Jugó para los Piratas de Pittsburgh en 1949.

El zurdo Jim Prendergast lanzó para Marianao (1949–50) y fue en esa temporada líder en lechadas (5). Jugó para los Bravos Boston en 1948.

Otro zurdo, Al Gerheauser, lanzó para Habana (1949-50) y fue líder en ponches propinados (74) en esa temporada. Jugó en las Mayores de 1943 a 1948.

Cassini-Haas-Bilko

Jack Cassini-Bert Haas-Steve Bilko

El jardinero-inicialista Steve Bilko jugó para Habana (1949- 51) y fue líder en dobles (15) en la temporada de 1950-51. En las Mayores jugó de 1949 a 1962.

El útil Bert Haas jugó para Habana (1949-53) y Marianao (1953-54). Fue co-líder en jonrones (8) en la temporada de 1950-51; y líder en slugging (.453), bateo (.323) y jugador más valioso en la temporada de 1951-52. Jugó en Grandes Ligas de 1937 a 1951, aunque por la guerra se ausentó en 1943-46.

El jardinero Eddie Mierkowicz jugó para Habana (1948-51) y fue co-líder en jonrones (8) en la temporada de 1950-51. En las Mayores jugó de 1945 a 1950.

El derecho nudillista Hoyt Wilhelm jugó para Habana (1950-52), y fue líder en juegos completos (10), ponches propinados (72), lechadas (3) y PCL (2.36) en la temporada de 1950-51. Este miembro del Salón de la Fama de Cooperstown llegó a las Mayores con 30 años (1952) y se mantuvo lanzando en ese circuito hasta 1972.

El antesalista-jardinero Johnny Jorgensen, la araña, jugó para Habana (1950-54) y fue líder en veces al bate (293) y hits (85) en la temporada de 1951-52. Jugó en Grandes Ligas de 1947 a 1951.

Joe Black fue otro pitcher salido de las filas de las Ligas Negro, que pudo lanzar en las Mayores durante unas siete temporadas. En Cuba lanzó para Cienfuegos (1950-52), y resultó líder en ponches propinados (78), juegos ganados (15), PCL (2.42), triple corona de pitcheo, y líder en promedio de ganados (.714) en la temporada de 1951-52.

Wilhelm-Jorgensen-Joe Black

Hoyt Wilhelm-Johnny Jorgensen-Joe Black

El jardinero-inicialista Marvin Rickert jugó para Almendares (1951-52) y fue líder en dobles (17) en esa temporada. En las Mayores jugó en 1942, 1946-50.

El jardinero Jim Basso jugó para Cienfuegos/Marianao (1951-52), Marianao (1952–53), y fue co-líder en jonrones (9) (empatado con Pedro Formental) en la temporada de 1951-52. Otro pelotero que nunca jugó en las Mayores.

El derecho Bob Alexander lanzó para Almendares (1951-52) y Habana (1952-53). Fue líder en lechadas (4) en la temporada de 1951-52, y líder en promedio de ganados (.769) en la temporada de 1952-53. Jugó en Grandes Ligas en 1955 y 1957.

Basso- Red Barrett-Bob Alexander

Jim Basso- Red Barrett- Bob Alexander

Otro derecho, Charles “Red” Barrett, lanzó para Marianao (1950-54). Fue líder en juegos lanzados (32) en la temporada de 1950-51; y co-líder en juegos completos (12) (empatado con Bill Ayers) y líder en entradas lanzadas (170.1) en la temporada de 1951-52. Jugó en las Mayores de 1937 a 1949.

El derecho Al “Two Gun” Gettel lanzó para Cienfuegos (1952-53), temporada en la que fue líder en juegos completos (13), lechadas (3), entradas lanzadas (174.3) y co-líder en juegos ganados (13) (empatado con Mario Picone). Lanzó en Grandes Ligas de 1949 a 1955.

El neoyorquino Mario Picone lanzó para Habana (1952-53, 1954-55), y fue co-líder en juegos ganados (13) (empatado con Al Gettel) en la temporada de 1952-53. Lanzó en las Mayores en 1947 y 1952.

El útil Chuck Diering jugó para Cienfuegos (1953-54) y fue líder en dobles (20) y co-líder en triples (5) en esa temporada. En las Mayores jugó de 1947 a 1956.

Gettel-Picone-Diering

Al Gettel- Mario Picone-Chuck Diering

El jardinero Earl Rapp jugó para Almendares (1953-55), y fue co-líder en jonrones (10) (empatado con Rafael Noble) y líder en impulsadas (51) en esa temporada. Jugó en Grandes Ligas de 1949 a 1952.

El infielder Bob Boring jugó para Cienfuegos/Marianao (1953-54) y fue co-líder en triples (5) en la temporada de 1953-54. Boring no jugó en las Mayores.

El derecho Cliff “Mulo” Fannin lanzó para Almendares (1953-54), y fue líder en juegos ganados (13), PCL (1.45), promedio de ganados (.765) y jugador más valioso de esa temporada.

Otro derecho, Al Sima, lanzó para Habana (1955–56), fue co-líder en juegos completos (12) (empatado con Dick Littlefield), líder en entradas lanzadas (193.2) y lechadas (3) en esa temporada. En las Mayores jugó de 1950 a 1954.

El zurdo Dick Littlefield lanzó para Cienfuegos (1953-54), y fue co-líder en juego completos (12, empatado con Al Sima), y co-líder en juegos ganados (13, empatado con Cliff Fannin) en esa temporada. En Grandes Ligas lanzó de 1950 a 1957.

Rapp-Sima-Littlefield

Earl Rapp-Al Sima-Dick Littlefield

El derecho Ed Roebuck lanzó para Almendares (1952-53) y Habana (1954-55). Fue líder en juegos completos (12) y co-líder en ganados (13) (empatado con Joe Hatten) en la temporada de 1954-55. Jugó en las Mayores de 1955 a 1966.

Joe Hatten fue otro lanzador derecho que jugó para Almendares (1953-57), Habana (1957–58). Fue co-líder en ganados (13) (empatado con Ed Roebuck) , líder en promedio de ganados (.722) y jugador más valioso en la temporada de 1954-55; y co-líder en juegos lanzados (33) (empatado con Lynn Lovenguth) en la temporada de 1956-57. Hatten lanzó en las Mayores de 1946 a 1952.

George “Red” Munger lanzó para Cienfuegos (1952-53), Almendares (1954-56) y Habana (1955–56). Fue líder en PCL (2.85) en la temporada de 1954-55. En las Mayores jugó de 1943 a 1956.

Roebuck-Hatten-Red Munger

Ed Roebuck-Joe Hatten- George «Red» Munger

Forrest Jacobs, defensor de la segunda base, que jugó para Almendares (1952-54), Habana (1955-59), y fuera líder en veces al bate (295), carreras anotadas (58) y hits (94) en la temporada de 1953-54; líder en hits (91) y bateo (.321) en la temporada de 1955-56: y líder en bases por bolas recibidas (65) en la temporada de 1957-58. A Spook, como le llamaban en la MLB, le dedicaremos un artículo próximamente. En Grandes Ligas jugó de 1954 a 1956.

De Rocky Nelson ya hemos escrito anteriormente, solo los remito a ese artículo, que contiene información sobre lo que hizo este gran slugger en Cuba (ver en bibliografía consultada).

El infielder Don Blasingame jugó para Habana (1954-55) y fue líder en triples (6) en esa temporada. En las Mayores jugó de 1955 a 1966.

El zurdo Wilmer “Vinagre” Mizell jugó para Habana (1955-56) y fue líder en juegos completos (13), entradas lanzadas (179), ponches propinados (209) y lechadas (3) en la temporada. En las Mayores lanzó de 1952 a 1962. Cuando este lanzador levantaba su pierna para lanzar, parecía como si le diera con el pie en la nariz del bateador adversario. Y qué curvas tiraba este hombre.

Jacobs-Mizell-Blasingame

Forrest Jacobs-Wilmer Mizell-Don Blasingame

El jardinero Archie “Poco Pelo” Wilson jugó para Marianao (1949 – 51), y Cienfuegos (1955-58). Fue líder en hits (76), jonrones (11) y empujadas (39) en la temporada de 1956-57. En las Mayores jugó en 1951-52.

El ambidextro Solly Drake jugó para Marianao (1956-58). Fue líder en carreras anotadas (52), dobles (14) y bases robadas (12) en la temporada de 1956-57; y líder en carreras anotadas (46) y co-líder en bases robadas (11) (empatado com Julio Bécquer) en la temporada de 1957-58. Jugó en las Grandes Ligas en 1956 y 1959.

El antesalista Milton Smith jugó para Cienfuegos (1955-56) y Marianao (1957-58). Fue líder en bases por bolas recibidas (58) y co-líder en triples (5) (empatado con Curt Roberts) en la temporada de 1955-56; y líder en bateo (.320) en la temporada de 1957-58. En las Mayores jugó en 1955.

Archie Wilson-SollyDrake-Milton Smith

Archie Wilson-SollyDrake-Milton Smith

Otro ambidextro, el camarero Casey Wise, jugó para Marianao (1957-59). Fue líder en dobles (14) y bases por bolas recibidas (52) en la temporada de 1957-58. Estuvo en las Mayores de 1957 a 1960.

El derecho Bob Shaw lanzó para Marianao (1957-58), y en esa temporada fue líder en juego completos (12), entradas lanzadas (176), co-líder en ganados (14) (empatado con Don Brodowski), líder en PCL (1.48) y jugador más valioso. En Grandes Ligas lanzó de 1957 a 1967.

Otro derecho, Dick Brodowsky, lanzó para Almendares (1957-59) y fue líder en lechadas (5) y co-líder en ganados (14) (empatado con Bob Shaw) en la temporada de 1957-58. En Grandes Ligas lanzó de 1952 a 1959.

Brodowski-Wise-Shaw

Dick Brodowski-Casey Wise-Bob Shaw

El inicialista y jardinero Bob Skinner, más conocido en Cuba como Televilla (la alta torre de TV que poseía CMQ en la Rampa, la Habana), jugó para el Almendares (1956-57) y fue líder en triples (7) en la temporada de 1956-57. En Grandes Ligas jugó en 1954, y 1956-66.

El jardinero-inicialista Prentice Browne jugó para Cienfuegos (1955-56) y Habana (1958-59). Fue co-líder en dobles (13) (empatado con Dick Brown) y líder en carreras impulsadas (37) en la temporada de 1958-59. Jugó para Houston en 1962.

El receptor Dick Brown, ya mencionado, jugó para Almendares en 1958-59. En las Mayores jugó de 1957 a 1965.

Skinner-Dick Brown-Prentice Browne

Bob Skinner- Dick Brown-Prentice Browne

El zurdo Jim Archer jugó para Habana (1959-60) y fue co-líder en lechadas (5) en esa temporada. En Grandes Ligas jugó en 1961-62.

El derecho Al Cicotte lanzó para Marianao (1958-59), y fue líder en lechadas (6), PCL (1.38) y lanzador más valioso en la temporada de 1958-59. En las Mayores lanzó de 1957 a 1962.

Jim Baxes era defensor de la segunda y la tercera base, jugó para Almendares (1958-60) y fue líder en jonrones (9) en la temporada de 1958-59.

Archer-Cicotte-Baxes

Jim Archer-Al Cicotte-Jim Baxes

El infielder Marv Breeding jugó para Habana (1959-60) y fue co-líder en anotadas (41) (empatado con George Altman) en la temporada de 1959-60. En Grandes Ligas jugó de 1960 a 1963.

El mencionado George Altman fue uno de los últimos peloteros en desenvolverse en las Ligas Negro, jugó para los Monarcas de KC en 1955. De 1959 a 1967 jugó en las Mayores. En Cuba jugó para Cienfuegos (1959-60).

Altman-Breeding

George Altman-Marv Breeding

En Cuba también jugaron los miembros del Salón de la Fama, el lanzador Jim Bunning para Marianao (1956-57), lanzador que se destacó en las Mayores vistiendo las franelas de los Tigres de Detroit, los Filis de Filadelfia y los Piratas Pittsburgh. Bunning ha sido senador durante años. El otro fue el estelar derecho Earl Wynn, que jugó para Habana (1939–40), y que en las Mayores lanzara para los Indios de Cleveland y los Medias Blancas Chicago. El antesalista Brooks Robinson, considerado como el mejor defensivamente de todos los tiempos, jugó para Cienfuegos (1957-58) y fue co-líder en jonrones (9) en esa temporada de 1957, pero jugó toda la temporada la segunda base.

Wynn-Brooks Robinson-Jim Bunning

Earl Wynn- Brooks Robinson- Jim Bunning

Hay muchos peloteros estadounidenses más, que sin haber obtenido un liderato se destacaron en nuestras lides profesionales e igualmente contribuyeron al desarrollo de nuestro béisbol.

No se puede desarrollar deporte o ciencia a casa cerrada. La indiscutible calidad de la pelota profesional de MLB y sus técnicas actuales son indispensables para el desarrollo del béisbol en cualquier parte del planeta. Lo fue antes y lo es ahora más aún.

En un próximo artículo se hablará sobre los managers no cubanos en la liga profesional cubana.

Bibliografía consultada

– Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

– Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

– Piña Campora T. 2014. Serie del Caribe-Historia de la Confederación. http://www.beisboldelcaribe.com/home/documentos/SCARIBEHISTORIA.pdf

– Romero E. Un slugger a recordar en la pelota profesional cubana: Rocky Nelson. http://www.swingcompleto.com/2015/05/un-slugger-recordar-en-la-pelota.html

– Romero E. (en preparación). De la historia del béisbol en Cuba- Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba.

Los peloteros norteamericanos en la pelota cubana III. El aporte de las Ligas Negro de EE UU

“El deporte tiene el poder de transformar el mundo.
Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas…
Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar barreras raciales”.
Nelson Mandela

El presente artículo, como los anteriores relacionados, es parte del  libro en preparación: De la historia del béisbol en Cuba, Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba. De este autor

Esteban Romero

En el artículo anterior se informó sobre los peloteros de las Ligas Negro, actualmente miembros del Salón de la Fama en Cooperstown, que jugaron en Cuba. En esta oportunidad se informa sobre los peloteros de las Ligas Negro, que no son miembros de Cooperstown, pero que se destacaron igualmente en la pelota cubana, hombres que indudablemente contribuyeron al colorido de nuestra pelota profesional y al desarrollo de la calidad de este deporte a nivel nacional.

Dan McClellan fue lanzador y jardinero, que jugó para el Habana (1906-07). En las Ligas Negro se inició con los Gigantes Cuban X (1903-1904) y fue uno de los primeros en lanzar un juego perfecto en este circuito. McClellan jugó hasta 1925.

Dan McClellan

Dan McClellan

Grant Johnson se desempeñaba como camarero o torpedero, se le conocía con el nombre de “Home Run” (jonrón), y jugó para Fe (1907) y Habana (1908-12). Fue co-líder en hits (46) (empatado con Julián Castillo) y líder en slugging (.415) en la temporada de 1908-09; y líder en hits (43) en la temporada de 1912. En las Ligas Negro jugó de 1895 a 1913, a la vez que dirigió el equipo de Buffalo de 1912 a 1932.

Tarja en honor a Grant Johnson

Tarja en honor a Grant Johnson

El jardinero Clarence Winston jugó para Habana (1908) y fue líder en veces al bate (131) y bases robadas (33) en esa temporada. En las Ligas Negro jugó de 1908 a 1921.

Clarence Winston

Clarence Winston

Robert Edward “Jude” Gans era jardinero y jugó para Matanzas (1908-09), Fe (1913) y San Francisco (1915-16). Fue líder en bases robadas (23) en la temporada de 1913. En las Ligas Negro jugó de 1913 a 1920, además de dirigir a los Gigantes Lincoln en 1923-25.

El jardinero Spottswood (Spot) Poles jugó para el Fe (1910-13, 1914-15), y fue líder en dobles (5) en la temporada de 1910-11; y líder en veces al bate (151), carreras anotadas (40), hits (55), triples (8) y slugging (.510) en la temporada de 1913. En las Ligas Negro jugó de 1906 a 1923. Este pelotero ostenta el Corazón Púrpura por sus méritos combatiendo en la Primera Guerra Mundial.

Spot Poles

Spot Poles

Frank Warfield jugaba casi todas las posiciones, excepto la receptoría y no era lanzador. En Cuba jugó para Santa Clara (1922–24), Santa Clara/Matanzas (1924–25), Santa Clara (1929-30). Fue co-líder en bases robadas (5) en la temporada de 1924. En las Ligas Negro jugó de 1941 a 1932 y dirigió en 1929-31.

Frank Warfield

Frank Warfield

Walter “Dobie” Moore, torpedero y jardinero, conocido como “Black Cat” (Gato negro), jugó para Santa Clara (1923–24), temporada en la que fue líder en hits (71). Jugó en las Ligas Negro de 1920 a 1926.

Walter Dobie Moore

Walter «Dobie» Moore

Oliver Marcelle, conocido como Ghost (Fantasma), jugó la antesala y el campo corto, el fantasma de Nueva Orleans, jugó para Santa Clara (1923-25), temporada en la que fue líder en bateo (.393). En las Ligas Negro jugó de 1918 a 1934.

Oliver Marcelle

Oliver Marcelle

Bill Holland, llamado Speed (Velocidad),  lanzó para Santa Clara (1922-24), Santa Clara/Matanzas (1924-25), Cuba (1938-39), y fue líder en juegos ganados (10) y promedio de ganados (.833) en la temporada de 1923-24. Holland jugó de 1920 a 1938 en las Ligas Negro. Fue el primer lanzador negro en lanzar en el Yankees Stadium, lo que ocurrió en 1930 enfrentando a los Gigantes Élite Baltimore.

Bill Holland

Bill Holland

Arthur Henderson, más conocido en EEUU como Rats, era lanzador, jugó para el Habana (1924-25), temporada en que fue líder en lechadas, con 3. En las Ligas Negro jugó de 1923 a 1931.

Arthur Henderson

Arthur Henderson

Charlie “Chino” Smith jugaba la segunda base y los jardines. En Cuba jugó para Marianao (1926-27) y Habana (1927-30). Fue líder en dobles (13) en la temporada de 1927-28; líder en hits (67) y triples (7) en la temporada de 1929-30. En las Ligas Negro jugó de 1924 a 1930. Smith murió de fiebre amarilla, enfermedad de la que se contagió en Cuba.

Charlie Chino Smith

Charlie «Chino» Smith

El lanzador derecho William Ernest Powell, también conocido como Pee Wee o Pigmeat (Carne de cerdo) jugó para el equipo Cuba (1927-28), y fue líder en juegos lanzados (18) en esa temporada. Se desenvolvió en las Ligas Negro durante la década de los años 20.

Charles Henry Williams, lanzador más conocido como Lefty, jugó para Cienfuegos (1928-30). Fue líder en juegos lanzados (19) en la temporada de 1928-29. En las Ligas Negro jugó de 1928 a 1933.

Charles Henry Lefty Williams

Charles Henry «Lefty» Williams

El infielder Orville Riggins jugó para Almendares (1928-29), temporada en la que fue líder en triples (9). En las Ligas Negro jugó de 1920 a 1932.

Orville Riggins

Orville Riggins

Herbert Albert “Rap” Dixon fue un destacado jardinero-antesalista, que jugó en Cuba para el Almendares (1929-30) y logró el liderato de bases robadas (19) en esa temporada. Dixon jugó en las Ligas Negro de 1922 a 1934, y fue el primer pelotero negro en conectar un jonrón en el Yankee Stadium, lo que sucedió en 1930.

Herbert Dixon

Herbert «Rap» Dixon

Tom Young jugaba varias posiciones y en Cuba jugó para Santa Clara (1930-31), y resultó ser líder en bateo (.571) en el torneo de 1930. En las Ligas Negro jugó de 1920 a 1941.

El receptor Bill Perkins jugó para el Santa Clara (1935-38) y fue co-líder en carreras impulsadas (38) (empatado con Martín Dihigo) en la temporada de 1935-36. En las Ligas Negro jugó de 1928 a 1946.

Bill Perkins

Bill Perkins

El infielder Harry Williams jugó para Santa Clara (1936-37). Fue líder en dobles (18), bases robadas (15) y bateo (.339) en esa temporada. En las Ligas Negro jugó de 1931 a 1946.

El versátil Sam Bankhead, capaz de jugar el infield, los jardines y lanzar, jugó para Santa Clara (1937-40) y Almendares (1940 -41). Lamento no haberle visto jugar, pues por los numeritos que puso, era todo un fenómeno al campo. Fue líder en veces al bate (243), carreras anotadas (47), hits (89), co-líder en triples (5) (empatado con Lázaro Salazar), líder en carreras impulsadas (34), slugging (.457) y bateo (.366) en la temporada de 1937-38; y líder en veces al bate (209), carreras anotadas (41) y hits (67) en la temporada de 1939-40. Bankhead jugó en las Ligas Negro de 1929 a 1950, además de haber jugado en todas las ligas invernales del Caribe.

Sam Bankhead

Sam Bankhead

Ted Radcliffe fue lanzador y receptor, también llamado “Double Duty” (Doble Función o Servicio), jugó para Almendares (1939-40) y fue co-líder en lechadas (3) en esa temporada. En las Ligas Negro jugó de 1928 a 1945, además de dirigir de 1934 a 1951. Adolfo Luque tuvo problemas con este pelotero e intentó dispararle. Por suerte el coach Rodolfo Fernández desvió la mano de Luque y no hubo siquiera lesión. Radcliffe recogió sus cosas y se marchó definitivamente de Cuba.

Ted Radcliffe

Ted Radcliffe

Harry Kimbro fue un destacado jardinero en la liga profesional cubana, excelente bateador zurdo que jugó para Almendares (1939–40) y Habana (1946-49), y fue líder en bases robadas (18) en la temporada de 1939-40; y en hits (104) y bateo (.346) en la temporada de 1947-48. Jugó en las Ligas Negro de 1937 a 1953.

El lanzador derecho Barney Morris jugó para Cienfuegos (1939-40), temporada en la que fue líder en juegos completos (15), lechadas (3) y ganados (13). En las Ligas Negro jugó de 1931 a 1940.

Barney Morris

Barney Morris

Clyde Spearman jugó los jardines y la inicial. En la profesional cubana jugó para Marianao (1936-37) y Cienfuegos (1939–40). Fue líder en veces al bate (261), hits (84) e impulsadas (48) en la temporada de 1936-37. En las Ligas Negro jugó de 1932 a 1946.

Clyde Spearman

Clyde Spearman

El infielder Barney Serrell jugó para Marianao (1945-46) y Matanzas (de la federación, 1946-47). Fue co-líder en dobles (14) (empatado con Andrés Fleitas) en la temporada de 1945-46. En las Ligas Negro jugó de 1942 a 1951.

Barney Serrell

Barney Serrell

Samuel Jethroe era un rapidísimo jardinero y receptor, que jugó para Almendares (1947–49) y Cienfuegos (1954–55), además de participar en la I Serie del Caribe en la Habana, la que su equipo ganó. Jethroe fue líder en carreras anotadas (53) y bases robadas (22) en la temporada de 1947-48; y líder en bases robadas (37) en la temporada de 1948-49. En las Ligas Negro jugó de 1938 a 1949, luego saltó a las ligas Menores y en 1950 debutó en Grandes Ligas, jugando para los Bravos de Boston. En la MLB estuvo hasta 1954.

Sam Jethroe

Terry McDuffie lanzó y jugó los jardines. En Cuba jugó para Cienfuegos (1944-45), Habana (1946-47) y Almendares (1948-49). Fue co-líder en juego completos (9) (empatado con Manuel “Cocaína” García) y líder en ponches propinados (68) en la temporada de 1944-45. En las Ligas Negro jugó de 1930 a 1941. Este fue otro de los peloteros agredidos por Adolfo Luque como manager, quien le pidió al norteamericano que lanzara con dos días de descanso y el pelotero se negó a tomar la bola. Luque nuevamente apeló a su arma, la que puso sobre la cabeza de McDuffie, quien naturalmente asustado, terminó pidiendo que le dieran la bola (Gimme the ball, I´m ready to go).

Terry McDuffie

Terry McDuffie

Leonard “Lennox” Pearson fue un inicialista-antesalista-jardinero recordado por los aficionados a los Leones del Habana, equipo en el que jugó de 1946 a 1950. Pearson fue líder en veces al bate (265) y carreras empujadas (45) en la temporada de 1946-47; líder en veces al bate (338) en la temporada de 1947-48; y líder en veces al bate (301) y carreras empujadas (54) en la temporada de 1947-48; y líder en dobles (19) y carreras empujadas (55) en la temporada de 1949-50. En las Ligas Negro jugó de 1937 a 1949, además de un año en las Menores.

Leonard Pearson

Lloyd Davenport fue todo un destacado en Cuba, donde jugó para Jugó: Habana (1943-45), Habana – Almendares (1945-46), Almendares (1946-47), Alacranes (de la federación, 1947-48). Fue líder en bateo (.332) en la temporada de 1945-46; bateó seis incogibles en un juego de la liga profesional cubana, el 17 de enero de 1946, con lo cual igualó una marca ya existente de hits en un desafío. En las Ligas Negro jugó de 1934 a 1949.

Lloyd Davenport

Lloyd Davenport

El destacado lanzador derecho Don Newcombe jugó en Cuba para Matanzas (de la federación, 1946–47), Almendares/Marianao (1948– 49). Newcombe fue estelar de los Dodgers durante la década de los 50, previamente lanzó en las Ligas Negro (1944-47).

Don Newcombe

Connie Johnson lanzó para el Marianao (1954–55) y fue líder en entradas lanzadas (174.2), lechadas (5) y ponches propinados (123) en esa temporada. Jugó en las Ligas Negro de 1940 a 1950.

Connie Johnson

Curt Roberts, conocido en Cuba como El Curita, fue defensor fundamentalmente de la intermedia y en Cuba jugó para Cienfuegos (1954-57) y Almendares (1959-60), resultando co-líder en triples, (5) (empatado con Milton Smith) en la temporada de 1955-56; y líder en veces al bate (292) en la temporada de 1956-57. Igualmente jugó en las Series del Caribe de 1956 y 1959. En las Ligas Negro estuvo en 1947-48 y luego saltó para jugar en las Menores y algunas incursiones en equipos de la MLB.

Curt Roberts

El inicialista-jardinero Bob Boyd jugó en Cuba para Habana (1949–50) y Cienfuegos (1954-57), donde fue co-líder en veces al bate (288) (empatado con Humberto Fernández) y líder en hits (88) en la temporada de 1954-55. En las Ligas Negro jugó de 1946 a 1950, luego jugó en equipos de las Menores y tuvo algunas incursiones en conjuntos de Grandes Ligas.

Curt Roberts

Hank Thompson, cuyo nombre es Henry Curtis Thompson, también conocido como Ametralladora, fue infielder y jardinero que jugó para el Habana (1946-49). Fue co-líder en triples (6) (empatado con Pedro Formental) y líder en slugging (.453) en la temporada de 1946-47; líder en carreras impulsadas (52) en la temporada de 1947-48; y líder en carreras anotadas (60), hits (85), triples (8) y slugging (.513) en la temporada de 1948-49. Thompson jugó en 1943 y 1946-48 en las Ligas Negro, siempre con los potentes Monarcas Kansas City, luego jugó en las Menores en 1947 y poco después debutó en las Mayores. Junto con Monte Irvin y Willie Mays fueron el primer trío de jardineros de las Ligas Negro en un equipo de Grandes Ligas, los Gigantes de Nueva York.

Hank Thompson

En un próximo artículo hablaremos sobre el aporte de otros peloteros norteamericanos destacados en la liga profesional cubana. Fueron muchos los que jugaron y dieron colorido a nuestro pasatiempo nacional.

Bibliografía consultada

– Baseball Guru.com Negro Leagues. http://baseballguru.com/bbnegro1.html

– Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

– Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

– Fainaru Steve y Ray Sánchez. 2001. The Duke of Havana. Villard, NY, 376 p.

– Seamheads.com- Negro League Databases. http://www.seamheads.com/NegroLgs/index.php

Los peloteros norteamericanos en la pelota cubana II. El aporte de las Ligas Negro de EE UU

“El deporte es el esperanto de las razas»
Jean Giraudoux

El presente artículo, como el anterior relacionado, es parte del  libro en preparación: De la historia del béisbol en Cuba, Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba. De este autor

Esteban Romero

Como es de suponer, el mayor aporte extranjero a la pelota cubana llegó del béisbol de EEUU, padres y creadores de este deporte. Sin embargo, se puede decir que la pelota de las Ligas Negro aportó más en los inicios del béisbol cubano, sobre todo en las primeras décadas del siglo XX, que las propias grandes ligas. Prácticamente se estableció una especie de simbiosis entre la pelota cubana profesional y las Ligas Negro, ya que muchos de sus peloteros, cubanos y norteamericanos, jugaban en el verano en EEUU y luego en el invierno venían a continuar jugando en Cuba. Lo interesante es que varios peloteros cubanos blancos (algunos dudosos), que no tenían cabida en equipos de blancos en EEUU, terminaban jugando en las Ligas Negro. Al final las dos partes terminaban beneficiadas al no existir barrera de color que limitara su juego.

En Cuba de las ligas Negro se habla poco, es que como si no hubieran existido, por lo que se hace necesario dar un bosquejo a estas ligas segregadas en EEUU producto del racismo imperante en el deporte de este país hasta hace unas décadas.

Los dos primeros equipos de ligas Negro fueron los St Louis Black Stockings y los Cuban Giants (Gigantes cubanos), que viene a demostrar como a Cuba se le identificaba con la pelota, en particular con la pelota que jugaban los atletas negros.

En 1887 se creó la llamada liga nacional de color, la que duró muy poco. Luego existieron los llamados equipos independientes, o sea aquellos que eran como trotamundos que jugaban donde quiera con tal de ganar algunos centavos. Desde 1914 eran varios los equipos que jugaban de esta manera, entre ellos los Gigantes Reales Brookyln, Gigantes Americanos Chicago, Gigantes Chicago, Gigantes Unión Chicago, Gigantes Cubanos, Estrellas Cubanas de la Habana, Indianápolis ABC, Medias Blancas Louisville, Gigantes Lincoln Nueva York, Gigantes de Color de Nueva York, Gigantes Filadelfia, Gigantes Mohawk Schenectady y los Sprudels West Baden entre otros, ya que según la historia, los equipos independientes con peloteros negros sobrepasaban la cifra de 200 al inicio del siglo XX.

En 1913 se creó el equipo Long Branch Cubans, que también se le conocía como Newark Cubans o Jersey City Cubans, de hecho el primer equipo profesional de béisbol en EEUU con peloteros todos cubanos. El equipo se mantuvo hasta 1916 y en sus filas jugaron peloteros como el lanzador Adolfo Luque, el receptor Miguel Ángel González, el torpedero Tomás Romañach entre otros. Este equipo jugó como Long Branch, Nueva Jersey en el período de 1913-15, pero la primera mitad de la temporada de 1914 la jugó en Newark, Nueva Jersey. El Long Branch jugó en Jersey City en 1916, por lo que entonces se comenzaron a llamar “Jersey City Cubans”. El equipo luego jugó en Poughkeepsie, Nueva York, y allí se les llamaban como siempre, “Long Branch Cubans”. Este equipo por su carácter itinerante se movía a varios parques para jugar, por lo que en julio de 1916 pasaron a jugar a Harlem y luego a Madison, Nueva Jersey. El conjunto estaba esencialmente compuesto por peloteros cubanos blancos, pero que muchas veces topaban con equipos de las Ligas Negro, y es de ahí que a veces se le sitúe dentro del sistema de las Ligas Negro como equipo independiente, lo cual no es realmente exacto. El Long Branch de hecho jugó en la Liga Atlántica en 1914, y en 1916 en la Liga Tri-County.

En los equipos de peloteros negros se pagaba poco y los jugadores tenían que viajar para poder lograr algún sustento en juegos de exhibición. Se sabe que muchas veces jugaban hasta triple juego en algún que otro lugar. Eran capaces de jugar con equipos de peloteros negros como con otros de grandes ligas, de éstos aceptar el reto. Por lo regular e históricamente, los equipos negros les ganaron más de un 60% de los juegos a los equipos profesionales de grandes ligas.

En 1920 Andrew Rube Foster, dueño de los Gigantes Americanos Chicago, creó en Kansas City la llamada Liga Nacional Negro. Foster fue uno de los primeros peloteros negros que jugara en la pelota profesional cubana, lo que hizo a partir de 1907. Los primeros equipos de esa liga nacional en 1920 eran los Gigantes Americanos Chicago, Estrellas Detroit, Estrellas Cubanas de Cincinnati, Gigantes Chicago, Marcos Dayton, Gigantes St Louis, y los casi eternos ABCs Indianápolis y los Monarcas de Kansas City, que se convirtieron en vencedores regulares de muchas justas de las ligas Negro. Esta liga tuvo en sus dos últimas décadas a un equipo muy ganador que fue los Grises Homestead. Igualmente los New York Cubans (suena así mejor que traducido al español) fueron de los equipos a derrotar en la última década de esta liga, donde además jugaron equipos como las Águilas Newark, Estrellas Filadelfia, Yankees Negros Nueva York y Gigantes Élite Baltimore.

Lo que queda claro es que Cuba ya desde 1920 figuraba entre los equipos. Aquel primer conjunto con nombre de Cincinnati tuvo entre sus filas a peloteros reconocidos como los matanceros Valentín Dreke, Bernardo Baró, Eufemio Abreu, Marcelino Guerra, los habaneros José Fernández, Eustaquio “Bombín” Pedroso y Ramón “Mike” Herrera, que luego jugara en las Grandes Ligas; el cienfueguero Bienvenido Jiménez, más conocido como Pata Jorobá, los reglanos José López, y Prudencio Martínez y Matías Ríos de Sagua la Grande, y dos peloteros cubanos más de origen desconocido, José Leblanc y Faustino Valdés.

La liga nacional duró hasta 1948 cuando ya los peloteros negros pudieron saltar a jugar en las ligas profesionales de blancos. Pero también existieron otras ligas como fueron la Liga Negro Americana, que se creó en 1937 y logró nutrirse de algunos equipos eficientes de la liga nacional, como fueron los Monarcas de Kansas City, los mismos Gigantes Americanos Chicago, Indianápolis ABCs, Payasos Cincinnati, Barones Negros Birmingham, Medias Rojas Memphis, Estrellas St Louis, Estrellas Detroit entre otros. Esta liga americana perduró hasta 1950.

La Liga Oriental de Color tuvo una breve duración, de 1923 a 1928, con la participación de equipos como Gigantes Bacharach Atlantic City, Medias Negras Baltimore, Gigantes Lincoln Nueva York, Gigantes Reales Brooklyn, Estrellas Cubanas Orientales, Gigantes Hilldale Filadelfia y los Grises Homestead, equipo que terminó jugando en la Liga Nacional Negro en las postrimerías de las ligas negro.

En 1932 hubo una liga con una sola temporada, la Liga Este- Oeste, que tuvo entre sus participantes a las Medias Negras Baltimore, Estrellas Cleveland, Estrellas Cubanas Orientales, Lobos Detroit, Grises Homestead, Pilotos Washington, Carmelitas Newark y Gigantes Hilldale Filadelfia.

Una evidencia de la necesidad que tenían los peloteros negros de jugar en Cuba y exhibir sus aptitudes la tenemos en el hecho de las llamadas Series Cubano-Americanas, que comenzaron en 1908, y donde jugaban equipos cubanos y otros visitantes de las grandes ligas. En este caso los peloteros negros norteamericanos jugaban dentro de los equipos cubanos.

Baseball- reference.com sitúa a la liga profesional cubana como otra liga negro en el período de 1905 a 1911. Como ya sabemos, y por lo que este autor ha podido ver, Harry Buckner, más conocido como Green River (Río Verde), fue el primer pelotero negro en jugar en la pelota profesional cubana, lo hizo en 1906. Al año siguiente vinieron siete peloteros norteamericanos, todos de las ligas Negro, entre ellos dos miembros actuales del Salón de Cooperstown, Andrew Rube Foster, considerado como uno de los padres de la pelota de las ligas Negro en EEUU, y el jardinero Preston Hill. Tanto Foster como Hill casi siempre jugaron con los mismos equipos. Foster lo hizo con el Fe (1907), Habana (1908), Fe (1912) y San Francisco (1915–16), equipo este último que dirigió en esos dos años, mientras que Hill jugó con Fe (1907), Habana (1908-12) y San Francisco (1915–16).

En 1908 la cifra ascendió a 11 peloteros de las Ligas Negro, entre ellos otro miembro destacado del Salón de Cooperstown, el infielder Henry “Pop” Lloyd, quien jugó en Cuba por largo tiempo: Habana (1908–09, 1910-12), Fe (1913), San Francisco (1915–16), Habana (1922-24), Almendares (1924 – 28) y Almendarista (1930). Lloyd fue un excelente defensor del campo corto y de la segunda base, mientras que zurdo al bate, era temible para los pitchers adversarios.

Los servicios de Preston Hill fueron para Fe (1907), Habana (1908-12), San Francisco (1915–16), donde resultó co-líder en carreras anotadas (53) (empatado con Emilio Palomino), líder en hits (60), triples (5) y slugging (.434) en la temporada de 1908; líder en carreras anotadas (36) en la temporada de 1908-09; y líder en hits (35), triples (5), slugging (.490) y bateo (.365) en la temporada de 1910-11.

Preston Hill

Preston Hill

Andrew Rube Foster fue líder en juegos completos (15), juegos ganados (10) y promedio de ganados (.667) en la temporada de 1907. En las Ligas Negro lanzó durante el período de 1902 a 1919.

Rube Foster

Rube Foster

Henry “Pop” Lloyd fue líder en triples (8) en la temporada de 1922-23, líder (6) en la temporada de 1923-24, líder (6) en la temporada de 1924-25; líder en veces al bate (196) y hits (73) en la temporada de 1924-25; líder en dobles (8), co-líder en jonrones (3) (empatado con Jud Wilson) y slugging (.560) en la temporada de 1925-26; y octavo en triples conectados (33) y tercero en promedio de bateo (.329) de por vida en la liga profesional cubana.

Henry Pop Lloyd

Henry «Pop» Lloyd

Miembros del Salón de la Fama Cooperstown procedentes de las Ligas Negro que hayan jugado en Cuba son varios, donde además de los anteriormente mencionados, aparecen:

– El receptor James Raleigh (Biz) Mackey (Almendares, 1924–25), que jugó en las Ligas Negro de 1920 a 1947

James Raleigh Big Mackey

James Raleigh (Biz) Mackey

– El jardinero Norman “Turkey” Stearnes, que jugara para el Santa Clara/Matanzas (1924-25), excelente corredor y bateador de fuerza en las Ligas Negro, donde jugó de 1920 a 1936.

Norman Turkey Stearnes

Norman «Turkey» Stearnes

– El estelarísimo lanzador Raymond “Jabao” Brown (Santa Clara, 1936-39, Almendares – Marianao, 1945 – 46, Cuba/Santiago, 1947 – 48), quien fue co-líder en jonrones (4), líder en juegos completos (14), co-líder en juegos ganados (12) (empatado con Bob Griffith) y líder en promedio de (.706) en la temporada de 1937-38; líder en juegos completos (16) en la temporada de 1938-39; lanzó cero hit cero carreras el 11 de noviembre de 1936; fue segundo en promedio de ganados (.696) de por vida en la profesional cubana. Jabao jugó de 1930 a 1953 en la pelota de las Ligas Negro y de las Menores.

Raymond Jabao Brown

Raymond «Jabao» Brown

– El lanzador Willie Foster, hermano de Rube Foster, que lanzara para el Cuba (1927-28) y fuera líder en juegos completos (8) y lechadas (2) en esa temporada. En las Ligas Negro jugó de 1923 a 1938.

Willie Foster

Willie Foster

– El lanzador derecho Joe “Smokey” Williams jugó para Habana (1911-12), Fe (1913), San Francisco (1915–16), y lideró juegos lanzados (20), co-líder en juegos completos (12) (empatado con José de la Caridad Méndez) y co-líder en ganados (10) (empatado con Frank Wickware) en la temporada de 1912. Jugó pelota en Ligas Negro o Independiente de 1905 a 1931.

Joe Smokey Williams

Joe «Smokey» Williams

– El lanzador derecho Wilber “Bullet” Rogan, el supersónico, por eso le decían la bala, lanzó para Almendares (1924-25) y entonces fue co-líder en juegos ganados (9) (empatado con Oscar Levis) de la temporada. En las Ligas Negro jugó de 1917 a 1938.

Wilber Bullet Rogan

Wilber «Bullet» Rogan

– El jardinero-infielder Jud Wilson, más conocido como Jorocón en Cuba,  jugó para el Habana (1924-30), y fue co-líder en carreras anotadas (37) (empatado con Valentín Dreke), co-líder en jonrones (3) (empatado con Henry “Pop” Lloyd), líder en bases robadas (10) y bateo (.430) en la temporada de 1925-26; líder en carreras anotadas (36), triples (7), slugging (.695) y bateo (.424) en la temporada de 1927-28; y líder en slugging (.569) en la temporada de 1929-30. Wilson jugó de 1922 a 1945 en las Ligas Negro.

Jud Wilson
– El superestelar Oscar Charleston, un jardinero central que me decían los aficionados de la generación de mis abuelos, que era de lo mejor que se había visto jugando esa posición en Cuba. Jugó para los Gigantes Bacharach (1920 – 21), Santa Clara (1922-24), Almendares (1924-25), Habana (1925 – 26), Havana Reds (1926 – 27), Cuba (1927 – 29), Marianao (1930). En esas temporadas fue líder en carreras anotadas (59), slugging (.537) y bases robadas (31) en la temporada de 1923-24, líder en veces al bate (151) y en hits (61) en la temporada de 1926-27, líder en jonrones (5) y bases robadas (11) en la temporada de 1927-28, líder en carreras anotadas (12), co-líder en hits (19) (empatado con Dick Lundy), triples (5), slugging (.569 calculado por este autor) y bateo (.373) en el torneo de 1930. Charleston jugó hasta 1945, pero tuvo una aparición en 1954, año de su muerte, con los Payasos Indianápolis.

Oscar Charleston

Oscar Charleston

– El infielder Judy Johnson fue parte de Alacranes (1926–27), Cuba (1927–29). En las Ligas Negro jugó de 1918 a 1936.

Judy Johnson

Judy Johnson

  • Un pelotero fuera de serie fue el torpedero Willie Wells, quien jugó para Cienfuegos (1928-30), Santa Clara (1935-36), Almendares (1936-40), y fue co-líder en hits (63 empatado con Martín Dihigo), co-líder en jonrones (5 empatado con Jacinto Roque) y líder en slugging (.531) en la temporada de 1935-36; co-líder en jonrones (5) en la temporada de 1937-38; y jugador más valioso en la temporada de 1929-30, 1938-39 y de 1939-40. El Diablo, como le llamaban en EEUU, jugó en las Ligas Negro de 1924 a 1948. Por su juego estelar, velocidad, bateo, poder y buena defensa al campo, fue escogido para el Salón de la Fama en 1997.
Willie Wells

Willie Wells

  • El inicialista-jardinero George “Mulo” Suttles jugó para Santa Clara (1929-30) y Cienfuegos (1939-40). Fue líder en jonrones (7) en la temporada de 1929-30, y líder (4) en la temporada de 1939-40. Jugó en las Ligas Negro de 1920 a 1942.
George Mule Suttles

George «Mulo» Suttles

– El lanzador derecho Hilton Smith jugó para Marianao (1937–38) y Santa Clara (1939–40). En las Ligas Negro jugó de 1932 a 1941.

Hilton Smith

Hilton Smith

– El lanzador e infielder Leon Day jugó para Almendares (1937 – 38) y Santiago (1947- 48). En las Ligas Negro jugó de 1934 a 1939.

Leon Day

– El infielder-outfielder y lanzador James “Cool Papa” Bell, el hombre que volaba bajito, jugó para Cienfuegos (1928-30), Almendares (1930), Cienfuegos (1930), Almendares (1940 -41), y fue líder en carreras anotadas (44), jonrones (5) y bases robadas (17) en la temporada de 1928-29; y líder en veces al bate (220), carreras anotadas (52) y dobles (14) en la temporada de 1929-30. Jugó de 1922 a 1941, y como se ve, Cuba era su segunda casa.

James Papa Cool Bell

James «Papa Cool» Bell

– El rey de la longevidad, Leroy “Satchel” Paige, que lanzó para Santa Clara (1929–30), décadas después tuve la suerte de verle lanzar con los Miami Marlins de la Liga Internacional (1956-58) y enfrentándose a los Cubans.

Satchel Paige
– El inicialista Buck Leonard jugó para Marianao (1936–37). Jugó béisbol desde 1933 a 1955.

Buck Leonard
– El recordado receptor Josh Gibson, que jugara para Habana (1937-38) y Santa Clara (1938-39), liderando carreras anotadas (50), jonrones (11) y slugging (.620) en la temporada de 1938-39. Gibson es considerado el hombre de más poder que haya pasado por las Ligas Negro, donde jugó de 1929 a 1946.

Josh Gibson

Josh Gibson

– El receptor Roy Campanella jugó para Marianao (1943- 44). El recordado pelotero fue todo un destacado en las Grandes Ligas, adonde llegó procedente de las Ligas Negro.

Roy Campanella
– El lanzador zurdo Andy Cooper jugó para Habana (1923- 24), Almendares (1924-25) y Cienfuegos/Almendares (1928–29). En las Ligas Negro lanzó de 1920 a 1941.

Andy Cooper

Andy Cooper

– El infielder Raymond Dandridge jugó para Almendares (1937-38), Cuba (1938– 39), Cienfuegos (1939 – 41), Marianao (1945 – 47), Oriente (1946 – 47), Cuba (1947 – 48), Marianao (1949 – 53), y lideró bases robadas (11) en la temporada de 1937-38; veces al bate (318) en la temporada de 1949-50, y líder (305) en la temporada de 1952-53. Jugó de 1933 a 1954.

Raymond Dandridge

– El jardinero Monte Irvin, uno de los primeros peloteros negros en llegar a las Grandes Ligas, jugó para Almendares (1947-49) y fue líder en jonrones (10) en esa temporada.

Monte Irvin

Fueron en total 24 los peloteros negros miembros del Salón de Cooperstown que jugaron en Cuba, pero circunscribir el aporte de estos a la pelota cubana sería injusto. Hay muchos peloteros más de las Ligas Negro que se destacaron enormemente, a los cuales me referiré en el próximo artículo relacionado con el tema.

Bibliografía consultada

– Baseball Guru.com Negro Leagues. http://baseballguru.com/bbnegro1.html

– Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

– Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson, North Carolina-London. 544 p.

– McKenna Brian.2011. The Henriquez Long Branch. Cubans.BaseballHistoryBlog.com.

– Salón de la fama del béisbol. http://www.beisbolfama.com/

– Seamheads.com- Negro League Databases. http://www.seamheads.com/NegroLgs/index.php

Los peloteros extranjeros en la pelota cubana

«La historia pertenece a los que la prolongan, no a los que la secuestran»
Manuel Vázquez Montalbán

El presente artículo es parte del  libro en preparación: De la historia del béisbol en Cuba, Esbozos biográficos de peloteros extranjeros en Cuba. De este autor

Por Esteban Romero

Se sabe que el béisbol en Cuba se juega desde 1868, deporte que fuera prohibido en algún momento de nuestra historia por las autoridades españolas. El primer juego oficial ocurrió el 21 de diciembre de 1874 y una liga oficial se tuvo a partir de 1878. El béisbol nació en los EEUU, y a Cuba llegó gracias a estudiantes cubanos que lo llegaron a practicar en el país vecino mencionado. El más notable de esos cubanos fue Esteban Bellán, quien estudió en la Universidad de Fordham y luego fue el primer pelotero latinoamericano que jugase en las llamadas Grandes Ligas. Por su parte, Nemesio Guilló trajo los primeros implementos para jugar este deporte en Cuba.

Esteban Bellán

Esteban Bellán, primer latinoamericano en jugar en Grandes Ligas

Nemesio Guilló

Nemesio Guilló trajo los primeros implementos beisboleros a Cuba

Aparte de la contribución de los estudiantes cubanos que trajeron este deporte al país, hubo muchos peloteros de varias nacionalidades que participaron activamente en los torneos de la liga cubana. Ese aporte se hizo visible desde la temporada de 1879-80 cuando los norteamericanos Urban “Hick” Carpenter y Jimmy Macullar jugaron para el equipo Colón. Eran dos bateadores que acabaron con el pitcheo contrario, al extremo que los rivales se negaron a jugar con ese equipo, que al final abandonó la justa. Macullar era un excelente pitcher zurdo, pero que también jugaba el SS y los jardines, fue el primer mortal en conectar jonrón en la pelota cubana y el primer lanzador que ponchara a 21 habanistas. Carpenter, cuyo nombre real era Warren William, era catcher, antesalista e inicialista. En Cuba jugó la receptoría, pero al igual que Macullar, lanzaba a la zurda y bateaba a la derecha, o sea que ambos eran una especie de Rickie Henderson. Carpenter jugó en las Mayores desde 1879 hasta 1892, mientras que Macullar, conocido como el pequeño Mac (medía 165 cm), lo hizo de 1870 hasta 1886.

El primer extranjero en el siglo XX fue un isleño, único español en la liga cubana, que este autor personalmente lo tiene por cubano por razones de simpatía y afecto, y no es otro que Alfredo «Pájaro» Cabrera, el famoso torpedero, que fuera igualmente el primer jugador español en las Grandes Ligas. Alfredo se estrenó con el Almendares en 1901. Se dice que Alfredo por ser algo moreno utilizó un pasaporte español debido a su descendencia española y así poder pasar la barrera de color impuesta en la pelota profesional americana. O sea que no está muy claro si era español o cubano en realidad.

alfredo-cabrera

Alfredo «Pájaro» Cabrera, ¿español o cubano?

En 1906 llegó a jugar el lanzador Harry Buckner con el Almendares, convirtiéndose en el primer pelotero negro norteamericano que lo hacía y el segundo extranjero en jugar en el siglo XX. El año de 1907 trajo el primer grupo de peloteros norteamericanos, entre ellos los primeros peloteros negros. Ellos fueron los lanzadores Harry Buckner y Sam Hope con el Almendares, el camarero Charles Grant, el torpedero Grant Johnson, los jardineros Preston Hill y Bill Monroe, y el lanzador, el estelar y siempre recordado en las ligas Negro, Andrew Rube Foster. El Habana trajo al receptor Chappie Johnson y a los lanzadores Ray Wilson, Bill Mack y Dan McClellan. Todos ellos jugaban en las Ligas Negro.

Harry-Buckner vistiendo la franela de los Gigantes Mohawk en 1913

Harry Buckner, primer pelotero negro en jugar en Cuba

El segundo pelotero extranjero no norteamericano fue nada más y nada menos que un alemán, Martin (Marty) Krug, infielder, nacido en 1888 en Koblenz, que jugó con el Almendares en 1914.

Marty Krug

Marty Krug

Además de un español y un alemán, en Cuba jugaron peloteros de los siguientes países:

a. Canadá con 9 peloteros. Los dos primeros fueron ciudadanos oriundos del Quebec, el lanzador derecho Paul Calvert hombre nacido en 1917, y que jugó con el Cienfuegos (1942–43), el Marianao (1946-47), el Habana/Marianao (1947–48), Leones/Santiago (1947–48, equipos de la llamada Federación Nacional, que jugaba en la Tropical), Habana (1948-49); y el lanzador igualmente derecho Jean–Pierre Roy, nacido en 1920 en Montreal, Canadá, que jugó con el Cienfuegos (1942-44, 1945-47), los Leones/Alacranes/Cuba (1947–48), y el Cienfuegos (1948– 49). Calvert jugó algunos años en las Mayores con los Indios, los Senadores y los Tigres, no así Roy.

Paul Calvert

Paul Calvert, primer pelotero canadiense en la pelota cubana

b. Francia tuvo un pelotero. Harry “Duke” Markell, lanzador derecho nacido en 1923 en París y que jugó con el Almendares/Cienfuegos en la temporada de 1952-53.

Harry Duke Markell

Monsieur Harry «Duke» Markell, un francés en la pelota cubana

c. Grecia tuvo una dudosa representación con Alessandro Campanis, más conocido como Al, quien dirigió al Cienfuegos en la temporada de 1953- 54. Dudosa representación, ya que su nombre es enteramente italiano, y aunque nacido en Grecia (Isla Dodescanese en 1916), es probable se haya criado en Italia. Al Campanis fue segunda base y jugó con los Dodgers en 1943. Al tuvo un hijo, Jim, que igualmente fue pelotero en las Grandes Ligas.

Al Campanis

Al Campanis, ¿griego o italiano?

d. Italia estuvo representada por el lanzador derecho Marino Pieretti, que lanzó en Cuba para el Cienfuegos en 1955-56, sus últimos años como lanzador, ya que fue jugador en las Grandes Ligas con los Senadores, las Medias Blancas y los Indios en la década de los 40.

Marino Pieretti

Marino Pieretti, primer azzuro en la pelota cubana

e. México. Varios mexicanos jugaron en la pelota cubana, muchos de ellos son actualmente miembros del Salón de la Fama de su país. En total aparecen 12 nombres de ese país hermano. Los primeros fueron el lanzador zurdo-inicialista Fernando “Cocuite” Barradas, pelotero nacido en 1910 en Rancho de Santa Rita, Veracruz, México, que jugó para el Marianao (1937-38), luego aparece el 2B-SS José Luis “Chile” Gómez, nacido en 1909 en Mazatlán, Sinaloa, que jugó con el Santa Clara (1937–38), y el Cienfuegos (1939-40, 1941-42, 1945-46). El jardinero Manuel Salvatierra (Popeye) jugó en Cuba con el Almendares/Habana en la temporada de 1940–41.

Fernando (Cocuite) Barradas

Fernando «Cocuite» Barradas, de los primeros peloteros mexicanos en jugar en Cuba

Beto Avila

Beto Avila

Entre otros destacados de México que vinieron a jugar a Cuba están también el gran Beto Ávila, que lo hizo con el Almendares (1945-46), el Marianao (1946-47), y el Cuba de la Federación Nacional (1947–48); el inicialista sonorense Ángel Castro, que jugó con el Marianao en 1946- 47, hombre que en 1951 conquistó la triple corona de bateo en la liga Mexicana; el jardinero Jesús “Chanquilón” Díaz, que jugó para el Habana/Marianao (1946-47); el lanzador sonorense Alberto «Coty» Leal, que lanzó para el Marianao (1943-44), el Almendares (1946–47), y el Santiago de la Federación Nacional (1947–48); el destacado inicialista y jardinero Felipe Montemayor, que jugara para el Cienfuegos (1952-53); el camarero Vinicio García, que jugara para el Cienfuegos (1946–47), Cuba/Santiago (1947–48), y Marianao (1953–54); y el jardinero Epitacio “La Mala” Torres, nacido en 1921 en Villaldama, y que jugara para el Marianao (1943-44). El lanzador Alfonso Ramírez lanzó para el Cuba/Alacranes en 1947–48, mientras que Pedro Ramírez igualmente lo hizo para el Marianao en la temporada de 1943-44. El lanzador derecho Daniel Ríos, nacido en Texas, EEUU, pero que se desarrolló durante años en la liga mexicana, puede igualmente ser considerado como otros de los representantes mexicanos en la liga profesional cubana. Daniel jugó para el Marianao en la temporada de 1944-45. Con los Cubans llegaron a jugar peloteros mexicanos como Emilio Ferrer y Francisco Ramírez. Casi todos estos peloteros son actualmente miembros del Salón de la Fama de su país.

Felipe Montemayor

Felipe Montemayor

f. Panamá tuvo cinco representantes, pero observen que hay tres oriundos de la zona del Canal. El primero de todos ellos fue el lanzador zurdo Oscar Levis, que fuera el primer latinoamericano en jugar en la pelota cubana lanzando para el Almendares (1922–23), el Habana (1923-26), el Marianao (1926–27), y el Habana (1927–30, 1931-32). Los otros panameños fueron el lanzador Víctor Greenidge, el torpedero Frank Austin, el lanzador zurdo Patricio Scantlebury, que jugara en la invernal cubana e igualmente con los Cubans en la Liga Internacional, y el infielder Pablo Bernard que jugara para los Cubans igualmente.

Oscar Levis

El panameño Oscar Levis, primer latinoamericano en jugar en la pelota cubana

Pat Scantlebury

Pat Scantlebury

g. El aporte de Puerto Rico no fue muy grande, ya que este país contaba con su propio torneo profesional. No obstante, un pelotero boricua, el jardinero Luis F. Olmo, más conocido como el Jibaro, vino a jugar en la Federación para el Santiago/Leones (1947–48). Los otros boricuas que jugaron en Cuba lo hicieron por la vía de los Cubans de la liga internacional, entre ellos los destacados Nino Escalera, inicialista-jardinero, el lanzador zurdo Luis “Tite” Arroyo, quien después lanzara durante cuatro temporadas con los Yankees, y el antesalista Félix Torres.

Nino Escalera

Nino Escalera

h. República Dominicana estuvo representada por tres peloteros, entre ellos, Juan “Tetelo” Vargas, a quien se le puede considerar como el pionero de la pelota dominicana, hombre que jugaba el infield y los jardines, y que en Cuba jugó para el Habana (1929-30, 1942-43). El Estadio de las Estrellas Orientales en Santo Domingo lleva el nombre de este destacado pelotero. El infielder y lanzador Juan Delfín García (Bragañita) jugó con el Santa Clara en la década de los 30. Igualmente aparece el antesalista-jardinero Pedro Báez (Grillo A) que pereciera en vuelo de Cubana de Aviación de regreso a su país en 1948.

Juan Tetelo Vargas

Juan «Tetelo» Vargas

i. Venezuela tuvo once peloteros, siendo el primero de ellos el destacado lanzador derecho Alejandro Carrasquel, el Patón, quien jugó para el Cuba (1938–39), Almendares/Marianao (1944– 45), Cienfuegos (1946–47), y los Alacranes/ Santiago de la Federación Nacional (1947–48). Carrasquel fue el primer pelotero venezolano en jugar en Grandes Ligas, adonde llegó en 1939, justamente después de haber jugado en el Cuba de la invernal cubana. El Patón, quien era tío del torpedero Chico Carrasquel, jugó en las Mayores con los Senadores por seis temporadas y luego una con las Medias Blancas. Otro que jugó en la invernal cubana fue el inicialista Carlos Ascanio con el Cienfuegos (1940-41, mientras que varios luego jugaron con los Cubans en la Liga Internacional, como fueron el antesalista Luis “Camaleón” García, los infielders Pompeyo Davalillo, Elio Chacón (hijo del cubano Pelayo Chacón), los lanzadores Emilio Cueche, Julián Ladera, Elio Chacón, José Bracho, el receptor Dionisio Acosta, y el jardinero-lanzador Víctor Davalillo.

Alejandro Carrasquel

Alejandro Carrasquel, primer pelotero venezolano en la pelota cubana y en las Grandes Ligas

Luis Camaleón Garcia

Luis «Camaleón» García

Así que peloteros de once países jugaron en la pelota cubana, entre ellos peloteros de cinco países europeos. Muchos aprendieron de esta pelota y se desarrollaron, otros aportaron con su juego y enriquecieron el juego de los nacionales.

Notas: Proximamente se publicarán otras partes relacionadas con la historia del béisbol cubano y la influencia de peloteros americanos en el desarrollo de este deporte en Cuba.

Recordando a Casey Stengel

“Nunca vi a un hombre que hiciera tantos malabares
con su alineación y que jugara con tanta intuición y tanto éxito”.
Connie Mack

Esteban Romero

Uno de los managers que mejores resultados logró en su carrera como timonel de equipo fue Casey Stengel con los Yankees de Nueva York durante buena parte de la década de los 50 y parte inicial de los 60.

Este pelotero-manager nació con el nombre de Charles Dillon Stengel el 30 de julio de 1890 en Kansas City, Missouri, hijo de padre descendiente de alemanes y madre descendiente de familia irlandesa, todos de clase media. En su niñez le llamaban Dutch (Holandés), pero en su carrera en las Mayores el apodo adoptado fue el de Casey, que viene precisamente por las iníciales de la ciudad donde nació, K.C. También le llegaron a llamar Old Perfessor (Viejo Profesor), un poco que imitando la forma en que hablaba Casey. Otra característica de Casey fue hablar un idioma que era más que todo, su propia jerga, bautizada como Stengelese.

Casey practicó tres deportes en la escuela superior y llegó a lanzar para un equipo vencedor en 1909. Previamente quiso ser dentista, pero su afición por el béisbol fue más fuerte. Su desempeño al año siguiente le dio la oportunidad de firmar con el conjunto de los Kansas City Blues. Entonces ya tenía 20 años. Su desempeño en ese equipo fue notable por lo que los Dodgers lo tomaron en sorteo y le mandaron a jugar en Montgomery, Alabama, donde logró batear para .290 jugando los jardines en la temporada de 1912. Casey bateaba y lanzaba a la zurda. Fue allí que hizo su primera payasada. Casey descubrió un hoyo de alcantarilla en el jardín derecho del parque de Montgomery, un día quitó la tapa y se metió allí. Cuando un bateador disparó un elevado hacia el jardín derecho, salió del hoyo y atrapó la pelota.

En setiembre de 1912 fue subido al equipo de los Dodgers, donde jugó hasta 1917. El día de su debut lo hizo por todo lo alto al disparar 4 hits. En el período de seis temporadas con los Dodgers, Casey logró batear sobre los .300 en 1914 y fue líder en OBP en la Liga Nacional. En 1916 logró jugar en su primera serie mundial, la que los Robins (Dodgers) perdieron 4-1 contra los Bravos de Boston. En esa serie bateó 4 hits en 11 veces al bate.

Casey Stengel como jugador de los Dodgers

Casey Stengel en sus años de pelotero con los Dodgers de Brooklyn

En 1918 Casey fue canjeado a los Piratas de Pittsburgh junto con el segunda base George Cutshaw por los lanzadores Burleigh Grimes, Al Mamaux y el infielder Chuck Ward.

Cuando les tocó a los Piratas jugar en el Ebbets Field de Brooklyn, los aficionados abuchearon a Casey, pero él sin inmutarse consiguió un gorrión y lo metió en su gorra y en cuanto comenzó un nuevo abucheo, Casey se quitó la gorra para convertir ese parque en un mar de risas.

Con los Piratas logró batear .293 en la temporada de 1919 y en 1920 fue canjeado a los Filis por el jardinero Possum Whitted. Una vez con los Filis volvió a repetir la escena del gorrión, pero con ese equipo jugó muy poco, solo 21 juegos, aunque logró batear sobre los .300. En 1921 los Filis igualmente le canjearon con el segunda base Johnny Rawlings a los Gigantes de Nueva York a cambio del jardinero Lee King, el antesalista Goldie Rapp y el jardinero derecho Lance Richbourg. Ese canje fue beneficioso para Casey, ya que jugaría bajo la guía del experimentado John McGraw, con quien aprendió y logró asentarse como pelotero. En 1922 y 1923 bateó para promedio de .368 y .339, respectivamente, aunque no fue jugador de todos los días en ese equipo.

Precisamente en 1922 Casey tuvo un incidente desagradable con el lanzador cubano Adolfo Luque de los Rojos de Cincinnati. La realidad es que al cubano le estuvieron gritando groserías desde el banco de los Gigantes. Luque completamente enojado, dejó pelota y guante sobre el montículo y le fue arriba al jardinero Bill Cunningham. El golpe lanzado por el cubano no llegó a pegarle al adversario escogido y fue a parar justo sobre la mandíbula de Casey, que estaba sentado al lado de Cunningham. Realmente Casey solo pudo jugar 84 juegos en 1922 con los Gigantes, probablemente estuvo fuera de juego debido al daño causado por este incidente, en el que realmente no tenía culpa.

En esas dos temporadas jugó en la serie mundial, en ambas contra los Yankees de Nueva York. En 1922 los Gigantes le ganaron los 4 juegos a los Yankees, Casey bateó 2 hits en 5 veces al bate, mientras que al año siguiente los Mulos obtenían la victoria 4-2 sobre los Gigantes, y Casey bateó 5 hits en 12 veces al bate, incluido dos jonrones y 4 impulsadas. Uno de los jonrones de Casey fue contra “Sad Sam” Jones en la séptima entrada que rompió el empate a cero y decidió el juego a favor de su equipo.

Al año siguiente Casey sería nuevamente canjeado junto con el torpedero Dave Bancroft a los Bravos de Boston a cambio del lanzador Joe Oeschger y el jardinero derecho Billy Southworth.

Casey Stengel como jugador de los Bravos de Boston

Casey en sus años de jugador de los Bravos de Boston

En 1924 logró jugar 131 partidos y bateó para promedio ofensivo de .280. En 1925 jugó solamente 12 juegos y fue que decidió marcharse jugar y a dirigir en el equipo de las Panteras de Worcester de la Liga Oriental. En las mayores logró un promedio ofensivo de por vida de .284 en 14 temporadas.

En las menores se mantuvo hasta 1934, dirigiendo principalmente al Toledo Mud Hens, equipo que cayó en quiebra. Fue entonces que los Dodgers le nombraron como manager de los Dodgers de Brooklyn, donde su promedio de ganados y perdidos no pasó de .467 en la primera temporada y se mantuvo hasta 1936. De ahí pasó a dirigir a las Abejas/Bravos de Boston de 1938 a 1943. Su mejor temporada fue en 1938 cuando logró promedio de .507.

De 1944 a 1948 volvió a dirigir en las menores, primero con los Cerveceros de Milwaukee (.667) y a continuación con el Kansas City Blues (.430) de la Asociación Americana, entonces clase AA. En 1946 dirigió a los Robles de Oakland de la Liga de Costa del Pacífico (AAA) hasta 1948, donde logró promedios de victorias superiores a .500 en esas temporadas. Dirigiendo a los Robles, Casey tuvo en su nómina al joven segunda base Billy Martin, quien años después fuera jugador regular de su equipo en los Yankees.

Casey Stengel como manager de Robles Oakland

Casey como manager de los Robles de Oakland

Su llegada a los Yankees como manager en 1949 cogió a mucha gente por sorpresa. George Weiss era el manager general del equipo y amigo a su vez de Casey. Dirigir a un equipo ganador como este no era una tarea fácil. En esa temporada tenía en su equipo regular hombres como Yogi Berra de receptor, Hank Bauer y Gene Woodling en los jardines, mientras que alrededor de segunda la combinación era de maravillas con Jerry Coleman y Phil Rizzuto. Los lanzadores abridores eran Vic Raschi, Allie Reynolds, Tommy Byrne y Eddie Lopat. Había peloteros veteranos que Casey utilizaba en su manejo de pelotón, entre esos estaban hombres grandes a la ofensiva como Joe DiMaggio, quien tenía problemas en un talón en esa temporada, y Johnny Mize. Los Yankees se coronaron campeones en 1949 y luego vencieron con facilidad a los Dodgers en la serie mundial en cinco juegos.

Casey Stengel NY Yankees manager

Casey como manager de los Yankees de Nueva York

Al año siguiente repitió y ganó 4-0 a los Filis la serie mundial. El equipo tuvo la suerte de contar con DiMaggio como regular toda la temporada, quien volvió a batear sobre .300 como de costumbre. En esa temporada debutó el antiguo discípulo de Casey, me refiero a Billy Martin. En 1951 volvieron a ganar, pero con mejor promedio de ganados y perdidos. Ganaron la serie mundial 4-2 contra los Gigantes. En esa temporada Johnny Mize fue el inicialista regular del equipo. También debutaron peloteros que luego fueron claves en futuras victorias de los Yankees, como fueron Gil McDougald y Mickey Mantle. El pitcheo se mantenía sobre los lanzamientos de Raschi, Lopat y Reynolds, con la adición de Tom Morgan, Joe Ostrowski y el veterano estelar Johnny Sain que provenía de los Bravos de Boston.

En 1952 Casey lograba con sus Yankees su cuarto campeonato al hilo y su cuarta serie mundial igualmente consecutiva, aunque fue algo más complicado, 4-3 contra los Dodgers. DiMaggio se había retirado y su lugar fue ocupado por el joven Mickey Mantle, bateador ambidextro, rápido y con un poder realmente impresionante. Billy Martin pasaba a regular y sustituía al eficiente Jerry Coleman. El cuerpo de lanzadores tuvo buenas actuaciones de Johnny Sain y de Bob Kuzava, los que respaldaron la labor de los eficientes Raschi, Lopat y Reynolds.

En 1953 nuevamente campeón por quinta vez consecutiva, y la serie mundial no fue la excepción, esta vez disputada contra los Dodgers de Brooklyn en 6 juegos. Al campo el equipo fue casi el mismo de la temporada anterior, pero entre los lanzadores se incluyó un zurdo que fue un pilar de este equipo por años, me refiero a Whitey Ford, que en esa temporada fue el máximo ganador del equipo con 18 juegos.

En 1954 el contrato de Casey fue renovado por los Yankees, pero en esa temporada los Yankees quedaron a 8 juegos de los increíbles Indios de Cleveland, los que después perdieron la serie mundial 4-0 a manos de los Gigantes de Nueva York. Los Yankees volvieron a la carga en 1955 y se hicieron del título de la Liga Americana, pero en la serie mundial sufrieron una derrota a manos de los Dodgers en siete juegos. En 1956 se coronaron campeones y el equipo logró revancha con los Dodgers en siete juegos nuevamente. En aquel entonces ya el equipo tenía dos nuevos peloteros regulares, uno era el inicialista Bill Skowron, y el otro el primer pelotero negro en jugar con los mulos, el jardinero y receptor Elston Howard, mientras que el cuerpo de lanzadores era otro encabezado por Whitey Ford y con la presencia de Johnny Kucks, Don Larsen, Tom Sturdivant, Mickey McDermott y Bob Turley.

En 1957 los Yankees triunfaron una vez más, pero en series mundiales se vieron obligados a enfrentarse a los Bravos de Milwaukee, equipo que tenía notables peloteros como Hank Aaron, Eddie Mathews, Joe Adcock, Frank Torre, Red Schoendiest, Johnny Logan, y lanzadores como el estelar Warren Spahn, Lew Burdette, Bob Buhl y Gene Conley. Esta vez los Yankees perdieron la serie 4-3. Pero para ese equipo una derrota era como un acicate para lograr nuevas victorias. Fue así que en 1958 se volvieron a enfrentar estos equipos en serie mundial y la victoria una vez más le sonrió a los Yankees 4-3.

En 1959 los Yankees quedaron terceros, el campeonato de la Liga Americana se lo llevaron los Medias Blancas de Chicago, los que luego perdieron la serie mundial con los Dodgers, ahora de los Ángeles, pero en 1960 Casey nuevamente los guió a la victoria en su liga para chocar con los Piratas de Pittsburgh en la serie mundial, evento que perdieron 4-3 y fuera decidido por aquel famoso jonrón de Bil Mazerowski en el séptimo y decisivo juego de la serie.

Ya en aquella época Casey había tenido algunos dolores de pecho y había estado hospitalizado. El resultado de la serie mundial de 1960 fue la justificación para liberar a Casey de sus responsabilidades como manager de los Yankees, equipo con el que logró 10 campeonatos de Liga, 5 de ellos de forma consecutiva, y 7 series mundiales, 5 consecutivamente, algo que ningún otro manager ha podido lograr en las Grandes Ligas.

Los Yankees habían liberado a Casey y a George Weiss, pero dijeron en conferencia de prensa que Casey había pedido su liberación. El viejo manager aclaró de inmediato que se iba porque sus servicios no eran más deseados en el equipo. Más tarde ese mismo día Casey dijo: “Nunca voy a volver a cometer el error de tener 70 años”

En 1962 Casey se convirtió en manager de los Mets de Nueva York, franquicia nueva en las Grandes Ligas. Tenía entonces 72 años y su experiencia con este equipo nada tuvo que ver con la anterior dentro de los Yankees. El mismo Casey decía que había estado cientos años dirigiendo béisbol pero desconocía que había cientos de formas de perder juegos de pelota. Casey estuvo hasta 1965 con este equipo. Entonces tuvo una fractura de cadera y se vio forzado a retirarse. Los Mets no ganaron campeonato hasta 1969 bajo la dirección del ex inicialista Gil Hodges y luego vencieron en la serie mundial 4-1 sobre los Orioles de Earl Weaver.

Casey como manager de los Mets

Casey como manager de los Mets de Nueva York

Casey se caracterizó por algunos dichos que han pasado a la historia de su jerga o Stengelese, algunos de ellos son:

«Encontrar buenos peloteros es fácil, pero lograr que ellos jueguen como equipo es otra historia.»

«El buen pitcheo siempre detendrá al buen bateo y viceversa.»

«Hay cosas que Ud. Puede hacer en un juego de pelota. Puede ganar o puede perder o puede llover.»

“Él lo traía en su cuerpo para triunfar”. Hablando de Mickey Mantle.

“Lanzaba la bola lejos del bate y cercano al plato en lo posible”. Hablando de Satchel Paige.

«Él es un gran bateador hasta que jugó para mí»—Hablando sobre el Met, Jerry Lumpe

«No sé si lanzaba la bola ensalivada, pero seguro estoy que le echaba saliva a la bola.»

«El problema no es que los peloteros tengan sexo la noche anterior al juego, sino que se pasen la noche buscándolo.»

Al preguntársele una vez por qué nunca visitó Montreal, Casey respondió, “porque entonces habría dos idiomas, yo no podría hablar francés e inglés”.

En 1966 la Asociación de Escritores de Béisbol de EEUU se reunió en secreto y eligió a Casey para el Salón de la Fama, quien emocionado al saberlo dijo: «Este asunto del Salón de la Fama es lo más grande que yo haya visto». Los Mets como los Yankees retiraron el número 37 que Casey siempre vistió en esos equipos.

Casey murió en su casa, en Glendale, California, el 29 de septiembre de 1975. Pero su legado vivirá por siempre.

El biógrafo de Casey, Robert Creamer, en su libro “Stengel: su vida y época, la biografía definitiva”, dice que Stengel “tenía la clase de entendimiento de una situación que muchas veces se describe como comprensión intuitiva inmediata de un problema y su solución sin utilizar el recurso del análisis ordenado y racional, pero eso es probablemente simple deducción rápida a la velocidad de las computadoras proveniente de una larga experiencia. Los mejores jugadores de ajedrez ocasionalmente juegan de esa forma, realizando movidas que no pueden explicar o justificar de inmediato, Stengel hacía lo mismo en el beisbol”.

Bibliografía consultada

El difícil arte de robar el home

“Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar una y otra vez lo imposible”.
Hermann Hesse

Esteban Romero

En una época robar el home era un arte preciado. El corredor en tercera adelantaba lo suficiente y de un golpe salía al home aprovechando el windup del lanzador. El resultado era que la bola llegaba a home a veces de forma tardía y era base robada e igualmente carrera para su equipo.

Se trata de una jugada realmente difícil, ya que el receptor está de frente y puede coger movido al corredor en la antesala. La jugada implica velocidad, inteligencia y el factor sorpresa. Si nadie se lo imagina al campo mejor para lograr el objetivo de quien se lo proponga hacer. El factor sorpresa, según dijera Lou Piniella, no existe actualmente, pues el scouteo continuo advierte a cada lanzador y receptor de quienes pueden ser los peligrosos o los que atenten con robar el home. Piniella agrega que si alguien roba hoy día el home, cada vez que llegue a tercera estará siempre en la mirilla de los receptores.

El estelar lanzador Jim Kaat de los Mellizos opinó que antes se usaba más el windup con la idea que el mismo ayudaba a lanzar más velozmente, pero una vez que llegaron los velocímetros, esta teoría se demostró que era falsa. Ahora los lanzadores elaboran menos en sus windups y el robo de home se hace más difícil y menos frecuente.

En los últimos años los robos de home son realmente pocos. Jacob Ellsbury, siendo aún Media Roja, logró uno contra los Yankees en 2009. Previamente Omar Vizquel, jugando para los Gigantes había logrado un robo de home directo en la temporada de 2008. Un año antes, el jardinero B.J. Upton del Tampa y el infielder Aaron Hill de los Azulejos de Toronto lograron un robo de home cada uno. Chris Young de los Yankees se robó el plato en la temporada de 2014.

En el caso de los latinos, Pompeyo Davalillo fue el primer venezolano en robar home en un juego de grandes ligas, lo cual logró en 1953 vistiendo la franela de los Senadores de Washington. En las temporadas de 2012, 2013, 2014 y el 2015 los venezolanos Gregor Blanco de los Gigantes de San Francisco, Alcides Escobar de los Reales de Kansas City, José Altuve de los Astros, David Peralta de los Cascabeles de Arizona y Elvis Andrus del Texas lograron robar el home. Gregor Blanco lo hizo en la temporada de 2012, Escobar fue en un doble robo en 2013 contra los Indios de Cleveland, Altuve y Peralta en 2014 y Andrus en 2015. Ya Andrus había realizado una hazaña en 2011 cuando robó segunda, tercera y home en juego del Texas contra los Yankees, algo que su compatriota César Tovar había logrado en la temporada de 1969 con los Mellizos. Tovar llegó a robar cuatro veces el home en la MLB y lo mismo ha hecho Elvis Andrus militando en el Texas. Los venezolanos han logrado robar 18 veces el home en la MLB. En 1961, el venezolano Elio Chacón, hijo del cubano Pelayo Chacón, realmente robó home en el segundo juego de esa serie mundial entre los Rojos de Cincinnati y los Yankees, pero al final el anotador registró la jugada como passed ball, vaya injusticia.

Pompeyo Davalillo, primer venezolano en robar home en la MLB

Pompeyo Davalillo, primer venezolano en robar home en la MLB

César Tovar

César Tovar

Elvis Andrus

Elvis Andrus

Un robo interesante de home trajo dos carreras a home y la victoria de los Padres sobre los Dodgers en la temporada de 2012 ocurrió en juego que el nica Everth Cabrera robó home, lo cual descontroló al cerrador Kenley Jansen, el que tiró mal a la goma y provocó la anotación de Will Venable que venía desde segunda base. La sorpresa aquí fue vital para logar la derrota de los Dodgers 7-6.

El infielder Chris Stynes de los Reales de Kansas City en la temporada de 1996 y el camarero Dee Gordon de los Dodgers en 2011 igualmente robaron segunda, tercera y home tal y como lo hizo Andrus.

Grandes robadores de bases como fue Rickey Henderson, apenas tuvo cuatro robos de home, dos en 1980 y dos en 1982 cuando jugaba para los Atléticos de Oakland. Realmente Henderson lo logró gracias al consejo de su manager, Billy Martin, quien entendía que robar home se hacía fácil cuando el lanzador tenía un windup prolongado. Ya esos largos windups han desaparecido y robar el home se hace cada vez más difícil.

Otros dos fenómenos del robo de base como el jardinero izquierdo Lou Brock (938 bases robadas) y el torpedero-antesalista Maury Wills (586 bases robadas), apenas lograron robar 2 veces el home cada uno. Los dos de Brock fueron en doble robo y no por directo.

El maestro de robo home fue el gran jardinero Ty Cobb de los Tigres de Detroit, quien en 1912 estableció marca de 8 robos de home para una temporada en las Grandes Ligas y en la Liga Americana.

Ty Cobb, el maestro de robo de home

Ty Cobb, el maestro de robo de home

El infielder panameño Rodney Carew logró robar 7 veces el home en 1969 vistiendo la franela de los Mellizos de Minnesota. Lástima que este extraordinario pelotero fue sacado out cuando intentaba igualar el record de Ty Cobb.

Rodney Carew logró 17 robos de home de por vida y todos directos

Rodney Carew logró 17 robos de home de por vida y todos directos

En la Liga Nacional el pelotero que más veces robó el home en una temporada fue el antesalista-jardinero Pete Reiser del Brooklyn en 1946, con 7.

Pete Reiser

Pete Reiser

Igualmente fue Ty Cobb el pelotero con más robos de home en su carrera. En total logró 54 estafas, 50 con los Tigres y 4 cuando jugó para los Filis de Filadelfia en la Liga Nacional. En la Liga Nacional el recordista es el jardinero Max Carey, quien lo hizo 33 veces.

Max Carey, robó 33 veces el home, líder de todos los tiempos en la Liga Nacional

Max Carey, robó 33 veces el home, líder de todos los tiempos en la Liga Nacional

Ty Cobb tiene otro record difícil de romper, haber robado segunda, tercera y home en cuatro ocasiones en un mismo turno. El excelente infielder Roger Hornsby le igualó con cuatro en la Liga Nacional.

Once peloteros lograron robar el home dos veces en un juego. En este listado se incluye Roger Hornsby de los Cardenales y el inicialista- jardinero boricua Víctor Pellot Power de los Indios de Cleveland, que fue el último en hacerlo en 1958. El primero fue el torpedero Joe Tinker de los Cachorros en 1910.

Roger Hornsby robó dos veces home en un juego

Roger Hornsby robó dos veces home en un juego

Víctor Pellot Power, primer latino en robar dos veces el home en un juego

Víctor Pellot Power, primer latino en robar dos veces el home en un juego

Joe Tinker, primer pelotero en la MLB en robar home dos veces en un juego

Joe Tinker, primer pelotero en la MLB en robar home dos veces en un juego

Un total de 38 peloteros han robado 10 o más bases en su carrera. En esa lista selecta aparecen dos grandes sluggers de los Yankees, el inicialista Lou Gehrig con 15, y el lanzador y luego jardinero Babe Ruth con 10. Lo interesante es que el primer robo de base de Gehrig fue precisamente el de home en su carrera en la MLB. También aparece otro excelente bateador, Honus Wagner.

Los diez peloteros con más robos de home de por vida son:

1. Ty Cobb – 54
2. Max Carey- 33
3. George Burns- 28
4. Honus Wagner- 27
5. Sherry Magee- 23
6. Frank Schulte- 23
7. Johnny Evers- 21
8. George Sisler- 20
9. Frankie Frisch- 19
10. Jackie Robinson- 19

Carew no llegó a los 19 robos de home, pero sí logró 17 y todos por directo, lo cual es una hazaña real en la MLB.

El robo de bases no es algo exclusivo para peloteros al campo. Se ha cuantificado que en el siglo XX los lanzadores se robaron el home 30 veces.

En series mundiales, el infielder Jackie Robinson robó el home en el primer juego de la serie de 1955. El receptor de los Cardenales Tim McCarver igualmente logró un robo de home en la serie mundial de 1964 con los Yankees. Lo interesante es que McCarver nunca se caracterizó por ser robador de bases ni nada parecido. En realidad fue un doble robo que prosperó y contribuyó a la victoria en el decisivo séptimo juego a su equipo, Otro que logró un robo de este tipo y carrera decisiva fue el designado Brad Fullmer de los angelinos en la serie mundial de 2002 contra los Gigantes. El juego concluyó 11-10 y se puede decir que el robo de Fullmer fue decisivo en esa victoria y probablemente de una serie mundial que terminó 4-3.

El robo de home de Jackie Robinson en la Serie Mundial de 1955

El robo de home de Jackie Robinson en la Serie Mundial de 1955

Ha habido otros robos de home decisivos, uno de ellos fue el del infielder cubano Hiraldo Sablón, más conocido como Chico Ruíz en la MLB, quien osó, en su año de novato en 1964, robarse el home contra los Filis, con dos outs y en la caja de bateo un señor bateador como lo fue Frank Robinson. Ese juego concluyó 1-0 y fue un golpe demoledor en las aspiraciones de los Filis de hacerse de la corona de la Liga Nacional.

Fuera de las Grandes Ligas, en las series del Caribe ha habido tres robos de home. El primero lo realizó el boricua Félix “El Gato” Mantilla del Caguas, el domingo, 12 de febrero de 1956, en la quinta entrada contra el Cienfuegos de la liga cubana. El segundo robo de home tuvo lugar el viernes, 6 de febrero de 1987, en Hermosillo, México, en la novena entrada, y lo realizó Henry Cotto, que jugaba también para el Caguas frente a Mazatlán de la Liga Mexicana. De hecho Cotto en esa entrada robó segunda, tercera y home, única vez que esto sucede en series del Caribe. El tercer robo tuvo lugar en la Isla Margarita, Venezuela, El jueves, 4 de febrero de 2010, el dominicano Freddy Guzmán de los Leones del Escogido, robó home en el séptimo inning contra los Leones de Caracas. El juego iba empatado a dos carreras cuando el lanzador zurdo Edgard Alfonso trató de sorprender al corredor Ramón Santiago en primera y con el lance Guzmán se lanzó al robo de home. La carrera anotada serviría para que los dominicanos lograran su tercer triunfo de la serie.

El 1 de marzo de 1958 en un juego dominical del béisbol profesional cubano entre el Habana y el Almendares, Willie Miranda se robó el home en dos ocasiones. El cubano Tony Taylor, quien se robó el home 6 veces en las Grandes Ligas, este autor le recuerda haberlo visto robar home en otro juego dominical del béisbol profesional cubano en la década de los 50.

Willie Miranda robó dos veces home en juego de la pelota profesional cubana en 1958

Willie Miranda robó dos veces home en juego de la pelota profesional cubana en 1958

Tony Taylor robó 6 veces home en la MLB

Tony Taylor robó 6 veces home en la MLB

El primer pelotero en lograr este tipo de robo en series nacionales de Cuba fue el jardinero Silvio Montejo, mientras que Víctor Mesa ostenta el record al robar 8 veces el home de por vida.

Víctor Mesa robó 8 veces home en su carrera en series nacionales

Víctor Mesa robó 8 veces home en su carrera en series nacionales

Se conoce que el primer robo de home en la liga mexicana ocurrió un 5 de julio de 1928, primero robó Anastacio Santaella en la quinta entrada y más tarde lo hizo Ernesto Carmona en la octava.

El cubano Lázaro Salazar debutó en la liga mexicana en 1938 con los Cafeteros de Córdoba, club al que dio el título en 1939. En el juego decisivo contra el Monterrey, Salazar robó sensacionalmente el home para obtener victoria de los Cafeteros de 4-3 en 16 innings jugados.

El día 15 de noviembre de 1947, en un juego Guaymas contra Mochis, el primera base Felino Cárdenas de los Cañeros se robó la segunda, la tercera y el home para ser el único caso que se ha visto en la historia del beisbol profesional en el noroeste de México. En esa liga, el 31 de octubre de 2015 Rico Noel se robó el home en el juego Club Tomateros De Culiacan vs Naranjeros de Hermosillo.

En la pelota dominicana, el primer pelotero en su historia en robarse el home lo fue el jardinero cubano Calampio León el 24 de mayo de 1951 contra los Tigres del Licey en el estadio Trujillo de Santiago. El dominicano Miguel-Tiant-Tineo fue autor de los siguientes dos robos de home en esa pelota, lo cual realizó en 1951 y 1952. Los peloteros de las Águilas Cibaeñas han robado 18 veces el home en la liga dominicana. Entre los peloteros conocidos de este equipo que han robado home están Tony Peña y Luis Polonia.

Bibliografía consultada

– Anderson D. 1989. Sports of The Times; Why Nobody Steals Home Anymore, NY Times April 16.

– Anon. 2014. Águilas suma 18 robos de home. http://diariodigital.com.do/2014/11/08/aguilas-suma-18-robos-de-home/

– Antonen M. 2009. Stealing home: Adding a rare dash of rousing excitement. USA TODAY, 28 abril.

– Corcoran C. 2009. The ten most significant steals of home in baseball history. Sports Illustrated, jun. 29.

Peloteros cubanos participantes en series mundiales

«El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles”
Oscar Wilde

Después de los norteamericanos, se puede decir que fueron los cubanos los otros protagonistas de algunas series mundiales durante la primera mitad y las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado.

De hecho el primer pelotero latino en estos eventos fue el habanero Adolfo Luque, quien se estrenó con los Rojos de Cincinnati en la famosa serie en que varios peloteros de los Medias Blancas fueron sancionados de por vida al haber apostado y vendido juegos de su equipo. El segundo pelotero en participar en estos eventos fue el reglano Miguel Ángel González, que lo hizo como receptor de reserva de los Cachorros de Chicago en 1929. Cuatro años después Luque, con 42 años de edad cumplidos, nuevamente lanzaba en una serie mundial, esta vez para los Gigantes de Nueva York. Esta hazaña de lanzar con 42 años en serie mundial, dentro de los peloteros latinoamericanos, fue igualada por el dominicano Bartolo Colón en la serie mundial de 2015. Luque, en las dos series que lanzó, se llevó los anillos de serie mundial correspondientes.

Adolfo Luque. primer pelotero latino y cubano en jugar en series mundiales

Adolfo Luque. primer pelotero latino y cubano en jugar en series mundiales

El primer pelotero negro cubano y latino en participar en serie mundial fue el receptor santiaguero Rafael Noble, que lo hizo en 1951 como catcher de reserva de los Gigantes de Nueva York, serie que perderían con los vecinos de Manhattan, los Yankees de Nueva York.

Rafael Noble, primer pelotero cubano y latino negro en jugar en series mundiales

Rafael Noble, primer pelotero cubano y latino negro en jugar en series mundiales

Edmundo Amorós tuvo la dicha de haber sido parte de la nómina de los victoriosos Dodgers de los años 50, lo que le permitió jugar en tres series mundiales, dos de ellas de forma consecutiva, y llevarse un anillo muy merecido en 1955. De hecho fue Amorós el que garantizó la victoria de los Dodgers en el decisivo séptimo juego.

Edmundo Amorós, uno de los héroes de la serie mundial de 1955

Edmundo Amorós, uno de los héroes de la serie mundial de 1955

Ocho peloteros cubanos integraron nóminas de equipos campeones en sus ligas y participaron en series mundiales en la década de los 60, pero de ellos ninguno se adjudicó anillo de serie mundial. En 1970, los Orioles vencieron, y los cubanos Miguel Cuellar y Marcelino López fueron parte de esta victoria.

Miguel Cuellar

Miguel Cuellar

En 1971 el agraciado fue el infielder Jackie Hernández jugando para los Piratas de Pittsburgh, mientras que en 1972, 1973 y 1974 el torpedero Bert Campaneris fue parte de la maquinaria vencedora de los Atléticos de Oakland. El gran Tany Pérez, miembro del Salón de la Fama, fue integrante de la maquinaria roja del Cincinnati, la que logró los títulos de serie mundial en 1975 y 1976.

Bert Campaneris, ganador de tres anillos de serie mundial de manera consecutiva

Bert Campaneris, ganador de tres anillos de serie mundial de manera consecutiva

 

Tany Pérez, integrante de la triunfante maquinaria roja de Cincinnati en la década de los 70

Tany Pérez, integrante de la triunfante maquinaria roja de Cincinnati en la década de los 70

Vino nuevamente otra sequía hasta que Bárbaro Garbey, primer pelotero cubano proveniente de series nacionales en participar en serie mundial, fuera puntal en la victoria de los Tigres de Detroit en 1984.

Bárbaro Garbey, primer pelotero de series nacionales en jugar en serie mundial

Bárbaro Garbey, primer pelotero de series nacionales en jugar en serie mundial

José Canseco participó en cuatro series mundiales y obtuvo anillos en dos ocasiones. Liván Hernández se convirtió en 1997 en el primer pelotero cubano y segundo latinoamericano, el primero fue el dominicano Pedro Guerrero en 1981, que obtenía el MVP de Serie Mundial, lo que logró cuando los Marlins vencieron en esa serie a los Indios de Cleveland.

Liván Hernández, MVP de la Serie Mundial de 1997

Liván Hernández, MVP de la Serie Mundial de 1997

Orlando “Duque” Hernández, hermano de Liván, llegó a ser parte de cuatro equipos campeones de serie mundial, en muchos de los cuales su pitcheo fue vital para la obtención de los títulos. José Contreras fue el as del pitcheo de los campeones Medias Blancas en 2005, donde el Duque igualmente militó.

Orlando Duque Hernández ostenta 4 anillos de serie mundial

Orlando Duque Hernández ostenta 4 anillos de serie mundial

En la serie mundial de 2015 jugaron dos peloteros cubanos, con lo que terminó la sequía de 10 años de serie mundial sin pelotero cubano. Yoennis Céspedes por los Mets y Kendrys Morales por los Reales de Kansas City fueron los dos cubanos que participaron en esta serie mundial.

Céspedes- Morales.png

En 2016 el zurdo Aroldis Chapman fue el cerrador del equipo vencedor, Cachorros de Chicago, aunque muchos recordamos el jonronazo que le pegó al cubano Rajai Davis de los Indios, con un hombre en base, en el séptimo juego de la serie, batazo que sirvió para empatar el desafío a 6 carreras, aunque luego los Cachorros anotaron 2 para llevarse la victoria 8-7.

En 2017 los Dodgers se enfrentaron a los Astros de Houston, por lo que tres cubanos vieron acción. Ellos fueron Yasiel Puig y Yasmani Grandal por el equipo de Los Ángeles, y Yulieski Gurriel como inicialista regular de los de Houston. Gurriel se llevó anillo en este caso.

Chapman, Puig, Grandal

En 2018 los Dodgers repitieron, por lo que Puig y Grandal también, para convertirse, con Edmundo Amorós, en los segundo y tercer peloteros cubanos en jugar dos series mundiales consecutivamente. Interesante que los tres lo han hecho dentro del equipo de los Dodgers, pero tampoco hubo anillo esta vez.

En 2019 repitió Yulieski Gurriel e igualmente jugaron Yordan Álvarez y Aledmys Díaz, todos de los Astros de Houston y subcampeones de la serie.

Gurriel, Yordan y Aledmys.png

En total han sido 35 los cubanos que han jugado en un total de 41 series mundiales, y han alcanzado un total de 22 anillos de series mundiales. Más detalles aparecen a continuación.

Secuencia de participación de peloteros cubanos en series mundiales

1. Adolfo Luque (lanzador) – Cincinnati (1919*)
Gigantes Nueva York (1933*)
2. Miguel Ángel González (receptor) – Cachorros de Chicago (1929)
3. Rafael Noble (receptor) – Gigantes Nueva York (1951)
4. Edmundo Amorós (jardinero)- Dodgers Brooklyn (1952, 1955* y 1956)
5. Leonardo Cárdenas (torpedero)- Rojos Cincinnati (1961)
6. Camilo Pascual (lanzador)- Mellizos Minnesota (1965)
7. Zoilo Versalles (torpedero)- Mellizos Minnesota (1965)
8. Tony Oliva (jardinero derecho)- Mellizos Minnesota (1965)
9. Hilario Valdespino (jardinero)- Mellizos Minnesota (1965)
10. José Tartabull (jardinero)- Medias Rojas Boston (1967)
11. Miguel Cuellar (lanzador)- Orioles Baltimore (1969, 1970* y 1971)
12. Marcelino López (lanzador)- Orioles Baltimore (1969, hizo el equipo pero no jugó; 1970), *1970
13. Jackie Hernández (torpedero y antesalista)- Piratas Pittsburgh (1971*)
14. Tany Pérez (antesalista e inicialista)- Rojos Cincinnati (1970, 1972, 1975*, 1976*), Filis Filadelfia (1983)
15. Bert Campaneris (torpedero)- Atléticos Oakland (1972*, 1973*, 1974*)
16. Diego Seguí (lanzador) – Medias Rojas Boston (1975)
17. Luis Tiant (lanzador)- Medias Rojas Boston (1975)
18. José Cardenal (jardinero)- Reales KC (1980)
19. Bárbaro Garbey – Tigres Detroit (1984*)
20. José Canseco (jardinero)- Atléticos Oakland (1988, 1989*, 1990)
Yankees Nueva York (2000) 2000*
21. Liván Hernández (lanzador)- Marlins Florida (1997*)
Gigantes San Francisco (2002)
22. Orlando “Duque” Hernández (lanzador)- Yankees Nueva York (1998, 1999, 2000, 2001) 1998*, 1999*, 2000*
Medias Blancas Chicago- 2005*
23. José Contreras (lanzador)- Yankees Nueva York (2003)
Medias Blancas Chicago (2005)*
24. Michael Tejera (lanzador) Marlins Florida (2003, hizo el equipo pero no jugó)
25. Yoennis Céspedes (jardinero) Mets de Nueva York (2015)
26. Kendrys Morales (bateador designado) Reales de Kansas City (2015) 2015*
27. Aroldis Chapman (lanzador) Cachorros Chicago (2016)*
28. Yulieski Gurriel (inicialista) Astros Houston (2017)*
29. Yasmani Grandal (receptor) Dodgers Los Ángeles (2017, 2018)
30. Yasiel Puig (jardinero derecho) Dodgers Los Ángeles (2017, 2018)
31. Yulieski Gurriel (inicialista) Astros Houston (2019)
32. Yordan Álvarez (bateador designado y jardinero izquierdo) Astros Houston (2019)
33. Aledmys Díaz (utility) Astros Houston (2019)
34. Randy Arozarena (jardinero izquierdo) Tampa Rays (2020).
35. Yandy Díaz (inicialista y bateador designado) Tampa Rays (2020)

El lanzador Roenis Elías fue parte del equipo campeón de la Serie Mundial de 2019, Nacionales de Washington, pero no llegó a jugar al estar en la lista de lesionados.

*- Anillo de Serie Mundial

Céspedes- Morales.png

Bibliografía consultada

http://www.baseball-reference.com/bio/Cuba

Escrito por Esteban Romero, en noviembre de 2015 y actualizado por última vez el 7 noviembre de 2019. Modificado y mejorado en octubre de 2020.

Entrevista a Mickey Mantle- Recordando el juego perfecto de Don Larsen en la Serie Mundial de 1956

No se recuerdan los días, se recuerdan los momentos.
Cesare Pavese

Comienza la serie mundial de 2015, hoy 27 de octubre, y hay un hecho que deseo recordar, algo que fui testigo a través de la TV cubana en 1956, y para eso me he imaginado esta entrevista con uno de sus protagonistas, que aunque ya desaparecido, dejó evidencia de cómo ocurrieron las cosas en ese juego de esa serie mundial. Para eso me he basado en testimonios del pelotero como respuestas y en algunos casos me he imaginado las respuestas a mis preguntas. Han pasado 49 años y ningún otro lanzador ha podido ni siquiera lanzar un juego de cero hits en este tipo de evento, así imagínense tratándose de un juego perfecto.

Por Esteban Romero

P: Muchas gracias Mickey (Mantle) por acceder amablemente a esta entrevista.

MM: Muchas gracias a ti por la invitación.

P: Cómo ya sabes, mi interés es que hables del juego perfecto que lanzó Don Larsen en la serie mundial de 1956.

MM: Con mucho gusto hablaré de nuestro buen amigo “El Pájaro Errante” y de su famosa hazaña.

P: No obstante, tengo una pregunta muy personal que quiero que en Cuba se sepa.

MM: ¿Cuál es?

P: Si recuerdo bien, visitaste nuestro país en 1957.

MM: Si creo que fue en el invierno de 1957. Me hospedé en el Hotel Nacional y estuve presente en un doble juego dominical. En el intermedio de esos dos partidos recibí una enorme ovación del público, yo me hallaba en el terreno en unión de algunos bigleaguers y amigos cubanos. Realmente sentí la simpatía del pueblo cubano y lo mucho que gusta el béisbol allí.

El majestuoso Hotel Nacional en la Habana, donde se hospedó Mickey Mantle en 1957

El majestuoso Hotel Nacional en la Habana, donde se hospedó Mickey Mantle en 1957

P: Ese domingo llevabas una camisa de cuadro, algo muy county. Me recuerdo de lo que has contado en otros medios que Hank Bauer te llevó a comprar un traje cuando llegaste a Nueva York, el primero que te pusiste en tu vida, ya que eras más de vestir a lo vaquero.

MM: Si es cierto, yo me crie en el Medio Occidente (MidWest) y mis costumbres son de allá. Hank me ayudó a vestir mejor en el ambiente neoyorquino, de hecho compartimos habitación en hotel por largo tiempo.

P: ¿Algún lanzador cubano que te haya puesto en aprietos?

Uno de los lanzadores más difíciles a los que me enfrenté fue Sandalio Consuegra, un hombre que poseía una screwball que me ponía en aprietos. Le bateé bien a Camilo Pascual y a Pedro Ramos, pero con el tiempo Camilo comenzó a dominar con una curva de barril difícil de batear. No obstante, Consuegra y Tom Sturdivant fueron los lanzadores que mejor me dominaban en el juego.

Sandalio

Sandalio «Potrerillo» Consuegra, uno de los lanzadores que mejor dominaba a Mickey Mantle

P: ¿Cómo fue aquello que sacaste out con un tiro a primera a Conrado Marrero?

Fue en un juego de entrenamiento primaveral, Marrero conectó batazo que habría sido hit por cualquier otro corredor, pero como él corría muy lento, tiré a primera y lo puse out. Después de eso todo el mundo se reía del incidente y Marrero prometió desquitarse, no recuerdo si lo hizo, ya que en nuestro equipo la tanda de bateadores era muy fuerte.

P: Bueno vamos a entrar en el tema de Don Larsen ¿Cómo llegó a los Yankees?

MM: Él provenía de los Orioles de Baltimore y llegó a los Yankees en 1955 en el canje más grande de la historia del béisbol. Digo más grande por la cantidad de peloteros que se vieron involucrados en la operación.

Este cambio se hizo en dos etapas y al final se había canjeado un total de 18 peloteros. Los Yankees obtuvieron a Larsen, Bob Turley, el infielder Billy Hunter, un inicialista de nombre Dick Kryhoski, Darrel Johnson, un receptor y un par de peloteros de las Menores, Jim Fridley y Mike Blyzka. A cambio de ellos, los Orioles recibieron a los lanzadores Harry Byrd, Jim McDonald y Bill Miller, los receptores Hal Smith (él mismo que jugando para los Piratas nos conectase un jonrón en el séptimo juego de la Serie Mundial de 1960), Don Leppert y Gus Triandos, los jugadores de cuadro, Kal Segrist y Willie Miranda, los jardineros Ted DelGuercio y mi viejo favorito Gene Woodling, quien ya envejecía, más otro jugador a designar después, que resultó ser el lanzador, Art Shallock, enviado a los Orioles por renuncia al siguiente año. Así que recibimos siete jugadores y los Orioles once, prácticamente un equipo completo, que buena falta les hacía en aquel entonces. El cambio, sin embargo, fortaleció nuestro cuerpo de lanzadores. Necesitábamos lanzadores, por lo que Turley y Larsen nos vinieron al dedillo. Ambos eran jóvenes y tenían en la bola.

Don Larsen, héroe deportivo el 8 de octubre de 1956

Don Larsen, héroe deportivo el 8 de octubre de 1956

P: Interesante que de esa lista hubo algunos peloteros que jugaron en Cuba en el pasado, son los casos de los receptores Gus Triandos que jugó para el Almendares (1954-55), y Hal Smith que jugó para el Marianao (1956-57), el lanzador Mike Blyzka con el Marianao (1954-55) y el siempre recordado torpedero cubano Willie Miranda.

MM: Recuerdo bien que Cuba era considerada la segunda plaza en importancia de la pelota profesional en la década de los 50.

P: También lo fue de siempre en la llamada pelota amateur. Ahora, ¿ me puedes decir cómo fue la decisión de designar a Larsen para lanzar el quinto juego de la serie mundial de 1956?

MM: Nos tomó a todos por sorpresa, fue una decisión muy personal de Casey Stengel. Como Uds. saben, esa serie comenzó con dos derrotas para los Yankees, y una de ellas correspondió al Pájaro Errante, por eso nos llamó la atención que estando la serie empatada a dos victorias por bando, Stengel se haya decidido por Larsen para un juego tan crucial.

Casey Stengel, ¿qué santo le habrá aconsejado poner a lanzar a Don Larsen a lanzar ese día?

Casey Stengel, ¿qué santo le habrá aconsejado poner a lanzar a Don Larsen a lanzar ese día?

P: ¿Es cierto que Larsen bebió el día antes de ese juego?

MM: Puedo afirmar todo lo contrario. Es cierto que la mayoría de nosotros le caímos encima a Larsen para que se cuidara para el siguiente juego, pero conociéndolo, sabíamos que aquello era para oídos sordos.

P: ¿Era acaso un bebedor empedernido?

MM: No, no realmente, pero era capaz de hacer cosas que nuestro grupo no hacía. Cuando hablo de grupo me refiero a los tres mosqueteros, Whitey Ford, Billy Martin y este servidor. Una vez, durante el entrenamiento primaveral, todos fuimos a ver cantar a Frank Sinatra en un hotel de Miami Beach. La mayoría acompañada por sus esposas, excepto Don que estaba soltero. Tan pronto nos sentamos, lo primero que hizo fue pedir una cerveza, luego un ron con coca-cola, le siguió un scotch con soda para proseguir con un whiskey Canadian Club. Yo no lo podía creer, bebiendo toda esa mezcla. Le entró hipo y lo paró cuando le pidió al camarero le trajera vinagre para tomar. Borracho no salió de aquel lugar, que conste.

P: En el segundo juego de la serie mundial que me hablaste los Yankees llegaron a tener ventaja de 6-0 y Larsen perdió el desafío.

MM: Así es, de nada valió el jonronazo de Yogi Berra con las bases llenas sobre los envíos de Don Newcombe. No obstante, Casey era muy observador y su decisión había que respetarla, él sabía lo que hacía.

P: ¿Cómo puedes afirmar que Larsen no bebió el día antes? ¿Estabas con él?

MM: Así es, nos habíamos reunido en el restorán de un ex pelotero, el salón de Bill Taylor en la 57 de la Occidental frente al hotel Henry Hudson, donde el Pájaro residía. Taylor era un pelotero alto, bateaba a la zurda, era de Alabama, y jugó como jardinero en los Gigantes de Nueva York. Él estuvo tres temporadas con este equipo y temporada y media con los Tigres de Detroit antes de su retiro.

Me junté con Larsen y sus amigos alrededor de las nueve de la noche, donde estuve una hora y media. En ese tiempo el Pájaro Errante no bebió nada, solo un Ginger Ale. Larsen luego compró una pizza que se llevó para su habitación. Si él hizo algo después de haberse marchado, no lo sé, pero no creo que por la hora él estuviera dispuesto a irse de rumba.

P: Entremos en detalles del juego.

MM: Los Dodgers venían igualmente por ganar y ponerse delante en la serie, para ese fin llevaron al barbero Sal Maglie al montículo.

Sal Maglie, lanzador de los Dodgers para ese crucial juego

Sal Maglie, lanzador de los Dodgers para ese crucial juego

P: Maglie era muy conocido por la afición cubana, lanzó para el Cienfuegos (1945-46), y luego con el Cuba y los Alacranes en la llamada federación que jugaba en la Tropical, en la temporada de 1947-48.

MM: Maglie estuvo buen tiempo sancionado de jugar en Grandes Ligas, él fue uno de los rebeldes que se fue a jugar a la nueva liga mexicana que crearon los Pasquel. En cuanto le levantaron la sanción, lanzó para los Gigantes en 1950 y se convirtió en el verdugo de los Dodgers. Cosas de la vida, por intermedio de los Indios Maglie llegó a los Dodgers en 1956, donde se convirtió en uno de sus principales abridores.

P. Según leo, ese juego se efectuó el 8 de octubre de 1956.

MM: Así es, era un día soleado, con una temperatura algo fría, pero soportable.

P: ¿Alguna característica en particular de Larsen a la hora de lanzar?

MM: Si, lo hacía sin windup, no le daba tiempo para pensar al bateador, era una máquina lanzando. Con sus 6 pies y 4 pulgadas, más 220 libras de peso, era un lanzador impresionante. Lamentablemente nunca tuvo la debida consistencia y no llegó a ser estrella, o mejor dicho fue estrella por un día, el 8 de octubre de 1956.

P: ¿Cómo anotaron la primera carrera?

MM: Maglie se había presentado muy bien, pero en el cuarto episodio me lanzó una curvita que se le quedó algo alta y logré darle jonrón, un batazo que pasó muy próximo a la zona de foul, lo digo, pues yo no halaba la bola, mis batazos generalmente iban por el left center, el right-center o por el mismo centro. En todo caso, ese jonrón fue el primer hit del juego, el primero contra Maglie y el marcador se puso 1 por 0.

P: ¿Tuvo Larsen algún momento débil?

En realidad sólo un hombre le llegó a tres bolas, fue el experimentado Pee Wee Reese, pero el quinto episodio fue difícil, Jackie Robinson abrió la entrada con batazo que parecía el primer hit del juego de los Dodgers. Fue una línea por tercera que le saltó del guante a Andy Carey, y la bola fue a parar al guante de Gil McDougald en el campo corto. Luego vino el inicialista Gil Hodges, otro bateador de poder y de cuidado, quien sonó un estacazo por el mismo left-center. En el Ebbets Field, ese batazo se hubiera ido fácil, pero en los jardines del Yankee Stadium quedaba aún bastante espacio y terreno para mi corrido. Despegué al máximo de mi velocidad y logré fildear la bola cuando ya empezaba a descender, a 400 pies del plato. El siguiente bateador era el responsable de nuestra derrota en la serie mundial de 1955, el cubano Sandy Amorós, quien entregó el tercer out al roletear a la manos del camarero Billy Martin. Larsen ese día estaba duro y con un control impecable. Yogi no tuvo que ir a conferenciar con él en ningún momento del juego, estaban ambos bien sincronizados.

El ya fallecido antesalista Andy Carey, que ayudó a preservar el perfecto de Larsen

El ya fallecido antesalista Andy Carey, que ayudó a preservar el perfecto de Larsen

P: ¿Cuál era el comportamiento de Larsen a lo largo de un juego de cero hit?

MM: No dejaba de jaranear y hablar de lo que no se debe. Todos los peloteros somos supersticiosos y evitamos hablar del cero hit en el transcurso del juego, pues Larsen no, cuando dominó a los Dodgers en el quinto inning, vino y me dijo que sería muy divertido poder lograr un cero hit, apenas me lo dijo lo mandé al diablo. El resto de los peloteros en el banco le huía cuando le veían hablar de semejante cosa.

P: ¿Cómo fue la segunda carrera que lograron fabricar?

MM: Fue en el sexto inning, Andy Carey abrió con hit por el centro, Larsen se sacrificó en toque que lo llevó a segunda y Bauer conectó sencillo impulsador de la segunda carrera. Collins le siguió con hit, era una buena oportunidad para que yo ampliara el marcador, había corredores en primera y tercera, y un solo out. Conecté fuerte a la bola, Hodges, como todo un maestro, fildeó el batazo, pisó primera y acto seguido tiró a Campanella para coger en el rundown a Bauer y ponerlo out.

P: ¿Algún otro batazo peligroso para Larsen?

MM: Si, se lo conectó Amorós en el octavo inning, fue profundo por el centro que yo atrapé para el tercer out.

P: ¿Cómo fue la novena entrada para Larsen?

MM: Hago constar que Larsen no dejó de hablar del cero hit desde la sexta entrada y todos nosotros espantados. Hay que tener sentido del humor o no ser supersticioso, eso era Larsen. Creo que si no lograba el cero hit, al final se iría a tomar unas cervezas y olvidaría todo lo sucedido.

Carl Furillo inició el noveno con fly al derecho después de haber conectado cuatro fouls y haber recibido una bola. Le siguió Roy Campanella con batazo a las manos de Gil McDougald con asistencia de Collins. El estadio rugía en ese momento. Por Maglie, de emergente, vino a batear un hombre de tacto al bate, el veterano zurdo Dale Mitchell, un pelotero que en 10 temporadas con los Indios había promediado por encima de los .300. Larsen le lanzó una primera bola, le siguió con un strike, recuerden que todo eso sin wind up, segundo strike, vino un foul, el bateador seguía con vida, el siguiente lanzamiento, Mitchell hace un medio swing, pero ahí quedó crucificado, el árbitro Babe Pinelli cantó sonoramente STRIKE THREE.

Noveno Inning, Larsen lanza el strike final del juego

Noveno Inning, Larsen lanza el strike final del juego

P: Ese juego fue el primer y único juego de no hit en series mundiales y por coincidencia fue perfecto.

MM: Así es, todos estuvimos muy contentos con este resultado, y como dije Larsen fue el mejor lanzador del mundo ese día. Con los Yankees duró hasta 1959, no tuvo la debida consistencia, y en 1959 pasó a jugar con los Atléticos de Kansas City, en un canje que también se llevó a mi buen amigo Hank Bauer.

El receptor Yogi Berra salta y abraza a Don Larsen una vez consumado el out 27 y el juego perfecto.

El receptor Yogi Berra salta y abraza a Don Larsen una vez consumado el out 27 y el juego perfecto.

P: Muchas gracias, Mickey, por habernos concedido esta interesante entrevista. Espero que en futuro no lejano puedas una vez más darnos más información importante sobre acontecimientos de las Grandes Ligas. Me le das un saludo afectuoso al más grande de los bateadores, Ted Williams, cuando lo veas.

MM: Gracias por la oportunidad de seguir siendo famoso y encantado de haber compartido para Deportescineyotros.

Tony Taylor, un pelotero brillante

“Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria”
Cicerón

Por Esteban Romero

Nuevamente hablo aquí sobre un pelotero matancero, una verdadera Estrella de la liga profesional cubana, hombre que fildeaba, bateaba y corría como el mejor en las temporadas que jugó en la liga profesional, y que igualmente supo imponerse en el circuito de las Grandes Ligas a lo largo de casi dos décadas. Ese pelotero es Antonio Nemesio Taylor Sánchez, conocido por los aficionados de mi generación como Tony Taylor.

Tony nació el 19 de diciembre de 1935 en el Central Alava, luego rebautizado como Central Méjico, que se halla en la llanura de Colón de la provincia de Matanzas, hijo presumiblemente de padre de origen jamaicano, algo que se puede afirmar por su apellido, y que desde temprana edad comenzó a jugar pelota. Primero lo hizo con el equipo de la escuela del Central y luego saltó a jugar con las Estrellas de Colón de la Liga Amateur Pedro Betancourt.

Con solo 19 años Taylor saltó al profesionalismo al ser firmado por el equipo Texas City, que jugaba en la Liga Evangelina (clase C). Previamente el matancero se había estrenado patrullando el jardín central en un equipo independiente en 1953. Sin embargo, no existen estadísticas defensivas de su desempeño en aquella época como jardinero. Su debut con el Texas City fue por todo lo alto al batear para promedio ofensivo de .314. Dicho equipo cambió de sede y se movió para Thibodaux en Louisiana a mediados de temporada. Taylor cuenta que en ese año pasó mucho trabajo, ya que inglés no sabía, se entendía por mímica a la hora de pedir de comer en restoranes para negros, y lo peor era que no ganaba mucho y cuando quiso regresar a Cuba, el dinero no le alcanzaba.

Su debut en la pelota cubana fue con los Tigres de Marianao en la temporada de 1953-54, donde permaneció jugando la antesala por toda la siguiente temporada. El Almendares tenía en ese entonces dos torpederos, el gran Willie Miranda y el matancero José Valdivielso, los que alternaban alrededor de la segunda base, incluso Willie jugó alguna que otra vez en 1955-56 la segunda base y Valdivielso el SS. Héctor Rodríguez comenzaba a envejecer y los alacranes decidieron entrar en varios canjes, uno de ellos fue el de Valdivielso por Tony Taylor. El Almendares tenía el propósito de utilizar a Taylor en la antesala sustituyendo al gran Héctor Rodríguez ya canjeado al equipo Habana previo al comienzo de la temporada de 1956-57.

TonyTaylor con el Almendares

TonyTaylor con el Almendares

Recuerdo de aquellos tiempos que Tony Taylor era de los que rezaba antes de consumir su turno al bate, se paraba muy próximo al home para batear, algo que le proporcionó unos cuantos pelotazos en su carrera, aunque mucho menos de los que recibió su coterráneo Miñoso. En poco tiempo Taylor se convirtió en todo un ídolo de la fanaticada almendarista por su juego caliente sea fildeando, bateando o corriendo. Jugaba con mucho temperamento su partido diario.

En el béisbol profesional Tony fue escogido en sorteo por los Gigantes de Nueva York, organización que lo ubicó a jugar en el St Cloud Rox de la Liga Septentrional (clase C) en 1955, en la que bateó 136 hits, incluido 19 dobles, 10 triples, 5 jonrones y 38 bases robadas. De ahí saltó a jugar en la Liga Carolina con las Hojas de Danville (clase B) en 1956, luego jugó con las Águilas Dallas de la Liga Texas (Clase AA) en 1957, donde su promedio ofensivo decayó bastante. Bateó solo para .217.

No obstante, en Cuba tuvo una buena temporada en 1957-58 al batear para promedio de .311, producto de 83 hits (líder) en 267 veces al bate, incluido 8 dobles, 7 triples (líder), 5 jonrones e impulsar 28 carreras. El manager del Almendares era en esa temporada Bobby Bragan, hombre relacionado con los Indios, quien sugirió a esta organización contratar a Taylor, lo que no se llegó a materializar pues los Cachorros de Chicago llegaron primero a tomarlo del sorteo del mes de diciembre cuando se aplica la llamada regla 5 que evita que los equipos de las Mayores acumulen muchos peloteros jóvenes en su plantilla. Así Taylor pasó de la organización de los Gigantes a la de los Cachorros.

Tony Taylor vistiendo la franela de los Cachorros

Tony Taylor vistiendo la franela de los Cachorros

El 15 de abril de 1958 Tony Taylor debutó con los Cachorros para convertirse en el pelotero cubano número 72 que jugaba en las Mayores. En esa temporada llegó a jugar 140 partidos en esa temporada, 137 de ellos como segunda base. Su promedio ofensivo fue bajo, pero logró robar 21 bases. En ese equipo no había cubano ni latino, así que a Tony le tocó jugar en un ambiente puramente anglo. Para su suerte, según él mismo le contó a Ángel Torres, Ernie Banks, el gran slugger y defensor del campo corto del equipo, uno de los últimos provenientes de las Ligas Negro, se interesó en ayudar al cubano y casi aprende español. Tony relata que Ernie se convirtió en compañero y amigo en el tiempo que estuvieron jugando juntos.

En el desarrollo del cubano, tanto en el orden defensivo como ofensivo, mucho tuvo que ver ese grande de todos los tiempos que fue Roger Hornsby, quien en aquella época trabajaba como instructor dentro de las filas de los Cachorros. Hornsby consideraba que Tony era de baja estatura, unos 174 cm, pero tenía suficiente musculatura para convertirse en un slugger. Para Hornsby el problema era que Tony no era halador de bola, gustaba mucho batear con fuerza por la zona del derecho. De haber aprendido a halar más bolas, habría tenido más jonrones en su carrera.

En Cuba tuvo una excelente temporada con los campeones del Almendares en la temporada de 1958-59, al quedar como líder de bateo con .303 de promedio y en hits conectados con 88. Igualmente pudo participar por única vez en una Serie del Caribe, efectuada en Caracas, Venezuela, donde su equipo logró la corona, a la que contribuyó al batear para .346 producto de 9 hits en 26 veces al bate, incluido un jonrón y 4 carreras impulsadas.

En las Mayores jugó nuevamente con los Cachorros en 1959 elevando su promedio a .285 con 30 dobles, 8 triples y 8 jonrones, a la vez que robaba 23 bases, y logrando un OPS de .724, todo esto en 150 juegos, 149 como segunda base. En esa temporada también fue líder en asistencias como segunda base (456) y primero en factor de rango (5.42) en esa posición en la Liga Nacional. No obstante, este equipo tenía otros propósitos, y al inicio de la temporada de 1960, pasados los primeros 19 juegos de la temporada, canjearon al cubano con el receptor Cal Neeman a los Filis por el inicialista Ed Bouchee y el lanzador derecho Don Cardwell. El pase de Tony a los Filis significó un mejor ambiente para el cubano, ya que la inicial de ese equipo la defendía el cubano Panchón Herrera, mientras que el campo corto era defendido por el mexicano Rubén Amaro, hijo del cubano Santos Amaro, y a mitad de temporada llegaba a jugar en los jardines otro cubano, Tony “Haitiano” González. Los Filis antes de adquirir a Tony habían intentado con Panchón cubriendo la segunda base, incluso la llegó a jugar en algunos partidos de inicio de esa temporada, la llegada de Tony fue una solución a un problema en el equipo alrededor del segundo saco.

Tony Taylor con el equipo de su carrera, los Filis

Tony Taylor con el equipo de su carrera, los Filis

Tony dijo que su amistad con Panchón se hizo fuerte con los años. Estaban ambos muy estrechamente unidos. Se sabe que el día que Panchón murió Tony lo lloró a gritos.

En el equipo de los Filis, Tony se mantuvo hasta 1971 y fue el segunda base regular hasta 1964. La llegada del habanero Octavio “Cookie” Rojas obligó a mover a Taylor a jugar otras posiciones, sea como torpedero, antesalista o jardinero, algo que supo hacer cada vez que se le exigió. Realmente un par de pelotazos recibidos en su antebrazo de parte del lanzador Don Cardwell le abrieron las puertas a Cookie Rojas para ocupar la defensa del segundo cojín de los Filis en 1965. El habanero resultó ser defensivamente algo mejor que Tony y se mantuvo en la posición a lo largo de otras temporadas, a veces alternando con el matancero.

La temporada de 1960 fue una de las mejores de Tony Taylor, lo que se evidencia al ser escogido para jugar en los dos juegos de estrellas de esa temporada. Entonces bateó para .284 y robó 26 bases.

En las dos últimas temporadas de la liga profesional cubana, Tony siguió destacándose, siempre defendiendo la segunda base. En la temporada de 1959-60, su promedio descendió significativamente, .236, pero logró disparar 8 dobles, 5 triples (líder) y 10 jonrones. En la última en 1960-61 fue co-líder en triples, con 6, empatado con José Tartabull, y líder en bases robadas con 22, a la vez que bateaba para .280. Taylor quedó de por vida como co-líder en triples conectados en la liga profesional, con 33, empatado con el gran inicialista Regino Otero.

En las Grandes Ligas tuvo dos temporadas ofensivas buenas con los Filis, una fue en 1963 cuando bateó para .281. En la temporada de 1964 fue líder de la Liga Nacional en pelotazos recibidos con 13, temporada en la cual preservó el juego perfecto lanzado por Jim Bunning contra los Mets de Nueva York dirigidos por el legendario Casey Stengel. El único batazo sólido de ese juego, disputado un día de los padres, fue del receptor Jesse Gonder de los Mets. Según el mismo Bunning cuenta fue un batazo sobre un cambio, el único que lanzó en todo el juego, y Tony hizo un fildeo espectacular al parar la línea y luego tirar a primera para realizar el segundo out del quinto inning.

Los peloteros profesionales cubanos se vieron imposibilitados durante un buen tiempo de jugar pelota invernal. Existía una regulación emitida por el comisionado Ford Frick, el cual permitía a los peloteros extranjeros jugar en el invierno pero solo en la liga profesional de su país. Los cubanos, al no tener liga, tenían que conformarse con descansar durante el invierno. Por suerte, gracias a la gestión del cubano Bobby Maduro, entonces coordinador de asuntos de latinos en la MLB, esta regulación fue derogada en 1966 y los cubanos pudieron volver a jugar en ligas invernales. Tony se fue a jugar a Puerto Rico, lo hizo con los Senadores de San Juan en la temporada de 1967-68, en la que ganó el título de campeón de bateo, con promedio de .341.

En 1968, por primera vez en las Mayores, Tony defendió la antesala de su equipo durante casi toda la temporada. Jugó esa posición en 138 juegos. La situación se presentó cuando a Dikck Allen lo movieron a jugar los jardines de los Filis. En 1969 defendió esa posición en 71 juegos, pero luego continuó como utility de los Filis.

En 1970 Tony logró batear sobre los .300 por primera vez en su carrera en la MLB. Sin embargo, en junio del año siguiente Taylor fue canjeado a los Tigres de Detroit a cambio de dos lanzadores de Ligas Menores.

Con los Tigres logró batear para .287 en 1971 participando en 55 juegos, y al año siguiente volvió a batear sobre los .300 en 78 juegos, temporada en la que se le vio jugar por única vez en los play off. En 1973 su ofensiva se redujo y los Tigres lo liberaron a principios de diciembre de ese año, pero dos semanas después los Filis lo volvieron a firmar, equipo con el que concluyó su carrera deportiva en 1976. En esa temporada Tony estuvo fuera de juego por lesión a lo largo de cuatro meses.

A su retiro sirvió por tres décadas para los organizaciones de los Filis, los Gigantes y los Marlins como coach o manager de equipos de Ligas Menores. En 1982 dirigió el equipo de Oklahoma City de la Asociación Americana (AAA), en ese mismo año el Spantanburg de la Liga Sudatlántica (clase A), en 1983 los Pilotos de Península de la Liga Carolina (Clase A), en 1985 los Filis de Reading de la Liga Oriental (Clase AA), y en 1986-87 el Utica de la Liga Nueva York-Pensilvania (Clase A), todos ellos sucursales de los Filis. Su porcentaje de ganados y perdidos fue de .407.

Tony igualmente logró dirigir equipos de liga invernal, lo cual hizo en Venezuela. Allí fue manager del Zulia, y en la temporada de 1978-79, llevó a este equipo a la final de los play off.

Tony sirvió en la organización de los Gigantes de San Francisco a partir de 1990, en los que fue coach durante dos temporadas de un equipo de AA y en otra de un equipo de AAA. Posteriormente pudo involucrarse con los nuevos Marlins de Florida y desde 1998 fue instructor de bateo de este equipo, luego auxiliar para el cuadro y los lanzadores.

Tony Taylor como entrenador de los Marlins

Tony Taylor como entrenador de los Marlins

Tony Taylor es uno de los cuatro cubanos que han logrado batear más de 2000 hits en su carrera en las Mayores. El matancero conectó 2007 hits y es el cuarto cubano de todos los tempos, superado por el habanero Rafael Palmeiro, el avileño Tany Pérez y el matancero Bert Campaneris.

Como defensor de la segunda base, tuvo la oportunidad de jugar con buenos torpederos, entres ellos Rubén Amaro, Bobby Wine, Larry Bowa, Ernie Banks. Sin embargo, él consideraba que el mejor de todos esos fue su compatriota Willie Miranda, quien a la defensiva era increíble, según Tony mismo declaró.

La mayoría de los managers que le dirigieron, siempre tuvieron palabras de elogios para el cubano. El manager Frank Lucchesi de los Filis, en una occasion dijo que Tony era uno de los peloteros más subestimados en la Liga Nacional. Su valor radicaba en su versatilidad y la fuerza que ponía para jugar cada partido.

Así y todo, Tony tuvo grandes honores en su vida professional. En 1963 y 1970 se organizaron el Día de Tony Taylor en el Estadio Connie Mack Stadium. En 1981 fue selecto al Salón de la Fama del Béisbol cubano radicado en Miami, y los Filis añadieron el nombre del cubano a su Mural de la Fama en 2002. El periodista Milton Richman de la UPI declaró que Tony Taylor era tan Filis como Ernie Banks de los Cachorros.

En el orden personal, casi toda su familia emigró a EEUU y tuvo un hermano, Jorge, que llegó a jugar pelota para el Palatka de la Liga Estatal de Florida (clase D) sucursal de los Patirrojos de Cincinnati en 1960.

Bibliografía consultada

Baseball- reference.com. Tony Taylor. http://www.baseball-reference.com/players/t/tayloto02.shtml

Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.

McCoy H. 2014. Father’s Day to remember: Bunning’s perfect game of ’64. http://www.foxsports.com/ohio/story/50th-anniversary-jim-bunning-father-s-day-perfect-game-philadelphia-phillies-new-york-mets-061314

Richman M. “Phillies Will Honor Taylor Again”. https://news.google.com/newspapers?nid=2002&dat=19750801&id=6R0vAAAAIBAJ&sjid=YtsFAAAAIBAJ&pg=991,88150&hl=es

Rory C. y J. Ramírez. Tony Taylor. http://sabr.org/bioproj/person/bc362446#sdendnote58sym

Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. 308 p.

La superstición con el número 13

“La superstición en que fuimos educados conserva su poder sobre nosotros aun cuando lleguemos a no creer en ella”. 

Gotthold Ephraim Lessing

Esteban Romero

Desde hace mucho tiempo el número 13 es identificado como símbolo de mala suerte en un extenso número de países. A ciencia cierta nadie sabe la razón para que el 13 haya sido escogido como el número adverso. No obstante, una versión es que en la última cena de Cristo había 13 personas y uno de ellos murió, que fue el mismo Cristo. Varios hechos fatales tuvieron lugar un viernes 13. Los egipcios consideraban que la décimotercera fase de la vida era la muerte. En fin, existen muchas versiones.

Dentro de las tradiciones y creencias, se sabe que tener 13 personas sentadas en una mesa no es de buen augurio, como que un hotel tenga un décimo tercer piso. En los países nórdicos, sobre todo en Norteamérica el viernes 13 es considerado un día desafortunado, mientras que en varios países latinoamericanos lo es el martes 13.  El rechazo o miedo al número 13 se llama triscaidecafobia.

Todo eso es pura superstición, no hay nada que confirme al 13 como símbolo desafortunado, pero muchos deportistas evitan el número, otros, por el contrario, gustan de usarlo. Un grande del baloncesto de todos los tiempos fue Wilt Chamberlain, quien nunca dejó de llevar el número 13 en su camiseta durante toda su carrera en la NBA. Luego otros excelentes baloncestistas le han imitado, como son los casos de Shaquille O’Neal en 1996, Yao Ming durante las olimpiadas de Beijing (2008) y Tim Duncan en 2004. El canadiense Steve Nash mientras jugó para el Phoenyx Suns siempre usó el 13 en su uniforme.

Wilt Chamberlain

Wilt Chamberlain

Steve Nash

Steve Nash

En fútbol está el caso de Gerd Müller, hombre que siempre vistió con el número 13 en su uniforme y que lograra la marca de más goles en un año, record que fuera luego roto por Lionel Messi. El italiano Alessandro Nesta igualmente usó el 13 cuando jugaba con el Milán. Otros fueron el mediocampista Michael Ballack, el delantero uruguayo Sebastián Abreu.

Gerd Müller

Gerd Müller

Sebastián Abreu

Sebastián Abreu

En el fútbol americano, el destacado Dan Marino de los Delfines de Miami ha sido otro que siempre ha llevado el 13, así como Kurt Wagner de los Cardenales.

Dan Marino

Dan Marino

El béisbol no ha sido una excepción, donde varios peloteros y managers han hecho caso omiso a la leyenda y han usado de por vida el número 13 en su uniforme. Entre esos peloteros están los venezolanos Omar Vizquel, Ozzie Guillén, Edgardo Alfonso, David Concepción, mientras que el boricua Roberto Clemente, y el ex lanzador de los Yankees David Cone usaron el número en sus años de novato.

Omar Vizquel

Omar Vizquel

Ozzie Guillén

Ozzie Guillén

Uno de los casos más notorios, por haber sido una persona que se burlaba de este asunto de la mala suerte, fue el lanzador de los Dodgers de Brooklyn, Ralph Branca. El lanzador en cuestión no solo usó el número 13 sino que también posó para una foto con unos gatos negros antes de los play offs de 1951. Sin embargo, su burla se convirtió en un boomerang cuando Bobby Thompson de los Gigantes de Nueva York le conectara el famoso jonrón que decidiera el play off y el pase de los Gigantes a la serie mundial en representación de la liga nacional.

Ralph Branca

Ralph Branca

Otros que usaron o usan el 13 en el béisbol profesional han sido o son Alex Rodríguez, el pelotero mejor pagado del mundo, y el cerrador Billy Wagner de los Indios de Cleveland.

Billy Wagner en setiembre de 2009 con los Medias Rojas

Billy Wagner en setiembre de 2009 con los Medias Rojas

Otros peloteros, que históricamente usaron el número 13 de por vida en las grandes ligas, tuvieron temporadas para olvidar y resultados en sus carreras nada halagüeños, siendo los más notables los casos del lanzador Jeff Fassero del Seattle y del Texas, quien llegó a establecer récord negativo de PCL, 7.20, en 1997; y del receptor del Toronto, Buck Martínez, quien solo bateó para escaso .225 de promedio, pero que luego siguió como manager del mismo equipo siempre llevando el 13 en su uniforme.

Jeff Fassero

Jeff Fassero

En Cuba el caso más recordado con el número 13 es del receptor Ariel Pestano, considerado por muchos cronistas deportivos, como el mejor receptor cubano en series nacionales.

Ariel Pestano

Ariel Pestano

Así que el 13 ha dado buena suerte o carreras a varios deportistas, mientras que a otros les ha traído fracasos. Sea como sea, queda a gusto de cada deportista usarlo o no. La convicción de que no le hará daño será más que razón suficiente para utilizarlo.


 

Los Novatos del Año en la MLB- Latinos premiados

«Saber cómo empezar es algo difícil»
Rand Fishkin (empresario de
mercadotecnica y tecnología)

El premio de novato del año en las Grandes Ligas (MLB) se inició en 1949, o sea que la liga profesional cubana tuvo establecido este premio siete años antes que las Mayores. En un artículo previo ya se dieron a conocer los peloteros cubanos que resultaron ser novatos en el circuito cubano, ahora veamos los de las Mayores, donde incluimos igualmente al resto de los peloteros latinos que igualmente han sido premiados.

Los primeros novatos del año fueron el lanzador Don Newcombe en la Liga Nacional, pelotero que venía de las Ligas Negro y se convertía en el tercer jugador negro en la franquicia de los Dodgers de Brooklyn. En la Liga Americana lo fue el jardinero-inicialista Roy Sievers, que debutó con los Carmelitas de St Louis, equipo desaparecido que fuera sustituido por los Orioles de Baltimore en 1954. Sievers se destacó años después pero como cuarto bate de los Senadores de Washington.

Don Newcombe, primer novato del año (1949) en La Liga Nacional. Jugó en Cuba con Matanzas (1946–47) de la Federación, y Almendares/Marianao (1948– 49)

Don Newcombe, primer novato del año en La Liga Nacional (1949). Jugó en Cuba con Matanzas (1946–47) de la Federación, y Almendares/Marianao (1948– 49)

Roy Sievers, primer novato (1949) en la Liga Americana

Roy Sievers, primer novato  en la Liga Americana (1949)

En la Liga Nacional en los años siguientes los agraciados fueron los jardineros Sam Jethroe (Bravos de Boston, 1950), Willie Mays (Gigantes Nueva York, 1951), el lanzador Joe Black (Dodgers Brooklyn, 1952), y el versátil Jim “Junior” Gilliam (Dodgers Brooklyn, 1953), todos provenientes de las Ligas Negro, y a excepción de Willie Mays, todos, incluyendo Don Newcombe, jugaron en la liga profesional cubana.

En 1951 un cubano estuvo a punto de alcanzar este premio, fue el matancero Orestes Miñoso, que era merecedor de este galardón por la clásica milla, pero por razones que no logro entender- no puedo hablar de racismo, pues entonces los peloteros arriba indicados no habrían sido escogidos en la Liga Nacional- no fue seleccionado. La temporada de Miñoso fue de ensueño (ave .324 con 34 dobles, 14 triples, 10 jonrones, 76 empujadas y 31 bases robadas) y por encima del escogido Gil McDougald.

El cubano Orestes Miñoso, despojado del premio de novato del año en la Liga Americana en 1951

El cubano Orestes Miñoso, despojado del premio de novato del año en la Liga Americana en 1951. Habría sido el primer latinoamericano.

En 1956 Luis Aparicio bateó 142 hits en 533 vb, entre ellos 19 dobles, 6 triples, 3 jonrones, 21 bases robadas y 56 impulsadas) y se convirtió en el primer novato latino en las Mayores. El oriundo de Maracaibo tuvo igualmente una temporada buena defensivamente con los Medias Blancas de Chicago.

Luis Aparicio, primer latinoamericano novato del año, Liga Americana (1956)

Luis Aparicio, primer venezolano y latinoamericano novato del año en las Grandes Ligas (Liga Americana, 1956)

El boricua Orlando Cepeda bateó para promedio de .312, con 38 dobles, 4 triples, 25 jonrones y 96 impulsadas en 1958 en su debut con los Gigantes de San Francisco y se convirtió en el segundo novato latino del año, y primero en la Liga Nacional.

Orlando Cepeda, primer latinoamericano novato del año en la Liga Nacional (1958)

Orlando Cepeda, primer boricua y latinoamericano novato del año en la Liga Nacional (1958)

Cuba tuvo que esperar hasta 1964 cuando el pinareño Pedro “Tony” Oliva se ganó el premio ampliamente al conquistar el liderato de los bateadores de la Liga Americana (323), además de conectar 43 dobles, 9 triples, 32 jonrones e impulsar 94 carreras) vistiendo la franela de los Mellizos. Oliva fue el tercer latinoamericano premiado como novato del año en las Mayores.

Pedro

Pedro «Tony» Oliva, primer cubano novato del año, Liga Americana (1964)

En 1967 Panamá logró su primer novato en la figura del inmortal Rod Carew, quien bateó para promedio de .292, incluido 22 dobles, 7 triples, 8 jonrones y 51 impulsadas), con los Mellizos de Minnesota de la Liga Americana.

Rod Carew, primer panameño novato del año, Liga Americana (1967)

Rod Carew, primer panameño novato del año, Liga Americana (1967)

Tuvo que llover bastante hasta que en 1979 fuera premiado en la Liga Americana, el torpedero dominicano Alfredo Griffin, quien en realidad había debutado en la MLB en 1976 con los Indios de Cleveland, pero vino a asegurarse un puesto como regular en 1979 con los Azulejos de Toronto. Griffin bateó para promedio de .287 producto de 179 hits en 624 veces al bate, donde se incluyen 22 dobles, 10 triples y par de jonrones, y 21 bases robadas. En 1981 otro un latino se alzó con el premio, Fue el lanzador mexicano Fernando Valenzuela, el que tuvo balance de 13-7, con 8 lechadas y PCL de 2.48, con 180 ponches propinados) y se alzó con este premio en la Liga Nacional lanzando para los Dodgers.

Fernando Valenzuela, primer mexicano novato del año, Liga Nacional (1981)

Fernando Valenzuela, primer mexicano novato del año, Liga Nacional (1981)

En 1985 el torpedero venezolano Ozzie Guillén (ave 273, 29 dobles, 3 triples y 1 jonrón) fue el premiado en la Liga Americana al tener un buen debut con los Medias Blancas de Chicago, el mismo equipo que en 2005 Guillén, como manager, llevara al título de la serie mundial. En esta misma liga repitió un latino en 1986, se trata del cubano José Canseco, quien  disparó 33 jonrones, impulsó 117 carreras y robó 15 bases. Puerto Rico no se quedó atrás, el receptor Benito Santiago con los Padres de San Diego resultó novato del año en la Liga Nacional en 1987. Santiago bateó para .300 con 33 dobles, 3 triples y 18 jonrones, impulsando 79 carreras.

El venezolano Ozzie Guillén, novato del año en la Liga Americana (1985)

El venezolano Ozzie Guillén, novato del año en la Liga Americana (1985)

El cubano José Canseco, novato del año de la Liga Americana (1986)

El cubano José Canseco, novato del año de la Liga Americana (1986)

El boricua Benito Santiago, novato del año de la Liga Nacional (1987)

El boricua Benito Santiago, novato del año de la Liga Nacional (1987)

En 1990 otro receptor boricua se llevó los laureles, Sandy Alomar Jr. con los Indios de Cleveland de la Liga Americana, quien bateó para .290, con 26 dobles 2 triples, 9 jonrones y 66 impulsadas. El jardinero dominicano Raúl Mondesi se llevó el trofeo en 1994 debutando con los Dodgers de los Ángeles de la Liga Nacional. Este jardinero de potente brazo bateó para .285 con 23 dobles, 6 triples, 26 jonrones y 88 impulsadas, así se convirtió en el primer dominicano que resultaba premiado como novato del año.

El boricua Sandy Alomar, novato del año en la Liga Americana (1990)

El boricua Sandy Alomar, novato del año en la Liga Americana (1990)

El domincano Raúl Mondesi, novato del año en la Liga Nacional (1994)

El domincano Raúl Mondesi, novato del año en la Liga Nacional (1994) y primer dominicano en alcanzar este premio

En 1999 la gloria le correspondió al jardinero boricua Carlos Beltrán en su debut con los Reales de Kansas City de la Liga Americana. Este bateador ambidextro tuvo promedio ofensivo de .293 con 27 dobles, 7 triples, 22 jonrones y 108 empujadas.

El boricua Carlos Beltrán, novato del año en la Liga Americana (1999)

El boricua Carlos Beltrán, novato del año en la Liga Americana (1999)

El torpedero dominicano Rafael Furcal fue el agraciado en 2000 en la Liga Nacional, quien registró con los Bravos de Atlanta promedio de .295 con 20 dobles, 4 triples, 4 jonrones, 37 impulsadas y 40 bases robadas, mientras que en la misma liga lo hizo otro dominicano en 2001, el estelar Albert Pujols que lo logró jugando la antesala de los Cardenales de St Louis, disparando 37 jonrones e impulsando 140 carreras. Siguiendo con peloteros de Quisqueya, el torpedero Ángel Berroa de los Reales fue el novato del año en la Liga Americana en 2003, el que promedió .287, con 28 dobles 7 triples, 17 jonrones, 73 impulsadas y 23 bases robadas. Ahí no pararon los dominicanos, Hanley Ramírez fue el premiado como SS de los Marlins en 2006 en la Liga Nacional. Este excelente bateador, tuvo promedio de .292, con 46 dobles, 11 triples, 17 jonrones, 59 empujadas y 51 bases robadas, un verdadero fenómeno en total de bases y velocidad.

El dominicano Rafael Furcal, novato del año en la Liga Nacional (2000)

El dominicano Rafael Furcal, novato del año en la Liga Nacional (2000)

El dominicano Albert Pujols, novato del año en la Liga Nacional (2001)

El dominicano Albert Pujols, novato del año en la Liga Nacional (2001)

El dominicano Ángel Berroa, novato del año en la Liga Americana (2003)

El dominicano Ángel Berroa, novato del año en la Liga Americana (2003)

El dominicano Hanley Ramírez, novato del año en la Liga Nacional (2006)

El dominicano Hanley Ramírez, novato del año en la Liga Nacional (2006)

En 2008 el receptor boricua Geovany Soto se llevó los laureles en la Liga Nacional cuando debutó con los Cachorros de Chicago al batear para .285 con 35 dobles, 2 triples, 23 jonrones y 86 impulsadas. Nuevamente República Dominicana salió premiada con el lanzador Neftali Féliz con los Vigilantes de Texas de la Liga Americana, el que tuvo 4 ganados, 3 perdidos y 40 juegos salvados, con PCL de 2.73 y 71 ponches propinados.

El boricua Geovany Soto, novato del año en la Liga Nacional (2008)

El boricua Geovany Soto, novato del año en la Liga Nacional (2008)

El dominicano Neftali Feliz, novato del año en la Liga Americana (2010)

El dominicano Neftali Feliz, novato del año en la Liga Americana (2010)

Cuba tuvo que esperar bastante para que le llegara nuevamente este premio. Exactamente 27 años, lo logró el lanzador villareño José Fernández con su buen desempeño en 2013 con los Marlins al ganar 12 y perder 6, PCL de 2.19 con 187 ponches. Por suerte, en 2014 otro cubano, el cienfueguero José Dariel Abreu, lo imitó al llevarse el premio en la Liga Americana. Pito Abreu entonces disparó 35 dobles, 2 triples, 36 jonrones, 107 empujadas y promedio de .317., además de haber sido líder en total de bases en la Liga Americana.

El cubano José Fernández, novato del año en la Liga Nacional (2013)

El cubano José Fernández, novato del año en la Liga Nacional (2013)

El cubano José Abreu, novato del año en la Liga Americana (2014)

El cubano José Abreu, novato del año en la Liga Americana (2014)

En 2018, otro venezolano se llevó el premio de novato del año en la Liga Nacional, se trata de Ronald Acuña Jr., quien defendió el jardín izquierdo de los Bravos de Atlanta y alineó como hombre proa en ese conjunto, en el que promedió .293 producto de 127 hits en 433 veces al bate, incluido 56 extrabases (26 dobles, 4 triples y 26 cuadrangulares), logró 8 jonrones una vez fue situado como primero al bate. Acuña, quien es sobrino del pelotero José Escobar y primo de Vicente Campos, Alcides, Edwin y Kelvim Escobar, también robó 16 bases.

Ronald Acuña Jr.

Ronald Acuña Jr.

En 2019 el cubano Yordan Rubén Álvarez, con sólo 22 años, fue escogido novato del año en la Liga Americana. El tunero debutó con 21 años en la MLB, venía de batear horrores con el Round Rock Express de la Liga de la Costa del Pacífico (AAA). En el momento de su ascenso bateaba para .343 con 23 jonrones. Llegó al equipo mayor y no decepcionó, todo lo contrario. Terminó con promedio de .313, 27 jonrones y 78 impulsadas en 87 desafíos. Conectó cuatro jonrones en sus primeros cinco juegos en la Gran Carpa, e igualó a  Albert Pujols en carreras impulsadas (35) en sus primeros 30 juegos. Su elección como novato del año fue unánime.

Yordan Álvarez.jpg

En 2021 el premio correspondió al pinareño Randy Arozarena, el que además de tener una temporada satisfactoria, anteriormente estableció record de hits (29) y jonrones (10) en la post temporada de 2020.

Por países de América Latina el balance es como sigue:

Cuba- 6
México- 1
Panamá- 1
Puerto Rico- 5
República Dominicana- 7
Venezuela- 3

Lo que da un total de 23 latinos, aunque de origen latino, pero no nacidos en países de América Latina, tres peloteros han sido novatos del año, ellos son el jardinero Marty Córdova oriundo de las Vegas, Nevada, con los Mellizos en 1995, y los californianos, el infielder Nomar Garciaparra con los Medias Rojas en 1997, y el antesalista Evan Longoria en 2008 con el Tampa en la Liga Americana.

Novatos del año que han sido posteriormente verdaderas estrellas son los casos de muchos inmortales de Cooperstown, como Frank Robinson, Willie McCovey, Tom Seaver, Johnny Bench, Lou Piniella, Carlston Fisk, Eddie Murray, Carl Ripken Jr.,  así como también los destacados Pete Rose, Mark McGwyre, Dwight Gooden, el nipón Hideo Nomo, Derek Jeter, Ryan Howard, Ryan Braun, Dustin Pedroia, Buster Posey, Bryce Harper, Mike Trout entre otros. Así que el premio de novato del año en más de un 90% presagia la presencia de estrellas en las Mayores.

Bibliografía consultada

  • Baseball-reference.com
  • Baseball-almanac.com

Nota: Artículo actualizado por última vez el 7 noviembre de 2019 por el autor, Esteban Romero.

Los novatos del año de la liga profesional cubana

«Por encima del talento están los valores comunes: disciplina,
amor, buena suerte, pero, sobre todo, tenacidad
.»
James Baldwin

Esteban Romero

Aquí deseo recordar a esas figuras que lograron tan meritorio premio en su primera temporada en la desaparecida liga profesional cubana. Así mismo ratificar quienes fueron estos héroes y dar una síntesis de lo que lograron en la temporada de su debut.

Este premio comenzó a darse a partir de la campaña de 1942-43 y el primer premiado fue el gran Héctor Rodríguez, quien debutó con el Almendares y naciera el 13 de junio de 1920 en Alquizar, entonces provincia Habana. Sobresaliente antesalista, torpedero y jugador de los jardines de ser necesario, que logró emerger como novato del año en una temporada que debutaban futuros estelares como Rafael Noble, Pedro Formental, Avelino Cañízares, Claro Duany y Andrés Fleitas. Héctor fue el antesalista del equipo campeón y se destacó defensivamente a la vez que lograba aceptables resultados ofensivos. De por vida Héctor resultó ser el pelotero con más veces al bate (4699), más hits (1237), más carreras anotadas (574), más triples (79), más carreras empujadas (522) y comparte el primer lugar en dobles (130) con Alejandro Crespo en su carrera en la liga profesional cubana.

Héctor Rodríguez

Héctor Rodríguez

Conrado Pérez (Marianao)- 1943-44, este pelotero más conocido como Babalú, jugaba la intermedia, la antesala y los jardines. Su debut fue como camarero de su equipo. Conrado nació el 13 de junio de 1925 en el Central Álava (luego Central México), Matanzas, en el mismo lugar donde naciera otro grande de la pelota cubana, Tony Taylor. En la temporada de su debut, Conrado bateó para promedio de .312 producto de 34 hits en 109 veces al bate, de esos hits, 4 fueron dobles y 1 triple, empujó 9 carreras.

Conrado Pérez, detrás del pelotero aparece el estelar lanzador Adrián Zabala en 1947-48 vistiendo la franela del Cuba de la Federación Cubana de Béisbol

Conrado Pérez, detrás del pelotero aparece el estelar lanzador Adrián Zabala en 1947-48 vistiendo la franela del Cuba de la Federación Cubana de Béisbol

Leovigildo Xiqués (Almendares) – 1944-45. Lamentablemente no tengo datos de cuando nació y murió este jardinero, catalogado por Roberto González Echeverrría, como un negro fuerte proveniente de equipos semiprofesionales. Xiqués jugó en Cuba hasta 1948 y en México hasta 1945. En el año de su debut bateó para promedio de .326 producto de 31 hits en 95 veces al bate. Entre sus hits hubo 5 dobles, 1 jonrón e impulsó 11 carreras. Realmente Xiqués alternó en los jardines del Almendares, donde los regulares fueron Roberto Ortiz, Cleveland Clark y Santos Amaro.

Leovigildo Xiqués

Leovigildo Xiqués

Orestes Miñoso (Marianao) – 1945-46. El oriundo de Perico, Matanzas, fue siempre estrella y el año de su debut no fue una excepción. En esa primera temporada Miñoso jugó la tercera y bateó para .294, con 42 hits en 143 veces al bate, 7 dobles, 2 triples y 13 empujadas.

Orestes Miñoso

Orestes Miñoso

Mario Arencibia (Marianao)- 1946-47. Se trata de un jardinero nacido el 25 de seetiembre de 1924 en Encrucijada, que llegó a jugar igualmente con los New York Cubans en las Ligas Negro y con varios equipos de la Liga mexicana, entre ellos los Tuneros de San Luis Potosí, los Diablos Rojos de C. México, los Charros Jalisco y los Indios Anahuac hasta 1953. En el año de su debut tuvo mucha competencia para jugar, Marianao tenía a Tony Castaño, Roberto Estalella y Francisco Campos como regulares en los jardines, por lo que Arencibia tuvo que aprovechar los chances que se le dieron, los que no desperdició al batear para .360, disparó 18 hits en 50 veces al bate, incluido 1 doble, 3 triples y un jonrón, además de empujar 10 carreras. Arencibia, aunque jugó hasta 1950 con el Marianao, su productividad dejó mucho que desear después del año de su debut.

Francisco Gallardo (Almendares)- 1947-48. Fue pelotero defensor de la intermedia y la antesala, nacido en 1923 y que se le conociera con el apodo de Sojito o Frank en EEUU, tuvo una buena temporada en su debut con el Almendares, al batear 25 hits en 99 veces al bate, incluido 2 dobles, 5 triples y par de jonrones, con 15 carreras anotadas. Más que su promedio fue su slugging en esta temporada que le llevó a recibir el premio de novato del año. Gallardo jugó con el Almendares hasta 1949, luego con el Cienfuegos hasta 1951 y de ahí pasó al Habana, equipo con el que pudo participar en tres series del Caribe. En ligas menores jugó hasta 1956.

Francisco Gallardo

Francisco Gallardo

Willie Miranda (Almendares)- 1948-49. Este pelotero es uno de los más recordados por la afición cubana. Hay quien hace comparaciones de su defensa con otros destacados de la posición. Realmente Willie fue único fildeando en el campo corto. Nació el 24 de mayo de 1926 en Velazco, Holguín y murió el 7 de setiembre de 1996 en Baltimore. De siempre jugó con el Almendares hasta que en la temporada de 1959-60 fue canjeado por el también torpedero Humberto Fernández al Habana. Willie debe haberse destacado mucho a la defensa en su primera temporada, ya que al bate solo logró promedio de .220 con 8 sencillos y un doble. El regular entonces de la posición en el Almendares era el diestro Avelino Cañízares.

Willie Miranda

Willie Miranda

Carlos de Souza (Almendares)- 1949-50. Este pelotero bayamés nació el 6 de junio de 1925, de siempre jugó la segunda base, primero con el Almendares hasta 1951, luego con el Marianao hasta 1953 y finalmente con el Cienfuegos hasta 1955. En Ligas Menores jugó hasta 1957. Carlos es hermano del pelotero Federico De Souza y medios hermanos de otros dos peloteros, Carlos y Heberto Blanco. En su debut, Carlos logró compartir la custodia de la segunda base con el norteamericano Gene Handley, a la vez que bateaba para .315, producto de 41 hits en 130 veces al bate, de ellos 4 dobles y 1 triple, empujó 8 carreras. En la Serie del Caribe de 1950, efectuada en Panamá, bateó un sencillo en 16 veces al bate.

Carlos De Souza

Carlos De Souza

Edmundo Amorós (Habana) – 1950-51. Amorós fue siempre un destacado al bate y a la ofensiva. Nacido en Pueblo Nuevo, Matanzas el 30 de enero de 1930, debutó en la serie de 1950-51 con el Habana, previamente había integrado el equipo Cuba a los juegos centroamericanos en Guatemala, donde enseñó sus aptitudes para el juego. En su debut bateó 12 hits en 42 veces al bate, de ellos 4 dobles, 1 triple y 1 jonrón, con 8 empujadas. Amorós tuvo que competir en los jardines de los Leones con estrellas como Perico Formental, Alejandro Crespo y el norteamericano Eddie Mierkowicz. En la Serie del Caribe de 1951 en Caracas, Amorós logró batear para .333, disparó 5 hits en 15 veces al bate incluido un triple.

Edmundo Amorós

Edmundo Amorós

Oscar Sierra (Cienfuegos) – 1951-52. Se trata de un pelotero nacido en 1926, capaz de jugar la receptoría, la inicial y los jardines, pero que en su debut en la profesional cubana el manager de los Elefantes, Billy Herman, decidió utilizar a Sierra como jardinero regular toda la temporada, compartiendo estas funciones con otros consagrados como Pablo García, Ben Thorpe y Roy Weatherly. Sierra conectó 53 hits en 218 veces al bate, de ellos 3 dobles, 1 triple y 4 jonrones, y empujó 26 carreras. Sierra jugó con el Cienfuegos hasta 1954 y luego con el Habana hasta 1959. De 1955 a 1957 llegó a jugar con los Cubans en la Liga Internacional.

Oscar Sierra

Oscar Sierra

Miguel Fornieles (Marianao) – 1952-53. Un destacado lanzador que logró conseguir éxitos también en las Grandes Ligas, donde jugó de 1952 a 1963. Fornieles nació en el reparto Sevillano de la Habana en 1932 y desde su debut siempre jugó con los Tigres del Marianao. Miren si era bueno el habanero, que ganó 12 y perdió 5 en la temporada de su debut, con PCL de 2.33 (líder) y 72 ponches propinados. Hablo de una temporada de solo 72 juegos, donde ganar 12 desafíos no es cosa fácil. Fornieles murió en St Peterburgh, Florida en 1998.

Miguel Fornieles

Miguel Fornieles

Juan Delís (Marianao) – 1953-54. El famoso cazatalento Joe Cambria enseguida le vio condiciones a este pelotero como antesalista y jardinero, nacido el 27 de febrero de 1928 en Santiago de Cuba, y que en su debut compartió funciones en los jardines con peloteros como Miñoso, Roberto Ortiz y parcialmente con Perico Formental (canjeado ese año por Chiquitín Cabrera del Habana al Marianao). Cachano, como también se hizo conocer, llegó a jugar regular en esta primera temporada y disparó 41 hits en 166 veces al bate, incluido 5 dobles, 2 triples, 2 jonrones e impulsó 14 carreras. Delís en 1955 jugó con los Senadores de Washington, y con los Cubans en 1954 y 1956.

Juan Delís

Juan Delís

Vicente Amor (Habana)- 1954-55. El habanero lanzador derecho nació en 1932 y tuvo una buena temporada en su debut al lograr balance de ganados y perdidos de 5-3, PCL de 2.95 con 24 ponches en 64 entradas lanzadas. Amor lanzó en Grandes Ligas en 1955 y 1957, jugó con los Cubans en 1955-59.

Vicente Amor

Vicente Amor

Pedro Ramos (Cienfuegos)- 1955-56. Un día le pregunté a mi padre, recordando lanzar a este lanzador, ¿quién las tiraba más duro Pedro Ramos o Vinent? Mi padre me respondió, sin pensarlo, Ramos. Si es verdad o no, no lo sé, no existía forma de medirlo entonces. La realidad es que el pinareño, nacido en San Luis en 1935, fue toda una estrella desde que debutó. En esa temporada inicial ganó 13 y tuvo promedio de ganados de .722, ponchó a 51 en 144.2 entradas lanzadas y fue junto a Camilo Pascual eje de la victoria de los Elefantes en esa temporada. En la Serie del Caribe ganó dos juegos como Pascual que le dieron la victoria a Cuba en este torneo. Ramos era un corredor veloz de home a primera, su brazo era de hierro y era bateador ambidextro. Jugó en Grandes Ligas de 1955 a 1970, tres de esas temporadas con los Yankees.

Pedro Ramos

Pedro Ramos

Daniel Morejón (Almendares)- 1956-57. El habanero nació en 1930 y era otro de los peloteros capaces de jugar la antesala y los jardines, poseía buen sentido del bateo, sobre todo muy oportuno para dar el batazo decisivo, como así lo hizo en la Pequeña Serie Mundial de 1959 en el Estadio del Cerro para decidir aquella serie contra los Molineros de Minneápolis. En su debut bateó para convincente .330, disparó 31 hits en 94 veces al bate, incluido 5 dobles, 2 triples y 1 jonrón, de este último no me quiero ni acordar pues fue decidiendo partido de Almendares contra Cienfuegos en la novena entrada. Morejón tuvo juego por un rato en 1958 con el Cincinnati en las Mayores, y jugó con los Cubans en 1954, o sea antes de debutar en la liga profesional cubana, y luego en 1957-60.

Daniel Morejon

Daniel Morejon

Antonio Díaz (Cienfuegos)- 1957-58. Pelotero nacido en la Habana el 13 de junio de 1938.  Ángel Torres aseveró que trabajaba en el periódico Alerta como linotipista. En esa temporada de 1957-58, Tony logró lanzar el último juego de cero hit cero carreras en la liga profesional cubana, lo hizo el sábado 23 de noviembre de 1957, el partido concluyó 2-0 con victoria del Cienfuegos sobre el Habana. Recuerdo que una buena ayuda recibió este lanzador del jardinero Ultus Álvarez, que realizó un fildeo extraordinario en el jardín central esa noche. Tony ganó 4 y perdió 3 en esa temporada, con PCL de 2.78 y 31 ponches propinados. En Cuba lanzó para los Elefantes hasta al final de la liga profesional en 1961. Fuera de Cuba lanzó desde 1956 en ligas menores, en el período de 1960 y 1961 jugó para equipos de la Liga de la Costa del Pacífico y la Asociación Americana (AAA), luego lanzó hasta 1964 en México.

Tony Díaz

Tony Díaz

Cándido Andrade (Cienfuegos)- 1958-59. Muchos en Cuba recuerdan al oriundo del Central Narcisa, Yaguajay, como el único manager que ha llevado a los Gallos de Sancti Spíritus a la victoria en la serie nacional de 1978-79, pero pocos le asocian con un lanzador zurdo que tuvo aceptables presentaciones en la liga profesional cubana, siempre lanzando para el Cienfuegos. En realidad Andrade había debutado brevemente en 1957-58, temporada en la que perdió 2 juegos, mientras que en la de 1958-59, aunque ganó 3 y perdió 5, tuvo un buen PCL, de 1.32. También lanzó para los Cubans en las temporadas de 1958 y 1959. Como lanzador en las menores se mantuvo hasta 1962.

Cándido Andrade

Cándido Andrade

Hilario Valdespino (Habana)- 1959-60. A Hilario en los EEUU le llaman Sandy, vaya coincidencia, pues siempre he visto a este jardinero como un pelotero clonado a partir de Amorós, al que igualmente llamaban Sandy. Valdespino mide 1.72 y Amorós 1.70. Ambos muy parecidos en velocidad y despliegue en los jardines. El oriundo de San José de las Lajas nació en 1939 y en su debut se destacó por su poder al pegar 6 jonrones e impulsar 20 carreras, ese poder se reafirmó en la temporada de 1960-61 cuando disparó 9 cuadrangulares. Valdespino jugó en Grandes Ligas de 1965 a 1971.

Hilario Valdespino

Hilario Valdespino

Luis Tiant Jr. (Habana)- 1960-61. El estelarísimo lanzador habanero, hijo del zurdo Luis Tiant, nacido en 1940, logró mostrar sus condiciones de lanzador desde su debut en 1960-61 cuando intervino en 30 juegos, logró ganar 10 y perder 8, con PCL de 2.72 y 115 ponches propinados. En su carrera en Grandes Ligas Tiant archivó 229 victorias que es la mayor cifra conseguida por lanzador cubano en ese circuito.

Luis Tiant Jr.

Luis Tiant Jr.

Bibliografía consultada

– Baseball-reference.com, Baseball statistics and history.
http://www.baseball-reference.com/

– Figueredo, Jorge S. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.

– González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

– Torres, Ángel. 1997. La leyenda del béisbol cubano: 1878-1991. Angel Torres Publishing Company. 308 p.

– Romero E. (inédito). De la historia del béisbol en Cuba, Esbozos biográficos de destacados peloteros cubanos. 387 pp.

Un inicialista de los mejores en Cuba: Lorenzo “Chiquitín” Cabrera

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”
Mahatma Gandhi

Por Esteban Romero

Cuando yo era bien pequeño, no rebasaba los tres años me dieron una gran sorpresa, conocer a un pelotero en persona. Ya lo había oído mentar en mi casa en la Habana y en la casa de mi familia paterna en Cienfuegos. Sabía que no jugaba para el Cienfuegos y era algo que me llamaba la atención, cienfueguero que no juega para su equipo. Mi padre me llevó donde vivía aquel pelotero enorme, estamos hablando de un hombre de 185 cm, que no es poca cosa, y que vivió y se crió frente por frente a la casa de mi familia paterna en la calle Alegría entre Argüelles y Santa Clara, Cienfuegos. Lorenzo Cabrera me sonrió y mi padre me dijo que él era Chiquitín. Era muy pequeño para fijar detalles, pero si me acuerdo que le podíamos llamar el coloso del barrio la Juanita, y tambiényo haberle preguntado inocentemente por qué no jugaba con el Cienfuegos. Él se echó a reír como diciendo «está aún pequeño para entender que no todo no puede ser patriotismo por el terruño». La familia de Chiquitín, pienso, que haya toda emigrado a la Habana, pues en ese lugar donde ellos vivían, se mudó otra familia vinculada a unas de mis tías a mediado de la década de los 50.

Chiquitín nació el 30 de abril de 1920 en Cienfuegos. No se ha escrito mucho de su historia dentro de Cuba y fuera de ella. No obstante, los caribeños hablan muy bien del cienfueguero y por ahí hemos podido conocer detalles algunos ahora olvidados. Chiquitín debutó en la pelota profesional cubana con el Almendares en la temporada de 1942- 43, fue una sola vez al bate, y luego desapareció. Su reaparición tuvo lugar en 1946 estrenándose con el equipo del Marianao, con los que jugó hasta 1953. En ese mismo año 1946, previamente hubo un torneo profesional de verano, en el que Chiquitín jugó inicialmente para el Cienfuegos, equipo que al igual que el Santa Clara, se retiraron antes del final de la justa, lo que obligó a que Chiquitín pasara a las filas del equipo Regla. Mucha gente desconoce de este torneo que se jugó solo una vez y lo ganó el equipo de Camagüey. Lo interesante fue que Chiquitín fue el líder de los bateadores con promedio de .391.

Chiquitín era el inicialista ideal por su estatura además de ser zurdo para batear y lanzar. Si bien sus dos primeras temporadas en el campeonato profesional resultaron discretas, a partir de 1948- 49 no hizo otra cosa que batear, no lo hizo con mucho poder, pero si no cansó de batear para .300, solo en dos temporadas bateó por debajo de .300 pero por encima de los .290. Chiquitín hizo one-two con el estelar Orestes Miñoso, quien en aquella época jugaba la antesala principalmente. En ese período Chiquitín comenzó a jugar pelota en la liga mexicana de verano. En su primer año (1950) con los Diablos rojos se llevó la corona de bateo con promedio de .355.

En Cuba tuvo la mala suerte de no poderse erigir como campeón al bate tres veces, la primera fue en 1949 cuando Alejandro Crespo lo aventajó en este departamento, en 1950 tuvo igual suerte con Pedro Formental del Habana y en 1951 chocó con otra piedra, el gran Silvio García. No obstante, en 1951 el inicialista del Habana, Steve Bilko, no pudo hacer el equipo a la Serie del Caribe en Panamá, y Chiquitín fue tomado como refuerzo. El cienfueguero dejó récord para estos certámenes, al cual nadie se le ha podido acercar, al batear 13 hits en 20 veces al bate, para promedio astronómico de .619. En 1952- 53 fue por primera y única vez electo al Todos Estrellas de esa temporada.

Chiquitín Cabrera vistiendo la franela del Marianao

Chiquitín Cabrera vistiendo la franela del Marianao

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Alejandro Crespo, uno de los grandes de la pelota cubana

A menudo los grandes son desconocidos o peor, mal conocidos.
Thomas Carlyle

Por Esteban Romero

Entre las grandes estrellas del bateo cubano de todos los tiempos, el jardinero Alejandro Crespo ocupa un espacio importante. Crespo fue un bateador derecho de consistencia y promedio ante un pitcheo de la calidad del que predominaba en la liga profesional cubana. Su bateo en Cuba, en las Ligas Negro y en México fue impresionante. Parte de los datos que aparecen aquí provienen de afirmaciones del Sr. Jesús Alberto Rubio, presidente del Salón de la Fama del Béisbol Mexicano y quien es un profundo conocedor y admirador de la pelota cubana.

Crespo nació el 26 de febrero de 1915 en Güira de Melena, municipio entonces de la provincia de La Habana. A poca edad quedó huérfano de padre y fue adoptado por un hombre blanco. Antes de comenzar su carrera en la pelota profesional, su familia se trasladó a vivir a la capital y se integró al Octavio Regimiento de las Fuerzas Armadas del país, con quienes comenzó a jugar pelota formalmente.

Como pelotero jugó en las escuadras semiprofesionales del Boston Bulls, Guanajay Stars (llamado también Alas de Oro) y Regimiento 8.

En 1939-40 Alejandro debutó con el Cienfuegos en la liga profesional cubana, y ya desde ese entonces discutió el título de bateo con el manzanillero Tony Castaño, que logró el título. Crespo se quedó en .339 y Castaño de los Leopardos de Santa Clara en .340. En esa temporada Alejandro disparó 60 hits e impulsó 28 carreras. Méritos le sobraron para haber sido el novato del año, pero todavía entonces ese premio no existía. El primer novato del año tuvo lugar en la temporada de 1942-43 y se lo llevó un grande de la antesala, probablemente el mejor defensivamente en esa posición, el oriundo de Alquizar, Héctor Rodríguez.

Alejandro Crespo

Alejandro Crespo

Para que se tenga una idea de la pelota y los peloteros de aquellos tiempos, veamos que el tercer mejor bateador de la temporada de 1939-40 lo fue Willie «El Diablo» Wells del Almendares con .328 de promedio. Le siguió Santos “Canguro” Amaro de los Leopardos con .326, los peloteros de las Ligas Negro, el torpedero Sam Bankhead (.321), Ray «Talúa» Dandridge (.310) del Cienfuegos, y el reglano Gilberto «Jibarito» Torres (309) del Habana.

La siguiente temporada fue una demostración de clase de Crespo, fue segundo en hits conectados con 57 y en impulsadas con 29, empatado en este departamento con el matancero Roberto “Tarzán” Estalella, además de quedar como líder jonronero con 3. Crespo hizo alarde de velocidad en esa temporada, no era solo fuerza y tacto al bate, sabía correr, y quedó de líder en bases robadas arrebatando el trono a un hombre que no corría, volaba, James “Cool Papa” Bell, miembro del Salón de la Fama, que durante temporadas jugara en Cuba como su segunda casa.

En 1940 los Rojos de Cincinnati vinieron a entrenar a Cuba, ocasión que se aprovechaba para que los peloteros cubanos toparan con lo mejor de las Mayores, práctica que se detuvo desde 1960 y que hasta 2015 no se ha reanudado. Alejandro vino a integrar el equipo cubano que se enfrentaría a los rojos, y como sucede siempre, hay alguno que erra. Eso fue exactamente lo que le pasó a Alejandro, perdió un batazo en el sol de la Tropical, el batazo se convirtió en triple y ya saben. Llegó la sexta entrada de ese juego y los lanzadores no conocían a Crespo, ni siquiera se imaginaban la clase de poder de este pelotero. El lanzador del Cinci le sirvió su segunda pelota y Crespo la puso a viajar en condiciones. Hay quien dice que pasó los 500 pies, sea como sea fue un señor batazo, un jonronazo. Recordemos que el más largo conectado en el parque de la Tropical lo logró Claro Duany el 26 de octubre de 1946, pelota que se llevó la segunda cerca y la cual se dice que nunca se encontró. Volviendo al jonrón de Crespo, éste le dio la victoria al equipo Cuba dirigido por ese sabio del pitcheo y de la dirección, Adolfo Luque, el conocido Papa Montero. En esa serie Alejandro se fue de 13-5 para promedio de .385.

Alejandro Crespo vistiendo la franela del Cienfuegos

Alejandro Crespo vistiendo la franela del Cienfuegos

En la temporada de 1942-43 Crespo pudo apoderarse del título de bateo por primera vez, .337, y el de hits con 63. Su poder se expresaba por los continuos lideratos en dobles conectados, algo que alcanzó en 1941-42, 1942-43 con 12, respectivamente, y 11 en 1943-44. En la temporada de 1944-45 fue líder en impulsadas con 29, título que repitió en la temporada siguiente con 35, además de llevarse el premio de Más Útil cuando su equipo, Cienfuegos, se coronó campeón, bajo la dirección del maestro Adolfo Luque.

Su segundo título de bateo fue logrado en la temporada de 1948-49, ya en ese entonces se jugaba en el Gran Stadium del Cerro.

Que nadie piense que Alejandro era bate y velocidad nada más, sería injusto no hablar del poderoso brazo que poseía y que la ponía en la base apropiada en el momento justo.

Alejandro siguió haciendo de las suyas en los enfrentamientos contra las escuadras norteamericanas de Grandes Ligas. En 1942 se la hizo a los Dodgers en la Tropical cuando el gran zurdo Agapito Mayor les ganaba, pero el joven torpedero Pee Wee Reese sonó batazo largo por el jardín izquierdo que montó en bicicleta a Alejandro para finalmente hacer un engarce de película y garantizar la victoria cubana. Según los que vieron el fildeo, el cuerpo de Crespo quedó balanceándose horizontalmente como si fuese un “cachumbambé”, así estuvo unos segundos sin soltar la pelota (Zerpa 2013).

Crespo se mantuvo jugando con el Cienfuegos hasta la temporada de 1950-51 cuando fue canjeado al Habana. Realmente su producción ofensiva ya comenzaba a decaer desde las temporadas de 1949-51. Con los Leones de Miguel Ángel González se mantuvo hasta la temporada de 1952-53, equipo con el que logró participar en su única Serie del Caribe en Panamá, 1952, y jugó finalmente con los Tigres de Marianao en 1953-54.

Crespo fue líder en dobles en 5 temporadas, cuatro veces en carreras empujadas, dos veces en hits, dos en promedio ofensivo, una en triples, una en jonrones, una en robadas y una en carreras anotadas. Su único defecto, así lo reconoce Baseball-reference, era que no que no era muy apto a recibir bases por bolas.

De por vida, quedó cuarto en apariciones al plato con 2 886, segundo en carreras impulsadas en la liga profesional cubana, con 415 carreras, fue primero en dobles con 130 (empatado con Héctor Rodríguez), cuarto en hits con 794, quinto en triples con 39 (empatado con Cristóbal Torriente), y sexto en carreras anotadas con 352. Sin lugar a dudas, un bateador respetado por los lanzadores rivales en la liga de béisbol invernal cubana, en su época la mejor del Caribe.

Fuera de Cuba Alejandro hizo de las suyas con su ofensiva. En las Ligas Negro jugó en dos temporadas, siempre con los New York Cubans de Alejandro Pompez. En 1940 Alex bateó para promedio de .255, e hizo el equipo del Este al juego de las estrellas del Oeste vs Este. En ese juego entró como emergente por Ed Stone en el sexto capítulo, luego se quedó jugando el jardín izquierdo y logró disparar un triple en su segunda vez al bate, con anotada e impulsada a su cuenta. En esta liga, en 1946, bateó para astronómico promedio de .429 producto de 26 hits en 62 veces al bate, solo segundo del inmortal Josh Gibson.

En México, le llamaban Villanazo o Filete, y era mucho el daño que le hacía a los lanzadores rivales. Crespo llegó en 1941 a México y bateó para promedio de .361 con 14 triples, 90 carreras anotadas y 86 impulsadas jugando para los Algodoneros de Torreón. En esa temporada fue líder en dobles con 36. En la siguiente temporada bateó para promedio de .332 con 50 impulsadas para el Torreón. En 1945 jugó para los búhos de Nuevo Laredo, donde promedió .311 con 10 triples, 79 impulsadas y 84 carreras anotadas. En 1950 jugó para el Águila de Veracruz, donde conectó 25 hits en 78 vb, con 4 dobles, dos jonrones y 10 anotadas. Finalmente, en 1951, jugó su última temporada en México, de nuevo con el Veracruz, donde bateó para .301.

Pedro Pagés, Héctor Rodríguez y Alejandro Crespo cuando militaban en el Águila Veracruz en 1950

Pedro Pagés, Héctor Rodríguez y Alejandro Crespo cuando militaban en el Águila Veracruz en 1950

Según reporta Gilberto Dihigo, el gran Crespo bateó 8 hits el domingo 26 de julio de 1953 en doble juego efectuado en el Estadio de La Normal en Santo Domingo contra el Escogido. De esos imparables, dos fueron jonrones, un triple, un doble y el resto sencillos. De hecho fue el primer pelotero que logró batear la escalerita en la pelota dominicana.

Después de su retiro del béisbol activo, más nunca se supo de Alejandro Crespo. No recuerdo a ningún narrador-comentarista de Series Nacionales que mentara su nombre. Pasaron los años y el olvido se impuso, algo muy similar a lo que ocurrió con Silvio García. Se afirma que Crespo había muerto en 1980 en el actual hospital de 10 de Octubre, antigua Dependiente, en la Habana, pero ha sido hasta ahora imposible saber la fecha exacta de su fallecimiento.

Estadísticas ofensivas de Alejandro Crespo en la liga profesional cubana

Estadísticas ofensivas de Alejandro Crespo en la liga profesional cubana

Estadisticas ofensivas de Alejandro Crespo en las Ligas Negro

Estadisticas ofensivas de Alejandro Crespo en las Ligas Negro

Estadísticas ofensivas de Alejandro Crespo en la Liga Mexicana y las Menores

Estadísticas ofensivas de Alejandro Crespo en la Liga Mexicana y las Menores

Bibliografía consultada

Baseball reference. http://www.baseball-reference.com/bullpen/Alejandro_Crespo

Desde mi palco de fanático. https://desdemipalcodefanatico.wordpress.com/jugadores/alejandro-crespo/

Dihigo G. Crespo: un jardinero espectacular. http://dihigo.blogspot.com/2012/02/crespo-un-jardinero-espectacular.html

Figueredo S. 2003. Cuban Baseball- A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Co., Inc. Publishers, Jefferson, Nort Carolina and London, 544 p.

Rubio J.A. Alejandro Crespo. Deportes Notituh. http://deportesnotitux.blogspot.com/2008/11/alejandro-crespo.html

Zerpa B. 2013. Historia del Béisbol Profesional Cubano. http://www.beisbologo.com/2013/08/31/historia-del-beisbol-profesional-cubano/

Las vicisitudes de Orestes Miñoso

«El espíritu humano crece a través del conflicto»
William Ellery Channing

Por Esteban Romero

Las nuevas generaciones de cubanos han oído hablar sin dudas del excelente pelotero cubano Orestes “Minnie” Miñoso, también llamado el Charro Negro en México, pero es muy posible que conozcan muy poco de la grandeza real de este gran atleta nacido en Perico, Matanzas, el 29 de noviembre de 1925, hombre que en su niñez tuvo que cortar caña como medio de subsistencia, y que poco a poco, con su juego a distintos niveles, enseñó su capacidad en el béisbol.

El matancero se inició jugando pelota en juegos de su localidad, luego jugó con un equipo semipro hasta que se hizo conocer en Cuba por su juego en el campeonato de 1945-46, donde vistió la franela del Marianao y jugó la tercera base de su equipo. En esa temporada Miñoso bateó para promedio de .294 y conectó cinco cuadrangulares, por lo que se hizo acreedor del título de novato del año.

Fuera de Cuba, Miñoso tuvo la suerte de ser contratado por Alejandro Pompez en 1946 para jugar con los New York Cubans en la Liga Nacional Negro. En ese año y en el siguiente el cubano bateó para promedio por encima de .250 pero por debajo de .300. Su explosión llegó en 1948 cuando su bateo se montó en promedio de .403 producto de 29 hits en 79 veces al bate, además de haber sido seleccionado para jugar en el Todos Estrellas de las Ligas Negro.

Por su indiscutible calidad las condiciones del cubano no pasaron inadvertidas para los cazatalentos y gerentes del béisbol de las Grandes Ligas. Jackie Robinson se había convertido en el primer pelotero negro en esos circuitos beisboleros al debutar en 1947 con los Dodgers de Brooklyn. Luego debutó el jardinero Larry Doby con los Indios de Cleveland en ese mismo año, para así convertirse en el segundo pelotero negro en las Mayores y el primero que incursionaba la liga americana. La llegada de Miñoso a las Mayores demoró algo, ya que primero se le aclimató a la pelota de los blancos jugando con los Indios de Daytona de la liga central, clase A, en 1948, y en 1949 pasó a jugar con los Padres de San Diego de la Liga de la Costa del Pacífico, clase AAA, ambos sucursales de los Indios de Cleveland de la Liga Americana.

Orestes Miñoso vistiendo la franela del Marianao

Orestes Miñoso vistiendo la franela del Marianao

Miñoso fue el primer latinoamericano negro en debutar en las Grandes Ligas, lo cual sucedió el 19 de abril de 1949 jugando para los Indios. Por su potente brazo, jugaba con más frecuencia inicialmente la tercera base, también se desempeñaba como jardinero, aunque también jugó la inicial para los Indios sustituyendo al entonces convaleciente Luke Easter.

Miñoso en las Ligas Negro

Miñoso en las Ligas Negro

Dicen los que le vieron jugar como antesalista, que Miñoso en ocasiones erraba en puntería y sus tiros paraban en las gradas. No obstante, en 1951, su primera temporada como regular, la jugó en la antesala de los Medias Blancas de Chicago. Un año después fue trasladado al jardín izquierdo, movimiento que le dio la oportunidad al cubano Héctor Rodríguez de presentar credenciales en la tercera base.

Miñoso fue también un excelente bateador y hombre muy veloz en las bases. Se puede decir que el primer cubano en triunfar en las Mayores fue el lanzador derecho Adolfo Luque, mientras que Miñoso fue el primer jugador cubano no lanzador que triunfara bate en mano en esos circuitos. Nunca antes un jugador cubano o latino había alcanzado tantos éxitos con su bate y sus piernas como los logró Miñoso.

Miñoso listo para batear

Miñoso listo para batear

Para que se tenga una idea de lo qué hizo Miñoso, en su año real de novato, o sea en 1951, jugando como regular, bateó para promedio ofensivo de .326, segundo de la liga americana, conectó 173 hits, cuarto en su liga, incluido 14 triples, líder, fue quinto en OBP, anotó 112 carreras, segundo en ese departamento, y robó 31 bases, también líder. Una temporada de ensueño realmente. Así y todo, A Miñoso se le despojó del título de novato del año, el cual recayó en la figura de Gil McDougald de los Yankees de Nueva York. Sin quitarle mérito al yankee, pero Miñoso fue superior en su desempeño al pelotero en cuestión. McDougald bateó para .306. Miñoso jugó 146 juegos, el norteamericano sólo 134. McDougald no quedó de líder en nada. A la hora de seleccionar el MVP, el cubano fue cuarto y McDougald noveno, ¿entonces? ¿hay o no hay injusticia? Esto si fue un clásico despojo de un mérito que pertenecía por entero al cubano. McDougald no duró nada, dicen que decidió retirarse después de haber tronchado la vida deportiva del lanzador zurdo Herb Score de los Indios con un lineazo que le dio en pleno ojo a Score. Miñoso jugó muchas más temporadas y brilló siempre al bate, McDougald jamás pudo igualar los niveles de juego del cubano.

En lo sucesivo fue líder en bases robadas en las siguientes dos temporadas con 22 y 25 estafas, respectivamente; líder en triples en 1954 con 18, y 1956 con 11. En 1957 fue líder en dobles, con 36. En 1960 se llevó el liderato en hits, con 184, pero de 1951 a 1959 siempre quedó entre los primeros ocho bateadores en hits conectados. De 1952 a 1960 siempre quedó entre los primeros cinco anotadores de la liga americana. De 1953 a 1960 siempre estuvo entre los mejores seis peloteros en OBP de su liga. Miñoso tenía una característica y era que bateaba muy encima del plato con el pie izquierdo más próximo al home que el derecho, por eso recibía muchos pelotazos, departamento en el que fue líder de 1951 a 1954 y de 1956 a 1961 en la liga americana. Como aspecto negativo está el haber sido también el estafador más veces cogido en esos intentos, liderato que obtuvo en 1952- 54, 1957 – 58 y 1960.

Defensivamente el cubano alcanzó un promedio de .971, y demostró versatilidad, jugó los tres jardines, la antesala, la inicial y en dos partidos cubrío el campo corto. Fueron 17 temporadas en las que realizó 112 errores.

Miñoso es el único pelotero que ha logrado jugar en cinco décadas diferentes en las Mayores. Jugó, como ya se sabe, en 1949 con los Indios, luego en 1951 lo hizo al inicio con los mismos Indios pero fue canjeado a las Medias Blancas, equipo con el que jugó en 1960, aunque en 1958 y 1959 estuvo nuevamente en la nómina de los Indios, en 1976 y 1980 hizo breves incursiones con las Medias Blancas.

Los triunfos deportivos del cubano, como ya se indicó, no estuvieron exentos de muchas dificultades. En varias ocasiones el mérito de este gran pelotero no ha sido reconocido realmente, también sufrió de la entonces discriminación aún imperante en las grandes ligas, además de otras vicisitudes que es propósito aquí reseñar.

Una de las primeras dificultades que tuvo el cubano fue, cómo dice el refrán, con una cuña del mismo palo. El manager de los Indios de Cleveland era descendiente de cubanos, Alfonso Ramón López, oriundo de Tampa, más conocido como Al López, quien nunca se sintió cómodo con la presencia de Miñoso en el equipo. En 1951 Miñoso tuvo un inicio impetuoso con los Indios, tuvo 14 veces al bate y conectó 6 hits, incluido par de dobles. Sin embargo, poco después supo que había sido canjeado a las Medias Blancas. Ese movimiento no guardaba ninguna lógica, ya que además del inicio del cubano en esa temporada, traía de antecedentes haber bateado para .297 y .339 con los Padres en las temporadas de 1949 y 1950, respectivamente. Por suerte, el canje fue saludable para Miñoso, ya que su adaptación al ambiente de la ciudad de los vientos fue rápido y cordial.

Previamente al cubano se le había prohibido ir a jugar a Cuba en la temporada de 1949- 1950. Personalmente Hank Greenberg, el gerente de los Padres, le informó a Miñoso que como política del equipo, a ningún pelotero se le permitía jugar en las ligas invernales. El cubano aceptó, pero luego, al ver que su salario permanecía sin movimiento, llamó nuevamente al gran ex slugger para discutir el asunto, donde Miñoso le expuso claramente que no ir a jugar a Cuba le significaba la pérdida de unos cuantos miles de dólares y que entonces era menester que le subieran el salario, algo que Greenberg entendió pero no sucedió.

En materia salarial no es secreto que Miñoso fue siempre subestimado. Muchas veces él sabía que su salario no estaba acorde con su nivel de juego. El cubano nunca supo el valor por el cual Pompez lo vendió a los Indios en 1948. Aquella fue una operación en secreto, jamás revelada al criollo. Después de su primera temporada con las Medias Blancas su salario subió muy poco.

A muchos peloteros negros se les gritaba groserías y ofensas de todo tipo. En ese tipo de mala conducta incurrían fanáticos, peloteros y hasta managers o auxiliares de los equipos. Jackie Robinson fue el primer en debutar en las ligas de blancos y fue lógicamente el primero en recibir ofensas de todo tipo. Miñoso también recibió algunas, que él rememora en su autobiografía.

Hal Newhouser fue un excelente lanzador zurdo de los Tigres y luego, en sus dos últimas temporadas, con los Tigres. Logró 207 victorias y ponchó a 1796 bateadores en sus 17 temporadas en las Mayores. Cuando un pitcher es tan dominante, no es que guste mucho de que alguien le batee, y eso fue lo que le sucedió con Miñoso, quien no creyó en las credenciales del nativo de Detroit y le bateó fuerte en algunas oportunidades. En una de ellas, después de un jonrón, en su siguiente vez al bate, Newhouser le tiró la bola por la cabeza, a la vez exclamaba que eso era lo que merecía ese “perro negro”. La ecuanimidad fue siempre parte de la conducta del cubano, pero esta vez no se pudo aguantar y le fue arriba a Newhouser, al que le dijo con toda claridad que tenía que respetarlo. Otro que gustaba de sacar de quicio a los peloteros negros era el ex manager de los Atléticos de Filadelfia, Jimmy Dikes. Miñoso decía que mientras que él ofendía en el terreno, cuando se tropezaba con él en la calle o en algún lugar, le daba las buenas como si nada hubiera ocurrido. El cubano un día se le encaró fuera del parque de béisbol y le reprochó su actitud netamente racista.

Muchos pelotazos que Miñoso recibió en su carrera fueron, como ya se dijo, por su forma de pararse en el home, pero hubo algunos propinados a causa de racismo o en represalia por un buen batazo conectado anteriormente.

En el orden muy personal, Miñoso tuvo dos incidentes, el primero fue cuando una mujer mestiza acusaba al cubano de tener una hija con ella y que el cubano no quería reconocer. Aquello manchó enormemente la buena reputación que tenía el criollo. Siempre ha dicho y afirmado que jamás tuvo relación con aquella mujer. Su versión es que a ella él le había pagado una noche, en el hotel donde se hospedaba en Chicago, pero que no la había tocado en lo absoluto. Los abogados de ambas partes llegaron a un arreglo en este escándalo, al final Miñoso no se le exigió más responsabilidad en el asunto, aunque no quedó claro si él realmente no había hecho nada.

Con los ahorros de lo que ganó jugando pelota en Cuba y EEUU, Miñoso compró una casa de apartamentos en Cuba que llegado el año 1960 le fue confiscado.

Después de haber jugado exitosamente con las Medias Blancas de 1951 a 1957, bateando sobre los .300 en la mayoría de esas temporadas, Miñoso supo un buen de diciembre de 1957 que había sido canjeado a los Indios de Cleveland. Aquel movimiento significó que el cubano no pudiera asistir a la serie mundial de 1959 cuando las Medias Blancas ganaron el título de la Liga Americana. Para suerte para él, regresó a su querido equipo de las Medias Blancas en 1960, pero éstos han tenido que esperar muchas décadas para poder volver a una serie mundial.

El momento más fatídico de Miñoso fue cuando se lesionó en 1962 jugando para los Cardenales de St Louis. Fue sobre un batazo de Duke Snider en juego contra los Dodgers de los Angeles, al cual Miñoso le partió con la idea de realizar un buen engarce, pero nada de eso, tropezó violentamente contra las cercas y fue ingresado gravemente. Durante largas horas el cubano estuvo inconsciente. Aquella lesión le valió que no pudiera jugar más por el resto de la temporada y que sus facultades se vieran disminuidas para su juego en las siguientes dos temporadas. Realmente Miñoso estaba casi entonces terminado como pelotero de Grandes Ligas después de aquella lesión.

Los méritos del cubano fueron muchos y en cuanta pelota jugó en su carrera, pero no parece que los mismos hayan sido suficientes para poder llegar al Salón de la Fama de Cooperstown. El propio Miñoso decía que quería ser exaltado en vida, algo que no le correspondió. Discutible es la presencia de algunos peloteros como la ausencia del cubano en este sitial de honor. Esperemos que sea escogido finalmente, así sea póstumamente, y que Miñoso sea exaltado en una próxima votación.

Dos generaciones de peloteros cubanos, Miñoso saluda al inicialista José Dariel Abreu

Dos generaciones de peloteros cubanos, Miñoso saluda al inicialista José Dariel Abreu

La última vicisitud fue su elección al nuevo Salón de la Gloria del béisbol cubano, Miñoso fue escogido entre un grupo de cinco peloteros que jugaron pelota en Cuba antes de 1961. El cubano había dicho y así lo afirmaba en su autobiografía que jamás volvería a Cuba si permanecía la actual administración cubana. Sin embargo, el hecho de haber sido recordado en su tierra al ser seleccionado para el Salón de la Fama, parece que le hicieron cambiar de idea. Estaba alegre con su elección, y cuando se le preguntó si iría a Cuba a su exaltación, dijo que estaba pensando seriamente asistir a tal evento. Lamentablemente, como todos sabemos, Miñoso no fue invitado siquiera, por lo que murió sin haber pisado su tierra en 55 años.

No todo es desgracia aún después de uno muerto. Al momento de su fallecimiento Miñoso fue recordado por el propio presidente de los EEUU., Barack Obama, y se le rindió tributo por parte del que fuera su equipo de siempre, los Medias Blancas de Chicago. Pase lo que pase, Miñoso ha pasado a la historia del béisbol con el título de Mr. Sox y un monumento se erigió en su memoria incluso antes de morir. Su equipo retiró su número, el 9, en 1983.

Mr. Sox para siempre

Mr. Sox para siempre

Para uno que le vio jugar, les puedo decir a las actuales generaciones que tienen mucho que aprender de Miñoso. Ante todo su carácter afable con sus compañeros e incluso con los peloteros rivales, su seriedad en el juego. Luego su juego, bateo, velocidad para robar bases y para convertir dobles en triples, brazo fuerte y preciso, y óptimo en el fildeo. Era un hombre que en el terreno todo lo hacía bien, pues dominaba los llamados fundamentos de este deporte. ¿Quieren ser buenos en las Mayores? Imiten a Orestes Miñoso y lo lograrás.

Bibliografía consultada

AP. Muere Miñoso, primer jugador hispano negro en Grandes Ligas. Listín Diario. República Dominicana. http://listindiario.com/el-deporte/2015/3/1/358135/Muere-Minoso-primer-jugadorhispano-negro-en-GL

Miñoso O. y Fagen H. 1994. Just call me Minnie: My six decades in baseball. Sagamore Publishing. 250 p.

Stewart M. 1990. Minnie Minoso. http://sabr.org/bioproj/person/796bd066

Un lanzador de éxitos- Sandalio «Potrerillo» Consuegra

El talento depende de la inspiración, pero el esfuerzo depende de cada uno.
Pep Guardiola

Por Esteban Romero

Mucho se ha escrito y se ha hablado del gran Conrado Marrero, muy merecido lo tiene por su desempeño en toda liga donde lanzó. Sin embargo, hay algunos peloteros que han brillado y han sido olvidados. El hecho de que una mayoría de esas estrellas haya emigrado después de la temporada de la liga profesional cubana en 1961, tiene mucho que ver con la poca divulgación que su labor ha recibido a lo largo de los últimos 54 años en Cuba.

Uno de esos peloteros fue el gran lanzador derecho Sandalio Simeón Consuegra Castello, nacido el 3 de setiembre de 1920 en Potrerillo, actual provincia de Cienfuegos. En los EEUU le llamaban Sandy Consuegra y fue el pelotero cubano número 47 en llegar a jugar en las Grandes Ligas.

Consuegra era parte de una familia de cinco varones y seis hembras, hijos de Sotero Consuegra y Luisa Castellón, la que poseía unas 25 hectáreas de terreno, al parecer de caña de azúcar. La familia estaba obligada a trabajar en el campo, sobre todo los varones a la vez que debían ir a la escuela. Sandalio jugaba algo de pelota en los fines de semana en su territorio. Según cuenta Rogelio Consuegra, hijo de Sandalio, un buen día su padre clavó la mocha en lugar de su finca y le dijo al padre que hasta ahí llegaba él, que se iba a integrar al Regimiento 7 de las Fuerzas Armadas en Cumanayagua.

Fue en las fuerzas armadas que Sandalio continuó jugando pelota. Con el regimiento jugó de 1936 a 1940. Luego estuvo un año jugando en Sancti Spíritus, y en 1942 hizo su debut con el Deportivo Matanzas de la Unión Atlética Amateur, donde se mantuvo hasta 1945. Inicialmente jugó el jardín central de su equipo y luego fue utilizado como lanzador, logrando record de 3-1 en su primera temporada. Su presencia fortaleció el cuerpo de pitcheo del Deportivo, que se encontraba en enconada lucha con el Círculo de Artesanos, donde lanzaba el gran Julio “Jiquí” Moreno. El manager Pipo de la Noval del Matanzas se daba el lujo de usar a tres grandes lanzadores cada tres innings. En aquella época se jugaba solo el domingo en la UAA. El Matanzas disponía de Limonar Martínez y Catayo González además de Consuegra, a los que se les llamó los tres mosqueteros, mientras el Círculo de Artesanos dependía de la labor casi por entero de Jiquí Moreno.

Cuenta la historia que en 1944 Miguel Ángel González, dueño del Habana en la liga profesional, le ofreció a Limonar Martínez y a Consuegra un sueldo de 125 pesos mensuales a cada uno por lanzar para su equipo. Ambos lanzadores se rieron y le dieron las gracias al reglano por su “amable” propuesta. En realidad eso y más obtenían entonces los peloteros amateurs como parte de los viáticos que recibían para poder jugar.

Fue en la temporada de 1945-46 que Consuegra, ya llamado “Potrerillo”, apodo dado por el narrador Manolo de la Reguera, comenzó a lanzar para el Marianao de la liga invernal cubana. En esa temporada ganó 2 y su PCL fue de 2.86.

Consuegra se sintió atraído por las ofertas del mexicano Jorge Pasquel. En México se estrenó con los Pericos de Puebla en 1946, jugando al lado del notable lanzador derecho Salvatore Maglie. En su primera temporada Consuegra tuvo record de 14-13. En el invierno tuvo record de 8-11 y PCL de 3-06 con el Marianao. En 1947 regresó con el Puebla y Merito Acosta presentó demanda contra él, afirmando que había hecho todo lo necesario para que Consuegra lanzara con los Havana Cubans de la Liga Internacional de la Florida. En qué terminó esta disputa, este autor lo desconoce. Lo cierto es que Consuegra lanzó para record de 10-10 y PCL de 3.36 en esa temporada.

En 1947-48 surgió la nueva liga profesional cubana, pero al mismo tiempo se mantenía la llamada Federación, que jugaba en la Tropical. En esa temporada Consuegra lanzó para Santiago y luego para Leones de la Federación. En 1948 volvió a lanzar con los Pericos y en el invierno regresó a Cuba con la idea de jugar en la liga profesional, la que no lo admitió. Eso le obligó a regresar a México para jugar en la liga peninsular de Yucatán, muy poco conocida. Allí jugó al lado de Roberto Ortiz en el conjunto de los Cardenales de Motul, con un impresionante PCL de 1.33 y con record de 8-2.

En 1949 jugó en Venezuela con los Gavilanes de Maracaibo y en ese período llegó la amnistía declarada por el comisionado de las Grandes Ligas, Happy Chandler, la cual permitía a todos los peloteros disidentes como Magglie, Consuegra y otros más poder jugar en el béisbol de este circuito. Previamente Consuegra jugó en un torneo interamericano de béisbol en Caracas, donde logró lanzar juego de cero hit cero carreras contra el equipo de Venezuela. Ese juegazo fue salvado por una atrapada espectacular del jardinero cubano Pedro Pagés en el noveno inning.

Con la amnistía, Consuegra terminó el verano de 1949 jugando para los Havana Cubans, sucursal de los Senadores de Washington. Por determinados problemas, algunos difíciles de entender para el que suscribe, diferencias entre Consuegra y el dueño de los Senadores, Clark Griffith, el lanzador cubano no pudo debutar entonces en las Mayores. En ese invierno llegó a ganar 13 juegos para el Marianao y en 1950 volvió con los Havana Cubans, para finalmente debutar con los Senadores en las Mayores en junio de 1950.

La temporada de 1952 fue la primera de éxito para Consuegra, cuando logró record de 6-0 y 5 salvados, de los dos juegos que inició y los 28 que relevó, con 3.05 de PCL. Consuegra no se caracterizaba por ser un ponchador, pero si un pitcher que no era fácil de batear. Su consagración en las Mayores, como él mismo afirmaba, llegó cuando comenzó a lanzar con los Medias Blancas de Chicago en 1953. “Paul Richards (manager del Chicago) me hizo pitcher”, esa era su afirmación. “Antes de lanzar con los Medias Blancas, yo no era más que un tirador de bola rápida y una curva, eso era todo. Con Richards aprendí a tirar la palm ball y la sinker, por lo que mezclaba esos lanzamientos con mi recta y curva, y tenía más confianza para ganar”. En 1953 Consuegra abrió 17 juegos de los 39 que lanzó y completó 3, con 2 lechadas.

Consuegra en sus años con los Medias Blancas de Chicago

Consuegra en sus años con los Medias Blancas de Chicago

En 1954 Consuegra se convirtió en el primer pitcher cubano que lograba el liderato de ganados y perdidos en las mayores. En esa temporada logró 16 victorias y 3 derrotas (.842), salvó 4 juegos, completó 3 juegos y propinó 2 lechadas, abrió 17 juegos de los 30 que lanzó. Además fue segundo en PCL, con 2.69, solo superado por Mike García de los Indios de Cleveland. En esa temporada fue llevado al juego de las Estrellas y el manager Casey Stengel lo utilizó para relevar a Mike García. Lamentablemente Consuegra fue bateado en ese juego. Sacó out a Alvin Dark, pero luego le sonaron cuatro imparables consecutivos coronados con doblete de Jackie Robinson que le hizo explotar.

En la temporada de 1955, nuevamente con el Chicago, tuvo record de 6-5, con 7 salvados y PCL de 2.64. En 1956 los Medias Blancas le canjearon a los Orioles, y en 1957 finalizó su labor en las Mayores lanzando para los Gigantes.

Consuegra llegó a Grandes Ligas con 30 años, y fue el lanzador que más tiempo se mantuvo de todos aquellos que debutaron en 1950, entre ellos Conrado Marrero, Jiquí Moreno y Limonar Martínez. En 8 temporadas ganó 51 juegos y perdió 39, con porcentaje de .614 en 8 temporadas, salvó 28 juegos y permitió 43 jonrones en los 248 juegos que participó, esto último muy resaltado por los especialistas de la materia.

Hubo bateadores que le mencionaron como difícil de batear, uno de ellos fue Mickey Mantle, y nada de anécdotas o leyenditas a veces inventadas a propósito. Mantle lo dijo que de los tres pitchers que más difícil le resultó batear, Consuegra era uno de ellos.

Yogi Berra fue otra de sus víctimas, y mire que dominar a Berra no era cosa nada fácil, pero Consuegra se crecía cuando le lanzaba a los Yankees. Veamos la información que nos da Bob Vanderberg (2005) del Chicago Tribune sobre algunos juegos lanzados por el cubano contra los mulos:

8 de Agosto de 1953, juego en el Yankee Stadium con una asistencia de 68,529 personas. Consuegra en duelo con el zurdo Whitey Ford hasta que en el noveno Johnny Mize de emergente le disparó sencillo y empujó la única carrera del juego;10 de setiembre de 1953, nuevamente en Nueva York, el zurdo Gene Woodling disparó jonrón en el segundo inning, nuevamente el cubano perdió 1-0 y Eddie Lopat ganó el juego; 13 de junio de 1954, otra vez Woodling, en Nueva York, con 60,070 personas asistiendo al encuentro, le dispara jonrón por el jardín izquierdo, los Medias Blancas y Consuegra pierden 2-1 este juego; 22 de julio de 1954, en la octava entrada Enos Slaughter le suena línea directa al cuerpo del cubano, tiene que abandonar el juego, que concluye en el décimo por jonrón de Mickey Mantle previamente silenciado por el cubano.
En la liga profesional cubana, Consuegra fue líder en juegos lanzados (31) y juegos perdidos con 11 en la temporada de 1946-47, mientras que en 1949-50 fue líder en innings lanzados (162.1) y juegos perdidos (12). Jugó para Marianao (1946-47, 1949-53), Cienfuegos (1952-53, 1955-58). Personalmente le recuerdo lanzando para los Elefantes en la temporada de 1955-56 cuando el Cienfuegos se llevó el título de la liga profesional y luego ganó la serie del Caribe.

Su actividad concluyó lanzando en 1957 para el Vancouver de la liga de la Costa del Pacífico en 1957, cuando logró record de 7-0 y estupendo PCL de 1.99. Luego tiró en siete juegos para los Cubans en 1958 sin decisiones, y en 1961 terminó lanzando muy por debajo de su nivel para los Avispones de Charlotte de la Liga Sudatlántica.

Después de su retiro del béisbol, se estableció en Miami, trabajó en una línea aérea gracias a la ayuda proporcionada por el ex pelotero cubano, igualmente en Grandes Ligas, Francisco Campos. Luego trabajó como guardia de seguirdad, pero nunca en nada que ver con el béisbol debido a su pobre conocimiento del inglés.

Murió el 16 de noviembre de 2005 después de haber sufrido una fractura de cadera, a la edad de 85 años.

Bibliografía consultada

Bjarkman, Peter. A History of Cuban Baseball. Jefferson, North Carolina: McFarland & Co., 2007.

Costello Rory. 2011. Sandy Consuegra. SABR Baseball Biography Project. http://sabr.org/bioproj/person/b9ee98b4

González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

Menéndez Torre, Jorge. “El ‘Potrerillo”. http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=19&idTitulo=1…
Rodríguez de Aragón, Roberto. “Rogelio Martínez, el grandioso ‘Limonar.’” Libre Online, June 9, 2010 http://www.libreonline.com/home/index.php?option=com_content&view=articl…

Vanderberg Bob. 2005. A fond adios to Sandy Consuegra. 29 diciembre. http://articles.chicagotribune.com/2005-12-29/sports/0512290226_1_sox-record-yankees-perennial-champs