Se escribe sobre deportes, sobre todo béisbol. El cine es abordado desde una óptica clásica. Historia y descripción de lugares visitados son otros de los temas, así como biografías de grandes de la ciencia. Hay de todo un poco para aquel que guste leer.
“En la mar se crían peces y en la orilla caracoles, y en la ría de Bilbao hay muchachas como soles.” Un popular refrán vasco
Por Ricardo Labrada
El País Vasco es una comunidad dentro del territorio septentrional de España, la cual consta de tres provincias: Álava, capital en Vitoria-Gasteiz; Guipúzcoa, capital en San Sebastián o Donostia; y Vizcaya, capital en Bilbao. Comenzaremos por el área vizcaína con la visita a la ciudad de Bilbao. En una segunda parte se abordará San Sebastián.
La visita al País Vasco estaba pendiente desde el pasado año. El covid-19 fue el causante de esa posposición. En Europa se debe viajar en el verano, ya que el invierno trae sus sorpresas de lluvias torrenciales, nevadas y días sumamente cortos en luz solar, por lo que en este verano el viaje se hacía inaplazable. Visitar a una ciudad y región es como leer rápido un libro.
De Valencia a Bilbao hay unos 612 km, por lo que salimos temprano para así ganar tiempo y evitar un poco de sol fuerte por la carretera. Primero uno toma la autovía A-23 y luego la autopista con peaje AP-68. El recorrido por esta última vía le permite a uno ver los extensos viñedos de La Rioja, donde se producen vinos de extraordinaria calidad.
La ciudad de Bilbao es reconocida por su variada arquitectura. Por lo que desde que salimos del hotel, al cual llegamos en coche con alguna dificultad creada por esa “maravilla” de GPS, nos encontramos con la plaza (Jesusen Bihotza Plaza) y el altísimo monumento al Sagrado Corazón de Jesús. Luego de visto y fotografiado el lugar, tomamos rumbo a la derecha para caminar largamente hasta llegar al Centro Alhóndiga, institución cultural, de ocio y deportivo, con 43 columnas, casi todas de variados colores y forma, las que simbolizan las diferentes culturas existentes en nuestro mundo. El lugar es espacioso y da gusto visitarlo.
Sagrado Corazón de Jesús
De ahí salimos en dirección desconocida hasta que fuimos a parar al famoso Teatro Arriaga, construcción neobarroca dedicado al al compositor bilbaíno Juan Crisóstomo de Arriaga, a quien se le reconoce como el Mozart español. Las primeras vistas y fotos del teatro se tomaron desde el puente Arenal. Bilbao posee 13 puentes (llamados zubia en euskera).
Teatro Arriaga
Luego recorrimos todo ese lugar en sus alrededores, desde donde pudimos ver la plaza y Estación de la Concordia o de ferrocarril de Bilbao. Dejando atrás el puente Arenal y atravesando calles bastante angostas, donde uno puede apreciar mucho de la belleza de la ciudad hasta llegar caminando hasta la Catedral de Santiago. Desde allí continuamos el paseo por otras calles similares a las ya mencionadas hasta ir a parar or detrás del Teatro, logramos llegar a la Plaza del Mercado y de ahí al Mercado de la Ribera, donde hay lugares para beber y comer.
Estación y Plaza de la Concordia
Mercado de la Ribera
Realmente perdí el orden de los puentes e iglesias vistos, ya que Bilbao es mucho lo que ofrece. Cerca del Mercado indicado está el Puente San Antón y a su lado la iglesia del mismo nombre, que igualmente se le llama de San Antonio Abad. Si uno se desvía a la izquierda de este lugar, verá un edificio perteneciente a Ferrocarriles Vascongados, los que ya no existen desde 1995. Más adelante vi otro edificio, el llamado Colegio maestro García Rivero construido en 1923, el cual posee una arquitectura propia. En los alrededores también se halla el Instituto Politécnico Emilio Campuzano, que tiene una entrada con tres torres tipo helénico.
Ferrocarriles Vascongados, Colegio maestro García Rivero y abajo Instituto Politécnico Emilio Campuzano
Si hablamos de edificaciones con sus originalidades hay que mencionar al Edificio Guridi, construcción de estilo modernista de 1902. El departamento vasco de sanidad es otra obra llamativa con sus figuras geométricas de cristal. Otro edificio que me llamó la atención fue el Centro Municipal Cultural de Castaños, tampoco faltan las casas coloreadas a lo largo de la ría del Nervión o del Ibaizábal, desembocadura de los ríos Nervión e Ibaizábal, de ahí provienen los nombres.
Casas coloreadas
En la caminata, como he dicho, muchas iglesias y no las vi todas. Las vistas fueron la Iglesia del Sagrado Corazón, la de San Nicolás y la parroquia de San José, además de la San Antón.
Al siguiente día la caminata comenzó por el edificio Iberdrola, el más alto de la ciudad, cerca del cual se halla el Palacio de Euskalduna o Palacio de Congresos y de la Música. Detrás de este Palacio estaban los astilleros de Bilbao. Me contó una persona del lugar que en ese lugar trabajaban muchos obreros y en las mañanas todos paraban por unos segundos para ver pasar a una fémina muy bella llamada Carola, la que paraba el trabajo del personal de los astilleros y, al parecer, otras cosas más. El astillero desapareció, pero no así la memoria a la bella Carola, a la cual se le dedicó una Grúa que lleva su nombre. Luego bajamos algo por la avenida Abandoibarra hasta llegar al famoso Guggenheim y dedicar su debido tiempo.
Edificio Iberdrola
Grúa Carola
En las afueras del Guggenheim uno puede ver la enorme mascota de la ciudad, conocida como Puppy, y también de otro lado próximo a la ría la araña gigante llamada Maman o sea madre en francés. Entrar al Guggenheim es todo un placer. Allí uno puede variadas obras de arte, colección de coches de distintas épocas y de otros medios de locomoción. Desde allí uno tiene vistas interesantes de la ciudad, sobre todo del puente aledaño, de la Salve, coronado por un Arco Rojo. Tan bonito es estar dentro como en los alrededores del Guggenheim. De ahí sin más remedio fuimos hasta el puente indicado, luego bajamos para hacer un recorrido a lo largo del paseo de la ribera de la ría con una parada forzosa para comer. Por ese paseo pudimos ver una escultura a las Sirgueras, ni idea que eso hubiera existido en Europa. Mujeres que remolcaban los barcos, las que eran explotadas miserablemente. Hacían el trabajo de animales por unas pesetas. Eran cuadrilla de dos a cuatro mujeres arrastraban gabarras y embarcaciones de gran tonelaje aguas arriba en el Bilbao de finales del siglo XIX.
Las Sirgueras en Ría de Bilbao
Por esos lares nos tropezamos con las Torres Isozaki, complejo de siete edificios diseñado por el arquitecto japonés Arata Isozaki, de ahí su nombre. Luego el Puente Calatrava o Zubizurri con otra forma muy original. Por ahí cruzamos al otro lado de la ría y nos encaminamos a tomar el funicular para llegar al Mirador del Monte Artxanda, desde donde pudimos ver la ciudad desde distintos ángulos e identificar algunos puentes más, como fue el Euskalduna.
Durante las caminatas pasamos sobre el Puente Arenal y su paseo, cerca del Museo de Bellas Artes, del Ayuntamiento, la Universidad Deusto, la Plaza Nueva y el monumento a Don Diego López de Haro, fundador de Bilbao, y bisnieto del rey Alfonso IX de León. Frente al puente del Ayuntamiento está una escultura creada en 1958 por el artista vasco Jorge Oteiza llamada “Variante Ovoide de la desocupación de la Esfera”.
Al no haberlo visto todo en Bilbao, ciudad muy agradable, es muy probable que planeemos otra visita al País Vasco y veamos todo aquello que esta vez no vimos.
“Si la política no lo absorbiera, nos daría una labor literaria cotidiana que enriquecería las letras de América con aportaciones valiosas y originales”. Francisco González Díaz, escritor canario acerca de la figura de Alfredo Zayas
Por Ricardo Labrada
Si hay un personaje que conocía algo desde mi niñez era la del presidente Alfredo Zayas Alfonso gracias a la memoria y vivencias de mi abuela paterna, la que acostumbraba hablar de los presidentes que tuvo Cuba antes de 1959 y tenía una idea de cómo eran ellos. Su calificación no pasaba de bueno y malo, pero en el caso de Zayas hacía siempre una excepción y hablaba más bien que malo sobre este mandatario.
Aclaro que existen varios artículos sobre Zayas, donde los lectores pueden encontrar más información sobre su obra y errores. Recomiendo leer el escrito de Dimas Castellanos, cuya fuente aparece al final, y que entiendo recoge bastante de lo realizado por este presidente.
Como siempre he dicho, es toda una vulgaridad si la historia se quiere hacer desprestigiando a toda persona y haciendo ver que lo de antes no tenía ninguna validez, lo cual solo demuestra la carencia de argumentos. Meter a Zayas en el mismo saco donde se mete a Mario García Menocal, Gerardo Machado y otros tantos tristemente célebres presidentes de la República, no parece ser muy sensato.
Zayas nació en el Cerro, barrio de La Habana, el 21 de febrero de 1861, en una familia de alta sociedad. Su padre, Dr. José María de Zayas y Jiménez era jurista y educador, mientras que un hermano, el Dr. Juan Bruno de Zayas, ejerció como médico y se enroló en las filas del ejército libertador en la guerra iniciada en 1896, en la cual cayó en combate. Su otro hermano, el Dr. Francisco de Zayas, fungió como Embajador en París y Bruselas. Zayas se licenció en Derecho en la Universidad de La Habana en 1882, fue miembro del partido autonomista, el que buscaba una forma de autogobierno para Cuba y luego se integró al partido revolucionario al entonces reconocer que el país no tenía más remedio que independizarse de la metrópoli colonial. Por sus ideas fue perseguido, finalmente detenido y encarcelado en 1895, luego desterrado en 1896 a España, donde cumplió condena en la Cárcel Modelo de Madrid hasta terminada la guerra. No tengo idea cuándo exactamente él se quitó el “de”, que lo vinculaba a España, lo cual hizo como rechazo a la ocupación colonial. En prisión escribió muchos poemas, los que aparecen en sus obras completas. Su poema más famoso fue “Al caer la nieve”, el que reproduzco a continuación:
Cuando la nieve en copos descendía Tendiendo en la pradera su albo manto, Sentí que el corazón se me oprimía Y que brotaba a mi pupila el llanto.
Hijo de tierra que, en verdor eterno, Con torrentes de luz el sol inunda, El pálido fantasma del invierno Vierte en mi seno postración profunda.
Yo no puedo vivir en donde el hielo Aprisiona el arroyo en sus cristales, Y el plúmbeo tinte del nublado cielo No traspasan los rayos siderales.
Yo no puedo vivir, ni encuentra el alma Encanto alguno a la natura hermosa, Sin oír el murmullo de la palma, Y el doliente plañir de la tojosa.
Sin contemplar nadando en la cañada, Cual góndolas ligeras, los huyuyos; Y en la noche la ceiba, salpicada De estrellas fulgurantes, de cocuyos.
¡Cuando a ver tornaré, de gozo lleno, El arco verde que, en la azul llanura, Del Anáhuac en el profundo seno, Traza de Cuba la gentil figura!
¡Virgen que duerme en lecho de zafiros, En su túnica envuelta de esmeraldas, Y la arrullan las brisas con suspiros, Y juegan las espumas en sus faldas!
¡Tierra cubana, con estrecho abrazo, Guarda el polvo mortal de mis mayores, Dormidos de la madre en el regazo, Bajo el fresco follaje de sus flores!
¡Cielo cubano contemplé en mi cuna, El mismo que mis hijos contemplaron, Y a amar la patria sobre cosa alguna Los paternales labios me enseñaron!
¡Cómo no he de anhelar en la honda entraña Del suelo amado reposar un día, Sin que cave mi fosa mano extraña Ni cubra mi sepulcro nieve fría!
Triste presentimiento que me asalta Y en nostálgico mar me precipita… ¡Toda esperanza al corazón le falta, Y en convulsivo horror mi ser agita!
Se me antoja pensar que en invernales Noches, la nieve, con helados besos, Empapará los lienzos funerales, Y en su sepulcro gemirán mis huesos…
¡Quiero morir oyendo del solivio El alegre piar en la yagruma, Y sintiendo en la frente el rayo tibio ¡Del sol que rasga matutina bruma!
¡En la margen florida de Almendrares, Que nunca agosta el aterido invierno, El inefable son de los palmares… Allí anhelo dormir mi sueño eterno!
¡Allí dormir!… dormir hasta el instante En que irradie en el cielo el primer lampo Del sol de libertad, que fulgurante Seque la sangre que matiza el campo.
Puedan entonces en el mármol yerto Golpear mis hijos con tremendas manos, Y clamar cual si oyera el padre muerto: ¡Ya es libre Cuba, y libres tus hermanos!
No podrá ser que el padre le responda, Pero acaso, de gozo enardecidos, En lo profundo de la cripta honda Se agitarán mis huesos carcomidos…
El pálido fantasma del invierno… Yo evoco a Cuba, ante ella me prosterno, Y dejo que en silencio corra el llanto…
A su regreso a Cuba en 1898 ocupó varios cargos públicos, entre ellos juez municipal en la localidad de Puentes Grandes. Más tarde concejal del Ayuntamiento de La Habana, de cuyo puesto pasó al de subsecretario de Justicia. Fue también delegado y secretario de la Convención constituyente en la provincia de La Habana, y senador en igual territorio. Su siguiente cargo fue el de vicepresidente del Senado.
En 1901 el Congreso de los EE.UU. votó a favor del apéndice conocido como Enmienda Platt, que le concedía al vecino del norte la facultad de intervenir en el país militarmente cuando así lo creyera conveniente. Ese vergonzoso apéndice fue impuesto en la nueva constitución de la República de Cuba en 1901, a lo cual Zayas se opuso firmemente. Tampoco estuvo de acuerdo con la posesión de la bahía de Guantánamo por parte de los EE. UU. en 1989. Esos poquitos no pasaron inadvertidos por las autoridades estadounidenses a la hora de las elecciones o cargos a ocupar por Alfredo Zayas.
Zayas fue miembro del partido liberal y vicepresidente de la república durante el gobierno del espirituano y ex-gobernador de la provincia de las Villas, José Miguel Gómez y Gómez, mandato que comenzó el 28 de enero de 1909, o sea con la salida del gobierno provisional del gobernador Charles Edward Magoon. De hecho, Zayas cedió la candidatura de presidente en esas elecciones a Gómez, quien concluyó su mandato el 20 de mayo de 1913 con la victoria del partido conservador y del entonces nuevo presidente Mario García Menocal.
Tanto presidente como vice en el mandato del gobierno del partido liberal tuvieron que ver con la masacre de los rebeldes del movimiento de miles de afrocubanos del Levantamiento Armado de los Independientes de Color opuestos a la discriminación racial ya imperante en el país. Miles de cubanos de la raza negra se alzaron contra la discriminación social. El gobierno ordenó al ejército reprimir tal manifestación, la que se cobró la vida de más de 3000 rebeldes.
En 1916 Zayas se postuló como candidato a la presidencia, elecciones que ganó, pero tuvo la mala suerte que los amos del Norte no le perdonaran algunas de sus protestas anteriores. Así que entre una y otra, Menocal fue reelecto por la Casa Blanca, no por el pueblo cubano. Este hecho de por sí puede considerarse como un punto a favor de Alfredo Zayas en la siguiente elección.
La reelección de García Menocal ocasionó disturbios en todo el país, sobre todo en la zona oriental. A esa rebelión se le llamó La Chambelona. García Menocal hizo uso del ejército para reprimir las protestas.
En 1920 ganó nuevamente las elecciones con el apoyo de los conservadores mediante acuerdo con Menocal. Este apoyo de Zayas era a cambio de un apoyo a Menocal en las elecciones siguientes, pero Zayas no cumplió como veremos más adelante. El presidente habanero inició su mandato en 1921, pero con la vigilancia permanente de las autoridades estadounidenses a través del General Enoch H. Crowder, quien había sido enviado a Cuba en 1919 para “garantizar la transparencia de las elecciones en 1920”. En realidad, se trataba de una especie de gobernador detrás del telón, el que estableció sus reglas de juego con Zayas. Crowder escribía sus memorandos dando instrucciones a Zayas, el que se veía obligado a cumplir. El presidente cubano entendía que la única opción era hacer siempre ver su docilidad, aunque tomara algunas iniciativas sutilmente para neutralizar la injerencia existente.
La corrupción, enfermedad de los gobiernos cubanos, afectaba seriamente a la administración de Zayas, algo que no parece que él quisiera resolver al cien por cien. A eso hay que añadir que Zayas heredó la crisis económica existente, derivada de bajos precios del azúcar, lo que provocó que varios bancos y otros comercios cayeran en quiebra. Esa situación se tradujo en carencia de dinero para pagar a los empleados públicos y protestas muy justificadas de la población.
Zayas no se cruzó de brazos ante esta situación, redujo los gastos públicos y buscó vías para generar nuevos ingresos. Crowder presionaba para que se tomaran las medidas que fueran necesarias. La Casa Blanca dejó que Menocal provocara el desorden económico y ahora le exigía a Zayas hiciera lo que no le exigió a Menocal. Una medida dura fue la de rebajar el sueldo a todos los empleados públicos y a los militares, no hubo créditos y todo aquello que se entendiera como gasto superfluo fue eliminado. Zayas no inventó, hizo lo que económicamente se imponía realizar, aunque sin sacrificar su bolsillo y el de sus asistentes. Para su satisfacción, la zafra de 1921 fue buena y el precio del azúcar aumentó después de 1921, lo que propició una mejoría del bienestar. En 1921 el gobierno de Zayas tuvo que pagar deudas atrasadas, heredadas de la anterior administración de Menocal, lo que obligó a pedir un préstamo del orden de 50 millones de pesos. El aumento de los ingresos del Tesoro permitió a Cuba pagar su deuda de guerra con los Estados Unidos, a la vez que posibilitaron el reinicio de obras de utilidad pública.
Los gobiernos cubanos se han caracterizado por eso que se llama en España la mamandurria[1], en Cuba le llaman botella. Zayas tuvo que hacer frente a esa enfermedad y creó un nuevo tipo de gabinete, lo que no se tradujo en reducción sustancial de la corrupción. Muchos de sus opositores decían que era Crowder el encargado de las designaciones de ese gabinete. No hay porque dudar que ese señor haya metido sus narices, pero lo que importa es ver si funcionó o no.
El movimiento Veteranos y Patriotas exigió mejoras en la administración y la legislación existente. A tales efectos, en Cuba se organizaron delegaciones de este movimiento en toda la República. El movimiento tenía tremenda fuerza y se sublevó en varias localidades. Nuevamente el ejército se enfrentó a los alzados, muchos de ellos en la provincia de las Villas, pero Zayas ofreció dialogo por la paz y no perseguir a ninguno de los implicados en este movimiento, muy enojados por la situación de pobreza y carencias que vivió Cuba en el período de 1920-21.
Por la manera de manejar los asuntos con la injerencia casi descubierta de Mr. Crowder, la administración de la economía heredada en bancarrota del anterior gobierno y su proceder con los rebeldes del movimiento Veteranos y Patriotas, Zayas se ganó el apodo de “el chino” por su flema y paciencia en cada momento.
Otros aportes importantes de este gobierno fue el regreso de la soberanía cubana sobre el territorio de la Isla de Pinos, la que fuera ocupada por EE. UU. desde 1898. Es cierto que ese proceso se culminó en 1925 cuando Gerardo Machado ocupaba la presidencia, pero las negociaciones más importantes las realizó el gobierno de Zayas. Las mujeres tuvieron derecho al voto gracias a la legislación promovida por esta administración en Cuba.
La censura de la prensa en Cuba ha sido algo muy usual en la historia cubana. Zayas tiene el mérito de ser el primer mandatario cubano que permitió la libertad de prensa, igualmente hizo reformas en la educación y en el seguro social. No obstante, la corrupción no pudo ser vencida durante su mandato, todo un cáncer en la sociedad cubana desde la fundación de la república en 1902.
Es cierto que Zayas obtuvo enormes beneficios económicos durante su gestión como presidente. No hay razón para idealizarlo, era un político cubano más con sus virtudes y enormes defectos. Resulta algo poco digerible que él nombrara a su hijo como sub-director de la Lotería Nacional y que el mismo resultara ganador de un primer premio. Tampoco se puede dejar de mencionar la adquisición por su parte del Convento de Santa Clara, lo que provocó la famosa protesta de los 13 el 18 de marzo de 1923. Esos 13 eran intelectuales encabezados por Rubén Martínez Villena. Todavía la economía no había salido a flote y Zayas compraba esa edificación a un precio enorme. Igualmente, se autonombró historiador oficial de Cuba, por lo que recibía mensualmente la escandalosa cifra adicional de 500 pesos mensuales. Compró dos centrales en Matanzas en 1923 y otros en Oriente en 1924. Todo eso le restó prestigio a los ojos de la población.
El culto a la personalidad no faltó en el mandato de Zayas, algo muy del gusto de todos los mandatarios cubanos. Frente al Palacio Presidencial, ahora Palacio de la Revolución, Zayas inauguró un monumento a su persona y un parque que llevaba su nombre. El monumento fue retirado después de 1959 al igual que los de otros mandatarios en la ciudad de la Habana.
Se sabe que Zayas apoyó decididamente la candidatura de Gerardo Machado para presidente de la República y no cumplió lo pactado con García Menocal. Terminado su gobierno, Zayas se retiró de la vida política y continuó escribiendo, pero en cuanto Machado enseñó sus garras, uno de los que se opuso a su política fue Zayas.
Como escritor, destacan sus obras Cuba autonómica (La Habana, 1899) y Lexicografía antillana (La Habana, 1914). También produjo varios escritos políticos y poéticos. Fue director de revistas como La Habana literaria. Como intelectual Zayas presidió la Academia de la Historia de Cuba y la Sociedad Económica de Amigos del País; dirigió la revista Habana Literaria, y publicó artículos en varias revistas como Bohemia, El Figaro, Revista Cubana, el Teatro y otras. Realizó la compilación en dos tomos de las obras de José de la Luz y Caballero, y escribió la poesía patriótica en Cuba, un capítulo de la historia general del país.
Si se hace un balance de lo realizado por Zayas en su mandato como presidente, debo decir no estar de acuerdo con mi abuela, ya que lo positivo de la gestión de Zayas se ve enormemente opacado por la manera en que se enriqueció, sobre todo en un momento que se sufría una crisis económica a nivel nacional. Hay que reconocer que supo maniobrar en una Cuba no tan libre como se pueda pensar, más bien un protectorado estadounidense, un país con una corrupción galopante, a la cual contribuyó con su propia actitud, y una economía depauperada o en fase inicial de mejoramiento. Fueron cuatro años solamente de gobierno, lo recalco, no fue un decenio ni nada similar, donde hubo logros indudablemente. Hay que abrir los ojos y no dejarse engañar con las leyendas de que todo lo anterior fue negativo.
“Tuve la suerte de jugar siempre con excelentes torpederos, que cubrían su posición y la mitad de la mía. Eso me salvó como segunda base.” Urbano González
Por Esteban Romero
En diciembre 4 de 2021 falleció un pelotero muy admirado por el que suscribe, un bateador de una vista y tacto extraordinaria al bate, me refiero a Urbano González Basanta, jugador de cuadro y bateador zurdo, que había debutado en la Liga Nacional Amateur con el conjunto de la Unión Club Catalina de Güines en 1956 como defensor de la intermedia, nada de tercera base entonces. Ese equipo dirigido por el experimentado Alfonso Rodríguez, disponía de Osvaldo Hernández para la defensa de la antesala y otro pelotero de apellido Guevara. Osvaldo llegó a jugar en la VI Serie Nacional como regular de esa posición en el equipo de Occidentales.
La prensa de aquella época hablaba del buen bateo del jovencito Urbano González. Realmente tuvo que destacarse bastante para que fuera escogido como integrante del Cuba a los Panamericanos de Chicago (1959). Entre tantos equipos y peloteros, hacer el equipo Cuba no era nada fácil, y mucho menos con un conjunto que jugaba pobremente. Ese equipo de Catalina de Güines jugó para promedio de .462 en 1956 y ocupó el antepenúltimo puesto de la segunda división de la Liga Amateur. En 1957 quedó eliminado en la primera vuelta, mientras que en 1958 y 1959 no fue nada del otro mundo. Así y todo, Urbano continuó con su buen juego alrededor de la segunda y un bateo excelente. La tercera base de ese conjunto en 1958 y en lo sucesivo fue defendida por el conocido Pedro Antón alternando con A. Lavín.
No tengo ninguna información de lo que haya realizado Urbano en las Ligas de Quivicán y Pedro Betancourt, donde no hay porque dudar que él haya jugado a plenitud.
Pero antes de hablar de numeritos, algunos ya conocidos, me gustaría decir lo que vi de Urbano hacer en el terreno de juego como bateador difícil de ponchar. Urbano usualmente halaba bien la bola por su mano e igualmente sabía ponerla por el mismo medio del terreno. En infinidad de ocasiones le vi colocar su batazo por donde no había nadie cubriendo. Seguro estoy que, si en su época le hubieran hecho la formación hacia su mano, él la habría empujado por la banda contraria. Urbano era un buen tocador de bolas, algo que no acostumbraba a hacer mucho, pues no era un corredor muy veloz, aunque sí sabía correr bien las bases. Poder no tenía mucho, aunque disparaba líneas fortísimas. Su primer jonrón lo vino a conectar en la VII Serie Nacional, aquello fue noticia. De ahí en lo adelante bateó otros 17 cuadrangulares hasta su retiro. Así y todo, su slugging fue de .681 y OPS de 1023. A ese respecto, el mismo Urbano declaró que Juan Ealo trabajó con él para que alzara más el codo y así producir más jonrones. No fue algo que le entusiasmara mucho, ya que le restaba tacto a la hora de batear.
Los lanzadores adversarios sabían que Urbano les podía hacer la gracia en cualquier momento con uno de sus batazos. Manuel Alarcón afirmaba que no era Pedro Chávez el que mejor le bateaba, sino Urbano. Existe incluso una anécdota sobre una invitación del cobrero a Urbano para darse unos tragos en Santiago de Cuba en la víspera de un juego entre Industriales y Orientales. Urbano bebió dos o tres tragos, Alarcón ninguno, y al otro día Urbano le sonó tres indiscutibles al ilustre oriental, por lo que el propósito de Alarcón fracasó ese día. Urbano bebió sus tragos y se bebió en ese juego al cobrero también.
A la defensiva sabía hacer su trabajo, cubría bien la posición de segunda base. No tenía el pivot de un Telémaco, ni cubría tanto terreno como Isasi, pero jugaba bien su posición recogiendo las rolatas o fildeando los pop fly a su alcance. Tuvo también la suerte de hacer combinación alrededor de la segunda con el maestro del campo corto Tony González Ferrer. Urbano jugó más segunda que la antesala, vean, en 1962 jugó segunda y tercera con los Occidentales, pero ya en lo sucesivo en sus equipos estaba Jorge Trigoura como antesalista hasta 1964, después fue Germán Águila el defensor de esa posición por lo general, y en 1969-70 la antesala de los Industriales fue defendida por Julián Villar y Félix Rosa. Sí jugó bastante la tercera en la llamada Serie Especial de 1970, ya que la defensa del segundo saco estuvo a cargo del dúo Rodolfo Puentes-Tony González en el equipo Habana. En sus dos últimas temporadas, con los Constructores en 1972-74, alternó en segunda con el ex-juvenil Rolando “Mamey” Gum y con Dagoberto Echemendía en tercera. En 1974 se desempeñó más como bateador emergente y fue cuando llegó su adiós de la pelota de series nacionales, en las que logró varios lideratos ofensivos:
Líder en veces al bate (122), carreras anotadas (20) y hits (19) en la I Serie Nacional (1962)
Co-líder en sacri-fly (3) (empatado con Tomás Soto de Occidentales) en la II Serie Nacional (1962-63)
Líder en hits (56), campeón de bateo (.359) y jugador más valioso de la IV Serie Nacional (1964-65)
Líder en veces al bate (250) y hits (76) en la V Serie Nacional (1965-66)
En 2864 veces al bate en series nacionales se ponchó 67 veces
Jugó 50 juegos consecutivamente sin la sombra de un ponche
Urbano integró el equipo Cuba de manera ininterrumpida hasta 1969 cuando Servio Borges decidió dejarlo, mientras que Andrés Telémaco y Félix Isasi defendía la segunda base, y Owen Blandino la tercera. Es cierto que en ese momento Telémaco estaba imparable al bate, pero eso a Urbano no le importó, ya que regresó a la selección nacional en 1970, donde estuvo hasta el Mundial de Managua (1972).
Urbano jugó la segunda base de la selección nacional hasta los Panamericanos de Winnipeg (1967) a veces alternando con peloteros como Pedro “Papo” Carvajal y Rigoberto Ángel “Tito” Fuentes en 1959 y 1961, respectivamente. La tercera base era defendida por Jorge Trigoura hasta 1964 y Rafael Herrera en los Centroamericanos de San Juan (1966). Félix Isasi debutó como defensor de la segunda base del equipo nacional en los Panamericanos de Winnipeg (1967) y Urbano pasó a jugar la antesala, posición en la que alternó en futuros eventos con Vicente Díaz en el Mundial de Colombia (1970), con Vicente y Blandino en el Mundial de la Habana (1971), y con Blandino nuevamente en el Mundial de Managua (1972). Así el mayabequino participó en tres centroamericanos, cuatro panamericanos y cuatro mundiales, un total de 11 eventos oficiales internacionales. Sus mejores registros en esos eventos los tuvo en los Juegos Panamericanos en Sao Paolo (1963) y en el Centroamericano de Panamá (1970), donde logró OPS de 1243 y 1000, respectivamente. En los juegos de Sao Paolo también se llevó el liderato de bateo (33-16, .485).
En Panamá conectó jonrón decisivo en juego, según creo, fue el único que disparó en evento oficial internacional. Pero la jugada que más recuerdo fue la del juego final contra los EE.UU. en el Mundial de Colombia (1970). El equipo Cuba alineó con Wilfredo, Isasi y Urbano como primeros bates, todos los cuales tocaron la bola, pero el realizado por Urbano provocó error y los cubanos anotaron las dos primeras de este desafío. Más tarde Urbano anotó la tercera carrera empujada por doblete de Fermín Laffita, todo eso a costa de los envíos del zurdo Rich Troedson, lo que indica que los cubanos menospreciaron el brazo del serpentinero norteamericano cuando pusieron a Wilfredo y a Urbano, ambos zurdos entre los tres primeros bateadores.
Urbano fue un pelotero muy correcto en el terreno de juego, no le recuerdo haberlo visto protestando. Puede ser que lo haya hecho en algún momento, pero no me tocó verlo. Era bien llevado con sus compañeros de equipo y muy serio en su juego diario.
Hay un detalle de su carrera que antes de finalizar quiero recordar. Los Industriales de Ramón Carneado ganaron cuatro series consecutivas, en la VI Serie Nacional Fermín Guerra se hizo cargo del equipo, pero en juego entre Industriales y Occidentales, Urbano, segunda base de los Industriales, y Tony González, torpedero de los Occidentales tropezaron aparatosamente y ambos salieron seriamente lesionados. Urbano por el resto de la temporada y Tony reapareció cuando ya quedaba poco por jugar. Mi opinión muy personal, la debacle de los Industriales en esa serie mucho tuvo que ver con la ausencia de Urbano. No era lo mismo tenerlo a él en la alineación que al entonces novato Ernesto Sotolongo. En esa serie los azules cayeron estrepitosamente en las finales, mientras que los Orientales tejían una racha de 13 victorias en sus últimos 14 juegos.
Fuentes consultadas
Diario de la Marina. Box-scores juegos Liga Nacional Amateur 1956-59.
Padura Leonardo y Arce Raúl. 1989. Estrellas del béisbol. Editora Abril, Ciudad Habana, P. 246.
“El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos.” Michael Jordan
Por Esteban Romero
Hablemos una vez más de un jugador de baloncesto, al que anteriormente llamé la nueva maravilla del baloncesto (Romero 2016). Me refieron a Wardell Stephen Curry II, más conocido como Stephen Curry, jugador del equipo Golden State Warriors en la NBA. Han pasado 6 años de ese escrito sobre un hombre nacido prácticamente en una cancha de baloncesto. Su padre, Dell Curry, fue un destacado jugador del Milwaukee Bucs e incluso líder en triples en la temporada de 1998-99. El hermano de Stephen, Seth, igualmente juega este deporte. Curry se decidió por el deporte de las canastas, ya que su madre, Sonya Curry y su hermana Sydel se han desenvuelto en canchas de volibol.
Stephen fue escogido mediante sorteo por los Warriors en 2009. Resultó electo en la séptima posición. Él habría querido jugar con los Knicks, pero no fue posible. Su juego destacado fue evidente en la temporada de 2012-13 cuando anotó 54 puntos, incluyendo 11 triples, en juego del 27 de febrero de 2013. Seis semanas después había ya acumulado 272 triples en 78 partidos. Cuando le llamé maravilla, ya en ese momento la voz autorizada de Magic Johnson había dicho que Stephen estaba llamado a convertirse en el mejor jugador de baloncesto.
Los Warriors o Guerreros iniciaron una cadena de victorias en la temporada de 2014-15. Entonces el equipo contaba con Stephen, Klay Thompson, Draymond Green y Andre Iguodala entre otros. En la final se tuvieron que enfrentar a un equipo arrollador, los Cleveland Cavalliers, en el que jugaba el siempre eficiente LeBron James. Nunca disfruté más una final de la NBA como esta, y es mucho decir, después de haber visto a los Bulls ganar varios campeonatos con finales igualmente emocionantes y un Michael Jordan fuera de órbita.
La estrella de esa final de 2014-15 fue Stephen Curry, quien me dejaba con la boca abierta cada vez que encestaba uno de esos triples distantes. Curry volvió loco a su coterráneo LeBron (ambos son del Estado de Ohio) con sus tiros.
Al año siguiente la final se repitió, pero esta vez los Warriors cayeron en 7 juegos. El último partido fue algo extraño en los minutos finales, empate y ninguno de los dos conjuntos lograba anotar hasta que LeBron entró decididamente en la zona y logró aproximarse lo necesario para encestar la ventaja. Realmente cualquiera de los dos equipos podría haber ganado, pero los Cavalliers terminaron a todo tren.
Los Warriors se reforzaron con la figura de Kevin Durant para la temporada de 2016-17, un jugador de altísimo nivel, pero que no considero superior a Stephen. Los Cavalliers volvieron a la final en esta temporada, pero aquí fueron derrotados de calle por los Warriors 4-1. La temporada de 2017-18 fue la cuarta vez y última que los de Cleveland se enfrentaron a los Warriors, serie final que terminó en pollona (4-0) y nueva victoria, la tercera del equipo de San Francisco. Ni la presencia de LeBron pudo hacer nada ante el binomio atacador de Curry-Durant, secundados por Thompson, Green y otros. Llegó 2018-19 y los Warriors perdieron en la final 4-2 con los Raptors de Toronto.
Se puede decir que la racha triunfadora de los Warriors concluía de momento en la temporada anteriormente mencionada. Durant estuvo fuera de juego por todo el campeonato de 2019-20 debido a lesión en el talón de Aquiles. Los Warriors quedaron en el décimo quinto lugar de la Conferencia Occidental de la NBA, un desplome completo. Para la siguiente temporada Durant optó por irse a jugar con los Brooklyn Nets. Esa salida dio lugar a que los expertos comenzaran a cerrar un ojo con respecto a la posibilidad de que los pupilos de Steve Kerr pudieran una vez más ganar campeonatos, pusieron incluso en duda que Curry pudiera llevar la responsabilidad del equipo en el área de juego. La cerrada de un ojo es de suponer tenga que ver con el queratócono que sufre Stephen, enfermedad en la que la córnea pierde su forma normal y adopta una cónica.
Ya para la temporada de 2020-21 los Warriors contaban con dos figuras nuevas en el equipo, Jordan Poole y el delantero Andrew Higgins proveniente de los Timberwolves de Minnesota. Esas dos adiciones dieron resultado a mediano plazo. Los Warriors quedaron en séptimo lugar de su Conferencia, pero el coach Kerr, Curry junto a Thompson, Green y hasta el veterano Iguodala prepararon el camino para una nueva victoria en 2021-22 cuando a los escépticos no les quedó otro remedio que abrir bien los dos ojos.
Nuevamente la estrella del show final fue Stephen Curry, quien no solo anota triples, sino que tiene un dribling de fantasía. Increíble la rapidez que tiene para driblear la bola y pasarla de una mano a la otra, Los defensas se quedan aturdidos ante la magia de sus movimientos, lo que le permite también anotar no pocas canastas de dos puntos o provocar faltas con los consiguientes tiros libres al aro.
Stephen Curry es factor de victoria. Si el adversario juega a defender la zona, los tiros de tres terminan en romper el esquema. No es solo Curry, es también Klay Thompson, a veces Higgins. Si le da al rival por jugar a defender individualmente, entonces la pelea se hace más difícil e intensa. Curry reparte mucho juego, sabe a dónde tirar en cada momento, driblea y se acerca a la canasta, no puede y pasa por donde nadie se lo imagina, por su espalda, de frente, en salto, los defensas terminan locos. Si la tira a la canasta y no entra, ahí puede estar Draymond Green, que me atrevo a comparar su juego con el ya retirado Dennis Rodman.
Las estadísticas nos dan un dato interesante, Curry lleva ya 3 102 triples anotados en 822 partidos para un promedio de 3,8 convertidos por partido, lo que arroja un 42,8% de en 7200 intentos. Eso para los que un día cerraron un ojo y ahora deben abrirlos bien.
El día de la victoria final de los Warriors sobre el Boston Celtics, Curry lloró de alegría y les dio una lección a todos aquellos que no previeron una nueva victoria de este equipo. Él quiso demostrar el valor de su equipo y su valor personal, y lo logró muy a pesar de toda la opinión anterior de los expertos.
“El béisbol es un juego diseñado para ser saboreado, no para atragantarse con él.” Bill Veeck, ex–propietario de equipos en la MLB
Por Esteban Romero
Se trata de una liga, de la cual se ha hablado muy poco o casi nada, como si no hubiera existido. La única referencia encontrada, al menos al alcance del que suscribe, fue en la obra del Dr. Roberto González Echevarría (1999), donde se da alguna información. Esto me motivó nuevamente revisar box scores y resultados de los juegos de esta liga en la prensa de la época desde 1935 a 1940. Realmente no se disponen de datos de este tipo indicando que la liga continuó su existencia después de 1940. Sí, es cierto que el Club Naval de la Liga Nacional Amateur no desapareció y varios peloteros continuaron su carrera en este equipo.
En la parte de Historia de este blog se ha hablado sobre la cronología de los presidentes cubanos de 1902 a 1976 (Hernández 2016). En ese artículo se puede ver que a partir del 10 de enero de 1934 los presidentes cubanos eran nombrados de a dedo por Fulgencio Batista, el hombre fuerte en la Cuba de entonces, el que todo lo tocaba a su manera, incluido los deportes, sobre todo el béisbol. Esa ha sido una característica de la totalidad de los dictadores en el área del Caribe y Centroamérica, fomentar parte de su culto a la personalidad alrededor del béisbol mediante la creación de equipos o ligas a su antojo.
Fue así que se decidió crear la liga Inter Fuerzas Armadas, en la que jugarían equipos del ámbito militar con supuestos peloteros soldados u oficiales. El primer campeonato de la liga se inició en octubre de 1935, lo cual fue un error. Comenzar un torneo de béisbol cuando ya estaban en marcha los juegos de la liga profesional era como restarle atención a ese campeonato, tanto por la fanaticada como por la prensa, la que cubrió entonces muy poco este certamen.
Casi todos los juegos se efectuaron en el parque de los Ferroviarios en torneo de tres vueltas con seis equipos: Regimiento 6 (Columbia), Policía constitucional, Marina constitucional, Policía marítima, Regimiento 7 (La Cabaña) y Regimiento 5 (Martí).
La mayoría de los directores de equipos eran oficiales, ninguno conocido en el ámbito beisbolero, con alguna que otra excepción. El capitán Uría iba al frente del campeón Regimiento 6 en este campeonato. La Policía venía comandada por el Teniente Abelenda, el Capitán José Fernández por la Marina, el reglano Ricardo Torres compartió dirección con el Teniente Manuel Pérez Suero en el equipo de la Policía marítima, y el Teniente Hernández dirigió el Regimiento 5.
Lo positivo de estos torneos fue que los peloteros negros y mestizos pudieron jugar sin ningún problema, algo que no estaba permitido ni en la Liga Nacional Amateur ni en la Liga Social. Los peloteros eran supuestamente pagados por sus ejércitos respectivos, algo que tampoco está muy claro y veremos en lo sucesivo. No era una liga amateur como tal, uno lo puede afirmar cuando revisa las nóminas de los equipos y ve un número de peloteros profesionales incluido en los equipos, algo de lo que se hablará posteriormente. Los principales integrantes de cada equipo fueron el receptor Pedro “Kiko” Gutiérrez, el infielder Manuel “Pototo” Veitía, profesional introducido, el jardinero A. Calderón, y los lanzadores Rafael Ferrer, Silvio García, Oscar Campos y Oscar Ruíz por los campeones del Regimiento 6. A todas luces Silvio García parece que jugó a este nivel cuando ya él llevaba dos años como profesional. El inicialista Cándido Hernández, el camarero-antesalista Alejo Garriga, el experimentado infielder Gerardo Ballesteros, y los lanzadores Juan y B. Eckelson, y Raúl Álvarez por la Policía fueron parte de este equipo. La Marina trajo un equipo con figuras experimentadas como Manuel Docal 1B, Reinaldo Castillo 2B, Santiago O´Hallorans 3B, el receptor-jardinero Mariano Abreu, los jardineros Gregorio Dávila, Porfirio Garro y Emilio García, y los lanzadores Jorge Comellas, Octavio Cabrera, Julián García (z), Mario Lecubet y Joe “Guanajito” Valdés, equipo que terminó en la tercera posición. Rogelio Linares patrulló los jardines del Regimiento 7 y Ceferino Valiente fue su principal carta de triunfo. En el Regimiento 5 jugaron Virgilio Arteaga como inicialista, Domingo Gálvez en la intermedia, Rufino Vázquez en los jardines, y los lanzadores Silvio Romero y A. Echenique.
Los lideratos de este primer campeonato correspondieron a:
Campeón de bateo- A. Calderón (Regimiento 6) .528 Hits- A. Calderón (Regimiento 6) 19 Anotadas- Alejo Garriga (Policía Nacional)- 13, J. Alfonso (Regimiento 6)- 12 Empujadas- Mariano Abreu (Marina) – 12 Jonrones- Alejo Garriga (Policía Nacional)- 2 Triples- Manuel “Pototo” Veitía (Regimiento 6) y Rogelio Linares (Regimiento 7)- 2 Dobles- Mariano Abreu (Marina) y Reinaldo Castillo (Marina) – 4 Bases robadas- J. Alfonso (Regimiento 6) – 12 Campeón lanzador – O´Reilly (Regimiento 6)- .800 Pelotero Más Útil- Juan Eckelson (Policía Nacional)
Manuel “Pototo” Veitía había jugado con el Almendares en 1930, tuvo 9 veces al bate con 2 hits, una anotada y una empujada. En 1932-33 volvió a jugar, pero sus estadísticas no aparecen. Esta es la primera evidencia encontrada que demuestra que esta liga no era amateur al cien por cien. La Liga Nacional Amateur sabía de estos casos, pero no decía nada, ya que entre ella y la liga de los militares no existía ningún acuerdo como si la hubo entre la Liga Nacional Amateur y la Liga Social.
La temporada de 1936 se inició en junio, o sea de corrigió el error anterior. Repitieron cinco equipos, el campeón Regimiento 6 (Columbia), Policía constitucional, Marina constitucional, Regimiento 7 (La Cabaña) y Regimiento 5 (Martí).
Los equipos venían con sus cambios, Columbia vino con Pedro Arango en la antesala, pelotero que había jugado en 1925 y 1926 con los Cuban Stars West, y en 1935 y 1939 lo hizo con los New York Cubans de las Ligas Negro, así que otro profesional. En este equipo, nuevamente campeón en 1936, repitió Kiko Gutiérrez como receptor, “Pototo” Veitía en el infield, Rubén García en la inicial, Calderón en los jardines y hasta lanzó, y Oscar Campos entre los lanzadores. Increíble que la Marina dirigido por Octavio Diviñó haya perdido con el trabuco que trajo: Mariano Abreu C, Manuel Docal 1B, José Abreu 2B, Remigio Vega 3B, Reinaldo Castillo SS, jardineros: Leandro Forbes, Emilio García, Luciano Martín, Gregorio Dávila CF, y los serpentineros Mario Lecubet, Julián García, Octavio Cabrera y Joe “Guanajito” Valdés. La Policía tuvo en el cuadro a Justo Pérez 2B, Alejo Garriga 3B y Gerardo Ballesteros SS, y los hermanos Eckelson y el veteranísimo Ignacio Ruíz, hermano de Silvino, como lanzadores. El regimiento 5 se reforzó con el siempre útil Manolo Fortés, el que ya en ese momento había firmado con los Senadores, pero jugó en 1936 y 1937 con este equipo, y en 1938 para el conjunto de la Marina de Guerra. El Regimiento 7 vino dirigido por el grandeliga Rafael Almeida, pero de nada les valió, al quedar en la última posición. Lamentablemente no se dispone de datos de los líderes de bateo y pitcheo de esta temporada.
Si hubo un detalle en este torneo, y fue que coincidió con los campeonatos de las otras ligas amateurs. Varios peloteros jugaron al mismo tiempo en la liga de los militares e igualmente en la Social, cuyos juegos se efectuaban en fechas diferentes, pero siempre en la Habana.
El inicialista Manuel Docal jugaba en la Escuela de Comercio de la Liga Social y con la Marina en 1936. Remigio Vega dirigía y jugaba con la Escuela de Comercio y jugaba con la Marina en 1936. Esta práctica se hizo normal a través de los siguientes campeonatos con otros peloteros.
La temporada de 1937 estuvo más animada y el Regimiento 6 se vio relegado al tercer lugar, ya que la Marina, dirigida por Armando Marsans y auxiliado por Octavio Diviñó, se coronó campeón al derrotar al ocupante del segundo lugar, el Regimiento 7, en una serie play off de tres juegos a ganar dos.
La Marina se vio reforzada con el profesional René Monteagudo, el que también jugó, no se asombren, con Acción Republicana en la Liga Social. Monteagudo había hecho ya sus firmas con el Santa Clara en 1935, pero no llegó a jugar en ese año ni en 1936. Sí lo hizo con el Almendares en 1937-38, y ya en 1938 jugó para el Trenton en la Liga Occidental (clase A). Otros refuerzos para el final de la temporada fueron Remigio Vega y Octavio Cabrera, los que habían jugado con el Círculo Naval y Militar de la Liga Nacional Amateur.
Rafael Almeida dirigió el Regimiento 7, equipo que contó con los servicios de Catalino Ramos, Rogelio Linares, el oriental y bateador zurdo Rogelio Bolaños, y Porfirio “Pimpi” Valiente como principal carta de triunfo. El Regimiento 6 vino con Kiko Gutiérrez, Rubén García 1B, R. Fraga 2B, a Alberto “Sagüita” Hernández y A. Calderón entre los jardineros, y Oscar Campos como lanzador. La Policía ocupante del penúltimo lugar trajo en su nómina a los veteranos Cándido Hernández 1B, Armando Paituvi 2B, Alejo Garriga 3B, Gerardo Ballesteros SS, los jardineros A. Fiallo, C. Jorrín, Pipo de la Noval RF, Félix del Cristo, el que compartió faenas en el equipo del Casino Español de Guanabacoa de la Liga Social, mientras que Juan Eckelson fue su principal lanzador. El Regimiento 5 se adueñó del frío sótano, equipo dirigido por Ledón, a quien no conozco en este mundo beisbolero, mientras que en su nómina estaba el receptor Antonio Peña, el inicialista Virgilio Arteaga, el siempre útil A. Echenique, con Manolo Fortes y Silvio Romero como lanzadores.
El campeonato de 1938 se inició el sábado 30 de abril en el Estadio de la Tropical, primera bola lanzada por el entonces coronel Fulgencio Batista. El juego inaugural fue entre los equipos de la Marina y el Regimiento 7, y un segundo entre el Regimiento 6 contra el Regimiento 5. La Marina venció 9-4 y el Regimiento 6 lo hizo con anotación de 6-2. Sagüita Hernández del Regimiento 6 bateó sencillo, triple y jonrón en ese juego.
La justa concluyó el lunes 6 de setiembre con victoria para la Marina dirigida por Armando Marsans, torneo en el cual la Policía no jugó, pero sí se integró al torneo el Regimiento 4 (Matanzas). El Regimiento 6, algo distante, ocupó el segundo lugar, cuya dirección recayó nada más y nada menos que en Adolfo Luque. Este equipo vino con buena nómina, Pedro “Kiko” Gutiérrez y Carlos M. Fleites como receptores, Rubén García en 1B, el pelotero afro y profesional Carlos Etchegoyen 2B, Antonio “Pollo” Rodríguez SS, en los jardines Alberto Marcial “Sagüita” Hernández, Rogelio Alonso y A. Calderón RF, y los lanzadores Agapito Mayor, Juan Eckelson y Oscar Campos.
El infielder y también receptor Carlos Etchegoyen, había jugado con las Estrellas Cubanas Pollock en la Liga Negro Este-Oeste en 1932. Los militares no seguían una pauta en estas cosas. Supongo que se hacían desconocedores del asunto. La Liga Nacional sí lo sabía, pero para evitar problemas y más con los guardias, evitaban el roce. Solo cuando se iba a conformar el equipo Cuba los militares sabían que con esas cosas no se podían jugar, ya que le costaba el título a Cuba, aparte de que el resto de los países mantenía una estrecha vigilancia al efecto.
Los campeones de la justa vinieron con Mariano Abreu de receptor, Rogelio Linares, José Abreu en 2B, Joey Olivares SS, en los jardines Manuel “Pototo” Veitía, y los lanzadores Juan Montero, Tomás Echeverría, Juan Decall y Manolo Fortés. Decall jugó paralelamente para el Regla Yacht Club en la Liga Social de ese año, lo mismo que hizo Agapito Mayor.
El Regimiento 5 ocupó el tercer lugar y entre sus peloteros estaban los receptores Antonio Peña y Carlos Colás, el inicialista Virgilio Arteaga, el camarero M. Jacobet, el torpedero F. Dopico, los jardineros Juan Hernández RF y una sorpresa, un tal Duany, que a todas luces debe ser Claro, el que entonces tenía 21 años. Los lanzadores fueron Manuel Tamayo Saco y Silvio Romero, de este último hay una biografía online que no dice nada de su participación activa en estos campeonatos. El regimiento 4 (Matanzas), debutante en la justa, ocupó el penúltimo lugar, donde sobresalen los nombres de Mario Fajo en la segunda base, Leandro Pazos en el campo corto, y los lanzadores Jesús Miralles y Armando Torres. Este equipo tuvo buena lista de peloteros, pero el terreno es otra cosa. Catalino Ramos se hizo cargo de la segunda, en los jardines estaban Gerardo Toyo, Raúl Valdés y Rogelio Bolaños, con Valiente, H. Fowler y Antonio Estrella como lanzadores.
Los líderes de este torneo fueron, en ganados y perdidos fueron Juan Decall (7-0) y Juan Montero (3-0). Los líderes en juegos ganados fueron Decall y Agapito Mayor con 7 cada uno. Ahora viene la incógnita, el líder de los bateadores fue H. Rodríguez (21-10, .476) del Regimiento 7, pelotero que me aparece en la lista de los lanzadores de ese equipo. ¿Será Héctor Rodríguez Ordeñana, el famoso y mejor antesalista defensivo cubano de todos los tiempos? Podría ser, los negros podían jugar en esa liga sin problema, Héctor tenía 18 años entonces, así que la edad tampoco era un problema. Toda la información dice que debutó en la semipro, pero por lo que poco que se sabe de esta liga militar, nadie puede negar que pueda ser el mismo Héctor Rodríguez. Los otros bateadores destacados fueron el profesional Manuel “Pototo” Veitía de la Marina (111-50, .450), Alberto Marcial “Sagüita” Hernández del Regimiento 6 (121-49, .405) y el jardinero J. Pérez del Regimiento 4 (87-35, .402).
El V Campeonato (1939) se inició el sábado 6 de mayo con juego de la Marina contra el equipo de la Policía Marítima, el que concluyó con anotación de 9-6. Fue un comienzo temprano para la integración de algunos peloteros de la liga, supongo que escogidos con pinzas, para integrar la selección cubana a la Serie Mundial de 1939 en la Habana. En este torneo debutó el Regimiento 8 (Pinar del Río), mientras que el Regimiento 5 se ausentó, y se reincorporó el equipo de la Policía Marítima.
Nuevamente quedó demostrado que esta liga no era amateur. Agapito Mayor había debutado en la temporada 1938-39 con el Almendares de la liga profesional cubana, el zurdo villareño lanzó en esta temporada de la liga militar con el debutante Regimiento 8 y llegado al 13 de setiembre exhibía record de 10 ganados y 3 perdidos, casi el 50 % de los juegos ganados por ese equipo, el que ocupó el segundo lugar. Los pinareños también contaron con los servicios del futuro grandeliga Santiago Ulrich.
La Marina de Marsans volvió a alzarse con el triunfo y algo alejado de los pinareños y del Regimiento 7, los que compartieron la segunda y tercera posición, lugar que se llevó el Regimiento 8 al ganar en serie extra los dos juegos del play off organizado al efecto. Agapito Mayor se anotó la primera victoria. El segundo juego fue sonrisa para el Regimiento 7 con anotación de 7-5, victoria de Silvio Romero. El tercer juego se disputó en Guanajay, donde el Regimiento 8 se alzó con el triunfo decisivo con anotación de 8-5, contando con el pitcheo de Santiago Ulrich y de Cruz, mientras que Romero increíblemente volvía a abrir por los de la Cabaña y cargó con la derrota.
La Marina contó con los servicios de Mariano Abreu como receptor, en la inicial y los jardines, José Abreu y Manuel “Pototo” Veitía en segunda, el pinareño Pedro Orta debutó como antesalista de este equipo, y el oriental Heberto Blanco alternó en la antesala y el campo corto, Joe Olivares jugó el sior como de costumbre. En los jardines estaba el guanabacoense Tomás “Pipo” de la Noval, otro profesional en la liga. Pipo jugó para los Cuban Stars East de las Ligas Negro en 1935, en 1934-36 jugó los jardines del Habana, y en 1936-37 lo hizo para el Almendares. Los lanzadores fueron Elicito Bernal, el que ganó 8 juegos para su equipo, Juan Decall, Alberto Torres, Juan Montero y Leandro Forbes.
Los pinareños tuvieron tres receptores de lujo, Carlos Colás, Gilberto “Chino” Valdivia y su manager Antonio Peña. En los jardines estaban Alejandro Crespo y Avelino “Belito” Álvarez. Los lanzadores ya se indicaron, además de R. Cruz. El Regimiento 7 tuvo en sus filas a Catalino Ramos en la intermedia, el estelar Gerardo Toyo y Rogelio. Bolaños en los jardines. Los serpentineros fueron A. Raúl Valdés, Silvio Romero, H. Fowler, y Antonio Estrella. Catalino Ramos estafó 22 bases en esta temporada.
El Regimiento 4 (Matanzas), ocupante del cuarto lugar, vino dirigido por Gonzalo García Pedroso y contó con Iluminado Pérez de receptor, el campeón de bateo de la liga, con promedio de .411., José Bustamante en la antesala, y Pedro Morera y Julio Suárez como lanzadores. La Policía Marítima trajo al profesional Israel Rodríguez en la segunda base, el que resultó líder en empujadas (45). Israel venía fresco de jugar para el Cuba, ocupante del tercer lugar del torneo 1938-39 de la liga profesional cubana. Mario Lecubet y el zurdo Wenceslao González fueron los abridores regulares del equipo. Adolfo Luque, director del Regimiento 6, se tuvo que conformar con el frío sótano, que conste, equipo no le faltó para hacer un mejor papel. En su nómina estaban Kiko Gutiérrez como receptor-inicialista, Virgilio Arteaga también en la inicial, el veterano Luis Minsal en la antesala, otros dos veteranos, Félix del Cristo y David Pérez en los jardines, mientras que los pitchers fueron Y. “Chino” León, Mario Tamayo Saco, Oscar Campos y Julián Acosta.
Para el Mundial de 1939 en la Habana, esta liga aportó varios peloteros a la selección. Ellos fueron el receptor Pedro “Kiko” Gutiérrez (Regimiento 6), el antesalista Luis Minsal (Regimiento 6), los jardineros: David Pérez RF (Regimiento 6), Gerardo Toyo LF (Regimiento 7), y los lanzadores Mario Tamayo Saco (Regimiento 6, también jardinero) y Wenceslao González (Policía marítima). Increíblemente el último lugar de la justa fue el que más peloteros integró en la selección, y ninguno de ellos lideró departamento alguno. No hay porque no dudar de que Papá Montero (Luque) haya tenido mucho que ver con esta selección. La Liga Amateur debe haber velado que no le colaran un profesional, pero cierta deferencia había que tener con el militar Jaime Mariné, el director de deportes a nivel nacional, e indirectamente con el Coronel mandante en todo. Lo positivo fue la inclusión de peloteros negros en la selección, algo que no habría ocurrido si la selección hubiera sido hecha por la elitista Unión Atlética Amateur. De los jugadores mencionados, Gerardo Toyo fue el líder en hits de ese Mundial y el lanzador Wenceslao González disparó par de triples.
El último torneo que este autor ha logrado registrar es el de 1940, el cual concluyó el 12 de agosto con empate entre la Marina y el Regimiento 4 (Matanzas), que al final fue una nueva sonrisa para la Marina de Marsans sobre su rival, dirigido por el ex-receptor del Loma Tennis, en la década de los 20, Armando Figarola. Esa temprana conclusión del campeonato se debió a que el Mundial de 1940 en la Habana se avecinaba y nuevamente los militares deseaban ver a sus peloteros integrando la selección nacional. En la justa participaron los equipos ya indicados, además de Regimiento 7 (La Cabaña) y la Policía Marítima, o sea solo cuatro conjuntos.
El equipo campeón trajo en su nómina a Mariano Abreu como receptor, José Abreu en la intermedia, Pedro “Charolito” Orta en tercera, Joe Olivares como torpedero, en los jardines Leandro Forbes, Pipo de la Noval, Manuel “Pototo” Veitía y Cucho Hernández. Los lanzadores fueron J. Salazar Cubillas, Juan Montero, Armando Torres y Elicito Bernal. El Regimiento 4 de los matanceros tuvo a Carlos Colás detrás del plato, Alberto “Sagüita” Hernández en la inicial, José Bustamante en la tercera, y Avelino “Belito” Álvarez entre los jardineros. Como lanzadores estaban Mario Morera y Jesús Miralles.
El Regimiento 7 (La Cabaña) fue dirigido por el lanzador y también boxeador Silvio Romero. Pedro “Kiko” Gutiérrez fue su receptor, Gerardo Toyo y Rogelio Bolaños en los jardines, mientras que Romero, C. Valiente y Antonio Estrella se encargaban de lanzar los bultos postales. La Policía Marítima, dirigida por Luis Valdés, trajo en su nómina al receptor profesional Francisco Quevedo, quien había jugado para el Almendares de Luque en 1936-37 y a la temporada siguiente con el Habana dirigido a tres manos por José Olivares- Agustín Molina- Julio Rojo. Los veteranos Manuel Docal y Armando Paituvi defendieron la inicial y la intermedia, respectivamente, mientras que Mario Lecubet, y el zurdo Raúl Díaz Regalado fueron los lanzadores principales.
Para la integración de la selección al Mundial de 1940, los militares adoptaron la opción de que se seleccionaran peloteros del Círculo Militar y Naval, ocupante del quinto lugar en la recién concluida temporada de la Liga Nacional Amateur, además de otros peloteros de su liga Inter Fuerzas Armadas. De esta manera, cuatro jugadores del campeonato de las Fuerzas Armadas más cuatro del Círculo Militar y Naval de la Liga Nacional Amateur integraron el equipo Cuba. Ellos fueron los receptores Carlos Colás (Regimiento 4) y Pedro “Kiko” Gutiérrez (Regimiento 7), Catalino Ramos (Regimiento 7) en la intermedia, y Pedro Orta (Marina) en la antesala, además de Virgilio Arteaga como inicialista, Mario Fajo en la segunda también, Felino Sánchez en los jardines y Tomás Echevarría como lanzador, todos ellos del Círculo Militar y Naval. Nadie niega que eran buenos peloteros, pero es que quedaron otros muy destacados fuera como fueron los casos de Juan Ealo (Fortuna), Antonio “Quilla” Valdés (Hershey), Leandro Pazos (ADC), los lanzadores Ramón Róger (Hershey), Ignacio Ferrer (ADC), Julio Moreno (Círculo Artesanos) y Rogelio “Limonar” Martínez (Deportivo Matanzas) por solo citar algunos. Los equipos Hershey, Fortuna, Cienfuegos y ADC habían quedado por delante del Círculo Militar y Naval, pero ya en ese momento el Coronel era presidente desde el 20 de mayo y nadie iba a contrariar a Mariné. Así que velar que no cayera un profesional de esa liga militar, jamás amateur, y que la calidad prevaleciera con lo escogido.
Carlos Colás fue uno de los peloteros más útiles que tuvo esa selección cubana. Rindió a la defensiva, corrió como el mejor y bateó a la hora buena. Su actuación, a entender del que suscribe, solo fue superada por la del lanzador Conrado Marrero en el equipo Cuba.
La recopilación de decenas de box scores e información de los juegos de esta liga desde 1935 a 1940 ha hecho posible dar este esbozo. Las nóminas casi completas y los estados de los equipos en cada temporada se han recogido, pero no era objeto de este artículo dar toda esa información. En algunas temporadas no fue posible conocer los líderes en ofensiva y pitcheo. La Liga de los militares no tuvo mucha cobertura de prensa. Lo señalado aquí de la inclusión de profesionales en la liga, seguro estamos era del conocimiento de los expertos de béisbol en Cuba, pero en boca cerrada no entran moscas. Mariné, director de deportes a nivel nacional, era todo un protegido de Batista y por eso podía hacer lo que entendiera. No obstante, esta liga tuvo su parte positiva cuando los peloteros afrocubanos pudieron jugar en la misma y luego ser incluidos en las selecciones nacionales cubanas a eventos oficiales.
Fuentes adicionales
Baseball-reference.com
Figueredo, Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Company, Inc. Publishers, Jefferson-North Carolina-London. 544 p.
González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.
González Barros J. 1940. Resumen de la III Serie Mundial Amateur. Carteles, 20 oct. pp 54-55
“Cuba no sólo tiene que ser libre, sino que no puede ya volver a ser esclava.” Carlos Manuel de Céspedes
Por Ricardo Labrada
Pregúntenle a un cubano de la calle si conoce al personaje célebre que se aborda en este escrito. Puede haber algún que otro que lo conozca, pero la mayoría no sabe quién es ni que hizo.
A los cubanos les gusta mucho pasear por el Vedado en la Habana, ignoran que su desarrollo se debió a Francisco de Frías y Jacott. Tampoco los agrónomos conocen de lo mucho que hizo a favor del desarrollo agrícola del país.
Francisco de Frías nació el 24 de septiembre de 1809 en la Habana, hijo primogénito de Antonio Frías y Gutiérrez de Padilla y de Bernarda Jacott y Martínez, hija del tesorero general de la Factoría de Tabaco en Cuba. En 1848 Francisco de Frías heredó el título de “Conde de Pozos Dulces” de parte de su abuelo, Melchor Jacott y Ortiz, quien fungió como Ministro Togado del Consejo Supremo de las Indias y Primer Regente de la Audiencia de Lima. Lógicamente, Francisco de Frías se crio en el seno de una familia opulenta, de la que heredó tierras y ganado alrededor de la barriada de paseo de los habaneros. Fue él y sus hermanos quienes pusieron los límites de sus propiedades, lo que es hoy el Carmelo en el Vedado, a la vez que comenzaron el proceso de urbanización del lugar y le dieron números y letras a sus calles como existen hasta ahora.
Sus estudios primarios transcurrieron en la Habana, pero a la edad de 10 años se fue a estudiar a Baltimore, EE. UU., cuyo regreso a Cuba tuvo lugar en 1829 cuando su padre falleció.
Su familia era tan proactiva como él. Su hermano José tenía un alto cargo en materia estadística en la Sociedad Económica de Amigos del País, el mismo Francisco era miembro de esta sociedad y presidente de la Sección de Agricultura y Comercio, y su hermana María Dolores estaba casada nada más y nada menos que con el venezolano Narciso López, el hombre que trajo la bandera de nuestro país, y figura de la que no se habla en Cuba, por las ideas anexionistas que él poseía por las que luchó repetidamente. López fue coronel del ejército español, luego gobernador de Valencia en Venezuela. Desde 1848 conspiró a favor de la anexión de Cuba a los EE. UU. En el segundo intento de lograr un levantamiento en Cuba fue apresado y finalmente sentenciado a la pena capital. Sus ideas no se han esfumado, hay que decir que muchos cubanos hoy residentes en los EE. UU. abogan por la anexión. María Dolores volvió a casarse en 1856 con el ilustre José Antonio Saco.
Después de su regreso a Cuba, de Frías se dedicó a sus negocios agrícolas y escribió varias publicaciones, una de ella fue Memoria sobre la industria pecuaria en la isla de Cuba, que apareció en 1849 fue una obra muy ponderada y premiada por el Liceo Artístico Literario de La Habana.
Las ideas de su difunto cuñado tuvieron influencia en Francisco de Frías, quien en 1852, un año después de la ejecución de López, organizó la conspiración de Vuelta Abajo, la que en realidad se denominó la Orden de la Estrella Solitaria, cuyo propósito era realizar un levantamiento armado en las cercanías de Candelaria, para lo cual contó con el apoyo de varias figuras relevantes de la época, como fueron Francisco Estrampes, Anacleto Bermúdez, Ramón de Palma, Porfirio Valiente entre otros. Gobernaba entonces en Cuba Valentín Cañedo y Miranda. Este movimiento fue descubierto y, como era de esperar, fue largamente reprimido. De Frías fue detenido, llevado a la Cabaña, desterrado y condenado a vivir confinado en España. La pena luego se le redujo a confinamiento de dos años en Osuna. Su permanencia en la península fue hasta marzo de 1854.
De España se trasladó a los EE. UU., donde escribió un artículo en el periódico La Verdad, en el cual se veía que renunciaba a sus posiciones anexionistas al declarar: “La libertad de Cuba y su completa independencia son el único objeto de nuestra revolución”. De Frías estuvo en Nueva York y luego en Nuevo Orleans, de donde partió en el verano de 1856 para asentarse en París. En ese momento la Junta Revolucionaria se había disuelto, difícil poner de acuerdo a tantas personas con criterios diferentes de cómo abordar la rebelión. En la capital de Francia publicó un trabajo titulado “La cuestión del trabajo agrícola y de la población de la Isla de Cuba, teórica y prácticamente examinada”. De Frías era contrario a la esclavitud, entendía que en Cuba existía un alto potencial para el desarrollo de su agricultura. Sugirió traer a Cuba indígenas de América Latina como mano de obra, pero no esclava. Sus aportes en agricultura continuaron a la par de su trabajo en el periódico El Correo de la Tarde. En 1858 escribió una misiva a Napoleón III, bajo la firma de “hommme de la race latine” (hombre de raza latina), donde solicitaba ayuda de Francia para terminar con la colonización española y a la vez evitar la expansión de los norteamericanos en Cuba.
Durante ese período De Frías estudió los avances de la agricultura francesa y la de la vecina Bélgica. Una obra igualmente ponderada de 1960 fue La cuestión del trabajo agrícola y de la población de la isla de Cuba, teórica y prácticamente examinada.
En 1859 el gobierno de la metrópoli en Cuba fue encabezado por el General Francisco Serrano o Duque de la Torre, el que vino con ideas de tolerancia a las reclamaciones de la ciudadanía en la isla. Coincidió que casi al final de su mandato muriera el ilustre José de la Luz y Caballero, hombre muy admirado por todos los cubanos. Serrano no pasó por alto este hecho y dispuso de sus asistentes para presidir el entierro. Ya para ese entonces se creaba el partido reformista, que fuera organizado por José Ricardo O´Farrill y Miguel Aldama, hombres ricos, los que igualmente decidieron hacerse del periódico El Siglo para poder promover sus ideas, las que eran contrarias a la del otro partido, muy conservador e integrado por aquellos que apoyaban el gobierno de Cuba desde España.
Ese órgano de publicidad, El Siglo, fue dirigido por Francisco de Frías, quien regresó a Cuba en 1861. En ese diario se escribiría sobre ideas de una autonomía cubana. Para suerte de los cubanos, el General Serrano no se opuso, algo que los reformistas agradecieron exponiéndole sus ideas para el desarrollo de Cuba. Fue una exposición para Serrano firmada por 24 mil personas. El partido reformista pedía lo que los cubanos pedían desde hacía más de 30 años.
Entre las demandas cubanas estaban la libertad de comercio, ya que la corona española practicaba algo muy similar a lo que hacen los actuales gobernantes cubanos. Pedían un cambio en la política de impuestos, separación del mando militar del civil, garantías constitucionales para una mejor defensa de las libertades y los derechos. Además, De Frías presentó un informe para fomentar la inmigración blanca para así reducir la dependencia del trabajo de los esclavos negros, e igualmente eliminar el prejuicio que los negros eran más fuertes en el trabajo que los blancos. Como resultado de ese movimiento se derivó el Decreto de 29 de noviembre de 1865, la que nombraría una junta de información para la discusión y análisis de las bases de las futuras leyes de gobierno de Cuba y de Puerto Rico.
De Frías fue electo alcalde del ayuntamiento de Villa Clara y formó parte de la junta en cuestión. En 1866 viajó a España, donde fue nombrado presidente de la sección de Inmigración. De Frías se oponía a la trata de esclavos negros y abogaba por la prevalencia del trabajo de la raza blanca.
Al final todo ese esfuerzo de nada valió, la junta no pudo lograr sus objetivos, por lo que de Frías decidió exilarse en Francia una vez más, adonde se trasladó con su esposa Evelia Faurés y Pigiot. En ese momento el ilustre agrónomo y periodista no tenía ya recursos de subsistencia, vivían en la pobreza. Enfermó y decidió trasladarse a Menton, ciudad francesa fronteriza con Italia, donde pasó siete meses. Como no hubo cura, finalmente se trasladó a París, donde murió el 25 de octubre de 1877.
De Frías llevaba sus ideas y reflexiones al papel, por lo que pudo escribir varias obras sobre la agricultura de Cuba y hasta del atraso de la española. Sus ideas eran liberales, pero fueron cambiando de acuerdo a las circunstancias del momento. En un inicio estuvo de acuerdo con la anexión, luego se pronunció por las reformas y así obtener una autonomía que permitiera un mejor desarrollo económico de Cuba. Él finalmente, una vez disuelta la junta de información, fue de la idea que la independencia era el único camino. No obstante, no queda claro si de alguna manera él se pronunció en el momento del Grito de Yara el 10 de octubre de 1868, que fuera cuando se inició la primera gran guerra contra España. Portuondo (1965) destacó la labor de De Frías en el partido reformista, pero no menciona aporte alguno de él en la lucha iniciada por los cubanos en 1868. De Frías colaboró con muchos medios de prensa de América Latina y es de suponer que haya escrito sobre el tema y a favor de la independencia del país. Sus últimas palabras próximas a su fallecimiento fueron: “Muero con el desconsuelo de no ver realizado el sueño de toda mi vida: la libertad de Cuba”.
“Él es lo que se llama un caballero, con profundas creencias en Dios, una gran persona para representar al béisbol, algo importante hoy en día para las jóvenes generaciones.” Opinión del lanzador Billy Pierce sobre Orestes Miñoso
Por Esteban Romero
En la semana del 23 al 30 de julio de 2022 tuvo lugar ceremonias de premiación a los nuevos integrantes del Salón de la Fama, en la cual dos peloteros cubanos fueron exaltados, ambos con méritos suficientes, pero con tardanza, sobre todo en el caso del matancero Orestes Miñoso. El otro agraciado fue ese formidable bateador de Pedro “Tony” Oliva.
En más de una oportunidad en este blog se reclamó la exaltación de Miñoso, llegó tarde, pero llegó. Mi abuela paterna solía decir que, si le iban a traer flores, lo hicieran cuando ella estuviera aún en vida. Con Miñoso pasó lo mismo, él deseaba verse electo al Salón de Cooperstown en vida y no póstumamente. No obstante, el cubano puede sentirse orgulloso que el día de su fallecimiento, el presidente de los EE. UU. Barack Obama envió una nota de condolencia. Muchos miembros del Salón de la Fama fallecen y no reciben ninguna mención de parte del alto mandatario del país. Miñoso la tuvo, así como de toda la comunidad de Chicago.
A manera de homenajearlo una vez más, quisiera dar algunos detalles que él mismo dio en su autobiografía publicada en 1994 y que con frecuencia consulto para extraer datos de otros peloteros.
Miñoso no era un Miñoso como tal. La madre de Orestes, me resisto a usar el Minnie, era Cecilia Armas, la que estuvo casada por años con Julián Miñoso. De ese matrimonio nacieron cuatro hermanos, dos varones, Cirilo y Francisco, y dos damas, Juanita, la mayor de todos, y Flora, la menor. Ese matrimonio duró algo menos de 20 años. Posteriormente Celia, como así llamaba Orestes a su madre, se casó con un hombre alto, apuesto, de nombre Carlos Arrieta, de cuya unión nació Saturnio Orestes Arrieta Armas el 29 de noviembre de 1925 en la finca la Lonja, Perico, provincia de Matanzas.
Como a los hermanos de Orestes le llamaban los Miñosos, a él le decían Miñosito, sin saber que el pequeño Orestes no era hijo de Julián. A fin de cuentas, Orestes y Julián siempre tuvieron una relación muy familiar, por lo que el apellido no importaba. No sabía el niño que su nombre se haría famoso en el béisbol, no como Orestes Arrieta, sino como Orestes Miñoso. Ni idea tengo cómo logró cambiar su inscripción de nacimiento para adicionar un tercer apellido, el último, pero el más importante en su vida.
Quien conozca esa zona que abarca Perico, Colón, Jovellanos, sabe bien que era azucarera y que buena parte de su población se dedicaba al corte de la caña de azúcar en la época de zafra y a las labores agrícolas en la época muerta. No sé cómo está esa zona en estos momentos en cuanto a producción azucarera, ya que se cerraron cientos de centrales en todo el país y las áreas cañeras fueron dejadas en manos de la planta perenne e invasora Dichrostachys cinérea, alias marabú en Cuba.
Volvamos a la pelota, ya que hablar del tema anterior es tan triste como hablar de la discriminación racial. Miñoso desde temprana edad trabajó en la caña como su padre, el que un buen día se trasladó a Camagüey en busca de mejoras salariales. Eso obligó a que el futuro pelotero viviera un rato en la Lonja, otro en la Habana cuando sus hermanas y madre decidieron radicarse en la capital.
Miñoso aprendió mucho del juego de pelota de sus hermanos Cirilo y Francisco. Él aseveró que Cirilo podía haber jugado béisbol y habría triunfado. Por desgracia, Cirilo murió en un accidente en Perico. Su madre también falleció cuando él tenía escasamente 10 años. Fue entonces que se dio cuenta que solo le quedaba trabajar para ganarse el pan nuestro de cada día. Para su suerte, el dueño de la finca, Carlos López, como el capataz Mateo Rocher, le tenían buena consideración a Orestes, el que trabajaba y también organizó un equipo con los trabajadores del lugar, al que él denominó La Lonja. Obviamente, Miñoso era jugador y director del equipo, el que pudo competir con mucho éxito con equipos de otras fincas de la zona.
A Miñoso no le quedó otra opción que irse a la Habana a vivir con sus hermanas Juanita y Flora en 1941, pero enseguida se buscó trabajo, era físicamente apto y podía también jugar béisbol con cualquier equipo semipro, de amateur nada por ser negro. Consiguió su primer empleo en la fábrica Partagás y allí debutó como pelotero con el equipo de este negocio. No contento consigo mismo, a través de un pariente, logró que lo entrevistarán para jugar con el fuerte equipo de la Ambrosia. Empezó en el banco, pero en cuanto le dieron un chance en la tercera, más nunca soltó el guante. Bateó a sus anchas y durante dos temporadas fue el alma de ese equipo.
En 1943 Miñoso se trasladó a la provincia de Oriente para jugar con los Mineros, uno de los equipos semipro más fuertes del país. Le ofrecieron la Luna y el matancero para allá se fue hasta que un buen día le llegó una carta solicitándole firmara y se integrara al equipo Marianao de la liga profesional cubana, en la que debutó en la temporada de 1945-46, bajo la dirección, primero de Armando Marsans y luego de José María Fernández. En ese equipo estaban peloteros como el inicialista reglano Virgilio Arteaga, el pinareñoPedro “Charolito” Orta, el grandeliga Roberto Estalella, el habanero Lázaro Salazar, el receptor regular era Gilberto Valdivia, el jardinero villareño Claro Duany, con quien tendría buena amistad. Duany vivió y murió en Evanston, Illinois, un barrio en las afueras de Chicago. El torpedero regular era la maravilla de Raymond Dandridge de las Ligas Negro y la tercera era defendida por el oriental Tony Castaño, el que se lesionó y por ahí fue que Miñoso se hizo cargo de la posición. Con su bateo y juego alegre, el matancero supo ganarse el premio de Novato del Año, eso desenvolviéndose en el conjunto ocupante del sótano en la justa.
Tuve el privilegio de haber visto a Miñoso jugar en la década de los 50, tanto con el Marianao como en juegos de Grandes Ligas trasmitidos en directo por la TV cubana a partir de 1958. Siempre como jardinero izquierdo, no le vi nunca en la tercera. Mi padre me decía que Miñoso tenía un cañón por brazo, el que a veces carecía de la buena puntería al tirar a la primera desde tercera. El debut de Miñoso en las Mayores fue el 19 de marzo de 1949 con los Indios de Cleveland del manager Lou Boudreau. Allí jugó poco, solo en 9 desafíos. Ese conjunto era integrado por algunos peloteros de las Ligas Negro como Larry Doby, primer negro en jugar en la Liga Americana, y el gigante Luke Easter, además del mexicano Beto Ávila. Lo enviaron a los Padres de San Diego en la Liga de la Costa del Pacífico (AAA), donde rompió la bola y registró OPS de .855. En 1950 se quedó allí jugando y haciendo maravillas en el terreno, con OPS superior, .945. Los Indios lo trajeron en 1951 y lo pusieron a jugar la inicial, un verdadero despilfarro. El manager de la tribu era Alfonso López, persona a la que Miñoso nunca pudo entender, y eso que hablaban el mismo idioma. López era hijo de españoles, los que vivieron y trabajaron en Cuba en el sector del tabaco durante algo menos de una década. Luego se trasladaron a vivir y trabajar en Ybor City, Tampa, donde nació Alfonso Ramón, más conocido como Al. Paul Richards, nuevo manager de los Medias Blancas había visto jugar al cubano en San Diego y le pidió a Frank Lane, gerente del equipo, que hiciera lo posible por traerlo a los Medias Blancas. López, en coordinación con el famoso ex-slugger Hank Greenberg, gerente de los Indios, realizaron el canje. Miñoso pasó a los Medias Blancas en un triple canje, el que incluyó al slugger Gus Zernial, el que finalizó en las filas de los Atléticos de Filadelfina. Miñoso jugó la antesala en 1951 para los Medias Blancas, la que dejó cuando Héctor Rodríguez lo reemplazó en 1952.
Lo dicho sobre Al López y su poca química con Miñoso es muy cierto. Sucede que el hispano-americano fue designado manager de los Medias Blancas en 1957, había salido frustrado de Cleveland, donde sólo llegó a una serie mundial, y fueron barridos 4-0 por los Gigantes en 1954. Fue la serie en que Willie Mays de espalda atrapó un peligroso batazo de Vic Wertz, después de la cual los Indios se desplomaron. A finales de 1957 Miñoso fue canjeado a los Indios a cambio del jardinero-antesalista Al Smith y el estelar lanzador Earl Wynn. Chicago se coronó campeón de la Liga Americana y logró ir a la serie mundial de 1959 para enfrentarse a los casi recién estrenados Dodgers de Los Ángeles, donde a López tampoco esta vez le tocó la sonrisa. Lo peor de todo es que Miñoso perdió la única oportunidad en su carrera de haber jugado en Serie Mundial. Ese canje se hizo en momento de apogeo ofensivo del cubano.
Lo que más recuerdo de Miñoso era su forma de pararse en el home para batear, era como si quisiera comerse el plato. No dejaba espacio, por lo que muchas pelotas adentro terminaban golpeándolo. Le vi recibir rectas que sonaban en su antebrazo y no se quejaba, soltaba el bate y rumbo a primera. Recibió un serio pelotazo en su cabeza con lanzamiento del derecho Bob Grim de los Yankees el 18 de mayo de 1955. Así y todo, logró jugar en 139 partidos en esa temporada. Tampoco era de protestar, muy afable con todo el mundo en el terreno, lo cual no implicaba que tuviera algún que otro tropiezo. En una ocasión, molesto con una jugada, tiró con fuerza el bate y fue suspendido por tres juegos. A la hora de batear podía dirigir la bola por cualquier banda, era bueno bateando por detrás del corredor. No era un slugger, pero tenía fuerza para botarla. Precisamente al volver a las filas de los Indios en 1958, Miñoso bateó su máximo de jonrones en una temporada, 24, pero para asombrar aún más, realizó 13 asistencias jugando los jardines. Otra cosa que me maravillaba era su velocidad en las bases, muy explosivo y corría con toda su fuerza.
Hoy en día se ven peloteros de las Mayores ganando el dineral que no ganaban aquellos peloteros en los años 50 y uno los ve como corren con cuidado para no lesionarse, mientras no faltan aquellos que se pasan hasta meses en la lista de los lesionados. Ya les dije sobre la fractura en 1955, Miñoso se volvió a lesionar en 1962, cuando jugaba con los Cardenales, en esa temporada solo pudo jugar en 39 desafíos.
Los Tigres del Marianao ganaron dos campeonatos consecutivos en las temporadas de 1956-57 y 1957-58, donde mucho tuvo que ver la ofensiva de Miñoso para llevarse el banderín y luego ganar las dos series del Caribe correspondientes. En la justa de 1956-57 se llevó el liderato de los bateadores con promedio de .312. En la siguiente fue el máximo jonronero de los Tigres, con 9, además de empujar 34 carreras.
Jugando el jardín izquierdo se movía bien y gustaba verle tirar a home con hombre en tercera. La ponía de aire y no se le podía correr tan fácilmente. A mi forma de ver, tómenlo como una broma, su defecto era que le bateaba bien a Camilo Pascual, mi ídolo como lanzador. No es que le bateara jonrones, pero si le lograba conectar con mucha frecuencia a Camilo, fuera recta o curva.
En cuanto a Grandes Ligas, siempre me he preguntado cuántos peloteros han logrado un liderato en hits, uno en dobles, cuatro en triples, tres en bases robadas, 10 en pelotazos recibidos, 2 en fly de sacrificios, nueve veces Todos Estrellas, ocho veces en la lista del MVP, y en cuatro ocasiones entre los primeros candidatos, además de haber sido fuerte contendiente por el novato del año en 1951, premio que no se llevó y se le entregó a Gil McDougald de los Yankees, el cual muchos críticos no estuvieron de acuerdo con esta decisión. Defensivamente ganó tres Guantes de Oro en una época que no se repartían tantos como ahora. Jugó durante varias décadas y cuando no pudo jugar más en la MLB, se fue a jugar a México, donde lo hizo con amor y entusiasmo.
Foto de Miñoso realizada por el fotógrafo cubano Osvaldo Salas, que aparece en el Salón de la Fama de Cooperstown desde años antes de Miñoso ser exaltado
Mr. White Sox, el primer pelotero negro latinoamericano en la MLB, tuvo que esperar mucho tiempo para ser exaltado al Salón de la Fama, al final le llegó lo que merecía, algo que debe enorgullecer a todos los peloteros latinos. El gran Orlando Cepeda lo dijo, Miñoso fue para los Latinos su Jackie Robinson, el hombre que le abrió el camino a muchos latinos negros. El boricua lo consideró como su Dios y añadió que muchos ignoran lo que significó Miñoso en la historia de la pelota de la MLB para los jugadores latinos.
“Entre los gobernadores coloniales dignos de la recordación de los cubanos, merece un lugar el Conde de Santa Clara.” Fernando Portuondo (historiador cubano)
Por Ricardo Labrada
La obra de Don Luis de las Casas en Cuba tuvo una continuidad con el nuevo Capitán General, el teniente general Juan Procopio Bassecourt y Bayas, Conde de Santa Clara y Barón de Maials.
El noble en cuestión nació en Barcelona el 22 de abril de 1740, era hijo del Conde Santa Clara (I), el que fue gobernador del Fuerte Montjuic en Barcelona. Al igual que su padre, el joven Juan Procopio tuvo una amplia carrera militar, que lo llevó a participar en campañas en Portugal y Argel. Llegó a ser brigadier de infantería en 1783, luego agregado a la plaza de Barcelona debido a problemas físicos para participar en combates. Así y todo, fue nombrado mariscal de campo en 1789, luego fungió como gobernador de Ceuta en 1793 y de Gerona en 1794. Fue gobernador y corregidor de Barcelona en 1795 hasta que en 1796 fue designado para sustituir a Don Luis de las Casas como capitán general de Cuba.
Su llegada a la isla coincidió con el inicio de una nueva guerra de España con Inglaterra, situación que lo obligó a prestar enorme atención al aspecto militar, mientras que aquellos de carácter económico fueron delegadas al llamado Consulado, el que estaba bien preparado al respecto.
Se puede decir que, durante el mandato del Conde de Santa Clara, la Habana se convirtió en el área más fortificada de América. Una construcción importante fue la llamada Batería de Santa Clara, al oeste de la capital, lugar que actualmente ocupa el famoso Hotel Nacional de Cuba.
Sin embargo, sería injusto omitir las labores de embellecimiento de la capital cubana que se ejecutaron durante el período del mandato de Juan Procopio, así como la creación de nuevos pueblos, como fueron Madruga y Nueva Paz.
Durante la guerra contra Inglaterra, a España no le quedó más remedio que usar barcos de naciones neutrales, sobre todo norteamericanos, para el movimiento de las mercancías cubanas. Lo interesante de todo es que España a ratos prohibía este comercio con otros barcos, pero las autoridades de la Isla, incluido el mismo Conde de Santa Clara respondían con oídos sordos. Solo así podía la economía de la isla crecer y, además, beneficiar a la metrópoli colonial.
Ya para ese entonces en Cuba había 400 ingenios, pero la mayoría de los mismos se concentraban en el tramo de Guanajay a Matanzas, lo cual se justificaba por la existencia de mejores vías y transporte para la caña cortada.
Si bien la economía creció a finales del siglo XVIII, no todo fue color de rosa en cuanto a la producción tabacalera y ganadera. La primera tuvo necesidad de la intervención directa del gobierno para poder estimularla, lo cual se logró con bastante éxito en la zona de Vuelta Bajo.
El crecimiento económico en Cuba aumentó el número de hacendados ricos en el país, los cuales eran tan opulentos como cualquier otro peninsular. Sin embargo, la clase media fue cada vez más pobre, en cuyos hogares abundaban más los catres que las camas.
La gestión del Conde de Santa Clara en Cuba es considerada como la última administración positiva en la isla. Después de eso vino el siglo XIX lleno de sublevaciones lógicas y opuestas a la mala administración y a la desigualdad existente.
Al término de la gestión del Conde de Santa Clara en Cuba en 1799, su puesto en Cuba fue ocupado por Salvador de Muro y Salazar, marqués de Someruelos, mientras él pasaba a Capitán General de Cataluña. Algunas fuentes históricas hablan del nombramiento del Conde de Santa Clara como gobernador de la Florida. Sin embargo, en los listados existentes de estos mandatarios en esa península, el nombre de Juan Procopio Bassecourt y Bayas no aparece.
El conde Santa Clara murió el 14 de abril de 1820 en Barcelona.
“La mujer perdona las infidelidades, pero no las olvida. El hombre olvida las infidelidades, pero no las perdona.” Severo Catalina (1832-1871, periodista y escritor español)
Por Esteban Hernández
No había pasado ni un año del estreno de “Un hombre y una mujer (1966)” de Claude Lelouch, cuando este director francés emprendió otro proyecto con un éxito casi similar al de la cinta de 1966.
Cuando la vi por primera vez quedé bastante impresionado por la trama y las actuaciones de sus protagonistas, además de otra banda sonora de encanto de Francis Lai. El título en Cuba fue de “Vivir por vivir”. La preposición pour en francés, igual sucede con per en italiano, se puede traducir como por o para. Realmente para este título para es lo más indicado.
Lelouch escogió tres protagonistas, dos muy experimentados, como Annie Girardot e Yves Montand, así como la entonces joven californiana y de belleza exuberante, Candice Bergen. La trama pasa superficialmente por encima de los problemas bélicos que afectaban al mundo en esa época, para lo cual aprovecha el papel que interpreta Montand como el periodista Robert Colomb, el que, además de su trabajo, aprovechaba para sus aventuras románticas con su amante Candice, mientras que la dócil y siempre fiel esposa, Catherine (Annie Girardot), quedaba siempre en casa a la espera de su buen esposo, el que llegaba y a las pocas horas volvía a volar por “trabajo”.
Las infidelidades pueden ocurrir repetidamente y el último en saberlo es el afectado usualmente, pero al final se sabe y queda por ver cómo esa persona reaccionará. Su respuesta puede ser contundente y romper la relación con la amante, como hacer ver que nadie sabe lo que tiene hasta que no lo pierde. Es en ese laberinto de descubrimientos y decisiones que se mueve la trama del filme, la que tiene su moraleja indudablemente.
Si hubiera que destacar la actuación de uno de sus protagonistas, no dudo en poner por delante a Annie Girardot, actriz que igualmente convenció con anterioridad con su actuación en el drama de Luchino Visconti, “Rocco y sus hermanos (1960)”. La Girardot interpretó su papel de manera natural y con eficiencia. Cuando una actuación representa cabalmente a un personaje verdadero es porqué lo hizo con la debida profesionalidad. Montand se mostró generalmente muy circunspecto en los diálogos, pero no se quedó muy atrás con su interpretación.
La calidad del filme quedó evidenciada al ser nominado para OSCAR como mejor película extranjera en 1968, premio que en igual categoría obtuvo en los Globos de Oro. La banda sonora de Lai obtuvo varios premios, no era para menos, ya que su calidad es indiscutible. Es un tema que fluye suavemente y no cansa a uno de escucharlo.
“La ciudad que lanza a las alturas su increíble perfil alucinado” José Ortega y Gasset
Por Ricardo Labrada
El título de esta narración no es de propiedad del autor, pero sí de muchos turistas que han pasado por España y han tenido la oportunidad de visitar a Albarracín, pueblo situado a una altura superior a los 1100 m, en la sierra homónima, por el cual atraviesa el río Guadalaviar.
El lugar, como es de suponer, estuvo ocupado por romanos, entonces la llamaban Lobetum, pueblo constituido por pastores y agricultores. Posteriormente estuvieron los visigodos hasta el 711 cuando comenzó la ocupación musulmana de la península ibérica. En el siglo XI se asentó un clan bereber, los Banu Razín, el que estableció la dinastía de la taifa de Albarracín, nombre que se deriva de al-Banu-Razín, la ciudad de los hijos de Razín.
Como en muchos lugares de España, las edificaciones más antiguas son de la época de la ocupación musulmana, en este caso las altas murallas y la famosa torre del Andador, alcazaba que se divisa en lo alto de la ciudad.
Murallas y Torre del Andador
La ciudad es pequeña, su población es de alrededor de 1000 habitantes, pero sus calles empedradas y casas muy originales le conceden al lugar una belleza muy particular.
Hicimos el viaje en coche desde Valencia, para lo cual tomamos la autovía A-23, la misma que lo lleva uno, primero a Teruel y de ahí a Zaragoza. Un poco más de 20 km pasado Teruel se llega a la vía secundaria A-1512, donde hay que bajar la velocidad, ya que la vía comienza elevarse y sus curvas forman perfectas S. Este tramo es lento y se debe conducir con cuidado para evitar accidentes.
A la llegada a Albarracín enseguida uno ve el río y un aparcamiento grande, donde las 24 horas completas cuestan 4 euros, pero no sabíamos que había otro gratuito pasando la Ermita San Juan. Ya habíamos aparcado y pagado, así que ya lo sabemos si hay una próxima vez.
Río Guadalaviar
De ahí a caminar, inicialmente en ascenso, luego se alternan alturas y superficies algo planas. Lo más bello de Albarracín son sus calles, muchas escalonadas, y sus casas. Una de las primeras viviendas con que nos tropezamos fue la llamada casa azul, la que tiene que ver con el amor de un joven de la ciudad con una andaluza, la que sintió nostalgia de su tierra, por lo que el enamorado se decidió a dar color azul añil a las paredes de la casona en la que vivirían. Así ella recordaría el color de su tierra, a su vez, dejó un enorme espacio interno para patio. Él quería que su amada se sintiera como en Andalucía.
Dando vueltas fuimos a parar la plaza Mayor, donde está ubicado el Ayuntamiento, desde el cual hay un balcón con una excelente vista de la parte baja de Albarracín. Después de caminar aquí y allá, llegamos a la casa de la Julianeta muy próxima al Portal de la Molina. Esa vivienda, propiedad de Julianeta, es algo muy original en su diseño, tal parece que una pared de la misma le caerá a alguien, pero ahí está desde el siglo XIV.
Luego pasamos por la catedral del Salvador de Albarracín, edificación construida a finales del siglo XVI, que actualmente sirve de Museo Diocesano. La catedral tiene un campanario. No muy lejos de allí está otra iglesia católica, la llamada parroquia de Santa María y Santiago, la que su construcción es del siglo XV, ya que el templo anterior en el lugar había sufrido incendio.
Parroquia de Santa María y Santiago
Ermita San Juan
Para llegar a una parte del Castillo o Alcázar de Albarracín, construido durante la ocupación árabe sobre un peñasco, tuvimos que subir por unos escalones nada seguros. Como nuestra edad no nos permite acrobacias como en el pasado, llegamos a un punto y de ahí no pasamos. Diría que nos fue más difícil bajar que subir. En cuanto a las Murallas y la Torre del Andador, todo se limitó a verlo de lejos por las razones ya expuestas.
El paseo en el lugar es placentero, pero aconsejo que lo hagan en épocas estivales, ya que las temperaturas de esta altura pintan a nieve en la estación de invierno. Su vecino Teruel, algo más bajo en altura, tiene fama de ser muy frío fuera del verano.
Este pueblo me hizo recordar alguna similitud con otros pueblos pequeños de Italia, donde existen construcciones medievales y las costumbres también guardan cierto parecido, sobre todo en los alimentos, algunos de origen animal de la zona. El escabeche de ciervo que ingerí en el almuerzo estaba exquisito y mejor aún acompañado de una copa de un buen vino tinto.
“Amor no es mirarse el uno al otro, sino más bien mirar ambos en la misma dirección.” Antoine de Saint-Exupéry (escritor y aviador francés)
Por Esteban Hernández
Dicen los que conocen detalles del cine que el director francés Claude Lelouch estaba atravesando una crisis personal económica cuando se decidió a la realización del romance de referencia, en el cual utilizó una cámara sencilla para la toma de muchas escenas. A falta de dinero, no podía darse el lujo de disponer de todos los equipos modernos existentes ya en aquella época. Sin embargo, el film logró éxitos con su montaje y banda sonora del compositor francés Francis Lai. Algunas escenas parecen como cuadros de pintura, sobre todo aquellas del hombre que se pasea continuamente con su perro por la playa. Buena parte del filme ocurre en la ciudad Deauville en Normandía, la que Lelouch no trató de filmar mucho, excepto su puerto y playa.
La protagonista femenina, a pesar de ser aún joven en aquella época, era una veterana en filmes de amor. Se trata de Anouk Aimée que, en 1949 fue la Julieta de “Los amantes de Verona” del director André Cayatte, ocho años después tuvo una importante actuación junto a Gérard Philipe en “Los amantes de Montparnasse” del director Jacques Becquer, en 1960 fue la Maddalena de “La Dolce Vita” de Fellini, con escenas junto al eficiente Marcello Mastroianni, y en 1961 protagonizó el drama-romance “Lola” del cineasta Jacques Demy.
El protagonista masculino escogido fue el ya entonces reconocido Jean-Louis Trintignant, que falleciera el 17 de junio de 2022, que fuera interprete principal del atrevido film “Y Dios creó a la mujer (1956)” del director Roger Vadim y en la que Brigitte Bardot muestra algunos de sus encantos. Se sabe que Trintignant tuvo relaciones con la BB. Luego en Italia protagonizó el drama-romance“Verano Violento(1959)” de Valerio Zurlini con Eleonora Rossi Drago como compañera de escena. También fue parte del reparto de una versión de “Las relaciones peligrosas (1959)” de Vadim, donde los protagonistas fueron Gérard Philipe y Jeanne Moreau. Aparte de ser actor de cine, era una especie de Paul Newman francés, ya que era también piloto de automovilismo. Realmente el actor más apropiado para protagonizar este filme, ya que la trama incluye la historia de un corredor de autos.
Como ya dije se trata de un romance, cualquiera podrá decir que de este género cintas en el cine se sobran, es cierto, pero veamos algo de su trama. Las coincidencias existen en este mundo, muchas personas divorciadas o viudas suelen encontrarse en un momento de sus vidas, si la química funciona, ambas partes terminan uniéndose. Suele suceder cuando los intereses son comunes y se busca una estabilidad, probablemente perdida en la relación anterior por la razón que sea. La empatía es una cosa, pero cuando se llega a la cama es otra, el sentimiento se materializa y las sensaciones pueden ser nuevas o recuerdos de algo anterior.
Es probable que los hombres sean más mutables en sus sentimientos que las mujeres, las que suelen ser más fieles a sus recuerdos y a sus primeros pasos en el amor. Podrá parecer una nimiedad esta característica de las mujeres, pero no lo es. Su fidelidad es algo natural y el mérito de la peli radica en significarlo. Los momentos otrora vividos no son olvidados fácilmente y pueden revivirse tan pronto surja algo que se parezca a lo ocurrido.
Invito a los amantes del cine a ver este filme, el cual transcurre de forma tranquila, no hay violencia, sí diálogos de dos personas con su pasado, atracción, amor presente y pretérito, y un deseo de lograr la felicidad. La banda sonora es original y bella igualmente, las imágenes y su montaje son muy aceptables.
La película ganó OSCAR como mejor film extranjero, como mejor guion y montaje, así como nominaciones como mejor actriz para Anouk Aimée y para Claude Lelouch como mejor director. Anouk y el film se llevaron premios Globo de Oro, y Lelouch volvió a ser nominado como mejor director.
“La isla de los poetas.” Salvador Rueda (poeta andaluz)
Por Ricardo Labrada
Ni idea tenía de la existencia de una islita en medio del Mediterráneo y muy próxima a la costa de la ciudad de Alicante, tan solo 22 kilómetros de distancia. Salió un anuncio por la TV sobre la islita y pregunté a mis hijas, las que ya la habían visitado. ¿Cómo es posible que uno viviendo en la Comunidad Valenciana se le escape ese detalle?
Estamos en verano, busqué la isla en el mapa, efectivamente, había que ir a Santa Pola, ¿dónde queda esa Pola? No estaba claro si antes o después de Alicante. Mejor ir allá y averiguarlo. Salimos temprano en la mañana y tomamos la ruta de la AP 7, antigua autopista de peaje, ahora gratis, veremos hasta cuándo. Me imaginaba que el final del trayecto sería antes de Benidorm, muy equivocado estaba, llegamos a Alicante y ahí nos metimos en una circunvalación hasta que al fin vimos el letrero de Santa Pola.
Embarcadero en Santa Pola
Llegamos al embarcadero del lugar, bastante grande, por cierto, enseguida aparecen los promotores de viaje del lugar a la islita. El viaje de ida y vuelta cuesta 10 euros por persona, el trayecto es de 8 kilómetros desde allí a Tabarca, lo que conlleva estar a bordo entre 20-25 minutos.
Realmente pequeña la isla, la que también se le conoce como Nueva Tabarca o Isla Plan. La superficie es de escasamente 0,3 km2, en realidad nada, y su población, según censo de 2019, un total de 59 habitantes.
Asombrosamente allí todo está recogido, hay una playa de piedra, con un tramito de arena, pero los turistas gustan de ir a las partes rocosas, donde el agua es transparente. Para bañarse allí lo aconsejable es llevar zapatillas de baño y no sandalias, así uno puede caminar por encima de las piedras y no resbalar.
La isla tiene su historia desde la época de los romanos, luego por ahí pasaron genoveses, norafricanos. Allí uno encontrará la torre de St Josep o Castillo de Tabarca, torre militar construida en 1790. Basta con verla de lejos en la altura, ya que está cerrada.
Al atravesar el pueblo, uno encuentra su Plaza Mayor y caminando sin desvío se va a parar a la llamada Punta Falcón. Por la parte derecha de esa travesía uno encuentra la única iglesia de la isla, llamada San Pedro y San Pablo, construida a finales del siglo XVIII. Si caminamos por un paseo que tiene la iglesia en su parte posterior saldremos a la llamada Puerta de Levante.
En Tabarca se sobran los restaurantes, cafeterías y quioscos de venta de suvenires. El que vaya allí lo más aconsejable es que coma pescado o marisco. El emperador que allí comimos era de muy buena calidad.
Como no fuimos realmente con idea de baño en el mar, el paseo duró hasta el almuerzo, luego regresamos al puerto para tomar la nave que nos condujo de vuelta a Santa Pola.
En el cine clásico, o sea el de hace varias décadas, uno puede hallar películas interesantes realizadas con medios modestos y sin necesidad de efecto especiales. El título en cuestión es el caso, película de crimen dirigida por Lloyd Bacon y guion principal de Robert Rossen, que contó con el protagonismo de dos grandes de la pantalla de todos los tiempos, Bette Davis y Humphrey Bogart.
Este filme fue la cuarta vez que este dúo actuó junto. Ambos colaboraron en un total de siete películas, donde a Bogart le tocó el papel de villano o de hombre poco bondadoso en cuatro ocasiones.
El drama-film de crimen objeto de análisis presenta una trama actual para su época cuando los elementos de la mafia, aquellos que llegaron a dominar en las grandes ciudades de EE.UU., controlaban el tráfico de la bebida, eran dueños de los grandes sitios de ocio de los millonarios y manejaban el proxenetismo, lo que es igual a controlar la prostitución. La droga se fue abriendo con el tiempo, pero no en esa época.
Bacon trató de reflejar la omnipotencia de un zar mafioso y cómo imponía su voluntad sin temor alguno a ser castigado. Probablemente no haya querido entrar en detalles de los manejos y de la colaboración que podría tener ese kapo con otros políticos, sean representantes o senadores, ya que nadie puede llegar tan lejos de por sí solo, necesita apoyos para poder hacer y deshacer. Era una colaboración muy útil para ambas partes, la mafia hacía y deshacía, a la vez que garantizaba los votos para los políticos en promoción, siempre a cambio de una paz entre ambas partes, donde los intereses de mafia y políticos no estuvieran en riesgo.
El boss mafioso de esta peli fue encarnado por el actor napolitano Eduardo Cianelli, no muy conocido, cuyo desarrollo artístico comenzó como barítono en la Scala milanesa. Luego se decidió por la interpretación, inicialmente en Europa y luego en EE. UU. Realmente su papel como el malvado Johnny Vanning fue algo exagerado, no lució natural como era de esperar. Apareció violento y locuaz, pero un personaje con sobreactuación.
Bette Davis fue la heroína del filme, de pícara y autosuficiente dama alegre, se dio cuenta que existía un poder que ella no podría derrotar sola, algo que se planteó con seriedad cuando su hermana desapareció y todos podemos imaginar cómo y por qué.
A Bogart le tocó el papel del abogado-fiscal David Graham, hombre que sabía que la corrupción en toda la urbe tenía un nombre y no era otro que Vanning. La actuación de Bogart no tuvo ninguna similitud con el detective Sam Spade del filme “El halcón maltés (1941)”, ya que fue en todo momento serio y directo en sus planteamientos o consejos. Tampoco hubo mucho espacio para romance, de hecho, no existió, así que tampoco hubo un héroe Rick Vaine como en “Casablanca (1942)”. Lo que sí demostraba en esta película que sus empeños eran los de dejar atrás los eternos papeles de villanos para hacer algo mejor y perdurable.
La combinación de Bette y Bogart dio resultado en este filme por primera vez, en que ambos finalmente sienten algún tipo de atracción. Hubo una segunda vez cuando se volvieron a encontrar en el drama “Amarga victoria (1939” de Edmund Goulding.
Sería injusto no reconocer la actuación de Lola Lane en el papel de Gabby en este filme. De todo el grupo de mujeres de vida «alegre», fue Lola tan convincente como Mary (Bette Davis). John Litel, como abogado de Vanning, tuvo una modesta actuación.
La película tiene su moraleja, callar los crímenes los fomentan, denunciarlos abiertamente, a riesgo de ser asesinados, es la única vía para que triunfe la justicia. Catalogar este filme como un suspense no parece lógico, ya que la trama fluyó directa y sin subterfugios, todo era conocido, aunque hacía falta que alguien o algunos hablaran.
“En Cuba todos los niños quieren ser grandes jugadores de pelota. En cada calle, terreno de juego o en una simple esquina, decenas de personas juegan béisbol o debaten apasionadamente sobre algún partido de ese deporte.” Sabdiel Batista, periodista cubano
Por Esteban Romero
El equipo de la Universidad de la Habana fue parte de los torneos nacionales de béisbol amateur desde casi sus inicios. Este conjunto había jugado en los torneos de este deporte a partir de 1915 cuando consiguieron un tercer lugar, posición que repitieron en 1916, para luego alcanzar un cuarto en 1917 y 1920. En 1921 bajaron a la sexta posición. En ese equipo entonces jugaban el receptor Armando Figarola, el torpedero Miguel Aguilera (luego antesalista-jardinero) y el jardinero-lanzador matancero Martín Junco. Se trataba de equipos amateur, ya que todos ellos jugaban béisbol y podían también practicar otro deporte paralelamente, pero como condición estaba la de estudiar para finalmente graduarse como profesionales.
En 1922 el equipo jugó en la Liga Social, donde ganó y al final se enfrentó al Fortuna, campeón de la Liga Amateur. Ese equipo venía con Miguel Aguilera como receptor, F. Boada 1B, Rafael Inclán 2B, Rafael Córdoba 3B, Oscar Ortiz SS, César Sánchez LF, Porfirio “Bambino” Espinosa CF, Antonio “Tonilo” González RF, y los lanzadores Juan M. Páez, Alfredo Pequeño, M. Carzariego y L. Camejo. Serie que los Caribes ganaron ampliamente, 5 ganados y 1 derrota. El caballo de batalla del pitcheo fue el futuro Dr. Juan M. Páez.
En 1923 se coronó campeón (17–1–2,), dirigidos por Mr. G. Kendrigan, justa en la que tuvieron fuerte oposición de los equipos de la Policía y Loma Tennis. Los Caribes vinieron nuevamente con Aguilera de receptor, Antonio Fernández Casuso 1B, J.M. Páez 1B (P), Rafael Inclán 2B, Rafael Córdoba 3B, Oscar Ortiz SS, César Sánchez LF-RF, V. “Bebito” Orta LF, el villareño Porfirio “Bambino” Espinosa CF, primer hombre en Cuba en llevar la jabalina a más de 50 m y campeón en esta especialidad en los Centro de la Habana (1930); Antonio “Tonilo” González CF-RF, y los lanzadores José Francisco “Teniente” Córdoba, M. Cereijo, L. Prado (1B) y Alfredo Pequeño. En 1924 la propia Universidad, encabezado por el Dr. Clemente Inclán y Costa, un ilustre profesor y pediatra, promovieron y organizaron la llamada Liga Federal Amateur o Federal Universitaria, en la que el equipo de la Universidad no lució como lo había hecho hasta 1923. Realmente su nómina tuvo poca variación: Rafael Córdoba receptor, Fernández Casuso 1B, Rafael Inclán 2B, Jossie Pi Muñoz 3B, Oscar Ortiz SS, César Sánchez LF, “Bambino” Espinosa CF, Antonio “Tonilo” González RF, además de Bebito Orta y Roberto Esnard. Los lanzadores fueron Alfredo Pequeño, Pedro Guasch y G. Córdoba, dirigidos nuevamente por Mr. Kendrigan. Finalmente, los Caribes ocuparon la sexta posición en 1924. Esta justa fue ganada por el Cienfuegos.
En 1925 la Universidad tuvo un mejor desempeño al ocupar el tercer lugar. Destacado fue el bateo de Bambino Espinosa, el que resultó líder de este departamento con .441 de promedio. En el equipo hubo algunos cambios, Esnard jugó el campo corto alternando con Oscar Ortiz, Aristeo Luis Monzón debutó jugando 2B–3B. Perico Dorticos alternó con Fernández Casuso en la inicial, mientras que Tomás Minguillón se incluía en el grupo de jardineros. Los lanzadores regulares fueron el Ingeniero Pedro Guasch y Alfredo Pequeño. Esta vez la dirección estuvo a cargo del experimentado Armando Marsans. El Fortuna se llevó el banderín en su única presentación en esta liga.
La Liga Federal desapareció y la mayoría de los equipos regresaron a jugar a la Liga Amateur. La Universidad, dirigido por Marsans, ocupó el cuarto lugar en 1926. Su nómina siguió siendo casi la misma. Destacada fue la ofensiva de Rafael Inclán, el que se llevó el campeonato de bateo (.376), por encima de Carlos Deschapelles del Havana YC (.371), Cándido Hernández de la Policía (.364) y José Salazar del Havana YC (.364). El Vedado Tennis de Rafael Almeida, campeón del torneo, fue un equipo inmenso en esa justa.
La Universidad tuvo que conformarse con un tercer lugar en 1927, aunque ofreció tenaz oposición al juego destacado del campeón Vedado Tennis y a la Policía, ocupante del segundo lugar. En el cuerpo de lanzadores de los Caribes estaba el campeón impulsor de la bala Juanillo Mendizabal, mientras que la receptoría era defendida por Joaquín Bernal y Avelino Vara. La dirección esta vez estuvo a cargo del experimentado infielder Rafael Inclán.
La labor de 1928 fue algo parecida a la temporada anterior. VTC volvió a coronarse campeón y dejó al Fortuna el segundo lugar, mientras que los Caribes volvieron a apoderarse de la tercera posición con un nuevo timonel, muy experimentado, Juanillo Albear, quien con anterioridad había triunfado con el Fortuna. Los Caribes volvieron a utilizar a Rafael Córdoba como receptor, incluyeron al antesalista oriental Fernández Mascaró en su nómina, el campo corto fue defensa compartida entre Sergio Macías, medalla de oro en triple salto (13,29 m) en los I Juegos Centroamericanos (México, 1926) y el muy astuto Constantino “Tino” Argimón. En los jardines se incluyeron, además de los siempre regulares Espinosa y Tonilo, Roberto Esnard, Manolo Zaldívar y Joaquín Bernal. Los lanzadores fueron Juan Mendizabal, Leo Ruisánchez y el ingeniero Guasch, además de un nuevo lanzador, oriundo de la provincia de Oriente, J. Bénitez. El equipo de 1928 se preparaba para empeños mayores en 1929 y 1930.
Lo primero fue designar como director del equipo a alguien de la casa con experiencia, como fue el caso del otrora torpedero y ahora Dr. Oscar Ortiz. Realmente el equipo de los Caribes en 1929 aplastó a sus adversarios, ganó 7 juegos más que el ocupante del segundo lugar, el Loma Tennis. Sergio Macías, defensor de la segunda almohadilla, fue el hombre fuerte de la ofensiva Caribe al promediar .427, solo superado por Manuel Lara (.442) del Loma Tennis. La receptoría estuvo bien defendida por José Antonio Reguera y Rafael Córdoba, el cuadro presentó a Perico Dórticos 1B, Sergio Macías 2B, Miguel Morera SS y E. Cubillas 3B. Los jardineros fueron Espinosa, Tonilo, Esnard, Bernal y “Vitico” Muñoz, mientras que los serpentineros fueron J. Bénitez, el olímpico Juanillo Mendizabal, el mejor lanzador de la justa, cuya labor se vio apoyada por Leo Ruisánchez y el Ing. Guasch. Al final de esta justa, los Caribes sostuvieron una serie contra el campeón de la Liga Inter-Social, el Teléfonos, la que concluyó con victoria para los inalámbricos con 4 victorias, una derrota y un empate.
En la siguiente temporada, 1930, el Teléfonos, dirigidos por el experimentado Octavio Diviñó, pasó a jugar en la Liga Amateur y se convirtió en la pesadilla de los Caribes, ambos equipos terminaron empatados con registro de 12-3-2, decidido más tarde en serie extra que volvieron a ganar los inalámbricos, de eso que no quede dudas, ya que fue el Teléfonos el equipo que disputó la serie contra el campeón de la Liga Inter Social, el Círculo de Artesanos. Por la situación política en el país, la serie en cuestión se jugó entre el 29 de marzo y el 26 de abril de 1931. Esos equipos jugaron con sus nóminas para 1931. Teléfonos se llevó reñidamente la serie con labor del zurdo Narciso Picazo en el juego decisivo.
No tengo claro a quien correspondió la dirección de los Caribes en 1930. Una fuente cita a Oscar Ortiz, otras a Celestino Fernández, auxiliado por Bartolo Portuondo. El equipo presentó a dos torpederos alternando en la posición, Dionisio Fuentefría y Tino Argimón, la segunda fue defendida por Felipe Ballesté. Además de Mendizabal y Leo Ruisánchez, los Caribes contaron con los servicios del lanzador Salvador Guedes. El mejor hombre bate en mano de este conjunto fue Mendizabal, el que promedió .455., pero con solo 22 veces al bate.
Los Caribes estuvieron ausentes desde 1931 hasta 1936, con regreso en 1937, justa en la que alcanzó un octavo lugar y un sexto en 1938, en la que el jardinero Gustavo Ubieta quedó de sub-campeón de bateo con promedio de .444, pero con muy pocas veces al bate (9). En realidad, “Quilla” Valdés fue el campeón de bateo (94-37, .439). En esos equipos, de la vieja guardia quedaban Tino Argimón y Salvador Guedes.
En 1939 debutó el futuro ingeniero agrónomo y perito azucarero Napoleón Reyes con los Caribes (jugó previa y brevemente para el Fortuna). El equipo quedó eliminado en la primera vuelta. En 1940 ocuparon el undécimo lugar, pero tuvieron la satisfación de haber ganado la Copa Consolación al vencer al Atlético de Cuba 3-2 y así asegurar el primer lugar de la segunda división. Ya entonces Vitico Muñoz se había hecho cargo del equipo, en el que aparecían figuras, además de Nap Reyes, los receptores Ramón Carneado y “Tatica” Hernández, J.A. Osuna en 1B, Ubieta y Diaz Gallup en los jardines, pero todavía la maquinaria no estaba lista para empeños de campeones. Mejoraron para 1941 y 1942 al quedar en sexto lugar, pero descendieron al décimo lugar en 1943, torneo en el que el jardinero derecho de los Caribes, Hiram González, se coronó campeón con promedio de .424. Esos equipos entonces tenían a “Tatica” en la receptoría, en el cuadro a Fico López, Enrique Ruíz y Andrés Viamonte entre otros. Los jardines eran patrullados por Ubieta, Leónides Cremata, Hiram González y Armando Framil, mientras que entre los lanzadores estaban Ramón Rojas, Erasmo del Monte y Eloy Ramentol. Un nuevo bache hubo en 1944 cuando los Caribes se retiraron de la justa terminada la primera vuelta y con un buen registro (14-8-1). Regresó en 1945 y consiguió el sexto lugar (20-12-1).
Vitico Muñoz en 1940
La sonrisa les llegó a los Caribes de Vitico Muñoz en 1946 cuando el conjunto llegó a ganar 26 juegos con 5 derrotas y 2 empates. Hiram González volvió a coronarse campeón de bateo (.452), Eloy Ramentol fue el líder en ganados y perdidos (11-1), mientras que Manuel “Goyito” Paula rendía muy buena labor al extremo de lanzar un no-no contra el Deportivo Rosario el 18 de junio de ese año. Ese partido concluyó 4-0. El equipo tuvo los servicios de Luis Estrada detrás del plato, Alfredo “Fatty Domínguez 1B, Porfirio Espinosa Jr. 2B, Fico López 2B, Andrés Viamonte 3B-SS, L. Martín Laffite SS, Francisco “Chang Li Po” Hernández LF, Alberto “Loquito” González Paret CF, Alberto Morales RF, mientras que los lanzadores fueron Ramentol, Paula, Román Mayor e Ignacio Olaechea.
Un segundo lugar obtuvo este conjunto en 1947, solo superado por un sólido Deportivo Rosario. El equipo fue casi el mismo de la temporada anterior con la adición del inicialista Rubén Ruíz, el torpedero Héctor Pagés, y los lanzadores Miguel Ángel Aguiar, Luis “Herrero” Blanco y Silvio Tuya. Una temporada después quedaron por poca cosa en el segundo lugar de la justa ganada por el Hershey. Los Caribes tuvieron en su nómina a Osvaldo Santa Cruz como antesalista, lo que acomodó a Alfredo “Fatty” Domínguez nuevamente en la inicial; Rafael Cascante alternó en el jardín central con Alberto “Loquito” González, y Rafael Villaescusa se añadió al staff de lanzadores. Como dato curioso, el Dr. Clemente Inclán, rector de la Universidad, un hombre siempre muy aficionado al béisbol, volvió por enésima vez a lanzar la primera bola de esta temporada en juego del 3 de abril de 1948, actividad que continuó realizando en las dos siguientes temporadas.
José «Tatica» Hernández
Otra nueva sonrisa Caribe tuvo lugar en la temporada de 1949, segundo banderín que lograba Vitico Muñoz como timonel de este conjunto. Los cambios en el equipo fueron pasar a “Fatty” Domínguez a la antesala, el futuro galeno Ernesto Estrada defendió la intermedia, un hombre de muy buena ofensiva; Tulio Figarola se integró a los patrulleros de los jardines, mientras Silvio Tuya, Miguel Ángel Aguiar y Armando “Manguito” Puente fueron los caballos de batalla del pitcheo. El equipo que hizo mayor oposición a los Caribes fue el del Teléfonos dirigido por el ya retirado estelar lanzador zurdo Narciso Picazo. Fue la última vez que los universitarios ganaran un campeonato de la Liga Amateur, en lo sucesivo no hubo más sonrisa.
A pesar de que el equipo no cambió mucho para 1950 y Vitico Muñoz continuó como director, hubo un completo descalabro al ser eliminado el conjunto en la primera vuelta de esa justa. La nómina de la Universidad presentó al futuro contador, Feliciano Foyo como receptor, y Tulio Figarola defendió la inicial.
Los Caribes tuvieron un nuevo director a partir de 1951, un conocido de todos en la pelota cubana, incluso de Series Nacionales, el ex-receptor Ramón Carneado. Vitico Muñoz había fallecido el 9 de mayo de ese año, y de ahí la designación de Carneado. Los Caribes lograron un segundo lugar al derrotar al Regla BBC el sábado 22 setiembre con anotación de 2-1. Foyo fue el receptor, Enrique Tamayo ocupó la inicial, Estrada, Martín Laffite y R. Genaro fueron los otros defensores en el cuadro, mientras que en los jardines estaban “Chan Li Po” Hernández, J. López Silvero, A. Barreiro y Rafael Cascante. Los lanzadores fueron Armando “Manguito” Puente, Ayubán Tomás, Joe Domínguez y Erasmo del Monte. Cosas de la vida, con igual equipo, los Caribes terminaron en el sótano de la segunda división en 1952.
Una ligera resurrección hubo en 1953, la inicial del equipo fue defendida por Gustavo Cárdenas, un bateador muy ofensivo, quien además de ser líder en empujadas (26) se coronó campeón de bateo (.394). El receptor Foyo estuvo no muy distante al promediar .341, mientras que el torpedero José Zamora se llevaba el liderato de anotadas (26). Los lanzadores Carlos Pérez y Alfredo Fernández de este equipo lograron cada uno registro de 6 ganados y 3 perdidos, así los Caribes quedaron en sexto lugar.
Los Caribes tuvieron un pobre desempeño en 1954, cuando alcanzaron el penúltimo lugar de la segunda división, eso a pesar que desde ese año contaron la efectiva labor del zurdo Luis Fusté López. La temporada de 1955 fue igualmente pobre al quedar en la novena posición. Es de suponer que ya en aquel entonces las cosas en la Universidad no andaban bien, por lo que su equipo tampoco. En 1956 fueron eliminados en la primera vuelta. No participaron en los torneos de 1957 a 1959. En 1960 volvieron a participar, pero no he encontrado detalles de este equipo, excepto que Andrés “Papo” Liaño lanzó en el mismo.
La Universidad aportó muchos peloteros de indudable valor a las selecciones cubanas a competir en eventos oficiales, como fueron Porfirio “Bambino” Espinosa y Dionisio Fuentefría en los Centroamericanos de 1926; Espinosa y Juanillo Mendizabal en los Centro de 1930; Vitico Muñoz dirigió al conjunto de los Centro de 1946, Alfredo “Fatty” Domínguez e Hiram González jugaron en la inicial y los jardines de este equipo, respectivamente. En Guatemala 1950 Muñoz repitió como timonel, mientras que Martín Laffite defendía el campo corto y Erasmo del Monte integraba el staff de lanzadores. Napoleón Reyes fue parte de la selección cubana victoriosa en la Serie Mundial de 1940 en la Habana, y la ocupante del segundo lugar en la Habana (1941). En la V Serie Mundial (Habana, 1942), Tatica Hernández fue uno de los receptores del conjunto y Erasmo del Monte se desempeñó entre los serpentineros, labor que repitió en las Series efectuada en Managua (1950) y México (1951). Feliciano Foyo y Armando “Manguito” Puentes también fueron parte de este último conjunto. Foyo y Gustavo Cárdenas estuvieron en la selección de la Serie en Venezuela (1953).
De estos peloteros, dos tuvieron buenas actuaciones en el béisbol profesional, como fueron los casos de Hiram González y de Napoleón Reyes, este último incluso en las Grandes Ligas.
El aporte de la Universidad al desarrollo del béisbol amateur es indudable, no solo por sus triunfos en los campeonatos nacionales y los peloteros de los Caribes que lograron integrar selecciones de equipo Cuba, sino porque fue una constante de la rectoría de esta institución elevar continuamente el nivel del béisbol cubano. El Dr. Clemente Inclán fue una figura muy aficionada al béisbol y a otros deportes, su labor conjuntamente con sus asistentes, fue meritoria. De la Universidad salían graduados y como buenos deportistas.
Este artículo, como otros similares de las ligas amateur, han sido posible gracias a la revisión minuciosa de este autor de centenares de box scores y comunicaciones de la época aparecida en el Diario de la Marina, Carteles y Bohemia, entre otras publicaciones.
“El más grande de los habaneros y el más leal de los españoles.” Anastasio Carrillo y Arango, Sociedad Patriótica de la Habana
Por Ricardo Labrada
Cuando uno lee la historia de este mundo se puede dar cuenta que los hombres pueden tener ideas, las que son susceptibles de cambiar con el tiempo, algo muy normal. Enseñar el cuento de los buenos y malos, o el de los cowboys e indios es simplista, y lo único que conduce es al analfabetismo cultural de la población.
En este blog hemos analizado varios personajes célebres y algunos tristemente célebres. En esta oportunidad y como continuación del artículo sobre Luis de las Casas, el personaje es la del habanero Francisco de Arango y Parreño, un destacado político, economista y abogado, quien dio impulso al desarrollo económico de su país a finales del siglo XVIII e inicios del XIX.
Cuando se va a Wikipedia uno encuentra a Arango y Parreño como español, lógico, era de familia con ascendencia asturiana. En época de la colonia, todos los cubanos eran españoles. Sin embargo, Arango y Parreño siempre demostró un interés muy en particular por su país natal, y no de palabras, sino con hechos concretos. A su vez, fue siempre fiel a la corona de los borbones.
Nacido el 22 de mayo de 1765 en la Habana, en el seno de una familia acaudalada, nada de pobreza, siempre mostró un interés especial por los estudios, y esa superación le llevó a estudiar humanidades en el famoso Seminario de San Carlos, ubicado en la calle San Ignacio e/ Empedrado y Chacón en la Habana Vieja. Ya en ese momento Arango y Parreño se vio obligado a administrar los recursos de su familia. Posteriormente estudió leyes en la Universidad de la Habana, conocimientos que puso en práctica casi inmediatamente después de graduarse en un pleito de su familia con otras en Santo Domingo, en el cual logró una sentencia a su favor.
La corona española notó la inteligencia y habilidad de Arango y Parreño, hombre muy respetado por todos los hacendados del país, y gracias a su gestión el monarca Carlos III autorizó la libre entrada de esclavos en Cuba a inicios de 1789. Sí, Arango y Parreño ponía la fuerza de los esclavos como una condición para el nuevo desarrollo de la economía del país, empeñado en el fomento de la industria azucarera. Debemos admitir que fue inicialmente un esclavista, pero estas posiciones hay que verlas en el momento que vivía Cuba y su evolución posterior.
La entrada libre de esclavos en Cuba era, por supuesto, disponer de una fuerza de trabajo barata, pero en la medida que esta introducción fue creciendo, su población aumentaba en el país, y esos negros sometidos a condiciones inhumanas en la mayoría de los casos, bien podrían organizar rebeliones como las que ocurrieron en Haití, que culminaron con la independencia de este país antillano el 22 de agosto de 1791.
Arango y Parreño se dio cuenta que esa situación había que enmendarla, reducir la entrada de esclavos y estimular el trabajo agrícola con parte de la población blanca existente, algo en lo que concordaba con Luis de las Casas.
Hay que añadir que el siglo XIX fue el momento de la madurez del sistema capitalista, el cual venía ya sustituyendo a las normas anacrónicas del feudalismo en Inglaterra, y otras partes de Europa y Norteamérica. Arango y Parreño pudo darse cuenta del cambio, era un lector asiduo, por lo que, en sus funciones como Apoderado del Ayuntamiento de la Habana, se dio a la tarea de eliminar las limitantes existentes para el comercio con el extranjero, entiéndase con los EE.UU., país que se convirtió de inmediato en el mayor importador de azúcar y café de Cuba. Otra faena era abrir más mercados para la producción nacional y su exportación.
En su obra “Discurso sobre la Agricultura de La Habana y Medios de Fomentarla” de 1792, Arango y Parreño describió con meridiana claridad su proyecto de desarrollo, a la vez que describía el nivel de desarrollo entonces de Cuba debido a la política colonial española prevalente en la Isla. Las propuestas de desarrollo fueron bien acogidas por el Primer Ministro de la metrópoli colonial, Manuel Godoy, el que con decreto facilitó la ejecución de la mayoría.
El deseo de Arango y Parreño de desarrollar una sociedad capitalista en Cuba chocaba con el escaso desarrollo industrial del país, la misma entrada masiva de esclavos que él propició y otras trabas de parte de la corona española.
Existe una obra que perduró por siglos en Cuba y fue la creación de la Sociedad de Amigos del País en diciembre de 1792, la cual tenía como funciones iniciales la de apoyar el crecimiento de la economía, la cultura, la educación y la sociedad cubana. Esta sociedad, la que cambió varias veces de nombre, tuvo como su primer director a Arango y Parreño. El que suscribe recuerda la biblioteca de esta sociedad, ya que su abuela era una lectora permanente de las obras existentes. La sociedad, la que conocí en mi niñez, perduró hasta 1959.
Arango y Parreño fundó el Consulado de Agricultura y Comercio en 1795, el que más tarde pasó a llamarse Junta de Fomento, el que se ocupó de recomendar las medidas más convenientes para el desarrollo del país. El consulado estaba integrado por miembros por dos años, eran comerciantes y hacendados elegidos al azar. Continuó escribiendo obras de indudable valor para la economía del país, entre ellas “La agricultura en Cuba y medios de fomentarla”, “Informe al Rey sobre la condición de los esclavos en Cuba” o “Estudio sobre los males y remedios que en la isla de Cuba tiene el ramo de tabacos”.
Ahora, debemos detenernos en el asunto de la esclavitud y como el pensamiento de Arango y Parreño evolucionó al respecto. El notable pensador se dio cuenta que un maltrato continuo a los esclavos se reflejaba en la disminución natural de su población, por lo que era necesario tratarlos de manera que fueran bien alimentados, así saludables podrían continuar su explotación, incluso de manera pacífica y no inhumana. No todos los hacendados cubanos oyeron sus planteamientos, algunos los rechazaron.
Arango y Parreño le daba mucha importancia a la esperanza de vida de los esclavos y las relaciones sexuales que debían ellos tener como seres humanos. Para ese empeño planteó que un tercio de los esclavos debía ser femenino. Para estimular esa introducción, previó la exención de derechos de aduanas para las mujeres negras introducidas, mientras que la de cada hombre era entonces de seis pesos. La medida buscaba la procreación local de esa población y así reducir la introducción, algo que en 1817 ya era ilegal, aunque España y Portugal tenían muchos negreros fuera de la ley internacional. De hecho, Arango y Parreño no se planteaba entonces abolir la esclavitud, pero sí humanizar el trato de los esclavos.
No satisfecho con sus planteamientos, Arango y Parreño escribió al rey de España, Fernando VII, en misiva que solicitaba la prohibición del tráfico negrero y la promoción del buen tratamiento de los esclavos.
Fue un proceso difícil, el que evolucionó con los planteamientos del médico francés Honorat Bernard de Chateausalins, el que trabajó en Cuba desde la segunda década del siglo XIX, así como el proyecto de trato a los esclavos del criollo Andrés de Zayas en 1836. Sin embargo, la semilla, por un lado, del desarrollo económico de Cuba con la introducción libre de esclavos y de nuevas formas de producción, y, por otro, el de un trato más humano a los esclavos a fin elevar su esperanza de vida y a su vez mantener una producción estable en el país, fueron ideas/proyectos de Arango y Parreño.
En el orden personal, Arango y Parreño se casó con Rita Quesada, una cuñada de uno de sus primos, en 1816. Esto hace suponer que para el habanero su vida en buena parte fue para sus proyectos, ya que tardó 51 años para contraer nupcias.
Aparte de sus actividades en Cuba, pudo viajar varias veces a España, algunos países de Europa y colonias de España. La corona confiaba bastante en Arango y Parreño, por lo que fue nombrado ministro del Supremo Consejo de Indias y de la Junta Real para la Pacificación de las Américas en 1816. Se sabía que él era un modesto autonomista, liberal y a favor de que los cubanos tuvieran los mismos derechos que los peninsulares, por lo que es posible que su designación haya tenido más que ver con su forma de pensar que con los logros alcanzados en Cuba.
Por sus méritos y obra, el ilustre habanero recibió, por real decreto de la reina gobernadora María Cristina de Borbón, en 1834, el título de marqués de la Gratitud. Falleció el 21 de marzo de 1837 en la ciudad que lo vio nacer, la Habana.
González Ripoll Navarro, Ma. Dolores. 2001. Vínculos y redes de poder entre Madrid y la Habana: Francisco de Arango y Parreño (1765-1837), ideólogo y mediador. Revista de Indias vol. LXI, No. 222, pp. 291-305. http://digital.csic.es/bitstream/10261/15113/1/557.pdf
Portuondo Fernando. 1965. Historia de Cuba 1492-1898. Editorial Pueblo y Educación, pp. 226-232.
Oh, Isla de Madeira, tienes infinitos encantos Cuando estoy a tu lado, eres todo para mi. José Matos
Por Ricardo Labrada
Se trata de una visita deseada desde hace buen tiempo, pero que había que programarla con antelación. Madeira forma parte de un archipiélago formado por dos islas habitadas, la mencionada y Porto Santo, además de otras tres no habitadas llamadas islas desiertas, ubicadas en el Océano Atlántico. Todas ellas ya eran conocidas en el siglo XIV, pero su redescubrimiento ocurrió entre 1418 y 1419 por parte de los navegantes portugueses Tristão Vaz Teixeira y João Gonçalves Zarco. La colonización portuguesa vino unos lustros después en la primera mitad del siglo XV. La isla Madeira recibió este nombre por sus bosques, la misma posee una superficie de 741 km²; algo así como la tercera parte de la Isla de Pinos de Cuba. Su longitud es de 57 km y un ancho de 22 km. La isla de Porto Santo, la que no visitamos, se halla 40 km al nordeste de Madeira, y es famosa por sus playas de arena. Podrá ser bella esta isla, pero la temperatura del agua del Atlántico no es muy aconsejable para el que suscribe.
Monumento a Tristan Vaz Teixeiera en Machico
El clima de Madeira en el mes de mayo-junio es suave, sobre todo en el sur, ya que yendo hacia el norte hay más pluviosidad y no es tan soleado como la costa meridional.
Tan pronto uno llega al aeropuerto de la isla, a 18 km de Funchal, uno puede apreciar bellos paisajes, elevaciones y un ambiente florido. Por casi toda la isla uno puede encontrar plantas del lirio africano Agapanthus africanus, planta ornamental, introducida en la isla, ya que la especie es oriunda de Sudáfrica. Dicha planta se le puede encontrar con flores color violeta intenso o color blanco.
El tránsito en coche en Madeira se facilita enormemente por la existencia de túneles que atraviesan las elevaciones y acortan las distancias. Dichos túneles están todos bien alumbrados, limpios y no se ve charcos de agua en algunas partes como sucede en los túneles que conocemos en varias partes de Europa. Son vías de dos sendas amplias, por lo que, conduciendo con el debido cuidado, no hay peligro alguno. Más complicado es el asunto cuando uno pretende subir empinadas elevaciones para apreciar algún paisaje. El motor del coche debe estar en buen estado para no quedarse mal parado en el trayecto.
Como llegamos muy temprano a la mañana a Madeira, proveniente de Lisboa, decidimos iniciar el recorrido una vez salido del aeropuerto. De esta manera, nos encaminamos al norte rumbo a Porto da Cruz (Puerto de la Cruz), lugar con una costa muy chula combinada con elevaciones. Allí se produce caña de azúcar, disponen de un ingenio para su procesamiento y obtención de ron, el cual se vende tranquilamente en la llamada casa del ron aledaña al ingenio. El lugar está bien atendido y a uno le resulta agradable caminar hasta el pedregal y las arenas negras de la orilla de la playa Alagoa.
Terminada la visita en Porto da Cruz nos dirigimos a las alturas de Caniçal, desde donde se puede ver de todo un poco, sobre todo invernaderos, celdas solares, la costa y su pequeño puerto de pescadores. Todo fue aquí vista panorámica.
Caniçal
De Caniçal salimos rumbo a Machico, segunda ciudad más poblada de la isla, creada alrededor de 1450. El GPS como siempre hizo de las suyas, le pedimos nos llevara a Machico y nos estaba sacando del lugar. Por suerte, paramos en la altura de este lugar, para almorzar en el restaurante MareAlta, lugar con buena atención y un menú muy convincente. Luego de allí bajamos todo el tiempo para llegar a la playa de Banda Além en Machico. Sin problema aparcamos y de ahí nos dirigimos a pie para apreciar su pequeña playa de arena artificial, visitar la iglesia del lugar, nada grande, pero bonita externa e internamente, además del ayuntamiento del lugar.
Terminada esta visita no quedaba otra que ir directo al hotel de Funchal para registro y acomodación. El nombre de Funchal viene de la palabra funcho (hinojo), por lo que funchal es una plantación de este cultivo. En la capital de Madeira nació el famoso futbolista Cristiano Ronaldo. En la ciudad un extenso número de hoteles se hallan en la llamada Estrada Monumental, los que bordean el Lido de la ciudad. Desde lo alto del balcón del apartamento en el hotel se podía nuevamente apreciar un ambiente florido, donde se destacan especies introducidas como el árbol del tulipán africano (Spathodea campanulata), con sus flores color rojizo, muy invasiva en muchas partes del mundo, pero que parece naturalizada en Funchal; y los árboles de origen sudamericano, la fabácea palo rosa (Tipuana tipu) con sus flores amarillas y jacarandá (Jacaranda mimosifolia) con flores color celeste.
El segundo día fue dedicado por completo a Funchal. Lo más fácil es tomar el bus para llegar al centro de la ciudad en menos de 11-12 minutos, nada de coche. El bus vale 2 euros por persona y se puede pagar directamente al chofer a la entrada.
Lo primero que visitamos fue el casco viejo de la ciudad (zona Velha) y su famoso mercado dos lavradores, donde la parte baja está dedicada a pescadería y mariscos, y la alta a verduras, frutas y artesanías. El lugar suele estar lleno de turistas, pero se mantiene limpio y recogido. De ahí fuimos a la parte del puerto para tomar el teleférico y tener una vista panorámica de la ciudad y a su vez visitar el agradable jardín tropical Monte Palace, uno de los más bonitos a nivel mundial, el cual es casi un museo al aire libre, pues uno puede conocer a través de coloridos azulejos de la historia de Portugal. Tiene varias áreas, japonesa, china, otras, y varias cascadas. También vimos el Arco Manuelino y la Vasija egipcia, esta última de más de media tonelada de peso.
Terminada la visita, no quedó otra que regresar a la ciudad para visitar otros lugares, como fueronel Forte Sao Tiago y la playa homónima, el llamado Porto Santa María muy cerca del fuerte, las piscinas naturales de Ponta Gorda, solo visita, nada de baño. Siempre dejamos algo para ver en otra ocasión.
Para el tercer día la visita fue a Cámara de Lobos, así llamado por haber sido lugar habitado por la foca monje, que en portugués se le llama lobo marino. El lugar muy pintoresco, ciudad de pescadores, donde se albergó repetidamente el ex-primer británico Winston Churchill, por ser de su gusto. Visitar el puerto es obligatorio y luego hay como un paseo que uno lo lleva a observar las elevaciones aledañas. Terminada la visita, no quedó otra que ir hacia Cabo Girao, el más alto de Europa y segundo del mundo, 589 m de altura, donde hay una plataforma de cristal suspendida, la que a uno atemoriza al inicio, mejor mirar a lo largo y no al fondo. La vista es realmente impresionante y uno de allí puede ver parte de Cámara de Lobos y Funchal. Llegar al lugar es algo que uno debe hacer conduciendo lentamente por la altura y el número de curvas que encontrará en la carretera, pero es una experiencia que bien vale la pena.
Era temprano ese día y regresar a Funchal no era buena idea, por lo que nos dirigimos a Ribeira Brava, para desde allí tomar carretera hasta San Vicente, una distancia de 22 km, la que se realiza atravesando la isla de sur a norte en una media hora. En la medida que avanzábamos el tiempo se nublaba, alguna que otra llovizna y poco sol. San Vicente tiene unas grutas volcánicas y mar apropiado por sus olas para surf. Hay un puente moderno sobre el río San Vicente muy próximo a la desembocadura en el mar. De ahí se hace fácil el rumbo hacia Porto Moniz, pero primero uno tiene que pasar por la parte alta de Seixal, una pequeña ciudad, con casas muy bonitas, las que se puede ver desde un mirador en la ruta. Me hablaron de una cascada por allí, pero no la vimos.
Porto Moniz nos lució chulo desde que llegamos, aunque pasamos buen trabajo para aparcar, señal que estaba muy concurrido por turistas, algunos con elevadas temperaturas corporales para bañarse en las piscinas naturales del lugar, las que son rocas de lava, donde se llenan de agua limpia y transparente del mar. Ya de ahí partimos rumbo a Ponta do Pargo, trayecto que se nos hizo largo a través de montañas y carreteras muy sinuosas. Personalmente tenía deseos de comer pargo, pero ya era hora de comer y paramos un poco antes, donde fuimos bien atendidos, pero no había pargo. ¡Qué decepción! Ya después del almuerzo o comida, seguimos ya en dirección a Funchal y tropezarnos con Ponta do Pargo, donde pudimos apreciar su faro e incluso alguna agricultura local. La ruta de Porto Moniz a Ponta do Pargo es más larga que lo indicado por internet.
A partir de Ponta do Pargo hizo su aparición un fuerte sol, el que no nos abandonó por toda la ruta de carreteras y túneles pasando por varios lugares, que no visitamos realmente y dejamos para otro día.
La siguiente jornada fue nuevamente dedicada a Funchal, concretamente al Lido, donde pudimos caminar y ver áreas de hoteles, piscinas, cafeterías y restoranes. Luego de regreso nos internamos en un área residencial, donde la arquitectura de algunas de sus casas nos llamó bastante la atención por su originalidad. Las casas en Madeira tienen techo de losas de barro.
Después de un día de relax en Funchal, decidimos irnos a visitar el pueblo de Santana, al cual se puede llegar por la misma vía que uno va al aeropuerto, Machico y Porta da Cruz. Antes de llegar al lugar, pudimos pasar por un pequeño pueblo de nombre Faial, donde se presentaba una iglesia que dispone de una elevada torre. Entramos al pueblo, pero no había más que ver. Así que seguimos rumbo a Santana, famoso por sus casas triangulares o en forma de V invertida. Es la segunda ciudad más grande Madeira y tiene la distinción de Reserva de la Biosfera de la UNESCO desde 2011.
En Santana nos encontramos con una de estas casas habitadas, donde la persona que nos atendió era un local que había nacido allí y luego con sus padres se trasladaron a Venezuela, donde vivió 44 años, pero que, con la actual situación en ese país, decidió regresar y vive atendiendo al turismo que visita su casa, una de las dos actualmente habitadas. Esas casas tienen por techo paja de trigo, nos cuentan que eso fue debido a que hubo en Europa una plaga de langostas que arruinó la cosecha de granos y por ese motivo se ordenó a las islas producir trigo. Quedaba paja del cultivo, por lo que era menester buscarle utilidad y finalmente fue utilizada para cubrir esas casitas. Las otras casas V son ahora tiendas que venden golosinas y suvenires. Las calles de Santana nos lucieron muy ordenadas y recogidas.
De regreso, se hacía de paso, nos dirigimos a Camacha, otro pueblo, pero más cercano a Funchal, considerado capital cultural de Madeira, título muy elevado, por cierto. Camacha se halla sobre una meseta a unos 700 m sobre el nivel del mar. En el centro del pueblo hay una tienda que vende de todo incluyendo cestería de mimbre, hay un extenso parque, además de la torre del Café Relogio y una iglesia parroquial. En algo así como 45 minutos se puede ver esto que le hemos contado. Al regreso a Funchal volvimos a caminar por el Lido.
El sexto día fue para recorrer la costa sur y visitar Estreito da Calheta, Madalena do Mar, Ponta do Sol y Ribeira Brava. Se trata de pequeños pueblos en general. Nos llamó la atención una especie de malecón que tiene el litoral de Madalena doMar.
Pasó algo similar en la medida que entrábamos en Ribeira Brava (Río Salvaje), pueblo fundado en 1440, donde sus terrazas muestran extensas áreas cultivadas con banano, algo también común en otros lugares de la isla. Dispone de un atractivo paseo marítimo, al final del cual uno encuentra una escalera de caracol que lo lleva a un mirador de la costa. Antes, si así lo desea, puede visitar un túnel de roca, el que pasado el mismo, tiene un pequeño puerto pesquero, pero que no visitamos, ya que el túnel presentaba un cartel de peligrosidad en ese momento. Dentro del pueblo hay varias tiendas de suvenires y alimentos, además de una plaza delante de la iglesia de San Benito.
El séptimo y último día fue nuevamente dedicado a Funchal y usamos el transporte público, con dificultades, ya que algunas partes de la ciudad estaban cerradas debido a una exhibición de coches de épocas pretéritas, algo muy original, además de la feria de las flores. Por lo que en un punto próximo al puerto descendimos del bus y salimos a caminar por la avenida Arriaga, vía peatonal con vegetación a su alrededor y por el paseo muy próximo a la plaza do Infante, donde se halla una bella fuente y un arca-monumento al Infante Dom Henrique, también conocido como Enrique, el Príncipe Navegante, quien desembarcó en Porto Santo en 1418 y dos años después en la Isla de Madeira.
Yendo por toda la avenida arriba indicada, uno encuentra un bello parque muy florido y con diversos árboles, cafeterías y restaurantes, tiendas de suvenires, la sede del Banco de Portugal y al final se llega a la Catedral o Dé de Funchal, fundada en 1514, la que presenta una combinación de estilo gótico y barroco. Cuando llegamos allí había misa, por lo que entrar para ver no era aconsejable, pero a la vuelta, una hora después, estaba cerrada. Así que nos quedamos con ganas de ver su interior.
Ya próximo al puerto nuevamente, vimos algo de la exhibición de coches de época y descubrimos el Palacio-Fuerte de São Lourenço, construido en el período de 1529 a 1540, muy atacada por los piratas franceses y que sirvió deresidencia de capitanes y gobernadores de la isla. Desde 1943 es considerado Monumento Nacional y ahí residen el Primer Ministro de la Región Autónoma y el Jefe Militar.
Es interesante ver cómo una isla con poblados pequeños y tranquilos se ha convertido en un lugar muy atractivo a visitar por miles de turistas anualmente. Precisamente el orden prevalente invita al fomento del turismo y las ganancias de la isla.
¿Alguien en esta sala realmente piensa que incluso con el conteo, deberíamos haber seguido con Turner? No había posibilidad”. Tony La Russa en conferencia de prensa terminado el juego
Max Muncy después de conectar su jonrón decisivo
Por Esteban Romero
Desde el jueves 9 de junio estoy asombrado, no lo podía creer, pero lo vi en vivo y en directo. Era juego en la tarde de Chicago, y por la diferencia de hora con Europa me permitió verlo en la noche en directo, algo normal casi siempre jueves, sábado y domingo.
Era juego entre dos de mis preferidos, Chicago Medias Blancas vs Dodgers de Los Ángeles. Una serie tan indeseable para uno como lo fue la serie mundial de 1959 entre ambos conjuntos. ¿A quién le voy? Aquí vale eso de que gane el mejor.
Quien entra en este blog y busca información beisbolera, debe recordar que en 2021 estuve eufórico con la designación de Tony La Russa como nuevo manager de los Medias Blancas. La alegría era justificada, se trataba de un hombre de experiencia, con victorias en series mundiales con dos equipos distintos y miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, pero no tuve en cuenta un factor. Llevaba diez años alejado de los terrenos de juego y no estaba actualizado en las nuevas reglas del béisbol de la MLB.
Así y todo, La Russa se las arregló para que el Chicago ganara el cetro en la muy desmejorada división central de la Liga Americana en el 2021 y fuera a los play off, donde fue eliminado en un santiamén por los Astros de Houston.
El manager en cuestión había cometido sus errores. Uno de ellos criticar públicamente al dominicano Yermín Mercedes al conectar jonrón en 3 bolas sin strikes cuando él había dado la orden de esperar la cuarta bola o el primer strike. Cuando eso sucede, hay que felicitar el jonrón y luego, donde nadie lo oiga, excepto Yermín, criticarlo constructivamente. La Russa no hizo nada de eso, se explayó como si estuviera, por ser él de origen italiano, en una casucha vieja siciliana o calabresa.
Cometió otros errores, pero dejó lo “mejor” de su vejez para la temporada de 2022. En 56 juegos de su equipo ha presentado 56 alineaciones distintas, como para volverse loco. El colmo es ver a Leury García de primero o segundo bate cuando su promedio ofensivo ronda los .100, lo mismo en el caso de Yoan Moncada, puesto varias veces de tercero y con promedio tan pobre como el de García. Yasmani Grandal ha tenido una temporada de espanto, ponche tras ponche, quinto varias veces en la alineación. Un día Luis Robert es tercero, otro es quinto; a Pollock lo pone de primero, de quinto, de séptimo; Andrew Vaughn, uno de los más calientes al bate, hoy es segundo y mañana puede ser séptimo.
Con los lanzadores otro tanto, nadie entiende qué regla usa este señor para manejar su bull pen. Al abridor le pueden estar dando palos, él no lo releva, siempre lo deja a que termine el inning. Los aficionados de Chicago ya piden su cabeza, pero el 9 de junio La Russa, dicho en buen cubano, la partió. Su equipo había anotado 4 carreras, pudo haber anotado una más, pero él ya no se acuerda de una jugada que se llama squeeze play, algo aconsejable cuando el octavo bate está flojo ofensivamente y un toque podría haber facilitado la quinta anotación. Llegó la quinta entrada Dylan Cease lanzando en buena forma, cayó el primer out, y a partir de ahí comenzaron las complicaciones, base por bolas, hit, error con el batazo siguiente, bases llenas, ponche al peligroso Mookie Betts, pero Cease no pudo dominar a Freddie Freeman y por ahí comenzó la debacle.
La Russa mantuvo a Cease a lo largo de 45 lanzamientos, prácticamente medio juego lanzado en una entrada. Los Dodgers se fueron arriba cuando Max Muncy disparó doble. Una ventaja de cuatro borrada y los de California tomaron la delantera por dos carreras.
La sexta entrada fue iniciada por el zurdo Bennett Sousa, lanzador de 27 años, el cual gustó a La Russa desde el entrenamiento primaveral. Habría que preguntarle que le vio de novedoso, pues es un zurdo que no domina zurdo. El caso fue que Freeman, bateador zurdo, volvió a embasarse con un out, vino entonces Trea Turner, al que Sousa puso en 2 strikes para acto seguido tirar un lanzamiento wild, el que no pudo ser detenido por el receptor Grandal. Freeman se corrió a segunda y vino la sorpresa, orden de base intencional a Trea Turner. El narrador Jason Bennetti de las trasmisiones televisivas de los Medias Blancas le preguntó a su colega, el ex lanzador Steve Stone, si esa jugada la había visto antes. Stone, por guardar la forma, respondió “not often” (no frecuentemente). La mayoría de los analistas plantean que Turner es un bateador peligroso, rápido en su corrido en las bases, pero que en tal situación lo mejor era lanzarle pelotas en la zona de duda para ver si se enganchaba en el anzuelo con un ponche o sacaba un batazo inofensivo. Nadie vio, excepto La Russa, bien esta jugada. Estaba evitando una carrera, pero a qué costo. Las cámaras televisivas mostraron el asombro de Turner, Freeman, el torpedero Mendick, y el siguiente al bate, Max Muncy, bateador zurdo, a quien no le gustó nada la jugada, enfadado le conectó jonrón de 3 carreras a Sousa. Muncy le dio la vuelta al cuadro, pero se le vio enojado y diciéndole horrores a La Russa. La fanaticada de Chicago no podía creer lo que había visto. El juego se puso 10-5 y ese batazo fue prácticamente decisivo para la victoria de los Dodgers, ya que terminó 11-9. La Russa quiso evitar una carrera y su movida provocó 3 anotaciones letales.
En mi vida había visto cometer tantos errores en un juego por un manager. Ese hombre, de haber sido el juego en la Habana, la afición se lo habría comido a gritos y abucheos desde ese momento. Lo realizado, sigo en cubano, es una cayucada. Sencillamente La Russa está listo para otra cosa, pero no para dirigir un equipo de béisbol en Grandes Ligas.
Arriba de eso, La Russa se ofendió cuando terminado el juego la prensa le preguntó por la sandez que hizo. El hombre se molestó y defendió siempre su necia decisión. Lamentablemente los del ejecutivo de los Medias Blancas se harán los sordos con las quejas de la afición, la que pide el despido inmediato de La Russa, pero sucede que el manager general encargado del asunto no fue quien puso a este señor como manager. Fue el dueño del equipo, Jerry Reinsdorf, personaje que nunca he entendido si realmente le gusta la pelota. A Reinsdorf todas esas quejas le resbalan sobre sus hombros, poco o nada le interesa lo que opine la afición. Así que habrá La Russa hasta el final de la temporada probablemente, a no ser que el implicado decida renunciar. De seguir al mando probablemente los Medias Blancas ni siquiera podrán llegar al play off. Ojalá me equivoque.
Entre tanta torpeza, los Medias Blancas marchan terceros en su división liderada por los Mellizos y seguido de los Guardianes de Cleveland. No tengo idea de cómo se sienten los peloteros de los Medias Blancas, difícil de saber, ya que Scott Merkin escribe solo lo positivo del equipo, y los de la trasmisión televisiva, Bennetti y Stone, guardan la forma. Los entiendo, nadie quiere ser despedido. Ese sentimiento o estado de ánimo de los peloteros lo sabremos probablemente dentro de un tiempo con un nuevo descalabro de un equipo que llevó más de un lustro en reconstrucción y no encuentra forma de salir adelante.
“Siento que lo único difícil de emigrar es dejar todo atrás, pero no me arrepiento de haberlo hecho.” Carlos Moreira da Costa (venezolano residente en Portugal)
El Gruzia
Por Ricardo Labrada
Este es un hecho no muy conocido, ni siquiera he visto que haya sido publicado anteriormente. No dudo que se haya hecho saber en Turquía por la prensa local, pero nada en otros medios. Lo que aquí relato sucedió a finales de agosto o principios de setiembre de 1967.
Los cubanos estudiantes en la URSS viajaban a Cuba de vacaciones cada dos años, o sea 720 días más o menos sin ver la tierra que los vio nacer. Ese viaje de ida y vuelta era pagado por la administración cubana y era lo único que pagaba. El resto de los estudios, incluido estipendio y dieta en época vacacional, más el primer viaje de ida de Cuba a la URSS y el último de este país a Cuba una vez graduado, era cubierto completamente por el gobierno soviético.
Para las vacaciones la administración cubana pagaba el alquiler a un buque soviético, el que podía salir de puerto al norte, p. ej. Leningrado, o de puerto meridional como Odessa. El viaje que les cuento era de regreso de la Habana a Odessa y ocurrió en la fecha ya arriba anticipada.
El buque, a la memoria del que suscribe, era el Gruzia (Georgia), muy acostumbrado desde 1962 a realizar este trayecto de ida y vuelta, Odessa-Habana-Odessa. En el viajaban varias decenas de estudiantes cubanos de regreso de sus vacaciones en Cuba a la URSS. Viajaban también otros estudiantes que habían viajado para prácticas docentes en Cuba, una modalidad muy del gusto de los profesores soviéticos, los que aprovechaban para viajar fuera de la URSS probablemente por primera vez. También podrían ir contingentes de nuevos estudiantes cubanos, como fue este caso de varias decenas para estudiar carreras militares.
Un grupo de estudiantes de economía de la Academia Agrícola de Ucrania en Kiev venían de terminar sus prácticas. Habían concluido el cuarto año de su carrera, eran veteranos conocedores de estos viajes y de la URSS. Fueron ellos quienes nos contaron esta historia a su regreso en Kiev, que la vivieron en vivo y en directo.
Los estudiantes militares mantuvieron durante toda la travesía una especie de distancia con los civiles. Los de Kiev se reían de esas cosas y no le daban ninguna importancia. Durante el viaje se divertían como de costumbre y esperaban el regreso a Odessa, desde donde tendría que regresar en tren a Kiev.
El Gruzia hacía la travesía en unos 17-18 días, era probablemente el más rápido de los buques soviéticos cruzando el Océano Atlántico, era cómodo y a bordo se pasaba bien. Fue construido en 1939 por la firma Swan & Hunter de Gran Bretaña y se le llamó Sobetski. Durante la guerra fue utilizado en misiones de transportación de mercancías, algunas bélicas. Su regreso al servicio civil tuvo lugar en 1947 y pasó completamente a manos soviéticas en 1950. Fue cuando recibió el nombre de Gruzia. En su historial está el haber llevado parte de la delegación deportiva soviética a participar en los juegos olímpicos de Melbourne en 1956. En abril de 1975, fue vendido como chatarra al puerto italiano de La Spezia y eliminado. No confundamos este Gruzia con otro de igual nombre construido por Finlandia y que fue botado al agua en 1974.
Bien, el ya desaparecido Gruzia fue bien detallado por un futuro estudiante cubano de carrera militar. Se trataba de una persona que casi no hablaba con nadie, muy reservado, con una taciturnidad nada característica de un cubano.
En las mañanas desayunaba, luego iba a la piscina a nadar, algo que hacía muy bien, sea en estilo libre o pecho incluso completamente bajo el agua. Allí estaba largo rato, leía algún que otro libro, llegaba el almuerzo, una siesta y regresaba nuevamente a la piscina. En fin, 15 días con esa rutina. Nunca vestía, siempre andaba con un pantalón corto, una camiseta y unas chancletas como vestimenta. A bordo no hacía falta nada más, era verano y las temperaturas eran altas y agradables en la noche.
El Gruzia navegaba por el Atlántico, luego pasaba por el Estrecho de Gibraltar para entrar en el Mar Mediterráneo. Dejar atrás el Atlántico era alegría para todos, ya uno podría ver las costas de África septentrional, apreciar el color blanco de las casas en Orán, Argelia, luego internarse en las islas griegas en el Mar Egeo, preludio del Estrecho de los Dardanelos y luego del Bósforo, donde uno aprecia la belleza de la ciudad de Estambul en los dos continentes, pero que a nuestro “héroe” no le dio tiempo para eso, estaba en otra cosa más importante para él.
El taciturno había calculado bien toda la popa y las hélices del Gruzia. Lanzarse al agua desde un barco se debe hacer por la parte trasera o popa, pero con cuidado suficiente para no ser agarrado por las aletas de la propela, algo que de suceder sería mortal.
Todo estaba previsto, era necesario saltar al aire para dar tiempo suficiente a que el barco y sus hélices pasaran. El salto debía ser erguido, el mar tenía profundidad para caer parado y no lesionarse, aunque era un salto de varios metros de altura.
Llegó el momento cero y fue entonces que Mr. Taciturnidad dio el salto desde la popa, algo que realizó con éxito. Al caer al agua, uno de las lanchas que merodeaban por los alrededores le recogió, y hasta el sol de hoy.
Los futuros economistas vieron lo sucedido como si fuera una película. A esa hora, como era de esperar, a cantar “Cuba que linda es Cuba”, gritar con fuerza consignas revolucionarias, pero oídos sordos de Mr. Taciturnidad, quien ya estaba alejado del “Gruzia”. Había logrado su objetivo, escapar de Cuba y de su sistema.
Inmediatamente después del alboroto a bordo, el jefe del grupo de los estudiantes militares fue a revisar la maleta del fugado. ¡Qué decepción! Solo encontraron un par de trapos, las camisetas que él usaba y piedra, mucha piedra dentro de la maleta. Mr. Taciturnidad lo tenía todo planeado desde que salió de la Habana.
Que un cubano se fugue no es noticia realmente, son miles los que lo han hecho de una manera u otra, pero que sepa nadie ha hecho algo tan temerario como en este caso. Aquí había dos peligros, el primero era ser atrapado por la propela y quedar hecho un picadillo; el segundo era mal caer al agua y destrozarse algunos huesos. Ni una ni otra sucedió, excepto que se escapó y engañó hasta aquellos que lo reclutaron para los estudios militares.
Esta información ha sido posible gracias al relato que nos proporcionaron nuestros compañeros en viaje en el Gruzia de regreso a Kiev. Ni Belmondo lo habría hecho mejor con ese salto.
“Joe Jackson fue el más grande de los bateadores que haya visto, el mejor bateador natural que haya visto. Fue él quien me hizo bateador, ya que copié su swing.” Babe Ruth
Por Esteban Romero
La figura controvertida del pelotero Joe Jackson ha sido llevada al cine en dos ocasiones, al menos que este autor conozca, y aunque nunca le vimos jugar obviamente, tenemos una idea del personaje por todo lo que se ha contado sobre su vida y carrera deportiva.
Jackson formó parte del famoso equipo de los Medias de Blancas de Chicago de 1919, el que vendió su juego en la Serie Mundial contra los Rojos de Cincinnati. Unos dicen que él no sabía lo que estaba haciendo, otros que se sintió arrepentido, en fin, las especulaciones llueven. La realidad es una, Jackson fue de los mejores bateadores de su época y probablemente en la actualidad lo sería también.
Algunos datos biográficos sobre este pelotero. Joseph Jefferson Jackson nació en el condado Pickens, Estado de Carolina del Sur, el 16 de julio de 1887. El año de nacimiento unos lo ponen también en 1888 o 1886. La familia de Jackson contaba con 6 hermanos y 2 hermanas, una prole normal para su época. Era una familia de escasos recursos, por lo que el niño Joe a la edad de 6 años se vio obligado a trabajar en un molino de algodón. A principios de siglo esta familia se trasladó para Greenville oeste para seguir trabajando en molino.
Joe tuvo que trabajar y no poco, por lo que no hubo tiempo para ir a la escuela y aprender a leer y escribir. Así que se quedó analfabeto para el resto de su vida, pero a los 13 años comenzó a jugar béisbol en el equipo del molino, donde trabajaba.
Desde su debut se destacó por su buen bateo a la zurda y su poderoso brazo derecho a la hora de tirar a las bases. Lo mismo jugaba los jardines como lanzaba al equipo rival. Joe, realmente, nació para jugar béisbol y los cazatalentos lo descubrieron, lo que conllevó a que Connie Mack le firmara en 1908 para que jugara para los Atléticos de Filadelfia.
El apodo surgió en 1908 en juego con el equipo semipro de los Greenville Spinners y se debió a que se había puesto unos zapatos deportivos que le quedaban pequeños y le ocasionaron ampolla en un pie. Correr le molestaba y en una jugada decidió quitarse el calzado y correr con sus pies en los calcetines. Hubo un fanático que le gritó Shoeless (descalzo) y ahí se le quedó el apodo. Jackson, en entrevista con el periodista Furman Bisher, aclaró que él solo jugó un partido en calcetines en su carrera y fue porque los zapatos para su juego no habían llegado ese día. A Jackson le molestaba el apodo, ya que consideraba que nunca había sido un descalzo como tal.
Joe jugó desde el verano de 1910 para los Naps de Cleveland, fue un canje rápido y barato entre este equipo y los Atléticos. Ya instalado en el Estado de Ohio, Joe rompió la bola desde que llegó con astronómicos promedios ofensivos. Tenía fuerza y velocidad en su swing a la hora de batear. Tuvo una fractura de una de sus piernas y estuvo alejado más de un mes del terreno de juego. Así y todo, su promedio ofensivo nunca descendió de los .300, pero sus relaciones con los dirigentes del Cleveland no fueron los mejores debido a varias causas, algunas que nada tenían que ver con el béisbol directamente. Joe actuaba en vodevil en el invierno y tanto se entusiasmó con este trabajo, que llegó a plantearse dejar de seguir jugando béisbol. Para su suerte, su esposa Katie objetó esa decisión y al final Joe la reconsideró.
Para arreglar las cosas, Cleveland le vendió el contrato de Joe al dueño de los Medias Blancas, Charles Comiskey, el que pagó muy poco por ese gran bateador. La transacción ocurrió en 1915. Así Joe comenzó a jugar en un equipo antes rival y junto a peloteros como el receptor Ray Schalk, el camarero Eddie Collins, el antesalista Buck Weaver, el jardinero Happy Felsch, y los lanzadores Eddie Cicotte, Red Faber y Lefty Williams, eso sin dejar a incluir al “villano” inicialista Chick Gandil. Guiados por Kid Gleason ganaron el campeonato de 1919. Un año antes quedaron en un sexto lugar, todo eso debido a la entrada de EE.UU. en la I Guerra mundial, lo que provocó el reclutamiento de parte del equipo, pero en 1917 se llevaron la Serie Mundial al vencer a los Gigantes de Nueva York en 6 juegos.
Ganaban, pero la paga era poca y es cuando surge la idea de vender los juegos de serie mundial, donde Gandil lideró este macabro empeño. Al final todos sabemos lo sucedido, algo que sería mejor leer en otras fuentes más autorizadas sobre este escándalo.
Joe estaba en el grupo de los “vendedores” y desde entonces se han dicho y redicho distintas versiones, a las que uno solo puede limitarse a leer o escuchar. No obstante, la opinión del que suscribe es que Joe Jackson fue tan culpable como los demás. No sabía leer y escribir, pero conocía de números y billetes. Así que no se le puede ver como un ingenuo analfabeto. Además, su mujer Katie, sí sabía leer y escribir, y era la que manejaba sus cuentas y contratos, por lo que a Joe no le faltaba apoyo para leer la letra pequeña.
Los peloteros sancionados fueron Joe Jackson, Eddie Cicotte, Chick Gandil, Swede Risberg, Buck Weaver, Claude «Lefty» Williams, «Happy» Felsch y Fred McMullen.
Veamos el testimonio de Jackson en el juicio a que fueron sometidos los peloteros de los Medias Blancas. Me hago idea que era el abogado fiscal, el que realizó este interrogatorio.
Abogado: ¿Hubo alguien que le pagara dinero para que tirara la serie a favor del Cincinnati? Jackson: Ellos lo hicieron. Abogado: ¿Cuánto pagaron? Jackson: Me prometieron $20,000 y me pagaron cinco. Abogado: ¿Quién le prometió 20 mil? Jackson: Chick Gandil. Abogado: ¿Quién es Chick Gandil? Jackson: El inicialista de los Medias Blancas. Abogado: ¿Quién le pagó $5,000? Jackson: Lefty Williams me los trajo al cuarto y me los tiró. Abogado: ¿Quién es Lefty Williams? Jackson: El lanzador de los Medias Blancas.
El 2 de agosto de 1921 todos los peloteros fueron declarados inocentes, pero ese no fue el criterio del primer comisionado del béisbol organizado, el juez Kenesaw Mountain Landis, quien finalmente suspendió de por vida a los ocho peloteros implicados. Famoso fue su alegato cuando dijo “independientemente del veredicto de los jurados…..”. Sabía Landis de que había gato encerrado en todo ese proceso.
La figura de Jackson ha sido representada en el cine, al menos que haya visto, en dos ocasiones. El 26 de mayo de 2022 fallecía el actor norteamericano Ray Liotta, muy famoso por su interpretación del agente Henry Hill en el film de crimen “Uno de los nuestros (1990)”, pero que previamente había encarnardo el papel de Joe Jackson en el film de ficción “Campo de sueños (1989)”. Al conocerse de su fallecimiento en República Dominicana, no faltaron algunos fans para afirmar que Liotta había estado grande en el papel de Joe Jackson. Nada más lejos de la realidad, es posible que haya cumplido con el rol dramático encomendado por el director del filme, pero Liotta no guarda ningún parecido físico con Jackson, aparte que todo lo hizo a la inversa, lanzaba a la zurda y bateaba a la derecha. Mejor interpretación tuvo Daniel Bernard Sweeney, más conocido como D.B. Sweeney, como Jackson en la película “Ocho hombres (1988)”. Aquí no se alteraron las posiciones de lanzar y batear, aunque físicamente no es que guardara gran parecido con Jackson. El pelotero medía 185 cm y pesaba 90 kg en los años de apogeo deportivo, mientras que Liotta y Sweeney, medía o mide 182 y 183 cm, respectivamente.
Sweeney me pareció que hasta cierto punto mostraba una imagen de ingenuo de Joe Jackson, algo en lo cual no se puede estar de acuerdo. El pelotero puede haber estado arrepentido, pero sabía lo que hacía. Era persona despierta mentalmente.
Jackson concluyó su carrera con un total de 1772 hits (442 de todos los tiempos) en 4981 veces al bate, promedio de .356. Entre sus indiscutibles están 307 dobles, 168 triples y 54 jonrones, con 792 impulsadas. Fue líder en hits (226) y triples (26) en 1912 con el Cleveland, ese año promedió .395. En la siguiente temporada repitió en hits (197) y lideró los dobles (39), slugging (.551) y OPS (1 011). En 1916 y 1920, ya con los Medias Blancas, fue líder en triples con 21 y 20, respectivamente. Cuatro veces consecutivas estuvo en la lista de los MVP (1911-14). En dos post temporadas promedió .345, con 19 hits incluido 3 dobles y un jonrón, además de 8 impulsadas.
Hoy en día se discute si dar entrada a Jackson en el Salón de la Fama de Cooperstown. Realmente méritos deportivos le sobran para ello, y vista su declaración en este artículo, cada cual es libre de opinar al respecto.
“El español es demasiado importante para dejarlo en manos de los españoles” Guillermo Cabrera Infante (escritor cubano, 1929-2005)
Por Ricardo Labrada
El ser humano se diferencia de los animales por su capacidad de poderse comunicar mediante lenguaje. Esto no quiere decir que el resto de los seres vivientes no tengan formas de comunicarse, pero no lo hacen con el desarrollo que ha alcanzado el Homo sapiens.
Son muchas lenguas y dialectos existentes, y un ser humano, probablemente superdotado, podría llegar a hablar unas siete lenguas. Es por esa razón que un joven polaco, oftalmólogo, de nombre Ludwik Lejzer Zamenhof, se dio a la tarea de crear una lengua auxiliar para la comunicación internacional. Fue así que surgió el esperanto, a la que Zamnehof llamó inicialmente como Lingwe Uniwersala.
En la actualidad hay varios miles de habitantes del planeta que dominan esta lengua, incluso organizan congresos y conferencias sobre la misma, pero la realidad, al menos por lo que ha visto el que suscribe en este mundo, son otros idiomas los que se han impuesto.
El inglés es en la actualidad el idioma más utilizado en el marco de las relaciones diplomáticas y comerciales. Según el número de habitantes que habla determinada lengua, están el mandarín, el hindi, el bengalí, el español, el inglés, el árabe, el portugués y así sucesivamente. No obstante, hay idiomas que tienen lo que llamo dispersión, como es el caso del francés que se habla también en buena parte de los países de África septentrional y el Sahel. Otro tanto en el caso del alemán, hablado además en Austria, Suiza y Liechtenstein, y en partes de Bélgica y Luxemburgo. El ruso, por su parte, es hablado en todas las ex-repúblicas soviéticas, así como por una parte de la población de los países limítrofes, los que otrora estuvieron bajo la influencia de Moscú, incluyendo Mongolia en Asia.
Las Naciones Unidas, para resolver el problema de comunicación, ha priorizado seis lenguas como oficiales dentro de las agencias de la organización. Ellas son el inglés, el español, el francés, el mandarín, el árabe y el ruso. Todo esto obliga a la traducción de discursos simultáneamente en estas lenguas en la mayoría de los eventos oficiales y de información escrita en libros, folletos y páginas web.
Más complicado resulta ser la comunicación en la Unión Europea, donde existen 24 lenguas oficiales: el alemán, el búlgaro, el checo, el croata, el danés, el eslovaco, el esloveno, el español, el estonio, el finés, el francés, el griego, el húngaro, el inglés, el irlandés, el italiano, el letón, el lituano, el maltés, el neerlandés, el polaco, el portugués, el rumano y el sueco. Imagínense la traducción simultánea de tantos idiomas, el personal y gastos que eso conlleva.
Si regresamos al ámbito de las Naciones Unidas, nos daremos cuenta de la importancia de saber inglés y de alguna otra de esas lenguas, que podemos llamar universales. Eso nos facilita la vida cuando viajamos o cuando hay necesidad de hablar con una persona venida de un país, cuyo idioma no es oficial internacionalmente.
Hay singularidades en cada país, uno de ellos es el de Italia, donde existen muchos dialectos. El territorio que hoy conocemos como Italia surgió como tal el 17 de marzo de 1861, su primera capital fue Turín, no se asombren, allí entonces se hablaba francés. Poco a poco toda Italia comenzó a hablar el toscano, lengua en la que varios grandes de la literatura escribieron sus obras, como fueron Dante Alighieri, Maquiavelo, Giovanni Boccaccio. El toscano, ya convertido en el italiano actual, tuvo una evolución a partir del siglo XVI en el orden fonético, y se fue generalizando en todo el territorio italiano a partir de la unificación en el siglo XIX. A pesar de que los ciudadanos de cada región hablan su dialecto, todos, sin excepción, pueden hablar correctamente el italiano, por lo que si Ud. llega a algún lar, digamos, del meridione de Italia, bastará que hable en italiano para que le respondan sin necesidad obviamente de hacerlo en su dialecto.
Pasa igual en las repúblicas ex-soviéticas, buena parte de las cuales conozco, sea por estudios o misiones de trabajo. En muchas repúblicas centroasiáticas, como es el caso de Kirguistán, Tayikistán y Kazajistán, se habla el ruso incluso entre los locales, por lo que saber este idioma es una buena ventaja a los efectos de comunicación.
No obstante, por razones de carácter histórico, uno puede encontrar rechazo al uso de una lengua extranjera, aun conociéndola. Hace algunas décadas observé ese fenómeno en Polonia con el ruso y me decían que también ocurría con el alemán. Cinco años después de la intervención de la URSS en Checoslovaquia pude nuevamente experimentar el rechazo a hablar en ruso de algunos checos. Los dos últimos casos vistos fueron en Riga, capital de Letonia, y en Tallin, capital de Estonia, ex-repúblicas soviéticas. Increíblemente le hice una pregunta a un anciano letón en ruso y él me respondió en su lengua, acto seguido cambié para el inglés, y él muy sonriente me explicó todo en inglés. Después en Estonia había de todo, unos que preferían hablar ruso y otros que solo preferían hacerlo en inglés.
Uno tiene que respetar las preferencias de las personas, pero personalmente me luce un poco desacertado hacer recaer sus rencores sobre un idioma, que no es más que parte de la cultura personal de cada uno. Si Ud. sabe ruso y lee en esa lengua, podrá disfrutar sin problemas de las obras de Dostoievski, Tolstoi, Turgueneiev, Gogol y otros. Así que el castigo a la lengua se convierte como en una autocondena.
Hay países que no tienen otra opción que usar una lengua oficial. En el Congo Democrático, antes Zaire, se hablan unos 242 dialectos, dentro de ellos hay cuatro lenguas nacionales. Muy pocos nativos son capaces de hablar tantas lenguas o dialectos, por lo que el francés se convierte en la lengua esencial para la comunicación entre los nativos de las distintas regiones.
He dejado el asunto del español o el castellano para el final. Como todos sabemos, España llegó a ocupar y colonizar territorios en América, Asia y África. La población actualmente hispanohablante en el mundo asciende a 442 millones, aunque me parece que es mucho más. Como van las cosas, esa cifra aumentará extraordinariamente por la gran población de latinoamericanos en EE.UU., país que puede convertirse en el segundo donde más se hable el castellano.
El castellano es la lengua hablada en 21 países de América, además de tener poblaciones cada vez más elevadas de hispanohablantes en territorios de EE.UU. como California, Arizona, Nuevo México, Florida entre otros estados. Tampoco podemos obviar el gran número de brasileños que hablan el español.
En España la lengua oficial es el castellano, así aparece en el artículo 3 de la Constitución española. Cuando uno va a cualquier parte de este país siempre uno utiliza el castellano. A un vasco no se le ocurrirá exigir que le hablen en su lengua en Valencia, otro tanto de un gallego en Cataluña o en Mallorca. Así que la importancia del castellano o el español, llámenle como más les guste, es indudable, y como en el caso del italiano, donde todos leen, escriben y hablan en esa lengua, en España no queda otra que todos hagan lo mismo en castellano. Es de muy mala educación cuando un local a uno le responde en su idioma y no en castellano.
Las lenguas locales deben ser también utilizadas y desarrolladas por distintas vías incluida su impartición como asignatura esencial, ya que la lengua de cada región es parte del patrimonio de cada comunidad, y la misma puede ser equilibradamente impartida a la par de la lengua oficial.
Un rechazo a la enseñanza a la lengua oficial no parece sensato. Respeto otras opiniones, pero sería un error castigar al castellano por razones de otra índole.
En una ocasión visité una región rural de habla no castellana en España, me reservo el nombre del lugar y comunidad. Asombroso comprobar que varias personas allí no hablaban el castellano. Tuvo que venir una señora para servir de traductora, incluso la hija de esa persona, de unos 6 años de edad, no podía hablar castellano.
Los gallegos (de Galicia, que conste) que llegaban a Cuba, eran miles, por cierto, hablaban entre sí en su lengua, pero a la hora de comunicarse con los cubanos, no tenían otra opción que hablar castellano. Lo mismo les pasaba en otros países de América Latina.
La lengua oficial es importante y debe ser obligatoria para todos estudiar en la misma hasta un punto que no interfiera con la enseñanza de la lengua local, ambas deben ir de la mano.
“Conocía Las Casas las naciones más cultas de Europa y había visto como gobernaban los déspotas ilustrados de la época.” Fernando Portuondo (historiador cubano)
Por Ricardo Labrada
Luis de las Casas y Aragorri
En la historia de cualquier país otrora colonizado han existido períodos desastrosos y otros de mejoras económicas y sociales, lo que en buena medida depende de los gobernadores designados, quienes vienen con sus agendas, unas más limitadas y otras más ambiciosas.
En la historia de la Cuba colonial sucede que ha habido períodos mejores y peores. Al hablar de épocas de mejoras económico-sociales una referencia obligada es la del período del mandato de Luis de las Casas y Aragorri, ciudadano vasco nacido el 25 de agosto de 1745 en Sopuerta, provincia de Vizcaya, en el seno de una familia con poder político y económico, la que constaba de un total de cuatro hermanos y dos hermanastros por línea materna.
Luis de las Casas se educó en tierras vascas y más tarde logró ser nombrado paje del rey cuando tenía trece años. Luego se hizo cadete y llegó a ser capitán en 1762. Su primera misión fue como ayudante de campo en Portugal durante la guerra anglo-española de los siete años, la que se tuvo lugar desde 1756 hasta finales de 1763.
Terminada la guerra antes mencionada, Carlos III solicitó a Francia la entrega de la Luisiana como compensación por el apoyo español en esta guerra, lo cual se materializó mediante el Tratado de Fontainebleu. Luis de las Casas, conjuntamente con el brigadier Alejandro O’Reilly, su cuñado, participó en la expedición de ocupación de Luisiana.
La estancia de las Casas en territorio norteamericano le permitió visitar algunas de las colonias británicas, las que poco después se liberarían del yugo europeo. Retornó a Europa e inició una gira en 1772 por todo el continente, con lo cual adquirió conocimientos de los desarrollos existentes en distintos países de la región, e incluso se integró al ejército ruso durante su guerra contra Turquía en el Mar Negro en 1773.
A su regreso a España integró el regimiento para el bloqueo bienal de Gibraltar desde 1779. Tres años después participó en la reconquista de la isla Menorca, y luego fue comandante general en Orán, actual territorio argelino. Después de tantas misiones, giras y expediciones, Luis de las Casas fue nombrado Capitán General de Cuba y Luisiana, cargo que ejerció a partir del 9 de julio de 1790.
Desde su llegada a Cuba, el nuevo capitán general se dio cuenta que no correspondía el estado material de la isla a la riqueza que producía, la que incluso podía aumentarse. La cultura estaba limitada a un grupo de la clase rica, sobre todo aquella con posibilidades viajar.
Cuba se hallaba en un período de franco crecimiento económico. La caña de azúcar iba desplazando a otros cultivos como el café y el tabaco. Los ingenios recibían más personal para su trabajo a través de la trata de esclavos.
De las Casas vio que existía un sector intelectual grande en Cuba para la época. Había escritores, poetas, profesores, médicos, hacendados, curas, todos bastante inconforme con el ambiente en que vivían. Entre ellos se destacaban el Dr. Francisco María de la Luz de Arango y Parreño, nacido en la Habana, que conste, un hombre de extraordinaria cultura y conocimientos, el que abogaba por el libre comercio con extranjeros, fomentaba la prueba de nuevos implementos y máquinas para la agricultura en el país. Otros fueron el Dr. Tomás Romay, médico, muy interesado en la cura de las enfermedades tropicales, las que causaban estragos en la población, así como del ganado; el padre José Agustín Caballero, profesor del seminario de San Carlos, con ideas profundamente autonomistas; Luis de Peñalver, hombre clase rica, pero muy preocupado por la suerte de los huérfanos en el país, a quien se debe la fundación de la primera casa de beneficencia en Cuba; y Don José Pablo Valiente, hombre muy versado en materia de impuestos, el que ayudó a poner las finanzas del país en su lugar.
Francisco Arango y Parreño
Todas las personalidades mencionadas fueron firmes aliados de la gestión de Luis de las Casas en Cuba, la que incluyó la modernización de la enseñanza en el seminario de San Carlos y la fundación del papel periódico de la Habana, en la cual además de informaciones de carácter oficial se incluían consejos para los agricultores y los comerciantes en nuevos adelantos.
Dr. Tomás Romay
Una obra que perduró hasta llegada la década de los 60 del siglo pasado fue la Sociedad Económica de Amigos del País, creada en 1793, donde solían reunirse intelectuales, comerciantes y hacendados para discutir aspectos relacionados con la agricultura, la ganadería, el comercio y la educación. De las Casas fue el primer presidente de esta sociedad y asistía a las reuniones con regularidad, siempre que no afectara su trabajo como capitán general.
Padre José Agustín Caballero
La sociedad permitió planear y ejecutar obras importantes como la pavimentación de las calles en ciudades del país, la creación de cátedras de botánica y química, la prueba de un nuevo trapiche mecánico y la redacción del papel periódico de la Habana. A su vez, la sociedad propició la apertura de la primera biblioteca pública del país.
La Casa de Beneficencia fue realidad cuando de las Casas reunió a hombres acaudalados, a los que solicitó apoyo financiero para su construcción. Igualmente, con la ayuda de Arango y Parreño, se creó el consulado de Agricultura y Comercio de la Habana, órgano encargado de medidas para el fomento de la economía del país, integrado por hacendados y comerciantes electos para un período de dos años.
Un censo en Cuba fue llevado a cabo en 1774, el que arrojó una población de 172 mil habitantes, aunque muchos estimaron que la cifra no reflejaba la totalidad, ya que se omitió la existencia de miles de esclavos. De las Casas ordenó una nueva estadística en 1791, la que arrojó 100 mil habitantes más. No se asombren, la población negra y mestiza era superior a la de los blancos en tres mil doscientos habitantes.
La Revolución en Haití había estallado en 1791, por lo que aquello hizo aumentar el precio del azúcar en el mercado, ya que ese país antillano era de los primeros en tal producción como en la de café. El precio del azúcar se fue por las nubes y Cuba vio una posibilidad de aprovecharla. Así se fomentaron nuevas plantaciones de caña e ingenios. El café corrió igual suerte, nuevas plantaciones aparecieron y su producción comenzó a aumentar, pero ocurrió un imprevisto, la muerte de Luis XVI a manos del gobierno revolucionario en Francia, por lo que España y otras monarquías declararon la guerra a Francia.
De las Casas, por cuenta propia y con la aprobación del intendente Valiente, autorizó la entrada en Cuba de barcos mercantiles de los Estados Unidos e Inglaterra. Por primera vez la potencia en creación de Norteamérica podía acceder libremente a los puertos cubanos, lo que benefició al comerció del azúcar cubano.
Con el auge de la Revolución en Haití también comenzó un éxodo de emigrantes franceses blancos, los que eran bien acogidos en Cuba, pero prohibió la entrada de población negra, así vinieran con los terratenientes en fuga.
Varias obras se construyeron durante el mandato de Luis de las Casas, como fueron la Casa de Gobierno, el edificio de la intendencia de Hacienda y el Paseo Extramuros, que no es más que el conocido Paseo del Prado. Muchas calles fueron empedradas. La justicia se llevó de forma decente y se persiguió a cuanto vago y delincuente apareciera, sobre todo una buena cantidad de negreros y contrabandistas. Los poblados de Nuevitas, Manzanillo, Guantánamo entre otros, fueron fundados durante este gobierno.
Nunca la monarquía española tuvo mejor aliado que la de Luis de las Casas, hombre, el que, con su inteligencia, supo ponerse del lado de los nativos ricos, los que eran dueños de los medios de producción en el país y relegó la clase burguesa comercial, la mayoría peninsulares, a un segundo plano.
A fines de 1796 concluyó su mandato como capitán general en Cuba, y fue relevado en ese puesto por el teniente general, Juan Procopio Bassecourt y Bayas, Conde de Santa Clara y Barón de Maials.
A su regreso a España, fue nombrado capitán general del reino de Valencia, algo que no ejerció debido a su estado de salud. No obstante, de ahí pasó a gobernar en la plaza de Cádiz y la capitanía general de Andalucía en 1799, responsabilidades que ejerció hasta su muerte el 19 de julio de 1800 en Puerto Santa María. Su fallecimiento se debió a la ingestión de alimentos preparados en una vasija de cobre mal estañada.
No se entiende, al menos es el caso del que suscribe, como pudo haber muerto en la pobreza. Las fuentes revisadas no indican las causas de esta debacle económica. Todas sus propiedades, incluida plantaciones de caña e ingenio en Cuba, tuvieron que ser vendidas.
“Es difícil derrotar a una persona que nunca se rinde” Babe Ruth
René González
Se trata de un destacado pelotero cubano, nada conocido por las nuevas generaciones de su país, como si no hubiera existido. ¿Su nombre? René González Fuentes, oriundo de Cienfuegos, la perla del Sur, de donde mismo salieron peloteros como Pedro Dibut, Chiquitín Cabrera, Joaquín Azcue y José Tartabull. Nacido el 5 de agosto de 1918, afrocubano que llegó a la pelota con una estatura de 188 cm y peso por encima de los 93 kg.
González no surgió de los amateurs, es de suponer que haya jugado en liga semipro antes de llegar a la profesional cubana en la temporada de 1946-47, con el Almendares dirigido por Adolfo Luque, y donde no le fue fácil jugar, ya que la inicial estaba defendida por Buck O´Neill, el cubano Lázaro Salazar y contaban también con los servicios del receptor Andrés Fleitas, igualmente hábil en esa posición. Entonces René solo tuvo 17 veces al bate y conectó 4 sencillos, una base robaba y una anotada. Nada del otro mundo. En la siguiente temporada jugó para los Alacranes de Adolfo Luque en la Federación, la que jugaba en la Tropical. Cubrió la inicial como regular y bateó para .301, con 3 dobles, 2 jonrones y 22 impulsadas. René jugó la parte final de ese torneo para el Santiago, o sea con los dos equipos ocupantes de la tercera y cuarta posición, respectivamente, en esa temporada.
Regresó en la de 1948-49 con el Almendares de Fermín Guerra, equipo que traía al futuro actor de cine Chuck “El hombre del Rifle” Connors en primera base, por lo que nuevamente René fungió como pelotero de reserva. Así y todo, logró conectar 4 extrabases, incluido jonrón, e impulsar 9 carreras. Almendares se coronó campeón y fue el primer equipo cubano en representar a Cuba en la I Serie del Caribe, con sede en la Habana. René integró este equipo y logró batear un sencillo en 2 veces al bate, además de haber anotado una carrera.
Para la temporada de 1949-50, el Almendares hizo pocos cambios. René, como reserva de la inicial, conectó un doble de los 5 hits bateados, e impulsó una carrera. Su labor, nada extraordinaria, impidió que volviera a integrar el Almendares para la II Serie del Caribe en 1950.
René estuvo ausente en 1950-51, ya que jugó con el equipo Patriotas de Venezuela, donde logró liderar esa liga invernal en jonrones (10), dobles (18) e impulsadas (56). Su labor ofensiva le permitió ir de refuerzo del campeón Magallanes a la III Serie del Caribe de 1951, evento en el que lideró el departamento de impulsadas (11), además de batear de 20-7 (.350), conectar 2 dobles y 2 jonrones. Regresó a la profesional cubana en 1951-52, pero no sin antes haber pasado por Venezuela con igual equipo, donde bateó 56-13 (.232). El Habana de Miguel Ángel González fue su nuevo conjunto, donde tuvo un pobre desempeño ofensivo (31-6, .194). Así y todo, fue llevado a la IV Serie del Caribe, en el que bateó una vez sin hit.
Después de esa temporada, René no volvió a jugar en la profesional cubana. Sin embargo, el cienfueguero ya había presentado credenciales de bateador en Venezuela, mientras que en México se destacó desde su debut, además de rendir bien en una temporada con los New York Cubans de las Ligas Negro en 1950.
Su debut en la liga mexicana fue en 1947, en la que jugó para los Tuneros de San Luis Potosí y los Azules de Veracruz, donde René rompió la bola, con promedio de .316, OBP .376 y Slugging .467. Al año siguiente pasó a jugar con los Alijadores de Tampico y los Diablos Rojos de la capital, donde nuevamente puso números altos, ave. .310, OBP .372 y Slugg. .452. Con los Tuneros de San Luis Potosí volvió en 1949 cuando bateó para .357, anotó 72 e impulsó otras 72, además de velocidad en las bases, con 15 robadas. En tres temporadas presentó credenciales de sobra para ser considerado un pelotero muy ofensivo y útil en cualquier conjunto de la Liga Mexicana.
Para la temporada de 1950 se fue a jugar con los New York Cubans, su única temporada en Ligas Negro. Lamentable que no haya decidido jugar en 1948, ya que hoy día estaría entre los cubanos que jugaron en Ligas Mayores, pero después de 1948 esa consideración no existe. René mostró sus condiciones de bateador al promediar .302 ofensivamente. Ese desempeño le valió para ser escogido para el juego de las Estrellas entre el Este y Oeste, donde alineó como tercero al bate y conectó de 3-2, lo cual no impidió la victoria de los adversarios del Oeste 5-3.
1952 fue la temporada de su explosión ofensiva en la Liga Mexicana. El desbordado René, jugando para el Veracruz, conectó 21 jonrones (slugging .655), impulsó 83 carreras y promedió para .370 y así se llevó la triple corona de bateo. Era el cuarto pelotero que lograba esta hazaña en este circuito, los anteriores fueron Papa “Cool” Bell, Burnis “Wild Bill” Wright y Ángel Castro. Después de esta performance, jugó en la Liga Mexicana de Pacífico de 1952-53, torneo en el que bateó para promedio de .314.
Con el Veracruz nuevamente en 1953 terminó la temporada como líder de los bateadores (.343) y líder en impulsadas, este departamento liderado por él por tercera temporada consecutiva en la Liga Mexicana. Como jonronero se quedó lejos del líder por 6 cuadrangulares.
1954 no fue la excepción de su ofensiva, fue líder de los bateadores (.359), líder en jonrones (21), pero su paisano, Fernando “Bicho” Pedroso le aventajó con 3 carreras en el departamento de impulsadas. Así también se convirtió en el primer pelotero en lograr tres títulos de bateo consecutivamente en la Liga Mexicana. Su bateo en 1955 fue bueno, pero no lo suficiente para liderar algún que otro departamento. Promedió .334, conectó 16 jonrones e impulsó 74 carreras.
Para 1956, cuando jugó para los equipos Nuevo Laredo y Monterrey, sucedió lo que nadie esperaba, René bateó por debajo de .300. Así y todo, disparó 19 jonrones e impulsó 71 anotaciones. Así que, resumiendo, bateó para .300 en ocho temporadas, en las que acumuló 1144 imparables en 3459 veces al bate, lo que da un elevado promedio de .330 en las nueve temporadas jugadas.
René jugó también en la pelota invernal mexicana, primero para el Navojoa en 1953-54, y un año después compartió sus servicios con los Mayos y los Tomateros de Culiacán. También jugó en la pelota de Nicaragua en 1958.
Por su gran labor como pelotero en la Liga Mexicana, René fue justamente exaltado al Salón de la Fama Mexicano en 1993, o sea once años después de su fallecimiento el 9 de mayo de 1982 en Cuba.
Como dije en una ocasión con respecto a Silvio García y a Alejandro Crespo, es increíble que hombres de experiencia en la pelota, con grandes éxitos, no hayan sido empleados como entrenadores de las nuevas generaciones de peloteros cubanos. Sí sucedió, lo felicito, pero no creo estar errado en lo que aquí afirmo. René en Cuba era un desconocido, murió y nadie se enteró.
“Invertir en viajar es invertir en uno mismo.” Matthew Karsten (bloguero y fotógrafo)
Por Ricardo Labrada
Había dejado para último escribir sobre la visita a Lyon, se antepuso a Annecy y Ginebra, Suiza, en los relatos de este tour. Desde Avignon a Lyon hay una distancia de 230 km. que, yendo por la A7, el recorrido se lleva dos horas y media.
Lyon es una ciudad grande, viene a ser la tercera después de París y Marsella, con una población superior a medio millón de habitantes, o sea más de 50 mil sobre Toulose, la cuarta en cuestión. A Lyon le conocía por allí estar la famosa y ya desaparecida compañía de químicos Rhone-Poulenc, fusionada con Hoechst en 1999 como Aventis Crop Science, la que mantuvo su sede en Lyon, pero como las cosas no le salieron bien como se esperaba, Aventis fue comprada por la Bayer y desconozco que puede haber quedado allí de Rhone-Poulenc o Aventis.
Grato fue saber que la sede de Euronews radica en el llamado barrio de la Confluencia (donde confluyen los ríos Ródano y el Saona). Además, en Lyon nacieron los inventores del cinematógrafo, los hermanos Lumière, el aviador Antoine St Exupèry, autor del personaje del principito.
El principito
Edificio Euronews
Lo más aconsejable para realizar una visita rápida en esta ciudad es ir en el metro inicialmente a la Plaza Bellecour, la que posee una superficie superior a los 60 mil m², se afirma que es la quinta en Francia y la más grande peatonal de Europa. Allí uno puede ver una estatua al rey Luis XIV. De ahí uno puede seguir adelante y a mano izquierda encontrará la Calle de la República, que nos lleva a la Plaza del mismo nombre, y a la Plaza de los Jacobinos. No obstante, lo mejor es desde ahí pagar boleto para el bus turístico que nos lleva a visitar la ciudad y hace paradas en varios lugares de interés.
Nuestra primera parada fue en la catedral de Lyon, también llamada catedral de San Juan Bautista, ubicada a orillas del río Saona (nunca supimos diferenciar a este río del otro, el Ródano) y en el mismo barrio viejo de la ciudad. Este templo, construido entre los siglos XII y XIV, combina lo románico y lo gótico. Posee un reloj astronómico y en su parte trasera está un jardín arqueológico. La plaza de la Catedral es espaciosa.
Lo lógico era esperar el siguiente bus para ir a la colina Fourvière y así visitar la Basílica de Notre Dame de Fourvière, pero para no perder tiempo, tomamos un funicular cercano, el que nos llevó a la altura indicada, y de ahí uno puede decidir si ir a la Basílica o visitar las ruinas romanas. Nuestra decisión fue visitar la Basílica, templo declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1998. Allí se combina lo románico y bizantino, la Basílica posee cuatro torres y un campanario, además de una estatua dorada de la Virgen María. En el interior de la Basílica hay varios murales de extraordinaria belleza. Debido a la altura, la vista de la ciudad es impresionante, donde sobresale la Tour Incity, rascacielos de 202 metros de altura, construido entre 2012 y 2015, todo para oficinas. Por su altura, es la tercera en Francia. Igualmente, se puede ver la torre metálica construida en 1894, la que sirve para la TV local.
Tour Incity
Torre metálica de Fourvière
Al regreso, pasamos primero por la iglesia católica de St Georges, a orillas del río Saona, en el viejo Lyon, que fuera construida en el siglo VI, luego destruida, y restaurada en varias ocasiones.
Iglesia St Georges
Al salir del lugar nos volvimos a dirigir hacia la catedral para adentrarnos en lugares del viejo Lyon. Como amante del cine, sobre todo el clásico, resultó interesante visitar el museo del cine y de las miniaturas. La planta superior está dedicada a las miniaturas, las inferiores tienen que ver con el cine, particularmente objetos utilizados en las filmaciones, como máscaras, disfraces y otros.
Por las estrechas calles peatonales hay diversidad de restaurantes y cafeterías, por lo que pudimos escoger el lugar apropiado para almorzar (comer en España). Le pasamos cerca a muchos traboules, especie de callejón sumamente estrechos, pero nunca con intenciones de entrar y caminar a través de ello.
Luego volvimos a tomar el bus, el que nos llevó hasta el barrio de las Confluencias, o sea el punto donde confluyen los dos ríos de la ciudad, el Saona y el Ródano, además de apreciar varias edificaciones como las casas con fachadas de colores, el edificio de Euronews, el de la Naranja Metálica, edificio de uso administrativo y comercial, varios puentes, incluido el Schuman, y el museo ultramoderno.
De regreso, cruzando el Saona, fuimos a visitar la llamada Presque’île (casi isla), que está flanqueada por un extremo del río Ródano, a fin de poder apreciar varias plazas como la de los Jacobinos, de la Comedia, la de los Terreaux, esta última presenta la plaza homónima, donde sobresale la Fuente de igual nombre, también conocida como fuente Bartholdi, ya que su autor fue Frédéric Auguste Bartholdi. En ese entorno uno encuentra el hotel de Ville, que es a su vez al ayuntamiento, con frentes en las plazas de los Terreaux y de la Comedia. Está el museo de Bellas Artes ubicado en el antiguo Palacio de San Pedro.
La Opera de Lyon fue construida en 1831 y se ubica en la plaza de la Comedia. Caminando sin rumbo preciso, fuimos a parar a la plaza de los Jacobinos, donde se halla la fuente homónima, y luego el Grand Hotel de Dios, construido en el siglo XII, que fuera hospital y maternidad, y hoy es un hotel. Al entrar en la calle Presidente Edouard Herriot uno puede ver la iglesia de St Nizier, ubicada en el mismo corazón de la Presque’île, entre las Plazas de Terreaux y la de los Jacobinos.
Regresamos a la Plaza de Bellecour caminando por la calle de la República, donde hay un cine de 10 salas, varias cafeterías, donde uno puede saborear exquisitos helados, apropiados para el calor reinante en los meses de verano. El metro está a la mano, por lo que regresar al hotel fue relativamente fácil.
Rick Henderson de los Atléticos fue campeón en bases por bolas recibidas en 1998, con 118 en la Liga Americana, ni una de ellas fue intencional. Información, cortesía de Baseball-almanac.com
Por Esteban Romero
Había oído hablar de conceder la base intencionalmente con las bases llenas a un bateador peligroso. Cuando Barry Bonds estaba en su apogeo, fue una de las veces que lo oí mencionar. No era tampoco errado pensar que a Babe Ruth le hubieran hecho tal tratamiento alguna vez, pero pensándolo bien, habría sido una torpeza con Lou Gehrig detrás en la alineación, por lo que nunca sucedió.
La realidad es que ese movimiento, ordenado por el manager del equipo a la defensiva, ha sucedido solo siete veces. La última, la que me motivó buscar y escribir sobre el tema, tuvo lugar el 15 de abril de 2022 en juego entre los Vigilantes y los Angelinos de la división oeste de la Liga Americana. El peligroso bateador zurdo y torpedero de los Vigilantes, el ex-Dodger Corey Seager, compareció a batear con las bases llenas, y el manager Joe Maddon de los Angelinos ordenó su transferencia con un out en la cuarta entrada, por lo que los Vigilantes anotaron automáticamente una carrera, pero ahí no paró todo, pues hubo más en esa entrada. El receptor de los Vigilantes, Mitch Garver, trajo otra inmediatamente con fly de sacrificio, y cuando el cubano José Adolis García estaba en el plato, Warren cometió balk para completar racimo de 3 carreras y poner el marcador 6-2 a favor de los Vigilantes.
Joe Maddon
La decisión de Maddon tomó por sorpresa a todo el mundo, desde el mismo Seager, el lanzador derecho Austin Warren y el jardinero Mike Trout. No obstante, los Angelinos supieron revertir el marcador en la primera parte del quinto para irse arriba por una carrera.
¿Fue buena la decisión de Maddox? Su lógica tiene, Seager es un extraordinario bateador zurdo, el que con las bases llenas y enfrentando a lanzador derecho podía haber impulsado 2-4 carreras con un batazo extraviado o fuera de los límites del parque. No obstante, el objetivo era que entrara una sola carrera y fueron 3 en total, por lo que el resultado de la decisión de un manager, con 19 temporadas en estas faenas en las Mayores, no fue bueno. Que después su equipo bateara y ganara es otra cosa.
Revisando un poco la historia de esta jugada en las Mayores, podemos ver que sucedió por primera vez el 2 de agosto de 1881 cuando el jardinero izquierdo Abner Dalrymple, hombre de poder del Chicago White Stockings, dirigidos por Cap Anson, ahora Cubs o Cachorros, se enfrentaron a los Bisontes de Búfalo del manager-antesalista Jim O´Rourke, el que ordenó pasar a Dalrymple. Era la octava entrada, los Bisontes iban debajo 5-0 en el marcador. Fred Goldsmith, Silver Flint y Joe Quest del Chicago conectaron sencillos para llenar las bases, por lo que el derecho Jack Linch optó por pasar a Dalrymple, con lo cual entró una carrera gratis y de caballito. Ese juego finalmente fue victoria del Chicago, líder y campeón de la justa, 11-2, sobre los Bisontes, ocupantes del segundo lugar.
La segunda ocasión tuvo lugar el 23 de mayo de 1901, juego entre los Medias Blancas de Chicago contra los Atléticos de Filadelfia. El marcador iba 11-7 en la novena entrada y el bateador era el temible Nap Lajoie con las bases llenas y sin out. El manager Clark Griffith, gerente y propietario en el futuro de los Senadores de Washington, decidió entrar a lanzar y le dio cuatro malas intencionalmente a Lajoie, entró una carrera, pero a continuación Griffith obligó a los peligrosos Socks Seybold, Harry Davis y finalmente a Morgan Murphy a roletear por el cuadro, entró otra, pero los Medias Blancas se alzaron con el triunfo 11-9.
En 1928, 1929 y 1944 fueron transferidos intencionalmente con las bases llenas tres peloteros. En el primer caso fue el inicialista Del Bissonette de los Dodgers, en juego que concluyó 2-1 a favor de los Gigantes. La única de los Dodgers fue por orden dada de IBB por parte del legendario John McGraw en el final de la novena entrada, lanzaba Larry Benton. Fue arriesgado, pero finalmente los Gigantes se llevaron la sonrisa. En 1929 la jugada ocurrió con el peligroso Mel Ott, el juego ya estaba ganado por los Gigantes contra los Filis, pero Chuck Klein del Filadelfia se había situado como líder en jonrones en ese juego, por lo que cuando compareció Mel Ott con las bases llenas, el manager Burt Shotton ordenó la transferencia y así evitar jonrón de Ott que pusiera en riesgo el liderato de Klein. El jardinero derecho y bateador zurdo Bill Nicholson fue el protagonista de lo ocurrido el domingo 23 de julio de 1944 cuando se enfrentaban los Gigantes contra los Cachorros en el segundo partido de un doble juego. El primer partido terminó con victoria de 7-4 para los Cachorros, en el que Nicholson disparó 3 jonrones. En el segundo los Gigantes iban delante 10-7. En la octava entrada se llenaron las almohadillas de Cachorros y sin out, el manager de los Gigantes, Mel Ott, dio la orden de pasar a Nicholson, el que ya había conectado 4 cuadrangulares ese día. La jugada fue fallida por completo, ya que los Cachorros aprovecharon para empatar el desafío a 10 en esa entrada. En la parte baja del octavo los Gigantes anotaron 2 y se llevaron el triunfo no sin antes haber pasado su susto.
Mel Ott
La jugada si le funcionó al manager Buck Showalter del Arizona en juego del 28 de mayo de 1998 contra los Gigantes de San Francisco, quienes llenaron las bases en el noveno y al bate el peligrosísimo Barry Bonds. Lanzaba el derecho Gregg Olson, quien recibió la orden de IBB por Showalter. Más arriesgado no pudo ser, el juego iba 8-6 a favor de los Cascabeles, por lo que, al darle base a Bonds, se situaba el empate en tercera y la decisiva en segunda. Por suerte, el receptor Brent Mayne conectó línea de out para terminar el partido.
El siguiente y último de la MLB en este relato tuvo a Joe Maddon igualmente de protagonista, entonces manager del Tampa Bay. Era el 17 de agosto de 2008, juego entre Vigilantes y Tampa, novena entrada, juego 7-2 a favor del Tampa, bases llenas de Vigilantes y al bate otro peligroso, Josh Hamilton, lanzando el derecho australiano Grant Balfour. Orden de Maddon de transferir a Hamilton, entró una, pero el bateador siguiente se convertía en la carrera potencial para la victoria. Esta vez la jugada funcionó, los Vigilantes solo anotaron 2 en esa entrada, por lo que el Tampa se llevó la victoria 7-4.
En el béisbol mexicano ocurrió el 10 de agosto de 1951 en juego entre los Azules del Veracruz y los Tuneros de San Luis Potosí. Lo curioso fue que la orden fue dada por el dueño de los Azules, el siempre caprichoso Jorge Pasquel, quien le pasó por encima a su manager, Ángel Castro. En la octava entrada los Azules iban con ventaja de 8-1, pero Rufus Lewis, el abridor del Veracruz flaqueó, por lo que en su lugar entró el relevista cubano Juan “Bibi” Crespo, mientras que el estelar Ramón Bragaña estaba en la receptoría del equipo. Al bate el cubano René González, el jonronero de la liga mexicana en ese entonces. Pasquel dio la orden a Ángel Abreu de IBB, quien habló con Bragaña, el cubano dijo que eso no se hacía con las bases llenas, pero fue convencido cuando le dijeron que era el que pagaba quien ordenó la jugada. Entró una carrera, a continuación, otra más por boleto, pero vino una jugada de doble matanza y ahí terminó el peligro. En el noveno, el cubano Humberto Barbón despachó jonrón de dos carreras por los Tuneros, pero, así y todo, los Azules se alzaron con el triunfo 8-5. Lo interesante de este juego es la cantidad de cubanos involucrados en la jugada.
Nadie puede decir que esta movida no sea útil, pero la realidad indica que no siempre se sale tan ileso con esa decisión. Maddon quedará para la historia como el manager que más veces ha ordenado este tipo de jugada y Mel Ott como el involucrado primero como jugador y luego como manager.
“No viajamos por escapar de la vida viajamos para que la vida no se nos escape.” Anon.
Por Ricardo Labrada
Tantas veces por razones de trabajo estuve en Suiza y en una ocasión hasta un week end turístico en Zurich, pero en Ginebra nunca, a pesar que allí varias veces hice escala en su aeropuerto en viajes a varios lugares de África y Norteamérica.
La oportunidad se presentó con la visita a Annecy, ya que es poca la distancia entre esa ciudad alpina francesa y la ciudad capital del Cantón de Ginebra, Suiza. Incluso no fue necesario ir en coche, bastó tomar un autobús temprano en la mañana desde Annecy, el cual se demoró algo por las varias vueltas que dio en territorio francés y rozando la frontera con Suiza. Son solo 33 km, que se pueden hacer en menos de media hora, pero el autobús se demoró más de 45 minutos. Lo interesante fue que en ningún momento vimos la frontera como tal entre ambos países. Nos vinimos a dar cuenta que ya habíamos llegado por el nombre de las paradas del autobús.
Río Ródano
Ginebra es territorio francófono suizo, es la segunda ciudad de Suiza, la primera es Zurich, y es también la de mayor población en Romandía. Netamente suizos viene a ser alrededor del 36% de su población, el resto son ciudadanos provenientes o descendientes de África, Asia y algunos países del Este europeo. La ciudad, tal y como le sucede a Lyon y otras localidades francesas, es atravesada por el río Ródano, el que emboca en el Lago Ginebra, también conocido como Lago Lemán. No es un solo río, está también el río Arve.
A la llegada, en la zona Seujet, decidimos caminar a lo largo del río en dirección al lago. No fue un tramo corto de caminata, lo que se alternaba con algunas paradas, en una ocasión para tomar un café, el más caro que uno pueda pagar.
En el área de Seujet, Ginebra
Así obviamos el centro de la ciudad, o sea la parte más comercial, con tiendas y cafeterías-restaurantes, y seguimos, hasta llegar a los Bains des Pâquis o Baños de Paquis, playa urbana, fundada en 1932, a poca distancia del Jet d’Eau o Chorro de Agua.
Baños de Paquis
Vista del Lago Leman, Chorro de Agua y cisne en el lago
El Jet d’Eau o Chorro de Agua es la segunda fuente del mundo, la que se encuentra en la desembocadura del Lago Ginebra con el río Ródano. La fuente es operada por dos bombas, las que lanzan quinientos litros de agua por segundo a una altura de 140 metros.
Chorro de agua y Ferris Rueda
Por ahí seguimos hasta llegar al área del complejo de las Naciones Unidas, donde radican varias agencias, entre ellas PNUMA, OMS, Comisión de los derechos humanos y otras.
En áreas del Complejo de Naciones Unidas
De este lugar partimos de regreso, tomando un curso a mano derecha y distanciándonos del río para así ver algo del interior de la ciudad. Así pasamos casi de inmediato por el Monumento Brunswick, mausoleo construido en 1879 en honor al Duque o caudillo de Brunswick Carlos II (1804-1873), el que donó fortuna a Ginebra a cambio de erigirle este monumento de mármol, el que se ubica en los Jardines de los Alpes con dos leones de piedra de guardia. Aledaño al monumento está el hotel Richemond.
Monumento Brunswick
Luego giramos a la izquierda, cruzamos puente y nos adentramos en lo que le llamé down town, como dije, una zona comercial. Aquí la curiosidad son los relojes. Suiza es famosa de siempre por la producción de relojes de alta calidad. Los precios son variables, pero tampoco nada barato. Pasamos por la Plaza de Molard.
En el centro de Ginebra
Siguiendo por esa ruta a la izquierda del río, fuimos a parar a la Plaza de Neuve (de Nuevo), donde está ubicado el Museo Rath o de Bellas Artes, construido entre 1819-1826, que es el más viejo de Suiza. El nombre hace honor al General Simón Rath, oficial suizo, el que desarrolló parte de su servicio en Rusia. Por razones de tiempo y día de la semana, solo pudimos apreciar este museo desde fuera.
Museo Rath
En igual plaza encontramos el Gran Teatro de Ginebra, el cual exhibe en su frente tres frases o palabras: Tragédie, Poésie lyrique et comédie. Este teatro es de 1876 y posee el escenario más grande de Suiza.
El Gran Teatro
No muy distante del lugar está el Museo de las Ciencias, ubicado en la Villa Bartholini y construido en 1825. Este edificio aparece frente al parque Des Bastions, el cual es enorme e invita a pasear por el mismo. La información de este museo indica que posee innumerables instrumentos de astronomía, medicina, meteorología y física.
Museo de las Ciencias
Interior Parque des Bastions
Desde allí comenzamos a caminar por una calle empinada, la que nos condujo finalmente a la Catedral de San Pedro, la que no es católica, es iglesia madre adoptada por el líder protestante Juan Calvino. Este templo se halla en el casco histórico de la ciudad, y ya dentro lo vimos como algo sobrio, aunque con unos bellos vitrales.
Catedral de San Pedro, frente, interior y vitrales
En el recorrido pasamos cerca de la Oficina principal de correo, radicada en el llamado Hôtel des Postes, que fuera construido en 1892. También pasamos por el Viejo Arsenal, actualmente sede de las autoridades cantonales, donde también podemos visitar un pequeño museo de artillería con una colección de cañones antiguos y mosaicos bélicos de colores vivos.
Hotel des postes u oficina de correo
En el Viejo Arsenal
Al regreso a Annecy en autobús busqué la frontera de Ginebra con Annecy, la encontré gracias a unas banderas francesas situadas justamente después de una especie de arca no muy grande. Esa es la frontera, nada espectacular, un paso libre como otros tantos en el territorio de los países firmantes del acuerdo Schengen.
“Nunca sabes cuándo vas a lanzar un juego de 0 hits o si alguna vez tendrás la oportunidad de hacerlo. Cuando llega la novena entrada queda la incógnita de si es tu noche o solo un juego completo.”Jon Lester (lanzador zurdo ya retirado)
Los “villanos” de la película y sujetos importantes de este artículo son los managers de los Dodgers, Dave Roberts, y Bob Melvin de los Padres. Ambos tuvieron la osadía de relevar a sus pitchers lanzando juegos de no-no. En el caso de los Dodgers, Roberts relevó al zurdo Clayton Kershaw concluida la sétima entrada cuando lanzaba juego perfecto contra los Mellizos de Minnesota. Ocurrió el 13 de abril de 2022 y después de visto el juego condensado, se puede afirmar que Kershaw estaba que cortaba y como si estuviera lanzando con la eficacia de hace unas tres temporadas. El lanzador oriundo de Texas terminó el sétimo inning con 13 ponches y un total de 80 lanzamientos, pero Dave Roberts lo relevó.
La justificación dada era para poderlo preservar y que no se lesionara. En opinión de este aficionado, pifió realmente. Es cierto que ya Kershaw tenía un no-no logrado contra los Rockies el 18 de junio de 2014, partido en que el serpentinero repartió 15 ponches y perdió el perfecto por un error, pero es que un no-no perfecto no se logra todos los días y es una hazaña para cualquier lanzador. Se podría haber estado más de acuerdo de relevarlo una vez otorgara un boleto o propinara un pelotazo, con lo cual el perfecto se perdería. Kershaw se veía bien, fuerte y con un control estupendo.
Unos días antes, el 8 de abril de 2022, el zurdo Sean Manaea lanzaba por los Padres contra el Arizona y concluida la séptima entrada, solo un hombre, Daulton Varsho, le había llegado a primera por base por bolas en el segundo episodio. Manaea había ponchado a siete bateadores y lanzado 88 bolas a home, 66 de ellas strikes. Melvin entendió que era mucho lo que había lanzado y le aplicó la grúa al serpentinero recién llegado de los Atléticos, donde igualmente Melvin había sido su manager hasta la pasada temporada. No sé hasta que punto se justifique ese relevo. Manaea había lanzado un no-no contra los Medias Rojas el 21 de abril de 2018.
No es primera vez que sucede. Uno de los que gustaba hacer ese movimiento fue el cubano Preston Gómez, de quién ya hablamos anteriormente (Romero, 2016). El 21 de julio de 1970, lanzaba Clay Kirby por los Padres un no-no, mientras que el 4 de setiembre de 1974, lanzaba Don Wilson por los Astros. En ambas ocasiones, el cubano sustituyó a esos dos lanzadores por bateadores emergentes en la octava entrada, y los dos juegos fueron perdidos por esos equipos, aparte que a los lanzadores en cuestión se les privó de la oportunidad de anotarse un cero hit, cero carreras. El primer juego los Padres lo perdieron 3-0 con los Mets, mientras que el de Wilson significaba su posible tercer no-no en las Mayores, y los Astros terminaron derrotados por los rojos de Cincinnati. A Preston le preguntaron en ambos casos y él declaró que él jugaba a ganar y no con los fanáticos. ¿Creen que eso es una justificación?
Se entiende que un manager conoce del estado físico de sus peloteros, a la vez debe saber cuándo realizar un cambio de un lanzador. Relevar a uno que está lanzando un no-no es algo delicado, se trata de un logro que no todos los días se dan, por lo que alguna tolerancia se debe tener siempre que sea compatible con la salud del lanzador.
“Escribir es la manera más profunda de leer la vida.” Francisco Umbral (1932-2007, escritor y periodista)
Loló de la Torriente
Por Ricardo Labrada
Este artículo va dedicado a una mujer muy destacada como intelectual y probablemente primera activista cubana del feminismo. Se llama Dolores de la Torriente Urdinavia, más conocida como Loló de la Torriente, nacida el 22 de agosto de 1906 (algunas fuentes la dan como nacida en 1907) en Manzanillo, aunque su crianza transcurrió en la Habana.
De Loló se ha escrito y no poco, pero sucede que su persona no es muy conocida entre las generaciones de los años 70 en lo sucesivo en Cuba. Eso a pesar que sus méritos fueron muchos desde la primera mitad del siglo XX. Según Isla al Sur (2015), en 2015, a 30 años de su fallecimiento, un muestreo entre estudiantes de cuarto año de Periodismo de la Facultad de Comunicación (FCOM) de la Universidad de La Habana y profesionales de diferentes medios de comunicación cubanos, evidenció que, de 49 encuestados, solo 18 conocían a esta periodista, crítica de arte y escritora. Añado que fue primero abogada y casi paralelamente maestra, además de su activismo feminista en épocas pretéritas a 1959.
Caraballosa (2020) afirma que Loló heredó de su familia la convicción de servir a Cuba – su padre, contaba ella misma, Manuel de la Torriente, fue amigo de Bartolomé Masó; Pablo de la Torriente Brau era su primo hermano, y siendo niña conocería a Manuel Sanguily, a Juan Gualberto Gómez y a Enrique José Varona. En los años 20 sintió simpatías por personajes rebeldes célebres como Julio Antonio Mella, al que llegó llamar como joven dios.
Loló terminó el bachillerato en el Instituto de la Habana, de ahí pasó a estudiar leyes en la Universidad de la Habana, estudios que una vez concluidos le posibilitó comenzar a realizar algunas defensas en procesos judiciales. Uno de ellos fue de un joven de Batábano acusado de homicidio, al que defendió y logró su absolución. Igualmente, lo hizo en el caso de varias mujeres condenadas a prisión durante el machadato.
Esta patriota cubana había establecido su bufete de abogada en la Habana conjuntamente con su esposo, el Dr. Armando del Valle. Otra creación conjunta de ambos cónyuges fue fundar la escuela primaria “Loló de la Torriente” en la calle Merced 38 en ese momento, después fue Merced 154 e/Damas y Habana, donde, desde sus inicios, Loló estableció una beca para niña de escasos recursos económicos. Allí la directora del plantel, además de impartir algunas asignaturas, saltaba la suiza o jugaba a la pelota con sus alumnas. Precisamente el autor, su hermano, una prima hermana y luego su hermana cursaron primaria en este plantel. En mi caso fue a partir de 1951. En ese momento, la escuela era dirigida por la principal colaboradora de Loló, la Dra. afrocubana Engracia Ortiz. En la década de los 50 Loló venía con alguna frecuencia a la escuela, conversaba animadamente con las profesoras, todas siempre interesadas en verla y hablar con ella. Ya en ese momento Loló estaba dedicada al periodismo en su vida intelectual.
La periodista guantanamera Mariblanca Sabas Alomá, otra activa feminista y poetisa cubana, que llegó a ser Ministra sin portafolio en los gobiernos de Ramón Grau San Martín y de Carlos Prio Socarrás, relataba en 1930 una conversación que sostuvo con Loló en la redacción de la revista Carteles. La Dra. Sabas decía que su interlocutora era cordial, amable, locuaz, vivaracha y risueña, muy contrario a lo que ella había pensado antes de conocerla.
La Dra. Sabas escribía que la Unión Laborista de Mujeres fue creada por Loló conjuntamente con la Dra. Ofelia Domínguez Navarro. Para Loló lo esencial en la emancipación de la mujer era elevar su nivel cultural, por lo que organizar, con la colaboración de la Dra. Ortiz, el Curso Libre para Obreras, era de importancia en ese empeño. En el curso se inscribieron más de 100 jóvenes, donde se les enseñaba aritmética, lenguaje, geografía, historia de Cuba y cívica. Todo era sufragado por Loló y su esposo, el Dr. del Valle.
En un intercambio de misivas con el ilustre Enrique José Varona, este le respondía:
“He leído con regocijo su interesante carta. ¡Ah! Si tuviéramos por toda Cuba unas cuantas profesoras tan conscientes como Ud. y de un espíritu tan progresista, en pocos años contaría la república con una legión de mujeres que serían verdaderas ciudadanas. Qué gran preparación para un porvenir próximo. Prosiga Ud., amiga mía, que este es el modo positivo de conjurar los males del presente.
Le desea el éxito que merece, y no tiene indicaciones que hacerle, sino aplausos que tributarle su amigo más afecto.”
EJV
Habana, 15 mayo de 1930
La actividad de Loló era preocupación para un dictador como Gerardo Machado, pero aún lo fue más para aquellos que le sucedieron, al extremo de ser perseguida, enjuiciada y encarcelada. En 1937 logró viajar a México, país en el que permaneció hasta 1950. Fue allí que pudo compartir con varios artistas famosos mexicanos, entre ellos el pintor Diego Rivera y su esposa Frida Kahlo. Una de las primeras obras literarias de Loló fue “Memoria y razón de Diego Rivera», biografía de este pintor. En ese momento, Loló era ya una escritora y periodista destacada.
Escribió también un libro “Torriente-Brau, retrato de un hombre”, sobre su primo hermano que, el Instituto del Libro publicó en 1968. En 1956 concluyó una obra autobiográfica “Mi casa en la tierra”. Otras contribuciones fueron: “La Habana de Cecilia Valdés”, “Tiempo hermoso”, “Imagen en dos tiempos”, y otra autobiográfica “Testimonio desde dentro” concluida previamente a su fallecimiento.
La escritora-periodista visitó varios países de América Latina y regresó de México a la Habana en 1950, como ya se apuntó anteriormente. En la capital cubana continuó escribiendo para Alerta, Bohemia, Carteles, Cuadernos americanos, Mediodía y Novedades. No me imagino cómo lo haría, ya que su persecución anterior en la década de los 30 fue organizada y orientada por los secuaces de Batista, quienes buscaban acallar la voz de una persona rebelde como Loló.
Desde 1959 escribió para El Mundo, La gaceta de Cuba y la sección “Esta es la historia” en Bohemia bajo el nombre de María Luz de Nora.
En cuanto a la escuela que llevaba su nombre, en 1962 se le cambió el nombre por el del mártir Sergio Luis Ferriol. La Dra. Engracia Ortiz dejó de ser la directora del plantel, pero permaneció impartiendo clases por largo tiempo. Después de 1970 le perdí el rumbo a la escuela, había sabido que nuevamente le habían cambiado el nombre, el cual desconozco ahora. Había visto a Engracia en el funeral de mi madre en 1983, años después supe de su fallecimiento. A finales de los 90 pasé por el lugar de la escuela y me detuve a mirar por las ventanas, iba acompañado con mis familiares. Vi que la escuela no estaba en la vieja casona colonial y toqué a la puerta. Una persona amablemente me atendió y me dijo que allí vivían desde hacía unos años algunas familias. No recuerdo si eran dos o tres. Me explicó que la escuela había sido pasada para un local en la calle Damas, o sea al doblar de la esquina. Por mi memoria, allí radicaba desde siempre una escuela pública, con menos recursos que las dos otras dos privadas, o sea la de Loló y la de Estrada Palma en la calle Jesús María, esta última debe haber desaparecido.
Difícil entender la razón para este movimiento de Merced a Damas, por lo que poco después hablé con una persona, que había también estudiado en la escuela de Loló y con acceso para hablar con el historiador de la Habana. Le pedí que hiciera algo a favor de restaurar la casona como escuela que siempre fue. La negativa no se hizo esperar. No recuerdo las justificaciones por considerarlas sin fundamento.
Como ya dije, Loló murió en 1985, no sé la fecha exacta, ni la he podido hallar. Lo que sí puedo afirmar es que una persona tan destacada desde su juventud era para que hubiera sido resaltada lo suficiente por los medios de prensa nacional. Realmente, si lo llegaron a hacer, nunca me enteré.
Es por eso que este blog rinde homenaje Loló como abogada, maestra, activista por los derechos de las mujeres, sobre todo al voto; periodista y escritora, cuya obra es enorme e injustificado de no darle el lugar que merece en la historia de Cuba del siglo XX. Una tarja, un busto en su memoria no es mucho pedir, ¿no creen?
Producto de una colaboración internacional se ha identificado un nuevo gen que controla la autopolinización en la planta modelo, la brasicácea Arabidopsis thaliana (L.), Heynh, oriunda de Eurasia y África, primera planta con genoma secuenciado por completo en el año 2000.
Arabidopsis thaliana
Como es sabido, la polinización y la fertilización de las flores da como resultado la producción de semillas, proceso crucial para la producción de plantas cultivables y alimentos. La producción de cereales, frutas, verduras y otros cultivos depende completamente de la polinización. Aquí existe un problema cuando las plantas tienen una mayoría de flores hermafroditas y poseen el polen masculino junto al estigma femenino, lo que puede provocar una autofertilización y plantas menos saludables.
La capacidad de controlar la autofertilización tiene el potencial de lograr cultivos más fuertes y resistentes. Mediante el fitomejoramiento se obtienen híbridos F1 usualmente más productivos que sus progenitores, por lo que un objetivo a largo plazo es diseñar la autoincompatibilidad en los cultivos para así mejorar su producción.
Los estudios en esta dirección se han llevado a cabo por la Escuela de Biociencias de la Universidad de Birmingham. Con detalle se trabajó sobre la planta Papaver rhoeas L. (amapola silvestre), la que posee mecanismos para prevenir la autofertilización.
Papaver rhoeas L.
La explicación de este fenómeno radica en que el propio polen de P. rhoeas es reconocido y eliminado mediante un procedimiento de suicidio celular, lo que proporciona una forma de eliminar los granos indeseables de polen.
El estudio se realizó con Arabidopsis thaliana (L.), Heynh, planta autocompatible, pero en una variante de ingeniería auto-incompatible, en el que se identificó el gen, luego removido y en el cual se le eliminó la auto-incompatibilidad, lo que permitió a la planta autofertilizarse.
Al gen se le llamó Montañés, del inglés “Highlander”, en honor a una famosa película de 1986. Este gen codifica la llamada proteína PGAP1, la cual se encuentra en la mayoría de los organismos desde levadura hasta seres humanos, incluyendo obviamente las plantas. El gen regula la auto-incompatibilidad, por lo que las plantas previamente auto-incompatibles se convierten completamente en auto-fértiles.
Fuentes
Anon. 2022. Gene That Controls Self-Pollination in Plants Identified. Crop Biotech, 6 abril.
Lan-Nguyen Marie. 2022. Staying alive: how ‘self-pollen’ can cheat death. University of Birmingham, 21 marzo. Staying alive: how ‘self-pollen’ can cheat death – University of Birmingham.
“Un líder no puede ser nunca feliz hasta que su gente sea feliz.” Gengis Kan
Por Esteban Hernández
Realizar un film biográfico de un personaje legendario de los siglos XII-XIII no es nada fácil, sobre todo cuando se trata de sintetizar o resaltar los aspectos principales. El director ruso Serguei Bodrov trató de incluir las partes más importantes de la vida de Gengis Kan, el hombre que llegó a dominar buena parte del Universo entonces conocido.
El filme, con guion del mongol Arif Aliev, enseña muchos detalles de la personalidad de este guerrero y cómo fue que logró alzarse con las victorias repetidamente. Igualmente, la cinta presenta un toque de mística cuando desde niño el futuro Kan rogaba a sus dioses y cómo lograba posteriormente lo que se proponía.
Resulta asombroso que pobladores de un territorio con poco desarrollo, hayan logrado ocupar extensos territorios de Eurasia, y que lo haya liderado un hombre que se vio obligado a vivir en la indigencia, eso independientemente de haber nacido en cuna de la nobleza de un clan, el que dominó buena parte de la Mongolia oriental, y que fuera finalmente vencido por los tártaros en pleno siglo XII.
La película se concentra en el martirio de Temujin (Gengis Kan) en su niñez y su colaboración y diferencias con su hermano de crianza (un anda), Jamukha, el que ayudó a Temujin para recuperar a su esposa Börte, secuestrada por los merkitas. Luego se ve cómo Temujin le arrebató el liderato a Jamukha al compartir todo el botín logrado en esta batalla contra los merkitas. Desde eso momentos, ambos se convirtieron en enemigos, aunque cada uno reconocía bien las virtudes del adversario.
Hay un poco de leyenda o cuento en el afán de idealizar al héroe del film, que uno no puede acreditar. Como son los sufrimientos y prisión de Temujin, y cómo Börte, su mujer, logra liberarlo. Tampoco es fácil de aceptar que en un ambiente de poligamia, se muestre solo a Börte cuando Temujin llegó a poseer decenas de concubinas.
El defecto principal de la película es que no se describe como finalmente Temujin pudo aunar y organizar su ejército. Ese paso en su vida se salta en la película, lo que no es razonable, en mi opinión. Por el contrario, se aborda en parte como fue el fin de Jamukha, algo ejemplar en realidad.
La película en definitiva trata de exponer como surge la figura de Gengis Kan, pero nada de sus futuros logros y territorios invadidos. Una segunda parte de este filme habría sido deseable con guion nutrido de los relatos del autor soviético Vasily Yan de su libro “Gengis Kan, el lobo de las llanuras”.
Durante todo el filme la persona del guerrero es tratada como un héroe, como bondadoso, esplendido con sus aliados, en fin, una figura ideal. De que era corajudo no hay dudas, pero el hecho de haber sido finalmente exitoso en sus empeños como invasor no quiere decir que fuera tan benévolo como se le presenta en esta peli.
Sobresalen las actuaciones del nipón Tadanobu Asanu en el papel de Temujin; del chino Honglei Sun como Jamukha y la mongola Khulan Chuluun encarnando a Börte. El resto del reparto realizó aceptablemente sus interpretaciones.
La peli, de producción kazaja-rusa-mongola-alemana, fue nominada para Oscar como mejor película en lengua extranjera en 2008, y obtuvo premio en igual categoría de parte de National Board of Review de EE.UU. Honglei Sun obtuvo premio como mejor actor de reparto en el Asian Film Award.
“Cuando todo concluyó, me sentí muy feliz, era como querer gritar.” Don Larsen, una vez terminó su juego perfecto en 1956
Roki Sasaki
Por Esteban Romero
Lanzar un juego de 0 hits, 0 carreras no es nada fácil, ya que el lanzador tiene poco margen para la equivocación, mientras que su equipo a la defensiva debe tratar de hacerlo lo mejor posible. El juego de no-no admite hombres que lleguen a las bases por boletos, pelotazos o errores.
Si bien el no-no es difícil, ¿Qué diríamos del juego perfecto? el partido en que el lanzador y su defensiva no se pueden equivocar al no permitir bateador rival que llegue a la inicial. Los árbitros deben igualmente comportarse a la altura, sobre todo el de home a la hora de los conteos. Era un niño cuando sufrí viendo por la TV cubana de entonces a Don Larsen de los Yankees lanzar un no-no perfecto a los Dodgers en 1956. Sufría como fan de los Dodgers. Aún recuerdo el batazo de Gil Hodges, el que puso a Mantle a correr en bicicleta para llegarle y realmente salvarle el no-no perfecto a Larsen. Mantle desde su tumba me dice que el leñazo del inicialista del Brooklyn sucedió en la quinta entrada. El juego fue el lunes 8 de octubre, en plena serie mundial, en un bonito día de otoño en Nueva York. Había 64 519 espectadores en el estadio presenciando la hazaña, y el árbitro principal detrás del home fue Babe Pinelli. El perfecto de Larsen era el séptimo en la historia de la MLB y el primero en Series Mundiales.
Había llovido mucho desde que se lanzó el primer no-no perfecto en los circuitos mayores del béisbol. El zurdo Lee Richmond del Worcester Ruby Legs lanzó el primero el 12 de junio de 1880 contra el Cleveland Blues, partido que concluyó 1-0. De allá hacia acá ya se han lanzado 23 juegos perfectos en las Mayores.
Sin embargo, no es propósito aquí hacer mucha historia al respecto, sino de resaltar la hazaña lograda por el derecho nipón Roki Sasaki, de los Marinos Chiba Lotte de la Liga del Pacífico del Béisbol Profesional de Japón, hombre nacido el 3 noviembre de 2001 en la ciudad de Rikuzentaka, Prefectura de Iwate, el que lanzó un no-no perfecto contra los Búfalos Orix el 10 abril de 2022.
Lo novedoso de este juego perfecto es que Sasaki, conocido como el Monstruo de Reiwa, ponchó a 19 bateadores rivales, una cifra extremadamente alta y jamás lograda por lanzador de la MLB hasta la fecha.
Si comparamos el logro de Sasaki con los serpentineros de la MLB, vemos que quiénes más se acercan en ponches en juego perfecto son:
– El zurdo Sandy Koufax, el 9 de setiembre de 1965, con 14 ponches propinados a los Cachorros, 3 de ellos al peligroso Ernie Banks, partido que concluyó 1-0.
– El derecho Matt Cain de los Gigantes de San Francisco lanzó perfecto contra los Astros Houston, el 13 junio de 2012, con 14 ponches igualmente. El partido concluyó 10-0.
– El zurdo Randy Johnson del Arizona, el 18 de mayo de 2004, contra los Bravos de Atlanta, propinó 13 ponches, 3 de ellos contra el eficiente bateador Chipper Jones. El juego finalizó 2-0.
– El derecho Roy Halladay de los Filis, el 29 de mayo de 2010 contra los Marlins, ponchó a 11 bateadores. El juego concluyó 1-0.
El otro aspecto sobresaliente del pitcheo de Sasaki fue que necesitó 105 lanzamientos para lograr su hazaña, una cifra normal cuando se lanza bien un juego de nueve entradas. El serpentinero con menor número de lanzamientos para lograr no-no perfecto en las Mayores es el derecho Addie Joss del Cleveland Naps, con 74, en partido contra los Medias Blancas de Chicago el 2 de octubre de 1908. Por coincidencia, ese fue el segundo juego perfecto en la Liga Americana. El primer no-no perfecto en esa Liga lo había tirado el derecho Cy Young del Boston Americans el 5 de mayo de 1904 contra los Atléticos de Filadelfia. El lanzador que más pitcheos realizó para su no-no perfecto fue el mismo Matt Cain, con 125.
Sasaki no es tampoco el lanzador más joven que haya lanzado un juego perfecto. El nipón tenía 20 años y 158 días en la fecha de su hazaña. John Montgomery Ward (Monte Ward) del Providence Grays tenía 20 años y 105 días el 17 de junio de 1880 cuando lanzó su juego perfecto contra los Bisontes de Búfalo.
Fuera del ámbito de la pelota de la MLB y de las Mayores japonesas, vemos que el derecho cubano Maels Rodríguez logró un no-no perfecto el 22 de diciembre de 1999 lanzando contra el equipo de las Tunas en el parque “José Antonio Huelga” de Sancti Spíritus. Ese día el cubano tenía 20 años y 68 días de nacido.
Así y todo, la hazaña de Sasaki es notable, lanzar un juego tan difícil y ponchar a 19 bateadores rivales, con una cifra normal de lanzamientos, a la edad de 20 años, es algo que solo pitchers con extraordinaria capacidad pueden lograrlo.
Sasaki debutó en las Mayores de Japón en 2021, ponchó a 68 bateadores en algo más de 63 entradas lanzadas, y su PCL fue de 2,37. Si no pasa nada extraño, alguna lesión más que todo, podemos estar seguro que Sasaki lanzará en la MLB y será seguramente, como otros peloteros nipones, una verdadera atracción.
Había terminado el párrafo anterior y con él el presente artículo cuando leo que una semana después de su hazaña, el domingo 17 abril de 2022, Sasaki lanzó 8 innings perfectos contra el Hokkaido Nippon Ham Fighters, juego en el que ponchó a 14 bateadores rivales. Sasaki fue relevado por haber tirado 104 lanzamientos y así proteger su brazo. Su equipo, los Marinos, perdieron 1-0 en 10 entradas. No obstante, el lanzador nipón ha tejido una cadena de 17 entradas perfectas consecutivamente, una verdadera hazaña en cualquier béisbol. La pregunta que uno se hace es si podrá continuar con esta cadena de ceros perfectos, estaremos atentos, por supuesto.