El triunfo de Cuba en el béisbol de los III Juegos Centroamericanos y del Caribe (El Salvador 1935)

Es difícil derrotar a una persona que nunca se rinde.”
Babe Ruth

Seguimos sacando del cajón del olvido detalles del desempeño de los equipos cubanos en torneos del pasado, donde con menos recursos se lograron buenos resultados. Sí, menos recursos, imagínense que la contribución de la Unión Atlética Amateur para la participación de la delegación cubana era de 66 mil pesos en ese momento. Es cierto que un peso entonces era como diez o más ahora, también habría algún que otro patrocinador de determinado evento. Aun así, la prensa cubana criticaba abiertamente a esa organización por ese raquítico aporte, donde una parte venía del mismo gobierno. No faltaron tampoco las críticas a las condiciones de las canchas y terrenos de juego en El Salvador. Al menos, la de béisbol no era muy apropiada como así hicieron constar varios peloteros cubanos en esa justa.

Eran 18 peloteros los que integraron el equipo Cuba, pero había otros peloteros participando en otros deportes. Fueron los casos de Armando Cuervo, el que compitió en salto de altura y fue integrante del equipo de baloncesto, además del camarero y jardinero Bernardino Rodríguez del ADC, y el infielder Pedro “Perico” Cardoso del Atlético de Cuba, jugadores regulares del equipo de baloncesto nacional. Recuerden o sepan que Bernardino, además de haber sido un buen pelotero y baloncestista amateur, durante años fue árbitro en los torneos nacionales amateur y profesional.

El torneo beisbolero fue un round robin, todos contra todos en la primera vuelta, mientras que los tres primeros lugares jugarían en una serie extra de dos vueltas, un poco que para extender el espectáculo. Los equipos participantes fueron Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Cuba y el anfitrión El Salvador.

Los integrantes del equipo cubano esta vez fueron Miguel López (Cubaneleco) y Félix López (Hershey). En el cuadro aparecían Ángel Nieto 1B (Fortuna), Alberto Izquierdo 2B (Teléfonos), Jorge Santa Cruz 3B (Hershey), Antonio Palencia SS (Teléfonos). Los jardineros, aunque capaces de jugar en otras posiciones, fueron Carlos M. Fleites (también receptor del Vedado Tennis), el reglano José Luis “Jorocón” García (Yara), el muy versátil Ricardo Morales CF (también finalista en tennis en la competencia, del Vedado Tennis), el líder de los bateadores del campeonato cubano, Emilio García RF (Hershey) y Esteban Maciques CF-RF (Deportivo Cárdenas). Entre los lanzadores también había versatilidad, Manuel Fortes (Hershey), Francisco “Panchón” Hernández (Yara), Narciso Picazo (z), quien en la temporada anterior al evento lanzó para el Yara; Rafael Suárez (Hershey), Adrián Zabala (z, Fortuna) y Félix Fernández. Tanto Fortes, Zabala como Panchón podían jugar en otras posiciones, sobre todo los jardines, todos eran casi siempre buenos bateadores. Los repitentes del equipo de 1930 fueron Fleites y Picazo.

Ricardo Morales, pelotero versátil y finalista en tenis en estos juegos

La dirección del equipo recayó sobre León Rojas. Viendo cómo iban las cosas, Joaquín Viego, director del campeón Hershey en 1934, podría haber sido el director de la selección cubana. El Hershey era un equipo muy triunfador.

La justa beisbolera comenzó para el Cuba el 24 de marzo cuando derrotó 13-7 al de Nicaragua. Por los cubanos lanzaron Fortes y el lanzador ganador del juego, Francisco “Panchón” Hernández, con Félix López en la receptoría. Cuba disparó 15 incogibles por 10 de los Nica, incluido jonrones de los hermanos Cayasso, Stanley y Joe. Manolo Fortes jonroneó por los cubanos. Hubo triples de Palencia, Emilio García y Jorge Santacruz; dobles de Morales y Santa Cruz. El equipo Cuba dejó 7 hombres en bases por 8 los Nicas. Arrancar venciendo a un equipo de calidad beisbolera era un buen augurio.

El 26 de marzo Guatemala era derrotada por el equipo cubano con marcador de super KO, 16-2. Narciso Picazo abrió y ganó este juego, en los que Guatemala conectó solo 4 hits. Picazo fue relevado por Rafael Suárez en las postrimerías. El equipo Cuba disparó 15 incogibles, incluido dobles de Félix López, Jorge Santa Cruz y Rafael Suárez. Jorocón García conectó 3 hits, mientras Santa Cruz empujaba 4 carreras.

El equipo cubano derrotó al de El Salvador 9-3 el 27 de marzo. Los cubanos marcaron 2 en el primero, una en el tercero, tres en el cuarto, dos en el sexto y una más en el noveno como visitador. El zurdo Adrián Zábala abrió por el Cuba y luego, con el juego ido de un solo lado, relevado por “Panchón” Hernández y Manolo Fortes. El Salvador anotó una en el sexto y las otras en el noveno como para entusiasmar a los aficionados en el estadio, pero de ahí no pasó, solo entusiasmo.

El 30 de marzo Cuba derrotó 12-2 a Panamá, equipo ocupante del segundo lugar de la justa. Picazo explotó en la misma primera entrada cuando Panamá anotó 2 carreras, pero el Cuba empató en el tercero y estuvo anotando sucesivamente, excepto en el octavo. Fortes, relevista de Picazo, se encargó de despachar kilométrico jonrón, impulsor de 3 carreras, mientras Maciques y Emilio García conectaban sendos triples.

Emilio García

Cuba terminó invicto en primer lugar de la primera ronda. El play off arrancó el 2 de abril, Cuba le ganó a Panamá, pero sufrió derrota de 3-1 a manos de los istmeños el 2 de abril. En este juego perdido el equipo cubano cometió 5 errores y poco ayudó a la faena de Felo Suárez y Manolo Fortes. Realmente los cubanos no pudieron batear como lo hicieron en anteriores ocasiones. No obstante, eso no amilanó a los cubanos, los que se impusieron dos veces contra el conjunto nicaragüense, en el primer partido 6-2 y en el segundo 8-3, partido que los coronó campeones por tercera vez consecutivamente en este torneo regional.

La figura central de la ofensiva cubana fue “Jorocón” García, el que se distinguió como slugger al disparar cinco jonrones, empujar 13 carreras y robar 6 bases, una especie de José Canseco en sus primeros años en las Mayores y, por coincidencia, ambos son reglanos. No menos importante fue el aporte del futuro ídolo del béisbol mexicano, Manolo Fortes, el que bateó oportunamente y siempre estuvo listo para relevar, así ganó 3 juegos sin ninguna derrota.  

José Luis «Jorocón» García

Escrito por Esteban Romero, el 26 enero de 2022, con información consultada en la prensa nacional cubana de marzo-abril de 1935.

El primer juego nocturno de béisbol en Cuba

Los juegos nocturnos transformaron el negocio del béisbol profesional. De audiencias más pequeñas y demográficamente estrechas que asistían a los juegos diurnos, se pasó a multitudes más grandes y diversificadas de espectadores nocturnos.”
Charlie Bevis (autor de Baseball under lights- 2021)

Estadio la Tropical

Sucedió hace varias décadas, el 22 de diciembre de 1937, en el estadio de la Tropical en la Habana, donde tuvo lugar el primer juego nocturno de béisbol en Cuba, desafío entre el Almendares dirigido por Adolfo Luque contra el Marianao guiado por el inmortal Martín Dihigo. Debido al mal tiempo el juego no pudo tener lugar el 21 de diciembre

Antes de ese juego se hicieron varias pruebas de la efectividad de la iluminación, como para que no quedara dudas del éxito de esta nueva modalidad de juego, ya implantada en varias ciudades de EE. UU., la cual proporcionó ingresos por entradas en esos lares.

Para este juego Luque anunció al veloz Rodolfo Fernández, mientras que Dihigo se decidió por el zurdo mexicano Fernando Barradas.

Antes de pasar a las incidencias del partido es bueno recoger como fue esa primera experiencia de juego con iluminación artificial. Quienes conozcan el estadio de la Tropical, el ahora llamado Pedro Marrero, saben que su terreno de béisbol era inmenso, un jonrón allí era noticia. Por lo tanto, hacía falta un generador de electricidad potente para poder producir la energía necesaria para la iluminación, por lo que no les fue fácil a los peloteros poder realizar sus fildeos y otras jugadas. Prevaleció el esfuerzo, pero se necesitaba otro generador para que aquel juego se pareciera al que disfrutaban los norteamericanos en Nueva York y Cincinnati, por solo citar dos de las ciudades, donde tempranamente se comenzó a jugar en horarios nocturnos.

Una deficiencia fue que los fouls salían y a los defensores se les hacía imposible ver la pelota para fildearla.  A los receptores se les hizo difícil su trabajo detrás del home. El recordado Fermín Guerra cometió 3 passed balls en ese juego.

Ante estas dificultades, los técnicos norteamericanos, encargados de la instalación, prometieron aumentar la potencia de luz para el siguiente juego, aparte que se traería un generador idéntico al que funcionaba en el Dyckman Oval de Nueva York. Todo eso en 24 horas, nada de para el mes o año que viene, era cuestión de horas para corregir las deficiencias observadas.

Veamos cómo se desarrolló el juego, Almendares abrió con el derecho Leon Day, un hombre consolidado en las Águilas de Newark dentro de las Ligas Negro, mientras que el Marianao lo hizo con otro derecho de Ligas Negro, Hilton Smith, uno de los pilares de los Monarcas de Kansas City. Así que nada de Rodolfo Fernández, ni de Barradas, el que, por cierto, jugó la inicial del Marianao esa noche. Los árbitros fueron el entonces joven Amado Maestri detrás del plato, con Kiko Magriñat y Puyans en las bases. El eterno Julio Fránquiz fue el anotador del juego, cuya duración fue de 2 horas y media.

Así las cosas, Day no estaba del todo en su day, pues los del Marianao le anotaron 3 en la segunda entrada, pero se compuso y lanzó hasta la séptima entrada cuando fue sustituido por el emergente José Abreu. Los azules no se amilanaron y le hicieron 2 a Smith en el sexto, pero Marianao ripostó con igual número de carreras en la parte baja de esa entrada. El Almendares volvió a la carga en el séptimo con 3 anotaciones y fue ahí que el director del equipo, Dihigo, ocupó el montículo en lugar de Smith, y así terminar con las angustias del Marianao, equipo que anotó la decisiva en el octavo inning. Day había sido sustituido por la ex-estrella del Fortuna, el derecho Silvino Ruiz, el que permitió la carrera indicada. No obstante, el Almendares volvió a la carga en la novena entrada y situó hombres en segunda y tercera con dos outs, Luque dejó batear a Silvino, hombre que siempre fue un buen bateador, y no lo defraudó al disparar línea fuerte a lo corto del jardín derecho solo fildeable por un hombre de velocidad, el jardinero derecho de los New York Cubans, Clyde Spearman. Este emotivo juego terminó con ese engarce que, según los críticos, fue de película.    

El box score del juego aparece a continuación, no sin antes señalar que Silvio García fue la estrella defensiva de este juego. Intervino en diez difíciles lances y cometió un error. El jardinero central del Marianao, Ed Stone, igualmente realizó buenos fildeos, y Barney Brown se anotó dos asistencias jugando el jardín izquierdo, mientras que ofensivamente Anastasio Santaella, Fermín Guerra, Barney Brown y Javier Pérez conectaron par imparables cada uno. El afrocubano Pérez, oriundo de San Antonio de los Baños y pelotero ese año de los Grises de Homestead, conectó jonrón por el área del jardín central defendida por Rogelio “Mantecao” Linares. El juego lo ganó Dihigo y lo perdió Silvino Ruiz.

Para más detalles sobre los primeros juegos nocturnos de béisbol en varios países, se recomienda leer el artículo de este autor que aparece en las fuentes consultadas.

Fuentes

Anon. 1937. Se celebrará hoy en el Stadium el primer match de base ball nocturno. Diario de la Marina, 21 diciembre, pag. 16.

Galiana Pedro. 1937. Venció el Marianao al club de Luque en el primer match nocturno con score de 6 a 5. Diario de la Marina, 23 diciembre, pag. 20.

Romero Esteban. 2018. Los primeros juegos nocturnos de béisbol. Deportescineyotros.com, 8 agosto. https://deportescineyotros.com/2018/08/08/los-primeros-juegos-nocturnos-de-beisbol/

Escrito por Esteban Romero, 23 enero de 2022

Curiosidades beisboleras: los hermanos Atán y detalles sobre la carrera de Raúl

Cuando se juega a la pelota, uno tiene
la oportunidad de hacer algo grande.
Hank Aaron

Raúl Atán como pelotero en 1926-27

Revisando los box scores de juegos de las ligas amateur del siglo pasado, uno se tropieza con algunas curiosidades, una de ellas es la del famoso árbitro Raúl Atán, a quien tuve la oportunidad de ver trabajar en juegos del último lustro de la desaparecida liga profesional.

Sobre Atán se ha escrito no poco. Se sabe que nació el 26 de abril de 1901 en los Arabos, Matanzas, hijo de padre chino, con el raro nombre de Ramón, ya que una R para un chino pronunciar es todo un problema, y de madre descendiente de chinos. Para colmo a uno de sus hijos le pusieron Raúl, el referido de este escrito. Al parecer la familia muy católica se trasladó a Cárdenas, donde Raulito comenzó a practicar béisbol, pero lo que la historia no cuenta es que su hermano, con iniciales J.E. o J.A. (un día aparecía así y otro de la otra manera), probablemente Juan Emilio o José Antonio, igualmente jugaba la pelota. Desconozco quien vino primero, si Raúl o J.E.

Lo cierto es que ambos hermanos jugaban con el Aduana de la temporada de 1921. Raúl era el tercer bate en la alineación, servía como receptor regular, pero algunas veces jugaba el jardín central o hasta lo ponían a lanzar. Su hermano J.E. era infielder, lo mismo defendía la antesala que la intermedia. Raúl jugó el primer mes de la temporada de 1922 nuevamente con el Aduana, pero desapareció, probablemente había firmado como profesional y se disponía trasladarse a Tampa, pero no pudo ser. Según Gilberto Dihigo (2013), Raúl Atán no pudo viajar a EE. UU. debido a una ley promulgada en 1882 por la Casa Blanca, la que excluía la entrada de los chinos a Estados Unidos.

En ese mismo año de 1922, Raúl Atán debutó como pelotero profesional con el equipo Habana, lo hizo como bateador emergente por el lanzador Barceló el 5 de noviembre y disparó un sencillo, luego lo dejaron jugando uno de los jardines. Volvió a jugar el 4 de diciembre cuando entró a patrullar el jardín izquierdo en las postrimerías del juego Santa Clara vs Habana, el que resultara en pateadura de los Leopardos sobre los rojos de 12-4. En esa temporada de 1922-23, Atán promedió .238 (de 21-5), sin extrabase y una impulsada, estadísticas proporcionadas por baseball-reference.com

Desde 1923 Raúl Atán comenzó a hacer trabajo como árbitro, mientras que a su hermano le encontré como defensor regular de la segunda base del Deportivo Sanidad (Víbora Park) en la temporada de 1925 de la Liga Federal Universitaria, en la que Raúl igualmente oficiara como árbitro. En 1926 se incluyó en el selecto grupo de árbitros de la Liga Amateur, entre los que estaban Kiko Magriñat, Valentín “Sirique” González y Eustaquio Gutiérrez.

Sin embargo, ya había visto que Figueredo en su útil libro “Cuban Baseball” reportaba a Atán jugando para el Almendares. Baseball-reference.com no daba ninguna información al respecto. La curiosidad era que Atán convertido todo un árbitro, volvía al terreno de juego, lo cual era cierto y para que no quede dudas veamos lo que realizó en la temporada de 1926-27 con los azules:

  • El 10 octubre aparece R. Atán como emergente por Almendares en juego contra el Habana de Miguel Ángel González, no llegó a dar batazo, con 2 outs, el hombre en circulación en primera, José López, es sorprendido y ahí terminó el desafío.
  • El 12 de octubre jugó el jardín central en juego contra el Habana. Se fue de 2-1.
  • El 14 y el 15 de octubre, nuevamente aparece como bateador emergente
  • El 20 de octubre Atán (sin inicial) jugó la primera base del Almendares en juego contra el Cienfuegos. Después de esta fecha no jugó más.

Las estadísticas finales de esa temporada de 1926-27 no existen. Revisar los box scores era pertinente, pues surgía la duda de que fuera su hermano J.E. o J.A. y no Raúl el que jugó entonces. A todas luces no fue otro que el mismo Raúl, árbitro regular en la Liga Nacional Amateur, la Liga Social y la Profesional, además de haber realizado este trabajo exitosamente fuera de Cuba en ligas invernal y de verano. Existe además una postal de Raúl Atán de las colecciones Aguilitas como pelotero en la temporada de 1926-27.

Atán tuvo muchas situaciones difíciles como árbitro, pero siempre respondía con esa frialdad que no es, por cierto, característica de los cubanos. Una de esas primeras protestas la tuvo que enfrentar el 25 setiembre de 1932 en juego entre el equipo Teléfonos contra el Fortuna. Francisco Quintela estaba al bate por los inalámbricos y el lanzador Vasallo le pegó la bola, la que rozó el uniforme de Quintela. Atán cantó bola al entender que el bateador no se movió para evitar el pelotazo.  En vez de salir el director del equipo, Octavio Diviñó a discutir ese pelotazo, salió indebidamente como un bólido el lanzador Narciso Picazo a protestar. Atán, sin pensarlo mucho, expulsó al estelar hurler del terreno, el que no se dio por vencido, fue directo al palco de la presidencia de la Liga a protestar, lo que de nada le valió. Picazo regresó al banco, el que no abandonó en actitud prepotente, lo que le costó la suspensión por dos juegos. Atán aclaró que lo expulsaba al no tener Picazo el derecho a protestar y reclamar cuando su director ni se movió del banco.  

En conclusiones, no era uno, eran dos peloteros Atán. Raúl fue pelotero hasta 1922-23, posteriormente árbitro durante algo más de dos años, nuevamente pelotero en 1926-27 y regresó como árbitro por el resto de su carrera. Más detalles sobre la vida de Raúl Atán lo podrán encontrar en algunos de los artículos que aparecen en las fuentes revisadas por este autor.

Fuentes

Anon (s/a). Raúl “El Chino” Atán. Desde las gradas. http://dlasgradas.blogspot.com/p/r.html

Anon (s/a). Raúl Atán. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/register/player.fcgi?id=atan–001rau

De la Morena Santana Rafael Jesús. 2011. Patriarca y deportista. Palabra Nueva, Rev. Arquidiócesis de la Habana, año XIX, No. 204.

Dihigo Gilberto. 2013. Un chino cubano, pelotero y umpire. http://dihigo.blogspot.com/2013/08/un-chino-cubano-pelotero-y-umpire.html

Diario de la Marina, box scores de las temporadas de 1921 y 1922 de la Liga Nacional Amateur, Liga Federal Universitaria 1925, y Liga profesional cubana 1922-23 y 1926-27.  

Figueredo Jorge S. 2003. Cuban Baseball: A Statistical History, 1878-1961. McFarland & Co., Inc. Publishers, Jefferson, Carolina del Norte, 544 p.

 Escrito por Esteban Romero, 21 enero de 2022.

Detalles del equipo Cuba de béisbol en los II Juegos Centroamericanos y del Caribe (Habana 1930)

Recuerde dos cosas: jugar duro y divertirse en el terreno.”
Tony Gwynn

Realmente la integración de este equipo Cuba fue algo poco común, donde existen detalles que deseo compartir con todos aquellos que no los conozcan.

Este equipo se conformó sobre la base del desempeño de los peloteros que participaron en la temporada de 1929, tanto de la Liga Nacional Amateur como de la Liga Intersocial. Esta olimpiada regional tuvo lugar en la Habana en las fechas comprendidas entre el 15 de marzo y el 5 de abril de 1930. El torneo de béisbol comenzó dos días después de la inauguración, en el que participaron cinco selecciones: México, Panamá, Guatemala, El Salvador y Cuba como anfitrión. Realmente eran tres selecciones con fuerza y dos muy débiles como Guatemala y El Salvador. Se jugó a una vuelta y un play off entre los ocupantes de los tres primeros lugares.

El equipo Cuba venía dirigido por el ex-grandeliga y director de muchos éxitos con el Vedado Tennis, Rafael Almeida. El VTC ganó cuatro campeonatos consecutivos bajo la guía de Almeida y como era de esperar, buena parte de los integrantes del conjunto cubano venían de ese conjunto, una especie de aplanadora en la Liga Nacional Amateur de su época.  

Rafael Almeida

Veamos los nombres de los peloteros y de qué equipos venían los integrantes de este conjunto:

Cinco de sus peloteros jugaron como receptores regulares o alternaban en la posición en sus equipos. Ellos fueron los también jardineros Alfredo “Palito” Consuegra (VTC), Miguel Aguilera (Loma Tennis); Oscar Reyes, pelotero del Teléfonos, campeón de la Liga Intersocial y de la competencia play off contra el VTC (campeón de la Liga Nacional) eficiente como inicialista y receptor; Francisco Espiñeira de la Liga Intersocial, el que igualmente se desempeñaba en cualquier jardín, y Carlos M. Fleites del VTC, igualmente jardinero y defensor de la intermedia. Así que eran cinco receptores versatiles a su vez.

El cuadro del equipo tenía a Cándido Hernández en primera, pelotero de la Policía Nacional, Luis Romero del Teléfonos en segunda, Gustavo Alfonso en la antesala, hombre capaz de jugar también la intermedia y el campo corto, del Vedado Tennis (VTC). El torpedero regular fue el llamado Profesor Jorge Consuegra (VTC), hermano del receptor “Palito” Consuegra. Del profesor se hablaban maravillas por su eficiencia en la defensa del campo corto. La antesala venía defendida por Antonio Arredondo, más conocido como el Polaco, pelotero de experiencia del Fortuna. Completaba el cuadro, el torpedero de la Universidad Miguel Morera.  

Uds. Se preguntarán ¿qué tiene de extraño este infield? Gustavo Alfonso se llevó la medalla de plata en la prueba de los 100 metros planos, mientras que el Polaco fue uno de los puntales del equipo cubano que se llevó la medalla de plata en baloncesto. El Polaco tenía un aro de maravillas, en el penúltimo juego de su equipo, logró cuatro canastas consecutivamente.

Los tres cubanos finalistas de los 100 m lisos, Conrado Rodríguez, Gustavo Alfonso y el medallista de Oro, C. Torriente

En los jardines estaban Armando Paituvi del conjunto Dependientes, ocupante del tercer lugar en la temporada de 1929, y el jardinero central de la Universidad, Porfirio Espinosa, más conocido como el Bambino por su poder al bate. ¿Cuál es el detalle? El Bambino fue medalla de oro en el lanzamiento de la jabalina.  

Porfirio «Bambino» Espinosa

Entre los lanzadores estaban el eficiente zurdo Narciso Picazo del Teléfonos; Fernando Clavel de la Policía, pelotero capaz de jugar el campo corto y los jardines; Juan Montero del equipo Dependientes, lanzador que ganó 4 y no perdió en la temporada de 1929; Manuel Domínguez del Teléfonos, y para completar, Juan Mendizábal de la Universidad. Cualquiera de esos lanzadores podía jugar los jardines y la inicial, pero el otro detalle es que el gigante Mendizábal, todo un mastodonte, se alzó con la medalla de oro en el lanzamiento de la bala (12, 25 m).

Narciso Picazo

Era un equipo de atletas, capaces de desenvolverse bien en otros deportes o peloteros de mucha versatilidad. Para finalizar se describen como terminaron los juegos del equipo Cuba en ese torneo.

En el primer partido de la selección nacional, los criollos apabaullaron al conjunto de Guatemala, con anotación de super KO, 15-1. La victoria correspondió a Manuel Domínguez. El equipo bateó 13 incogibles, incluido dobles de Aguilera y el mismo Domínguez, triple del Polaco y jonrones del Bambino y Aguilera. El mejor bateador fue el Bambino con 3  imparables en 4 turnos al bate.

En el siguiente partido, el equipo Cuba tuvo que sudar para derrotar a Panamá 2-1. La primera carrera de los cubanos, todo frente al pitcher Lyons, fue por toque de hit de Aguilera y robo de segunda, base a Romero, infield hit de Gustavo Alfonso, las bases se llenaron, Paituvi y Espinosa se poncharon, pero Cándido Hernández recibió pelotazo, válido para empujar a Aguilera con la carrera que abrió el marcador. Por Cuba abrió el gigante Mendizábal, el que lanzó bien hasta la sexta entrada cuando Antadilla conectó hit con dos outs en el pizarrón, wild pitch, otro infield hit por tercera, al que Alfonso le llegó, pero tiró sin tiempo a la inicial, lo que propició el empate. Mendizábal concedió boleto y al siguiente bateador le lanzós dos pelotas malas, Almeida no esperó más y trajo al zurdo Picazo, el que sirvió tres strikes consecutivos para acabar con las angustias del equipo cubano. La carrera de la victoria fue por base a Jorge Consuegra con un out, hit de su hermano Alfredo, que llevó al Profesor a tercera y el toque exitoso de squeeze play de Picazo.

Cuba después de derrotar al conjunto de El Salvador, hizo lo mismo con el de México, con anotación de 7-3 y pitcheo completo de Picazo. En este partido los criollos batearon 8 imparables incluido doble y triple de Porfirio Espinosa, y doble del receptor “Palito” Consuegra. Picazo dejó en 5 hits a la escuadra mexicana, entre ellos jonrón de su cuarto bate, el jardinero central Francisco Torrijos. México anotó sus 3 carreras en la séptima entrada.

En el siguiente partido, ya en play off, Cuba derrotó 15-4 a Panamá con bateo despiadado de Espinosa nuevamente, de 5-3 incluido triple y 4 impulsadas. Juan Montero cubrió toda la ruta por el Cuba. El equipo nacional aseguró el juego al fabricar rally de 6 carreras en la cuarta entrada. En la primera parte del noveno, el Cuba nuevamente fabricó 6 carreras más. De hecho, este juego era más que suficiente para que el equipo cubano quedara campeón de esta justa. Le quedaba un juego contra México, el que resultó ser su única derrota, esta vez 2-1. El zurdo Fernando Barradas limitó la ofensiva cubana a 4 sencillos. México había marcado en la misma primera entrada, los cubanos empataron en el cuarto, pero  México ripostó con la decisiva en la parte baja de esa entrada. Manuel Domínguez fue un digno rival del zurdo mexicano, a los que permitió 9 imparables incluido doble de F. Torrijos.

Escrito por Esteban Romero, 7 enero de 2022, con información consultada de la prensa cubana de 1930.

Curiosidades beisboleras: juego prolongado y con marcador estreñido, la multa de Cap Anson, la Copa del dictador y los tres hermanos jardineros

El béisbol es solo aburrido para las mentes aburridas.”
Bill Vaughn (escritor EE.UU., 1915-1977)

El 8 de junio de 1909 hubo un partido entre el Oakland y su vecino, el Frisco, en la Liga del Pacífico, entonces clase A. El desafío se extendió a 24 entradas y concluyó con anotación increíble de 1-0, carrera anotada por el inicialista Tom Tennant para dejar al Oakland al campo. Lo interesante de este juego es que los dos lanzadores abridores se mantuvieron todo el tiempo en el montículo. El derecho Jimmy Wiggs por los Robles y otro derecho, Cack Henley, por las focas de Frisco. Wiggs permitió 11 imparables incluido tres dobles, pero ponchó a 13 bateadores, mientras que a Henley le batearon 9 sencillos y ponchó a uno solo, ganó lanzando esponja.

¿Hay multa? Llegar tarde a un juego para un pelotero es algo no bien visto por los que dirigen el conjunto e incluso por buena parte de sus compañeros. Los Colts de Chicago (a partir de 1898 fueron los Huérfanos de Chicago), conjunto de la Liga Nacional, tenían un jardinero extraordinario, Bill Lange, pelotero de 185 cm de altura, fuerte, buen bateador derecho y un fildeador excepcional, pero era algo indisciplinado, lo que no era del gusto de su manager, Cap Anson, hombre que no se caracterizaba por ser risueño. Aunque no poseo el año exacto del siglo XIX, es de suponer que ocurrió en 1897. El Chicago tenía que enfrentarse al Washington, vaya coincidencia, le lanzaría Clark Griffith al equipo del que luego sería su dueño. Por el Washington lo hizo el derecho Win Mercer. Lange llegó tarde al parque, apenas le dio tiempo a cambiarse de ropa y salir a jugar. Anson lo esperó a que se le acercara, Lange le sonrió, pero la respuesta del manager fue: “Esto le costará 100 dólares”. Lange siguió sonriendo y le respondió con: “Perfecto, capitán”, lo que enojó más a Anson, quien le ripostó: “ahora son 200 dólares”. Aquello parecía la Tremenda Corte, Lange como Tres Patines y el Juez poniendo y subiendo multa. Lange a todo asintió. Llegó la undécima entrada, extra-inning, dominio absoluto de los lanzadores, nada de relevistas, todo con sus abridores. Chicago anotó una carrera, le tocaba el turno a los del Washington. La carrera significaría la victoria. Cayeron los dos primeros outs, vino a batear, el jardinero izquierdo Al “Kip” Selbach, el que conectó una línea de malas intenciones en el conteo de 2 y 2, batazo que caminó por el mismo centro del terreno. Lange estaba jugando cargado hacia el jardín izquierdo, por lo que salió a todo tren en busca de lo imposible, la bola se fue elevando y se iría por encima de la cerca, pero Lange no dejó de correr y en el último momento dio un salto enorme, la pelota cayó en su guante. Era tanto el impulso que llevaba en su carrera y salto que, al caer de cabeza, tumbó la cerca, el público miraba sorprendido. Lange cayó, pero jamás soltó la pelota que agarró en el último instante. El árbitro levantó la mano para decretar el out, visto que Lange no había soltado la bola. Al regreso al banco, con la victoria conseguida, el pelotero se acercó a su manager y le preguntó: “¿Hay multa?”, Anson respondió negativamente.  

Bill Lange

La Copa del dictador de la década de los 20 e inicios de los 30 en Cuba, de la cual nadie habla, vaya nombre de torneo. Le podríamos llamar Copa del Equino Presidente. El personaje en cuestión no ha sido el único dictador en el Caribe aficionado al béisbol y muy dado al culto a la personalidad. No obstante, fue un torneo corto y de calidad. Se reproduce algo de lo sucedido en octubre de 1928 con la participación única de Almendares y Habana. Los del Almendares tenían en su nómina a José María Fernández y Ramón Couto como receptores, José “Hombre Goma” Rodríguez 1B, su hermano Oscar 2B, Riggins 3B, George “Tubby” Scales SS, José Ramos LF, Bernardo Baró CF, Esteban “Mayari” Montalvo RF, Rafael Quintana, lanzadores como Oscar Estrada, Raúl Álvarez, Isidro Fabré, Andy Cooper, Luis “Ardilla” Morera. El Habana vino con Mike González (manager del equipo) y Julio Rojo como receptores, Pedro Arango 1B, Ramón “Paito” Herrera 2B, Ángel Alfonso 3B, Cheo Olivares SS, Agustín Bejerano LF, O. López CF, Charles “Chino” Smith RF, con Manuel Cueto y Cando López listos para entrar en acción. Para el juego final el Habana contó con peloteros recién llegados de las Ligas Negro, tanto cubanos como norteamericanos, entre ellos Martín Dihigo, Alejandro Oms y Jud «Jorocón» Wilson. Los lanzadores fueron Manuel “Cocaína” García, César Álvarez, Oscar Levis y Cliff Bell entre otros. Esta fue una serie a 9 juegos para ganar 5. Llegado el 19 de octubre los almendaristas empataron a 4 victorias la serie, en juego con estacazo decisivo de Isidro Fabré Fontrodona. La decisión de la serie se realizó de forma rara, o sea con el primer juego entre ambos equipos de la temporada oficial de 1928-29. Antes de ese partido final estaba decidido que Cheo Olivares, el torpedero habanista, resultase campeón de bateo con promedio de .520 (25-13). Cliff Bell y Cocaína ganaron 2 juegos cada uno con uno perdido, pero el campeón fue César Álvarez, el que logró una victoria sin derrotas. El juego decisivo se efectuó el 27 de octubre, donde el Habana le ganó al Almendares 10-2, toda una pateadura. Miguel (Mike) Ángel González, el reglano, reforzó la alineación, y puso en acción a Martín Dihigo, Alejandro Oms y a “Jorocón” Wilson. La trituradora funcionó, Cliff Bell lanzó de maravillas, dejó en 6 hits al Almendares, y así el Habana se llevó la Copa.

Cheo Olivares

Tres hermanos en los jardines. Siempre se ha hablado que en Series Nacionales los hermanos Sánchez, llegaron a patrullar los jardines de equipo de Matanzas. Eran entonces Armando LF, Fernando CF y Wilfredo RF. Sin embargo, cabe aclarar que en la pelota de la Liga nacional amateur ya se había dado ese caso en varios juegos del equipo Habana Yacht Club en las temporadas de 1927 y 1928. Los hermanos Deschapelles, Carlos LF, Jorge CF y Julio RF fueron los primeros en torneo oficial de nivel. Es cierto que en la pelota cubana también ha habido conjuntos con peloteros todos hermanos, el caso de los hermanos Torres en la zona de Sagua la Grande y los hermanos Aguiar en Cumanayagua, o sea todos ellos en torneos de carácter local, de los que en este blog ya se ha hablado.

Escrito por Esteban Romero, 20 diciembre de 2021

Los nuevos peloteros cubanos, miembros del Salón de la Fama: II. Pedro “Tony” Oliva 

Todavía sueño con todo lo logrado. Sueño
sobre mi carrera, sueño con el béisbol, de haberme
reunido con mucha gente y de haber viajado bastante.”
Tony Oliva

Tony Oliva al bate

Tan pronto supo Tony Oliva de su exaltación al Salón de la Fama, habló de cuanto le habría gustado que su familia lo hubiera visto jugar en sus años de esplendor en las Grandes Ligas. Oliva sufrió por el color de su piel a su llegada a EE UU, pero también de la segregación deportiva y política implantada en Cuba. ¿Cuántos conocían a Oliva en Cuba? Ni siquiera por el hecho de haber sido campeón de bateo en su año de novato y luego en el siguiente año, algo que ningún otro pelotero novato ha hecho a ese nivel, se habló de Oliva. Tampoco se le agradeció lo que aportó al equipo Cuba en la década de los 70 desinteresadamente.

Tony Oliva como Orestes Miñoso son cubanos, lo fueron, lo son y lo serán por siempre, pues no hay ideología que les pueda quitar esa condición, son héroes indiscutibles de su patria. No voy a hablar de lo hecho por el pinareño, pues ya lo hice con anterioridad. Los interesados pueden ver el link del artículo sobre Oliva al final del presente. Sin embargo, es importante detenerse en algunos detalles.

Oliva salió de un lugar llamado Corralito en los entornos de Consolación del Sur, área muy tabacalera. Oliva jugaba de domingo en domingo, es de suponer que no con muchos medios a su alcance, no jugó en liga amateur alguna, era un hombre nacido para jugar pelota, ya que desde que llegó a debutar en equipos de liga menor rompió la bola a su antojo. Oliva reafirma la idea de que el pelotero como el boxeador nace. Es cierto que se le puede enseñar algo para potenciar sus habilidades, pero no es que necesite de mucha escuela para hacerse pelotero, aprenden al calor del juego, viendo como los más veteranos ejecutan, eso sin faltar algún que otro consejo de los entrenadores.

Por eso no es para creer de que los peloteros emigrados o escapados de Cuba, son un producto de una enseñanza, producto de un valor añadido, el cual, por cierto, se ha querido cobrar o se cobra con los que juegan en Japón. 

Lo otro es como se paraba Oliva en home para batear. De los bateadores zurdos que recuerdo, están Amorós, el que solía agacharse algo y movía constantemente el bate sobre su hombro izquierdo. Marquettí no es que se agachara, la ubicación del bate hacía un ángulo recto con su hombro. Muñoz se paraba bastante erguido y su fuerza al bate, entiendo, radicaba en su fortaleza física. Juan Vistuer era bateador zurdo, de estatura inferior a Muñoz, pero que se paraba en home muy parecido al Gigante del Escambray. Amorós y Marquetti sacaban el bate con velocidad, aunque si de velocidad se trata, recuerdo a Arturo Linares varilla en mano y con una velocidad enorme, pero “Escalera” no era slugger. Por los videos vistos de Oliva bateando, se ve que se paraba erguido, con alguna similitud a Muñoz, y su swing previo al bateo era de arriba abajo, como si fuera a golfear, sostenía el bate casi vertical con relación a su hombro izquierdo, era capaz de golpear fuerte bolas afuera como adentro y las que caían en la zona baja deben haber sido bien castigadas.

Tony Oliva tiene varias hazañas como bateador. El 9 de junio de 1966 los Mellizos lograron batear cinco jonrones casi consecutivamente. Lo interesante de esa racha de cuadrangulares es que en ella se incluyeron dos cubanos. Sucedió en la séptima entrada en partido contra los Atléticos de Kansas City, los que alineaban con el matancero Bert Campaneris en el campo corto y con Ken “Halcón” Harrelson, mi narrador preferido, como inicialista. En las postrimerías, el cienfueguero José Tartabull bateó de emergente en la alineación de los Atléticos. Esa entrada la inició Rich Rollins con jonrón como emergente, le siguió el habanero Zoilo Versalles con el segundo, el cubano Hilario Valdespino cedió el primer out, Tony disparó el tercer cuadrangular, el inicialista Don Mincher el cuarto, y para completar, su majestad, el antesalista Harmon Killebrew con el quinto, para este último fue su segundo jonrón del juego. Los lanzadores víctimas de esta masacre, los dos primeros fueron sobre los envíos de Catfish Hunter, relevado por Paul Linblad, el que igualmente sufrió dos estacazos, y finalmente John Wyatt, saludado por Killebrew con jonrón. Oliva narra ese acontecimiento con muchos buenos recuerdos, aunque Camilo Pascual fue el abridor y cedió rápidamente el montículo a Dwight Siebler. Al estelar del montículo le fabricaron 3 carreras en el mismo primer inning.    

Otra logro de Tony O ocurrió en un doble juego del 29 de junio de 1969 cuando el pinareño disparó 8 hits consecutivamente, incluido par de jonrones y un doble frente a los lanzadores de los Reales de Kansas City. En el primer partido falló en su primera vez al bate y luego conectó 3 sencillos, pero en el segundo se fue de 5-5 con 5 impulsadas, juego ganado por el zurdo Jim Kaat, también miembro del Salón de la Fama.

Tiene el mérito de haber sido el primer bateador designado en conectar jonrón en las Mayores, lo que ocurrió el 6 de abril de 1973 frente a los envíos de Catfish Hunter, esta vez lanzando para los Atléticos de Oakland, en juego que ganó Bert Blyleven, compañero de Tony, quien por coincidencia estuvo en el jurado que eligió al cubano miembro del Salón de la Fama.

Pasaron 45 años para que Oliva llegara al Salón. Coincido con su afirmación, si Rod Carew y Harmon Killebrew estaban allí, tenía que haber un lugar para él. Su sacrificio y esfuerzo valió de mucho en su carrera. Llegar a jugar en un país, donde no sabes el idioma y para colmo no puedes dormir y comer donde quieras, no es fácil. Aparte que no tienes el calor ni de tu familia, ni de tu pueblo. Oliva rompía las cercas, pero como jugaba en EE UU, sus hazañas no valían para ser mencionadas ni por radio-TV, ni por la prensa local de su país. Lo que hacían Roberto Clemente, Vic Power u Orlando Cepeda diariamente era de conocimiento del pueblo boricua, pero lo que hiciera Oliva, Tany Pérez, Tony Taylor, Cuellar, Pascual, Tiant Jr. era noticia prohibida para nosotros.

Para finalizar hay una anécdota que quiero compartir de algo que supe de Tony O. Se trata del problema que él confrontaba, como tantos otros latinos, cuando llegan a los EE UU y no saben pedir su comida. Me reía, pues era algo parecido a lo que le sucede a uno cuando va a Japón o a otro país asiático, todo a base de señas, this, this, that, that, pero en el caso de Tony, él se las agenció para llevar consigo dos papelitos escritos por su manager. Uno de ellos llevaba escrito “ham and eggs” (jamón y huevos), el otro “fried chicken” (pollo frito), o sea que su dieta era un día lo primero y al siguiente lo segundo, muy proteica, pero nada balanceada, por cierto. Él mostraba su papelito del día al camarero y era servido a su gusto.

Con la llegada de Oliva y Miñoso al salón son seis los cubanos, pero para los que gustan hablar de la tierrita, aquí les va por provincia: tres son matanceros, Dihigo, José de la Caridad Méndez y ahora Miñoso; uno es de Cienfuegos, Cristóbal Torriente, otro de Ciego de Ávila, Tany Pérez, y Tony Oliva de Pinar del Río. Vendrán otros más en el futuro, que nadie lo dude, esos que como Oliva nacieron peloteros.

Escrito por Esteban Romero, 15 diciembre de 2021, con algunos datos y fechas consultadas en baseball-reference.com

Para los interesados en conocer más detalles de la carrera de Tony Oliva, les invito a leer: https://deportescineyotros.com/2016/04/25/uno-de-los-mejores-bateadores-cubanos-de-todos-los-tiempos-pedro-tony-oliva/

Los nuevos peloteros cubanos, miembros del Salón de la Fama: I. Orestes Miñoso

Yo amo a todo el mundo, del Sur, del Norte,
del Este. Los amo a todos y les respeto.”
Orestes Miñoso

El gran Orestes Miñoso

Al fin le llegó el premio al hombre de Perico, Matanzas. A estas alturas hay un periodista en Chicago que no se ha enterado que Orestes Miñoso no es de la Habana. Miñoso es tan matancero como Martín Dihigo, José de la Caridad Méndez, Edmundo Amorós, Bert Campaneris, Leo Cárdenas, Silvio García y otros peloteros cubanos más destacados de esa provincia.

Miñoso siempre dijo que le gustaría llegar al Salón de la Fama en vida, no post mortem, lamentable, pero sucedió tal como él no quería. En este artículo deseo reflejar algunos detalles que había encontrado hace un tiempo sobre los primeros pasos del matancero en territorio de EE. UU., primero en las Ligas Negro, luego en las Menores y las Mayores. Algunos de estos detalles no aparecen casi reflejados en su autobiografía, quizás por la modestia que caracterizaba a Miñoso como persona.

Miñoso firmó con los New York Cubans en 1946, lo que implicó que el cubano se  trasladara a jugar a los EE. UU., territorio desconocido para él, pero con la suerte que en ese equipo jugaban ya algunos cubanos, como es el caso de Silvio García, el que orientó a Miñoso en todo lo que pudo. Otros dos que le ayudaron igualmente fueron el receptor Rafael Noble y el lanzador Luis Tiant Sr. Ellos todos ya hablaban inglés y conocían las costumbres del lugar, lo que le estaba permitido y prohibido a un ciudadano negro en ese país entonces.

Su primera temporada con los NY Cubans no fue del todo exitosa, pero en las siguientes dos bateó a sus anchas con OPS por encima de .880. No obstante, hay un detalle interesante y fue que Miñoso asistió al entrenamiento primaveral de los Cardenales de St Louis en 1947. Los de Missouri habían anunciado que todos los interesados en participar podrían hacerlo, por lo que el matancero no dudó en presentarse. Fue ese año en que debutó Jackie Robinson y rompió la barrera racial en las Mayores. Una cosa que no gustó de Miñoso eran sus tiros a primera desde tercera, algo que era archiconocido, metía en ocasiones la bola en las gradas por su potente brazo, pero no exacto en puntería. Así y todo, bateó y enseñó sus condiciones, pero como dijo luego Miñoso, “me trataron como un pelotero de manigua”.

Su desempeño en 1948 no pasó inadvertido a los ojos del dueño de los Indios de Cleveland, Bill Veeck, el que no dudó en contratarlo y llevarlo a jugar en el Dayton, Liga Central (clase A), cuyo manager era Joe Vosmik. Allí jugó 11 partidos solamente y Veeck le preguntó sobre el desempeño del cubano a Vosmik, el que no dudó en responderle que ese pelotero estaba listo para batearle a cualquier lanzador en cualquier nivel. Vosmik refirió que en un juego le hizo seña a Miñoso de no hacer swing, pero el cubano no entendió y de inmediato sonó batazo de jonrón. Vosmik quedó confuso, por lo que al llegar Miñoso al dugout, le preguntó si no había visto su seña. Miñoso, siempre jocoso, sin saber la realidad, le respondió en su inglés chapurreado entonces: “Oh, sí, me mandó a batear, por eso le hice swing y di ese jonrón.”

Además de haber sido un extraordinario pelotero, Miñoso era persona de buen humor, bien llevado con sus compañeros de equipo, siempre concentrado en su juego en el terreno. Poco le importaba lo que pensara la afición en las gradas sobre su condición de negro, por eso, se puede decir, triunfó. Llegó a ser el primer latino negro en las Mayores y el primero en la franquicia de los Medias Blancas y en cualquier equipo de la ciudad de Chicago.

Los Indios de Bill Veeck no valoraron bien al cubano, el que rompió la liga con su juego y bateo con los Padres de San Diego, entonces equipo de la Costa del Pacífico (clase AAA). Miñoso era rápido y muy preciso deslizándose en las bases, Vosmik decía que en eso era perfecto. Ya en 1949 recibió 12 pelotazos con los Padres, su forma de batear, agachado y casi encaramado arriba del home, con su bate en alto, provocaba que mucho de lo que venía por dentro chocara contra su cuerpo. Les digo haber visto pelotazos cuando jugaba con el Marianao, que eran para tumbar a un monumento de piedra, y verlo salir campante hacia primera.

En 1951, con un mes ya de juego, Miñoso se desempeñaba en la primera base de los Indios, estaba bateando sobre .400, y vino el raro canje tripartito, que lo llevó a jugar regular al Comiskey Park de Chicago, pero como antesalista y jardinero. Al final de la temporada, la discriminación se hizo presente, Gil McDougald no fue mejor en nada sobre Miñoso, ah, pero era el antesalista de los Yankees en ese momento. McDougald quedó noveno en la votación para el MVP, Miñoso fue cuarto. Miñoso bateó .326 en la Liga en esa temporada, segundo en promedio ofensivo, McDougald bateó para .306 (23 dobles, 4 triples, 14 jonrones, 14 robadas y 63 empujadas, OPS .884). Miñoso- 24 dobles, 9 triples, 10 jonrones, 74 impulsadas, OPS .922. Había diferencia de color, pero también de rendimiento. Así y todo, la Asociación de Escritores de Béisbol de América le dio el premio de novato del año a McDougald, el que tuvo el extra de haber jugado en la Serie Mundial con el equipo campeón. Suerte que el Sporting News no era de la misma opinión y otorgó ese mérito al cubano, pero el que valía era el primero.

En cuanto al MVP, Yogi Berra se llevó el premio ese año, el que bateó para OPS de .915, donde se incluyen 19 dobles, 4 triples y 27 jonrones, con 88 impulsadas. Frank Lane, manager de los Medias Blancas en 1951, declaró abiertamente que Miñoso merecía ambos premios, el de novato y el de MVP, aparte de añadir que parecía que para ser premiado había que jugar en el equipo campeón.

Miñoso hizo historia y es un ejemplo para todos los cubanos que llegan a jugar en ese nivel. Entrenar, jugar y mostrar todo lo mejor de sí en cada juego. Solo así se triunfa.

Escrito por Esteban Romero, 14 diciembre de 2021

En una segunda entrega, se hablará de Pedro “Tony” Oliva.

Si desea saber más sobre Miñoso, les invito a leer: https://deportescineyotros.com/2015/09/20/las-vicisitudes-de-orestes-minoso/

Curiosidades beisboleras: hechos del béisbol cubano en el pasado

El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo
y la inteligencia ganan campeonatos.”
Michael Jordan

Conde Pozos Dulces

El primer campeonato cubano de béisbol se efectuó en 1878 gracias a la acción y empeño de Emilio Sabourin, propietario de los terrenos del club Habana. El alcalde de la ciudad en aquella época era Don Leandro Álvarez Torrijos, Marqués de Bellavista, quien negó el permiso de efectuar ese juego por ser dudoso y desconocido. Esta decisión cambió por la influencia del Conde de Pozos Dulces, Francisco de Frías y Jacott, poco antes de su fallecimiento, y otras personalidades. Ese primer juego, como ya se sabe, se efectuó el 29 de diciembre de 1878 con la presencia de 3000 espectadores.

Los primeros peloteros españoles en Cuba en el siglo XIX fueron el inicialista Leonardo Ovies y el receptor Antonio Arzola. Ambos jugaban en un placer que está donde mismo radica ahora el hospital de maternidad de Línea en el Vedado. La mayoría de los que iban a practicar el béisbol eran vizcaínos. Entre ellos estaban Ovies y Arzola, los que lograron integrar el equipo del Almendares.

El torpedero “Quilla” Valdés estuvo suspendido junto a Juan Ealo debido a que ellos no podían jugar en otras ligas. La liga Amateur se consideraba la meca del amauterismo en béisbol en Cuba, lo cual no era cierto, ya que había otros circuitos también amateurs, donde jugaban verdaderas estrellas. Era necio creerse Dios cuando a los mismos negros se les negaba en la Liga Amateur jugar. La dificultad llegó en 1942 cuando había que conformar el equipo cubano y Quilla era lo mejor que se podía llevar para cubrir el campo corto. Hubo una fuerte presión popular al efecto y finalmente la Federación Internacional medió y dictaminó que, si un hombre era apto como amateur dentro de su territorio, podría serlo también fuera de este y entonces Quilla pudo representar a Cuba en la Serie Mundial de 1943 y en la Serie Inter-antillana de 1944 en Santo Domingo.

El famoso cómico Arquímedes Pous, el intérprete pionero del negrito de la comedia cubana, llegó a lanzar en un juego informal en Mérida, México, en 1919. También participaron los actores Julito Díaz, Rafael Llorens y el director de orquesta Eliseo Grenet, los que se mezclaron con los Cuban Stars de Tinti Molina, que estaban de gira y en partidos contra las Águilas de Veracruz, y con el Havana Reds que pasaba por el lugar. En ese partido participó “Bombín” Pedroso, pero jugando el center field, y Bernardo Baró.

Esta fue la Pre-selección de peloteros de la Liga Amateur al equipo Cuba a los V Juegos Centroamericanos Barranquilla 1946:

Receptores: Ramiro Ramírez (Teléfonos), Rouget Avalos (Deportivo Matanzas) y Luis Estrada (Caribes UH)

Cuadro: Alfredo “Fatty” Domínguez (Caribes UH) 1B, Mario Díaz (Teléfonos) 2B, Gilberto Soto (Aduana) 3B, Willy Miranda (Teléfonos) SS, Arturo Hoyos (Casino Español), Carlos Torres (Deportivo Cárdenas), Alejandro Montesino (Círculo de Artesanos), y “Pancho Villa” de Armas (Teléfonos)

Jardineros: Hiram González (Caribes UH), José Luis “Jorocón” García (Regla), Alberto “Galate” Gómez (Atlético Cuba), Mariano Pimentel (Casino Español), Mario Morera (Círculo de Artesanos), “Curro” Pérez (Deportivo Matanzas)

Lanzadores: René “Tata” Solis (Deportivo Rosario), Ignacio Ferrer (ADC), Ángel “Catayo” González (Deportivo Matanzas), Miguel “Colegial” Montiel (Casino Español), “Navajas” González (Deportivo Rosario), Ramón “Moín” García (Teléfonos)

Los subrayados no hicieron finalmente el equipo, su lugar fue ocupado por el jardinero Mario Pérez, al parecer único negro en esta escuadra; el inicialista Bernardo Cuervo, el infielder Julio Delgado, y los lanzadores Generoso “Curricán” Stable y Mario “Nicaragua Chacón, todos del Violeta-Vertientes. El conjunto fue dirigido por Víctor “Vitico” Muñoz con Fabio de la Torre y Carlos M. Fleites como asistentes. En esta justa Cuba terminó empatada con Colombia en la primera vuelta, ambos con 6-1, mientras Dominicana ocupó el tercer lugar (4-3), pero la decisión final fue entre colombianos y quisqueyanos, ya que Cuba fue vencida en el primer juego por el derecho colombiano Carlos “Petaca” Rodríguez.

En setiembre de 1947 no estaban definidos los árbitros para la Liga cubana profesional de béisbol. Obviamente, la figura central era Amado Maestri, el que oficiaba en la pelota de Maracaibo, Venezuela hasta ese momento. El reglano puso las cosas claras en materia de contrato para esa temporada. En igual situación se hallaba Bernardino Rodríguez, pero ambos solidarizados en una posición firme respecto al dinero que había que pagarles, caso contrario, Venezuela los estaba esperando, incluso con mejores salarios. Le tocó discutir este asunto con Maestri a su coterráneo Miguel Ángel González en funciones por el ejecutivo de la liga. La reunión fue en la Manzana de Gómez en el actual Centro Habana. Maestri muy decidido le dijo a Miguel Ángel: “mi salario debe ser de 1500 pesos mensuales.” Recuerden que un peso en aquella época era equivalente a un dólar. Mike González le respondió que eso era mucho dinero. Maestri le dio a entender que así o se iba para Venezuela, donde tenía una buena oferta, para finalmente añadir: “Soy mayor de edad y no necesito consejos.” El plazo dado era de dos días, de lo contrario Maestri se iría. Emilio de Armas quiso suavizar el asunto, pero Maestri estaba en sus trece y Bernardino lo secundaba. Un día antes de ese lunes, Tomás de la Cruz, el lanzador y presidente de la Asociación de Peloteros, fue a hablar con Maestri a fin de buscar una solución. Maestri siguió con lo suyo y finalmente se aceptó su demanda salarial, la que firmaron Maestri y Bernardino, aunque les quedó por seleccionar un tercer árbitro.

Escrito por Esteban Romero 18 noviembre de 2021

 

El indetenible éxodo de los peloteros cubanos

Sin aire, la tierra muere. Sin libertad, como
sin aire propio y esencial, nada vive.”
José Martí

Los peloteros y boxeadores en Cuba de siempre han existido. Los niños sueñan con llegar a jugar béisbol, y otros con ponerse unos guantes y erigirse campeones mundiales. Se nace con ese don de ser una cosa o la otra, hay quien no posee ni una ni otra, pero para el caso, todos son ciudadanos de un país con tradición en esos deportes.

En el pasado, hace ya más de 60 años, en el béisbol, cuando surgía algún talento en un juego de placer o de manigua, siempre había ojos que lo observaban y al final se lo llevaban a jugar pelota infantil, la de los Cubanitos de Bobby Maduro, y de estar ya en edad juvenil, a equipos locales amateurs. Según su desarrollo, estos peloteros jugaban en novenas de campeonatos locales, los que se sobraban. Cualquiera que revise la prensa de las décadas de los 20 en lo adelante, verá que había campeonatos a niveles municipales, y los mejores saltaban a las Ligas Amateurs existentes, aunque, es cierto, que los negros no pudieron jugar en los campeonatos de la Unión Atlética hasta mediados de los 50.  Aun así, había campeonatos semi-profesionales, donde cabían todos, jugaban y ganaban algún dinero.

Una vez el pelotero llegaba a su desarrollo. este daba el salto al profesionalismo. No eran todos los que podían hacerlo, eran solo aquellos que los cazatalentos le veían condiciones para ayudar e imponerse. Muchos de ellos comenzaban a jugar béisbol profesional en los EE.UU. La liga profesional cubana tenía usualmente cuatro equipos, donde no había espacio para todos, aparte de que en ella participaban peloteros norteamericanos y de otros países latinoamericanos.

Todo eso fluía con normalidad, el pelotero era independiente, podía decidir qué hacer en cada caso. Los más agraciados jugaban béisbol en los EE.UU. en el verano y luego en la profesional cubana en invierno. Otros jugaban en México en verano, como podían jugar pelota invernal en Puerto Rico y Venezuela.

Cada cual ganaba acorde con su rendimiento y clase. Viajaban legalmente con visado y nadie les decía lo que podían o no podían hacer. Las reglas existían tanto en el amateurismo como en el mundo profesional, era menester cumplirlas, sobre todo en materia de contratos, aunque no faltaban peloteros que se daban de baja de un equipo por determinada inconformidad, y no pasaba nada.

A partir de 1962 todo eso cambió, aparecieron las series nacionales encargadas de sustituir a los campeonatos amateurs, como el de la Unión Atlética, la Liga Pedro Betancourt, las ligas azucareras, además de la profesional cubana. Todo regido por el Estado, nada de federación de esto o aquello otro, pero el pelotero ya no era libre de moverse a su antojo.

Sucedió el sonado caso de “Amorós” Hernández, excelente lanzador del equipo Occidentales, del que se dijo intentaba firmar con algún equipo profesional durante su estadía en los juegos centroamericanos en Kingston, Jamaica. Las versiones sobre este caso son tantas, que no tengo porque darle crédito a alguna. En definitiva, fue el único caso de pelotero que intentara dejar al equipo cubano en aquella época.

La primera fuga de peloteros tuvo lugar en 1978, algo que nadie esperaba. En ella participaron Bárbaro Garbey, Roberto “Bombón” Salazar y José Ramón Cabrera. Me imagino que fue de manera ilegal, ya que en ese momento Garbey, Salazar junto a Julián Villar habían sido sancionados por apuestas en juegos de la XVII Serie Nacional. De esos tres, Garbey solo se destacó fuera. Se inició en las menores en 1980 y logró llegar a las Mayores en 1984. Salazar no pasó de jugar en clase A hasta 1982, y de Cabrera no he encontrado nada al efecto.

La realidad era que muchos peloteros cubanos con calidad para jugar en circuitos mayores estaban interesados en poder jugar, pero a condición de que se les permitiera dar ese salto, algo que a las máximas autoridades cubanas no se les hubiera ocurrido. Aparte de eso, está el embargo, el que obliga a los cubanos a presentarse con residencia en otro país. En conclusiones, los cubanos estaban atrapados en ese enredo político y para dar el salto se imponía hacerlo por una salida ilegal, alejado de sus familias por un tiempo.

Los cazatalentos no dejaron de ofrecer contratos multimillonarios a los cubanos. El desempeño de hombres como Luis Giraldo Casanova, Armando Capiró, Antonio Pacheco, Omar Linares, Orestes Kindelán, Braudilio Vinent y otros muchos más no pasó desapercibido por los observadores de la MLB. No obstante, la negativa de los peloteros cubanos fue la que imperó.

En las décadas de los 70 y 80, Cuba no es que viviera a sus anchas económicamente, pero tenía el apoyo de la URSS y sus satélites, lo que le permitía a la gente vivir. Muchos cubanos esperaban siempre una mayor alza económica, entiéndase, mejores viviendas, infraestructuras, alimentación y ocio. El asunto cambió bruscamente cuando la URSS y socios desaparecieron entre 1989 y 1991, y con ello también la ilusión. Comenzó un período mal llamado especial, cuando el desabastecimiento en todos los órdenes hizo acto de presencia.

Los peloteros cubanos son ciudadanos que están sometidos a las mismas limitaciones como el resto del pueblo. Sin futuro, en la mente de todos esos atletas se imponía una sola cosa, jugar fuera, ganar por su desempeño y cuando ya fuera factible lograr la unificación familiar fuera de Cuba.

La salida antes de 1962 era muy normal, un visado del consulado norteamericano o del mexicano, y el pelotero se iba a jugar hasta terminada la temporada estival. Regresaba a Cuba y jugaba en la profesional, o podía ir a jugar, según intereses, a otra liga invernal del Caribe. Las cosas, como ya se dijo, cambiaron y ya no era solo el visado, estaba la aprobación de inmigración, la famosa carta blanca, pero ¿cómo viajaría? Dinero no tenía para eso. En la década de los 90 un trabajador ganaba como promedio 180 o 200 pesos válidos solo en Cuba, no era el peso de hasta 1960 equivalente a un dólar.

No había otra alternativa, viajar con el equipo y quedarse en cuanto fuera posible. El pionero de esa escapada fue el lanzador reglano René Arocha, quien logró jugar en Grandes Ligas. Su ejemplo fue seguido por otros peloteros y el éxodo se intensificó de tal manera que, los equipos viajaban con agentes vigilantes del movimiento de los atletas. Todo eso para prevenir su posible fuga.

Son cientos de peloteros salidos de forma ilegal, muchas veces en embarcaciones nada seguras y en condiciones del tiempo muy desfavorables. Cuantas vías han sido necesarias se han inventado para poder fugarse. Luego las autoridades terminan llamándoles desertores, como si ellos fueran soldados de un pelotón de guerra.

Actualmente ya los mismos peloteros juveniles y sub23 se fugan y muchos no esperan siquiera jugar en series nacionales. Al final, ellos y hasta sus propios padres dirán: ¿para qué?

El asunto no se detiene, ni se detendrá. Los analistas de las radioemisoras cubanas podrán hablar, ofender incluso, que a eso ya nadie le presta atención. El éxodo de los peloteros es el mismo del resto del pueblo que desea emigrar por las razones que todos conocemos. Una economía que no cubre las necesidades básicas de la población, una escasez persistente y los servicios en decadencia.

Basta mirar dos ejemplos recientes de peloteros fugados, el primero es el de Orlando Acebey, hombre que se quedó fuera y ya tiene 37 años. Él querrá jugar, pero bien sabe que a las Mayores no llegará y que en las Menores, si llega, no irá muy lejos. Era un pelotero de rendimiento aceptable en series nacionales, pero la edad no perdona. Sí se quedó fue para buscar otra vida que no poseía en Cuba. Él sabe que puede hacer algunas cosas dentro o fuera del béisbol, lo que le garantizará un salario decente. Se quedó como otros tantos ciudadanos cubanos, algunos de ellos en condiciones más difíciles, sobre todo cuando se aspira a llegar a la frontera mexicana con los EE.UU.

El otro caso, el lanzador Lázaro Blanco, el yarense de 35 años, jugó con el Cuba en las eliminatorias en Miami para las olimpiadas. Terminado el evento dijo no vuelvo y declaró las razones que lo movían a dar este paso. Entendía que su carrera en el béisbol había terminado o estaba por terminar, que ya era hora de mirar hacia el futuro para él y su familia. Se refería a un porvenir económico que no ve en Cuba. Nadie en la isla ve el final del túnel, por eso, el éxodo continuará, y basta ya de echarle las culpas al tío Sam y a su familia, el problema está dentro de Cuba. Se van los cubanos porque quieren vivir, ni ellos ni nadie avizora un cambio positivo.

Escrito por Esteban Romero, 8 noviembre de 2021  

La temporada 2021 de la MLB- con mucho esplendor latino

Aclaración pertinente: el presente artículo recoge la labor
de peloteros latinos destacados, pero ninguno nacido en EE.UU.
En otro artículo se podrá tratar sobre nuestros
hermanos no nacidos en tierras de sus progenitores

A medida que pasan los años es evidente el aumento de peloteros latinos en las Grandes Ligas del béisbol. Filosóficamente se afirma que los cambios cuantitativos terminan provocando cambios cualitativos, y parece que este es el caso. Una mayor cantidad de peloteros de América Latina, incluidos los territorios antillanos asociados a Holanda, eleva la calidad de la pelota del circuito mayor universal de este deporte.

Como cubano, deseo comenzar este breve análisis con el juego actual de los más destacados de unn poco más de 20 jugadores criollos en ambas ligas de la MLB. Algunos son ya noticia por sus desempeños defensivos y ofensivos.

Es cierto que lanzadores destacados son muy pocos. El cerrador Aroldis Chapman ha visto un descenso en su aporte a la causa de los Yankees en esta temporada. Dos abridores, el pinareño Vladimir Gutiérrez con el Cincinnati, y el zurdo Nestor Cortés Jr. con los Yankees, tuvieron temporadas aceptables, pero aún no al nivel del difunto José Fernández. No obstante, sería injusto no destacar la labor del pinero Raisel Iglesias, cerrador del equipo de los Angelinos, quien logró salvar 34 juegos en un equipo que solo ganó 77 desafíos. Su PCL fue de 2.57 y ponchó a 103 bateadores en 70 entradas lanzadas. Raisel es ahora agente libre y podrá pedir mejoras salariales al equipo que finalmente lo firme.

En el orden ofensivo hay figuras muy destacadas. Comienzo por el laborioso José Dariel “Pito” Abreu, el hombre de Maltiempo, Cruces, un verdadero coloso dentro de un equipo que, si bien ganó el cetro en la división central de la Liga Americana, fue pésimo en su RISP. Así Pito tuvo que echarse esa carga de empujador encima, como en las últimas temporadas. Terminó con 117 empujadas, solo aventajado por el receptor venezolano Salvador Pérez, líder en ese departamento en la Liga Americana. A Pito los lanzadores le temen tanto que le pegan la bola continuamente, los 22 pelotazos recibidos, algunos muy intencionales, así diga lo contrario el ya anteriormente sancionado manager A.J. Hinch, ahora timonel de los Tigres de Detroit. Pito es un pelotero ejemplar, lo golpean y va a hacia primera como si nada hubiera sucedido. Nunca se le ve discutir conteo, cuando más alza su cabeza y de ahí no pasa, pero el equipo de Hinch se anotó un logro, sacarlo de quicio. En los años que he visto a Pito jugar, sea en Cuba con el Cienfuegos como en los Medias Blancas, jamás le había visto fuera de sus casillas como el día que fue golpeado en juego contra los Tigres.  

El otro destacadísimo fue Yulieski Gurriel, inicialista de los Astros de Houston, el que se llevó el título de bateo en la Liga Americana (.319). Gurriel ya tiene 37 años y parece entrenar fuerte para mantener un nivel excelente de juego ofensivo y defensivo. Lástima que haya llegado a las Mayores con una edad algo avanzada, de haberlo hecho años antes, podría discutir un puesto en el Salón de la Fama de Cooperstown. A sus logros en esta temporada de 2021, se añade el haber obtenido el Guante de Oro como inicialista en la Liga Americana. Gurriel perdió muchos años jugando en una pelota, cuya calidad ha ido en descenso. La última temporada de este pelotero en Cuba fue en la serie nacional de 2015-16 cuando resultó líder de los bateadores con promedio de .500 y slugging de .874. Esos promedios son muy elevados en cualquier pelota y hace pensar bien en una escasa calidad del pitcheo o que el pelotero es un fuera de serie a ese nivel.

Yordan Álvarez – quien supongo sea nacido en el Central Colombia, provincia las Tunas, de donde mismo es su padre, el ex-lanzador Agustín Álvarez- después de su ausencia en la temporada 2020 por problemas físicos, volvió por sus fueros en la del 2021. Dusty Baker lo situó de cuarto bate dentro de la alineación de los Astros y el tunero respondió. Su OPS (.877) dice bastante, disparó 35 dobles, 33 jonrones y empujó 104 carreras en una novena muy bateadora y con buen RISP en la temporada regular. Su juego en la post temporada fue óptimo hasta que su equipo alcanzó el título en la Liga Americana, y se adjudicó el MVP de la serie de campeonato por su ofensiva, la que en la Serie Mundial decayó significativamente. Así y todo, hay que considerar que Yordan tuvo una excelente temporada.

Otros dos peloteros con buenas temporadas fueron los jardineros Randy Arozarena y José Adolis García. El primero venía de sobre-destacarse en la post temporada de 2020 al implantar records de hits (29) y jonrones (10). Randy debe tener un poco de más paciencia en home y así logrará mejores resultados. Le sobra poder y velocidad, aparte que se desempeña bien en las alas de los jardines. Conectó 55 extrabases, incluido 20 jonrones y robó 20 bases, aunque también es cierto, que fue capturado en estos intentos 10 veces. Sus 170 ponches aconsejan, como ya se dijo, paciencia, la que suele estar ausente con mucha frecuencia en los bateadores cubanos. Por su parte, Adolis tuvo que hacer un esfuerzo para lograr su inclusión en la nómina de los Vigilantes de Texas. Posteriormente con su ofensiva y defensiva logró un puesto de regular en los jardines y otro de responsabilidad en la alineación. Su desempeño en la primera mitad de la temporada fue de tal nivel que le valió ser escogido para el juego de las estrellas. No obstante, a partir de finales de julio descendió su productividad, para finalizar con 31 cuadrangulares entre sus 59 extrabases, empujó 90 carreras y robó 16 bases. Ambos peloteros son candidatos de fuerza para el novato del año en la Liga Americana. Se añade a este grupo al jardinero

Lourdes Gurriel Jr., hermano de Yuli, el que jugó con los Azulejos en 140 partidos, en los que bateó su máximo de jonrones (21) e impulsadas (84) en una temporada. Sus tiros a las bases fueron excepcionales, lo que demuestra la fuerza de su brazo.    

Hay otros dos jardineros que tuvieron sus altas y bajas. Uno de ellos fue Luis Robert, el fenomenal jardinero central, calificado jocosamente por Frank Thomas, miembro del Salón de la Fama, como un pelotero de “seis” herramientas. Robert estuvo fuera de juego por lesión más de dos meses y medio. Se llegó a pensar que no podría jugar más por el resto del 2021, pero logró recuperarse, volvió y demostró su clase. El guantanamero participó en 68 desafíos y promedió .338. Fueron varios sus juegos multihits después de su regreso a la alineación de los Medias Blancas. Conectó 36 extrabases, incluido 13 enormes cuadrangulares, esos batazos desde que salían se sabía que iban bien lejos. Robert Moirán robó 6 bases y fue capturado en un solo intento. Es de suponer que no haya robado más cuidando de no volverse a lesionar. El otro es el jardinero de la provincia de Mayabeque, Jorge Soler, el que tuvo una primera mitad de temporada para olvidar. Tuvo suerte de ser canjeado a los Bravos antes del 31 de julio, y como por arte de magia, su ofensiva resucitó. Es de suponer que en esa recuperación haya intervenido con éxito el coach de bateo del equipo, Troy Snitker, hijo del mismo manager Brian Snitker. En 54 juegos con los Bravos, Soler disparó 14 jonrones y promedió .269 en esa última parte del campeonato. Lo más importante llegó en la post temporada, el covid-19, aun vacunado, lo atrapó, por lo que no pudo jugar casi en la serie contra los Cerveceros y solo 2 juegos contra los Dodgers por el título de la Liga Nacional, pero si jugó completo la Serie Mundial, su segunda en su carrera, y despachó jonrones a la hora buena, válidos para decidir 3 juegos de los cuatro necesarios para llevarse la serie. Inobjetablemente, Soler fue electo MVP de esta serie mundial.

Actuaciones aceptables tuvieron los jugadores de cuadro Yoan Moncada y Yandy Díaz, aunque en opinión del que suscribe, a Moncada le sobran herramientas para tener un mejor performance. Necesita poner un poco más de pimienta en su juego. Defensivamente ha mejorado sustancialmente, pero su RISP a la hora buena debe ser objeto de análisis y corrección. Aunque ya no se poncha como lo hizo en la temporada de 2018 (217), sí se le ha visto quedarse con la carabina al hombro en decenas de ponches.

Yasmani Grandal tuvo una primera mitad de temporada repleta de bases por bolas, pero muy baja en conexiones y empujadas. Por esas cosas de las estadísticas, el hombre de Güira de Melena exhibía un promedio por debajo de .200, pero un alto OBP. Se lesionó, se sometió a operación, se recuperó, volvió al juego y su ofensiva se hizo sentir, terminó con promedio de .240, conectó 23 jonrones e impulsó 63 carreras. Es cierto que defensivamente tuvo deficiencias, le robaron 50 bases en 62 intentos. No siempre los lanzadores le ayudaron en ese sentido, pero una mejoría, sin que implique una reducción de su producción ofensiva, podría tener lugar.

El pinero Andy Ibáñez al fin logró llegar a la pelota grande, se desenvolvió aceptablemente en la segunda base de los Vigilantes. Finalizó con promedio de .277 y con 24 extrabases.

Hasta aquí los cubanos, hablemos de los monstruos latinoamericanos existentes en la actualidad en las Mayores. Son todos fuera de serie e hijos, algunos de ellos, de sus papás.

Comencemos con los peloteros dominicanos, a fin de cuentas, segunda potencia beisbolera a nivel universal. Hay cinco peloteros dominicanos que impresionaron ofensivamente este año. Los dominicanos Vlad Guerrero Jr., Fernando Tatis Jr., Rafael Devers, Juan Soto y Wander Franco.

Los batazos de Guerrero y Tatis son descomunales, es como si los estadios resultaran pequeños. Creo que en dimensiones de esas conexiones había también que incluir los jonrones de Jorge Soler. Guerrero Jr. tuvo OPS de 1002, se dice fácil, pero a ese nivel no llega cualquiera. El dominicano despachó 48 jonrones, la misma cantidad que Salvador Pérez, además de otros 30 extrabases, con 111 impulsadas.

Fernando Tatis Jr. estuvo lesionado y perdió la oportunidad de jugar en 30 desafíos, así y todo, disparó 42 jonrones entre sus 73 extrabases, 97 impulsadas y OPS de .975. También robó 25 bases, o sea poder y velocidad. Juan Soto tuvo el tercer mejor OPS de las Mayores (.999), jonroneó 29 veces e impulsó 95 anotaciones.

El antesalista de los Medias Rojas, Rafael Devers se destacó no solo por lo que bateó, sino por lo oportuno que siempre fue, impulsando carreras decisivas para la victoria de su equipo. Dever es un bateador zurdo de cuidado, conectó 38 jonrones y empujó 113 carreras, tenerlo como rival es un verdadero dolor de cabeza.

El otro diablo es el ambidextro Wander Franco, el que corre, batea, fildea, es otro pelotero de “seis” herramientas. Su llegada al Tampa fue el complemento que este equipo buscaba. En 70 juegos bateó 30 extrabases y promedió .288 al bate.

No hablar de José Ramírez, de Nelson Cruz, de Starling Marte y del seguro miembro del Salón de la Fama, Albert Pujols, es imposible. Ramírez es uno de los bateadores ambidextros más eficientes en la MLB. Como de costumbre, conectó 73 extrabases incluido 36 jonrones y 103 empujadas. Fue de hecho, el mejor bateador de los Indios en esta temporada. Nelson Cruz ya tiene 41 años, pero sigue siendo el temido slugger de siempre. Compartió la temporada jugando para los Mellizos y el Tampa, con los que acumuló 32 jonrones y 21 dobles, con OPS de .832. Cuando se hable de los mejores bateadores designados en la MLB, Cruz es una referencia obligada. Marte compartió temporada con los Marlins y luego con los Atléticos. Su promedio ofensivo fue de .310, además de 47 robadas, el clásico bateador de tacto y de velocidad.

¿Qué decir de Albert Pujols? Todo un caballero en el terreno, un slugger de alta eficiencia a quien ya le va llegando el retiro forzoso. No entiendo cómo los angelinos lo pusieron en waiver. Hombres como él deben ser más valorado incluso cuando no puedan llegar a los niveles del pasado. Tuvo suerte que los vecinos Dodgers lo contrataron y así pudo seguir acumulando imparables (3301), jonrones (679) e impulsadas (2150), con un OPS envidiable (.919). Pujols quiere continuar jugando, señal de su continuo esfuerzo. No dudo que desee llegar a los 700 cuadrangulares, así que mucha salud para que lo logre.

Hay muchos más dominicanos con buenas temporadas, pero no se pretende aquí hablar de todos. Es cierto que Teoscar Hernández y Jorge Polanco tuvieron performances destacados en estas temporadas. El primero en las filas de los Azulejos y el segundo jugando para los decepcionantes Mellizos.  El torpedero Willy Adames arrancó flojo al bate con el Tampa, lo que debe haber motivado su canje con otro compañero a los Cerveceros a cambio de dos lanzadores. Llegar a Milwaukee fue como un milagro, bateó para .285 y jonroneó 20 veces, con 58 empujadas. En varios juegos de los Cerveceros alineó como tercero en el orden al bate. El inicialista Miguel Sanó de los Mellizos sigue siendo un hombre de poder, sus 30 jonrones en esta temporada, algunos de ellos descomunales, lo demuestran.

Dos otros dominicanos tuvieron buenas temporadas en sus equipos, uno fue Leury García, el hombre hacelotodo en los Medias Blancas de Chicago, un verdadero utility, el que tuvo momentos destacados a la ofensiva. Muy similar lo realizado por Manuel Margot, un fildeador extraordinario y oportuno a la ofensiva, puntal importante en los éxitos del Tampa en esta temporada.

Lamentablemente el jardinero dominicano Gregory Polanco, después de jugar ocho temporadas con los Piratas, fue cesado en sus funciones a causa de su baja ofensiva en 2020 y 2021.

Llegado a Puerto Rico, hay que mencionar a tres peloteros, Carlos Correa, Eddie Rosario y Kike Hernández. Correa fue el de siempre, oportuno al bate y con un brazo muy potente para un torpedero. Sus registros ofensivos fueron de .277, .356 y .481, con 26 jonrones y 91 empujadas. Su productividad ofensiva en la post temporada fue de las mejores, sino la mejor, dentro de las filas de los Astros.

El siempre útil Kike Hernández, bueno en los jardines como en el cuadro, estuvo desbordado en la post temporada al conectar 4 dobles, 1 triple y 5 jonrones, con 9 carreras impulsadas. A los Medias Rojas le habría hecho falta otro Kike para potenciar su ofensiva en los juegos del play off.

A Eddie Rosario le pasó lo mismo que a Soler, su canje de los Indios de Cleveland a los Bravos fue como su resurrección ofensiva, al extremo de quedar como MVP de la serie por el campeonato de la Liga Nacional.

Francisco Lindor y Javier Baéz no estuvieron al nivel acostumbrado. Es cierto que Báez compartió faena en los Cachorros y los Mets, donde totalizó 31 jonrones y 87 impulsadas. Probablemente jugando para un solo equipo, sus registros habrían sido superiores. No obstante, ambos son estrellas del juego en la MLB, que nadie lo dude.

Dos venezolanos resultaron ser verdaderos fuera de serie. El receptor venezolano Salvador Pérez siempre se ha destacado por su laboriosidad. Hasta la temporada de 2018 jugaba no menos de 129 desafíos por temporada. Ya en la actualidad alterna como receptor y bateador designado, lo cual le ha permitido concentrarse más en su ofensiva. En las temporadas de 2017 y 2018 alcanzó batear 27 cuadrangulares en cada una, pero eso cambió en 2021. Salvy jugó 161 partidos y quedó de co-líder en jonrones (48) en la Liga Americana, además de liderar el departamento de empujadas con 121. Su cifra de jonrones le permitió el record para la franquicia de los Reales de Kansas City que había establecido Jorge Soler en la temporada de 2019.

Un punto y aparte para el coloso de la intermedia, José Altuve, hombre que lo hace todo bien en el terreno, batea y lo hace a la hora buena. Defensivamente es como un gato que le llega a todo ratón que se le antoja. Altuve ha sido y es el alma de unos Astros que llevan varias temporadas discutiendo la cima de la pelota MLB. El pelotero de Puerto Cabello logró OPS de .839, con 31 jonrones entre sus 64 extrabases. Aunque su promedio no fue muy alto en el play off, sí disparó 5 jonrones, 3 dobles e impulsó 9 carreras.

Ronald Acuña Jr. sigue siendo un pelotero muy eficiente ofensivamente, aparte de ser un buen patrullero en los jardines. En esta temporada no pudo alcanzar mayores logros producto de una lesión que lo limitó a jugar en 82 partidos, en los que registró OPS de .990, con 24 jonrones y 52 impulsadas. De hecho, su juego en esa primera mitad de la temporada fue un aporte importante en el triunfo final de los Bravos en esta temporada.

Importante es mencionar que el legendario Miguel Cabrera terminó la temporada con 502 cuadrangulares en su carrera, además de 2987 hits, a 13 de llegar a los 3000. Miggy podrá mejorar esos registros en la próxima temporada, probablemente su última, lo que ya le garantiza un puesto en el Salón de la Fama de Cooperstown.  

El jardinero Avisail García tuvo su mejor temporada ofensiva al conectar 29 jonrones e impulsar 86 carreras. Su bateo fue factor de victoria en las filas de los Cerveceros, ganadores del cetro en la División Central de la Liga Nacional. En este mismo equipo la labor del receptor Omar Narváez puede catalogarse de aceptable, pero sin llegar a los números alcanzados dos temporadas antes con los Marineros de Seattle. El infielder Eduardo Escobar tuvo un buen performance en la primera mitad de la temporada con el Arizona. Entonces disparó 22 jonrones e impulsó 65 carreras, pero su ofensiva de largo metraje decayó bastante al ser canjeado a los Cerveceros. Aun así, no deja de ser un pelotero muy útil en cualquier equipo. Otro infielder, Wilmer Flores, logró ayudar con su juego estable e integral a la victoria de los Gigantes en la división Oeste de la Liga Nacional.

El infielder mexicano Luis Urías tuvo un comportamiento aceptable ofensiva y defensivamente con los Cerveceros. Urías disparó 23 jonrones, mientras que en las tres anteriores temporadas solo conectó 6.

Colombia igualmente ha puesto su granito de arena. Gio Urshela parece dueño de la antesala de los Yankees con un juego muy aceptable defensiva y ofensivamente. Luis Patiño ha resultado ser un eficiente relevista en el cuerpo de lanzadores del Tampa. Oscar Mercado, con sus altas y bajas por lesiones, ha logrado establecerse como uno de los jardineros regulares de los Indios.

De los antillanos, obligatorio hablar del curazoleño Ozzie Albies, el hombre que defendió la segunda almohadilla de los campeones, Bravos de Atlanta, a lo largo de la temporada. Albies conectó 30 jonrones e impulsó 106, registros máximos en su carrera de 5 temporadas en la Liga Nacional. En la post temporada bateó 16 incogibles incluido 3 dobles, con 9 impulsadas. Albies fue regularmente el tercer bate de los Bravos, aunque para el juego final fue bajado a séptimo, fórmula que dio óptimos resultados en el marcador de ese juego.

El arubeño Xander Bogaerts, defensor del campo corto de los Medias Rojas, volvió a batear sobre los .290 de promedio ofensivo. El manager Alex Cora lo utilizó como cuarto en la alineación, y su rendimiento tuvo algún que otro slump en la temporada. Probablemente como segundo o tercero al bate resulte más efectivo. Bogaerts tiene poder, pero no es realmente un slugger.  

En cuanto al pitcheo, se puede decir que el resultado fue más discreto que la ofensiva. Muy destacada fue la labor del zurdo mexicano Julio Urías, único en alcanzar 20 triunfos en la MLB en esta temporada. Urías solo fue derrotado 3 veces, su PCL fue de 2,96, a la vez que ponchaba a 195 bateadores rivales. Otros performances destacados fueron los del derecho dominicano Frankie Montas de los Atléticos, con 13-9, PCL de 3,37 y 207 ponches, el máximo alcanzado por un lanzador latino en esta temporada. No muy lejos estuvo el boricua derecho José Berrios de los Azulejos, 12-9, PCL 3,52 y 204 ponches; el derecho dominicano Freddy Peralta 10-5, PCL 2,81 y 195 ponches; el zurdo venezolano Eduardo Rodríguez 13-8, PCL 4.74 y 185 ponches. Otros destacados fueron el mexicano José Urquidy, el zurdo dominicano Framber Valdez y el venezolano Luis García, todos ellos de los Astros. Tampoco se puede olvidar la labor del derecho dominicano Sandy Alcantara, quien a pesar de ganar 9 y perder 15, logró un PCL aceptable de 3.19 y 201 ponches.

En cuanto a relevista se trata, hay que indicar el registro de otro curazoleño, Kenley Jansen, el que reverdeció al salvar 38 juegos y lograr PCL de 2,22. Jansen fue utilizado como cerrador y en varias ocasiones como relevista set up. El boricua Edwin Díaz salvó 32 juegos, dos menos que Raisel Iglesias, y WHIP de 1,05. Aroldis Chapman salvó 30, pero a ciencia cierta, no estuvo a todo el nivel acostumbrado.

Además de jugadores al campo, se han visto muchos managers y auxiliares latinos en esta temporada. Los boricuas Charlie Montoyo y Alex Cora dirigieron a los Azulejos y Medias Rojas, respectivamente, con resultados muy positivos en general. Los Mets de Nueva York fueron dirigidos por el dominicano Luis Rojas. En realidad, la lista de auxiliares latinos es enorme, se puede decir que en casi todos los equipos hay al menos uno en estas funciones.

Escrito por Esteban Romero, con información estadística consultada en baseball-reference.com, el 7 noviembre de 2021.  

El Hershey Sport Club en la Unión Atlética Amateur de Cuba

El único deber que tenemos con la historia es rescribirla.”
Oscar Wilde (1854-1900, dramaturgo y novelista irlandés)

Las generaciones después de 1959 se acostumbraron a oír nombrar el Central “Camilo Cienfuegos”, anteriormente llamado Hershey, el cual se halla en el actual municipio de Santa Cruz del Norte y fuera fundado por el empresario estadounidense y filántropo Milton Snavely Hershey en 1926. La producción de este central era para producir y refinar azúcar crudo para luego llevarla a su gran negocio del chocolate en Pensilvania.

Hershey trató de crear un ambiente propicio para esas producciones, por lo que se construyeron viviendas para sus trabajadores, centros médicos y educativos, un ferrocarril capaz de llevar las producciones y el personal del central al puerto de la Habana. Hershey, más que central, se convirtió en un pueblo prospero. Con la muerte de Milton Hershey el 13 de octubre de 1945, el central y otras propiedades que poseía en Cuba fueron vendidas en 1946 a la Cuban Atlantic Sugar Company. En ese momento, la venta incluyó unas 30 mil ha de tierra, el ingenio azucarero, una planta de aceite de maní, otra planta de henequén, cuatro plantas eléctricas y unos 400 km de ferrovía con suficientes locomotoras y carros.

No es de dudar que Milton Hershey fuera un aficionado al béisbol. Originario, al parecer, de Pensilvania, donde jugaban tres equipos en las Mayores, a saber, Atléticos de Filadelfia en la Liga Americana, hoy Atléticos de Oakland, y los ya legendarios Filis de Filadelfia y Piratas de Pittsburgh en la Liga Nacional. Desde 1925, aún en plena construcción del poblado, aparece el Hershey Sport Club en la Liga Social, el que logra triunfos convincentes que lo llevaron a integrar la Unión Atlética Amateur en 1931. 

La llegada de ese conjunto a la UAAC fue impresionante, ya que en 1932 se coronó campeón al lograr 18 éxitos. Su manager victorioso fue Joaquín Viego. El Hershey logró imponerse al juego del Regla, del Teléfonos y del Cubaneleco. La labor del futuro grandesliga, lanzador derecho, el marianense Tomás de la Cruz, tuvo que ver mucho con este triunfo al lograr 8 victorias en esa temporada. En 1933 el equipo no participó en el campeonato de la UAAC, situación que aprovechó el Regla B.B.C. para llevarse el banderín. En estos primeros equipos jugó el futuro árbitro de Ligas Mayores, Armando Rodríguez.

El Hershey club regresó en 1934 con igual dirección y volvió a alzarse con la victoria sobre el Regla, Fortuna, Yara y Cubaneleco. Esta vez el caballo de batalla del pitcheo fue Manolo “Chino” Fortés, el que logró 10 victorias, o sea más de la mitad de las conseguidas por su equipo. En la ofensiva se destacó su tercer bate Emilio García Zúñiga, el que logró promedio superior a .400 en esa temporada. Tanto Fortés como Emilio García eran oriundos de los Arabos, provincia Matanzas. En esa temporada hubo un juego de larga duración, 19 entradas en el parque del “Vedado Tennis”, partido entre el Hershey y el Regla B.B.C, donde Fortés se amarró a dar ceros contra el reglano Gilberto Torres, desafío concluido por jonrón del tercer hombre al bate de los azucareros, el jardinero derecho Emilio García. Ese partido, anteriormente reseñado en este blog en 2018, finalizó con anotación de 5-4.

La temporada de 1935 volvió a sonreírle al equipo con un nuevo banderín. Esta vez el conjunto dirigido por Joaquín Viego logró 20 victorias, superando sus registros de juegos ganados en temporadas anteriores. Una figura se destacó al bate y con buena defensa en el campo corto, Antonio “Quilla” Valdés, pelotero oriundo de Quivicán, quien se llevó la corona de bateo de esa contienda. Quilla jugaba desde 1932 con este equipo y anteriormente había jugado dos temporadas para el Círculo de Artesanos de San Antonio de los Baños. De ahí en lo adelante decir Quilla fue hablar del equipo Hershey Sports Club y de un verdadero amateur de calidad. En el pitcheo, Fortés volvió a brillar, lanzador que desde 1940 jugó en la Liga Mexicana. Fortés fue en tierras de México un pelotero muy admirado, tanto como jugador como director de equipos.

Vino una pausa de títulos en 1936 y 1937 cuando el equipo quedó en tercero y segundo lugar, respectivamente. Quilla volvió a llevarse el liderato de bateo en 1937, pero en 1938 volvieron a coronarse campeones gracias a la labor en el pitcheo de Pedro “Natilla” Jiménez, pelotero oriundo del vecino Santa Cruz del Norte, el que ganó 15 juegos en esa temporada y se llevó el liderato de pitcheo. Según relato del receptor Andrés Fleitas, pelotero con experiencia de juego con el Cienfuegos amateur, al profesor González Echevarría. el equipo del Hershey de ese año estaba integrado por “Cheo” Nápoles en la inicial, hombre que resultó líder jonronero de la temporada; en segunda Jorge Santa Cruz, “Quilla” en el campo corto, “Fusil” González en la antesala, Camagüey; el versátil Antonio “Loco” Ruíz en el jardín izquierdo, pelotero que era también un excelente lanzador. Enrique del Sol patrullaba el jardín central y Pedro Echevarría, nacido en Gibara, Holguín, en el jardín derecho. El slugger camagüeyano Roberto Ortiz jugó con el Hershey en las temporadas de 1936 y 1937. Los lanzadores, además de Natilla, eran Ramón Roger y otro de apellido Padrón, oriundo de Matanzas. Lo interesante de este conjunto era que disponía solo a Fleitas como receptor. En esa temporada, Natilla lanzó un juego de cero hits, cero carreras, el 23 setiembre de 1938, contra el Cárdenas, partido que finalizó con anotación de 2-0.

La temporada de 1939 fue de dominio del Hershey, con igual cantidad de triunfos, 21 en total, y con “Natilla” Jiménez tan dominante como en la anterior temporada, aunque esta vez logró 11 victorias. Natilla fue líder de los lanzadores en esta justa. La seguidilla de campeonatos continuó en 1940, temporada en la que ganaron un juego menos que en las dos anteriores. “Loco” Ruíz ganó 12 juegos y no perdió, mientras que Pedro Echevarría se llevaba el liderato de jonrones. En todas estas temporadas y en lo sucesivo, Quilla bateó sobre los .300.

El Cienfuegos logró romperle la racha triunfadora del Hershey en la temporada de 1941. El conjunto de la Perla del Sur dirigido por “Tito” González, triunfó gracias al pitcheo de Conrado Marrero, además del juego coordinado del receptor Julio Trujillo, “Estrellita” González en la inicial, Juan Yero en segunda, “Checho” Rosés en el campo corto, Alberto Fabregás en la antesala, los jardineros, los hermanos Charles y David Pérez, Rigoberto Fernández y Raúl Guimera.  Marrero ganó los 18 juegos de su equipo y perdió 5, no hubo otro pitcher en esa novena. El Guajiro de Laberinto, Marrero, le rompió una racha de 11 victorias que había tejido el lanzador Ramón Roger hasta junio de ese año. El Hershey quedó en segundo lugar con una victoria menos que el Cienfuegos.

El Hershey se desplomó en 1942, quedó en la séptima posición de la primera división. El Círculo Militar se llevó esta vez el banderín, Aun así, Pedro Echevarría tuvo una temporada de ensueño al llevarse el título de bateo con promedio de .408 y robar 22 bases, igualmente líder de ese departamento, mientras Andrés Fleitas conectaba 8 jonrones y co-lideró con Chito Quicutis del Artemisa y Armenio Torres del Círculo de Artesanos el departamento de impulsadas con 28. Esta fue la última temporada de Andrés Fleitas con el equipo al saltar al profesionalismo. Esta fue también la última temporada también de Cheo Nápoles, Natilla Jiménez, Antonio “Loco” Ruíz y Ramón Roger con el Hershey, los que igualmente saltaron al profesionalismo.  En la temporada de 1943 la historia fue parecida, séptimo lugar, campeonato ganado por el Deportivo de Matanzas. De hecho, la novena regular del conjunto tenía sus variaciones, I. Jiménez era el receptor, Armando Cabrera en la inicial, Onisio González y O. Piedra en la antesala, Mario Rodríguez y Joaquín Viego Jr. en el infield, y Lázaro “Chino” Bernal como jardinero central en su última temporada como amateur. Se mantenían los eternos Quilla, Echevarría, Jorge Santa Cruz y Enrique del Sol. El lanzador de cabecera era José Carballo. El Círculo de Artesanos, de la mano del estelar meteoro Julio “Jiquí” Moreno, logró su primer triunfo en estas lides en 1944. Jiquí ganó 26 juegos y ponchó a 319 bateadores, se dice fácil, pero lograrlo es otra cosa. El Hershey cayó al segundo lugar de la segunda división.

La temporada de 1945 del Hershey Sport Club es para olvidar, último lugar de la segunda división. El Deportivo Matanzas repitió su victoria de 1943. Los Caribes de la Universidad de la Habana fueron los campeones de la temporada de 1946, el Hershey club logró ascender al tercer lugar de la segunda división. La senda victoriosa fue recuperada en 1947 cuando lograron discutir el campeonato frente al vencedor, el Deportivo Rosario y al ocupante del segundo lugar, el Deportivo Matanzas. En esa campaña Quilla se llevó el sub-campeonato de bateo con promedio de .439, solo superado por Santiago Mariño del Pinar del Río (.475).

El derecho Vicente López se presentó como el caballo de batalla del pitcheo del Hershey al ganar 13 desafíos de las 17 victorias alcanzadas por su equipo y PCL de 1,89. Los eternos Quilla, Echeverría, Jorge Santa Cruz, además de Abelardo Fleitas, Ángel Cabrera, Armando Rodríguez, Joaquín Viego Jr. y Julio de la Torre contribuyeron con su defensa y ofensiva a la causa del último banderín de los azucareros en la Liga. Los otros lanzadores de este equipo fueron Marcelo Fernández y Santiago González. Al finalizar esa temporada Vicente López firmó con el Almendares y un año después jugó para el Miami Sun Sox de la Liga Internacional de la Florida.

En 1949 los azucareros quedaron como primer lugar de la segunda división, el equipo fue similar al de 1948 con la ausencia de los derechos Vicente López y Marcelo Fernández, ambos ya jugando en ligas profesionales. Los lanzadores principales fueron Santiago González, el zurdo Mario “El Ñato” Cossio y José Antonio “Navajas” González. Destacado resultó el juego del jardinero Cirilo Pérez.  En 1950 cayeron al sexto lugar de la primera división, el zurdo Cossio fue su principal lanzador junto a Roberto Leal. En 1951 ascendieron al quinto puesto. Ya en ese entonces Nelson León era el director del equipo, mientras que sus lanzadores fueron Cossio, Nicasio León, J. Vera y Enrique Marrero. En 1952 quedó eliminado de la justa en la primera vuelta. En 1953 quedó como segundo lugar de la segunda división al jugar para .500 de ganados y perdidos. Cossio ganó 9 juegos de su equipo. De los veteranos se mantenía Viego Jr. jugando segunda o tercera. En 1954 el Hershey logró escalar a la quinta posición de la primera división con 20 juegos ganados. Oscar Amor era su director, Asdrúbal López jugaba la segunda desde 1950, pelotero nacido en el mismo Central Hershey. Elio Toboso patrullaba el jardín central, pelotero que se hizo profesional a partir de 1956 y que jugó con el Habana desde 1958. Los lanzadores del conjunto fueron Mario Cossio, René Hernández y René Bouza. En esa temporada jugó el receptor matancero Enrique Izquierdo, pelotero que saltara poco después al profesionalismo con las Gorras Blancas de Galveston de la Liga de Texas desde 1951 y con el Cienfuegos en la contienda invernal cubana de 1954-55. Interesante que tanto él como Andrés Fleitas, dos ex-jugadores del Hershey, coincidieran en ese equipo como receptores. Izquierdo fue luego receptor del Almendares y de los Cuban Sugar Kings en la Liga Internacional (AAA).

Hershey quedó quinto en la temporada de 1951 sin mucha variación en su nómina. Los eternos Quilla y Echeverría se mantenían como el one-two del conjunto. La eliminación de este equipo en 1952 fue toda una sorpresa. Jugó para .500 en 1953 y se ubicó en el segundo lugar de la segunda división. Lograron ascender a la primera división en 1954 y alcanzaron el quinto lugar con 20 triunfos bajo la dirección de Oscar Amor. En ese conjunto ya no estaban ni Quilla, ni Echeverría. El veterano José Rodríguez se mantenía en la receptoría, Asdrúbal López en segunda, Antonio López en la tercera, J. Durán en el campo corto, así como Toboso, Mario Baibel y Cirilo Pérez en los jardines. Cossio, Bouzá y René Hernández eran los lanzadores. Al final de esta temporada se crearon dos selecciones de Estrellas, Azul y Rojo, una fue integrada por Asdrúbal López y la otra por Mario Baibel.

En la temporada de 1955 alcanzaron el quinto lugar de la primera división. Elio Toboso llevó la voz cantante del bateo al llevarse el liderato de la justa con promedio de .435. José Rodríguez alternó con F. Jench detrás del plato, Mario Baibel jugó la inicial, Mariano Álvarez defendió el campo corto, mientras que los lanzadores fueron René Hernández y el zurdo Ceferino Lafont.

Parecería que el Hershey resucitaba en 1956, pero quedaron detrás del campeón Santiago de las Vegas y del sub-campeón Cubaneleco. Filiberto Milián patrulló el jardín central de este equipo, Baibel volvió a los jardines. Fermín Sosa se integró al staff de lanzadores con René Hernández y Ceferino Lafont.

El Artemisa fue campeón en 1957 en reñida batalla con el Hershey, cuya nómina fue similar a la temporada anterior. Más reñida aún fue la temporada de 1958, cuando nuevamente Hershey quedó en segundo lugar, superado por el Regla B.B.C. Víctor Martínez fue el nuevo receptor regular, se mantenían Asdrúbal López, Mariano Álvarez, Filiberto Milián, además de René Hernández y Fermín Sosa, este último le lanzó juego de 0 hits, 0 carreras al Casino Español de la Habana el domingo 6 de julio. Sosa solo permitió que tres hombres se le embasaran por boletos. Por su parte, René Hernández lanzó en 20 juegos, 12 completos, 13-5 y 1 empate, 152 inn., 85 ponches y PCL de 2.83.

Una nueva caída del Hershey tuvo lugar en 1959 cuando quedó profundo en la segunda división, posición que no mejoró en la temporada final de la Unión Atlética Amateur de Cuba en 1960. Así y todo, fue el conjunto que más banderines se llevó, siete en total, empatado en esa hazaña con los Marqueses del Vedado Tennis Club.

Varios de sus peloteros integraron las exitosas selecciones cubanas a eventos regionales e internacionales, entre ellos Antonio “Quilla” Valdés, Andrés Fleitas, Jorge Santa Cruz, Roberto Ortiz, Pedro Echevarría, José “Cheo” Nápoles, Pedro “Natilla” Jiménez, Antonio “Loco” Ruíz y Mario Cossio.

Recordar a este equipo y a sus jugadores es un acto de justicia con la historia del béisbol cubano, deporte que se practica en la más grande de las Antillas desde la segunda mitad del siglo XIX.

Fuentes

Anon. s/a. Liga Nacional de Béisbol Amateur. Ecured.cu. https://www.ecured.cu/Liga_Nacional_de_B%C3%A9isbol_Amateur

Anon. 2011. Andrés Fleitas/biografía. Béisbol 007, 20 dic. https://beisbol007.blogia.com/2011/122007-andres-fleitas-biografia-8207-.php

Anon. 2018. Central Hershey, Cuba: 1916-1946. Hershey community archives, Sept. 5. https://hersheyarchives.org/encyclopedia/cuba-central-hershey-1916-1946/

Anon. 2021. Justa distinción a un guajiro. Cubahora, 3 octubre.  https://f.cubahora.cu/cultura/justa-distincion-a-un-guajiro

Cibercuba. 2018. Así luce hoy Hershey, el místico pueblo cubano que ayudó a levantar un imperio de chocolate en EE.UU. https://www.cibercuba.com/noticias/2018-07-02-u1-e73624-s27061-asi-luce-hoy-hershey-mistico-pueblo-cubano-ayudo-levantar

Gómez Masjuán M.E. 2013. Ligas Amateurs: época dorada del béisbol cubano. Habanaradio.cu, 15 febr. http://www.habanaradio.cu/articulos/ligas-amateurs-epoca-dorada-del-beisbol-cubano/

González Echevarría, Roberto. 1999. La gloria de Cuba- historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí, Madrid, España. 720 p.

Guerra Pérez Y.F. 2016. Tras las huellas de la historia del béisbol en el municipio Santa Cruz del Norte, Cuba. Monografías.com. https://www.monografias.com/docs110/huellas-historia-del-beisbol-municipio-santa-cruz-del-norte/huellas-historia-del-beisbol-municipio-santa-cruz-del-norte.shtml

Martínez Peraza M. 2009. Por amor a la pelota- historia del béisbol amateur cubano. Ediciones Universal, Miami, 439 p.

Martínez Peraza M. 2020. Antonio “Quilla’’ Valdés, el genio defensivo del campo corto. Cubanet.org, 19 marzo. https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/antonio-quilla-valdes-el-genio-defensivo-del-campo-corto/

Romero E. 2018. Los juegos más largos en béisbol. Deportescineyotros.com, 26 julio. https://deportescineyotros.com/2018/07/26/los-juegos-mas-largos-en-beisbol/

Semple Kirk. 2016. In Cuban Town That Hershey Built, Memories Both Bitter and Sweet. NY Times, Dec. 7. https://www.nytimes.com/2016/12/07/world/americas/in-cuban-town-that-hershey-built-memories-both-bitter-and-sweet.html

Escrito por Esteban Romero, 22 octubre de 2021

 

Franquicias de MLB con mayor número de peloteros cubanos en su historia

Lo más importante del deporte no es ganar,
sino participar, porque lo esencial en la vida
no es el éxito, sino esforzarse por conseguirlo.”
Barón Pierre de Coubertin

Hace tiempo estaba por analizar este tema, ya que a veces existe la falsa impresión que tal o más cual equipo ha sido el más “hospitalario” con los peloteros cubanos en la MLB. Es obvio que un equipo de éxito si logra llevar a sus filas a un pelotero cubano que se destaque, pues se crea esa imagen, más aún cuando ese conjunto se moviliza a firmar nuevos prospectos cubanos, los que nadie sabe si podrán algún día llegar a jugar y a establecerse en las Mayores. Esa creencia ha existido con los Dodgers y como veremos más adelante no son precisamente los de Los Ángeles, antes Brooklyn, los que más peloteros cubanos han tenido en sus filas.

Ante todo, explico el método utilizado. Se sumó el número total de peloteros cubanos en cada franquicia (no equipo). La franquicia define la historia, la que puede haber tenido varias sedes hasta el presente. En los resultados aparece solo el año del debut de cada pelotero cubano en una franquicia dada y no la cantidad de temporadas que jugó ese pelotero para ella. Es bueno aclarar este aspecto para evitar confusiones. Luego se contabilizó el número de temporadas que cada franquicia incluyó peloteros cubanos en su nómina.

Finalmente, se definió el pelotero cubano insignia de esa franquicia, el cual puede haberse destacado enormemente en una o más temporadas. En ocasiones, no hay pelotero insignia al no verse claramente un pelotero cubano destacado, pero también sí pueden aparecer más de dos peloteros en esta categoría cuando así lo merezca.  

Como era de esperar la franquicia Senadores-Mellizos fue la que más cubanos tuvo en sus filas. Hasta 1941 fueron 9 peloteros, pero desde 1944 el número fue en aumento, lo que se atribuye a la actividad del cazatalento siciliano-estadounidense Carlo “Joe” Cambria, el que contrató decenas de cubanos, algunos con éxito para jugar en las Mayores. A su vez, los Havana Cubans de la Liga Internacional de la Florida estaban afiliados a los Senadores de Washington. Esa tendencia se redujo sustancialmente a partir de 1962, ya sabemos la causa. Los peloteros cubanos no tenían forma de salir fuera en aquellos momentos. Dos peloteros insignias se escogieron, cuyos méritos son innegables, Camilo Pascual como lanzador de muchas victorias en una franquicia sotanera hasta 1961 y luego el bate de Pedro “Tony” Oliva, campeón de bateo desde que debutó en la Liga Americana.

Senadores de Washington, luego Mellizos Minnesota

1913- Jacinto Calvo, Baldomero Acosta
1920- Ricardo Torres, José Acosta
1926- Emilio Palmero
1935- Roberto Estalella
1937- Fermín Guerra
1938- René Monteagudo
1941- Roberto Ortiz
1944- Gilberto Torres, Santiago Ullrich, Rogelio Valdés, Preston Gómez, Luis Suárez, Oliverio Ortiz
1945- José Zardón, Armando Roche
1948- Ramón “Moín” García, Ángel Fleitas
1949- Julio González
1950- Conrado Marrero, Sandalio Consuegra, Rogelio “Limonar” Martínez, Julio Moreno, Carlos Pascual
1951- Willie Miranda, Frank Campos
1952- Raúl Sánchez, Miguel Fornieles
1954- Camilo Pascual, Carlos Paula
1955- Pedro Ramos, Wenceslao González, Juan Delís, José Valdivielso, Julio Bécquer
1956- Evelio Hernández
1958- Ossie Álvarez
1959- Zoilo Versalles
1960- Héctor Maestri
1961- Dagoberto Cueto
1962 -Tony Oliva, Orlando “Marty” Martínez
1965 – Hilario Valdespino
1967 -Enrique Izquierdo, Jacinto Hernández
1969- Leonardo Cárdenas
1970 – Luis Tiant Jr. 
2008 – Liván Hernández
2014 – Kendrys Morales

Total 50 peloteros, 56 temporadas. Peloteros insignia- Camilo Pascual y Tony Oliva

Los siguientes son los Rojos (también llamados en algunas temporadas patirrojos) de Cincinnati. Seis peloteros jugaron en el período previo a la década de los 50, entre ellos el legendario Adolfo Luque. La cantidad de peloteros a mediados de los 50 aumentó por la sencilla razón que los Havana o Cuban Sugar Kings, equipo de la Liga Internacional (AAA) se convirtió en sucursal del Cinci. Por ahí debutaron muchos jugadores, que luego se destacaron en otros conjuntos.  Como en el caso anterior, los peloteros insignia fueron el lanzador Luque, y el toletero y miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, Tany Pérez.

Rojos de Cincinnati

1911- Armando Marsans, Rafael Almeida
1914- Miguel Ángel González
1917- Manuel Cueto
1918- Adolfo Luque
1924- Pedro Dibut
1957 – Raúl Sánchez, Vicente Amor
1958- Daniel Morejón, Orlando Peña
1959 – Miguel Cuellar
1960- Tony González, Leonardo Cárdenas, Joaquín Azcue, Rogelio Álvarez
1961- Leonardo Cárdenas
1962 – Octavio Rojas
1964 – Hiraldo Sablón, Tany Pérez
1969 – Camilo Pascual, Pedro Ramos, Miguel de la Hoz
1992 – Tony Menéndez
2000 – Osvaldo Fernández
2010 – Yonder Alonso, Aroldis Chapman
2014 – Brayan Peña
2015 – Raisel Iglesias
2019 – José Iglesias, Yasiel Puig
2020- José Israel García
2021- Vladimir Gutiérrez, Cionel Pérez, José Barrero

Total 34 peloteros, 52 temporadas. Peloteros insignia – Adolfo Luque y Tany Pérez

Los Medias Blancas de Chicago son en la actualidad el equipo más agresivo en la contratación de peloteros cubanos. Sin embargo, en el pasado solo José Acosta integró las filas de este conjunto. La historia cambió con la inclusión de Luis Alomá, Orestes Miñoso y Sandalio Consuegra en sus filas, cuyos performances fueron del agrado de la afición y de los ejecutivos del equipo. A partir de 2004 comenzó una nueva etapa en este equipo con la entrada de José Ariel Contreras y Orlando “Duque” Hernández, la que se ha reforzado desde 2014 cuando Pito Abreu debutó. Miñoso hizo historia en los Medias Blancas, pero Pito no se queda atrás. Ambos gozaron o gozan de una enorme simpatía en el sur de Chicago.

Medias Blancas Chicago

1922 – José Acosta
1950 –  Luis Alomá
1951 – Orestes Miñoso
1952 – Willie Miranda, Héctor Rodríguez
1953 – Sandalio Consuegra, Miguel Fornieles
1959 – Rodolfo Arias
1967 – Aurelio Monteagudo
1980 –Leonardo Sutherland
1992 – Nelson Santovenia
2000 – José Canseco
2004 – José Contreras
2005 – Orlando Hernández
2008 – Alexei Ramírez
2010 –Dayán Viciedo
2014- José Dariel Abreu, Adrián Nieto
2017- Yoán Moncada
2019- Yonder Alonso, Odrisamer Despaigne
2020- Luis Robert, Yasmani Grandal.

Total de 23 peloteros, 36 temporadas. Peloteros insígnia- Orestes Miñoso y José Dariel Abreu

Boston Bravos, Milwaukee y Atlanta

1912 – Miguel Ángel González
1914 – Adolfo Luque
1928 – Emilio Palmero
1964 – Miguel de la Hoz
1967 –  Orlando “Marty” Martínez
1968 – Hilario Valdespino
1969 – Tony González
1971 -Zoilo Versalles
1972 – Paulino Casanova
2004 – Ely Marrero
2005 – Brayan Peña
2006 – Danys Báez
2007 – Yunel Escobar
2008 – Francisley Bueno, Vladimir Núñez
2009 – Bárbaro Cañizares
2011 – Fredi González (manager)
2012 – Liván Hernández
2015- Adonis García, Héctor Olivera
2019- Adeiny Hechavarría
2021- Guillermo Heredia, Jorge Soler

Total 23 peloteros, 32 temporadas

Los Atléticos han deambulado bastante en la Liga Americana, antes Filadelfia, luego Kansas City, casi una sucursal de los Yankees en la misma MLB, hasta llegar a los exitosos Oakland. Bert Campaneris fue todo un baluarte en este conjunto, donde sentó catedra con su juego en el cuadro, su ofensiva y corrido de bases.

Atléticos Filadelfia, Kansas City y Oakland

1918 – Baldomero Acosta
1943 – Roberto Estalella
1947 – Fermín Guerra
1950 – Roberto Ortiz
1960 – Leopoldo Posada
1962 – Orlando Peña, Joaquín Azcue, José Tartabull, Diego Seguí, Héctor Martínez
1963 –Aurelio Monteagudo
1964 –Bert Campanerís
1967 –Jorge Lauzerique
1972 –Orlando “Marty” Martínez
1978 – Tito Fuentes
1980 – Orlando González
1985 – José Canseco
1990 – Ozzie Canseco
1995 – Ariel Prieto
2012 – Yoennis Céspedes
2016- Yonder Alonso
2019- Kendrys Morales

Total 22 peloteros, 47 temporadas. Pelotero insignia- Bert Campaneris

Angelinos California y Los Ángeles

1961- Julio Bécquer
1965 – Marcelino López, José Cardenal, Jacinto Hernández
1966 –Minervino “Minnie” Rojas, Ramón López
1967 – Orlando McFarlane
1969 – Joaquín Azcue
1970 – Tony González, Hiraldo Sablón
1972 – Leonardo Cárdenas
1973 – Aurelio Monteagudo
1974 Orlando Peña
1977 – Miguel Cuellar
1979 – Bert Campanerís
1982 – Luis Tiant Jr.
1988- Octavio Rojas (manager)
2006 – Kendrys Morales
2014- Yoslán Herrera
2016- Yunel Escobar
2018- José Miguel Fernández
2021- José Iglesias, Raisel Iglesias

Total 23 peloteros, 29 temporadas

Muchos cubanos simpatizan con el equipo de los Yankees, simpatía de antes y de ahora por sus peloteros, sean o no cubanos. A partir de finales de los 90, el propietario y gerente de este equipo, George Steinbrenner, se dio a la tarea de contratar peloteros cubanos. Fue por ahí que entró Orlando “Duque” Hernández, luego José Ariel Contreras. Esa tendencia se ha reducido desde que Steinbrenner falleció.

Yankees Nueva York

1914 – Ángel “Pete”Aragón
1917- Armando Marsans
1953 – Willie Miranda
1964 – Pedro Ramos
1979 – Luis Tiant Jr. 
1982 – Roberto Ramos
1983 – Bert Campanerís
1987 – Orestes Destrade
1998 – Orlando Hernández
1999 –Tony Fossas
2000 -José Canseco
2001 – Adrián Hernández
2003 – Michel Hernández, José Contreras
2008 – Juan Miranda
2011 – Amauri Sanit, Raúl Valdés
2016- Aroldis Chapman
2018- Adeiny Hechavarría
2019- Nestor Cortés Jr., Kendrys Morales

Total 21 peloteros, 31 temporadas. Pelotero insignia- Orlando Hernández

Orlando «Duque» Hernández

En las filas de los Orioles, en sus años de esplendor, lanzó Miguel Cuellar, el mejor lanzador zurdo cubano en las Mayores. Rafael Palmeiro jugó en varios equipos, pero su paso ofensivo por Baltimore fue muy positivo.

Carmelitas St Louis y Orioles Baltimore

1916- Armando Marsans
1921 – Emilio Palmero
1929 – Oscar Estrada
1941 – Roberto Estalella
1952 – Willie Miranda
1956 – Sandalio Consuegra, Miguel Fornieles
1966 – Lorenzo Fernández
1967 – Marcelino López
1969 – Miguel Cuellar
1971 – Orlando Peña
1994 – Rafael Palmeiro
2005 – Ely Marrero
2007 – Danys Báez
2008 – Alberto Castillo
2013 – Henry Urrutia
 2015- Dariel Álvarez
2016- Odrisamer Despaigne, Ariel Miranda
2018- Nestor Cortés Jr.
2020- José Iglesias

Total 21 peloteros, 38 temporadas. Peloteros insignia- Miguel Cuellar y Rafael Palmeiro

Igual se puede decir de Luis Tiant Jr. en los Medias Rojas, donde fue uno de los puntales del pitcheo de conjuntos de éxito en la Liga Americana.

Medias Rojas Boston

1918 – Eusebio González
1925 – Ramón Herrera
1951 – Fermín Guerra
1958 – Miguel Fornieles
1963 –Román Mejías
1966 – José Tartabull
1969 – Joaquín Azcue
1971 – Luis Tiant Jr.  
1974 – Diego Seguí
1980 – Tany Pérez
1991 – Tony Fossas
1995 – José Canseco
2000 – Rolando Arrojo
2002 –Juan Carlos Díaz
2011 – José Iglesias
2014 – Yoennis Céspedes
2015 – Rusney Castillo, Dalier Hinojosa
2016 – Roenis Elías, Yoan Moncada

Total 20 peloteros, 43 temporadas. Pelotero insignia- Luis Tiant Jr.

Mencionar a los Cardenales y hablar de cubanos es para inmediatamente mencionar al cazatalento del mismo equipo, donde jugó y a ratos sirvió como su director. Se trata del reglano Miguel Ángel González, más conocido como Mike en los EE.UU.

Cardenales St Louis

1915 – Miguel Ángel González
1918- Oscar Tuero
1960 – Eduardo Bauta
1962 – Orestes Miñoso
1964 – Miguel Cuellar
1970 – Octavio Rojas
1972 – Diego Seguí, Orlando “Marty” Martínez
1973 – Orlando Peña
1992 – Ozzie Canseco
1993 – René Arocha
1997 – Ely Marrero
2001- William Ortega
2011- Raúl Valdés
2016- Aledmys Díaz, Brayan Peña
2018- José Adolis García
2019- Rangel Ravelo, Randy Arozarena
2020- Johan Oviedo

Total 20 peloteros, 39 temporadas. Pelotero insignia- Miguel Ángel González

Miguel Ángel González

Los Filis de Filadelfia no es que hayan tenido muchos peloteros cubanos en sus filas. Sin embargo, casi toda la década de los 60 tuvieron hasta tres peloteros cubanos, el más destacado y de más tiempo en el equipo fue el matancero Tony Taylor.

Filis Filadelfia

1945 – René Monteagudo, Isidoro León
1957 – Humberto Fernández
1958 –Panchón Herrera
1959 –Freddy Rodríguez
1960 – Tony González, Tony Taylor
1963 –Octavio Rojas, Marcelino López
1967 – Pedro Ramos
1978 – José Cardenal, Orlando González
1983 – Tany Pérez
2001 – Eduardo Oropesa
2010 – José Ariel Contreras, Danys Báez
2012 –Raúl Valdés
2014- Miguel Alfredo González
2015- Dalier Hinojosa

Total 19 peloteros, 27 temporadas. Pelotero insignia- Tony Taylor

Los Cubs o Cachorros de Chicago han tenido cubanos en varias décadas, pero nunca en gran cuantía. El pelotero que más tiempo jugó para este conjunto, lo hizo bien, que conste, es el jardinero matancero José Cardenal.

Cubs Chicago

1902Pedro ‘Çhick’ Pedroes
1925 – Miguel Ángel González
1942 – Salvador Hernández
1945 – Jorge Comellas, Regino Otero
1955 – Vicente Amor
1958 – Tony Taylor
1959 –Freddy Rodríguez
1968 – José Arcia
1972 – José Cardenal
1974 –Oscar Zamora
1980 – Preston Gómez (manager)
1986 – Rafael Palmeiro
1998 – Tony Fossas
2004 – Rey Ordóñez
2014- Jorge Soler
2016- Aroldis Chapman, Gerardo Concepción
2017- Leonys Martín

Total 19 peloteros, 30 temporadas. Pelotero insignia- José Cardenal

Indios Cleveland

1949 – Orestes Miñoso
1960 – Miguel de la Hoz
1962 – Pedro Ramos
1963 –Joaquín Azcue, Tony Martínez
1964 – Luis Tiant Jr. 
1967 – Orlando Peña
1968 –José Cardenal 
1969 – Zoilo Versalles
1971 – Camilo Pascual
1972 – Marcelino López
1973 – Leonardo Cárdenas
1976 – Orlando González
2001 – Danys Báez
2017- Yandy Díaz
2018- Yonder Alonso
2019- Leonys Martín, Yasiel Puig

Total 18 peloteros, 24 temporadas

Piratas Pittsburgh

1943 – Antonio Ordeñana
1955 – Román Mejías, Lino Donoso
1956 –Gonzalo Naranjo
1962 – Orlando McFarlane
1969 – Pedro Ramos, José Martínez
1970 – Orlando Peña
1971 – Jacinto Hernández
1981 – Luis Tiant Jr. 
1988 – Orestes Destrade
1993 – Tony Menéndez
2008 – Yoslán Herrera
2013 – José Ariel Contreras
2018- Adeiny Hechavarría
2020- Guillermo Heredia

Total 16 peloteros, 22 temporadas.

Los Gigantes no es que hayan sido de contratar y tener peloteros cubanos en sus filas. Sin embargo, uno de los que logró asentarse por varias temporadas fue Rigoberto “Tito” Fuentes, el que la afición californiana recuerda con muchas simpatías.

Gigantes Nueva York y San Francisco

1915 – Emilio Palmero
1916 –José Rodríguez
1919 – Miguel Ángel González
1932 – Adolfo Luque
1941 – Ángel “Jack” Aragón
1943 – Napoleón Reyes
1945 –Adrián Zabala
1951 – Rafael Noble
1957 – Sandalio Consuegra
1963 – José Cardenal
1965 – Tito Fuentes
1994 – Tony Menéndez
1996 – Osvaldo Fernández
1997 – René Arocha
1999 – Liván Hernández
2005 – Alex Sánchez

Total 16 peloteros, 40 temporadas. Pelotero insignia- Tito Fuentes

Senadores Washington (segunda versión a partir de 1961) y Vigilantes de Texas

1965 – Paulino Casanova
1966 – Diego Seguí
1967 – Camilo Pascual
1969 – Zoilo Versalles
1970 – Pedro Ramos
1972- Orlando “Marty” Martínez
1974 – Leonardo Cárdenas
1977 – Bert Campanerís
1988 – Bárbaro Garbey, Tony Fossas
1989 – Rafael Palmeiro
1992 – José Canseco
2004 – Michael Tejera
2011 – Leonys Martín
2020 – José Adolis García
2021 – Andy Ibáñez

Total 16 peloteros, 36 temporadas

Padres San Diego

1969 – Tony González, José Arcia, Preston Gómez (manager)
1975 – Tito Fuentes
2004 – Eduardo Oropesa
2012 – Yonder Alonso, Yasmani Grandal, Eddy Rodríguez
2014 – Odrisamer Despaigne
2016- Alexei Ramírez
2019- Adrián Morejón, Michel Báez, Ronald Bolaños
2020- Michel Báez, Jorge Oña, Adrián Morejón

Total 16 peloteros, 15 temporadas

Tigres Detroit

1959 – Ossie Álvarez
1960 – Edmundo Amorós, Humberto Fernández
1961 – Manuel Montejo
1965 – Orlando Peña
1966 – Orlando McFarlane
1971 – Tony Taylor
1977 – Tito Fuentes
1984 – Bárbaro Garbey
2003 – Alex Sánchez
2013 – Brayan Peña, José Iglesias
2014 – Yoenis Céspedes
2018 – Leonys Martín

Total 14 peloteros, 21 temporadas

Los Reales de Kansas City tampoco han sido muy activos en tener peloteros cubanos en sus nóminas. No obstante, Kendrys Morales fue factor importante ofensivo para que el equipo lograse la Serie Mundial de 2015. En la temporada de 2019, Jorge Soler dejó marca de 49 jonrones que, hasta el momento de redacción de este artículo, es record en esta franquicia. Así y todo, el pelotero cubano que más tiempo jugó para los Reales fue el habanero Octavio “Cookie” Rojas, el que en ese período de juego con los de Kansas hizo el Todos Estrellas de la Liga Americana en cuatro temporadas.

Reales Kansas City

1969 – Jacinto Hernández
1970 – Octavio Rojas, Aurelio Monteagudo
1971- Hilario Valdespino
1980 – José Cardenal
1988 – Israel Sánchez
1993 – Nelson Santovenia
2005 – Ely Marrero
2009 – Brayan Peña, Yunieski Betancourt
2012 – Francisley Bueno
2015- Kendrys Morales
2017- Jorge Soler
2020- Ronald Bolaños

Total 14 peloteros, 27 temporadas. Peloteros insignia- Octavio Rojas y Jorge Soler

No muchos cubanos en los Mets, para recordar los tres guantes consecutivos de Rey Ordóñez como torpedero en la Liga Nacional.

Mets Nueva York

1963 – Humberto Fernández, Eduardo Bauta
1979 – José Cardenal
1996 – Rey Ordóñez
1999 – Jorge Luis Toca
2006 – Alaín Soler, Orlando Hernández, Ely Marrero
2009 – Liván Hernández
2010 – Raúl Valdés
2015- Yoennis Céspedes
2019- Adeiny Hechavarría
2020- Guillermo Heredia

Total 13 peloteros, 22 temporadas. Pelotero insignia- Rey Ordóñez

Llegamos a los Dodgers, “las apariencias engañan”. Los Dodgers es una de las franquicias que menos peloteros cubanos ha llevado en sus nóminas. Edmundo “Sandy” Amorós hizo época al integrar los equipos victoriosos de la década de los 50, incluso, en 1955, hizo un fildeo extraordinario que contribuyó al primer triunfo de los Dodgers en Series Mundiales. Pasaron años y apareció un fenómeno llamado Yasiel Puig, el que ayudó a su equipo a llegar varias veces a la post temporada y a Series Mundiales, pero 13 peloteros es poco y 19 temporadas también.

Dodgers Brooklyn y Los Ángeles

1930 – Adolfo Luque
1952 – Edmundo Amorós
1956 –Humberto Fernández
1957 –René “Látigo” Gutiérrez
1968 – Zoilo Versalles
1970 – Camilo Pascual
2006 – Danys Báez
2013 – Yasiel Puig, Onelki García
2014 –Alexander Guerrero, Erisbel Arruebarruena
2015- Yasmani Grandal
2021- Darién Núñez

Total 13 peloteros, 19 temporadas. Pelotero insignia- Edmundo Amorós

Edmundo Amorós

Para ser tierra de millares de cubanos, los Marlins deberían tener más peloteros criollos en sus nóminas, pero la realidad es esta que aparece a continuación. No obstante, Liván Hernández fue el gran baluarte del pitcheo de este equipo para obtener el triunfo en la Serie Mundial de 1997. Años después apareció un joven villareño con unas cualidades excepcionales como lanzador dominante, José Fernández, pero su vida se frustró en un lamentable accidente.

Marlins Florida y Miami

1993 – Orestes Destrade
1996 – Liván Hernández, Cookie Rojas (manager)
1999 -Vladimir Núñez, Michael Tejera
2001- Tany Pérez (manager)
2002 – Hansel Izquierdo
2007 – Fredi González (manager)
2013 – Adeiny Hechavarría, José Fernández  
2015- Raudel Lazo
2017- Odrisamer Despaigne

Total 12 peloteros, 21 temporadas. Peloteros insignia- Liván Hernández y José Fernández

El Tampa es un equipo joven, 23 años de vida. Lo dicho para los Marlins es válido para el Tampa, ciudad que alberga una población cubana de consideración. En la post temporada de 2020, un joven pinareño, casi desconocido, de hecho, novato, Randy Arozarena, logró implantar record de hits y jonrones para una post temporada.

Tampa Bay

1998 – Rolando Arrojo
1999 – José Canseco
2001 – Ariel Prieto
2003 – Rey Ordóñez
2004 – Danys Báez
2005 – Alex Sánchez
2008 – Michel Hernández
2013 – Yunel Escobar
2017- Adeiny Hechavarría
2019- Yandy Díaz, Guillermo Heredia
2020- Randy Arozarena

Total 12 peloteros, 16 temporadas. Pelotero insignia- Randy Arozarena

Randy Arozarena

Milwaukee Cerveceros

1964 – Miguel de la Hoz
1970 – Hilario Valdespino, Jorge Lauzerique
1971 – Marcelino López
1972 – Joaquín Azcue
1989 – Tony Fossas
2001 – Alex Sánchez
2004 – Adrián Hernández
2011- Yunieski Betancourt
2012 – Liván Hernández
2019- Yasmani Grandal

Total 11 peloteros, 15 temporadas

Los Astros ahora son casi tan agresivos contratando cubanos como los Medias Blancas. En sus filas, a pesar de ser un veterano cuando llegó a las Mayores, se ha destacado, Yulieski Gurriel ofensiva y defensivamente. Yordan Álvarez pinta como el clásico slugger de este conjunto.  

Colts y Astros Houston

1962 – Román Mejías
1965 – Miguel Cuellar
1966 –Aurelio Monteagudo
1969 – Hilario Valdespino, Orlando “Marty” Martínez
1974- Preston Gómez (manager)
1978 – Oscar Zamora
2016- Yulieski Gurriel
2018- Cionel Pérez
2019- Aledmys Díaz, Rogelio Armenteros, Yordan Álvarez

Total 12 peloteros, 17 temporadas. Pelotero insignia- Yulieski Gurriel

Marineros Seattle

1977 – Diego Seguí
1984 – Orlando “Marty” Martínez (manager)
1998 – Tony Fossas
2005 – Yunieski Betancourt
2013 – Kendrys Morales
2014- Roenis Elías
2016- Leonys Martín, Guillermo Heredia, Ariel Miranda
2017- Yonder Alonso
2020- Nestor Cortés Jr.

Total 11 peloteros, 16 temporadas.

Por las filas de los Expos y luego de los Nacionales son pocos los cubanos que han jugado, el de mayor duración fue el lanzador Liván Hernández, performance que se puede evaluar de positiva. Liván es insignia de los Marlins, señal que se ha destacado en más de un equipo.

Expos Montreal y Nacionales Washington

1977 – Tany Pérez
1978 – Roberto Ramos
1987 – Nelson Santovenia
2003- Liván Hernández
2010 –Yunieski Maya
2015- Yunel Escobar
2019- Roenis Elías
2020- Yadiel Hernández

Total 8 peloteros, 23 temporadas. Pelotero insignia- Liván Hernández

Liván Hernández

Serpientes Arizona

1998 – Vladimir Núñez
2002 – Eduardo Oropesa
2006 – Liván Hernández, Orlando Hernández
2011-  Juan Miranda, Alberto Castillo
2015- Yasmany Tomás
2018- Yoán López

Total 8 peloteros, 13 temporadas

Azulejos Toronto

1998 – José Canseco
2002- Carlos Tosca (manager)
2010- Yunel Escobar
2012Adeiny Hechavarría
2017- Kendrys Morales
2018- Aledmys Diaz, Lourdes Gurriel Jr.

Total 7 peloteros, 14 temporadas

Rockies Colorado

2000 – Rolando Arrojo
2004 – Vladimir Núñez
2006 – Ely Marrero
2008 – Liván Hernández
2009 – José Ariel Contreras
2019- Yonder Alonso

Total 6 peloteros, 6 temporadas

St Louis Terriers

1914 – Manuel Cueto
1915- Armando Marsans

Total 2 peloteros, 2 temporadas

Seattle Pilotos

1969 – Diego Seguí, Hilario Valdespino

Total 2 peloteros, 1 temporada

Troy Haymakers

1871 – Esteban Bellán

1 pelotero, 2 temporadas

Mutuals Nueva York

1873- Esteban Bellán

1 pelotero, 1 temporada

Todas estas cifras cambiarán en un futuro mediato, el número de cubanos contratados en equipos de MLB y que juegan en las Menores aumenta sustancialmente, lo cual podrá compensar parcialmente la no participación de peloteros cubanos a lo largo de casi cinco décadas.

A continuación aparecen los datos resumidos por franquicia.

Fuentes

Archivos personales del autor.

Baseball-reference.com

Romero E. 2016. ¿Quién era Joe Cambria? Deportescineyotros.com, 12 julio. https://deportescineyotros.com/2016/07/12/quien-era-joe-cambria/

Escrito por Esteban Romero, 29 setiembre de 2021

Curiosidades beisboleras: Novatos lanzando juegos de cero hits cero carreras

Creo que es una tradición en el béisbol que
cuando un lanzador está tirando un cero hits, nadie
en el transcurso del juego se lo recuerda.”
Dwight D. Eisenhower, ex-presidente de EE. UU.

Para cualquier lanzador, incluso el más experimentado, lanzar un cero hits no es nada fácil, a veces tiene que combinarse la habilidad con la suerte. Ni que decir un juego de este tipo lanzado por un novato, quien se supone carece de la astucia y flema para lograr tal objetivo.

El 14 de agosto de 2021 el zurdo Tyler Gilbert del Arizona, en su primera apertura en la MLB, lanzó un no-no de 7-0 contra los muy ofensivos Padres de San Diego, esa es la razón que me movió a conocer de aquellos novatos que han realizado esta hazaña en su primera temporada, aunque a veces ha sido en su primera apertura.

Tyler Gilbert

En la MLB, con anterioridad lo han logrado:

LD Chris Heston de los Gigantes, el 9 de junio de 2015, 5-0 vs los Mets
LD Clay Buchholz de los Medias Rojas, el 1 septiembre de 2007, 10-0 vs los OriolesLD Aníbal Sánchez, venezolano de los Marlins, el 6 de septiembre de 2006, 2-0 vs Arizona.  
LZ Bud Smith de los Cardenales, el 3 de septiembre de 2001, 4-0 vs PadresLD José Jiménez, dominicano de los Cardenales, el 25 junio de 1999, 1-0 vs Arizona
LZ Wilson Alvarez, venezolano de los Medias Blancas, el 11 de agosto de 1991, 7-0 vs Orioles
LD Mike Warren de los Atléticos, el 29 septiembre de 1983, 3-0 vs Medias Blancas
LD Jim Bibby de los Vigilantes, el 30 de julio de 1973, 3-0 vs los Atléticos
LD Steve Busby de los Reales, el 27 de abril de 1973, 3-0 vs los Tigres
LD Burt Hooton, un conocido de la afición cubana, de los Cachorros, el 16 de abril de 1972, 4-0 vs los Filies
LZ Vida Blue de los Atléticos, el 21 de septiembre de 1970, 6-0 vs los Mellizos
LD Don Wilson de los Astros, el 18 de junio de 1967, 2-0 vs los Bravos
LZ Bo Belinsky de los Angelinos, el 5 de mayo de 1962, 2-0 vs los Orioles
LD Sam Jones de los Cachorros, el 12 de mayo de 1955, 4-0 vs Piratas
LD Bobo Holloman de los Carmelitas de St Louis (luego Orioles), el 6 de mayo de 1953, 6-0 vs Atléticos Kansas City, fue su primer juego lanzado en la MLB
LD Bill McCahan de los Atléticos de Filadelfia, el 3 de septiembre de 1947, 3-0 vs Senadores Washington
LD Vern Kennedy de los Medias Blancas, el 31 de agosto de 1935, 5-0 vs Indios
LD Paul Dean de los Cardenales, 21 septiembre de 1934, 3-0 vs Dodgers
LD Charlie Robertson de los Medias Blancas, 30 abril de 1922, 2-0 vs los Tigres
LD Jeff Tesreau de los Gigantes de Nueva York, el 6 de septiembre 1912, 3-0 vs los Filis
LD Nick Maddox de los Piratas, el 20 de septiembre de 1907, 2-1 vs Superbas de Brooklyn
LD Christy Mathewson de los Gigantes de Nueva York, el 15 de julio de 1901, 5-0 vs Cardenales
LD Bumpus Jones de los Rojos de Cincinnati, 15 octubre de 1892, 5-0 vs Piratas en su primera apertura
LZ Ted Breitenstein de los Carmelitas de St Louis, el 4 de octubre de 1891, vs Coroneles de Louisville (en su primera apertura), no supo que estaba dando un no-no hasta que se acabó el juego.

Ted Breitenstein

Esto da una cifra de 24 novatos con no-no en su primera temporada y hasta primera apertura en la MLB.

En la liga profesional cubana, tuve la suerte de ver por la TV el juego de cero hits cero carreras lanzado por el derecho Tony Díaz del Cienfuegos a los Leones del Habana, lo cual ocurrió el 23 de noviembre de 1957. Tony debutó precisamente en la temporada de 1957-58, tenía escasamente 19 años entonces. Lo interesante del juego resultó que no fue Rafael «Son» Noble el receptor de los Elefantes ese día, sino Sergio García, segundo cátcher del equipo.

Tony Díaz es alzado por sus compañeros después de su no-no

En Series Nacionales de Cuba, que recuerde, están los casos de los entonces novatos:

LD Leopoldo Valdés del Habana vs Pinar del Río el 7 de enero de 1968
LD Jesús Pérez de Industriales vs Vegueros el 7 de enero de 1968
LD Orlando Figueredo de Oriente vs Azucareros el 27 de enero de 1968
LD Alfredo García de Henequeneros vs Azucareros el 6 de abril de 1969

Interesante que dos juegos de este tipo se hayan lanzado en una misma fecha, aunque, tengo entendido, no ha sido el único caso.

Lamentablemente no poseo datos de otras ligas, donde seguro estoy esto haya ocurrido. Que conste que el primer juego de 0 hits 0 carreras en la Liga Mexicana lo lanzó el legendario Martín Dihigo 16 de septiembre 1937 contra el Nogales. De hecho, era novato en esa temporada en esa liga, pero un novato bastante curtido y con una vasta experiencia en Cuba y en las Ligas Negro.

Martín Dihigo

Fuentes consultadas

Anon. Historia de la liga mexicana. https://milb.bamcontent.com/documents/9/3/4/270469934/HISTORIA_DE_LA_LIGA_MEXICANA.pdf

Baseball-reference.com

Eagle E. 2021. All-time rookie no-hitters in MLB history. MLB.com, Aug. 15. https://www.mlb.com/news/rookie-no-hitter-c265861336

Manzano Rogério. Juegos de cero hit, cero carreras. Desde mi palco de fanático. https://desdemipalcodefanatico.wordpress.com/archivo/juegos-de-cero-hit-cero-carrera-3/

Escrito por Esteban Romero, 31 agosto de 2021

Curiosidades beisboleras: lesiones de peloteros y recuperación

Para tener éxito, en primer lugar, debemos creer que podemos.”

En el béisbol, como en todo deporte, llueven las lesiones de los peloteros. Las más comunes son las del brazo de lanzar, aunque no faltan aquellas relacionadas con los hombros, la rodilla, la espalda y los pies. Es por eso que aquí no se pretende dar un listado de lesiones, algo impensable verdaderamente, pero sí reflejar algunos casos interesantes y su recuperación de haber tenido lugar. No siempre la discusión girará alrededor de lesiones, pero sí de problemas graves de salud en algunos peloteros, ninguno que ver con el uso de drogas u otras sustancias prohibidas.

Muchas lesiones surgen en el desarrollo de los juegos y el primer caso que deseo describir es uno viejo, ocurrido el martes 7 de mayo de 1957 en el Estadio Municipal de Cleveland entre los anfitriones y los Yankees de Nueva York. Ese día le tocaba lanzar al veloz zurdo Herb Score por la tribu. Un hombre que había mostrado una eficiencia enorme en sus dos primeras temporadas (1955 y 1956). Era el clásico ponchador, al propinar 245 y 263 chocolates en esas dos primeras temporadas, a la vez que totalizaba 36 victorias con 19 derrotas, y PCL por debajo de 2.90. Demostró su clase en 1955, lo que le valió ser escogido como novato del año de la Liga Americana. Score se convirtió en el primer pitcher de una rotación que incluía a Bob Lemon, Early Wynn, Mike García y un Bob Feller en el ocaso de su carrera. De hecho, era el único zurdo abridor en ese conjunto. El día ya indicado, en la misma primera entrada el torpedero y segundo en el orden al bate, Gil McDougald, le sonó cohete directo al rostro de Score, que le provocó fractura facial e igualmente la pérdida temporal de la vista de un ojo. Ese hecho fatal se recuerda, la reacción de McDougald al ver caer a Score fue inmediatamente de socorrerlo, nada de ir a la inicial para embasarse. Cuentan los integrantes del equipo de los Yankees que, si bien Score salió seriamente lesionado, McDougald psicológicamente también, ya que a partir de 1957 hubo un descenso en su ofensiva y en su nivel de juego en general. Por su parte, Score logró recuperarse y su visión igualmente, pero ya no era el mismo lanzador aterrador de 1955 y 1956. Volvió a lanzar en 1958, pero nada del otro mundo, dinamita desaparecida. Se mantuvo hasta 1959 con los Indios y luego pasó a jugar con los Medias Blancas, período en el cual ganó 16 encuentros, al final se retiró en 1962 y se dedicó a trabajar como locutor de TV y luego de radio para las trasmisiones de los Indios de Cleveland. El martes 17 de agosto de 2021 sucedió algo similar, el derecho Chris Bassitt de los Atléticos recibió lineazo directo conectado por el jardinero Brian Goodwin de los Medias Blancas. Bassitt cayó y sangró abundantemente, por suerte, su visión no fue afectada, pero el pelotero quedó sujeto a cirugía.  





En la temporada de 2018, en juego entre Cardenales y Cachorros, el 5 de mayo, el receptor boricua Yadier Molina recibió un foul conectado a más de 100 MPH por el antesalista de los Cachorros Khris Bryant. La bola fue a parar a la ingle de Molina, lo que le provocó lesión pélvica con hematoma traumático. Por suerte, la intervención médica fue eficiente y Molina pudo regresar al juego en las postrimerías de esa temporada.

Otro caso de lesión fue el del jardinero Mitch Haniger, un hombre de poder y pieza esencial en la ofensiva de los Marinos de Seattle. Haniger fue estrella en 2018 por su desempeño y defendía el jardín central como segundo al bate en el equipo de los Marineros en 2019, pero él mismo se autolesionó con un foul en juego del 6 de junio de 2019 contra los Astros de Houston. El foul le reventó uno de sus testículos, por lo que fue intervenido quirúrgicamente, pero ahí no quedó el asunto, ya que durante la recuperación confrontó problemas de dolores en la parte baja de la espalda, lo que limitó sus posibilidades de regreso al juego regular. En enero de 2020 fue sometido a dos nuevas intervenciones quirúrgicas, una en el pecho y la otra en la espalda, por lo que no pudo participar en la temporada de ese año. Por suerte, regresó en 2021 y al momento de redactar estas notas, Haniger tiene ya 27 cuadrangulares y 70 carreras empujadas.

Hay otros contratiempos que no son provocados por lesiones. La salud humana es a veces impredecible y el primer caso aquí a mencionar es el del pelotero dominicano Ricardo Adolfo Jacobo Carty, más conocido como Rico Carty, hombre que llegó a las Grandes Ligas en 1963 y se desenvolvió como jardinero izquierdo e inicialista. Carty debutó con los Bravos de Milwaukee en 1963, equipo con el que se mantuvo hasta 1972, cuando ya entonces eran Bravos de Atlanta. Se trata de un pelotero muy bateador, el que le discutió el título de bateo al inolvidable Roberto Clemente en la temporada de 1964. Su promedio ofensivo entonces ascendió a .330. Debió haber sido novato del año, pero los críticos se inclinaron por el antesalista-jardinero Dick Allen de los Filis de Filadelfia. Carty siguió bateando sobre .300 en las tres siguientes temporadas, aunque se señalaban algunas deficiencias en su fildeo en los jardines. En 1967 tuvo una lesión en su hombro, pero lo peor le llegó en 1968 cuando le diagnosticaron tuberculosis, por lo que perdió toda la temporada. La ignorancia en este tema del que suscribe le hace preguntar cómo se llegó a eso tan tarde, ¿no era posible haberlo detectado previamente?, otra pregunta ¿cómo lo adquirió? Por suerte, Rico pudo vencer la enfermedad y regresó al juego activo en 1969, y de qué manera, bateando .342 y ser puntal de la victoria de su equipo de la División Oeste de la Liga Nacional. Al año siguiente fue líder de los bateadores (.366) en la Nacional. Jugando en la invernal dominicana, Carty se lesionó la rodilla y no pudo jugar en 1971 en las Mayores. Posteriormente su ofensiva decayó hasta 1973, pero a partir de 1974 volvió con su ofensiva acostumbrada, al lograr batear sobre los .300 en las siguientes tres temporadas y sobre los .280 en las dos siguientes. Así que Carty logró sobreponerse a su enfermedad, volvió al juego activo y siguió brillando como desde los inicios de su carrera en las Mayores.

Interesante es el caso del inicialista-jardinero Trey Mancini de los Orioles, el que sufría de cáncer en el colón en etapa 3, diagnosticado en 2020, por lo que estuvo fuera de juego en las temporadas de 2020 y 2021. Se sometió a cirugía y tratamiento de quimioterapia durante seis meses. Vencida esa grave enfermedad, Mancini regresó al juego activo en la temporada de 2021 y en su primer juego de entrenamiento recibió una merecida cálida bienvenida de la afición.  Ahí no paró el asunto, Mancini fue uno de los competidores en el derby de jonrones del juego de las Estrellas de julio de 2021, donde superó al joven Vlad Guerrero Jr. y se enfrascó en una batalla a jonrones con el vencedor Pete Alonso de los Mets. Mancini demostró que estaba en forma y que su poder estaba tan activo como antes de la cirugía.

En el caso de Cuba, hay una lesión que recuerdo de la temporada del béisbol invernal cubano de 1955-56. El receptor regular de los Tigres de Marianao entonces era Mario Díaz. Jugaban los Tigres contra el Cienfuegos en el primer turno de una jornada dominical. Los felinos iban delante en el marcador y el lanzador Bob Harrison dominando a los bateadores de los Elefantes. En las postrimerías del juego el antesalista del Cienfuegos, Milton Smith, llegó a tercera por triple, y luego trató de anotar con un fly corto a los jardines. El tiro vino rápido y certero a la mascota de Mario, pero Milton optó por volar como si quisiera propinar una patada voladora de lucha libre y dio justamente con los pinchos en el rostro del cubano. La jugada fue out, pero Mario Díaz salió del juego seriamente lesionado. Esa jugada acabó prácticamente con la carrera del receptor. Mario volvió al juego activo, pero ya no como regular. En la temporada de 1956-57 regresó como receptor de reserva del Almendares y recibió pocas posibilidades de juego.

Mario Díaz

Puede haber más casos que los lectores quieran resaltar, bienvenidos sean sus comentarios.

Fuentes

Anon. 2021. Jugador de Orioles recibe una ovación en su regreso tras vencer al cáncer. Séptimaentrada.com. https://www.septimaentrada.com/mlb/mlb-trey-mancini-ovacion-spring-training-2021

Cruz H.J. 2004. Béisbol dominicano- orígenes, evolución y héroes. 2da. Edición, Santo Domingo, pp. 89-92.

Mantle M. & Pepe P. 1991. My favorite summer 1956. Dell Publishing Group, Inc., New York, 323 P.

Neveau J. 2018. Yadier Molina suffers awful-sounding injury after being hit by ball in groin. NBC news sport, May 6. https://www.nbcchicago.com/news/sports/chicago-baseball/yadier-molina-hit-in-groin-during-cubs-cardinals-game/150152/

Smith L. 2020. Mitch Haniger has reported to Mariners camp, but there is no timetable for his return. Thenewstribune.com, febr. 21. https://www.thenewstribune.com/sports/mlb/seattle-mariners/article240468376.html#storylink=cpy

Escrito por Esteban Romero, 23 agosto de 2021

Curiosidades beisboleras: juegos de abultados marcadores

Es el potencial matemático de un juego
sencillo el que durará por siempre.”
Bill Vaughn (escritor EE. UU.)

Juegos con ofensiva desbordada en béisbol ha habido en abundancia, por lo que resulta difícil rememorarlos todos. Sin embargo, se puede hacer una cronología de los más renombrados en la historia de este deporte. No olvidemos que las reglas iniciales del béisbol era anotar carreras para llegar a un máximo, algo que varió con el tiempo y que se abordó con anterioridad en este blog (ver Romero a 2021 y b 2021) cuando se habló del surgimiento del béisbol y como evolucionaron sus reglas.

En el béisbol amateur de EE. UU.,se escenificó el juego de más carreraje en la historia de este deporte. Este fue entre el Columbia (no Columbus como aparece en algunas informaciones) y el Buffalo Niagaras el 8 de junio de 1869. Los de las Cataratas fabricaron 40 carreras en el primer inning y un máximo de 58 en el octavo. El resultado final fue de 209-10. Todos los peloteros en la alineación de Buffalo anotaron 20 o más carreras.

Existe otro juego legendario efectuado entre el Texarkana y los petroleros de Corsicana en la Liga Texas (clase C) el 15 de junio de 1902. El partido se desarrolló en un terreno de Ennis, Texas. En este juego Corsicana venció a su rival con anotación de 51-3, en el que los vencedores batearon 21 jonrones, ocho de ellos a la cuenta del receptor Justin “Nig” Clarke.

Los dos primeros juegos de más carrerajes en Grandes Ligas tuvieron lugar antes de 1900, uno con anotación de 22-21 y otro con 36-7, este último efectuado el 29 de junio de 1897 en el marco de la Liga Nacional entre los Chicago Colts y los Coroneles de Louisville. En ese partido los de Chicago anotaron en cada entrada, mientras que el pelotero destacado fue el torpedero Barry McCormick con seis imparables, incluido jonrón.

El 25 de agosto de 1922 los Cachorros de Chicago superaron 26-23 a los Filis de Filadelfia. Lo llamativo de ese encuentro fue que los Cachorros marcaron carreras en 4 entradas, entre ellas 10 en el segundo inning y 14 en el cuarto. Los Filis mostraron una resistencia grande, imagínense que ante esa ofensiva utilizaron a dos lanzadores solamente, Jimmy Ring, el que soportó 16 anotaciones y el resto a cargo del relevista Lefty Weinert. El juego iba 26-9 en la séptima entrada cuando los Filis se soltaron a batear y se quedaron cortos por 2 carreras.

La historia se repitió de alguna manera el 17 de mayo 1979 entre estos dos equipos. Esta vez la sonrisa fue para los de Filadelfia con anotación de 23-22 en 10 entradas. Los Filis como visitadores anotaron 7 veces y los Cachorros le ripostaron con 6. En la tercera entrada nuevamente los Filis fabricaron 8 más 2 y 4 en el cuarto y quinto inning, respectivamente. Los Cachorros no se quedaron atrás, 3 en el cuarto, 7 en el quinto y nuevamente 3 en el sexto. Los Filis marcaron una en el séptimo, pero los Cachorros empataron con 3 en el octavo. En el décimo vino la decisiva por los Pensilvania. En total se conectaron 50 hits en el juego, 24 por los vencedores. Por los Filis llevó la voz cantante el antesalista Mike Schmidt con dos vuelacercas y 4 empujadas, mientras que por los Cachorros lo fue el jardinero izquierdo Dave Kingman con 3 cuadrangulares y 6 impulsadas.

En juego de post temporada, el primer partido más recordado en este aspecto ofensivo fue el escenificado por los Medias Rojas y los Indios de Cleveland el 10 de octubre de 1999, cuando los de Boston aplastaron a la tribu con anotación de 23-7. Los Medias Rojas anotaron carreras en cada entrada, el máximo logrado por un equipo en estas lides, pero a su vez, las 30 carreras anotadas es el máximo logrado por dos equipos en play off. En este juego el antesalista John Valentin, del Boston, conectó 2 jonrones y un doble e impulsó 7 carreras. El mejor bateador del partido fue el inicialista Mike Stanley con 5 imparables, incluido doble y triple, en 6 veces al bate.

Cinco años después,el 16 de octubre de 2004, en el tercer juego del play off,los Yankees derrotaron a los Medias Rojas 19-8. New York Yankees 19, Boston Red Sox 8 (16 de octubre de 2004, ALCS Partido 3). En este juego jonronearon Hideki Matsui, Alex Rodríguez y Gary Sheffield por los mulos, mientras el receptor Jason Varitek y el jardinero derecho Trot Nixon lo hicieron por los de Boston. Interesante que este fue el último juego que los Yankees ganaron en este play off, estuvieron a uno de pasar a la Serie Mundial, pero la vida te da sorpresa y perdieron cuatro al hilo.

En Serie Mundial, la historia recoge el partido entre los Yankees y los Gigantes de NuevaYork el 2 de octubre de 1936 cuando los Mulos apabullaron a sus vecinos del Polo Grounds con anotación de 18-4.  El defensor de la segunda base, Tony Lazzeri, y el receptor Bill Dickey conectaron sendos jonrones, pero el mejor a la ofensiva fue Giussepe, el conocido Joe DiMaggio con 3 imparables, incluido doble y dos empujadas. Lou Gehrig no se quedó atrás y conectó 2 hits con 3 impulsadas. El conocido Lefty Gómez se anotó esta fácil victoria.

En la liga profesional cubana, el juego de mayor carreraje fue el escenificado entre los Leones del Habana y los Tigres del Marianao, toda una guerra de felinos, el 8 de enero de 1953, partido que concluyó con victoria habanera de 24-11. Amado Ibáñez estableció dos records, el de más hits en un juego, con 6, e igual cantidad de carreras anotadas.

Sin embargo, en la Cuba anterior a 1900, hubo varios juegos con amplios marcadores reportados por Nieto (2007):

Habana 22 Cárdenas 10, el 15 abril 1894

Matanzas 18 Cárdenas 2, el 22 abril 1894

Matanzas 14 Habana 13, el 13 mayo 1894

Habana 14 Matanzas 3, el 16 diciembre 1894

Habana 14 Matanzas 4, el 6 enero 1895

Almendares 16 Matanzas 5, el 10 febr. 1895

Habana 21 Almendares 1, el 3 marzo 1895

Matanzas 11 Almendares 9, el 10 marzo 1895

Habana 24 Matanzas 17, el 17 marzo 1895

Almendares 16, Matanzas 8, el 7 abril 1995

Habana 12, Almendares 11, el 14 abril 1895

Aquí solo aparecen los juegos de 1894 y 1895, hay muchos más partidos con abultados marcadores anteriores a esa fecha y que encontrarán en el útil y original libro del autor ya citado.

Hubo un juego que recuerdo perfectamente bien, vaya coincidencia, el domingo 8 de enero, pero de 1956. Usualmente los dobles juegos dominicales eran a base de Cienfuegos vs Marianao y Almendares vs Habana, pero como en esa temporada los Elefantes iban en punta, Leones y Tigres chocaron en el primer partido, mientras que Alacranes y Paquidermos en el segundo. Cienfuegos, como visitador, anotó 7 carreras en la misma primera entrada, Almendares ripostó anotando 3 y 4 en la primera y tercera entrada respectivamente. Cienfuegos hizo 3 en el quinto, Almendares ripostó con 3, 6 y 3 en el quinto, sexto y séptimo, respectivamente. Cienfuegos volvió a anotar 2 en el octavo, pero se quedó corto. El manager-lanzador Conrado Marrero entró de relevista y se llevó la victoria al dar escón en el noveno a los Elefantes, para que los alacranes se llevaron la victoria 19-12. Los azules entonces sotaneros de la temporada no tuvieron piedad con lanzadores como Látigo Gutiérrez, Camilo Pascual y Sandalio Consuegra. Interesante que Almendares no bateó jonrón, por los pativerdes lo hicieron Ultus Álvarez y Prentice Brownie en la misma primera entrada. El boxscore de este juego está disponible en otra entrega de Nieto (2000) sobre la carrera de Conrado Marrero.

En Series Nacionales de Cuba, el 20 de enero de 1995 Villa Clara aplastó a Holguín 21-0. El 16 de septiembre de 2020, en el primer partido de doble jornada, los Toros de Camagüey vencieron a los Huracanes de Mayabeque 19-17, algo que parece más una práctica de bateo que un juego oficial. Era la Serie Nacional 60 y se comentaba que se había ensayado con un nuevo tipo de pelota.  

En play off de Cuba, ha habido sus marcadores muy abultados. En marzo del 2008, Pinar del Río machacó a los Industriales 24-0 en cuartos de final, que viene a ser el partido de post-temporada con más diferencia. El 10 de mayo de 2012, Ciego de Ávila le propinó super KO a Granma en el juego final de las semifinales. Fueron cinco entradas a palo limpio contra los lanzadores granmenses.

Fuera de Cuba y EE.UU., he visto uno de este tipo entre los Saraperos de Saltillo vencedores de los Pericos de Puebla 22-1 en el juego decisivo por el título de la Liga Mexicana en la temporada de 2010, al parecer record para juegos de una final. En Puerto Rico, dos marcadores abultados, supongo sea de la temporada invernal de 2020-21. El primero, victoria de 20-7, victoria de los Indios de Mayagüez sobre los Atenienses de Manatí el 18 de enero, luego otra victoria de los Indios sobre igual rival con anotación de 30-8. Realmente no sé si este último es record de carreraje para juegos de la invernal boricua.

Los juegos de Japón no se caracterizan por ser de mucho carreraje, pero si alguien tiene la información, la misma será bienvenida. Otro tanto para la pelota venezolana.

Fuentes

Anon. 2011. Britannica Book of the Year 2011. Encyclopaedia Britannica, Inc.

Bjarkman P. 2012. El resultado más abultado en la Historia de los Playoff de Béisbol. WBSC.org., 11 mayo. https://www.wbsc.org/es/news/el-resultado-mas-abultado-en-la-historia-de-los-playoff-de-beisbol.

Hagerty T. 2016. This day in history: Minor league team wins 209-10. Sporting News, June 8. https://www.sportingnews.com/us/mlb/news/biggest-rout-minor-league-history-209-runs-this-date-buffalo-niagaras-columbus/kbazixecrly11w4tdw7unj1cu.

Hernández L. 2011. The Rise of the Latin American Baseball Leagues, 1947-1961: Cuba, the Dominican Republic, Mexico, Nicaragua, Panama, Puerto Rico and Venezuela. McFarland & Co Inc, 412 p.

Nieto S. 2000. Conrado Marrero- El Premier. Edit. Científico-Técnica, La Habana, p. 242.

Nieto S. 2007. Béisbol en Cuba Hispánica. Edit. Científico-Técnica, La Habana, 378 p

Romero E. a 2021. Alexander Cartwright, las primeras reglas del béisbol y su evolución. https://deportescineyotros.com/2021/04/24/alexander-cartwright-las-primeras-reglas-del-beisbol-y-su-evolucion/

Romero E. b 2021. El primer juego de béisbol en la historia. https://deportescineyotros.com/2021/04/09/el-primer-juego-de-beisbol-en-la-historia/

Sweetwood J. 2021. You can put it on the board: the highest scoring performances in Major League History. The Analyst, June 8. https://theanalyst.com/eu/2021/06/highest-scoring-performances-in-mlb-history/

White T. 2018. Quora. What is the highest run total ever scored by two teams in a professional baseball game? https://www.quora.com/What-is-the-highest-run-total-ever-scored-by-two-teams-in-a-professional-baseball-game

Escrito por Esteban Romero, 2 agosto de 2021

Curiosidades beisboleras, la reconstrucción (rebuilding) de los equipos y managers del año en diferentes equipos

Me preguntan si puedo ser despedido, ¿cómo
lo podré ser por algo que uno ama tanto?
Tom Lasorda

El ex-destacado basquetbolista Michael Jordan se reía cuando le hablaban de reconstrucción de equipos. Era el final de la temporada de 1998 en la NBA, última que jugaría y ganaría para el Chicago Bulls. Jordan quería quedarse jugando en Chicago a condición que se recontratara a su compañero Scottie Pippen y al entrenador Phil Jackson, pero esa no era la idea del dueño del equipo Jerry Reinsdorf, igualmente propietario de los Medias Blancas de Chicago en la MLB. Jordan quería seguir, pero ganando con los Bulls. Le comentaron increíblemente sobre una reconstrucción (rebuilding) del equipo por parte de algunos periodistas, ¡increíble!, reconstrucción de un conjunto que tenía tres temporadas ganadas al hilo. Jordan lo tomó a broma y preguntó irónicamente: “¿cuántos años llevan los Cachorros de Chicago en reconstrucción?”. Todo este tipo de arreglo nada tiene que ver con el deporte como tal. Cuando un ejecutivo desea realmente que su equipo gane, pone todo lo que se esté a su alcance para ese logro. Les pongo un ejemplo, los Tigres de Detroit, conjunto que se convirtió en el clásico perdedor en la Liga Americana desde finales del siglo XX e inicios del milenio. Para que tengan una idea, en 1987 fue por última vez que los Tigres jugaron por encima de .500, entonces dirigido por Sparky Anderson. Con Phil Garner como manager y Randy Smith como manager general jamás se acercó al promedio de .500. Garner duró hasta la temporada de 2002, mientras que Smith fue sustituido por el muy experimentado Dave Dombrowski en 2003. Alan Trammel se hizo cargo de la dirección en el terreno. En aquellos equipos jugaba el cubano Alex “Balserito” Sánchez. En 2003-2005 continuó el desastre, cuerpo de lanzadores flojo verdaderamente y equipo al campo sin mucha ofensiva.

Llegó la temporada del 2006, el experimentado Jim Leyland tomó las riendas del equipo, al que se le habían añadido algunas figuras de calibre, como Curtis Granderson, el boricua Iván Rodríguez, los venezolanos Magglio Ordóñez, Carlos Guillén, el dominicano Plácido Polanco, mientras que los lanzadores derechos Justin Verlander, Joel Zumaya y Zach Miner debutaban, se mantenía Jeremy Bonderman, único lanzador ganador en anteriores temporadas, cuajaba el dominicano Fernando Rodney como relevista y se añadía el veterano zurdo Kenny Rogers. El cambio fue casi de un golpe. Alex Sánchez fue despedido en el mismo entrenamiento primaveral por razones que desconozco. Leyland venía con sus ideas y planes, que no eran la de entretenerse viendo perder al equipo a su mando. En 2005, con Trammel, los Tigres quedaron en cuarto lugar de su división (71-91, promedio de .438), pero en 2006 con Leyland todo cambió radicalmente, terminaron segundo en su división (95-67, promedio .586), superados por los Mellizos de Minnesota, pero como comodín de la liga, donde vencieron a los Yankees 3-1, luego despacharon con pollona a los Atléticos de Oakland para irse a batir contra los Cardenales de St Louis, dirigidos por Tony La Russa, en la Serie Mundial. Aquí Leyland solo pudo ganar uno con su tropa, pero el resultado fue asombroso e inesperado. Lógicamente, Leyland se llevó el premio de mejor director de la Liga Americana, pero el asunto no paró ahí. Los Tigres continuaron fortaleciéndose en 2007. Garry Sheffield reforzó la ofensiva, el equipo quedó en segundo lugar de la división central superados por los Indios de Cleveland. En 2007 hubo su descalabro, pero el equipo se reforzó nuevamente. Miguel Cabrera fue adquirido vía canje de los Marlins, el torpedero colombiano Edgar Rentería llegó de los Bravos de Atlanta, el venezolano Armando Galarraga se integró al cuerpo de lanzadores. En 2009 quedaron segundo, a solo un juego de diferencia con los Mellizos. En 2011 fueron ganadores y asistieron al play off para derrotar reñidamente a los Yankees en la primera serie y luego caer a manos de los Vigilantes de Texas 4-2. En 2012 volvieron a ganar, incluso el campeonato de liga, pero recibieron espesa pollona en la Serie Mundial a manos de los Gigantes de San Francisco. Otra vez en 2013 vencedores de división y perdieron el título de la Liga contra los Medias Rojas. Fue la última temporada de Leyland como director de este equipo, el que dejó un legado victorioso a manos de Brad Ausmus, ex–receptor de los Astros de Houston e igualmente de los Tigres con anterioridad. David Dombrowski también dejó su puesto de Manager General en manos del cubano Al Ávila. Desde la temporada de 2017 los Tigres volvieron a parecerse a aquellos del 2005 hacía atrás. Están en reconstrucción, llevan cinco años en eso. En la presente temporada (2021) juegan por debajo de .500. No son solo los Tigres, hay otros ejemplos más. Los Medias Blancas de Chicago es otro conjunto que, al parecer, año tras año se le cae una planta del edificio en construcción. Valga que flotan bien desde el 2020. La reconstrucción debe ser necesaria en el contexto de la economía de un equipo, pero no se ve claro su objetivo en el deporte. Los aficionados gustan ver a sus equipos ganar, llegar a la post temporada y hasta la Serie Mundial. Así que por respeto a ese aficionado que paga por sus entradas o por los servicios televisivos para ver los juegos, los ejecutivos de los equipos tienen que esforzarse al mismo nivel que lo hiciera en el pasado George Michael Steinbrenner III con los Yankees de Nueva York para que sus equipos ofrezcan competencia desde el día inaugural.

Tony La Russa ha sido un manager ganador, que no quepa dudas. Desde 1983 cuando por primera vez se estableció el premio de manager del año en ambas ligas por la MLB, La Russa se llevó el primer galardón en la Liga Americana al frente de los Medias Blancas en 1983, repitió en 1988 y 1992 con los Atléticos de Oakland, y nueve años después fue premiado nuevamente al frente de los Cardenales de St Louis de la Liga Nacional. Así que cuatro premios en tres equipos y en ambas ligas. Otros ganadores de forma casi similar han sido:

  • Bobby Cox, Azulejos Toronto (1985) y Bravos Atlanta (1992, 2004, 2005)
  • Lou Piniella, Marineros Seattle (1995 y 2001) y Cachorros Chicago (2008)
  • Jim Leyland, Piratas Pittsbugh (1990 y 1992), Tigres Detroit (2006)
  • Davey Johnson, Orioles Baltimore (1997), Nacionales Washington (2012)
  • Bob Melvin, Cascabeles Arizona (2007), Atléticos Oakland (2012 y 2018)
  • Joe Maddon, Tampa Bay (2008 y 2011), Cachorros Chicago (2015)
  • Buck Showalter, Yankees NY (1994), Vigilantes Texas (2004), Orioles Baltimore
  • Jack McKeon, Rojos Cincinnati (1999), Marlins Florida (2003).

Como curiosidad, son ocho los directores que han ganado el premio con equipos en diferentes ligas, se sale de esa norma McKeon, siempre vencedor dentro de la Liga Nacional. La Russa y Showalter son los únicos que han alcanzado este galardón con tres equipos distintos.

Existen otros directores victoriosos con varios galardones de este tipo, pero siempre dirigiendo a un mismo equipo, como son los casos de Dusty Baker (3, Gigantes San Francisco), Sparky Anderson (2, Tigres Detroit), Tom Lasorda (2, Dodgers Los Ángeles), Joe Torre (2, Yankees NY), Mike Scioscia (2, Angelinos Anaheim) y Terry Francona (2, Indios Cleveland).

Escrito por Esteban Romero, 10 julio de 2021

Curiosidades beisboleras: la confianza de un equipo en su lanzador y las tres reglas del bateo

Ud. puede batear lo que vea llegando al home.”
Walter Johnson

Walter Johnson

El legendario lanzador derecho de los Senadores de Washington, Walter Johnson, fue un hombre que, además de saber lanzar, puso mucha psicología en el arte de los lanzamientos. Johnson se desenvolvió siempre con los Senadores en el período de 1907-1927. Su equipo fue casi siempre el clásico sotanero, al extremo que Johnson perdió 27 juegos por anotación de 1-0 en su carrera, pero el gran serpentinero se las arregló para llevarse tres veces la triple corona de pitcheo (1913, 1918 y 1924), así como ser el baluarte que le proporcionó en buena medida la victoria a su equipo en la Serie Mundial de 1924. Johnson era una persona ecuánime incluso en el terreno y supo analizar los poquitos que se requieren para ser un lanzador victorioso. Él afirmaba que nada debilita más a un club que la desconfianza de sus compañeros a la labor de un pitcher en ese instante sobre el montículo. El fildeo se vuelve errático, los jugadores se hallan tensos, siempre presintiendo que algo va a pasar, y generalmente pasa algo. Lo contrario sucede cuando el lanzador aprieta los dientes y se llena de coraje ante una situación fea, es entonces que el equipo se siente seguro y juega por encima de su nivel habitual, ya que tiene confianza en su lanzador. Los pitchers no son siempre victoriosos en todos los equipos, uno los saca de uno a otro equipo y puede suceder que el lanzador mejore o empeore según el caso. El juego armónico de un equipo hace que el lanzador se sienta cómodo en su faena, lo contrario ocurre cuando los peloteros no se llevan bien entre sí. El que no gana no perdura mucho en la MLB, solo los que ganan sostenidamente se mantienen por años.

Ya que hablamos de pitcheo, hablemos también de bateo, nadie que mejor que ese monstruo de la ofensiva, de nombre Theodore Samuel Williams, popularmente conocido como Ted Williams, para decir lo que se debe hacer para ser un buen bateador. Williams afirma en su libro “The science of hitting (1970)” que hay tres reglas a seguir para batear óptimamente. La primera es pegarle a la buena, la segunda es tener una mentalidad positiva, siempre observando al lanzador rival y definir los errores que el bateador haya cometido enfrentado a él, mientras que la tercera es hacer un swing rápido, lo más rápido posible para entrar en contacto con la esférica. En la primera regla, Williams recomienda que el bateador haga mentalmente un marco de su zona de bateo, la que debe ser relativamente estrecha. Si uno la amplia le da más posibilidades de dominio al lanzador, y lo convierte en asesino de los bateadores. En la segunda regla, el gran bateador rememoraba al lanzador de los Tigres Hal Newhouser, el que lo ponchó con tres lanzamientos en juego de 1946. El tercer strike fue una rápida en la zona alta. Su compañero, el antesalista Rip Russell, logró batearle a Newhouser con un lanzamiento similar. Williams, muy atento, apostó cinco pavos a que, si le repetía a él algo similar, lo castigaría. Así fue, primer lanzamiento dibujado y Teodoro la puso lejos. En cuanto a la velocidad del swing, práctica y más práctica, se logra fuerza y velocidad.

Fuentes

Anon. 1932. Walter Johnson analiza al pitcher. Carteles No. 29, julio 17, pp. 38.

Williams T. & Underwood J. 1970. The science of hitting. Touchstone, 96 p.

Escrito por Esteban Romero, 4 julio de 2021

Curiosidades beisboleras: cómo un strike no cantado causa daño a un lanzador y un raro Juego de las Estrellas

Siempre traté de hacer dos cosas, ubicar
bien mi recta y cambiar las velocidades.”
Greg Maddux (estelar lanzador, Cachorros
Chicago y Bravos de Atlanta)

El juego del domingo 13 de junio de 2021 entre Medias Blancas Chicago y Tigres Detroit en el Comerica Park de Detroit. El partido iba 4-0 a favor de los Medias Blancas en el inicio de la sétima entrada, los Tigres no le habían podido batear de hit a Rodón. Había un out en el pizarrón, fue un ponche al siempre peligroso slugger venezolano Miguel Cabrera. A continuación, asistió a la caja de bateo el cuarto bate y jardinero izquierdo de los Felinos, el bateador derecho Eric Haase, al que Rodón puso rápidamente en conteo de 2-2, el quinto lanzamiento fue una slider que cayó en zona, así visto por narradores y el que suscribe. El marco de home, el que se usa en las trasmisiones TV para encuadrar los lanzamientos, mostró que era strike, pero el principal de home, Pat Hoberg, no lo vio así y cantó bola. El cubano-americano lanzó otro strike, pero este fue conectado fuertemente hacia la banda izquierda, al que no le pudo llegar el novato Andrew Vaughn. Así el posible cero hits se fue a bolina. Rodón había iniciado con unos 80 lanzamientos esa entrada y cometió wild pitch al enfrentarse al torpedero Niko Goodrun, con el que Haase avanzó a tercera. En conteo de 1-2, Goodrun le conectó fly al jardín central bueno para impulsar la primera de su equipo, con lo que la lechada se fue igualmente a bolina, pero ahí no paró todo. El siguiente bateador fue el infielder mexicano Isaac Paredes, el que se metió en conteo completo de 3-2 para finalmente fly al derecho. En esa entrada Rodón tiró 22 lanzamientos, por lo que sobrepasó los 100, así que el zurdo se fue de la lomita y Ewan Marshall le relevó en el octavo. Veamos el detalle de esta mala decisión. Haase, de haberse cantado el ponche, habría sido el segundo out. Es de dudar que el wild pitch hubiera ocurrido, ese tipo de lanzamiento tuvo lugar por enojo de Rodón después que le conectaron el primer incogible. Así que Goodrun habría cedido el tercer out con su batazo, el cero hits cero carreras se habría mantenido latente y los lanzamientos ascenderían a 13 y no a 22, por lo que Rodón habría podido lanzar el octavo a la parte baja de la alineación de los Tigres. Realmente, Hoberg le fastidió la faena a Rodón.

Los árbitros son seres humanos y no máquinas, pero hay situaciones en que las decisiones cuentan mucho. Precisamente en Detroit ocurrió un hecho sumamente desagradable cuando el lanzador venezolano Armando Galarraga, de los Tigres de Detroit, perdió un cero hits cero carreras indebidamente, con dos outs en la novena entrada, por lance en primera base, en el que intervino el mismo Galarraga para hacer la asistencia en la inicial. Joyce cantó safe y alegó que Galarraga al pisar primera no estaba en posesión de la bola. El replay mostró claramente que el out 27 se había materializado en toda regla. Posteriormente el mismo Joyce admitió que su decisión fue errónea en el juego escenificado entre Orioles de Baltimore y Tigres el 2 de junio de 2010. Mucha disculpa después del juego por parte del árbitro, pero la realidad fue que privó a Galarraga de un juego perfecto. Pat Hoberg es considerado uno de los mejores árbitros en las Mayores, pero también, con el strike que dejó de cantar, le quitó la oportunidad a Rodón de anotarse su segundo cero hits, cero carreras en la temporada de 2021. Lamentablemente, el replay no era legal en 2010, de haberlo sido, Galarraga se habría anotado el juego perfecto, mientras que los strike y bolas cantados no son objeto de reclamación mediante replay.  

El 9 de julio de 1968 tuvo lugar el Juego de las Estrellas en el Astrodome de Houston. Las alineaciones de los equipos fue la siguiente, por la Liga Americana: Jim Fregosi SS, Rod Carew 2B, Carl Yastrzemski CF, Frank Howard RF, Willie Horton LF, Harmon Killebrew 1B, Bill Freehan C, Brooks Robinson 3B y como lanzador el cubano Luis Tiant. En aquella época no había designado. Por la Nacional abrieron: Willie Mays CF. Curt Flood LF, Willie McCovey 1B, Hank Aaron RF, Ron Santo 3B, Tommy Helms 2B, Jerry Grote C, Don Kessinger SS y Don Drysdale como lanzador. En la parte baja de la primera entrada, Mays entró en circulación por sencillo, Tiant lo agarró fuera de base, pero en el roundown, pudo llegar a segunda, vino una base por bolas a Curt Flood, wild pitch y Mays se corrió a tercera, Flood no se movió de primera. Al bate el peligroso Willie McCovey, al que Tiant obligó a batear para doble matanza, pero que no evitó que Mays anotara. Aaron le trabajó la base al cubano y finalmente cayó el tercer out por rolata de Santo al campo corto. Una carrera, parece nada, ¿verdad? A Tiant le abrió Tommy Helms con doble al derecho, pero el marianense metió el brazo para ponchar a Jerry Grote y a Kessinger, mientras Drysdale elevaba paloma al izquierdo. El cubano fue sustituido por emergente al bate en el inicio de la tercera entrada. Le sustituyó al muy admirado como narrador Ken “Hawk” Harrelson, el hombre que hizo famosa la frase de “Put on the board, Yes” (Pónganla en la pizarra, Sí) cada vez que los Medias Blancas bateaban de jonrón.

Willie Mays

En definitiva, todos los lanzadores cumplieron con su cometido de no permitir carreras. Los peloteros de la Liga Americana conectaron 9 imparables, incluido dobles de Fregosi, del cubano Tony Oliva y de Don Wert, mientras los del viejo circuito dispararon 11, pero solo el XBH de Helms. En este juego participaron 3 cubanos por la Liga Americana, fueron Luis Tiant, Oliva y Joaquín Azcue como segundo receptor, mientras que por la Liga Nacional fueron 2, Tany Pérez sustituyó a Santo en la antesala y el matancero Leonardo Cárdenas reemplazó a Kessinger. Así concluyó el juego, 1-0, un marcador inédito para Juegos de Estrellas, carrera anotada en el mismo primer inning. Lógicamente el MVP del partido fue Willie Mays, derrota para Tiant y victoria para Drysdale.

Fuentes

Baseball-reference.com 1968 All-Star Game Box Score, July 9. https://www.baseball-reference.com/allstar/1968-allstar-game.shtml

Baseball-reference.com. Chicago White Sox at Detroit Tigers Box Score, June 13 2021. https://www.baseball-reference.com/boxes/DET/DET202106130.shtml

Escrito por Esteban Romero, 29 junio de 2021

Curiosidades beisboleras: Tany Pérez y la primera mujer pelotera en ligas organizadas

Sentía en mis huesos la añoranza por el
calor de mi país y el amor de mi familia.
Tany Pérez

En días pasados tuve la oportunidad de conversar con un avileño, natural de Violeta, el ahora llamado Municipio Primero de enero en la provincia de Ciego de Ávila. Al saber del origen de mi interlocutor, Tany Pérez (Atanasio Pérez Rigal, también conocido como Tony en EE. UU.) me vino a mi mente ipso facto. Resultó ser que la familia de Tany es vecina de esta persona en Violeta. Me contaba que Tany de siempre fue muy apegado a su madre y que no quería abandonarla. No obstante, las cosas fueron como fueron y Tany emigró con 17 años de edad. El responsable de su firma como profesional fue Antonio Arístides Pacheco, más conocido también como Tony Pacheco, entonces cazatalento de los Rojos de Cincinnati. Pasaron décadas y Tany pudo nuevamente visitar su tierra natal, el vecino de Violeta me mencionó a la esposa del gran pelotero, Pituca, así como a sus dos hijos, los boricuas Eduardo y Víctor, ambos peloteros, que igualmente visitaron Violeta para conocer de cerca a su familia cubana. Un detalle que desconocía era que Tany es tío de los peloteros Ernesto y Jorge Luis Baró. Recuerdo bien al primero, que fuera antesalista de los equipos avileños a partir de la temporada de 1980-81y se mantuvo activo hasta 1993. También jugó con Camagüeyanos en las selectivas de 1981 a 1986 y de 1989 a 1992. En ese período fue líder en fly de sacrificios (7) en la XXIV Serie Nacional (1984-85). Por su parte, Jorge Luis jugó con Ciego de Ávila en las temporadas de 1980-82 y 1983-84, además de las selectivas de 1981 y 1982. En los equipos avileños han jugado otros peloteros de apellido Baró, como son el lanzador Víctor E. Baró en la temporada de 2010 y el jugador de cuadro Yoelkis Baró en 2019, por lo que me imagino sean hijos o nietos de alguno de los Baró ya mencionados. La conversación no se quedó en Violeta, ya que el que suscribe trabajó algo en esa parte del país en 1969. Pasamos por Pina, Manga Larga hasta caer en Cunagua. Mi interlocutor no conoce a Tony “Haitiano” González, oriundo del actualmente llamado Municipio Bolivia, que es no es más que Cunagua. Pero si conoció a la familia de los García, hablo de Adonis y José Adolis, ambos grandesligas, que sacando cuenta vienen a ser la tercera pareja de peloteros hermanos cubanos que han jugado en las Mayores. La primera fue la de Roberto y Oliverio (Baby) Ortiz, ambos del Central Senado, Camagüey; después José y Ozzie Canseco de Regla. El padre de Adonis y Adolis, no lo sabía, es el jardinero José García Pérez, que no debemos confundir con José “Chivo” García Hidalgo, antesalista de conjuntos orientales en las décadas de los 60 y 70. José García era hombre de chocar la bola, no era bateador de .300, pero era capaz de batear un sencillo o un extrabase oportunamente. Jugó en series nacionales de 1983 a 1992, nueve series, además de las selectivas de 1984, 1987, 1989, 1990 y 1991. Fue co-líder en golpeado por lanzamientos (10) en 1984-85 (XXIV Serie Nacional), co-líder (6) en 1986-87 (XXVI Serie Nacional), líder en bases robadas (14) en 1989-90 (XXIX Serie Nacional)en la zona oriental, nuevamente líder en golpeado por lanzamientos (16) en la zona oriental 1990-91 (XXX Serie Nacional). En su carrera tuvo promedio ofensivo de .263 y slugging de .339.  

Cuando veía a un bateador hacer swing disparatadamente
o alejándose de la pelota, me volvía loca por el deseo de
comparecer al plato y conectar una línea.”
Lizzie Murphy (la Reina del Béisbol)

Lizzie Murphy

Cuando era niño oía los cuentos de mi abuela sobre una tía que era muy buena jugando béisbol. Su calidad era indiscutible, jugaba en Cienfuegos, por lo que los directivos del equipo de la ciudad tuvieron que ir a pedir permiso al abuelo (padre de la tía) para que la dejaran jugar pelota. La respuesta de aquel descendiente de canario fue categórica, nada de eso, ¿quién ha visto a una mujer jugando pelota? Por lo que ahí murió todo. En realidad, las mujeres tenían que jugar otra cosa, como era el kickball, deporte que se practica en terrenos con tres bases, donde un lanzador tira una bola de goma inflada, la que debe ser pateada para iniciar el recorrido de las bases. El kickball era practicado en escuelas privadas en la década de los 50. Luego vino el softball femenino, que ha tomado auge mundial por ser practicado en varios países. En 1992 se estrenó el filme “Ellas dan el golpe” del director Penny Marshall, el que aborda la creación de la Liga All-American de Béisbol Profesional femenino en 1943. Esta liga buscaba entretener, ya que buena parte de la población masculina se hallaba en los frentes durante la II Guerra Mundial. Una vez regresados los soldados, el asunto perdió interés. Sin embargo, el primer intento de juego de béisbol por mujeres data de 1860, cuando se creó un equipo en el Colegio Vassar en Poughkeepsie, Estado de Nueva York. Llegó 1922 y fue cuando por primera vez jugó una mujer en equipo profesional, era inicialista y su nombre es Mary Elizabeth (Lizzie) Murphy, nacida el 13 abril de 1894. Lizzie jugó para el Providence Independents en 1918, luego con el conjunto itinerante y semipro de Traveling All-Stars radicado en Boston, el que jugaba fuera en Canadá como en Nuevo Inglaterra. En ese entonces existían ligas femeninas, donde Lizzie jugó a lo largo de tres décadas. Ella lo mismo lanzaba, que jugaba la inicial y era buena bateadora. En el año de su debut tuvo la oportunidad de jugar en un partido de exhibición, para recoger fondos para obras de caridad, donde su equipo, estrellas de Nuevo Inglaterra se enfrentó a los Medias Rojas de Boston en el Fenway. Años después pudo enfrentar a los Bravos de Boston en otro juego de exhibición, así como batear frente a otro conjunto estelar de las Ligas Negro, cuya batería era nada más y nada menos que Josh Gibson como receptor y Satchel Paige como lanzador. Le preguntaron a Paige si le había lanzado flojo y la respuesta fue negativa. Lizzie jugó contra ese equipo de Ligas Negro y luego lo hizo para un equipo de este circuito, los Gigantes de Cleveland, igualmente defendiendo la inicial, en una gira por Rhode Island, su tierra natal.  

Fuente consultada

Anon. 2021. How Rhode Island’s Lizzie Murphy Played Major League Baseball in 1922. New England Historical Society.  https://www.newenglandhistoricalsociety.com/how-rhode-islands-lizzie-murphy-played-major-league-baseball-1922/

Escrito por Esteban Romero, 20 junio de 2021

                                                                                                        

375 peloteros cubanos en el máximo nivel del béisbol

Agradezcamos a todos aquellos que nos llenan
de alegría. Ellos son como jardineros encantadores
que hacen a nuestras almas florecer.“
Marcel Proust (1871-1922, novelista francés)

El pasado 19 de diciembre se publicó un artículo en este blog sobre el reconocimiento de los peloteros de las Ligas Negro como ligamayoristas para todos aquellos que lograron jugar en el período de 1920 a 1948 (2). En ese momento se proporcionó una lista de peloteros cubanos que podrían ser considerados a este nivel. Eran un total de 152, muchos pasaron, otros no así, ya que la actuación en equipos itinerantes no fue considerada. No obstante, la lista fue muy superior a la publicada entonces, ya que al final fueron 155 los peloteros ascendidos, cuyos nombres, estadísticas ofensivas (no pitcheo), fecha y lugar de nacimiento aparecen en las tablas al final de este artículo. 

Hasta el 28 de mayo de 2021 Cuba presentaba 220 peloteros que han jugado en la MLB, pocos días la lista creció como el arroz. Un detalle importante, son precisamente los peloteros de las Ligas Negro los que hacen mayoría en el total actual, más de un 40%, eso sin incluir a otros que sí pudieron jugar en la MLB, como fueron los casos de Orestes Miñoso, Héctor Rodríguez y Rafael Noble, igualmente salidos de las Ligas Negro.

Las series nacionales o niveles juveniles de Cuba aportan solo el 20% del total. Está claro que las prohibiciones y limitaciones aún existentes, reducen la posibilidad de aumento de peloteros de casa para jugar en la MLB, pero no nos engañemos, ya que la lista de peloteros salidos de Cuba a partir de 1993 es de varios centenares de peloteros, por lo que los 75 jugadores que lograron llegar, incluido Bárbaro Garbey en 1984, es igualmente una cantidad no muy significativa con respecto al total que salió del país con ideas ligamayoristas.

Hay un total de 145 de peloteros salidos de las filas profesionales en el pasado, además de varios peloteros cubanos que se desarrollaron íntegramente en EE.UU. como son los casos de Yasmany Grandal, Yonder Alonso, Alberto Castillo, Ely Marrero, Rangel Ravelo entre otros.

Por otro lado, se consideran un total de 14 managers como fueron: Bernardo Baró, Pelayo Chacón, Martín Dihigo, Reinaldo Drake, José María Fernández, Preston Gómez, Fredi González, Miguel Ángel González, Marty Martínez, José Méndez, Tany Pérez, Ramiro Ramírez, Octavio Rojas y Carlos Tosca.

Al momento de redactar estas notas, Cuba aparece como el cuarto país con peloteros en la MLB, le superan Venezuela (432) como tercero, y República Dominicana (812) como segundo. El primero es obviamente Estados Unidos. Pensar que hasta finales de la década de los 60 Cuba era el segundo. 

En la lista la abreviatura HOF es sinónimo de miembro del Salón de la Fama de Cooperstown.

Fuentes

1.      Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/bio/Cuba_born.shtml

2.      Romero E. 2020. MLB reconoce a las Ligas Negro, paso de justicia que también beneficia a la pelota cubana. Deportescineyotros.com, 19 dic. https://deportescineyotros.com/2020/12/19/mlb-reconoce-a-las-ligas-negro-paso-de-justicia-que-tambien-beneficia-a-la-pelota-cubana/

3.      Seamheads.com. https://www.seamheads.com/NegroLgs/index.php

Escrito por Esteban Romero, 26 junio de 2021

Curiosidades beisboleras: triple play sin asistencia y los jardineros ladrones de jonrones

Me gusta el béisbol y me gusta jugarlo fuerte.”
Adrián Beltré (destacado pelotero dominicano)

Ya con anterioridad hablamos sobre las triples matanzas en general (Romero 2020). Esta vez el tema es sobre los triple play sin asistencia. En la historia de la MLB han tenido lugar 15 jugadas de triple play sin asistencia, o sea triple matanza ejecutada por un solo hombre al campo, las que podrán encontrar detalladas en el artículo antes mencionado. La primera realizada correspondió al torpedero Neal Ball de los Naps de Cleveland el 19 julio de 1909. De todas esas jugadas, 8 han correspondido a torpederos, cinco a camareros y dos a inicialistas. Los jugadores de los Indios de Cleveland han tenido el privilegio de tener tres peloteros autores de esta hazaña, entre ellos el ya mencionado Neal Ball, Bill Wambsganss y el venezolano Asdrúbal Cabrera. Como curiosidad, hubo un triple play sin asistencia el 29 mayo de 1927 ejecutado por el inicialista Johnny Neun de los Tigres de Detroit, y al siguiente día hubo otro igual, esta vez realizado por el torpedero Jimmy Cooney de los Filis de Filadelfia. Hubo que esperar 41 años para que se produjera otro más, el que se realizó por el torpedero Ron Hansen de los Medias Blancas de Chicago el 30 julio de 1968. También ha habido triple plays que han concluido juegos, el primero es el ya referido de Johnny Neun el 30 mayo de 1927, mientras que el segundo fue obra de Eric Bruntlett, jugando el campo corto de los Filis, en partido del 23 de agosto de 2009 contra los Mets de Nueva York. Además de Asdrúbal Cabrera, el dominicano Rafael Furcal, de los Bravos de Atlanta, igualmente realizó una triple matanza el 10 de setiembre de 2003 en juego contra los Cardenales de St Louis, de hecho el quisqueyano fue el primer latino en realizar esta jugada en las Mayores, ya que Cabrera lo ejecutó el 12 mayo de 2008.

Rafael Furcal

En Cuba ha sido famoso el triple play ejecutado por el oriundo de Bauta, Baldomero “Merito” Acosta, quien jugando el jardín central de los Leones del Habana el 2 diciembre de 1918, capturó línea conectada por Oscar Rodríguez, del Almendares, de cordón de zapato con las bases llenas, se levantó inmediatamente después del fildeo, corrió para doblar al corredor de segunda, el receptor Gervasio “Strike” González, y tocó a José María Fernández que venía corriendo de la primera. El gran mérito de esta jugada es que fue realizada por un jardinero. Como hemos visto, en las Mayores ningún jardinero lo ha realizado, y el único antecedente existente es de un juego del 19 julio de 1911 en la Costa del Pacífico entre los equipos Ángeles y Vernon, cuando el jardinero Walter Carlisle del Vernon, hombre nacido en Gran Bretaña, por cierto, concretó igual hazaña.

Merito Acosta

En Series Nacionales, esta proeza fue realizada por el antesalista Rafael Orlando Acebey del equipo Villa Clara el 12 de diciembre de 1998, en juego contra los azules de Industriales. Las bases estaban llenas de azules y Acebey recogió rolata conectada por Juan Padilla, pisó tercera para sacar out a Antonio Scull, persiguió a Lázaro Vargas rumbo a home para tocarlo y acto seguido hizo lo mismo con Padilla, el que increíblemente le reclamaba al árbitro Nelson Díaz que el batazo era foul.

Arguijo Gamiochipi (2016) relata queVíctor Orozco Fuentes, receptor de los Tigres de Quintana Roo en la LMB, en 1968, en juego contra los Petroleros de Poza Rica, realizó esta jugada, de las más raras que puedan verse, primero por haber sido un receptor el ejecutor y segunda por lo poco habitual que es mandar a un squeeze play con las bases llenas a un bateador en 2 strikes, como para volverse loco. El intento de toque fue una palomita capturada por Orozco, que a su vez tenía atrapado al corredor desde tercera a medio camino del home, hizo finta de tirar a la antesala y lo esperó para tocarlo, acto seguido salió corriendo para alcanzar al corredor de primera en su rumbo a segunda, a quien alcanzó para tocarlo y culminar el triple play. Aplausos para Orozco, muy merecidos, pero ni que hablar del manager de los Petroleros, así fuera Connie Mack o Casey Stengel.

Víctor Orozco

Quijada (2020) nos cuenta sobre el triple play que realizó el gran David Concepción el 13 de diciembre de 1987 en juego de la Liga Invernal de Venezuela. Concepción ese día defendía la primera de los Tigres de Aragua y el turno al bate era para el “salsero” Luis Sojo de los Cardenales de Lara, juego que transcurría en Barquisimeto. Hombres en primera y segunda. Sojo tenía intención de tocar, Concepción estaba alerta, pero el amante de la música cambió y sacó batazo a ras de tierra que Concepción atrapó de aire, pisó primera, dos outs, y corrió para tocar al corredor de segunda que se encaminaba hacia la tercera.

Los jardineros ladrones de jonrones se van haciendo moda cada vez más. Cuenta la leyenda que el ladrón número uno en la MLB ha sido el jardinero dominicano Carlos Gómez, el que 14 veces malogró este tipo de batazo de sus adversarios. El segundo es el muy conocido Mike Trout, quien 9 veces las ha sacado del otro lado de las gradas. Realmente el jardinero de los Angelinos es espectacular por el salto cronometrado que hace para justamente fildear la bola cuando ya está por irse del terreno. No obstante, hay varios robando jonrones con mucho éxito, uno para el que la jugada es como tomarse un vaso de agua es el jardinero central de Tampa Bay Kevin Kirmaier, un hombre que defensivamente es insuperable, ya que le llega a todo lo imposible que uno no pueda imaginar. Le hacen la competencia hombres como Kevin Pillar, Jackie Bradley Jr., Adam Engel, Lorenzo Cain entre otros. Es hora de cuantificar estos robos de jonrones por los jardineros, eso es tremenda eficiencia defensiva.

Fuentes citadas

Arguijo Gamiochipi A. 2016. El lagunero que logró un triple play sin asistencia. El Siglo de Torreón, 25 agosto. https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1256352.el-lagunero-que-logro-un-triple-play-sin-asistencia.html

Quijada. 2020. ¡El triple play sin asistencia del Rey David Concepción! El Fildeo, 1 julio. https://elfildeo.com/lvbp/david-concepcion-triple-play-sin-asistencia-video-lvbp-noticias/102667/2020/

Romero E. 2020. Las raras triples matanzas en el béisbol. Deportescineyotros.com. https://deportescineyotros.com/2020/09/30/las-raras-triples-matanzas-en-el-beisbol/

Escrito por Esteban Romero, 7 junio de 2021

Curiosidades beisboleras: el hombre de más baja estatura en el béisbol, los ocho primeros equipos en la historia de la MLB y la canción-himno del béisbol

                

El hombre de más baja estatura que haya jugado en partido oficial de la MLB fue el norteamericano Edward Carl Gaedel, hombre nacido el 8 de junio de 1925 en Chicago, Illinois. Edward o Eddie medía escasamente 109,22 m, con peso de menos de 30 kg, todo un enano. Jugó para los Carmelitas St Louis (actuales Orioles Baltimore) en un único partido del 19 agosto de 1951, donde apareció, con el número 1/8 en sus espaldas, como bateador emergente y logró la primera base con cuatro bolas malas consecutivas. Al llegar a primera fue sustituido por un corredor emergente y nunca más jugó. El propietario de los Carmelitas Bill Veeck declaró entonces sobre Eddie: “El mejor enano que jamás haya jugado a la pelota en las Grandes Ligas. También fue el único.” En realidad, aquella aparición era parte de un número de sorpresas para celebrar el 50 aniversario de la Liga Americana. Eddie, quien bateaba a la derecha y lanzaba a la zurda, fue firmado en secreto para esta ocasión. Su comparecencia en home fue sustituyendo al hombre proa del equipo, el jardinero Frank Saucier. El partido era contra los Tigres de Detroit y cuando Eddie se acercó al home, inmediatamente el árbitro Ed Hurley llamó al director de los Carmelitas, Zack Taylor, para pedirle copia del contrato de Eddie Gaedel, así como su presencia oficial en la nómina del equipo. Al parecer, Hurley se tomó la broma muy en serio. Al final todo estaba en orden y Gaedel fue ordenado a que bateara. En años posteriores, Gaedel fue como una especie de promotor de los Medias Blancas de Chicago por ser oriundo de esta ciudad y Veeck haberse convertido en dueño de este equipo en 1959. Desgraciadamente, Eddie Gaedel fue hallado muerto y todo golpeado en una bolera el 18 de junio de 1961. Las partes más afectadas fueron sus rodillas y la parte izquierda del rostro. Su apellido real, Gaedele, aparece en la lápida de su tumba en Chicago.

Cincinnati Red Stockings en 1882

Los primeros ocho equipos que jugaron oficialmente en Grandes Ligas fueron los Atléticos de Filadelfia, St. Louis Brown Stockings o Medias Carmelitas de St Louis, Hartford Dark Blues o los Azules Oscuros de Hartford, Louisville Grays o Grises de Louisville, Mutual of New York, Boston Red Stockings o Medias Rojas de Boston (ahora Bravos de Atlanta), Cincinnati Red Stockings o Medias Rojas de Cincinnati, y Chicago White Stockings o Medias Blancas de Chicago (ahora Chicago Cubs o Cachorros de Chicago). Estos conjuntos fueron los que integraron la Liga Nacional a partir de febrero de 1876, circuito creado en Manhattan, ciudad Nueva York. Cabe señalar que la mayoría de estos equipos venían de la llamada Asociación Nacional de Jugadores de Béisbol, la que correspondía a las siglas en inglés de NABBP y que era una organización amateur, aunque se sabe que algunos peloteros eran pagados por debajo del tapete. En diciembre de 1868 fue cuando se comenzó a pagar institucionalmente a los peloteros. La NABBP tuvo vida de 1870 a 1875. En el inicio de ese período, de 1871 a 1873 jugó el primer cubano en ese circuito, el conocido Esteban Bellán. Después de creada la Liga Nacional, casi una década después, surgieron nuevas ligas hasta que finalmente en 1903 se creó la Liga Americana, conocida como el circuito joven de la MLB.

En la década de los 50, cuando entraba en el Estadio del Cerro en la Habana, antes de comenzar los partidos de la liga profesional cubana, recuerdo que usualmente se escuchaba la canción “Take me out to the ballgame” en versión instrumental. Ese recuerdo se ha revivido en las dos últimas décadas al ver juegos de los equipos de Chicago por la TV, sea de Medias Blancas o de Cachorros. Da gusto ver a toda la afición cantarla en la séptima entrada de los juegos. La canción es como un himno al béisbol, cuyo autor fue Albert Von Tilzer, escrita en 1908, la que tuvo sus modificaciones aportadas por Nora Bayes, cantante de vaudeville en EE.UU. Sin embargo, no fue cantada en estadio hasta el cuarto juego de la Serie Mundial de 1934 entre Cardenales de St Louis y Tigres de Detroit.

La letra de la canción es la siguiente:

Después de 1960 no se oyó más esa canción en el Estadio del Cerro, parque más tarde rebautizado como Estadio Latinoamericano.

Escrito por Esteban Romero, 2 junio de 2021

Pre-Olímpico de béisbol 2021: con pobre pitcheo no se puede ganar

“Si uno aprende de la derrota,
Ud. no ha sido aún derrotado.
Zig Ziglar (1926-2012, escritor de EE.UU.)

Como cubano me duele ver al equipo nacional de béisbol perder continuamente. El equipo que jugó en la Florida presentó una mejor versión ofensiva esta vez, pero al final sucumbió dos veces, las suficientes para mandar de vuelta al equipo derrotado. Píntenlo como quieran, la selección nacional fue derrotada, así de sencillo. Ganan los que hagan más carreras en cada juego y el equipo dos veces se quedó corto.

La derrota nada tiene que ver con las pancartas que hayan aparecido en el estadio, y nadie se puede oponer, ya que eso es libre expresión, guste o no a los afectados. Un equipo de béisbol sale al terreno a ganarle al adversario y se olvida del público. Por demás, la afición cubana de la Florida fue a animar a su equipo, el de las cuatro letras, como lo habría hecho el que suscribe, pues quieran o no, todos somos cubanos, que nos une la misma tierra donde nacimos, el mismo idioma, costumbre, historia y cultura.

Realmente no es nada agradable ver como se justifican las derrotas, cuando es una cosa es la otra, ahora es errado achacarla a los gritos de la afición, la que realmente aplaudía con cada hit bateado por los miembros del equipo nacional.

Esta selección vino mejor ofensivamente, vaya hombre, con tres “desertores” del pasado, lo digo con sus nombres, Yadil Mujica, Erisbel Arruebarruena y Yadir Drake, integraron la alineación regular y aportaron ofensiva y defensivamente a la causa. Excepto, el “Grillo” Arruebarruena, el resto tuvo que conformarse con jugar en ligas menores, donde se superaron en su juego diario, lo suficiente para ayudar a esta selección jugar algo mejor, aunque repito, no pudieron evitar las dos derrotas.

En la selección hubo peloteros con experiencia en ligas menores, como es el caso de los primos Santos, Roel y Raico, el lanzador Lázaro Blanco, otro serpentinero ex-“desertor”, Carlos Juan Viera, además de otros que juegan en las Ligas Japonesas de alto nivel, como Alfredo Despaigne, y los lanzadores relevistas Liván Moinelo y Raidel Martínez. No faltó un veterano como Frederich Cepeda, el que ya está viendo pasar sus últimos momentos como pelotero activo.

Cuatro décadas atrás el pitcheo cubano era fundamental para ganarle a los mismos profesionales. Las selecciones cubanas se batían de tú por tú con selecciones de profesionales de Venezuela o conjuntos similares de México, pero es que había Braudilio Vinent, Juan Carlos Oliva, Rogelio García, años después Lázaro Valle, José Ariel Contreras, José Ibar, Maels Rodríguez, Pedro Luis Lazo y Norge Luis Vera entre otros. Ahora no es igual, no nos engañemos. No hay pitchers de competencia, esos que lleguen y se planten bonito en el montículo, esos que dominan desde el inicio, que mantienen un dominio estable a lo largo de 7 o más entradas.

La velocidad, amigos narradores, no es el único atributo que hace grande a los pitchers. Conrado Marrero no era hombre de velocidad, pero sí de astucia para lanzar y mezclar bien sus lanzamientos. Hay que saber tirar cambios, sliders, rectas y tener control para ponerlas en la zona de duda. He visto pitchers en la MLB lanzar a más de 96 MPH y no es que hayan llegado lejos. Puedo mencionar decenas de nombres, pues nadie puede dominar solo a base de rectas, hay que mezclar y confundir a los bateadores. Es muy posible que Cuba no tenga actualmente entrenadores aptos para enseñar estas mecánicas de pitcheo.

La misma ofensiva mejora cualitativamente cuando el pitcheo es de altura. No es lo mismo batearles a muchachos sin experiencia o habilidad en el montículo, que pararse frente a un lanzador de recursos. Cuando haya más lanzadores de calidad, desaparecerán los bateadores de .400. Sugiero, por cierto, que hagan más énfasis en el OPS del bateador que en su promedio ofensivo. OPS es muy completo, ya que aporta la suma de OBP y Slugging. El equipo cubano careció de aquel Slugging, el que aportaban hombres como Pedro José Rodríguez, Luis Giraldo Casanova, Lázaro Junco, Orestes Kindelán, Romelio Martínez y Omar Linares entre otros.  

En Cuba hay personal infantil y joven apto para jugar a la pelota y desarrollarse al máximo. Si no fuera así, no habría Pito Abreu, Yoan Moncada, Randy Arozarena, Yoan Álvarez, Aroldis Chapman y otros más jugando con éxito en las Grandes Ligas. Claramente se necesita de personal entrenador de conocimiento y experiencia, sobre todo en el área de pitcheo. Mientras no se disponga de eso, las derrotas continuarán cayendo. 

Ante una derrota no cabe otra cosa que la crítica constructiva y no las alabanzas. Deseamos ver al equipo Cuba ganar de manera convincente, algo que dudo que suceda de no cambiarse muchas cosas, empezando por la independencia de la Federación nacional en sus decisiones sin necesidad de aval de otros órganos, cuyas funciones son las de ayudar a promover la masividad deportiva como parte del proceso educacional, pero no a dirigirlo propiamente.

Escrito por Esteban Romero, 5 junio de 2021

  

Curiosidades beisboleras: ningún out realizado por inicialista en juego sencillo y los pelotazos

El primer inicialista que logró no sacar out en juego sencillo fue Al McCauley de los Statesmen (Estadistas) de Washington en la temporada de 1891 en la Asociación Americana. Este fue el último año de esa Liga creada en 1882, con lo cual quedó la Liga Nacional entonces sola como circuito de Grandes Ligas. Volviendo al tema de inicialistas sin realizar out, cabe indicar que McCauley realizó una asistencia en ese juego. El 27 de abril de 1939 Buddy Clancy de los Medias Blancas de Chicago logró lo mismo, pero sin realizar asistencia alguna, completamente “vago” a la defensiva. En las Series Nacionales de Cuba se dio un caso idéntico cuando el inicialista villareño Inocente Miranda Gómez lo logró el 11 de marzo de 1969 en juego entre las Villas y el Habana.

Rojas Garay (2015) nos aporta información de este pelotero villareño, el que bateaba y lanzaba a la derecha y era capaz también de jugar la segunda base. Miranda era un hombre rápido, robó 64 bases y lo pescaron en 23 intentos. El inicialista nació el 28 de diciembre de 1938, jugó con los Centrales en 1965-66, con las Villas de 1966 a 1969 y en 1971-72. Miranda falleció el 1 de marzo de 2015 justamente en la misma fecha de la muerte del gran Orestes Miñoso.

Ya que hablamos de Miñoso, les aseguro que José Dariel Abreu me hace recordar al gran jardinero de los Medias Blancas de Chicago y de los Tigres de Marianao en Cuba. Abreu es un bateador peligroso, todos los lanzadores en las Mayores lo saben, por lo que se esmeran en lanzarle difícil, sobre todo lanzamientos que vayan pegado a los codos del bateador. De tanto pegarle los lanzamientos vienen los pelotazos, Pito Abreu los recibe y sale corriendo hacia primera para aliviarse. Jamás le he visto reñir con lanzador por un pelotazo, jamás le he visto discutir con árbitro por conteo. A veces le cantan strikes, de esos que los árbitros se los fabrican, pero Abreu mira hacia los lados como diciendo la vida sigue y esto es un momentito desagradable y nada más. Miñoso se encaramaba arriba del home, pegadito al plato y no le tenía miedo a nada de lo que le tiraban. No olvidemos que Miñoso fue de los primeros peloteros negros que llegaron a las Mayores, el primer afrolatino en llegar a ese nivel, por lo que los lanzadores blancos no les gustaba que un negro le sonara un hit o extrabase, los pelotazos sin piedad llovían. A Miñoso se los daban y él hacía otro tanto, soltaba el bate y ligerito a la primera. En Cuba le vi recibir pelotazos que sonaban en los fuertes brazos del ex-cortador de caña. El hombre de Perico fue líder en pelotazos recibidos en la Liga Americana de 1951 a 1954, luego de 1956 a 1961. En 1956 tuvo su máximo de pelotazos en una temporada con 23. Pero hay pelotazos de pelotazos, los hay intencionados, semi-intencionados y sin ningún propósito. El pelotero integral no busca tangana cada vez que lo golpean con la pelota, eso a la larga se vuelve una distracción para su equipo y no ayuda a nada. Los árbitros son muy responsables de evitar estas situaciones y detectar cuando el lanzamiento es claramente intencionado para proceder a la expulsión del lanzador culpable. Como dije, en los inicios de la llegada de los peloteros negros a la MLB los pelotazos a veces lucían bastante criminales y el árbitro no hacía nada al respecto. Miñoso cuenta en su autobiografía lo que le sucedió en 1951 cuando comenzó a jugar con los Medias Blancas en una serie contra los Tigres de Detroit, cuyo lanzador estrella era el zurdo Hal Newhouser. A la primera vez al bate, el matancero le puso la bola fuera del parque para un cuadrangular, ya podemos imaginar la cara del oriundo del mismo Detroit. A la siguiente vez al bate le soltó una recta de humo que le dio en el bolsillo donde guardaba sus gafas de sol, las que se quebraron y a la vez le provocó un corte en la pierna a Miñoso. Eso era mucho, Miñoso golpeado se le acercó, Newhouser, con esa prepotencia de blanquito fuerte, le dijo: “Nigger, no tienes derecho a batearme”. El cubano le respondió: “Tú podras ser Hal Newhouser, pero yo soy Miñoso, ¿Quién coño te has creído que tú eres? A ti no te pertenece todo el mundo”. El cubano le dio la espalda y optó por ignorarlo en lo sucesivo.

Cosas de la vida, Newhouser fue exaltado al Salón de Cooperstown en 1992 por el comité de veteranos, Miñoso espera en su tumba que se le haga justicia en igual sitial. Pero no tan solo eso, Newhouser tuvo record de 207 ganados con 150 perdidos, PCL 3,06 y WHIP 1,31 en 17 temporadas. Luis Tiant fue ligeramente superior, veamos, 229-172, PCL 3,30, WHIP 1,2 en 19 temporadas. Saquen Uds. son propias conclusiones.

Hasta otras Curiosidades beisboleras. Esteban Romero, 12 mayo de 2021

Fuentes consultadas

Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/t/tiantlu01.shtml

https://www.baseball-reference.com/players/n/newhoha01.shtml

Miñoso Minnie & Herb Fagen. 1994. Just call me Minnie- My six decades in baseball. Sagamore Publishing, Champaign, Il. 205 P.

Rojas Garay O. 2015. Dos glorias se despiden. Vanguardia, 7 de marzo. http://www.vanguardia.cu/images/vanguardia_digital/documentos/edicion-impresa/2015/vanguardia/03-07/pag7.pdf

Curiosidades beisboleras: el manejo de los lanzadores y las alineaciones al bate

El mejor equipo no siempre es el que gana.
Gana aquel que mejor juega.”
Rob Bell (1970, escritor de EE.UU.)

Kevin Cash

Cada mentor tiene su librito de cómo manejar a los peloteros de su equipo. Lo usual en la MLB es que cada conjunto tenga un grupo de cinco abridores secundados por relevistas intermedios y cerradores. Algún que otro equipo no se puede dar el lujo de cinco abridores y opta por cuatro, algún que otro, como los Dodgers, prefiere seis abridores. Cada cual tiene sus opciones en dependencia de los hombres que integren su nómina. La regla se ha roto desde que el ex-receptor Kevin Cash se hiciera cargo de la dirección del equipo de Tampa, donde todos pueden ser abridores y relevistas. En un juego, según como se mueva, Tampa puede utilizar hasta seis lanzadores. Cash abre con un lanzador y en la misma tercera entrada trae a otro sin que le hayan hecho daño al saliente. Es de suponer que sea una filosofía de no dejar que los bateadores adversarios se adapten a algún lanzador en particular. Lanzar dos o tres entradas no es que sea un trabajo excesivo para algún lanzador. Así las cosas, Cash mueve así a sus pitchers, a excepción de cuando su lanzador de cabecera, Tyler Glasnow, se hace cargo del montículo. Hasta el 2020 el zurdo Blake Snell estuvo en el cuerpo de lanzadores de Tampa, se sabe que él no era muy entendido con el manejo de su mentor. En la desaparecida Unión Atlética Amateur, cuando los equipos jugaban una vez a la semana como norma, no era raro ver que los tres lanzadores del equipo trabajaran en un mismo desafío, pero eso a condición que el abridor flaqueara. En el Deportivo de Matanzas de 1943 se hizo famoso el trío de lanzadores conformado por Sandalio Consuegra, Rogelio “Limonar” Martínez y el zurdo Ángel “Catayo” González, a los que no se podía mantener sentados, por lo que era menester utilizarlos en el juego semanal previsto. Los dos primeros mencionados llegaron a las Mayores, y Consuegra brilló en algunas temporadas en ese circuito, hombre que utilizaba la screwball entre sus lanzamientos. En Series Nacionales es de recordar el uso del pitcheo del Habana por parte de Humberto Arrieta en la llamada Serie Especial de 1970. En aquel conjunto el cuerpo de lanzadores era integrado por Manuel Hurtado, Santiago “Changa” Mederos, Walfrido Ruíz, Rigoberto Sánchez, Rigoberto Betancourt, Antonio “Boricua” Jiménez, Andrés Liaño, Oscar Martínez, Pedro Izquierdo, Pablo Pozo, Ihosvany Gallegos y Maximiliano Reyes, por lo que la decisión fue utilizar un lanzador cada tres entradas, excepto en los juegos que lanzaba Changa, el que cubría toda la ruta con éxito y con no pocos ponches por cada partido. Se puede afirmar que la formula funcionó, aunque el Habana al final de la justa fue vencido en juego decisivo por el equipo de Las Villas. Como quiera que sea, el manejo de los lanzadores por Cash es algo original en las Mayores. Leo Durocher no era de guardar lanzadores para mañana, para este manager lo que le valía era ganar el juego de hoy, por lo que no tenía reparo en usar al serpentinero que fuera en pro de la victoria. Sin embargo, Durocher no hacía los cambios que realiza Cash usualmente.  

El otro asunto es el de las alineaciones, algo que también ha cambiado bastante en las últimas décadas. Ahora se busca ventaja temprana en cada juego, por lo que hombres de poder son situados como primeros o segundos bates. El noveno bate debe ser alguien eficiente en embasarse como un primer bate. No obstante, el mismo Cash no se cansa de cambiar continuamente su alineación, se puede decir que utiliza una distinta en cada juego. Lo mismo Randy Arozarena puede ser primero, segundo o tercero, jugar el izquierdo o el derecho, como su compatriota Yandy Díaz como tercera, primera o designado, situado como segundo, cuarto o quinto, y así sucesivamente. Nadie es dueño de posición y tampoco de turno al bate. En la VIII Serie Nacional, el ex-segunda base del San Carlos en la Unión Atlética Amateur, Orlando Salom, entonces manager del equipo Habana, tuvo la suerte de dirigir un equipo de tremenda ofensiva, donde aparecían hombres como Pedro Chávez, Urbano González, Agustín Marquetti, Armando Capiró y Raúl Reyes. Los otros integrantes del equipo eran Tony González como torpedero, Germán Águila en la antesala y Jesús Juffré como receptor. La lógica era usar al Tony como primer bate y así fue, pero pasados los primeros juegos de la serie, Salom decidió pasar al patrullero central Raúl Reyes como hombre proa. Las críticas llovieron, aunque tenía su lógica. Reyes era más bate que Tony González, el Habana podía situar detrás de Reyes a Urbano, Chávez, Marquetti y Capiró, por lo que ofensiva y poder estaban garantizados. No obstante, Raúl Reyes no aportó lo debido ni como primero ni como sexto, por lo que la formula Salom se fue al suelo. Al final aquel equipo que parecía invencible con un Agustín Marquetti de 19 jonrones, perdió el campeonato con los Azucareros y quedó empatado en segundo lugar con sus coterráneos Industriales. Volviendo a la formula Cash, se podrá decir lo que sea, lo cierto es que el mentor del Tampa, equipo de bajo presupuesto, sabe manejar su guerrilla, no en balde discutió el título de la Serie Mundial de 2020 con los supermillonarios Dodgers. Cash tiene ambiciones de victoria, que nadie lo dude, basta ver con la alegría que juegan sus peloteros al campo, los que nunca se dan por vencidos, cada victoria es bien peleada, por lo que más que críticas se debe loar su desempeño.

Escrito por Esteban Romero, 23 mayo de 2021 

El Vedado Tennis Club en la pelota de la Unión Atlética Amateur cubana

Dedicado a Alexis de Bernard, lanzador zurdo del VTC en la
década de los 50, luego destacado fitovirólogo

Según el blog Historia de Cuba, el Vedado Tennis Club fue una exclusiva asociación, donde se agrupaban lo más selecto de la burguesía cubana de la época, no en balde eran llamado “los marqueses”. Fue fundado el 9 de junio de 1902 y sus socios apenas llegaban a treinta, ya que no era tantos los adinerados, aunque con el tiempo aumentó su membresía. Su sitio está enclavado en las calles 12 y Calzada en el Vedado. Actualmente lleva el nombre de José Antonio Echeverría.

El mérito de este club fue el de impulsar la práctica de varios deportes, entre ellos el béisbol. En 1914 se creó el equipo representativo de esta asociación, el que fuera dirigido por algún tiempo por Guillermo F. Zaldo, quien a su vez era uno de los delegados de la recién inaugurada Unión Atlética Amateur junto a otros, como fue Gustavo Gutiérrez del Instituto de la Habana (IH), centro que menciono con afecto por ser lugar donde el que suscribe pudo estudiar décadas después.

En esa justa de 1914 los marqueses ganaron con balance de 13-3 seguidos de la tropa del IH (10-6). Los otros dos equipos participantes fueron la Sociedad de Marianao y el Club Atlético de Cuba. El lanzador Guillermo Portela del VTC fue el líder en pitcheo. El equipo de los marqueses tenía en su nómina a peloteros como Antonio y Gabriel Casuso, el mismo Guillermo F. de Zaldo y Guillermo Villalba.

Los siguientes dos campeonatos fueron a las manos del VTC. En 1915 encabezado por el pitcheo de Ramón Goizueta, mientras que Portela volvía dominar en la justa de 1916. Guillermo Villalba se llevó la corona ofensiva en 1915.  En esta temporada de 1915 se lanzó el primer juego de cero hit cero carreras en la Liga, proeza realizada por el mismo  Ramón Goizueta,  el que blanqueó al Atlético de Cuba para convertirse en el primer serpentinero en propinar un no hit no run en esta liga. En la temporada de 1916, Guillermo Villalba del VTC volvió a llevarse la corona de bateo, con record imbatible de .538. Este equipo en esa campaña fue dirigido por Ignacio de Zayas.

En la temporada de 1917 los marqueses tuvieron que conformarse con el segundo lugar vencidos esta vez por el Atlético de Cuba. Ciro Seigle del VTC quedó como campeón de bateo de la liga.

Vino como una pausa con la irrupción del Bellamar Matanzas, Cienfuegos, Atlético de la Policía, Universidad Habana y el muy competitivo Fortuna en las temporadas hasta el 1925, momento en el que el grandeliga Rafael Almeida se hizo cargo de la dirección del VTC.  Desde ese momento los marqueses se convirtieron en una maquinaria triunfal hasta 1928, aunque con sus dificultades y en justas reñidas.

Antonio Casuso fue la principal carta de triunfo de este conjunto en 1925, el que tuvo que batallar con el ex-campeón de 1924, el equipo de la Policía, ocupante del segundo lugar, Loma Tennis Club y el Ferroviario. Como se jugaba una vez por semana cada juego era sumamente valioso en pos del banderín. El VTC acumuló 17 victorias para llevarse el gallardete.

“Toñito” Casuso se llevó el liderato de pitcheo en 1926, mientras que el infielder Gustavo Alfonso se llevaba su primer liderato de bateo (.382), hazaña que repitió en 1930 con el VTC y en 1933, pero vistiendo la franela del Cubaneleco. Fue una temporada con un VTC estilo Tsunami al ganar 20 desafíos.

La temporada de 1927 no fue un paseo esta vez, el VTC arrancó mal cuando fue superado por el Ferroviario 3-2 en el juego inaugural, con derrota para “Toñito” Casuso. Sin embargo, en la medida que avanzó el campeonato, los marqueses comenzaron a avanzar. A mediados de junio de 1927 Loma Tennis, uno de los favoritos, abandonó el campeonato por desacuerdo con la suspensión del pelotero Aguilera de este equipo, pero una semana después regresó, así que la pausa duró muy poco. Llegado el 4 de setiembre de 1927 VTC estaba delante, pero faltaban 3 domingos para terminar la justa. La ofensiva de los marqueses estaba en ese momento encabezada por el torpedero Jorge Consuegra, el camarero Raúl del Monte, y los jardineros Ramiro Seiglie, “Chichí” Bruzón y Joaquín de Calvo, mientras que su pitcheo dependió más de lo que realizó el zurdo J. Ravena y el derecho Héctor Rocamora, apodado como el Doctor. Una semana después, el VTC derrotó al Habana Yacht Club y se coronó campeón, justa muy reñida, ya que en ese momento la Universidad y la Policía estaban empatados en segundo lugar, posición que al final se llevaron los guardias el 18 de setiembre.

El resultado final del VTC en 1928 fue parecido al de 1925, al ganar 17 juegos, pero nada fácil. El Fortuna dirigido por Horacio Alonso se presentó con mucha fuerza y con una racha que incluyó victoria sobre el VTC el 12 de agosto. Ese día el lanzador Ballesté silenció la ofensiva de los marqueses y los dejó en 2 indiscutibles. No obstante, VTC no hizo caso a esa derrota y continuó su paso. El 9 de setiembre los marqueses derrotaron al Atlético de Cuba y el 23 de setiembre hicieron lo mismo con los Caribes para así coronarse campeones. El lanzador principal del VTC fue el zurdo Joaquín Ravena, campeón de pitcheo de la justa, mientras que el jardinero Ramiro «Daddy» Seiglie se llevó el liderato de bateo (.400). Este fue el último gallardete de los logrados por el VTC, fue la primera y única vez que un equipo se llevara cuatro títulos consecutivos en la Liga Amateur.

En ese equipo triunfador hay que mencionar otras figuras relevantes, entre ellos el receptor Alfredo “Palito” Consuegra, hombre que ofensiva y defensivamente siempre respondió. Tanto él como su hermano Jorge Consuegra, torpedero del VTC, Gustavo Alfonso y el lanzador “Toñito” Casuso integraron el equipo Cuba a los I Juegos Centroamericanos y del Caribe en México (1926). Excepto Casuso, esos tres peloteros repitieron para los II Juegos Centroamericanos y del Caribe en La Habana (1930).

Por posiciones, la inicial del VTC estaba defendida por R. Gallardo, en la intermedia hubo siempre sus variaciones, con el juego de Raúl del Monte, Gustavo Alfonso y Gustavo Gómez Calvo. Alfonso jugó la antesala en 1927 cuando del Monte también fungió como capitán del equipo. Los jardines eran defendidos por Ricardo Morales o Chichio Bruzón en el LF, Joaquín “Calvito” del Calvo en el CF, además de Ramiro Seiglie y Manuel Sotolongo. Los lanzadores fueron Casuso, Ravena y H. Rocamora. Lo más interesante de este equipo es que su entrenador era el afrocubano, Ramiro González, que no es errado suponer haya sido sabia propuesta del mentor Rafael Almeida, el que pasó a la historia como uno de los primeros cubanos en jugar en Grandes Ligas y primer director que logró cuatro gallardetes de forma consecutiva. En lo sucesivo, el VTC no fue campeón, pero jugó pelota y presentó buenos equipos. En 1929 alcanzó tercer lugar de la justa, de 1933 a 1936 quedó en primera división, lo mismo en 1938, 1939, 1943, 1948, 1950, 1954 y 1956.

Bobby Maduro, el famoso ejecutivo cubano, hombre que dejó muchísimas cosas para la historia, comenzando por la construcción del actualmente llamado estadio Latinoamericano, la promoción de los Cubans en la Liga Internacional de clase AAA, entre otras cosas, jugó béisbol para el VTC en 1938, usualmente patrullaba el jardín derecho.

En la década de los 40 un buen conocedor del béisbol como Reinaldo Cordeiro dirigió al VTC. En la nómina de los conjuntos de las últimas 18 temporadas aparecen figuras igualmente relevantes en el béisbol amateur a nivel nacional. En 1947, el equipo alcanzó el séptimo lugar y en sus filas tenía al destacado receptor Feliciano Foyo. Enrique “Pirolo” Vázquez en la inicial, J. “Machete” Guerrero en el jardín izquierdo, además de los lanzadores José Ramón “Cowboy” Suzarte, “Bolondrón” Fleitas, J. Vizcaíno y Joaquín Perea. En 1950, el equipo quedó quinto y su director fue un afrocubano, el conocido Clemente “Sungo” Carreras, lo que indica que antes que llegaran Juan Izaguirre a jugar con los Corredores de Aduana y Eduardo Cárdenas Hernández con el Fortuna en 1954, ya los marqueses se habían dado el lujo de tener entrenador y director de equipo afrocubanos, y nada de mestizo, por cierto. Sungo volvió a dirigir al VTC en 1951, equipo que hizo agua cuando se retiró de la justa el 4 de agosto, y en 1956, pero dimitió en el mes de agosto, por lo que el antesalista de esa temporada, el veteranísimo Arturo “Coco” Fernández Morell, se hizo cargo de las riendas del equipo por el resto de la temporada. En 1952 VTC quedó cuarto de la segunda división (10-9-5), su director fue Sergio “Acho” Varona, hombre que venía de las filas del Miramat Yacht Club. Varona continuó su labor como director en 1953.

Entre los peloteros de aquella época, de los 40 y primera mitad de los 50, estaban el ya mencionado “Coco” Fernández Morell, el torpedero Armando Llano, el antesalista Fabio Ruíz, el jardinero Arturo Rousseau, un hombre con un poderoso brazo; el receptor Ramón Carneado, luego reconocido y exitoso director de los Caribes en la UAAC y de los Industriales en Series Nacionales, y Monchy de Arcos (Julio Antonio Juan de Arcos Romero), quien jugaba el jardín derecho y fuera después gerente del Almendares. Como se ve, este equipo tenía una estrecha relación con el Almendares, ya que Sungo y Acho fueron auxiliares de los Alacranes, e incluso Sungo los dirigió parcialmente en 1958-59, mientras que Monchy de Arcos fue uno de los ejecutivos de los Azules. En 1950 debutó un defensor de la segunda base muy eficiente, el camarero Jorge “Fotingo” Silva. Desde 1952 jugaron los hermanos Comella, Juan fungía como receptor e inicialista, y su hermano Joaquín como jardinero y lanzador. También debutó un nuevo torpedero Julio “Diablo” Carrillo, así como el inicialista-jardinero Tulio Figarola.

Entre los lanzadores, en la década de los 40 se destacó Rigoberto Villarnovo, mientras que Gerardo Portela, supongo que hijo de Guillermo Portela, lanzó en esa época y lo hizo posteriormente en los 50. Gerardo también se desempeñó como segunda base y jardinero en sus inicios en la década del 40. El zurdo Alexis de Bernard fue una verdadera sorpresa conocer a esta persona por años y no saber que había sido un destacado serpentinero del VTC. El Dr. Alexis de Bernard fue uno de los mejores fitovirólogos en Cuba. En nuestro círculo de profesionales todos bromeaban que nadie sabía la edad de Alexis, así era. Es de suponer que haya nacido en 1932, por lo que superaba como promedio en unos 13-15 años a los nuevos profesionales de los años 70. El asunto era que Alexis no representaba la edad que tenía, lucía siempre una persona joven. Lanzó de 1950 a 1952, regresó en 1954, luego no jugó más, supongo que haya puesto por delante sus estudios al béisbol. Como patólogo era excelente, que conste.

En 1953 todo un desastre, VTC ocupó el último lugar de la segunda división (10-14-4) hasta el 6 de setiembre. No obstante, Tulio Figarola (.384) y Cecilio Suárez (.345) quedaron entre los primeros bateadores del campeonato. Sergio “Acho” Varona fue el director, mientras que algunas nuevas caras aparecieron en la nómina del equipo como los jardineros Guillermo Hernández Cartaya y Antonio Tremols, los lanzadores Héctor Alonso y Eddy “Torombolo” Camejo.

VTC quedó último en 1954 de la primera división (19-13-0). El equipo fue dirigido por el conocido Agustín Cordeiro, hermano de Reinaldo. En los jardines se estrenaron Enrique O´Farrill en el izquierdo y el eficiente Rigoberto Bringas en el central. De Bernard, además de lanzar, jugó algo en los jardines. La carta principal del pitcheo fue entonces Domingo Perdomo. En esa temporada hubo un juego de Estrellas el 15 de setiembre entre dos selecciones, rojo y azul, esta última selección integradas por Arturo “Coco” Fernández Morell y Julio “Diablo” Carrillo como parte de los defensores del cuadro, y Domingo Perdomo en el cuerpo de serpentineros. Los rojos ganaron 4-3. En 1955, nuevamente con Cordeiro, quedaron alejados de las posiciones cimeras. Enrique O’Farrill pasó a jugar la inicial y Antonio Vinent debutó como antesalista. Hubo un juego de Estrellas el 24 de mayo entre las selecciones A y B, Domingo Perdomo fue parte del A.

En 1956 quedó cuarto de la primera división (16-7), como ya se dijo, Sungo inició la temporada como director, dimitió en el mes de agosto, y “Coco” Fernández Morell continuó como manager-jugador. Ya en el equipo no estaba “Fotingo” Silva, el que pasó a jugar con el Fortuna, Juan Comellas soltó los arreos y se hizo cargo de la inicial definitivamente, Octavio Zubizarreta debutó como camarero, mientras que el pitcheo descansaba sobre los brazos de Domingo Perdomo y Guillermo Novo. Al final de la temporada se conformó una selección para una Serie del Caribe amateur, la que integraron el torpedero Julio “Diablo” Carrillo y el jardinero central Rigoberto Bringas.

En la temporada de 1957 el equipo quedó último de la primera división (10-11). Agapito Mayor inició la contienda como mentor, pero luego fue sustituido por Oscar del Calvo. El eficiente y experimentado Feliciano Foyo volvió a la receptoría de este equipo, el resto fue casi la misma nómina de la última edición. Los lanzadores fueron Perdomo, Novo y Miguelín Fernández.

En 1958 el equipo no participó, pero en 1959 volvió con Sungo al frente del conjunto, aunque no fue un año nada halagüeño para el VTC. Entonces los lanzadores de cabecera fueron Eddy Camejo y O. Marinello.

Se puede decir que el VTC proporcionó varios peloteros integrantes de selecciones nacionales, anteriormente ya se citaron algunas de esas figuras en las décadas finales de los 20 y en las de los 30, posteriormente fueron también integrantes, entre ellos el tenista internacional Ricardo Morales (CF III Juegos Centroamericanos y del Caribe, El Salvador, 1935), Jorge “Fotingo” Silva (2B, XI Serie Mundial, Managua Nicaragua, 1950 y I Juegos Panamericanos, Argentina, 1951), Tulio Figarola (1B-OF, XIV Serie Mundial, Venezuela, 1953), Rigoberto Bringas (CF, Panamericanos Chicago 1959), además de Reinaldo Cordeiro como director del equipo campeón de la III Serie Mundial amateur efectuada en la Habana (1940), aunque en aquel momento era director del Fortuna, y de Sungo dirigiendo los equipos campeones en las Series Mundiales de la Habana (1952) y Costa Rica (1961). Figarola se llegó a graduar como médico, él como Bringas fueron exaltados al Salón de la Fama de Cuba en Miami en febrero de 2007.

Fuentes

Anon. 1928. La tragedia de los marqueses. Bohemia, 29 julio. Pp.52.

Anon. 2016. Clubes de Cuba – Vedado Tennis Club. Historia de Cuba, 10 mayo. https://historiacuba.wordpress.com/2016/05/10/clubes-de-cuba-vedado-tennis-club/#more-1474

Anon. 2021. Recuerdos para el futuro. Cia. de Recuperaciones Patrimoniales. https://1898.es/wp-content/uploads/2021/02/REVISTA-NUM-33-1898.pdf

Hernández Torres D. 2015. El nuevo templo del béisbol cubano. OnCubanews.com, 16 enero. https://oncubanews.com/deportes/el-nuevo-templo-del-beisbol-cubano/

Jiménez Llillo. 1928. Del momento beisbolero- se impuso la realidad al sentimentalismo. Bohemia, 16 setiembre, pp. 51-54.Martínez Peraza M. 2009. Por amor a la pelota-historia del béisbol amateur cubano. Ediciones Universal, Miami, Fla. 439 p.

MasJuan M.A. s/a. Roberto «Bobby» Maduro, el promotor que quiso una franquicia cubana en Grandes Ligas. Mi Columna Deportiva, https://www.columnadeportiva.com/2020/12/31/bobby-maduro-cuban-sugar-kings/

Manzano R. s/a. Liga Nacional de Baseball Amateur. Desde mi palco de fanático. https://desdemipalcodefanatico.wordpress.com/archivo/liga-nacional-de-baseball-amateur/

Vilá F. 2007. Salto a la gloria. Cubaencuentro.com, 14 febr. https://www.cubaencuentro.com/deportes/articulos/salto-a-la-gloria-31033

Igualmente, varias notas publicadas en Carteles de los años 20 por Pedro Galiana.

Escrito por Esteban Romero, 27 abril de 2021, y actualizado y modificado el 14 marzo 2022

Curiosidades del béisbol: las reglas no escritas

La parte más filosófica de la historia es hacer
conocer las tonterías cometidas por los hombres.”
Voltaire (1694-1778, filósofo y escritor francés)

El lunes 17 de mayo de 2021 los Medias Blancas le propinaron severa paliza a los Mellizos de Minnesota, pero eso no fue noticia. Los Mellizos al verse derrotados decidieron en la novena entrada poner a un jugador de cuadro a lanzar. Le tocó la suerte al algo grueso y nada alto venezolano Willians Astudillo, apodado como la Tortuga. La ventaja de los Medias Blancas era de 11 carreras, las suficientes en otro béisbol para definir un clásico KO. Astudillo se enfrentó al novato dominicano Yermín Mercedes, un hombre que llegó a disparar 8 incogibles en sus primeras 8 veces al bate en la actual temporada. Conteo de tres bolas y Astudillo le lanzó una curva de menos de 50 MPH, Mercedes esperó a que llegara y descargó toda su fuerza para anotarse su sexto jonrón. Increíble, pero cierto, el manager de los Medias Blancas, Tony La Russa, hizo público su desacuerdo con el jonrón de su pupilo. Declaraba que existían reglas no escritas que debían seguirse. Señor mío, es un novato, el que no tiene por qué saber todas las cosas que Ud. sabe, y si las sabe, lo mejor que hace es enseñárselas y llamarlo aparte para hacerle la debida amonestación constructiva. Resulta muy poco aceptable que un manager se ponga a criticar públicamente a uno de sus peloteros. La prensa en general no se hizo esperar y cargó contra La Russa, otro tanto hicieron varios peloteros. El retirado lanzador CC Sabathia declaró que las reglas no escritas no estaban escritas por ser estúpidas en su contenido. El lanzador de los Dodgers Trevor Bauer apoyó a Mercedes y dijo algo parecido sobre las reglas no escritas. Los compañeros de Mercedes no dejaron de solidarizarse con él, siempre sin mencionar el nombre del manager. El incidente no paró ahí, al siguiente día, al parecer, el manager de los Mellizos Rocco Baldelli y algunos de sus peloteros estaban picados por el jonrón de Mercedes, por lo que el derecho Tyler Duffey de los Mellizos tiró un franco lanzamiento por detrás de Mercedes en la caja de bateo. Todo el mundo se dio cuenta de la intención, incluido los árbitros, por lo que Duffey fue expulsado y Baldelli también, correcta decisión de los que imparten la ley. Ah, pero La Russa declaró textualmente: “¿Qué hicieron ellos? Al parecer el muchacho trató de lanzar una sinker que no rompió bien. Nosotros no leemos la mente de los demás, por lo que yo no voy a leer sus mentes, tampoco voy a cuestionar el juicio del árbitro. La pelota fue lanzada a la cabeza de alguien, luego uno no le da a nadie el beneficio de la duda”. En los años que veo pelota, jamás había visto algo igual, un manager no defendiendo a su pelotero, como dijo el periodista Jim Margalus de Soxmachine.com, que una vez terminado el segundo juego entre Mellizos y los de Chicago, cualquiera podría pensar que ese lanzamiento con toda intención de golpear a Mercedes fuera aconsejado hasta por el mismo La Russa. El que tenga un bate en mano tiene obligación de batear, sea la diferencia la que sea. El 9 de setiembre de 2020 hubo dos juegos con abultadas palizas, una de ellas fue la de los Bravos sobre los Marlins, juego que concluyó 29-9, ventaja final de 20 anotaciones; la otra fue cuando los Cerveceros de Milwaukee anotaron 19 carreras y propinaron lechada a los Tigres de Detroit. Para colmo los cerveceros como visitadores anotaron 4 carreras en el noveno, y no sucedió nada en ninguno de esos juegos, tampoco al siguiente día, entonces ¿de qué reglas habla La Russa? Ya es hora que la MLB acabe de instaurar el KO a las 7 entradas con 10 de diferencia. Si implementaron una variante bastante modificada de la Schiller para los extra-innings, no es nada equivocado aceptar esta otra regla de KO, así se evita la falta de respeto con los aficionados de los managers de poner a cualquiera a lanzar cuando ya el juego está decidido y se ahorra tiempo igualmente. Antes de finalizar, ya que hablo de la regla para los extra-innings , el 5 de mayo de 2021 sucedió algo interesante que tiene que ver con La Russa. Décima entrada, Medias Blancas visitador en Cincinnati, el juego sin anotación, el corredor en segunda base situado por los de Chicago fue el corpulento cerrador australiano Liam Hendriks, signo de interrogación para todos.

La regla para los extra-innings en la MLB es la siguiente:

  • Cada equipo en su turno para batear tendrá un corredor en segunda base sin outs.
  • Ese corredor será el jugador que fue el último out de ese equipo en la entrada anterior, o en su caso, será un corredor emergente.
  • En caso de anotar, esa carrera será sucia y no será cargada al pitcher.
  • La regla establece también que, si es el lanzador el que debe iniciar corriendo en la segunda base, el equipo podrá poner al corredor que precede al lanzador en la alineación.

De esta manera, Pito Abreu debió ser el hombre corriendo en segunda y no Hendriks en el extra-inning contra el Cincinnati, algo que La Russa admitió desconocer. En esa entrada el hombre al bate era el receptor cubano Yasmani Grandal, bateador de pocos swings y en una temporada ofensiva nada buena por el momento. Por suerte, Grandal no hizo swing y trabajó la base, pero luego vino la tanda baja, Leurys García y Bill Hamilton, la buena para liquidar la entrada. Leurys García no tocó por ser Hendriks el corredor en segunda, pero conectó fuerte por tercera, bueno para forzar a Grandal. Leurys fue mandado a segunda en intento de robo, capturado en segunda, y Bill Hamilton recibió ponche de obsequio de su antiguo equipo. En la entrada baja de ese capítulo Nick Senzel decidió con hit sobre lanzamientos del hombre de Perth, Australia. Terminado el juego le preguntaron a La Russa la razón fundamental para poner a Hendriks, la respuesta es para recordar, admitió no conocer bien esa regla, por lo que se equivocó, error que le costó un juego a su equipo. Así que La Russa pide a sus peloteros conocer las reglas no escritas, él, por el contrario, desconoce las que están escritas. De acuerdo a Celebrity Net Worth, el salario de La Russa es altísimo, alrededor de los 30 millones en esta temporada, cifra que resulta difícil entender o creer, de todas formas, no son cinco pesetas ni nada por el estilo, por lo que es imperdonable que no conociera la regla para los extra-innings.

Escrito por Esteban Romero, 23 mayo de 2021, modificado el 24 mayo de 2021  

El equipo Teléfonos en la Unión Atlética Amateur de Béisbol en Cuba

Hay cinco cosas a hacer en el béisbol: correr,
tirar, fildear, batear y conectar con poder.
Leo Durocher (ex-pelotero y director de
equipos en la MLB)

Con este artículo se inicia un ciclo sobre los principales conjuntos de la pelota amateur anterior a 1962. Vale la pena aclarar que no se sigue ningún orden, excepto que se hablará de los equipos más victoriosos en estas justas.

El equipo Teléfonos jugaba desde la década de los años 20 en la Liga Social, cuyo campeón solía enfrentarse al campeón de la Unión Atlética Amateur a finales de temporadas. Era una especie de Serie Mundial.

En 1928 el conjunto Teléfonos venció al campeón de la UAAC, el Vedado Tennis en 7 desafíos. En aquel año el estelar de los inalámbricos era el zurdo Narciso Picazo. Un año después Teléfonos volvió a enfrentarse a otro campeón UAAC, la Universidad de la Habana, con victoria de 4-2, que les valió a los vencedores pasar a integrar la UAAC, donde continuaron con su ruta vencedora al quedar empatados en la cima con la Universidad, la que finalmente se llevó el banderín en juego extra. Narciso Picazo continuó su faena triunfal al quedar como campeón de pitcheo (8-1).

Iniciada la década de los 30, Teléfonos, dirigidos por Octavio Diviñó, se llevó el banderín (18-3). Emergió entonces un nuevo lanzador victorioso, Manuel Domínguez. El cuarto bate de este equipo era su inicialista Oscar Reyes. En lo sucesivo, casi siempre el Teléfonos estuvo entre los primeros lugares de los campeonatos de la UAAC. Realmente la oposición de otros equipos como el trabuco del Fortuna, Universidad, Hershey Sport Club, Cubaneleco, los rifleros de Regla, la Casa Stany o el Cienfuegos era grande.

A partir de 1942 se registró una caída del Teléfonos, los que comenzaron a ocupar bajas posiciones de la primera división. En 1945 quedó en la cima, pero de la segunda división. En las nóminas del Teléfonos de aquella época estaban el inicialista Alfredo Quintero y su hermano, el jardinero Celso Quintero, el gran torpedero Willy Miranda, el antesalista y luego jardinero Antonio “Pancho Villa” de Armas, mientras que en el pitcheo estaban el laborioso José “Cheín” García y el derecho de la Esperanza, Las Villas, Ramón “Moaín” García, hombre que en 1948 llegó a la Liga Americana para jugar con los Senadores de Washington.

El repunte tuvo lugar en 1948 (15-7-1, cuarto lugar) bajo la dirección del ex-lanzador estrella Narciso Picazo. Mucho tuvo que ver con esta performance la labor del zurdo Gerardo Pérez, el que logró 8-0 en 90 entradas lanzadas, lanzador oriundo de Artemisa. En esa temporada integraban el equipo los Quintero, “Pancho Villa” de Armas, el torpedero Leonardo Seijos, el jardinero Juan Correa y el jugador de cuadro Antonio Arístides Pacheco, oriundo de Punta Brava de la antigua provincia Habana, el que poco después pasara a jugar en las lides profesionales y se desempeñara como director de equipos en Colombia y Venezuela. De hecho, Colombia ganó título mundial en 1965 bajo su dirección.  Al año siguiente quedaron en el segundo lugar, puesto que garantizaron al ganarle al Santiago Sport Club en desafío del 7 de setiembre. Sus lanzadores en esa justa fueron José “Cheín” García, Gerardo Pérez, y el novato zurdo Pablo Rafuls. En el Todos Estrellas de la justa quedaron los telefónicos Alfredo Quintero 1B, Mario Díaz 2B, José Moya CF, Antonio “Pancho Villa” de Armas.

La ruta triunfal continuó en 1950, esta vez dirigidos por Oscar Reyes, cuando se alzaron con el título (20-3-1). La victoria final se consolidó el 11 de setiembre. Gerardo Pérez ganó 6 y no perdió en 43.0 innings lanzados, vaya eficiencia. La nómina fue muy parecida a la del año anterior, con la ausencia de Antonio Aristides Pacheco, pero con la inclusión del lanzador Francisco Oramas, mientras que la receptoría fue defendida por Luis Estrada y Ricardo Díaz.

De fiesta tempranera se puede catalogar al triunfo de los Teléfonos en 1951, ya que el 26 de agosto este conjunto se coronaba campeón por segundo año consecutivo. Ese día vencieron al Deportivo de Matanzas 2-1. Oscar Reyes fue su director, mientras que en la nómina aparecía un jardinero muy eficiente como Fausto Méndez. El equipo Cuba a los I Juegos Panamericanos (Argentina 1951) fue integrado por Mario Díaz y Leonardo Seijos, mientras que a la XII Serie Mundial (México, 1-19 noviembre 1951) los integrantes del Teléfonos en el equipo Cuba fueron Luis Estrada, Antonio “Pancho Villa” de Armas, Leonardo Seijos SS, Celso Quintero y el lanzador José “Cheín” García.

El Teléfonos cayó a la cuarta posición en la temporada de 1952  (16-6-2). La nómina tuvo la presencia del jardinero Orlando Izaguirre, que supongo sea hermano de Juanito “Sabú” Izaguirre, jugador de los Corredores de Aduanas. Mario Díaz no hizo más el equipo, y el lanzador Osvaldo Orgalles rindió faena en este conjunto. El receptor Luis Estrada y Antonio “Pancho Villa” de Armas integraron el equipo Cuba al XIII Serie Mundial (Cuba, 1952). Es indispensable resaltar que Gerardo Pérez logró una cadena de 30 victorias entre 1948 y 1952.

El inicialista Alfredo Quintero bateó para promedio de .343 y José “Cheín” García ganó 7 y perdió 1 (.875) en la temporada de 1953, pero eso no evitó que el equipo fuera desplazado a la segunda división, donde quedó en segundo lugar. Oscar Reyes continuó al frente de la dirección del equipo y sus lanzadores fueron los de siempre, además del zurdo Julio Álvarez.

Entre 1954 y 1956 este conjunto estuvo retozando con el primer lugar. En 1954 logró el tercer lugar (21-9-2), en 1955 se hizo de la segunda posición. El receptor Ricardo Díaz sustituyó a Luis Estrada como regular y alternó con Ramón Regueiro. Los lanzadores fueron los mismos: José Francisco Oramas, Gerardo Pérez, José “Cheín” García y Julio Álvarez (z). Repitieron el segundo lugar (15-10) en la temporada de 1956.

Teléfonos, entonces dirigidos por Antonio “Pancho Villa” de Armas, cayó al sexto lugar (16-8) en 1957. Hubo variaciones en la nómina, Leonardo Seijos pasó a defender la segunda base, mientras que el futuro grandesliga, Lorenzo Fernández, se hizo cargo del campo corto. El ex lanzador Pablo Rafuls pasó a jugar los jardines. El jardinero Hermes Arrechea del Círculo de Artesanos pasó a jugar con este conjunto. Los jardineros Celso Quintero, Juan Correa y Moya no hicieron el equipo. El cuerpo de lanzadores sufrió un cambio enorme, de sus figuras anteriores solo estaba el zurdo Julio Álvarez, los otros serpentineros fueron Ramón González, Rodolfo Rivero y el zurdo Antonio “Kinko” Rodríguez, uno de los primeros peloteros negros en la UAAC y que había debutado en la temporada anterior con el Víbora Tennis Club. Kinko, además de su eficiencia como lanzador, fue igualmente un buen bateador. Tanto Francisco Baldajil del Artemisa como Kinko debutaron en 1956 y están entre los primeros peloteros negros, no mestizos. El versátil Eduardo “Titirití” Cárdenas Hernández, mestizo, había debutado con el Fortuna en la temporada de 1954. He visto otras fuentes que hablan de ese debut en 1955, pero realmente sucedió en 1954.

La caída del Teléfonos fue evidente en las temporadas de 1958 y 1959. En 1958 ocupó el quinto lugar de la justa. En su nómina aparecían entonces los receptores Ramón Regueiro, Ricardo Díaz y Lorenzo Arrechavaleta. El inicialista era el siempre eficiente Alfredo Quintero, quien alternaba con el lanzador, Julián Álvarez, el que también jugaba los jardines. La segunda base era defendida por Carlos Romero y Alfredo Guzmán, Antonio Valdés en la antesala, mientras que en el campo corto estaban René Calderón y Armando Orovio. En los jardines estaban Hermes Arrechea, Enrique Cruz, hombre de un brazo respetable, Arsenio Hernández, Antonio “Pancho Villa” de Armas y Pedro de Armas. Los lanzadores fueron el veteranísimo “Cheín” García, “Kinko” Rodríguez, Raúl González, Rodolfo Rivero, Juvenal Figueroa y el zurdo Julio Álvarez. El Teléfonos solo logró el sexto lugar en 1959. Las nuevas figuras en su nómina fueron el reglano antesalista Jorge Trigoura, el estelar jardinero central Rafael “Cachirulo” Díaz, mientras que Kinko lanzaba como jugaba la inicial y los jardines. El receptor regular del equipo fue Ramón Regueiro. La temporada de 1960 fue la última de la UAAC y le tocó al Teléfonos hacerse del banderín de esta justa final (15-2-1) dirigidos por Oscar Garmendía. El equipo se presentó con el receptor Ricardo Lazo González, hombre que hiciera historia posteriormente en los equipos Cuba hasta 1968; Kinko se hizo cargo de la inicial, el estelar Rigoberto “Tito” Fuentes, debutante en las Grandes Ligas con los Gigantes de San Francisco en 1965, fue el encargado de custodiar la segunda base, Jorge Trigoura en la antesala y René Calderón en el campo corto. En los jardines estuvieron Antonio “Pancho Villa” de Armas, Rafael “Cachirulo” Díaz y Enrique Cruz RF. El lanzador estrella fue el derecho guantanamero Alfredo Street, el que logró 12 victorias y una sola derrota en 124 entradas lanzadas, con un extraordinario PCL de 1.02 y 134 ponches propinados. Era Street semanalmente la receta de Garmendía, secundado por el veterano Julio Álvarez.

El equipo Teléfonos si vamos al caso no desapareció completamente en 1960, ya que el campeón de la primera regional occidental, el Habana, venía integrado por peloteros como Ricardo Lazo, Kinko Rodríguez, Jorge Trigoura, Cachirulo Díaz, Pedro de Armas y Alfredo Street.

Varios peloteros de este conjunto brillaron en torneos internacionales vistiendo la franela del equipo Cuba, por lo que es importante señalar a algunos de ellos, como Leonardo Seijo, el que bateó para .500 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1950 e integrante de los equipos campeón de los I Juegos Panamericanos en 1951 y campeón mundial en 1953. “Pancho Villa” de Armas jugó con el Cuba en las series mundiales amateur de 1951 y 1952. El lanzador Gerardo Pérez integró también el equipo a la serie mundial en la Habana (1952). Ricardo Lazo, Tito Fuentes, Jorge Trigoura, Rafael “Cachirulo” Díaz y Alfredo Street integraron el equipo campeón de la serie mundial amateur de 1961. Previamente, en 1959, Street fue parte del equipo Cuba a los Panamericanos en Chicago. Lazo, Trigoura y Street fueron parte del conjunto a los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Kingston (1962), mientras que los dos primeros antes mencionados fueron parte del equipo a los Panamericanos de Sao Paolo (1963). Lazo y Street integraron los equipos Cuba a los Centroamericanos de San Juan, Puerto Rico (1966) y los Panamericanos en Winnipeg (1967).

Fuentes

Anon (s/a). Liga Nacional de Béisbol Amateur. Ecured.cu. https://www.ecured.cu/Liga_Nacional_de_B%C3%A9isbol_Amateur

Manzano R. s/a. Liga Nacional de Baseball Amateur. Desde mi palco de Fanático. https://desdemipalcodefanatico.wordpress.com/archivo/liga-nacional-de-baseball-amateur/

Martínez Peraza M. 2009. Por amor a la patria- Historia del béisbol amateur cubano. Ediciones Universal, Miami, Fla., 439 pp.

Archivos personales del autor con información y nóminas de las temporadas desde 1948 a 1959.

Escrito por Esteban Romero, 10 abril de 2021

Jardineros cubanos con potentes brazos

La razón para que no haya jardineros con fuertes brazos
puede deberse a que los peloteros ya no entrenan como nosotros
lo hacíamos en el pasado. Muchos equipos actualmente no tienen
prácticas de jardineros.”
Al Kaline (1934-2020, excelente jardinero de los Tigres de Detroit)

Observaba los tiros a home del matancero Eduardo Blanco en el recién finalizado play off de la 60 Serie Nacional cubana y comencé a recordar algunos de los brazos privilegiados que ha tenido Cuba históricamente en los jardines. Son recuerdos propios, así que, si involuntariamente ni menciono a algún nombre, es posible que no le haya visto jugar, con un comentario útil se resuelve la omisión.

Es de suponer que antes de la década de los 50 haya habido jardineros cubanos con brazos potentes. Por ejemplo, Alejandro Oms, probablemente el mejor jardinero central cubano de todos los tiempos. Alejandro Crespo está en esa lista, de quien ya se habló anteriormente en este blog (Romero b 2015).

El primero a mencionar es al Cometa cubano, el gran Orestes Miñoso, quien poseía un rifle por brazo. Miñoso en sus primeros años jugó la antesala y los más viejos me decían que el hombre a veces tiraba a primera sin mucha puntería y la bola podía ir a parar al banco (Romero a 2015). La realidad es que el matancero jugó tercera siempre, 120 juegos, con los New York Cubans de la Liga Nacional Negro, mientras que con el Marianao de la Liga Profesional cubana jugó desde 1945 hasta 1949 esa posición. En el béisbol de la MLB, Miñoso jugó 111 juegos como antesalista de los Padres de San Diego en 1950, que en épocas pasadas competían la Liga de la Costa del Pacífico (AAA). Al pasar a los Medias Blancas en 1951 jugó la antesala en 68 partidos, o sea menos de los 82 jugado en los jardines. A Miñoso no se le podía correr, su brazo era potente y, supongo, con mucha más puntería que cuando jugaba la antesala. La ponía con facilidad de aire en home. Los Medias Blancas como el Marianao casi siempre lo utilizaron como jardinero izquierdo. Con ese potente brazo podría haber jugado el derecho, posición que solo defendió en 107 juegos en las Mayores.  

En aquella época había jardineros con brazos de fuerza, aunque no en grado superlativo como el de Miñoso. Varias veces vi tirar fuerte y con precisión a hombres como Ultus Álvarez y Juan Delís. No obstante, había uno que tenía algo más de fuerza que los mencionados, se trata de Ángel Scull Sáez, pelotero oriundo del Central Mercedes, Calimete, Matanzas, quien escasamente medía 170 cm. Así y todo, tenía un potente brazo y con puntería, a Scull, defensor del jardín central en el Almendares, y con los Cubans y los Reales de Montreal en la Liga Internacional (AAA), no se le podía correr.

En lo que respecta a la Unión Atlética Amateur había jardineros muy eficientes, pero de todos ellos de los que más referencias de potencia en su brazo poseo es de Antonio “Pancho Villa” de Armas, el que como Miñoso, se inició como antesalista y luego pasó a patrullar los jardines, además del jardinero central Enrique Cruz. Tanto De Armas como Cruz jugaban con el Teléfonos. Reinaldo Cordeiro, director del Vedado Tennis Club en 1943, decía a Eladio Secades en entrevista de agosto de ese año, que el jardinero de brazo más potente en esa época en la Unión Atlética Amateur era Enrique Rousseau. No es de dudar que Rogelio Reyes del Deportivo Santiago de las Vegas, José Mir del Círculo de Artesanos, el inhabilitado en 1958 Cándido Costoya del Fortuna, Fausto Méndez del Teléfonos, Eddy Marcos del Cubaneleco y Rigoberto Bringas del Vedado Tennis Club hayan poseído brazos de respeto. En otras lides amateurs del pasado estaba el santiaguero Ezequiel Ferrer, quien jugaba en la Liga Popular y poseía otro brazo privilegiado. Ferrer llegó a jugar en Series Nacionales, pero ya viejo, por lo que se desenvolvía en la inicial. Jugó en las 4 primeras series nacionales, siempre con Orientales, excepto en la segunda cuando lo hizo con Azucareros.

Antonio "Pancho Villa" de Armas
Antonio «Pancho Villa» Armas

Llegaron las Series Nacionales, muchos buenos jardineros debutaron en la misma I Serie, todos ellos con brazos decentes, como fueron Antonio “Ñico” Jiménez, Rafael “Cachirulo” Díaz, Ramón Quijano (podía fungir como receptor), Ángel “Jabao” Suárez y Abilio Amargo entre otros. En las Series siguientes debutaron otros peloteros igualmente eficientes y brazos de potencia, entre ellos Elpidio Mancebo, Felipe Sarduy, los que con el tiempo fueron pasados a jugar la inicial, luego Fermín Laffita, y también Agustín Marquetti, del que uno de sus tíos por línea materna me decía que su sobrino había sido un lanzador de velocidad en sus inicios como pelotero, algo que pude corroborar en juegos del MININT en la serie provincial de la Habana, cuando Marquettí en más de una oportunidad salió de relevista y lanzaba verdaderos misiles a home. También se le pudo ver tirando con fuerza desde el jardín derecho, brazo siempre le sobró.

No obstante, la figura estrella debutante en la VI Serie Nacional (1966-67) fue Armando Capiró Lafferté, oriundo de Santiago de las Vegas, hombre dotado de un señor rifle por brazo. Capiró lanzaba y era capaz de jugar el campo corto, pero los entrenadores decidieron que lo mejor era dedicarlo a jugar los jardines, primero por su brazo y así estaría más cómodo para batear a sus anchas. Los tiros de Capiró fueron de película, era todo un show verlo tirar a la goma o a las bases. Era brazo de potencia y precisión.

Un año después, en la VII Serie Nacional, debutó con el equipo Vegueros otro con un rifle tan efectivo como el de Capiró, para algunos más potente que el del habanero, y con igual precisión. Se trata de Tomás Valido Miranda, oriundo de Bahía Honda. Este pelotero, al igual que Capiró, se desenvolvía como lanzador y jardinero en esa serie de su debut. Había oído hablar de su potencia, pero como la TV trasmitía los juegos de los líderes, había que esperar que ese conjunto sotanero en sus primeras series nacionales, jugara con el de más arriba. Llegó ese momento y pude ver que Valido era ciertamente lo que se decía de él. Realizó un tiro a la goma desde el jardín central. que fue un verdadero strike. La evidencia estaba ahí y ese disparo a home fue sencillamente excepcional e inolvidable.

A mediados de la década de los 70 debutó otro pelotero con capacidad para jugar varias posiciones, entre ellas la de receptor, que no es otro que el Señor Pelotero, Luis Giraldo Casanova, igualmente de Bahía Honda, jugador dotado de un buen brazo, el que fue llevado a los jardines, donde se desenvolvía eficazmente, sea en el jardín central como en el derecho. Casanova tenía una característica y era la rapidez con que se deshacía de la pelota una vez llegaba a su guante. Recuerdo un juego en que el equipo rival tenía hombre en segunda y se produjo un fly no muy elevado al derecho, al que Casanova le llegó fácil, el hombre en segunda se apartó algo de la base, pecado, el tiro fue potente y de inmediato, es de suponer que sorprendió al mismo corredor, el cual fue puesto out. Casanova realizaba tiros desde el jardín derecho a la antesala con mucha precisión.

En la XXIV serie (1984-85) debutaba otro pelotero con brazo impresionante, Eddy Rojas (Romero 2017), oriundo de Encrucijada, pelotero que había integrado el equipo Cuba juvenil en 1985 y que se estrenó con el conjunto de Villa Clara como defensor de la segunda base, lo cual era no aprovechar su potente brazo. Por suerte, su desenvolvimiento en esa posición no fue la mejor y finalmente fue pasado a defender el jardín derecho de forma permanente desde la XXVII serie (1987-88). Los tiros de Rojas eran de película, no sabría decir si él tenía más potencia que Capiró o Valido, pero en buen cubano, diríamos ahí, ahí.

Otros defensores de los jardines con fuertes brazos fueron Lázaro Junco, Lázaro Contreras y Pablo Hernández, los tres jugadores de equipos matanceros. Víctor Mesa era un excelente defensor del jardín central con brazo muy aceptable, pero sin llegar a la potencia de los Capiró, Valido, Eddy Rojas y Luis Giraldo Casanova.

Sería injusto no mencionar a otro con mucha fuerza en sus tiros cuando jugaba los jardines. Se trata de Lázaro Valle, otro supersónico de Encrucijada, el que se inició en la pelota de Series Nacionales como segundo receptor de los Metropolitanos en la XXIII serie (1983-84). En la siguiente serie, con el mismo equipo, pasó a jugar los jardines y fue cuando le conocí defendiendo el jardín derecho. En juego televisado Valle hizo par de tiros a la goma de espanto, ¡que fuerza en ese brazo! Por el contrario, de otros brazos potentes, Valle fue convertido en lanzador a partir de la XXV serie (1985-86) y el resto ya es historia.

La Isla tenía un torpedero con un brazo capaz de tirar desde el jardín central y meter la bola en las gradas detrás del home, se trata del oriental Juan Carlos Calvo, el que jugó también los jardines y hasta lanzó en series nacionales (Romero 2018). Calvo debutó en la XVIII Serie (1978-79) y se mantuvo en juego hasta la XXXI (1991-92).

Otro con un potente brazo es el habanero Yasmani Tomás, quien puede jugar la antesala y los jardines. Tomás ha demostrado en competencias de brazo que tiene igual fuerza en sus tiros como Juan Carlos Calvo. Tomás actualmente juega en AAA y ha hecho incursiones en las Mayores con el Arizona.

Dos peloteros salidos de Series Nacionales se han destacado en Grandes Ligas por sus potentes brazos. Yoenis Céspedes, oriundo de Campechuela, quien demostró ser capaz de sacar out a cualquier intruso que le quisiera sacar una base de más. Sus tiros han sido muy precisos y sacaban outs. El otro tiene un verdadero cañón por brazo, se trata de Yasiel Puig de Palmira, cuyos tiros a las bases son verdaderos misiles, nada que envidiar a los que realizan hombres de la eficiencia de Alex Gordon, Jason Heyward y Ramón Laureano entre otros. Puig hace sus disparos con mucha precisión. Otro del que se habla con potencia en su brazo es el guantanamero Luis Robert, joven que cubre una enorme área en los jardines, pero hasta ahora no le he visto tirar algo sensacional a las bases. Lourdes Gurriel Jr. tiene un verdadero rifle por brazo, lo que ha demostrado desde que juega regular el jardín izquierdo de los Azulejos de Toronto.

El matancero Eduardo Blanco Díaz tiene otro cañón por brazo, sus tiros vienen a las bases con bastante fuerza, aunque la precisión de los mismos es susceptible de mejorarse. El jardinero derecho Alexquemer Sánchez Sánchez, de Granma, es otro con una tremenda fuerza, probablemente con un poco más de puntería que Blanco. 

Amigo lector, si quiere mencionar a otros jardineros con igual fuerza de brazo, adelante con sus útiles comentarios.

Fuentes

Anon. s/a. Minnie Minoso. Baseball-reference.com. https://www.baseball-reference.com/players/m/minosmi01.shtml

Romero E. a 2015. Las vicisitudes de Orestes Miñoso. Deportescineyotros.com, 20 sept. https://deportescineyotros.com/2015/09/20/las-vicisitudes-de-orestes-minoso/

Romero E. b 2015. Alejandro Crespo, uno de los grandes de la pelota cubana. Deportescineyotros,com, 29 sept. https://deportescineyotros.com/2015/09/29/alejandro-crespo-uno-de-los-grandes-de-la-pelota-cubana/

Romero E. 2017. Peloteros destacados de la provincia de Villa Clara, Deportescineyotros.com, 2 oct. https://deportescineyotros.com/2017/10/02/peloteros-destacados-de-la-provincia-de-villa-clara/

Romero E. 2018. Peloteros destacados del Municipio de Isla de la Juventud. Deportescineyotros.com, 4 febr. https://deportescineyotros.com/2018/02/04/peloteros-destacados-del-municipio-isla-de-la-juventud/

Escrito por Esteban Romero, el 5 abril de 2021, también consultados archivos personales de este autor.     

Alexander Cartwright, las primeras reglas del béisbol y su evolución

El béisbol es muy simple, un desglose
nervioso repartido en nueve innings.”
Earl Wilson (1934-2005, ex-jugador de
béisbol de la MLB)

Béisbol en Valencia, España

En un artículo anterior de este blog se habló sobre la figura de Alexander Joy Cartwright, a lo cual quisiéramos añadir algunos datos de su carrera. Cartwright era oficinista y bombero, pero en marzo de 1849 abandonó los Knickerbockers y se marchó a California, era entonces la fiebre del oro, y este creador quería hacer fortuna. En su viaje por el territorio de su país no dejó de popularizar el béisbol. De hecho, lo llevó de Pittsburgh a Cincinnati, luego a zonas del Medio Oeste para finalmente llegar a San Francisco. Igualmente promovió la creación de equipos en todos esos lares. A lo largo de los siguientes 15 años de la partida de Cartwright de Nueva York, el béisbol echó raíces. En el período de 1861 a 1865 tanto los soldados del ejército de la Unión como el de los confederados del sur comenzaron a jugar béisbol asiduamente como medio de entretenimiento y ejercicio físico.

En California, Cartwright solo estuvo unas semanas, pero antes de partir de regreso a Nueva York, decidió viajar algo en el Pacífico, enfermó y finalmente desembarcó en Hawaii, entonces conocidas como Islas Sandwiches, lugar donde logró restablecer su salud y enamorarse, al extremo de decidir quedarse a residir en el lugar. Su familia logró reunirse nuevamente con Cartwright en 1851 en las islas mencionadas.

Por supuesto, los hawaianos comenzaron a practicar béisbol y organizaron equipos como cualquier otro lugar del territorio continental de los EE.UU. Los conocimientos como contable de Cartwright le valieron para triunfar en la esfera bancaria y de comercio de Hawaii.

Ahora pasemos a ver las primeras reglas del béisbol, las llamadas Knickerbockers, que sentaron las bases de este deporte, pero antes de pasar a hablar sobre estas reglas, es aconsejable decir que entre los antecedentes del béisbol está la práctica de un deporte de origen británico como el cricket, muy popular dentro de los países de la Mancomunidad británica.

El cricket o críquet consiste en un juego, igualmente de bate y pelota, en el que se enfrentan equipos con once jugadores al campo por cada uno. El terreno tiene una forma ovalada y tendiente a elíptica, pero con área de juego inferior al balompié. Tienen dos bases como tal. El rounder al inicio tenía solo dos bases. En fin, en otro momento se puede profundizar algo más sobre este deporte antecedente del béisbol.

Sin más veamos las Reglas Knickerbocker, las que Alexander Cartwright presentó el 23 de setiembre de 1845. Se aclara que no existe manuscrito original de Cartwright. No obstante, por otras fuentes se pudieron recuperar las mismas, que aparecen a continuación, algunas matizadas para ser mejor entendidas. Se aclara que, si bien Cartwright formuló estas primeras 20 reglas, mucho aportó al desarrollo del béisbol el también pelotero y ejecutivo Daniel Lucius “Doc” Adams con modificaciones importantes que aparecieron posterior a las reglas iniciales:

  1. Los miembros deben respetar estrictamente el tiempo acordado para el ejercicio y ser puntuales en su asistencia.

2.   Cuando se reúna para el ejercicio, el Presidente, o en su ausencia, el Vicepresidente, nombrará un árbitro, quien mantendrá en el juego un libro provisto para ese propósito, donde se anotarán todas las violaciones de los Estatutos y Reglas durante el tiempo de ejercicio.
Como se ve, el árbitro era también anotador entonces.

3. El oficial que presida designará a dos miembros como Capitanes, quienes se retirarán y harán que el partido se juegue observando al mismo tiempo que los jugadores rivales entre sí deben ser lo más casi iguales posible, seleccionarán el lado del campo, y acordarán el orden del juego.

4. Las bases serán de home a segunda base, cuarenta y dos pasos; de primera a tercera base, cuarenta y dos pasos, equidistantes. Cada paso son 3 pies.
Si se toma un paso de 3 pies, eso equivale a 126 pies en diagonal a través del cuadrado que se forma en el cuadro, o 89,1 pies entre bases consecutivas (las esquinas del cuadrado). Las reglas actualmente especifican el mismo método para marcar las bases, solo a 127 pies 3-3/8 pulgadas, lo que equivale a 90 pies entre bases.
En la Convención de Nueva York en 1957 se estableció que la distancia entre bases debe ser de 30 yardas (27,43 metros).

5. No se jugará ningún encuentro improvisado en un día regular de ejercicio.

6. Si no hubiera un número suficiente de socios (jugadores) del Club presentes a la hora acordada para iniciar el juego, se podrán elegir caballeros no socios para compensar el partido, que no serán separados del juego para acoger a los socios que lleguen posteriormente. En todos los casos, los miembros tendrán preferencia cuando estén presentes al inicio del juego.

7. Si los miembros aparecen después de iniciado el juego, pueden ser elegidos para jugar de mutuo acuerdo.
La información existente indica que en aquellos tiempos iniciales del béisbol se podía jugar con 5 y hasta 10 jugadores. Esto me hace recordar los piquetes en mi infancia cuando se jugaba con la cantidad de “peloteros” que hubiera disponible. Podrían ser cinco por bandos y con solo tres bases incluido el home.

8. El juego constará de veintiún carreras o ases; pero al final se debe jugar un número igual de manos (turnos al bate).
El juego de 9 entradas se estableció en la Convención de 1857 en Nueva York. Ya no hacía falta anotar las 21 carreras para ganar. Igualmente se estableció que el juego sería válido después de jugadas cinco entradas completas.

9. La pelota debe ser pitcheada, no lanzada hacia al bate.
Al parecer lo que quería decir que se debía lanzar como en softball, por debajo del brazo. El pitcheo por encima del brazo no fue permitido hasta 1884. Lo que no se especificaba en qué lugar debería situarse el lanzador.

10. Una bola golpeada fuera del campo, o fuera del alcance de la primera y tercera base, es una foul.
Entonces un jonrón era foul. Los fouls fueron considerados strikes a partir de 1858, ya que se vio que un bateador podía batear numerosos fouls.
Las cercas estaban tan lejos que raramente una bola se iba por encima de las vallas, por lo que el jonrón era cosa de correr con el batazo a lo profundo del terreno.
El otro asunto fue el de los toques de bola, los que podían salir de foul innumerables veces, lo que también retrasaba el partido, en 1894 se estableció el ponche para un toque fallido con dos strikes en el conteo.

11. Tres bolas que se golpean y fallan y la última se atrapa, es un out; si la bola no es atrapada se considera fair y el bateador puede correr. En síntesis, tres swings fallidos son tres strikes y es ponche siempre que el tercer strike sea retenido por el receptor, de no hacerlo, el corredor puede tratar de alcanzar la inicial. Esa regla se modificó con el tiempo, ya que con la primera ocupada y menos de 2 outs, el bateador sería ponche y no tendría derecho a correr a primera.

Al inicio los bateadores le hacían swing a los lanzamientos que les gustaban, así fuera bueno y por la zona de bateo, fue entonces que surgió el strike cantado en 1858, pero al inicio el árbitro avisaba de un primer lanzamiento bueno al bateador y si después caían otros tres strikes se declaraba el ponche, quiere esto decir que el ponche inicial era con 4 strikes y no 3. En 1880 se especificó que el tercer strike debe ser fildeado por el receptor, pero la regla de los 4 strikes permaneció hasta 1887.

12. Si una pelota es golpeada y atrapada, ya sea volando o en el primer salto (bounce), es un out.
Esta regla de out con bounces se mantuvo intacta hasta 1865.

13. Un jugador que corre las bases será out si la bola está en las manos de un adversario en la base, o el corredor es tocado con ella antes de que él llegue a la base. Se entiende, sin embargo, que en ningún caso se le puede tirar la pelota al cuerpo.
Este deporte en sus inicios antes de aparecer estas reglas, sobre todo en Massachusetts, donde se usaba una pelota más suave, se sacaban los outs golpeando al corredor. La versión del kickball permite golpear con la pelota, pero es una esférica inflada y menos dura que la usada actualmente en béisbol.

14. Un jugador corriendo, que interfiera en que el adversario atrape o reciba la pelota antes de llegar a su base, será out.

15. Tres manos fuera, todas out.
Esta es la vieja regla de los 3 outs. Por mano hoy día se entiende vez al bate, quiere decir tres veces al bate fallidas, tres outs.

16. Los jugadores deben tomar su turno al bate de forma regular.

17. Todas las disputas y diferencias relativas al juego serán resueltas por el árbitro, de las cuales no hay apelación.

18. No se realizará out o no se podrá llegar a base cuando se batee un foul.

19. Un corredor no puede ser eliminado cuando se realice balk (movimiento indebido) por el lanzador.

20. Pero una base es otorgada cuando una bola, al ser bateada, rebasa el campo.

Una regla adicional llegó en 1854, la regla 13 que establecía que el primer bateador de la siguiente entrada sería el bateador que le sigue al pelotero que concedió el tercer out en la entrada anterior.

Como anteriormente se aclaró el asunto de los ponches con cuatro o tres strikes, vale la pena aclarar cómo evolucionó la regla de las bases por bolas. El concepto de bola o bola mala apareció en 1863. El árbitro daba aviso al lanzador cuando tiraba tres bolas malas, pero se cantaba como una, mientras que la base se concedía con tres bolas malas cantadas, lo que indica que eran 9 malas. De 1871 a 1886 el bateador podía pedir la zona del lanzamiento al pitcher, que podía ser bajo o alto, siempre tomando la cintura como límite en ambos casos. Si el lanzamiento no iba por donde se pidió, se cantaba bola. La regla de las nueve bolas se había modificado en la Liga Nacional en 1880, una bola menos, ocho para obtener el boleto. En 1884 la Asociación Americana estableció la regla de 6 bolas para el boleto. Tres años después fue que apareció la regla de la zona de strikes y bolas, lo cual antes quedaba a criterio del árbitro, igualmente se redujo a cinco el número de bolas para el boleto. En 1889 fue finalmente que se llegó a la regla de las cuatro bolas malas para el boleto.

El pelotazo por lanzamiento llamado hit by pitch en inglés (HBP) era considerado como una bola mala, la decisión de conceder una base a quien fuera golpeado por lanzamiento del pitcher llegó en 1884. Es de pensar que en Cuba le llaman dead ball (bola muerta), ya que el árbitro así lo declara cuando ocurre el pelotazo.

Otras reglas: a partir de 1880 el equipo home club de estar delante en el marcador en la novena entrada no tenía que batear en la segunda parte de ese inning.

Desde 1883, el bateador será out cuando batee un foul que sea capturado de aire.

Desde 1884, el lanzador puede lanzarle al bateador como estime pertinente. En 1885 la Asociación Americana estableció que el pitcher lanzara siempre por debajo de sus hombros. Las restricciones impuestas a los lanzadores desaparecieron al final de 1885.

Desde 1889 no se anotó vez al bate al bateador que tocara para sacrificarse. En ese mismo año se estableció el fly de sacrificio y no se le anotaba vez al bate a todo aquel que empujara una carrera con ese batazo. En 1894 el fly de sacrificio no se reconoció hasta 1908 y permaneció así hasta 1925. En 1926 vino una regla más liberal al considerar fly de sacrificio a todo batazo que adelantara a un corredor a cualquier base, pero en 1930 nuevamente el fly de sacrificio fue eliminado. En 1939 regresó como le conocemos, fly que permite anotar carrera, pero en 1940 eliminado una vez más. En 1954 se restauró, pero no se diferenciaban los sacrificios de toque y de fly, lo cual se hizo realidad a partir de 1955.

En 1892 se consideraba base robada si un corredor lograba dos bases con batazo de un compañero. Por ejemplo, un sencillo que lleve al corredor en base hasta tercera, lo mismo se aplicaba de ser capaz el corredor de lograr una base adicional con un fly de algún compañero al bate, o sea hombre en primera y se produce batazo a los jardines y el corredor llega en pisa y corre a tercera. La regla moderna del robo de base se estableció en 1898.

A partir de 1892 los bates no podían ser aplanados y debían ser redondeados. En 1895 se estableció la regla del infield fly cuando la primera y la segunda estaban ocupadas con menos de 2 outs. En 1899 se instauró la regla de interferencia del receptor al bateador, por lo que este recibiría una base automáticamente.  

El béisbol, en la medida que se modernizó, se jugó con 9 peloteros al campo. Sin embargo, en algunos lares incluido Cuba se jugaba con 10. Existía el llamado Short Field, el que se ubicaba como una especie de cuarto jardinero o si se quería como otro campo corto. De esto dan fe los numerosos box scores publicado por Severo Nieto (2007).

Fuentes

Anon. (w/y). Alexander Cartwright – Spread The Rules Of The Game

– Baseball, Sport, Honolulu, and Hawaii – JRank Articles https://sports.jrank.org/pages/825/Cartwright-Alexander-Spread-Rules-Game.html#ixzz6plMMdSx2

Anon. (w/y). Alexander Cartwright formed first recognized baseball team. JRank Articles. https://sports.jrank.org/pages/824/Cartwright-Alexander-Formed-First-Recognized-Baseball-Team.html

Anon (w/y). Evolution of 19th Century Baseball Rules. 19cBaseball.com. http://www.19cbaseball.com/rules.html

Anon. 2015. Cartwright, Alexander Joy. Encyclopædia Britannica Ultimate Reference Suite.  Chicago.

MLB. Official rules. MLB.com. https://www.mlb.com/official-information/

Nieto Severo. 2007. Béisbol en Cuba hispánica. Editorial Científico-Técnica, Habana, 378 p.

Weber Roger. (w/y). Cartwright´s baseball. Sportslibrary.net. https://baseballjudgments.tripod.com/id2.html

Escrito por Esteban Romero, 26 marzo de 2021